All language subtitles for Johnny Shiloh (1963) ESPANHOL

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Original subtitles

Shiloh,

Johnny Shiloh,

el más bravo y joven tamborilero yanqui.

Johnny Clem era el nombre de aquel joven, casi adolescente,

cuando la guerra entre los estados había comenzado

Pero el llamado Johnny venció con su tambor y su arma.

Pasará a la historia.

Johnny Shiloh, Johnny Shiloh.

Como debe ser en el ejército de Lincoln.

Johnny Shiloh, Johnny Shiloh,

el más bravo y joven tamborilero yanqui.

Johnny Shiloh, Johnny Shiloh.

¡Carguen!

¡Paren el ataque! ¡Paren el ataque!

-Gabe, forma a los hombres. -Sí, señor.

¡A formar! ¡A formar!

¡Del lado izquierdo!

¡Listos! ¡Firmes!

¡Descansen!

¿Jeremiah, he estado hoy bien?

-Seguro que sí, lo hiciste bien, Johnny. -Gracias, señor.

Antes de que los "Raiders Blue" sean llamados,

voy a ser el mejor tamborilero de todo el ejército de Lincoln.

Bueno, estoy seguro de así será, Johnny.

¿Qué piensa usted que será?

No tengo ni idea, pero tengo la sensación de que más vale prevenir a los hombres, Gabe.

Redoble de llamada, Johnny.

¡Formación, aquí mismo, en doble fila! ¡En doble fila!

Gracias, sargento.

¡En formación! ¡Mirada al frente! ¡Firmes!

-¿Cuál es su nombre? -Jeremiah Sullivan, capitán.

Soy el capitán J. D. McPherson, de los voluntarios de la 3ª de Ohio.

Por la orden 19061 de la Secretaría de Guerra...

y del gobernador del estado de Ohio,

he recibido la orden de tomar el mando de los "Raiders Blue".

¡Atención, soldados!

Sus órdenes son las siguientes:

marcharemos esta noche a Camp Dennison...

por un corto período de formación antes de ir al frente.

¡Yupi!

Id a casa, concluir los asuntos desatendidos, y formad en el Palacio de Justicia a las 9 de la noche.

-¿Teniente, tiene usted montura? -Sí, señor.

-Le sugiero que viaje a la ciudad conmigo. -Bien, señor.

¡Pelotón! ¡Atentos!

¡Descansen!

-¡Gabe, por fin estamos en marcha! -Sí, así es, Johnny.

-Pensé que nunca seríamos llamados. -Claro, hijo.

¡Eh, Josh!

¡Johnny, vamos ya! ¡Vamos!

Estoy listo, señor.

-¿Quién es, teniente? -Eh... es John Lincoln Clem, señor.

Su nombre auténtico es "John Joseph",

pero cambió el "Joseph" por "Lincoln" cuando vino la guerra,

por respeto al presidente.

No está de tamborilero con el pelotón, ¿verdad?

No, señor, pero, eh... quiere serlo.

-Es demasiado joven. -Sí. Lo sé, señor, eh...

bueno, es un miembro honorario, como una especie de mascota,

que hace los ejercicios con los hombres todos los días.

Bueno, admiro ese tipo de espíritu,

pero usted no debería animarle, teniente.

Bueno, señor, no hay manera de disuadirle.

¡Por todo lo que hay en la tierra!, ¿qué es todo ese entusiasmo, Sr. Clem?

No lo sé exactamente, señora.

-¡Papá, papá! -Date prisa, Johnny.

-Hola, hijo. -Papá, ¿has oído las noticias?

-Saluda a la Sra. Jackson. -¿Las has oído?

-Hola, señora Jackson. -¿Cómo estás, Johnny?

-Hemos sido llamados. -¿Quiénes?

Los "Raiders Blue", hemos sido llamados.

-¿Llamados? -Tenemos que estar listos esta noche.

-Tengo ir a casa de Tom. ¡Arre!

Adiós, señora Jackson.

No parece muy contenta.

Has de saber que el esposo de la Sr. Jackson tendrá que ir a la guerra.

Debería estar orgullosa.

Una persona puede sentirse orgullosa e infeliz a la vez, hijo.

-No veo cómo. -Algún día lo sabrás.

Bueno, Johnny, chico, creo que vas a perder a un montón de amigos.

No voy a perder a nadie excepto a ti.

Johnny, ¿no tendrás pensado ir tú también?

-Claro que iré. -¡Oh, no, hijo!

Eres un niño. No eres lo suficientemente mayor para unirte a los "Raiders Blue".

Sin embargo, me preparé con ellos y marché con ellos.

Lo sé, pero supongo que solo fue una especie de entretenimiento,

jugar a los soldados por un tiempo.

¿Quieres decir que crees que nunca tuvieron la intención de llevarme con ellos?

Por supuesto que no.

Ahora vete, Johnny. Tengo algunos clientes a los que atender.

Sé que el pueblo no será lo mismo cuando todos los chicos jóvenes se hayan ido.

Pensé que estaría encantado de deshacerse de nosotros.

Bueno, aquí está nuestra pequeña mascota.

Hola, Johnny.

No creo que vayamos a estar fuera mucho tiempo.

Yo no lo creo tampoco, Gabe.

Los rebeldes os traerán de vuelta a casa en un abrir y cerrar de ojos.

-¡Je, je, je! -No lo harán.

Será como tú dices, Johnny.

¡Vamos a hacer correr a los rebeldes hasta que sus lenguas lleguen al suelo!

Vais a perseguirles...

Los "Raiders Blue" nunca se retirarán.

Oh, hijo, no estoy de acuerdo contigo. ¡Ja, ja, ja!

No me gusta esa clase de comentarios sobre los "Raiders BIue".

-¿Y ahora qué, Gabe? -Eso es todo, Josh. Gracias.

-Te veré más tarde.

Nos vemos en la estación, Johnny.

-No olvides traer tu tambor. -Lo haré.

-Vamos, papá, vamos. -Muy bien, hijo.

Lo sé, hijo, si tú les acompañases ninguno de ellos correría.

No, señor.

-¿Que estás haciendo, Gabe? -Cerrando.

¿A dónde vas?

No puedes ir a la guerra.

¿Por qué no? ¿Puedes sujetar ese extremo, por favor?

Tengo un eje roto en mi carreta y mi arado necesita ser arreglado.

Supongo que vas a tener que buscar a otro que te lo haga, Roy. Disculpa.

-Bueno, ¿cuándo te vas? -Esta noche.

¿No puedes esperar un par de días y hacerme los arreglos?

Me temo que no.

¿Cómo voy a arar mi campo?

No tengo ni idea.

Bueno, esta es la cosa más absurda que he oído nunca.

Lo siento, Roy.

¡Vaya necedad!

¿Por qué? ¿Por qué, si ni siquiera saben por qué están peleando?

Para salvar la Unión, Sr. Matthews.

Niño, nadie va a salvar a este país a excepción de los granjeros.

Gabe,

mi papá me dice que no puedo ir con el pelotón.

Eso es cierto, Johnny.

Pero yo tengo que ir, Gabe.

Ven aquí.

Ahora escucha. Tú sabes que hay toda clase de soldados en una guerra.

Y hay algunos de ellos que, eh... tienen que salir a luchar,

y luego hay otros que tienen que quedarse en casa, ¿entiendes?

Oh, no lo creo.

No, esto es cierto, esto es, eh...

Bueno, eh... por ejemplo, habrá mucha gente...

eh... que necesitará ayuda en su granja, como el mismo señor Matthews.

Habrán muchos como él.

Pero eso no ayudará a salvar la Unión de Lincoln.

Bueno, sí, lo hará. Tú puedes ayudar de igual manera...

quedándote en casa y ayudando a construir algo,

en vez de salir a destruir cosas.

Entonces, ¿por qué vas, Gabe?

Bueno, eh...

Creo que estoy haciendo lo que creo que tengo que hacer. Eso es todo.

Pero, ¿por qué no puedo ir?

Bueno, quiero dejártelo claro, Johnny. Ten en cuenta que...

nunca has estado enrolado,

por lo que realmente no eres un miembro de los "Raiders Blue".

Bueno, ¿y cómo puedo enrolarme?

¿Por qué no le preguntas a Jeremiah por ese tema, ¿eh?

Eso es lo que voy hacer.

Porque quiero ir allí y ayudar a la mayoría.

-Sam, ¿dónde está Jeremiah? -Está en el interior con el capitán.

-Tengo que verle. -No, no puedes.

Hola, Johnny. ¿Qué estás haciendo aquí?

Tengo que hablar con usted, Jer.

Bien, habla rápido, muchacho. Tengo cosas que hacer.

Gabe dijo que no soy un miembro del pelotón, así que no puedo ir con ellos.

-¡Nunca dije que podrías! -Pero soy tan buen tambor como Frankie.

Johnny, eres demasiado joven.

¡Oh, Jer, si no puedo ir me moriré!

Bueno, no es una decisión mía.

¿Es acaso del capitán?

Ahora, escucha, no molestes al capitán.

Lo que necesitas, joven, es el permiso de tu padre.

¿Si me lo da quiere decir que sí que podré ir?

Bien, eh... será el capitán quien decida.

¡Papá! ¡Papá! ¡Papá!

Acabo de hablar con Jeremiah y dice que si me das permiso,

el capitán me llevara como tamborilero.

No, hijo.

Por favor, déjame ir, papá.

Admiro que quieras ir, pero eres demasiado joven,

te lo dije antes.

Pero, papá, ellos me necesitan.

El Sr. Lincoln necesita a todo hombre que pueda conseguir.

No te admitirán, hijo.

Incluso si ellos lo hicieran, yo no te dejaría ir.

¿Y por qué no?

Bueno, cuando tu madre murió,

le prometí que siempre cuidaría de ti.

Y si te permitiera ir a la guerra, estaría rompiendo esa promesa.

Estar ayudando a salvar a la Unión, ¿no es más importante que una promesa?

Sé cómo te sientes, Johnny.

Sin embargo, te necesito aquí.

¡Por favor, papá!

Esto ha terminado. Vas a tener que quedarte conmigo.

Muy bien, papá.

Muchas gracias, hijo.

¿Puedo ir a ver a los "Raiders Blue" esta noche?

¡Claro! ¡Claro que puedes!

¡Compañeros, ciudadanos, amigos míos,

distinguidos oficiales, y nuestros valientes "Raiders Blue"!

Yo, como alcalde y en nombre de todos vosotros,

digo a nuestros héroes que marchan a la guerra,

que nuestros mejores deseos y nuestras oraciones...

son por una rápida victoria y un rápido retorno de todos.

¡Que Dios os bendiga!

Adiós, Johnny.

Adiós, Gabe.

Ahora, tú... tienes que cuidar de todo por mí.

Asegúrate de escribirme también, ¿me oyes?

-¡Sargento! -Sí, señor.

Forme a los hombres. Es hora de dirigirnos a la estación.

Sí, señor.

Toca "Asamblea" para nosotros, hijo. Vamos.

Adiós, Johnny.

Adiós, Jer.

Johnny, estaba seguro de que vendrías con nosotros.

Te escribiré y te lo contaré todo.

¡Preparados! ¡Firmes!

Todos presentes y formados, señor.

¡Pelotón! ¡Adelante! ¡Marchen!

-Capitán McPherson, señor. -¿Sí?

Me tengo que ir con los "Raiders".

Eso no es posible. Estamos enrolando hombres, no niños.

¡Oh, por favor, señor!

Eres un buen chico, has de volver a casa, hijo.

-¿Están todos los hombres? -Sí, señor.

Revisor, que arranque el tren.

¡Todos al tren!

Lo siento, Johnny.

Te traeré un tambor rebelde, ¿eh?

Deja de intentarlo y vete a casa, ¿vale?

¡Eh, es Johnny Clem!

¡Mirad quién está aquí! ¡Nuestra mascota!

Johnny, estás algo lejos de casa, muchacho.

-¡Johnny! -Hola, Gabe.

¿Cómo es que está en el tren?

-Sargento, déjeme ver esa lista. -Sí, señor.

-¿Qué estás haciendo en este tren? -¡Johnny!

El tamborilero Clem se presenta, señor.

¿No te dije que no ibas a venir con nosotros?

No podía aceptarlo, tenía que hacerlo, señor.

-¿Tu padre sabe de esto? -No, señor.

Cuando se entere, te arrancará la piel.

Sí, señor.

¿Teniente, qué sugiere que hagamos con él?

¿Yo?

Bueno, yo, eh... no sé, señor.

-¡Por favor, déjeme ir con usted, señor! -No me queda otra opción.

No puedo hacer volver al tren, y no puedo tirarlo, aunque me gustaría.

Gracias, señor.

Teniente, usted puede escribir al padre del niño camino de Camp Dennison.

Pero mientras tanto le muestran lo que significa ser un verdadero soldado.

Sí, señor.

Sargento, ya que usted empezó esto...

-¿Yo? -Le dio el tambor.

Ahora cuidará de él.

Sí, señor.

Esperaba que te alegrarías de verme.

Estaría encantado de calentarte el asiento de tus pantalones,

y que hiciese falta una semana para enfriarlo, eso te mereces.

¡Oh, lo siento, Gabe!

Aprenderás, lo vas a sentir mucho antes de que todo esto termine.

¡Media vuelta!

¡Media vuelta!

¡Izquierda!

¿Qué te pasa? ¿No sabes dónde está tu izquierda?

-¡Córcholis, Gabe! -¡Sargento!

Sargento, pensé que iba a ser un tamborilero.

-¿Te enrolaste como un tamborilero? -No, señor.

¿Quieres ser un soldado o salir del campamento?

Quiero ser un soldado, señor.

¡Derecha!

Descanso.

¡Firmes!

¡Presenten armas!

-¿A esto llama llevarlo limpio, soldado? -No, señor.

Lo primero que un soldado aprende es a mantener limpio su fusil.

-Sí, señor. -Vuelve a la fila.

¡Firmes!

¿Aún no ha terminado tu tarea, soldado?

Casi, señor.

-¿Limpiaste tu rifle? -Sí, señor.

Muy bien, vacía el resto de comida para los cerdos.

Preséntate a tu pelotón con el equipo completo.

-Inmediatamente. -Sí, señor.

¿Sargento, señor?

¿No estás siendo muy duro conmigo, señor?

Bueno, nadie te obliga a quedarte, Johnny.

¡Ya lo sé, señor!

-¿Quieres marcharte ahora? -No, señor.

Muy bien, soldado.

Muy bien. ¡A formar!

¡Adelante!

¡Cuarta fila!

¿Listos?

¡A la carga!

¡A formar! ¡A formar!

¡Enseguida! ¡Ya mismo!

¡Cierren filas! ¡Cierren filas!

¡Firmes!

¡Pelotón, sobre el hombro! ¡Ya!

¿Johnny? ¿Johnny? ¿No tienes suficiente por hoy?

No, señor.

¡Pelotón, alto!

¡Descansen!

-¿Quieres que te lleve tu rifle, Clem? -No, señor.

¡Pelotón, firmes! ¡En marcha!

¡Tamborilero, a tocar!

¿Johnny? ¡Eh, Johnny! Johnny, vamos.

Vamos, hijo.

-¡Oh, está hecho polvo! -Pobre muchacho.

Lo mejor será cogerlo y llevarlo a la cama.

No, no.

Hay que tratarlo como si fuera un soldado.

Vamos, Jer. No puedo irme dejándolo así.

Sargento, es una orden.

Buenas noches, Gabe.

Sí, señor.

¡Clem! ¡Soldado Clem!

Las tareas han terminado hace horas.

Entonces creo que me iré a la cama.

Todavía no.

Ven conmigo.

-Pero si aún es de noche. -¡Soldado!

Sí, sargento.

¡Inmediatamente!

No se duerme ahí, soldado.

Por supuesto que no, sargento.

Sólo recuerda lo que el buen libro dice:

"La limpieza está al lado de la piedad".

¡Alto, alto!

-¡Ejem!, ¿qué te pasa? ¡Vaya, está muy fría!

Eso es bueno para ti, es bueno para ti.

No me importa que me des trabajo todo el día hasta matarme,

pero, ¿tienes que tratar de ahogarme por la noche, señor?

¡Alto! ¡Oh, Gabe!

-¡Oh, está muy fría! -Aquí tienes.

¡Marchando en posición!

¡Atentos!

¡Pelotón, alto!

¡Descansen armas!

¡Rompan filas!

Creo que podríamos hacer algo bonito por él antes de que se vaya.

¿Como qué?

Bueno, pensé que tal vez podría, eh... hacerse una foto con el uniforme,

para que pueda recordar sus días en el Ejército.

¿Crees que es una buena idea?

Se lo ganó, Jer.

Sí, supongo que tienes razón.

¡Atención!

¡Presenten armas!

Llévalo a cabo, sargento.

Sí, señor.

-¡Descanse! -¡Eh, ayúdame con otra más.

De acuerdo. ¿Listos, chicos? ¿Listos?

Muy bien, ya.

-Vaya, no sé cómo darte las gracias. -¿Eh?

De acuerdo. No hay necesidad de darme las gracias, Johnny.

Por un tiempo, pensé que estabas enojado conmigo.

Bueno, debe haber sido tu imaginación.

Está bien. Gracias, chicos, gracias.

Muy bien, hijo, es tu turno.

-Vamos, Gabe. -Ve tú primero, Johnny.

-No, yo no voy contigo. Vamos. -No, que es peor que un sacamuelas.

Vamos, ve y tira de tu chaqueta.

De pie aquí, hijo, y no te muevas.

Así derecho parece un gran soldado.

Si no le importa, señor, me gustaría salir cargando con la bayoneta.

Está bien, muchacho.

-¿Listo? -Sí, señor.

Vamos.

Quieto.

Hola, Jer.

Cuando haya terminado aquí, el capitán quiere ver a Johnny.

Escucha, quieto, quieto... Buena.

Muchas gracias, hijo.

-¿Cuándo estará lista mi foto, señor? -Por la tarde.

-Gracias, señor Brady. -Yep, vámonos.

Vamos, Johnny. ¡Johnny!

John Clem reportándose, señor.

Descanse.

-Hola, Johnny. -¡Hola, papá!.

Tu padre está aquí para llevarte a casa, muchacho.

No puede ser, papá. No voy a irme.

No, por favor, hijo.

Pero, ¿es que no lo ves, papá? Ahora soy un soldado. No puedo irme.

-Pero Johnny... -Incluso si me haces volver, me marcharé.

Me fugaré.

¿No lo ves, papá? Pertenezco al ejército de Lincoln.

Dígaselo usted, capitán McPherson.

Johnny, ven aquí.

Siéntate.

No eres un miembro del Ejército, muchacho.

Pero hice todo lo que Gabe me dijo, señor.

Lo siento, pero te tienes que ir a casa.

-Pero, capitán... -Retírate.

Sí, señor.

Voy a devolver el uniforme, señor.

No es necesario. No se puede adaptar a otro soldado.

Capitán McPherson,

quiero que sepa que ha sido todo un honor servir a sus órdenes, señor.

Gracias, Johnny.

Siguiente parada, Marietta.

Marietta, esta es su parada.

¡Todos a bordo!

¡Pelotón, alto!

En nombre de todos los santos, ¿que crees que estás haciendo aquí?

El tamborilero Clem comienza su servicio, señor.

-Debería hacer una caja con tus orejas. -Escucha, Gabe.

-Ven aquí, imbécil. -¡Ay! ¡Ay!

¡Cállate!

Muy bien, descansen.

¡Rompan filas! ¡Fuera de aquí!

Esto es ridículo. He conocido a hombres desertando del Ejército para irse a casa,

pero nunca he conocido a nadie abandonando su casa para entrar en el Ejército.

Con el debido respeto, señor, no me voy a ir a casa.

No veo que tengas otra elección, Johnny.

Sí, lo sé, señor.

Voy a ir con el Regimiento de Indiana todo el camino, señor.

No te llevarán.

Sí, lo harán. Lo pregunté antes de acercarme aquí.

¿Lo hiciste, verdad? ¿Sabes? Tendrían que darte una buena paliza.

Sargento, así no va a resolver nada.

Oh, pero es posible que me haga sentir un poco mejor.

Capitán, me gustaría que...

Hijo, lo siento. No se puede asumir la responsabilidad de tenerte con nosotros.

Ahora bien , si quieres ir con el Regimiento de Indiana,

depende de ti que así sea.

Sí, señor.

Adiós, Gabe.

Adiós, Johnny.

Espera. Espera un minuto. Vamos, espera fuera.

Sal.

¿Le importa si le hago, eh... una sugerencia?

Escuche, si tiene alguna sugerencia que hacer, adelante, hágala.

Bueno, en primer lugar, ¿qué vamos a hacer...

si su padre se presenta antes de que nos marchemos?

Mire, sargento, me siento tan mal acerca de esto como usted.

Es que si dice que va a unirse a ese Regimiento de Indiana, lo hará

Gabe, no puedo llevarlo a la batalla. Es solo un niño pequeño.

Para mí es más que un niño. Más bien es como... como si fuera mi propio hijo,

lo he visto crecer todos los días de su vida.

Sargento, ¿que es lo que está tratando de decir?

Bueno, estoy tratando de decir que si se va por ahí, con extraños,

ellos no lo van a cuidar tan bien como lo haríamos nosotros.

Así que, eh...

¿podríamos quedarnos con él?

¡Hummm!

Gabe, ¿estaría dispuesto a cuidar de él?

¡Bueno... estoy dispuesto a intentarlo!

¿Eh?

¡De acuerdo! ¡De acuerdo! Consiga al chico una regulación de tamborilero.

¡Yupi!

¿Qué haces aquí? ¡Fuera!

Yo me ocuparé de él.

Johnny. Vamos, hijo.

Vamos, quiero enseñarte algo.

¡Oh, Gabe!

Levántate de ahí.

Vamos, ya. Levántate de ahí.

De acuerdo. Vamos.

Ahora mira, hijo. Ahí mismo, ahí es donde nos dirigimos.

¡Fantástico!

Seguro que esto es algo por lo que un soldado se siente orgulloso.

Es solo el ejército de Cumberland, hijo.

¿Quieres decir que no está todo el ejército?

Es solo uno de varios de ellos.

Ahora, a la derecha, al otro lado de la montaña,

allí es donde están acampados los ejércitos de la Confederación.

Están allí asentados a punto de atacarnos.

Después de ver a nuestro ejército, lo siento por ellos.

Pero espero que no lo hagan, porque nos superan en número.

Si el general Buell no llega a tiempo,

nos perseguirían y nos harían retroceder hasta Newark.

¡Compañía, asamblea!

¡Aprisa, a paso ligero! ¡A paso ligero!

Chico, no puedo esperar para llegar a la primera línea.

Yo tampoco.

Apuesto a que cuando los rebeldes oigan el sonido de nuestros tambores...

van a correr como liebres.

No estés tan seguro. Ellos también tienen buenos tamborileros.

Johnny, ven conmigo, hijo.

-Por supuesto. -Vamos.

¿A dónde vamos?

No hagas preguntas y ven a averiguarlo. Vamos.

¡Eh, espérame!

Una iglesia en medio de la nada no parece pertenecer a este medio.

¡Oh, es que esto es cosa de Dios, Johnny!

Supongo que Él tiene sus razones por querer tener su casa aquí.

Este es un buen motivo para que le recemos un par de oraciones.

Señor, yo solo quería pedirte que cuides de mi padre y mis hermanas.

Están teniendo un momento difícil en el hogar.

Y cuida de los soldados de Lincoln dondequiera que estén.

Y si tienes tiempo,

¿podrías traer al general Buell aquí lo antes posible?

¿Cuál es el nombre de este lugar, Gabe?

-Shiloh. -El nombre del lugar es Shiloh.

-¡Johnny, ven aquí! -¡Ataque por sorpresa!

¡Ataque por sorpresa!

Los rebeldes son más malos que las pulgas en un perro.

¿Por qué os quedáis ahí? ¡Dirigíos a vuestras compañías!

¡Vamos, Johnny! ¡Toca Asamblea! ¡Hay que atrapar aquellos caballos!

¿Qué pasa con vosotros?

-Muchacho. -¿Sí, señor?

Cuando los hombres ataquen, mantén un largo y potente toque.

Sí, señor.

-¿Cómo te llamas, hijo? -John Clem, señor.

¿No tienes miedo?

Sí, señor. ¿No está bien?

Supongo que todos lo tienen, hijo.

¿Cuál de los generales es usted, señor?

El general Thomas, muchacho.

Tal vez me hieran, general, pero no voy a correr, señor.

No lo harás, ¿eh? Bueno, yo tampoco voy a hacerlo.

Estamos seguros, señor.

Tienes que ser un chico de cuidado.

Este ejército no puede permitirse perder un hombre como tú.

Sí, general, señor.

Teniente, despliegue las baterías para el apoyo cercano y el comienzo del fuego.

Avancen hasta enfrentarse al enemigo, capitán.

Presionen su ataque y no les den cuartel.

Sí, señor.

¡A la carga!

¡Retroceded! ¡Retroceded!

¡Retroceded!

¡Formad aquí! ¡Formad aquí!

¡Fuego!

¡Retroceded! ¡Retroceded!

¡Retroceded! ¡Johnny!

¡Formad aquí!

¡Preparados, apunten, fuego!

¡Retroceded! ¡Retroceded!

¡Muy bien, manteneos aquí! ¡Manteneos aquí!

¡Johnny! ¡Johnny!

¡Jeremiah!

¡Jer!

¡Jer!

¿Vamos a mantenernos aquí, hijo?

Sí, señor.

¿Han oído eso, muchachos?

Johnny, Johnny Shiloh, no se moverá de aquí, y yo tampoco lo haré.

¿Van a dejarnos aquí solos para luchar contra ellos?

-De acuerdo. -Sí.

-Vamos. -¡A la carga!

¡Pongámonos en pie y luchemos!

¿Estás bien, Frankie?

Huí, sargento.

Todo está bien. No fuiste el único que huyó.

¿Viste a Johnny?

Por el camino que da la vuelta al estanque.

Johnny.

-Johnny. -¿Sí?

La lucha paró durante la noche, hijo.

Jeremiah estaba justo a mi lado cuando...

Jeremiah ha muerto.

Lo recogimos y nos lo llevamos.

¿Ganamos?

No, nos lo hicieron pasar muy mal.

Pero el "Viejo Sangre y Bigotes" lo conseguirá mañana.

-¿Quién? -Grant.

No huí, Gabe.

Lo sé, Johnny.

Quería, pero estaba demasiado asustado.

Tocaste el tambor, ¿no?

Tuve que hacerlo.

Mis manos estaban tan nerviosas que no podía hacerlas parar.

¡Fuego! ¡No dejadles pasar!

¡Vete atrás!

Gracias, Gabe.

¡Atención, adelanten la línea de fuego!

Gabe, la bandera.

Gabe, ¡cuidado!

¡Muchacho!

Muchacho, toca marcha a redoble de tambor.

Sí, señor.

Atentos para presionar su ataque, ¡adelante!

Perdóneme, señor.

¿Coronel?

¿Está usted bien, señor?

Tan bién como se pueda esperar.

Quería decirle que siento lo del tiro.

Así que tú eres el chico que me ha disparado, ¿eh?

Sí, señor.

Está bien, todo buen soldado ha de cumplir con su deber.

Gracias, señor.

Yo no quería disparar, pero era usted o mi amigo Gabe.

-Estamos en guerra, hijo. -Lo sé, señor.

Estoy agradecido de que no seas un buen tirador.

¿Qué harán con usted ahora?

Me enviaran hacia el norte, supongo, a un campamento para prisioneros de guerra.

A menos, claro, que me pueda escapar.

¿Realmente tratará de escapar?

Cualquier soldado que se precie trata de escapar cuando es capturado.

Pero van a perder la guerra, señor.

Ganamos la batalla de hoy.

Nosotros no nos retiramos.

Estamos luchando en Chattanooga para obtener un nuevo comienzo.

Bueno, gracias por venir a verme, muchacho.

Buenas noches, señor.

¿Coronel?

¿Sí, muchacho?

Espero no ser yo el yanqui que le pille tratando de escapar, señor.

¡Johnny!, ¿dónde estás?

¡Johnny, ven aquí!

¡Johnny!

¡Ya voy, Gabe!

Ponte el uniforme. El general quiere verte.

-¿El general? -Sí.

¿Qué hice mal?

No tengo ni idea.

¿Crees que está enojado porque disparé al coronel?

No seas tonto. Ahora vamos.

Bueno, ya sabes, Gabe. Los oficiales se ayudan entre ellos.

¿Podrías dejar de tratar de adivinar lo que quiere el general...

y darte prisa antes de que te agarre por el cuello y te lleve a rastras?

-Sí, señor. -Vamos.

El sargento Trotter reportándose ante el general Thomas.

El tamborilero Clem reportándose.

Se lo diré al general.

¡Eh, Gabe!

¿Crees que tenemos posibilidades de salir de Chattanooga?

No lo sé, Johnny.

Sin embargo, moriremos de hambre antes de que "el viejo Pap Thomas" se rinda.

Ponte el cuello bien, vamos.

¡Atención!

¡Firmes!

-¿Son estos los hombres, general? -Sí, señor.

Perdón, general Grant, señor.

Sí, muchacho.

-Lo siento, señor. -¿Sobre qué?

Fuera lo que fuese que hice mal, señor.

Hijo, tienes que estar aquí por algo que hiciste bien.

Oh, sí, señor.

Sargento Trotter, un paso adelante.

Por recomendación de su comandante en jefe, el general Thomas,

por su valentía en el campo bajo fuego enemigo,

es promovido a la categoría de teniente segundo...

y al personal adjunto del general Thomas como explorador.

Enhorabuena, teniente.

Gracias, señor.

John Lincoln Clem, un paso adelante.

Al ayudar a salvar la vida de su sargento a riesgo de la suya propia,

se le promueve al rango de sargento,

y se le adjunta al personal del general Thomas como mensajero.

Felicidades, sargento.

Gracias, señor.

¿Algo anda mal, hijo?

Hable, sargento.

¿Bueno, es eso todo lo que me van a hacer, señor?

¿Qué esperabas ser, un niño general?

¡Oh, no, no, señor!

Pero me gustaría pertenecer al Ejército, si no es mucha molestia, señor.

¿Quieres decir que nunca has sido jurado en el ejército regular?

¡Oh, no, señor!

Levanta tu mano derecha, Johnny.

John Lincoln Clem,

¿juras lealtad a los Estados Unidos de América?

Sí, señor.

Desde este momento, estás enrolado en el ejército de la Unión con el grado de sargento.

Gracias, señor.

Y le prometo que nunca lo dejaré, señor.

Solo un consejo, hijo.

No adquieras el hábito de disparar a los oficiales.

¡Oh, no, señor!

Retírense.

-Ahora, señores, lo mejor es que... -¡Yupi! ¡Estoy en el ejército!

¡Por Dios!

¿Qué te lleva tanto tiempo, Gabe?

Espera un minuto.

Soy un herrero, no una costurera.

-Está bien. -¡Ay!

¿Ves lo que me has obligado a hacer?

Ahora está lo suficientemente bien para ti. Toma.

Muchacho, sí que estás de mal humor hoy.

Bueno, ¿por qué debo estar feliz?

Los rebeldes han conseguido rodear Chattanooga, y estamos sentados en medio de ellos.

Grant y Thomas nos sacarán de este lío.

No puedes estar seguro de eso.

¿Cómo estoy?

Como un pequeño sargento.

¡Oh, Gabe!

Marchando a casa de nuevo,

¡hurra, hurra!

Le daremos una calurosa bienvenida después, ¡hurra, hurra!

Los hombres se alegran, y los chicos y las damas...

gritan: ¡Que todos vuelvan!

Y todos nos sentimos alegres cuando Johnny marchando regrese a casa.

¡Tres hurras por Johnny Shiloh!

¡Hip, hip, hurra!

¡Hip, hip, hurra¡ !Hip, hip, hurra!

¿Quiere hacer esto por nosotros, teniente?

Yo que pensaba...

De acuerdo.

Eh... Johnny, eh... sargento,

los hombres de tu antiguo equipo, los "Raiders Blue", cantan horrible, ¿no?

Quieren hacerte saber que están muy orgulloso de ti,

y que, eh... todos te van a echar de menos.

Y prepararon esto para ti.

Toma, esto es para ti. Cógelo.

-Ábrelo, Johnny. -Mira en el interior.

-Ábrela. -Sí, vamos, Johnny.

¡Un reloj de oro!

-Habla. -Danos un discurso, Johnny.

-Sí, habla. -Danos un discurso, Johnny.

Nunca he tenido un reloj antes.

Mira dentro de él.

Léelo para nosotros.

Vamos, ¿te has olvidado de leer o qué?

"Johnny Shiloh, de los Raiders Blue".

Porque es un buen compañero,

porque es un buen compañero, porque es un buen compañero...

-Teniente Trotter. -¿Sí?

El general Thomas le reclama, y que el sargento Clem le acompañe, señor.

Gracias, soldado. Continúe.

-Vamos, John, no dices nada. -Gracias.

Vamos.

Porque es un buen compañero,

porque es un buen compañero, porque es un buen compañero,

como todos lo pueden saber.

El teniente Trotter y el sargento Clem reportándose, señor.

Descansen.

-Prepare unos caballos para estos hombres. -Sí, señor.

-Capitán. -¿Sí, señor?

Escriba al general Granger.

Dígale que he comprobado que el punto más débil de la Confederación es su línea izquierda,

y que la vamos a atacar. Una vez tomada nos mantendremos firmes...

hasta recibir nuevas órdenes del general Grant.

Retírese.

-Teniente. -¿Señor?

¿Conoce el cuartel general del general Steadman?

Sí, señor.

-¿Sargento? -Sí, señor.

Cabalgarás con el teniente y entregarás un mensaje al general Steadman.

Es importante que lo consigas.

Así que si sois atacados por las patrullas enemigas o un pelotón,

el teniente resistirá y luchará, pero tú deberás seguir cabalgando.

-Es una orden. -Sí, señor.

-Ahora tengan cuidado. -Sí, señor.

Debido a nuestra posición, este mensaje no puede ser escrito,

por lo que tienes que recordarlo palabra por palabra.

-Sí, señor. -Ahora repite esto después de mí:

Díle al general Steadman que voy a conducir mis tropas esta noche hacia el centro.

El general Thomas va a conducir sus tropas hasta el centro esta noche.

¡Atención!

Continúe.

-¿Estás seguro de poder recordarlo todo? -Sí, señor.

La razón por la que te voy a mandar es por tu devoción al deber.

Tienes una gran oportunidad de conseguir pasar.

Vamos a pasar, señor.

Si sois capturados,

no deis al adversario ninguna información que no sea vuestro nombre y rango.

Sí, señor.

Recuerde, teniente,

es su trabajo ver que el mensaje llegue, con independencia de los riesgos para usted.

Sí, señor.

-Buena suerte, muchachos. -Gracias, señor.

¿Qué nombre vas a ponerle, John?

¿Crees que al presidente le importaría si le llamo Sr. Lincoln?

¡Oh!, creo que el presidente tiene cosas más importantes en que pensar que esa.

Vamos, señor Lincoln.

Diga, teniente,

¿Es cierto que el general Grant huyó ayer por la noche,

y que estamos a punto de rendirnos?

¿Cómo te enteraste de eso, soldado?

Eso es lo que un compañero me dijo esta mañana.

Debes de haber estado hablando con un rebelde.

¿Qué quiere decir, señor?

¿Tú sabes a quien tienes en tu flanco derecho?

¿A quién, señor?

Al "Viejo Pap Thomas", a "la Roca de Chickamauga", ese es quién está ahí.

Todos podemos morir aquí,

pero no vamos a rendirnos mientras él esté al mando.

Tengo que conseguir una respuesta del general Steadman para "el viejo Pap Thomas".

-¿Listo, Gabe? -Teniente.

¡Oh, teniente!

-¿Recuerdas todo el mensaje, sargento? -Claro, Gabe.

-¡Teniente! -¡Oh, teniente, señor!

-¡Fuera de aquí! ¡Corre! -No puedo irme.

¡Vamos, es una orden!

¡Vamos!

¡Deja que me vaya! ¡Déjame ir!

¿Es usted un sargento yanqui?

¡Déjame ir!

Mire el premio que capturamos, capitán.

Me haces sentir mal, me tratas como un buey.

Bájalo.

-Es peor que un gato montés. -¡Suéltame!

No le hagas daño a ese chico.

Soy un sargento, señor.

-Pues has de comportarte como un sargento. -Sí, señor.

Ponlo detrás de mí.

-¿Es realmente un sargento, capitán? -Ya lo creo.

Diga, sargento, ¿son todos los soldados tan bajos como usted?

Los yanquis deben estar raspando ya el fondo del barril.

¿Por qué mandan a los bebés recién nacidos hasta aquí para luchar?

Supongo que sus hombres tienen miedo de venir.

Soldado, este soldado es mi prisionero. Y no encontré razón para dudar de su valor.

Sí, señor.

¿Está el general?

Está comiendo, y aseguraría que no quiere ser molestado.

Puedo escuchar todo lo que ha dicho, Stark. Entre y deje de perder el tiempo.

Supongo que has oído hablar de "Luchador" Joe Wheeler.

Sí, señor.

A continuación, cuida tus modales cuando lo conozcas, sargento.

-Sí, señor. -¡Capitán!

¿Cuánto tiempo me hará esperar?

Stark, vamos a aclarar una cosa.

Cuando desee verme, venga a mí,

no importa si tiene o no permiso del general.

Sí, señor.

¿Qué es esto?

Un premio de guerra, señor: un sargento yanqui.

¿Es esto una especie de broma, capitán?

No, señor. Perdí un hombre de mi patrulla en su captura.

-¿Cómo te llamas, hijo? -Sargento John Lincoln Clem, señor.

¿No sabes que es peligroso cabalgar jugando a los soldados por el campo?

No estaba jugando, señor.

Deberías estar en la escuela con otros niños de tu edad.

Pero soy un soldado, señor.

-¿Un soldado? -Sí, señor.

-¿Cuál es tu pelotón, hijo? -El "Blue Raiders", señor.

-¿Quieres decir que eres su mascota. -No, señor.

No te creo, hijo.

-He estado en batalla, señor. -¿Dónde?

En Shiloh, en Perryville, en Stones River, en Chickamauga.

Lo de Shiloh fue hace un año.

Se lo puedo demostrar, señor.

"Johnny Shiloh de los Blue Raiders".

-¿Eres el tambor de Shiloh? -Sí, señor.

¡Ordenanza!

Siéntate.

Sargento,

¿cuántos soldados tienen en estado de sitio fuera de Chattanooga?

Disculpe, señor,

como prisionero, solo tengo que darle mi nombre y rango, señor.

Supongo que, después de todo, eres un soldado.

Gracias, señor.

Sírvete tú mismo.

Voy a quedarme esto hasta que decida qué hacer contigo.

Pero, señor...

No, es mejor así.

Soldados de ambos bandos tienen la mala costumbre de coleccionar recuerdos.

De esta manera, tendrás la seguridad de conseguir el reloj de nuevo.

Se reporta el soldado Johns, señor.

Soldado. Este es Johnny Clem,

un sargento del ejército de la Unión y nuestro prisionero.

-Lo coloco bajo tu cuidado. -Sí, señor.

Ahora, sargento, recuerda, eres un prisionero de guerra.

Debido a tu edad,

serás tratado igual que los otros soldados del campamento mientras están aquí.

Pero debo advertirte: no trates de escapar.

Antes de que seas enviado a un campo de prisioneros de guerra,

acuérdate de venir a recoger tu reloj.

Retiraos.

Sargento.

-Buena suerte. -Gracias, señor.

¿Por qué me miras tan fijamente?

Porque nunca había visto a un yanqui de cerca.

Pues bien, échame una buena mirada.

Debes de ser un soldado muy tonto.

-¿Por qué? -Por dejarte atrapar.

Yo habría dejado que los yanquis me mataran...

antes de dejarme coger y llevarme a cualquier vieja prisión.

¿Podrías dejar de apuntarme con el rifle? Podría dispararse.

Tal vez te parezca todo muy gracioso.

¿Me odias?

No me gusta ningún yanqui.

Mi mejor amigo fue capturado por vosotros, los yanquis.

¿Sí? Bueno, a mi mejor amigo lo acaba de matar tu caballería.

Vamos, que tienes que hacer tareas.

Este caballo tiene una buena planta.

En el Sur todos los caballos son buenos.

¿Cuál es el caballo más rápido de aquí?

¡Eh, no te vayas a hacer ideas, yanqui!

¿Sobre qué?

¿Sobre qué? Sobre escapar.

Ya has oído bien claro lo que dijo el general.

-¿Puedo tener un descanso ahora? -Por supuesto.

Yo tenía un caballo para mí antes de ser atrapado.

¿Qué pasó con él?

Nos separamos.

¿Cómo se llamaba?

¡Oh, te enojarás si te lo digo!

¿Por qué no lo intentas?

Eh... digamos que no le llamé Jefferson Davis.

-¿Lincoln? -Sr. Lincoln.

No estoy seguro de saber lo que los yanquis ven en él.

Está tratando de salvar a la Unión, rebelde.

El único hombre que podría salvar a este país es Jeff Davis.

No tendrá esa oportunidad.

Jeff Davis está controlando la Confederación entera.

Y es por eso por lo que vais a perder.

Que se lo digan a los tres ejércitos que han quedado atrapado en Chattanooga.

Van a salir todos.

Claro, con una bandera blanca en sus manos.

Vuelve al trabajo.

Lo que no se puede decir es que la comida vuestra sea mejor que la nuestra.

Puedo decir que ser un preso es un trabajo mucho más duro que ser un soldado.

¿Recuerdas que no estás como invitado en este campamento?

Y si lo estuviera, ¿cambiarías de opinión sobre mí?

¡Atención!

¿Sabes quién es?

Me parece un general como otro cualquiera.

¿Como cualquier otro general? Es el general Longstreet y su personal.

¿Y qué?

El general Longstreet tiene a su cargo la mejor caballería del ejército.

Hemos estado esperando por él.

¿De dónde viene?

De Virginia, enviado por el general más grande de todos ellos: Robert E. Lee.

Espera a que se encuentre con "el Viejo sangre y Bigotes".

-¿Con quién? -Con el general Ulysses S. Grant.

El único momento en el que Grant se reunirá con el general Longstreet...

será cuando esté listo para entregar su espada.

No me gusta alardear, yanqui,

pero ahora estamos listos para movernos a Chattanooga.

-Bueno, buenas noches, rebelde. -Buenas noches, yanqui.

"Debes ser un soldado muy tonto."

"Cualquier soldado que se precie...

trata de escapar cuando es capturado.

Trata de escapar cuando es capturado."

"Escapar, escapar, escapar..."

¡Yanqui!

¿A dónde vas?

Estaba dando un paseo.

¿Quieres dar un paseo? Camina de vuelta a tu tienda de campaña.

Todo el mundo me dijo que no se podía confiar en un yanqui, ahora ya les creo.

Un coronel del Sur me dijo que el deber de un soldado que se precie es tratar de escapar.

Bueno, me voy a asegurar de que no vuelvas a intentarlo.

Ahora entra en la tienda. Y dame la ropa.

-¿Qué? -¡Venga!

-Pero... -Ya me has oído, yanqui.

Dame tus zapatos.

Tu camisa y tus pantalones también.

-¡Eh, yanqui!, ¿puedo pasar? -Por supuesto.

-Buenos días. -¡Oh, estoy rabioso!

¿Qué te pasa?

Nunca pensé que un soldado del Sur usara un truco de yanqui tan bajo.

¿Cuál?

Ayer por la noche me dormí un poco.

¿Y alguien te jugó una mala pasada?

Seguro que sí.

Los soldados siempre están jugando malas pasadas. ¿Qué te hicieron?

-Cogieron tu ropa. -¿Qué?

-¿Eso no te da rabia? -Por supuesto.

He estado buscando por todas partes por su culpa.

¿Qué voy a hacer ahora?

Voy a ver si puedo encontrar alguna otra.

Quiero mi propio uniforme.

Entonces ve a buscarlo tú mismo.

Está bien, lo haré.

Bueno, no puedo ir por ahí así.

La elección es tuya.

-¡Vaya! -Lo siento, yanqui.

¿De qué te ríes?

Seguro que eres un guardia tonto.

¡Sí, ja, ja! Supongo que lo soy.

Chico, si el general te pilla con su navaja,

va a afilarla contigo.

Es la primera oportunidad que he tenido para afeitarme y la voy a coger.

Vigila la puerta, ¿quieres?

¡Atención!

El general.

Rápido, quítate la espuma de la cara.

Y que al final del día...

Chicos, retiraos.

¡Ordenanza!

¿Sí, señor?

¿Has estado usando esta navaja de afeitar?

-Sí, señor. -¿Por qué?

Perdón, señor.

Pero necesitaba un afeitado, señor.

¡Ah, ya veo!

-¿No eres Johnny Shiloh? -Sí, señor.

¿Qué estás haciendo con ese uniforme?

Bueno, perdón por decírselo, señor,

pero alguien de los suyos a escondidas me robó el uniforme.

Lo siento. ¿Quién estaba de guardia?

-Yo, señor. -Pero no fue culpa suya, señor.

Bueno, puedes estar agradecido de que yo guardase tu reloj.

Funciona muy bien.

Gracias, señor.

Retiraos.

¡Ordenanza!

¿Sí, señor?

Toma. Devuélvemela cuando hayas terminado.

Sí, señor.

Toma.

Gracias.

¡Vaya!

No es mucho, pero es lo mejor que he podido encontrar.

-¿Dónde has estado tanto tiempo? -Fui al correo. Recibí una carta.

¿No temes dejarme mucho tiempo solo?

Pensé que no irías a la guerra con ese atuendo.

Sí, creo que no.

¿Cómo te sientes?

Tengo que dar dos pasos para mover un pie.

Al menos no te aprietan.

¿De quién es la carta?

De casa. ¿Quieres leerla?

No, es tu carta.

Sí, pero de así podría hacer que te sientas bien tú también.

No es más que una carta.

Supongo que como todos los hombres se han ido, no habrá mucho que escribir.

¿Ocurre algo?

¿Has leído toda la carta, Billy?

No sé leer, yanqui.

Es de tu madre.

"Querido hijo. Espero que al recibo de esta carta te encuentres en buen estado de salud.

Aquí todo sigue más o menos igual que la última vez que escribiste.

Todos rogamos al Todopoderoso para que la guerra se acabe pronto,

y que los hombres vuelvan a casa con sus seres queridos.

Nos acaban de llegar noticias de Tommy Dilman".

Ese es mi mejor amigo.

"Tommy falleció en un campo de prisioneros del Norte

y los yanquis enviarán su cuerpo a casa".

¿Tommy?

¿Estás seguro?

Eso es lo que la carta dice, Billy.

-"Cuídate, hijo, y..." -No.

No leas nada más.

Lo siento, Billy.

Johnny, ¿podrías por favor ir a tu tienda de campaña?

-Tengo que estar solo. -Claro, Billy.

Querido amor, ¿te acuerdas...

de la última vez que nos vimos?

Cuando me dijiste que me amabas...

de rodillas a mis pies.

Llanto triste y solitario.

Esperanzas y temores en vano.

Cuando esta guerra sangrienta acabe,

rezaremos para que nos reunamos...

otra vez.

Somos una banda de hermanos y lo somos a través del suelo.

La lucha por la propiedad la hemos ganado con el trabajo honesto,

Y cuando nuestros derechos se vieron amenazados el grito se oyó cerca y lejos.

¡Viva la buena bandera "Bonnie" que lleva la estrella solitaria!

¡Hurra, hurra! por los derechos del Sur, ¡hurra!

¡Viva la buena bandera "Bonnie" que lleva la estrella solitaria!

¡Hurra, hurra! por los derechos del Sur, ¡hurra!

¡Viva la buena bandera "Bonnie" que lleva la estrella solitaria!

¡Eh, yanqui!, ¿qué tal si cantas con nosotros una de tus canciones?

-Oh, no. -Sí.

Sí, una sobre yanquis. Cántanos algo.

-Sí, vamos a escuchar una. -Oye, tengo una idea.

-Vamos a cantar una canción para el yanqui. -Bien. Tú la escoges.

Sí, sé una.

Cuando Johnny llegue a casa marchando de nuevo...

¡hurra, hurra!,

le daremos una cordial...

Muy bien, atentos, dispersaos. La diversión se acabó.

¿Qué pasa, sargento?

Haga que su equipo empaque. ¡Moveos!

¿Qué está pasando, sargento?

Saldremos hacia Chattanooga por la mañana.

-Billy. -Adiós, pequeño yanqui.

-Mucha suerte. -Gracias.

-Sí, señor. -Billy, ¿cómo se está comportando...?

Sí, sargento.

¿Y qué hay de él, sargento?

No hay nada que podamos hacer al respecto, Billy.

¿Qué ha dicho?

Tienes que embalar tu equipo.

-No tengo nada para empacar. -Lo sé.

¿Qué crees que van a hacer conmigo?

-Enviarte al sur, supongo. -¿Hacia una prisión?

Eres un prisionero, ¿no es así?

¿Igual que tu amigo Tommy?

¿Tienes miedo?

Me gustaría que no tuvieras que irte.

¿Todas las historias que oí son verdaderas?

-¿Como cuales? -¿Allí te golpean?

¿Te alimentan con bazofia?

¿Y las celdas son viejas, sucias y con montones de ratas?

Tal vez no sean tan malas las cárceles del Sur.

Tal vez sean peores.

Lo siento.

Bueno, supongo que será mejor irse a la cama.

¿Johnny?

Tienes que prometerme una cosa: no te mueras.

Procuraré no hacerlo.

Y escríbeme.

Tal vez pueda ayudarte.

Adiós, Johnny.

Adiós, Billy.

Buena suerte.

Gracias.

"Debes de ser un soldado muy tonto."

"Cualquier soldado que se precie...

trata de escapar cuando es capturado."

"Debes ser un soldado muy tonto."

"Cualquier soldado que se precie trata de escapar."

"Escapar, escapar, escapar, escapar..."

¡Mi reloj!

Vuelve a tu tienda de campaña.

Billy, prefiero morir que ir a una prisión.

No puedo dejar que te vayas, yanqui.

He cogido a este rebelde. Venía a través de nuestras líneas.

Clem es un sargento de la Unión, un mensajero del general Thomas.

Hola, Sam.

No es un rebelde, es Johnny Shiloh.

-El general ha estado preocupado por ti. -¿Sí?

-¿Cuando te escapaste de los rebeldes? -Acabo de escapar.

Sabíamos que Longstreet y Wheeler montan su ofensiva ahora,

pero no sabíamos exactamente donde se dirigían.

-Señor, ¿puedo aventurar una opinión? -Por supuesto.

Este movimiento de Longstreet significa que Lee...

Exactamente.

Lee esperaba que ellos pudieran derrotarnos aquí en Chattanooga,

entonces Longstreet, Wheeler y Hood se unirían a él y atacarían Gettysburg.

-Ahora... -El capitán Paul reportándose, señor.

Hágalo pasar.

Si Longstreet y Wheeler montan su ofensiva en este momento...

-Mensaje del general Hooker, señor. -¿Cuál es, capitán?

El general Hooker y el general Smith han conseguido unir sus fuerzas...

y romper el cerco.

-¡Bien! -El general Smith lo está consiguiendo, señor.

El general Hooker está avanzando sobre el enemigo.

Diga al general Hooker que siga avanzando hasta nueva orden, capitán.

Sí, señor.

Gracias, sargento. Has hecho un buen trabajo.

-Sí, señor. -Retírate.

Señores, este ejército también, tiene que enfrentarse al enemigo.

¡Gabe!

Míra esto.

-Hola, Johnny. -¡Pensé que habías muerto!

Se necesita más de una bala rebelde para matarme.

Deja que te mire. ¡Que bueno verte de nuevo!

No importa lo mío, debería azotarte bien, ¿lo sabías?

¿Por qué?

Porque pensé que estabas muerto y me sentía muy mal.

¡Ah, lo siento!

Nunca pensé que escaparías para unirte a los rebeldes.

No, hice lo correcto.

Entonces ¿qué haces con este variopinto conjunto, ¿eh?

-¡Johnny Shiloh! -¡Johnny!

¿Porqué te fuiste?

Ya podéis marcharos.

Toma, Johnny.

Llegó para ti mientras estabas fuera.

¿De quién es?

De algunas damas de Chicago que habían visto tu foto en el periódico.

¡Un uniforme nuevo!

Una gorra, unos calcetines, una chaqueta...

¡Oh, unos zapatos nuevos también!

Sí, esto es lo que decía la carta.

La abrí porque, eh... durante un tiempo...

pensamos que tal vez nunca volveríamos a vernos de nuevo y, eh...

que alguien debía contestar y agradecérselo.

¿Gabe?

Me alegro de que volvamos a casa de permiso.

¿Tú? Ja, ja, ja. ¿Por qué?

Porque no tendrás que luchar con los soldados allí.

¿Cómo te trataron, Johnny?

Estuve bien, supongo.

¿Cómo son en su propio campo?

No son diferentes de nosotros.

Es lo que me figuraba.

¿Quieres que te tire la ropa vieja bien lejos?

No, Gabe. Me la dio un buen amigo mío.

Vamos, sargento. ¿Cuánto tiempo más vas a perder?

Ya voy, Gabe.

-Bueno, te ves lindo ahora. -¡Oh, Gabe!

-Teniente. -Sí, señor.

Hay un amigo tuyo por ahí.

¡Sr. Lincoln!

Volvió al campamento por sí mismo.

Eso demuestra que es más listo que yo.

Claro que sí.

-Hasta pronto, Sam. -Hasta pronto, Sam.

-Saluda a la familia. -Decidles que pronto volveremos a casa

Nos vemos.

Johnny Shiloh, Johnny Shiloh,

corrió para estar en el ejército de Lincoln.

Johnny Shiloh, Johnny Shiloh,

el más bravo y joven tamborilero yanqui.

Corregido por Ouranosmijail Exploradoresp2p

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