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Original subtitles

Todos los pasajeros de este avión están a punto de morir, yo incluido.

Soy Franklin Fox, también conocido como Remedy.

Tengo un blog sobre cómo lograr una salud óptima.

Este tipo del asiento de al lado es Sig Thorenson,

y no estaría en esta situación

si no hubiera causado la muerte de miles de personas

al inundar el mercado farmacéutico con un medicamento

que sabía que era altamente adictivo y devastadoramente letal.

Dicen que la vida te pasa ante los ojos

cuando tienes una experiencia cercana a la muerte,

pero yo solo vi mis últimos tres meses.

Os voy a contar dónde empezó todo esto.

57 SEGUNDOS

Me las arreglé para ser acomodador en el Sci Trinity Arena,

para conseguir una entrevista para mi blog

con el gurú de la salud y la tecnología, Anton Burrell,

que estaba a punto de descubrir un medio para la salud óptima,

que no requería pastillas ni ningún tipo de medicación convencional.

Yo iba tardísimo,

y pronto aprendí que intentar engañar al tiempo tiene un precio muy alto.

Lo único que tienen que hacer es escanear la Triband.

Solo admitan a los verdes.

La nueva Triband optimizará...

Llega tarde.

Lo siento.

Pase su tarjeta.

¿He dicho que solo acepté este trabajo para conocer a Anton Burrell?

A él lo he investigado, pero de este curro mal pagado, no tengo ni idea.

Gracias. Es mi primer día.

¿Uniforme?

El botón de arriba.

Como iba diciendo, solo admitan a los verdes.

Anton Burrell ofrece al Sci Trinity...

Gracias.

Diríjanse hacia la puerta para encontrar el camino

hacia una salud óptima.

Lo siento.

Lo siento, señora. Este empleado no le ha pasado bien el escáner.

Discúlpenos.

Aprende a hacer tu trabajo, subnormal.

Mi misión era conocer a Burrell; no quería distraerme,

pero, a veces, la vida te presenta otras cosas interesantes.

La próxima vez escanee las pulseras, no a las pibitas.

Louie, no deberías llamar "pibitas" a las mujeres con las que trabajas.

No quiero tener que presentar otra queja a tu jefe.

Eso ha sido la leche.

Se piensa que me lo follaría con tal de conservar este trabajo de mierda.

Seguro que sigue mirando.

-Total. -Sí. ¿Y quieres saber por qué?

-¿Por qué? -Porque soy una "pibita".

Es coña.

No, no lo es.

Sí que eres una "pibita".

Bueno, soy Franklin.

-Jala. -Jala, encantado de conocerte.

Oye, ¿te gustaría ir a tomar algo algún día?

Ir a cenar o algo.

Vale. ¿Vamos ahora?

¿Ahora? Es que...

Ah, ya veo. Es nuestra primera cita y tú ya tienes algo mejor que hacer.

No, no, es que... Mi plan era ver la presentación.

¿Tienes una invitación secreta escondida en algún sitio?

No veo que lleves Triband.

No me la puedo permitir.

He estado ahorrando para invitarte a cenar.

Vale, un chico que ve el futuro y fan de Burrell.

Más bien soy fan de tecnología que no me puedo permitir.

-¿Qué te parece mañana por la noche? -No, mejor esta.

En el Coogan's a las siete.

Espera, toma. Dame tu teléfono, por si acaso.

-Espera, esto no es... -¿Mi número? No.

Pero te he puesto una alarma para las seis y media.

Así tendrás tiempo suficiente de acabar tus misiones secretas.

No sabía a dónde llegaría esto, pero tenía ganas de averiguarlo.

Aunque, ahora mismo, tenía que encontrar a Andy,

mi clave para conocer a Burrell.

Andy.

-Andy. -¡Capullo!

-Me has dado un susto de la leche. -Pues quédate tú en el baño.

¿Por qué has tardado tanto? Está a punto de empezar.

Lo siento, es que...

creo que acabo de conocer a la mujer de mi vida.

Tío, hay tres sentimientos que pueden matar a un hombre:

el amor, la avaricia y la venganza. No juegues con fuego.

¿No me lo podrías haber conseguido ayer?

-Y me ahorrabas ese curro de mierda. -Pero si vas pelado de pasta.

Además, estas pulseras de empleado con acceso a todo

acaban de llegar esta mañana.

He cambiado la tuya con la de mi jefe.

¿Y no la echará en falta?

A él le di el cambiazo con otra segunda Triband.

Jamás notará la diferencia.

Bueno, he hackeado esa,

y le he cargado tu ADN de un botellín de cerveza;

no fue fácil, estas cosas tienen una seguridad de la hostia.

Pero funcionara, ¿no?

Oh, bue...

¡Cuidado!

Espera, espera, espera.

Igual es...

Vale, eso es. Adelante.

Por favor, tomen asiento.

El señor Burrell ha pedido que no se hagan fotografías con flash.

¿Quién... y por qué?

Señor Burrell, soy Franklin Fox.

Me encantaría entrevistarle. Tengo un blog que...

¿Quién...

y por qué?

No es tuya, ¿no?

-Señor, yo... -Empieza el show.

Quédate quieto. Disfruta del espectáculo.

Ah, sin distracciones del producto.

Damas y caballeros... Anton Burrell.

Normalmente, se me presenta con un gran alboroto.

Luces, música, algún locutor que grita mi nombre...

Hoy he dicho:

"ya está bien de todo esto". Ya me conocéis...

Me conocéis porque hemos emprendido este viaje juntos, mano a mano,

¿o debería decir "mano a pulsera"?

Tenemos una única misión, y compartimos la convicción de que,

para crear un mundo mejor, hay que...

¡Crear mejor salud!

Crear mejor salud:

la salud mental, la salud física y la salud espiritual.

Cuando esta trinidad está en disonancia,

experimentamos enfermedades.

Cuando está en armonía,

experimentamos la salud óptima.

¿Cuántos de vosotros,

desde que habéis integrado la Triband en vuestra vida,

habéis ganado en salud física?

¿Cuántos de vosotros os sentís más relajados

y, al mismo tiempo, más vivos que nunca?

¿Cuántos sentís un nuevo vínculo de amor...

con el mundo que os rodea?

Nuestra tecnología monitoriza tu fisiología,

y descodifica tu ADN

para diseñar un plan de salud exclusivo para ti.

Entonces,

como acordarse de las cosas puede ser una faena,

te recuerda cuándo y cómo hacer ejercicio,

y qué y cuándo comer.

¿Y si no hiciera falta recordártelo?

¿Y si disfrutaras de forma natural

haciendo todas esas cosas que crean mejor salud?

Amigos,

os presento...

la Triband 5.

Si la llevas puesta,

no solo querrás levantarte por la mañana para hacer ejercicio,

sino que lo harás sin pensar y lo disfrutarás.

Ya no necesitarás esas pastillas para la diabetes, la hipertensión,

la adición a la comida, la adición a las drogas...

Todo eso perderá poder...

si llevas la Triband 5 en la muñeca.

La mera idea de usar el hilo dental os dejará frescos y recargados.

¿Qué pasa?

-¿Has visto el nuevo táser? -No.

¿Y cómo es posible todo esto?

Buena pregunta.

Hemos desarrollado una neuro-tecnología

que te permite ser tu mejor versión

sin siquiera intentarlo.

Sigues siendo tú,

pero una versión mejor.

¡Sci Trinity os está controlando!

Maldito cabrón.

¡Máquinas asesinas! ¡Máquinas asesinas!

Disculpe, he tirado esto del atril.

Gracias.

Señor.

Ah, y... Franklin.

Esa entrevista que querías...

la haremos.

Mientras tanto, yo iría a que te vieran esa mano.

¿Y luego bajó y entró por una puerta trasera?

-Sí. -Vale.

Bueno, voy a tener que quedarme con esto de momento.

Usted no debía estar ahí, pero suerte que estuvo.

Muy bien.

Ay, mierda.

¿Está bien?

Voy a tener que quedarme con esto de momento.

Usted no debía estar ahí, pero suerte que estuvo.

-Muy bien. -Sí.

-Salud. -Salud.

Hola.

¿Vas a seguir esperando?

Sí.

Avísame si necesitas algo, ¿de acuerdo?

-Sí. -Anda, qué anillo más chulo.

Esto es de locos.

Vamos a intentarlo otra vez.

Vale, no funcionas cuando estás en blanco.

-Salud. -Salud.

Hola. ¿Vas a seguir esperando?

Sí, sí.

Vale, avísame si necesitas algo.

Claro.

Ahí estás.

Vale. ¿Cuánto tiempo?

¿De cuánto tiempo...

estamos hablando...

cuando toco la joya?

Qué flipe.

Apuesto a que estabas aquí a las siete.

A tiempo, esperándome y...

no vas a pedirme matrimonio, ¿no?

Ya, no.

Estás increíble.

Gracias. Cuando se sale con un héroe...

Ya te he visto en redes salvando a Burrell. Superhéroe.

Ah, no, solo... solo reaccioné.

¿Te duele?

Ah, no. Esto... solo es una herida superficial.

¿De una bala?

Sí, pero apenas me rozó, así que...

¿Quieres salir de aquí?

-¿No tienes hambre? -Sí, estoy famélica,

pero solo sugiero este antro cuando no me siento segura con un chico.

Es seguro, pero la comida está malísima.

¿Y ahora estás... segura de mí?

No, pero soy bastante peleona y tú solo tienes una mano buena,

-así que, tengo las de ganar. -Vale.

¿Y pintas, en plan, cuadros y esas cosas?

-Sí, sí. -¿Sí? Vale.

¿Te pensabas que estar de acomodadora en un estadio era mi sueño?

-Vale. Yo no juzgo. -O sea, no es el tuyo, ¿no?

Ah, no, no. Yo solo acepté el trabajo

para poder colarme en la presentación.

Vale. Bien.

Pero escribo.

-Anda, un escritor. -Sí.

¿De novelas?

Bueno, artículos para periódicos o páginas web.

¿Y sobre qué escribes?

Sobre cómo afecta la tecnología a la salud.

Ah, así que...

¿eres más o menos un periodista de investigación?

-Sí. -Guay.

Sí, en realidad, tres artículos que escribí llegaron al Huffington Post.

Y Burrell esta noche ha aceptado que le entreviste, así que...

Él sabe reconocer a una persona inteligente cuando la ve.

Bueno, creo que soy más cabezota que inteligente, pero...

La tenacidad es un rasgo admirable.

¿Alguna vez te ha pasado...

algo tan loco que apenas puedes créete que ha ocurrido?

Franklin, acabamos de conocernos.

¿O no te referías a...?

No, justo me refería a eso.

Sí.

Bueno.

Es aquí.

-Está super desordenado, lo siento. -No, está bien.

Yo vivo con mi tía, que me roba del bolso

y todo lo que tiene huele a tabaco,

así que, esto me gusta.

-Genial. -Sí.

Bueno, aún tengo que ir cogiendo más trabajos corporativos.

Que le den al blog, tengo que ganar más dinero.

El típico problema:

la pasión contra las finanzas.

¿Sabes lo que dicen del dinero? Que corrompe todo tu ser.

¿No es el poder lo que corrompe tu ser?

Dinero, poder... ¿En qué se diferencian?

De todos modos, o sea, la pasión...

-lo supera todo, ¿no? -Sí.

-¿Franklin? -Dime.

¿Tienes novia?

No, ¿por qué?

¿De quién son esos bolsos?

Te lo puedo explicar, pero igual luego. No es...

Ya, no, no pasa nada, no pasa nada.

-No. Vale. -No pasa nada. Guay.

-Igual vamos demasiado rápido. -Vale.

Voy a...

-Franklin. -Dime.

¿Esa es tu novia?

-Voy a... -De acuerdo.

Espera. ¿Puedes besarme los dedos de los pies?

¿Los dedos?

Crees que es raro, ¿verdad?

-Lo siento mucho. No hace falta. -¡No! No, no.

Vale, dios...

-¿Crees que esto estaba planeado? -Igual sí.

Burrell sabe comercializar.

¿Quién es el chico que le salvó la vida?

Es escritor, nada importante.

Informes de fin de año y artículos de relaciones públicas bienqueda

para pequeñas empresas.

Igual debería escribirnos algo.

Calvert, sigue a este chico, mira si trabaja para Burrell.

Si demostramos que este ataque ha sido una estafa,

la historia cambia.

Me pongo a ello, señor Thorenson.

Renee, investígalo.

La pulsera, los cojones. Tendrá algún punto débil.

Dicen que es la panacea y no puede ser verdad,

y si lo es, no puede llegar al mercado.

¿Cómo ganaremos dinero si nadie se enferma?

-Sí, señor. -Id a tope, y que le jodan a Burrell.

Buenos días.

Hola.

Oye, sé que son más de las 12, pero, ¿quieres desayunar?

-Es como si me leyeras la mente. -Solo es bacon.

-A todo el mundo le gusta el bacon. -No, no, no, no.

Hablo de lo de anoche.

Es como si estuvieras en mi cabeza.

Has puesto el listón muy alto para el resto.

Espera un segundo.

Mierda.

¡Espere, espere!

¡Espere, espere!

Venga.

Las llaves.

¡Jala!

¡Eh, Jala!

¿Sabes cuánto tardaré en ganar la pasta suficiente para sacar el coche?

Y cada día que pasa allí sigue subiendo el precio.

Bueno, aún tienes esa entrevista con Burrell.

Eso debería servir de algo, ¿no?

Sí. Bueno, si es que la hacemos.

Podrían pasar semanas hasta que la venda,

y luego más semanas hasta que mi comprador me envíe el cheque,

así que...

Hay que tener fe, Franklin.

Paragon Casino Resort.

Eres un buen chico. Ya saldrá algo.

Igual ya ha salido algo.

Oye, tengo que irme a hacer una cosa.

-¿Estás intentando librarme de mí? -¿Qué? No, no. Puedes quedarte.

No, estoy de coña. Te lo crees todo.

Tengo que irme a sacar al perro de mi tía.

Vale. Si no, se cagará encima.

Mi tía, no el perro.

-Vale. Hasta luego. -Adiós.

¡He ganado! ¡He ganado!

-¡Sí! Lo conseguimos. -¡Sí!

-Hola. ¿Qué tal? -Hola.

-¿Está listo para jugar? -Sí.

Haga sus apuestas.

Se cierran las apuestas.

Mucha suerte. Aquí tiene, caballero.

Gracias. Mi suerte al 7.

De acuerdo.

No hay más apuestas.

Quince, negro.

Quince.

Mucha suerte.

-Aquí tiene, caballero. -Al 15.

De acuerdo.

No hay más apuestas.

-Quince, negro. -Bien.

Veintiuno.

-¡Sí! -Veintiuno, rojo.

¿Cuánto se gana con eso?

-Ha ganado 3500, caballero. -¿3500? Genial.

¡Sí!

Creo que trece. Trece negro.

Un tercio por aquí.

-¡Sí! -Veintinueve negro.

¡Qué bien, tío!

Vale, gracias. Gracias, gracias.

¿Pequeño o grande?

-¿Disculpe? -¿De cien o necesita más pequeños?

Eh... sí, de cien está bien.

Vale.

Vale, adiós.

¡Gracias!

-Gracias. -De nada.

Aquí tiene.

Muchas gracias.

-Gracias. -De nada.

Oye.

¡Oye!

¡Vuelve aquí!

¡Detengan a ese tipo!

Mátalo.

Eh, colega.

Estás estafándonos.

Nadie obtiene esos porcentajes en la ruleta.

Me he ganado la pasta, jódete.

Se te van a arañar los zapatos, Timmy.

Vete a la mierda, Calvert. Esto no es asunto tuyo.

Sin embargo, parece que no es algo oficial, ¿a que no?

Así, en el aparcamiento, de esta forma.

Parece que te estás intentando sacarte algo.

Como cliente habitual,

me sorprende lo que estoy viendo.

No quiero volver a verte por aquí.

Vale.

¿Sabes lo que viene bien después de una paliza?

¿Y cómo lo haces?

¿Con imanes?

¿Te has compinchado con el croupier?

No.

Venga, tío.

Entre nosotros, ¿cuál es el truco?

Nadie acierta tantos giros sin ventaja.

Como te lo digo, es solo suerte, ya está.

¿Suerte?

Ya te digo que...

esos tipos iban a arrancarte el cuero cabelludo,

así que, igual sí que tienes suerte.

Hay alguien a quien le gustaría conocerte.

¿Quién?

¿Sabes quién es Sig Thorenson?

¿Sig Thorenson el de Farmacéuticas Renson?

Sí. ¿Por qué quiere conocerme?

Últimamente se ha estado hablando mal de la empresa en la prensa por...

¿El Zonastin? ¿La epidemia de opiáceos que mata a la gente?

Bueno,

ha visto algunos de los trabajos de relaciones públicas

que has hecho para otras empresas.

cree que podrías tener la sensibilidad adecuada

-para darle la vuelta a la tortilla. -Ya.

Dile a Sig Thorenson que se vaya a tomar por culo.

Gracias por la hamburguesa.

Espera.

Por si quieres mandarle a la mierda tú mismo.

-Hola. ¿Qué tal? -¡Hola! ¿Cómo estás?

-Muy bien. -¿De quién es este piso?

Es mi casa.

¿Has robado un banco?

Fui al casino y tuve suerte.

¿Me pasas un pelín de suerte a mí?

Sí, puedo intentar pasarte algo.

No, es que tenía... algo de ventaja.

¿Una ventaja tipo contar cartas?

Sí, algo así.

Quiero enseñarte algo, pero mi móvil ha muerto.

-¿Puedo usar tu portátil? -Sí, claro.

Franklin...

¿quién es?

Es normal tener un pasado,

¿pero está en el pasado?

Sí.

Sí, está en el pasado.

Esa es mi hermana gemela, Nataline.

Viste sus bolsos el otro día en la habitación.

¿Qué bolsos? No vi nada.

Ya, eh...

Creo que sus cosas me persiguen desde que falleció.

Tengo un montón de cosas suyas en casa, así que...

Sí.

Lo siento.

¿Cuándo...?

A menos que no quieras hablar de ello, que lo entiendo.

No, no, sí. Este mes hace cuatro años que murió.

Le...

Le dio una sobredosis de Zonastin.

Es una pastilla para el dolor que le recetaron

después de un accidente de coche,

y no fue capaz de dejarlas cuando empezó a tomarlas.

Yo que sé, creo que me gasté todo lo que tenía para intentar ayudarla,

fue a rehabilitación, y salía, pero volvía.

Nunca pude ayudarla lo suficiente.

Esas pastillas mataron a mi hermana.

-Lo siento. -Por eso escribo,

para intentar que no le vuelva a pasar a nadie.

-Mira, te lo enseño. -Hala.

"Rebelde de la salud, por Remedy".

Sí. Promuevo alternativas para el tratamiento del dolor y esas cosas,

y persigo a los que fabrican ese tipo de pastillas y las lanzan al mundo.

Cuando hago mi trabajo normal, utilizo mi nombre real,

pero cuando estoy con estas cosas,

como esos empresarios cabrones están forrados por lo que hacen,

dan miedo y tienen muchísima pasta, utilizo un alias, Remedy,

y escondo mi IP y todo eso para que no me localicen.

Eres activista.

Activista.

¿Sabes? El otro día pensaba que me habían pillado con mi activismo.

Se me acercó un tipo y me dijo que trabajaba para Sig Thorenson,

que es un pez gordo de las farmacéuticas que fabrica Zonastin,

y sobre el que también he escrito cosas muy crueles,

pero también muy ciertas,

y se me acercó y pensé: "mierda, me han pillado",

pero sí, me acojoné.

Oye, no le cuentes nada de esto a nadie, lo del alias ni...

Escucha, no. Tu secreto está a salvo conmigo, ¿de acuerdo?

Yo creo que es muy heroico.

-¿Heroico? -Sí.

¿Sabes lo que no es heroico? La antigua decoración de mi casa,

así que decidí utilizar mis otros talentos para ganar más dinero

y... pensé:

"esta chica es superespecial y quiero regalarle algo especial",

así que... te he traído esto.

Franklin, esto... ¿es para mí?

Sí.

Vaya.

Jala, no he estado con nadie desde hace tiempo que me importe de verdad,

y quiero que sepas que, si a ti te importa, a mí también.

Es solo un regalito.

Tú... Gracias, gracias.

Oye, Franklin.

¿También tienes un juguetito nuevo o...?

-¿Quieres verlo? -Sí.

¿Sí?

-No sé si igual es demasiado. -Franklin...

Me encanta, pero odio aparcarlo aquí.

Franklin, mételo en un garaje, ya mismo.

-Ya. -Sí.

-Mira dónde estamos. -Ya lo sé.

Pues eso.

¿Diga?

¿Te pillo en buen momento?

¿Disculpe?

La entrevista que querías.

La entrevista con Burrell.

O sea, ¿ahora? ¿Ahora mismo?

¿Estás disponible?

Sí, sí, estoy disponible.

Bien.

He arreglado el transporte.

¿El transporte?

Hasta pronto, señor Fox.

Gracias.

Toma, pásatelo bien. Hasta luego.

Vale, bueno, mucha suerte.

¡Señor Fox!

Mi héroe.

Bienvenido.

Ingram te acompañará a la sala de juntas.

Señor Burrell, muchas gracias por tomarse el tiempo...

No, gracias a ti por tu rapidez mental.

Solo reaccioné, señor. No se me da bien luchar.

Tengo un regalo.

Igual podrías... acercarte.

Claro.

Gracias, Ingram.

Toma,

para ti.

-¿Son las nuevas cinco? -No,

pero es lo mejor que podrías conseguir, a menos que seas yo.

Para ti y tu amiga.

Hago mis deberes.

Sé que te graduaste en el MIT,

sé que montaste tu propia empresa de biotecnología con tu hermana,

a quien perdiste,

digamos, en circunstancias desafortunadas.

¿Preguntas?

-¿Disculpe? -La entrevista.

¿Tienes preguntas? A menos que leas la mente.

No, no, qué va.

Había pensado que podríamos empezar a lo grande, así que...

¿cree que algún día su tecnología Triband

será viable como alternativa a la medicación?

¿Pastillas, jarabes, inhaladores...?

Como alternativa estaría bien.

Lo mejor sería una sustitución completa.

Una tecnología que haga...

que la medicación sea totalmente innecesaria...

sería una barbaridad.

Pero no todas las necesidades médicas

derivan de malos hábitos sanitarios.

¿Y los accidentes de coche, las lesiones esquiando, las caídas...?

Además de la medicación, ¿qué puede controlar el dolor?

Bueno, estás haciendo las preguntas equivocadas.

No es: "¿Qué necesitamos para controlar

el dolor de los accidentes?",

sino "¿por qué ocurren los accidentes, en primer lugar?".

Salgamos un momento, estoy sintiendo un poco de claustrofobia, ¿vale?

Venga.

En el futuro, ¿sus Tribands eliminarán los accidentes?

Las Tribands no.

Estoy trabajando en algo que hará que las Tribands

se queden tan anticuadas como los teléfonos de rueda.

La plataforma tiene limitaciones, es reactiva.

Para eliminar los accidentes, vamos a necesitar una solución proactiva.

¿Y... usted la tiene?

¿Extraoficialmente?

Claro.

Hace años. Me topé con una sustancia que contenía partículas cuánticas.

¿Como los cristales cuánticos?

Pensaba que se habían descubierto recientemente.

Bueno, eso es lo que la gente cree.

La descubrí hace décadas mientras trabajaba en la tecnología láser,

pero fue a principios de los 60, y con esta complexión...

¿cuánto tiempo pasaría antes de que me robaran la tecnología

o acabara muerto? Así que...

lo mantuve en secreto y seguí experimentando,

pero creo que la integración de la IA con esta sustancia

eliminará los accidentes.

Sin accidentes, no hay lesiones;

sin lesiones, no hay dolor;

sin dolor, la medicación no es necesaria.

Eso... suena increíble.

Bueno, perdóname por mi falta de modestia,

pero si te soy sincero, increíble es lo que hago.

Pero antes no has sido del todo sincero conmigo.

¿Sobre qué?

Sobre ser un luchador.

Tengo la sensación de que eres un hombre modesto.

El poder y las cosas materiales no te llaman mucho,

pero detecto un deseo de justicia,

un deseo de hacer del mundo un lugar mejor.

No dejes que el miedo intelectual de aquí

te impida perseguir lo que te arde aquí.

Jay, ¿crees que...

debería ir a esa reunión con Thorenson?

O sea, ¿que vas a ver a un ángel y luego vas a reunirte con el diablo?

Es decir, ¿no dijiste que fue él... quien mató a tu hermana?

Sí, pero es solo una reunión, ¿no?

Igual podría... no sé,

igual consigo que se equivoque y diga algo que no debería haber dicho.

Y lo podría hacer público. Yo que sé, sería como justicia.

Vale.

Por mucho que quisiera,

no podía olvidar las palabras de Burrell.

Tenía un deseo de justicia, un fuego que ardía en mi interior,

y esta era la oportunidad de enfrentarme

al culpable de la muerte de mi hermana.

Quería coger ese fuego

y utilizarlo para quemar a Sig Thorenson de una puta vez.

Lo único que tenía que hacer era superar mi miedo.

Lo único que tenía que hacer era actuar.

¿Has cambiado de opinión?

Bien hecho.

-Sígueme. -Vale.

Señor Thorenson, le presento a Franklin Fox.

Franklin Fox. Sig Thorenson.

Esa mujer tan guapa de ahí es Renee Renzler;

tiene una mente brillante y mantiene mi negocio a flote,

así que, no tengo problema en que no me dé ni la hora fuera del trabajo,

¿no es así, Calvert?

Pero, como ves...

me va bien.

Dame un minuto, cielo, ¿vale?

Ignora a los detractores, Franklin,

porque el dinero sí que te da la felicidad, y mucha.

¿Quieres conocer a sus amigas?

Ah, no, estoy bien. Yo no mezclo negocios con placer.

Qué aburrido, pero me gusta.

A Farmacéuticas Renson le vendría bien una voz persuasiva como la tuya

que nos ayude a recuperar nuestra buena imagen,

porque está claro que el Zonastin ha ayudado

a un montón de personas a lidiar con el dolor.

Como ayudó a mi hermana.

Le quitó el dolor.

Se lo quitó permanentemente, porque la mató.

Usted sabía de los peligros de esa droga, y la sacó igualmente,

así que, mi verdad

es que tiene manchadas las putas manos con su sangre.

Bueno, qué incómodo.

¿Algo más antes de que te conviertas en un recuerdo roto?

Sí, esto.

A Farmacéuticas Renson le vendría bien una voz persuasiva...

Una voz persuasiva como la mía que ayude a esta empresa

a recuperar la buena imagen, que cuente vuestra historia,

porque está claro que el Zonastin ha ayudado a un montón de personas

con tantísimo dolor.

Me has quitado las palabras de la boca.

Calvert dice que tienes un don.

Cierto, tienes una racha de suerte tremenda.

Yo no diría que es suerte, sino una habilidad.

Veo cosas, pero esta habilidad es más bien limitada.

Solo puedo ver cosas que están a punto de suceder.

Así que, ¿puedes ver... lo que estoy pensando?

Sí,

estás pensando que se me ha ido la olla.

Me gusta, me gusta. Te digo una cosa: vamos a hacer una apuesta.

Demuéstrame que Calvert está en lo cierto y yo te pago...

¿cuánto te pagan por artículo?

Unos mil o...

Vale, demuestra que Calvert tiene razón,

y por cada artículo que escribas que le diga al mundo que Sig Thorenson

no sabía nada de los efectos adictivos del Zonastin

y que mejore la imagen de Farmacéuticas Renson,

te lo multiplicaré... por cien.

¿Cien... cien mil?

Es un precio bajo para una buena publicidad.

Fracasa, y despido a Calvert por contarme una mentira ridícula,

o por ser demasiado tonto por no haber visto tu estafa.

Y me debes cinco artículos a la mitad de tu tarifa.

¿Qué me dices?

Pues que, ¿a qué quiere jugar?

No, no, no. No hay juego, no.

Simplemente me dices lo que pasará después de que silbe.

-¿Va a silbar? -Y tú predices el resultado.

Venga, cien mil si puedes hacerlo ahora mismo.

Vamos a pasarlo bien.

Claro.

Vale, va a silbar y entonces su perro vendrá corriendo desde fuera

y saltará a su regazo.

Calvert, estás despedido.

Y Franklin, me debes cinco artículos.

No, no, no. No hay juego, no.

Simplemente me dices lo que pasará

después de que silbe.

-¿Va a silbar? -Y tú predices el resultado.

Vale.

La mujer que estaba aquí detrás de usted va a volver,

se va a tropezar por el camino,

se pondrá detrás, le besará en el cuello,

le pondrá las manos en los hombros y, tal vez, le dé un masaje.

¿Qué cojones es esto?

No está mal, ¿eh?

Seguro que Anton Burrell está detrás de su acto de magia de algún modo.

Sig, ¿estás seguro de esto?

¿De que trabaje aquí? Que vaya a la oficina corporativa.

No. Amigos cerca, y enemigos aún más cerca.

Está trillado, pero es cierto.

Así que, ¿quiere que escribas un artículo para hacerles quedar bien?

Sí, a cien mil por pieza.

Pero Franklin, eso es como vender a todas las personas que leen tu blog,

y a tu hermana. ¿Vas a dejarte comprar?

Jala, venga, no es por el dinero.

¿No crees que cuando lo tenía allí delante no quería matarlo?

Pero si trabajo para él, voy a poder infiltrarme de lleno

para conseguir pruebas de que sí que sabían lo del Zonastin desde siempre,

y podré joderle todo su mundo.

Mientras escribes críticas llenas de elogios sobre ese tipo.

Ya.

Bueno, yo que sé.

Ya encontraré la forma de evitarlo.

Mientras tanto, voy a coger su dinero

y lo voy a utilizar para algo que merezca la pena, como nosotros.

-¿Nosotros? -Sí, nosotros.

Nos vamos de este tugurio,

compramos una casa enorme, llenarla de pinturas, caballetes y...

Franklin, parece una...

propuesta de matrimonio super cutre. No...

Oye.

Sabes que estoy loco.

-Sí. -Sabes que estoy loco por ti.

Esto era de mi abuela, y ella se lo dio a mi hermana.

Quiero casarme contigo, no quiero perder el tiempo.

Quiero que nos volvamos locos juntos. Hagámoslo ya.

Franklin...

Ah, es demasiada locura.

¡No! No, no, no es demasiada locura.

Tú sabes lo que quieres y yo... yo también.

-¿Quieres esto? -Sí, ponme el anillo.

-En serio? ¿De verdad? -Franklin, por favor.

-¡Sí! -¡Ya está, ya está!

¿En qué estás pensando?

Bueno, estaba pensando que, en vez de hacer varios artículos cortos,

¿por qué no hacemos uno grande, estilo evento,

con el que cambiemos completamente la marca de Farmacéuticas Renson

-y a usted mismo? -¿Cómo ese circo que monta Burrell?

Pensaba en algo más acorde a los vínculos que Renson tiene

-con la comunidad y la salud. -¿Tiempo y coste?

Sí, ¿tiempo y coste?

No es un proceso rápido.

Yo diría que... unos seis meses para hacerlo bien.

Se necesita mucho tiempo para profundizar en la empresa, y, bueno,

los productos para el proyecto y ese tipo de cosas.

Puedo hacer un presupuesto.

Hay una junta de accionistas en agosto.

Sí, lo sé. Tenemos una junta de accionistas en agosto

y te iba a pagar por artículo, pero qué coño, Renee, mételo en nómina.

Vamos a amortizar sus artículos a lo largo del año.

-¿Estás seguro? -Totalmente.

-¿Te parece bien? -Sí. Sí.

Genial.

Ahora trabajas para mí.

Mucha pasta, grandes resultados.

Claro.

Tú estarás aquí.

Sig está en la siguiente ala y yo, al final del pasillo.

De acuerdo, gracias.

Muy bien.

Hola.

Hola.

¿Y tú eres?

Tu regalo del primer día.

Sí.

Joder. Vaya monaguillo.

Vamos a tener que darle una vuelta a lo de nuestro aval.

Tenemos que averiguar cómo hace ese truco,

y más vale que no tenga nada que ver con esa ridícula Triband.

Quizás deberíamos comprobar si puede hacer el truquito cuando no la lleva.

Casi seguro que no la llevaba la primera vez.

¿Casi seguro?

¿Es lo mejor que me puedes dar, Calvert? ¿Casi seguro?

Creo que es hora de hacer un viajecito.

Que haga su truco en un lugar con muchas miradas.

Vale, está bien. Sí, lo vamos a hacer, venga.

Vamos a presionarle un poquito,

y así el chico se podrá expresar con más facilidad.

-¿No dijiste que tenía novia? -Acaba de comprometerse.

Genial. Invítala a ella también. Renee, charla con ella.

Mira a ver si consigues que suelte alguna cosita.

Pues venga, vamos, vamos.

Vamos a conseguir un aval para lo de Franklin Fox.

A conseguir ese aval.

-¿No? -No, pero espera...

No, pero el mío sí.

Vale, bueno...

¿La escuela, las artes y todo?

-Sí. -De acuerdo.

Y luego tengo esta que es genial...

Bienvenido a bordo.

Cogéis vosotros nuestro equipaje, ¿no?

Jala, este es el señor Thorenson, ella, Renee y él, Calvert.

Bueno, Franklin, no me habías dicho que tu novia era modelo.

Me faltan unos 30 centímetros, pero gracias.

Y por la invitación también.

Bueno, me gusta pasarlo bien con mi equipo,

así que, ya sabes, a divertirse.

Tú siéntate y relájate.

-Estaremos en Miami en seguida. -Genial.

Tengo que pediros a los dos que dejéis vuestras Tribands

en el avión cuando lleguemos a Miami.

Es un pequeño casino boutique propiedad de un amigo mío, y él...

él sabe que no soporto a Anton Burrell.

Y si viera que mis empleados llevan una de esas,

no volvería a saber de él.

Sí, claro.

Me muero de ganas de ver cuánto le robas a mi amigo.

Oh, qué bonito.

¡Siete!

Nada.

¿Tienes todo lleno de cámaras y no has conseguido nada?

Mi equipo le ha estado vigilando desde que entró por la puerta.

Lo que sea que haga, no se puede detectar.

-Ya, pero, aun así, no tienes nada. -Sig, créeme,

si tuviera el mínimo motivo para recuperar esas fichas, lo haría.

Calvert, asegúrate de que Renee le saca algo valioso a su novia, ¿vale?

-Entendido. -Muy bien.

Bueno, ¿cuánto tiempo lleváis Calvert y tú?

¿Juntos?

Con Sig, nuestro trabajo es 24/7,

así que, sí, nos enrollamos,

-pero por comodidad. -De acuerdo.

No como vosotros con ese anillo.

Os habéis movido rápido, tortolitos, ¿eh?

O sea, bueno, cuando lo sabes, lo sabes. ¿Por qué esperar?

-Ya, lo entiendo. -Sí.

-Es muy inteligente y mono. -Sí.

Es rarísimo que le fuera tan mal antes de conocer a Sig.

Bueno, yo creo que simplemente estaba quemado.

Ya sabes, cuando la gente no para, tiende a quemarse.

No creo que esté en esto por el dinero.

Pero es buenísimo haciéndolo.

¿Cómo consigue que ocurra? Seguro que tú sabes algo.

No. Supongo que tiene muchísima suerte.

-Hola. -Hola.

¿Qué tal ha ido?

Pues empecé con un montón grande, pero solo me he quedado con una.

¿Lo ves? Pierde todas las fichas,

pero se queda en plan: "bueno, da igual".

Joder.

-¿Esto es real? -Sí, lo es.

Tú chico, Franklin, lo ha vuelto a hacer.

Nos ha hecho ganar mucho dinero a los dos.

Sí; el señor Thorenson ha financiado mi obra.

Y esa ficha que tienes ahí te pertenece,

si Franklin te deja quedártela.

Es lo que se lleva por haber hecho sus trucos de magia o lo que sea.

De acuerdo. Vamos. Venga, vamos a celebrarlo.

Ha sido impresionante, señor Fox.

Cuéntame, ¿cómo lo haces? ¿Cuál es tu secreto?

No tiene ningún secreto.

Sorprendentemente, tiene una buena racha.

Creo que lo que Sig quería decir era más bien,

¿cuál es el secreto? ¿Cómo se hace?

Las mentes inquietas necesitamos saberlo.

Ah, bueno, vuestro jefe es uno de los hombres más ricos del país,

así que, a mí me gustaría saber cuáles son sus secretos.

Bueno, Franklin, mi secreto es que soy un cabrón.

Pero el secreto del éxito de mi negocio

es que sé todo lo que hay que saber sobre mis empleados.

¿Sig Thorenson?

Es hora de que pagues.

No, no, no, no...

¿Alguien más está con este hijo de puta?

¡El anillo!

¡No, no, no, no, no! ¡No dispare! ¡No dispare!

Sorprendentemente, tiene una buena racha.

Creo que lo que Sig quería decir era más bien, ¿cuál es el secreto?

Las mentes inquietas necesitamos saberlo.

Eh, colega,

¿has oído lo que ha dicho?

¿Sig Thorenson?

Mierda.

-Sig, ¿estás bien? -Estoy bien, estoy bien.

Vale.

Creo que me ha salvado la vida.

¿Estás bien?

-Sí. -Estás bien.

Franklin, mira,

-han puesto tu foto. -Ay, dios.

Eres como un superhéroe super sexy.

"Franklin Fox salva a Sig Thorenson tan solo unos meses

después de hacer lo mismo con Anton Burrell".

Eres famoso. Madre mía.

Dios mío.

Te acuerdas de lo de mañana por la noche, ¿verdad?

-Mi exposición. ¿Vas a venir? -Por supuesto.

No sé, creo que no voy a poder soportar

que la gente juzgue mi trabajo si estoy sola.

Voy a necesitar a mi prometido superhéroe

para que me dé apoyo emocional.

Vale, iré con una condición:

tienes que dejar de llamarme "superhéroe".

Bueno, perdona, pero es que, si vuelas a un casino, ganas un pastón,

detienes un asesinato, y vuelves volando, son cosas de superhéroes.

Noticias de última hora: el hombre detenido

-en el intento de asesinato -¿Qué pasa?

de Sig Thorenson ha sido identificado.

Sabía que este tipo me sonaba.

-¿A quién? ¿El de la pistola? -Sí.

Hace dos años, la mujer del sospechoso, Susan Miller,

fue encontrada muerta en las oficinas de la empresa farmacéutica Renson...

El tipo estaba casado con una ejecutiva de Renson

que se ahorcó en su oficina.

Intenté localizarle para una entrevista,

pero no hubo cobertura mediática ni nada.

Me voy a la cama. ¿Vienes?

-Subo en un minuto. -Vale.

No me dejes sola.

Investiguen a Sig Thorenson. Investiguen a Renee Renzler.

¡La estaban chantajeando!

-Franklin. -Lo siento, no quería asustarte.

No, no pasa nada. ¿Qué tal está nuestro héroe?

Me estoy empezando a cansar un poco del temita del héroe;

tengo que empezar a hacer mi trabajo de verdad.

¿En qué te puedo ayudar?

Venía a ver si tenías algún archivo

sobre una antigua empleada: Susan Miller.

¿Y por qué quieres eso?

Su marido es el tipo que intentó matar a Sig.

Ella sabía lo de la propensión a la adicción del Zonastin,

no se lo dijo a nadie, pero a Thorenson todavía le repercute.

Tenía acciones por su éxito.

Supongo que el dinero era más importante para ella que la vida.

Por eso me gustaría saber más cosas sobre ella.

Verás, quiero saber todo lo posible,

mientras intento planear cómo replantear toda la empresa,

y tener su expediente de empleado podría ayudarme a hacerme una idea.

Veré qué puedo encontrar.

Gracias, Renee.

Mira,

si puedo despejar cualquier nube oscura que aún quede

sobre el señor Thorenson y esta empresa,

entonces ahí sí que me consideraré un héroe.

Solo digo, señor Thorenson,

que salvó a Burrell y luego a usted.

Creo que él lo preparó.

Bueno, o igual es porque estaba haciendo tu trabajo, Calvert.

Sig, Franklin acaba de pedir ver el expediente de Susan Miller.

¿Lo veis?

Sí, puede que sí, o puede que sea una pregunta inocente.

Puede... que tenga que agradecer bien al señor Fox

que haya hecho tu trabajo.

-¿Franklin? -¿Sí?

Le he pedido a Renee que sacara esto de la caja fuerte. Susan Miller.

Me ha dicho que querías verlo.

Sí, pero pensaba que...

-Está vacío. -Sí.

Que no nos dijera lo que sabía sobre Zonastin

nos costó mucha credibilidad.

Probablemente deberíamos haber conservado sus registros.

Quiero decir, en retrospectiva, tu instinto te decía lo correcto.

Y eso es innegable.

Después de salvarme el culo en Miami, quiero darte las gracias.

En serio, quiero darte las gracias.

No te preocupes. Ya lo has hecho.

No. Coge una chaqueta y sígueme.

De verdad que te agradezco lo que has hecho.

-Bueno, sí. No, cómo no. -No, no. No le quites importancia.

Bueno, vamos a dar una vuelta. ¿Cuál te gusta?

-A mí me gusta ese. Vamos en ese. -Vale.

Venga, vamos, sube.

Será divertido.

Sí.

Vas a notar la potencia que tiene esto.

Sí.

Allá vamos.

No necesitas el cinturón de seguridad. Vive.

Hola, señor Sig. ¿Qué le pongo?

Pues un par de chupitos. Tequila.

-¿Te parece bien? -Claro.

Para ti.

¿Qué quieres decir?

Es todo tuyo. Es mi regalo por salvarme la vida.

-Gracias. -Aquí tenéis.

Toma.

Un brindis por un empleado de la leche.

-¿Todo bien, Sammy? -Tal como lo ha pedido.

Muy bien.

Venga, un último regalo.

Por aquí arriba.

Venga, será divertido.

Es una fiesta.

-Anda, mira quién está aquí. -No, no. No, yo...

Ay, no. ¿Debería haber llamado a chicos?

-No, estoy bien. -Estás a punto de estar en la gloria.

A por ellas, tigre. Venga.

No, no. No, voy abajo.

Déjame hacer zoom a esto.

No.

Te he dado una cosita.

Hace que se te ponga dura y llegues a la cima del Everest.

Qué fotogénico eres, Franklin.

Hola, ¿aún está por aquí?

Se fue hace unas horas, pero me dijo que te diera esto...

cuando estuvieras bien para conducir.

Pero bueno, ¿qué pasa? ¿No te lo has pasado bien?

Las chicas eran preciosas.

Me has echado droga en la puta bebida.

Pero si ha sido una pasada de fiesta.

Ese idiota se va a matar con eso.

Hola.

Oye, siento llegar tan tarde.

Me he entretenido en una reunión con Thorenson.

¿Franklin?

¿Señor Burrell?

¿Qué... qué está pasando?

Querrás decir qué ha pasado ya.

La exposición de pintura de esta señorita con tanto talento

con la que estás prometido.

Sí. Se ha pasado por la galería.

Vi unos cuadros tan intrigantes que tenía que ver algunos más

antes de decidir cuál comprar.

-No era capaz de decidirme. -Los ha comprado todos.

Puede que la haya hecho independientemente rica.

Y tú... vaya, eres una caja de sorpresas.

Análisis predictivo: que me aspen, ¿eh?

¿Salvar a Thorenson?

Jamás me lo habría imaginado.

¿Acaba de decir...?

¿Has tenido una reunión con Thorenson?

Sí.

-¿Crees que nos espían? -Franklin, olvídate de la Triband.

Has tenido una reunión con Thorenson y por eso me has dejado tirada.

No, no te he dejado tirada, tengo un trabajo.

Ah, ahora es tu trabajo.

Creía que tu trabajo era sacar a relucir la mierda de ese cabrón

para poder echarle del negocio.

Sí, así es.

¿Y por eso hueles a putas baratas y a cerveza rancia?

¿O es al revés?

-Estoy a punto de pillarlo, ¿vale? -¿Por qué lo salvaste?

Si querías deshacerte de él, con eso habría servido.

Le salvé a él para salvarte a ti.

A saber a cuánta gente habría disparado ese tío.

Al parecer, a ti.

Estoy creando un caso, ¿vale?

Escúchame. En cuatro meses,

todo esto va a explotar en su reunión anual de inversores.

¿En cuatro meses?

Franklin, esto ya no se trata de tu hermana ni del mundo,

se trata de ti, y del poder, y toda esa mierda.

Creo que te gusta aceptar su dinero.

Su dinero ha pagado tu exposición de arte.

Sabía que me lo echarías en cara.

Dices que no te importa el dinero, pero no es así, Jala.

-¡Déjame en paz! -Eres una hipócrita.

-¿Que soy una hipócrita? -Sí, eso te hace una hipócrita. ¡Sí!

¿Qué? ¿Qué?

¿Qué ha sido eso?

-Lo estabas tocando. -No, no, no.

Porque nosotros estábamos...

No pasa nada, ¿vale? Te lo... Te lo...

-Franklin, ¿qué ha sido eso? -Te lo puedo explicar.

¿Qué coño ha pasado?

¿Cómo coño he acabado en el agua?

-Yo... no... -Yo estaba ahí. Lo he visto.

Es el anillo, ¿vale?

¿Qué es eso?

Me lo encontré.

-¿Y hace esto? -Sí.

Sí, te hace retroceder 57 segundos en el tiempo.

No, no, no, no, esto no... esto no es real.

-Si quieres, puedo enseñarte... -¡No, no lo hagas otra vez!

No lo vuelvas a hacer.

Me estoy volviendo loca.

¿De dónde lo has sacado?

Me lo encontré en el escenario la noche que salvé a Burrell,

pero no sé de dónde ha salido, ni cómo funciona, ni...

¿La noche que nos conocimos? ¿Lo has tenido todo este tiempo?

¿Cuántas veces lo has hecho?

¿Y por qué no me acuerdo?

Pues... no lo sé. Supongo que solo lo recuerdas si lo estás tocando;

si no, simplemente se reinicia.

¿Lo utilizas para hacer cosas, para conseguir cosas?

Es así, ¿no?

Esta casa, y toda esta mierda, es por esa cosa.

¿Lo has usado conmigo?

¿Así es como me has conseguido?

¿Repitiendo las cosas hasta decir lo que quiero oír?

Este anillo nos lo ha dado todo, ¿vale?

Toda nuestra vida es una mentira, Franklin.

No es una mentira, porque cuando lo pulsas,

es como si nunca hubiera pasado, ¿vale?

Pero sí que ha pasado. Ha pasado y tú lo sabes.

Ocurre algo, tú lo sabes y yo lo olvido.

¿Sabes? Tenía que haber seguido mi instinto desde el principio.

Eres un mentiroso.

Jala.

Habla con Renee.

Ella sabe dónde están enterrados todos los cuerpos.

¡Están chantajeando a todo el mundo!

¡Franklin!

He oído que el señor Thorenson te ha hecho un regalo precioso.

Sí, así es. Fue todo un detalle,

pero ¿sabes lo que sería un regalo mejor?

El código de esa caja fuerte.

Avísame cuando te dejes de tonterías.

¿Te parece ahora mismo? Dame la combinación.

¡Calvert!

Mierda.

Te lo juro por dios, si gritas, voy a...

Ah, mierda.

No grites o te vuelvo a matar.

Bien, ahora escribe el código de esa puta caja fuerte.

¡Escríbelo! ¡Escríbelo!

Siete, dos, uno, tres, uno.

Siete, dos, uno, tres, uno.

Oye, René, ¿quieres ver un truco de magia?

Venga.

Voy a conseguir la combinación de esta caja fuerte solo con la mente.

Franklin, con eso no se juega.

Tú sígueme el juego, Renee.

Hola, Renee.

Mira esto. Póntelo en el regazo.

¿Qué?

Vale, la próxima vez no será en el muslo, será en la cabeza.

Créeme, no es agradable.

Ahora dime, ¿cuál es el código de la caja fuerte?

¡Dime cuál es el código!

Cinco, tres, cinco, siete, ocho.

¿Cinco, tres, cinco, siete, ocho?

Cinco, tres, cinco, siete, ocho.

-¿Franklin? -Cállate.

¿A que era fácil?

Franklin,

he oído que el señor Thorenson te ha hecho un regalo precioso.

Pues sí. Ha sido muy amable.

-¿Te quedas hasta tarde esta noche? -No, estoy a punto de salir.

Vale. Bueno, yo voy a quedarme un rato,

quiero terminar unas cosillas.

Hala.

Oye, ¿vas a trabajar en el partido de mañana?

¿En el de baloncesto? Claro, tío.

¿Es que te piensas que Thing se apaña sin mí?

Ese neandertal quemaría el edificio entero.

Pues es que necesito tu ayuda con una cosa.

¿Qué pasa?

Voy a acabar con Renson y con Sig Thorenson.

¿Venganza por lo de tu hermana?

Sí.

Joder. La hostia. Pero... ¿cómo?

Mira.

¿Qué... es todo eso?

Un montón de mierda que Thorenson usa para mantener a raya a sus empleados.

¡Dios! ¿Son polaroids de desnudos?

Sí, lleva haciendo esto toda la vida.

Esto son sus avales, para que sus empleados estén a raya,

he preparado un archivo con las pruebas de que sabía lo del Zonastin,

-y te lo voy a mandar. -Para, para. Quieto, quieto.

-¿Qué? -¿Eres tú?

¿Por qué no invitaste a tu colega?

Mira, fue porque me drogaron y no me acuerdo de nada de eso, ¿vale?

Qué triste.

Mira, lo que te envíe, necesito que lo pongas en el Jumbotron

y lo difundas al mundo antes del partido, ¿de acuerdo?

Eso significa que estoy despedido y luego, en bancarrota.

-No, no, no. -Y tendré que vivir en la calle.

Hazme un favor: échale un vistazo a tu cuenta bancaria.

-¡Hostia, tío! ¿Cómo... cómo? -Oye, oye, oye, oye.

-Sin preguntas, ¿vale? -¿Qué?

Solo quiero cuidar de ti.

-Yo te cubro. -Gracias, tío.

Pasé la noche escribiendo una última entrada en mi blog para mis lectores,

donde explicaba por qué estaría fuera un tiempo,

y por qué tenían que ver el partido.

Al día siguiente, lo preparé todo para salir de la ciudad

a la espera de que empezase el partido,

e intenté arreglar las cosas con Jala.

Hola, soy Jala. Ya sabes lo que tienes que hacer.

Jala... mira,

tenías razón, ¿vale?

Dejé que el dinero y el poder me afectaran y...

lo siento.

Pero ya he entrado en razón, ¿vale?

Pon el partido si puedes. Ya verás.

Voy a marcharme de la ciudad un tiempo, ¿vale?

Y...

te quiero.

Voy a dar la sorpresa esta noche.

Y mirad quién está: Anton Burrell, copropietario del...

Venga, Andy...

Este mensaje se ha enviado de forma simultánea

a todos los medios de comunicación.

El director de la farmacéutica Renson, Sig Thorenson,

ha sido acusado de mala conducta desde hace años.

¡Oye, Andy, Andy! ¿Te pasa algo?

Abre la puta puerta. ¡Te van a despedir!

¿Qué te pasa? ¡Andy, abre la puta puerta! ¡Ábrela!

Me da igual.

Tengo un montón de pruebas, pero primero,

vamos a empezar con lo más impactante.

Lo que estáis presenciando es a uno de los secuaces de Sig Thorenson

escenificando el asesinato de una empleada, Susan Miller,

para que pareciera un suicidio, y culparla de todas las muertes

que han tenido lugar por ignorar, informe tras informe,

la naturaleza adictiva de su pastilla Zonastin,

que causó las muertes de miles de personas.

Vamos, vamos...

Está claro que Thorenson está detrás de esto, porque ahí sale él,

escondido detrás de una pared, grabando a su secuaz y tener un aval,

después de planear el complot del asesinato.

En este momento, no estamos seguros de lo que está pasando en la cabina.

No debería haberme quedado a verlo, pero no pude evitarlo.

Ahora que se había corrido la voz, tenía que largarme,

porque si no, recibiría una visita muy desagradable pronto.

Llamaron a la puerta, pero no a la mía.

No tienes por qué hacerlo.

Me has jodido pero bien,

pero lo vas a arreglar.

Todo el mundo sabe que se puede hacer cualquier tipo de vídeo falso

a día de hoy.

Eso es justo lo que vas a contar que has hecho,

que todo ha sido un engaño.

-No, eso no va a pasar. -Yo creo que sí. Tengo un aval.

-¿Esas fotos de mierda? Me dan igual. -Ah, no, algo mucho mejor.

-Franklin. -Hijo de puta.

Eso es justo lo que soy.

Franklin, he visto lo que has hecho.

Ha sido lo correcto.

Dale al anillo y corre.

-Espera, ¿a dónde? -Tenemos que irnos, ya vienen.

-¿Qué estáis cuchicheando? Se acabó. -Hazlo ya, venga.

Tengo un aval.

-Franklin. -Jala, lo siento.

No, no pasa nada. Has hecho lo correcto.

Tenemos que irnos, ya vienen.

¡Cogedla! Yo me ocupo de él.

¡Vamos a por ella!

¡Olvidaos de ella! ¡Subidle al avión ya!

¡Venga, vámonos!

Venga, despegad ahora mismo.

Aquí control aéreo.

No tiene autorización para el despegue.

Están bloqueando la pista.

Pásalos por encima o llévatelos por delante, pero sácame de aquí.

No está autorizado para el despegue.

Detenga el avión de inmediato. Hay vehículos en la pista.

¡No está autorizado para el despegue!

Calvert, todo bien, ¿no?

Podría haber causado algún daño. Deberíamos volver a aterrizar.

No, no, no, seguimos volando, joder.

Calvert tiene razón. Tenemos que volver.

Personalmente, prefiero defender mi caso

desde una isla privada a estar en una celda.

Al menos, hay que cruzar la frontera.

Todo esto es por tu culpa, ¿sabes, no?

¡Oye, que te estoy hablando!

¿Qué cojones ha pasado?

El anillo.

Es por eso. Así es como lo haces.

¿El anillo? Sig, ¿de qué estás hablando?

Estaba aquí y tú...

¡Dame ese anillo!

¡Franklin! Por favor, por favor.

¡Abrochaos los cinturones!

Dámelo, dámelo, gilipollas.

Vamos a caer.

¿No quieres volver a ver a tu chica?

¿El anillo? Sig, ¿de qué estás hablando?

Explosión. El anillo te hace retroceder.

-¿Qué explosión? -Ella no lo sabe.

Pero tú sí, tu sí.

Tú sí.

-Pues sí. -Dámelo.

Ya está. Es demasiado tarde.

No nos queda tiempo. Toma, puedes quedártelo.

¿Qué quieres decir con que no nos queda tiempo?

El anillo solo retrocede 57 segundos.

A ver... llévanos de vuelta,

llévanos de vuelta, llévanos de vuelta.

No funciona. ¡No! ¡Haz que funcione!

Toma, haz que funcione. Haz que funcione.

Ya te lo dije cuando nos conocimos. Tiene un poder limitado.

-¿De qué está hablando? -Ya está.

Se acabó, estás acabado.

Si yo estoy acabado, tú también. ¿Quieres morir?

Tus pastillas, tu empresa. Mataste a mi hermana.

No te mereces nada de lo que tienes,

así que, si mueres,

a mí me da igual.

¡Sig!

Tira hacia arriba. Súbelo.

Señora, por favor, quédese dentro del vehículo.

Señora, señora, no se acerque al lugar del accidente.

-¡Franklin! -¡Señora! Vuelva aquí.

¡Franklin! ¡Franklin!

¿Dónde...? ¿Dónde está Franklin?

No lo sé.

-¡Franklin! ¡Franklin! -¡Dios!

-¿Estás bien? ¿Estás bien? -Sí, estoy bien.

Estoy bien, estoy bien.

¿Estás bien? ¿Estás bien?

Thorenson se ha ido.

-Oye, ¿quieres que te mire eso? -Se pondrá bien.

Franklin, ¿qué está haciendo aquí?

¿Y cómo sabe usted que se pondrá bien?

Los circuitos de Ingram se integran en el anillo.

El anillo. ¿Usted sabía que tenía el anillo?

Lo siento, se lo debería haber devuelto.

Bueno, quería que lo tuvieras.

-¿Por qué? -En el momento en que lo cogiste,

Ingram determinó que podrías ser la persona perfecta para...

¿Probarlo?

No estaba probando el anillo, te estaba probando a ti.

Te estaba observando

para ver cómo la tecnología afecta a tus...

decisiones, a tus acciones.

Cristales cuánticos.

Los cristales me llevaron a desarrollar las Tribands,

pero el verdadero descubrimiento es...

Viajar en el tiempo.

Franklin,

he estado buscando a alguien que tenga la aptitud

para trabajar conmigo,

para determinar cómo aprovechar al máximo

el tremendo potencial de esta tecnología para el mundo.

Por lo tanto, te pido que te unas a mí

y que me ayudes a descubrirlo.

No puedo.

No se puede volver atrás y rehacer las cosas hasta que se hagan bien.

¿Es así como sería un futuro mejor?

¿La muerte?

No irás a llorar a Sig Thorenson.

No,

pero podría haber muerto gente inocente.

Jala podría haber estado en ese avión.

Entonces, me estás rechazando.

Bueno, en ese caso, necesito el anillo.

No.

No, esta cosa es...

esto es peligroso.

Es adictivo, igual que lo que mató a mi hermana.

No podía dejar de utilizarlo, ni quería.

Espera, Franklin. Espera.

Lo siento. Tengo que acabar con esto.

¿Deberíamos correr?

Yo no puedo, pero corre tú.

No, ya te lo he dicho: no voy a dejarte.

La oferta sigue en pie.

-¿Qué? -Acabas de demostrarme

que eres el socio perfecto.

Usted... usted ya tiene un socio.

Analiza y hace lo que se le dice.

Lo último que necesito es un "sí, señor".

Necesito a alguien a quien no le dé miedo decirme que no.

Entonces, ¿qué me dices?

¿Me ayudas a hacer un mundo mejor?

Acabo de hacerlo.

Y puede quedarse con esto también.

Tienes que explicarme muchísimas cosas.

Pero lo que acabas de hacer es super sexy, joder.

Lo siento, lo siento, lo siento.

El tiempo es el factor universal de sincronización;

subvierte la ley, aunque tan solo sea durante 57 segundos,

y se crean disonancias, disparidades, desuniones,

y ese tipo de cosas.

Sinceramente,

¿quién quiere vivir en un mundo así?

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