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Anteriormente...
Sabes que si pedimos las mismas vacaciones,
la gente se dará cuenta.
Si te echaras atrás, no creo que entiendas
lo decepcionado que estaría Theo.
Tengo una fuerte sensación de que esto no es una gran idea.
Se anula y no pasa nada.
- Debemos irnos. - Sí.
- Nos vemos luego. - Sí, claro.
- Bueno, y... - Oye.
No te preocupes. Todo está bien, ¿vale?
- Tranquilo. -¡Siéntate y pon las manos sobre la mesa!
Vamos a arreglarlo, Dave.
-¡Fui bueno contigo! - Sigues siéndolo.
¡No! No, deberías haber dejado que me fuera. ¿Estás contento?
- Todo saldrá bien. -¡Cállate!
Dios, ¡si no te callas, te volaré los sesos!
Dave, ahora estamos juntos en esto,
y quiero que esto salga bien para los dos.
Quiero salir de aquí.
SUPERMERCADO NAPOLI
Hola, el fallecido es un tal Tony Stanzone.
Estaba trabajando en la caja con ese, su sobrino, Gary Montaneri.
Es la mujer del difunto. Acaba de llegar.
¿Algo sobre los autores?
Dos hombres negros de veintitantos.
Uno se quedó junto a la puerta,
el otro pidió un bocadillo y cigarrillos
y entonces sacó la pistola.
Haremos un barrido, a ver si hay testigos.
Sí.
Gary, ¿le importaría hablar con nosotros un momento?
Sí, dos hombres negros, uno ha venido a la caja.
Me ha sacado la pistola, no he podido hacer nada.
¿Puede identificarlos?
Claro que puedo.
Le he dicho al hijo de puta: "Coge el dinero y sal".
-¿Su tío no quería dárselo? - Lo ha hecho, pero aun así ha disparado.
Vale, necesitaremos que venga
a ver unas fotos policiales y hablar más de lo ocurrido.
He ido tras esa basura. Me daba igual que tuviera un arma.
Lo hubiera matado si lo hubiera pillado.
Cuanto antes actuemos, más posibilidad tendremos de pillarlos.
Mi madre está viniendo desde Brooklyn, ¿vale?
Nos quedaremos con su tía hasta que llegue.
- Gracias. - Venga, iré a por un agente
para que lo lleve a la comisaría. Iremos en breves.
Pillaremos al responsable, tía Josie. Lo juro por Dios.
¿Vale?
Hola.
-¿Qué pasa con tu caso? - Junior trae a nuestro testigo.
-¿Cómo lo llevas? - Duermo mejor.
Se nota.
Y estaba pensando en quizá volver a invitarte a Florida.
Pensaba que ya lo habíamos hablado.
Desde que tuve esa pistola en mi cabeza, he estado pensando mucho.
Evaluando qué es lo importante en mi vida,
lo que me importa de verdad. Me gustaría que vinieras con nosotros.
- Piénsalo. - Os vais mañana.
Un amigo es agente de viajes, podría solucionarlo.
Andy, siempre quise ir.
- Fue el tira y afloja lo que me cansó. - Ya se acabó.
Bueno, igualmente llegará a la brigada y a otras personas.
Entre las cosas que me importan,
lo que la gente piense de mí, lo que piensen de ti y de mí,
no está incluido.
Significas mucho.
Me encantaría ir.
Una condición...
durante 2 horas, llevarás las orejas de ratón.
Nada de fotos.
COMISARÍA 15
Solicito unos días de asuntos propios.
Empezaré mañana. Me tomaré una semana.
Siento la poca antelación.
¿Ha pasado algo?
Me voy a Disney World con Andy.
¿Ah, sí?
- Y con su hijo, Theo. - Lo he imaginado.
Nunca he ido.
Dicen que hay muchas cosas en Orlando.
Sí, un buen clima...
Mucha gente va allí a jubilarse.
Sí.
- Y... - Pásalo bien.
Gracias.
Muchas gracias. Hola.
Vamos a repasar lo que ha pasado esta mañana, Gary.
- Entra un tipo negro... - No.
¿Dónde estaba usted? ¿Y dónde estaba su tío?
Empiece por el principio.
Ambos estábamos tras el mostrador. Yo estaba donde la charcutería.
Mi tío Tony estaba en la caja.
Estaba vacío porque acabábamos de abrir.
Ha entrado un tipo negro,
ha pedido un bocata de pavo y queso suizo y unos mentolados.
Mi tío lo estaba embolsando
y el tipo ha sacado la pistola.
¿Cuándo ha visto al otro tipo junto a la puerta?
Cuando estaba haciendo el bocadillo. Parecía amigo suyo.
Vale, así que su tío estaba poniendo el bocadillo y los cigarros en la bolsa.
Sí. El tipo ha sacado una pistola, hemos levantado las manos.
Mi tío ha vaciado la caja y el tipo le ha disparado.
¿Entonces qué?
Entonces he ido al teléfono y he llamado al 911.
¿Después de ir tras él?
He ido directo a pedir una ambulancia para mi tío.
Le habían disparado, estaba desangrándose.
En la tienda has dicho que ha ido tras ellos.
Los he perseguido hasta la puerta. Habría corrido tras ellos,
pero mi tío estaba desangrándose, le habían disparado.
Vale, siga mirando los libros de fotos,
volveremos para ver cómo va.
Eh, chicos.
John Clark, Andy Sipowicz. Frank Hughes, de Antirrobo.
-¿Qué tal va? -¿Cómo va?
El testigo de la sala de descanso está revisando fotos.
No hace falta. Tengo a su hombre.
Ese idiota de Terence Cates. Es un patrón que he estado revisando.
Lo de esta mañana encaja con él al dedillo.
¿Por qué no se lo explica, Frank?
Vale, este Cates es un hombre negro de 25 años. Lleva perilla.
Entra en un mercado o una tienda, pide un bocadillo
y luego saca un arma.
¿Tiene un archivo sobre él?
Los de la brigada Antirrobos van a traérnoslo.
Vinculo a Cates con al menos diez de estos,
pero al fin tengo una identificación suya
tras el intento de atraco de una tienda de la calle 110.
Cates escapó, pero arrestamos a su novia, Roberta.
Está cooperando.
¿O sea que ella lo delató?
Sí, y además no le ha dicho que lo estamos buscando.
Cates vive en la parte alta de la ciudad. Sus otros asaltos fueron allí,
pero trabaja en una ferretería en Mulberry,
así que ahora delinquirá aquí.
¿Y cómo es que no lo han detenido?
Como no sabe que estamos buscándolo...
Perdón. Seré breve.
¿Qué pasa? Sí, aún estamos con eso.
No, en serio, no te preocupes.
Sí, oye, estoy en una reunión. Te llamo en cinco minutos.
Vale, colega. Paz.
- Perdón. -¿Por qué no lo han detenido?
Como no sabe que lo estamos buscando,
ayer no tenía por qué saltarse
su cita de la condicional.
Su agente de la condicional debía retenerlo para nosotros,
pero estaba de baja por enfermedad y no avisó al supervisor.
Así que Cates se presentó y luego se fue,
y sé que es culpa mía, pero...
estoy saturado con otros casos.
¿Ah, sí? Pues ahora tenemos un fallecido.
La cagué. Ya me lo han reprochado.
No he venido a que me digan qué debería haber hecho.
¿Dónde podemos encontrar a Cates? ¿A través de la novia?
Sí, le daré un día para que se enfríe.
Está un poco cabreada porque ayer no pillamos a Terence.
-¿Y cómo quieren hacerlo? -¿Dónde están Medavoy y Jones?
- Aún en la escena del crimen. - Vale, nos encargaremos de ello.
-¿Solo vosotros? - Sí.
A Roberta, la novia de Cates,
le he dado mi palabra que no se sabría
- que delató a su novio. - Hecho.
Tendré preparado el archivo de Cates cuando vuelvan.
Bien.
¿Por qué no lo coge?
Hola, señor Levin. ¿Qué tal está?
No.
¿Puedo ayudarlo?
Han dicho que suba.
¿Tiene algo de lo que informar?
Mi hermana está en problemas.
¿Qué tipo de problemas?
No lo sé, pero se supone que debo darle 1000 dólares a un hombre para ayudarla.
¿Qué hombre?
Mi padre está en México. Recibió una llamada
porque han encontrado a Luisa,
pero tiene problemas y ese hombre puede ayudarla.
No sé qué está pasando.
Vamos a hablar. Venga por aquí.
-¿Cómo se llama? - Enrique Lopez.
Siéntese, señor Lopez,
y cálmese, ¿de acuerdo?
Hace dos días, mi padre recibió la llamada de un sacerdote en México
que decía que mi hermana tenía problemas, pero que, por 1000 dólares, la ayudaría.
¿Qué tipo de problema?
No lo dijo. Solo que tenía problemas, quizá está herida.
-¿Cómo se llama su hermana? - Luisa Lopez.
-¿Cuándo fue la última vez que la vieron? - Hace casi dos años.
¿Y dejaron de hablar?
¿Por qué?
Se fue de casa con uno que no queríamos.
-¿De su casa de dónde? - De México.
Santiago Tuxtla. Un pequeño pueblo pobre. Como todo el mundo, como yo.
Vino a Estados Unidos para ganar dinero, pero es demasiado joven.
-¿Qué edad tiene? - Entonces tenía 16 años.
En dos años, nadie ha sabido de ella.
¿Cómo se llama el tipo con quien se fue?
Rogelio Obregon.
Tampoco lo hemos visto más.
¿Qué dijo exactamente el sacerdote cuando llamó a su padre?
Que está en Nueva York y que enviara 1000 dólares por Western Union.
Iba a recogerlo y a ayudarla, y luego ella volvería a casa.
Pero mi padre no tiene dinero...
así que le dijo que me llamara y he venido a reunirme con él hoy.
¿Fijaron una hora?
Tengo el número de su busca.
Le dijo a mi padre que no se lo dijera a la policía o la matarían.
Pero lo he pensado y no me gusta lo que dice.
- ¿Por qué no? - Rogelio Obregon
no es bueno.
Creo que necesita dinero y se lo ha inventado.
Señor Lopez, lo llevaremos a ver a ese tipo,
pero necesitamos que lleve un micro para que podamos escucharlo.
Vale.
Espere aquí y volveremos para ponérselo.
- Sin descripción. -¿Qué tenéis?
Ha recibido una llamada sobre su hermana, a la que hace dos años que no ve.
Un tipo que dice ser un sacerdote dice que necesita 1000 dólares
para ayudarla a librarse de problemas.
Eso suena muy legítimo.
Nuestro hombre debe llamar al sacerdote para quedar,
- así que necesitamos ponerle un micro. -¿Por qué no las ayudáis con eso?
Sí, claro.
Josh, ¿puedes vigilar a este tipo en el calabozo?
Sin problema.
No hay nada del barrido sobre la tienda,
pero dos personas han visto a dos negros corriendo por Broome Street.
No han dado una descripción.
Los de Criminalística están allí procesándolo.
- Vale. -¿El que has traído es Terence Cates?
Sí. ¿Dónde está Hughes de Antirrobos?
Está ahí con el testigo.
-¿Haciendo qué? - Enseñándole el fichero fotográfico.
- Hecho. -¿Ha elegido a Cates?
Ha ido directo a él. Sin dudarlo. ¿Habéis encontrado a Cates?
Sí, su novia recibió su llamada esta mañana. Estaba en casa de un amigo.
-¿Rueda de reconocimiento? - No, primero interrogaremos a Cates,
a ver si confiesa porque han elegido su foto.
¿Os importa si voy?
¿Nos dejas probarlo a nosotros primero?
Tres hombres en una sala es demasiado.
Brigada 15. Espere un segundo, por favor.
Julianne, de Viajes Sturtevant.
Ah, gracias.
Hola, soy Connie.
Vale, bueno, Gary tiene hambre.
Voy a ir a buscarle un bocadillo.
Encerramos a los malos. Por eso me encanta este trabajo.
Gracias.
-¿Organizado? - Casi.
Connie y yo vamos a llevar a Theo a Disney World.
Nos iremos el viernes y estaremos una semana fuera.
Así no tenéis que tratar de averiguarlo,
eso es lo que haremos.
Si hay algún comentario, algún tocapelotas
o alguien que tenga un problema con ello, adelante.
Pasadlo bien.
Vale. Será mejor que nos pongamos en marcha.
-¿Dónde estaba esta mañana, Terence? - Con mi novia.
¿Se ha pasado por el supermercado Napoli de Broome Street?
No estaba ni siquiera cerca.
- Venga, Terence. -¡No estoy mintiendo!
Sabemos que estaba cerca de la tienda.
Si miente sobre esto, creeremos que miente por todo.
Hace tres días que no salgo de Harlem...
Mire, sobre lo que debe ir esta conversación
es sobre qué ha pasado esta mañana en la tienda.
Porque tenemos testigos que han elegido su foto.
-¿Por qué? - Por robar en ese sitio.
Están locos.
Pues vamos a hacer una rueda de reconocimiento.
Cuando lo elijan en ella, se acabó.
No hay tratos, nada pasará inadvertido.
Sin reducción de pena. Para nada.
¡Hagan su rueda de reconocimiento! Esta mañana no he hecho nada
que no sea tirarme a mi novia y comerme unos cereales. ¡Pregúntenle!
Que le preguntemos a su novia con antecedentes,
la novia que mentiría para protegerlo,
¿la novia cuya palabra no significa una mierda?
- Así va a ser, ¿eh? - Sí.
-¡Pues entonces que les den! - Vale, levántate, idiota.
Irás a la rueda de reconocimiento
y luego te acusaremos de asesinato.
-¡Asesinato! - Sí.
A menos que pasara algo distinto que no sabemos.
- No he asesinado a nadie. - Vale, vamos.
Vale, escuchadme.
Hago algunos atracos, lo admito, pero no he disparado a nadie en una tienda.
-¡Ni esta mañana, ni nunca! -¡Error! Sabemos que sí.
Quizá el de detrás del mostrador sacó un arma.
No tenías elección o tu colega que vigilaba la puerta...
- Quizá fue idea suya. -¡No!
- Vas a entrar, va. -¡No he asesinado a nadie!
-¡Eh! -¡No he asesinado!
¡No he asesinado a nadie! ¡No he asesinado a nadie!
Si te comportas así en la rueda de reconocimiento,
te sacarán de aquí en una camilla, ¿me oyes?
Disney World será divertido.
Sí.
Rita, no pienses que he estado escondiéndote
nada sobre Andy y yo.
Connie, solo tengo buenos deseos.
Sí, el hecho es que solo somos muy buenos amigos.
- Con vistas a algo más o... - No lo sé.
Quiero decir que, bueno, al iros juntos,
hay una oportunidad.
Bueno, no digo que no sería raro.
¿Qué más da?
Estoy de acuerdo.
Es un gran hombre. Es un gran padre
y, si pasara algo, no creo que acabe en seis meses,
que es lo que me suele pasar con los de mi edad.
¿Te has cansado de ellos?
No, me he cansado de los egocéntricos
que, generalmente, es con lo que acabo, así que...
Es raro cuando no lo son.
Es un hombre bueno, inteligente, estable
y, cuando estoy con él, me siento segura, protegida.
Eso no se puede superar.
Así que... McDowell y Andy.
Sí, ¿eh?
¿Te lo veías venir?
Porque, personalmente, me ha pillado por sorpresa.
A ver, lleva un tiempo haciendo de niñera de Theo.
O sea, ¿tú crees que están, ya sabes,
juntos?
Si una chica se viene a Florida conmigo, estamos juntos.
Pero está Theo.
Pues serán habitaciones separadas.
Claro, pero un niño de seis años está en la cama a las 20:30.
Sí, es cierto.
- Bien por Andy. - Un grande.
Oye, creo que ese es él.
Brigada Uno para la Dos.
Un sacerdote va al sur, hacia nuestro hombre.
Recibido, Brigada Dos.
Vale. Señor Lopez.
El sacerdote ha dicho: "¿Y el dinero?" y, Lopez: "¿Y mi hermana?".
Nada. No recibimos nada.
El sacerdote está empezando a irse. ¡Brigada Uno a Dos, moveos!
Perdone, padre.
- Vamos a necesitar que nos acompañe. -¿Para qué?
Necesitamos hacerle unas preguntas.
Soy el padre Fernando Villalobos.
Intento ayudar a este hombre. ¿Qué más necesitan?
Venga, se lo diremos.
Oiga, ¿adónde va, padre?
¿Qué es esto? ¿Qué está pasando?
Para empezar, está detenido por asaltar a una agente de policía.
Si dice una palabra más, lo estrangularé con ese alzacuello.
Mire, no se preocupe. No será un problema, ¿vale?
Tendrá el mismo aspecto que en la foto.
Probablemente lleve otra ropa.
- Gary, ¿puede darnos un minuto? - Sí, claro.
¿Hay algún problema?
Sabe que eso no se debe hacer, inspector.
Solo lo ayudaba a relajarse.
- Lo instruye. - No lo instruyo...
Hughes, cállese o estropeará la identificación.
Vale.
Listo.
-¿Vale? - Sí.
¿Reconoce a alguien?
El número dos.
- Sí, joder. -¿De qué lo reconoce?
Es el que ha disparado a mi tío.
Vale.
Relajaos todos.
Lo hemos conseguido. Hemos pillado al hijo de puta.
Oye, Gary, vamos a necesitar que se quede a prestar declaración.
- Claro, lo que necesiten. - Vale.
¿Llevo a Cates al centro de detención?
No, que lo hagan los agentes.
- Venga, fuera. -¿Quién hará el informe?
Nosotros. No te preocupes, te mencionaremos.
Genial. Vamos, Gar.
¿Conoces a este tipo?
Supongo que lleva un tiempo tras este tal Cates.
Está un poco involucrado.
¡Muy bien, padre!
Hablas con un alumno de una escuela católica
y me tomo esto personalmente.
Así que admite que eres un estafador ahora
o no podrás salir de esta sala con la dentadura intacta.
Supongo que soy más bien un bienhechor privado, ¿vale?
¿Un bienhechor privado que ataca a mujeres?
¡Oye!
Es de una tienda de disfraces. ¿Cómo te llamas?
Y estamos comprobando tus huellas,
así que si no aparece el nombre que estás a punto de decir,
comerás papilla durante el resto de tu vida.
Fred Pescado, ¿vale? ¿Podéis calmaros?
-¿De qué vas, Fred? - Solo intento ayudar a una amiga.
Luisa Lopez.
Debe dinero de un préstamo.
¿Una chica de 18 años del quinto pino en México,
que debe dinero? Cuéntame otro cuento, Fred.
Vale, mirad, la verdad. Pero no puede rebotarme.
Tiene un serio problema con la heroína y quiere dejarlo.
Le da vergüenza decírselo a sus padres,
- así que dije que la ayudaría. - Con un timo.
- Fue idea suya. -¿Dónde podemos encontrar a Luisa?
La veo cuando la veo.
Así que, si esto hubiera ido según el plan,
te habrías quedado su dinero hasta que os hubierais encontrado.
Sí. Y ya podría haber conseguido ayuda,
pero ahora no lo sé...
Deja de hacerte el santo, idiota farsante,
o te caerá un buen puro por asaltar a un policía,
por extorsión mediante hurto mayor
y por suplantar la identidad de un cura.
¡Lo juro, ella me incitó a hacerlo!
Vamos a confirmarlo. ¿Dónde está?
No va a confirmarlo. Me culpará de todo.
-¿Dónde está? - Hablamos de una puta drogadicta.
¿Dónde está? ¡Ahora mismo!
En un centro de masajes de Stanton.
Vamos a dar una vuelta. Venga.
Amigos, Criminalística tiene una huella
del paquete de cigarrillos del mostrador de la tienda.
Daron Hodges.
Un gran historial. Muchos crímenes previos, incluyendo robos.
Vive a diez manzanas de la tienda.
- El delincuente compraba cigarrillos, ¿no? - Sí.
¿Cómo llegaron ahí las huellas de este tipo?
¿Gary sigue en la sala
- escribiendo su declaración? - Sí.
Lo averiguaremos.
Gary, ¿el tipo que ha disparado a su tío
ha tocado el paquete de cigarrillos que ha pedido
- antes de que pasara todo esto? - Sí.
Los tenía apretados contra la mano y luego los dejó.
Vale.
Esta es una investigación de asesinato, así que lo demás me da igual.
¿Su tío compró cigarrillos robados y luego los revendió?
- No. Los compramos legalmente. -¿Venden muchos cigarrillos?
O sea, ¿venden su inventario bastante rápidamente?
Sí. Hacemos todo nuestro dinero con los cigarrillos, la lotería y la cerveza.
¿Hay más empleados en la tienda?
Solo mi tía y mi tío, y yo llevo seis meses.
-¿Conoce a Daron Hodges? - No.
Tenemos una huella en los cigarrillos
que estaban en el mostrador cuando han disparado a su tío.
Son de este Daron Hodges.
¿Qué están diciendo?
Debemos averiguar cómo llegaron sus huellas allí.
No tengo ni idea.
¿Está seguro de que el tipo al que ha elegido,
Terence Cates, es el tipo que disparó a su tío?
Sí.
¿Y el inspector Hughes? Me gusta tratar con él.
¿Es posible que el tipo que ha elegido fuera el que vigilaba junto a la puerta?
- No. - Debe estar seguro, Gary,
porque este Cates será culpado de asesinato.
Sí, lo sé. Estaba ahí cuando lo hizo.
Solo estamos asegurándonos de que pillamos al tipo correcto.
Se lo digo, Cates es el tipo correcto.
Tienen un problema con las huellas o algo.
Vale. Siga escribiendo.
¡Vuelve a tu asiento!
-¡Uy! ¿Qué está pasando? -¡Eh, atrás!
Este es un negocio legal y no veo ninguna orden.
¿Hay una tal Luisa Lopez trabajando aquí?
No diré nada sin mi abogado.
Oye, relájate. Solo buscamos a Luisa Lopez.
Vamos a la parte trasera.
-¿Qué queréis de ella? -¿Dónde está, idiota?
- Atrás. - La puerta está cerrada.
Os dejaré pasar.
Y luego os vais o llamaré a mi abogado.
Siéntate.
¿Luisa Lopez?
- Tú. Date un paseo. - Sí.
Perdone.
-¡Policía! Contra la pared. - Madre mía.
Cállate. Ponte los pantalones.
¿Luisa Lopez?
Luisa Lopez. ¿Es ese tu nombre?
Venga.
Lo juro, solo estaba dándome un masaje.
Cállate o te detengo.
Hughes, Sipowicz.
Hay una coincidencia de una huella de los cigarrillos
dejado en el mostrador de la tienda. Son de otro tipo.
Sí, bueno, eso intentamos averiguar.
No es tan fácil, Hughes, ¿sabes?
Pero tenemos que encontrar una respuesta a esto y...
Bueno, vuelve aquí en cuanto hayas acabado.
Nos envían novedades desde Comunicaciones.
Gary no ha hecho la llamada al 911 desde la tienda.
La ha hecho desde una cabina dos calles más abajo.
He buscado a Gary y está en condicional por traficar con cocaína hace dos años.
Casi he acabado.
¿Qué ha pasado en la tienda esta mañana, Gary?
- Y, esta vez, no mienta. -¿Qué pasa?
No ha llamado al 911 desde la tienda.
Ha llamado desde una cabina dos calles más abajo.
Vale, he llamado desde ahí tras perseguir a los tipos.
Estaban pasando muchas cosas.
Hace dos años le pillaron por traficar con cocaína.
-¿Y? -¿Planeó esto? ¿Y ha salido mal?
Tienen muchas pelotas por acusarme de eso.
¿Por qué ha mentido sobre la llamada al 911 dos calles más allá?
- He perseguido a esos dos tipos negros... -¡Deje de mentirnos!
He salido corriendo, ¿vale?
El tío Tony estaba abriendo la caja, el tipo negro ha dejado de mirarme,
me he ido por la esquina y he salido por detrás.
Ahí es cuando he oído el disparo.
Mi tío Tony y mi tía Josie me dieron el trabajo, una segunda oportunidad.
Debería haberme quedado. Debería haber estado tranquilo.
¿Así que ese tipo al que ha elegido, Cates, ni siquiera estaba ahí?
-¿No estaba en la puerta ni nada? - No.
¿Cómo es que ha elegido a Cates en las fotos?
¿El inspector Hughes le ha ayudado?
Notaba que Cates era el tipo que él quería que eligiera.
Vale, tenemos otras fotos.
Diga si reconoce a alguien.
Él. No me cabe duda. Es el de la pistola.
- Daron. - El que eligiera a Cates antes...
¿Estoy en un lío por eso? ¿Me causará algún problema?
Seguro que no nos ayuda con el caso, Gary.
Siéntate, Luisa.
¿Cuánto hace que trabajas en el salón de masajes?
Un año.
Nos ha llegado que estabas en peligro. ¿Es eso cierto?
No.
-¿Tomas drogas, Luisa? - Nada de drogas.
¿Sabías que alguien contactó con tu familia
pidiendo dinero en tu nombre?
No.
Dijeron que tenías problemas y necesitabas dinero para librarte.
No es cierto.
Luisa, si necesitabas dinero para droga o para cualquier otra cosa,
y pediste que llamaran a tu familia y dijeran que estás secuestrada,
dínoslo ahora o podrías irte cinco años a la cárcel.
No he hablado con nadie.
¿Conoces el nombre de Fred Pescado o Fernando Villalobos?
- No. -¿No?
¿Qué hay de Rogelio Obregon?
-¿Quién os ha dicho ese nombre? - Tu hermano, Enrique.
-¿Cuándo habéis hablado con Enrique? - Hoy.
-¿Dónde está? - Aquí, en Nueva York, preocupado por ti.
Luisa, ¿Rogelio te hizo hacer esto?
Hace dos años que no lo veo.
¿Enrique sabe lo del salón de masajes?
Bueno, creemos que no.
No se lo digáis a Enrique.
No le digáis lo que hago o podría resultar herido.
-¿Quién lo herirá? - Por favor, os lo ruego.
- Luisa, ¿alguien te ha amenazado? - No se lo digáis.
Si alguien te ha amenazado a ti o a tu familia, queremos ayudarte,
pero debes contarnos qué pasa.
Decidle a Enrique que vuelva a casa, que se vaya.
Estoy avergonzada. Si voy a la cárcel, está bien.
Por favor, no se lo contéis a Enrique.
Volveremos en un rato.
Sí.
Policía. Necesitamos hablar con Daron.
- No está aquí. - Sabemos que está ahí.
Abra la puerta o la echaremos abajo.
¡Abra la puerta!
¡Vamos a entrar!
-¿Dónde está Daron? -¡No lo sé!
-¿Quién eres? - Soy Kelvin. Soy su hermano pequeño.
-¡Revisa! ¡Dime dónde está Daron! -¡No lo sé!
-¿Qué edad tienes? - 16 años.
-¿Quién más vive aquí? - Mi madre.
¡Eh, manos arriba! ¡Manos arriba!
Está bien, Kelvin. ¡Está bien, tranquilo!
¿Te han hecho algo? ¿Eh? Muy bien.
Dile a mamá que llamaré luego.
¿Dónde has estado esta mañana?
Estaba a lo mío.
-¿Sí? Sé más específico. -¿Te refieres a todo el día?
Sí, hasta que jugaste al escondite en el armario.
Ah, no. Mirad, creía que erais el casero, ¿sabéis?
Porque él y yo tenemos discrepancias financieras...
Sí. ¿Por qué no das cuenta de tu día, Daron?
Me he levantado a las 10:00. he desayunado algo.
He ido a Aaron's
y he estado todo el día buscando entre los discos.
¿Cuándo te has pasado por la tienda Napoli?
Supongo que antes de ir a comprar discos.
-¿Qué hiciste allí? - Me compré unos cigarros.
-¿Con quién fuiste? - Con nadie.
Tenemos testigos que te vieron salir de la tienda con un hombre negro.
¡No salí con otro hombre negro, señor!
Cuidado con lo que dices.
- Esta mañana estaba solo. - Sabemos que mientes.
Parece que lo sabéis todo.
No voy a decírtelo de nuevo.
¿Por qué no me decís qué tiene que ver esto conmigo, tío?
Porque eso es lo que me importa, joder.
Has robado esa tienda esta mañana.
No. Ni hablar.
Tenemos testigos. Te pondremos en una rueda de reconocimiento.
Cuando te hayan elegido, ya no podremos hacer nada por ti.
Ahora mismo, no puedo hacer nada por vosotros.
Presionadme cuanto queráis. No he robado ninguna tienda.
Eliges la vía difícil.
- Ya la he tomado otras veces. - Esta no.
Vale, pasa.
- Jamás creí que lo volvería a ver. - Bueno, ahora ya se acabó.
Vine aquí con Rogelio Obregon para trabajar en un restaurante,
pero no tenía dinero para pagar a Coyote.
Así que Coyote me vendió a Hector Santos.
El tipo que lleva el centro de masajes.
Dice que le debo...
3000 dólares y que debo estar con hombres para pagarlo.
Muchos hombres.
¿Amenazó a tu familia?
Dijo que, si iba a la policía, mataría a nuestra familia.
Sabe dónde vivimos.
Antes has dicho que no conocías a Fred Pescado o Fernando Villalobos.
¿Era eso cierto?
Trabaja con Hector.
Va por ahí haciendo cosas para él. Es un mal hombre.
Pensaba suicidarme.
Creía que jamás volvería a casa.
Nunca jamás.
-¿Lo estás pasando bien, Fred? - No.
Vaya, qué pena. Te enfrentas a 30 años de esto.
¿Qué 30 años? Intenté ayudar a esa chica.
Pues te ha delatado, gilipollas, ha descubierto la operación.
No pensé que seríais tan tontos como para creer a una yonqui.
Una esclava sexual, Fred.
- Secuestrada, violada, apalizada. - Miente.
¿Y Juana Gonzalez y Esther Medina,
Maria Sanchez, a quienes acabamos de traer, también mienten,
pero de alguna forma todas cuentan lo mismo?
Sí, multiplica el delito por el número de chicas y son unos 30 años fácilmente.
No tengo nada que ver con esas cosas.
Hago cosas para Hector. Recojo su ropa de la tintorería.
- Y timas a sus chicas. - Bueno, no paga mucho.
Bueno, Hector ha dicho que no funciona así, Fred.
¿Y qué dice?
Tú encuentras a las chicas, las embaucas.
Es tu operación. Él solo lleva los libros.
¿Por qué lleva él camisas de seda y un reloj de oro
y yo un disfraz de sacerdote y timo por unos putos mil dólares?
Bueno, si él es el único que habla, iremos con su versión.
No, no me encerrarán 30 años.
Si juegas bien tus cartas, no será ni un día.
Vale...
tengo nombres...
- muchos nombres. - Oigámoslos.
Traeré a alguien de Antivicio.
Estaba ahí. El testigo ha identificado al primer tipo.
Sí, lo sé. Yo también estaba ahí.
¿Y ahora va a retractarse de eso y, en el mismo día, identificar a otro?
No se mantendría en una vista y, menos aún, en un juicio.
El abogado defensor destruiría su credibilidad en diez segundos.
-¿Podemos salvar algo del testigo? - Él solo ya no nos servirá de nada.
-¿Hay otros testigos? - Aún no.
¿Ese figura de Antirrobo tiene algo que ver con esta mala identificación?
No te lo diría si así fuera.
¿Cómo estamos seguros de que el sobrino no estaba involucrado?
No estamos tan seguros. Dice que mintió sobre los detalles
porque salió corriendo de la escena, pero no sé.
Le he enseñado fotos de los amigos de Daron Hodges a Gary,
a ver quién podía estar en la puerta esta mañana.
Ha elegido a Kelvin, el hermano de 16 años de Daron.
- El niño del apartamento. - Sí.
¿Cómo tenemos la foto del hermano? ¿Tiene antecedentes?
Sí, fue detenido por fumarse un porro en el parque con sus amigos.
Tengo que admitirlo, Daron. Nos has manipulado. Levántate.
Hemos llegado a pensar: "¿Hemos pillado al tipo equivocado?
"O sea, ¿y si Daron solo fue a comprar cigarrillos?".
Tengo que admitirlo.
¿Ahora probamos la técnica del mejor amigo?
No, es en serio. Siéntate.
Ha habido un momento en que creíamos haber pillado al tipo equivocado,
aunque un testigo te identificara como tirador.
Genial.
Pero cuando el testigo ha elegido a tu hermano Kelvin
como el que estaba vigilando en la puerta,
ahí es cuando he sabido que teníamos al tipo correcto.
Esto trata solo sobre incriminar al tipo negro.
Tu hermano parece un buen chico. Cuidas de él, ¿verdad?
Además de haberlo pillado por fumarse un porro en el parque,
está limpio.
Te pesará bastante, Daron,
cuando Kelvin caiga por ser tu cómplice.
Tu hermano de 16 años cumpliendo una pena de adulto en una cárcel de adulto.
O quizá este atraco fue idea de Kelvin, así que cumplirá aún más tiempo.
También podemos tirar por ahí si sigues aquí como un pasmarote.
Confiesa lo que has hecho.
Parece que el hombre al que has disparado va a salir adelante,
así que solo será un cargo de asalto.
Si no lo haces,
me aseguraré de que tu hermano cumpla condena por atraco
y por intento de asesinato.
Kelvin no sabía nada.
Solo le he dicho que iba a entrar a por cigarrillos.
No tenía nada que ver.
¿Qué ha pasado en la tienda?
La tienda estaba vacía, llevaba mi pistola...
Decidí en el momento que iba a pedirles la pasta.
Todo iba bien hasta que ese tipo se ha ido corriendo por la esquina.
Me he puesto nervioso y...
Kelvin no sabía nada. Dejadlo fuera de esto.
Vale.
¿Así que el viejo de la caja va a sobrevivir?
Eso nos han dicho.
Escríbelo.
Lo siento, me han retenido.
Oye, he oído que tienes un negocio de seguridad personal
que va bastante bien.
Sí.
Espero que este trabajo no interfiera con él.
Hace cinco años que no nos dan un aumento.
Intento hacer lo correcto por mi familia.
Bueno, pues tienes tus prioridades un poco desordenadas, amigo.
¿Ha resultado que no es Cates? ¿Sí o no?
Es un no rotundo.
¿No podríais habérmelo dicho por teléfono?
Mire, son los tipos como tú
los que dan validez a cada abogado de la defensa cabrón
que le rompe las pelotas a los polis en el estrado.
¿Ahora vas a aleccionarme? Porque no me interesa.
Mira. Has detenido erróneamente a un tipo, Hughes.
No lo olvides.
Si habláramos de las 100 cosas por las que no pillamos a Cates...
Sí, eso es genial.
- Pírate. -¿Qué?
Pírate.
Buenas noches.
Toma. ¿Quieres una?
- Es un buen sitio. - Sí,
es un sitio de barrio. Tiene buena gente.
¿Tendríamos que hablar?
¿Sobre qué, sobre nosotros?
Bueno, sé por lo que has pasado
y puedes hablar conmigo sobre cualquier cosa, o no.
Casi me da miedo porque no quiero gafar algo bueno.
Bueno, no hay nada que puedas decir que vaya a estropear esto.
No puedo decirte lo mucho que me gustaría eso, pero...
no dejo de pensar que pasará algo malo.
No soy una bomba de relojería, así que...
Lo que ves es lo que soy.
No quiero que nos adelantemos.
Dure lo que dure esto, solo quiero disfrutarlo.
Por mí está bien.
Tercer piso, una cama doble. Sí, suena bien.
- Aquí tienes. - Gracias.
Papá, podrías meter uno en tu bolsa.
No tendré nada de espacio para mis cosas, Theo.
Mira, he dicho que un juguete, pero no puede ser el camión de bomberos.
¿Y qué pasa si lo necesito?
Gracias.
Estaré en la planta de debajo de vosotros.
Perfecto.
Oye...
el por qué quiero que vengas conmigo es obvio, pero...
que hayas dicho que sí es algo
que me está costando entender.
Sea lo que sea lo que te hago sentir...
también lo siento yo.
No me imagino tener esa suerte.
Bueno, no tienes que imaginarte nada.
Está aquí.
Necesito alguien grande que se ponga encima de mi bolsa para poder cerrarla.
Vale, ¿por qué no vemos si podemos reducirla
un poco primero, vale, hijo?
Bueno.
Connie, me alegra que vengas.
A mí también.
Venga.
Vale, deja que vea esa bolsa.
Esto es demasiado, cariño. Primero tenemos que sacar esto.
¡Uy!
Theo...
Subtítulos: Anabel Martínez
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