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Anteriormente...
Una patrulla acudió a una disputa doméstica entre mi hermana y su marido.
- Arrestadlo. - Lo que dices
ya se lo he oído a cientos de mujeres maltratadas.
No soy cientos de mujeres maltratadas. Soy tu hermana.
-¿Me dices qué ocurre? - Sí.
Te procesarán en el centro de detención por pegar a tu mujer.
-¿Me va a denunciar? - Sin duda.
"Es culpa mía. Dije cosas que no debía". ¡Venga ya!
¿Qué más te da? No es tu vida.
Pero siempre acabo involucrada.
Puñalada en la pierna, se desangró.
¿Y la arpía esa?
Vio el final, dice que fue un robo de bicicleta.
Vale, gracias.
Nathan Emery, 16 años.
Vive en la Novena, a dos bloques.
Vale. Vamos allá.
Oye, intenta llamarla "señora" a la cara.
Inspectores Clark y Sipowicz. ¿Vio qué pasó?
Lo que pasó es que esos se mudaron aquí.
¿Nos dice qué hicieron "esos"?
Me preparaba para pasear a Ruby y acababa de salir del vestíbulo.
Vi a tres de esos discutiendo.
Uno de ellos se cayó y entonces...
los otros dos le robaron la bicicleta.
¿Podría describirlos?
Chicos negros, con su ropa típica.
Si viera unas fotos, ¿podría reconocerlos?
Ni en mil años.
- Ahí lo tienes. - Gracias por su ayuda.
-¿Qué tenemos? - Lo apuñalaron por su bici.
Pídele a esa la descripción de la bici y de los sospechosos.
Comprobaremos con Robos patrones de robos de bicis.
- Preguntaremos. ¿Por dónde empezamos? - Tú eliges.
Quiero verlo. No es mi hijo.
-¡Quiero verlo! - Está bien. Nos encargamos nosotros.
-¿Cómo se llama? - Anton Emery.
Me llamaron porque le pasó algo a mi hijo Nathan. No puede ser.
Solo fue a dar una vuelta en bici.
- Fue a dar una vuelta. - Señor...
-¿Es Nathan? - Hablemos por aquí.
- Vamos. -¿Es mi hijo?
Encontramos un carné que dice que es Nathan.
- No es Nathan. - Lo sentimos mucho.
Vamos... a hablar un momento.
No puede ser.
Le agradecemos que viniese. Entendemos lo difícil que es.
Solo díganme qué harán.
¿Cuántos investigarán el caso de mi hijo?
Cuatro inspectores, es prioritario.
¿Cuatro? Deberían estar todos buscando al culpable.
Puede ayudarnos respondiendo unas preguntas.
- Háblenos de la bici. - Era una Bartoli.
- Rojo cereza. -¿De carreras?
Nathan llevaba tres años pidiéndola. Cuando se le mete algo en la cabeza...
-¿Cara? - De las mejores.
Si sacaba buenas notas, prometí encontrar cómo pagarla.
- Este trimestre sacó todo notables. -¿Su hijo tenía algún enemigo?
- No. -¿Estaba en alguna banda?
- No. -¿Es posible que estuviese en una
- sin que usted lo supiese? - No lo está.
¿Conocía a algún miembro quizá?
¿Acaban de matar a mi hijo
y me traen para preguntarme si era mal chaval?
- Sr. Emery... - Que les den.
- Entendemos cómo se siente. - No tienen ni idea de cómo me siento.
Tiene 16 años. Es mi hijo.
Perdí a mi hijo hace cinco años. Sé exactamente cómo se siente.
Es buen chaval.
No está en ninguna banda.
Nathan era solo un buen chaval.
Hola.
Le llamaremos en cuanto sepamos algo, Sr. Emery.
Según el padre, nada de bandas.
¿Jones y Medavoy tienen algo?
- Siguen preguntando. - Robos está comparando patrones.
Que criben por el ángulo de la puñalada.
No hace falta revisar millones de informes de robos de bicis.
- Ya me ocupé. - Pedí que me avisasen en cuanto
pagase la fianza.
Me da igual lo tarde que fuese.
Yo también estoy liada,
pero cuando un compañero pide un favor, lo recuerdo.
-¿Qué ocurre? - Frank salió bajo fianza
anoche a las 23:20.
-¿Y Michelle? - No sé, no volvió a casa.
- Ella pagó la fianza. - Sí.
¿Sabes dónde buscarla?
Llamé a ese motel de mala muerte
en el que viven. No responden en su habitación.
No podemos hacer mucho por ella. Seguirá volviendo con él.
¿Qué voy a hacer?
Lo siento, jefe. Sé que he perdido mucho tiempo con esto.
Connie, ¿esto tiene un punto final?
Ya lo he alcanzado. Voy a acabar con esto.
-¿Te acompaño? - Gracias, ya me ocupo yo.
Su hermana y el capullo ya estarán a medio camino de California.
Más le vale, o él la lleva clara.
Se llama Damian Bryant.
Pretendía dejar una Bartoli de diez marchas a la puerta.
¿Suele usar la comisaría de basurero?
- Puedo explicarlo. -¿Sí? Vamos a la sala de explicaciones.
Tengo una tienda de electrónica.
La gente viene a intentar venderme cosas.
Normalmente chatarra.
Y hoy alguien vino con una bici.
No puedo enchufarla, pero reconozco la calidad.
La compré para mi hijo Alan. Es como su padre.
- Necesita más ejercicio. - Céntrese en la bici.
Hace media hora un cliente me habló de un chaval
apuñalado en Stuyvesant. Revisé la bicicleta de nuevo
y vi sangre en la cadena. Vine de inmediato.
-¿Conoce al que se la vendió? - No.
-¿Qué aspecto tenía? - Un hermano normal.
- Haga un esfuerzo, quizá fue antes. - Nunca lo había visto.
Traer la bici fue lo correcto, Sr. Bryant.
Guardarse información, no.
No le sigo.
Si fue a vender una bici en una tienda de electrodomésticos,
debía saber que estaría interesado, debe ser un conocido.
Mire, no tenía por qué traerla. Soy un buen ciudadano.
Intentaba librarse de ella. Sí, se merece la llave de la ciudad.
He estado en ese sitio 18 años.
Soy reservado, no me meto en problemas.
Si me lío en esto, soy un pato de feria.
La gente sabe dónde encontrarme.
No tengo por qué involucrarme.
No tenemos por qué creer que consiguió la bici tras el crimen.
Quizá creamos que mató al chaval para conseguirla.
No sé cómo se llama el tipo que me la vendió.
Esa es la verdad.
Pero viene de vez en cuando a ofrecer cosas.
-¿Cómo es? - Un tipo bajito.
Vaqueros anchos, sudadera azul oscuro,
pelo corto, de piel morena tirando a clara.
Necesitamos un lugar.
Suelo verlo frente a los billares del Lafayette.
Paso por allí de camino al metro.
-¿Quincy's? - Sí.
- No se andan con chiquitas, ¿eh? - No.
Sí, la he visto.
Vino a medianoche, justo cuando empecé mi turno.
¿Se fue?
¿Y si reviso nuestro sistema de vigilancia de vanguardia?
Espere, resulta que no tenemos.
- Pregunto si la viste salir. - No.
Pero vi salir al borracho con el que estaba. También lo olí.
Si encendiese una cerilla, habría reventado el edificio.
¿Cuándo fue eso?
No me pagan por tomar nota de quién va y viene.
¿Hace cinco minutos? ¿Cinco horas?
Sobre las 9:00, o quizá las 8:00.
Debes abrir el cuarto de Frank Colohan.
Inspectora, ¿busca a su novio o algo así?
- Porque no quiero líos. - No, y no habrá lío ninguno.
¿Es un asunto oficial?
¿Quieres acabar esposado con la cara en la mesa?
Así sería oficial. Y ahora mueve el culo
y abre esa puerta.
Esta es la llave maestra.
Quédese a gusto.
- Michelle. - Hola, Connie.
Quieta. No te muevas, ¿vale?
Voy a pedir ayuda.
Brigada 15 a central.
- Adelante. - No es tan grave como parece.
Está bien. No te muevas.
Necesito una ambulancia de inmediato en el hotel Rogers de Houston.
Diez-cuatro. En camino.
Te llamaré luego. ¿Y ahora qué?
- Solo echamos un ojo. - La última vez
dejasteis 3000 dólares en daños.
¿Sí?
- Ahora es un negocio legal. - Parece lo mismo.
Está bien, nos iremos en un minuto.
Mientras tanto, para evitar malentendidos,
tacos sobre las mesas, va por todos.
Tú también, bajito.
La siguiente es cosa mía.
Oye, ven aquí. Las manos sobre la mesa.
-¿Cómo te llamas? - Mike Sharp.
- Ahí tienes. - Aquí dice "Charles Cooper".
- Me conocen por ambos. -¿Sí?
Dile a Mike Charles que vamos de paseo.
No he hecho nada.
Pues no tienes nada de qué preocuparte.
Debería arrestarte por ese corte de pelo.
Nos vemos.
No hay daños en el cuello o la médula,
- son buenas noticias. -¿Se recuperará?
Tiene traumatismo y hematomas graves.
Quiero dejarla en observación esta noche y hacer pruebas.
-¿Y el bebé? - La Dra. Castor está en camino.
Querrá comprobarlo todo. Vuelva en unas horas, ¿vale?
Gracias.
-¿Nos da un momento? - Claro.
Hola.
Van a hacerte algunas pruebas.
Estoy bien. No puedo pagarlas.
- Yo me ocupo. - Connie, solo necesito descansar.
Debes decirme dónde está Frank.
Cuando nazca el bebé, su padre no estará en la cárcel, Connie. Ni hablar.
Encontré esta nómina en el motel.
De la compañía Merchant. ¿Frank trabaja allí?
Michelle, lo vamos a arrestar.
Volveré pronto.
Intento ayudarte.
Lo sé.
¿Dónde estabas esta mañana?
- Tirado en el Quincy's. - Antes de eso.
Me levanté, di una vuelta,
pillé unos pitillos y el periódico. Los martes leo los anuncios.
¿Tu ruta matinal pasa por Stuyvesant?
Quizá. No sé. Voy por todas partes.
Testigos te ubican allí con tu amigo.
- Robando una bici a un chaval. -¿Yo? No.
Sí. Ropa estúpida, sonrisa estúpida. Tú.
- Tío. - Esta es mi parte favorita.
Cuando te damos una oportunidad, pero eres muy tonto para aprovecharla.
- Fue cosa de Grover. - Grover, ¿eh?
¿Algún otro teleñeco en el ajo?
Lo digo en serio, tío. Grover Dawkins.
No somos amigos, pero lo veo por ahí.
Yo iba de camino a la tienda. Él también.
Así que hablasteis.
Sí. Y por la esquina aparece un crío con una pasada de bici.
Grover pregunta: "¿Qué harías por la bici?".
Pero el chaval no la suelta. Dice que es un regalo o algo así.
Yo digo: "Deja en paz al crío". Pero Grover saca una navaja y le da.
¿Grover le da?
Si el crío dice que fui yo, miente.
¿Por qué vendiste tú la bici?
Grover me lo pidió.
Acababa de rajar a alguien. ¿Cómo iba a negarme?
-¿Dónde podemos encontrar a Grover? - Tenemos un plan.
Iba a llamarlo al móvil y recogerlo
tras conseguir pasta vendiendo la bici.
Vienes con nosotros a arrestarlo.
- Espera. Ni hablar. -¿Quieres cargar con el robo?
Chivarme ya es bastante malo.
No me cargaré mi reputación haciéndolo en su cara.
Grover conoce mi coche.
En cuanto lo vea, se acercará. Como la abeja a la miel.
Por favor, no hago falta allí.
Siéntate.
Nos debes una.
-¿Ha confesado? - Se lo carga a un tal Grover Dawkins.
-¿Es creíble? - Ya veremos.
Si os vale, el BCI no tiene nada de Cooper.
-¿Dónde está Grover? - Cooper iba a reunirse con él
- para repartir el dinero de la bici. - Vamos con el coche de Cooper.
- Tendrás que conducir tú. - No pasa nada.
-¿Dónde es la reunión? - Cooper quedará con Grover por móvil.
Frank, prepárate. Greg y yo supervisamos la llamada.
Y ojo con el coche. Ya tengo bastante papeleo.
¿Cómo está Michelle?
Le están haciendo pruebas.
- Al estar embarazada... - No, eso es bueno.
-¿Y por aquí? - Comprobamos la nómina que encontraste.
Merchant es una tienda por teléfono de poca monta. Frank trabajaba allí.
Rita va de camino a preguntar por allí.
-¿Necesitáis ayuda con algo? - No hace falta.
Algo tendré que hacer.
Pregunta al BCI por Grover Dawkins.
- Infórmanos por radio. - Vale.
Greg, trae a Cooper.
¿Podemos acabar rápido?
Si no los vigilo, se ponen con llamadas personales.
-¿Frank Colohan trabaja para usted? - Trabajaba.
A media jornada, un mes.
La venta telefónica tiene dos reglas: sé puntual y entusiasta.
- Él fallaba ambas. -¿Cuándo lo vio por última vez?
Lo eché hará una semana, el martes.
¿Sabe dónde encontrarlo?
- En cualquier licorería. -¿Algo más específico?
Pruebe en un bar de Broadway llamado Frosted Mug.
Cervezas baratas.
Frank siempre intentaba hacer grupo para la hora feliz.
- Y para comer. - Frosted Mug, gracias.
¿Sabe? Usted tiene lo que llamo "voz de profe mala".
Seguro que le vendería arena a un árabe.
Tengo puestos vacantes.
En cuanto me retire, le aviso.
- Sé breve. - Hecho.
Sigue sonando.
Soy yo, colega.
Tengo un billetaco con tu nombre.
No pude venderla por más de 200.
Oye, es una puñetera bici.
Mira, si no lo quieres...
A las 15:30. Vale.
-¿A las 15:30 dónde? - Esquina de Catherine con Madison.
¿He cumplido o qué?
Greg, mantén al Sr. Cooper cerca.
-¿Lo hice bien, agente? - Bastante bien.
¿Podré irme hoy? Después de todo, he ayudado
y la culpa es de Grover.
Preocúpate solo de cumplir tu parte.
¿Me da papel?
Quiero añadir algo a mi declaración.
Claro. Sí. Buena idea.
En un caso como el tuyo, tener todos los detalles
ayuda a que todo vaya bien.
¡Hijo de puta!
¡Hijo de puta!
Tengo que ir al hospital a ver a Michelle.
Claro. Ve.
- Dios mío. -¿Qué ha pasado?
Cooper escapó. Me golpeó con una silla.
-¿Por la ventana? - Sí.
- Voy a por él. - Traeré el botiquín.
- Avisaré por radio. - Voy tras él.
- No avises. - Esperaremos.
-¿No quieres echarle un ojo a esto? - Estoy bien.
Saltó por esa ventana.
-¿Qué ocurre? - La señorita cree haber visto a un tipo
saltar del segundo piso y huir.
- Ya nos ocupamos. -¿Es cierto?
No que sepamos.
- Gracias por su tiempo, agente. - De nada, teniente.
Les juro que saltó de la ventana.
¿Y corrió calle abajo o...?
Sí. Y se subió a un taxi al final de la calle.
-¿Vio la matrícula? - No, lo siento.
- Gracias por su ayuda. - Les juro que lo vi.
La creemos. Gracias.
¿Pedimos a todas las compañías de taxi que avisen por radio?
No serviría de nada.
Nos ocuparemos de esto. Ve a ver a tu hermana.
-¿Estarás bien, Greg? - Sí.
- Aguanta. - Gracias.
-¿Cómo está la cabeza? - Bien.
Si va a ser una lesión en acto de servicio más adelante,
- tengo que informar por radio. - No presentaré una reclamación,
jefe, estoy bien.
Veamos cómo les va arrestando a su amigo Grover.
-¿Qué te ha pasado? - Me la pegué contra una puerta.
PISO EN ALQUILER
Sí, lo entiendo. Escucha,
Medavoy, estas cosas pasan. Es mala suerte, nada más.
Nadie te dará la lata por eso. Sí.
- Será idiota... -¿Qué ha pasado?
Cooper golpeó a Medavoy con una silla y saltó por la ventana.
Sigue a la fuga.
-¿Saltó de un segundo piso? - Sí.
¿Llevaba traje rojo y disparaba telarañas?
- Solo Medavoy... - Nuestro tipo os viene por detrás.
Va hacía ti.
Alto, policía.
-¡Ey! -¡Quieto!
Quieto.
Os equivocáis de tipo.
-¿Y por qué escapabas? - Porque me perseguíais.
Correr así no es buena idea. Si tuvieras una bici...
- No me van. - Hemos oído lo contrario.
¿Sí? Soy el inspector Sipowicz.
Tenemos a Grover esposado, capullo.
Vamos a contarle cómo lo vendiste.
-¿Prefieres decírselo tú? -¿Coop me vendió?
Sí, pero quiere que sepas que lo siente mucho.
Vine a ver a Michelle, pero la enfermera dice que la han trasladado.
-¿Qué ocurre? - Intentamos llamarla a comisaría.
¿Qué tal si toma asiento, inspectora?
Dígame qué ocurre.
Su hermana tenía una hemorragia abdominal por la paliza.
Estaba bien cuando me fui.
Las lesiones internas no son obvias de inmediato.
Se puso de parto, y cuando vimos la gravedad...
-¿El bebé? - Una niña.
Ocho semanas prematura. La llevaremos a la UCI neonatal.
Su situación es delicada.
- Vale. - Connie, Michelle sangraba demasiado.
Con el estrés añadido del parto y la cesárea...
Espere. ¿Qué quiere decir?
Hicimos cuanto pudimos.
¿Ha... muerto?
¿Mi hermana ha muerto?
- Lo siento. - Dios mío.
Dios mío.
Inspector, quizá quieras esto.
Tiene rosas y áloe, evita las cicatrices.
Lo usé tras un accidente de patinaje.
¿Sabes qué te digo, John?
Guárdatelo y, si lo necesito,
- ya sé que lo tienes. - Funciona.
Lo guardaré en mi escritorio.
Ya traen a Grover. Tienen su móvil.
Debemos ver sus llamadas e intentar localizar a Cooper.
Yo... me ocupo de eso.
¿Cómo estás?
En 26 años en este trabajo jamás me pasó algo así.
- No fue culpa tuya. - Siempre lo es.
Debí esposarlo o sujetarlo del brazo.
- Lo encontraremos. - Con algo así,
no me dejarán olvidarlo en la vida.
De momento no daré aviso sobre lo de Cooper.
Se lo agradezco. En serio.
Pero si no logramos atraparlo al final del día...
Conseguiré esos números del móvil de Grover.
Brigada 15.
Jones trae a Grover.
¿Tenéis su móvil?
- Sí. Aquí. -¿Estás bien?
Sí.
Inspector Sipowicz, es la inspectora McDowell.
Hola.
Voy de camino.
¿Qué ocurre?
La hermana de Connie.
- Murió por las lesiones. - Oh, no.
Venga, ve allí.
John y Baldwin se encargarán de este tipo.
Bin Laden acaba de largarse.
Fui a buscarle leche de cabra
y el muy capullo se largó.
Busco a Frank Colohan.
-¿Lo conoces? - No.
No, lo siento. ¿Te pongo algo?
-¿Cuánto llevas trabajando de día? - Un tiempo.
¿Y nunca lo has visto?
No, lo siento. Te equivocas de bar.
Te equivocas de inspectora.
-¿Quieres que me lo invente? - Escucha.
Sé que Frank Colohan es un borracho y que se pasa por aquí.
No lo busco porque se mease en la acera.
Irá a prisión, no te preocupes porque vuelva
- a preguntar por qué lo vendiste. -¿Qué hizo?
Tienes diez segundos para decir dónde está
o le echamos el candado al local.
-¿Por no meterme en asuntos ajenos? - Cinco segundos.
Estuvo casi toda la mañana.
-¿Cuándo se fue? - Hará una hora.
Estaba preocupado.
Dijo que discutió con su señora.
¿Va a volver?
Habló de ir en bus a Pittsburgh a visitar a su madre.
-¿Eso es todo? - Todo lo que sé.
Casi dos metros, con turbante.
Y colonia de camello.
Me la sopla lo que dijese Coop. Esa putilla miente.
Él confesó primero, así que seguimos esa versión,
a no ser que nos convenzas.
¿Y qué dice?
Si no es que yo estuve en la esquina
mirándole robar la bici, miente.
No. Dice mucho más que eso.
- Que fue idea tuya. - Venga ya.
- Fue tu cuchillo. - Menuda trola.
- Tú lo apuñalaste. -¿Qué?
- Ya me has oído. - Y es la versión que seguiremos
a no ser que dejes de gesticular y nos digas qué pasó.
Íbamos a comprar unos pitillos.
Vio a ese chaval acercarse con la bici.
El chaval no la soltaba, así que Coop lo rajó.
No me lo creía.
La impresión te duró hasta oír hablar de pasta.
Me ofreció la mitad solo por cerrar el pico.
No lo iba a rechazar.
¿Pero ahora me lo carga? Ni hablar.
-¿Qué hizo Charles con el cuchillo? - Pregúntale.
Espera. ¿Charles? ¿Os dijo que se llama Charles?
Esa es buena.
Se llama Terell. Terell Cooper.
Charles es su hermano.
Quedó paralítico hace medio año en un accidente de coche.
Charles no tiene historial. Terell tiene una orden de arresto.
Os la ha jugado.
Escribe todo lo ocurrido esta mañana.
No te dejes nada.
- Si colaboro, ¿tendréis manga ancha? - Si no mientes.
O volveremos aquí tú y yo a solas.
¿Puedes llamar a Joanne? No tengo su número aquí.
Dile que llame a todo el que deba saberlo. Gracias.
Tengo que colgar.
Lo siento.
¿Llamabas a la familia?
Sí, yo...
Mi madre viene de camino desde Tampa.
He llamado a los amigos de Michelle.
- A los que conozco, al menos. - Sí.
¿Puedo ayudar con algo? ¿Me encargo de la funeraria?
No, gracias.
Quiero hacerlo yo. Necesito hacerlo.
-¿Y el bebé? - Luchando.
No la dejaré sola. Ya sabes... no hasta que sepamos algo.
¿Algo sobre Frank?
Rita se enteró de que quizá busque un bus para volver a Pittsburgh.
- El siguiente sale en media hora. - Te necesito allí.
Necesito que lo atrapes.
¿Estarás bien sola?
Encuéntralo.
Charles Cooper ha estado en un centro de rehabilitación
- en Nueva Jersey los últimos seis meses. -¿Qué tienes de Terell Cooper?
Tiene antecedentes serios, timos y algunas cosas violentas.
Y orden de arresto por no presentarse.
Lo bastante para que no quisiera que lo supiésemos.
-¿Entonces buscamos a Terell Cooper? - Y no a Charles, eso es.
¿Cómo se nos escapó?
Puedo enseñarle el carné que llevaba.
Su hermano y él son prácticamente gemelos.
Cuando fuisteis a arrestar a Grover y Cooper llamó,
el número es de una cabina en Canal Street.
La siguiente llamada desde esa cabina, dos minutos después,
fue a Monica Burnett, avenida A.
Monica Burnett pagó la fianza de Terell Cooper hace seis meses.
Vale. Id Baldwin y tú.
Jefe, quiero participar en el arresto.
Deberías descansar, Greg.
Ya me he recuperado, señor. No es un problema.
Si este tipo acaba herido, no quiero que nos investiguen
- porque buscabas venganza. - Sí. Vale.
Si hay noticias de Connie o Andy, avise por radio.
Entendido.
Parece que Monica y Terell son más que conocidos.
Llama después de entrar, o se escapa.
Estamos en un quinto, dudo que salte desde aquí.
Después.
¡Ey!
¡Quieto!
Terell, ¿me vienes con esto a casa?
No irás a ninguna parte, capullito.
-"Capullito", exacto. - Cierra el pico, Monica.
- La tiene como una semilla de girasol. -¡Calla!
Levántate y vístete.
Sin tonterías, o sales por esa ventana de cabeza.
Está bien, tío.
ESTACIÓN DE AUTOBÚS
Connie no suele pedir ayuda.
Pero si puedo hacer algo, dímelo.
Cuando atrapemos a este tipo,
si intenta algo, lo que sea...
será mejor que te apartes.
No creo que haga ninguna tontería.
¿Me has entendido?
No creo que le plante cara a un tío.
Ahí está.
- Frank. -¿Qué haces?
- Ven. - Hago lo que dijiste,
- me largo de la ciudad. -¿Quieres montar una escena?
- Adelante. - Que sepas que empezó ella.
- Debes saberlo. - Cierra el pico.
Nos llevaremos esto.
- Déjame hablar con ella. Lo arreglaremos. - Espera sentado.
Está bien. Por el momento,
olvidaré que tuvimos esta misma conversación hace una semana
y que tenerte de vuelta me deja quedar mal.
Michelle pagó mi fianza anoche. Quería hablar conmigo, ¿vale?
Lo sé, por eso aún no te estampé contra esa pared.
Ella quería verme.
Además, tras conocer a Michelle,
entiendo que tiene una personalidad algo beligerante.
- Gracias. - Así que
debemos hablar de lo que ocurrió.
Si Michelle tiene parte de culpa, te escucharé.
Lo que sé es que no quiero volver a verte delante.
- No lo harás. -¿Qué pasó anoche?
Pagó mi fianza, lo que me sorprendió.
Y acabamos pasando una buena noche.
Porque, aunque discutamos, nos queremos mucho.
¿Cómo acabó mal?
Por la mañana,
comenzó a decir que debería levantarme y buscar un trabajo
porque ha hablado con Connie y tiene un gran plan.
Le respondí: "Cielo, he estado durmiendo en un colchón enano y meado
"una semana. Dame un día para dormir bien".
Pero siguió dando la brasa:
"¡Busca un trabajo!". Y entonces...
- nos peleamos. -¿Y le pegaste?
Me plantó cara.
Siempre es lo mismo. Me planta cara.
Le digo que se aparte, pero no lo hace. La aparto con cuidado.
Se encara de nuevo y allá vamos.
-¿Cuántas veces le pegaste? - Un par. Ella también me pegó.
¿Y cómo acabó?
Ella me insultó de mil maneras
y yo me fui antes de perder la cabeza.
- Chico listo. - Bueno, sé cuándo retirarme.
- Escríbelo. -¿Puedo hablar con ella ahora?
Tras escribirlo.
Vale.
- Se lo dije, fue Grover. - Ya no cuela.
Diste un nombre falso, atacaste a un poli, mi compañero. Escapaste...
Tu palabra ya no vale una mierda.
Vi a un tipo apuñalar a un crío.
- Llevo todo el día atacado. -¡Oye!
Eso no hay quien se lo trague.
Debes parecer compasivo. Así podría parecer
que cuando apuñalaste al chaval esta mañana, tú, Terell,
fue un accidente, no un asesinato premeditado.
Para el carro. ¿Asesinato? Miente.
Se llamaba Nathan Emery.
-¿Cuándo iban a contármelo? - Te lo contamos ahora.
Terell, nuestra impresión de ti importa,
tras esto hablaremos con el fiscal del distrito.
Trabajan para nosotros. Nos preguntarán qué pensamos de ti.
Podemos decir que eres buen tipo, es tu primer delito grave
y fue un accidente extraño.
Un apuñalamiento con mala suerte.
O le decimos al fiscal que escapaste y mentiste sobre todo.
Preguntarán qué queremos hacer contigo y diremos que nos da igual.
-"Procesadlo". - Y lo harán.
Dirán que querías matar a ese chico.
- Asesinato en primer grado. - Les digo que fue Grover.
¡No cuela! Fuiste tú. Te procesaremos a ti.
¿Quieres que te ayudemos o no?
- Lo que puedan hacer. -¿Qué ocurrió?
El chaval no soltaba la bici, así que saqué la navaja.
Pero seguía sin soltarla.
Deben entenderlo...
si no hago nada con Grover delante, dirían que me volví un blando.
Así que lo apuñalaste.
Sí, solo una vez, en la pierna.
Ya me apuñalaron antes y no la palmé.
Vale.
Miren... no lo apuñalé para matarlo.
No soy un asesino.
Se lo diremos al fiscal.
Escribe.
Así escrito sin contexto suena mal.
No somos tan malos.
- Añádelo. -¿Como una disculpa o algo así?
- Claro. -¿Quién lo va a leer?
Termina la declaración.
Ya he terminado con los hechos.
Iba a terminar con una disculpa...
Está todo ahí.
Tengo malas noticias, Frank.
-¿Qué ha dicho? - Han llamado del hospital.
Michelle murió de la paliza que le diste.
No.
Es imposible. Me estaba gritando cuando salí por la puerta.
En pie. Quedas arrestado por asesinato.
- Estás... Es una broma. - Levanta y date la vuelta.
¿Y el bebé?
No finjas ahora que te importa, Frank.
Dame eso.
¡No!
No.
Oí lo de la hermana de Connie.
- No me lo puedo creer. - Ni nosotros.
-¿Sabéis algo del bebé? - Aún no.
- Dadle mi pésame cuando la veáis. - Claro.
Terell Cooper ha confesado.
-¿Es sólido? - Por escrito.
Creía que se llamaba Charles.
Charles es su hermano. Hubo una confusión.
-¿Pero lo tenéis resuelto? - Sí.
Greg, ¿qué te pasó?
Me di con una puerta.
Te habrá dolido.
Rita lleva a Frank al centro de detención.
Andy, lo siento por la hermana de Connie.
Gracias. Escucha, quiero saber que este tipo carga con todo.
-¿Ha confesado? - Sí.
La culpa de haber empezado, pero admite haberle pegado.
Junto al historial de violencia doméstica,
con eso le caerá la máxima.
Lo llevaré personalmente por todo el sistema:
vistas, juicios, sentencia... hasta el final.
- Ahora iré junto a Connie. -¿Qué necesitas?
Nada, pero gracias.
En cuanto acabe el turno, mandaré a una brigada.
- Ya no hay mucho que hacer. - Avísanos si hace falta.
John, ¿podrías cuidar a Theo esta noche?
- Ya cancelé mis planes. - Gracias.
¿Cómo estás?
Un chichón en la cabeza.
El orgullo algo herido.
- No es nada. - Ya.
Al ver qué más pasó hoy en la brigada,
mis problemas son poca cosa.
Casi me lo trago y todo.
¿Cómo voy a mirar a nadie a los ojos?
El sospechoso está arrestado, no fue reportado
y al teniente le parece bien.
- No te afectará. - Los polis de abajo
no me dejarán olvidarlo.
Ese tipo intentaría escapar fuese como fuese.
Si tuviera ocasión, me habría golpeado a mí.
Venga ya.
Si te hace sentir mejor, vamos a darle una buena.
Sigue en la celda. Vamos, cerramos las cortinas y le damos una paliza.
Como si no pudiese hacerlo solo.
No digo que no pudieses, Greg. Yo vigilaría la puerta.
¿Qué quieres hacer, Greg?
¿Quieres arrearle a ese tío? ¿Quieres emborracharte?
Estoy bien.
No te preocupes.
El bebé respira sin ayuda.
- Buenas noticias. - La mantienen...
con el respirador porque no quieren que...
se canse los pulmones.
Tiene que quedarse esta semana, pero...
parece que irá bien.
- Es tan pequeña. - Sí.
La Dra. Castor dice que fue una suerte que Michelle estuviera de siete meses, porque...
antes de... siete meses...
Dios.
Debería habérmelo esperado.
No digas eso. Hiciste cuanto pudiste.
La gente vive sus propias vidas.
Pero si hubiera estado más presente en la suya...
Connie, no sirve de nada pensar en eso.
Ahora debes pensar en su bebé.
No la decepcionaré.
- Jamás. - Lo sé.
Yo te ayudaré.
Lo conseguiremos.
Sí.
Lo conseguiremos.
EN MEMORIA DE BRUCE PALTROW
Subtítulos: Alex R. Fortes
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