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PRIMO BAS�LIO
Con permiso. Disculpe. Con permiso.
Sebasti�o, dile que despu�s de este trabajo, tenemos que salir m�s.
Construyo una ciudad. La nueva capital.
Deber�an traer la capital a S�o Paulo,
- que mueve el pa�s. - Si conocieses el proyecto,
- no dir�as eso. - Est� en medio de la nada.
Es un concepto nuevo de capital.
No s� el concepto, pero mucha gente se est� enriqueciendo.
�En serio? �Lo ves, cari�o?
- Y todo porque Brasil gan� la Copa. - Brasil no, Santos.
�Bas�lio!
�Prima!
- �Qu� cambiada est�s! - �Vieja?
Preciosa.
Me he casado.
No puedo creer que me hayas hecho eso.
�Qu� haces en la ciudad de la llovizna?
Ver si es verdad que S�o Paulo no para.
Y morir de pena por haberte perdido.
De hecho, mi coraz�n nunca se fue de aqu�.
Ven. Ven, quiero presentarte a Jorge, mi marido.
M�s tarde. Me esperan unos amigos.
Con permiso. El se�or Goldberg te est� buscando.
Te llamo.
Bas�lio es primo de Lu�sa.
- Va a montar una f�brica. - Vive en el extranjero.
Llevamos la parte jur�dica.
- Para Willis Overland. - Es francesa.
No sab�a que era tu primo.
Cari�o, �mandas a alguien a recoger un encargo de la costurera?
Claro.
Jorge.
- �Y si llama mi primo? - Inv�tale a comer.
- A fin y al cabo, es tu �nico pariente. - Eso, si no se esfuma.
�Mandar�s a alguien a la costurera? Hazlo por tu mujercita.
Si lo tuvi�semos, no estar�amos sufriendo tanto.
Amor m�o.
Perd�name.
- Do�a Leonor est� en la puerta. - �Qu� pasa, criatura?
- Do�a Leonor est� en la puerta. - Madre m�a,
- �le has dicho que estaba? - No sab�a que no debiese.
Nunca sabes nada, �no?
- He roto con Mendon�a. - �Si estabas tan enamorada!
- Yo tambi�n lo cre�a. - Siempre te confundes.
No imaginaba que existiese un hombre a quien le diera asco besar una concha.
�Leonor!
- �Jorge? - �Ya basta!
Leonor, no te imaginas a qui�n vi en la �pera.
- A Marlon Brando. - A mi primo.
�No!
�Bas�lio?
- Bas�lio era muy guapo. - Est� m�s viejo...
- M�s hombre. - �Y qu� pas�?
- Soy una mujer casada, Leonor. - Yo tambi�n.
Hablando de eso, �puedo?
�Hola? �Cari�o!
�Est�s en casa, querido? No me esperes a cenar.
Estoy en casa de Lu�sa y ha mandado hacer una sopa.
No pasa nada. Un beso, amor m�o.
No te preocupes, tonta.
La "sopa" que voy a tomar es un estudiante de Medicina.
Largo de S�o Francisco. �Qu� lugar!
Inadmisible. �Es inadmisible, Lu�sa!
�Recibir a esa arrabalera en nuestra casa!
Esa mujer tiene amantes, Lu�sa. No lo admito. �No lo admito!
- Tranquil�zate. - �C�mo?
Todo S�o Paulo conoce las historias de Leonor "Manilla".
Ya te lo dije, no me gusta esa amistad. Y menos en nuestra casa.
Si la veo aqu�, soy capaz de... Qu� s� yo.
Adm�telo, �tengo raz�n o no?
Claro, Jorge.
Claro que la tienes.
Oye, Juliana, no es asunto tuyo qui�n viene a esta casa.
No ten�as por qu� cont�rselo al patr�n.
- Ha sido �l quien... - Mentirosa.
Sab�as muy bien que a Jorge no le gusta ella.
Mira, Juliana, estoy hasta aqu� de ti. �Hasta aqu�!
�C�mo lo supo?
- Quiero pedirte un gran favor. - Tus pedidos son �rdenes.
- Dos whiskies, por favor. - Mientras est� en Bras�lia,
- si puedes... - Algo para picar.
...busca a Lu�sa de vez en cuando. Pr�stale un poco de atenci�n.
- Claro. �Pasa algo? - No. Lu�sa...
Ya la conoces, es un poco despistada. A veces parece que no piensa.
Recibi� a Leonor en nuestra casa.
- La "Manilla"? - Madre m�a. Hielo, por favor.
�Puedes hacer eso por m�?
Ll�mala de vez en cuando, hazle una visita. Dale consejos, si hace falta.
Mujeres. Ya sabes c�mo son.
�Me juras que pensar�s en m� siempre?
- Claro, amor m�o. - Entonces, j�ralo.
Lo juro, lo juro. Tengo que irme.
�Ay, Juliana, qu� susto! Pareces un fantasma, por Dios.
Perdone, do�a Lu�sa, pero hay un hombre preguntando por usted
y no s� si debo dejarle entrar. Dice que es su primo.
�Bas�lio?
�Claro que s�, criatura! �Parece que no piensas!
No le hagas esperar. �Venga!
- Hola. - Est�s preciosa.
Esperaba que me llamaras. Juliana, caf�.
He decidido darte una sorpresa.
Qu� pena. Jorge viaj� la semana pasada. Ten�a muchas ganas de conocerte.
No faltar�n oportunidades.
Le ha invitado Oscar Niemeyer a trabajar en la nueva capital.
Ese delirio de Juscelino.
�Qu� me dices de ti, Bas�lio? �Sigues soltero?
Solter�simo. Me has cambiado por el ingeniero.
T� tambi�n hiciste promesas que no cumpliste.
Ibas a escribirme semanalmente, �te acuerdas?
Mi primer a�o en Europa fue muy dif�cil, Lu�sa.
- Sufr� mucho. - �Te quedas por mucho tiempo?
S�lo hasta que la f�brica produzca el primer coche.
Aunque, despu�s de verte, va a ser dif�cil dejar Brasil.
Parece que se est�n divirtiendo.
Al menos se distrae un poco, la pobre.
Se qued� triste con el viaje del patr�n. A un hombre se le echa en falta, �mucho!
- Es m�s guapo que el patr�n. - �Desde cu�ndo entiendes de hombres?
Las vacaciones en la hacienda fueron los mejores a�os de mi vida.
Nuestro noviazgo...
�Tu marido lo sabe?
- �Francia? �Es verdad que es tan bonita? - No tanto como t�.
Pero, �ninguna novia, Bas�lio? �Cu�ntame!
Un coqueteo aqu�, otro all�...
Nada serio.
Compromisos, trabajos, fiestas oficiales...
No paro, Lu�sa.
Me es dif�cil mantener una relaci�n.
�Si supieses cu�nto hace que no voy a una fiesta!
Una de las m�s bonitas fue la boda de Grace Kelly con Rainier. Inolvidable.
- �Fuiste a la boda de Grace Kelly? - Un compromiso.
Pero fue una fiesta magn�fica. No puedo negarlo.
Por eso no vuelves. As�, ni yo volver�a.
�Y tu madre?
�Qu� tal est� la t�a Joj�?
- Muri�. Hace m�s de cuatro a�os. - �Oh, Lu�sa! �Un alma tan delicada!
- �Est� en el pante�n de la familia? - Debajo de la abuela Elisinha.
Quisiera ir a verlas.
�Me acompa�as?
La abuela Elisinha, el t�o Afonso...
�Te acuerdas del t�o Afonso? A ese tartamudo le encantaba dar discursos.
- Ha salido. Ha ido al cementerio. - �Al cementerio?
Con su primo. Don Bas�lio. �Quiere esperar?
No. No. No hace falta. D�le recuerdos.
Fue el �xito del verano en Saint-Tropez.
- Ven. - No. �No, no! No. �Para!
No. Hace mucho que no bailo.
- D�jate llevar. - Desde mi boda.
- �Ves lo mal que bailo? - No lo creo. Desc�lzate.
Qu�tate los zapatos.
Pon los pies encima de los m�os.
�Sabes que nunca te olvid�?
Charlataner�a.
He perdido el control, �qu� horror!
Lu�sa.
Ins�ltame, lo merezco, pero di algo.
- �Qu�? �Qu� quieres que diga? - �Que me perdonas!
- Bueno. Pero no vengas m�s. - �Ha sido un impulso loco!
- �Nunca m�s! - �Por qu�?
�Soy casada!
No volver� a pasar. El amor que siento es puro.
- No podemos. - Quiero volver ma�ana.
- No. - �Perd�name!
Lo intentar�.
�Enfadada?
De acuerdo. Ma�ana.
Ahora, vete.
A las dos.
Son para usted.
- �Me permites, criatura? - S�lo iba...
NO PUDE DORMIR PORQUE VOY A VERTE.
TU CORAZ�N AMOROSO PERDON� AL M�O LIVIANO.
CON AMOR, Bas�lio.
Lu�sa, perdona que venga sin avisar. Tengo muchas cosas que contarte.
Dime, Leonor, mi vida est�...
�Te quedas a cenar?
�Has o�do?
- Do�a Leonor se queda a cenar. - Nada con ajo, �eh?
Despu�s tengo una cita. �Con el estudiante de Medicina!
Ya s�, ya s�. "Sopas" en el Largo de S�o Francisco.
- No lleva ajo, �verdad? - No, est� aparte.
- D. Lu�sa, �puedo ir a visitar a mi t�a? - Ve.
- La cocina est� limpia y... - Vete ya, antes de que cambie de idea.
P�same el ajo. Un placer no puede acabar con el otro.
Cu�ntame, Lu�sa. �Y Bas�lio? �Ya hab�is?
�Claro que no, Leonor! Claro que no, ni pensarlo. No me atrever�a.
- �Vas a decirme que no pas� nada? - Leonor, no. S�lo unos besos.
- �Besa bien? - �Crees que le dejo?
- �Tonta, no pasa nada por besar! - Quien da la boca, �lo da todo!
�No es �sa la idea?
- No tienes remedio, Leonor. - �Yo?
Te haces la santa, pero recuerdo bien cuando saltaste el muro del colegio
para ver a Bebeto. �Y tus historias con Bas�lio?
A ti te pillaron besando a Silene.
�Do�a Lu�sa!
- �Do�a Lu�sa! - �Qu� pasa, Joana?
Es su primo. Dice que se va y viene a despedirse.
- �Te vas? - No.
Era apenas un pretexto para verte a estas horas.
Hemos tenido que ir a R�o para una audiencia con JK.
- Perdona. - Qu� susto me has dado.
�De verdad crees que podr�a irme?
No aguanto, Lu�sa.
Nunca te olvid�.
Son para usted.
QUERIDO Bas�lio...
�Do�a �Lu�sa?
Do�a Lu�sa, ha venido don Sebasti�o. Dice que es una visita r�pida.
�Qu� marido deja a una preciosidad como t� para irse a ese lugar perdido?
- Jorge es muy afortunado. - Para, que me ruborizo.
�A qu� se debe tan grata sorpresa?
He venido a ver si todo va bien, si necesitas algo. Una visita r�pida.
Gracias, Sebasti�o, pero va todo bien. Gracias a Dios.
S�lo necesitas que vuelva Jorge. �He adivinado?
- Los d�as deben de estar vac�os sin �l. - S�, es muy triste.
Sebasti�o, disc�lpame un momento.
Enseguida vuelvo.
�Has vaciado la papelera?
- S�, se�ora. - �D�nde? �D�nde, criatura?
En el basurero de la entrada. �Por qu�? Do�a Lu�sa, �he hecho algo mal?
Vaya por Dios.
No hace ni cinco minutos que la he tirado,
�c�mo ha podido recogerla tan r�pido el cami�n?
La papelera estaba llena, no sab�a nada, do�a Lu�sa.
- �Ha perdido algo, do�a Lu�sa? - Un papel de la papelera.
- �No se habr� ca�do? - Tal vez.
�Oh, do�a Lu�sa! �C�mo iba a saberlo? Si me lo hubiera dicho...
D�jalo, s�lo era una cuenta.
- �Era algo de valor? - S�lo una cuenta de la costurera.
- Ya da igual. - No te molesto m�s.
�Qu� dices, Sebasti�o? Eres de la familia.
Deja los problemas dom�sticos para las empleadas.
- Pareces preocupada. - Qu� va, Sebasti�o.
"Lu�sa, mi Lu�sa divina.
- Apenas pude dormir. - Dormir.
- Ten�a tu olor... - Olor.
...en mi piel. - Piel.
- Tu imagen... - Imagen.
...en mi mente. - Mente.
El sabor de tu boca... en la m�a. "
- �Qu� indecencia, t�a Vit�ria! - Esa indecencia vale oro, Juliana.
Es tu jubilaci�n.
Va a darte dinero.
S�.
�Cu�nto crees que puedo sacarle?
�A ella? Nada.
Vas a tener que esperar a que vuelva el marido.
Siempre es el hombre quien tiene el dinero.
Mi amor, he encontrado un sitio para nuestros encuentros.
- Va a ser nuestro para�so. - �Qu� bien!
Podremos ser solo un hombre y una mujer.
Lejos de las convenciones sociales, sin hipocres�a.
Como cuando exist�a el amor y a�n no exist�a el pecado.
- Bas�lio, �no es peligroso? - No, qu� va.
Es un sitio bastante discreto.
No es una casita en una playa desierta, pero...
�Me quieres de verdad?
Lu�sa, por ti soy capaz de las mayores locuras.
Por ti, soy capaz de matar
o de morir.
Amor m�o, �dices unas cosas tan bonitas!
Llevo m�s de media hora esper�ndote.
Pens� que te hab�as echado atr�s.
Es lo que he podido conseguir en tan poco tiempo.
No es lujoso, pero es limpio.
Y lo m�s importante: Discreci�n total.
Cada vez te encuentro m�s fascinante. �Sab�as?
Eres preciosa.
Qu� pila de ropa, �eh?
Menos mal que do�a Lu�sa ha vuelto a salir.
A ver vidrieras, la pobre.
As� me da tiempo de adelantar trabajo.
- �Cu�nta ropa interior! - Do�a Lu�sa es muy aseada.
- Prefiero tener una patrona as�. - Qui�n te ha visto...
�Lu�sa!
�Lu�sa!
- Sebasti�o. - �Qu� alegr�a!
- �Qu� tal te va? - Sebasti�o. Bien. Estoy bien, �y t�?
- �Vas a alguna parte? - No.
No, estoy paseando, matando el tiempo.
�No tienes ning�n compromiso? Vamos a comer.
No, no.
- No acepto un no. - No quiero molestarte.
No es ninguna molestia.
�Tienes noticias de Jorge?
- �Has visto a tu amiga Leonor? - No, hace tiempo que no la veo.
Es una joven muy guapa. Qu� pena que tenga tan mala reputaci�n.
- Ah, �s�? - A la gente le gusta hablar.
�Y a tu primo Bas�lio?
�Lo has visto?
No. No. Tambi�n hace tiempo que no lo veo.
- �Hola, don Sebasti�o! - �Se�or Castro!
- No se levanten, por favor. - �C�mo est�?
Lu�sa es la mujer de un amigo, Jorge Carrara.
Encantado de conocer a una se�ora tan agraciada.
- �Qu� tal la oficina? - Muy bien, vis�tenos.
Uno de estos d�as la usar�.
Do�a Lu�sa, he pensado en hacer carne asada. �Quiere?
�Haz lo que quieras! Cualquier cosa, �no me agobies!
�A�n no has limpiado mi habitaci�n?
- �La cama sin hacer a estas horas? - Iba a hacerla ahora mismo.
- �Sabes qu� hora es? - Las tres o tres y media.
�Y la habitaci�n as�! Siempre tienes que darme dolor de cabeza,
- �qu� peste! - Como pasa las tardes fuera,
- he pensado... - �No tienes que pensar!
- �Tienes que trabajar! - S�lo he dicho...
�C�llate! Es lo primero que tienes que hacer. �Incre�ble!
Mira la hora que es, �y esto parece una pocilga!
- Intento explicarle... - �No me interesa! �Ya basta!
Has ido demasiado lejos, recoge tus cosas.
�Venga, vete!
- Pero, do�a Lu�sa... - Que no me interesa!
- �De verdad cree? - �Ya basta! Estoy harta.
�No soporto verte en mi casa ni un minuto m�s!
- No me haga perder la cabeza. - �A la calle! �A la calle!
- Me ir� si quiero. - Te vas a ir. �Ahora mismo!
- Si quiero. �Si quiero! - �Joana! �Joana!
�No estoy aqu� para aguantar sus ataques de histeria!
- No admito... - �Qu� es lo que no admite? �Qu� es?
No me conoce, do�a Lu�sa. �Me marchar� cuando quiera!
�Cree que aquella tarjeta fue a parar a la basura?
Vivo en la basura, do�a Lu�sa.
Y encontr� el papel. Al patr�n no va a hacerle ninguna gracia verlo.
- �Qu�? - Estoy diciendo que
tengo las tarjetas de su amante.
Tambi�n hay una cartita suya.
Ahora, si me disculpa, tengo mucho trabajo.
Y despu�s, tengo que limpiar toda la plata.
�Hija de puta! Eso pasa cuando heredas la empleada.
�Y ahora, Leonor? Jorge va a matarme. - Mant�n la calma.
- �No s� qu� hacer! - Ni�galo. Siempre.
Muere si hace falta,
- pero ni�galo. - Tiene pruebas.
- Di que son falsas. - Tiene una carta que escrib�.
Maldita sea.
�Ya s�!
- �Qu�? - Voy a huir.
- Me voy a Europa con Bas�lio. - Est�s loca.
�No! Me dijo que ser�a de ensue�o si yo fuera con �l.
- Tienes... - Y ahora puedo.
Dir�n de todo, menos que no le quiero.
Y el amor justifica todo. �Me ayudas?
�No deber�as hablar con Bas�lio primero?
�S�, s�!
Voy contigo, voy a avisar a Gleizer.
�Hola? Con el Sr. Bas�lio de Brito, por favor.
Toma.
Hola. �Ya ha llegado el Sr. Bas�lio de Brito?
�No? No, ya lo he dejado. No, s� que quiero dejar un recado.
D�gale que Lu�sa va hacia el para�so.
S�. S�, el para�so.
�Esto es el para�so?
�Seguro que no quieres que me quede contigo?
�Amor m�o!
- Tranquila, el petr�leo es nuestro. - No bromees, que es serio.
�Qu� puede ser tan serio?
�Sabes Juliana? �La empleada de mi casa?
Tiene todas las tarjetas que me enviaste. Las tiene todas.
Es un problem�n. Pero huir no es la soluci�n.
Esta mujer quiere dinero, est� claro.
- S�lo nos queda saber cu�nto. - No, no sirve de nada pagarle.
No sirve de nada, puede hablar en otro momento, �es mala!
No puedo quedarme en S�o Paulo. Hoy puedo dormir aqu�, pero, �y ma�ana?
Ma�ana tiene que haber un vuelo a Par�s.
No, Lu�sa.
No, ya no se huye de esa manera, el s. XIX acab� hace tiempo.
Y, si huyes, estar�s marcada para siempre.
"La que huy�. " Olv�date de eso, peque�a.
Entonces, �es eso?
- �No vamos? �Es eso? - Claro que no.
Puede que tu est�s loca, pero yo no.
Lu�sa. Esa mujer no va a hablar.
Quiere dinero, estoy seguro.
- Nada m�s. - �Qu� dinero, Bas�lio?
No tengo dinero ni para alfileres.
Eso... Puedo conseguirlo.
No mucho, porque estoy pasando por dificultades.
Intenta tener m�s cuidado la pr�xima vez, Lu�sa.
Bas�lio, no te preocupes que yo consigo el dinero.
Ya veo c�mo eres.
Si no eres capaz de hacer eso por m�...
�Lu�sa! �S� m�s sensata!
Quiz� lo est� siendo por la primera vez en la vida.
- Adi�s, Bas�lio. - �Lu�sa!
�Hola?
�Hola?
S�, s�, es aqu�.
S�, se�or, un momento. �Un momento!
El patr�n.
�Hola?
�Hola?
S�, te oigo.
- �C�mo te echo de menos, Lu�sa! - Yo tambi�n, amor m�o. Yo tambi�n.
Sin ti, estoy muy perdida.
- Nada. No he hecho nada. - Yo he trabajado como un loco.
Esto va a quedar precioso, amor m�o.
Qu� bien, Jorge.
�Est�s bien?
- Te noto la voz rara. - S�lo me duele un poco la cabeza.
Como siempre. �Y t�? �C�mo va todo?
�S�?
Quiero hablar con tu patrona.
Ve a llamarla.
- �Qu� es esto? - L�elo, por favor.
Acaba de llegar de mi oficina, de Par�s.
Tengo que irme, amor m�o. Me marcho hoy. Ser� por poco tiempo.
Si dependiese de m�...
Pero ya sabes.
- S�. Que tengas un buen viaje. - No seas cruel.
Nuestro amor no puede acabar as�.
D�jate de teatros. Vete.
Resolvamos lo de la criada.
Ya te dije que estaba resuelto. Ahora, por favor.
�De verdad?
- �C�mo has? Ya te dije que estaba resuelto.
Son s�lo tres semanas, como mucho cuatro.
�Ni un beso, Lu�sa?
Mi direcci�n en Par�s, por si quieres escribirme.
�Y ahora qu� hago, t�a Vit�ria?
�Qu� hago? Es la vejez,
no he conseguido descubrir ni cu�ndo vuelve don Jorge.
Puede tardar.
Do�a Lu�sa, tengo que hablar con usted.
- Quiero que me devuelvas mis cosas. - Tranquila.
- Ahora. Todo lo que me has robado. - Le digo que se tranquilice.
La cuesti�n es que estoy cansada de trabajar. Me siento mal.
S�. Dejas de trabajar y empiezas a robar.
Usted tiene a su primo. Tiene marido, empleada
para limpiar su casa, cocinar, lavar su ropa interior.
�Y yo? �Qu� tengo? Despu�s de ocho a�os aqu�.
Cuidando de la t�a de su marido, limpi�ndole el culo. �Qu� consegu�?
Ustedes heredaron esta casa y ven�an aqu� una vez o dos. �Por a�o!
Y yo aqu�,
�limpiando mierda!
�Y mi jubilaci�n, do�a Lu�sa? �Qui�n se responsabiliza por mi jubilaci�n?
Ya no tengo salud.
�Cu�nto quieres?
200.000 cruzeiros.
Te has vuelto loca.
�De d�nde voy a sacar 200.000 cruzeiros?
Los conseguir�, se�ora.
El patr�n no tendr�a que leer aquellas cartas. �Para qu�?
Do�a Lu�sa, no quiero hacerle da�o.
Voy a conseguirlo.
Do�a Lu�sa. S�lo quiero mi dinero, nada m�s.
P�gueme y sea feliz con su marido.
- S�lo necesito unos d�as. - Espero.
Espero, no se preocupe.
Con su permiso, voy... Voy a trabajar.
Bas�lio, AMOR M�O:
RECONOZCO QUE ME EQUIVOQU�. HE SIDO DEMASIADO ORGULLOSA...
Por fin, �eh? Carta del patr�n.
Notaba su aflicci�n, todos los d�as esperando una carta suya.
Es duro estar lejos de nuestro marido, �verdad?
Mire, d. Lu�sa, qu� pena. Se ha rasgado. Aqu� abajo. Qu� pena. Es muy bonito.
Se puede arreglar. Si quiere, lo mando a la hilandera.
No hace falta.
Qu�datelo.
- �Yo? - S�.
Mira. Ven.
Mira qu� bien te queda.
Qu�datelo.
Vaya, do�a Lu�sa, es un regalo...
Es un regalo precioso, muchas gracias. Muchas gracias.
- �Es de Bas�lio? - Jorge llega el lunes.
- Va a pasar 15 d�as aqu�. - Con permiso, do�a Lu�sa.
Disculpe, se me hab�a olvidado avisarle
de que voy al ambulatorio, no me encuentro bien.
Hoy es el d�a libre de Joana.
Tengo fiebre,
- pero si quiere... - Bien. Vale, Juliana.
- �Qu� olor! - Es una pocilga.
Est�n ah�, seguro. Debo de tener la llave.
- Yo la busco. - Est� en mi tocador.
Mi fallecida madre siempre me escrib�a. No son suyas.
Las suyas est�n muy bien guardadas.
A salvo de se�oras que fisgan en cajones, como ladronas.
- Una ladrona robando a otra. - �Las encontr� en la basura!
Y eso es lo que usted nos da,
basura. �Las sobras!
�Lu�sa!
S�lo tiene que pagarme los 300.000 que me debe.
- �C�mo que 300? Eran 200. - �Y la inflaci�n?
- Lu�sa, abre! - Est� tardando. Los precios suben.
�Lu�sa!
�No, no, no!
�Lu�sa! �Lu�sa! �Lu�sa! Amor m�o, c�mo te he echado de menos.
- C�mo te he echado de menos. - �Jorge!
Me alegro de que hayas vuelto.
Est�s preciosa.
Mucho m�s de como te recordaba.
- Le ha echado mucho de menos, se�or. - Gracias, Juliana.
Me alegro de estar en casa.
- Tu ropa est� inmunda. - Bras�lia est� llena de polvo.
Voy a dejarla a remojo.
�Qu�?
Te he echado mucho de menos.
Jorge.
No vuelvas a dejarme.
Te necesito.
Do�a Lu�sa, tengo que hablar con usted.
�Y cu�l es el problema con tu habitaci�n?
El calor, los chinches, cucarachas, ratas, falta de ventilaci�n, hedor.
�Quiere que siga?
Voy a mandarla limpiar.
No, do�a Lu�sa. No ha entendido. No quiero seguir compartiendo cuarto.
- Pero Juliana... - No, usted lo sabe.
Los negros tienen un olor muy fuerte.
Juliana... Siento que no te lleves bien con Joana,
pero no quiero enfadarme. Voy a hablar con Jorge,
vamos a ver cu�nto te debemos y te daremos una bonificaci�n.
�Una bonificaci�n? �C�mo?
�Cree que voy a salir de aqu� sin mi dinero?
Entonces, no entiendo lo que quieres.
Cambiar de habitaci�n. Quiero volver a �sta, que ahora est� llena de ba�les.
Juliana, �y d�nde voy a dejar todos esos trastos?
Donde quiera, do�a Lu�sa, s�lo son trastos.
No son personas.
Jorge, no te imaginas lo apretadas que est�n.
Los cuartos de servicio de S�o Paulo son as�.
- �ste creo que es hasta mayor. - Pero son dos.
No se puede ni respirar. Es muy peque�o, sucio...
El otro d�a vi una rata. �Lo juro!
Por poco me desmayo.
- Imag�nate. - Los ba�les...
Era su habitaci�n cuando cuidaba de tu t�a.
Est� bien, Lu�sa. Separa a esas dos.
Do�a Lu�sa, as� es como debe vivir una persona.
- �Por qu� no lo trae Juliana? - No lo s�.
Est� tirada en la cama. Y la casa hecha un asco.
- �Qu� es esto, Juliana? - Me han mandado reposo.
Juliana, Jorge no es tonto. No va a aceptar esto.
Puedo hablar con �l.
Toma, Joana, necesito que hagas su trabajo.
- Pero si apenas puedo con... - Est� muy enferma, Joana.
Hazlo por m�, por favor.
Juliana.
�Vas a salir?
No le debo satisfacciones, pero s�.
Pero...
He visto muchas cosas, pero, �una enferma saliendo a pasear?
- Cuento chino. - Va al m�dico.
�A la hora de comer? A�n no he limpiado el sal�n,
- �y encima me trae ropa sucia? - Haz el sal�n y la comida.
- Ya lavo yo la ropa. - Pero, do�a Lu�sa...
Con permiso, do�a Lu�sa. Tengo que hablar con usted.
- �Qu� pasa ahora, Juliana? - He ido al m�dico y me ha dicho
- que no puedo hacer m�s trabajos pesados. - �A qu� te refieres?
Trabajos pesados, como limpiar el ba�o, la cocina...
Ya no estoy para esas cosas, do�a Lu�sa.
Pero... Joana puede hacerlas. O usted.
No es dif�cil para una persona joven y sana.
�Crees que no puedo hacerlo?
- Un oporto. - No ten�as por qu� hacerlo.
- Se te ve cansada, amor m�o. - S�lo ten�as que pedirlo.
�Para qu� molestarte? Las empleadas est�n durmiendo.
- �Las dos? - Al menos han apagado la luz.
�Quieres escuchar un poco de m�sica? �Ver la tele? �Qu� quieres hacer?
Creo... Creo que prefiero ir a la cama. Contigo.
Entonces, �a qu� esperamos?
Ve. Ve, cari�o. Ahora mismo subo.
C�mo me alegro de verte as�.
�ste es el mejor champagne del mundo.
�Sab�as que te quiero mucho? Mucho.
Yo tambi�n te quiero.
Mi adorable ave nocturna.
C�mo me gusta verte as�, tan suelta, suelta.
No s� cu�nto m�s tiempo voy a aguantar, Leonor.
Paso los d�as acorralada. S�lo tengo paz por la noche.
- Consigue el dinero. - Tengo que limpiar...
�No puedes vivir as�!
Te lo dije. Hay personas m�s que dispuestas a ayudarte.
- Yo s� de una. - �Est�s loca?
- �De verdad conoces a alguien? - S�.
- Y t� tambi�n. - �Yo? �En serio?
Castro, el banquero. Sebasti�o te lo present� en el restaurante.
- Leonor... - Es la vida que est�s llevando, Lu�sa.
S�lo una vez. No pasa nada.
Cr�eme, te lavas y como nueva.
Quiero que me respondas.
�Este cuello y estos pu�os est�n planchados?
�Te he hecho una pregunta, Juliana!
- No est�n bien planchados, se�or. - Soy muy paciente.
Dejo pasar casi todo. Pero, sinceramente, cuello y pu�os as�...
- �Voy a tener que repetirlo? - S�... No, se�or.
No estoy aqu� para soportar el mal humor del patr�n.
- No me pagan para eso. - �Qu� ha pasado, Juliana?
Va a decirle a su marido que no vuelva a tratarme as�.
- �Entendido? �Nunca m�s! - S�, Juliana, se lo dir�.
Mira,
he hecho lo que he podido. He estado enferma.
Si no est� satisfecho, que contrate otra empleada.
Juliana, nadie tiene tantas empleadas en una casa de este tama�o.
Eso es problema suyo. Hasta que me pague lo que me debe,
- sirvo la mesa o plancho la ropa.
- Yo... Yo plancho la ropa. - Perfecto.
Y trate de planchar bien los collares y los pu�os de las camisas, �me oye?
No la defiendas. Otra camisa mal planchada y la echo.
- �Cuid� de tu t�a hasta el final! - Hace tiempo pagu� esa deuda.
- �Yo, reh�n de la criada? - Bueno, le damos
una bonificaci�n por cuidar de tu t�a.
- Unos 300.000 cruzeiros. - �Est�s loca? �300.000?
Con ese dinero se compra un coche.
Voy a darle una propina y puede estar contenta.
Quiero que se vaya esta misma semana.
- �Esta semana? - Antes de que vuelva a Bras�lia.
Perdonen que les haya hecho esperar. Entren, por favor.
Buenos d�as, do�a Carmen.
Perd�n, pero voy directa al asunto.
Mi amiga tiene un problema de 500.000 cruzeiros.
- 300.000. - Detalles.
300.
- Estamos con un banquero. - Si algo hay, es dinero.
�Existe alguna esperanza para ella?
Por supuesto. Toda la esperanza del mundo.
Entonces, les dejo para que hablen de esperanzas.
Tengo que ir a tomar una sopa.
Lo que Leonor ha dicho es verdad. Estoy muy angustiada, Sr. Castro.
Necesito desesperadamente 300.000. Se los devolver� lo m�s r�pido posible.
No se preocupe por eso. Todos tenemos nuestros problemitas, �no?
S�lo siento no haberla conocido antes.
Le tengo mucha simpat�a.
No te preocupes, Lu�sa.
Puedo llamarte Lu�sa, �verdad?
No merece la pena preocuparse por dinero.
Va a ser un inmenso placer ayudarte.
- He pensado en recurrir a un usurero... - Son unos explotadores.
Suelen cobrar lo que prestan.
Y no son nada discretos.
Te doy 300, 500, lo que quieras.
- �Cu�ndo? - Ahora mismo te hago un cheque.
Siempre tuve mucho inter�s en ti. Siempre.
�No, no!
Vamos, tiene que ser sin ropa. Despu�s de todo, son 300.000.
- Ven, ven. - �No! �Su�ltame!
�Su�ltame! �Su�ltame! �Para!
�No, para!
�Formidable!
- �Se puede saber qu� es esto? - Se�or, estaba...
Estaba ordenando y de repente me he mareado.
Cre�a que iba a caerme, as� que me he sentado un rato.
�Qu� es esto?
Juliana no est� bien.
- Ha ido al m�dico. - Con m�s raz�n.
Si muere, ser� culpa nuestra.
- No debe hacer esfuerzos. - �Y t� s�?
�T� lavas la ropa y ella ve la tele despatarrada en el sof�?
- Est� enferma. - Esto no es un hospital.
�No es justo!
Parece que le tengas miedo.
Jorge, lavar la ropa no es un crimen.
- Est� enferma. - Me da igual.
Si no puede trabajar, que vaya a una cl�nica,
a un asilo, al infierno. Ahora mismo.
- Jorge. - Ya basta.
- �Es una payasada! - �No, no!
- Ahora. - No, Jorge. Jorge, por el amor de Dios.
Por el amor de Dios. Por favor, deja que hable con ella.
Delante de m�.
El patr�n tiene raz�n.
�Qu� es eso de ver la tele mientras yo hago tu trabajo?
Que no se repita, porque tu...
No puedo hablar en tu presencia. No est� bien.
Voy a la oficina. Quiero todo resuelto para esta noche.
- �Qu� quiere? - Que te despida.
S�lo tienes que pagarme.
Dame hasta el final de esta semana.
Do�a Lu�sa, he sido m�s que paciente.
- S�lo dos d�as, por favor. - �Necesita algo, se�ora?
No, estaba...
Estaba pidiendo a Juliana que pusiese la tetera...
- Juliana, llena la tetera. - �Para qu�?
�Por qu�?
- Porque... Porque te lo ordeno. - �Y desde cu�ndo mandas en m�?
Juliana, por favor, llena la tetera.
No recibo �rdenes de mujeres de tu cala�a.
- �Juliana! - �No te metas! Nadie me habla as�.
Por favor, Juliana, sin esc�ndalos.
No quer�as esc�ndalos, no haberte revolcado con un pariente.
- �C�llate la boca! - �T�, mand�ndome callar?
�Qui�n te crees que eres, puta?
- Mi paciencia tiene l�mites. - No ha sido culpa suya.
Yo me voy. Me voy,
pero no sin darle las cartas a tu marido.
�No, por favor! Por favor, aunque sea dame un d�a.
�Ma�ana! Ma�ana, lo juro.
Me quedo con una condici�n.
Joana.
Joana.
S� que eres mi amiga, pero...
Est�n pasando ciertas cosas que no puedo explicar.
Necesito que te vayas, Joana.
Por el amor de Dios. Te dar� referencias,
te lo suplico, Joana, por el amor de Dios.
Lev�ntese, do�a Lu�sa, Me voy, pero no haga eso.
Lev�ntese. Me marcho. Do�a Lu�sa, ya me marcho.
Por el amor de Dios, perd�name, Joana.
�Entonces?
Joana se marcha. �Ya est�s contenta?
Hoy har� la cena. Pero s�lo hoy.
- Ma�ana buscar� otra cocinera. - No, se�ora. Ni hablar.
Hasta que tenga el dinero en mis manos, no quiero a nadie m�s aqu�.
Vas a cocinar t�. Tal vez pueda ayudar, condimentar la ensalada,
vigilar el asado.
- �Por qu� no me lo hab�as dicho? - No me atrev�a, Sebasti�o.
Lu�sa...
�Ya no s� qu� hacer!
Mi matrimonio se acabar� si Jorge...
�Le quiero mucho!
No puedo perder a mi marido. �No puedo! �Me morir�!
Si dependiese de m�, no morir�s nunca.
Voy... Voy a pensar en algo.
�Alg�n problema?
No. S�lo he venido a decir
que estaba de buen humor y mat� un pollo, cocin� papas...
Si tiene hambre, desplume y condimente...
Gracias, Juliana, pero vamos a cenar fuera.
Me alegro de verte as� de animada. Me ha encantado la idea de salir a cenar.
- �Y el problema? - Resuelto.
La he despedido esta tarde. Pero basta de hablar de Juliana.
Hola, don Sebasti�o. No hay nadie en casa.
- He venido a hablar contigo. - �Qu�?
Las tarjetas. Dame las tarjetas que le robaste a Lu�sa.
�Qu� tarjetas? No s� de qu� habla.
- Dame las tarjetas. �Y las joyas! - �Qu� joyas?
�No te hagas la tonta, habla! �D�nde est�n?
No haga eso, por favor. Estoy enferma.
- �No lo compliques! - �Ay!
- �Habla! - Ya se lo digo, �ya se lo digo!
Por el amor de Dios, ya se lo digo.
�D�nde estamos, don Sebasti�o? H�bleme.
- Baja. �B�jate! - �Para qu�?
- �Qu� van a hacerme? - Venga.
- Se�or, quiero quedarme... - Vamos a la comisar�a.
- �No he hecho nada! - No me des trabajo.
�No voy! �No pienso ir!
�No pienso ir!
- Qu�tate de ah�, puta. - �Por el amor de Dios!
�Sal de ah�! �Qu�tate de ah�! �Ap�rtate!
�Me va a matar!
- �Sebasti�o! - Perd�nenme, pero...
- �Qu� ha pasado? - Una tragedia.
- Entremos. - �Qu� pas�?
Juliana me ha llamado.
Dijo que la hab�an despedido y me pidi� referencias.
Le dije que viniese al despacho.
�Dios m�o!
- �Qu� pasa, Sebasti�o? - Juliana ha muerto. La han atropellado.
Me llamaron de la polic�a. Ten�a mi tel�fono.
- �Ha muerto? �Juliana ha muerto? - En el acto.
- Virgen Sant�sima. - �Qu� horror!
�Qu� te pasa, cari�o? �Te duele la cabeza? Voy por una aspirina.
Espero que sea esto.
No las he le�do, por supuesto.
�C�mo puedo agradec�rtelo?
Dedic�ndote a tu marido.
�Do�a Lu�sa? �Do�a Lu�sa?
Lu�sa es fr�gil, delicada.
Y la muerte de la empleada debe de haberle afectado.
Puede ser un virus, pero pasar�. Pronto bajar� la fiebre.
- �Est� seguro? - S�.
Gracias.
Puede d�rmelas.
Gracias.
No quiero.
No puedo. No quiero.
Mi marido.
No quiero.
No quiero. Mi marido.
No.
No, Bas�lio, no quiero.
Mi marido. Mi marido.
No quiero.
No.
AMOR M�O, ACABO DE RECIBIR TU CARTA DEL MES PASADO.
EL ASUNTO DEL CHANTAJE YA DEBE DE ESTAR RESUELTO.
NO ME OLVIDO DEL PARA�SO, NUESTROS CUERPOS ENTRELAZADOS,
NUESTROS BESOS...
TE ECHO MUCHO DE MENOS.
UN GRAN BESO DESDE LO M�S PROFUNDO DE MI CORAZ�N.
SIEMPRE TUYO: Bas�lio.
He le�do m�s de mil veces sus cartas para m�.
- �C�mo, cu�ndo, d�nde me enga��? - Primero, debes calmarte.
Bebe. No hagas nada en el calor de la emoci�n.
Ella te quiere.
Ahora entiendo por qu� ten�a miedo de Juliana.
Lo sab�a y la estaba chantajeando.
Sebasti�o, en nombre de nuestra amistad, por el alma de tu madre,
�sabes algo de esto?
No.
No, no sab�a nada.
�Don Jorge! Le ha subido la fiebre.
Vamos a darle m�s antipir�tico.
Gracias. Ve a la farmacia.
Tranquila, yo cuido de ella.
Agua. Agua, tengo sed.
�Qu� bueno eres!
�Te encuentras mejor?
Tengo hasta hambre.
Gracias a Dios. Do�a Rosa. �Do�a Rosa!
Un poco de oporto.
El m�dico ha dicho que es bueno.
Qu� bien cuidas siempre de m�.
Te quiero mucho, �sab�as?
Jorge, podr�amos cambiar ese sof�.
No s�, le tom� man�a. Hace bien cambiar algunas cosas en la vida.
Esta noche est�s muy callado.
Qu� va.
�Qu� pasa, Jorge?
Vamos, que te conozco. �Es por haber atrasado la vuelta a Bras�lia?
Hace dos semanas que vivo en el infierno, Lu�sa.
Es para ti. L�ela.
Jorge.
Haremos los ex�menes que haga falta.
Necesita tratamiento.
Un disturbio del nervio vago. �Qu� m�dicos ignorantes!
Y el otro dice que es diabetes.
La culpa es m�a, Sebasti�o. Deb�a haber buscado otro m�dico.
La cabeza.
�Me duele! Perd�name!
�Te encuentras mejor?
La cabeza.
Me pesa un poco la cabeza.
�Qu� quieres?
Ver a mi amiga.
�No puedo?
No. No, Jorge. Leonor, no. Esa puta no, Jorge. �Echa a esa puta!
�No quiero a esa puta cerca de m�! �Echa a esa puta! �Puta!
�Eres una puta! �Puta! �Echa a esa puta! �Puta!
Haz un esfuerzo.
Venga, no puedes desanimarte.
Vas a ponerte bien, amor m�o. Venga.
Lu�sa. Tienes que intentarlo, Lu�sa.
Tiene neumon�a. Su estado cambia a cada rato,
vamos a probar otros procedimientos.
Te quiero. Te quiero, te quiero. Te quiero.
No tengo a nadie, Lu�sa.
No tengo a nadie. Estoy solo.
Te quiero. Te quiero m�s que a nada.
Perd�name. Perd�name, Lu�sa.
Perd�name, por favor. Perd�name.
Te pondr�s bien, Lu�sa. Te quiero, pase lo que pase.
Te quiero, pase lo que pase, amor m�o. Te quiero.
Perd�name. Por el amor de Dios, Lu�sa. Perd�name, te quiero.
No me dejes solo.
Te quiero.
Perd�name. Perd�name. No me dejes solo.
Ya no vive nadie ah�.
- �Se han mudado? - �Es pariente suyo?
S�, soy el primo de do�a Lu�sa.
- �Y no lo sabe? - �Qu�?
- La se�ora muri�. - �Qu� se�ora?
Do�a Lu�sa.
Pero...
Parece que sufr�a de los nervios. Estir� la pata, de un d�a para otro.
Sinceramente, tu relaci�n con ella siempre me pareci� medio
"recordar es vivir". Entre nosotros,
ella no era para tanto, adm�telo.
Era la t�pica esposa, pero ten�a potencial. S�, eso es verdad.
Qu� pobre. Muri�.
Bueno,
antes ella que yo.
Oh, amor m�o No te marches
Ve c�mo llora la vida
Ve qu� triste es esta canci�n
No, te lo pido No te ausentes
Pues el dolor que ahora sientes S�lo se olvida con perd�n
Oh, amado m�o Perd�name
Porque, aunque a�n te duela La tristeza que caus�
Te lo suplico, no destruyas Tantas cosas que son tuyas
Por el mal que ya pagu�
Oh, amado m�o Si supieras
La tristeza que hay en las oraciones Que al llorar te dedico
Si lo supieras en un momento Todo el arrepentimiento
C�mo todo se volvi� triste
Si supieras C�mo es triste
Supiera que partiste
Sin ni siquiera decir adi�s
Oh, amor m�o volver�as
Y de nuevo caer�as
Llorando en mis brazos
Oh, amor m�o Volver�as
Y de nuevo caer�as Llorando en mis brazos
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