Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Anteriormente...
- Soy Steve McClintock. -¿Dónde estuvo anoche
- hasta esta mañana? - Con mi novia.
-¿Quién es, dónde está? - Carly Landis, ¿dónde estaba Steve anoche?
- Conmigo. ¿Por qué? - Porque fue cuando asesinaron a Tina.
¿Tienen pruebas que me impliquen?
Usted estafa a la gente y se cabrea cuando las chicas tienen miedo.
¿Por qué mientes por él?
Me dijo que, si decía algo, me mataría.
¿Podría llevarme a casa?
He dejado mis cosas en la sala.
La dejas en casa y sales pitando.
Otra experiencia de tu pasado contra mí.
Me he trincado a muchas putas,
pero nunca a nadie implicado en un caso. Nunca lo haría. Nadie lo hace.
- Solo voy a llevarla a casa. - Bien.
Lo siento. Me aterra estar sola.
Me quedaré un poco.
No tienes que hablar con desconocidos.
Pero sabía cosas, como que Matt estuvo resfriado y el cumpleaños de mamá.
Aunque las cosas entre nosotros no están bien,
tienes un problema y quiero ayudar.
- Dime qué puedo hacer. - Tienes la cabeza en otra parte.
Se trata de mi familia. No puedo arriesgarme.
Yo creo que hago mi trabajo.
Te pasas los días durmiendo o de resaca.
Tienes que centrarte, John.
Hasta entonces, no puedo fiarme.
¿Te ibas sin decir nada?
- No quería despertarte. - Detesto cuando os vais así.
Volveremos a vernos.
- Claro. -¿Has visto mi zapato?
No digas que vas a llamarme, por favor.
- Aquí está. - Preferiría que no dijeras nada.
No sé tú, pero anoche me lo pasé genial.
Pero eso fue ayer, hoy es otro día.
Me encantaría quedarme y pasar el día contigo,
pero tengo que ir a casa y ducharme.
- Puedes ducharte aquí. - Afeitarme, cambiarme
e intentar llegar a tiempo al trabajo. ¿De acuerdo?
- Sí. - Te llamo.
- Hola. - Hola.
Tracy Gilchrist, 20 años.
Fuerte traumatismo craneal.
¿Quién es esa mujer?
La vecina, Tanya Kellerman.
Estaba tirando la basura.
Vio la puerta abierta, entró
- y vio las piernas asomando. -¿Sabe algo?
Está muy nerviosa. Démosle un minuto.
- Hola. - Nosotros nos ocupamos.
Llamaremos a los vecinos.
Buenos días.
- La víctima está en el armario. - Ya me lo han dicho.
La asistente del fiscal, Lori Munson, te buscaba esta mañana.
Me ha llamado. Hoy es la vista de McClintock.
Quería preparar mi declaración.
-¿Lo lleváis bien? - Pan comido.
- Porque puedo encargarme yo. - No es necesario.
Hay sangre en la pared, como si le hubiesen golpeado la cabeza.
Un tique de una tienda a las 4:00.
Una chica nocturna.
Sí. Voy a hablar con la vecina.
Habla con el sargento y comprueba que Murphy y Ortiz lo tienen todo.
Antes te ayudo con la vecina.
Inspectores Sipowicz y Clark.
Vino de Spokane para ser artista y ha acabado así.
¿La conocía?
Vino el año pasado, parecía un cachorro perdido.
No tenía ni idea de cómo se vive aquí.
Intenté ayudarla.
-¿Tenía...? -¿Tenía familia?
Creo que sus padres habían muerto.
¿Tenía problemas con alguien?
No que yo sepa.
-¿Drogas? - No, lo dudo.
-¿Sabe si...? -¿Tenía novio?
Sé que salía con alguien porque decía
que no quería pedirle dinero.
-¿Necesitaba dinero? - No pudo pagar el alquiler de agosto,
hasta que le presté el dinero.
Esto pasaba desde que aceptó ese horrible trabajo hablando
- con hombres por teléfono. -¿Una línea erótica?
Supongo que se llama así. Ella lo odiaba.
Sé que se avergonzaba.
Me ofrecí a pagarle el alquiler otro mes,
para que pudiese encontrar otro trabajo.
No tenía que devolvérmelo.
Está bien.
¿Hablo ahora con el sargento
o inspecciono los coches aparcados enfrente?
- No empieces. - Nuestros problemas no se resolverán
ignorándome en un interrogatorio. Somos compañeros.
Déjame hacer mi trabajo.
¿Quieres trabajar? Nadie te lo impide.
COMISARÍA 15
Él también necesita una firma.
-¿Qué es eso? - Un envío certificado,
tiene que firmarlo.
¿Será un pedido de Connie?
Es usted, ¿no? Andy Sipowicz.
No conozco el remitente.
Tiene que firmar arriba.
Agente especial Silas del FBI.
¿Vamos allí?
¿Qué pasa aquí?
-¿Y este quién es? - Agente especial Wycoff.
Abra la caja.
¿Piensan que yo he pedido eso?
Va dirigido a usted.
Se compraron en Internet con su tarjeta de crédito.
Les he explicado que ya ha recibido amenazas.
¿También les ha dicho que, como no sé usar Internet,
compro material pedófilo en la tienda de la esquina?
¿Qué tipo de amenazas?
Neumáticos rajados, una rata por correo,
un desconocido que pasea a mi hijo en coche.
-¿Sospecha de alguien? - Aún no.
¿Quién puede haber usado su tarjeta?
Ahora las tarjetas las clonan como moscas.
Para usarlas hay que saber muchos datos personales.
Óiganme. Tengo tres hijos, llevo 32 años en este trabajo
y no tengo antecedentes de este tipo.
Si esto no es suficiente para ustedes,
pidan una orden y abran una investigación.
-¿Será necesario? - Dadas las circunstancias, no.
-¿Puedo irme? - Gracias por su tiempo, inspector.
La víctima trabajaba en una línea erótica.
- Su jefa está viniendo. - Criminalística movió la ropa.
Encontró el nombre de Sam Park rascado en la pared.
¿Lo hizo la víctima?
Había un gancho de percha en el suelo, podría ser.
Comprobaremos el nombre en el banco de datos.
Tengo la vista.
Disculpen, ¿puedo hablar con alguien?
-¿Qué problema tiene? - Soy abogado.
Él es mi cliente, Scott Garvin.
El señor Garvin sospecha que han secuestrado a su hijo.
-¿No está seguro? - Recibí una llamada en plena noche.
Esta mañana, me han pedido un rescate.
Hablemos ahí. Greg, Baldwin.
Soy el inspector Sipowicz.
Los inspectores Medavoy y Jones. ¿Nos cuenta lo que le dijeron?
La primera llamada era una voz masculina, dijo que tenían a mi hijo Todd.
Luego me pidieron que dejara medio millón de dólares
en una papelera, al mediodía, entre la Segunda avenida y la 11,
o no volvería a verlo.
¿Por qué no nos llamó a la primera llamada?
No es fácil saber qué hacer...
¿Por qué no deja que responda?
Mi hijo no me habla.
Pensé que quizá era cosa suya.
-¿Por qué? - Le corté el grifo.
-¿Económicamente? - Sí.
Simular un secuestro sería una reacción extrema.
Tiene razón. Nunca debí pensar
- que pudiera hacer algo así. - Aunque tenía motivos.
-¿Por qué le cortó el grifo? - Lo hice por su bien.
Quería estudiar arquitectura y le pagué los estudios.
Lo dejó a mitad del semestre.
Quiso ser marchante de arte, y le alquilé un local
y le di dinero.
Al mes, se fue y me dejó colgado con un año de alquiler.
La última vez, le dije que no,
- que buscara trabajo. - No debe sentirse culpable.
En cualquier caso...
este es el dinero.
¿Hay medio millón de dólares ahí?
Tenemos una hora.
-¿Tracy Gilchrist trabajaba para usted? - Hasta que me robó.
¿Qué hizo?
Al principio, Tracy era un caso perdido.
Rígida, sin imaginación.
Seguía el guion al pie de la letra, pero no sabía improvisar.
Iba a despedirla
cuando pescó a uno con fantasías compulsivas.
-¿Hasta qué punto compulsivas? - Es sencillo,
con cien minutos a la semana entras en el club vip,
con 250 minutos, en el club de privilegiados.
Este tipo superó los 300 minutos semanales durante seis semanas.
Es un cliente que no quieres perder, que es lo que pasó.
-¿Tracy hizo un trato con él? - Sí.
- Lo verifiqué con la compañía telefónica. -¿Qué verificaron?
Que su admirador la llamaba a su casa.
-¿Habló con ella? - Por supuesto.
Me dijo que ahora eran amigos y que no le cobraba.
-¿Se lo inventó? - Eso no importa.
Cuando hay alguien que acumula tantos minutos,
no te haces amiga.
- Díganos su nombre. - Lo siento.
- Es información confidencial. - Tracy ha muerto.
- Es una broma. - En absoluto,
y no nos importa la confidencialidad.
- Queremos el nombre. - Pidan una orden.
Así protejo mi reputación y ustedes tendrán la información.
- Eso no va a pasar. - Entonces, no les daré ningún nombre.
Entonces, el FBI le arrestará
a usted y a su contacto con la compañía telefónica
por violar la ley de confidencialidad de llamadas.
Lo cual también dañará su reputación.
Barry Henning.
Inspector Clark, durante la investigación,
¿tuvo la ocasión de interrogar a Carly Landis?
- Sí. -¿Por qué la interrogó?
El acusado dijo que Landis estaba con él cuando asesinaron a Tina Most.
-¿Landis confirmó la coartada? - Al principio.
Más tarde, concluimos que la coartada era falsa.
¿Por qué motivo?
Gracias a la investigación, descubrimos que la tarjeta de crédito del acusado
fue utilizada durante la noche.
¿Se lo comentaron a Landis?
Al final, ella se retractó de su primera declaración.
¿Qué explicación dio por haber mentido?
Dijo que el acusado la amenazó y la obligó a mentir.
¿Especificó los detalles de la amenaza?
Dijo que el acusado la amenazó de muerte.
No haré más preguntas.
Inspector, ¿tuvo ocasión de pasar tiempo con la señorita Landis
fuera del contexto de la investigación?
Puede que tomáramos un café.
-¿Cenaron juntos? - Protesto, es irrelevante.
La señorita Landis se ha acogido a la quinta enmienda
y no testificará.
Ya que el inspector Clark es la fuente de su declaración,
que incriminan al señor McClintock,
tengo el derecho de probar su credibilidad.
Se lo concedo. Que responda el testigo.
- Fuimos a cenar una vez. -¿Ha estado en su casa?
La llevé a su casa desde la comisaría.
¿La dejó frente a la puerta o subió con ella?
Recuerdo que estaba nerviosa.
Puede que subiera a su casa.
-¿Cuánto tiempo estuvo? - No lo sé.
¿Tuvieron relaciones sexuales?
- Protesto. - Denegado. Siga.
Está insinuando algo que no es verdad.
¿Puede el tribunal pedir al testigo que responda
- en lugar de hacer comentarios? -¿Sí o no, inspector?
Una vez.
¿Sí o no?
- Sí. - Gracias.
¿Ha preparado con la señora Munson su declaración?
Sí.
¿Le dijo que tuvo relaciones con una mujer
cuyas declaraciones dependen de su testimonio?
Lo consideré irrelevante.
Si encarcelaran al señor McClintock,
el principal obstáculo de sus encuentros amorosos con Landis
- dejaría de existir, ¿cierto? - Protesto. Especulativo.
Solo subrayaba la relevancia, señoría.
Pero lo retiraré.
No haré más preguntas.
¿Por qué le ponen el micro?
Para oírlos.
-¿Alguna instrucción? - Oír qué dicen.
¿Tengo que hacer lo que me digan?
Cogerán el dinero y se irán.
No se quedarán.
- Estaremos en comunicación constante. - A mi hijo no debe pasarle nada.
El furgón de vigilancia está en Islip. No vendrá a tiempo.
-¿Qué quiere decir? - Que habrá que improvisar.
- Utilizaremos nuestros coches. - Debí haber venido antes.
No es la primera vez que hacemos esto.
Pero usan un furgón.
Todo irá bien. ¿Acompañan al señor Garvin
- al coche? - Me gustaría ir también.
- No es posible. - Irá bien.
Señor Kaufman, usted puede esperar arriba.
Sean quienes sean, los atraparemos.
Seguiremos la directiva federal.
-¿Y cuál es? - Mantener el contacto visual
hasta que no haya ventaja táctica y entonces efectuar el arresto.
Se arriesga a perderlo.
Y también el dinero, a la víctima y al culpable.
El secuestro es un delito federal, y yo sigo la directiva.
Sí, negativo, nada sospechoso.
-¿Este es su coche? - Sí.
Tendría que haber cambiado el aceite hace 800 km.
No lo sabía.
- Llévelo al taller. - Sí, señor.
Hoy.
Va a dejar el dinero.
Hay un sospechoso en una moto en la esquina.
Localizado.
-¿Por qué se para? - Siga caminando, señor Garvin.
-¿Dónde está? - Déjelo marchar, vuelva al coche.
¿Dónde está? ¡Vamos, dímelo!
- No se mueva. - Está escapando.
Sabría que hay policía.
- No quiero comprometer la situación. -¿Nos quedamos?
- Exacto. -¡Chao!
Volvemos a la comisaría.
¿Dónde estuvo anoche, señor Henning?
Fui a la función de Awake and Sing!
- en el colegio de mi hija. -¿A qué hora?
Empezó a las 19:30 y acabó a las 21:30.
¿Pueden decirme de qué se trata?
Queremos saber el motivo de sus llamadas.
-¿Qué llamadas? - No venga con tonterías,
con el debido respeto.
Las llamadas eróticas a Tracy Gilchrist.
-¿Qué ocurre? - A juzgar por el volumen de llamadas,
exageró un poco.
-¿Ha dicho que la molesté? - Está muerta.
¿Cómo definiría la relación que tenían?
Encontré a una persona que apreciaba.
¿En una línea erótica?
No intentaré borrar el estigma,
porque no es posible. Pero sí, empezó con la línea erótica.
Está claro que le atrajo.
Ya había tenido las típicas conversaciones con otras chicas.
Ya saben: "Voy en sujetador y tanga, me estoy tocando".
Detestaba esas cosas.
Tracy... Tiffany, como se hacía llamar,
decía las mismas cosas,
pero siempre sentí que lo decía de verdad.
Que ella se imaginaba en sujetador y tanga.
No espero que lo entiendan.
¿Cuándo supo que tenía novio?
La primera vez que quedamos.
¿Y a pesar de eso ha gastado un dineral
en llamadas y restaurantes?
Hasta puede que regalos, dados la profundidad de sus sentimientos.
Sé dónde quiere llegar, pero no es así.
Sí, me gasté dinero. Le compré material de pintura.
Le pagué las clases en la escuela de arte.
Pero obtuve lo que quería de ella.
-¿Dónde fue después de la función? - Cené en el Shun Lee.
Luego volví a casa.
Esta mañana me levanté las 7:00 y fui al trabajo.
Puedo darles toda la información que quieran para verificarlo.
Se lo agradeceríamos.
Me hizo un pequeño retrato.
Un boceto, en Central Park.
Tuve miedo de que lo encontrase mi mujer... y lo tiré.
¿Por qué lo hice?
-¿Cómo ha ido? - Bien.
-¿Qué tal la entrega? - Una chapuza.
¿Tenemos las llamadas del padre?
Se hicieron desde una cabina en Brooklyn.
¿Ha llamado al taller?
Ahora llamo.
¿Cómo van con la víctima?
Hemos interrogado a Barry Henning.
- Estamos comprobando su coartada. -¿Y el nombre
- en la pared del armario? - Aún nada.
-¿Cómo ha ido la declaración? - Bien.
Me ha llamado Marty Pappus, de Delitos Graves.
Tendremos apoyo táctico.
Pappus, ¿de Desaparecidos?
Sí.
-¿Qué va a hacer por nosotros? - Ayudarnos.
Andy.
No hay quien lo pare. Acostúmbrate.
Es pronto para llamar a la caballería.
Es el protocolo y hay que seguirlo.
Voy a decir algo, porque si no lo digo,
no hago mi trabajo.
Sea cual sea el protocolo que hemos seguido,
dejar escapar a ese tío no nos ha ayudado a encontrar a ese chico.
Pongamos que lo hacemos a su manera. Intentamos coger a ese tío.
Nos liamos a tiros, lo perdemos y matan a la víctima.
Sería en el peor de los casos.
Yo debo ponerme en el peor de los casos.
¿Hasta el punto de llegar a la ineficacia?
Había que tomar una decisión, y se tomó.
Quedarnos sentados mientras el sospechoso cogía el dinero.
Menuda decisión.
Ese comentario constituye una insubordinación.
Si las sanciones no funcionan, tomaré cartas en el asunto,
pero no toleraré la insubordinación.
Si quiere que me vaya, dígamelo.
Vuelva al trabajo.
- Si quiere, vuelvo luego. -¿Qué pasa?
Para mantenerle informado,
hemos investigado el nombre del armario
de la casa de la víctima con la base de datos, en el registro,
en el archivo de apodos.
-¿Y? - Hemos combinado todas las permutaciones
de los nombres, de todas las maneras, Sam Parks, Samuel Parks,
Parker Samuels...
- Lo sé, Medavoy. ¿Qué tenemos? - De momento, nada.
- Siga con ello. - No, hace rato que acabamos.
- Bien. - Sí.
Tenemos las llamadas del secuestrado.
- Hizo llamadas a vuestra víctima. -¿A Tracy Gilchrist?
- Desde hace meses. - No puede ser una casualidad.
Todd Garvin ha parado a un coche patrulla en Delancey Street.
-¿Todd Garvin? - Sí.
- No tenemos ese nombre. - No importa, está conectado.
Soy la inspectora Ortiz, señor.
¿Su hijo le habló de Tracy Gilchrist?
- No. ¿Por qué? - Nos ha salido ese nombre.
Mi hijo y yo no tenemos mucha comunicación.
Tengo buenas noticias.
Su hijo está de camino en un coche policial.
¿En qué estado está?
Algunas contusiones. Por lo demás, está bien.
¿Alguien quiere informar al alto mando?
Yo lo haré.
-¿Abogada? - Tenemos que hablar.
Venga usted también.
Como se fue pronto, pensé que querría saberlo.
El juez ha excluido la declaración de Landis.
Usted dijo que eso era improbable.
Lo era, hasta que se supo que su compañero
se acostó con la novia del acusado.
¿O era algo que me ocultaron los dos?
-¿Es verdad? - Pensé que era irrelevante.
- Ha comprometido un caso de homicidio. - No lo he comprometido.
La defensa tuvo suerte.
No se lo tome personalmente.
Me lo tomo profesionalmente.
Acostarse con una testigo es deplorable.
Pero ocultármelo y no saber nada
- es imperdonable. -¿Ha pasado como dice ella?
Ya había desmentido la coartada.
El juez no da credibilidad a su compañero.
- Ya no tenemos nuestra mejor arma. - Apelemos.
- Gracias por el consejo. - Oiga, lo siento. ¿Vale?
No sé cómo trabajaba mi predecesor, pero estas son mis reglas.
Si me piden una orden de registro u otra cosa, se la doy.
Y espero la misma colaboración a cambio, y espero que le importe.
- Lo he entendido. - Bien.
Ahora haré mi informe a mi jefe, y asumiré toda la culpa.
Pero la próxima vez, el pellejo se lo jugará usted.
Vaya. Los tiene bien puestos.
¿No te dije que no te acercaras a esa chica?
Ella no estaba bien. Me equivoqué.
No, se encontraba bien. Te tendió una trampa.
- Te vio venir y te engañó. - No tienes razón.
Además, el juicio se celebrará conmigo o sin mí.
Estás cualificado para afirmar eso.
- Sí. - Vale, John.
No es para tanto, Andy.
Comprueba el extracto.
Mira si, además de las revistas pornográficas,
han comprado algo más.
Las nuevas tarjetas llegarán al final de la semana.
De momento, hay que apañarse sin ellas.
De acuerdo, Connie.
Nos vemos en casa. Adiós.
Las últimas dos tazas de café que quedaban.
- No quiero. - Quédatelo para luego.
-¿Café? - Gracias.
¿Inspector?
- Hola, papá. - Todd.
Tenemos que hablar con él.
Lo comprendo. ¿Estás bien?
- Dadas las circunstancias, sí. -¿Tienes todos los dedos?
Enseguida acabaremos, luego lo verá.
-¿Todd? - Voy.
-¿Ha comido, señor Garvin? - No.
- Hay una cafetería en la esquina. - Si no molesto, esperaré aquí.
¿Qué tienen?
El tipo de la línea erótica tiene coartada.
Tenemos el registro de llamadas.
Estamos investigándolas.
Vean si tienen relación con los secuestros.
Por lo demás, procedan como quieran.
Díganme si necesitan algo.
-"¿Procedan como quieran?". -"¿Díganme si necesitan algo?".
Andy lo ha ablandado.
Si lo necesitas, te llevamos a la enfermería.
Estoy bien.
Solo quiero decirles cuanto antes todo lo que sé.
Adelante.
Mi novia y yo estábamos en Gorky's, en la avenida B.
Empezamos a hablar con una pareja.
Él era escultor, quería abrir un club.
Bebimos un poco.
Me preguntó si quería ver su trabajo,
- le dije que sí. -¿Dijeron los nombres?
Él dijo que se llamaba Derek.
Ella se llamaba Yvonne.
Ninguno dijo el apellido.
-¿Os fuisteis los cuatro? - Solo tres.
Tracy estaba cansada. Se fue a casa.
-¿Tenían coche? - Un monovolumen.
¿Marca? ¿Modelo?
No entiendo de coches. No me fijé.
-¿Dónde fuisteis los tres? - A un sitio en Brooklyn.
Pasamos el puente de Manhattan, bajamos por Flatbush.
A cierto punto, llegamos a Myrtle.
No lo sé. No conozco bien Brooklyn.
¿Adónde te llevó?
Al sitio donde trabaja, un antiguo garaje reconvertido.
Estaba lleno de cartuchos para soldadura, barras de metal.
Fumamos hachís.
Tenía una pipa para fumarlo.
-¿Qué puedo decir? -¿Fue la única droga?
Sí, pero me pegó fuerte.
Y, de repente, me golpearon con un tubo o algo.
Me desperté en el suelo, con las manos y los pies atados,
y ellos delante de mí.
Entonces... ¿le diste el número de tu padre?
Encendió un soplete, me dijo que lo usaría
si no se lo daba.
¿Cómo sabían que tu padre era rico?
Se lo dije yo.
Soy tan imbécil que lo cuento para impresionar a la gente.
Les dije que mis padres tienen una casa en los Hamptons
y otra en la calle 83. No me dejé nada al azar.
Supieron que mi padre tenía dinero.
¿Cómo es la relación con tu padre?
- Buena. - Sabemos que discutisteis por dinero.
-¿Se lo ha dicho él? - Con otras palabras.
Sí. No le culpo.
Él ha trabajado toda la vida. Piensa que me aprovecho.
¿Saben que no vuela en primera clase?
Voy a decirte una cosa.
Si te lo has inventado, es un asunto de familia.
Dinos si es algo entre vosotros.
No me lo he inventado, en absoluto.
¿Cuándo hablaste la última vez con tu novia?
En Gorky's.
Siento tener que decírtelo,
pero ha sido víctima de un homicidio.
Eso es imposible.
La hemos encontrado en su casa.
Estuve con ella.
Te enseñaremos unas fotos.
¿Sí?
¿Tenéis un momento?
Descansa un poco. ¿Quieres café o un refresco?
No, gracias.
Un tal Park Benton fue condenado por falsificación
junto con Samantha Lewitis años atrás.
Ella se hace llamar Sam. ¿Lo pilláis? Sam Parks.
Como el nombre del armario.
Lewitis vive en la Quinta con la C.
Josh, llévale fotos al muchacho.
Claro.
No va bien entre Andy y John.
No es fácil llevarse con Andy.
Pero John se ha pasado.
No ha hecho nada que Andy no haya hecho,
- puede que no tanto. - Pero Andy superó todo aquello.
Es comprensible que reaccione así.
¿Vas a seguir con el tema?
- No. - Pues que no se hable más.
Como quieras.
- Parecen ellos. - Son ellos.
¡Quítate de mi vista!
Fuera del coche.
Fuera. Vamos.
-¿Qué es esto? -¿El qué?
¡Esto!
Lo gané jugando al póker.
Piénsate una versión mejor durante el camino.
Venga a mi despacho.
Han encontrado este dispositivo de escucha
instalado en el salpicadero.
Me han dicho que no llevaba mucho tiempo.
¿Quién lo instaló?
No ha sido Asuntos Internos.
Dada mi relación con ellos, sé que me han dicho la verdad.
También he hablado con la Fiscalía.
No saben nada.
Quien habló con mi hijo sabía qué decirle.
Ahora lo entiendo.
He hablado con el teniente Greco. Examinarán su coche
por si hay algo más.
Me gustaría quedarme esto.
No quiero que se ocupe de esto.
Quiero saber dónde lo venden.
Inspector, ya he iniciado una investigación
dada la importancia del incidente.
- Se lo agradezco. - Y porque no quiero que piense
que su presencia es necesaria.
Sí, pero no puedo quedarme de brazos cruzados
cuando mi familia está amenazada.
No estoy tranquilo si otras personas se ocupan.
Ya se están ocupando.
Pero me quedo esto, lo pondré al lado cuando haga llamadas.
Bien.
¿Cómo saben que no encontré la bolsa?
Porque es nuestro trabajo.
Y porque fuiste a una farmacia
con Tracy Gilchrist a las tres de la mañana.
Necesitaba solución salina para las lentillas.
Eso y el dinero te implican en el secuestro.
No hubo ningún secuestro, se fingió todo.
Si es así, tendremos que hablar de la chica.
-¿Qué chica? - La chica muerta.
No es posible.
Estamos listos para oír tu explicación.
- Solo dinos la verdad. - No voy a cargarme
un asesinato.
Tu chica está arriba intentando defenderse.
Piensa en cómo defenderte tú.
Parecía tan fácil.
Fue Todd quien urdió el plan para conseguir dinero
sin delinquir. ¿Genial? Sí.
Pero la chica empezó a provocar y Sam se cabreó.
-¿Qué hizo? - Habíamos fumado hachís,
empezamos a hablar de los trabajos raros que habíamos hecho.
Empezamos a hablar de las líneas eróticas donde...
¿Cómo se llama?
- Tracy. - Donde trabajaba Tracy.
Todd le dijo: "Danos un ejemplo".
Empezó a decir frasecitas que les decía a esos pringados.
Y Sam, que está como una cabra,
- pensó que me estaba excitando. -¿Qué pasó?
Me dijo que llevara a Todd a Brooklyn,
así, si nos seguíais,
no volveríamos a casa de su chica.
Me pareció normal, y lo hice.
- La mataría cuando me fui. -¿El secuestro fue idea de Todd?
Desde el principio.
Si no me equivoco, el secuestro no ha sido secuestro.
Y no la maté, porque no estaba ni en el lugar
ni a la hora del crimen. Entonces, puedo irme, ¿no?
No me gusta garantizar nada,
pero si mantienes esta postura, no te irá mal.
¿Cómo ha ido?
Culpa a la chica del homicidio y dice que el secuestro fue fingido.
- Idea de Todd. - Exacto.
Como decías tú.
-¿Aún no habéis solucionado las cosas? - Estamos en ello.
- Sería una pena. - Lo solucionaremos.
¿Qué has descubierto?
Lo han fabricado en Massachusetts.
Es uno de los mejores que fabrica la empresa.
¿Dónde lo venden?
- En muchos sitios, por desgracia. -¿Cuántos?
-¿En Nueva York? - Empecemos por Nueva York.
En 14 sitios. ¿Te hago una lista?
Sí, gracias.
Pensamos que la idea del secuestro
- no fue tuya. - Lo habéis adivinado.
-¿Fue idea de Parks? - Le dolería la cabeza
si se le ocurriera algo tan complicado.
Fue ese yupi idiota, Todd, el que lo planeó.
Nos lo propuso, y aceptamos.
¿Y qué papel juega la chica?
- Es la novia de Todd. -¿Cómo acabó muerta?
No sé nada de eso.
Entonces, no estaba previsto en el plan.
Hasta este momento, ni siquiera sabía que estaba muerta.
-¿Quién puede haberla matado? - Puede que su novio, no lo sé.
Samantha, lo tienes crudo. Tu novio dice que te dejó sola
con Tracy en su casa y sospecho que Todd lo confirmará.
Los dos te culpan a ti.
Si peleaste con Tracy
y se os fue de las manos, la pena será menor.
Pero tienes que decirnos lo que pasó.
Me hubiera gustado hacerlo por teléfono. Sentada en mi cocina, diciendo guarradas
a alguien que ni ves, ¿y encima te pagan?
Yo tuve que ir a moteles con esos cerdos.
Tuve que hacerlo en coches.
Tuve que ir donde esos asquerosos me decían.
¿Y esa artista de tres al cuarto viene a humillarme?
¿Poniendo cachondo a mi hombre?
Y también a ese nuevo amigo yupi. Pues no.
¿Por eso los enviaste fuera?
Por supuesto. Por lo que a mí respecta,
ellos tuvieron la culpa, estuvieran o no.
¿Por qué mentiste sobre Tracy?
Me sentía culpable por haberla puesto en peligro con ellos.
Aunque se fue antes de que me golpearan,
no quería que se viera enredada en juicios
o investigaciones.
Ha sido peor, ha acabado muerta.
No pueden imaginar cómo me siento.
El problema es que el secuestro
lo ideaste tú.
Les habrán dicho eso
para librarse, es obvio.
Aunque te parezca increíble,
hasta una pareja de polis idiotas como nosotros podrían haberlo sospechado.
Pero cuando dos personas nos dan la misma versión,
y una de ella confiesa un homicidio, tendemos a creer que es verdad.
Está bien.
Siempre he tenido una relación complicada con mi padre.
Es del tipo que se vanagloria diciendo:
"Lo doy todo por mis hijos".
Pero sabes que lo decepcionas.
Y que nunca estarás a la altura de su ideal de hijo perfecto.
Estarás muy dolido para haber hecho esto.
Estaba harto de que me considerara un inútil.
Y al final, urdiste este plan e implicaste a tu chica.
Y no me lo perdonaré en la vida.
¿Progresos?
- El chico está arrestado. -¿Ha confesado?
Organizó el secuestró.
- Y es cómplice de homicidio. - No estuvo presente
cuando la mataron, pero podrían acusarlo.
- No sería justo. -¿Quién informa al padre?
Yo me ocupo.
-¿Señor Garvin? -¿Y Todd?
El secuestro fue idea de su hijo.
- Está arrestado. - Les dije que no queríamos juicios.
Una de las personas implicadas mató a su novia.
Y esto lo hace responsable también.
-¿Asesinaron a su novia? -¿Todd participó en el asesinato?
No puedo darle detalles, abogado.
Si no participó,
nadie le colgará semejante acusación.
-¿Puedo verlo? - Estamos fichándolo.
Antes de presentarse al juez, lo llamaré. Podrá verlo.
No es culpa suya, señor.
Independientemente de lo que usted haya hecho, su hijo se lo ha buscado solo.
Le llaman, inspector.
Sipowicz.
Está bien, gracias.
Era Munson, sobre la vista de hoy.
McClintock ha sido absuelto de todas las acusaciones.
Lo que faltaba.
Es lo que pasa cuando el testigo principal queda fuera de juego.
Menuda justicia, ¿eh?
-¿Me dejas con la palabra en la boca? - Sí, John, te he dejado.
Me acosté con alguien que no debía.
-¿Cuánto tiempo me vas a hacer la cruz? - No lo sé.
Lo siento muchísimo. Sabes que lo siento.
¿Lo sentirás cuando el cabrón de McClintock
mate a golpes a otra chica?
Y la culpa será mía.
Escucha, John...
no quiero trabajar más contigo.
Ya me lo contarás mañana.
Hablo en serio.
¿No me quieres como compañero?
- Sí. - Menuda vergüenza.
No quería hacerlo.
Sí. Es exactamente lo que quieres hacer.
Así te pondrán considerar un santo, San Andy de Asís.
Más vale que te preocupes por ti.
Me apartas sin motivo.
Porque te da la gana, porque te hace sentir mejor.
- No. - Sí, eres un falso,
te conozco.
Estoy pasándolo mal y no quieres saber nada.
Es más fácil apartarme.
Pues bien. ¿No me quieres como compañero?
Soy yo quien no quiere.
- Es sencillo, nos divorciamos. - Sí, es lo mejor.
¡Muérete!
Hola, Connie.
Aún no he salido, me preguntaba qué estabas haciendo.
¿Puedes pedirle a Teresa que cuide a los niños?
No, va todo bien.
No quería volver solo.
No he bebido.
Pero me temo que, si vuelvo solo a casa,
pararé y beberé, por eso te llamo.
Te espero aquí.
Sí.
Subtítulos: Mercedes Del Alcázar
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.