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Original subtitles

¿Hola? Torre de control.

El avión a Lisboa despegará dentro de diez minutos. Pista este.

Que tus hombres cojan el equipaje del Sr. Laszlo.

Claro, Rick. Lo que tú digas.

Meted el equipaje del Sr. Laszlo en el avión.

Por aquí.

Escribe los nombres. Así parecerá más oficial.

Piensas en todo, ¿eh?

Los nombres del Sr. Victor Laszlo y Sra.

- ¿Por qué el mío? - Te vas en ese avión.

- ¿Y tú? - Me quedaré hasta que despegue.

- ¿Qué te ha pasado...? - Anoche dijimos muchas cosas.

Dijiste que debía pensar por los dos

y vas a subirte a ese avión con Victor.

- Richard, no... - Escúchame bien.

¿Sabes lo que te espera si te quedas aquí?

Acabaríamos en un campo de concentración.

El comandante Strasser insistiría.

- Lo dices para que me vaya. - Pero es cierto.

Los dos sabemos que tienes que estar con Victor.

Si ese avión se marcha sin ti, lo lamentarás.

Quizá no hoy, ni mañana, pero pronto

y el resto de tu vida.

- Pero ¿y nosotros? - Siempre nos quedará París.

Lo habíamos perdido hasta que llegaste a Casablanca.

Lo recuperamos anoche.

- Te dije que jamás te dejaría. - Y nunca lo harás.

No soy muy noble, pero los problemas de tres personas

no valen nada en esta locura de mundo.

Algún día lo entenderás.

Vamos...

Hasta otra, nena.

Sueños de seductor.

Hay algo que deberías saber.

- No tienes que dar explicaciones. - Quizá sirva de algo más adelante.

Sabías lo de Lisa y yo,

pero no que estaba en mi casa al mismo tiempo que tú.

Vino por las cartas de tránsito. ¿Verdad, lisa?

Sí.

Hizo todo lo posible por conseguirlas.

Intentó convencerme de que seguía enamorada de mí.

Hacía tiempo que todo había terminado.

Por tu bien, fingió que no era así y yo la dejé.

- Lo entiendo. - Toma.

Gracias.

¿Estás lista, lisa?

Sí, estoy lista.

Adiós, Rick.

Que Dios te bendiga.

Date prisa o perderás el avión.

Deberías desaparecer de Casablanca una temporada.

Hay una guarnición francesa en Brazzaville. Tengo un pasaje.

¿Mi carta de tránsito? Me vendría bien.

Eso no cambia la apuesta. Aún me debes 10.000 francos.

Esos 10.000 francos cubrirán nuestros gastos.

¿Nuestros gastos?

Louis, éste es el comienzo de una gran amistad.

¿A quién intento engañar? Yo no soy así.

Nunca lo he sido y nunca lo seré.

Eso sólo pasa en las películas.

Qué deprimido estoy.

Quizá necesite un par de aspirinas más.

Ya llevo... dos, cuatro, seis aspirinas.

Me estoy volviendo adicto a las aspirinas.

Pronto herviré el algodón del frasco para sacarle el bonus del jugo.

No debí firmar esos papeles.

Que me lleve a juicio.

Dos años de matrimonio al traste.

Es increíble lo que me dijo.

Era como una desconocida, no mi mujer.

No quiero una pensión. Sólo quiero separarme.

- ¿No podemos hablar? - Lo hemos hablado 50 veces.

- ¿Por qué? - No lo sé.

No soporto este matrimonio.

No me lo paso bien. Me ahogo.

No estamos compenetrados ni me atraes fíisicamente.

Por Dios, Allan, no te lo tomes como algo personal.

No, sólo me voy a suicidar.

Ojalá supiera dónde veranea mi psicoanalista.

¿Adónde se van en agosto? Todos se marchan de la ciudad.

Cada verano la ciudad se llena de locos hasta septiembre.

¿Y si lo encuentro? ¿Qué me dirá?

Siempre dice que es un problema sexual.

Qué tontería. ¿Cómo va a ser sexual?

Ni siquiera tenemos relaciones.

Quizá de vez en cuando.

Se ponía a ver la tele mientras lo hacíamos.

Cambiaba de canal con el control remoto.

¿Por qué me preocupa tanto lo de divorciarme?

Igual estoy mejor sin ella.

¿Por qué no? Soy joven, estoy sano y tengo un buen trabajo.

Podría ser mi oportunidad de alternar un poco.

Si ella puede, yo también.

Esto podría convertirse en un club nocturno.

Se llenaría de tías increíbles.

Swingers, excéntricas, ninfómanas,

higienistas dentales.

Si ya no me quiere, no pienso presionarla.

No puedo creer lo que me dijo cuando se fue.

Quiero empezar una nueva vida.

Quiero ir a esquiar, a bailar, a la playa,

recorrer Europa en moto.

- Nosotros sólo vemos películas. - Escribo para una revista.

Además, me gusta el cine.

Eso es porque eres un espectador de la vida.

Yo actúo. Quiero vivir. Nunca nos reímos juntos.

¿Cómo puedes decir eso? Siempre me estoy riendo.

Risas, risitas, carcajadas. ¿Y cuando salíamos qué?

Entonces eras más activo.

Todos lo son de novios. Es natural.

Si mantuviera ese nivel de encanto, me daría un infarto.

Adiós, Allan.

Mi abogado llamará al tuyo.

No tengo abogado.

Que llame a mi médico.

¿Qué me pasa? ¿Por qué no soy atractivo?

¿Cuál es el secreto?

No hay ningún secreto. Las mujeres son simples.

Nunca he conocido a ninguna que no entendiera una buena bofetada

o una bala de una pistola.

Eso es porque eres Bogart.

Yo no podría pegar a Nancy. No es ese tipo de relación.

¿Dónde aprendiste esa palabra? ¿En el psiquiatra?

Yo no soy como tú. Al perder a Ingrid, ¿no te derrumbaste?

No hay nada que no se arregle con un bourbon.

Yo no puedo beber. No tolero el alcohol.

Hazme caso y olvida todo eso de las relaciones.

El mundo está lleno de mujeres.

Sólo tienes que silbar.

Tiene razón.

Les das la mano y te cogen el brazo.

¿Por qué no puedo tener esa actitud?

No hay nada que no se arregle con un bourbon.

- ¿Estás bien? - ¡Pobrecito!

- ¿Por qué no nos llamaste? - No quería molestaros.

¿Molestarnos? ¿Para qué están los amigos?

¿Por qué ha querido divorciarse?

No se ríe lo suficiente.

Risa insuficiente: motivo de divorcio.

Quiere ir a esquiar.

Quiere bajar una montaña muerta de risa.

Voy a llamar al despacho. Me he ido de una reunión.

Habrán pensado que estoy loco.

- ¿Te ha llamado? - Ella no, su abogado.

Firmé unos papeles y Nancy se fue a México.

Fuimos allí de luna de miel.

Me pasé las dos semanas en la cama.

Cogí una disentería.

¿George? ¿Han aceptado las condiciones?

Vaya. Bueno, si la pifiamos, la pifiamos.

¡Dios! ¿Sólo cocinas platos preparados?

¿Cocinarlos? Me los chupo congelados.

Te diré dónde encontrarme. Primero estaré en el 362-9296.

Luego pasaré unos 15 minutos en el 648-0024.

Después estaré en el 752-0420

y luego iré a casa. Es el 621-4598.

Vale, George. Adiós.

Hay una cabina en la esquina. ¿Quieres el número?

Pasarás por delante.

- Lo siento, Allan. - Quiere ser una swinger.

- Estar casada no le sienta bien. - No te pongas nervioso.

Le di un hogar, afecto y seguridad.

Cuando la conocí, era camarera en el Hip Bagel.

Iba todas las noches y yo le daba una buena propina.

1,50 dólares por una cuenta de 35 centavos.

Nancy era impulsiva. Todos lo sabíamos.

No se fue impulsivamente. Lo anunció durante meses.

- Nunca pensé que lo haría. - Ahora es un buen momento.

- Eres joven. Empieza de cero. - Tengo 29 años.

Mi mejor momento sexual fue hace diez años.

Mira el lado positivo. Eres libre.

Saldrás con más chicas.

Irás a fiestas y te enrollarás con mujeres casadas.

Relaciones sexuales con chicas de todas las razas y religiones.

Eso acaba cansando.

Además, eso nunca me pasa a mí.

Conseguí enredar a una chica para que me quisiera y se ha ido.

¿Has visto cómo se subestima?

¿No crees que muchas mujeres lo encontrarían atractivo?

- Sí, claro. - El mundo está lleno de mujeres.

Sí, pero no como Nancy. Era encantadora.

Siempre la miraba mientras dormía.

De vez en cuando se despertaba y me pillaba.

Soltaba un grito.

La quería de verdad. Voy a llorar.

¿Por qué vas a llorar?

Un hombre hace una inversión y sale perdiendo.

¿Tienes una aspirina? Me duele la cabeza.

El tiene una crisis y tú te encuentras mal.

- No te disgustes. - No, sólo he tenido un mal día.

¿También quieres una aspirina?

Se me han terminado. ¿Quieres un Darvon?

Sí, mi psicoanalista me lo recomendó para las jaquecas.

Yo antes tenía, pero me curé. Ahora tengo herpes labial.

Yo también. Me salen pupas de la tensión.

- Igual necesito una lobotomía. - Las mías me paralizan.

Deberíais casaros y vivir en un hospital.

- ¿Lo quieres con Fresca? - ¿Tienes zumo de manzana?

Es una combinación perfecta.

¿Has tomado alguna vez litio con zumo de tomate?

No, pero otro neurótico dice que es increíble.

¿Puedo tomar una Coca-Cola a secas?

Voy por las pastillas.

Pobrecito. Si hay algo que podamos hacer...

No debería haberse casado con Nancy.

Creía que se llevaban bien.

Estás siempre tan ocupado que no te enteras de nada.

¿No te parecía extraño

que no tuviera con quién salir en Nochebuena?

Cariño, no te alteres.

Soy el Sr. Christie. Ya no estoy en el 752-0420.

Voy a estar en casa. Es el 621-4598.

¿Cómo? Sí, espero.

Cielo, estas cosas me disgustan.

Estoy pasando por una fase de inseguridad.

Ah, ¿sí? ¿Sabes lo que me ha ocurrido hoy?

He comprado 40 hectáreas en Florida

y resulta que 38 tienen arenas movedizas.

Mi empresa quería construir un campo de golf.

Sólo podemos construir un campo de tres agujeros

con el mayor búnker del mundo.

¿Para qué te tomas una pastilla?

- Estoy tensa. - ¿Por qué?

El tema del divorcio me resulta traumático.

- Se divorcia él, no nosotros. - Es el hecho en sí.

Supongo que no he superado el divorcio de mis padres.

Pues ya va siendo hora. Ven aquí.

Eres tan insegura. Ojalá pudiera...

¿Milt? Soy Dick. Es inaceptable. Las cifras son ridículas.

No, no puedo.

Marjorie, ¿ha llamado el Sr. Hardy?

Estoy en el 922-3299.

Sí, he venido a recoger a mi mujer.

¿Quién? Ah, Allan Felix.

Vale, luego le llamo. Adiós.

Allan ha vuelto a llamar. Hay que encontrarle una chica.

Alguien con quien estar.

Pues búscasela.

- Tiene que haber alguien. - Solteras, no.

- ¿Y Carol? - Comprometida.

- ¿Y ella? - Vive con un cura.

¿La alta con el pelo rubio?

Se lo comería vivo. Sólo quedarían las gafas.

Esto va a ser un problema.

Sr. Christie, tiene una llamada.

Linda y yo vamos a salir a cenar esta noche.

Invitaremos a una chica bien guapa e iremos todos.

Tienes que empezar a conocer a chicas.

Hace dos años que no salgo. Me falta práctica.

Cuando tenía práctica, me faltaba práctica.

Invertiste tus emociones en malas acciones.

Fue un desastre.

¿Qué haces? Reinvertir en acciones más estables.

Algo con posibilidades de crecimiento a largo plazo.

¿Como quién? ¿General Motors?

Vamos, espabila.

Tendría que ser increíble para levantarme la moral.

- ¿Quién podría ser? - ¿No se te ocurre nadie?

- Se nos ocurren varias. - ¿Cómo te gustan?

- Le gustan las neuróticas. - Me gustan las rubias.

Rubias con el pelo largo, minifalda,

botas, una buena delantera, inteligente e ingeniosa.

No seas ridículo.

¿Tiene que ser guapa y con unos buenos pechos?

Y un buen culo donde hincar los dientes.

- Siempre ha sido maniático. - Y mira el resultado.

Nunca salías.

Sally tiene el pelo largo y una delantera razonable.

- ¿Qué es razonable? - Así, supongo.

- No es muy inteligente. - ¿A qué se dedica?

- Trabaja para un astrólogo. - Ni hablar.

Igual te la llevas a la cama.

Con la suerte que tengo, ni siquiera a una silla.

Esas chicas no suelen ser genios.

¿Por qué discutir por una simple cena?

No puedo salir. Sigo encariñado con Nancy.

¿Quieres olvidarte de Nancy? Ya no está.

Es verdad. Quería ser libre para hacerse swinger.

Cariño, piensa en alguien.

Me la imagino perfectamente.

Esto es maravilloso.

Mi ex marido nunca me llevaba en moto.

Se cayó de una scooter y se rompió la clavícula.

Y me refiero al tipo de scooter que se empuja con el pie.

El cine. Eso es toda su vida. Es un observador.

Yo actúo.

Hace tanto tiempo que no me hace el amor

un rubio de ojos azules.

Llevamos dos semanas divorciados y ya sale con un nazi.

- ¿Y Sharon? - Me gusta el nombre.

Es la ayudante de un fotógrafo.

- Es lista y mona. - Vamos.

- Llámala. - Perfecto.

- ¿Qué le vas a decir? - Si está libre esta noche.

No menciones lo del divorcio. Dile que mi mujer ha muerto.

No sé si deberíamos. Empiezo a notarme muy tenso.

Sharon Lake, por favor. Linda Christie.

Prefiero no oírlo.

Soy Linda. ¿Cómo estás?

Bien. Esta noche vamos a cenar con un amigo.

¿Te apetece venir?

No, no es nada. Tenemos la radio puesta.

- No lo conoces. - Es viudo.

Dile que mi mujer murió al explotar una mina.

Es muy divertido. Te gustará.

Si no quiere, déjalo. No quiero más disgustos.

Te recogeremos a las ocho.

Ropa sencilla.

Sí, claro, zapatos planos.

Que se ponga tacones. ¿Quien soy? ¿Toulouse-Lautrec?

Adiós. Ya está.

Me estoy emocionando.

¿Y si estamos en la cama y vuelve Nancy?

No esperes demasiado de la primera noche.

- ¿Ha dicho algo de mí? - Pero si no te conoce.

No le has dicho que era viudo.

Te he conseguido a alguien. Cuéntaselo tú.

Estoy emocionado.

Recogeremos a Sharon y luego a ti, hacia las ocho y diez.

No puedo acostarme tarde. Tengo una reunión muy pronto.

Podemos cenar en el Puerto de Sausalito.

Estupendo. Es muy romántico.

La comida está malísima y creo que va a llover.

Voy a ducharme y a empaparme de Canoe.

Me voy a casa. Voy a lavarme todos los dientes.

Creo que él y Sharon congeniarán.

- Ah, ¿sí? - ¿Tú no?

Seguramente esta noche ya se habrá calmado un poco.

Ojalá me hubiera visto antes.

Odio las citas a ciegas, cuando te ven por primera vez.

¿Y si la decepciono y se pone a reír o a chillar?

Eso es ridículo.

¿Alguna vez ha reaccionado alguna riendo o chillando?

Una vez. Una estudiante del Brooklyn College.

Llegó, me vio y se desmayó.

Estaba débil de tanto régimen.

¡Qué más da!

Bogart era bajito. A ninguna le importaba.

Estás empezando con mal pie.

- Sí, negativo. - Claro.

Te lleva ventaja antes de que empiece el juego.

¿Qué te has puesto en la cara?

- Canoe, un aftershave. - ¿Y lo demás?

Lavoris, desodorante Mennen y talco de Johnsons & Johnsons.

Vas a oler como un prostíbulo francés.

- Los necesito. - ¿Te avergüenza el sudor?

Quiero causar buena impresión.

¿Sabes? Te liaron en algún momento de tu vida.

Ella tiene que oler bien para ti.

No le digas que no bebes. Pensará que eres un boy scout.

Y no te pongas nervioso.

Lo único malo que puede pasar es que sea virgen

o policía.

Con la suerte que tengo, será las dos cosas.

Sabes que tiene razón.

A muchas mujeres les gustan los hombres masculinos.

No debería haberme puesto tanto Binoca en los sobacos.

Sería genial que nos gustásemos a primera vista.

¿Por qué no? Dicen que las mujeres son simples.

Nunca he conocido a ninguna que no entendiera una buena bofetada

o una bala de una pistola.

Ven, Sharon.

Eres fantástico.

Hasta esta noche, los médicos me decían que era frígida.

Quiero darte las gracias por demostrar lo contrario.

Si tienes amigas con el mismo problema, mándamelas.

Cuando Dick y Linda me hablaron de ti, usaron términos como

"brillante" y "genio",

pero no me dijeron que también eras un animal.

Siento haber tenido que pegarte, querida,

pero te has puesto histérica cuando he dicho "Ya basta".

Soy Linda.

Estoy sola. Sharon está con Dick, aparcando el coche.

Me ha enviado para ver si estás bien.

No sabía que fuera tan tarde.

¿Se te ha roto una botella de aftershave?

- ¿Me puse demasiado? - Es muy fuerte.

En cuanto salgamos a la calle, ya no se notará.

Será mejor que prepare el piso.

Está bien así. Tomaremos una copa y nos iremos.

Ciertos objetos bien colocados crean una buena impresión.

No puedes dejar libros por ahí como si los estuvieras leyendo.

- Crea cierta imagen. - No lo necesitas.

Tengo algo perfecto: mi medalla de los 100 metros.

- No puedes hacer eso. - ¿Por qué no? Me costó 20 dólares.

Tengo que tomar una decisión importante. ¿Oscar Peterson

o el Cuarteto para Cuerdas No. 5 de Bartok?

Pon Oscar Peterson y saca Bartok para que se vea bien.

Buena idea.

Nunca he visto a nadie hacer tanto para impresionar.

Si le dedicabas tanto tiempo a Nancy, no sé por qué se fue.

Le escribía poemas y en restaurantes pedía en francés.

El camarero traía otros platos.

Si la hubieras besado a la luz de la vela...

Lo intentaba. Ella decía: "Aquí no. Nos mira todo el mundo".

Una vez se me prendió la manga.

¿Ves? Te ríes. Es gracioso, ¿no?

Ella se lo tomó como una muestra de mi torpeza.

Serenidad total. Soy un auténtico maestro.

Pasad.

Allan, ésta es Sharon.

Tengo amigos en esta calle, justo enfrente.

¿Conoces a los Gibson? Son una pareja estupenda.

- El es diseñador de interiores. - Es una de mis aficiones.

El truco es evitar que parezca que lo ha hecho un decorador.

Tengo que hacer una llamada.

- Linda, ¿llevas Jasmine? - ¿Yo? No.

- ¿Qué queréis beber? - Un J&B con hielo.

Un Harveys Bristol Cream.

Yo lo de siempre.

- Bourbon con agua. - Mmm... hombre de Bourbon...

Tengo que beber menos. Me bebo un litro al día.

Soy el Sr. Christie. Ya no estoy en el 431-5997.

Estaré en... ¿A qué hora lo has recibido?

Sharon hizo una película.

- Underground. - ¿Una película porno?

Underground, ya sabes, experimental, de 16 mm.

- A Allan le interesa el cine. - ¿Sí? ¿A qué te dedicas?

Soy escritor. Escribo para el Film Weekly.

Artículos, ensayos, críticas.

La que yo hice tuvo muy buenas críticas. Destacaron mi nombre.

Claro que era la única chica, entre nueve hombres.

¿Cómo se llamaba? A lo mejor la he visto.

Orgía.

Les ponen títulos muy picantes. No tenía nada de erótica.

Ya no te queda bourbon, así que sólo es agua.

Hay tanta humedad que creo que va a llover.

Igual por eso me duele la cabeza. Me dan unas sinusitis terribles.

Deberían vaciarte los senos.

Es una tontería ir al Puerto.

¿Podrías bajar la música?

Claro.

¿Por qué vamos a un restaurante al aire libre?

- Antes paseábamos cuando llovía. - A mí me encanta la lluvia.

Se lleva los recuerdos de la acera de la vida.

Vaya, Allan, sí que eres delicado.

Está un poco tenso por la desgracia de su mujer.

- ¿Su mujer? - Su ex mujer. Ya no está.

- Murió. - Qué horror.

En realidad no está muerta.

No lo está, pero ya no estamos juntos.

- Le ha dejado. - Lo siento.

- ¿Está drogado? - Está muy tenso últimamente.

Soy el Sr. Christie. Estoy en el Hong Kong Fat Noodle.

Es el 824-7996.

Sí. Adiós.

Lo interesante es que, cuando comen arroz con palillos,

se lo zampan así, moviendo el brazo.

¿Qué pasa?

¿Me disculpáis? Ahora mismo vuelvo.

- Le gusto. - ¿Qué?

Yo entiendo de mujeres. Quiere que le tire los galgos.

Le gusto. Se está haciendo la dura.

Luego me insinuaré.

- Buenas noches. Gracias por la cena. - Sólo son las diez.

Me duele la cabeza y tengo que madrugar.

- Te acompaño. - No hace falta.

La ciudad es una jungla. Será mejor que vaya.

Si no he bajado dentro de una hora, alquilad mi piso.

¿Conoces a otras chicas?

No sé si serán su tipo.

Casi todas son normales.

Es demasiado aprensivo.

En cuanto la ha visto, ha empezado a hacer teatro.

Buenas noches.

Sharon, una mujer como tú y un tío como yo...

¿Qué tal con Sharon?

¿En serio?

Soy nulo con las mujeres y a ti te da la risa.

Todo el mundo es inseguro, Allan, no sólo tú.

No, te equivocas. Dick lo es.

¿Yo? Pregúntaselo a mi psicoanalista.

- ¿Cuántos días vas? - Tres, pero uno es en grupo.

¿No hay nadie en tu grupo para mí?

Una mujer con un trastorno emocional. Una pervertida.

¿Jennifer? ¿Cómo que "loca"?

Será puramente sexo.

Es demasiado rara para tener una relación.

No me importa si es sólo sexo.

Prefiero que no esté loca por mí.

Creo que deberías intentarlo.

Te lo agradezco mucho. Debe de ser una lata para ti.

¿Sabes quién no es inseguro? Bogart.

Eso no es la vida real. Te pones el listón muy alto.

¿Y con quién me identifico? ¿Con mi rabino?

- Bogart es la imagen perfecta. - No lo necesitas. Tú eres tú.

Sé que te cuesta creerlo.

En fin, te he conseguido a Jennifer.

Allan, no lo niego. Soy una ninfómana.

Descubrí el sexo muy pronto. Me acostaba con todos.

Con mi profesor, con el marido de mi hermana

y con la sección de cuerdas de la Filarmónica de Nueva York.

Siempre quiero hacer el amor y tontear.

Si no, te deprimes, y ¿para qué estar deprimido?

La mejor forma de levantarse es con sexo.

Yo no soy como mis hermanas.

Están tan inhibidas que nunca quieren hacer nada.

Hay que hacer el amor con la mayor frecuencia, libertad

e intensidad posibles.

¿Por quién me tomas?

¿Cómo pude malinterpretarlo?

Esto es alucinante.

Estamos en una sala con los mayores logros

- de la civilización occidental. - Pero no hay chicas.

Mira ese Rouault. Mira.

Es bonito.

Si pudieras quedarte con uno, ¿cuál escogerías?

- Un van Gogh. Cualquiera. - Yo también.

Siento una atracción mística hacia van Gogh. ¿Por qué será?

No sé. Sólo sé que se cortó la oreja por una chica.

Es algo que tú harías por una chica.

Tendría que gustarme mucho.

Me pregunto si Dick se cortaría la oreja por mí.

Yo no se lo preguntaría. Está muy ocupado.

Debe de ser maravilloso que te amen tan intensamente.

¿Por qué no vamos a ver si el Berkeley está más animado?

Ahí hay una.

- Está muy bien. - Vamos, ve a hablar con ella.

- ¿Estás loca? - Vamos.

Venga, inténtalo.

Para eso hemos venido. Vamos.

Sé natural... casual...

Es un Jackson Pollock precioso.

Sí.

¿Qué te sugiere?

Reafirma la negatividad del universo.

El terrible vacío y la soledad de la existencia. La nada.

El suplicio del hombre que vive en una eternidad estéril, sin Dios,

como una llama diminuta que parpadea en un inmenso vacío,

sin nada salvo desolación, horror y degradación,

que le oprimen en un cosmos negro y absurdo.

- ¿Qué haces el sábado? - Suicidarme.

¿Y el viernes por la noche?

Si son guapas, están locas. La belleza las hace enloquecer.

¿De qué se queja ahora?

¿Por qué vamos a la playa? Odio la playa.

No me gusta nadar, ni el sol.

Soy pelirrojo y de piel blanca. Me dan insolaciones.

Muchas mujeres van a la playa los fines de semana.

Secretarias, recepcionistas.

Quiero a una mujer realmente excepcional.

Madame Curie está muerta. ¿Quién queda?

¿Cómo es que estás libre?

Van algunos del despacho. Tengo varias reuniones.

¿Te veremos en algún momento?

- Te he apuntado para ir a cenar. - Muy gracioso.

- ¿Hay arañas en la playa? - ¡Anda ya!

Si se me sube al pecho algo de más de dos patas, me mata.

- Hay que encontrarle una chica. - ¡Eso seguro!

- Me mareo. - ¡Allan, por favor!

Te vamos a dejar en la bahía.

Soy el Sr. Christie. Ya no estoy en el 731-0711.

Estaré en el 885-0714 todo el fin de semana.

- Es una casa preciosa. - Me alegro de que te guste.

Quemémosla para cobrar el seguro.

¡Es una cama individual! ¿Y si ligo?

Hacéis el amor en la playa.

¿En la playa?

Lo estaré haciendo en la arena, subirá la marea y se me llevará.

Haré el amor y me ahogaré al mismo tiempo.

Qué bonito. Mira qué vista.

Es precioso. Se está llenando de niebla.

Mira, se ven las gaviotas sobrevolando el pozo negro.

Qué divertido. Hacía tiempo que no estaba en un lugar así.

Me va a dar un infarto. Esa chica es increíble.

Estoy en el 392-8098.

Es un bombón. Vendería a mi madre a los árabes por ella.

¿Por qué no bailas con ella?

No puedo. No la conozco.

No puedo quedarme. Tengo que madrugar para jugar al tenis.

¿Quieres bailar?

No podemos bailar así. Ya no tenemos 16 años.

Te quiero, quienquiera que seas. Quiero tener un hijo tuyo.

- Levántate y ve. - No, no sé bailar.

Tengo miedo. Tuve el sarampión de niño. Mi cuerpo no funciona.

Venga, ve.

Baila. ¿Estás listo? Ponte a contar. Uno, dos...

Uno, dos.

Vamos, dile algo.

Uno, dos...

Algo más significativo.

Tres, cuatro...

Háblale.

¿Te interesa la danza?

¡Piérdete, desgraciado!

- ¿Qué te ha dicho? - Que no.

Aunque compremos otros dos solares, tendremos que esperar.

- Es más barato conservarlos. - El precio cambiará.

Tendremos que usar nuestros terrenos como garantía.

Tienes muchas cualidades.

Eres inteligente, divertido y hasta romántico. Debes creértelo.

¿Por qué te pones una máscara cuando conoces a una chica?

¿Podremos construir? ¿Incluso en el nuevo año fiscal?

¿Por qué construir si bajan los intereses?

Siempre te lo digo.

Sé tú mismo y una chica se enamorará de ti.

Te has portado genial al dedicarme tanto tiempo.

- Me lo estoy pasando de miedo. - ¿Y tú?

La cosa cambiará mucho. Si vas a pagar 600 dólares...

Es una gran oportunidad.

El interés podrá ser un 0,5% más alto.

Te he comprado un regalo por tu cumpleaños.

¿Cómo lo sabías?

Mencionaste la fecha y me acordaba.

Ese día le hicieron una histerectomía a mi madre.

Qué bonita. Es preciosa.

Una mofeta de plástico.

Es una monada, y te oí decir que era tu animal preferido.

Estoy emocionada.

- ¿Te gusta? - Me encanta.

No hace nada. Sólo es una muñeco.

Le gustó más tu regalo que el mío.

Siempre se emociona mucho cuando le regalo algo,

pero sólo hablaba de la mofeta.

Son imaginaciones tuyas.

No sé. Está muy rara últimamente.

- Porque no le haces caso. - Ya lo sé.

- ¿Te ha comentado algo? - No hace falta.

Os veo juntos. Además, comentó algo.

No es nada nuevo.

Es muy insegura. Necesita que le presten atención.

¿Por qué es insegura? Sabe que estoy loco por ella.

¿Porque ahora estoy demasiado ocupado para mimarla?

Linda está acostumbrada a que la mimen.

Siempre ha sido guapa, sacaba buenas notas.

A veces pienso que se casó conmigo porque no le daba bola.

Pero reconoce que eres muy ambicioso.

¿Sabes qué está pasando en la bolsa?

- ¿Adónde vamos? - Ahí está.

Trabaja en mi oficina. Acaba de cortar con su novio.

- Hay demasiada gente. - ¡Vamos!

No quiero. Ya lo haremos luego.

- ¿Qué le digo? - Invítala a cenar.

No puedo. ¿Y si vienen Linda y tú...?

Tengo mucho trabajo.

Julie, te presento a Allan Felix.

¿Quieres salir a cenar esta noche?

- Eso es ir al grano. - ¡Qué rápido va!

Perdonen, yo...

Había que removerla de todas formas.

Vamos a colocarnos y a ver a gente rara.

¿Seguro que no quieres ir al cine?

¡Vamos!

- ¿Quieres bailar? - No, gracias.

No te lo he pedido a ti.

Yo tampoco quiero bailar.

- ¿Qué diablos es esto? - 7 UP.

He dejado la bebida. Prescripción médica.

Me tiembla la mano. Es una secuela de la guerra...

Me mata.

¿Cómo te llamas, nena?

- Es un bonito nombre. - Tengo que llevarla al orfanato.

La saco una vez al año, al zoo o al circo. Perdona.

- Siéntate. - Mañana tengo que madrugar.

Voy a un templo. Es el sabbat para nosotros.

- Ven aquí. - Va a venir Chris, ¿verdad?

Quiero que conozcas a esta monada.

Gracias por invitarnos.

- Vamos a apretarnos bien. - Me encantan las juergas.

Quedarías muy bien en mi moto.

¿Habéis visto la nueva producción de Las mujeres de Troya?

¿Qué haces?

Informes financieros.

Son una pesadez.

¿Has visto a Allan últimamente?

Estaba aquí antes. Ha salido esta noche.

- ¿Con una chica? - Sí, yo se la he conseguido.

Ah, ¿sí?

¿Con quién?

Una de la oficina.

¿Cuál?

- ¿Quién es? ¿La conozco? - Es muy sexy.

E inteligente. Creo que se gustarán.

¿Julie es esa rubia con los ojos muy grandes?

Rubia, ojos grandes, muy atrevida.

Siempre lleva blusas transparentes.

Los vuelve locos a todos.

¿Crees que es adecuada para Allan?

Porque a mí no me parece que sea su tipo...

- Le ha gustado. - ¿En serio?

¿Cómo lo sabes?

Se notaba.

- ¿Te ha dicho algo? - Oye, estoy intentando trabajar.

Lo siento.

- Nos están siguiendo. - Tranquila. Corro mucho.

- ¿Adónde vas con esa pava? - No te gires.

- Tengo miedo. - Voy a fingir que estoy cojo.

Vámonos de juerga.

Mirad, soy un veterano de guerra.

Deshazte de este desgraciado y te llevo en mi moto.

¡Suéltala! ¿Yo he dicho eso?

Muy bien, renacuajo, vamos...

- Se me está pegando tu tatuaje. - ¡Voy a gritar!

Tranquila. Yo me encargo de esto.

Chilla.

- Allan, ¿eres tú? - Sí.

- ¿Cómo ha ido? - Me he peleado.

¿Te has peleado? ¿Con quién?

Unos tíos se han pasado con Julie. Les he dado una lección.

- ¿Estás bien? - Sí.

Le he dado a uno con la barbilla y a otro en la rodilla con la nariz.

- ¿Dónde está Julie? - Se ha largado con uno.

Se van a casar. Lo nuestro no habría funcionado.

Es protestante y yo judío. Hay un abismo entre los dos.

- ¿Quiénes eran esos tíos? - Han dicho que eran peluqueros.

- A mí me cuesta creerlo. - ¿Llamamos a un médico?

No, estoy bien. Necesito una tirita de un metro

hasta que se me pase el dolor.

Ella se ríe, pero mi vida sexual es el Bosque Petrificado.

Muy gracioso.

Diez millones de mujeres en el país y no doy con una.

Vamos, te lo pasaste bien con Linda.

Con ella no hay presión. No estoy intentando ligármela.

Seguro que si saliera con ella, no nos divertiríamos.

Cuando intento ligarme a alguien, no llego ni a la primera base.

Me estoy convirtiendo en el rey de los eliminados de San Francisco.

¿Qué esperabas? Siempre he dicho que no eras romántico.

¿Qué me pasa, Nancy?

Eres un soñador. Eres torpe y lento.

Ven lo desesperado que estás. Tú mismo lo dices.

No te bases en esa chica. Sólo estaba tonteando con ella.

Reconócelo. Eres un encanto, pero no eres sexy.

No estés tan segura. Nunca decías eso de casados.

Lo pensaba.

Seguro que sí.

Me pregunto si tuvo un orgasmo cuando estábamos casados

o lo fingió aquella noche.

¿Es casa de los Perry?

¿Podría hablar con Marilyn?

Soy un viejo amigo. Salí con ella una vez.

¿Se acuerda?

¡Es asombroso! Fue hace 11 años.

Así es... Bajito, pelirrojo y con gafas.

No, ya se me ha pasado.

¿Cómo puedo contactar con ella?

¿En serio?

¿Todavía siente lo mismo?

¡Han pasado 11 años!

¿Cuándo habló con ella por última vez?

La semana pasada...

¿Y le dijo que no me diera su número de teléfono?

Ya veo.

Bueno, gracias.

Disculpe. ¿Podría decirme dónde está el Sr. Felix?

- Por esa puerta. - Gracias.

- ¿Estás ocupado? - ¿Qué haces aquí?

- No me encuentro bien. - ¿Qué te pasa?

¿Qué tienes para los ataques de ansiedad?

De todo. Soy una farmacia.

Me arde el estómago.

¿Cómo sabes que es ansiedad y no miedo?

- Me dan calambres. - ¿Te cuesta respirar?

Estoy asustada y no sé por qué.

- A mí me pasa. - ¿Es miedo o ansiedad?

Pánico homosexual.

Siempre me pongo así cuando Dick se va de viaje.

Ha tenido que ir a Cleveland.

Me he levantado, lo he llevado al aeropuerto

y lo he dejado en la terminal de United Airlines.

Yo vomité allí.

No sé por qué estoy tan disgustada.

Miedo a la separación. Una vez tuve que ir a Washington

y, aunque me iba yo, me mareé

y cuando volví mi mujer vomitó.

Mi psicoanalista diría que me siento culpable porque quiero que se vaya.

No te entiendo.

Eres estupenda. ¿Por qué eres un cúmulo de síntomas?

¿Por qué la gente acaba fastidiada?

Supongo que ocurre cuando eres pequeño.

Te crees feo, tus padres se divorcian, te sientes abandonado.

A ti debe de pasarte lo mismo.

Mis padres no se divorciaron, aunque se lo supliqué.

Sé que te caigo bien y te lo agradezco. Me levanta la moral.

Y eso que soy hipercrítico.

Suelo rechazar a la gente antes de que me rechace a mí.

Así ahorro tiempo y dinero.

- ¿No sales esta noche? - Ella ha cancelado la cita.

Se ha ido de vacaciones a Polonia.

¿Por qué no vamos a cenar y al cine?

Tengo una idea mejor. Cenemos en mi casa.

Esta noche ponen El sueño eterno.

¿Tienes algo de comida?

Filetes congelados y una botella de champán.

¿Cómo es que tienes champán?

Quería impresionar a una chica. Ternera Strogonoff en la olla a presión.

- ¿Cómo te salió? - No lo sé. Sigue pegada en la pared.

- Compraré algo de comida. - Estupendo.

Compraré espárragos, ensalada y algo de postre.

Me encanta guisar, pero Dick siempre está ocupado.

Compra de todo.

Abre el champán, pero no sólo para mí.

Beberé contigo, pero acuéstame si me pongo a bailar desnudo.

Va a ser genial. Tengo una relación increíble con Linda.

Odio verla deprimida.

Será una velada muy íntima. Encenderemos la chimenea.

Pondré unas velas para crear ambiente.

Abriremos el champán.

A las mujeres las vuelve locas.

¿Las vuelve locas? Pero ¿qué estoy diciendo?

Es Linda, la mujer de Dick.

¿Ya te has enamorado de ella?

- Me he dejado llevar. - No te sientas culpable.

¿Porque dos personas solas y afines cenen juntos?

- Es una amistad platónica. - Ella no te ve así.

- ¿Cómo lo sabes? - ¿Tiene que echársete encima?

No cojas esas velas. Son para una fiesta judía.

- Es la mujer de mi amigo. - Se lo dirá a Dick y él te pegará.

- Te quiere a ti, no a él. - El no es romántico.

- Podría serlo. - No le hagas caso.

- No le hagas caso. - Estamos en un supermercado.

Contrólate. Está casada.

Y con tu mejor amigo.

Además nunca se divorciarán.

¿Por qué nunca me relajo?

Quiero que me hagas un favor.

Me he enamorado de otra mujer.

Nos vamos a vivir a Alaska. Es una esquimal.

He pensado que podrías cuidar de Linda.

- Sí, claro. - Bueno, me voy a Alaska.

Si me necesitas, estaré en Tundra Congelada, 69290.

Qué tenso estoy. No sé qué me pasa.

Llegará en cualquier momento.

Siempre me hace cumplidos.

Sé que le caigo bien, pero ¿le gusto de esa forma?

Podría ponerla a prueba.

Podría insinuarme...

¿Qué podría salir mal?

- ¡No! - Era inevitable.

Suéltame. ¿Estás loco?

- Linda, amor mío. - Estoy casada. ¡Violación!

No te emociones demasiado.

No soy un tío atractivo.

La idea de que Linda pudiera enamorarse de mí

es absurda.

¿Dónde diablos está?

Ya podría haberse comido el filete y marchado de aquí.

Qué mareo tengo. El litio empieza a tener efecto.

Quizá sea mejor no tomar champán.

No, si me dejo llevar, puedes llamar a la policía.

- ¿Cuándo vuelve Dick? - Mañana.

Ponen una película de Truffaut. Deberíamos verla.

Ya está todo preparado.

Además, ha empezado a llover y ponen la peli de Ida Lupino.

Está casada pero se lía con el mejor amigo de su marido.

- ¿Cómo acaba? - Los mata a los dos.

- Salgamos. - No, de verdad quiero verla.

Es fascinante. ¿Crees que es posible amar a dos personas a la vez?

- ¿Qué quieres decir? - Una mujer, felizmente casada,

de repente ama a otro hombre.

No es que no quiera a su marido, pero ama a otra persona.

¿Crees que es posible?

- ¿Y tú? - Sí.

Muy posible y seguramente muy común.

El amor es un fenómeno extraño.

Extraño e intenso.

- Vamos, da el primer paso. - No puedo.

- Bésala. - ¿Ocurre algo?

Ella quiere. Date prisa, antes de que se mueva.

- Bésala. - Voy a hacer las patatas fritas.

Bueno, ¡lo arruinaste!

No puedo...

¿Qué impresión le daré? La invito y actúo como un degenerado.

Te estás dejando llevar. Piensas demasiado. Actúa.

Tenemos una amistad platónica.

No puedo estropearlo. Me dará una bofetada.

A mí me han dado muchas bofetadas.

¡Pero tus lentes no salen volando por los aires!

- La vas a decepcionar. - No puedo.

Ya está. Puedes empezar con esto.

¿Has leído que han violado a otra mujer de Oakland?

¡Yo no estaba en Oakland!

- ¿Saben quién fue? - Ni idea. Tiene que ser muy listo.

Hay que ser muy espabilado para violar así y salir impune.

Si alguien intentase violarme, le seguiría la corriente...

y luego cogería algo pesado y le daría su merecido.

A no ser que lo disfrutara...

Dicen que es el deseo secreto de toda mujer...

Supongo que depende de quién te viole.

¿Por qué hablar de temas morbosos? ¡Nunca te violarán!

No con la suerte que tengo...

¡Qué mareo!

Se me está subiendo a la cabeza. Estoy flotando...

- Vamos, bésala. - ¡No puedo!

- Está en su punto... - ¿Cómo puedes estar seguro?

- Créeme. Lo estoy. - Se apartará.

Está esperando. No la fastidies ahora.

Bueno, lo intentaré, pero con calma.

Si chilla, le diré que era broma.

Más vale que se ría.

¡Teléfono!

Sí, está aquí.

Ha venido antes. Yo iba a salir con una polaca.

Es para ti, de Cleveland.

- ¿Estás disgustado? - No, me he sobresaltado.

Quiero que se vaya. Voy a causar un incidente internacional.

- Hola, cariño. - Le quiere. Me estoy engañando.

Cálmate. Pareces Elizabeth Scott antes de que le volara los sesos.

Sólo tienes que dar el primer paso.

Esto es una locura. Acabaremos en el National Enquirer.

Bueno, adiós.

Sí, lo haré.

Dick parecía deprimido. Creo que está teniendo problemas.

¿Cómo es que nunca te lleva de viaje?

Me asusta volar. Mi psicoanalista dice que es una excusa.

Aunque Dick nunca me lo pide.

Quizá tenga una amante.

- ¿Te importaría? - Claro. Pero no si no lo supiera.

Sé que a Dick le dolería que tuvieras una aventura.

No creo que pudiera tener una aventura.

No, no me tomo esas cosas a la ligera.

Si me enamorase de otro, tendría que ser algo más.

Tendría que sentir algo más serio. ¿Estás temblando?

Estoy helado.

No hace mucho frío.

En fin, no soy ese tipo de persona.

No podría con tanta emoción.

Además, no soy lo bastante atractiva.

Eres increíblemente bella.

Cuando salgo contigo y todas esas chicas tan guapas,

me siento como si no hubiera vivido.

Debería estar vendiendo chocolate en Fannie Farmer.

Esas chicas no están a tu altura.

Sigue, me estás salvando la vida. Estoy muy acomplejada.

Lo llevas muy bien. Ahora bésala.

- ¡Por favor! - Has preparado muy bien el terreno.

- No tengo valor. - Dile lo guapa que es.

- Acabo de decírselo. - Otra vez.

De verdad eres una persona extraordinariamente bella.

- No sé qué decir. - Tienes una belleza excepcional.

Una belleza extraordinaria, excepcional...

¡Ya vale!

Hacía mucho tiempo que no me lo decían.

- Acércate a ella. - ¿Cuánto?

Hasta que la toques con los labios.

- Eso es muy cerca. - Vamos, muévete.

¿Y ahora qué?

Dile que despierta algo en ti que no puedes controlar.

- ¡Ni hablar! - Vamos.

- Eso es muy cursi. - Le encantará.

Fred Astaire está muy guapo con frac, yo no.

Olvídate de Fred Astaire y dile algo.

- Me encanta estar contigo. - A mí también.

¿Te parece bien? No quiero usar tu frase.

Lo llevas bien, hijo.

Ahora dile que tiene los ojos más irresistibles que has visto nunca.

Tienes los más ojos que he visto en una persona.

- Tus... - Te tiembla la mano.

- Eso es porque estás cerca. - ¿Cómo?

¡Díselo!

Eso es porque estás cerca.

Sabes exactamente qué decir, ¿eh?

Ahora dile que has conocido a muchas mujeres,

pero ella es realmente especial.

- Eso no se lo creerá. - Ah, ¿no?

He conocido a muchas mujeres,

pero tú eres realmente especial.

¿En serio?

¡Se lo ha tragado!

Rodéala con el brazo derecho y acércatela.

- No puedo. - ¡Vamos!

Lo intentaré.

Prepárate para dar el gran paso y haz exactamente lo que te diga.

Te dije que dejaras en paz a mi ex marido.

Voy a preparar los filetes.

Tus ojos...

son como dos filetes.

¡No!

- Te pagaré la lámpara. - Creo que te quiero.

No, de verdad, te la pagaré.

- Olvídate de la lámpara. - Qué torpe soy. Toma 10 dólares.

Olvídate de la maldita lámpara. Dame 5 y en paz.

- ¡No! - Estás cometiendo un error.

Era broma. Te estaba poniendo a prueba. Era un beso platónico.

- Será mejor que me vaya. - Cometes un error.

- Debería irme. - Si crees que yo...

Allan, no pasa nada.

La he atacado. Soy un animal salvaje.

Está nerviosa. Cuando llegue a casa, estará histérica.

¿Qué le diré a Dick? Nancy llamará a la policía.

¿Qué he hecho? No soy Bogart y nunca lo seré.

Soy una vergüenza para mi sexo.

Debería trabajar como eunuco en un palacio árabe.

¡Es la brigada antivicio!

¿Has dicho que me querías?

Todavía no puedo creerlo.

Hacía años que no dormía tan bien.

¿Ya es mediodía?

No, son las siete.

¿Las siete?

No sabía que fuera tan pronto.

- Estuviste fantástica anoche. - Gracias.

- ¿Cómo te sientes ahora? - Me fue bien el Pepto-Bismol.

¿En qué pensabas mientras lo hacíamos?

En Willie Mays.

¿Siempre piensas en jugadores de béisbol cuando lo haces?

Así aguanto más.

No entendía por qué no parabas de gritar "base".

Sería mejor que se lo contaras a Dick.

¿Y qué le digo?

Podía ocurrir y ha ocurrido. No es culpa tuya ni mía.

Anoche te sentiste como una mujer y yo como un hombre.

Y eso es lo que hace ese tipo de personas.

Pero no podemos vernos a escondidas. Es muy bajo.

Tienes que ser sincera con él.

Dile que los dos os estáis distanciando

y que tú y yo nos hemos enamorado.

- Eso si me quieres. - Sí que te quiero.

Entonces tenemos que decirle la verdad.

Qué tensa estoy.

Ya se lo diré yo. Hace más años que lo conozco.

- No, preferiría decírselo yo. - Quizá sea mejor.

¿Decirle qué?

Que los dos estamos hechos el uno para el otro

y que quizá debería pensar en mudarse.

Podrías vivir conmigo una temporada.

Siempre que podamos llevarlo con madurez.

Mientras yo sea maduro y tú seas madura,

mientras seamos maduros, lograremos cierta maduración

que garantice una madurosidad.

Eres maduro, Allan, y muy sensato.

La clave de la sensatez es la maduritud.

¿Por qué siempre es tan complicado?

Confía en mí, querida.

Confía en mí.

Si me quieres, llegaré a casa con un ataque de ansiedad.

Bueno, te quiere.

¿Por qué no? Anoche estuve sensacional en la cama.

Una chica afortunada. Usé mis mejores jugadas.

Perdone, me gustaría ver la caja de música del escaparate.

Hay una cajita de música marrón, muy bonita.

- ¿Qué haces aquí? - Te he llamado. ¿No me oías?

No, estaba pensando en algo...

- Siempre soñando. ¿Qué tal? - Bien, ¿y tú?

Acabo de volver de Nueva York. Voy a mudarme allí.

Ah, ¿sí?

¡No sé qué decir!

¿Qué es de tu vida?

Ya sabes, lo de siempre. Voy al cine y...

sueño despierto.

¿Sales con alguien?

Bueno, salgo, pero...

¿Cómo están Dick y Linda?

Ella está bien. Bueno... ¡Qué sé yo!

Estás más animado que cuando me fui.

Sí, me pillas en un buen día.

¿Es ésta la caja que quería?

Es bonita.

Necesito un sitio donde guardar los clips... Ya sabes.

Tengo hora con el dietólogo.

Yo no te veo gorda.

No quiero volver a discutir.

Bueno.

- Adiós. - Adiós. Me alegro de verte.

Gracias. Y yo a ti.

He estado genial.

¿Por qué no? Ella nunca me entendió.

Soy complicado. Creo que Linda me comprende.

Me encuentra apasionante.

Dick lo entenderá.

De tanto salir juntos, se ha desarrollado un idilio.

Es algo natural entre gente sofisticada.

- ¿Querías verme? - Sí. ¿Quieres un whisky?

- Bueno. - Linda y yo estamos enamorados.

Menos mal. Me quedan dos meses de vida.

- Bien. ¿Así que no te importa? - En absoluto.

Dick y yo hemos pasado mucho juntos.

Es mi mejor amigo. Es terrible. Sé que le dolerá.

¿Cómo han podido? Mi mujer y mi mejor amigo.

Yo la quería, y a él.

¿Cómo no lo vi venir?

Yo, que tuve tanta vista al comprar acciones de Polaroid.

Dick es un tío impulsivo.

Podría... ¿Quién sabe? Suicidarse o algo parecido.

¿Suicidarse? ¿Qué te haría a ti?

Le quitas a su mujer, le humillas...

Has visto películas italianas. Y Dick tiene genio.

¿No estás en Cleveland?

He tenido que volver. Necesito hablar contigo.

Tengo un problema.

¿A qué te refieres?

Creo que Linda tiene un amante.

La llamé a casa y no estaba.

Ha estado muy distante y trastornada últimamente.

Detalles que sólo notaría un marido.

No lo entiendo. Tú la has visto mucho estos días. Ha cambiado.

El otro día habló de tener una aventura mientras dormía.

- ¿Mencionó algún nombre? - Sólo el tuyo.

Cuando la desperté, dijo que había sido una pesadilla.

No sé quién podría ser.

Tiene que ser alguien que no conozco, de su trabajo.

Algún agente, ejecutivo, fotógrafo, o quizá un actor.

- No te disgustes. - La quiero.

Si me deja, me mataré.

¿Desde cuándo eres tan sentimental?

Nunca me había enamorado de nadie.

Si averiguo quién es, lo mataré.

La tenía abandonada y ahora está con un semental.

Si aún no la he perdido, voy a colmarla de atenciones.

Voy a cambiar.

Voy a hacer que nuestra vida sea divertida y emocionante

porque, sin ella, no valdría la pena vivir.

Me he pasado la noche pensando: "Voy a perderla. Bueno, sobreviviré".

Luego me entró el pánico y la llamé. No estaba.

¿Dónde diablos durmió?

- Cálmate. - Tengo que encontrarla.

Debo pedirle perdón antes de que sea tarde.

Quiero que coja el avión a Cleveland conmigo.

Quiero oírla reír y hablar.

Quiero mimarla, cuidarla.

Siento ponerme tan pesado,

pero eres el único amigo que lo entendería.

Lo entiendo.

Si llama, ¿puedes decirle que tengo que hablar con ella?

Dile que la veré en casa.

- Vale, se lo diré. - Gracias.

Muchas gracias.

¿Cómo voy a deshacer su vida? Está loco por ella.

No sabía hasta qué punto, ni él tampoco.

¿Linda?

Estoy en medio de una conversación. Ya te llamaré.

No...

¿Así que se acabó?

Linda, tengo que hablar contigo. ¿Ya le has dicho algo?

- ¿Quién es? ¿Es él? - Es Allan.

- Allan, luego hablamos. - ¡No cuelgues!

Oye, es urgente... Estás fatal.

Perdona.

No era ella.

Espero que sepas lo que estás haciendo.

¿No hay moros en la costa? ¿Puedo hablar?

- Debería estar en Cleveland. - No, espera.

Di... Sólo contesta en...

Ya hablaremos.

No puedo creerlo.

Al aeropuerto.

Tengo que hablar con ella antes de que le diga nada.

- Se han ido al aeropuerto. - ¿Juntos?

Uno después del otro.

¡Taxi!

Le diré que se acabó. Estuvo bien, pero perdimos la cabeza.

¿Y si es demasiado tarde? ¿Y si está loca por mí?

Cuando a una mujer le hacen tan bien el amor...

Anoche estuve increíble en la cama.

No tuve que consultar el manual ni una sola vez.

Para una mujer, el amor es un fenómeno complicado.

Nunca había roto con una chica.

- Dijiste que me querías. - Tómatelo con dignidad.

Pero ¿y el tiempo que hemos pasado juntos, la intimidad?

Significas demasiado para mí. No puedo dejarte marchar.

- Lo siento. - ¿Crees que soy un juguete?

- ¿Qué puedo decir? - Dame la carta.

- ¿Qué? - Dámela.

- No hay ninguna carta. - La quiero.

Estás loca. No aprietes el gatillo. ¡!¡¡Soy hemofílico!

Tranquilízate, hijo. Deberías estar animado.

Cuando eras tú mismo, una gran mujer se enamoró de ti.

Pensabas que eras nulo con las mujeres.

- Y ahora tengo que romper. - No es tan difícil. Mira.

- Ven aquí, querida. - Sí, cariño.

- Se acabó. - ¿El qué?

- Lo nuestro. - ¿Se acabó?

- Se acabó. Kaputt. - ¿Así de sencillo?

- Así es. - ¿Y si me niego?

- No te hará ningún bien. - ¿Y esto sí?

Vamos, muñeca... Nunca supiste manejar una pistola.

Pero ¿por qué tiene que terminar antes de empezar?

Porque eres demasiado violenta para mi gusto, nena...

Mataste a Johnson. Parker lo descubrió y lo mataste a él.

Entonces querías acabar conmigo.

No podías mirándome a la cara, e hiciste que me girara.

Y ahora vamos. Se acabó.

Eso es lo que hay que hacer.

Porque tú eres Bogart.

Todo el mundo lo es en ciertos momentos.

Estás haciendo algo de lo que no te creía capaz.

Vas a perder a un bombón por no hacerle daño a un tío.

Si yo lo hiciera, todo serían lágrimas.

Pero estoy destrozado.

Razón de más para sentirte orgulloso.

- ¿Eso crees? - Pues claro.

Mira, hijo, hay más cosas en la vida aparte de las mujeres.

Una de ellas es saber que actuaste bien por un amigo.

Piénsalo.

Aeropuerto S.F. Salida 1,5 km.

- ¿De dónde sale el vuelo a Cleveland? - Puerta 15.

- ¿El vuelo a Cleveland? - Puerta 15.

- Espera. - ¿Qué haces aquí?

- Tengo que decirte algo. - Yo también.

¿Te das cuenta de lo bonito que es lo que ha ocurrido?

Nos ha ocurrido algo bello en nuestras propias narices.

Una experiencia maravillosa. ¿No te sorprende?

No tuviste que dejar libros tirados por la casa,

ni poner la música adecuada.

Hasta te vi con esos calzoncillos con los días de la semana escritos.

- Tenemos que dejarlo. - Sí, lo sé.

- ¿Cómo? - De repente lo vi todo muy claro.

Cuando me pregunté si quería romper mi matrimonio,

La respuesta fue no. Amo a Dick.

Aunque alguien tan maravilloso como tú es muy tentador,

- no me imagino vivir sin él. - ¿No?

Me necesita y, de manera inexplicable, yo también a él.

Sé que te necesita.

Es la primera vez que me afecta alguien aparte de Dick.

Ya estoy enamorada de ti.

Si no lo paramos ahora, no podré volver con él.

No lamento ni un solo momento de lo ocurrido,

porque ha reafirmado mis sentimientos por Dick.

Linda, lo entiendo, de verdad.

¿Seguro? ¿No lo dices sólo para facilitar las cosas?

Lo digo porque es cierto.

Los dos sabemos que tienes que estar con Dick.

Si ese avión se marcha sin ti, lo lamentarás.

Quizá no hoy, ni mañana, pero pronto y el resto de tu vida.

Qué bonito.

Es de Casablanca.

Llevo toda mi vida esperando a decirlo.

Me ha parecido verte. ¿?¿¿Qué está pasando?

Deberías saber algo antes de que se marchen.

¿Nosotros? ¿Vienes conmigo?

Nadie me debe ninguna explicación.

Voy a hacerlo porque podría ser importante más adelante.

Dijiste que creías que Linda tenía un amante.

Pero estaba en mi casa cuando llamaste.

Vino a hacerme compañía porque me sentía solo.

En las últimas semanas me he enamorado de ella.

Esperaba que ella sintiera lo mismo, pero sólo hablaba de ti.

- Lo entiendo, Allan. - Espero que sí.

Será mejor que nos vayamos.

Ya te llamaré, Allan.

Eso ha estado genial.

De verdad has desarrollado algo de estilo.

Sí que tengo cierto estilo, ¿verdad?

Supongo que ya no me necesitarás.

No puedo decirte nada que no sepas ya.

Supongo que no. El secreto no es ser tú, sino yo.

Es verdad que no eres demasiado alto ni guapo,

pero yo soy lo bastante feo y bajito para triunfar solo.

¡Hasta la próxima!

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