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Anteriormente...
Siento no haberte contado
- mi problema. - Me alegro de que mejoraras.
Temía asustarte si te lo contaba.
- Podías confiar en mí. - Ahora lo sé.
Quiero que sepas que voy al psiquiatra.
- Y tomo la medicación. - Eso está bien.
Sería más fácil si supiera que tú me esperas.
Aquí estaré, no te preocupes.
¿Podemos volver a empezar?
Claro, Jen.
Lo importante ahora es que te cuides.
- Me cuidaré. - Vale.
¿Estás bien?
Quizá nos dimos mucha prisa.
¿Qué te pasa?
No siento nada... sexualmente, me refiero.
-¿Es la medicación? - Sí, me ha desaparecido la libido.
No pasa nada.
Por eso me cuesta tomarla contigo,
porque eres perfecto para mí.
Nunca había sido tan feliz.
Pero cuando me medico estoy como atada,
y tú estás aquí, pero no consigo llegar a ti.
Jen, no puedes dejar la medicación.
Lo sé.
Por eso no puedo estar contigo, John.
Si estamos juntos, no tendrás una gran vida sexual.
Y será cuestión de tiempo que vuelva a dejar la medicación.
Lo solucionaremos. Podemos seguir viéndonos.
No puedo.
No puedo pasar de ser tu amante a tu amiga
y fingir que me alegro por ti cuando encuentres a otra persona.
¿Lo entiendes?
Vamos, no tienes que irte ya.
¿Te acuerdas cuando quedamos en el mercadillo de la 26 un domingo?
Sí.
Te estaba buscando y al volverme te vi caminando hacia mí
con una gran sonrisa en la cara.
Me hizo sentir reconfortada porque pensé:
"Este es mi hombre y se alegra de verme".
Me acuerdo. Me alegraba.
La forma en que me sentí...
no la olvidaré nunca.
Siempre me hará feliz.
Maureen Dickerson, dos tiros en la nuca.
- El conserje nos llamó. -¿La conoce?
Era una joven elegante.
Es escritor en su tiempo libre.
Dice que era tranquila.
Es el modus de las mafias.
Maureen Dickerson no suena a italiano.
No me digas.
El conserje vio ayer a unos rusos.
Apuntó la matrícula.
Estamos esperando el resultado. No sabemos más.
Dickerson suena a inglés.
Como "hijo de Dicker", Dickerson.
Medavoy, no vamos a resolver el caso por su nombre.
Lo que digas.
Buscaré testigos... solo.
El alcalde va a las Bahamas y necesitaba guardaespaldas.
Baldwin está de vacaciones pagadas cogiendo un bronceado que no necesita.
Volvamos con el conserje.
Se llama Tim Semple.
¿Tim?
Mi compañero, Sipowicz.
¿El conserje? Pareces profesor.
Soy manitas, así me costeo la poesía.
Habla de los rusos.
Escribo un paisaje urbano de estilo libre,
así que procuro anotarlo todo.
Ayer vi a dos rusos fuera en un coche, hablando.
Parecía que vigilaban el edificio.
¿Oíste lo que decían?
No hablo ruso.
Ojalá pudiera leer a Dostoievski.
Ojalá. ¿Cómo eran?
Muy parecidos y muy eslavos.
Treinta y tantos, uno pelado a lo César.
Ambos con cabezas redondas y ojos distantes.
Llevaban chaquetas de cuero con camisas de seda abiertas, cadenas
y fumaban cigarros de liar sin filtro.
Lo comprobé al irse.
-¿Qué coche era? - Un Impala azul nuevo. Apunté la matrícula
porque se notaba la maldad en sus miradas.
Lo siento mucho por Maureen.
Era una chica elegante.
Eso he oído.
¿Se te ocurre algo más?
Eso es todo.
Ya.
La matrícula pertenece a un ruso de Brighton Beach.
Es un barrio ruso, ¿no?
Sí, eso es.
Buena suerte. Ojalá hubiera podido ayudar más.
A la mayoría de los que se llaman poetas suelo decirles que se busquen una vida,
pero tienes buen ojo.
Igual te va bien.
Gracias.
Disculpa.
¿Conoces a quien vive aquí?
- No. -¿No has visto a nadie entrar?
No, lo siento.
¿Conoces a Igor Ostapek?
No.
¿Cómo te llamas?
Ilia Andropov.
-¿Vives aquí? - No, un amigo.
Deberías darle más fuerte.
Su mujer duerme de día, por eso doy flojo.
¿Sí?
¿Le conoce?
No, ¿por qué?
Siento molestarla.
¿Va todo bien?
Todo va bien, gracias.
Puerta equivocada.
Sí... Inspectores. Hablemos.
¿De qué iba eso?
Le he dicho que sois mis primos.
Broma, broma. Dije hola.
¿Vives en el piso al que llamabas?
No.
¿A quién buscabas?
Llevo seis meses en el país.
Es difícil encontrar trabajo.
En el barrio, muchos rusos.
Nadie ayuda si no eres familia.
- Es difícil. -¿A quién buscabas?
Sí.
En el bar, bebiendo algo,
un hombre me dice que vaya a ese piso
y un hombre me dará...
¿Cómo se dice? Un préstamo.
Vale.
Voy al piso.
Os veo, entiendo que sois policías
e intento evitar problemas. Lo siento.
El hombre del bar, ¿recuerdas su nombre?
No.
¿El misterioso te dijo que preguntaras
- por alguien? - Ivan.
¿Qué hacías esta mañana?
Buscar trabajo.
En Rusia... ¿Cómo se dice?
Llevo autobús. ¿Sí?
Así aprendí idioma. Turistas de negocios estadounidenses.
¿Tienes antecedentes, Ilia?
¿Porque soy ruso?
Un ruso que nos mintió.
Mentí porque en mi país...
-¿Tienes antecedentes? - No.
Cuando te busquemos, ¿no habrá nada?
No. Yo trabajo.
Me mantengo lejos de problemas.
No.
Vale.
Te quedarás abajo hasta que lo comprobemos.
¿Qué significa abajo?
Una celda.
¿Voy a la cárcel?
No, te quedarás en una celda
hasta confirmar que dices la verdad.
Si es así, podrás irte.
Vale.
Pues vamos.
¿Vais a encerrarlo?
Para investigarle.
Inmigró hace seis meses y es honesto.
-¿Algo en su contra? - Su acento, su país.
Nada de momento.
Si no tiene antecedentes, se va.
Según la compañera de la víctima la despidieron hace dos días.
¿Ha dicho por qué?
No se lo dijo, pero estaba alterada.
Trabajaba para una fotógrafa de alto standing.
Susanna Howe.
Su estudio está en Chelsea.
Hablaré con ella.
-¿Buscas a Ilia? - Sí.
Creía que ya te habrías ido.
Ha llamado el médico. Van con retraso.
¿Segura que no me necesitas?
- No hay nada que ver en la primera eco. -¿El latido, un movimiento?
Cuando nos digan el sexo tienes que estar.
Llámame al salir.
Howe salió en la revista del New York Times.
- Un reportaje sobre condenados a muerte. -¿Sí?
Inspectores Sipowicz y Clark.
Necesitamos preguntarle por Maureen Dickerson.
¿En relación a?
La han agredido en su bloque y no vio nada.
¿Me ha acusado? ¿Está de broma?
¿No se llevaban bien?
Nunca la toqué.
Puede que alzara la voz, pero eso no es ilegal.
¿Alzó la voz cuando la despidió?
Supongo.
Cuéntenoslo.
Rompió una regla sobre llamadas.
¿La despidió por eso?
La despedí porque, cuando le recordaba las reglas,
tiró el teléfono contra la pared y me insultó.
¿Ahí terminó la discusión?
No, cuando la pillé robando un maletín Haselblad
como indemnización, dijo.
-¿Se llevó algo más? - No.
¿No quiso vengarse después que le robara?
No.
- Un amigo dice que fotografía a convictos. - Así es.
-¿Alguno le debe favores? - No entiendo.
"Mi ayudante es una ladrona, que aprenda la lección".
No parece de las que se ensucia las manos.
No tengo nada más que decirles.
Si pagó a alguien díganoslo ahora,
porque no salió bien.
Está muerta.
-¿Está muerta? - De dos disparos.
Sí, señora.
Y cuando vea que ha hablado con un reo
que confesará porque conoce bien el sistema,
eso sí será una sorpresa,
porque será asesinato.
Ya basta. Hablaré con mi abogado.
Para nosotros eso es una alerta.
No le hice nada y no tengo tiempo para esto.
Hablen con mi abogado.
Brad Cutchel quiere hablar con un inspector.
Que suba.
Ilia no tiene antecedentes.
- Visado limpio. -¿Andy y John?
Vienen de ver a la exjefa de la víctima.
Tiene abogado y habría que investigarla.
Tomadle los datos a Ilia y fuera.
Disculpe.
- Soy Brad Cutchel. -¿De qué se trata?
Me han entrado en el coche.
¿Tienes tiempo antes de tu cita?
Sí. Siéntese, señor Cutchel.
¿Suele aparcar en la calle?
Sí.
¿Mismo sitio siempre?
Sí, más o menos.
¿Se le ocurre quién pudo ser?
No.
¿Hay niños en el barrio? ¿Una broma?
Puede ser.
Déjeme su dirección
y dónde aparca el coche...
-¿Qué hace? -¡Es una bomba!
Si no soltáis a Ilia...
Ilia Andropov en una hora,
explotará.
Andy, no te muevas. Que nadie se mueva.
-¿Eres su amigo? - No, me secuestraron. Tienen a mi hija.
Están conectadas al detonador. Llamarán y tengo que contestar en el primer tono.
-¿Quién? -¡No lo sé!
¡Haced lo que dicen o estallará la bomba!
Investigad a Cutchel.
Quiero saberlo todo de él y su hija, si tiene.
Entendido.
- La brigada de explosivos viene. - Que sepan
- que tiene una trampa. - Lo saben.
Que la 60 registre el piso de Brighton Beach.
-¿Dónde vas? - Con el ruso.
- Hay que evacuarle. - Ese no se va.
Ve con él.
Mandaré a la 60 al piso.
¿Qué es el ruido?
-¿Conoces a Brad Cutchel? - No.
Acaba de entrar con una bomba atada.
Se ha esposado a una inspectora.
Pide que te soltemos.
¿A mí? No le conozco.
- Dice que le han obligado. -¿Y tiene una bomba?
-¿Quién es? - No lo sé.
No te soltaremos mientras la inspectora tenga una bomba.
Solo conseguirás meterte a ti y a quien trabaje para ti
- en problemas. - No sé qué está pasando.
Olvídate del autobusero.
¿Qué está pasando?
Vale. Hablo contigo ahora.
En mi país, era líder de lo que llamas grupo rebelde, ¿sí?
Tengo gente aquí de ese grupo.
Son muy leales a mí.
Alguien oyó que me llevó la policía.
- Y hacen esto para soltarme. -¿Quién?
- No lo sé. - Dame sus nombres.
Te juro que no lo sé.
Nuestro grupo está... disperso.
Todavía muy leal.
- Detenlo. - No sé cómo.
Hazlo.
Por favor, escúchame
Para mi gente, algo así...
usar la violencia para protegernos es fácil.
Deberías soltarme. Entonces, no usarán la bomba.
Cuando se trata de proteger a mi gente para mí también es fácil la violencia.
Si le pasa algo a la inspectora de arriba, estás muerto.
¿Lo entiendes?
Dejadme ir. No pasará nada.
-¿Brad? - Me han dicho que no diga nada
si no es sobre su liberación.
Pero no están aquí ahora.
Tienes que contarme todo lo que sabes
o asumiremos que estás involucrado.
Te juro que no.
-¿Te dieron el teléfono? - No, es mío.
Escríbeme el número.
No, me dijeron que no hiciera nada
o matarían a mi hija.
La forma de evitarlo es colaborar.
Solo tenéis que soltarle.
Están trabajando en ello.
Mientras, quiero que me des tu teléfono ahora mismo.
Este es el número de Brad, al que llamarán.
-¿Quién puso la bomba? - No lo sabe.
-¿Eran rusos? - Sí.
-¿Los habías visto antes? - No.
-¿Cómo se come? - Llevaba a mi hija al colegio
y nos metieron en una furgo con los ojos tapados.
Dijeron que si no lo hacía, la matarían.
-¿Dónde te llevaron? - No lo sé.
¿Podéis soltarle ya?
¿En qué calle te secuestraron?
Estoy aquí, en la sala de inspectores.
- La brigada. - La brigada.
- Lo hice todo. - Queremos hablar.
- La policía quiere hablar. - Que llamen al fijo
porque la señal puede detonarla.
Te ha oído.
Le da igual.
Dile que para llegar a un acuerdo tenemos que hablar.
Ha colgado.
Brad, si tienes algún control,
- dínoslo para ayudarte. - No tengo.
Y no puedo hablar más.
Solo quiero a mi hija.
Dinos dónde os secuestraron.
¡No lo sé! Pierdes el tiempo.
Tranquilo, Brad.
Ahora volvemos.
¿Connie?
Estoy bien.
Es que estoy embarazada.
Lo siento mucho.
Los federales no le reconocen,
pero su experto viene de Filadelfia.
Tenemos una hora.
Es lo mejor que pueden hacer.
Supongo que no se sabe tanto de rebeldes rusos.
Es de la mafia rusa. Empecemos por ahí.
Ni de la mafia rusa.
Este es el móvil de Cutchel.
Que Tararu rastree las llamadas.
- Intentad clonarlo. - Entendido.
Padre soltero. Viudo desde hace tres años.
Tiene una hija de nueve años.
Hoy no ha ido al colegio. Tiene un restaurante y ningún antecedente.
¿Puede estar involucrado con la mafia rusa?
No lo sabemos.
Volved a registrar el piso de la víctima.
Hablad con los vecinos. Puede estar relacionado.
Deberíamos sacar al cabrón de la celda y esposarlo a Cutchel.
Cuando llamen, decimos que si la bomba explota, él también.
- Sería un asesinato. - Ningún jurado nos condenaría.
Nunca se sabe.
¿Cómo saben que le tenemos?
Le detuvimos en Brighton Beach. Está abarrotado de rusos.
-¿Teniente Rodriguez? - Por aquí.
Tengo que pensar. Necesito pensar.
Te pongo al día.
Hay dos personas.
- El viejo del pasillo. -¿Qué pasa?
Ilia le dijo algo cuando salíamos.
Sí, el viejo sabía quién era Ilia.
Llamaré a la brigada 60 para que traigan a todos los viejos rusos del bloque.
¿Algún sospechoso?
Aún no.
¿Es uno de los que viste ayer?
No estoy seguro.
¿La matrícula sirvió de algo?
Nos ha hecho avanzar.
-¿No hay detenidos? - Correcto.
¿La víctima te habló de su exjefa, una fotógrafa?
- Nunca. - Vale, gracias.
Vamos de tres en tres.
¿A qué te refieres?
Es que la semana pasada
la señora Carlisle se partió la cadera
y a otra inquilina le clavaron un gato en la puerta.
Esto es infinitamente peor, por supuesto.
Lo siento, estoy balbuceando. Me ha afectado.
¿Quién recibió el gato?
Katie Driscoll.
Hablamos luego.
Ya nos encargamos.
Hola, Katie. Somos los inspectores Ortiz y Medavoy.
Es terrible.
Es cierto.
Nos han hablado de un gato muerto.
Hace cinco días.
Llamé a la policía y se pasaron, ya está.
¿Había nota o algo?
Qué va.
-¿Sabes quién pudo ser? - Ni idea.
¿Te suena este hombre?
No, ¿por qué?
¿Vives con alguien?
No.
Mi padre lleva unas semanas quedándose conmigo.
¿Dónde está?
Ha salido.
- Es voluntario. - Queremos hablar con él.
Tampoco sabía nada del gato.
¿Puedes llamarle, por favor?
¿Ahora?
Sí, ahora mismo.
- Tenemos prisa. - Vale.
¿Qué edad tiene tu hija?
Nueve años.
¿Crees que está bien?
En estas situaciones, ¿suelen hacerles daño?
No, es un farol.
-¿No deberías hablar con tu mujer? - Murió de leucemia hace tres años.
Por favor, mejor no hablar.
Nadie puede oírte.
Lo han dicho para asustarte.
Ha funcionado.
¿Por qué crees que os eligieron?
No tengo ni idea.
No es normal que cojan a alguien de la calle.
¿Hay muchos rusos en tu barrio?
Todos son correctísimos.
¿Tienes una rutina, como llevar a tu hija al colegio?
Hacemos lo mismo.
¿Pasas por algún lugar sospechoso
- por donde haya tipos así? - No.
No lo sé.
¿En qué trabajas?
- Soy el dueño de Country Kitchen. - Un restaurante.
¿Lo conoces?
He estado.
¿Van muchos rusos?
Claro.
-¿Te han dado problemas? - No.
Dijeron: "Coge a una mujer". No vi que estabas embarazada.
No te preocupes. Vamos a seguir dándole vueltas.
Solo un cobarde usa a una embarazada.
Para proteger a tu hija, ¿vale?
Debería haberles parado en la calle, haber peleado más.
Tranquilízate.
-¿Qué he hecho? - Lo hecho, hecho está.
No te flageles.
¿La protegería un escudo?
No serviría, lleva más de dos kilos de C4.
Soy yo.
Quieren saber por qué no está fuera,
y dice que será un error subestimarles.
¿Por qué no le soltáis? No lo entiendo.
Si hace falta lo harán, Brad.
Tú relájate.
Jefe, ¿y si le soltamos?
- Íbamos a hacerlo. - Lo hablé con el jefe Clifford
hace diez minutos. No negociarán.
Lo siento.
Está bien.
Usan cabinas por toda la ciudad.
Se mueven. No sabemos nada de la hija.
-¿Qué tiempo nos queda? - La primera llamada fue hace 25 minutos.
¿Alguien lo controla?
He comprobado sus tarjetas.
Juega en webs de apuestas y está en descubierto.
Les debe dinero.
Cabrón mentiroso.
Tenemos que hablar.
Creo que sabemos cómo ayudarte.
-¿Qué tengo que hacer? - Escucha.
Todo esto puede desaparecer.
Solo dinos a quién le debes dinero.
-¿De qué hablas? - Sabemos que apuestas
- y que debes dinero. -¿Y qué?
-¿Le debes dinero a los rusos? - No.
-¿Te lo perdonarán? - No, lo juro.
En tu tarjeta hay apuestas.
- Estás en descubierto. - No tiene que ver.
-¿Y de qué te conocen? -¿Del restaurante?
- Juro que no lo sé. - Te aviso de que es tu última oportunidad.
Dinos sus nombres
y volverás a ver a tu hija.
Soy yo.
Da 30 minutos.
¿Andy?
Los de la 60 han traído al señor que habló con Ilia.
Por última vez.
Por favor, escuchadme. ¡Haced lo que quieren!
¿Hablas inglés?
Sí.
¿Conoces al hombre que nos acompañaba
- esta mañana? - No.
-¿Sabes quién es? - No.
¿Qué te dijo cuando nos íbamos?
"Buenas, que tenga un buen día".
Eso no es lo que te dijo.
Soy un anciano.
Mi memoria...
Dice que se llama Ilia Andropov. Está en una celda.
Su gente ha puesto una bomba arriba.
Dicen que explotará si no le soltamos.
Lo siento.
La lleva alguien, ¿lo entiendes?
Sí.
Es... muy terrible.
¿Quién es? ¿Quién trabaja para él?
No lo sé.
Lo sabes y me lo contarás
o deportaré a todos los tuyos que vivan en la ciudad.
Solo soy un viejo.
¿Quién es?
¡Alguien que me da más miedo que unos abusones!
Lo siento.
Entonces es gánster. ¿De una banda o mafia?
¿Tiene familia?
¿Sabes quién le conoce?
¡Dímelo!
Lo siento.
Asegúrate de que nadie baja.
Detenlo.
¿Tengo que repetir que no sé cómo?
Levanta.
No hay ningún grupo rebelde. Eres mafioso y sabes quién es.
¡Detenlo!
Déjame ir...
y acabará todo.
Haz lo que dice.
O no tendrás con qué negociar.
Cometéis un grave error.
Si quieres lo hacemos a lo KGB.
¡Detenlo!
No puedo.
¡Detenlo!
No.
Me voy o la bomba explota.
Es lo que hay.
- Mi padre, Barry. - Gracias.
Claro. Oí lo del asesinato, qué mal.
- Sí. -¿Qué pasa?
Asuntos policiales.
- Katie, ¿nos dejas? - Claro.
-¿Puede venir aquí? - Sí.
Vale.
-¿Le ha visto por el bloque? - No.
¿Quién es?
- Quizá un sospechoso. -¿Conocía a la víctima?
No. De vista, pero ya está.
-¿Hace cuánto está con tu hija? - Dos meses.
-¿De dónde es? - De aquí. Era adicto
al trabajo, lo vendí todo y viajé.
He vuelto y estoy adaptándome.
¿Hay alguien de quien ella no haya querido hablar?
No que se me ocurra.
¿Conocía a la víctima?
No, ¿por qué?
Porque la han matado hoy.
Ambas tienen la misma edad.
Solo es una idea.
Preguntadle a Katie.
Solo lo comprobamos.
Lo sé, pero os equivocáis. Nunca ha hecho nada malo.
-¿No nos puede ayudar más? - No, lo siento.
Vale, gracias.
De acuerdo.
No tenemos el reloj del loco,
- pero va a hacer una hora. -¿Y?
- Hay que desalojar al personal. - Nos hemos ocupado.
- Hablamos con Barry Driscoll. -¿Por el gato muerto?
No hay gran cosa.
- Había que investigar. - Se investiga todo.
Seguiremos con el tema.
¿Qué ha pasado?
Ha volado el contenedor. Hay heridos.
Ayudad a los heridos.
Podría haber más explosiones.
Necesito ayuda aquí.
¿Andy?
- Un contenedor fuera. - Madre mía.
Tranquilo.
- Andy, es grave. - Nos ocupamos.
Te quiero.
Y yo a ti.
- Te sacaremos. - Vete del segundo piso.
- Deja a Explosivos. - Yo me ocupo.
Tenemos hijos pequeños.
No digas eso.
Soy yo.
Dice que le soltéis o vamos después.
Ahí está.
Agente especial Dan Markoff.
Lleva el crimen organizado ruso.
-¿Sabes quién es? - No.
- No tenemos sus huellas. - Es alguien.
Solo se me ocurre que sea nuevo.
He hecho unas llamadas para averiguar con qué familia trabaja.
Disculpadme.
¿Algo de Cutchel?
No más allá de que apuesta y tiene deudas.
He hablado con sus trabajadores y le tienen por alguien estable.
Nada indica que les deba dinero.
Su hija no ha aparecido.
Katie Driscoll está limpia, pero su padre Barry no.
Nos dijo que estaba jubilado y era voluntario.
Le han detenido dos veces en el último mes por llevar crac.
Hablamos con un poli de incógnito
y dice que es todo un adicto.
¿Por qué le investigamos?
Su hija vive en el mismo bloque que la víctima. Se parecen.
Katie recibió un gato muerto hace una semana, quizá una advertencia.
Dispararon a la víctima por detrás. Pudieron confundirlas.
El padre es el único con antecedentes.
Dame la dirección. Yo me encargo.
¿Sí?
Inspector Clark, brigada 15.
¿Buscas a Katie? Ha ido al trabajo.
No, te busco a ti.
¿Pasa algo?
En mi comisaría hay una bomba.
Quieren liberar a un ruso que tenemos detenido.
Dice llamarse Ilia Andropov.
No le he visto en mi vida.
¿Has estado detenido?
No.
¿Problemas de drogas?
María en la carrera.
-¿Qué pasa, inspector? - Yo te lo digo.
Trato con muchos drogatas
y siempre mienten,
pero, tras un par de horas, acaban hablando.
Normalmente les sigo el rollo,
pero ahora no tengo tiempo,
así que dime qué pasa ahora mismo.
En cuanto abras la boca. Si no, te encerraré
después de darte 15 puñetazos.
Vale.
Tengo un pequeño problema.
Mi hija no lo sabe.
¡Y una mierda!
¡Y la estás arrastrando!
Los rusos que mataron a la vecina iban a por Katie, ¿verdad?
¡Respóndeme!
Amenazaron con matarnos. No sabía qué hacer.
La han fastidiado. Han puesto una bomba en comisaría. Los encerraremos.
No quiero morir.
No lo harás si me dices quién son.
¡Barry!
Se llama Victor Potvan.
Yo dejo el dinero
en el club Moldova.
¿Has visto a Ilia?
Una vez. Creo que es el jefe.
Les debo 50 000.
Has puesto a muchos en peligro. De haber dicho la verdad...
No sabía qué hacer. Lo siento.
¡Cállate!
¿Ha dicho que le compraba a Potvan
- en el club Moldova? - Sí.
Lo vigilamos hace tiempo.
- Decían que venía alguien importante. - Podría ser cualquiera.
Sí, pero Potvan es cuñado de un mafioso, Ilia Rogalav,
buscado en Moscú por tráfico y en Londres por asesinatos.
Dijo que era Ilia Andropov.
Hace siete meses, desapareció de Londres.
Antes, su mujer e hijo habían conseguido el visado.
¿Ilia disparó a la víctima?
Por lo que sabemos, mueve los hilos.
Al correr la voz de que lo trajisteis,
pensarían que era por el asesinato.
O por las órdenes de Moscú y Londres,
- que lo encerrarían para siempre. - Íbamos a soltarlo.
Su gente son violentos y estúpidos.
Les pega precipitarse así.
¿Dónde vive su familia?
En la Novena con nombre falso.
Dánoslo todo. Llama a Clark de nuevo.
No entiendo por qué no nos dicen nada.
Se esfuerzan cuanto pueden.
Debería intentar quitármelo.
No, Brad.
- Déjalo. -¿Has oído la bomba de fuera?
Sí, pero tocar el aparato es mala idea.
- Quedan minutos. - Brad, Tranquilízate.
¿Qué pasa?
Nos estamos ocupando. Dame el teléfono.
Ni hablar.
Ni hablar.
Tienes que dármelo. Ilia no sabe cómo hablar con quien te llama
Necesitamos el teléfono. Con calma.
No queremos alterarte.
¿Y si llaman y no respondo?
Nos ocuparemos. Dámelo ya, Brad.
No puedo.
Brad, ese es mi marido.
Yo confío en él.
Tú también puedes.
Quiero escribirle a mi hija.
Por si acaso.
Ya sabes.
Claro.
-¿Qué dice? - Que no se preocupe.
Tu hijo tiene que preocuparse si no lo haces.
Créeme cuando digo que no sabía que harían esto.
- La bomba. - Me da igual.
Detenlo o tus seres queridos sufrirán...
porque me lo llevaré arriba y lo esposaré a la bomba,
como mi mujer ahora mismo.
Lo ha cancelado.
Ha dicho que suelten a la niña y huyan.
Es todo tuyo.
Que corran lo que quieran. Les conocemos y les atraparemos.
-¿Qué pasa? - Lo ha anulado.
- Quitad las esposas. - Desactivaremos la bomba
y luego las esposas.
No sabemos si hay más trampas.
Lo ha anulado.
Perdonad si no lo creo.
- Tras la barrera. - Me quedo.
¿Y mi hija? ¿Dónde está, está bien?
- Quieto. - La sueltan.
Respira hondo y no te muevas.
Está bien, Brad, lo superaremos.
- Quiero volver a verla. - Lo sé.
Ya está.
Estoy bien.
- Estoy bien. - Vete al médico.
Allí vamos.
Encontraron a tu hija. Viene de camino.
-¿Está bien? - Sí.
Lo siento.
Se acabó.
Yo no hice nada. No les conozco.
Ahora lo sabemos.
A veces crees que te va mal en la vida...
hasta que casi te la quitan.
¡Papá!
-¿Qué más te falta? - Un guante.
El tuyo es del año pasado.
Es muy pequeño.
¿Y los zapatos?
El entrenador dice que los necesitaré pronto.
Vale, ya lo veremos.
Bien.
Connie, ¿estás bien?
Estoy bien, cariño.
- Voy yo. - No, voy yo.
Vete a la ducha. Leeremos antes acostarte.
Vale.
Sí.
Vale, bien, sí.
Rodriguez.
Han pillado al que le debía dinero Barry, Victor Potvan.
Ha confesado el asesinato
y nos ha dicho quién preparó la bomba.
Bien.
Sí.
Theo oirá algo en el colegio.
Hablaré con él cuando salga.
¿Debería ir yo?
Yo lo haré.
Luego tú lo arropas.
Está bien.
Es que...
Lo sé.
No pasa nada.
Subtítulos: Ángeles Garrido Oliva
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