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AMBULANCIA
CENTRO HOSPITALARIO BELLEVUE
Anoche hice mi famosa imitación telefónica de inspector italiano
- con el criador de perros. -¿Le dijiste que eras Savino?
Le agradecí su colaboración
y le dije que no le llamaríamos más.
Henry debía dinero a tres prestamistas.
¿Crees que mataron a la chica?
Solo debía tres meses.
Le habrían dado una paliza antes que matar a la chica.
- Sí. -¿Qué tenemos?
Robo con asalto.
El príncipe Laszlo Forsmann y Carolyn Whitehall.
Les golpearon y los ataron. La vida de ella corre peligro.
-¿Él puede hablar? - Sí. Le están tratando.
No te habrás tirado un pedo delante del príncipe.
No, me he controlado.
Logopeda, acuda a...
Logopeda...
-¿Príncipe Forsmann? - Sí.
-¿Han detenido a alguien? - Aún no, señor.
Somos los inspectores Simone y Sipowicz.
Está en coma. Podría morir y quieren que me quede aquí sentado.
Intentaremos no entretenerle mucho tiempo.
¿Podría contarnos cómo ocurrió el robo?
Yo estaba viendo la televisión, y las puertas no estaban cerradas
porque irrumpieron sin más.
-¿Cuántos eran? - Dos.
El más grande y alto sacó a mi mujer del dormitorio.
La golpeó porque se resistió. También me golpearon al intentar ayudarla.
Después perdí el conocimiento. Hice lo que pude.
¿Buscaban algo en particular
- o desvalijaron la casa? - Vi que faltaban cuadros.
Cuadros muy caros, muy apreciados por mi mujer.
¿Tiene idea de su valor?
Puede que millones. No estoy seguro.
Necesitaremos su compañía de seguros
- para hacer una lista. - Deme algo.
Doctor Hemp acuda a Oncología.
¿Han tenido a gente trabajando en casa?
La sirvienta.
Hacía dos días que estaba enferma.
-¿Cree que puede estar implicada? - No.
Lleva 11 años con mi mujer.
Tengo que estar con mi esposa. Ya ha sufrido mucho.
A partir de ahora, llevaremos el caso.
Si recuerda algo, le agradeceríamos que nos llamara.
No quiero que la atormenten más aquí.
¿De qué reino es usted?
Soy príncipe de Holstein. Mi mujer es estadounidense.
Permítanme que me serene. Necesito estar con ella.
Desde luego.
Coordinador, acuda a la reunión de personal.
Coordinador, acuda a la reunión de personal.
Quédate aquí para ver cómo se comporta con su mujer.
De acuerdo.
¿Crees que está implicado?
Cuando un príncipe anda cerca de un delito, desconfío.
Discúlpeme.
- James. -¿Sí?
-¿Tienes un momento? - Sí.
- Nos vemos arriba. - De acuerdo.
- Quiero mantener al sargento al margen. -¿Qué pasa?
Han llamado de un salón de belleza, dos mujeres agarrándose de los pelos.
Por lo que entendí, las dos están casadas con Jesse Ortiz.
-¿Nuestro Jesse Ortiz? - Las dos tienen anillos y demás.
La señora Ortiz en la 124 es Rosario. Creo que es la más veterana.
Trabaja en el salón.
Oyó a la otra hablar de su nuevo marido.
Un inspector que trabajaba de noche.
-¿Las dos se referían a Jesse? - Sí.
La más reciente, la Sra. Ortiz, está en la sala de radio.
¿Hay algo por escrito?
Nada. Por eso evito al sargento.
Las dos quieren denunciar,
pero pensé que era mejor un delegado.
-¿Has llamado a Ortiz? - Le he dejado un mensaje.
Entretenlas ahí hasta que hable con él.
- Genial ser delegado, ¿eh? - Anótalo en el registro
- para cubrirte las espaldas. - De acuerdo, gracias.
El portero vio a los de mudanzas en casa de los Forsmann
haciendo una recogida para el museo.
Salieron 20 minutos después con cinco cuadros.
¿El portero lo llamó para avisarle?
- Dijo que sí. - Tenemos la matrícula.
La compañía de seguros ha enviado fotocopias de los cuadros.
Un experto en arte nos ha dado una lista de peristas
y el Departamento de Estado quiere información
- del estado del príncipe. - Está deseando enterrar a su mujer.
Quiere que no la reanimen
para que no la atormenten más.
¿Podría ser para que no declare?
¿Algún vecino dijo algo sobre el príncipe?
Nadie se muestra muy colaborador. La privacidad ante todo.
Investigad la matrícula e id a ver a los peristas.
¿Holstein estuvo en las Olimpiadas?
- No lo sé. - Yo no veo las pruebas de gimnasia.
-¿Qué pasa, Martinez? - Hablemos aquí, Jesse.
He recibido un mensaje de Shannon: "Nadie está herido, pero ven".
Hablemos dentro.
Shannon está con dos mujeres
que dicen estar casadas contigo.
Se pegaron hoy en un salón de belleza.
- Vaya. -"¿Vaya?".
-¿Anna y Rosario? -¿Hay más candidatas?
¿Qué narices hacía Anna allí? A ella la peinan en el trabajo.
Quiero hablar contigo antes.
No sé nada. Verás, tengo una amiga por ahí, Anna.
Ella no dice que es tu amiga. Dice que es tu mujer.
Vamos. Yo le digo lo que quiere oír.
Ya sabes cómo es esto.
Las dos quieren presentar denuncia.
Tu nombre aparecerá en los informes.
- Y eso irá a Asuntos Internos. -¡Es de locos!
Si me cuentas la verdad, igual puedo resolverlo.
Está bien. Estoy casado con Rosario.
Le dije a Anna que igual nos divorciábamos.
Y que, si eso ocurría, nos casaríamos.
-¿Es la verdad? - Es lo que le dije.
-¡Sí! - Entonces,
¿la alianza que lleva Anna es una ilusión?
Se la di como un regalo por adelantado.
Como anticipo del matrimonio.
Déjame hablar con las mujeres que hay en tu vida.
A ver si te lo explican, porque no sé qué narices está pasando.
-¿Estás casado? - No.
Es maravilloso, pero es un campo de minas.
No se te ocurra bajar a beber, ¿vale?
Entendido.
Hola. Me preguntaba si...
-¿Qué pasa, James? - Un asuntillo del sindicato.
Bien.
Llame al inspector Simone, de la 15.
Gracias.
La furgoneta está a nombre de Donald Carter, en Nassau.
Le dije que hablara con Bobby.
- Están con los peristas. -¿Qué pasa?
¿Estabas con Jimmy Liery cuando estabas en Antivicio?
¿Conoce a Terry Norton, al que mataron?
Sí, el de West Side.
A través de Liery queríamos llegar a Norton.
Cuando mataron a Norton, me retiraron.
Los de Crimen Organizado quieren que lo llames.
-¿Lo harías? -¿Por qué lo quieren?
Robo de mercancías en el aeropuerto Kennedy.
No me dieron muchos detalles.
No sé si entrará al trapo.
Si no quieres hacerlo,
les diré que estás ocupada.
¿Podré seguir trabajando desde aquí?
¿Me trasladarían?
No.
Entonces, sí.
No dejaría que se te llevaran.
- Gracias, jefe. - De nada.
FRÁGIL
Según las estadísticas, un 85 % de los artistas son homosexuales.
-¿Sí? - Como mínimo.
- Perdone. -¿Desean algo?
Somos los inspectores Simone y Sipowicz.
¿A qué se debe?
Estamos informando a todas las galerías del robo de estos cuadros.
- Gracias, Steven. -¿Quieren un café?
No quieren café.
-¿Qué hay en la furgona? -¿Disculpe?
En la furgoneta. ¿Qué hay?
Son fotografías de una exposición.
Soy Victor Charles. Dueño de la galería. ¿Son policías?
Sí. Esos cuadros son robados.
- No tratamos con mercancía robada. -¿Desde cuándo?
Le detuvieron por receptación de bienes robados
- hace cinco años. - Fue un error
- involuntario. -¡Bryce! Muy encomiable.
¿También saben que no me condenaron?
Cada vez que roban una pieza de arte,
vienen a acosarte.
Los dueños de los cuadros fueron agredidos.
Y una de las víctimas podría morir.
-¿Habla de Carolyn Whitehall? -¿Cómo lo sabe?
Conozco bien el contenido de las colecciones.
-¿Va a morir? - Los que robaron los cuadros
- la golpearon con saña. -¿También agredieron al príncipe?
- Le pegaron un poco. - La cuestión, señor Charles,
es que, si alguien viene con estos cuadros,
llámenos.
Ya que el tema de hace cinco años fue involuntario.
Por supuesto.
Gracias por su tiempo. El café no hubiera estado mal.
Te lo dije. Tres de tres. Las estadísticas no mienten.
COMISARÍA 15
Disculpe.
Buena suerte.
-¿Cómo está, señora Ortiz? - Quiero hablar con mi marido.
Me gustaría hablar antes sobre lo que pasó.
Que ha vuelto a engañarme.
Y, mientras yo trabajo,
le da dinero a esa para ir a la peluquería.
-¿Cuánto llevan casados? - Ocho años.
¿De manera continuada?
¿Qué quiere decir?
-¿No se han divorciado? -¿Quién le ha dicho eso?
- Intento entender la situación. - Oiga.
Estamos casados. No sé qué tiene con ella.
Pero no es legal. Se lo aseguro.
Eso es en cuanto a su situación matrimonial.
En cuanto al incidente en el salón, haga lo que crea.
Quiero que sepa que, si interpone una denuncia,
podría perjudicar la carrera de Jesse.
No interpondré una denuncia.
Jesse y yo resolveremos esto en casa. Pero pagará.
- Por supuesto, es algo entre ustedes. - Créame, pagará.
En cuanto al incidente,
-¿interpondrá la denuncia? -¿Y cómo va a pagar si lo suspenden?
Está bien. Deme un par de minutos.
Soy el inspector Martinez, encargado de resolver el litigio.
¿Quiere resolverlo? Pues mire estas fotos,
porque prueban quién dice la verdad.
-¿De qué son? - De mi boda con Jesse.
-¿Sí? - Mire.
El padre Vega oficiando la ceremonia.
Jesse y yo cortando la tarta.
- Qué grande. - Cuatro pisos.
La boda más bonita que he visto.
Anna, ¿cuándo se casaron?
Hace seis meses.
Dos semanas después de que el divorcio fuera oficial.
¿Cuándo dice "oficial", es lo que le dijo Jesse?
Tengo los papeles en el cajón de la lencería.
¿Eso es cierto?
Fui a devolverle el monedero a una amiga,
que hace las manicuras allí, y la otra estaba hablando
como si ella y Jesse siguieran casados.
Ya anduve con pies de plomo durante tres años y medio
mientras ella era su esposa legal.
Si el agente Shannon la acompaña,
¿traería los papeles del divorcio y el certificado de matrimonio?
Quizá sirva para que vuelva a la realidad.
Jerry Springer
dedicó un programa a lo que le pasa.
"No hay más ciego que el que no quiere ver".
Inspector Sipowicz de la brigada 15.
Le he enviado unas fotocopias de unos cuadros robados
junto con el número de la brigada.
Le agradecería que me devolviera la llamada
cuando regrese de su largo almuerzo. Muchas gracias.
Soy Donald Carter. Me llamaron por mi furgoneta.
-¿Quién le llamó? - Soy el inspector Simone.
¿Me llamó usted?
Sí. ¿Qué le parece si tomamos un café?
- Andy, el señor Carter. -¿Cómo está?
¿Está implicada en algo mi furgoneta?
-¿No está en su posesión? - No, me la robaron.
- Un tal Larry Duncan. - Siéntese.
Es peón de albañil. Trabajó para mí hace cinco años.
Me llamó hace un mes y volví a contratarle. Soy un idiota.
Debió robármela de la obra anoche.
-¿Estuvo en la cárcel? - Acababa de salir de Rikers.
-¿Está seguro de que la robó? - Dejo la furgoneta en la obra.
Me vio guardar las llaves, soy un imbécil.
Me ha estado robando material.
¿Y no denunció el robo de la furgoneta?
Esperaba que viniera,
me la devolviera y luego despedirle.
-¿Se ha metido en líos? - Usó la furgoneta en un robo
- donde salió gente herida. - Está a mi nombre,
pero yo estaba con mi mujer embarazada. Ella se lo confirmará.
¿Esa gente está grave?
-¿Dónde podemos encontrar a Duncan? - Tengo el número del busca.
Anoche salí una vez a la tienda, durante 15 minutos.
Mi mujer está embarazada, le ha dado por los fideos chinos.
No entiendo nada.
Déjate de rollos. ¿Esa no es tu firma?
Se le parece.
Es tu firma.
Y ahí firmaste por Rosario.
¿Te pones de su parte?
-¿De quién eres delegado? - Soy tu delegado.
Solo intento que admitas la situación.
Estás diciendo medias verdades.
Cuéntame la verdad o me lavo las manos.
Podrías perder la placa.
Estoy en la lista de ascensos.
Has falsificado documentación. Olvídate del ascenso
y de tu libertad en general.
Estoy casado con Rosario. Eso te lo he dicho.
No estamos divorciados, y Anna y yo no estamos casados.
¿De dónde sacaste esos papeles?
Los hice yo.
No hay sello, pero Anna no notó la diferencia.
El nombre de este juez. ¿Quién es?
El primero con el que gané un caso. Pensé que me daría suerte.
-¿Y la boda? - Solo fue una fiesta.
El cura era un amigo que quiere ser actor.
-¿Engañaste a Anna? - Si quieres decirlo así.
¿Estás dispuesto a tener un gesto con ella
para que no tome medidas legales?
Tengo que estar con Rosario. Ella es mi mujer.
Pensaba divorciarme de Anna en unos meses.
¿Qué estás dispuesto a hacer para que Anna se calme?
Que se quede el anillo.
- La llevaré de viaje. - No vas a llevarla de viaje.
¿En qué estás pensando? ¿Qué pretendes?
Pensaba en una compensación económica y en una sincera disculpa.
Eso puedo hacerlo. Ahora mantengo a las dos.
Bien. Eso es lo que persigo,
que a cambio las dos retiren las denuncias.
Maravilloso.
Claro.
Soy el inspector Sipowicz. Llámeme cuando escuche este mensaje.
De acuerdo. Gracias.
Abren a las 11:00 y se pasan cinco horas almorzando.
-¿Cuándo trabajan? - Larry Duncan tiene
dos arrestos por hurto mayor.
Inspectores, un tal Mike Roberts al teléfono.
¿Habla como si vendiera boletos de rifa?
Llama por el caso Forsmann.
-¿Línea? - Dos.
Roberts. ¿Qué tienes?
- Hola. -¿Qué tal?
-¿Y el propietario de la furgoneta? - Nos dio un nombre.
Bien.
Crimen Organizado quiere que vigile a un viejo conocido.
-¿Sí? - Cuando trabajaba en Antivicio,
este tenía contacto con Terry Norton.
Ahora lo están investigando por robo de mercancía.
Norton es el que mataron en Sunnyside, ¿no?
- Mi hombre es Jimmy Liery. -¿Vas a hacerlo?
- Sí. Me están poniendo al día. - Bien. Adiós.
Roberts estaba muy misterioso. Algo se cuece.
- Algo muy sabroso para nosotros. -¿Sí?
Probablemente la comida de ayer.
- Hasta luego. - Adiós.
- Mis viejos compañeros. -¿Qué tal, Roberts?
Muy bien, Andy.
-¿Cómo va, Simone? - Bien, Mike.
¿Nos pegamos una comilona?
- Para mí un café. - Bien.
No sé si recibiste mi carta. Sentí mucho lo de tu hijo.
No, te habría contestado.
Dios, ¿no la recibiste? Te envié una carta de pésame.
- En fin... ¿Y el pequeño? - Bien.
Mikey, tenemos el tiempo justo.
Lo siento. Quería ponerme al día.
Andy y yo fuimos compañeros.
¿Tienes algo de la realeza?
Sí. Hace tres semanas, ella me llamó.
Hice un trabajo para uno de sus amigos.
Me dio unas referencias envidiables.
¿Te llamó la princesa?
Sí. Creía que su marido se la pegaba,
quería que lo investigara.
Mira eso. De todos los colores. El príncipe es un chico ocupado.
Creo que valdría la pena hablar con la rubia de las piernas largas.
Trabaja de camarera en el Tribeca Grill. Dos detenciones por hurto.
Tenga.
¿Veis a ese tipo?
Es su hermanito, Larry Duncan.
Lo investigaremos. ¿La princesa vio estas fotos?
Sí. Las fotos y la grabación. Daba saltos de alegría.
Habrá que investigar al príncipe.
-¿Tienes el historial de la chica? - Sí, en el sobre,
- la dirección y todo. - Gracias, Roberts.
Hay que ayudarse.
Siento mucho que no te llegara mi carta.
-¿Conocías a su hijo? - Sí.
-¿A que era un encanto? - Sí, desde luego.
Connie me está dando a entender que quiere otra oportunidad.
Ha descubierto cualidades positivas en mi carácter.
Cuídate, Roberts. Gracias por la ayuda.
No hay de qué.
Dale las gracias a Fancy por llamarme para ver cómo me iba.
¿Crees que correos la lio con la carta
- o que este tío suelta mierda? - Voto por Mike.
¿Cómo va?
- Este tío desvaría. -¿Qué hace?
Monta un número cada diez minutos por su mujer.
"¿Qué le están haciendo?". Y se tira de los pelos.
Ha intentado que le quiten el respirador desde que dicen que está mejorando.
- Gracias. - Bien.
Doctor Abbott, responda al busca.
Doctor Abbott, responda al busca.
Príncipe, ¿cómo está?
No soporto verla sufrir.
Esta era su peor pesadilla. Me lo dijo muchas veces.
Venga aquí. Así no sufrirá este tormento viéndola.
- Acabará como un vegetal. -¿Va respondiendo?
No tienen ni idea. Esta tecnología causa estragos.
Príncipe, ¿no tiene a nadie? ¿Alguien que le acompañe?
No tengo familia en este país. Carolyn era mi familia.
-¿No tiene hijos? - No.
Si muere su esposa, Dios no lo quiera, ¿hay alguien en el horizonte?
¿Qué está diciendo?
¿Alguien que ocupe un lugar en su corazón?
- Nos están insultando. - A veces parecemos insensibles.
¿Es el único heredero de su esposa?
Los culpables están en la calle y están aquí preguntándome estupideces.
-¿Conoce a Amelia Duncan? - No.
Príncipe, Amelia Duncan, es su amante número uno.
¿Creen que intenté asesinar a mi mujer? ¿Que robé en mi casa y le pegué?
Quizá Amelia pueda ayudarnos.
Bien. Llamémosla.
Gracias. Ya está en la comisaría.
Créanme, ella no tiene nada que ver.
- Entonces haremos el ridículo. -¡Exacto!
¡Son como la gente dice!
- Que este gilipollas no se le acerque. - Bien.
El juez, que supuestamente firmó esto, no lleva divorcios.
Y para que este documento sea oficial tendría que llevar un sello.
¿El divorcio no era verdad?
Jesse es bígamo.
Legalmente no lo es.
Está casado con dos mujeres.
El acta de divorcio era falsa
y el matrimonio tampoco era totalmente auténtico.
Nos casamos ante testigos.
El sacerdote era un actor, no era un sacerdote.
¿Un actor?
Sé que esto es duro para usted, y Jesse también.
¿Que te tomen por idiota? ¿Que mi vida es una mentira?
Lo que ocurrió es que Jesse se dejó llevar
por sus sentimientos y olvidó la realidad.
No hay más ciego que el que no quiere ver.
Ahora se va a enterar.
Yo no me posiciono en esto, pero Jesse quiere que sepa que...
si usted no informa al cuerpo,
tiene la intención de compensarle.
Si cree que va a seguir acostándose conmigo, sueña.
Hablo económicamente. Jesse no tiene otras intenciones
en otro sentido.
¿No?
¿Una compensación económica...
haría que no dijera nada? Sobre la documentación manipulada y todo.
Quiero una conversación a tres antes de irme de aquí.
Que se disculpe delante de su esposa,
que ella entienda que me engañó.
¿No sería mejor que las aguas volvieran a su cauce?
O se disculpa delante de ella
o se lo cuento todo a sus jefes y a todo el mundo.
¿No interpondrá la denuncia por agresión?
Si yo fuera ella y creyera que estoy casada,
también la hubiera liado.
De acuerdo...
organizaré la disculpa.
Un momento. Amelia Duncan está en la sala de descanso,
- y le llama el inspector Savino. - Gracias.
¿Qué tal, Savino?
-¿Qué? -¿Podemos hablar un momento?
¿Qué pasa?
¿Sabes lo que tengo aquí?
-¿Estás loca? - No estoy hablando de mis pechos.
- Abróchate la blusa. - Mi lencería es de látex.
Y retiene todos mis fluidos.
Está bien.
¿Interrogamos a la chica?
Sí.
Bobby...
- esa mujer es una amenaza. -¿Geri?
Acaba de insinuarse. Lleva un traje de buzo bajo la ropa.
-¿Y eso es insinuarse? - Esa era su intención.
Gracias, Josh. ¿Qué tal, Amelia?
Genial.
Intentaremos no retenerte mucho tiempo.
Por eso llevo sentada aquí una hora y diez minutos.
-¿Tienes antecedentes? - Robé unos CD.
No tenía trabajo.
No tenías trabajo en el 88 y tampoco en el 93.
¿Querías oír algún grupo en particular?
¿Conoces al príncipe Laszlo Frosmann?
-¿Qué es eso? - Responde a la pregunta.
No.
Es el caballero que te manosea el culo.
Esta mañana robaron en casa del príncipe.
Yo no tengo nada que ver.
¿Tienes un hermano llamado Larry? Ha estado arrestado dos veces por robo.
Salí con Laszlo y mi hermano tiene antecedentes. ¿Y qué?
Ni siquiera sé dónde está Larry.
Está aquí contigo y con el príncipe.
Es Larry supervisando los sobeteos de Laszlo.
¿Qué tiene que ver eso con un robo?
- Larry no ha hecho nada. - Corta el rollo.
Larry condujo la furgoneta del robo y cargó en ella los cuadros
de la esposa del príncipe. Eso como mínimo.
Una chica como tú, que accedía a los pantalones del príncipe...
quizá le quitaste las llaves.
- No. - Más te vale
que nos digas lo que hiciste. Ahora mismo,
eres cómplice, y la esposa puede morir.
- Solo quería ayudar a unas personas. -¿Empezando por quién?
Mi hermano trabajaba para un tío que iba a despedirle.
Tiene antecedentes, y le cuesta encontrar trabajo.
¿Ibas a ayudarle con un robo?
Yo no sabía nada. Laszlo quería robarse a sí mismo.
Su mujer no le daba mucho y que nos descubriera empeoró las cosas.
-¿Su mujer le daba una asignación? - Ni siquiera eso.
- Inimaginable. - Tiene que mendigarle todo el tiempo.
Se hartó.
Y decidió vender algunos cuadros.
- Pero alguien tenía que robarlos. - Lo planeó con Larry.
Yo no sé nada.
¿Planeó fracturarle el cráneo?
Laszlo no haría algo así.
¿Y Larry?
Larry tiene muy mal carácter.
Siempre le ha perjudicado.
¿Cómo voy a salir de esto?
¿Dónde está Larry?
En los trasteros Collins.
En la avenida D.
Allí tienen el material para embalar los cuadros.
-¿Sabes a quién se los van a vender? - No.
No lo sé. ¿Vale?
Yo solo quería ayudar a mi hermano.
¿No le pediste tu parte al príncipe?
Eso quedaba para él y su conciencia.
Lo que os dijo la chica no es suficiente para detenerlo.
- Larry lo corroborará. - Si sabe que su hermana ha hablado,
mentirá para salvarse.
- Le diremos que cantó el príncipe. - De ese tiparraco no le extrañará.
Llevaos a Greg y Diane.
-¿Y James? - Lleva un tema del sindicato.
Ayudando a Jesse Ortiz.
Ese Ortiz tiene pinta de no dormir.
TRASTEROS
Sí.
Tira eso.
Manos arriba. Ven aquí.
- Manos arriba. -¿Por qué?
- Manos arriba. -¿Nombre?
Larry Duncan.
Es uno de ellos.
¿Qué me dices de ese cuadro?
- No sé nada. - Es robado.
- Tienes ahí cinco cuadros robados. -¿Cómo voy a saberlo?
No te enteras de nada, ¿verdad? El príncipe ha cantado.
-¿Me ha delatado? - No, vinimos de casualidad.
- Sí, te ha delatado. - Espero que les haya dicho
que todo fue cosa suya.
No, pero nos aclararás el papel del príncipe.
Date la vuelta.
Esos artistas flojos y el hermano de la chica
- dicen que fue él. -¿Vais a traerlo?
Sí. Van a traerlo del hospital.
¿Qué más?
Nada.
Ven aquí.
Vamos a llegar a un entendimiento,
esto no puede seguir así.
Siento sorprenderte. Quería que supieras lo que nos une.
Te encierras en ti mismo.
Enseguida lo noté cuando nos conocimos.
Creo que estás como una cabra,
- pero no profundicemos en eso. - Esa represión tienes que verla
como libertad y placer, en lugar de hacerte daño.
Se acabó de hablar de lo que llevas
o no llevas puesto y de lo que retiene tus fluidos.
-¿Hablamos en otro sitio? - No.
Esta es nuestra última conversación personal.
¿Andy?
- Por aquí, príncipe. - Adelante.
El látex ayuda a perder peso.
Siéntese ahí.
No me toque.
Por favor, no toques al príncipe.
Aquí, en Estados Unidos,
diríamos que su situación "es jodida".
Siempre tan orgullosos de sus bromitas culturales.
Este país es la letrina donde se han tirado 2000 años.
-¿Cómo? - Veremos qué dice mi abogado
de mi situación. No soy un ignorante al que puedan engañar.
Un abogado le sacará de esto. Sin problemas.
Su amante le ha vendido
y su hermano dice que le obedeció.
Sin mencionar la diana que Siegfried y Roy le han pintado en el culo.
Sus colegas de la galería dijeron que los cuadros
- eran suyos. - Esta es la situación.
El jurado verá a una sanguijuela malcriada
que intentó asesinar a su mujer por dinero.
Y, como no estiró la pata en casa, volvió a intentarlo en el hospital.
No me tratarán como a O. J. Simpson.
Usted no les proporciona las mismas maravillas
- en un campo de fútbol. - Ustedes no saben de fútbol.
Creo que no quiso hacer daño a su mujer,
pero está muy grave
y usted puede explicar lo que ocurrió.
Fue por ese cretino impulsivo. El hermano de la puta.
Solo me pierde lo que las mujeres tienen entre las piernas.
¿Sí? Ese es un club muy grande.
Debería ensayar un poco más de remordimiento.
Ese cabrón me pegó. El golpe de mi cabeza es real.
Con remordimiento, príncipe.
Muestre más remordimiento por su mujer.
Quizá convenza a nuestro estúpido jurado.
Sí.
Sí.
Lo siento mucho.
Anna, quiero pedirte perdón.
Por engañarte con la boda y el divorcio con Rosario.
Que entienda que yo creía que eras soltero
y que no rompo matrimonios.
Claro, lo conociste el día de la boda.
Creía que estaba divorciado.
Entonces era una cualquiera que se lo tiraba.
¿Está satisfecha por las disculpas de Jesse
delante de Rosario?
Sí, porque ella no atiende a razones.
Deberíamos terminar de aclarar esto entre nosotros.
-¿Qué dices, James? - Sería lo mejor.
- Quiero los documentos del divorcio. -¿Cómo?
- Si los tengo entre mis bragas. - Son falsos, cielo.
Quiero tener pruebas de lo que has hecho.
- La posesión es lo que cuenta ante la ley. - Lo que quieres
- es usarlos contra mí. - Calma.
Para tenerme atrapado en el futuro.
- Por eso quieres volver a casa. - Desde luego.
Vamos. No nos salgamos del tema.
¿Solo puedo tenerte si me pisoteas
y dejo a un lado mi amor propio?
No creo que Jesse haya dicho eso.
Lo que creo es que podrías ser un poco más amable
cuando intentamos solucionarlo.
Por eso quiere volver a casa.
¿Sabes, Jesse?
Legaliza el divorcio.
Cuidado.
Sé muy bien lo que digo. Legalízalos
y vete a tomar por saco.
En cuanto a la denuncia por agresión, ¿la olvidamos?
No habrá denuncia ni problemas con el cuerpo.
Quiero su sueldo como pensión.
¿Lo quieres? Todo tuyo. Pero te pondrá a trabajar de peluquera
en lugar de que te peinen, como hizo conmigo.
¿Estás bien, Jesse?
-¡Menudo delegado! - Oye, vete a tomar por saco también.
- Gina. - Hola, James.
-¿Qué tal el día? - Mi jefe me ha dicho
que estoy trabajando muy bien.
¿El sargento Lorenzo?
No es muy pródigo en cumplidos.
-¿Tú qué tal? - Con un asunto de delegado.
De locos.
- Un tío casado con dos mujeres. - Vaya.
Un matrimonio ya es complicado.
-¿Un inspector de aquí? - Prefiero no decir nombres...
Es como el trabajo de un abogado,
no aprobaba lo que había hecho,
pero sentía que merecía un delegado.
Pero tú eres mejor que un abogado.
Eso espero.
Estaba pensando...
No sé qué te parecerá,
pero ¿te apetecería ir a algún sitio después del trabajo?
Los dos solos. A tomar una cerveza o lo que sea.
No bebo, pero me apetecería salir contigo.
¿Quieres que vayamos a cenar? ¿Comida latina, italiana?
- Me encantaría. - Bien.
- Estaré lista en 20 minutos. - Sin prisas.
Que siga contento el sargento.
¿Nos vemos abajo?
Sí. En el primer piso.
Yo también quiero problemas con esta mujer.
-¿Has estado en la Central? - Sí.
Quieren que me vea con ese tío en un par de noches.
Pero puedo seguir con mi agenda hasta que vea cómo va lo otro.
¿Cuál es el problema?
Ciertos comportamientos.
No los consientas.
No lo haré, a no ser que quiera llevarse un guantazo.
¿Qué tal el príncipe?
Quiere que la novia le devuelva el reloj que le regaló
para pagarse un abogado.
-¿Y ella se lo va a dar? - Tiene pocas probabilidades.
Marca los límites.
Bien.
- Buenas noches. - Buenas noches, teniente.
-¿Marcar los límites con qué? - Con Liery.
-¿De qué va? - Soy mayorcita.
¿Cuáles son esos comportamientos?
Somos irlandeses. Bebíamos.
Genial.
Ya lo entretendré de otras maneras.
- Buenas noches. - Sí, buenas noches.
Buenas noches, Bobby.
Buenas noches, Greg.
- Hola, James. - Hola, Greg.
He oído que Jesse Ortiz te ha tenido ocupado.
Sí. Mi abuela decía
que Dios no podía ocuparse de todos los problemas.
- Sí. - Eso es lo que me vino a la cabeza.
¿Habéis resuelto el problema?
Creo que le he evitado líos con el departamento.
Ni Einstein resolvería sus problemas.
Creo que he perdido mucho peso.
¿Sí? ¿Y por qué no te pesas?
Tengo la báscula ahí, pero no voy a pesarme.
No me controlaré el peso antes de tiempo.
Voy a seguir así. Y lo más interesante,
la disciplina del régimen
me ayuda a mantener mi palabra.
¿Sí? A mí las cosas
- también me van bien. -¿En qué sentido?
Salgo a cenar con Gina.
Eso es genial.
- No veo la hora. - Ya.
¿Qué tipo de comida vais a cenar?
Hemos pensado algo latino o italiano.
Con cualquiera de los dos,
es absolutamente posible comer sanamente.
Ya te contaré.
Si es que aún puedo verte.
Si me pongo de lado, la gente no me encuentra.
- Buenas noches, Greg. - Bien por ti.
¿Qué te ha dicho la chica del reloj?
Que le den por el culo al príncipe.
¿Le has dicho que me encanta su respuesta?
¿Qué dijo Savino de esos prestamistas?
Cree que no fueron ellos.
Su postura fue correcta.
¿Qué te pasa?
Tiene una misión de incógnito.
-¿Por qué? - Es un tío con el que trabajó.
Tiene negocios turbios en el aeropuerto.
Podrías hablar con ella sobre tu programa.
-¿Por qué? - Pregúntaselo.
A él le gustaba beber.
No sé cómo hablar con ella.
- Tampoco sé cómo hablar de ella. - Estás enamorado de ella...
y se ha echado atrás.
Estás intentando entenderlo.
No estoy resolviendo muchos casos.
¿No acabamos de resolver el del príncipe?
Es verdad.
Ese tío ha tenido tutores particulares toda su vida.
- Hola, ratoncita. - Hola, Jimmy.
Lo mismo para ella.
Espera. Siéntate.
- Negociaremos. - Claro.
¿Qué te parece mi capacidad de perdón?
Me dejas, vuelves, no te grito, no te levanto la mano.
Yo no te dejé, Jimmy.
Yo tampoco recibí cartas empapadas en lágrimas.
-¿Te hubieras mudado a Omaha? - Quizás.
Me hubiera gustado poder elegir, pero...
no te guardo rencor, otro punto en común
que tengo con Teresa de Calcuta.
- He vuelto. - Dicen que soy su hijo bastardo.
Pero he vuelto.
Bebe conmigo, ratoncita.
Bailaré contigo.
Es una forma de que te abracen.
-¿Qué has estado haciendo? - Un poco de todo.
¿Sí?
Subtítulos: Mercedes Del Alcázar
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