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Original subtitles

El fallecido es Gene Stratis. Es el dueño.

Parece que lo apuñalaron en el pecho.

Cuchillo ensangrentado en la plancha. Sin entrada forzada.

Hay dinero en la caja.

Tiene reloj en la muñeca, audífono en el oído.

-¿Quién nos avisó? - El hijo, Alex Stratis.

Lo vio al venir a trabajar.

-¿Es él? - Sí.

-¿Sr. Stratis? - Sí.

Inspectores Sipowicz y Clark.

Lamentamos lo de su padre.

Sí, gracias.

-¿A qué hora llego? - A las 5:30.

-¿Su padre suele venir antes? - Normalmente a las 4:00.

En alguna rara ocasión duerme más,

viene a las 5:00.

¿Sabe si alguien se la tenía jurada?

¿Alguien a quien despidiera recientemente?

Hace un mes echó a un tipo.

No creo que fuera capaz de esto.

Necesitaremos una lista de empleados.

-¿Su madre sigue viva? - Sí.

Se separaron hace años.

Ella quería viajar, ir al cine. Él solo trabajaba.

Él le dio la casa de Astoria. Se ocupó de las facturas.

Se compró un piso cerca del restaurante.

-¿Apostaba? - Nunca.

¿Sabe si le pedía prestado a alguien?

A nadie.

Cuando mi padre vino a este país, no sabía ni tres palabras.

Acabó comprando una cafetería, una casa

y un coche nuevo cada dos años con sus ganancias.

Con 50 000 pedidos de beicon con huevos. Cien mil hamburguesas.

Le compró a mi madre un abrigo de visón. Educación privada para mi hermana

y cuatro años de universidad.

Yo pude haber ido, si quisiera.

¿Por qué no fue?

Solo quería trabajar con él.

Busco a la inspectora Ortiz.

Estaba aquí hace un minuto.

Inspectora.

Es mi tía Silvia. John Irvin.

- Mucho gusto. - Gracias, encantada.

¿Qué ocurre?

-¿Tienes un momento? - Claro. Ven aquí.

Sé que estás ocupada.

No quiero molestarte, pero estoy preocupada por tu prima.

-¿Cuál? - Paula.

¿Paula? ¿Qué pasó? ¿Sacó un sobresaliente bajo?

- No las has visto desde hace mucho. - No tanto.

Sale con un chico 15 años mayor que ella.

Él la ha cambiado.

-¿Cómo? - Viste diferente.

Me habla de forma diferente.

- Sale hasta tarde. - Tiene 19 años.

El aliento le olía a alcohol cuando volvió a casa la otra noche.

Y encontré pastillas en su bolso.

Cogí dos para ver qué eran.

Podrían ser cualquier cosa. ¿Cuántas tenía?

Diez o 12.

Siempre ha sido buena chica.

Recé para que esto no pasase. No sé qué hacer.

-¿Quieres que hable con ella? - A mí no me hace caso.

Iré por el piso después de trabajar.

Si vas a la tienda donde trabaja,

- también lo verás a él. Es su tienda. -¿Dónde es?

- Es en... Lafayette Street. -¿Sabes el nombre?

Chrysalis. A saber qué significa.

Vale, me pasaré hoy.

Empezaremos por el tipo que despidió el mes pasado, que tiene condicional.

¿Llamaron a su agente?

Nos dijo en qué restaurante trabaja.

Vamos allí ahora.

Recibí una llamada del capitán abajo.

Esa cafetería era popular entre los patrulleros.

Le mantendremos al día.

APARCAMIENTO

Falta la cartera y el reloj. Los bolsillos están del revés.

El dinero que llevase, desapareció.

¿Alguna identificación en el coche?

Un registro a nombre de Paul Westerville,

- dirección en Armonk. -¿Alguien oyó algo?

Los empleados de guardia no oyeron nada.

Por lo que dicen, el lugar está vacío de noche.

Quizá por eso no lo encontraron hasta esta mañana.

Conozco al tipo de esta foto.

-¿Sí? - Sí.

Brendan Quinn.

¿El policía paralizado tras un tiroteo?

Sí. Fui a la academia con él.

Sales bien en los anuncios.

Lo paran todo el rato. La gente lo reconoce.

-¿Cómo estáis? - Bien.

- Lo mismo, ya sabes. - Hola.

- Gracias por venir. - No es nada.

- Os dejamos a lo vuestro. - Nos vemos, Smitty.

Greg Medavoy, este es Brendan Quinn.

Su padre, Charlie Quinn, policía retirado.

Encantado de conocerle.

Vayamos a la sala 24.

-¿Ya tienes el segundo grado? - Aún no.

Nunca dejan ascender al hombre negro.

Menuda verdad.

¿Qué ocurrió? ¿Pillaron a Paul?

Sí, lo mataron de un tiro en un aparcamiento.

- Es increíble. -¿Qué relación tenéis?

Es socio en la compañía de relaciones públicas del contrato PBA.

Lo conocimos cuando decidieron usarme en los anuncios.

-¿Lo conocíais bien? - Bastante.

Es un tipo majo.

Sí, nos hicimos amigos.

Sheila y yo salimos a cenar con él varias veces, fuimos a su casa...

¿Cuándo lo viste por última vez?

Ayer por la tarde. Me hicieron ir

a un estudio fotográfico para unos anuncios nuevos.

Sheila me llevó. Estuvimos un par de horas

haciendo fotos, hubo una comida grande y después nos fuimos.

Paul estuvo un rato, después se fue.

¿Dijo adónde iba?

Sí, creo que volvía a su oficina.

¿Recibió una llamada para ver a alguien?

No que yo sepa.

¿Te da alguna sensación que te haga pensar que esto

- fue algo más que un robo? - No.

- Está bien. Gracias por venir. - No es nada.

Deberías venir a cenar a casa un día de estos.

Prueba a invitarme.

- Sheila te llamará. - Vale.

- Me alegro de verlo, Sr. Queen. - Cuídate.

Andy, es él.

Oye.

-¡Eh! - Venga, tío. No corras.

-¡Cuidado! -¡Deja de correr!

Solo empeoras las cosas.

¿Qué he hecho?

¿Qué has hecho? Fumar un porro,

- para empezar. - Estás de coña.

Hacerme correr tampoco ayuda.

¿A ti qué coño te pasa?

Hay mucho que preparar para almacenarlo todo.

¿Tiene que empaquetar todo?

Sus efectos personales. Una vez evalúen sus bienes,

espero a muchos personajes saliendo de la nada

y afirmando ser sus hijos.

-¿Por? - Por la forma en que se comportaba.

¿Sabe si alguien le guardaba rencor?

Seguro que muchos.

Las relaciones públicas pueden ser un negocio sucio.

Paul Westerville no tenía en consideración los sentimientos de los demás.

Habrá tenido que soportar mucho.

Cuando comencé a trabajar para él y me trataba así,

yo salía llorando de la oficina.

Juraba no volver a trabajar para alguien tan abusivo.

Él se disculpaba y me daba un aumento.

Tras un tiempo, me necesitaba.

Organizaba su vida, lo aguantaba, y acabó aprendiendo.

Grita a todos los demás. A mí, no.

¿Sabe si el Sr. Westerville

tenía alguna relación romántica?

Poco había de la vida del Sr. Westerville que yo no supiera.

¿Sabe de algo que le pudiera haber causado problemas?

Acostarse con la mujer de otro suele causar problemas.

¿De quién hablamos?

La mujer de un joven agente de policía parapléjico.

Me asqueaba.

¿Sabe si alguien más lo sabía?

- El padre del agente. -¿Cómo lo descubrió?

Yo se lo dije.

- Hola, extraña. - Hola.

¿Qué haces aquí?

Pasaba por el barrio y pensé en saludar.

¿Mi madre pidió que me echaras un ojo?

-¿Qué te hace pensar eso? - No me mientas, prima.

¿Tiene razones para pedírmelo?

No.

-¿Quién miente ahora? -¿De qué hablas?

¿Te faltan pastillas del bolso?

Por eso me faltaban.

Pensé que alguna amiga había sido más rápida.

¿Cuándo empezaste con eso?

Ni que fueran drogas duras. Solo es éxtasis.

Hay quien muere por eso.

Sin mencionar que son ilegales.

Mira, tengo novio, vamos a un club, nos divertimos.

- Todo está bien. - No lo está.

- Recuerda cuando tú tenías 19. - No hablamos de mí.

¿Qué? ¿Eras una santa entonces?

-¿Quién es él? -¿Quieres conocerlo?

Claro.

Dile que o entrega las camisetas con los vaqueros o cancelo el pedido.

-¿Entendido? - Guapo, ¿no?

Vale, bien. Dale un abrazo a Cheryl.

-¿Qué pasa? - Quiero que conozcas a mi prima, Rita.

- Hola, prima Rita. - Bobby Friedman.

-¿Qué tal? -¿Ves algo que te guste?

Solo me pasé a ver a Paula.

-¿Vives en la ciudad? - En Brooklyn.

Eres muy guapa.

¿No puedo decirlo?

Sí, puedes.

Quizá quiera salir una noche este finde.

Este finde no puedo.

- Sería salvaje. - Rita es inspectora, Bobby.

Las inspectoras también se divierten a veces.

- Quizá en otra ocasión. - Desde luego.

- Tengo que irme, cielo. -¿Cuándo vamos a Atlantic City?

Debemos estar allí a las nueve, así que sobre las 18:30.

Iré a casa a por la ropa. ¿Nos vemos en tu piso?

Vale. No te retrases.

- Un placer. - Igualmente.

-¿Dónde estuviste anoche, Antoine? - Con mi novia.

-¿No saliste? - No salí.

Cuando Gene Stratis te despidió, ¿te debía dinero?

¿Qué, alguien le robó y pensáis que fui yo?

- Alguien lo mató. -¿Y pensáis que fui yo?

- No lo descartamos. - No me lo creo.

-¿Por qué te despidió? - Por besar a mi novia.

- Tienes que esforzarte más, Antoine. - Como te digo.

Suele ir a las 4:00 para encender la plancha.

Un día me lo pidió a mí. No puedo levantarme tan pronto,

así que fui con mi chica a esperar despierto. Nos pilló morreando,

dijo de malas maneras que ella debía irse.

Le dije que se había pasado.

Una cosa llevó a otra, acabé en la calle.

- Le faltó al respeto a tu chica. - Y por ahí no paso, exacto.

Cuando su chica viene, la trato bien.

Puede hacer lo mismo con la mía.

¿Sabes el nombre de su novia?

Margo... algo. No sé el apellido.

¿Era una relación seria?

Supongo, no lo sé.

Dijo que se hizo un seguro por ella,

porque así las mantienes.

Un griego gordo, con pantalones manchados y audífono

me dice cómo mantener a las chicas.

¿Alguien aparte de tu novia que sepa que estabas en casa anoche?

Mi agente de la condicional llamó a las 11:00.

Espera aquí mientras lo llamamos.

¿Le diréis lo del porro?

Si dices la verdad, será nuestro secreto.

¿Quieres ir a comer?

- No puedo. Tengo que hacer esto. - Vale.

Oye, comprobé las tarjetas

de vuestra víctima. Usada recientemente en un videoclub.

Está bien.

Averigua tú por qué un adulto

alquila Mulán y La sirenita.

Gracias por venir, Sheila. ¿Te sientas?

Claro.

-¿Sabes lo de Paul Westerville? - Sí.

- Brendan me lo contó. Es terrible. -¿Lo conocías bien?

Solo de hacer esos anuncios con Brendan.

¿Lo veías cuando hacían fotos, esas cosas?

Ajá.

Hubo muchas llamadas de su móvil al tuyo.

Yo organizaba.

A veces te llamaba dos o tres veces al día.

Buscando aparcamiento para la furgoneta y esas cosas,

organizar podía ser complicado.

¿Había algo entre vosotros?

- No. - Mira, Sheila,

investigamos un homicidio.

Si nos mientes, lo descubriremos.

Recé para que este día nunca llegase.

Recé para morir con mi secreto.

-¿Cuándo comenzó? - El verano pasado.

Paul alquiló una casa en Bellport. Nos invitó a pasar el fin de semana.

Íbamos a la ciudad a comprar cosas para la cena y él se insinuaba.

Una vez me pilló en un momento de debilidad.

¿Fue una vez o hubo más momentos de debilidad?

Hubo más momentos de debilidad.

-¿Quién más lo sabe? - Que yo sepa, nadie.

Tengo 28 años, ¿sabéis? Tengo necesidades.

No estamos aquí para juzgarte.

Brendan y yo éramos una pareja normal hasta que le pasó eso.

- Sí, seguro que es difícil. - Lo llevo a sitios.

Cuido de él. Limpio tras él.

Y lo quiero más ahora que antes.

Y antes ya lo quería muchísimo.

Pero, sí... es difícil.

A veces es realmente difícil.

¿Brendan tiene que saberlo?

Esperemos que no.

INSPECTORES

-¿Tiene un momento? - Sí. Josh,

¿acomodas a la Srta. Wiley en la sala tres?

Claro, por aquí.

¿Cómo va el caso?

Al parecer este tipo repartía seguros de vida

como si fueran caramelos. El hijo me dio el nombre del asegurador.

Además de las pólizas nombrando a exmujeres

e hijos como beneficiarios, cuando salía con una nueva,

abría otra póliza nombrándola.

-¿Y la que acaban de traer? - Toda una peleona.

Tiene antecedentes por agresión y asalto con arma mortal.

También tiene una hija pequeña, y este tipo alquiló dos pelis infantiles

el día en que lo mataron.

- Parece una buena candidata. - Ya le diremos.

Gracias, Josh.

-¿Qué clase de timo de seguros? - No sabemos.

Intentamos averiguar tanto como podemos

sobre las pólizas de este asegurador.

Gene se ocupó de todo eso. No sé nada del tema.

No es habitual ser beneficiaria de un novio,

-¿verdad? - Gene no es un novio habitual.

Sabía que estaba preocupada por mí y por mi hija.

Hizo cuanto pudo por darme tranquilidad.

-¿Cuántos años tiene tu hija? - Diez.

-¿Dónde estuviste anoche, Margo? -¿Por qué lo preguntan?

Parte de la investigación.

Llevé a Jaycee a clases de patinaje y luego volvimos a casa.

¿Saliste en algún momento?

No. ¿Qué tiene que ver con timos de seguros?

Mataron a Gene Stratis anoche.

No... No me diga eso.

-¿Fuiste a verlo anoche, Margo? -¿Cómo lo mataron?

Si fuiste allí anoche con tu hija,

- dínoslo. -¿Creen que lo hice yo

- y miento? - Esto es lo que creemos, Margo.

Te arrestaron por agredir a tu exmarido.

Fue en defensa propia.

Te arrestaron por amenazar a un exnovio con un cuchillo.

Tenía muchos problemas por aquel entonces.

Eras beneficiaria del seguro de vida de Stratis.

Y tenemos motivos para creer que había una niña

- en su piso. - No voy allí con mi hija.

¿Por qué?

Era mejor que no se le acercara.

Las niñas eran un problema para él.

¿Quieres decir sexualmente?

- Sí. -¿Y aun así salías con él?

Que yo sepa, nunca cayó en sus tentaciones.

Dudo que sea verdad, Margo.

Se portaba muy bien conmigo.

Quizá no les parezca mucho,

pero a estas alturas de mi vida, significaba mucho.

Seguro que significaba mucho para toda mujer

a la que nombró en una póliza.

Pero vamos a investigar a esas mujeres.

¿Qué te apuestas a que todas ellas también tenían una hija?

- Yo mantuve a la mía alejada. - Salvo cuando no lo hiciste.

No podía hacer lo que quisiera.

Fui muy clara con él sobre lo que toleraba y lo que no.

- En otras palabras, nada de penetración. - De ningún tipo, eso es.

-¿Se olvidó? -¿O es que te revolvió el estómago

que le dejases hacer lo que hacía?

Quizá te bastó para clavarle un cuchillo.

Anoche llevé a mi hija a clases de patinaje.

Te quedarás hasta que lo verifiquemos.

¿Algún patrón de robos en la zona de su crimen?

La verdad, no creemos

- que sea un robo. - Debemos preguntar más

y ver las cintas de seguridad de los aparcamientos de la zona.

Si no les parece un robo,

háganme saber qué creen que es.

Le diremos lo que tenemos.

Ortiz, a mi oficina.

Lo siento.

Cierre la puerta.

¿Buscó a un tal Robert Friedman

- en el BCI? - Sí.

-¿De qué caso? - De ninguno, jefe.

Sale con mi prima.

Lo conocí. Me dio mala espina.

Es demasiado lista para eso.

¿Hay algún problema?

Levantó una alerta al buscarlo.

La Fuerza de Narcóticos lo tiene como objetivo.

Al menos mi instinto no me falló.

Deme un número de caso que pueda pasarles.

Y que no vuelva a ocurrir.

Gracias, jefe.

- Gracias por verme, Ernie. -¿Bromeas?

Llevo esperando esa llamada desde que supe que estabas soltera.

¿Te decepcionaría si dijera que necesito un favor?

- No. ¿Qué necesitas? - Hay un tipo llamado Bobby Friedman,

mi prima sale con él.

Lo busqué y es el objetivo de una investigación de Narcóticos

que lleva tu unidad. Quería saber de qué va.

¿Es el Bobby Friedman

- dueño de una tienda de ropa? - Exacto.

- Queda entre nosotros, ¿vale? - Por supuesto.

Lo apresaremos esta noche en Atlantic City por medio millón de dólares en éxtasis.

Supongo que no debo preocuparme por él mucho más.

Ahora, sobre lo de ser soltera...

Gracias, Ernie. Te debo una.

-¿Cuándo viste a tu padre por última vez? - El verano pasado.

-¿Nada desde entonces? - Eso es.

¿No lo viste durante las fiestas por algún motivo?

No cuadró.

-¿Dónde estuviste anoche, Melanie? - En casa.

-¿Con alguien? - Mi hija.

Tenía fiebre y me quedé en casa a cuidarla.

Melanie, debemos preguntarte esto.

Disculpa si te resulta incómodo.

¿Tu padre abusó sexualmente de ti alguna vez?

No creo que deba discutirlo si no quiero.

El problema es que investigamos un homicidio.

Me da igual.

Melanie, nuestro trabajo es obtener la información pertinente.

Lo que pregunta es asunto mío y no concierne a nadie más que a mí.

Si no quiero hablarlo, no tengo que hablarlo.

Nos sabemos si el pasado sexual de tu padre guarda relación con su muerte.

Exacto. No lo saben.

De una forma u otra, desvelaremos ese pasado.

En otras palabras, ¿me meterán en esto quiera o no?

Si estás involucrada en ese pasado sexual, sí.

No tenemos elección.

La primera vez que lo recuerdo abusando de mí, tenía nueve años.

Un año después, lo hizo de nuevo.

Otra vez cuando tenía 11.

El domingo de Pascua.

En mi vestido de Pascua amarillo.

Con mis merceditas nuevas bajo la silla de mi cuarto.

Al otoño siguiente, me mandaron a un internado.

¿Se lo contaste a alguien?

A mi madre, a mi hermano.

¿Qué hicieron?

Las primeras veces, mi madre dijo que me lo imaginé.

Mi hermano dijo que solo armaba jaleo, y me lo tomé a mal.

Cuando escapé tras ese domingo de Pascua,

mi madre decidió que estaba loca. Me mandó al psicólogo.

Después, como se lo supliqué y como el psicólogo dijo

que era buena idea, me mandaron al internado.

Ella nunca lo ha visto.

Y ahora nunca lo hará.

- Tengo un problema. -¿Cuál?

Mi prima sale con un delincuente.

Lo van a arrestar esta noche en una redada de Narcóticos

- y ella planea estar con él. -¿Qué vas a hacer?

El idiota la enganchó al éxtasis.

Si alguien la arrestase y la encerrase esta noche,

- al menos no estaría con él. - Yo lo haré.

-¿Seguro? -¿Dónde estará?

Vive con mi tía en Columbia Street.

Sé que irá allí entre las 16:30 y las 17:00,

y tendrá bastante encima para una falta leve.

Necesito una descripción, dirección y foto.

Tengo una en el bolso.

Gracias, Laura.

No sé si podré ayudar. No veo a Gene desde hace mucho.

¿Cómo era la relación entre Gene y su hija?

- No muy buena. -¿Por qué?

Melanie tuvo dificultades de pequeña. Era...

una chica triste.

Creo que siempre sintió que su hermano tenía mejor relación

- con Gene que ella. - Ella dice que Gene abusó de ella.

Ya lo sé.

Creo que es una excusa a la que culpar de sus dificultades.

-¿No cree que pueda ser cierto? - No.

Quizá Gene no fuese el marido más atento,

pero esos niños fueron afortunados de tenerlo de padre.

-¿Su hija sería capaz de matarlo? - No.

Parece guardarle mucho rencor.

No es algo que haría. No es una persona violenta.

Es callada y tímida.

Sobrevivir el día a día ya es bastante reto para ella.

No piensa en matar a nadie.

¿Por qué es un reto su día a día?

Se preocupa de todo.

Desde huracanes a bombas nucleares en el metro.

Un día la llamé y me dijo que el hielo se derrite en el Polo Norte

y que el clima va a cambiar.

No entendí de qué hablaba.

¿Se preocupa por su hija?

Constantemente.

El año pasado fue la primera vez que le dejó pasar la noche conmigo.

Y como la niña adora a su tío,

en alguna rara ocasión la deja quedarse con mi hijo.

¿Sabe cuándo fue la última vez?

Creo que ayer.

Si fuéramos de Narcóticos esto sería como pescar en un barril.

METRO

Es ella.

- Policía. - Debes venir con nosotras.

-¿Qué pasa? ¿Quiénes sois? - Inspectoras.

¿Acabas de comprar droga?

- No. - Es un punto de venta conocido.

Vivo a un bloque de aquí.

Iba a casa desde la parada de metro.

-¿Llevas droga en el bolso? - No.

-¿Qué es esto? - Nada.

- Ni siquiera son mías. -¿De quién son?

Las manos a la espalda.

-¿Estoy arrestada? - Sí.

Espero que lo entienda, Sr. Quinn. Tenemos que hacerle

unas preguntas por la investigación.

Fui policía durante 35 años. No hace falta explicar nada.

Gracias.

Cuando queráis.

¿Cuál era su relación con Paul Westerville?

No tenía relación con él.

Tenía un contrato con la PBA. Usó a mi hijo en sus anuncios.

Si estaba allí, hablaba con él. Eso es todo.

¿Nos dice dónde estuvo ayer?

Va al grano, ¿eh?

Es una pregunta estándar.

Sé que lo es, Johnny.

¿Dónde estuve ayer?

Hice tareas en casa por la mañana.

Fui a la casa de apuestas de Springfield Boulevard por la tarde.

Fui a cenar a la cafetería Scobee en Northern Boulevard.

Y volví a casa a las ocho.

Tenemos pruebas de que su coche

estuvo en un aparcamiento de Manhattan ayer.

No sé de dónde las sacaron.

Por lo que sé, mi coche estaba en Queens.

Se identificó en el vídeo de una cámara del aparcamiento.

No fui yo.

Era su matrícula en el coche.

Mi coche está aparcado en la calle 221.

Una vez a la semana, las mañanas de los martes entre las 10:00 y las 12:00,

lo barrenderos pasan y tengo que moverlo.

Aparte de eso, allí está. ¿Y me decís que estuvo en la ciudad?

Viejas costumbres, sigo dejando las llaves sobre el visor.

Quizá alguien se lo llevó y lo devolvió. Y yo ni me enteré.

¿Qué relación tiene con su nuera?

- Excelente. -¿Sabe si

se comportaba de forma inapropiada

- con su hijo? - No.

¿Habló alguna vez con la secretaria de Paul Westerville

- sobre su nuera? - No.

Afirma haberle dicho que Paul Westerville

tuvo una relación ilícita con su nuera.

Se equivoca.

¿También se equivoca al decir que usted fue a verlo tras saberlo?

Cierto, también se equivoca.

Sr. Quinn...

hay un registro de entradas en ese edificio.

Hay cámaras de seguridad.

No encontraréis mi nombre en ningún registro.

No me identificaréis en ninguna cinta de seguridad.

¿Queréis comprobar mis armas?

Firmaré el consentimiento. Podéis probarlas todas.

Sabiendo esto, entendemos que estuviese enfadado.

Entendemos que fuese a verlo.

Entendemos que quizá se peleasen.

Ahórrate el esfuerzo. No fui a verlo.

No hubo pelea.

No lo maté.

¿Queréis que me quede aquí mientras pensáis qué vais a hacer?

- Sí. - No pasa nada.

¿Qué sabemos ahora?

- Nada seguro. - Fue el padre.

No sé si tenemos bastante para acusarlo, pero fue él.

Hablaré con la fiscal.

El problema es que mató a Westerville

porque tenía una aventura con su nuera.

Si lo arrestamos, su hijo descubrirá esa aventura.

No creo que podamos hacer nada al respecto.

Lo entiendo.

-¿Puedes sacarme? - No de inmediato.

Por suerte, te pillaron con una cantidad pequeña.

Te soltarán por la mañana bajo tu responsabilidad.

-¿Tengo que pasar aquí la noche? - Sí.

Es lo que pasa cuando te pillan con drogas ilegales.

Nunca he estado en la cárcel.

Imagina tener que pasar unos años.

¿Y por qué me pararon?

Deberías preguntarte por qué llevabas drogas.

Pasabas por una zona de venta de drogas. Es lo que hace la policía de Narcóticos.

Hablé con ellos. Te pondrán en una celda separada.

Nadie te molestará.

¿Tiene que enterarse mi madre?

Sí.

¿Le dirás que lo siento?

¿Cuidabas ayer de tu sobrina, Alex?

Mi hermana trabajaba hasta tarde, así que la dejó unas horas conmigo.

-¿Qué hiciste con ella? - Paseamos, fuimos de tiendas...

Luego la llevé a mi piso.

¿O al de tu padre?

- No. -¿Por qué no?

Estaba cansado tras trabajar.

Alquiló Mulán y La sirenita.

-¿Por qué lo haría? - Ni idea.

Quizá el videoclub pasó el alquiler de otro en su tarjeta. A saber.

Querías a tu padre, ¿no, Alex?

Sí.

¿Te parecía justo que no pudiese ver a su nieta?

Eso era entre mi hermana y él.

- Pero te sentaba mal, ¿no? - Sí, me sentaba mal.

Trabajó toda su vida. Alimentó a su familia.

Ahora solo quería pasar un rato con su nieta.

¿Ibas a negarle eso?

Ya lo dije, eso era entre mi hermana y él.

Pero no habló con tu hermana, habló contigo.

Y la niña estaba contigo.

Estabas en posición de hacer algo por tu padre

y mostrarle a tu hermana

que no era el monstruo que ella creía.

Y eres buen hijo, Alex. Hiciste lo que haría un buen hijo.

Yo no hice nada.

Hablaremos con tu sobrina si hace falta, Alex.

La traeremos a la sala y le preguntaremos dónde estuvo ayer.

Dónde estuvo y qué le pasó.

Él quería darle de cenar.

Y quería estar solo con ella.

¿Qué encontraste al volver a por ella?

Estaba sentada en el sofá.

La peli estaba en el reproductor, pero ella no la estaba viendo.

Él estaba en otro cuarto. Ella solo me dijo que...

sus bragas estaban del revés.

¿Qué hiciste?

Le dije que fuera al baño a darles la vuelta.

La llevé de vuelta a su madre.

¿Y volviste a la cafetería a enfrentarte a tu padre?

Tenía que preguntarle.

Tenía que oírle decir qué había hecho, si había hecho algo.

¿Y qué te dijo?

Puso una sonrisa rara y avergonzada.

Dijo: "A veces cometemos errores".

Sí. Yo cometí un error con él.

Como hace tantos años, cuando lo defendí ante mi hermana

e intente convencerla de que no había pasado.

Plantado junto a mi madre dije: "Papá jamás haría eso".

Y ahora esa pequeña niña...

allí por mi culpa.

Tenía la misma mirada que mi hermana.

Cogí el cuchillo y se lo clavé.

Me miró como: "¿Cómo puedes hacerme esto?".

"No sé, papá.

"¿Cómo les hiciste eso a ellas?".

¿Cómo sabemos que tenían una aventura?

La mujer lo admitió.

Podemos poner al suegro cerca de la escena,

-¿pero no en la escena? - Puede intentarlo.

Afirma no haber usado el coche en toda la semana,

y si estaba cerca de la escena,

otra persona lo llevó.

¿Sabía de la aventura?

La secretaría de Westerville afirma habérselo contado.

Parece que odiaba a Westerville.

No es un testigo muy imparcial.

Balística no servirá de nada.

El arma que usase seguro que no la encontraremos.

Continúe con la investigación, pero con lo que tenemos,

dudo que mi jefe quiera ir a juicio.

¿Quiere hablarlo con él?

¿Pedir al jurado de instrucción que acuse al policía retirado que cuida a su hijo,

un héroe policía confinado a una silla de ruedas cuya mujer lo engaña

y que tiene varias coartadas? No lo creo.

- Veremos qué más podemos hallar. - Avíseme cuando lo hagan.

- Hola, guapo. - Hola.

¿Qué te hace pensar que te hablaba a ti?

¿Ha confesado?

Descubrió que su padre abusó de su sobrina.

- Está escribiéndolo. - Lo reducirá a homicidio involuntario.

Sí. Aun así le caerán cinco años.

Por desgracia, no podemos hacer nada.

Brendan Quinn te dejó un mensaje. Cena a las ocho.

Como la obra de teatro.

¿Me dio todo lo que tiene en esto?

Sí.

Sí es así, no veo un caso contra Charlie Quinn.

Iré a soltarlo.

Quisiera saber qué pasa con mi hermano.

Ven por aquí, Melanie.

Tu hermano confesó haber matado a tu padre.

Quizá haya un juicio. Quizá un acuerdo.

Lo más probable es que pase un tiempo en prisión.

¿Por qué lo mató?

Cuando cuidó de tu hija ayer...

la dejó con tu padre.

No.

Dios mío.

Tu padre no le hará eso a nadie más.

Pero se lo hizo a ella.

Me lo hizo a mí y ahora a ella.

Se lo hizo a muchas niñas.

Es espantoso y terrible.

Ojalá lo hubiésemos arrestado hace mucho.

Pero ahora tienes ocasión de hacer por tu hija

lo que tu madre nunca hizo por ti.

El daño ya está hecho. No puedo hacer nada.

Puedes decirle que no debe guardarlo en secreto.

Dile que no está loca, no se lo inventa.

Que no tiene por qué avergonzarse.

¿Dónde está mi hermano?

- Dentro. - Quiero hablar con él.

Quizá sea mejor esperar.

Quiero decirle que no estoy enfadada con él y creo que necesita oírlo ahora.

- Sheila, la lasaña es fantástica. - Gracias.

Hablando de lasaña, pensamos ir a Italia.

- Brendan nunca ha estado allí. - Yo tampoco.

Primero búscate a alguien con quien ir.

Sí, cierto.

Cielo, ¿me das un momento con Baldwin?

Claro.

Ya lo tiene todo organizado,

qué hoteles son mejores para la silla.

- Todo. - Es genial.

No es fácil estar casada conmigo.

Parece que lo hace bien.

Quiero que sepas que he hablado con ella.

También con mi padre.

Les dije que puedo aceptar ciertas cosas.

¿De qué hablas, Brendan?

Mi mujer me ama. No tengo dudas al respecto.

Hablamos, reímos.

Sabemos miles de cosas del otro

que nadie más sabrá jamás, pero...

también sé que necesita cosas que no le puedo dar.

Cosas que solo puede conseguir con otra persona.

Le dije a ella y a mi padre

que si la elección es eso o perderla...

puedo aceptarlo.

-¿Tu padre lo entiende? - Sí.

Soy el hombre más afortunado del mundo.

Subtítulos: Alex R. Fortes

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