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Anteriormente...
Sipowicz para el examen de sargento
- Los supervisores van a la biblioteca. - Me examino.
Buenos días. Tomen un cuadernillo y pasen los demás.
No rompan el sello todavía.
Tienen tres horas para acabar.
Pueden comenzar.
Quería contarle que hay un detenido
y podremos recuperar la mayoría del dinero.
Madre mía, ¡es fantástico!
Debería irme. Quería contárselo.
¿Seguro? Acabaré pronto.
- Estorbaré. - Greg,
sé cuánto se ha esforzado...
Déjeme invitarle a una copa.
Supongo que puedo esperar.
-¿Y mis compañeros? - En la azotea.
APARCAMIENTO
-¿Quién avisó? - Ese, iba a trabajar.
Esto está vacío de noche. No habrá testigos.
Le han quitado el reloj.
Parece que llevaba dos anillos. No están.
No lleva dinero, pero sí la cartera con las tarjetas.
Se llama Kerry Oaks.
El coche estaba cerrado, así que lo hicieron desde dentro.
Era abogado para la firma Robinson y Serny.
- En Madison Avenue. -¿Qué hay ahí?
Papeles legales.
¿Es por una apuesta?
-¿Cómo? -¿Quién te ha vestido?
-¿Por qué? - La camisa es muy chillona, Greg.
Es inglesa.
¿No está bien?
-¿Hora de la muerte? - Aún no sabemos.
La seguridad de su trabajo dice que salió a las once.
Y llamamos al socio de la firma.
-¿Y Balística? - Fue una pistola de calibre pequeño.
- Le penetró la caja torácica. -¿Es un robo seguro?
Se llevaron reloj, anillos y dinero.
Robos dice que ha habido al menos tres atracos
en la misma zona en cuatro meses.
Todos a hombres blancos, entre 40 y 50 y con pistola.
No basta para ser un patrón.
Pudimos contactar con una víctima.
- Viene de camino. -¿Lee The Chief?
Sí. El primo de Connie busca algo de basurero.
¿No por los resultados del examen?
- Aún es pronto. -¿No salen?
- No. - Tardarán dos semanas.
Claro.
Gracias.
Deberíamos ir a los locales nocturnos de la zona, por si fue a alguno.
Greg, cambia de corbata al menos.
¿A qué viene el interés por mi armario?
Transmite un mensaje.
No, son una camisa y una corbata.
- Son muy bonitas, Greg. - Gracias.
A mí me encantan.
Ahí tienes.
Tiroteo en el patio de un colegio.
Ortiz, ve con Murphy.
¿Acaso parezco tonto?
Estúpido no sé.
- Hoy como con Brigid. - Estás genial.
¿Lo dices porque no quieres ayudarme
a encontrar otra cosa?
Vamos, tenemos trabajo.
Si pasamos por una tienda, entraremos.
¿Qué ha pasado?
Un hombre con pasamontañas pegó unos tiros desde un coche y se fue.
-¿Y el coche? - Según uno, fue un Chevy verde,
según otro un Ford azul y otro una furgoneta marrón.
-¿Vieron la matrícula? - No.
¿Puede ser una banda?
Dicen que era un torneo de baloncesto.
Nada de bandas.
-¿Jugaban en la pista? - Justo ahí.
- Gracias. - Sí.
-¿Alguien vio algo? -¿Qué hay?
Uno le ha disparado a mi colega.
- Ya está. -¿Sabéis por qué?
¿Estás peleado con alguien? - No.
-¿Un partidillo? - Hoy sí.
El torneo es en una semana.
-¿Qué torneo? - La Liga Dayton.
-¿Hay un organizador? - Marcus Dayton.
¿Dónde podemos encontrarle?
No lo sé.
-¿Nadie? - Yo tengo su número.
- Eres el único. -¿Por qué?
Dales el artículo.
- No se lo des. - Enséñaselo.
"El próximo LeBron".
-¿Vienen muchos a verte? - Vienen al partido,
no sé si a verme.
La gente viene de aquí al partido,
- y de todas partes a verle a él. - Sin duda.
¿Nos dejarán la pista?
Cuando terminen de procesarla.
¿Cuánto tardarán?
- Un rato. -¿Es todo?
Cuando nos deis nombres y direcciones.
Inspectores...
donde pasó el asesinato y los robos
hay bares que no sé si conocéis.
- Sí, ¿y qué? - Son respetables
desde fuera, pero son casi prostíbulos.
¿De penes o de vulvas?
De penes. Sitios para hacer contactos de forma discreta.
-¿Puedo ayudarle? - Soy Russel Fain.
Vengo a ver a los inspectores Sipowicz o Clark.
Hola, sí, somos nosotros. Por aquí.
Me atracaron hace dos meses.
Creemos que un suceso de anoche tiene que ver.
Siéntese, doctor.
No puedo darles más detalles que entonces.
Dijo que el agresor era blanco o hispano,
de veinte o treinta años y constitución normal.
Y no sabía su color de pelo.
- Tenía una contusión. -¿De dónde venía?
De ninguna parte.
Daba un paseo.
Vive en el 975 oeste de la calle 71.
-¿Entre Broadway y Columbus? - Columbus y Central Park Oeste.
¿Y le robaron por Greenwich?
No sabía que necesitaba justificante para salir del barrio.
Investigamos si los robos siguen un patrón...
Nos ayudaría saber dónde estuvieron las víctimas.
Y les digo que yo daba un paseo.
Como muchos neoyorquinos. Miro los edificios, a la gente.
Según el informe, no cooperó demasiado.
No le vi y no tenía sentido.
No quiso volver al barrio ni mirar fotos.
-¿Me está reprendiendo? - Intento entender por qué.
Fue traumático pero sobreviví.
Perdí un reloj barato, 80 dólares,
y las tarjetas las cancelé inmediatamente.
No veía por qué alargarlo.
Para detener al culpable.
No me parecía ni una posibilidad remota.
Dos meses después no sé qué hago aquí.
Creemos que el ladrón atracó a otra persona anoche.
Esta vez le asesinó.
Si pudiera ayudar, lo haría.
Ha matado una vez y puede repetirlo.
Si se me ocurre algo, les avisaré.
¿Qué puede decirnos de Kerry Oaks?
Se preocupaba por sus hijos y la gente. Un abogado perfecto.
-¿Casado, divorciado? - Divorciado.
Su mujer vive con sus hijos en California.
Iba varias veces al año.
Siempre que había un negocio en Los Ángeles, iba él si podía.
¿Sabe de dónde volvía
o qué hacía en esa zona de la ciudad?
Supongo que fue a cenar.
Pero allí no hay restaurantes.
Sí hay algunos bares gais.
-¿Qué importa? - Saberlo nos ayudaría
a dar con su asesino.
No lo sé.
¿Observó algo fuera de lo común mientras trabajó con él?
-¿Como qué? -¿Bebía?
¿Consumía drogas, prostitución?
No les entiendo.
Atracan y asesinan a un ciudadano modelo,
¿y buscan por qué fue culpa suya?
Intentamos entender quién era
para reconstruir lo que pasó anoche.
Cuando trabajas tanto con alguien,
aprendes a respetar que hay cosas en su vida
que quieren guardarse.
Si me preguntan si Kerry tenía dudas sobre su sexualidad, no lo sé.
¿Usted qué piensa?
Una vez me lo planteé, pero hace mucho que dejó de importarme.
Era fantástico. Encuentren al culpable.
Gracias por su tiempo.
- Este es Marcus Dayton. - Gracias por venir.
Si disparan en mi torneo, lo dejo todo.
- Pasemos por aquí. - Claro.
Oye, Rita...
- ese es un jugador conocido. -¿Importante?
Lo detuvieron antes por apostar.
Dos veces. Hace tiempo que no lo veo.
Gracias.
¿Ha habido violencia reciente en el torneo?
Nada.
¿Ningún jugador?
Son chicos que quieren jugar
y tienen la oportunidad de organizarse.
- Por eso da pena. -¿Y alguna banda?
¿Podría ser una guerra de territorios?
No tiene nada que ver.
¿Y con las apuestas?
-¿Conoce a Holcomb Rucker? - No.
Trabajaba en Parques.
Empezó un torneo en Harlem con su propio dinero
para que los chicos tuvieran algo que hacer aparte del crimen.
Nadie le critica por el torneo.
Hoy el torneo Rucker es famoso mundialmente.
Las mejores estrellas de la NBA en verano
van a la calle 155 para jugar
contra los Jackie Jackson y Earl Manigault.
Rucker lo empezó.
Yo voy a hacer lo mismo que él en su época
y ningún exjugador llorón con pistola me parará.
¿De quién habla?
De momento lo voy a dejar estar.
¿Dice que sospecha de alguien, pero no nos da su nombre?
- No tengo pruebas. - Denos un nombre, señor Dayton.
Ty Newell, 16 años. Podría ser el próximo Sebastian Telfair.
Tiene un hermano mayor, Stanley.
No quiere que Ty consiga más que él.
Si fuera ustedes, le investigaría el primero.
Estos cuellos abiertos me hacen parecer bajo.
No tenemos mucho tiempo.
Y luego están las rayas.
Creía que las rayas verticales
te hacían parecer más delgado. ¿No es así?
No sé, nunca lo había pensado.
No quiero ir hecho un payaso al almuerzo, ¿vale?
Vale.
¿Qué camisa me queda mejor?
No sé. Diría azul o blanca lisa.
Bien. Digamos la azul.
Sí. ¿Y la corbata?
El traje es gris, coge una azul bonita.
Bien. Una corbata azul bonita.
-¿Esta? - Sí, esa misma. Está bien.
No lo has pensado.
- Esta. - Bien.
Gracias.
¡Un pañuelo!
¿Has estado en el patio de Houston y Christy?
- Sí. -¿Hace cuánto?
Dos semanas o un mes.
¿Dónde estabas a las diez?
A las diez haciendo repartos.
¿Alguien odia a tu hermano?
- No. -¿Y al torneo
en el que juega?
Tengo dos trabajos, una mujer y un niño.
No sé nada de torneos de baloncesto.
Esta mañana ha habido un tiroteo.
-¿Sí? -¿No sabes nada?
No.
¿Cómo es vuestra relación?
Buena.
¿No te molesta su brillante futuro?
¿Por qué me molestaría?
Tú también eras un buen jugador.
No como Ty.
Pero acabaste cumpliendo ocho años.
Cometí errores estúpidos.
¿Cómo te llevas con Dayton?
No me llevo de ninguna manera.
- Pero tu hermano sí. - Exacto, él sí.
¿Eso es un problema?
- Ya veremos. -¿Qué significa eso?
Significa que Dayton solo se preocupa por sí mismo.
Si atrapa a mi hermano, no sé qué pasará.
-¿El tiroteo tuvo que ver con Marcus? - Solo sé que conmigo no tuvo que ver.
Hola.
Los casquillos son de una Magnum del .357. Coinciden con un robo hace tres años.
-¿Un detenido? - Sí. No se recuperó el arma.
-¿A quién detuvieron? - Se llama Lucas Benchley.
Vive en el 1440 de Grand Concourse.
- Gracias, Baldwin. - De nada.
- La comida de aquí es buena. - Pues sí.
Conocerás restaurantes.
Unos cuantos.
Buena parte de tu trabajo
será ganarte y cenar con clientes.
La mayoría es enseñarles pisos.
Si les gustan, los compran.
Seguro que tú influyes mucho.
Tu aspecto, cómo te vistes.
Personalmente, confiaría mucho
en tu opinión.
La mayoría de compradores
que van a gastarse estas cantidades
creen, al menos, saber lo que buscan.
Puede que yo mismo entre al mercado.
¿Sí?
Long Island estaba bien para criar niños,
pero prefiero la ciudad.
-¿Has pensado el barrio? - No lo sé.
Battery Park está en el río, eso está bien.
Y me gusta la zona baja de la Quinta.
Hay edificios preciosos por ahí.
Si encuentras algo interesante, me lo podrías enseñar.
Me encantaría.
Han rechazado su tarjeta.
Vuelve a pasarla.
La he pasado varias veces. ¿Tiene otra tarjeta?
Es la única que he traído.
Póngalo en mi tarjeta.
Gracias.
El del banco se va a enterar.
Pasa a menudo.
Perdón.
¿Cómo te va la vida fuera?
Muy bien.
¿Lejos de los robos armados?
¿Me queréis acusar de algo?
Solo preguntamos.
Entonces era joven e ingenuo.
Ahora tengo otra cosa montada.
-¿Qué? - Un negocio como DJ de hiphop.
Entretenimiento para fiestas privadas.
-¿Dónde estabas esta mañana? - Vale.
Quedé con los señores Bimbaum y su hija, Molly, sobre su Bat Mitzvah.
¿A qué hora?
Estaba en su piso en la 72 este a las nueve y media clavadas.
Y me quedé hora y media.
¿Has pasado por Houston y Christy?
No sé ni dónde está.
Ha habido un tiroteo.
¿Creéis que fui yo?
Los casquillos pertenecen a tu pistola.
- Esperad... - Nunca se recuperó,
- así que la tienes tú. - Qué va.
-¿Qué hiciste con ella? - La vendí.
La pistola, las drogas, todo de la parte chunga de mi vida,
mi vida de esclavo...
Lo expulsé de mi ser.
-¿Cuándo? - En cuanto salí de la cárcel.
¿A quién?
- No me afectará, ¿no? - Lo intentaremos.
- A Pee Wee. -¿Quién es?
- Un mestizo. -¿Cómo se llama?
- Benny Jenkins. -¿Dónde está?
Por los bloques de Mott Haven.
-¿Me vais a detener? - No si es verdad.
Hasta entonces,
- te quedarás aquí. - Perdón.
Otro Bat Mitzvah. Mierda.
De acuerdo.
Vamos a seguir la pistola
- al Bronx. - Vale.
Gracias. Han sacado una huella del coche.
De un tal Kyle Tanner.
Cumplió 18 meses por robo a los 19.
-¿Dirección? - Sí, en la 25 Este.
Vámonos.
- Pee Wee. - Ya voy.
- Quédate ahí. - Manos arriba. Sal de la camioneta.
-¿Qué he hecho? - Las manos.
Vale, vale.
-¿Vas armado? - No tengo armas.
¿No encontraremos nada en la camioneta?
No os he dado causa probable para registrarla.
¿La chapa tiene factura?
-¿Por qué me atormentáis? -¿Dónde has estado hoy?
Paseé a mi perro
y fui a la residencia de mi madre.
Jugué al dominó en la residencia
y quedé con uno que quiere comprar chatarra.
-¿Quién? - Uno de Barbados.
Se habrá asustado al veros.
Sabemos que compraste una pistola que han usado en un crimen.
Si no fuiste tú, se la vendiste al culpable.
O nos dices quién o te detenemos,
incautamos esto y llamamos a la perrera.
Un chaval quería comprar una pistola.
- Le mandó un conocido. -¿Qué chaval?
- Tyler. -¿Quién le mandó?
-¿También lo digo? - Eso es.
Marcus Dayton. Si se entera,
más me vale llegar a Sudamérica.
-¿Dónde estuviste anoche, Kyle? - Alquilé una peli.
¿Qué viste?
El sueño de mi vida.
Es una ñoñada, pero me va Jennifer Garner,
por eso la vi.
-¿Compañía? - No.
¿No pasaste por Greenwich, al sur de Chambers?
Para nada.
Tus huellas aparecieron en un coche allí.
No lo entiendo.
Quizá solo paseabas, perdiste el equilibrio
y te apoyaste en él.
Pero no pasé por allí.
Robabas a niños, ¿no?
Era un cobarde. Solo ellos no me daban miedo.
-¿Y ahora? - Aún soy cobarde.
-¿Cómo te ganas la vida? - Soy estudiante.
Quizá me meta en Economía.
¿Podemos registrar tu piso?
-¿Por qué? - Para descartarte
de lo del coche.
¿Qué ha pasado con el coche?
Un atraco.
No sé qué decir.
- No hago esas cosas. -¿Tienes un arma?
- No. -¿Y qué temes?
¿Y si a un amigo
se le hubiera caído buprenorfina?
Y la encontráis en el sofá.
¿Me detendríais?
- Solo buscamos una pistola. - Lo demás será nuestro secreto.
-¿Y si digo que no? - Entonces cojo el teléfono,
llamo a la Fiscalía
y un juez me firma una orden.
Si hacemos eso, hay que informar de cualquier sustancia
que encontremos y tú te arriesgarías.
Registrad mi piso si queréis.
No oculto nada.
¿Qué buscáis?
- Una pistola. - No la encontraréis.
Si no, ganancias del atraco.
-¿Qué ganancias? - Te avisaríamos.
Pongamos que, hipotéticamente, encontráis algo.
- No tenéis orden. - No hace falta.
- Nos diste tu permiso. - No lo recuerdo.
Firmaste un papel.
-¿Qué me impide decir que fue coacción? - El testimonio de dos policías.
Entonces depende de la credibilidad.
Eso es.
¿Tienes hambre?
¿Por qué rebuscas en mi comida?
¿Cocinas mucho?
Pues sí, y no me gusta que toquen mi comida.
¿Te importa no tocarla?
¿Para cuando no quieres cocinar?
Las encontré en la calle.
Aquí roban mucho.
Las guardé ahí mientras las devolvía.
Levanta. Nos vamos.
- Date la vuelta. - Me creáis o no,
por eso están ahí.
-¿A quién le diste la pistola? - No tengo pistola.
- Pero tenías una. - No.
Tienes mucho que perder. Por lo que dicen,
tienes un gran futuro.
Si compraste una pistola ilegal
y se la diste a alguien, tienes que contarlo.
¿Compraste una pistola?
- Sí. -¿Qué pistola era?
- Una Magnum del .357. -¿Dónde está?
- Escondida en mi cuarto. -¿Con quién vives?
- Con mi abuela. -¿Para qué la necesitas?
- Es por tenerla. -¿Para qué?
Todos tienen una. Yo también quería.
Alguien la usó en el tiroteo de hoy.
Como no nos expliques cómo ha sido,
tendremos que encerrarte.
Tuvo que ser mi hermano.
¿Por qué?
Mi abuela la encontró y se la dio.
-¿Cómo lo sabes? - Me lo dijo.
Me dijo que yo la estaba cagando, que estaba decepcionado y preocupado.
Lo encerraron cuando le necesitaba.
Y aún ahora sigue desaparecido.
¿Qué le dijiste?
"Devuélvemela, esa mierda no es tuya".
Entonces se enfadó conmigo.
Me dio una torta, gritándome como si fuera mi padre.
Pero sabía que no lo escuchaba.
Me daba igual lo que pensara.
¿Por eso ha intentado matarme hoy?
Debería ir a la cárcel.
Lo que quiero saber es
por qué rechazaron mi tarjeta.
Sí, hubo actividad esta mañana.
Sí, se realizaron compras en el sastre Portofino.
Escúcheme. Pago mis recibos a tiempo.
Espero poder usar la tarjeta si quiero.
Si no, tendré que irme a la competencia.
¿Me lo garantiza personalmente?
Muchas gracias, se lo agradezco.
¿Puedo hablar con ellos?
Enseguida estamos con usted.
- Tanner es sospechoso. -¿Qué tienen?
Una huella en el coche y tarjetas de crédito.
Un dentista con el que hablamos ha vuelto.
No podía identificarle.
- A ver qué dice. - Ya me dirán.
Tengo una buena clínica dental.
Mis padres son mayores. Tengo mujer y dos niños.
No quiero que se sepan ciertas cosas de mi vida.
Nos esforzamos por no traicionar su confianza.
- Pero a veces no hay más remedio. - Es un depredador.
En el mundo hay muchos depredadores.
Este ha matado.
Sí, lo sé y por eso estoy aquí.
Por eso he vuelto aunque lo que más quiero
es no meterme en el asunto.
Háblenos del atracador.
Era joven y atractivo.
Le conocí en un bar llamado Randolph's,
al que va mi gente.
¿Qué pasó después?
Hablamos, coqueteamos.
Al rato, me preguntó si nos íbamos.
Había aparcado cerca y fuimos allí.
Recuerdo que al entrar le miré a la luz que entraba por la luna,
me sonrió...
sacó una pistola y me dio una paliza hasta desmayarme.
¿Podría reconocerle?
- Sí. -¿Pasaría por una rueda?
Sí. ¿Tendría que testificar?
Si confiesa, seguramente no haga falta.
Obviamente, se lo agradecería.
Pero haré lo que haga falta.
¿Reconoce a alguien?
- Reconozco al número tres. -¿De qué?
Es la persona que me dio una paliza y me atracó el 2 de octubre de 2004.
¿Dónde tuvo lugar?
En mi coche, aparcado junto a Randolph's.
Tienes dos opciones: admitir que fuiste tú el que usó la pistola
o presionar a tu abuela, que te la dio.
¿Cuánto presionasteis a mi hermano? Seguro que no mucho.
Hay quien se enfada si intentas matarle.
-¿Tenéis las seis balas? - Por qué?
Dieron donde yo apunté.
Lo habría matado si quisiera.
-¿Y por qué? -¿Qué más da?
No me ibais a entender igualmente.
Prueba.
No podía verlo repetir mis errores.
- Fuiste a la cárcel por vender drogas. - No fue inmediato.
A los 16, era el escolta estrella de mi instituto.
Todo el mundo quería conocerme.
Venían entrenadores de Duke, Carolina del Norte, Marquette, Siracusa, Kentucky.
- Podía jugar con cualquiera. -¿Y no lo hiciste?
Me quedé con el dinero fácil.
Caí en las promesas vacías
y lo que me ofreciera el pez gordo del momento.
Igual que mi hermano con Marcus Dayton, amañando partidos.
Trabajé para él hasta que ya no me necesitó.
Y era tarde para ir a la universidad.
No podía hacerme profesional.
¿Y la pistola?
No lo ves venir. Tienes 16 años.
Eres el más rápido de la pista.
Nada puede salir mal.
Necesitaba que supiera que si no tienes cuidado, puede acabar mal.
¿Y el arma, Stanley?
La tiré al río.
Hablamos con Stanley.
Deberías escucharle.
¿No está encerrado?
-¿Eso quieres? - Sí, eso quiero.
Creemos que quería asustarte.
¿Se puede pegar tiros para asustar?
- No. - Pues encerradle.
Tenía sus razones.
Sí, porque acabaré en la NBA,
saldré en los periódicos
y él conducirá ese coche asqueroso con sábanas.
Por eso se preocupa.
¿Crees que no te quiero bien?
- Pues sí. - Solo tú evitaste
que metiera la pata en la cárcel.
- Ya, claro. - Es verdad.
Tenía gente vigilándote y ni lo sabías.
Sabía todo lo que hacías.
¿Y eso lo compensa todo?
- No digo eso. -¿Ayudar con unos dólares?
Solo me ves de vez en cuando.
Tengo una familia, Ty.
- Yo era tu familia. - Lo eres.
¡Has estado ausente!
¿Y ahora vienes a hablarme de mis amigos,
de lo que hago con mi vida? No te lo has ganado.
- Quizá no. - No significa nada, tío.
Solo son palabras.
¿Qué es?
Una cuenta que abrí.
"Stanley Newell, IGF...
-"Tyler Newell". - Una cuenta de ahorros.
Tiene 19 000 dólares.
La abrí al salir de la cárcel.
Para tu universidad.
Es tuya si la quieres ya.
¿De dónde sacaste tanto?
Conduzco un coche asqueroso con sábanas.
¿Por qué lo haces?
Porque no estuve cuando debería.
Ty, soy tu hermano mayor...
y te quiero.
Es lo único que quiero que sepas.
No pareces muy preocupado por la rueda.
- Es verdad. -¿Por qué?
Una cosa es estar en comisaría
y acusar a alguien y otra hacerlo en un juicio abierto.
-¿Qué haces? - Darnos privacidad.
¿Privacidad? ¿Por qué?
Esperas que tus víctimas no testifiquen.
- No tengo víctimas. - Actúas en bares
de tíos que siguen en el armario.
Hombres con familias, trabajos y vidas que no quieren cambiar.
Estaban dispuestos a que les atracaran y dieran una paliza
sin denunciarlo en vez de que se supiera qué hacían.
Sabes mucho de maricas, inspector.
-¡Eh! - Vas a hablarnos
de los atracos. Nos hablarás de los atracos
y de lo que pasó anoche.
- No sé... - No lo digas.
- ...de qué hablas. -¡No lo digas! Cada vez
que cuentes una mentira, te daré.
Piensa antes de hablar.
-¿Vale? - No atraqué a nadie.
-¡Para de pegarme! - Acabo de empezar.
-¡No puedes hacerlo! -¿Quién se enterará?
Sabe hacerlo sin dejar marca.
¿Confieso sin ser verdad?
-¡Dime la verdad! - La verdad...
Piénsatelo.
Vale, atraqué a unos tíos.
-¿Qué pasó anoche? - Nada.
Antes de que obligues a testificar a nadie,
te mandaré a Urgencias.
-¿Me entiendes? -¡No dejes que me pegue!
Kyle, lo único que le parará
es que cuentes la verdad.
-¡Se volvió loco! -¿Cuando le atracaste?
Se puso a gritar que ya le daba igual, que había perdido a su mujer e hijos.
Le daba igual lo que pasara. No iba a quedarse quieto como una vieja reinona.
-¿Y le disparaste? - No me quedó otra.
Era más grande.
- Di que le disparaste. -¡Le disparé!
Fue su puta culpa.
Por escrito.
Detenido el atracador y asesino.
- Está terminando de declarar. - Buen trabajo.
Esto apareció en su piso.
Un tipo así seguramente
traficará con tarjetas robadas de muchas fuentes.
Inspectora Ortiz.
Gracias por venir.
Queremos retirar los cargos.
A mi jefe no le gustan los tiroteos.
No ha mostrado el mejor juicio,
pero cuidó que no hubiera heridos
y lo hizo por desesperación.
-¿Qué piensa, teniente? -¿De qué hablamos?
Soltar a Stanley Newell.
Imprudencia temeraria, pero con antecedentes.
-¿Y el papeleo? -¿Hay algo cerrado?
- Aún no. - Encárguense ustedes.
Se lo daremos todo.
- Disculpe. - Claro.
Hola. ¿Es una broma?
Estupendo.
¿Has intentado al menos escaquearte?
Lo entiendo.
Hola.
- Buen trabajo. - Gracias.
Nunca salgas con alguien del Departamento de Estado.
Está bien.
Voy a una cena en honor del juez Lasak
y mi cita se va a Washington.
-¿Asistencia obligatoria? - Sin duda.
Fui su secretaria.
Si me ve sin acompañante,
sé que no dejará de manosearme.
No le llaman Mano Experta por nada.
Si no hay nadie más, yo vengo con traje y camisa limpios.
- No puedo pedírtelo. - Me presenté yo.
Si lo dices en serio, te tomaré la palabra.
¿A qué hora?
-¿Me recoges a las 6:30? - Será un placer.
Andy, ha surgido algo.
¿Te encargas de los informes?
¿Un compromiso?
Me ha pedido un favor.
- Claro. - Gracias.
En esta época, quieres lirios.
-¿Por qué en esta época? - Son la primavera.
Y en diciembre lo que más quieres
es la sugerencia de la primavera.
Los lirios de Madonna son preciosos.
Huelen a funeraria.
Vale. También tenemos narcisos blancos
y nos acaban de entrar tulipanes franceses.
¿Y rosas?
Tenemos rosas lavanda, rosas flamencas...
Rosas rojas.
- Seis dólares la flor. - Dame una docena.
¿Quieres paniculata y hojas verdes?
Sí. Y...
pon este billete de cien en un sobre.
¿Qué quiere que diga la tarjeta?
De Greg.
Si viene este fin de semana, me aseguraré de que se divierta.
Le vendría bien a su carrera.
Allí puedo presentarle a gente influyente.
¿Puede convencerla?
- Puedo intentarlo. - Vamos, señor.
Hay un retiro de fin de semana en Mohonk
para fiscales y jueces en formación sobre terrorismo.
Debería ir.
¿Recuerdas San Valentín?
Sí, estuvo genial.
El año pasado cayó en sábado.
Fuimos allí y estuvo genial.
No sabía que salieras con nadie.
Procuramos no decirlo mucho por el trabajo.
Sí, lo entiendo perfectamente.
Le esperan en el estrado, su señoría.
Vale.
- Encantado, inspector. - Igualmente.
¿Cómo sabías que cayó en sábado?
Se me dan bien esos datos.
¿No será porque lo disfrutaste el año pasado?
No, para nada.
Gracias por decirlo.
- De nada. -¿Vamos?
¿Inspector?
-¿Se lo ha contado a alguien? - No hay nada que contar.
No es verdad.
Sabe algo de mí.
Quiero saber qué va a hacer.
Encontré la tarjeta y se la devolví.
No sé nada más.
Se lo agradezco.
Buenas noches.
Subtítulos: Ángeles Garrido Oliva
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