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Zulu
- Buenos días, John. - Hola.
Edward Miller. Domicilio en Georgia. Un disparo en el pecho.
-¿Quién lo encontró? - El conserje.
La puerta estaba abierta.
A ver si acabamos de una vez.
Llevamos ya media hora aquí.
¿Sabemos qué hacía en la ciudad?
Aún no.
¿Ya no te aseas?
No tenía maquinillas.
Recuérdame que compre.
No forzaron la entrada. Lleva el dinero.
-¿Llamadas? - Las han enviado a la brigada.
Rita y la nueva se ocuparán.
John dice que es muy simpática.
Llevas el mismo traje de ayer.
Me compré diez iguales.
Así no pierdo tiempo decidiendo cuál ponerme.
Creo haber leído que Einstein hacía lo mismo.
¿Has oído? Einstein.
El tío era un genio.
¿Empezáis a llamar a las puertas?
¿De nuevo toda la noche por ahí?
Mira quién habla.
No es propio de ti.
Lo tengo controlado.
Pero gracias.
COMISARÍA 15
Laura Murphy. Viene de Investigación de Personal.
Andy Sipowicz.
- Hola. - Hola.
Greg Medavoy. Baldwin Jones.
John Clark.
-¿Cómo va? - Muy bien.
Con ganas de empezar.
Bienvenida a bordo.
Gracias.
Ha llegado esta mañana.
La víctima era soltera, sin hijos.
Hablé con una vecina de Savannah.
Es médico jubilado, vino por un libro que está escribiendo.
¿Qué sabéis de las llamadas?
La primera es de Larry Pregitzer de Jersey.
Está viniendo.
Entonces, ¿investigabas al personal?
Así es.
¿Indagabas a quien quiere entrar en la Policía?
- Todos nos toman el pelo. - Porque no hacéis
investigación criminal, no estáis en la calle.
Fui agente tres años en la 75,
así que no te preocupes.
No le hagas caso. Estamos encantados contigo.
L. P. C. ¿Qué significa? L. P. C.
- Ni idea. - Acaban de llamar,
un vagabundo muerto. Vamos a ver.
¿Sabéis cuándo llega el nuevo teniente?
Llegará más tarde.
¿Qué puñetas es esto?
Es... una rata muerta.
Comprueba la dirección del remitente, si es que existe.
¿Te ocupas tú? Nosotras nos vamos.
Sí, claro. Bienvenida de nuevo, Laura.
Gracias.
L. P. C. ¿Qué puñetas significa?
No lo sé.
¿Qué te hace gracia?
Venga, será una broma
de Tommy Doyle o de alguien con quien has trabajado.
- Mira a quién tenemos. -¿Cómo estás, cielo?
- Mi compañera, Rita Ortiz. Él es Ted Kio. - Hola.
Estuvimos en la Academia juntos.
- Ahora eres inspectora. - Sí. Es mi primer día.
¿Cómo te has colocado tan rápidamente?
Mi jefe en Investigación me prometió ayudarme
- si trabajaba dos años allí. - La suerte de los irlandeses.
-¿Llevas tú el caso? - Sí, la víctima es Sean O'Leary,
tres disparos en el pecho.
Lo conocía, lo había parado un par de veces.
A él y a otro llamado Tutankamón.
¿Aquel es Tutankamón?
No, ese es un perro callejero, alias Jason Keys.
Encontró a la víctima y paró a una patrulla.
-¿Conocías a la víctima? - Sí, era como un hermano.
¿Lo viste anoche?
Estuvimos con una pareja de aburridos.
Estaban viviendo la experiencia.
Tienen pasta, nos pagan cosas.
¿La experiencia?
Sí, están en un programa de ayuda para los sin techo, Recorre las Calles.
O algo así. Eran un chico y una chica, unos aburridos.
¿La víctima tenía enemigos?
Aquí siempre hay problemas.
-¿Algo en particular? - No.
Era como un hermano. Compartía lo que tenía.
-¿Tenía algún apodo? - Sí. El Infecto.
Se llamaba Sean, luego Cron,
luego Crónico, luego Infección Crónica,
- luego el Infecto. - Ya.
Si te quedaras por aquí, te lo agradeceríamos.
Íbamos a ir a San Francisco.
Lo siento.
Oye, este Tutankamón que conocía a la víctima,
-¿crees que puedes traérnoslo? -¿Para ti?
- Lo que me pidas. - Eres el mejor.
Sigo sin creérmelo.
Lo sé, es impactante.
Señor Pregitzer, ¿de qué conocía al doctor Miller?
Era nuestro médico de familia de años, antes de que se trasladara a Filadelfia.
- Hemos estado en contacto. -¿Sabía que estaba aquí?
Sí, me llamó desde el hotel donde se alojaba.
¿Le mencionó qué hacía aquí?
Turismo.
¿No le habló de un libro que estaba escribiendo?
No, a mí no.
¿Le contó si tenía algún problema aquí
o algo parecido?
Él era soltero. Nunca ha estado casado.
- Continúe, señor Pregitzer. - Anoche me dijo
que había conocido a una mujer en un bar, al ir a la habitación
ella quería dinero, lo cual le sorprendió.
Ella empezó a gritarle que le había hecho perder tiempo,
le amenazó y luego se fue.
-¿Sabe en qué bar la conoció? - No.
Pero le pregunté qué edad tenía.
Me dijo que sobre los 30.
Yo le dije...
"Ed, tienes 70.
"Sin ofender,
"pero ¿te llevas a una mujer tan joven al hotel
"y no piensas que es una prostituta?".
Me dijo que no.
Siempre tuvo mucho ego.
¿Le mencionó alguna otra cosa que pueda ayudarnos?
No, pero si recuerdo algo, les llamaré.
Gracias por venir, señor Pregitzer.
Llama al portero de noche del hotel.
Igual conoce a las prostitutas de la zona.
Buena idea.
El nuevo teniente no tardará, tengo una maquinilla.
Podrías afeitarte.
No, quiero ver si le importa.
Sabes a quién me refiero.
Sí, al Infecto.
Su verdadero nombre es Sean.
Es un buen tipo,
pero se pone muy pesado cuando bebe.
-¿Lo viste anoche? - Por la tarde, no anoche.
¿Tenía problemas?
¿Por qué debería decírtelo a ti?
No lo sé. ¿Porque está muerto?
¿Sabéis cuántas veces
me habéis metido la porra en las costillas?
No pienso ayudaros.
Tutankamón, mi compañera Rita Ortiz.
Tutankamón tiene un mal día.
Dice que no sabe nada.
Vieron a la víctima con dos personas blancas en la zona.
Eran de una organización llamada Recorre las Calles.
¿Sabes algo?
Venga.
No pienses que nos ayudas.
Piensa que ayudas a un amigo.
Yo no tengo amigos.
¿Ni siquiera de 20 dólares?
Abraza las Calles.
Así se llama.
Jóvenes ricos que viven como vagabundos los fines de semana.
Y dicen que el loco soy yo.
¿Es una asociación legal?
¿Cómo quieres que lo sepa?
¿Hemos acabado ya?
Tengo cosas que hacer.
Gracias por la ayuda.
Oye, Ted.
No pierdas de vista a Tutankamón.
- Hecho. - Gracias.
Podría estar implicada una prostituta.
¿Tenemos el registro de llamadas?
Solo un par de llamadas a Eric Pregitzer.
¿Qué relación tiene con el señor Pregitzer?
Es el hijo.
Está viniendo.
Verás, si tienes alguna duda, no dudes en preguntar.
Estaré encantado de ayudar.
Gracias. Te haré un montón de preguntas.
¿Por qué eres policía?
Siempre quise serlo, aunque mi padre y mi hermano no lo compartan.
¿No les gusta?
Ellos son bomberos.
Si tienes quejas de los bomberos, no quiero oírlas.
Teniente Thomas Bale. ¿Cómo van las cosas?
Asistente John Irvin.
- Encantado. - Laura Murphy.
Rita Ortiz.
Baldwin Jones.
- Greg Medavoy. - John Clark.
- Andy Sipowicz. - Usted es Andy Sipowicz.
- Sí. - Me han hablado de usted.
Denme tiempo para organizarme,
después pónganme al día con los casos.
Luego tendremos unas entrevistas personales.
Había un Bale en Asuntos Internos. ¿Son familia?
Soy yo. Sé que es un estigma,
pero verán que soy un buen jefe.
Empezad a cubriros las espaldas ya.
Esa rata intercambia confidencias con las ratas de sus colegas.
Dale el beneficio de la duda. Parece...
La rata muerta.
Alguien sabía que iba a ser nuestro teniente.
Sí. Ahora lo pillo. Menuda gracia.
He hablado con el hospital donde trabajaba Miller.
Estaba en Detroit.
Lo echaron, pero no me dieron detalles,
por lo visto fue de hospital en hospital.
También me dijeron que fue un sexólogo importante en los años 60.
¿Sexólogo? ¿Era experto en sexo?
- Cálmate, donjuán. - Solo preguntaba.
¿Adónde van?
Hemos contactado con la asociación Abraza las Calles.
Es un sitio de estos de toma de conciencia.
La descripción de una de sus integrantes, Zoe Prentice,
coincide con la del testigo.
Vamos allí.
Infórmenme de estas cosas.
- Estaba hablando. - Puede interrumpirme.
Claro.
- Lo siento. - Ningún problema.
Brigada 15.
- Hola. - Hola.
El hijo de Eric Pregitzer está subiendo.
En el hotel nadie vio a Miller en el bar.
Nadie lo vio en el vestíbulo con la mujer.
¿Lo ha oído bien, teniente?
Sí. Gracias.
He comprobado la dirección de Eric.
Eric, queremos hablar contigo del doctor Ed Miller.
Sé que mi padre estuvo aquí,
me contó lo ocurrido.
Sabemos por el registro de llamadas
que el doctor te llamó ayer.
¿Por qué te ha llamado?
Quería saber dónde ir en la ciudad.
Estaba aquí solo.
¿Qué sugerencias le diste?
¿Restaurantes, bares, cosas así?
No, más bien lugares de interés como el Metropolitano y el Guggenheim.
Oye, Eric, hemos hecho nuestras comprobaciones,
y comprobamos tu dirección por si tenías antecedentes
o intervenciones de la policía.
Aquí dice que intentaste suicidarte hace tres años.
Es verdad.
Es un asunto personal, está claro,
pero resulta que fue el doctor Miller quien llamó a Emergencias.
- Es cierto. -¿Vivía contigo?
No, la verdad que todo fue una ironía de la situación.
Estaba pasando por una separación y caí en una gran depresión.
Cometí esa estupidez, y el doctor Miller, que estaba en la ciudad,
pasó por casualidad en ese momento.
Doy gracias porque me salvó la vida.
Una historia extraña.
No. Bueno, sí, pero no lo es.
Eric, hago este trabajo desde hace mucho tiempo
y no nos estamos creyendo la relación que dices tener con Miller.
¿Piensan que lo maté yo?
¿Por qué habría hecho algo así?
¿Erais algo más que amigos?
Dios mío.
Creo que tienen demasiada imaginación.
El doctor Miller era un anciano solitario, no conocía a mucha gente.
Por alguna razón, se aferró a nuestra familia.
No sé qué más puedo decirles.
¿Dónde estuviste anoche?
En el trabajo, luego en casa.
Tendrás que darnos información.
Se llama Abraza las Calles.
Dios mío. Menuda experiencia.
Pensaréis que lo pasamos fatal.
En tu experiencia de los últimos días.
¿estuviste con un vagabundo llamado Sean O'Leary?
Lo conocen como el Infecto.
Sí. Estuve hablando con él.
Hoy se iba a San Francisco.
No podrá. Le dispararon anoche y murió.
-¿En serio? - Sí.
Dios mío.
¿Sabes algo?
¡No!
Vaya. No me lo puedo creer.
Cuando hablasteis,
¿Sean te comentó si tenía algún enemigo?
Estaba con el núcleo duro de jóvenes sin techo
llamados Gutter Punks.
Luego había otro subgrupo llamado Crusty Punks,
no se llevaban bien.
Luego están los vagabundos más viejos.
Pero se llevaba bien con ellos.
Es alucinante lo que se ve.
- Pero ¿ningún nombre? - No.
¿Quién era el que estaba contigo, también era de Abraza las Calles?
Charlie, creo.
¿Tienes su número o algo?
No. Veréis,
las normas son, cuando estás allí,
no llevar dinero
ni efectos personales ni comida, nada.
Quieren que experimentes lo que es ser un sin techo.
Hay que mendigar y dormir en refugios.
El amigo de Sean dice que les comprasteis cosas.
Hice trampas.
Llevé dinero.
Nuestro problema es
que la información que dio Charlie a Abraza las Calles,
su documento, la información de contacto,
son todos falsos.
Tenemos que encontrarlo.
Mientras estuvisteis allí, ¿mencionó
por casualidad algo sobre su familia o dónde vivía,
dónde salía, algo?
No, porque a mí no me interesaba su historia,
me interesaban las historias de los sin techo.
No todos son borrachos.
Algunos tenían familia y estudios superiores.
Es muy triste.
Bueno, si recuerdas algo...
Claro.
Una forma divertida de pasar el fin de semana.
¿Puedo darte un consejo?
Claro.
Para las mujeres es difícil ganarse el respeto.
Y una manera de perderlo es coquetear con los compañeros.
Porque te siguen la corriente, pero enseguida...
¿Yo he coqueteado?
Solo era una observación.
No me has visto coquetear con nadie
porque no lo he hecho.
Y, si lo hacen ellos, es sin intenciones, lo dejo pasar, no le doy importancia.
Sí, conozco esa postura, pero te diré una cosa,
si sigues así,
te expones a problemas más grandes.
No olvides, Rita, que es mi primer día en la brigada.
No en la Policía.
Tú tienes tu estilo. Yo, el mío.
Nunca he tenido problemas en el trabajo con los hombres.
Solo he tenido problemas
con otras mujeres policías.
Y no entiendo por qué es así.
Solo te estaba dando un consejo. Haz lo que quieras.
-¿Hijos? - Dos hijas, mayores.
Una está casada.
-¿Y usted? - No, aún sigo buscando la mujer adecuada.
No me pida consejo sobre mujeres.
Siempre me equivoco cuando intento entender al sexo débil.
¿Tiene 55 años, Greg?
Sí.
¿Cuánto piensa seguir trabajando?
-¿Insinúa algo? - No, nada de eso.
Usted y Sipowicz son los más veteranos,
y espero aprender de ustedes.
Pero he conocido a muchos de su edad
que se van porque el trabajo es diferente.
Y muchos de ellos
encuentran difícil adaptarse.
Me considero un buen inspector.
Y espero trabajar
hasta que pueda.
Buena actitud.
Estoy deseando trabajar con usted.
Yo también, teniente.
Me parece que tú y yo vamos a tener problemas.
-¿Te parece? - Hablo en serio.
Está buscando inspectores más jóvenes,
- que pueda amoldarlos como quiera. -¿Qué tienes?
Estoy seguro al 99 %.
Eric Pregitzer, el hijo.
Hace diez años, era Cynthia, se cambió el nombre.
Qué dices.
Os lo juro.
¿Era una mujer? ¿Hace diez años?
No conozco a ningún Cynthia.
Y la víctima,
¿no dijiste que era un experto en sexología?
- Sí. - Hay que volver a llamar a Eric.
Balística tiene una coincidencia
con las balas de vuestro sin techo.
Corresponde a un arma registrada
a nombre de un investigador privado, Charles Isadore.
Estuvo implicado en un tiroteo hace un par de años,
pero conservó la licencia.
Es Charlie.
- Vamos a buscarlo. - Digámoselo antes al teniente.
Sí.
Me ha dicho que le encantan los chistes sobre Asuntos Internos,
cuéntale uno cuando entres.
Ya, claro.
Voy a darle un toque a esta tía. ¿Llamas tú a Eric? Gracias.
Oye, rey del mambo,
- estamos trabajando en un homicidio. - Espera.
Vamos a tomarnos un café.
No tardará en salir.
Creo que no me apetece otro café.
Me he puesto en tu lugar, y...
lo has pasado mal, John,
con tu padre y con Jennifer.
Has tenido dos pérdidas muy importantes, es normal que te afecte.
Pero creo haberte concedido el tiempo necesario
para el luto y hacer lo necesario.
Pero ahora está afectando a tu trabajo
y a la gente que trabaja contigo...
Si intentas cabrearme, lo estás haciendo genial.
Si quieres llamo a Eric Pregitzer.
- No hace falta que te cabrees. - Es más que eso, y lo sabes.
Vas como un alma en pena,
babeando detrás de la nueva.
- Solo le daba conversación. -¿Con quién te crees que hablas?
De todo lo que has dicho,
nada afecta a mi trabajo.
¿He faltado algún día?
¿He fallado en algún interrogatorio?
¿Cuántas noches has salido esta semana?
Lo que acabas de decir no tiene que ver con el trabajo.
Salgo a divertirme
y tengo derecho a hacerlo.
Si tienes quejas de mi trabajo, las acepto.
Pero si se trata
de cómo paso el tiempo cuando salgo de aquí,
no quiero saber nada.
Reacciona, John. Hablo en serio.
Nos ha costado encontrarte, Charlie.
La información que diste era falsa.
No quería que me llamasen para recaudar fondos.
Solo quería vivir la experiencia los dos días e irme.
¿Qué ocurrió con Zoe y Sean O'Leary?
Nada. ¿Por qué?
Una de las balas que mataron a Sean pertenecen a una pistola tuya.
Así que dinos qué pasó.
¿Qué pasó, Charlie?
El padre de Zoe está forrado.
A ella se le ocurrió esa locura de Abraza las Calles
porque quería encontrarse a sí misma.
Cabreó a su padre. O a saber. Pero su padre llamó a mi agencia
y pidió a un chico que fuera a Abraza las Calles,
para que protegiera a su hija
- sin que ella lo supiera. -¿No sabía que eras detective?
La primera noche, me descubrió.
Su padre ya lo habría hecho antes.
Pero no le importó.
Solo me pidió que la dejara a su aire.
¿Cuándo conocisteis a Sean?
Fue la segunda noche,
íbamos todos juntos.
Sean, el Infecto, o como puñetas se llame, dijo que quería comprar droga.
Zoe, sacó dinero, que no tendría que haber llevado,
y se lo dio.
Cuando él volvió con el crac, ella quería éctasis.
Pero cuando él le pasó la pipa, me dijo que no me interviniera.
¿Qué ocurrió?
Yo estaba meando cuando oí gritos.
Volvía corriendo y vi a Zoe gritándole,
le dijo que era un pordiosero, un miserable.
Yo creo que se sobrepasó con ella.
Porque le dijo: "Ya te gustaría
"acostarte conmigo, cerda".
Entonces ella, con los ojos como platos,
se volvió a mí y me dijo: "Mátalo".
- Estaba colocadísima. - Y tú le disparaste.
Claro que no.
Le dije que nos fuéramos.
Ella gritaba que lo matara,
él se reía y la llamaba cerda.
Yo apenas me tenía en pie,
porque no había dormido durante dos días.
Después, de repente, ella se calmó.
Creo que bajé la guardia,
porque solo recuerdo
que me quitó la pistola del bolsillo y estaba apuntando al Infecto,
diciéndole que repitiera lo que había dicho. Él lo repitió.
Y ella disparó. Tres veces.
-¿Qué hiciste? - Le quité la pistola.
Y le dije que cada uno se fuera por su lado,
esperando que aquello no nos salpicara.
Menuda historia, Charlie.
Ojalá lo hubiera evitado.
Ojalá no hubiera aceptado el encargo.
Solo Dios sabe
por qué quería pasar el fin de semana con todos esos borrachos,
pero eso es lo que pasó.
Vas a tener que quedarte.
Lo sé.
No sé decirlo delicadamente, así que lo diré tal cual.
¿Cambiaste de nombre hace diez años?
Así es.
Y como tenías nombre de mujer,
entonces has cambiado de sexo, ¿no?
¿Qué tiene que ver esto?
¿Sí o no?
- Sí. - Investigando el pasado del doctor Miller,
hemos visto que era experto en sexología y género.
¿Te realizó él la operación de cambio de sexo?
¿Eric?
Eric.
Creo que voy a vomitar.
Estoy bien.
¿Qué pasó anoche con Miller?
Nada. No lo sé. Estaba en casa. Yo no lo maté.
¿Te realizó él la operación de cambio de sexo?
No, me operé aquí,
la hizo el doctor Richard Broussar, pueden comprobarlo.
Eric...
¿qué pasa?
Nada, no lo sé.
- Anoche yo estaba en casa. - No es así.
No es suficiente.
Cuéntanos lo que pasó. Te ayudaremos.
Estaba en casa viendo la televisión, luego me fui a trabajar.
Ya lo escribí todo...
Nadie puede confirmar que estuviste en casa.
No maté al doctor Miller.
Has ocultado este secreto durante diez años.
Pensabas que estaba superado
cuando este anciano solitario aparece en tu vida
y quizá te extorsionó,
o quiso que hicieras cosas que no querías.
Si pasó algo de esto,
es comprensible que reaccionaras mal.
Yo tengo un trabajo.
Me ocupo de mis cosas. Nunca he hecho daño a nadie.
Es la pura verdad.
Charlie ha perdido la cabeza.
¿A qué parte te refieres?
A la parte que yo disparé.
¿Lo decís en serio? Hay que ser corto.
- En la vida haría algo así. -¿Y por qué está muerto?
No lo sé.
Sí, estábamos juntos, fumé un poco,
y supongo que no debí hacerlo.
Pero, cuando me llevó la cabeza a la entrepierna
y empezó a insultarme,
empecé a gritar y me largué.
- Charlie le disparó. - No he dicho eso.
No sé lo que pasó,
pero cuando me fui, se quedaron allí.
De acuerdo. Es tu palabra contra la de Charlie,
y como tú lo niegas y las balas son de su pistola,
ha sido Charlie.
Lo acusarán de asesinato.
¿Te parece bien?
Claro que no me parece bien,
porque Charlie salió en mi defensa.
Pero yo me fui.
No disparé a ese tío.
Está bien.
Tendrás que escribirlo todo.
¿Cómo van con el caso?
El hijo solo admite el cambio de sexo.
Así que hemos vuelto a llamar al padre.
-¿Dónde está el hijo? - En la sala.
- Estamos dejando que se calme. - Brigada 15.
Es para ti, inspector.
Sí. Sipowicz.
¿Quién eres? Di quién eres, cobarde.
¿Oye?
L. P. C. otra vez.
Lo único que dice es L. P. C.
John, haz una búsqueda de las iniciales L. P. C.
en el trabajo y en el sistema.
-¿Qué es L. P. C.? - No lo sé. ¿Usted sabe...
qué puede ser L. P. C.?
La policía...
No, no lo sé. Lo siento.
Pregúntele al oso...
Lo decía por la barba incipiente.
Mañana me afeitaré.
Se lo agradecería.
Estamos en punto muerto, jefe.
El guardaespaldas acusa a Zoe.
Zoe dice que se marchó
mientras él y la víctima discutían.
Los dos mantienen su versión.
Él está en la celda.
Zoe está en la sala tres.
Liberad a la chica. Él que se quede.
Llamen al fiscal y que decidan ellos cómo proceder,
no pienso firmar horas extras
si no ceden.
- No buscamos horas extras. - Bien, pues llamen al fiscal.
El caso es que nosotras creemos al guardaespaldas.
Pues díganselo al fiscal.
Basándose en los hechos, llegarán a un acuerdo,
no se hará justicia.
Por aquí, señor Pregitzer.
Llevadlo a la Fiscalía. Que ellos decidan.
¿Está cubriendo a su hijo?
Cuando Miller llamó anoche, no fue para hablar
del malentendido con una prostituta, hemos investigado
y nada indica que pasara eso.
Esto es lo que va a pasar.
El caso irá al jurado de instrucción,
se hará público, y el secreto
que a Eric le ha costado tanto ocultar
será la comidilla.
¿Quiere eso para su hijo?
Eric ha sufrido mucho...
Más de lo que se puede soportar.
¿Miller sabía el cambio de sexo?
-¿Lo realizó él? - La primera vez.
-¿La primera? - Cuando Eric era pequeño.
Cuando lo circuncidaron, ocurrió un accidente.
¿Qué accidente, señor Pregitzer?
Utilizaron instrumental eléctrico.
Funcionó mal, sufrió quemaduras.
El órgano...
se quedó destrozado.
¿Y el doctor Miller?
¿Cuándo apareció en sus vidas?
Se enteró de lo ocurrido.
Se puso en contacto con nosotros.
Dijo que tenía una teoría sobre naturaleza contra crianza y...
nos aseguró de que funcionaría.
- Entonces, él le realizó la operación. - Sí.
La parte fundamental de su teoría
era que nunca debíamos decirle nada a Eric.
Pero no funcionó, Eric siempre supo que era un chico.
Cuando cumplió 18 años, se lo dijimos.
Hace tres años, intentó suicidarse.
Miller no lo dejaba en paz.
Cuando Miller lo llamó para decirle que quería hablar con él,
Eric no pudo soportarlo y entonces lo llamé para decirle
que, como volviera a contactar con Eric...
lo mataría.
¿Está cubriendo a su hijo?
No. Anoche fui al hotel del doctor Miller.
Llamé a la puerta,
me abrió él y le disparé.
Está bien.
Le perdoné por lo ocurrido.
Yo acepté, parecía la única opción.
Pero cuando empezó a entrometerse en la vida de Eric...
Le advertí. No me escuchó.
-¿Por qué molestaba a su hijo? - No lo sé. Era una obsesión para él.
Como si Eric fuese su Frankenstein.
Quería que Eric lo dijese públicamente, para que él pasara a la historia,
eso creo.
No lo sé.
Está bien, escúcheme.
Hablaremos con Eric para que lo confirme.
Luego le ayudaremos
con la declaración.
¿Me ha entendido?
De acuerdo.
-¿Cómo va, Ted? - Hola.
¿Recuerdas que me pediste vigilar a Tutankamón?
Sí. ¿Alguna novedad?
¿Le diste dinero para que colaborara?
- Veinte dólares. -¿Por qué?
Lo acabo de ver en un hotel cercano, con ropa nueva y una puta del brazo.
-¿En qué hotel? - El Camden Arms, en la Segunda.
Me debes una cerveza.
No lo dudes.
-¿Es lo que pasó? -¿Qué quieren decir?
Lo hiciste tú, y tu padre te cubre.
No.
Anoche estuviste en casa.
El doctor Miller me llamó y me dijo
que iba a escribir un libro sobre la operación, mi vida
y cómo me salvó.
Nunca me entendió.
No quería admitirlo.
Yo siempre me sentí un chico.
Aunque...
me vestían de chica, me mimaban,
mientras... deseaba estar muerto.
Todos los años, iba a terapia con él,
yo se lo contaba, pero no me escuchaba.
Incluso antes de que me lo contaran mis padres.
Incluso después de cambiar de sexo otra vez
nunca admitió haberse equivocado.
Nunca se disculpó.
¿Sabías que tu padre iba a verlo anoche?
No.
Solo le dije que el doctor Miller me había vuelto a encontrar
y que quería escribir un libro.
Mi padre dijo que él se encargaría.
¿Qué va a ser de mi padre?
Intentaremos rebajarlo a homicidio involuntario.
No culpo a mi padre por lo que me ocurrió de mi pequeño.
No sabían qué hacer.
Solo digo que no es un asesino.
No es un mal hombre.
Pero el doctor Miller...
no me dejaba en paz.
Está bien.
Espera aquí, ¿vale?
Sé cómo resolverlo, tú haz lo que te diga.
Bien.
-¿Qué pasa aquí? - Esperen fuera.
Acabo en un minuto.
Nos gustaría decirle algo, teniente.
En un minuto. Esperen fuera.
No. Tenemos que hablar ahora.
No volveré a repetirlo, inspector.
Salgan de aquí.
¿De dónde has sacado el dinero?
Os lo he dicho.
Compré un rasca y gana.
¿Dónde lo compraste?
En un quiosco.
-¿Dónde? - En Albuquerque.
¿Dónde creen que lo he comprado?
- Aquí, en la ciudad. - Dime, Tutankamón.
¿Dónde quieres estar dentro de cinco minutos?
¿En la calle o en una celda de tres por dos?
No estoy bromeando.
No tengo dinero. Lo he gastado.
Y no pienso quitarme esto.
-¿De dónde lo has sacado? - De la chica blanca, Zoe,
la que estaba con el Infecto anoche.
¿Por qué te lo ha dado?
Si la situación fuera al revés,
hubiera sido yo el muerto
y al Infecto le hubieran ofrecido dinero, habría hecho lo mismo.
Así que no tengo remordimientos.
¿Por qué te lo ha dado Zoe?
Anoche, cuando me dirigía a la casa ocupada,
vi a esa zorra enloquecida
apuntando al Infecto con una pistola y gritando.
"Repítelo. Repítelo".
Está claro que él le dijo algo chungo,
porque ella...
y el Infecto cayó muerto.
Yo di un salto en la sombra.
Y el tío que estaba con ella
apareció, le dijo algo, le cogió la pistola y se largó.
Ella se quedó allí.
Me acerqué a ella y le dije:
"Chica, ¿sabes lo que acabas de hacer?".
¿Y qué dijo?
Ella empezó a gimotear y a gritar a saber qué.
Estaba colocada.
Me prometió dinero si no decía nada.
Le dije que tenía que pensármelo.
Me dijo: "Cinco mil en efectivo", y le dije que ya me lo había pensado.
Quedamos en la tienda de licores
de Bleecker Street, a las 10:30 a.m.
Tenía que esperar a que abriera el banco.
Espera aquí.
DEPARTAMENTO DE QUEJAS COJA NÚMERO
Antes de que digan algo, no era el momento
y lo siento.
Aunque hubiera preferido
que hubiésemos hablado de la situación
- antes de que ocurriera. -¿Cuál era el problema?
¿Cómo iban a ayudarlo con la declaración?
¿Le hubieran sugerido que la víctima lo amenazó
cuando no lo hizo?
¿Le hubieran dicho que dijera
que la víctima se abalanzó cuando no lo hizo?
¿No ha oído lo que ha sufrido el hijo?
Sí, y es una tragedia.
Y el jurado lo tendrá en cuenta,
y hará su trabajo.
¿Va a hacer usted las declaraciones, los informes, testificar en el tribunal?
No, porque ahora las cosas están claras
- y no se repetirán. - Oiga,
no sé qué contacto ha tenido con el mundo real
mientras arrestaba policías.
- He tenido mucho contacto. - Vale.
Llevo tiempo en esto...
Haga otro comentario parecido
- y tendremos un problema. - Lo siento,
me he expresado mal.
Cuando tratas con gente de todo tipo,
a veces, hay buenas personas que hacen cosas malas.
Y esas personas merecen una consideración.
Y proporcionarles esa consideración
ha sido una tradición en el Departamento de Policía de Nueva York.
Por no decir que esta comisaría
es el único sitio donde de verdad se hace justicia.
En delitos menores, quizá.
Pero no cuando hay un asesinato.
En esta circunstancia, su trabajo como inspectores
es verificar lo ocurrido
y documentar lo ocurrido.
Su trabajo no es reinterpretar o recrear los hechos de un homicidio
como les plazca.
La conversación ha terminado. El hijo sale, el padre será acusado.
He terminado.
Llevo 32 años en el oficio.
Siempre he pensado jubilarme cuando me toque, no queda mucho.
Pero si no puedo hacer mi trabajo según mis estándares morales,
me iré.
Es una decisión que todo policía tiene que tomar.
Y nunca es fácil.
- Andy, ¿has venido en coche? - Sí.
No te va a gustar.
¿En serio?
L.P.C.
¿Qué dice?
¿Andy?
"Lo pagarás, cabrón".
Esto no es una broma.
-¿Y Zoe? - Con su abogado.
Luego la llevaremos a la Central.
El sargento dice que puso
a un policía a vigilar a un testigo.
- Sí. Ted Kio. - Buen trabajo.
Hablaré bien de usted con el superior.
Podría hablar bien de Ted. Él hizo bien el trabajo preliminar.
Hoy ha sido un día difícil,
pero tienen que saber algo.
Con todo mi respeto a otros jefes,
he venido a sustituir al sargento Gibson
porque esta unidad está considerada como indisciplinada.
He venido con la orden específica de mis superiores
para que la brigada reflexione
sobre nuestra nueva política.
Y así será.
Les pido que se unan a mí en lo que se me ha pedido hacer.
A cambio, tendrán toda mi lealtad y apoyo.
Si se niegan, no trabajarán aquí.
Espero que haya quedado claro
y que eso no les ocurra.
Buenas noches.
Hasta mañana.
Ya está bien.
- Ha sido perfecto, ¿eh? - Cállate.
- Estamos jodidos. - Hoy estoy a punto de reventar,
deja de reírte como un estúpido o salto de esta mesa.
Por favor, chicos. Ya.
Lo mejor es que me vaya.
Buena idea.
-¿Haces los informes? - Sí.
Venga, no llegues tarde al bar.
Me has leído la mente.
Invito a la cerveza del primer día.
- No. Pero gracias. - Está bien.
¿Qué hacemos, Andy?
Nada.
No pienso cambiar nada.
Subtítulos: Mercedes Del Alcázar
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