Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Anteriormente...
- Estudio para sargento. -¿Por qué?
Se comportan como si fueran mejores
porque estudiaron un par de semanas.
¿Por qué no probar?
Sargento Sipowicz. Me gusta.
Cinco días no está mal. Hizo bien al ir a juicio.
Fue una prueba para usted.
Para demostrar que está a al mando.
Será mejor que respire hondo.
Hoy he entrado en el juzgado
con las manos sudorosas y la boca seca.
Me ha hecho pasar por eso por nada. Porque podía hacerlo.
Sipowicz para el examen de sargento.
- Los supervisores van a la biblioteca. - Vengo a examinarme.
¿Cómo era? ¿Sipowicz?
S-I-P-O-W-I-C-Z.
Necesito su carné.
- Sala 104. - Gracias.
Buenos días. Tomen un cuadernillo y pasen los demás.
No rompan el sello todavía.
Tienen tres horas para acabar.
No pueden usar apuntes ni libros. Es tipo test.
Si no saben una respuesta, déjenla para el final.
Nadie puede salir. Para ir al baño, alcen la mano
y un supervisor les acompañará. ¿Alguna duda?
Pueden comenzar.
Hola. Un tal Donald Schweiss.
Laceración. Le golpearon la cabeza.
-¿Quién avisó? - El de la caldera, a las siete.
-¿Le han robado? - Lleva la cartera.
Según su carné, vive en el bloque.
Hablé con un vecino. Vivía con su hermano Martin.
Tiene daños cerebrales.
-¿Está aquí? - Sí.
Mientras trabaja, se queda con una vecina. Kathleen Halloran, en el 8E.
No hay sangre en el suelo y hay marcas.
Murió en otra parte y lo arrastraron.
- Buscaremos testigos. - Sí.
¿Cómo fue el examen del sábado?
- Bien. - La espera es lo más duro.
- Supongo. - No saber nada, preocuparte, revivirlo.
Yo repasaría mentalmente 100 veces el examen
hasta ver si aprobé.
En mi caso, no lo hice.
Estaré arriba.
Hasta luego.
Intentaba apoyarle.
-¿Kathleen Halloran? - Sí. ¿Son inspectores?
Sipowicz y Clark.
No puedo creerme lo de Donald. No me entra.
-¿Está su hermano? - Martin, sí.
El otro inspector dijo que no se lo contara.
Bien.
Le cuesta recordar cosas y se confunde.
-¿Serán cuidadosos? - Tranquila.
¿Martin? Unos policías quieren hablar contigo.
Hola. Somos los inspectores Sipowicz y Clark.
Queremos hablar de Donald.
- Vale. -¿Cuándo lo viste?
Donnie y yo venimos a... las ocho y media.
Yo me quedo con Kathleen y él se va a trabajar.
¿Lo viste ayer a las ocho y media?
Donnie y yo venimos a las 8:30.
¿No lo has vuelto a ver?
Está con Elena. Se va allí.
-¿Quién es Elena? - Su novia.
Martin, me temo que tengo malas noticias.
Tu hermano Donald está muerto. Encontramos su cuerpo en el sótano.
- Donnie está con Elena. - No.
¿Quién eres?
Somos los inspectores Sipowicz y Clark.
¿Tienes maría? Me vendría bien.
No tenemos maría. ¿Entiendes lo que te he dicho?
Voy a ver la tele.
¿Es así de siempre?
Tuvo un accidente hace diez años.
Donald lo cuida desde entonces. Estaba muy entregado. Por eso me preocupé
cuando no vino anoche. No era típico de él.
¿Cuándo vio a Donald?
Ayer cuando vino a dejar a Martin.
-¿Y lleva desde entonces con él? - Sí, pasó la noche aquí.
-¿Y qué hay de Elena? - Elena Lozada.
Una buena chica.
¿Tenía problemas con Donald?
A veces se pelean. Hace un par de noches tuvieron una bronca fuerte.
¿Sabe sobre qué?
Creo que sobre Martin. A Elena no le gusta.
¿Sabe dónde verla?
Es camarera, no sé dónde.
Greg y yo nos vamos a una agresión.
- Vale. Ya casi hemos acabado. - Ya hablaremos.
Si Martin sale, llámeme.
Por supuesto.
James Westphal vino esta mañana
y empezó a mudarse al piso 402. Luego apareció Stanley Allen
y dijo que se mudaba al piso 402.
Se liaron a puñetazos.
Los separábamos cuando apareció un tercero.
Dice que se muda al piso 402.
Es todo vuestro.
Mantengamos las formas.
Señor Westphal, empiece.
Dirigía a los trabajadores cuando me preguntó qué hacía en el piso.
Mi piso.
Le dije que lo alquilé hace unas emanas.
Se puso agresivo y me tiró una mesita Stickley.
Ahí empezó todo.
Señor Allen, dice que el piso es suyo.
- No lo digo, tengo el contrato. -¡Y yo también!
¿Quién le alquiló el piso?
Encontré el anuncio en Internet.
El agente se llama Jerome King. Me lo enseñó
y le di la fianza y el primer mes sobre la marcha.
-¿Cuánto en total? - Seis mil.
-¿Misma historia? - Sí,
salvo que mi contrato es anterior al suyo.
¿Han intentado contactar con él?
No contesta al teléfono y no aparece.
Malas noticias. Les han estafado.
¿Qué quiere decir?
Alquila el mismo piso a varias personas,
- coge la finanza y se va. -¿Quién se queda el piso?
Lo alquiló mediante engaños. Nada de lo firmado se mantiene.
- Nadie se lo queda. - Será una broma.
-¡Es una catástrofe! - Tengo un contrato.
¿Pueden describir a King?
Sí. Treinta y tantos, supongo. Blanco y británico.
Necesitaremos su número y el papeleo.
¿Quieren denunciar la agresión?
- Da igual. - De acuerdo.
Chicos, otro inquilino.
-¿Se presentaron más? - Dos antes de irnos.
¿Qué saben del casero?
Su nombre, Jerome King, y una descripción vaga.
¿Y el piso?
El conserje dice que lo lleva la inmobiliaria Scofield.
He llamado y hablado con Bridget Scofield.
Está al mando y viene de camino.
Miren si Fraudes tienen casos similares.
-¿Algo de la víctima? - Hablamos con su supervisor.
Schweiss salió ayer a las cinco.
No se le volvió a ver.
-¿Y su novia? - Sabemos dónde trabaja.
Murphy y Ortiz han ido.
-¿Cómo fue el examen? - Bien.
Hay que gestionar el tiempo.
Dejar las preguntas difíciles y volver luego. Como haría usted, supongo.
No pude volver a un par de ellas.
No pasa nada por dejar un par.
Puede que fueran más de un par.
Seguro que fue bien.
Estoy entumecida.
Fue su cumpleaños hace dos semanas. Tenía 32 años.
Sabemos que discutiste con Donald sobre su hermano.
¿No creeréis que tiene que ver?
Elena, no sabemos nada. Cuanto antes nos respondas,
antes te dejaremos.
Sí, discutimos por Martin. No era la primera vez.
¿Querías ingresarle?
Un piso tutelado.
-¿Sabéis qué le pasó a Martin? - Cuéntanoslo.
Donnie y Martin volvían de pescar.
Un conductor borracho les dio.
Martin se abrió la cabeza y Donnie salió ileso.
Desde entonces, Donnie ha gastado
todo su tiempo y dinero en su hermano.
Y te parecía demasiado.
Respeto lo que hacía por su hermano,
pero cuesta vivir con él.
Se enfada por tonterías
y nunca sabes por qué va a saltar.
Donnie y yo hablábamos de casarnos y tener hijos.
No puedes criar niños en ese entorno.
-¿Me entendéis? - Claro.
Dije: "Si vivimos juntos, Martin se va". No íbamos a estar los tres.
-¿Dónde estuviste anoche? - En casa.
Nunca le haría daño.
¿Tenía problemas de dinero?
- No. -¿Y otros problemas?
Discutió con un camello del barrio.
Algo sobre Martin. Dijo que le amenazó.
¿Dijo su nombre?
Ricky no sé qué. No me acuerdo.
¿Cómo va el asesinato?
Han identificado a Ricky Carson. Trapichea en la esquina de la víctima.
¿La novia os avisó?
Él pidió maría cuando hablábamos. Creemos que le conoce.
-¿No creen que fuera la novia? - Estaba muy afectaba. Si miente, es buena.
Vamos a ver qué sabe Ricky Carson.
Avísenme cuando esté.
¿Puedo ayudarle?
Busco a los inspectores Medavoy o Jones.
- Soy Greg Medavoy. - Bridget Scofield.
- Mi compañero Baldwin Jones. - Hablemos aquí.
Normalmente, me dedico a vender residencias.
Debería haberme quedado con lo que sé.
-¿Un café? - Estoy bien, gracias.
Siéntese. ¿Por qué alquilar este piso?
El dueño se fue al extranjero y me pidió que lo alquilara
mientras no estaba. Es un buen cliente y acepté.
Eso pasa por hacer algo bueno.
-¿Cómo le alquiló el piso a King? - Llamó por el anuncio.
Dijo ser agente de divisas en una firma internacional
y que acababa de llegar.
Descríbalo.
Treinta y tantos, bien vestido, británico...
- encantador. -¿Le investigó?
Sus referencias, empresa, todo era correcto y supongo que falso.
- Lamentablemente, sí. -¿Comprobó su crédito?
Dijo que era su primera vez en el país,
no tenía número de la Seguridad Social e iba a ser un jaleo.
Me pidió que me lo saltara
y él pagaría una fianza.
Estaba deseando alquilar el piso y acepté.
- Fue una estupidez. - No se culpe, señora.
Tenía labia para convencernos a todos.
Uno de los inquilinos ya ha llamado y me va a denunciar.
Mi abogado dice que, como no lo investigué, soy responsable.
¿Saben cuánto se llevó?
Podría ascender a 150 o 200 000 dólares.
Madre mía.
Haremos todo lo posible por detenerle.
¿Puedo hacer algo?
Le enseñaremos unas fotografías.
Claro.
La llamaremos con lo que sea.
Gracias.
¿No odias ver cómo se aprovechan de alguien bueno?
¿Sabes que para entrar en las Naciones Unidas
necesitamos el permiso del Secretario General?
- No lo sabía. - Ya.
Porque los capullos que perseguimos siempre van a la sede de la ONU.
¿Esa la acertaste o fallaste?
-¿Tú qué crees? - Oye.
Andy, ese es.
- Estaría comiendo. - Espera.
¿Esperamos a que termine la venta?
A la mierda.
Manos a la pared, Ricky.
- Vamos. - Vamos arriba.
-¿A ti qué te pasa? -¡No he hecho nada!
¿Sí? ¿Se te ha metido en tu bolsillo solo?
No he hecho nada.
Vamos.
- Siéntate. -¿Quién es?
Le compraba al camello.
-¿Relacionado con el asesinato? - No, un fumeta.
Rita, ¿lo fichas, por favor?
- Tengo el interrogatorio. - Claro.
Le he sacado que se llama Bobby Halliday.
- Soy Ortiz. - Necesito llamar a mi padre.
Luego. Vamos.
¿Cómo va el fraude?
Han sacado huellas del piso.
Las analizamos a ver si está fichado.
¿Algo más?
El anuncio original estaba en una web.
Hablé con el administrador
y dijo que Alyssa Pelikan compró el anuncio.
Nos dio su dirección.
Ya me contarán. Buen trabajo, inspector.
Gracias.
Te vimos vender las drogas.
Me enseñó un dólar y le di cambio. No es nada malo.
Cualquier otro día te encerraría por no saber mentir.
Por suerte, nos la sudan las drogas.
- Vale. -¿Dónde estabas anoche?
- En casa. -¿Con alguien?
Una amiga, Talisha.
-¿Conoces a Donald Schweiss? - No.
Es curioso, porque os peleasteis el otro día.
El hermano de Martin, con daño cerebral.
-¿El hermano de Ozono? -¿Ozono?
Lo llamo así porque está en las nubes, pero no me peleé con él.
- Me expliqué. -¿Qué explicaste?
-¿Mi negocio no importa? - Sí.
A ver, Ozono es cliente.
Me compra maría a veces.
Su hermano vino cabreado
para que no le vendiera, porque me aprovecho.
Le expliqué que vendo a quien quiero
y que su problema es con él.
- Le amenazaste. - No.
Si no se iba, le matarías.
-¿Por qué diría eso? - No sé,
quizá porque Donald Schweiss está muerto.
Qué pena, pero no tengo nada que ver.
A veces me pongo chungo,
pero nunca he matado ni voy a empezar.
- Es la verdad. - Y siempre dices la verdad.
Talisha os dirá que estuve en casa.
Trapicheo en mi esquina.
No me meto en peleas, no busco problemas
y obviamente no mato gente.
Necesito hablar con alguien. Han detenido a mi hijo.
Somos los inspectores Ortiz y Clark.
- Llevamos el caso. -¿Qué pasa?
Bobby llamó, pero estaba alterado y no me enteré bien.
Vimos a su hijo comprar drogas.
-¿Seguro? - Sí, yo lo vi.
-¿Qué drogas? - Siete gramos de maría.
Creía que ahora solo multaban.
No por tal cantidad.
Bobby es un niño. Nunca se ha metido en líos.
- Tiene 17. Es un adulto. - Por edad.
Créanme, es un niño.
Señor, no tenemos elección.
Debería buscarle un abogado.
-¿Dónde está? - Abajo en una celda.
- Pasará a disposición judicial. -¿Con asesinos y violadores
y a saber qué? ¡No, por favor!
Tiene que haber otra forma.
Lo siento, no podemos hacer nada.
-¿Cuánto por pasar página? - Señor.
¿Qué ha dicho?
¿Cuánto por pasar página?
Pase a mi despacho, hablemos.
Gracias.
¿Brigada 15?
Caray.
- Es Connie. - Luego la llamo.
¿Qué creéis que dice?
No me quedan documentos legales, ¿me los consigue?
- Claro, señor. - Teniente,
dígame que le ha dicho que era una estupidez y lo ha echado.
¿Se refiere al soborno?
Exacto.
De hecho, repitió la oferta y acepté.
informaré a Asuntos Internos y lo investigaremos.
¿Una trampa?
No, es cosa suya. Él hizo la oferta, yo solo escuché.
¿Él volverá con el dinero y usted con un micro?
- Así se hace. - Increíble.
No es un mal hombre. Tiene miedo.
Es pasarse.
Todos le oímos ofrecerlo. Ahí se convirtió en culpable.
No somos Asuntos Internos.
No hacemos criminales, esperamos a que lo sean.
Cometió un delito.
Vale, está listo.
Dame un minuto con él.
Claro.
¿Puedes apagarlo?
Lo que hace está mal.
No estamos de acuerdo.
Hablo de la brigada, no de Halliday.
¿Y por qué?
Fue a por Medavoy y ahora esto.
Todos tienen miedo de hacer nada por si va a por ellos.
Vamos a cumplir las normas.
Ese fue el problema de Medavoy. Siga las normas y no pasará nada.
¿Creció en una burbuja? Así no se dirige una brigada.
Sé dirigir una brigada.
Si sigue así, acabará mal.
-¿Es una amenaza? -¡Por Dios!
Intento explicarle que la brigada necesita saber que confía en ellos,
y les demuestra lo contrario.
Con su expediente y reputación
es la última persona a la que pediría consejo.
Espero que no tardemos.
Doy una clase de spinning en 45 minutos.
Alyssa, ¿conoces a Jerome King?
- Claro. -¿Es un amigo?
Algo más que eso.
Hace unos meses que salimos.
¿Tiene problemas?
Ha aparecido en una investigación no logramos dar con él.
Todo lo que nos digas ayudará a aclararlo
- en lo que a él respecta. - Vale.
Descríbelo.
Es encantador, divertido, rico...
Aunque eso no importa.
¿Es inglés?
Nació en Sudáfrica y creció en Inglaterra,
- pero estudió en Suiza. -¿Te habló del trabajo?
Trabaja en el mercado de divisas y cosas de bancos... Con dinero.
- Trabaja con dinero. -¿E inmobiliarias?
-¿Vende o alquila pisos? - No.
¿Cuándo le viste?
Hace cuatro días. Fue a San Francisco por trabajo.
¿A qué viene esto?
-¿Es él? - Sí.
Parece detenido.
Se llama Eddie Palm. Encontramos sus huellas
en un piso alquilado fraudulentamente
a varias personas hoy.
- No, es Jerome. - Jerome es un alias.
- Os equivocáis de persona. - No.
Jerome no alquila pisos.
Alyssa, lo sentimos, pero te mintió.
Mentís vosotros.
Dijisteis que le ibais a ayudar.
- Me voy. - No puedes irte.
Palm usó tu ordenador en la estafa.
Podrías trabajar con él.
-¿Estás loco? - Ayúdanos
y te escucharemos, o estás metida.
¿Me vais a detener? Soy inocente.
- Queremos creerte. - Me voy, que os den.
No, te vas aquí.
Es una broma.
¡Es injusto!
-¿Qué voy a hacer? - Piénsatelo.
Cort Halliday. Vengo a ver al teniente.
Le avisaré.
Señor Halliday, por aquí.
Su hijo.
No debería estar en la cárcel. No es un delito grave.
- Quiere que le soltemos. - Si puede ser.
Agradecería su ayuda.
Vale.
-¿Y? -¿Y qué?
- Lo otro que hablamos. - No le entiendo.
El dinero. ¿Lo ha traído?
-¿Qué dinero? - Cinco mil dólares.
Me ofreció cinco mil dólares
por soltar a su hijo sin cargos.
No sé de qué me habla. Jamás haría algo así.
Me lo ofreció hace una hora.
No sé de qué me habla.
¿Quién se lo dijo, señor Halliday? ¿Sipowicz?
¿Le avisó el inspector Sipowicz?
- Nadie me contó nada. - Yo propongo las acusaciones.
Siga así y pediré a la fiscal que sea dura con su hijo.
¿Quién le avisó?
Nadie me dijo nada.
Lárguese.
- Se acabó, Sipowicz. Está acabado. -¿Perdón?
Cuando acabe, se irá a casa.
-¿De qué habla? - Le avisó.
¿Qué?
Le dijo que no me sobornara.
Se equivoca.
No sé qué ha pasado, pero no fui yo.
Niéguelo lo que quiera,
- pero lo va a pagar. - Escúcheme.
¿Se cree muy duro?
He acabado con tipos más duros.
- Eso es. - Bien.
Píncheme el teléfono, tome.
Rebusque en mi basura, adelante.
Lo que quieran sus chivatos.
No encontrará nada, no fui yo.
Podría haber hablado con un abogado o un amigo, cualquiera le avisaría.
Eso espero.
¿La mujer que trajiste con Jones?
-¿Qué pasa? - Al pasar por al lado,
os llamaba. Quiere hablar.
Nunca pagó nada. Ni una vez.
Íbamos a un restaurante caro
y hablaba de acuerdos multimillonarios...
pero yo pagaba la cuenta.
O se olvidaba la cartera o había problemas con su tarjeta.
Es lo que hacen.
Y siempre me pedía dinero.
"Los ricos no llevan suelto".
Se aprovechan de las personas confiadas.
No lo entiendes.
Convencí a mi madre de que le diera 8000 dólares.
Dijo que compraría euros y lo doblaría.
-¿Cómo se lo diré? - Si lo pillamos pronto,
quizá podamos recuperarlo.
¿Nos ayudarás?
¿Cómo puedo hacerlo?
¿Sabes cuándo iba a volver de su viaje?
- Esta mañana. - Vale.
Llámale y dile que un pariente rico ha muerto y te ha dejado 100 000.
- Y necesitas consejo. - Cuando quedéis, seguiremos nosotros.
¿Creéis que picará?
Un tipo como él no podrá resistirse.
Vale.
La novia de Ricky le apoya. No me sorprende.
No tiene antecedentes violentos.
- Lo sé. - La vecina
de abajo de Schweiss tenía mi tarjeta.
Oía a Donald y Martin pelearse mucho.
-¿Discutir? - Discutir, alguna bronca.
Parecía fuerte y Martin gritaba mucho.
Mandé analizar el teléfono. Llamó a un hogar tutelado en Poughkeepsie.
Según el gerente Donald reservó una plaza ayer.
¿Y fue a contárselo?
- Eso parece. - Hay que traer a Martin.
Llévale a la tres.
Quiero hablar con ella.
- Sí. Por aquí. -¿Qué pasa, inspector?
- Señora. - Por aquí.
¿Estuvo con él todo el día?
Sobre todo por la tarde después de las cinco.
Ya le dije que sí.
Entiendo que quiera protegerle,
pero si miente es obstrucción a la justicia, e irá a la cárcel.
Lo repetiré: ¿estuvo con Martin todo el día?
Todo el tiempo.
Nos han dicho que discutían mucho.
-¿Es tan raro? - No tiene por qué,
pero tenemos que hablar con él.
- Tengo que acompañarle. - No puede.
Pasará miedo.
- No entenderá lo que pasa. - Laura, llévala a la sala de descanso.
- Claro. - Le veré luego.
- No le hagan daño. - Por aquí.
Alyssa.
Siento lo de tu tía Karen.
- Hola, Eddie. -¿Perdón?
- Venga, nos vamos. -¿Cómo? ¿Quién son?
Inspectores. Te llevamos a comisaría.
¿Quién es Eddie? No entiendo.
Ya basta, no engañas a nadie.
En el bolsillo está el pasaporte.
- Parece sacado de Kafka. - Y tú eres la cucaracha.
Jerome King, ¿satisfecho?
Tengo otra identificación si quiere.
- No hace falta. - Alyssa, diles mi...
Ojalá te pudras en la cárcel.
- Vámonos. - Os equivocáis.
Cuéntanoslo en el coche.
¿Cómo estás?
¿Te gustó el sándwich?
- Me gusta con el queso derretido. - Lo siento.
-¿Y Kathleen? - No puede estar aquí.
-¿Por qué? - Tenemos que hablar.
Vale. ¿Quiénes sois?
- Yo soy Sipowicz y él Clark. - Vale.
¿Te acuerdas de anoche?
Donnie estaba con Elena y yo me quedé con Kathleen.
- Donnie no estaba con Elena. - Sí.
¿Pasaste toda la noche con ella?
No, tenía que hacer algo.
Me fui a nuestro piso antes de cenar.
-¿Cuánto tardó en volver? - No lo sé.
¿Una hora?
¿Riñes con Donnie?
- A veces. -¿Te enfadas con él?
- Supongo. -¿Y a veces le pegas?
¿Tenéis maría? Me vendría bien.
Martín, ¿llegó Donnie a casa anoche
y te dijo algo que no te gustó?
- No. -¿E hizo que le pegaras?
- Donnie estaba con Elena. - Martin, creo que Kathleen
te dijo que mintieras, pero no podremos ayudarte.
- Kathleen no dijo eso. - Creo que sí.
No. Sobre eso no.
¿Sobre qué te pidió mentir?
- Nada. - Tienes que contar la verdad.
Si no, Kathleen y tú os meteréis en problemas.
- No puedo decirlo. -¿Por qué?
Dice...
que si lo cuento, no podremos seguir.
¿Kathleen y tú os acostáis?
No le digas nada.
A veces le pegaba a Donnie, pero siempre me disculpaba
y siempre lo sentía.
Es mi hermano.
Siéntate, Eddie.
Dejad de llamarme así.
Se acabó. Tus huellas están en el piso.
No sé de qué piso habláis.
El piso que le alquilaste a...
el señor Westphal, los Allen, los Pierce, el señor Schnell.
Las huellas no mienten.
Vuestro gobierno acusó a un abogado de trabajar con terroristas españoles.
Tenían sus huellas, pero se equivocaron.
- La mujer que te lo alquiló te identificó. - Ella no se equivocaría.
Tenemos otros para identificarte. Vas a ser el más identificado.
Cada alquiler es un cargo adicional.
Todos juntos suman 30 años.
La única forma de reducirlo
es decirnos dónde está el dinero y devolvérselo a sus dueños.
No tengo ningún dinero.
- No he robado. - Eddie.
¡Me llamo Jerome King!
Vale, el acuerdo dura diez segundos.
Dinos dónde está el dinero o saldrás de viejo.
- Diez, nueve, ocho, siete, seis... - No tenéis ni idea
- de lo que la prensa... - cinco, cuatro, tres, dos...
Vale, vale, por Dios.
Está en una caja de seguridad en el banco Marquis de Queens.
¿Y Martin? ¿Está bien?
- Está bien. - Dijo que estuvieron juntos.
Él dice que se quedó en su piso mientras bajaba.
Para poner una lavadora. Fueron cinco minutos.
No tiene sentido del tiempo, le parecería más.
Dice que le preocupaba Donald,
pero le dijo que estaba con Elena.
Tenía que decirle algo. Podía ser verdad.
-¿Por qué no llamó? - Lo comprobamos, no hizo llamadas.
- No quería molestarlo. - Qué preocupada.
No se me ocurrió.
¿Desde cuándo se acuesta con Martin?
No sé de qué habla
y no voy a responder más.
Usaremos una orden de registro
y da igual cuánto haya frotado,
si hay una gota de sangre de Donald,
la encontraremos. Lo mejor para usted
es empezar a respondernos.
Cuando miran a Martin ven lo que le falta.
Yo le miro
y veo un alma hermosa que se ha abierto a mí,
y no voy a disculparme por ese acto espiritual.
¿Lo sabía Donald? ¿Por eso se lo llevaba?
- Nunca se enteró. -¿Qué pasó?
Me lo crucé cuando volvía de la lavandería.
Me dijo que lo llevaba a una casa tutelada en Poughkeepsie.
Le dije que no me importaría quedarme con él,
pero no me escuchó.
Estaba demasiado ocupado haciendo planes con esa puta panchita.
¿Cómo le mató?
Hablábamos en mi piso
para que no nos oyera.
Se lo rogué.
Le dije que le quería y que quería que formara parte de mi vida.
Se rio. Solo... se rio y se dio la vuelta.
Me enfadó tanto que cogí un sujetalibros de plomo y le golpeé.
Lo siento, claro, pero debería haber sido más respetuoso.
¿Qué hizo luego?
Lo envolví en una sábana, lo arrastré al ascensor y lo bajé al sótano.
Tendrá que escribirlo.
Tengo que ver a Martin, por favor.
Antes póngalo por escrito.
¿Hola?
¿Hay alguien?
¿A que es extraordinario el azulejo? Italiano.
¿Hola?
- Inspector. - Hola.
Llamé a su despacho, espero que no le importe.
Estoy con un posible comprador. ¿Puedo ayudarle?
Quería contarle que hay un detenido
y podremos recuperar la mayoría del dinero.
Madre mía, ¡es fantástico!
Supuse que querría saberlo.
¡Muchas gracias!
- Me ha quitado un peso de encima. - Ya. Me alegro de que saliera bien.
- Vaya sitio. - Gracias.
Mi piso entero entra aquí.
- Seguro que es bonito. - Nada que ver con esto. Sí.
Debería irme. Quería darle las buenas noticias.
¿Seguro? Acabaré pronto.
Estorbaré.
Greg, se cuánto se ha esforzado...
déjeme invitarle a una copa.
Supongo que puedo esperar.
- Cinco minutos. - Claro.
- Aquí espero. - Genial.
¿Ha terminado con Halloran?
Sí, la llevo a fichar.
¿Llamaron a Servicios Sociales?
- Van a mandar a alguien. - Bien.
Buenas noches.
- Me voy. Hasta mañana. - Nos vemos.
¿Inspectora Ortiz? Llegaron antes para ti,
Las recogió un agente. Sin tarjeta.
He preferido guardarlas
- hasta que se fuera el teniente. - Bien hecho.
¿Halliday?
No podía callarme.
Hiciste bien, Rita.
Gracias.
Siento la bronca.
No importa. Ten cuidado, si Bale se entera,
- irá a por ti. - Lo sé.
Hasta mañana.
Soy Heather Ball, de Servicios Sociales. Vengo a por Martin.
Te llevaré con él.
Por aquí.
Martin, esta es Heather.
Te llevará con una familia que te cuidará hoy.
-¿Y Kathleen? - No puede ir contigo.
- Donnie está muerto. - Sí.
Qué mal.
- Le echaré de menos. - Ya.
-¿Quién eres? - Soy Heather.
- Tú eres Sipowicz. - Eso es.
Me acuerdo de ti.
¿Me acompañas?
Sí, te acompaño.
Subtítulos: Ángeles Garrido Oliva
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.