Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Debería haber sabido que decías la verdad sobre esto.
Sobre... ¿de qué hablas?
Entrenar por las mañanas antes de comenzar tu turno,
y aquí estoy yo, de camino a casa.
¿Trabajaste hasta tarde?
Más o menos.
Eres policía.
Has oído unas cuantas confesiones, ¿no, Baldwin?
¿Debería leerte tus derechos?
Alguien me hace un favor
y yo no estoy cómoda hasta que me acuesto con él.
Me alegro de ver que aún hay periodistas agradecidos.
La historia de cómo Pete Magrini mató a su mujer
fue la mayor oportunidad de mi carrera profesional.
¿Y has venido a ofrecerme sexo para agradecerlo, Nicole?
Tras haber trabajado, más o menos, en una historia toda la noche.
Te dije que era una hermana para contentarte,
¿quieres que te diga también que soy virgen?
Nicole...
¿quieres oír algo raro?
Lo preferiría.
Me gustas.
Gracias, Baldwin.
¿Qué tal si vas a dormir,
te das tiempo para calmarte
y te llamo luego? Y si te apetece,
después de mi turno, cuando acabe de correr...
podríamos ir a cenar.
Sería otra forma de hacerlo.
¿Probamos así?
Llama. Ya veremos cómo me siento.
Sí.
Tengo que ir a trabajar.
Baldwin...
¿le agradeces a Dios a diario el aspecto que tienes?
Le agradezco cada vez que me despierto.
Estrangulamiento con ligadura.
Tiene semen en la zona vaginal, la cara y el pelo.
No ocurrió aquí.
- No. - Y tuvo que buscar
dónde tirarla. Fíjate, es un callejón con esquina.
Sí, lo tenía planeado.
- Buenos días. - Hola, buenos días.
Hola, chicos.
Le pegó los pantis a los tobillos con cinta adhesiva.
-¿Revisamos la zona? - La tiraron aquí.
Pregunta por vehículos sospechosos cerca del callejón.
Marcas de lividez en la espalda.
Lleva aquí al menos cuatro horas.
Habla con los sintecho. Alguno que haya dormido
- en los contenedores sobre las 4:00. - Los de la uno se ocupan.
Bien.
Es cuidadoso, Andy.
- La ropa no está rota. -¿Ni la interior?
No salió sangre de esta herida
en la mejilla, Andy.
Le pegaron cuando ya estaba muerta.
El capullo debió de tirarla aquí y le dio un puñetazo de despedida.
Hola.
¿Puedo ayudarle?
Sí. ¿Tuvieron un homicidio esta mañana en Waverly?
¿Puedo hablar con uno de los inspectores del caso?
Soy Arthur Fancy. ¿En qué puedo ayudarle?
James Cheatham. Jimmy Cheatham.
-¿Tiene información sobre el caso? -¿Ya lo atraparon?
Estoy al cargo de la brigada.
- Oh. -¿Por qué lo pregunta?
Bueno, supongo que verán un patrón
con un homicidio del distrito 25.
El 19 de abril, cómo se usó la cinta adhesiva
y dónde estaba la eyaculación sobre el cuerpo de la víctima.
Parece bastante seguro.
Sí, ese bastardo enfermizo se fue de Inglaterra hace cinco meses.
-¿Usted es agente allí? - Retirado.
Mi documentación.
- Hola, jefe. -¿Qué tal?
Este es Jimmy Cheatham, agente retirado.
Tiene información sobre vuestro caso.
Danny Sorenson, Andy Sipowicz.
-¿Qué tal, Jimmy? -¿Cómo estás?
-¿Qué tal? - Sí, ¿qué tal?
- Perdona. - Muchas gracias.
-¿De dónde eres, de Inglaterra? - Londres, sí.
- Eso iba a decir. -¿Qué tienes para nosotros, Jimmy?
Si vuestra víctima tenía semen en la cara y el pelo
y sus pantis estaban pegados a sus tobillos con cinta adhesiva,
creo que sé quién la mató.
Cinta adhesiva sobre sus pantis.
¿Investigabas a este tipo en Inglaterra?
Ahora ha venido aquí. Mató a una en el distrito 25.
El 19 de abril, la vuestra y estoy seguro de que matará una más.
-¿Tres es su patrón? - Sí, luego descansa, el muy retorcido.
- Un año después vuelve a empezar. -¿Cuántas crees que ha matado?
Seis en Londres y tres en Manchester. De allí es él.
Investigué las dos últimas de Londres y solo con la última
- me di cuenta del patrón. -¿Lo buscan allí?
Lo vigilamos, lo interrogué dos veces,
pero mis jefes no estaban listos para arrestarlo y escapó.
Andrew Conover.
De verdad.
¿Hablaste con alguien de la 25, Jimmy?
Sí, Lou Simpkins, hará diez días.
Me dio una palmadita en la espalda y me echó.
Le dio largas. Louie Simpkins.
Sí. Eso es. Largas.
Aun así, hay que mencionar el patrón.
¿Sabes dónde podemos buscar a este tipo?
Trabaja con cadáveres. Es embalsamador.
Embalsamador nuevo con acento inglés, preguntemos en las funerarias.
- Muchas gracias. - Bueno, tenemos un homicidio.
- Siéntate. - Prueba con los forenses.
Un inglés recogiendo cadáveres.
¿Quieres té?
¿Debería?
No. Para nada.
Mi compañero bebía té. Murió el año pasado.
-¿En serio? - Sí.
Earl Grey.
Esa es la... marca que bebía.
Soy Sorenson, de la 15. ¿Me pones con el forense?
El doctor Croft puede tener a uno, Andy.
Un tipo que recoge muertos para la funeraria Zisk.
¿Tiene acento inglés?
No habla mucho, pero el doctor cree que sí.
- Empezó hace unas seis semanas. - Coincide.
No se acuerda del nombre,
pero podemos preguntar a la funeraria.
¿El doctor sospechó que quizá no hablaba para ocultar el acento?
El doctor no opinaba nada
sobre si ocultaba el acento o no, simplemente no hablaba mucho.
Tampoco es que el doctor sea un tertuliano.
Ese Jimmy Cheatham debe de estar frustrado, ¿no?
No pudo atraparlo en Inglaterra.
Nadie quiere quedarse con algo pendiente.
Y además Jimmy es majo.
Sí, se comporta como un caballero.
Y créeme, la nuestra y la del distrito 25,
seguro que se culpa por ellas.
- Hola. -¿Qué tal?
¿Has conocido a Jimmy Cheatham?
Sí, fue arriba a descansar.
¿Parecía enfermo?
No sé cómo suele parecer.
¿Qué hace Rupert Zisk en tu libreta?
Dirige una funeraria.
Creemos que contrató a un sospechoso del homicidio.
Cuando estuve en Antivicio, arrestamos a Rupert Zisk por exhibicionismo.
Quizá debería hablar ella con Zisk, ya que lo vio a fondo.
Pondré a Diane al día y quizá deberíamos traer a Lou Simpkins.
Tienes más conciencia que yo.
¿Vas al dormitorio?
Sí, voy a poner a Jimmy al día.
- Así que un poli retirado de Inglaterra. - Sí, investigaba al tipo este allí.
Nos dijo que era embalsamador. Parece majo.
Sí, majo y educado.
En fin, este es el número de Zisk.
Y voy a suponer
que lo de mirar mi libreta ha sido un incidente aislado.
Por supuesto.
¿Cómo te va?
Bien.
Creo que tenemos una funeraria en la que buscar.
-¿En serio? - Sí.
Venga, descansa si quieres.
Bueno, iba a hacerlo, pero si echo una siesta,
nunca me acostumbraré al desfase horario.
Kenyon, una amiga mía, antigua compañera,
está aquí como civil. Así que...
para tenderle una trampa a Conover, ella puede hacer más
de lo que permiten algunas de vuestras normas.
¿Kenyon es nombre o apellido?
Es su apellido.
Se pondrá en contacto.
¿Quieres una aspirina o algo?
No, tengo un ibuprofeno que tomaré en un momento.
Andy...
por favor, no lo menciones.
¿Cómo estás, Rupert?
Bastante bien.
- Sin meterme en líos. -¿En serio?
No te quepa duda.
Tenemos historia en lo que a líos se refiere.
Ajá.
Desde que te arresté, no te has vuelto a exhibir
- a otra mujer. - No, no lo he hecho.
Gracias a Dios, no.
Ni un cargo desde entonces.
¿Contrataste un embalsamador en las últimas seis semanas?
No que yo recuerde.
Probemos de nuevo, Rupert.
Si hubieses contratado a un simpapeles en negro
en las últimas seis semanas
y pudieras salvar tu licencia admitiéndolo ahora,
¿recordarías tener un nuevo embalsamador inglés?
- Sí. -¿Cómo se llama?
Jimmy Cheatham.
¿Te mostró alguna identificación?
Se me olvidó preguntar.
¿Es este?
Sí, es ese.
Se llama Andrew Conover.
Ya veo.
Jimmy Cheatham es un policía que lo ha seguido desde Inglaterra.
Usar el nombre de Cheatham es una broma para Conover.
¿Y qué ha hecho entonces...
Conover?
Es un violador y asesino en serie.
- Ay, cielos. - Ay, cielos.
Es horrible.
¿Y no tenías ni idea de que le iba eso?
¿Tiene una llave de la funeraria?
No de la funeraria, no. Desde luego que no.
-¿Pero tiene una llave? - Sí, a la zona de trabajo.
A la zona de embalsamado y refrigeración.
¿Y no tienes ni idea de lo que hace allí por las noches?
En absoluto.
Así que cuando arrestemos a ese hijo de perra,
no nos dirá que mientras hacía lo hacía,
tú estabas allí animando, ¿no?
No, para nada. Si lo dice...
sería un mentiroso enfermizo.
Nos vas a dejar instalarnos allí, ¿verdad, Rupert?
Para salvar tu licencia.
Para que creamos que no viste nada.
¿Jimmy está bien?
Se está echando una siesta por el desfase horario.
Sí, te descoloca toda la rutina.
Allí podrían estar en plena noche.
Nicole vino mientras hacía pesas.
¿Sí?
Estuvo fuera toda la noche.
Sí, me tenía pinta de fiestera.
-¿En serio, Greg? - Primera impresión superficial.
¿Lou Simpkins se puso chulo cuando llamaste?
No le dije nada que le diese motivos.
¿Nada sobre cómo le dio largas a Cheatham?
Solo dije que teníamos un homicidio similar.
Y dijo que vendría.
Sí, Andy.
¿Y dónde está?
Ha identificado a Conover.
Lo contrató como embalsamador en su funeraria hace cinco semanas.
¿Colaborará?
Si conserva la licencia, podemos instalarnos allí.
¿Te imaginas qué nombre usa Conover allí?
-¿Cuál? - Jimmy Cheatham.
Usa el nombre de un policía, ese arrogante capullo asesino.
¿El Jimmy Cheatham real sigue descansando?
Sí. Andy cree que es por el desfase horario.
Me llamo Alice Kenyon.
Andy Sipowicz.
Trabajo en el caso que le interesa a tu compañero.
- Hola. - Alice Kenyon,
compañera de Jimmy Cheatham. Esta es Diane Russell,
una inspectora estadounidense.
-¿Qué tal? -¿Cómo está?
Esa es Jill Kirkendall. Danny Sorenson, mi compañero.
Encantado, Alice.
John, nuestro asistente civil.
- Hola. - Hola.
Estás aquí como civil, ¿no?
Sí, estoy de vacaciones.
Está aquí como civil.
Así que las normas de incitación,
si se involucrara para atrapar a ese tipo,
no tendrían efecto.
-¿Quieres beber algo? -¿Tenéis té?
Sí.
Sí, pasa.
Ay, Dios.
Alice Kenyon, dos inspectores más, Medavoy y Jones.
Greg Medavoy, ¿qué tal?
- Hola. - Baldwin Jones.
- Hola, Baldwin. - Aquí están las cosas del té:
agua, tazas y azúcar.
Y el té en esas bolsas.
- Gracias. - De nada.
Trabajó con Jimmy Cheatham,
un poli inglés que aún no habéis conocido, buscando a un sospechoso
- de un homicidio. -¿Y Jimmy?
Está acostado arriba, descansando.
-¿Está cómodo? - Ahí arriba estará bastante cómodo.
Probablemente bajará pronto.
¿Conover ya mató a su segunda víctima?
Ya sabemos dónde está, la funeraria en la que trabaja.
-¿En serio? - Diane y Jill acaban de descubrirlo.
¿Tenéis pruebas para arrestarlo?
No, pero comenzaremos a vigilarlo.
¿Tiene un ritmo habitual?
La tercera es más pronto que la segunda.
Empecemos a vigilarlo.
En Inglaterra, cuando se me acercó, yo tenía un micro.
- No pude dejarle tocarme. -¿Supo que eras poli?
- No. - Bien.
Aquí no necesito micro.
¿De verdad?
¿Puedo ver a Jimmy?
¿Por qué no le enseñas el dormitorio?
Por aquí, Alice.
Y llama antes de entrar. Hazle saber que entras, ya sabes.
Un golpe fuerte.
¿Por qué le pides a Baldwin que llame?
¿De dónde es esta gente, Medavoy?
- Inglaterra. - Exacto.
A eso me refiero.
El inspector Simpkins está aparcando su coche.
¿Hablamos con Simpkins junto al jefe?
Te diré algo: ganen lo que ganen los diplomáticos
de la ONU, no les pagan lo suficiente.
¿Conoces al escritor estadounidense James Baldwin?
Me llamaron así por él.
¿De verdad?
Alice... Alice Kenyon.
Hola, Jimmy.
Jimmy Cheatham.
Baldwin Jones, inspector de esta brigada.
¿Qué tal, Baldwin?
Perdona.
Ahí está Lou Simpkins, de la comisaría 25.
¿El que te dio la palmada?
Sí. Van a atraparlo y quiero formar parte.
Discúlpame, querida.
- Claro. - Lou Simpkins para ver al teniente Fancy.
Derecho por esa puerta.
Baldwin, ¿dónde está el lavabo?
- Al pie de las escaleras. - Gracias.
- Encantado de conocerte. - Encantado, Jimmy.
Chicos, teniente.
-¿Conoces a Danny Sorenson? - Lou Simpkins.
Un placer.
- Pensáis que es el mismo tipo. - Eso parece.
Por cómo pegó los pantis, cómo eyaculó...
Sí.
Adelante, Jimmy.
¿Recuerdas a Jimmy Cheatham?
Sí. ¿Qué tal?
¿Cómo estás?
Espera, eres el que me dijo que mi sospechoso era inglés.
- Eso es. - Sí. Resulta que él lo es.
¿En serio? ¿En serio?
Bien por ti.
El sospechoso es inglés y embalsamador,
- cosa que nos dijo Jimmy. - Y se llama Andrew Conover,
cosa que también te dijo Jimmy, supongo.
¿Algo a nombre de Andrew Conover?
No, usa otro nombre aquí.
Ya, porque buscar busqué por Andrew Conover.
Lo de embalsamador habría ayudado. ¿Sabéis dónde encontrarlo por eso?
Sí. Sabemos dónde trabaja.
Sí, porque su profesión y dónde buscarlo
habría ayudado saberlo.
¿Lo preguntaste con modales?
¿Qué significa eso, Sipowicz? ¿Que no se interrogar?
Probablemente haces varias cosas al mismo tiempo.
Tienes que priorizar lo que tienes delante.
De hecho, es exactamente lo que pasó.
Y priorizar significa darle largas a alguien.
Así que mientras lo arrestáis,
como yo no le saqué a este tipo
todo lo que sabía
me quedo de sujetavelas. ¿Es eso, teniente?
¿Es como crees que va a ir?
Por eso te hicimos venir, Simpkins, para dejarte al margen.
¿Queréis que trabaje con vosotros? Lo haría encantado.
Compartir información y todo eso.
¿Por qué no hacemos eso?
- Jimmy, ¿no? - Jimmy Cheatham, sí.
Créeme, Jimmy, si oyese lo del embalsamador, estaría en ello.
Pues fallo mío, entonces.
¿Eso ha sido sarcasmo?
- En absoluto, Lou. -¿Y tú qué miras, Sipowicz?
- Nada. -¿Eso crees que soy? ¿Nada?
No, eres un tipo sin agallas para aceptar que cometió un error.
Quizá no cometí tantos como tú para cogerle el truco.
Tengo la sensación
de que una de las tres o cuatro cosas que estabas priorizando
y que te hicieron perder la información de Cheatham
fue buscar en qué sitio de la comisaría escondiste la botella.
Y quizá sea el mismo problema que te tiene cabreado
y te hace tan sensible ahora mismo.
Eso lo dice uno de los alcohólicos conocidos
del cuerpo, Jimmy.
¿Quién vería mejor las señales?
Lou, deberías reconsiderar lo de trabajar juntos.
Allá va la colaboración por la ventana.
Mejor que colaborar contigo.
- Pero quiero estar al tanto. - Bien. Espera junto al teléfono.
Y nada de rumores respecto a mí y al alcohol.
Perdona por entrometerme.
No pasa nada. Ya tengo una edad, ¿sabes?
- Gracias. - De nada.
No eres olvidadiza, ¿verdad, Alice?
¿Quién deja atrás el bolso que tiene el transmisor dentro?
Yo no.
Pero un tipo así te pone el bolso patas arriba.
"Patas arriba" debe significar otra cosa aquí.
Quiero decir que el tipo podría revisarte el bolso
para ver qué hay dentro sin sospechar que eres poli.
Quizá buscando un espray o una cuchilla.
No llevaré micrófono, Baldwin.
Lo llevé la última vez y me impidió mostrarle lo que quería ver.
"Lo que quería ver", es decir, dejar que te estrangule.
No llevaré micrófono.
Confío totalmente en vuestra técnica de vigilancia.
Estaré vigilando.
James Baldwin era mi escritor favorito.
Tres, cuatro, cinco, es diez.
Gracias.
¿Eres de Londres?
Sudáfrica.
Sí, pero ¿vivías en Londres el año pasado?
- Te has dejado el pelo largo. - Sí, como los de aquí.
No, no...
No te vayas. Demos un paseo.
Andrew, ¿sí?
Drewy.
- Alice. La chica que se puso tímida. - Bueno, dadas las circunstancias.
Fui... inapropiado.
- Para estar en un parque, sí, lo fuiste. - Ahora tengo ocasión de disculparme.
Tienes unos pechos preciosos.
Es todo lo que puedo decir en mi defensa.
Disculpa y cumplido aceptados.
Menuda línea se ha marcado el capullo.
¿Vienes a conquistar Manhattan, Alice?
No exactamente.
Soy recepcionista en una empresa de RR. PP.
Les gusta tu acento, ¿verdad?
- Supongo. - Van directos a la furgoneta.
-¿Quieres saber qué hago aquí? - No se me ocurrió preguntar.
- Me desconciertas un poco, ¿sabes? -¿En qué sentido?
Me pones un poco nerviosa.
Soy embalsamador.
-¿De muertos? - Embalsamar vivos es un crimen.
En Londres creo que habías dicho
que hacías paisajismo.
- Una mentirijilla. -¿También eras embalsamador en Londres?
Desde que estoy aquí, soy más directo sobre lo que hago.
Si te llevo a mi trabajo, Alice...
¿esas circunstancias también te pondrían tímida?
Es que también vivo allí.
No sé.
¿Vives y trabajas en el mismo sitio?
¿Quieres venir a verlo?
Supongo que es interesante.
¿Vendrías mañana por la noche?
¿Mañana? ¿A qué viene eso?
Con calma, Alice. No tires del hilo aún.
No, prefiero hacer algo
- así en el momento. -¿En serio?
Sí. Mañana puede que ya me dé miedo.
No pasa nada por tener miedo, Alice.
Tener un poco de miedo es emocionante.
Pues muy bien.
Supongo que mañana está bien.
¿Tienes algo en el bolso para escribir?
Ya estamos con el bolso.
No. ¿Y si quedamos aquí mismo
- a la misma hora? - Vale.
- Eso también es emocionante. - Bien, Alice.
Aquí mismo.
Vale.
¿Sabes? Esto me hace creer en el destino.
Y en billetes de avión de 140 libras.
- Chica lista. - Razón no te falta, capullo.
- No se puede hacer mejor. - Sí. Es muy buena.
¿Creéis que irá a verla esta noche?
Sin duda.
No sospechó, jefe. No fue por eso.
Probablemente tenga una rutina que tiene que preparar antes.
Creo que Andy está en lo cierto, jefe.
Cuando volvió a la funeraria, D y yo vimos a Conover
por las cámaras de vigilancia que instalamos.
Daba vueltas por la sala de embalsamado
como si siguiese algún tipo de ritual específico.
Como me olía, a este le falta un tornillo.
¿Qué tal aguantó Cheatham?
- Bien. -¿Qué quiere decir?
Ya tiene una edad, Andy.
Preguntaba si se cansó durante la vigilancia.
No, se cansó lo normal.
Puedo darle un mensaje si quiere.
Nicole, preguntarme de 57 formas distintas en qué trabajo
no es mi idea de una conversación.
En fin, esta noche también irá para largo.
Cuídate.
No te preocupes, Medavoy tomó notas.
- Buenos días. - Buenos días, Baldwin.
¿Has dormido algo?
No sé si es por el desfase horario
o porque mi habitación de hotel está junto al ascensor.
Además de haber visto a Conover.
Solo quería acabar con esto anoche.
Pinchamos su cuarto en cuanto salió.
Mató a dos desde que lo perdimos allí.
Ese capullo no hará daño a nadie antes de que lo arrestemos.
Con perdón de la palabra.
No pasa nada, Baldwin.
Andy, anoche lo vi un par de veces
y estaba muy dolorido.
Ayer, cuando lo sorprendí en el dormitorio,
Jimmy estaba doblado del dolor.
Sí, creo que está muy enfermo. Me pidió que no lo comentase.
Cuando arrestemos a este tipo, no quiero que él haga esfuerzos.
- Por eso te lo comento a pesar de todo. - Sí. Claro.
- Buenos días. - Buenos días. ¿Cómo estás?
¿Qué tal?
- Sí. ¿Qué tal? -¿Qué tal, Jimmy?
- Hola. - Hola, jovencito.
FUNERARIA
Es muy protectora con Jimmy.
¿Lo notaste durante el día?
Mi jefe me deja vivir aquí mientras ahorro para un buen sitio.
Ya veo.
Por allí está mi zona personal...
y aquí es donde trabajo...
de momento.
¿Soy la primera a la que traes aquí?
-¿Debería decírtelo? - No hace falta que seas tan discreto.
No estaría aquí si no fuese curiosa, ¿verdad?
Voy a besarte ahora.
-¿Puedo? - Qué educado.
Está bien.
Ha habido otras.
Ahora tengo una.
- Tendrás que quedarte aquí, Jimmy. - Claro que no.
Debes quedarte o tendremos problemas legales.
Tiene razón, Jimmy.
No creo que esa viniese andando.
No.
¿Me vas a pedir el dinero ahora, Alice?
No fingiré que no me hace falta.
¿Cien?
Dólares, no libras.
- Está bien. - Te daré 200, Alice...
porque voy a hacer...
algunas cosas especiales.
Preferiría que no me hablases como a una prostituta.
Oh, Alice.
Dije que necesitaba dinero. No me pondré a regatear
- el precio de cosas especiales. - Alice, recuerda dónde estás.
- Me haces daño. - Sí.
¿Eso es lo especial que querías, hacerme daño?
Puedo aceptarlo, con ciertos límites.
¿Y si es más allá de los límites?
-¡Puta miserable y mentirosa! - Espera.
Hazle decir que es un asesino.
¿Vas a matarme? ¿Traes a mujeres aquí para matarlas?
Sí, Alice. Aquí hago con ellas lo que quiero.
Las mato y luego me las llevo.
Entramos. Vamos a hacer lo nuestro.
¡Vale!
Suéltala o estás muerto aquí mismo.
-¡Date la vuelta! -¡Venga! ¡Apártate!
-¡Date la vuelta! -¡No te muevas!
-¿Estás bien? - Solo será un moratón.
-¿Dónde está Jimmy? - Estoy aquí, Alice.
Hola, Drewy.
Vamos a tener una larga conversación.
Ahí tienes.
Gracias, Andy.
Lo has hecho bien, Jimmy.
Muchas gracias.
Hay diferentes formas de romperles el ánimo.
¿Jimmy?
El tipo sabe que Jimmy aguantará más que él.
Yo confesaría solo para que dejase de mirarme así.
No dejó notar que está enfermo, no dio señales de flaqueza.
Yo salto rápido a la intimidación o a un porrazo en la cabeza,
pero es bueno que veas técnicas diferentes.
Esa es otra forma de interrogatorio, esa es de manual.
Significa mucho haber estado en el interrogatorio.
Lo conocías mejor, Jimmy.
Le demostraste que sabías todo lo que hizo,
cómo intentó escapar de ti. Resumiendo, estaba loco.
No quieres dejarte nada pendiente.
Eso me decía Andy el otro día.
En la medida de lo posible, quieres resolverlo todo.
Claro.
Buenos días.
- Buenos días. - Buenos días.
Felicidades, ¿no?
Arrestado. Muy bien.
Quería saber cuánto va a dejar en mis manos
el tipo inglés ese.
Él investigo a Conover todo este tiempo, vino hasta aquí por su cuenta.
Y una mujer murió sin necesidad
porque tú no le hiciste caso.
Bueno, visto así, me podría venir mal.
Fui descuidado, ¿vale?
A posteriori, fui descuidado,
estoy dispuesto a admitírselo a ese tipo inglés en persona.
Y os lo digo a vosotros en persona. Lo he dicho en persona.
Espero que no tengáis que ponerlo en el informe.
Me podría venir muy mal.
Te hemos oído, Simpkins.
Y si quieres,
hasta admito que tengo un problema, ¿vale, Sipowicz?
¿Así te quito de encima?
A mí no me tienes encima, Simpkins.
En fin, ya veremos cómo va la cosa.
Sí, claro, no me queréis arrastrándome.
- No. - Decidle al inglés
que he dado una vuelta entera de rodillas. Parece del tipo al que le va eso.
El inglés se llama Jimmy Cheatham.
¿Por qué no te largas ya?
Sí, claro.
Me iré.
Preguntemos a Jimmy si quiere salvar a ese imbécil.
Estaba probando el té de tu antiguo compañero.
Jimmy, créeme, este tipo, dependiendo del jaleo
que alguien quiera montar, Lou Simpkins podría estar acabado.
Sin duda.
Que no tomara registro de tu información
podría tener consecuencias graves.
Bueno, todo lo que tenía que podía ayudarle
con la investigación era la profesión de Conover.
Y, de hecho, nunca se la dije.
Porque Simpkins te dio largas y te mandó a casa
- antes de darte ocasión. - Para salvarle el culo a Lou Simpkins
toda referencia de haber hablado con él tendría que desaparecer.
Nuestro jefe no lo permitiría ni loco.
Que lo omitamos de nuestros informes depende de lo que tú quieras.
Si después hablases de ello,
parecería que ocultamos pruebas.
Sí, bueno...
no trabajé en esto para perjudicar a otros policías.
Esta es una taza de Nueva York.
-¿Sí? -¿Le vas a dar una de nuestras tazas?
Sí, te conseguiremos una taza del sindicato de inspectores, y...
-¿Tienes pines? - No.
Tengo algunos en mi escritorio.
Yo tengo algunos si los necesitas, Andy.
O en mi taquilla, en un sitio u otro.
- Sois muy amables. - Aquí.
Pines del sindicato
y este es... un pin de la Gran Manzana.
No sé quién sacó ese.
-¿El sindicato de sargentos? - No sé. Y estas...
son tarjetas de cortesía del sindicato. Y...
Te daban un asesinato gratis por cada una.
Esto...
tenía pensando llevarlo a casa para mi hijo.
Seguro que le encantará.
Es un coche patrulla de juguete.
Y sobre no haber ido a cenar anoche,
además de disculparme y suplicar
de rodillas como estoy haciendo,
solo queda que lo hables con mi jefe.
En mi país...
le damos esto a los agentes retirados.
Están muy bien.
Esto es... un pin de dinosaurio.
Te lo dan tras 25 años, sigas en el cuerpo o no.
Ahora vuelvo.
Enhorabuena.
Gracias, jefe.
- Enhorabuena, Jimmy. - Muchas gracias.
Esto son... dos gorras diferentes del sindicato.
Gracias.
Dile que es un pin del sindicato de tenientes.
La sudadera del sindicato.
¿Le conseguimos la taza?
Ahora iba a eso.
Es impermeable.
Exacto. Solo te pido que sigas las reglas
del deporte nacional y me dejes batear una última vez.
Gracias.
¿Estabas vigilando la puerta?
Sé que la cerradura está rota.
Te mandaré mi copia de estudio marcada de Ve y dilo en la montaña.
Te lo agradecería.
Lo que iba a decir...
es que fue un honor verte trabajar, y cómo trabajas con Jimmy.
Le quiero.
¿A que es una suerte?
Pensé que te irían las dietas.
No.
Gracias por continuar la conversación.
Nicole...
nadie le va a poner nota a la conversación.
Vale, Baldwin...
como quieras jugarlo.
Yo no juego, Nicole.
Subtítulos: Alex R. Fortes
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.