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PARA MI HERMANO DANNY
Buenos días.
Hola.
¿Esta es una manía tuya?
Yo soporto las tuyas.
-¿Cómo has dormido? - Bien.
Mi detector de mentiras.
Te has levantado cinco o seis veces.
¿Te importa que haya examinado una casa desconocida?
Que sepas que contaré la cubertería.
Los dibujaron mis hermanas cuando eran pequeñas.
Me he fijado en el dedicado "para mi hermano Danny".
Sí.
El del gato es de mi hermana Laurie.
Teníamos un gato igual que el del dibujo.
Mi padre murió cuando tenía seis años. Mi madre no pudo tenernos.
Nos mandó aquí con su hermana.
Yo nací en Noruega. ¿Puedes creerlo?
En las afueras de Oslo.
Aquí crecimos en Albany.
¿Soy tu primer noruego?
Ni de lejos.
Es bonito que conserves los dibujos de tus hermanas.
Me los regalaron.
¿Le has dado un repaso a la casa?
Nunca se sabe, tío.
Sé dónde tienes el café. ¿Quieres que haga?
¿Vas a usar mi cafetera?
Qué raro eres.
Yo no soy el que se despierta del revés como una tenebrosa criatura de la noche.
-¿Qué tal, Katie? - Hola, Andy.
¿Theo está en el colegio?
Sí, lo acabo de dejar. ¿Qué tal tu reunión?
No he ido. He tenido que ocuparme de un infeliz.
Necesito tu consejo.
Claro, Andy.
Ahora Theo es caprichoso,
- casi desobediente. -¿En qué sentido?
Es desobediente.
Me pide otras comidas y cosas así.
¿Comidas diferentes a las que preparas?
Nunca he sido un gran cocinero.
Y luego es caprichoso cuando salimos.
Ya no le gustan los paseos
que solíamos dar y disfrutábamos.
Si vieras al pobre yonqui que he visitado esta mañana.
No te imaginas dónde vivía.
¿Qué tiene que ver eso con Theo?
Además, ¿qué hacías en la casa
- de un yonqui? - Todo estaba lleno de suciedad
y tenía pornografía asquerosa en el ordenador.
Madre mía. ¿Te has vuelto loca?
Lo ha perdido todo.
Perdió a su novia, su trabajo.
Ella se llevó hasta su gato porque sabía
que él no lo alimentaría.
Me parece fantástico, Katie.
Muchas gracias por el consejo, por no hablar
de la visión detallada
de la locura de vida que llevas.
¿Tienes que salir para un caso?
En eso estamos, sí.
¿Se trata de algo muy urgente
o puedo hablar con Andy un momento?
Claro.
¿Vas a contarme qué pelis porno ve ese tío?
Por unos minutos más, el muerto no estará más muerto.
Cuando me has hablado de Theo, ¿por qué crees que te he hablado de John?
¿John sería tu gran amigo yonqui amante del porno?
Esta mañana, cuando no quería que lo ayudase,
me enfadé mucho con él,
y cuanto más me enfadaba, más pensaba
en los fallos de su carácter.
Pero Dios me hizo entender
que yo no tenía derecho a establecer mis parámetros personales
de cómo debía vivir su vida.
Solo podía rezar por su bienestar...
Ciertos pasos tenía que tomarlos solo.
Y para mí ha sido una bendición
aceptar esto.
Si esto te ayuda con Theo...
No lo sé.
Bueno, tengo que irme.
Yo también. Voy a otra reunión.
- Cuídate, Andy. - Sí.
Me compraré un libro de psicología infantil.
Lo encontró el portero.
Cuando entramos, saltó la alarma antiincendios.
Un cigarrillo en la cama.
-¿Dónde está la víctima? - Aquí.
Los bomberos hicieron lo suyo, por eso está todo mojado.
- Y pisoteado. - Sí.
- Martelli, ¿y el cadáver? - En el baño.
Gracias.
Pobre hombre.
Apuñalamiento, mutilación.
- Le han cortado la polla. -¿Quién es?
Darryl Conners, 34 años.
Carné de Virginia.
Es un cliente habitual, trae chaperos por la noche.
- Hablemos con él. - Sí.
Disculpad. Él es el portero,
- Larry Hanson. -¿Cómo está?
Aún estoy impresionado.
- Tiene que haber sido impactante. - Verán,
cuando encontré a Darryl, llevaba su Rolex y un anillo de oro,
pero cuando volví para identificarlo con el agente,
- ya no los tenía. -¿Sí?
Tengo grabada en la mente
la imagen de ese maravilloso reloj
en contraste con la porcelana de la bañera.
¿Qué sabe de él?
Conocía bien a Darryl porque venía una vez al mes
- desde Richmond. -¿Venía solo?
Sí, pero enseguida encontraba compañía.
Chicos.
Era muy bromista conmigo.
Sacaba un fajo de billetes de cien dólares y decía:
"Esto acabará en manos de desconocidos
"al final de la noche".
¿Cuántos hombres traía en una noche?
Cuatro.
Bien. Lo investigaremos.
- Espere. -¿Yo?
-¿Cómo se llama? - Jeff Chase. Hoy dejo la habitación.
-¿Estuvo aquí anoche? - Sí, pero no vi nada.
- Le he dicho que espere. - Oiga.
No vi nada. Solo un tipo de unos 27 años
con un par tatuajes que salió corriendo,
- eso es todo. -¿Eso es todo?
Una es del 41 y otra del 43, ambas izquierdas.
Tengo que irme dentro de dos horas.
No puedo quedarme a testificar. No vivo en Nueva York.
Eres testigo de un asesinato, así que te quedas.
Tengo un billete para Chicago. Tengo un concierto esta noche.
Pues ahora lo tienes en la Gran Manzana.
He encontrado el pene.
Soy Sonia Lopez. Él es mi hijo Jason,
- lo quiero denunciar por robo. - No he robado nada.
¿Ve la cazadora que lleva? Es muy cara.
Soy la inspectora Russell. Puede hacer su denuncia conmigo.
Algo le está pasando a este chico.
¿Hablamos en la sala de descanso?
Los inspectores Martinez y Kirkendall.
- Jason Lopez. - Hola, Jason.
James Martinez, Jason.
La madre está preocupada porque apareció con una cazadora cara.
Y unos patines.
No he robado nada.
- Venga conmigo, Sonia. - Nosotros nos sentaremos ahí
con la inspectora Kirkendall y nos cuentas tu versión.
No he robado. No soy un ladrón.
A veces, las madres se equivocan porque se preocupan por sus hijos.
Sí, mi madre se equivoca.
Quiere largarme de casa. No le importo.
Eso no es así, Jason.
¿De dónde has sacado el dinero para comprar
las cosas que tu madre dice que has robado?
Trabajo haciendo diseños gráficos.
¿Tu madre no lo sabe?
Ella no sabe nada de ordenadores.
Anota el nombre de tu jefe,
así podremos comprobarlo.
Nunca se ha comportado mal.
Pero esta profesora le influye mucho.
¿Qué profesora?
Nunca había robado. Habrá sido su influencia.
Quiere impresionarla porque ella es algo nuevo en su vida.
¿La cazadora y los patines no pueden ser regalos?
No, los ha robado. Estoy segura.
Que lo tengan vigilado, en un nuevo instituto.
Comprobaremos lo que nos has dicho,
pero deberías comunicarte más con tu madre.
Sí, supongo.
¿Y con tu padre? ¿Hablas con él?
No, con mi padre no.
Jason dice que trabaja.
Y nos ha dicho dónde trabaja, comprobaremos la información.
Te lo pregunté y no me dijiste nada.
De todas formas,
comprobaremos la información. Luego veremos qué hacemos.
No creo que trabaje. Creo que está bajo su influencia.
Lo veremos, señora Lopez, y luego nos pondremos en contacto.
Y mientras tengo que llevarlo a ese instituto,
con todo lo que he hecho para criarlo.
Estaremos en contacto.
Cree que está influenciado por su profesora.
¿Influenciado cómo?
Cree que la profesora le ha regalado los patines y la cazadora.
La tienda aún no ha abierto.
¿En qué sentido está influenciado?
Me pasaré por la tienda de ordenadores.
¿Qué haces en Nueva York?
Tenía la oportunidad de tocar aquí.
¿A qué hora volviste al hotel?
Hacia las 3:00.
¿Es cuando oíste la pelea?
Sí.
Tenía problemas con...
la llave magnética. Estaba intentado ver cómo funcionaba
cuando ese tío salió corriendo y se metió en el ascensor.
-¿Ese que tenía 27 años? - Me olí problemas.
Pasemos a los tatuajes.
El tema es que no tengo buen rollo con Nueva York.
-¿Me has oído? - No puedo acabar metido en algo
que me obligue a volver para un juicio o lo que sea.
Los tatuajes.
Un puñal azul.
- En la mano. -¿Qué más?
Y el nombre de Tommy en la nuca.
- Esto nos servirá de ayuda. - Será a vosotros.
Para mí, ni de coña.
Oye, ya que os he ayudado,
-¿podéis ayudarme vosotros? -¿Cómo?
Estoy a cuatro velas con la tarjeta. Sin blanca.
De hecho, aún no he pagado el hotel.
Haremos lo que podamos.
Vaya mierda.
Inspectoras Russell y Kirkendall. ¿Es el propietario?
- Sí. -¿Martin Evers?
- Sí. -¿Trabaja
para usted Jason Lopez, Martin?
Lleva eso adentro.
Sí, participa en mi programa de aprendizaje.
¿Y de qué se trata?
Es un proyecto de formación para jóvenes,
los prepara para el mundo laboral.
Hacen diseños, procesamiento.
¿Cuántos jóvenes participan?
¿Cuántos?
Jason es el primero,
- de momento. - Es el único.
De momento, sí. Así es.
La profesora de Jason,
Jenny Peters, ¿tiene que ver en esto?
El chico solo estuvo aquí una vez.
Es un favor que le hice a Jenny.
Ella me pidió que dijera que trabaja aquí.
Es una buena persona.
Lo suyo es una cruzada por esos chicos hispanos.
Se ocupa mucho de ellos.
¿Y esa cruzada la tiene por las chicas hispanas?
-¿Qué insinúa? - Nada, Martin.
Esté localizable.
Sí. Gracias por su ayuda.
Entonces, ninguno de los paramédicos estuvo antes que los agentes.
Muchas gracias.
-¿El inspector Sipowicz? - Soy yo, Andy Sipowicz.
Denny Phillips. Me llamó al parque de bomberos.
¿Estuvo en el hotel Ellsinore esta mañana?
Sí. Un cigarrillo en la cama.
También había un homicidio, lo sabe, ¿verdad?
Por eso estaba lleno de policías.
Es obvio que había un cadáver en el baño.
Es obvio, sí.
Han acusado a la policía
de haber robado efectos personales de la víctima.
¿A qué viene eso? ¿Se pone a pitar como un tren?
Yo no sé nada de eso.
¿No vio joyas en la habitación?
No. Ya le he dicho que no sabía que había un cadáver, lo supe después.
¿No recuerda nada que arroje luz sobre la cuestión?
Entramos y nos fuimos.
El cigarrillo en la cama no tenía nada que ver
- con el fallecimiento. - Y se fueron.
Fue entrar y salir, cinco minutos. No había que salvar a nadie.
Ya.
Si tienen problemas con sus agentes...
yo me mantendría alejado.
De acuerdo, gracias por venir.
- Desde luego. - Sí.
Andy.
¿Qué?
La víctima y su polla...
¿Funerales separados?
¿La inspectora Russell o Kirkendall?
Hola, soy la inspectora Russell.
Soy Jenny Peters, la profesora de Jason.
Aún no habíamos contactado con usted.
He venido a aclarar el asunto de Jason.
Jill, James.
El inspector Martinez, la inspectora Kirkendall.
-¿Cómo está? - La Sra. Peters ha venido por Jason Lopez.
Que vino llorando al instituto hoy
porque su madre lo quiere denunciar por robo.
¿Qué puede contarnos de Jason?
Tiene 15 años.
Es muy maduro.
Es considerado y alegre,
y escribe poesías que harían llorar a cualquiera.
¿Es listo?
Podría alcanzar lo que se propusiera, pero su madre le coarta.
- Dice que Jason ha robado. - No.
Apareció con ropa nueva
y unos patines, y no pudo explicar de dónde sacó el dinero.
Jason tiene trabajo.
Yo se lo conseguí,
puedo confirmar que trabaja.
Sonia afirma que usted es una mala influencia.
Pues que presente una denuncia.
¿Cuál es el problema?
¿Están en contra de que ayudemos a los hispanos?
No.
No sabía que tuviéramos esa política.
No digo que Sonia no sea buena persona.
Es muy cariñosa. Pero ella... no es una persona refinada.
Preferimos a nuestras mujeres ignorantes.
Le enseño cosas a Jason que ella no sabe. Por eso está resentida conmigo.
Ella siente que usted se excede.
Llevo 15 años excediéndome.
Llevo a esos chicos a museos, conciertos. Vienen a mi casa.
-¿Jason ha ido a su casa? - Sí. Quiero ayudarlo.
-¿Él se deja ayudar? - Depende de esa ayuda.
De acuerdo, señora Peters...
gracias por venir.
Haré lo que sea necesario. Por fin he encontrado un chico
que merece todos mis esfuerzos.
Y no permitiré que se quede por el camino.
Es encomiable por su parte.
Sipowicz.
-¿Habéis alojado al testigo? - Sí.
Le hemos dicho
que tendrá que conformarse con una pensión.
Hemos realizado una búsqueda de los tatuajes
del agresor en los archivos de redadas.
Hay una coincidencia, Tommy Bolomo. Un par de arrestos por prostitución.
¿Tenéis su dirección?
Solo el de la madre.
¿Y el jefe de bomberos?
No saben nada. Hablaba con la policía de Richmond.
Darryl tenía fama de frecuentar chaperos.
- Menuda novedad. - Ellos avisarán a la familia.
Sí. Tenemos una foto de este tal Tommy.
Iremos a los bares de ambiente.
¿Quiere que vaya a los bares de ambiente con ellos?
Sí, ve con ellos.
- Chicos. -¿Cómo estás?
Buscamos a un chico blanco, cerca de los 30.
-¿Y quién no? - Se llama Tommy Bolomo.
-¿Lo conoces? - A ver.
Por el amor de Dios.
- Sí, viene aquí. - Anda, tápate con un delantal ahora mismo.
-¿Por qué? -¿Por qué?
Porque se te ve todo el culo.
Me seco las manos con una toalla.
- Únicamente. - Encima te haces el gracioso,
además de ir por la vida con el culo al aire.
-¿Lo has visto hoy? - He llegado cinco minutos antes
de que entrarais en mi vida. Aún no he controlado la clientela.
¿Cuántos reservados hay aquí?
¿Dónde tenéis las mazmorras?
- No hay mazmorras. - Vale, los baños.
Justo después de la valla metálica.
Disculpe.
Andy.
-¿Qué? -¿Qué tengo que hacer?
- Controla la entrada. -¿En calidad de qué?
De Greg Medavoy.
¿Tommy?
¿Tommy?
¿Qué haces llamando? Me llamo Steve.
-¿Steve qué más? - Steve Wynn.
- El propietario de casinos. - Otro graciosillo.
Esto está lleno de payasos.
Tengo ganas de echar una meada, pero ya me dirás
cómo puede uno mear aquí.
-¿Tú podrías? - Andy.
Steve, ¿en qué punto del proceso te encuentras?
-¿Ya has vaciado? - Que te den por culo.
Policía. Abre y súbete los pantalones.
Está bien.
No me llamo Steve. ¡Oye!
¿Tampoco tienes casinos?
Me llamo Tommy.
- Miradme el cuello. - Eso ya lo sabemos.
Y lo del sable en la mano.
¿Qué tal si vienes a dar una vuelta con nosotros?
Te aconsejaremos cómo añadir fibra a tu dieta.
¿Por qué me lleváis?
Te lo explicaremos en la próxima parada.
Tus zapatillas son muy interesantes.
- Dejad en paz mis zapatillas. -¿Naciste con dos pies derechos?
¡Quítame estas cosas de encima!
¿Es nuestro hombre?
¿Ya puedo quitarme esto?
Algo huele mal entre la profesora y Jason Lopez.
Tiene a ese imbécil de los ordenadores
mintiendo para ella y encima admite haberlo invitado a su casa.
Forma parte de sus esfuerzos por salvar a los hispanos.
¿Creéis que está liada con el chico?
Lo sospechamos.
Eso sería un delito grave.
Es mayor de 21. Él, menor de 16.
- Sería violación de tercer grado. - Un delito menor.
-¿Vais a llamar al chico? - Deberíamos.
Te propongo un trato.
Tú nos das una confesión completa
y nosotros a cambio no le diremos al mundo
que tú, doce horas después de cometer este homicidio,
ibas por ahí con dos zapatillas derechas puestas.
¿Se supone que tiene gracia?
Dinos lo que pasó en el hotel Ellsinore anoche,
entre Darryl Conners de Richmond y tú.
No sé quién es.
Tu cliente de anoche. El tío del culo gordo.
Voy a refrescarte la memoria
recordándote que lo apuñalaste 47 veces
y le cortaste la polla.
- Inocente. - Tommy,
te vieron huir del escenario del crimen. El testigo describió el tatuaje
de ese horrendo puñal que tienes en la muñeca
y, luego, te encontramos en un baño de un local gay
con una de las zapatillas de la víctima en el pie.
Todo circunstancial.
Empecemos con algo que estemos todos de acuerdo.
¿Es correcto decir que eres de la acera de enfrente?
¿Por qué decís eso?
Pues lo decimos
porque con la gran cantidad de picaderos que hay en esta ciudad,
vas a esconderte en uno de maricas.
¿Y eso me convierte en marica?
Por eso y por haberte encontrado llevando
dos zapatillas del pie derecho, además de marica eres memo.
Si me hubierais encontrado en una fábrica de automóviles,
¿me acusaríais de ser un coche?
Ayúdanos, Tommy.
Me gano la vida en...
un ambiente gay. Eso es todo.
Solo frecuentas ese ambiente gay por motivos laborales.
Y punto, fin de la historia, no soy gay.
Tu conducta homosexual se debe solo a motivos comerciales.
Solo la meto, nada más.
- Anda ya. -¿Me dices
que nunca, durante toda tu carrera, te la han colado
- por sorpresa? - Correcto.
- Nunca. - Pero, desgraciadamente,
la cita de anoche ya la hemos visto.
Se la metí, nada más.
Es imposible que se la hincaras en ese culo gordo
a no ser que seas gay.
- Te equivocas. - Tommy, él tiene razón.
El tío ese medía 1,70 y pesaba como mínimo 110 kilos.
¿No le pusiste entusiasmo al tema?
Para encontrársela a ese tío y agarrársela
habrás tenido que apartarle las lorzas de la barriga.
No se la agarré.
Quería que le azotara y chuparme los pies
y que le diera por culo. Yo no le cogí nada.
Si él dice que no lo hizo, no insistas.
No insistiré en cómo se la agarraste, pero explícame
cómo después de haberle azotado, de haberte dejado chupar los pies
y de habérsela hincado
le apuñalaste y le cortaste la polla.
Porque para mí,
llámame ignorante, esto me hace pensar que no se trata
de uno que aparece con la fiambrera
en un garito gay para una dura jornada de trabajo.
Creo que ahora te toca a ti, Tommy.
Yo te follo, te azoto,
dejo que me chupes los pies,
pero ni se te ocurra besarme.
¿A quién va dirigido esto?
Iba dirigido al seboso de Richmond.
¿Se lo dijiste así de claro a Darryl Conners?
Con las mismas palabras.
¿Qué parte es tan difícil de entender?
¿Le explicaste las consecuencias?
"Yo te haré X e Y,
-"pero tú solo puedes hacerme Z". - Oye.
"¿Hacerme Z?". Porque tú no puedes hacerme Z.
Digamos que sería chuparte los pies.
Entonces, puedes hacerme Z...
"Pero te lo advierto, no intentes hacerme Q". El beso.
"O te apuñalo 47 veces,
"te corto la polla y la meto en tus gayumbos".
Yo... cogí los 150 pavos que me pagó,
me los gané.
Fui al lavabo a lavarme...
y, de repente, apareció el muy cerdo,
me cogió la cara
y me metió su asquerosa, sebosa
y húmeda lengua en la boca.
¿Qué hubierais hecho?
No digas más.
Sí.
- Hola. - Hola.
Me han dicho que venga.
¿Qué pasa, Jason?
- Llamaré a las inspectoras. -¿No podemos hablar de hombre a hombre?
Claro. ¿Por qué no hablamos ahí?
¿Van a arrestarme?
Tengo que ver qué ha pasado,
pero no te veo entre rejas.
He hecho... algo malo.
Te digo la verdad, todo irá bien.
Si te abres, te sentirás mejor.
Yo...
he tenido relaciones con la señora Peters.
Nosotros...
nos gustamos mutuamente y habíamos decidido
escaparnos a Nuevo México.
Pero yo no quiero ir.
Nunca quise tener relaciones con ella.
No me siento tan especial como dice ella.
¿Por qué no vamos arriba?
Tenemos una sala libre
donde podemos hablar tranquilamente.
Pero te prometo
delante de este testigo
que no acabarás en la cárcel y que todo se solucionará.
¿De acuerdo?
- Hola, Jason. - Hola.
Hay que llamar a la señora Peters.
Jason ha confirmado nuestras sospechas.
¿Podría escribirle una carta?
No hablarás con ella. Nosotros nos ocuparemos.
Vamos.
Yo me creía guay por hacerme dos agujeros.
¿Cómo es posible que un trozo de metal clavado en la lengua sea guay?
Ahí está.
Hola, Jenny.
-¿Y Jason? No ha venido a clase. - Está en la comisaría.
-¿Qué pretenden? - Tiene que acompañarnos.
- De eso nada. -¿Quiere colaborar
o quiere montar un número?
Sería vergonzoso delante de estos chicos.
-¿Quiere las esposas? - Esto es abuso.
- Entre en el coche. -¡Esto es abuso!
¡Es abuso!
Así es la policía. Esto es opresión.
Cállese.
Son dos estúpidas.
- Entre. - Cuidado con esa cabeza averiada.
Hola, Sipowicz.
¿Cómo estás, Gibson?
Te veo en forma.
- Ven conmigo. - Claro.
¿Qué pasa?
He recibido estas fotografías y tenemos un problema.
-¿Del homicidio gay? - Sí.
¿Las hiciste tú?
Sí.
Míralas bien. ¿Ves alguna diferencia?
-¿Cuál es el problema? - Aquí,
la víctima lleva un anillo y un reloj.
En las otras tres, no los lleva.
Es de locos. ¿Cómo es posible?
Estabas allí cuando desaparecieron.
Volvíamos de un homicidio en la comisaria cinco,
nos dijeron que fuéramos al hotel. Los agentes estaban allí.
Ese pobre gordo estaba en la bañera. Pensé en hacer mis fotos.
Hice la primera y, de repente,
se presentaron los bomberos.
"Salid de aquí, dejadnos trabajar".
Ya sabes cómo son de dramáticos.
Sí, sonó la alarma antiincendios.
Nos sacaron al pasillo.
Mojaron todo y se fueron en cinco minutos.
Volvimos a entrar y terminé mis fotos.
No vi la diferencia.
Estabas allí justo antes de que llegaran los bomberos.
Y volví apenas salieron.
Si falta algo, lo tienen los bomberos.
Serán desgraciados.
- Hank. -¿Sí?
-¿Está libre la salita? - Sí.
¿Quiere beber algo?
- No se las dé de amiga. - Vale, de acuerdo.
No busquéis al jefe. Ha ido a la Central.
-¿Cómo está Jason? - Arriba, tranquilizándose.
Pero no está muy comunicativo.
Por culpa de esa.
¿Vamos a empaquetar a esa zorra?
Deja que lo hagamos nosotras.
¿Por qué motivo?
Creo que tiene una actitud hostil contigo.
¿En serio?
¿Pensáis que su actitud arrogante conmigo puede comprometer mi trabajo?
¿Para qué distraerla contigo?
Claro. ¿Para qué distraer de su confesión
a esa zorra arrogante llena de prejuicios?
-¿Verdad? - Puedes mirar
- desde la sala de observación. - Sí.
Me quedaré mirando desde el gallinero.
Reservado para los hispanos.
Gracias.
Me han traído aquí como una delincuente.
¿Por qué no habla claro y nos explica toda la situación?
¿Saben el daño que han hecho a esos chicos con su idea de los profesores?
¿Cree que seducir a un alumno que confía en usted
no ha hecho dudar a Jason de la idea del profesor?
No pienso hablar con ustedes de mi vida privada.
Cuando se tienen relaciones sexuales
con un quinceañero, la vida privada deja de ser privada.
Y se convierte en un delito de violación.
Jason Lopez no es un quinceañero como los demás.
Ni él ni yo hemos pensado que lo que hemos hecho,
incluido lo que ustedes llaman relaciones sexuales, sea un delito.
Quizá quiera saber lo que piensa Jason al respecto.
Cuando Sonia y todos ustedes terminen con esto,
Jason se sentirá atormentado y confundido.
Le habrán convencido de que soy una depredadora y él una víctima del mal.
Pero en esa parte del alma de Jason que ustedes nunca comprenderán,
Jason me recordará.
Jason reconocerá la verdad.
¿Qué, en lo más profundo de su alma, es?
Nunca podría explicárselo a ustedes,
pero Jason lo recordará.
Todos nos acordaremos de usted, Jenny.
¿Creen que su madre le apoyará en los estudios?
¿Le dejará ir a la universidad cuando le aterroriza
que conozca a una mujer más fuerte e inteligente?
Ese es su punto de vista.
Debería dejar sus opiniones por escrito.
Este es su futuro.
Ella lo sacará del instituto. Lo intimidará y lo asustará,
le inculcará la idea
de que solo puede aspirar a ser un peón o camarero.
Quizá un día lo encontraréis medio sordo
a fuerza de romper el cemento con un martillo neumático
o medio ciego porque el sudor le quema los ojos.
Cuando ven a Jackson, no son capaces de ver
qué hay dentro de su alma.
No serán capaces de ver lo que recordará.
Se acordará de su profesora. Se acordará de mí.
Amén.
- Andy. - Denny.
Dicen que han arrestado al culpable de lo del hotel.
Al culpable del homicidio, pero aún no hemos logrado encontrar
- los efectos personales de la víctima. - Sigue siendo un misterio.
¿Por qué no se sienta?
Sinceramente,
en cuanto a los efectos personales, no puedo ayudarle.
Vamos, Denny. Quítese un peso de encima. Venga a ver las fotos de la víctima.
No me gusta ver cadáveres.
Solo céntrese en la muñeca. Tenga.
Esta foto recuérdela mentalmente como grupo A.
¿Grupo A? Solo es una foto.
Y estas de aquí
serían el grupo B, después de que se fueran los bomberos.
¿Qué objetos hay en la mano de la víctima en la foto del grupo A
y que están ausentes una vez se fueron los bomberos?
Un anillo y un reloj de pulsera.
¿Quizá un Rolex?
Suponiendo que estas fotos no estén retocadas,
no me voy a comer este marrón.
Si encontráramos los efectos personales,
no tiene por qué comérselo.
¿No se aireará el asunto entre departamentos?
¿Le suena dónde pueden estar?
Sé con quién hablar.
A corto plazo, ¿nuestro asistente Irvin
tendrá el reloj y el anillo sobre su mesa?
¿No sería mejor que se hiciera en privado?
Es un testigo que me hace sentirme más tranquilo
para evitar cualquier tipo de jugarreta
cuando usted entregue los efectos personales.
¿Me sigue?
Y cómo.
Sé que está con el agua al cuello.
Espero que nuestro amigo sepa
cuándo tiene que cerrar los ojos.
Y cuándo no hacerlo.
¿Está encerrada?
Sí, esperando al cochero que la llevará a los calabozos.
James la llevaría de buena gana.
Sería capaz de desviarse y tirarla por el muelle.
¿Has hablado con Don?
Sí, le he dicho que no se nos acerque.
Me alegro.
Y que no venga a vernos más.
Sobre todo si lo arrestan. Cuanto menos tengas que ver con él,
- mejor. - Sí.
¿No te habrás expuesto, verdad?
¿Qué quieres decir?
Si le hubieras advertido, podrías tener problemas.
Menos mal que no estás detenida, ese "oh" habría sido considerado evasivo.
- Nos vemos mañana. - Hasta mañana.
No. Está ocupado.
¡Más rápido! ¡Más!
- Más rápido. - Así es rápido.
Quiero ir al tobogán.
Oye, Theo,
siempre te ha gustado esta atracción...
Es tu favorita. Ahora solo quieres ir al tobogán. ¿Por qué?
Porque es más divertido.
Está bien. Vamos.
¿Seguro que no quieres esa?
- Es muy divertida. - No. Quiero el tobogán.
Si vamos al tobogán, tengo que subir contigo.
Quiero subir solo.
Está bien. Agárrate.
¿Puedes subir?
No sé si es una buena idea.
Deja que te coja la mano. Dame la mano, Theo.
Dame la mano. Ven aquí.
No me sueltes.
Bien hecho. Ahora... voy a sujetarte la mano
- mientras bajas. - Quiero hacerlo solo.
No, no voy a separarme.
-¡Lo he hecho! - Sí, lo has hecho.
¿Ha sido divertido?
Lo hemos conseguido. Lo hemos conseguido, hijo.
Subtítulos: Mercedes Del Alcázar
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