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¿Qué tipo de hijo eres? ¿Qué tipo?
¡Ahora por culpa de tu amigo Dornan he perdido un ojo!
He pasado cuatro años luchando en esas islas,
y mientras McCree está en su casa,
fingiendo problemas de espalda y ascendiendo.
¿El cabrón de Mick me va a despedir? ¿Y me llama borracho?
¿O que he descuidado mi trabajo?
¡Voy a darle una lista de quejas que se va a cagar!
Tengo una idea. Le voy a enseñar mis rutas.
Que vea que cumplo con mi trabajo. Le enseñaré todas mis rutas al jefe.
¿Quieres un pez?
Te traeré un estúpido pez payaso.
¡Serán cabrones!
¿Qué se creyó? ¿Era necesario que me diera con el martillo?
Solo quería enseñarle mis rutas.
No le di ninguna patada a su puerta. ¡No le di ninguna patada!
Ahora tendré que ir al hospital y nunca recuperaré mi trabajo.
¡Mira mi ojo!
Mira lo que le han hecho a tu padre.
- Buenos días, Andy. - Un camello,
Billy Willis, al que Baker ha matado sin querer.
¿Baker también se cargó a este?
Será la voluntad de Dios.
- Buenos días. - Hola, Danny.
- Buenos días. -¿Este tío amenazó a Baker?
Sí, pero todavía no tenemos el arma.
- Ningún testigo. -¿Habéis peinado la zona?
- Sí, estaría bien. - Buena suerte con eso.
Ya sabes el historial de Baker.
El chico de la esquina con el gorro es mi informante.
Si está ahí es porque tiene algo.
¿Qué tal, Baker?
No sé qué coño pensó. Le dije cuatro veces que se agachara.
Tranquilo, chico.
Estaba haciendo una ronda.
Y entra el aviso. Dos tipos armados.
Me acerqué y ahí estaban. Encajaban perfectamente.
- Camellos. - Uno sale por patas. Le digo
que se esté quieto. No sé qué piensa, va a por su arma.
Muy bien.
Y ahora dicen que no llevaba armas.
J. B.
Vamos a comisaría, Neil.
Vale. ¿Te importa si buscamos un poco más por aquí?
Claro. No pasa nada.
Vosotros dos quietos ahí.
-¿Qué pasa? - Oye.
¡Oye!
Tienes huevos al intentar vender en nuestras narices.
No quería ser irrespetuoso.
-¿Te he visto con él? -¿Con quién?
¿Es que eres un listillo ahora? Con ese tipo la semana pasada.
No estuve con él. Estuve en Perth Amboy.
Eres un embustero y te vienes conmigo.
Dame 20 minutos, jefe, juro que iré.
Hoy ha salido el sol, así que no creo que sea posible.
- Juro que iba armado. - Bien, Neil.
Lo juraré ante Asuntos Internos.
Búscala, por favor, Mike.
Seguiremos buscando.
No paras de salvarme el culo.
Segundo expediente en seis semanas por disparo.
En situaciones muy distintas, ¿no?
- Por supuesto. - Pues olvídate de hace seis semanas.
Aquí el problema es que el arma parece estar desaparecida.
Neil, un tiroteo en un punto de venta,
el otro sospechoso ha huido.
Cuando estuve en Narcóticos, las pandillas cogían
el arma de la víctima siempre.
Solo digo que pinta mal.
Lo que pinta mal, Neil, es un poli dudando.
Y esas dudas se te ven en la cara,
haz algo antes entrar...
porque las dudas se la ponen dura.
Muy bien.
Te mereces un Óscar, tío.
Danny y yo curramos en la misma esquina varios años.
Tuve algo para él en cuanto me aseguré
de que cumplía su palabra.
Sí. Es bueno en eso.
- Ha venido Asuntos Internos. -¿Y quieres hablar con ellos?
Claro.
-¿Listo para declarar, agente? - Sí.
Vamos.
Vaya tela con el tiroteo.
-¿Qué tienes, J. B.? - Dispararon a Willis.
Sí. Un camello llamado Willis.
Supongo que querréis que el poli que disparó se libre.
Será mejor que te dejes de tonterías.
Danny me dijo que tengo crédito aquí
por cooperar en un caso anterior, ¿no?
- Los Zancanelli. - Esto se acumula.
No, Danny me dijo
que esto me ayudaría con mi carrera en la música.
Si quieres entradas para un concierto, te las daré.
Esto es serio. J. B. canta doo wop como Dion.
No vengas con rarezas.
¿Listos para lo que vi?
Un poli llegó pronto, supongo que estaba de ruta.
Un coche patrulla llega después.
Los niñatos están con sus tretas.
Han llamado a la poli para denunciar trapicheos.
Llegan los coches y los camellos sueltan todo.
Y los niñatos se hacen con todo.
Pero ¿no es demasiado arriesgado?
Entonces los niñatos se hacen con la droga
que los camellos tiran cuando ven a la poli.
¿Crees que trincaron también el arma de Willis?
Puede.
Te doy 100 si me dices quién la trincó.
Si consigo el nombre, yo le pondré precio.
Lo tomas o lo dejas.
Perdona por inmiscuirme en tu forma de hacer negocios.
En un par de elecciones, será nuestro representante en el Congreso.
No me dejarás tirado con la música, ¿verdad?
¿Y si te doy algo de tiempo en un estudio
- que tienen los federales? -¿De verdad?
- Lo estoy intentando. - Te daré a quién cogió el arma
y a toda su familia.
El aviso por radio describió a dos chicos armados.
En cuanto llegué a la escena, vi a dos hombres que encajaban.
Este aviso era para un coche patrulla.
¿No pudo hacer de refuerzo?
Me vieron acercarme, Willis y el otro traficante.
- No quería perderlos. -¿Vio a Willis trapicheando?
Lo supuse porque, en cuanto me vio,
- tiró una bolsita de heroína. -¿Y la recuperó?
Se la llevarían junto con el arma.
Se acercó... ¿y sacó el arma?
Iban armados, así que sí. La tenía a la mano.
Me acerqué a Willis y le di el alto.
Su compañero huyó en ese momento.
Me quedé con Willis y volví a darle el alto.
Y él empezó a alejarse...
y se echó la mano a la cintura, bajo la chaqueta.
En ese momento, le apunté.
Le volví a dar el alto y le pedí que se echara al suelo. No me hizo caso.
Empezó a sacar la mano de la chaqueta.
Le volví a pedir que se echara al suelo y que no se moviera.
Y movió el brazo como si fuera a sacar un arma.
En ese momento, disparé.
Respire un segundo.
Disparé dos veces y después...
me acerqué a Willis, que estaba en el suelo...
comprobé si tenía pulso. No tenía.
Y entonces me acordé de su compañero,
también iba armado.
¿Willis llegó a apuntarle con el arma?
¿Vio el arma o la mano de Willis?
Vi su mano sobre el arma, intentando sacarla.
¿Automática o revólver?
- Solo vi la culata. -¿Considera
que podría haber actuado de forma distinta?
No.
No lo creo.
Cuando traigan a los camellos,
les interrogaremos junto con la brigada.
Mientras tanto, se quedará en comisaría.
La investigación sigue abierta.
- Estabas mirando. - Sí, estaba mirando.
¿Y qué piensas?
Neil, ¿te has equivocado esta mañana?
No.
¿Y por qué leches has dejado que piensen eso?
Vi su mirada.
Vi su gesto, cómo echaba mano bajo la chaqueta.
Todo indicaba un arma...
pero nunca la terminé de ver.
No puedo poner la mano en el fuego porque estuviera ahí.
Mi compañero y yo tenemos un topo en este caso.
Creemos que podemos recuperar el arma y al compañero.
Espera un poco, los traeremos aquí.
Hola.
¿Qué pasa, Vince? ¿Qué buscas?
Quiero que reabras el caso. Andy, estoy hasta los huevos.
- Estoy trabajando en un caso de un poli. - Estoy hasta el cuello.
Me están preparando para comerme.
Habla con Russell.
Prefiero a Martinez o Medavoy.
Ahí está Russell. Oye, ¿te acuerdas de Vince Gotelli?
-¿Qué tal, Vince? - Se lo van a comer vivo.
¿Por qué no te lo llevas dentro y le das un café?
- Conoces a mi compañera, Jill Kirkendall. - Sí.
- Hola, Vince. ¿Cómo estás? - Tirando.
Tengo entendido que te casaste con Simone.
Así es.
- Mi pésame. - Gracias.
Espero que el sindicato te ayudara.
Sí, así es.
Una vez fui delegado.
¿Para qué querías vernos, Vince?
Como ya sabéis, gestiono seguros.
Y trabajo con Vigilance Life.
Y ellos trabajan con Roma Auto Leasing,
que tienen alquilado un Toyota a un capullo mafioso.
Y no para de dar partes del coche.
¿Partes? ¿Como ruedas pinchadas?
Le pasa de todo al coche.
Ventanillas rotas, tapizado rajado.
Tres ataques en tres meses.
- Y hace dos noches, otro. -¿El mafioso colabora contigo?
Sí, coopera pidiendo que le arreglen el coche.
Con quien no coopera es con quien le revienta el coche
una y otra vez.
¿Crees que es cosa del trabajo?
Los problemas con los coches son típicos de su campo,
pero suelen explotar. Creo que es su vecino.
No paran de discutir por culpa de la colada.
¿Y qué quieres que hagamos?
Intentad que el mafioso denuncie.
Que la justicia trabaje.
Muy bien, toma.
Bien.
El mafioso es Messina. Y el vecino Grotowski.
Podrían venir a la vez.
Si no, voy a perder la cuenta del seguro.
Creo que Baker lo hizo bien,
- pero algo no encaja. - No todo el mundo puede ser poli.
¿Qué haces?
Trabajar.
Voy al archivo.
Tengo un sueño recurrente.
-¿Divertido? - No de esos.
Sueño con Dornan.
En mi sueño, Dornan le ha sacado un ojo a mi padre.
Mi padre perdió un ojo cuando yo era niño. Trabajaba en una compañía de gas.
Uno compañero le sacó un ojo con un martillo de carpintero.
- Un negro. - Oye...
tienes que hacer esto, no puedes decir esas cosas.
Entonces, ¿Dornan le sacó un ojo?
No sé, no parece típico de él.
- Parece decente. - Parece un tipo decente.
¿Qué dice en el sueño?
Nada. No aparece.
Mi padre dice una y otra vez: "Dornan lo hizo".
Comisaría 15.
¿Qué lleva puesto?
Muy bien, J. B.
- Purcell Watkins. -¿Quién?
Llamó a Emergencias para que llegara la poli.
Está en los recreativos de la Cuarta.
Consigue las cintas con las llamadas a Emergencias.
Ya puedes volver.
COMISARÍA 15
No quiero molestarle si está ocupado, pero...
quería informarle de cómo estoy,
que es muy contento de trabajar aquí
y siento que,
sin ser demasiado optimista, creo que encajo aquí.
Por ejemplo, hace un segundo, vi que el inspector Sipowicz quería
hablar en privado con Sorenson
y, en lugar de hacer algo raro, creo que lo vi a tiempo
e hice una broma antes de darles espacio...
Y después, cuando salieron en busca de un sospechoso,
creo que Sipowicz me hizo una señal
de reconocimiento por haberlo hecho bien,
o eso creo.
Siéntate.
Perdona, pero no tenemos ningún auricular
para que escuches esto.
Están trapicheando en esa esquina.
Uno con sobrero verde y chaqueta azul. Va armado.
-¿Y ese quién es? - Tú, Purcell,
llamando a los polis
para que Willis soltara la droga y cogerla después.
Solo que esta vez la cosa fue mal.
Mataron a Billy y eres cómplice de ello.
- Esa no es mi voz. - Esa es tu voz.
Tres laboratorios forenses independientes la han identificado.
Que pases de cómplice de asesinato a timador
depende de que nos cuentes qué pasó.
Vale. Un minuto después de la llamada, un poli se acercó a Billy
y pensé: "Joder, qué prisa se han dado".
Y el poli no paraba de gritarle que se estuviera quieto.
Pero Willis se echó la mano a la chaqueta.
¿Quién cogió la pistola de Willis?
¿Cómo voy a hacer yo eso? Yo me respeto.
¿Y cuánto te vas a respetar en chirona
cuando te abran bien el culo
y necesites llevar pañales?
Cuando Willis cayó y el poli buscó al compañero,
Jerome Banks recogió la pistola de Willis.
Jerome Banks.
Está en casa de su novia, apartamento 3B.
No sé qué número es, pero os llevaré al edificio.
En marcha.
Solo buscábamos merca gratis. El poli ese apareció.
No paraba de suplicar: "Por favor, hazle caso, Willis".
Pero no lo hizo.
Y pum...
se acabó.
Sí, se acabó para Willis.
Quiero ver a Russell Kirkendall.
-¿Cómo? - Soy Anthony Messina.
Mi seguro ha reabierto mi caso.
Por Rusell Kirkendall. He venido a relajar
el ambiente, antes de que pase algo grave.
-¿Tiene el seguro con Vince Gotelli? - Exacto.
Soy Diane Russell, mi compañera Jill Kirkendall.
- Encantada. - Anthony Messina.
Al hablar con Gotelli mezclé,
por equivocación, los nombres.
-¿Dónde hablamos? -¿Aquí mismo?
Donde quieran.
Mi historia es la misma.
-¿Están listas? - Adelante.
No va a funcionar, pero me han tendido una trampa.
Me pueden traer al FBI, a Hacienda
o a quien les dé la gana
a reventarme la ventanilla durante años.
Así que lo que hago es seguir reclamando al seguro.
No voy a entrar al trapo.
No haré nada que ponga en riesgo mi condicional.
No me van a encerrar
y no me voy a poner a huevo ante Ronnie Persico,
porque no soy idiota, ¿vale?
-¿Quiere algo de beber? - Y les puede decir
que pierden el tiempo con la cámara
del transformador falso
que pusieron en mi patio el año pasado.
Anthony Messina no se equivoca.
¿Seguro que no es un transformador de verdad?
¿Tengo pinta de haber trepado para verlo?
No quiero saber nada más.
¿Puedo decirle una cosa, Anthony?
Y luego me voy.
Si su vecino trabaja para el FBI
o está cabreado porque su colada moja la suya...
Sí, esas mierdas de nuevo.
Si sabe que él vandaliza su coche
para provocarle y que le encierren,
-¿por qué no denuncia? - Claro.
Todos trabajan en su mercado, señorita.
Si le molestara a usted,
¿me contrataría para pegarle un tiro?
- Purcell pagará por esto. - Sí, os podéis mandar correos
desde vuestras celdas.
A ver, me ha delatado y sigue enchironado.
-¿Para qué voy a cooperar? - Si no lo haces, serás cómplice
de la muerte de Willis.
No maté a nadie.
A ver, si hubieses matado a alguien, Jerome,
serías un asesino.
Lo que te hace cómplice es que birlaras la pistola de Willis
- después de que el poli le disparase. -¿Cómo voy a serlo
si no habéis encontrado nada en el apartamento
- aunque lo habéis puesto patas arriba? - Porque tenemos testigos
que te vieron coger la pistola de Willis
- después de que le disparen. - Ese es Purcell.
Es los "testigos".
¿Qué coño hacíais tu novia y tú con un bebé?
¿Qué eres? ¿Un niño prodigio?
Tengo 16 y soy un hombre desde los 12.
- Los hombres tienen hijos. - Y van a la cárcel.
A menos que nos ayudes con el arma.
Y también dicen qué pasó cuando Billy Willis
obligó a disparar a ese poli.
-¿Eso fue lo qué pasó? -¿Sí?
- Dinos. -¿El qué? No tengo nada seguro.
Lo que te puedo asegurar ahora es que si no nos lo dices,
los huevos se te van a quedar como aquel perro carroñero
que se aplastaba en los dibujos.
Jerome, suelta
lo que pasó con Billy Willis.
Billy Willis estaba jodido.
Uno no se encara a la pasma.
-¿Billy Willis empuñó el arma? - Iba a hacerlo.
¿Dónde está?
En la Séptima con la C. Tengo otra chica, Chanel.
También tenemos un bebé.
Está bajo el colchón de la cuna.
La dirección de Chanel.
Quince años y dos hijos de dos mujeres.
Tengo 16.
- El Coyote. -¿Qué?
No, era un perro. Era el Coyote, el del Correcaminos.
-¿Tienes un minuto? - Claro.
Sé la dirección y número
- porque pago el alquiler. - Eres el padre del año.
-¿J. B. Murphy es tu informante? -¿Qué ha hecho?
Estaba pasando en pleno día,
le trincaron trapicheando con Shawn Jackson.
Y J. B. no paraba de gritar:
"Habla con Danny Sorenson".
¿A gritos?
Casi le callo de un golpe.
Puede que tuviera algo, Shannon,
y fuera a posta.
¿Podrías dejar en pausa lo de la droga
- hasta que hablemos? - Claro.
Está al lado de otro camello.
Creo que tengo que ver a ese camello.
- Gracias. -¿Cómo está tu hermana?
Bien, gracias.
- Danny, ¿me sacas de aquí? -¿Sacarte de aquí, J. B.?
¿Y qué me darías a cambio?
Oye, te he hecho muchos favores.
¿Sabes qué? Tengo muy mala memoria.
No tienes nada nuevo.
- Nos vemos en unos meses. -¡Es alucinante, tío!
Pues alucina mientras me voy.
¿Qué?
¿Qué dices?
El poli que mató a uno,
dijiste que querías información.
¿Quieres hablar o qué? No te oigo.
Claro, vamos. Llaves.
-¿Te vas a comportar? - Palabra.
- Que te lo den por escrito, Jackson. - Qué mal perdedor.
Siéntese, señor.
¿No cree que la chatarra sea un negocio?
Claro. Le agradecemos que haya venido.
Como ya sabe, han vandalizado un coche
cerca de su residencia.
El coche de su vecino de arriba, Anthony Messina.
¿Se refieren al Padrino, a Scarface?
¿Sabe que han atacado el coche del señor Messina
tres veces en varios meses?
¿Ha tenido algún problema con su vecino, el señor Messina?
El único problema que tengo es que su colada moja la nuestra
porque mi mujer tiende la ropa a una hora decente,
no como la mujer de ese mafioso que se despierta al mediodía
y lava por la tarde.
¿Alguna vez le ha reventado el coche
porque ha mojado su ropa?
¿Por qué no le preguntan a sus amigos mafiosos?
Yo soy solo un ignorante chatarrero.
No, señor Grotowski,
es el vecino de abajo con mal genio
y cuya colada no deja de mojarse.
Si le pasa algo al coche de Messina, iremos a por usted.
Es decir, ¿este tío sale por la tele
y dicen que es un mafioso y yo voy a la trena?
Si le pasa algo al coche, sí.
-¿Hemos terminado? - Sí, hemos terminado.
Es capaz de llevar una disputa por la ropa
a una bala en la cabeza y una guía de la tele en la boca.
Espero que Vince también tenga su seguro de vida.
-¿Cómo ha ido? - Justo donde ha dicho Jerome.
En el colchón de la cunita.
¡Un arma en una cuna!
Mi topo me ha dado al compañero de Willis.
Lo tenemos.
Tendría que haber comprado un lazo.
Para ponérselo en el cuello para Martens.
Pero esto no te quita razón
en lo de antes.
Quizás Baker no debería ser poli.
Que lo decida Asuntos Internos.
Esto...
gracias por escucharme
cuando te conté lo de mis sueños.
No es nada.
Llama a Dornan.
¿Para qué?
Quizás es el motivo de esos sueños.
Le diré que he soñado con él.
Lo mismo estaba pensando en mí.
Podemos regalarnos bombones.
- Buenas noches, Andy. - Buenas noches.
¿Querías compañía que no molestase?
- El policía no se equivocó. -¿Cómo dices?
Que con la historia del compañero de la víctima
y los demás testimonios, el policía hizo lo correcto.
-¿Se lo vas a decir a Baker? - No puedo hasta que sea oficial.
Pero ¿yo puedo decírselo?
Vale.
Esto es lo que me desvela.
Estos polis quizás no valen para la calle.
¿Cómo va?
-¿Tienes un segundo? - Claro. ¿Qué pasa?
¿Qué piensas?
Asuntos Internos te da la razón.
¿Eso crees o es seguro?
Te da la razón en lo que pasó.
-¿Y qué más? - No me preocupa tu relación
con ellos, Neil.
Me preocupa que pase algo más.
Y eso es lo que pasa.
¿Y qué quieres que haga si cuestionas mi forma de trabajar?
Escúchame. Ese miedo que he notado hoy en ti,
lo huele cualquiera.
Oye que le das el alto,
pero te ve temblar y huele el miedo.
Y puede que decida que eres presa fácil.
-¿Nunca tienes miedo? - No lo muestro
- ni lo he mostrado. -¿Nunca dudas de lo que has hecho?
He hecho lo que este trabajo me exige, Neil.
Claro que dudo de mi trabajo.
Mi hijo tiene un problema y necesita cuidado continuo.
Solo le dieron cinco años.
Y ahora puede llegar a los 30.
A todos les preocupa su familia.
Lo sé.
Pero llevar esas preocupaciones a la calle
es un grave error.
Solo te pido que lo pienses. Sean cuales sean tus preocupaciones,
¿tu trabajo no exige ya demasiado
como para que dudar lo haga peor?
En fin...
¿No me dejarás en la calle?
Lo que pase depende de ti.
Creo que viene Judas Iscariote.
¿Qué piensa ese poli, Martenson, de mí?
Martens. Lo has hecho bien. Te juzgarán por robo
mañana por la mañana, Jackson.
- Te soltarán. - Robo, ¿eh?
Mañana parece mi día de suerte.
¿Y yo? ¿Me tengo que pudrir aquí como El Hombre de la Máscara de Hierro?
La única posibilidad que veo es que encuentren fallos
- en tu registro. - Y eso también
lo dirán mañana, ¿no?
Sí, claro, eso es lo que pasará. Sigue soñando.
- Claro, muchas gracias. - No, gracias a ti.
¿Qué ha pasado?
"Soy Vince. Bla, bla, bla. No sé qué de pitido". No hay pitido.
-¿Sin contestador? -¿Cómo se gana la vida?
- Hola. - Hola, Diane.
- Hola. -¿Andy se ha ido?
¿Qué pasa?
Mi topo tiene mucha gracia.
Está bajo supervisión
y cuando en la clínica le dan su dosis,
la esconde en la boca hasta que sale.
Luego la escupe en una botella
y la vende.
Desde las ocho de la mañana, hasta la noche...
diez veces cada minuto, J. B. no deja de mirar a ambos lados...
lo que, currándose tantos pufos
y teniendo que abortar muchos de ellos sobre la marcha,
es lo mejor que puede hacer.
Me hace gracia.
Es muy optimista.
J. B. quiere cantar doo woop.
¿Y canta bien?
Me da miedo pedirle que me cante por si lo hace mal.
- Andy se ha ido, ¿no? - Sí.
- Buenas noches. - Buenas noches.
Adiós, Danny.
Comisaría 15.
Bien.
Sí. Gracias.
¿Te suena de algo?
Le sacas tú la guía de la boca a Grotowski.
Decidme si no es un caso fácil.
- Vaya. - Anthony.
Menuda bronca.
El sospechoso es el vecino.
-¿Ha confesado? - Dijo: "¿Qué creéis que he hecho?"
cuando le preguntamos.
Tenía un bate ensangrentado.
- Eh... "Joseph Grotowski" - Sí.
Estaba tan orgullosa del cambio de Anthony.
Puso la otra mejilla ¿y qué?
- Un cabrón le ha matado. -¿Era tu padre?
Sí, soy su hijo, Paul. Un trabajo policial excelente.
Nos es difícil trabajar
- si nadie nos llama, Paul. - Pues dígale a ese mamón
que el único pacifista de la familia está muerto.
Tu madre necesita ayuda, Paul.
¿Lo oyes, Grotowski?
Asegúrate de tener
- una fianza alta. - Ya basta.
Tienes suerte de que no estaba.
- Lo siento, señora Messina. - Le pedí a Anthony una secadora.
Vale.
¿Por qué no esperamos a hablar
en comisaría?
Claro.
Gracias por verme.
Ya basta de charla.
No paro de soñar contigo
y quiero desahogarme.
Bueno...
no sales en él.
Hablan de ti.
¿Qué pasó...?
Con el sueño he visto...
que mi padre no perdió el ojo como me dijo.
Siempre pensé que estaba trabajando,
dentro de su horario...
y, durante una de sus lecturas, le atacaron con un martillo.
Me he dado cuenta
de que faltaba al trabajo y bebía
y ya le habían despedido.
Se emborrachaba en casa y luego salía, noche tras noche,
cuando nadie le esperaba.
Derriba una puerta, sin que nadie supiera qué pasaba,
y uno de vosotros empuña el martillo.
Así tuvo que pasar.
Y estos años...
en los que no me di cuenta...
asumí muchas cosas
de cómo sois.
Y quiero cambiar esas suposiciones...
Creo que en parte eres responsable.
Tu esfuerzo por ayudarme
y eso...
Siento que hayas caído.
Y te agradezco que me hayas ayudado con mi sueño.
A nadie le importa tu sueño.
A nadie le importa una mierda tu padre.
-¿Estás borracho, Dornan? - Sí.
- No sabía que bebías. - Es como montar en bici.
Limpio 11 años.
Mejor que nunca cuando vuelves.
No he pagado las tres últimas.
Págalo y estaremos en paz...
por la ayuda con tu sueño.
Ni Dorman ni los otros. ¡Ninguno!
Todos me quitaron el ojo. ¡Todos me quitaron el trabajo!
No voy a beber. Me voy a casa.
Subtítulos: Estrella García Albacete
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