All language subtitles for Snow.White.A.Tale.Of.Terror.1997.1080p.BluRay.x264-[YTS.AG]

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish Download
fr French Download
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil) Download
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American) Download
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish Download
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

¡Con calma ahora!

Pronto estaremos en casa, Liliana.

¿Liliana?

No puedo respirar.

Dios mío...

¡Karl!

El bebé.

Necesitas salvar al bebé.

Está a punto de nacer.

Perdóname.

Perdóname.

BLANCA NIEVES UN CUENTO DE TERROR

¡Lili!

¡Lili!

¿Donde está esa niña?

¡Lili!

¡Lili!

No juegues así conmigo, niña.

Estoy muy vieja y mi trasero es un blanco demasiado fácil.

Oh, ahí estás tu.

Tu padre está preocupado por ti.

Tu serás mi ruina.

Cuéntame una historia, Nana.

Pon tus pies junto a los míos, y ahí veremos.

Cuéntame, Nana, por favor.

Está bien.

Déjame tomar aliento.

Un día, no hace mucho tiempo,

Tu mamá estaba sentada en la ventana, observando cómo la nieve cubría la tierra.

- Estaba tejiendo una capucha. - ¿Una capucha de invierno?

Una capucha de invierno, sí.

Ella esperaba un bebé, que crecía en su vientre.

De repente, ¡Se pinchó un dedo con la aguja!

Y la sangre se esparció sobre la nieve,

Ella lo vio y pensó: "Quiero tener un niñito"

Una niñita, Nana.

Continúa tu. Conoces la historia mejor que yo.

Una niñita con el cabello tan negro como el ébano de la ventana,

y una piel tan blanca como la nieve

y labios tan rojos como la sangre.

¡Vas demasiado rápido, niña!

¡Cuidado, cuidado!

¡Buen día!

- ¡Buen día! - Buen día.

¡Buen día, Thomas!

¡Papá!

¡Papá!

¿A qué debemos tu ausencia en la misa de la mañana?

Estaba podando el pasto en el jardín, con Ilsa.

- ¿Y después? - Y después ayude en la cocina.

¿Leíste la biblia?

- Sí. - Que bueno.

Papá, ¿Por qué Dios nos da alas cuando morimos?

Dios nos da alas,

para poder volar al Paraíso y mirar al mundo.

¿Para qué mamá pueda cuidarme?

Sí.

Ella sonríe cuando escucha tus rezos.

¿Sigues queriendo a mamá?

Siempre.

¿Entonces por qué no vuelve?

Venga acá, pajarito.

¿Papá?

Será que no le agrado.

Ella te adora,

como yo lo hago.

¿Donde está Lili?

¡Lili!

Milady,

Sea bienvenida a mi casa.

Gracias, Frederick.

Liliana, ¿Dónde estabas?

Mira lo que encontré.

Será una mariposa algún día.

Lili, quiero que conozcas a Lady Claudia.

¿Puedo ponerla en una caja?

- ¿Qué? - ¡La Oruga!

Déjame ver.

¿Y que harás cuando tenga alas?

La soltaré.

Yo tengo una caja con una sorpresa dentro,

especialmente para ti.

Trátalo bien y siempre te será fiel.

- ¡Mira, Nana! - Vamos niña.

Es linda.

Como tú.

Ese es mi hermano, Gustav.

Dios no lo agracio con una bendita lengua,

Pero en cambio fue compensado con el don de sus manos.

La dejo para que desempaque.

- Es una bella vista. - Si, milady.

La preferida de Lady Hoffman.

¿Ah si?

Por favor, tenga cuidado.

Era de mi madre.

Gracias a todos.

Fuera, fuera.

Mañana seré una esposa.

Una Hoffman.

¿Lo que mamá diría si pudiese verme ahora?

Aquí.

¿Estaría feliz por mi?

¿Sonreiría?

¿Estaría enojada,

Sabiendo que el mundo que tanto la desprecio,

acaba de aceptarme?

Lo amo, Gustav.

Y él me amará.

Solo quería asegurarme de que tengas todo lo que necesitas.

Gracias, milord. Tengo todo lo que necesito menos algo.

- ¿Qué es? - Todo lo que necesito...

es su compañía.

Eres muy bonita, Claudia.

Adoro el sonido de mi nombre en tus labios.

- Sus manos están muy frías. - Caliéntalas.

Vamos, niña.

¡Lilli!

¿Odo?

¡Lilli!

¡Lilli!

Te vi entrar aquí, niña,

Sal ahora.

¡Nana!

¡Nana!

Que descanse en paz.

- ¿Te acuerdas de mi madre, Ilsa? - Bueno, yo era joven, pero me acuerdo.

¿Me parezco a ella?

Si, especialmente cuando sonríes.

Mi papá la adoraba, ¿Verdad?

No soy nadie para decirlo, joven señora.

¿Qué pasa, Odo?

- ¡Es Peter! - ¿Qué? ¿Ya volvió de Francia?

Espere, no puede salir por ahí desnuda. Se puede morir.

¿Nunca te preguntas que hay ahí fuera, Ilsa,

más allá de los campos y las murallas?

Las bestias del bosque, me imagino.

Debe de haber algo más que el bosque.

¿Por qué quieres abandonar tu hogar?

Porque ya no es más el mismo lugar.

Hace mucho que ya no lo es.

Nueve años.

Echando las runas.

Nueve largos años, esperándote llegar.

Y ahora tu estas moviéndote dentro de mi.

Tu sangre mezclándose con la mía.

Eres más fuerte en cada latido de mi corazón.

Y yo parezco ser más bella a cada latido tuyo.

Padre Celestial,

por tu misericordia te ruego...

dame un hijo.

Es redondo como una pelota, con dibujos de todas las tierras de este mundo.

- Parece fantástico. - Lo es.

Cuéntame sobre París, como pasan los días las mujeres.

- Lady Hoffman. - Doctor Gutenberg, ¿Qué tal el viaje?

- Demasiado largo, me temo. - No parece estar cansado.

- Estás radiante como siempre, milady. - Gracias.

Lilli, ¿No deberías estar alistándote para esta noche?

Quiero hablar con Peter por un momento.

Tu vestido no es apropiado para tal conversación.

Señoras, si me disculpan...

Lilli.

Lilli, tengo un vestido que me gustaría que usaras para esta noche.

Me lo pruebo más tarde.

Bien, si lo vas a usar esta noche, entonces debes probártelo ahora.

Ilsa, ayude a Lilli. Y recoge tus cabe....

No se si voy a usarlo.

¿Por qué no? Es muy bonito.

¿Ves? Es precioso.

Se parece a todos los otros vestidos.

Quiero usar algo especial esta noche.

Este es especial. Es el mismo que use cuando era niña.

Ya no soy una niña.

Lilli, ¿Porque tenemos que discutir tanto?

- Qué se lo pruebe. - Si, milady.

Frederick, no has dicho nada de mi vestido.

Estás adorable, como siempre.

"Como siempre" suena un tanto monótono.

¿Donde está Lilli?

Es su hábito llegar tarde.

¿Cómo puede llegar tarde hoy, de todas las noches?

¿Debemos gastar todo nuestro tiempo preocupándonos por Lilli?

Que tengas un niño saludable, milady.

Lilli, ¿Por qué estás usando el vestido de tu madre?

Quería que te sintieras orgulloso de mi.

Te pareces tanto a ella.

¡Toquen!

Tu silencio no me consuela, Peter.

Frederick, el bebé nació muerto.

- ¿Y mi esposa? - Está fuera de peligro.

Pero ya no podrá dar a luz nunca más.

Papá...

¡No! ¡Déjenme sola!

No dejes que lo quemen.

El es mío.

Dios se apiade de su alma.

¿Por qué me pasa esto a mi?

¿Por qué me está pasando esto a mi?

Claudia...

¿Hay alguien ahí?

Claudia...

Claudia...

Eres muy hermosa.

Sí.

Tu rostro es perfecto.

- ¿De verdad? - Yo siempre digo la verdad.

Sí.

Hay tanto para ser envidiada.

Sí.

Ellos siempre te envidian.

¿Ellos?

¿No lo notas?

¿Quienes?

Entra, Lilliana.

Se que nunca nos caímos bien.

- Y se que te presiono. - Desde el comienzo.

Te he culpado por tantas cosas,

pero nunca te quise hacer daño.

¿Me podrás perdonar?

Eres una niña tan adorable.

Nunca me había fijado, en lo adorable,

hasta ahora.

He tenido momentos muy memorables en estos últimos días.

- Yo también. - ¿También tu?

Sí.

Tendré que ir a París en unos días.

Lo sé.

Antes de irme,

quiero pedir a tu padre, tu mano en matrimonio.

Si es que tu lo apruebas.

Si, Peter. Lo apruebo.

Mil disculpas, doctor, pero Lady Hoffman solicita su presencia, inmediatamente.

¿Cabalgas conmigo?

Te veré en los establos.

¿Hola?

Hola, Gustav.

¿Qué pasa?

¿Estás bien?

¿Cómo estaba en su momento final?

¿Gritó?

¿Imploró por su vida?

¿Supo que fui yo?

Oh, hermano

no debes sentir remordimiento

por la sangre derramada de una niña mimada y envidiosa.

Por qué no llevas lo que sobro a la cocina...

Y lo pones en el guisado que está en el fuego.

¿Qué diablos la está retrasando?

Te preocupas demasiado, Frederick. Llegará en cualquier momento.

¡Bon appetit!

Delicioso.

Debes comer, Frederick.

Milord, perdone la intromisión.

¿Qué pasa, Peter?

Acabo de venir de los establos.

Sus caballeros han encontrado el caballo de Lilli.

- ¿Donde? - Cerca del bosque.

¡Lilliana!

¡Frederick!

Sabes la verdad.

Fallaste.

Si quieres vivir, no hagas ningún ruido.

¡Quieto! ¡Abran la puerta! ¡Escaleras! Déjenlo en la mesa.

Con cuidado. Se quebró la pierna.

Mi querido esposo, ¿Te duele?

Recé desde que saliste para que la encontraras.

Tenemos que continuar buscando, debemos...

Si claro. Iremos, mi amado.

¿Estás aquí sola?

Puede estar mintiendo.

No te preocupes.

- ¿Por qué estás aquí? - ¿Cómo te llamas, niña?

- Ella no es tan niña. - ¿Tal vez no puede hablar?

¿No puede hablar?

Ella sería un buen banquete para los lobos allá afuera.

Yo digo que la arrojemos afuera.

Huele bien.

Apuesto a que también sabe bien.

Mi padre es Frederick Hoffmann.

Entonces tenemos una princesita aquí.

Que roba pan.

Roba pan.

¿Quieres ver lo que Lord Hoffman y sus jueces hacen con la gente que roba?

Tenía hambre.

Yo también.

No es la sangre de ella.

¿No es su corazón?

El sudor en su frente.

Las lágrimas en sus ojos.

Traidor.

Traidor.

Traidor.

Traidor.

Traidor.

Traidor.

¿Por qué me traicionaste?

Traidor.

Traidor. Traidor. Traidor.

Traidor. Traidor. Traidor. Traidor.

Traidor.

Toma. Alimenta a la princesa.

¡No, deja!

¡Dame eso!

¿Por qué me tratan de esa manera? No le hice nada malo a ninguno de ustedes.

Tal vez ella quiera una reverencia.

Vaya, ¡Y un beso!

- ¡Un beso! - ¿Por qué no besa mi trasero?

Uds. no se dan cuenta, ¿Verdad, inútiles?

- ¿De qué? - ¿De qué?

Podemos hacernos ricos con esta palomita.

Tus ideas están ahogadas con aquella bebida de porquería que tomas.

Vivimos aquí como ratas arrastrándonos y todo lo que conseguimos es nada.

¡Nos acercamos un poco a la gracia del señor, niño!

Un montón de nada.

Nadie te está pidiendo que te quedes, ¿O si?

Apuesto que papá está queriendo que la hijita vuelva pronto a casa.

¡Déjame en paz!

- Apuesto que... - ¡No!

El daría todo el oro solo para tener a su princesita de nuevo en casa.

¡Aléjate de mi!

Claro que no necesita estar sin un rasguño.

Creo que no le importaría mucho si le hiciéramos algunas cositas

antes de devolverla.

Al cabo el ya es un hombre grande.

Creo que el va entender.

Suéltala, Rolf.

Tal vez deberías ir a nadar al rio.

Sólo estaba tratando de hacer las cosas más interesantes.

Anda, vete.

Vete ya.

- ¿Por qué no solo te vas? - Anda vete.

Van a morir aquí abajo.

Abajo de la tierra.

Todos van a morir.

Dame tus ojos.

Y tus alas.

El mundo es un lugar peligroso, princesa. Quédese cerca.

¿Qué hacemos con ella?

- ¿Qué hacemos con qué? - ¿Y si huye, se va corriendo?

Déjala. Nunca sabrá el camino para irse.

No me gusta.

La princesita nos está siguiendo.

¡Oye, Lars! ¿Tal vez ella nos ayude a buscar oro?

Paren de trabajar y denle una pala.

No tendrás miedo, ¿Verdad, hija mía?

Mi querido hijo,

Te mantendré a salvo aquí a mi lado.

Y ella nunca te dañara de nuevo,

una vez enterrada en las profundidades.

¿Creías que podrías esconderte de mi?

¿Creías que no podría encontrarte?

¿Cual es el problema?

¿Estás asustada?

¿Tu corazoncito está comenzando a latir?

Adiós, Lilli.

¡Lilli, agarra la cuerda!

¡Vamos!

¡Jalen!

¡Agárrenla bien!

¡Suban!

¡Gilbert, agarrara mi mano!

- ¡Vamos! - ¡No puedo!

¡Dios!

- ¡Ilsa! - ¿Si, milady?

- Lleve un poco de sopa a mi marido. - Si, milady.

Y cúbrete el cabello.

Tal vez Rolf tenia razón.

Tal vez debamos pedir un rescate por ella.

¡Nos ha traído mala suerte desde que llego!

El día se acaba. Sigamos.

¡Gretha!

Diablos, ¿Donde está todo mundo?

¡Bruno!

Ahora somos solo nosotros dos, Frederick.

Tu pequeña se fue.

Tal vez.

Tragada por la tierra.

Debes de estar segura.

Nunca veas un cuervo a los ojos por mucho tempo.

Puede robar tu alma, y volar lejos con ella.

¿Por qué me estás mirando?

No se me ocurre mirar a ningún otro lado.

Es muy maleducado.

Es una de mis mejores cualidades.

Entonces creo que no tienes modales.

Sin modales entonces, y sin modales ahora.

¿Intentas ser gracioso?

Me preguntaba que se tiene que hacer para hacer sonreír a una princesa.

- No soy una princesa. - ¿Entonces que eres?

Soy la hija de Frederick Hoffmann.

Así que no eres más un nombre.

¿Qué derecho tienes para decir eso? No sabes nada sobre mi.

Se lo suficiente sobre los de tu tipo.

¿Como podrías saber algo sobre alguien?

Vives como un animal, te escondes como un criminal.

¿Y qué haces tu, princesa? ¿Estas de vacaciones?

- Mi padre me encontrara. - ¿Donde esta ese gran padre ahora?

Porque no lo veo buscándote.

El me encontrará, lo sé.

¿Y si no viene?

- No me gusta como me hablas. - ¿Y como debería de hablar?

Como un caballero civilizado, no como un salvaje.

Esa es una palabra que no admito de ningún hombre o mujer.

La última vez que escuche esa palabra...

fue de uno de tus supuestos caballeros.

Y no había nada de caballero sobre él,

O de civilizado.

¡Suéltame!

¿Por qué?

Porque me estás asustando.

¡Frederick!

¡Lady Hoffmann!

¡Lady Hoffmann!

¡Frederick!

¡Lady Hoffmann!

¡Frederick!

Doctor Gutenberg.

Lady Hoffmann, discúlpeme. Esperaba ver algún sirviente.

Se fueron.

¿Se fueron?

¿Todos ellos?

Sí. Se enfermaron todos, repentinamente.

- ¿Qué paso aquí? - Fue horrible, con solo mirarlos...

Apenas podían caminar.

Sus manos y pies estaban... llenos de sangre y sus rostros...

La peste negra.

No quería que se fueran, eran como de la familia.

Tenía que hacerlo.

Todo nos está pasando,

Y Lilli está perdida, y Frederick...

Estoy tratando de ser fuerte.

No tengo a quien recurrir, por compasión y comprensión.

Me siento tan sola.

Que bello hombre es usted.

Que excelente marido habría sido para Lilli.

La extraño tanto a ella.

¿Podría encontrarla por mi?

Si, claro.

¿Puedo contar con usted entonces?

Lo prometo.

Le diré a Frederick que vino a verlo.

El estará mejor.

El sueña con el fuego.

Lo clavaron a la tierra, y quemaron a su familia frente a él.

Y entonces lo marcaron con una cruz al rojo vivo en su rostro,

porque no se doblegaba.

- ¿Cual fue su crimen? - No acepto luchar en la causa de ellos.

¿Quienes son ellos?

Templarios de la Iglesia, hombres de Dios.

¿Mi rosto te asusta?

Si.

A mi también.

¿Padre?

¿Padre?

¡Padre!

¿Padre?

¡Lilli, regresa!

¡Vamos!

¡No!

¡No!

¡No!

¡Rolf!

- ¡Lilli, no! - ¡No podemos dejarlo!

¡Estira tu mano!

¡Vamos!

¡Te tengo!

¡Ayúdenme!

Buen viaje.

Buen viaje, viejo amigo.

- Buen viaje. - Buen viaje.

Buen viaje.

- ¿Por qué ella aun vive? - Mientras tu hijo está frio y duro.

¿Qué?

Trae al niño de vuelta y dale la vida.

¿Cómo?

Roba la semilla de su padre.

Baña al niño en la sangre del padre.

La vida de Frederick por la de el niño.

Hola, Frederick. ¿Me extrañaste?

Claudia.

Mi pobre marido. Mira tu brazo, ¿Qué te pasó?

¿Donde estabas? ¿Donde están los sirvientes...

Quiero librarte de tu sufrimiento por un momento.

Quiero darte un momento de paz

y felicidad.

¿Qué me estás haciendo?

Lo que cualquier esposa haría para que su esposo sea feliz.

He visto a nuestro hijo, Frederick.

Y quiero darle la vida.

La vida que nunca tuvo.

La vida que debería haber tenido.

¡Es suficiente!

Debes de convertirte en la serpiente.

El fruto de la serpiente es lo que necesitas.

Concédeme el arte de mi hermano.

No temas nada.

Yo cuidare de ti.

Discúlpame por asustarte, querida. Pareces preocupada.

¿Estás perdida?

Lo estaba, pero ahora voy a casa.

Muy bien, asegúrate de salir del bosque antes que caiga el día.

Hay criaturas por aquí. Hombres y bestias.

- Lo se. - ¿Lo sabes?

Yo también lo sé.

Deliciosa.

Oh, Dios.

¿Quieres una manzana? Si quieres tengo otra aquí.

No tengo como pagarte.

Es una pena.

No importa.

Dos damas juntas en el camino.

Para la suerte.

Es hermosa.

Pero no solo la mires, cómela.

Voy a compartirla con un amigo.

¿Con un amigo?

¿Quieres decir, un novio?

Yo fui joven una vez.

Tuve muchos novios.

La vida es dulce, cuando se es joven.

Entonces dime, ¿Cómo es él?

Es fuerte.

Que bien, que bien.

Y es amable y gentil.

Y lo amas, ¿Verdad?

Puedes decírselo a tu vieja abuelita. Puedes decírmelo.

¿Qué te pasa, querida? ¿Un gato te comió la lengua?

Dame un besito, querida.

Puedes ver, y puedes oír.

Pero de la profunda tumba de tu mente,

ningún suspiro escapará de tus labios.

Ninguna lágrima de tus ojos.

Para el mundo estarás muerta.

Hasta tu preciado padre olvidará

que estuviste viva.

Pero tu, querida mía,

tú tendrás toda la eternidad para recordar.

¿Qué estás haciendo aquí?

- ¿Qué estás haciendo? - Soy médico. Lilliana,

- ¿Cómo sabes su nombre? - Ibamos a casarnos.

- ¿Puedes ayudarla? - Aún no lo sé.

- ¿Puedes ayudarla? Por favor... - ¡Dije que aún no lo sé!

- Rigor mortis. - ¿Qué?

Dije que sus pulmones están rígidos. No puedo hacer nada más.

- ¿Padre? - Vete lejos, fantasma.

Mi hija está muerta.

Me voy a casa. Voy a llevarla a su familia, para que tenga un entierro digno.

No, Lilli se quedara aquí.

Ella se fue.

¿Qué estás haciendo?

¡Déjala en paz!

¡Exijo que pares con eso ahora!

¡Para con eso ahora!

¡Déjala en paz!

¡Respira!

- ¡Déjala en paz! - ¡Respira!

Respira.

Respira.

Respira.

Buen viaje.

Buen viaje.

Buen viaje, princesita.

Estoy en deuda.

Vamos, Lilliana.

¿A dónde me llevas?

Te traje a alguien para hacerte compañía.

Ella sabía que volvería.

No la decepcionemos entonces.

Voy a encontrarla.

Voy a buscar a mi padre.

Muestra el camino.

¡Lady Hoffman!

¿Es ella?

Sí.

¡Lady Hoffman!

¡Lady Hoffman!

¡Atrás!

¡No! ¡Odo, no!

¡Vamos! ¡Por aquí!

¿Padre? ¡Padre!

Vete lejos, fantasma.

- Padre, soy yo. - Vete lejos, mi hija está muerta.

Saca a mi padre de aquí.

¿Milady?

¿Ilsa?

¡Ilsa!

Te ves muy viva

para estar pudriéndote bajo el suelo.

Sentí que volviste,

desde el momento en el que diste tu primer suspiro.

Fue como una puñalada en mi corazón.

No tienes corazón.

Eso es muy simple.

Vi lo que le hiciste a mi padre.

Por mi hijo.

Tu bebé está muerto.

Está vivo en esta habitación.

Oh, querida. No me apuntes con esa cosa.

Alguien podría salir lastimado.

Así está mejor.

Mi hijo.

- ¡Mi hijo! - ¡Claudia!

¡No!

¿Qué me hiciste?

¿Qué me hiciste?

¿Qué me hiciste?

¿Estoy en el paraíso?

Padre.

Lilliana.

Si, soy yo.

Está nevando.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.