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Lucía, ¿qué haces aquí?
Mariana, necesito hablar contigo. Estoy hecha un lío.
¿Qué pasó?
Rodrigo, que me ha pillado con Arrieta.
Ay, no me digas.
Bueno, mejor, ¿no? Así te atreves a dar el paso.
Mira, ¿por qué no vas con él?
Llámale. ¿Qué haces aquí?
- Deberías estar con él. - No. Que no, que no, que no, que...
No, además, no sé, estaba distinto.
Parecía sincero.
Ya. Sí, hombres.
Es que los hombres son así, son unos pinches machos posesivos,
que en cuanto sienten que te están perdiendo,
empiezan a portarse lindos y a parecer sinceros, pero no lo son.
- Lucía. - ¿No es cierto?
Elena.
Ay, perdona, no sabía que tenías visita.
Sí, lo de la ayahuasca, ¿te acuerdas?
No sabía que venías a esto. ¡Qué emoción!
No, no, no, no, no, no viene a esto. De hecho, ya se va.
¿Pasó algo?
Mal de amores. Ya sabes, lo típico.
Los dilemas de la vida. No, yo estoy igual.
Como que ya no sé si quiero trabajar con papá.
Él se lo toma muy mal.
Pero la realidad es que yo, como que necesito crecer, ¿entendés?
Tengo muchas dudas, ¿eh?
Y por ahí me falta valor, pero no sé.
Y por eso me vine a la ayahuasca. ¿Ya lo hiciste alguna vez?
Estoy un poco nerviosa.
- ¿Lo hiciste? - No, nunca.
Pero tengo una amiga que me dijo que le cambió la vida.
Como que durante el viaje vuelves a ser la niña que eras, o sea, no...
Es como que no te importa nada volver a descubrir quién sos.
- Ay, ¿me estoy explicando muy mal? - Pero muy mal.
- Pésimo, de hecho. - ¿Muy mal?
Está la doctora holandesa. No sabes lo bien que habla.
- La tenés que ver. - No, no, no, no, no.
Ella se va. ¿Te pido un coche?
No te la podés perder.
- Elena, no seas pesada. -Te juro...
- Bueno, perdón, pero es que es cierto. - No quiere.
Bueno...
- ¿Te importa? - ¡Cómo le va a importar!
¿Sí? Es un amor, Mariana.
Me la llevo.
No sabés lo que es esta doctora. ¡Upa!
Te va a encantar.
Bienvenidas.
Bienvenidas.
- Diana. - Bienvenidas.
Elena.
Lucía.
Estamos aquí para lo que necesitéis.
Cualquier cosa.
Todo va a estar bien.
Louise y yo las vamos a estar cuidando durante toda la ceremonia.
Confíen.
Todo va a estar bien.
Todo va a estar bien.
Si tienes nauseas...
Ganas de vomitar...
No te preocupes. No te preocupes.
Recuerda cuál es la intención.
Entrégate a esta nueva realidad.
- Respira profundo. Confía. - Ya.
Déjate llevar.
Confía.
¿Estás completamente segura de querer hacer esto?
Si no lo estás, este es el momento de decir que no.
Respira.
Respiren profundo.
No luches.
Suéltalo.
No. No.
No, no, no.
No...
No.
Mi amor, respira, respira.
¿No te ha gustado, jueza?
No.
No, no, no, no.
Ya te tengo, hijo de puta.
No.
Abre... los ojos.
Mírame.
Por favor, no.
Por favor.
Por favor.
¡Lucía!
Por favor.
Por favor.
¡No!
¡Déjala!
¡Déjala!
¡Ah!
¿Por qué?
Solo una vez.
Estás enfermo.
¿Qué tiene ella que no tenga yo?
¡Ah!
¿Qué haces?
Mierda.
Vete.
Escóndete.
¿Cómo puede ser que un dron haya sobrevolado mi casa?
Tiene que entender que estamos ahora ante nuevos métodos sofisticados
de invasión de casas, de espionaje.
Ya, ya. Quiero saber quién lo mando.
Vamos a redoblar los esfuerzos, los medios,
todo para que no vuelva a suceder.
Es lo mínimo que espero después de todo el dinero que les pago.
Fer, cariño, ¿qué tal?
¿Te lo has pasado bien? ¿Has estado con los amigos?
Sí, bien.
Me alegro.
¿Y mamá?
Bueno, mamá no creo que venga a dormir hoy.
¿Por qué? ¿Qué te ha hecho?
Nada. Ella simplemente, bueno...
Hemos tenido una pequeña discusión y ya está, pero...
Pero no pasa nada. Todo está bien, ¿vale? Vete a acostar.
Papá, ¿qué ha pasado?
Mi empresa se ha ido a la mierda, Fer.
Y he perdido la casa.
No jodas.
Sí, pero no es que estemos arruinados.
Si hay alguien arruinado, soy yo.
Vuestra madre tiene un buen trabajo, todo va a ir bien.
- ¿Y por qué no me lo decís hasta ahora? - Te lo estoy diciendo ahora, cariño.
- ¿Por mamá? - No.
Es que es acojonante.
- Me trata como a un puto niño. - Habla bien.
Papá, no te dejes manipular.
- A mamá solo le importan sus mierdas. - No hables así de tu madre.
Fer, no seas cobarde, porque tu madre no tiene ninguna culpa de tus fracasos.
¿Sabes?
Ni de los míos.
- Pero, papá... - No.
Tu madre contigo ha sido una madraza.
Y con tu hermano.
Nos lo ha dado todo, absolutamente, tanto a vosotros como a mí.
No sabemos la suerte que tenemos, ¿eh?
¿Cómo estás?
Creo que...
Bien.
Es normal si no te sientes preparada para compartir tu experiencia.
La ayahuasca es...
es un trabajo muy profundo con la sombra.
Y a veces, se pueden llegar a confundir las visiones con la realidad.
Date tiempo.
Dime.
Quiero que veas algo.
Madre mía. Precioso.
Menos mal que no he desayunado todavía.
¿Y?
Mira, detrás de la cara de la víctima aparece una pantalla blanca.
¿Ves?
Pero si forzamos el contraste, aparecen unos trazos de escritura.
¿Hay alguna hipótesis ya?
De momento no. Solo que parece caligrafía antigua.
¿Se lo has contado a Lucía?
No. Es que no ha llegado todavía.
¿Otra vez tarde?
Ajá.
Bueno, tengo que hacer una llamada. Cuando llegue, me avisas, ¿eh?
Vale.
Lo siento mucho, Lucía.
No sé cómo lo haces para tomarte esa bomba de cafeína.
Otra vez te quedaste jugando a videojuegos toda la noche, ¿verdad?
Espérate que no tenga que vender la consola.
¿Por qué dices eso?
Mi padre se ha arruinado.
Nos quitan el piso.
¿Cómo que arruinado?
A ver, no ha sido culpa suya, han sido cuatro vendidos de la Sanidad,
los putos políticos.
Pero sí, se ha ido todo a la mierda.
Lo siento mucho, Fer.
Si hay algo en lo que te pueda ayudar o que pueda hacer.
Puta, es que...
nadie pierde todo su dinero de la noche a la mañana.
Ya.
¿Y tu papá?
- ¿Cómo está? - Pues jodido. Imagínate.
Bueno, sí, me puedo imaginar.
Con lo dura que puede llegar a ser tu mamá,
ahora tiene otro motivo para hacerle menos.
Además, le tiene bien puteado.
Y a mí igual o peor.
¿Sabes que saben lo del piso desde hace semanas y ella no quería decírmelo?
Cómo me va a contar algo a mí, el tonto de Fer.
Ey, no digas eso.
¿Y crees que tu hermano ya sabía algo?
Joder, pues no lo había pensado, pero...
fijo que a él sí que se lo ha dicho.
Pero él está en Washington.
No puedo ayudarlos, y tú sí.
¿Yo, cómo?
Si mi madre ni siquiera sabe que yo lo sé.
Precisamente.
Tienes que reaccionar, güey.
Gánate un varote sin que ellos te lo pidan.
Fer, esta podría ser tu oportunidad de demostrarle a tu mamá lo que vales,
lo chingón que realmente eres.
Pero a ver, yo de las pagas y tal no tengo mucho ahorrado.
No sé, igual hablando con los padres de algún colega.
- No. - Tienen mucha pasta.
No, no, no, no. Nada de mendigar, ¿OK?
Estudias empresariales.
Seguramente tienes algún contacto que te pueda ayudar,
nos pueda dar un lead fregón y, de ahí la armamos.
A ver, podría, podría preguntar...
Ajá.
- ¿Sí? - Por probarlo...
- Sí, por probar. - ¿Sí?
¡Eso!
Yo creo en ti, Fer.
Gracias.
¿Estudiamos?
¿Tienes notas?
Sí, muchas.
- ¿Sí? Bien. - Espero que tú también.
Yo no tengo ninguna.
Han encontrado yeso en varios sitios.
Es como si los cuerpos hubieran estado emparedados.
El grado de descomposición
no se corresponde con el tiempo transcurrido desde su muerte.
Lo más probable es que los cuerpos fueran ocultados en algún lugar frío
y húmedo.
Perdona un segundo.
Como un convento.
Como un convento.
Bueno, parece que todo vuelve a señalar a nuestros sospechosos habituales.
No podemos especular.
Necesitamos una prueba concluyente.
Seguid investigando.
Perdona, ya estoy.
Joder.
No, no, ese día no puedo.
Hola. Vengo a pedir unos tips para unos inversionistas.
¿Qué chingados haces aquí?
Ay... ¡No mames!
¿Qué te pasa? Bájale dos rayitas.
Lucía acaba de estar aquí.
¿Qué pasa si te ve?
Bueno, no tendría que venir así, si contestaras el pinche celular.
Llevo toda la mañana marcándote.
¿Qué es esto?
Nos encontraron. Ya saben que Haro está vivo.
Que se preocupe Haro.
No puedes permitir que nos lleve al hoyo junto con él.
Ya, yo me encargo de esto, ¿OK?
¿Y tú de verdad crees que él haría todo esto por ti?
- Ni a putazos. - Lupe, no vayas por ahí.
- Ya te lo he dicho. - Mariana...
Mariana...
Eres mi hermana.
Me preocupas.
Te quiero.
Y yo a ti.
Ay, te extrañé. Qué bueno que estás aquí.
Oye, ¿me ayudas con una cosita?
Ven.
Es entrar por la puerta y ponerme a trabajar.
De verdad, ¿así tratas a tu familia?
Ay, ya... Siempre me ha gustado que me cortes el pelo.
Desde que era chiquitita.
Tanto andar persiguiendo los millones
y ahora resulta que extrañas cuando no nos alcanzaba ni para el salón de belleza.
Ni lo extraño ni lo olvido.
Sí.
Perdón, a mí tampoco me gusta hablar de eso.
Lupe.
Gracias por todo lo que estás haciendo con Fer.
Bueno, tampoco está tan mal.
Lo que pasa es que el niño nunca ha tenido que hacer nada
por sus propios medios.
Pero en el fondo, es buena onda.
Eh.
Cuidado.
Sí.
¿Desde aquí?
Sí.
¿De acá?
Sí.
¿Y qué?
¿No me vas a contar de dónde viene esto?
Fue una revelación mística de la ayahuasca.
¿La yerba te habló o qué pedo?
¿O fue por él?
Mariana, tú sabes que yo te apoyo en todo,
menos en estar con ese güey, me caga ese güey.
Ni por todo el pinche dinero del mundo.
No estoy con él por dinero.
Bueno, me caga que mi hermana esté con un güey tan pendejo.
¡Cállate! Te va a escuchar, Lupe.
¿Qué? ¿Ahora me vas decir que también te espía?
Ya, ya, ya, por favor. Ya.
Ya, amor, ya.
Ya.
Déjame sola, por favor.
Por favor.
Gracias.
Cuidado.
- Ibas a quemarte. - No te me vuelvas a acercar así.
Es mi casa.
Mi cafetera.
Te la dejo cuando quieras.
El café es para mi hermana. Me está esperando ahí arriba.
Entonces, ¿puedo ofrecerte una limonada?
La he preparado yo mismo.
Ni loca me tomo nada que hayas hecho tú.
No quieres mi café...
ni mi limonada.
Imagino que tampoco quieres verme a mí,
¿verdad?
¿Qué haces en mi casa, Lupe?
Haciendo lo que se me encomendó.
¿Y estás orgullosa de tu trabajo?
El chavito está loco por mí.
Lo celebro.
Pero yo no te mandé ahí para que te coman el coño.
Lo sé todo de él.
Me cuenta todos sus secretos. ¿Te parece poco?
No me basta con sus llantos.
Necesito que rompa con su madre.
Si tienes algún negocio que pueda interesarle, es el momento de darle uso.
MTA Academy.
¿Te lo apunto o te acordarás?
Los cadáveres los tenías escondidos en el convento.
¿Cómo lo saben?
Es solo una sospecha, pero si se confirma, tendré que detenerte.
Ese no era el trato, Lucía. Necesito más tiempo.
No hay tiempo. Haro es demasiado inteligente.
Estamos a esto de acabar los dos en la cárcel.
Si sabes algo de Haro, me lo tienes que contar.
¿Dónde está?
No lo sé.
Se escapó.
Pero puedo volver a encontrarlo. Solo necesito más tiempo.
¡Que no hay tiempo, te estoy diciendo!
Te puedo dar algo para distraer a la policía,
solo tienen que registrar la taquilla de Téllez.
Escúchame, no quiero que lo mates.
Quiero que lo detengan, ¿está claro?
Lo que está claro es que yo me tengo que fiar de ti y tú de mí.
Oye, ¿y si nos tomamos un break?
Te juro que ya no puedo seguir leyendo.
Apagamos del todo.
No se me ocurre nada.
¿Sigues preocupado?
Mi padre, al menos ganó dinero antes de perderlo.
- Yo no soy nada más que un inútil. - Oye, no digas eso.
Te juro que cada vez que hablas así, siento que estoy escuchando a tu mamá.
Es que no se me ocurre cómo ayudarles.
Es que no vale.
Resulta... para ganar dinero, tienes que ser rico.
Oye, ¿y tus amigos no invierten?
Alvarito se la pasa hablando sobre trading y esas mamadas, ¿no?
Sí, él sí.
Bueno, dicen todos que hay mucho margen y que se gana rápido.
¿Y?
¿Tú no has pensado en intentarlo?
Es que no sé cómo meterme ahí.
No mames.
Si Alvarito lo hace, no debe ser tan complicado.
A ver.
Ven.
Mira, hay un buen de opciones.
¿Y esta?
MTA Academy.
Escuela de Trading en Madrid.
Bueno.
Y mira.
Dice que solamente aceptan universitarios.
Oye, pues igual me renta.
Pues inscríbete.
Vas.
Buenos días, señor.
¿Necesita algo?
No es tu día de trabajo.
No, disculpe.
Pensé que a la señora no le importaría.
Es que mañana tengo una cita en la administración.
Ya me voy.
- No quería molestarle. - Hemos empezado con mal pie.
Haces un gran trabajo.
Da gusto pasear por este jardín.
Ah, bueno. Muchas gracias, señor.
Pero esa zona, ¿para cuándo?
Es lo próximo que voy a hacer, señor.
Señor Julián.
Wilson.
Y me consta que la señora también está muy contenta.
¿Atiendes otros jardines de la zona?
La señora quiere que me dedique a este nomás.
Es muy generosa. Está ayudando mucho a mi familia.
Sí, es muy familiar ella.
Así que, ¿tienes hijos?
Tengo tres, señor.
Ya casi me alcanza para traerlos.
Siguen con su mamá, allá, en La Paz.
- Ah, Bolivia. - Ella es de ahí.
Seguro que hace un anticucho delicioso.
- Sabe darle su toque con el maní. - Claro.
- Disculpe, tengo que volver al trabajo. - ¿Ya?
¿Ahora que nos estamos conociendo, Wilson?
Tómate algo conmigo, anda.
- No hace falta, de verdad. - No, insisto.
No le vas a decir que no al invitado de la señora.
Por favor.
Quítate las botas.
El barro, ya sabes.
Tengo las lumbares destrozadas de tanto tocar el piano.
¿Tú qué haces para el dolor de espalda?
Aguanto bien.
Aunque sí tomo alguna pastilla si hace falta.
A mí no me alivia.
Y me han recomendado un electroestimulador muscular,
pero... tampoco funciona.
¿A ti te importaría probarlo y decirme si te alivia?
- No sabría decirle. - Me haces un gran favor, Wilson.
Es que... De verdad, tengo que volver al jardín.
Ya que no has venido el día que te correspondía,
por lo menos, le podremos decir a la señora que me has ayudado.
Solo tienes que sentarte aquí.
Es muy cómoda.
- ¿Las correas para qué? - Para que haga efecto más rápido.
Me tendría que ir, señor.
No.
Me lo vas a agradecer.
Dime si te aprieta mucho.
No quiero hacerte daño.
Lo estás haciendo muy bien, Wilson.
Dime si sientes algún cosquilleo.
¿Qué es eso?
Disculpa.
Deja que compruebe.
No, espere.
Señor, tengo tres hijos, por favor.
Creo que podemos afirmar que ya no tienes molestias en la espalda.
Pero ¿por qué me hace esto, señor?
Que tengo familia. Déjeme ir.
Por favor, ¡déjeme ir!
Suélteme, por favor.
Por favor.
¿Qué quieres que te diga, Wilson?
No es culpa mía que cambiaras tu día de trabajo.
Qué pena.
Entonces confirmo la cita con sus abogados.
Sí, confirma y que la pongan en la agenda.
- Bien. - ¿Cómo estás, querido?
Bien.
El cambio de look te sienta.
Gracias.
Oye, una pregunta, ¿has sabido algo de Lucía?
¿Por qué lo preguntas?
Es que la he marcado varias veces y no contesta.
Me estoy empezando a preocupar.
Bueno, el trabajo, ¿no?
Salvar al mundo no debe dejar mucho tiempo libre.
Pensaba que el informe del marchante había sido favorable.
¿Qué? ¿No confías en mí?
Todo bien.
Mira, como muchos artistas de la época,
Rosario no se regía por las normas del mundo.
Entonces, es muy difícil atribuirle obras de arte.
Por lo tanto, hay que hacer análisis.
Pues te confieso que esperaba mucho más entusiasmo.
Miguel, estás a punto de convertirte
en uno de los coleccionistas más importantes
en ambos lados del Atlántico.
Pues, aun así, voy a tener que pedirte que me des un poco más de tiempo.
¿Hay algún problema?
Porque si es así, lo podemos arreglar.
No, no hay problema.
Lo que pasa es que, ha surgido otra inversión,
y yo, desafortunadamente,
no tengo la liquidez para afrontar ambas a la vez.
Y ya que me vas a dejar por otra, por lo menos dime quién es, ¿no?
Me pidieron confidencialidad.
Ya, cuánto misterio.
Nunca me habían dejado plantada tan cerca del altar.
Yo te aviso cuando tome una decisión, ¿sí?
Claro.
- ¿Todo bien? - Bien.
Ya les he llamado. Me han confirmado la cita.
Perfecto.
Las fotos que se hicieron ayer.
A ver...
Señores, hablamos de éxito.
Éxito en mayúsculas, ¿de acuerdo?
Todos los que estáis aquí controláis de números.
Y todos los que estáis aquí, habéis sido seleccionados
para ser parte de ese 0,1 %
que le echa valor y que piensa que el trading sí es para él.
Claro que sí.
Chicos, llevo en esto más de 16 años
y, de lo que me he dado cuenta, es de que la gran mayoría de la gente
no entiende que el trading es 50 % de estrategia
y 50 % de psicología.
Todo, todo está en el mindset.
Mindset, chicos, acordaos.
Mindset.
Estoy seguro de que tú tienes un jefe y tú tienes un profesor
e incluso tú tienes alguien en tu familia
que te está diciendo que tú no puedes, que te vas a equivocar.
Chicos, eso es porque ellos tienen la mentalidad fija,
están estancados.
Ellos no lo van a conseguir,
¡pero tú sí lo vas a conseguir!
¡Y tú y tú!
Y por supuesto, claro que tú lo vas a conseguir.
Claro que sí.
¿Sabéis por qué?
Porque tú tienes growth mindset. ¡Tienes growth mindset!
¡Y tú sí puedes desarrollar todo tu potencial!
¡Todo tu potencial!
Y ahora, os pregunto,
¿quién de vosotros está preparado
para duplicar...
qué digo duplicar, triplicar y, por qué no,
incluso cuadruplicar su inversión, quién?
- Yo. - Yo.
Chicos, ¡estáis acojonados!
¡Que quién está preparado!
- ¡Yo! - ¡Yo!
¿Cómo? ¿Cómo?
No os escucho bien.
Señores, ¿quién está preparado?
- ¡Yo! - ¡Yo!
¡Claro que sí!
¡Claro que sí!
¡Mindset! ¡Mindset!
¡Vamos!
¡Mindset, chicos, éxito!
- ¡Éxito! - ¡Vamos!
¡Éxito!
Mindset.
¡Eh, vamos!
¿Tienes idea de lo difícil que fue encontrar a un jardinero tan discreto?
No tenía a nadie aquí.
Solo trabajaba para ti.
¿Y tú eres ingenuo o qué?
¿Qué crees, que no va a venir nadie a preguntar nunca por él?
Ey, mírame cuando te hablo.
¿Quieres que te mire con el estropicio que te has hecho?
Que te pareces más a este que a otra cosa.
Me estás cansando.
Y pensar que en la cárcel fantaseaba con tu melena.
Me lo estás poniendo muy difícil, Mariana.
¿Sí?
¿No era la melena de Lucía con la que fantaseabas?
Ahora, si quieres que te toque, tendré que pensar en ella.
Pues vas a ver como a partir de ahora vas a pensar en mí.
¡No tienes ni puta idea de lo que acabas...!
¡Lo estás jodiendo todo!
Vamos a terminar en la puta cárcel por tu culpa.
La culpa es de tu hermana, que no hace lo que tiene que hacer.
Quiero ese cuerpo fuera de mi casa ahora mismo.
Si salgo de esta casa me matan.
¡Ese no es mi problema! Quiero ese cuerpo fuera ya.
Claro que tengo tanta prisa como tú.
Lo sé, lo sé que tenemos dos muertos.
Si queremos poner patas arriba la empresa de seguridad,
tengo que argumentar bien la orden de registro.
- No, no, no. - ¡Mamá!
Mamá, ya sé cómo vamos a conservar la casa.
Eh... Gándara, te llamo ahora en un minuto.
Veo que tu padre te ha contado.
Sí, pero olvídate, él no tiene nada que ver en mis movidas.
Solo necesito que me dejes 20 000
y, en tres meses, te lo multiplico por cuatro.
Que tengo una estrategia de trading que flipas.
¿Cómo? Pero ¿eso te lo han contado en la universidad?
Qué va, si en la universidad solo perdemos el tiempo.
Me he apuntado a una academia.
¿Una academia?
Sí, es lo que te digo, que con 20 000 euros
te dejen usar su estrategia.
Fer, ¿tú no crees que si en esa academia supieran tanto
estarían invirtiendo dinero y no perdiendo el tiempo dando cursos?
Que no, mamá, que no lo entiendes.
De verdad, que no tengo tiempo para esto, que tengo mucho lío.
- Joder, mamá, os voy a salvar el culo. - Pero ¿tú eres tonto o te lo haces?
¿No te das cuenta de que te están timando?
Mira, la tonta eres tú, que no te habías ni enterado que nos quitan la casa.
Que solo vives pendiente de lo que dicen de ti en los medios.
Igual algún día nos sacan en la tele y te enteras que tienes familia.
No, por ahí no, ¿eh? ¡No me hables tú a mí de familia,
que eres un egoísta, que vas siempre a lo tuyo, por favor!
Pero ¿qué pasa? Tranquilizaros un poco, por favor.
Eres una madre de mierda.
Y tú cómo te arrastras.
Fer.
Fer, ven aquí. Vamos a calmarnos.
Fer, por fa...
Fer.
¿Qué pasó?
¿Me puedo quedar a dormir?
No puedo volver a casa.
Sí.
Sí, pero ¿qué pasó?
La imbécil de mi madre.
Claro que sí. Pásale.
Pero ¿estás bien?
¡Ah!
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