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PISOS DE LUJO TORRES TOMPKINS
El autor iba de verde, eso es nuevo.
En la declaración ella no lo recordaba.
Menudo giro.
Vale, ¿qué pasa?
El caso lleva 12 años parado.
No se resolverá por una camiseta.
- Estos pasitos ayudan a resolverlos. -¿Esto nos espera?
Vagar dando pasitos en casos viejos.
Está bien. Es un homicidio abierto.
Evitamos la brigada preguntándoles en persona en vez de llamarles.
Cuando Dalto empiece, vamos al recuento y evitamos sus charlas.
Nos cansaremos jugando con los horarios.
¿Quieres estar todo el día jodido
- por errores en los expedientes? - No.
Pues cogeremos casos imposibles.
Paso de que me enseñe a ser un roboinspector.
¿Qué toca ahora?
El segundo testigo. Vamos a ver si recuerda algo más.
-¿Dónde vive? - En Poughkeepsie.
Mira a ese idiota.
¡Oye, para!
Ven aquí.
Menuda caja registradora tienes.
Suéltala y sube las manos.
Un amigo ha cerrado su tienda y me ha dejado empeñarla.
-¿Cómo te llamas? - Frederick Albert Fanetti.
¿Tu amigo vendía dónuts?
Tengo una explicación.
Ya nos la has dado y no nos vale.
Vamos a dar una vuelta.
¿O llamamos a un agente? Poughkeepsie nos espera.
COMISARÍA 15
Josh, sala tres.
-¿Pasa algo? - Lleva ahí una hora.
Me sorprende que no haya salido a pasar lista.
Quizá esté intentando compensar
- los nervios del trabajo. - Es dura de roer.
La ficha de Frederick Fanetti.
Los ordenadores son la leche. Nos van a dejar sin trabajo.
¿Dónde hay que firmar?
No le han detenido por robo. Un par de posesiones.
El ordenador dice que ha habido muchos robos en esa zona.
Han entrado en muchos pisos.
Quizá haya cambiado para pagarse las drogas.
Fijaos, estaba deseando que Fancy se fuera para quedarse su despacho.
Se va de verdad.
- Siéntate, Frederick. - Freddy mejor.
¿Y de pie? Tengo un desplazamiento.
Por cargar las cosas robadas.
Qué va, es la primera vez que hago algo así.
¿Seguro? ¿No has entrado en ningún piso?
Me mareas con tanta vuelta. Siéntate y hablaremos de tu futuro.
¿Te drogas, Freddy?
Eso es cosa del pasado, no del futuro.
Un pasado muy reciente, ya que te detuvieron hace tres semanas.
Y como no trabajas de día,
suponemos que trabajas para pagarte el vicio.
- No tengo ningún vicio... - Para mentir, no hables.
Cuéntanos los robos y harás un trato con el fiscal.
Te caerá un año y un tiempo en un programa.
O paséate quejándote de la espalda
y comprobaremos tus huellas con todos los robos,
te caerán cinco años en vez de uno.
¿No puedo hacer algo para librarme?
Sí, conseguirnos al hijo de Lindbergh.
Freddy, los robos.
Vale, venga. He robado en varios sitios.
-¿Cuántos son varios? - Más de dos.
O seis. Pisos.
En East Village. Estaban vacíos, sin heridos.
- Direcciones y mercancía. - No sé las direcciones.
- Pero los edificios sí. - Venga, indícanoslos.
Teniente.
¿Puedes correr con tacones?
Lo que haga falta, si no, no los...
Tengo la política
de que mis inspectores lleven calzado más deportivo.
¿De acuerdo? Gracias.
Jefa, llevamos la radio por si pasa algo.
- Genial. Recordad vigilarla. - Sí.
Perdón, qué locura en la línea F.
- No pasa nada, John. - Recuerda apuntar esa media hora.
Voy a coger unas cosas del coche.
Si no vuelves a llegar tarde, nos irá bien.
- Sí, señora. - Teniente.
- Perdón. - Dos inspectores de Asuntos Internos
debían traerme mis cajas.
Llama a ver por qué tardan tanto.
Y guarda eso.
-¿Tiene un segundo? - Claro.
-¿Aún puedo cambiar mi traslado? - Solo puedo decirte que esperes.
Estas cosas se acaban solucionando.
Parte del atractivo de esta brigada era poder trabajar con usted.
Con la teniente Dalto o conmigo,
trabajará casi todo el tiempo con su compañera.
Eso no cambiará.
Así que no puedo.
¿Puedes reclamar? Sí. ¿Quieres que te vean
como que no soportas a los jefes
y no dejas de cambiar de brigada?
Tú verás.
La verdad es que conociéndome
y con lo que siento cerca de ella, quizá no cambie de brigada.
Quizá acabe diciendo algo que haga que me echen.
O quizá, como he dicho,
se acabe solucionando.
La escalera es inestable,
pero me dejé caer, forcé una ventana y dentro.
Se cree Spiderman.
¿Qué te llevaste?
Efectivo, un reloj con calculadora,
- cinco consolas de Nintendo y juegos. -¿Eso es todo?
Vaya memoria de elefante. ¿Siguiente?
- Ya está, esta es la sexta. - Vale, venga.
¿Puedo preguntarles
por lo que dije antes de librarme de la cárcel?
Porque iba en serio.
-¿Qué necesitan? - Hablemos en el coche.
Mejor aquí, para ver si me compensa.
-¿Por qué aquí? - Por eficacia.
Si tienes algo, dilo.
No, quiero saber cuánto tiempo pierdo a cambio.
¿De qué hablamos? En términos generales.
Un cuerpo... Un cadáver.
¿Por aquí?
En este momento, me gustaría saber
- qué ganaría yo. - Viendo tu interés
en que nos quedemos aquí, el cadáver está cerca.
Cuando los policías lo encuentren
sin tu ayuda, la respuesta es que no ganarás nada.
O nos das la ubicación exacta ahora mismo
y veremos qué podemos conseguir.
Jopé, tío...
Por aquí, vamos.
¿Entramos?
Está por aquí, a menos que lo hayan movido.
¿Puede cogerme esto?
- Sí. No, hay un brazo. - Ay, madre.
Uñas postizas, un vestido...
y la han quemado.
Gracias por venir.
¿Qué pasa?
¿Qué tal su esposa, mejor?
Sí, está mejor.
Aún tiene momentos delicados,
pero está viendo a alguien y le ayuda.
Nos vamos a Francia.
Siempre quisimos ir y la llevaré.
- Qué bien. - Sí.
Nunca te he agradecido lo que lo hiciste.
Nos ahorraste muchos malos ratos.
Y entendí cosas de mi matrimonio.
No fue nada.
De acuerdo.
Ahora cuéntame qué pasa.
No pretendía pedirle que me devolviera el favor.
- Ni siquiera sé si es posible. -¿Qué necesitas?
Vale, parece que esto se ha puesto serio.
¿En qué lo has notado?
Silencio en el coche, hostilidades varias.
-¿Mataste tú a la chica? - No, señor.
¿Cómo sabías dónde estaba?
¿Antes podemos hablar de mis opciones de librarme de la cárcel?
¿De tus opciones por nada?
Nos has mostrado un cuerpo.
No sabemos quién es ni por qué está ahí.
Con información así, en un informe con tu gran cooperación,
quizá el fiscal ignore esos robos.
O piensa en tu trato y nosotros pensamos que podrías ser el culpable.
- Se llama Alissa Santos. -¿Cómo lo sabes?
Era la puta adicta al crac del barrio, pero con 14 años.
Un caso muy triste.
¿Cómo sabías dónde estaba?
La encontré hace seis meses cuando paré ahí por un asuntillo.
- Es un fumadero popular. - Es popular,
pero el cuerpo lleva casi un año allí.
Será popular para mí.
- Entonces... -¿Quién la mató?
Tengo un nombre, pero antes hablemos del trato,
empezando con que no testificaré contra ese chiflado.
Eso depende de tu sinceridad.
Cuanto más sincero seas,
más fuerte es el caso y quizá confiese y no tengas que testificar.
- Segundo... - El nombre.
Vale, venga.
La última vez que la vi,
fui a pillarle a ese camello cutre y desgraciado
llamado Antoine, en su esquina.
Lo vi arrastrarla al aparcamiento.
Durante su turno de cinco minutos.
Ella pedía ayuda mientras esperabas.
Gritar y liarla era su numerito.
- Pregunten. - Se fueron a los escombros,
-¿Y qué? - A los diez minutos salió,
solo, muy nervioso
y dijo que ya no vendía más.
¿No la buscaste ni nada?
No, estaba distraído pensando en su hierba.
Lo que le pasó a esa chica me parte el alma,
porque no merecía que la mataran y la quemaran.
A Antoine quémenlo lo que quieran.
-¿Antoine qué? -¡Gossett!
Un asqueroso.
Ponte cómodo.
Soy Ramon Santos, y mi esposa Tania.
Tenemos un mensaje del inspector Sorenson o...
- Sipowicz. -¿Qué tal, señor Santos?
Sipowicz ha salido, pero nos dijo que vendría.
Pasemos a la sala de descanso.
Soy el inspector Medavoy, y los inspectores Jones y McDowell.
Siéntense, por favor.
El mensaje decía que viniéramos, pero no por qué.
¿Tienen una hija llamada Alissa?
Legalmente, sí.
¿Está metida en algo?
Ha dicho "legalmente". ¿Es adoptada?
Es mi sobrina. Vino desde Santo Domingo.
¿Está bien?
-¿La ha visto hace poco, señora Santos? - Hace año y medio.
Tenía problemas y la llevamos a un centro de acogida,
pero se escapó de allí.
-¿Lo denunciaron? - Nos recomendaron no hacerlo
porque no serviría de nada.
El policía del barrio dijo que era incorregible.
La detuvo dos veces con marihuana.
Y otra vez que le llamamos porque fumaba crac
y destrozaba los muebles.
Él dijo que ya volvería.
¿Está bien?
Siento decirles esto, pero ha aparecido muerta.
No.
No digas que te sorprende.
¿Cómo ha muerto?
- Creemos que la asesinaron. - Cielos.
¿Creen que huyó con alguien
con quien podamos hablar? ¿Una amiga, su novio?
No, ha sufrido mucho en la vida, muchísimo.
No es culpa nuestra, Tania.
Es culpa de a Juan y de Iladio.
¿Quiénes son?
Juan es su padre y se acostó con ella. La trastornó por completo.
-¿Dónde está? - En Santo Domingo, como Iladio.
Vivió con él después de su padre.
- También fue un cerdo con ella. - Mi hermana nos rogó
- que la acogiéramos. -¿Cuánto tiempo?
Seis meses.
Pero no crean que no lo intentamos.
Fuimos al tribunal de menores.
- Tenemos una orden especial. - Una orden de supervisión.
-¿Cuántos años tenía? - Trece cuando se fue de casa.
Hicimos de todo.
Pero tienes que seguir con tu vida.
¿Cómo se llamaba el policía?
Quizá nos ayude con la investigación.
Baxter no sé qué.
Hemos acabado.
Seguiremos hablando.
Lamento su pérdida.
No me arranques la cabeza.
Si me puse un poco chungo
- el otro día... - Calla.
Por mí, pasado está.
Por mí también.
Tengo que ir a por unas fotos.
Dos segundos.
Vale.
Quiero saber si estoy en lo cierto
y no hay nada entre mi sobrina y tú.
-¿Qué quieres? - Sí que lo hay.
Pues Cynthia se ha enterado
de que un tío del trabajo le ha pedido salir.
Y como no sabe nada de ti...
¿Tenéis dos yogures con una cuerda para comunicaros?
Estoy en medio de todo.
Somos parientes, ¿vale?
Me siento en la mesa de esta gente en los festivos
y saben que yo soy el que os lie.
Si tengo que decirle algo a Cynthia, se lo diré a ella.
Así que se acabó.
¿Te lo escribo?
¿Acabado sin opción de volver?
Cuando se lo cuentes,
dile que son tus palabras, no mías.
Veintidós años en este trabajo, Andy. Sé leer a la gente.
Gracias.
¿Me lleva en uno de esos?
Por fin.
-¿Tenéis a Antoine? - Sí, Narcóticos
- lo ha pillado con una compra. -¿Y los tíos?
Bien, estáis todos aquí.
Vamos a reorganizar.
- Ahora es un buen momento. -¿El qué?
Cambiaremos de mesas.
Tengo que ver cómo trabajáis para emparejaros.
Y moveremos las mesas para crear un flujo mejor.
-¿De quién es la pecera? - Mía.
-¿Tienes una en casa? - Pues sí.
Pues llévatelos a la de tu casa.
¿Tiene políticas de peces?
Esto será un entorno laboral.
¿Algo que decir?
Nada que compartir.
Hola. Brigada 15.
Un momento.
Teniente. El jefe de inspectores.
Pásalo a mi despacho.
Toda vuestra, amigos.
Qué tranquilizador.
Hay que esperar a que se calme.
- No hay otra opción. - No va a cambiar.
Porque nadie de arriba se lo dirá.
Es lesbiana, tiene doble influencia minoritaria.
Nadie se enfrentará a eso.
Y no me llevaré los peces.
-¿Algún problema? - Era el jefe.
- Me van a trasladar. - Enhorabuena.
No sé adónde me voy.
Solo sé que aquí no.
Suerte allí donde vaya.
Me preguntó por qué habrá pasado.
La necesitarán en otro sitio.
Y alguien habrá hecho unas llamadas.
Puede ser.
Ojalá tuviera el valor de admitirlo.
Y ojalá yo supiera cómo alguien cabrea a todos los inspectores en 48 horas.
Inspectores que aguantan de todo, incluyendo a los demás.
Descubriré quién ha sido.
Pues empiece a investigar
llamando desde abajo al despacho del capitán.
Aquí tenemos trabajo.
Seguid mientras descubro quién es mi sustituto.
¿Se oyen angelitos o es cosa mía?
-¿No habla? - Claro que sí.
Solo va del Antoine majo.
-¿A la celda? - No, en la silla.
Tenemos que hablar de un problemilla.
¿Dónde vives?
¿Por qué no hablas?
Toine no callaba
cuando patrullaba por su zona, ¿no?
¿Por qué no habláis luego?
Ya estamos en paz. ¿No te dije siempre
que algún día te encerraría?
Pues cumplo mis promesas, gilipollas.
Fuera. ¡Apártate!
Oye, ya está. Venga, tranquilo. ¡Para!
¡Para ya! Cálmate.
- Otro delito, bobo. - Date una vuelta, Vance.
-¡Yo te reviento! - Cálmate.
Ya está.
-¿Os ayudo? - No hace falta.
No montéis jaleo, ha llegado el teniente.
-¿Hombre o mujer? - Hombre. Latino.
-¿Cómo se llama? - No sé. Está con Fancy.
-¿Ha sido inspector? - Que no lo sé, Andy.
Siguen ahí dentro.
Ya puedes ir calmándote.
¿No saben nada en la salita?
No, ya habían cerrado. Y no, no sé su nombre.
¿Antoine está un poco callado?
Sí, vamos a dejar que se calme.
¿No te suena de Crímenes de Odio?
No todas las minorías están en la unidad.
¿Te suena o no?
Ya te lo habría dicho.
Una asesora del centro donde estuvo Alissa quiere venir a hablar.
-¿Sobre? - Ni idea. Ya viene.
Ocupaos vosotras.
- Vale. -¿Cómo sabemos que es él?
Porque Fancy le ha dicho: "Adelante, teniente".
Y antes de entrar: "Bienvenido a bordo".
Sara Fisher. He hablado con McDowell.
Hola, Sara. Pase.
Ella es Diane Russell.
Hola. Hablemos por aquí.
¿Y esa barbita?
Posrenacentista. Se llama perilla.
No me jodas. No se puede llevar eso en la brigada.
Respira hondo, Andy.
A ver...
¿era la trabajadora social de Alissa?
Así es.
¿Quería hablarnos de algo en especial?
Alissa me confesó que su tío abusaba de ella.
Por eso se fue de esa casa.
¿En República Dominicana?
No, su tío de aquí. Ramon Santos.
Y al enterarme de su muerte...
No digo que lo hiciera él, pero deben saberlo.
¿Investigó el abuso, lo corroboró?
Alissa no quería.
Estaba muy traumatizada.
Supongo que saben que abusaron de ella
en República Dominicana desde pequeña.
Y una parte de ella sentía...
¿Que era culpa suya?
Sí, y su solución era huir.
¿No debería investigar algo así por su cuenta? Es un delito.
Sabiendo que Alissa no denunciaría, ¿qué iba a hacer?
Llamé a los Santos cuando Alissa huyó
para ver si estaba allí y, si estaba,
pensaba tomar medidas.
Cuando huyó del centro,
¿no denunciaron su desaparición?
- Las veces anteriores sí. -¿Y esta por qué no?
Yo avisé al supervisor. No sé más.
Porque se tarda cinco minutos.
Oigan, no he venido aquí a que me señalen
por lo que no hice. Yo solo podía hacer que supiera
que tenía una amiga cuando la necesitara.
Estamos frustradas, porque si lo hubieran denunciado,
quizá no habría estado en la calle ese día.
He venido a contarles lo que me dijo
Alissa que pasaba. Ahora hagan lo que quieran.
-¿Alguna cosa? - Según sus conversaciones,
a Alissa la violó su tío
- de Nueva York, Ramon Santos. - Cerdo de mierda.
Pero la mató Antoine, ¿no?
¿O vamos a por el tío?
Hablemos con el idiota de Freddy a ver qué vio.
Seguid con el tío.
Él es el teniente Tony Rodriguez.
Desde mañana estará a cargo de la brigada.
Sorenson, Sipowicz, Russell, McDowell, Jones,
Medavoy y el asistente, John Irvin.
Es un placer. Llevo 17 años en esto,
la mayoría en Narcóticos en el Bronx.
Como es su último día, me pondré en marcha ya,
así que tened paciencia. Cualquier pregunta,
hacedla, pero en el futuro,
observaré vuestro trabajo.
Me muero por empezar.
- Eso es todo. - Vale.
El que esté libre, ¿por qué no le cuenta
- lo de la fallecida? - Nosotras lo haremos.
¿Narcóticos en el Bronx? ¿Trabajó con Karlosky?
Sí, es mi jefe.
Es el presidente de la Sociedad Pulaski.
¿Eres polaco?
Sipowicz. Sí.
Estupendo.
- Parece majo. - Ya, como que va a durar.
¿Cómo va mi trato?
- Lento. - Venga ya. ¿Por qué?
Estamos parados con las pistas, Freddy.
-¿No han hablado con Antoine? - Lo hemos visto.
-¿Y qué ha dicho? - No es muy hablador.
No lo admitirá de entrada, tío.
Es un mierda, un camello asesino.
Tienen que provocarlo.
- Pegarle. - A pesar de lo que hayas leído,
no pegamos a nadie.
¿Aunque sepan que es un cabronazo?
No lo sabemos fijo.
Los viste yendo al aparcamiento.
Quizá bailaron diez minutos y se separaron.
- Ni hablar. -¿Por qué? ¿Sabes algo más?
Sí. Puede.
Pero quiero que me suelten en el momento.
Si Antoine confiesa lo que digas, puede ser una opción.
Lo vi, ¿vale? Vi cómo la mataba.
-¿Qué viste? - Como le pegaba en el suelo,
como un animal.
- La agarró por el cuello... -¿Desde dónde lo viste?
Entré en el aparcamiento a echar un vistazo.
Llámenme pervertido si quieren.
¿Cómo la quemó?
Después de ahogarla en el suelo,
cogió un espray y la abrasó
con la pintura y un mechero.
¿Por qué no lo habías dicho?
Porque, como ya he dicho, es un cabrón psicópata y pirado.
Si se entera de que he hablado, me matará o hará que alguien me mate.
Lo vi hacerlo. Antoine es su hombre.
-¿Terry? - Sí.
Baldwin Jones.
- Greg Medavoy. -¿Qué tal?
-¿Qué pasa? - Escucha, Terry.
¿Recuerdas a Alissa Santos, que vivía en Ludlow?
Sí, claro.
Fui a su piso un par de veces.
Estaba descontrolada. Sus padres no podían más.
Hemos encontrado un cuerpo en un aparcamiento.
Lleva allí ochos meses.
Joder, pero no me sorprende.
Como he dicho, estaba descontrolada.
Drogas, se tiraba a medio barrio.
¿Se te ocurre quién pudo hacerlo o saber algo?
No se me ocurre nada, pero preguntaré.
La pareja con la que vivía,
¿te hablaron de denunciar su desaparición?
- Puede ser. - Dicen que sí.
De acuerdo.
Les dijiste que no lo hicieran.
¿Por eso estamos aquí?
¿Lo hiciste?
Vale, ya me acuerdo.
Me lo comentaron
cuando la chica se escapó del centro de Brooklyn.
¿El centro lo denunció?
Se dice el pecado, pero no el pecador. Te sonará.
Vale, me equivoqué y veo que la cagué.
¿Lo dejamos aquí o tenéis otros planes?
-¿Preguntarás por ella? - Preguntaré.
Te sacaremos de la celda para charlar.
Si te pones en plan tío duro, tu día empeorará rápido.
Puedo hablarles del policía, Vance,
- en la calle. - Mándame un correo.
Levántate.
Siéntate.
- Alissa Santos. - No tengo nada que decir.
Una de tus transacciones de hace dos días
en Tompkins Square Park, era una compra de un policía encubierto.
Tu tercera pillada, conocida como "20 años".
Cuando salgas, las drogas serán legales.
¿No tendría gracia?
¿Alissa qué?
-¿Qué le pasa? -¿La conoces?
Sí, era como la bici del barrio.
Todos podían montarla.
¿La montaste hace poco?
Hace mucho que no la veo.
¿Y no has oído nada?
No, no era de nadie, tío.
Solo quería pasta o droga.
Hay un aparcamiento en la avenida D. ¿Os veíais allí?
Sí, era su oficina.
- Hemos encontrado allí su cuerpo. - Vale. ¿Y?
- Venga... -¿No le apetecía follar?
¿O llevabas tal mierda
- que te pasaste? - No soportaré esto.
Tenemos un testigo.
Y tus huellas en una tubería cerca de su cuerpo.
- Soltadlo todo. - Y tu semen en el cuerpo.
Comprobaremos tu ADN.
Toma, poned la mano.
- Os lo daré. -¡Oye!
Mire, colega.
Me la trajiné muchas veces,
pero ¿matarla? ¿Por qué?
¿Por celos de otros tíos?
-¡Era una puta! -¡Tenía 14 años, gilipollas!
No le hice nada.
Ya iba a tope cuando nos lo montamos.
Hablen con los drogatas
que van por el aparcamiento.
Por eso le dije que no se me acercara.
Porque la última vez que la vi,
se abría de piernas para los más chungos.
Y quiten esto de aquí.
Me han ofendido.
Disculpe, me han llamado.
¿Quién le ha llamado?
Señor Santos, gracias por venir.
Mi supermercado no se dirige solo.
- Solo será un minuto de su tiempo. - Ya.
Ya sé por dónde es.
No puedo aportar mucho más que antes.
Le haremos unas preguntas sobre su relación con Alissa.
¿Mantenía relaciones sexuales con ella?
-¿Disculpe? ¿Quién dice eso? - Responda.
No mantuve relaciones con ella. Alguien va a por mí.
¿Un difamador?
Antes de volver a mentir, comprenda que, aunque queramos
encerrarle por abusar de ella, no podemos al estar muerta.
Responda a las preguntas y resistiremos la tentación
de zurrarle por cabrón.
Siempre he pensado que deberían encerrar a los que se aprovechan de los niños.
¿Por qué cambió de idea?
Porque ella no actuaba como una niña.
¿Cuándo empezó?
En cuanto llegó.
Se restregaba, se sentaba en mi regazo.
Y no pudo resistirse.
Pasé de ella mucho tiempo.
¿Su mujer se enteró?
Creo que no.
¿Alissa amenazó con contárselo?
No.
¿Discutió con Alissa?
-¿La pegó sin querer? - Solo nos gritábamos.
¿Cómo acabó en el aparcamiento?
¿Creen que la maté?
Perturbaba su hogar, su matrimonio.
Tenía motivos. Cuéntenos qué pasó.
- Haremos la declaración. - Escuchen.
Quería que se fuera y la mandé al centro.
- Quería que se fuera. - Intentamos ayudarle.
¡Les estoy diciendo la verdad!
Era un monstruo y una manipuladora, así que la eché.
Pero ¿matarla? Ni hablar.
Podemos estar aquí todo el día. Yo no fui.
Queremos que mires unas fotos.
-¿Por? -¿Quieres librarte de las sospechas?
- Yo no la maté. - Pues mira las fotos.
Este les pasa porros a los de la fraternidad.
A este no lo conozco. Ni a este.
Conozco a este payaso. El pirado de Freddy.
-¿De qué lo conoces? - Me tiraba a su hermana.
La compartía con los colegas.
Un día me vino todo puesto,
se envalentonaba cuando se drogaba.
El resto del tiempo estaba colgado.
- Me dijo: "Apártate de ella". -¿Lo hiciste?
Ni de coña. Lo metí en el cubo de la basura.
¿Cuándo fue?
Hace un año.
Vale, eso es. ¿Qué tal?
¿Eres rencoroso, Freddy?
¡Oye! Ese no es el tema.
¿Le guardabas rencor a Antoine por una pelea
- del año pasado? - Hace mucho de eso.
Lo pasado, pasado está.
¿Has estado en el psiquiátrico?
Un año en Creedmoor.
Tengo depresión maníaca y personalidad esquizoide,
pero me medico.
¿Te desequilibras mucho si fumas crac?
¿Por qué ahora hablamos de mí?
¿Han hablado con Antoine?
Dijo que se tiró a tu hermana y la compartía.
Te enfrentaste a él y te tiró al cubo de basura.
- Te pondrías furioso. - No me alegré mucho.
¿Quieres cargarle la muerte de Alissa a cambio?
Eso es demasiado complicado para mí.
No te subestimes, nosotros no lo hacemos.
-¿Mataste a Alissa? - No, señor. ¡Qué va!
Hemos hablado con el forense
y tenía pintura en el cuerpo, como dijiste.
No podías saberlo si no hubieras estado allí.
Vale, estaba cabreado con Antoine,
pero la mató otro. Lo vi, sé su nombre.
El forense le ha extraído semen.
Si coincide con el tuyo, despídete.
Vuelves a la institución.
- A medicarte de nuevo. - No.
Acabaría encerrado y es lo que he intentado evitar.
No hay forma de evitarlo.
- Solo cambiará el sitio. -¿Qué pasa cuando fumas?
Dicen que te se te va la pinza.
Sale otro tío.
¿El que se acercó a Antoine?
¿El que estuvo con Alissa?
Era una tía decente. Solo tenía problemas.
- Muchos problemas. -¿Qué pasó?
Hicimos un trato.
¿Droga por sexo?
-¿Qué pasó? - No lo sé.
-¿Se echó atrás? -¡No lo sé!
Freddy, intentamos ayudarte.
No sé qué pasó.
¡Algo me agarró e intentaba arrastrarme!
- No me dejaba. -¿Qué hiciste?
¡La cogí del cuello y apreté!
¡Para librarme!
Dejó de moverse.
Y tenías la pintura.
Antes dije unas palabras amables...
¿Vale?
Puse unas flores y...
Entonces la quemaste.
Entonces la quemé.
El último día.
Debe ser raro.
Sí, ha sido una época buena.
Este cambio me conviene.
- Es bueno. - Claro que sí.
Es capitán.
No me ha preguntado nada de esta gente en todo el día.
Cierto, debería hacerlo. No quiero parecer indiferente.
-¿Amoríos en comisaría? - Ahora no.
-¿Alguien de gatillo fácil? - Qué va.
¿Alguno no se controla en la calle?
No.
¿Algún tocapelotas que prefiere ser inspector
- que lidiar con el jefe? - Sí.
Sipowicz. Es...
único.
¿Es buen inspector?
Si me mataran a algún ser querido, me gustaría que lo investigase él.
Con eso me vale.
Me dan una fiesta esta noche.
- Puede pasarse. - Gracias. Me pasaré.
Pero le doy la enhorabuena por si pasamos un tiempo sin vernos.
Se nota cómo lleva la brigada.
Espero estar a la altura.
Buena suerte, teniente.
¿Vas a la fiesta de esta noche?
Sí. ¿Irá usted?
No, pero hazme un favor.
Invita a una ronda de mi parte por el capitán.
- Será un placer. - Gracias. Hasta mañana.
Gracias.
¿Asesinato en primer grado?
Según dicen, iba puesto de crac.
Con su historial, los médicos
dirán que no tenía intención de matar.
Nos costará demostrar lo contrario.
¿Homicidio involuntario?
- Posiblemente. - Diez años y cumplirá cinco.
- En un loquero. - Depende del juez,
pero iremos a por el tiempo normal.
Irá al loquero y saldrá en tres.
Oye, estamos de fiesta. Es la noche de Fancy.
¡Muy bien!
Anda.
Dicen que suelo hacer el ridículo con estas cosas.
¡No!
Pero con motivo de que Fancy nos deja,
será breve y sencillo.
Teniente, ahora capitán Fancy,
es el mejor jefe podíamos tener.
Mucha suerte.
¡Eso es!
Gracias, Greg.
Y yo quiero darle las gracias
al capitán Fancy por aceptar a la gente por sus méritos.
No suele ser así.
Gracias.
¿Capitán? Gracias por su amistad.
Si...
Si alguno llegamos a ser teniente y a llevar una brigada,
no tendremos que preguntar cómo se hace,
porque ya lo hemos visto.
Estoy orgulloso de usted, de conocerlo y de haber trabajado con usted.
Es el mejor modelo a seguir.
¡Eso!
Si no fuese por el capitán Fancy, ahora trabajaría de segurata.
Gracias por alejarme de la fuerza laboral civil.
Ha sido un placer.
He ido a varias fiestas de despedida últimamente.
Casi todos se van o se han ido ya.
Pero me alegra que usted se quede, que avance.
Para los jefes...
en cuanto ascienden, eres un punto a lo lejos. No hacen nada
sin obtener algún beneficio,
pero hoy usted se ha jugado el cuello y nos ha hecho un gran favor.
-¡Sí! - No es nada nuevo,
pero lo de hoy... ha sido la leche.
Gracias por todo.
Mucha suerte.
¡Eso!
Hoy me han preguntado
si pensaba irme al llegar a los 20 años,
y me he dado cuenta de que nunca he querido irme.
He tenido días malos como todos,
pero me encanta este trabajo.
Cuando salí de la academia, patrullaba en el barrio en el que crecí.
Y en mi primer día, pasaba por el edificio de mis padres.
Mis padres me miraban por la ventana, con mi uniforme...
y estaban orgullosos.
Y yo también.
Porque cuando eres policía aquí...
eres alguien.
¡Sí, señor!
-¡Le queremos! -¡Eso!
Enhorabuena.
Enhorabuena.
Pedid otra copa y contemos historias.
Le echaremos de menos.
Y yo a vosotros.
Subtítulos: Natividad Puebla
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