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4 A. C.
Siempre y cuando la gente pague, no hacemos preguntas.
Es que, ¿qué razones pudiera tener alguien de Nazaret?
¿Además de que una mujer no puede viajar sola?
Sus padres nos pidieron que fuéramos discretos, Neham.
Entonces baja la voz, Tzofi...
¿Cuál es la urgencia de la discreción? ¿Por qué nos pidieron acompañarla?
Siempre y cuando la gente pague,
- no hacemos pregun... - A veces...
A veces, cuando a una virgen, la mandan a quedarse un tiempo con parientes lejanos
es porque...
No es virgen.
Qué vulgar eres.
Bueno, esta es su parada, señorita.
En las colinas.
Gracias.
Que Dios los acompañe el resto de su jornada.
Dios esté con usted.
Por el resto de su jornada.
- Shalom. - Hasta luego.
¡Isabel!
¡Zacarías! ¡Shalom!
¡Isabel, ya llegué!
¡Zacarías!
¿Tío?
¿Qué?
¡Ay, Isabel!
- ¡Mírate! - No puede hablar.
Después te explicaré todo.
Bueno, ten cuidado. Con cuidado, con cuidado.
- Estoy bien, no te preocupes. - Siéntate, siéntate.
Siéntate. Siéntate.
- ¿Segura? Está bien, me sentaré, me sentaré.
¡Bendita eres tú entre las mujeres!
Y bendito es el fruto de tu vientre.
¿Qué? ¿Cómo supiste?
Supongo que ya nada debería sorprenderme.
¡Aún más!
En humildad me pregunto
¿quién soy yo para que venga a visitarme la madre de mi Señor?
- ¿El ángel te contó sobre mí? - Cuando escuché tu voz,
apenas oí tu saludo, mi bebé saltó de alegría.
Y bienaventurada tú que has creído,
pues lo que Adonai te dijo se cumplirá.
El ángel se le apareció a mi esposo.
El mensajero habló con mi esposo.
- Zacarías dijo que no podía creerlo. - ¿Podemos tomarlo con calma?
No estás en condiciones de perder el aliento.
Cuando el ángel me contó tus noticias me sentí muy feliz.
Sé cuánto tiempo sufriste. Quiero que me cuentes todo.
La razón por la que Zacarías no pudo hablar contigo,
es porque él no tuvo fe en el mensaje que le dio Dios sobre mí.
Al principio yo tampoco estaba segura.
Me da mucha pena que tenga que pasar por esto.
Pero debo admitir que a veces no me molesta el silencio.
¡Isabel!
Pero me escribió el mensaje que recibió
y memoricé cada palabra. Su nombre será Juan.
¿No Zacarías? ¿Por qué Juan?
Tal vez su compromiso con Dios sea distinto.
El ángel también le dijo a Zacarías
que Juan hará volver a muchos de los hijos de Israel al Señor su Dios.
Y lo precederá con el espíritu y el poder de Elías
para reconciliar a padres con hijos
y hacer que los desobedientes aprendan de la sabiduría de los justos.
A fin de preparar al pueblo para la llegada del Señor.
Para abrirle el camino a...
Lo hizo otra vez.
Siéntelo.
Sí.
Es como si estuviera ansioso por empezar.
Cierra los cuatro dedos largos.
Así.
El pulgar debe quedar junto al primer nudillo.
Sí. Más femenino.
Con más propósito.
Gira la palma, pero no la extiendas tanto.
Mantenla cóncava, como para contener la lluvia.
Sí.
¡Así no! ¡Levanta el talón!
¡Más alto! ¡Más!
¡Arriba! ¡Ponte de puntas!
En cuanto sientas que empiezas a caer,
dobla las rodillas y gira desde la cadera para caer sobre el pie izquierdo.
¡No!
No puede parecer un error.
Debes demostrar control en todo momento, aunque no lo tengas.
Otra vez.
¡Otra vez!
Otra vez.
Otra vez.
¡No!
¡Otra vez!
¡Otra vez!
Mejor.
Aun así, estamos lejos de la perfección.
Esta marca, será el último lugar donde tocarás el piso con las manos
antes de los saltos finales.
- ¿Te queda claro? - Sí.
Desde la conclusión del segundo segmento hasta el gran final.
Y... ¡ahora!
Demasiado lejos. Otra vez.
Incluyan los instrumentos esta vez.
El ritmo debe de ser preciso.
Y... ¡ahora!
Así se hace.
¡Tomen las medidas!
Y ahora...
agáchate, más, cadera hacia atrás.
Más lento.
Hazlo esperar.
Haz que le duela.
Eso.
No era tan difícil.
Ahora, vamos a pintarte la cara.
Aún no.
Hazlo una vez más.
- ¿La reverencia? - El baile entero.
- Desde el principio. - Mi reina.
Ya me oyeron.
Debe ser perfecto.
Esto va aquí.
Que estas vasijas no se rompan, ¿entendido?
- Sí, abba. - Sí, abba.
Es nuestra primera prensa.
El sagrado primer fruto, santificado ante Adonai.
Así como Santiago las acomodó,
no creo que lleguen enteras a la cata de la sinagoga.
Dije que iba a acomodarlas y ya estás quejándote.
Pero no las aseguraste. Se van a quebrar en el camino.
¿Por qué no esperas a que empiece el viaje?
Todos los caminos están tan llenos de baches
que me pregunto qué hacen con nuestros impuestos.
¿Me engaña la vista?
Qué gusto tenerte de vuelta.
Lo sé.
- Quiero que me cuentes todo. - Hay paja entre cada vasija.
No se van a quebrar.
La paja no va a servir de nada, si rebotan y se caen de la carreta.
Eso no va a pasar.
Asegúralas con una cuerda.
De acuerdo.
¿Tienes una cuerda?
No, eso pensé.
Ya no somos pescadores.
- Nada ha cambiado. - Así están desde que te fuiste.
¡Ramah! No estás haciendo nada. Ven para que nos ayudes.
¡Ramah! ¿Cuándo llegaste?
Pues llevo un rato aquí, pero ustedes estaban ocupados.
Por cierto, discutir así no es bueno para el aceite.
¿Qué?
Lo van a usar en ofrendas sacrificiales, como un aroma agradable a Adonai.
Para ungir al sumo sacerdote y a sus hijos.
No si lo absorben las grietas de las calles de Capernaúm.
- ¿Qué debemos hacer? ¿Cargarlas? - Tropezarías.
Abba, no soy Andrés.
- Tengo pies sólidos. - Sí, pero tienes las manos sucias.
¡Cuerda!
- Hay mucho qué hacer y más aún qué contarte.
Santo cielo.
Por cierto, ¿puedes leer esto?
Abba, la bendición.
Nos esperan en una hora.
Ah, claro.
A ver si me acuerdo.
Bendito seas tú, Dios, Señor nuestro.
Rey del universo, quien es bueno y nos otorga el bien.
Que el Señor nuestro Dios nos muestre su favor.
Y confirme en nosotros la obra de nuestras manos.
Sí. Que confirme la obra de nuestras manos.
¿Qué? ¿Qué tanto me ven? ¿Me equivoqué en la oración?
No. No es eso, es que...
Los griegos hacen obras de teatro, ¿no?
No hablamos de esas obscenidades en esta casa.
Sí, lo sé.
Pero lo que digo es, que dividen las obras en actos.
Y tú, abba, es como...
Si empezaras un nuevo acto.
¿Una comedia o una tragedia?
Solo el tiempo lo dirá.
Perdón por interrumpir, escuchamos que Ramah volvió.
¿Cómo se enteraron?
Nos enteramos de todo. Es lo que hacemos.
Y también sabemos que si volvió, Tomás querrá verla.
- Él no puede estar solo con ella. - Bernabé y yo seremos chaperones.
Está en la casa de misiones.
Todah.
De acuerdo, vámonos.
Tengan cuidado.
- No vayan con prisa. - Sí, abba.
- Pero tampoco tan lento. - Abba.
¿Juana?
Cuza, aquí estoy.
¿Qué haces aquí? Es medio día.
¿Un hombre debe explicar qué hace en sus propios aposentos?
¿Qué haces tú aquí?
¿Una esposa debe explicar qué hace en sus aposentos?
Te estaba buscando, pero no esperaba que estuvieras aquí.
Hace semanas que no duermes aquí.
Me pregunto por qué podría ser.
Escucha, no quiero pelear.
Vine para saber si estás bien para el banquete de esta noche.
¿Por qué no lo estaría?
Por nada.
¿Te vas a poner eso? Te ves radiante.
Entonces consideraré ponerme otra cosa.
Bueno.
Podríamos intentar, pasarla bien esta noche y...
¿Y qué?
Y nada.
Pasarla bien.
Cooperar, sin importar cómo fluya la noche hay que pasar un buen rato.
¿Cooperar? Cuza, ¿de qué trata todo esto?
¿De qué hablas?
- Solo quiero que la pasemos bien y... - No creas que caeré en tu engaño.
Yo tampoco caeré en el tuyo, Juana.
Sabemos que hablaste en privado con el Bautista.
¿Qué tiene que ver con esto?
- ¿Quién te envió a hablar conmigo? - ¡Nadie!
Olvídalo, solo quiero que mi esposa se...
No digas que quieres que la pase bien.
Ambos sabemos que desde que conociste a Cassandra, eso no te importa.
- ¿Herodes va a hacer algo con Juan? - ¡No!
No.
Herodes cree que Juan es entretenido e interesante.
- Ya lo sabes. - Sí.
Y sé que no sería sabio de su parte hacer algo imprudente
cuando la gente lo considera un profeta.
Debería tener cuidado.
Estoy consciente de que lo apoyas.
Solo finge y sonríe esta noche.
Es lo único que pido.
Sé mucho de fingir y pintar sonrisas, Cuza.
He practicado bastante ambas cosas.
¿En serio nunca habías hecho esto?
Hadad y yo mandábamos a lavar la ropa.
¿Y ya te quedaste sin ahorros?
Bueno, tuve que ceder a mis acciones en la empresa para seguir a Jesús.
Sabia elección.
Claro. Bueno, está demás decirlo.
Pero esa sabia elección
ahora resalta mi falta de conocimientos prácticos.
Específicamente para lavar la ropa.
Para tu buena suerte, no es tan difícil.
¿Qué es eso?
Son sales, aceite extraído de plantas y grasa animal.
No debí preguntar.
Hay que agitar bien.
¿Ves cómo se satura?
Muy bien.
Ahora saca la prenda y sumérgela en la fuente de agua.
Oye, si tuviéramos más fondos podríamos contratar a alguien para lavar.
Tendríamos más tiempo de trabajar en serio y expandir el ministerio.
¿Y la gente que pensaría?
Que maximizamos el tiempo y los recursos para lograr construir el Reino del Mesías.
¿Crees que los seguidores de Jesús no hacen tareas domésticas?
Estás sacando conclusiones de algo que no dije.
Nadie va a examinar las cuentas de Jesús, Zi.
Deberíamos salir a las calles,
a esparcir la palabra y encontrar más seguidores.
La gente con quien hablamos hace esto, lava ropa.
Si nos mostramos demasiado elevados o importantes para las tareas diarias,
no se identificarían con nosotros.
Ahora, enrolla la ropa y dale con fuerza contra la roca.
Hazlo.
Más fuerte.
Así se exprime el agua
y se desprende el sucio atrapado entre las fibras.
No digo que no podría surgir un problema de percepción.
Solo digo que ya lo resolveríamos si sucediera.
Por ahora, podríamos hacer más con más fondos.
Zebedeo tiene el negocio de aceite de olivo.
- El cual no ha generado un solo siclo. - Aún.
Aún.
Judas, tienes mucho conocimiento.
Ah, gracias.
Pero te falta sabiduría.
Ah, bien.
Te lo agradezco.
Me gusta lo del conocimiento.
Decidiste dedicarle tu vida a un maestro, ¿no?
Camina sobre el agua y gobierna al viento y a las olas.
Pero claro, es un maestro.
Y aun así estás ignorando sus lecciones.
Le buscas defectos a algo que no entiendes.
Hay una lección en todo lo que él nos da y en lo que nos pide.
Está bien.
¿Por dónde empiezo?
Enjuaga lo que has restregado.
Así la prenda queda como nueva.
Y ahora mi parte favorita.
Esto saca las partículas más renuentes que aún quedan en la prenda.
En fin, esto ayuda a que se seque más rápido.
Siempre me había preguntado por qué nunca apestabas
a pesar de estar siempre...
entrenando.
Ni siquiera el sudor puede contra tu fuerza cuando llega esta parte.
Bueno, tengo que hacer algo con mi fuerza física ahora que ya no la necesito.
O al menos ahora que no la uso como antes.
¿Ya ves? Tú también lo tienes.
¿Qué tengo?
Un antiguo modo de interactuar con el mundo.
Algo que dejaste atrás, pero no has descartado del todo.
Así que lo adaptaste.
Tercer y último enjuague.
- No sé si te entiendo. - Yo dejé atrás una forma de vida.
Y aunque ahora viva de una forma radicalmente distinta...
no dejo de pensar cómo podría hacer las cosas
con más rapidez y eficiencia.
- ¿Te pidió que lo hicieras más eficiente? - No, solo que cuidara los fondos.
Pues cuídalos.
Pero Zi...
toda la gente que alimentó en la Decápolis no todos eran pobres.
Algunos solo estaban lejos de casa sin comida.
Si hubiéramos hecho una recaudación, de solo el diez por ciento de esos cinco mil.
Si hubiéramos aceptado una fracción...
de sus ofrendas de gratitud, de quienes podían costearlo,
no estaríamos en esta dura situación, esperando...
a que el aceite de Zebedeo comience a generar ganancias.
Si él hubiera querido aceptar las ofrendas lo habría hecho.
Pero no quiso.
¿Estás preguntando por qué no lo hizo,
como tú lo habrías hecho antes de conocerlo?
Mi versión anterior habría vendido el pan.
Deberías cuestionar para quién fue su lección de caridad.
Creo en sus palabras y en sus lecciones.
Me cambiaron la vida, pero este no es el final.
Él es el Mesías, Zi.
- Lo sé. - ¿Seguro?
Si es el hijo de David y si va a cumplir la profecía de Isaías:
"El templo del Señor será establecido como el más alto de los montes,
se alzará por encima de las colinas y todas las naciones correrán hacia él".
Debemos actuar más rápido.
No va a ser rey si no acumula recursos o poder.
- Es inconcebible. - Él es inconcebible.
Descrito en las profecías, pero jamás visto.
Sigue sucia, Judas.
Por favor, Zi. Es mi primera vez.
Además, no soy...
tan fuerte como tú.
Entonces aplica tu ingenio en esto.
Si Jesús nos pide que hagamos algo, hay una razón.
¿Estás seguro?
Porque estoy seguro de que la ropa limpia tiene su propia virtud.
Ya quedará claro.
Cuando yo era nuevo, tuve que aprender lecciones difíciles, créeme.
¿Grasa animal?
¿Cómo? ¿No habría pedazos?
No, se calienta y derrite. Y pasa por un colador
para separar la grasa sólida de la líquida.
Es como cernir el trigo para quitarle las impurezas
y separar el grano bueno del malo.
¡Shalom, Shalom!
Justo a tiempo, como acordamos.
Eso ya es buena señal.
Claro que no podría esperar menos de sus seguidores.
¡No hay tiempo para cumplidos!
Que la mujer espere afuera.
- Pero los ayudé a hacer el aceite. - Tamar.
Solo para la transacción.
Yo me quedaré a vigilar la carreta contigo.
Primero, ¿nos confirman que este aceite de unción fue mezclado por el perfumista,
según la fórmula que dicta el libro de Moisés?
Al pie de la letra, rabí.
Recítala, por favor.
De mirra líquida, quinientos siclos. Y de canela dulce, la mitad de eso.
Quiere decir, dos cincuenta y dos cincuenta de caña aromática,
y quinientos de casia,
según el siclo del santuario, y un hin de aceite de olivo.
Palabra por palabra.
Cosechado y depurado a la perfección.
Es nítido y brillante.
Se pega bien a los dedos.
Con todo respeto, rabí,
creemos que la viscosidad se debe al uso de la cantidad correcta de mirra.
La resina de goma es costosa, pero tiene propiedades aglutinantes necesarias...
Jairo, ¿por qué estamos considerando a un nuevo proveedor de aceite?
Nuestro proveedor actual viaja desde muy lejos, desde Judea.
Desde los bosques de Getsemaní, lo más cercano a la Ciudad Santa.
No hay mejor aceite.
Roma recién delimitó a Judea como provincia separada de Galilea.
Impusieron impuestos de importación a los artículos de Judea.
Además del arancel, también tenemos que pagar el envío y la mano de obra.
Zebedeo es local.
¿Nunca nos cobrarás una tarifa de envío?
Nunca, rabí. Estoy dispuesto a firmarlo.
No sé mucho de economía, rabí,
pero apoyar a un negocio local y pequeño, podría ayudar a Capernáum...
Deja de aparentar, Yussif.
¿En serio crees que no sé quién es tu padre?
Yussif tiene razón.
Si hablamos de administración responsable,
yo soy el administrador de esta sinagoga.
Y el asunto está resuelto.
Zebedeo, te felicito por tu buen trabajo.
Que quede en el registro que expresé mi reticencia
a renunciar al proveedor de Getsemaní.
Para que las futuras generaciones sepan que al menos una persona
defendió la preeminencia de la tradición y el precedente...
sobre las finanzas y la practicidad.
Por favor, que el registro refleje el desacuerdo del rabí.
Quedó anotado.
Zebedeo, por favor.
Acompáñame a mi oficina, donde discutiremos la estructura de tarifas.
Reina Herodías. Creo que estamos listos.
Estoy segura de que tú estás listo.
Debemos asegurar que Salomé también lo esté.
Ve y hazla practicarlo de nuevo.
Si me permite.
La estamos presionando demasiado.
- Debe descansar antes de... - Tiene que ser perfecto.
Tenemos que abrumarlo.
Yo lo haré con los tragos y tú lo harás con su presentación.
Mi reina, sé que el Bautista la insultó, pero hay...
¿Me insultó?
Qué insulto.
¿Crees que mi matrimonio con el rey es perverso?
Claro que no, yo...
¿Crees que debería volver con el mendigo de Felipe
y su mísera porción del territorio de Judea?
¿Y renunciar a mi matrimonio con Antipas, quien gobierna toda la región?
- No, mi reina. - ¿Por qué no?
Si los comentarios del Bautista frente a toda la Corte Real
fueron solo un insulto como dices,
¿por qué no darle la razón?
Tal vez debería solo ignorar ese minúsculo insulto
y dejar que la región entera reproche en público todas mis decisiones.
Disculpe usted, mi reina.
Trabajaré con Salomé de inmediato.
Vamos.
Hoy no habrá visitas.
¿Por qué?
Van a transferir a un prisionero de alto perfil a una celda a nivel de calle,
para estar listos para tomar acción en cualquier momento.
- ¿Actuar? - ¿Es usted sorda?
Lo siento. Me temo que eso no funcionará hoy.
"Actuar en cualquier momento". ¿Qué quieres decir con esto?
- ¿Qué está pasando? - No estoy seguro,
pero generalmente significa que pronto liberarán al prisionero...
o que lo ejecutarán.
¿Por orden de quién?
¿Por orden de quién?
Herodías.
¡Juan!
- ¡Juan, algo traman! - Basta.
- ¡Te van a matar! - ¡Basta!
Los ciegos verán, los cojos caminarán.
Los leprosos sanarán.
Los pobres escucharán buenas noticias.
No. ¡No!
Los padres se reconciliarán hacia sus hijos
y los desobedientes escucharán a los justos.
El camino del Señor está preparado.
Por fin hay suficiente distancia para un momento juntos.
Benditos Bernabé y Shula.
Antes de irnos a la Decápolis y de todo lo que pasó allá,
que para ser sincero...
Según, lo que escuché,
apuesto a que todavía te cuesta un poco aceptarlo.
Estoy mejorando, ¿no?
- En aceptar aquello que no puedo explicar - Claro.
No eres el mismo hombre de esa boda en Caná.
Bueno, hay alguien
que sigue siendo el mismo de siempre.
Mi padre.
Cuéntame cómo te fue. Hablaste con él cuando me fui.
¿Así de bien?
Tu padre te quiere mucho. Nadie podría negarlo.
No se puede negar.
Y ya sabía lo que le iba a pedir, incluso antes de que lo hiciera.
Me lo dejó bastante claro en Samaria.
No se le va ni una.
- Kafni es un hombre difícil, Ramah. - Esperaba que lo entendiera.
Creí que sería capaz de dejarme crecer.
Cree que Jesús es cuestionable.
Y se opone a que dejemos nuestra profesión para seguirlo.
En verdad te amo, Ramah.
Tiene que haber una forma de que funcione.
Esperaba que lo dijeras.
- ¿En serio? - ¡Claro!
- Tengo una idea. - ¿Sí?
Investigué a fondo todos los detalles,
todas las tradiciones rabínicas, hasta el último detalle.
¿En serio?
Según la halajá,
en caso de que haya un padre ausente
o en circunstancias excepcionalmente inusuales,
y creo que el seguir a Jesús califica como tal,
hay una dispensa especial para validar un matrimonio.
Un varón de al menos 13 años de edad...
pronuncia la fórmula:
"Por este medio te consagras a mí según la ley de Moisés y de Israel".
Después de recitarlo, el novio debe darle a la novia algún objeto de valor.
Y si ella acepta, entonces valida el kidushín, como un acto legal
y se designa como prometida, consagrada solo a él.
Entonces, a ver.
¿Es todo? ¿Solo tenemos que...?
La fórmula debe pronunciarse frente a dos testigos varones competentes,
uno que represente al novio y otro que represente a la novia.
Le pediré a Juan que sea mi testigo.
Y ambos sabemos que solo existe un hombre que puede representarme.
- Jesús. - Jesús.
El único que me puede entregar.
- Hay que pedírselo. - Entonces ya está.
Tomará un tiempo redactar los contratos.
Supongo que requieren la firma de un rabí oficiante
quien confirme que las circunstancias en verdad son extraordinarias y únicas.
Sí.
Si tan solo supiéramos dónde hay un rabí capaz de esto.
¿En serio esto es posible bajo nuestra fe?
Se siente correcto. Pero ¿lo es?
Supongo que no sería el primer compromiso no ortodoxo
en la historia de nuestro pueblo.
Esther se casó con un rey Gentil para salvar a Israel.
David no esperó a que su padre eligiera a su mujer.
Hasta Jesús nos habló del acuerdo inusual entre sus padres.
- Podría ser lo que... - Tomás.
¿Sí?
No nos comparemos a ellos, pero hay que consultar a Jesús.
Que él lo decida.
Sí, por supuesto.
Bueno, hay un acuerdo poco convencional al que el nuestro no se parecerá.
Rut era Gentil, y entró a escondidas a donde Booz dormía.
No lo haremos así.
Te lo pido.
Olvidé esa parte.
Bueno, a ver cómo nos va.
¿Caminarías conmigo por siempre?
¿Y leerías conmigo?
¿Y conversarías conmigo sobre un sin fin de reglas...
...y circunstancias extraordinarias?
Sí.
Ay, madre mía.
Es la primera vez que desearía que siguiera ciega.
¡Vamos a casarnos, está bien!
Lo único que me pidieron...
Escúchame, ¿de acuerdo?
Lo primero que vamos a hacer, lo primero...
es que quiero verte comer ese hueso entero.
Ahí va.
Disfruta de tu trago.
Lo estoy disfrutando, sí.
Si no puedo verlo, ¿en verdad está pasando?
Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
Venga tu reino, hágase tu voluntad en la Tierra como en el cielo.
Que no caigamos en la tentación y líbranos del mal.
- ¿Quieres más vino? - Mi amor.
- ¿Señor? - Síguelo.
- Está bien. - Mi amor.
Ya verás.
Estoy bien. Puedo hacerlo sin ayuda.
Honorables invitados, nobles señores,
generales militares, comandantes y líderes de Galilea.
Les presento ahora, para deleite del rey,
y siguiendo la tradición,
una ofrenda especial de Salomé,
la hija de nuestra altísima reina, Herodías.
Qué emocionante. ¿Qué pretende Herodías con esto?
Algo me dice que ya lo sé, pero hay que ver qué sucede.
Ya sabes que si logra complacer a Herodes, no puede negar lo que le soliciten.
Solicítame cualquier cosa que desees, y te la voy a dar.
¿Cualquier cosa?
Hasta la mitad de mi reino.
Bendito seas tú, Adonai Dios nuestro, rey del universo,
quien nos santificó con el mitzvá
y nos dio la orden de integrar a nuestros hijos
a la alianza de Abraham, nuestro padre.
Que este pequeño, crezca para ser grandioso.
Dios de todos nuestros ancestros, sostén a este niño.
Que sea conocido entre los demás y en estas partes,
como Zacarías, hijo de Zacarías e Isabel.
No, rabí. Por orden de Dios, su nombre será Juan.
Qué linda bandeja.
¿Es plata?
De la más fina.
Destinada solo para un banquete de boda real.
El mismísimo rey Herodes la solicitó.
¿Por qué te ríes?
Nunca he ido a un banquete nupcial.
Pero estoy a punto de ir a uno.
¿De qué hablas?
Ay, olvídalo.
No lo entenderían.
¿Son tus últimas palabras?
"No lo entenderían".
Solo unos kilómetros más.
Isabel, no tienes pariente alguno llamado Juan.
- Lo sé, pero... - Zacarías, ¿de qué se trata esto?
¿Lo está haciendo por lo que te pasó?
Jesús el Nazareno.
Abner.
Shalom.
Su nombre es Juan.
Bendito seas tú...
Bendito seas tú, Señor, nuestro Dios,
rey del universo.
Juan, hijo de Zacarías e Isabel de Judea.
El día de hoy, por orden de Herodes Antipas, el tetrarca,
quedas sentenciado a muerte por decapitación...
Gracias.
Ay, Juan...
CAPERNAÚM - ERIGIDA DURANTE EL REINO DE HERODES ANTIPAS
- Así es, pero luego. - ¿Qué?
Para los camellos. Es todo.
¿Ya hay reporte matutino?
No han vuelto los de las noticias.
- Podría ser un buen indicador. - Tal vez hay detalles por afinar.
Eso, o los rechazaron ayer.
Y decidieron ahogar las penas en la taberna.
¿Se quedaron dormidos? Espero que no.
Oye, ahí están.
¿Qué es lo que estoy viendo?
Nos ganamos la cuenta.
- Compraron hasta la última vasija. - El anciano cumplió, ¿verdad?
No fue fácil.
Si lo logramos, fue gracias a Adonai.
Sí, aunque nuestro abba no fue el único que intentó cerrar un trato ayer.
Que ella les diga.
Sí.
Tengo curiosidad de saber de los bartolitos.
- Tortolitos. - Bartolitos.
Se dice bartolitos.
¿De qué estás hablando? Bueno, ya cuéntanos. ¿Cómo te fue?
¡Sí!
- ¡Sí! - ¡Mazel tov!
¡Mazel tov!
¡Mazel tov!
Así que por fin se van a casar.
Bueno, hay unos cuantos pasos por resolver.
Uno de ellos te involucra a ti.
Oye, con que no me pidas que cosa la jupá.
Tampoco soy bueno para esas cosas.
Felicidades, Tomás.
- Tomás, son las mejores noticias. - Sí.
Bendito seas, Señor Dios de Israel,
porque ha venido a redimir a su pueblo
y ha enviado un poderoso salvador
del linaje real de su siervo David.
¡Andrés!
Como lo anunció por boca de sus santos profetas de la antigüedad,
prometió salvarnos de nuestros enemigos y de la mano de todos quienes nos odian.
Andrés, ¿estás ahí?
Juana.
No, no, no.
- No, no, no. - Lo siento.
- ¿Qué pasa? - Nada, es que... Es Juan.
- ¿Tú eres Felipe? - No.
Yo soy Judas. Felipe no está.
- Yo le diré a Felipe. Le diré a Felipe. - Sí.
- Juan, está... - Andrés, respira.
Para mostrar misericordia a nuestros padres y para recordar su santo pacto,
el juramento que le hizo a nuestro padre Abraham.
Por favor, Andrés.
Ay, no.
Sabíamos que llegaría el día.
Nos hubiéramos preparado.
Así fue.
Juan vino a preparar el camino.
Y lo hizo.
No era el Mesías,
pero Juan vino para ser testigo de que él llegaría pronto.
Ahora...
Tenemos que encontrar a Jesús y decírselo.
Iré contigo.
No hará falta.
Para concedernos que
ahora librados de las manos de nuestros enemigos,
podamos servirle sin temor,
en santidad y justicia delante de él por el resto de nuestros días.
Y tú, niño,
serás llamado Profeta del Altísimo.
Porque irás delante del Señor para abrirle camino.
Le hablarás de la salvación a su pueblo y del perdón de sus pecados.
Gracias a la tierna misericordia de nuestro Dios.
Quien desde el cielo nos otorgará un nuevo amanecer,
para dar luz a quienes están en la oscuridad y a la sombra de la muerte
para guiar nuestros pasos por el sendero...
de la paz.
LOS ELEGIDOS
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