Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
El cuerpo de Cristo.
Amén.
El cuerpo de Cristo.
Amén.
- El cuerpo de Cristo. - Amén.
El cuerpo de Cristo.
El cuerpo de Cristo.
El cuerpo de Cristo.
No me estires los pelos de la nariz.
Quiero usar la máquina cortapelos.
No la hemos traído.
-¿No? - No.
A ver cómo subes y bajas las escaleras.
Vamos, sube y baja.
Ten cuidado, está resbaladizo.
¿Necesitas ayuda?
No, lo tengo todo bajo control.
Estoy subiendo las escaleras.
Lo estás haciendo genial.
Estás subiéndolas como los mayores.
Mira enfrente.
¿Un furgón de vigilancia?
¿Por qué vigilan la iglesia? ¿Demasiado bingo?
Cuando salgan de la comunión, se encontrarán un furgón de vigilancia.
Sí, va a fastidiarles el día.
¿Quién de vosotros es Moishe?
-¿Qué hacéis aquí? - Aparcar.
¿Ibais a enrollaros?
-¿Algún problema? - Ninguno.
Somos de la Policía y estáis ocupando un vehículo sospechoso.
Corta el rollo. Sabes quiénes somos.
¿Eres el único policía?
Hemos preguntado qué hacéis aquí.
Hay colegas ahí dentro con sus hijos
- haciendo la comunión. - Tenemos una misión
- que cumplir. -¿En serio?
- Sí, en serio. - Vámonos. Nos han fastidiado.
- Nos vamos. - Muchas gracias.
Hasta otra, renacuajo.
¿Renacuajo? ¿Conoces de algo a mi hijo
para llamarlo así? Eso es, Theo.
- Sácale la lengua. - Adiós.
Largaos de aquí.
Vamos dentro.
- Yo quiero estar fuera. -¿Sí?
¿No quieres ver los fuegos artificiales?
- Claro que quiero. - Vale.
- Buenos días. - Hola.
¿No vistes el uniforme?
Debo hablar con el capitán.
¿Algún problema?
No, quieren que trabaje de paisano en Crimen Organizado.
¿Qué te parece?
¿Y a ti?
La ventaja es que obtienes la placa antes.
El inconveniente es que te encargan casos específicos.
Atracos y cosas así.
Y ya no estás presente en el barrio.
Lo que me gusta de patrullar es que puedes ayudar en lo que sea.
De principio a fin.
¿Y del resto cómo va?
- Bien. -¿Sí?
No me he comportado como una niña pequeña
en casas de desconocidos. Estoy contenta.
A mí me gustaba tenerte en mi casa, Franco.
Puedes llamarme Mary.
Claro, desde luego.
- Bueno, tengo que... - Claro. Preséntate.
Cuídate, Danny.
Claro, Mary. Cuéntame cómo va.
Sí. Adiós.
Eso explica la razón
por la que estabais en el furgón
tirándoos pedos en la cara, mientras vigilabais la iglesia.
No, estoy mortificado por haberos estropeado
vuestra maravillosa tarde.
Lo mismo digo, gilipollas.
¿Qué hacían allí?
-¿Quieres saber a quién vigilaban? -¿A quién?
Al ex de Kirkendall.
El sinvergüenza de su exmarido
aparece en un vídeo de vigilancia
recogiendo paquetes de Air Peru en la terminal del aeropuerto Kennedy.
Puede que trabaje en importaciones.
Sí, probablemente trayendo muñequitas huecas
vestidas tradicionalmente.
Menudo mal rollo
decirle a Kirkendall que su marido es un traficante.
Hola.
-¿Sabes quién ha llamado? -¿Cuándo?
Ayer, delante de la iglesia,
vimos un furgón de vigilancia.
Fuimos a tocarles los cojones y se largaron.
Era uno de ellos
al teléfono, explicándonos de qué se trataba.
Y que Kirkendall no debe
- comentar nada. -¿A quién?
Están vigilando a su exmarido.
-¿Qué ha hecho? - Recoge paquetes
de Perú y luego los envía a Little Bogota en Jackson Heights.
Qué sinvergüenza. Menudo cabrón.
Ese es el tema.
Ayer ella se confió contigo,
no sabía si darle otra oportunidad a él.
Y ahora te cae esto encima.
¿Qué hago, Andy?
No le digas nada.
¿El tío ese no ha dicho
- que no se metiera? - Ha dicho
que, si se lo decíamos a Kirkendall,
nos aseguráramos de que su ex no supiera nada.
Si crees que esto no es información clave...
Vuelve a estar implicado en actividades delictivas
y este hecho podría influir en los consejos que le das a ella.
Pero si ella no ha perdido la cabeza por ese imbécil,
hazme caso, no te metas.
Hola, Jill.
- Hola. - Hola, Jill.
- Hola. - Ayer fue un día estupendo.
Para compartir con los amigos.
- Hola. - Hola.
Aún estoy en el séptimo cielo.
- Me lo imagino. - Fue tan bonito después.
Kyle estaba tan orgulloso. Y su hermano estaba contento por él.
Don estuvo genial.
¿Sí?
Sí, estuvo con los niños.
Y también conmigo.
Tengo que decirte una cosa de Don.
-¿Qué? - Lo están vigilando.
Por un asunto de drogas.
¿Cómo lo sabes?
Sorenson y Andy echaron a un furgón de vigilancia
fuera de la iglesia.
Esta mañana,
han sabido las razones de la vigilancia.
¿Hasta qué punto está implicado?
Parece ser...
que retira paquetes en el aeropuerto y los envía a Jackson Heights.
Los paquetes llegan de Perú.
Se estaba portando tan bien.
Lo siento.
Se estaba portando tan bien.
Volvíamos a ser una familia.
Está bien.
Gracias por la información.
Verás...
los otros quieren...
asegurarse de que no le dirás nada.
Está bien.
- Lo siento. -¿En serio?
¿Una pequeña parte de ti no piensa que ya me lo habías dicho?
No, ni siquiera una pequeña parte.
Olvidaba que eres una santa.
Jill.
Perdóname por estar amargada.
Es un defecto más de los seres humanos.
¿Esto te lo tenías guardado?
No trato mis sentimientos como flores delicadas.
Los exteriorizo cuando los siento.
Bien... gracias por compartirlo conmigo.
-¿Cómo ha ido? - Vete a la mierda.
Arturo Gillon, agente de la condicional.
Inspector Sorenson, dígame.
Él es Romeo Rodriguez uno de mis presos.
Quiere interponer una denuncia.
¿Por qué?
Ha sido amenazado.
Algunos de sus antiguos colegas intentan que vuelva a las andadas.
- Vamos a la sala de descanso. - Sí.
Quiero que denuncie antes de que haga alguna estupidez
- como quiere. -¿Cuánto llevas fuera?
- Treinta y ocho días. - Los cuentas, ¿eh?
Asuntos personales.
Podría enviarlo a la cárcel.
Allí se comportaba bien,
salió gracias a un trabajo en una fábrica,
pero se junta con criminales en los billares.
Y quiere que nosotros
- hablemos con él. -¿Quién te amenaza?
Me las sé arreglar solo, ¿vale?
De eso estamos seguros.
Las amenazas no me dan miedo.
Si no lo hicieron en la cárcel,
no me van a putear en la calle.
Pues no me lo parece a mí.
Él es quien me ha traído aquí.
Tu agente quiere enseñarte
otras técnicas para responder a las amenazas.
Romeo utiliza el viejo método,
prefiere zanjar cualquier intimidación a punta de navaja.
Y este gran método es el que probablemente explica
dónde acabó anteriormente.
¿Qué delitos cometías con tus colegas?
- Drogas, vendíamos mercancía. - Noble actividad.
He seguido sus consejos.
Sé que se preocupa por mí.
Pero les voy a decir otra cosa. Mi objetivo es ir por el buen camino,
trabajar y estar tranquilo.
No relacionarme con delincuentes.
¿Me encierro de por vida en mi sótano?
No puedo hacer eso. Fui a jugar al billar.
Allí unos tíos empezaron a provocarme.
¿Adónde quieres llegar?
Tengo ataques de ira.
Diagnosticado por un psiquiatra. Si me faltan al respeto,
¡reacciono mal!
Sigue así. Te estás calentando a base de bien.
Sí, te sientes oprimido y maltratado,
estás a punto de cometer una estupidez.
Y, cuando te vuelvan a encerrar, no será culpa tuya, ¿verdad?
Y, mientras haces idioteces, un loquero
diagnosticará tu carácter.
Sí, Romeo tiene ataques de ira, o sea, se cabrea enseguida.
No como la mayoría de los mortales que van felices por la vida.
Yo solo digo que...
No digas nada.
Demuestra que sigues los consejos y aprende a usar la cabeza.
-¡Siempre lo intento! - Pues demuéstralo.
Sigue las instrucciones de tu agente.
Juan y Ricky, Romeo. Escribe los nombres.
No los arrestarán, ¿verdad?
No, pero todo queda registrado
por si te ocurre algo después de sus amenazas.
¡No soy un soplón!
No lo eres.
Es como dice tu agente.
Hay que hacerse fuerte para estar fuera.
Hola, Diane.
¿Cómo fue la reunión?
- Estupenda. - Teniente.
Un homicidio. ¿Vas con Jill?
Ha cogido tiempo libre. Pero sé dónde está.
-¿Necesitaba el tiempo? - No, lo que necesita es un caso.
¿Y Sorenson y Sipowicz?
En la sala de descanso.
Tomando una declaración, aunque el agente
y el chico de la condicional se fueron hace rato.
Saldrán cuando me vaya.
-¿Qué pasa aquí? -¿Cómo ha ido?
¿Qué tal la reunión?
Llamada anónima.
- Un bebé en el contenedor. - Gracias.
- No hay hematomas. - Que la saquen de ahí.
- Sí, haré una foto. - Sí, hazla
y saquemos al bebé de ahí.
Vaya mierda.
¿Conoce al bebé?
Sí, es el bebé de Rosana.
- Vive enfrente de mí. -¿Sabe el apellido?
No.
¿Ha visto a alguien salir o entrar del piso de Rosana
- esta mañana? - No.
-¿Ha visto a Rosana esta mañana? - No he visto a nadie.
¿Sabe dónde está la madre?
Estará en Bowery, prostituyéndose para colocarse.
-¿Cómo es? - Cerca de 1,70,
piel clara, pelo rizado y un buen culo.
Iremos a buscarla. Gracias.
No esperéis a Criminalística. Sacad de ahí a la niña.
¡Un médico!
Las mujeres son diferentes, por un lío como el de Russell y Kirkendall
no se guardan rencor como los hombres.
Y no dura lo mismo.
Son cosas que pasan.
¿Esperas que vengan aquí cogiditas del brazo?
Víctima por apuñalamiento en la Diez con la avenida C.
Juan Olmedo.
¿Juan Olmedo?
Increíble.
¿Lo conocemos?
Un preso con la condicional y su agente denunciaron por amenazas a ese tío
y a uno de sus colegas esta mañana.
Sí, y estuvimos aconsejándole encarecidamente
que no se tomase la justicia por su mano.
Se fueron hace un par de horas. Ha batido el récord.
La víctima es Juan Olmedo.
¿No habrá encontrado una nota
diciendo: "He sido yo, firmado Romeo Rodriguez"?
No encontré ninguna nota.
Cuando le quiten el cuchillo en la morgue,
verán Romeo Rodriguez
tallado en la hoja. Probablemente ha sido él.
¿Algún testigo?
Había una mujer por ahí.
¿Dónde está?
La rubia de la camiseta azul y camisa a rayas.
Señora, ¿vive aquí?
Ahí, en el tercer piso.
Somos los inspectores Sorenson y Sipowicz.
-¿Estaba en casa esta mañana? - Sí.
-¿Vio lo que pasó? - No.
¿Vio a alguna persona sospechosa?
¿Oyó disparos, algún nombre?
No vi ni oí nada. No puedo ayudarles.
Gracias por estar dos horas
a pleno sol para decirnos esto.
El sol no da el coñazo.
Quiere hablar con un inspector.
-¿Es inspector? - Sí. ¿Quién eres tú?
Maria Alvarez, salgo con Romeo.
¿Romeo Rodriguez?
Sí, Romeo Rodriguez. Romeo dice que van a encerrarlo.
Vino a mi casa muerto de miedo
al saber que Juan había muerto, y dice que van a encerrarlo.
¿Romeo está en tu casa?
Ahora está en mi casa
bebiéndose una botella de vodka, fumando
y queriendo meter la cabeza en el horno.
Tienen que venir enseguida.
Es una vivienda social. No quiero que explote.
- Llévanos. - De acuerdo, está lejos.
Quiero que usen la sirena.
¿Las luces también?
Perdona.
Adelante.
Hola.
¿Has visto a Rosana?
Rosana está a punto de liarla parda en la esquina.
Gracias por la ayuda.
-¡Te di 40 dólares! -¿Cuarenta?
Intento ganar pasta y no me dejas.
¡Es un bebé, yonqui de mierda!
¡Oye!
¡Basta!
-¡Tranquilas! - Basta. Atrás,
-¿vale? -¡Zorra!
Vamos todas a comisaría.
-¡Venga! -¡Genial!
¿Y ahora qué hago, zorra?
Es tu puñetera culpa.
¿Y tú qué miras?
Todos me miran. Estoy andando con todo al aire.
¡Acuérdense de mí!
¡Que te den, puta!
-¡Sarcástica de mierda! -¡Sube al coche!
Gas.
Ha echado la cadena.
Entren de una vez o me vuela la casa.
- Atrás. - Y no me rompan la puerta.
Cállate y apártate.
No enciendan la luz por el gas.
Igual Romeo quiere suicidarse por la verborrea que tienes.
Sal de ahí, Romeo.
Déjenme morir. Déjenme en paz.
¿Qué habría pasado con mis cosas si todo hubiera explotado?
Cállate, a ver si nos enteramos de algo.
No te he esperado cuatro años para que vueles mi casa.
-¿Por qué haces esto? -¿Usted qué cree?
¿Por lo del callejón?
¿Sacaste lo mejor de tu temperamento?
Eso es lo que piensan. Así acabará la cosa.
-¿Por qué no acabar de una vez? - No nos cuentes tus penas.
Esa estúpida y absurda defensa no cuela.
Sabía que lo pensarían,
- por eso he metido la cabeza en el horno. - La metiste
porque eres un desconsiderado.
¡Aquí no te suicides!
COMISARÍA 15
¿Queréis preguntarle quién tiene a mi hija?
¿Cómo se te ocurrió pedirme algo así, zorra?
Salas separadas. ¿Qué hay libre?
La tres y la sala de descanso.
Hank, ¿llevas a Inez a la sala de descanso?
- Claro. - Llama a una agente
- para la tres, John. - Bien.
¿Me habéis traído aquí por una pelea callejera?
¿Eso es lo que crees?
Desde luego no será por prostitución.
- No estaba haciendo un servicio. -¿Qué pasaba con Inez, Rosana?
Vosotras me diréis qué pasa por la cabeza de un trans enloquecido.
¿Inez hablaba de tu hija?
Le di a esa puta 40 dólares para que cuidara de Tanya.
¿Cuándo viste por última vez a tu hija?
Hace cuatro días.
Pero pagué a Inez para que la cuidara,
así que no llaméis a Servicios Sociales.
¿Qué pasa?
Encontramos a Tanya en un contenedor.
¿Cómo?
¿La metiste ahí?
¿Me estáis diciendo con esta frialdad que está muerta?
La encontramos en un contenedor.
O la metiste tú allí, o alguien lo hizo
mientras tú te prostituías y te drogabas.
Yo no he sido. No ha sido culpa mía. Yo la quería.
- Habrá sido Inez. -¿Inez sería capaz de hacerlo?
Ya la habéis visto en la calle.
¿Sería capaz con un bebé?
-¿Cómo voy a saberlo? - Ya.
¿No te preocupó eso antes de dejarle a tu hija?
Escribe lo que has hecho
- estos cuatro días. - No. Yo no lo hice.
¿No vas a dar cuenta de tus acciones?
Podemos tratarte con mayor frialdad.
Estoy diciendo que no le he hecho daño a mi hija.
Quiero a mi hija. Dios mío.
Vale. Contaré lo que he hecho.
¿Ya estás lúcido
para contarnos lo que hiciste
cuando saliste de aquí esta mañana?
-¿Para qué, tío? -¿Para qué?
¿Qué tal para evitar una muerte prematura?
Hablas con uno que acaba de hornearse la cabeza.
Denuncié a Juan Olmedo porque me amenazó,
y Juan Olmedo aparece muerto.
Tengo ataques de ira y cumplí condena por asalto a mano armada.
Dónde tengo que firmar, soy culpable.
-¿Mataste a ese hombre? - No.
¿Y por qué no dejas a un lado el victimismo
y nos contestas?
Eres el candidato perfecto para este homicidio,
pero eso no significa una mierda. ¿Tienes una coartada?
No.
En el trabajo dije que estaba enfermo
para venir aquí a hacer la denuncia.
¿Dónde fuiste cuando saliste de aquí?
- A mi casa. -¿Y qué hiciste?
Oír cintas de autoafirmación.
¿Quién te dijo que Romeo había muerto, Juan?
¿Quién te dijo que Juan había muerto, Romeo?
Me llamó Ricky acusándome de haber apuñalado a Juan en el callejón.
¿Te llamó a tu casa?
Hay un teléfono en el descansillo.
Ricky es el que has denunciado por amenazas junto a Juan.
¿Te había llamado antes?
Antes ni siquiera sabía dónde estaba Juan.
Cuando te increparon,
¿Ricky llevaba la voz cantante o Juan?
- Ricky. - Ricky.
Que sabe que estás en casa sin coartada
cuando alguien no identificado se carga a Juan.
¿Dice que Ricky se cargó a Juan y me la jugó?
Si tú no cometiste este homicidio
y excluimos la posibilidad de que Juan se haya apuñalado a sí mismo
durante un atraco a sí mismo...
Sí. Ricky sería el candidato perfecto.
¿Y qué motivo tendría?
¿Has sido tú, Romeo?
Pase, por favor.
Sí, porque habíamos empezado a hacer algún progreso.
Yo no lo hice, pero sé que pagaré por ello.
¿Creen que ha sido él?
Él dice que no.
Pero nos está ayudando a descartar
a otros sospechosos.
Explica qué has hecho desde que te dejé en casa.
Quizá así nos facilite
traer a Ricky Edwards a la comisaría.
Venga, Romeo. Cuéntale las cintas de autoafirmación
que escuchabas con la cabeza dentro del horno.
- Gracias, Hank. - No hay de qué.
¿Sigues mirándome, hombretón?
-¿Harold Carmichael? -¿Vais a llamarme así?
Solo queremos aclarar los hechos.
Harold Carmichael, sí.
Como el jugador de fútbol, pero 3 cm más bajo.
Y prefiero que me llamen Inez.
¿Por qué pegabas a Rosana?
Estaba enfadada por su irresponsabilidad.
¿Irresponsable por qué?
Hace cuatro días me dejó a su preciosa niña.
Solo tiene diez meses.
Es un regalo de Dios.
Rosana me dijo que volvería a las 21:00
ese mismo día para recogerla. ¡Pero no se dignó a aparecer!
¡Me he sometido a una operación de cambio de sexo!
¡He gastado 23 000 dólares!
Tenía cita con el médico esta mañana.
El médico me dijo...
que tenía que ir para una revisión del canal vaginal.
-¿Qué hiciste con la niña? - La dejé en su cuna,
en su casa.
La dejé allí a las 8:20 esta mañana en perfecto estado.
Cuando la dejé, estaba bien.
¿Por qué piensas que ahora no está bien?
La niña ha muerto, Inez.
Pero ¿qué estáis diciendo?
Encontramos a la niña que estabas cuidando
muerta en un contenedor del edificio
donde la cuidabas.
-¿Qué estáis diciendo? - Te encontramos
en la calle pegando a la madre de la niña.
No sería raro que te enfadaras
después de estar tres días con la niña, e hicieras algo que no querías
y que te arrepintieras
- treinta segundos después. -¡No hice nada de eso!
¡Yo nunca le haría daño a la niña!
Era un bebé. Dios mío.
¿La mató Rosana?
La niña está muerta. Muerta. ¡Basta! ¡No volváis a decirlo!
Yo tengo amor...
Mi corazón está lleno de amor.
¿Por qué tengo que sufrir este dolor?
¿Qué tenéis?
Inez hacía de canguro para la madre.
En principio eran solo tres horas, de eso hace tres noches.
Pero la madre es adicta
y no volvió. Esta mañana,
Inez dejó a la niña
en su casa porque tenía cita con el médico.
Puede que le haya hecho algo a la niña y no lo recuerde
- o lo haya bloqueado. -¿No ha sido la madre?
No, no fue la madre.
No. La única verdad que dijo la madre
es que hacía cuatro días que no veía a la niña.
Probablemente, después del médico,
la canguro volvió,
encontró muerta a la niña y sintió pánico.
Comprobaremos la casa dónde la niña murió
- y volveremos a interrogarla. - Lo cierto
es que no tardará en confesar.
¿Ha pasado algo entre vosotras que debería saber?
- No. -¿Seguro?
Nada que tenga que saber.
¿Los inspectores están aquí?
¿En qué puedo ayudarla?
He perdido la tarjeta, pero los inspectores eran...
uno joven y otro calvo que vociferaba.
¿Hay alguna recompensa en ese caso?
¿Tiene información del homicidio?
¿Y usted de la recompensa?
No sé la suma exacta,
pero sé que es un caso importante.
¿Por qué? Parecía que era entre bandas.
Sí, estaba relacionado por el territorio entre bandas muy importantes.
¿Traspasaría las fronteras del estado?
La prioridad se basa según la información recabada.
No puedo asegurar si se trata de una sustanciosa recompensa federal.
¿De qué cantidad?
-¿Cómo se llama? - Margaret Custance.
¿Es usted quién decide la prioridad a la suma?
Solo puedo decirle...
Margaret, que si ahora
proporcionara información sustancial, su recompensa sería sustancial.
Pero no sé si aún está a tiempo.
¿Han hablado con otros testigos?
No puedo darle esa información.
Escriba.
El homicida llevaba una camiseta sin tirantes,
con coleta y un pendiente en la oreja izquierda.
Ahí tenemos a la pesada que no sabía una mierda.
Más de 1,80, coleta, con un pendiente y bocazas, ese es Ricky Edwards.
¿Cree que Ricky pudo haber matado a su compinche Juan?
Desde luego.
Escriba que he declarado yo y la hora en que lo he hecho.
¿Usted es del FBI?
¿Decide usted la recompensa?
Esto es lo que vamos a hacer.
Sabemos que sientes lo ocurrido a Tanya, nosotras también.
Nosotras también lo sentimos.
Te haremos preguntas específicas,
respóndenos con un sí o un no.
También puedes decir sí o no con la cabeza.
¿Te parece bien?
¿Estamos todas de acuerdo?
Cuando saliste del médico,
¿volviste dónde dejaste a Tanya?
Sí.
Cuando volviste a casa de Rosana
para ver cómo estaba Tanya, ¿la encontraste muerta?
¿La niña se ahogó en su vómito?
Habría sido una vergüenza para mí.
Por suerte, sucedió cuando no estaba con ella.
De todos modos...
estamos de acuerdo en que fuiste a ver cómo estaba Tanya,
y que Tanya estaba muerta.
Por alguna razón,
por miedo o porque te asustaste...
¿metiste tú a la niña en el contenedor?
Metiste a la niña en el contenedor.
¿Hemos acabado ya?
Porque creo haber dicho que sí.
¿Qué ha pasado?
Inez estuvo con ella hasta esta mañana...
tenía una cita con el médico.
Al volver encontró a la niña muerta.
Se ahogó en su vomito.
¿Murió así?
Sí.
¿Y luego la metió en el contenedor?
Le dejo a mi hija y se ahoga.
¿La dejó morir y luego la tiró a la basura?
Estuvo con ella cuatro días. Le dijiste que volverías en tres horas.
No creáis que no quería a mi hija.
Es que... no puedo con todo.
No sé llevar mi vida.
Me sorprende una cosa.
Si Ricky es el sospechoso,
¿qué hacía en Yonkers donde lo han arrestado?
Estaba metido en otra actividad delictiva.
Ya... es un delincuente, ¿verdad?
Hola. Ya era hora.
Hola, cielo.
"Hola, cielo. Siento lo del horno".
- Quiere darles las gracias. - No es necesario.
Les doy las gracias por todo.
- Compórtate fuera, Romeo. - Sí, compórtate. Buen viaje.
Podrías haberle dicho que solo se necesitan 47 músculos para sonreír.
Acompáñalos fuera.
Es obvio que el tema
entre Kirkendall y tú no ha ido bien.
¿Quieres hablar?
Porque pareces enfadada.
No, no quiero hablar en absoluto.
Hablaremos en otro momento.
Ya se habían ido.
Señálate tu nariz, Andy.
Que esto te sirva de lección.
Vive y deja vivir.
Sí, vive y deja vivir.
Y preocúpate de tus asuntos.
- Y que no te veas en medio. - Y ahorra
para cuando no haya.
Quien no aprende de la historia está condenado a repetirla.
Y este consejo mételo en el banco.
Mi madre me decía que tendría días como este.
Lo siento, Diane.
Es un horror trabajar en un caso como este...
sin poder hablar con tu amiga.
Si lo que te dije de Don sonó presuntuoso, lo siento.
No sé cómo pude decir algo así.
Eso de la santidad no me pega.
Pero no te equivocas.
Yo no exteriorizo las cosas.
Intentas vivir tu vida.
Me ahorraré mis sermones...
cuando me pidan consejo.
Tú también intentas vivir tu vida.
Le diré que no quiero volver a verlo.
Lo siento.
Tranquila.
¿Estás bien?
Sí. ¿Y tú?
También.
-¿Cómo están? - Durmiendo.
No digas que este no es un gran país.
Eres un cabrón, Don. Eres un sinvergüenza.
¿Estás hablando en presente?
Si no fuera porque despertaría a los niños,
- te abofetearía. -¿Qué pasa?
Te voy a decir lo que pasa.
No vas a ver más a los niños
y te quiero lejos de mi vida.
Se acabó, Don.
Llevan dos meses vigilándote.
Los paquetes del aeropuerto.
Los envíos a los traficantes de Jackson Heights.
Pueden arrestarte por tráfico en cualquier momento.
Supones que sé de qué hablas.
No quiero despertar a los niños.
¿Crees que no volveré a ver a mis hijos?
¿Que accederé a no verlos?
¿Que aquí se acaba todo?
Si accedes a lo que te he dicho,
podrás evitar el arresto.
Das por descontado que yo vaya a aceptar todo.
Para evitar el arresto,
lárgate de la ciudad.
Porque no pienso hablar de nuestro acuerdo
ni con mi jefe ni con el fiscal.
¿Crees que no era feliz arrodillado contigo en la iglesia?
- Entonces estás loca. - No.
Si crees que no os quiero...
Piensa en los niños que te adoran
cuando te arresten por traficar con droga.
¿No me crees? Ahora sé lo que había en esos paquetes.
- No. - A ver,
¿estás segura de que es droga?
A mí me dijeron que eran jarrones.
¿Y qué hacen todos esos jarrones en el salón de un traficante?
No intentaré explicar lo que ha pasado ni que un amigo me la ha jugado.
No, dale las gracias a tu amigo de mi parte.
¿Te has puesto eso porque ya no quieres verme?
Espero que no acabes así.
Una mujer sola y amargada.
Espero que no.
Yo lo espero por los niños.
Subtítulos: Mercedes Del Alcázar
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.