Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bihari
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Czech
Danish
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Polish
Punjabi
Quechua
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Slovak
Slovenian
Somali
Swahili
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Utilice el Código gratuito JOINNOW en www.playships.eu
En el Mundo Madre, mil Reyes reinaron en sucesi�n incontestada.
Sin embargo, las ansias de poder del linaje real
los llevaron a consumirlo todo en su planeta.
Los ej�rcitos del Reino marcharon a la vastedad del espacio
y conquistaron todo a su paso.
La gloria del Mundo Madre parec�a no tener fin,
hasta que una traicionera espada asesina ultim� al Rey y a la Reina
y acab� para siempre con el linaje real.
En medio del caos tras la muerte del soberano,
varios planetas conquistados en los extremos del Mundo Madre
comenzaron a susurrar ideas de revoluci�n.
Un Senador llamado Balisarius aprovech� la oportunidad para tomar el poder
y se declar� regente.
Como muestra de poder�o, envi� a su Comandante m�s cruel
a los confines del dominio del Mundo Madre
con la misi�n de aplastar sin piedad
a quienes se consideraran rebeldes.
LA NI�A DEL FUEGO
PARTE UNO
�Kora!
Cre� que hab�as terminado.
Todos est�n en la casa comunal.
- Me quedan estos �ltimos surcos. - Bien.
De acuerdo.
Den pregunt� d�nde estabas.
�l y su hermano cazaron un gran alce de nieve macho.
Quiere que lo veas antes de abrirlo.
�Por qu� pregunt� por m�?
Porque �l...
Pens�...
Pensaste.
Andando.
Hace mucho no ten�amos carne fresca. Hab�a olvidado lo rica que es.
Seg�n Den, vieron volver las manadas del verano.
Quiz� a tres d�as de cabalgata.
- Pregunt� por ti. - Me dijeron.
Y s�, es impresionante.
�Qu� cosa? �El animal?
O...
�O el cazador?
�Hola!
Amigos,
es mi deber como jefe de esta comunidad
recordarles que los Dioses de la cosecha exigen un tributo.
S�.
Una ofrenda.
Pero todos sabemos que son el meneo de caderas
y los fuertes gemidos de placer los que impulsan la germinaci�n.
�S�!
As� que hagan el amor esta noche.
Por la cosecha. Por la comida que nos llevamos a la boca.
- �S�! - �S�!
�Por los Dioses!
Que haya m�sica.
M�sica para ponernos de humor.
Den es un buen hombre.
Deber�as dormir.
El mejor cazador de todos.
Y un amigo fiel.
�No pensaste en una relaci�n m�s permanente?
S� que �l est� dispuesto.
�l mismo me pregunt�.
Lo nuestro es sencillo.
�Hace falta m�s?
Es s�lo que...
Ser�a el �ltimo paso para integrarte totalmente a la comunidad.
Este es tu hogar ahora.
Deseo que sea cierto.
�Sabes?
Las dos estaciones que pas� aqu� me dieron una felicidad
que no merezco.
Pero, comprende, soy hija de la guerra.
Amar y ser amada de verdad es...
No s� si soy capaz.
Me quitaron a los golpes el concepto de amor, de familia.
Me ense�aron que el amor es debilidad.
Y...
No s� si eso cambiar� alg�n d�a.
Mejor descansa.
S�.
Not� que anoche te fuiste temprano.
�Estabas cansada?
As� es. Ten�a ganas de ir a dormir.
Cre� que hac�as tu parte por la cosecha.
Cuando iba a mi casa, pas� por la de Den,
y eso fue lo que o�, sin duda.
Sam, no s� de qu� hablas.
Me parece que s�.
�Qu� crees que quieran?
Todo.
No importa cu�l sea el beneficio potencial.
Una nave de guerra sobre nosotros no es bueno.
Ese es tu problema. Tu primera reacci�n siempre es miedo.
El Mundo Madre es muy rico.
S�lo digo que quiz� consigamos mejor precio
con los amigos en �rbita baja
que negociando con los rufianes de Providence
y vendi�ndole a Dios sabe qui�n.
Todos sabemos que vendiste el excedente
a los enemigos de esa nave.
A ver qu� dicen si descubren ad�nde fue el excedente el a�o pasado.
No soy revolucionario.
Pagaban el mejor precio. Me da igual su causa.
Eso es obvio.
Sindri, mi �nico inter�s es esta comunidad.
Es mi �nica lealtad.
Y propongo comenzar por mostrar buena voluntad, no miedo.
Mostr�mosles que somos sus socios, no sus adversarios.
�Dijiste "socios", Gunnar?
S�. �Alg�n problema?
Esa nave no representa prosperidad.
Su prop�sito es destruir, subyugar, esclavizar.
Eso no figura en su vocabulario.
Denles lo que pidan.
Pero no revelen cu�n f�rtil es la tierra.
Ojal� se vayan sin descubrir a qui�nes vendi� Gunnar el a�o pasado.
- Bien. - Suficiente.
No les ofreceremos nada.
�Est� claro?
�Ya llegaron!
�Se acercan!
Hola. Soy Sindri, padre de esta aldea.
Bienvenido.
Yo soy el Almirante Atticus Noble.
Leal representante del Rey ca�do.
Le extiendo su c�lido abrazo.
Por favor, padre, cu�nteme de esta bella aldea.
Acomp��eme a la casa comunal.
Beberemos una cerveza y le hablar� sobre la vida aqu�.
Me parece perfecto. Lo sigo.
Aqu� llevamos una vida sencilla.
Nos enorgullecemos del amor de esta comunidad
y de cu�nto trabajamos para sobrevivir.
Su gente luce sana, bien alimentada.
Como su l�der, debe ser art�fice de tal prosperidad.
No, somos una comunidad. No hay un s�lo art�fice.
En los tiempos buenos, todos lo son,
pero cuando las reservas se acaban, hay un �nico responsable.
La carga del l�der.
As� que, como padre, usted comprende
la necesidad de alimentar a sus hijos.
Esperaba que el pueblo de Veldt nos ayudara a dar
con una pandilla de revolucionarios oculta en el sistema.
Mi Comandante, el regente Balisarius, me orden� llevarla a la justicia.
Somos humildes granjeros,
muy ajenos a la pol�tica del Mundo Madre.
Y a�n as� pueden servir.
Los rebeldes han atacado nuestros puertos de provisiones.
Sus l�deres son Devra Bloodaxe y su hermano Darrian.
Su captura es inevitable.
Sin embargo, ha llevado m�s tiempo del previsto,
y nos encontramos escasos de granos.
Y como sabr� o habr� o�do decir, "a barriga llena, coraz�n contento".
Le propongo una colaboraci�n. Ustedes nos proveen de alimentos.
Lo que les sobre, claro.
A cambio, recibir�n...
�El triple del valor de mercado?
Con ese ingreso inesperado, pagar�n cosechadores, robots,
y evitar�n hacer a mano tan ardua tarea.
Nosotros creemos que el trabajo manual nos conecta con la tierra
y honra estos campos sagrados que nos dan vida.
Da tranquilidad saber que uno tiene un rol invaluable
en la vital misi�n de exterminar a los enemigos del Mundo Madre.
- Es una propuesta generosa. - S�.
Si tuvi�ramos excedente que ofrecer.
Estas tierras son pura roca
y dan apenas suficiente para alimentarnos nosotros.
Mis sinceras disculpas, pero debemos decir que no.
No obstante, agradecemos la presencia de un poder
tan benevolente y poderoso.
�No hay excedente?
�Ni un poco?
Pero todo parece muy f�rtil.
Parece alcanzar de sobra para su poblaci�n.
Comprendo que as� lo parezca.
Sin embargo, la escala de la plantaci�n es prueba de la pobreza del suelo.
Los duros inviernos dejan una estaci�n muy breve.
�Qu� dice si compartimos esa cerveza?
Perd�n.
Es s�lo que...
Mire a estas personas hermosas.
Esos rostros rozagantes no pueden alimentarse de campos �ridos.
�Qui�n es el hombre o la mujer que supervisa la cosecha?
Alguien tendr� m�s mano con las plantas.
�Nadie?
S�, se�or.
Soy yo.
Bien.
S�, yo superviso la cosecha.
Si esta gente conf�a en ti, yo tambi�n.
Deseo entender en qu� me equivoco con esta tierra.
Nada m�s.
Bueno, se�or.
Sindri, nuestro amado padre, siempre vela por el bienestar de la aldea
e insiste en tener reservas en caso de hambruna o sequ�a,
como bien corresponde a un l�der.
Pero estas �ltimas estaciones, hemos sido afortunados.
No damos abasto con el excedente.
As� que quiz�
sea posible prescindir de una peque�a parte.
Seg�n la escala de sus necesidades.
Bien.
S�, siempre es sabio tener cierta reserva, �verdad, padre?
S�.
Pero estoy confundido.
Me intriga por qu� dijo que apenas ten�a suficiente para su gente.
- Al parecer, no era cierto. - No, espere.
Almirante, nadie intenta enga�arlo.
Sindri tiene una visi�n m�s conservadora que yo en cuanto a las reservas.
Pero a ambos nos entusiasma una posible sociedad.
Siempre y cuando considere nuestras posibilidades.
Padre, �qui�n es �l?
- Mi... - Nadie importante.
Mi pueblo me encomend� ser su portavoz.
Este hombre carece de autoridad.
Har�a bien en ignorarlo.
Vaya... Una disputa.
No es la comunidad id�lica que vi al principio.
Padre, si me permite,
le ofrezco un consejo al tratar con subordinados que requieren disciplina.
A veces la gente pierde de vista lo que est� en juego y necesita recordar
c�mo tratan los poderosos a quienes no tienen poder.
Almirante.
Sindri...
Por favor.
- No, yo... Jam�s... - Descuide.
Yo...
Le mostrar� a qu� me refiero.
Por favor.
Almirante.
�No, alto!
�No!
�Qu� hizo?
�Cu�ndo estar� mi cosecha?
No...
Le pregunt�, socio, cu�ndo estar� mi cosecha.
- En nueve semanas. - Muy bien.
Regresar� en diez semanas.
Tendr� 10.000 almudes listos para mi nave.
Doce... Apenas producimos 12. 000.
Moriremos de hambre.
No entiendo qu� quiere.
Es simple.
Lo quiero todo.
Bien, escuchen.
Estos equipos van a esa gran casa de piedra.
Eso nos bastar� por ahora.
Marcus, me ayudar�s a desalojar a los residentes actuales.
�Entendido?
Entendido, jefe.
Entendido.
Hola a todos.
Soy JC-1435 de Militares Mec�nicos, defensor del Rey.
Correcci�n, del Rey ca�do.
Es un honor para m� servir.
Yo soy el cabo Aris.
Llevamos provisiones a esa casa, y podr�as darnos una mano.
Gracias, cabo Aris.
Eso se ajusta perfectamente a mis protocolos.
Te hablo a ti, viejo mugriento. Ven aqu�.
�Qu� diablos esperas? �Afuera!
Gracias.
�Qu� miras, por los antiguos Dioses?
Lo siento, esperaba ver si necesitaban m�s agua.
�M�s agua?
As� me gustan.
J�venes, con fuerzas para resistirse.
Jefe.
Mire, nos dejaron un Jimmy.
Es un Jimmy, viejo.
No sab�a que nos quedaba alguno.
Cuidado. El suelo es inestable hasta llegar al puente.
Gracias, cabo Aris, pero creo que no tendr� problema.
No luchan m�s, jefe.
�C�mo que no luchan m�s?
Es algo de su programa.
Cuando mataron al Rey,
depusieron las armas y se negaron a luchar.
Observe. No importa lo que haga, no se defiende.
�Oye!
Cuidado con eso, m�quina est�pida.
Te convertir� en chatarra, idiota. �O�ste?
No me oyes.
�Oye! Alto.
�Y si mejor te disparo a ti?
Podr�a matarte aqu� mismo. A nadie le importar�a.
- �O s�? - Suficiente.
�Qu� dices? �Quieres morir?
�Qu� dices?
Adelante.
Suficiente, dije.
Lleve estas cajas a esa casa ya mismo, cabo.
S�, jefe.
�Alg�n desperfecto?
No, se�or.
Lev�ntate. Ve al r�o a limpiarte.
Los dem�s, dejen de mirar.
Sigan trabajando.
A trabajar, imb�ciles.
T� tambi�n, Marcus.
�Entendido?
- Debo irme. - S�.
Permiso.
Gracias. Muy amable.
- �Eres soldado? - Lo fui hace mucho.
�Me puedo sentar? Soy Sam.
Por favor.
Dime, Sam. �Conoces la historia de nuestro Rey ca�do
y su bella hija, la Princesa Issa?
No.
Me recuerdas a ella.
Seg�n el mito, ella era el C�liz o la Redentora.
La pueri salvatoris.
Incluso antes de su nacimiento,
con mis hermanos juramos dar todo de nosotros,
todo lo que habita bajo esta piel de metal,
para luchar en su nombre.
Por eso, al enterarme en un distante campo de batalla
de que ella hab�a llegado en carne y hueso a nuestro mundo, seg�n la profec�a,
agradec� al Universo
y confi� en que ella augurara una nueva era de paz y compasi�n.
Y que nos llevara a casa.
Ella era m�gica.
S�. M�s que m�gica.
El d�a de su coronaci�n,
ella y los honorables Rey y Reina
fueron asesinados a sangre fr�a por aquellos en quienes m�s confiaban.
Temo que, desde aquella traici�n, hemos perdido parte de nuestro honor.
Creo que nuestra compasi�n, nuestra bondad,
hasta nuestra alegr�a
murieron con esa ni�a.
Yo creo que viven dentro de ti.
�Es culpa tuya, Gunnar!
No sab�a que los matar�a.
No importa. Ya est� muerto.
�Qu� hacemos con los soldados? Seguir�n con la otra casa.
- No s�. - Basta, por favor.
�Qu� tal si entregamos la cosecha y rogamos piedad?
- S�. - Hag�monos imprescindibles.
No podr�n matarnos. Nos necesitar�n.
- S�. - Tiene raz�n.
Sabemos de labranza, y ellos no.
Si ven lo buenos que somos, deber�n perdonarnos la vida.
- S�. - S�.
- �S�? Nos protege nuestra labor. - �S�!
- S�. - S�.
- Nuestra labor. �S�? - �S�!
- S�. - S�.
Decidido.
- Les mostramos cu�nto valemos. - Bien.
Cuando hayamos cumplido nuestra parte,
tendr�n que repensar cu�nto alimento nos dejan.
- S�. - S�.
Podemos apelar a la humanidad de los caballeros del granero.
- Recapacitar�n. - Bien.
As� que decidiste huir.
Cre� que te hab�as cansado de eso.
Los o�ste. Deliran.
Esperan piedad, y vieron lo que pas� con Sindri
con sus propios ojos.
Cuando te vi entre los restos de esa nave,
pens� en dejarte ah�.
Tem� que nos trajeras problemas.
Pero �lamento por un instante haberte tra�do a nuestras vidas?
No.
Ya eres una de nosotros.
Sin embargo, te marchas cuando m�s te necesitamos.
Cuando tu gente te necesita.
No puedo.
O sea, no quieres.
Este sitio ya est� perdido.
�Y si eso pudiera cambiar?
�Y si luch�ramos no s�lo nosotros, sino otros?
- �Qui�nes vendr�an a luchar? - �Otros!
Otros con motivos para odiar todo lo que simboliza el Mundo Madre.
Kora, conoces este Universo mejor que yo.
�Y si hallaras a los guerreros que persigue ese tal Noble?
�A los forajidos, para que luchen a nuestro lado?
Si hallo guerreros para Veldt, la aldea tendr� esperanza.
Con esperanza, luchar�n y perder�n.
No quiero su sangre en las manos.
Tampoco dar mi vida por nada como todos ustedes.
Mira esto.
�Oye, aguatera!
- Ven aqu�. - �Qu� sucede?
�Necesita m�s agua?
S�lo un poco de agua.
�Basta!
�O qu�?
�Auxilio!
�Por favor, ayuda!
�Auxilio!
- �Calla! - �Su�ltenme!
- �Auxilio! - �C�llate!
No. �Por favor!
- C�llate. - �Que alguien me ayude, por favor!
- �Auxilio! �Su�ltenme! - �C�llate!
�Su�ltenme!
�No!
Buen chico. �Qu� tienes en mente?
Voy a atarte a un poste y hacerte mirar todos los d�as
c�mo ella pasa de granjera a prostituta.
Marcus, mi buen hombre...
Todo esto suena lindo,
pero no har�s nada.
No hasta que la estrene yo.
Luego, para ustedes.
Para todos ustedes.
�Su�ltela!
�Basta!
Basta.
El postre. Perfecto.
Vayan por ella.
Por favor.
La matar�.
�Eso quieren?
Miren qui�n decidi� venir.
M�tala. M�talos a ambos.
�Qu� esperas? Te di una orden.
Mata a los...
Vamos a tener que luchar.
Kora, quiz� necesites esto.
La encontr� donde te estrellaste.
La hab�a dado por perdida.
Nuestra cultura no sabe de estas armas.
Tem� que fuera peligrosa.
Hiciste bien.
Gracias.
�Ad�nde ir�s?
Hay alguien, un general llamado Titus.
Fue un h�roe del Reino
y us� sus fuerzas contra las del Mundo Madre.
Deber�a seguir por ah�.
Si diera con �l y hombres para que �l gu�e...
Gunnar.
El a�o pasado, en Providence, le vendiste a la resistencia.
S�. Conoc� a un hombre all� que me present� a los insurgentes.
Los Bloodaxe.
- �A�n ser�as capaz de hallarlos? - Es posible.
�Me llevas con �l?
Por supuesto.
�Oye! �Trae un uraki m�s!
�Un general y un ej�rcito?
Tal vez no todo est� perdido.
Ten cuidado.
Buen viaje... a ambos.
�Eras soldado del Mundo Madre?
�Luchabas por el Reino?
Podr�a decirse.
De alto rango, supongo.
�Te buscan por deserci�n?
Por eso y m�s.
Bien.
�Alguna otra pregunta?
No s�lo nos matar�n, �verdad?
Entiendo que dieran un ejemplo con Sindri
para tenernos a raya,
pero somos granjeros, no una amenaza.
�C�mo sabes que nos destruir�n?
Cuando llegaron a mi mundo, yo ten�a nueve a�os.
Nunca pidieron nada.
No hubo condiciones.
S�lo ansias de destrucci�n.
Al mando de las fuerzas del Mundo Madre iba un joven general llamado Balisarius
que gozaba del �xtasis del combate.
La gente de mi mundo se hab�a defendido con valent�a,
pero as� s�lo hab�an logrado enfurecer al joven general
y darle la excusa para descargar su ira con los inocentes.
Yo me hall� frente a frente con Balisarius,
que amaba comandar sus tropas
no desde la torre de mando de sus naves,
sino en el campo de batalla.
Balisarius mat� a mi familia entera y me llev� con �l.
No s� por qu� me perdon� la vida.
Por qu�, de los cientos de miles que masacr�,
decidi� que yo viviera.
Supongo que vio algo en m�.
Alguien con quien compartir su dolor.
Me llamaron Arthelais
y me entrenaron y ense�aron las historias del Mundo Madre.
Durante cinco a�os, viv� en esa nave con sus soldados,
mi �nica familia.
Sin ternura.
S�lo las duras lecciones de la guerra.
A menudo, �l me llevaba en misiones diplom�ticas.
Yo era su hija.
Su protegida. Su alumna.
Era una de ellos.
Hija de un Comandante condecorado.
Fui amiga del Rey y la familia real
y viv� una vida privilegiada.
Pero, al margen de mi estatus social, yo deb�a cumplir mi deber.
Luchar por el Mundo Madre.
En la Academia Militar, te incentivan a buscarte un amante.
Alguien a quien defender con la vida
cuando la pol�tica de expansi�n es abstracta,
y la raz�n de la conquista se pierde en el salvajismo del combate.
�Vamos! �Andando! �Vamos!
As� que a los 18 a�os, me convert� en oficial y recib� mis �rdenes.
Luch� por el Rey en mundos distantes,
bajo la bandera de la gente que asesin� a toda mi familia
y destruy� mi mundo.
Me hab�an entrenado,
quebrado y reconstruido a su imagen.
Te lo estoy contando para que sepas qui�n soy.
Preguntaste c�mo s� que los destruir�n.
Es lo que har�a yo.
CIUDAD PORTUARIA DE PROVIDENCE VELDT
Halcones.
Cazarrecompensas.
Trabajan para el Imperio.
Espera.
No.
Es el hombre al que venimos a ver.
El que me present� a los Bloodaxe.
�Te dieron alg�n otro medio de contacto?
No. Dijeron que se refugiaban en un planeta llamado Sharaan,
- protegidos por el Rey Levitica. - Levitica.
Ven.
Carbost.
Creo que el mejor modo de hallar a los Bloodaxe
es contactar a los leviticanos.
Quiz� sea un riesgo.
Busquemos al general Titus. Luego, a tus rebeldes.
�Ella es tu due�a?
L�rgate. No est� a la venta.
Aqu� todo est� a la venta. �Cu�nto?
- Tengo un cuarto arriba... - No.
Con s�banas relativamente limpias.
Es una oferta muy generosa. Pero no...
Te garantizo que, para la ma�ana,
vas a rogarme m�s.
Dije que te largaras.
Vamos, mam�.
Deja que venga a jugar.
Debes irte.
Escucha bien, perrita celosa...
T� escucha bien. Te dije que te fueras.
Busco informaci�n.
�Alguien oy� hablar del general Titus o sabe d�nde puede estar?
Por supuesto, el general Titus.
Un loco desgraciado.
Combati� contra el Mundo Madre
en la batalla de Sarawu.
�Conoces su paradero?
Lo �ltimo que supe fue que peleaba en el coliseo de P�lux.
Si fuera usted, tendr�a cuidado, se�orita.
El �ltimo cazador que fue por �l acab� con la cabeza en una pica
en la entrada del coliseo
como advertencia de no molestarlo.
As� que est� en P�lux.
- �Ese es tu plan? - Ese es mi plan.
�Qu�?
Necesitamos una nave para ir all�.
Vas entendiendo.
�Oye! �Perra!
Debiste haberme matado.
Ahora vas a morir.
Tienes una sola oportunidad de dar la vuelta e irte.
�Todos nosotros tenemos una sola oportunidad?
M�tenla.
Impresionante.
�Los halcones que te pagaron serv�an en el Mundo Madre?
- Detesto a los cazarrecompensas. - No pregunt�.
Y para que quede claro, yo tambi�n los detesto.
�Eres sicario?
No. Eso no es lo m�o.
Soy m�s bien un oportunista, por as� decirlo.
Todo un h�roe.
Espera.
Miren. O� lo que dijeron ah�,
que quieren ir a P�lux.
Podr�a ayudarlos.
Comprende que somos simples granjeros.
Buscamos soldados para enfrentar al Mundo Madre.
Tenemos algo de dinero, pero no te har�s rico.
S�, entiendo.
Pueden pagarme lo que les parezca.
�Soldados para enfrentar al Mundo Madre?
Mi nombre es Kai.
Vamos, tengo mi nave en el puerto.
Bien. Fijamos rumbo para P�lux.
Antes debo parar en Neu-Wodi.
Ah� hay un ranchero.
Tiene un hombre que quiz� les sirva.
�Vale la pena?
No tenemos tiempo que perder.
Creo que les gustar�.
�Nunca saliste del planeta?
No.
�Qu� hac�as en la granja?
Superviso la cosecha, la plantaci�n, catalogo semillas y vigilo que...
Qu� genial. Suj�tate fuerte.
Adelante.
Casio, eres t�. Bien.
Recibimos un comunicado de los halcones.
Solicitan reunirse con nosotros.
Al parecer, capturaron a una criatura
que tiene informaci�n clave sobre los insurgentes,
Devra Bloodaxe y su hermano.
�Bloodaxe?
Bueno...
Eso es excelente, Casio.
Inf�rmame cuando lleguen.
- S�, se�or. - Oye.
HACIENDA DE FRONTERA NEU-WODI
Vaya, el desgraciado de Saaldorun.
- �Qu� te trae hasta aqu�? - Extra�aba tu sonrisa.
�A�n tienes a ese tipo encadenado atr�s?
�Tarak? S�, trabaja para pagar su deuda.
Unas 25 estaciones m�s, y estamos a mano.
�Qu� te importa?
�Podemos hablar con �l?
Quiz� te propongamos un trato.
Si hay dinero en juego...
�Oye!
�Oye! �Tarak!
Esta gente quiere hablar contigo.
- �Por qu� la cadena? - Por una larga serie de errores.
Si van a acusarme de cr�menes contra el Mundo Madre,
soy culpable. H�blenlo con �l.
No. No venimos por eso.
Somos de una peque�a aldea y buscamos contratar a guerreros
para entrenarnos y protegernos de una fuerza del Mundo Madre.
- No soy amigo del Reino. - Bien.
Eso es bien sabido.
Con gusto luchar�a con ustedes,
pero hay una deuda a mi nombre,
y yo pago mis deudas.
�Cu�nto le debe?
Unas 300.000 darams cubrir�an todos mis perjuicios.
Tonter�as.
No tenemos tanto dinero.
No tienen dinero.
Bueno, me encanta apostar.
Ah� est�.
�La apuesta?
Si Tarak doma a ese animal de afuera, su deuda queda saldada.
Pero si no lo monta,
todos ustedes acaban con cadena y grillete.
Ese es el trato.
�M�s fuerte!
�La cola!
�Puedes montarlo?
S�... Puedo montarlo.
�Jala fuerte!
�No dejes que se resista as�!
Suelten.
Te har� pedazos.
Suelten sus sogas y ap�rtense. Ya.
Como quieras. Su�ltalas.
No voy a hacerte da�o.
Est�s lejos de tu hogar, al igual que yo.
T� y yo
somos parecidos.
Nos han hecho da�o.
Nos traicionaron. Perdimos la confianza.
Ambos conocemos el miedo.
Y el peor miedo que enfrentamos...
es el miedo a nosotros mismos.
Eso es.
Mostremos que no tenemos miedo.
Mostremos que somos m�s que los grilletes que nos sujetan.
Calma. Vamos.
All�.
S�.
Tranquila.
Hickman, hice lo que pediste.
Tu deuda est� saldada.
Tr�tala bien.
�Vayan! �Salgan!
�Oye!
No.
Oye.
No.
Eso es.
�Tarak! V�monos.
Esto estuvo bien. �Alg�n otro conocido de camino?
Quiz� tenga un par de ideas.
PLANETA DE MINAS DE COBALTO DAGGUS
�Cu�l es el trabajo?
Representamos a una aldea en un peque�o planeta llamado Veldt.
Corre riesgo de ser aniquilada por ej�rcitos del Mundo Madre.
Buscamos guerreros
que se unan a la lucha.
Dada tu reputaci�n,
pensamos que tal vez te interesara.
- N�mesis, por favor. - Suj�tenla.
Ay�dala. Por favor.
No te acerques.
S�lo quiero hablar. Nada m�s.
Estoy claramente angustiada, es verdad.
Pero no soy est�pida.
S� a qu� viniste. Quieres a la ni�a.
As� es.
No te dar� esta.
Esta es m�a.
Tiene una madre que la espera.
Que la extra�a.
�Por qu� me importar�a el dolor de esa madre
si a nadie le importa el m�o?
Antes de que ellos llegaran, este era mi hogar.
Saborea el aire.
Envenen� mi cuerpo.
Debilita mis huevos, y ahora mis hijos no pueden emerger.
Merezco justicia.
Comprendo.
Pero esta no es la manera.
Existe una diferencia entre justicia y venganza.
�S�?
No estoy tan segura.
Conozco el dolor de madre.
Conozco la soledad de ese dolor.
Pero no lastimar�s a la ni�a.
No te lo permitir�.
Te creo. Pero comprende esto.
Matar� a esta ni�a
y continuar� matando
hasta que toda madre llore arrepentida
por haber venido a las minas de Daggus.
�Mierda!
Vamos.
V�monos.
Ven. �Atr�s!
Ven aqu�.
Vaya. Eso fue...
Fue sensacional.
No lo celebren.
No hay honor en esto.
Podr�a ser cualquiera de ustedes quien yace aqu�
en las entra�as de un mundo olvidado
en nombre de la venganza.
Les aconsejo que lo recuerden.
Estuviste bien antes. Con la ni�a.
- S�lo trataba de ayudar. - Pero no es natural para todos.
Para ti, s�.
En casa, salvaste a Sam sin dudarlo.
Vale la pena morir por la virtud de la bondad.
Estoy convencida.
No siempre lo estuve.
Te cont� que luch� en innumerables mundos.
Mis victorias llegaron a o�dos de mi padre adoptivo...
y del Rey.
Por mi lealtad y servicio,
me ascendieron a guardia de �lite de la familia real.
El nombramiento fue obra de mi padre.
No pod�a saber que era algo m�s.
Me dieron el honor
de ser guardaespaldas de la Princesa Issa.
La Princesa llevaba el nombre de una antigua Reina: Issa,
la que da vida.
En las antiguas historias,
se dec�a que la Reina ten�a el poder de dar vida.
Parec�a un mito o una met�fora
en reacci�n a las generaciones de guerra y conquista.
Pero la historia cautiv� a la gente.
Y se cre�a que la Princesa, mi Princesa, ten�a el mismo poder.
En m�s de una ocasi�n, vi cosas que... no pod�a explicar.
Cosas que me llevaban a pensar que ella era diferente.
Especial.
Una vez, el Rey me dijo...
Cuando ella sea Reina,
creo que aportar� la compasi�n que yo he perdido
tras tantos duros a�os de guerra.
"Ser� el amanecer de algo mejor".
- Su amistad la protege. - Que nuestra amistad la proteg�a.
Yo cre�a en ella,
en su bondad.
Cre�a en su capacidad de salvarnos.
ARENA DE GLADIADORES DE CASTOR LUNA DE P�LUX
El gran general Titus.
Gracias.
Bien.
�Segura que es buena idea?
Vamos a limpiarlo y a ponerlo sobrio.
- S�, con eso bastar�. - Vamos.
- Vamos. - Lev�ntalo.
- Vamos. - �Su�ltenme!
�Qu� creen que hacen?
Suficiente. Gracias.
�Comand� los rangos orientales del antiguo Rey?
�No es acaso el general Titus? Una leyenda.
No s� qu� est�s balbuceando.
�Por qu� no me dejas en paz?
Porque mi mejor esperanza es tener enfrente a ese general de anta�o.
�Qu� quieres de m�?
Mis hombres murieron porque me rend�.
Estoy cansado de revivir esa pesadilla d�a tras d�a.
Ahora v�yanse, por favor, y d�jenme morir en paz.
No creo que su destino sea morir aqu�...
General.
Deja de llamarme as�. No poseo rango ni privilegio.
Vine a hacerle una oferta.
Una oportunidad de redenci�n.
- No existe redenci�n para m�. - �No tengo tiempo para la l�stima!
�Y todos los muertos que otrora comand�?
�Qu� hay de ellos?
Si no desea redenci�n,
�qu� tal venganza?
��l sabe d�nde est�n los insurgentes?
S�, se�or.
Lo escucho.
�Me dejar� ir si le digo lo que s�?
Lo liberar�. Le doy mi palabra.
Llevo una estaci�n entera sin ver a Devra Bloodaxe,
pero entonces estaban en Sharaan, bajo la protecci�n de un Rey llamado...
Levitica.
Contin�e.
Fue hace tiempo, pero sin duda estaban ah�.
Hable con �l, con Levitica.
Eso har�. Gracias.
�Ten�amos un trato!
S�, exacto.
Lo libero.
Analicen su cerebro a ver si podemos extraer alg�n dato m�s.
Luego iremos a saludar al Rey Levitica.
S�, Almirante. Fijar� el rumbo a Sharaan.
V�monos.
PLANETA NATAL DEL REY LEVITICA SHARAAN
Se aprecia su paciencia.
Y le aseguro
que Devra est� al tanto de su presencia.
La decisi�n de cu�ndo recibirlos es inminente.
Gracias, Levitica, honorable Rey.
Aguardamos su llegada.
Miren.
Granjero, �por qu� nos contactas desde esta nave desconocida y sin bandera?
Tras nuestra �ltima reuni�n, supuse que ten�amos cierta confianza.
Compramos tus granos para alimentar a los combatientes.
No confundas tu negocio con nuestra revoluci�n.
Comprendo.
Esta visita representa un gran riesgo para todos nosotros y nuestro benefactor.
Pero ya no necesitamos tus granos.
La bondad del Rey Levitica ha sido m�s que suficiente,
as� que sugiero que partan de inmediato.
No venimos a vender granos.
Un acorazado visit� la aldea de Gunnar y amenaza su existencia.
Reclut� a estos guerreros
y di mi palabra de llevarlos a defender a los granjeros.
- Pero se nos acaba el tiempo. - �Qu�?
�Este grupejo contra un acorazado?
Por eso venimos. Ustedes tienen hombres y naves.
Con ustedes, montar�amos una defensa.
Y, por supuesto, les pagaremos con el excedente de nuestra cosecha.
Es todo lo que tenemos.
�Mis fuerzas contra la Mirada del Rey?
Es un suicidio.
Unos cuantos combatientes no destruir�n esa nave.
Esa nave y los hombres que lleva a bordo son destructores de mundos.
Lo siento, es imposible.
Este hombre no es un revolucionario.
Es un simple granjero.
Pero aunque le pagaran,
su gente labr� la tierra con las manos para alimentarlos a ustedes. �A todos!
Y debido a esa transacci�n,
su aldea fue amenazada por el Almirante Noble,
que busca acabar con su revoluci�n.
Entiendo.
Yo ir�.
Gracias.
Hermano, hablemos.
Nuestras pocas victorias han sido siempre t�cticas.
No podemos contra la Mirada del Rey.
Si el granjero nos encontr�, pronto tambi�n nos encontrar� Noble.
Y no dejar� que caiga otro mundo en nuestro nombre.
�Qu� hay de tus hombres?
Son due�os de sus vidas.
Estas personas acuden a nosotros
porque no tienen a nadie m�s.
Vienen en busca de nuestra ayuda
contra un acorazado del Mundo Madre.
�No es eso por lo que luchamos?
�No son ellos quienes una vez fuimos?
Si no ayudamos a proteger el hogar de estos granjeros desafiantes,
la revoluci�n no tiene sentido.
En libre albedr�o,
�qui�nes est�n dispuestos a morir por nuestro ideal
en lugar de ocultarse tras �l?
Milius.
No me sorprende.
�Qui�n se asegurar� de que vuelvas entero si no voy?
Agradece a Levitica y abandona el planeta.
Hermana, hasta que volvamos a vernos.
Quiz� no sea un suicidio.
�Por qu� acept� ayudarlos?
�Bloodaxe? �Crees que no debi� aceptar?
Parece corto de miras.
Debilita lo poco
que queda de como quieras llamarla...
Resistencia, insurgencia.
�Para qu�, Kora?
�Para ser exterminados por un acorazado?
La culpa es una fuerza poderosa.
S�, la culpa. El bajo fondo del honor.
Quiz� yo lo haya tenido alguna vez.
Honor.
�Puedes creerlo?
Es cierto.
�Qu� crees?
Tengo diez, 15 estaciones, como mucho, antes de que le robe al hombre equivocado.
Antes de que alg�n terco hijo de perra me apu�ale en un bar.
Igual es culpa de ustedes.
Este deseo de ser un hombre honorable.
Si tuvieran m�s resistencia, no necesitar�an tanto que me uniera.
�Luchar�s con nosotros?
Me lo est�n rogando.
Kai, no te lo rogamos.
Bueno, me lo piden.
Si me lo permiten.
Vaya.
Hay una complicaci�n.
Lo que llevo en la bodega.
Mis compradores est�n en Gondival.
Y no son famosos por su paciencia.
Quiz� deba poner fin a mi vida como ladr�n antes de ir a luchar con un acorazado.
Adem�s, dijiste que me necesitas.
- No dije eso. - Creo que s�.
Fijar� el rumbo y les avisar� que vamos.
Mierda, �ahora soy uno de los buenos?
Se lo imploro...
�Por favor!
Le dije la verdad.
No tengo nada m�s.
La verdad
es que asil� a notorios enemigos del Mundo Madre,
cur� sus heridas, repar� sus naves averiadas,
todo por seguir su c�digo moral de honor y caridad.
Nuestra civilizaci�n ha vivido y prosperado por 10.000 a�os
guiada por los principios del honor y la caridad.
S�. S�, el honor y la caridad.
�Ve eso?
Esa nave se llama Mirada del Rey.
En honor de nuestro padre ca�do.
As� que...
comprendo lo del honor.
Lo de la caridad, no.
Nuestro Rey mostr� caridad a un extranjero como usted,
y por ello fue asesinado.
La nave fue as� bautizada en memoria del poder de esa mirada benevolente
que se perdi� por culpa de la caridad.
Y para recordar que, si Dios quiere que dicha mirada se pose sobre nosotros,
aunque m�s no sea por un instante,
nuestra vida cambia para siempre.
Hoy se posa sobre usted.
Tenemos permiso para atacar.
Confirmado.
Disparen.
Se�or, recibimos mensaje de uno de los halcones.
Est�n acerc�ndose a los Bloodaxe.
Por fin una buena noticia.
Preparen hiperlanzamiento.
Ir� yo mismo a buscar a los perros traicioneros.
��rdenes para la Mirada del Rey, se�or?
Una vez arrasado el planeta,
nos reuniremos, extraeremos la ubicaci�n de los dem�s insurgentes
y los destruiremos de una buena vez.
S�, se�or.
ALMAC�N DE COMERCIO SIN REGISTRAR GONDIVAL
Kai dijo que eran estas cajas.
- Aqu� hay una. - Bien.
S�, bajen las grises.
- Est�n marcadas. - Bien.
Por Dios, no miren el contenido. No quiero que piensen mal de m�.
�D�nde las ponemos?
- Hay espacio bajo el puente. - Bien.
D�jenlas del otro lado del puente.
Descarguemos y v�monos de esta roca desolada.
Me alegrar� dejar atr�s esta vida.
Bien.
Voy a verificar el manifiesto.
�Pilotos!
Tras amarrar esas naves, intenten cargar combustible.
Y ustedes dos, �vigilen desde arriba!
�C�mo vamos?
Todo listo.
- Bien, avancemos. - S�.
En sus marcas.
Esto no me gusta.
De rodillas.
No es momento para ser h�roe.
�Cu�ndo?
En Veldt, en Providence, la primera vez que escuch� su historia.
Con sus ideales de resistencia, supe que pod�a reunir algunas cabezas.
Por ejemplo, Tarak.
Su mundo, esclavizado.
Despu�s, N�mesis.
Toda su familia, asesinada.
Pero �el general Titus?
�Tienes idea de cu�nto vale �l s�lo?
Todos querr�an intentar
vengarse del Reino de alg�n modo,
aunque el pago fuera s�lo un saco de granos.
Luego, t�. Kora.
�O debo llamarte Arthelais?
El premio mayor.
�Sabes qu� hizo el Mundo Madre en mi planeta?
No lo destruy� sin m�s.
Tortur� a cada hombre, mujer y ni�o.
Los dej� moribundos y los quem� vivos desde una �rbita baja.
�Sabes qu� aprend� de eso?
A nunca estar del lado incorrecto de la historia.
�Eso es lo que crees que hacemos?
No.
Eligieron el lado que ni entra en los libros de historia.
�Qu� pas� con el honor?
Eso. �Qu� pas�?
Eres una basura.
�A qui�nes tenemos aqu�?
�A qui�nes?
Comandante Bloodaxe.
L�der de la insurgencia
que la Mirada del Rey vino a detener en este rinc�n del Universo.
�l s�lo ya asegurar� mi puesto en el Senado.
Ser�a un descuido no mencionar que estamos en presencia de la realeza.
Tarak Decimus.
�O debo decir Pr�ncipe Tarak?
General Titus.
No requiere presentaci�n.
Lo preceden sus actos en la batalla de Sarawu.
El granjero.
El granjero ambicioso.
Me enorgullezco de nunca dejarme sorprender.
Pero heme aqu�.
Comprendo qu� hacen aqu� todos ellos... excepto t�.
�Qu� pod�as ganar t� al montar tan... endeble resistencia?
Dime.
S�.
La legendaria espadachina conocida con el nombre de N�mesis.
Asesin� a 16 oficiales imperiales de alto rango
y a su comitiva de seguridad.
Todo en busca de venganza por sus hijos asesinados.
Por supuesto.
Me pareci� reconocer algo en ti
en esa aldea inmunda.
All�, entre esa gente sencilla,
la fugitiva m�s buscada del Universo conocido.
La-que-deja-marcas. Arthelais.
�Sabes lo que has hecho por m�, Arthelais,
al presentarte as�?
Al poner sus cuerpos a los pies del regente,
ser� un h�roe del Reino.
Escribir�n canciones sobre mis proezas.
Ni que yo hubiera hecho todo.
Pong�monos en marcha, �s�?
Los transportaremos paralizados, por si alguno se pone vivaracho.
De pie. Tengo una tarea para ti.
Mira... Bien.
Si te portas bien, quiz� al menos t� salgas vivo de esta.
Eres un enfermo.
Y t�, un cobarde.
S�lo debes jalar el gatillo.
No lo har�.
S�, lo har�s.
T� puedes. S�lo jala el gatillo.
S� que est�s enamorado de ella.
Kora.
Gunnar.
Lo siento mucho.
T� puedes.
�Pilotos! �A sus naves!
�Su�ltame! �Debemos irnos!
�No!
Esto es perfecto.
Dieron sus vidas por nosotros.
Cre�an en su causa.
�Qu� mejor raz�n para morir?
Y yo deb� morir con ellos.
S� alguna que otra cosa
sobre la culpa de seguir adelante cuando pierdes a tus compa�eros de armas.
H�nralos.
Con todo tu ser, desde ahora.
Ll�valos contigo.
Esto que hicimos hoy fue un golpe al Mundo Madre.
Delincuentes, gente insignificante que venci� a una m�quina de guerra.
Este �nfimo desaf�o da voz a los que no la tienen.
Es m�s que un cretino oficial ca�do junto a algunos de sus hombres.
Es el comienzo de algo.
�Qu� har�n ellos ahora?
Las tripulaciones del Imperio no son c�lebres por su valor.
Tras la muerte de un Almirante, el protocolo exige regresar.
Eso es bueno.
Igual nos pagar�n, supongo.
Un trato es un trato.
El pago nos espera en Veldt.
Te lo agradezco, Gunnar. Nunca confi� en ese piloto.
Todos se lo agradecemos.
�l nos salv�.
Estuve pensando.
�Es cierto lo que dijo el cazarrecompensas?
�Que eres Arthelais?
Kai era un mentiroso y un ladr�n que casi los vende a todos.
�Algo m�s, general?
No me digas general.
�La ven?
Ah�.
Esa es nuestra aldea.
Nuestro hogar.
Hogar.
Nunca tuve un lugar al que llamar as�.
Es casi una pena que mataras al hijo de perra Noble,
y ya no debamos luchar.
Este habr�a sido un bello lugar donde morir.
S�, es cierto.
Vamos.
Prep�renlo para transmisi�n.
Balisarius est� esperando.
Se�or, �lo estabilizamos primero?
No, no haremos esperar al regente.
Neurov�nculo.
V�nculo establecido.
Conexi�n realizada.
La se�al es fuerte.
Env�enlo.
Amo.
Balisarius.
La encontr�.
Encontr� a Arthelais.
La-que-deja-marcas.
- �Seguro que es ella? - S�, se�or.
Estaba junto al deshonrado general Titus y Darrian Bloodaxe.
Estamos a punto de capturarlos.
D�game, Comandante,
�crey� que esta ser�a una buena noticia?
�Que mi hija, Arthelais,
una de las guerreras m�s premiadas y peligrosas
en la historia del conflicto armado, sea parte de la incipiente insurgencia?
�Debe alegrarme
que se haya unido al genial Comandante de campo de batalla, el general Titus?
Se�or, casi la tenemos.
D�jeme traerle su cabeza.
Francamente, la cabeza que corre m�s peligro es la suya.
Aplaste hasta al �ltimo miembro de esta insurgencia, �me oy�?
Y luego capture a mi hija viva
y traiga a mi preciada ni�a ante m�.
As� la crucifico a la sombra del Senado.
Si no me la trae,
la ejecuci�n p�blica
que har� temblar a los Senadores
y cuyos gritos retumbar�n en los pasillos de m�rmol
ser� la suya.
�Logr� volver?
No s�.
No hay latido ni actividad cerebral.
Dale con todo.
FIN DE LA PARTE UNO
Por favor califica este subtitulo en www.osdb.link/gcfx6 Ayuda a otros a elegir el mejor
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.