Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Simone, ¿me recuerda?
- Mel, ¿verdad? - Sí.
-¿Cuándo saliste? - Hace dos semanas.
-¿Estás limpio? - Sí.
¿Por qué Darryl Boland sigue en la cárcel?
No sé quién es.
Ha cumplido cinco años por un robo que no cometió.
No conozco el caso.
Robaron las nóminas de una fábrica de cocinas.
Al huir, embistieron a una mujer y la mataron.
-¿Cómo sabes eso? - Compruébelo.
Solo atraparon a uno de los atracadores, Alvin Moore.
El otro escapó.
Dos días después, cogieron a Boland y lo acusaron,
- pero no fue él. -¿Estás seguro?
Conocí a uno que huyó en otro coche.
Me dijo que Boland no tuvo que ver.
¿Cómo se llama?
Boyd Rollins. Lo mataron hace un par de años.
- Se lo digo porque está muerto. - Bien.
¿Te dio más nombres?
No, solo me dijo que Boland no fue.
Si ni siquiera lo conocía, ¿por qué lo detuvieron?
Por eso no pude creérmelo cuando me lo crucé en la cárcel.
¿Por qué no han esclarecido este asunto?
Espera, te equivocas.
Eso ocurrió hace cinco años. Yo no tuve nada que ver.
No trabajaba aquí. No es mi caso.
Tengo que decir que usted me trató dignamente.
No intentó colgarme otros cargos ni nada.
No tuvo nada personal contra mí.
Yo solo hice mi trabajo. Te agradezco tus palabras.
He conocido a Boland allí, es un buen tío.
No merece acabar así, no se ha hecho justicia.
-¿Cómo has dicho que se llama? - Darryl.
Boland, bien.
-¿Tienes teléfono? - Aún no.
Llámame mañana. Hablaremos.
¿Sabe de algún trabajo al aire libre?
Mañana también hablaremos de eso.
Gracias.
Andy, quiero preguntarte una cosa.
¿Sobre el homicidio de tu edificio?
No me han dicho nada.
Conozco a Savino. ¿Quieres que lo llame?
Me ha dicho que se pasará. Ya veremos qué me cuenta.
- He ganado las elecciones, chicos. - Enhorabuena.
He ganado por tres votos.
Enhorabuena.
- Gracias. - El delegado primero.
- Buenos días. - Hola.
Aquí estás.
-¿Qué os parece lo de James? - Llamé a Greg a casa.
Lo sabe toda la ciudad.
"Victoria inesperada de Martinez".
Lo hice imprimir...
- Bonito, ¿eh? - Mis leales compañeros inspectores.
-¿Qué tal? - Hola, Vince.
Espero que no me guardes rencor.
Espero ser tan buen delegado como tú.
Claro. Y yo de patitas en la calle, ¿verdad, Martinez?
Me parto el lomo para haceros cannoli caseros
y así me lo agradecéis.
¿Queríais al chaval? Ahí lo tenéis, no sabe nada de nada.
Venga ya, Vince.
Son unos ingratos, 16 años.
-¿Cómo te llamas, cielo? - Geri.
¿Por qué no te vas a dormir, Vince? Mañana será otro día.
-¿Me votaste, Andy? - Te huele el aliento.
¿Me votaste? Porque me siento como un trapo viejo.
Sí, te voté.
Y me siento como un idiota por tu comportamiento.
Compórtate y vete a casa.
Tienes razón.
Excepto Andy, si creéis
que volveréis a ver mis cannoli caseros,
sois tontos de remate.
Andy, ¿recuerdas el atraco a una fábrica de cocinas
que llevó la brigada hace cinco años?
Durante la huida murió una mujer en un accidente.
Un tío que arresté hace tiempo acaba de salir.
Dice que condenaron a un inocente.
El caso lo llevó George Harper. ¿Lo conoces?
¿Harper? He coincidido con él.
Le dieron la invalidez hace un par de años.
Tuvo un accidente muy grave con un coche del departamento.
Paró en un semáforo y le dieron por detrás,
el otro coche iba como mucho a 10 o 15 kilómetros por hora.
¿Es Moore o Boland el inocente?
Me dijo que Boland era inocente.
Lo recuerdas muy bien.
- Inspector Savino, vengo a ver a Simone. - Sí.
-¿Qué tal? -¿Cómo va?
- Bien. -¿Qué tal, Savino?
Bien.
Estoy con el homicidio del edificio de tu compañero.
-¿Sí? ¿Simone es sospechoso? - Acabamos de descartarlo.
Nick, gracias por acordarte cuando murió mi hijo,
- por lo de Viudas y Huérfanos. - Recibí tu carta.
- Podemos hablar ahí. - Bien.
- Está recién hecho. - Gracias.
Quería ponerte al día con la investigación.
- Te lo agradezco. - De momento...
- Henry Coffield no da el perfil. -¿Cómo se comporta?
- Es un bocazas. - Es su manera de ser.
Digamos que colabora algo.
Está entrampado económicamente.
Fue un mazazo que su madre no le dejara el edificio.
El edificio está endeudado
porque su madre lo ayudó en vida.
Le pregunté si alguien le presionaba o le molestaba
y me dio varios nombres, pero nada.
Un día antes del asesinato, me dijo que iban
a dispararle a través de la mirilla.
Igual que a la chica.
Dice que se refería
- a la violencia en general en la zona. - Chorradas.
Una banda cometió un atraco una semana antes.
No dijo nada sobre un atraco o: "Temo que me roben".
Dijo que le dispararían a través de la puerta.
No quiero discutir contigo. Solo quiero que hables con él.
Ni siquiera he ido al edificio.
- Quiero quitarme de en medio. - Él te tiene cierto respeto.
Le preocupa que pienses que tuvo algo que ver.
Ya, somos íntimos.
Me gustaría conocer tu opinión.
Claro.
¿No has investigado algún otro aspecto del caso?
¿Hay algo de la chica?
No, hablamos con sus padres y muchos amigos.
No tenía enemigos, ni novios celosos.
No querría que este caso se quedara en misterio.
Te llamaré en cuanto haya hablado con Henry.
- Está bien. Cuídate. - Gracias.
- Cuídate, Andy. - Sí, Savino.
Ahora quiere que hable con el inquilino chalado.
En cuanto a lo de la fábrica de cocinas.
Tengo los testigos que identificaron a Boland.
-¿Sí? - Están en la comisaría.
- Gracias. -¿Quieres contárselo al jefe?
- Sí. - Teniente.
-¿Qué? -¿La endodoncia?
Sí, es una periodontitis.
Me han dicho que un inocente cumple condena
por un homicidio en el que trabajó la brigada.
El atraco a la fábrica de cocinas,
embistieron a una mujer en la huida.
¿El caso de George Harper?
El hombre de Simone dice que Darryl Boland es inocente.
- El segundo que detuvo Harper. -¿Queréis investigarlo?
A Harper le encantará.
La historia suena verídica.
Está bien.
Yo tenía el remedio para eso.
No me falta nada para probarlo.
- Teniente, he ganado por tres votos. - Genial, James.
Muchas gracias. Quiero hacer las paces
con Vince Gotelli, pero esta algo cabreado.
- Se le pasará. - Dice que se acabaron los cannoli.
- No tengo ganas de hablar. - Claro.
Estupendo. Gracias.
Vas las 12:00, y estará listo a las 15:00.
-¿Pueden enmarcar los titulares? - Sí. Yo me encargaré.
El teniente ha estado seco conmigo. Igual estaba a favor de Gotelli.
Sé que le pierde el dulce.
¿Crees que es por los cannoli?
Me sorprende que quieras volver a ver el caso.
Ya.
Estamos buscando a Theodore Wisotski.
- Soy yo. -¿Es usted Ready Teddy?
El mismo. ¿Qué quieren?
Se trata del accidente que presenció.
Eso fue hace mucho tiempo, ¿qué quieren saber?
Estamos reviviendo el pasado.
De acuerdo.
Fue allí mismo.
Los ladrones iban como locos, chocaron contra el coche de la mujer.
Ella atravesó el parabrisas.
Luego se abrió la puerta del coche de los ladrones.
El coche había volcado, y salió uno de ellos.
Cojeaba. Estaba herido en la pierna.
Escapó antes de que llegara la policía, y detuvieron al otro.
¿Al que quedó atrapado en el coche?
¿Y usted identificó al que huyó cojeando?
- Sí, tres días después. - Lo vio claramente, ¿no?
Sí, cojeaba mucho. Tenía la pierna mal.
Ya.
Lo identificó en una rueda. ¿Cómo sabía que cojeaba?
Cuando se pusieron en pie, vi que cojeaba de una pierna.
¿Y por eso lo reconoció?
-¿Usted le vio la cara? -¿Adónde quieren llegar?
-¿Me equivoqué? - No, tranquilo.
Solo responda a la pregunta. ¿Le reconoció por la cara?
¿Qué demonios hice? El poli dijo que era él.
-¿Quién? - Aquel inspector.
Dijo que lo habían cogido, que estaba en la rueda.
Me hizo una señal con el pulgar arriba. Creí que era el culpable.
- Se lo imaginó. - Sí, porque cojeaba.
¿Culpé a un inocente?
Tenemos que comprobarlo. Gracias por su ayuda.
- Y por su sinceridad. -¿Y si no fue él?
Tuvo mala suerte.
¿Te lo puedes creer? Hay que reabrir el caso.
Sí, vamos a hacer un montón de amigos.
Hace cinco años, yo trabajaba en otro caso,
pero vi las fotos que Harper eligió para los testigos.
- Cuando identificaron a Boland. - Aquello apestaba.
Dijeron que había más pruebas contra él
- y me pareció bien. - Trabajabas en otro caso.
Seguro que eso será un consuelo para Boland.
-¿No tenéis trabajo? -¿Estás haciendo una encuesta?
¿Tienes la autorización?
El caso aún lo lleva mi oficina.
Y he tenido que pelear.
Por eso dormimos tranquilos, Cohen,
porque eres tú el que pelea.
Esperamos a Alvin Moore, Boland está aquí.
-¿Y eso? - Lo han traído
por el funeral de su hermano. Está en los calabozos, hasta esta noche.
-¿Dónde trabaja eso? -¿Qué has dicho?
- Perdona. - Hola.
- Hola, Gina. -¿Y las elecciones?
He ganado. Dejé una nota en tu mesa.
- Genial. Enhorabuena. - Estoy muy contento.
- Soy el ayudante del fiscal, Cohen. - Gina Colon. ¿Qué tal?
- Leo. Bien. - Puede que sea temporal,
porque tiene que aprender modales.
De todos modos, encantada de conocerlo. Brindaré por la victoria, con tu taza.
Allí estaré.
No te dirijas a ella con ese tono, ¿te ha quedado claro?
Más o menos.
Te has pasado.
Bien, James.
El imbécil de las gafas le está esperando.
- Gracias. - Lo llevé a la sala
para no verle la cara.
- Que no se nos vaya Boland. - Veinte minutos.
- Me encantaría darle un bofetón a Cohen. - La cola empieza en la calle Cuatro.
-¿Qué tal, Henry? - Me han dicho que querías hablar conmigo.
- Así que acabemos ya. - Iba a verte esta noche.
Quiero zanjar esto para que veas que no estoy implicado.
Me gustaba Sara. Hablábamos.
-¿De qué hablabais? - De que quería matarla.
Henry, no creo...
No creo que la mataras.
Y no vuelvas a hacerte el gracioso.
Te he preguntado algo sencillo.
-¿De qué hablasteis? - De cosas, vivir aquí...
- no le gustaba mucho. -¿En Nueva York?
- En la Gran Manzana. - Era del norte del estado, ¿no?
De Utica, sus padres me llamaron.
-¿Cuándo? - Cuando les dijeron que había muerto.
¿Creían que tu madre seguía siendo la dueña?
Sí, y tuve que hablar con ellos.
¿Conservas el número de tu madre?
A eso iba, de eso he venido a hablar.
Sé de lo que quieres hablar, del sufrimiento que la vida te hace pasar.
-¿Crees que fue divertido? - Me da lo mismo que fuera divertido.
Lo único que quiero que me digas es lo que sabes.
Y, en cuanto al sufrimiento, esos padres no podrán dormir por la noche
sabiendo que el asesino sigue libre.
Sé que piensas que soy un monstruo.
Y que, porque tengo problemas de dinero y malos hábitos, estoy implicado.
Yo no he dicho eso.
Si lo estoy, no sé cómo.
Hablé con el inspector Savino
de todas las personas que pudieran estar cabreadas.
Y me ha dicho que las ha descartado a todas.
No sé qué más puedo deciros.
Me siento una mierda porque todos creen
que soy responsable de algo así.
Este año ha sido horroroso,
con lo de mi madre y todo lo demás.
Esta es la guinda del pastel,
- sentirme responsable. - Tú eres el que se siente así.
Porque así es como me ven los demás.
¿Piensas que tienen razón?
Si la tienen, no sé por qué.
Me he estrujado los sesos.
Si crees que puedes ayudarme machacándome,
a lo mejor consigues algo.
¡Porque no quiero que sus padres no consigan dormir
porque su asesino está en la calle!
Henry, ahora no puedo seguir hablando contigo.
- Perfecto. - Tengo que irme, pero te prometo...
que hablaremos luego.
Tómate unos minutos.
Veremos qué podemos hacer.
- Sí. - Está bien.
Tómate el tiempo que quieras.
Boland... Han venido a verte.
¿Qué tal, Darryl? Somos inspectores de la brigada 15.
Los inspectores Sipowicz y Simone.
No informaré de nada a nadie. He venido al funeral de mi hermano.
Lo sabemos. Lo sentimos.
Se trata del atraco a la fábrica.
Yo no estuve allí.
- Ponte de pie un momento. -¿Qué?
Levántate. Quiero ver cómo caminas.
-¿Para qué? -¿Tanto te cuesta? Levántate.
¿Están de cachondeo o qué?
Cojeabas cuando te arrestaron, ¿verdad?
Llevabas un chaleco antibalas y una pistola.
¿Por qué lo preguntan?
-¿De qué va esto? - Darryl,
déjate de paranoias y escucha.
Nos han informado de que pudieron confundirte con otra persona.
¿Se trata de eso? ¿Van a sacarme de aquí?
Dios mío, ¿van a ayudarme?
¡Dios les bendiga!
-¡Dios les bendiga! - Tranquilo.
- Tranquilo, Darryl - Siéntate.
Había perdido la esperanza.
Llevo cinco años esperando, pensé que se habían olvidado de mí.
Que solo era otro negro encerrado.
Cojeabas cuando te arrestaron,
igual que el sospechoso del atraco.
Sí, cojeaba. Me habían disparado dos semanas antes.
Por eso llevaba el chaleco antibalas.
Alguien quería matarme.
Un tema de drogas. Yo vendía cocaína.
¿Cómo podía decirlo? Estaba con la condicional.
El abogado me dijo que no hablara.
Pensé que saldría, porque no estuve allí.
Miren.
- Oye... - No, miren.
Miren esto.
¿Ven? Una cicatriz de bala. Salió por aquí.
Eso no prueba nada si no tienes una coartada.
Querían matarme. No iba a ningún sitio. Estaba en casa.
Estaba solo. ¡Pero juro por Dios que no tuve nada que ver!
¿Sabes con quién te confundieron?
Con un tío llamado Blueford, venía del norte del estado.
Pedí que me trasladaran allí, pero no lo conseguí.
Está bien, Darryl. La puerta.
Un momento. No pueden dejarme aquí así.
Soy inocente, yo no lo hice.
No me den esperanzas para largarse ahora.
Súbete los pantalones. Ya hablaremos.
¡No me dejen así!
¡Yo no lo hice!
- Gracias. - No hay de qué.
¿Nada?
¿Te has decidido o vuelvo?
Me planta la mitad de las veces que quedo con él.
- Entonces ya no tenemos prisa. - Ya.
¿Qué tal en el juzgado?
Me entrego tanto testificando que no lo sé.
El fiscal está contento.
Me alegro.
- Te he echado de menos. - Yo también.
Mucho.
-¿Quieres que lo arreglemos? - Todos los días.
Pero hay algo que no acabo de entender.
Y no deberíamos volver hasta que lo tenga claro.
¿Qué no entiendes?
Tengo problemas que debo resolver.
- Pero éramos felices. - Sabes resolverlos muy bien.
- Eso lo tengo que decir yo. - Y quizá no quieres verlo.
¿A qué te refieres?
A que estamos enamorados y sería el momento de intentarlo.
¿Piensas que la felicidad se consigue
con la inteligencia, la belleza y gustarse en la cama?
¿Crees que, si nos casamos, descubriría demasiado?
Quizá.
Eso fue lo que me enamoró.
Me gustas en la cama, y tu inteligencia y tu belleza.
Pero fue por lo que hiciste con tu madre y tu hermano.
Por lo que hiciste conmigo, ayudándome a superarme.
Por eso quiero una vida juntos.
Quieres demasiado. Ahora no puedo dártelo.
Yo me habría arriesgado.
Eres egoísta.
Como si el resto no fuera suficiente.
Diane.
Siento haber reservado la mesa.
No se preocupe.
-¿Puedo volver a hacer una llamada? - Claro.
Gracias.
La noche aún es joven.
Antes oiré sonar el teléfono de este idiota durante un rato.
- Buenos días, señor Stoltz. - Buenos días.
-¿Se trata de la fábrica de cocinas? - Sí.
- Somos los inspectores Simone y Sipowicz. -¿Qué tal?
Hablé con el inspector Harper.
- Está jubilado. - Sí, yo también.
Solo he tenido que ver con la policía por aquel atraco.
- Imaginaba que se trataba de aquello. - Trabajaba de guardia en la fábrica.
Me jubilé el año pasado, vigilaba el dinero de las nóminas.
Allí se pagaba en efectivo. Lo exigía el sindicato.
En cuanto entraron,
cerré la puerta.
Era una puerta de hierro y se quedaron fuera.
Hice sonar la alarma y se fueron.
Señor Stoltz...
¿Vio a los atracadores?
Todo fue muy rápido.
Pero identificó a Darryl Boland.
- Así es. - Pero no identificó al otro tipo
que condenaron, Alvin Moore.
- No lo reconocí. -¿A Darryl Boland sí?
Sí.
¿Por qué preguntan?
-¿Tienen dudas sobre él? -¿Y usted?
No lo sé.
Estaba seguro durante el reconocimiento y ante el jurado.
Su hermano trabajaba en la fábrica.
Y yo lo veía por allí.
Y fue cuando empecé a dudar.
Quizá no vi a Darryl Boland durante el atraco.
Me resultó familiar porque se parecía a su hermano.
No lo sé.
Como tuve que declarar en el juicio,
preferí no cambiar lo que había dicho.
Tenía miedo de lo que pensara mi jefe si cambiaba.
-¿Qué tal, Harper? -¿Cómo va, Andy?
¿Quién es ese Simone que ha ido al fiscal?
- Soy yo. - George Harper.
-¿Eras el chófer del comisario? - Sí.
Pues yo era inspector
y estás liándola con un caso que resolví.
- Lo he movido yo. - Tenemos información
de que uno de los detenidos era inocente.
-¿Darryl Boland? - Sí.
¿Por eso llevaba un chaleco antibalas
y una 9 mm cuando lo detuvimos?
-¿Cómo estás George? -¡Bien!
Tengo un negocio de seguridad, solo me faltaba esto.
¿Ha autorizado que reabran el caso?
Sí.
Investigué a todos los empleados de la fábrica
y a todos sus familiares,
y llegué a Boland.
Estaba fichado y un hermano trabajaba en la fábrica.
Fuimos a verlo y cojeaba,
como el que cometió el atraco.
El guardia dijo que era él.
Y el otro testigo lo identificó.
Y ahora viene un chófer a decirme que la cagué.
Gilipollas, tenía mi placa antes de mi puesto de chófer.
Tenía mis razones para ese trabajo.
Si te parece que me lo tomo personal,
es porque así lo hacíamos antes.
Sería antes de que te dieran la invalidez
por aquel accidente a 10 km por hora.
¿Se lo has contado así?
No, le dije que fue a 15 km por hora,
pero no estamos hablando de tu pensión.
Si el tipo que está en la cárcel es inocente, tiene que salir.
Pero no quiero ver esto en los periódicos
- hasta que esté claro. - Nadie va a hablar con la prensa.
Tengo un medio de vida y una reputación.
- Lo has dejado claro. - Quiero estar informado.
Vete a casa y espera junto al teléfono.
Han traído a esos tipos.
Moore, al que condenaron con Boland, y a otro llamado Blueford.
Según Boland, pudo haberlo hecho
- con Moore. - Hablad con ellos.
Manda huevos. Como si alguien quisiera joderle.
No te preocupes por eso.
Nadie quiere joder a ese cabrón. Vamos, compañero.
Como si nos apeteciera pasar el día en los calabozos.
TORRE SUR VISITAS
Por aquí.
Somos los inspectores Simone y Sipowicz.
Queremos hablar de tu trabajo en la fábrica.
- Ya. - Siéntate.
Estamos investigando la posibilidad
de que Darryl Boland no participara en el robo contigo.
No declaraste.
Nos gustaría que nos ayudaras.
Miren lo que me hizo. Mírenme la cara.
Flipan si creen que los ayudaré.
¿Boland te hizo eso?
Justo después de que el jurado nos declarara culpables.
Nos metieron en una celda y me atacó con una cuchilla.
¿Fue por el veredicto?
Durante el juicio, me decía que era inocente.
Pero no dije nada.
Si lo decía, yo era culpable, al saber quién estuvo allí.
Si Boland es inocente, necesitamos saberlo.
¿Y yo qué saco?
Podemos ingresarte 200 dólares en tu cuenta.
-¿Mi cara solo vale 200 pavos? - Es lo que podemos darte.
-¿Qué más quieres? - Que me trasladen.
Tengo familia. Les cuesta venir a verme.
No recibo muchas visitas.
Si me trasladan, hablaré.
-¿Qué te parece Green Haven? -¿Sí?
-¿Pueden llevarme allí? - Podemos llevarte allí.
No había visto a Boland hasta el juicio.
- No sabía quién era. -¿Con quién cometiste el atraco?
No lo conocía muy bien, un tipo del sur.
Desapareció, no dijo dónde fue.
Esto no funciona así. Sin nombre no hay traslado.
No lo encontrarán. El nombre de ese tío es Larry Blueford.
La puerta.
El traslado a Green Haven tardará un mes.
Díganle a Boland que, si lo veo, lo mato.
¿Quieren ver a Blueford?
Sí, por favor.
Me toca pesarme con Medavoy.
¿Sí?
Creo que he perdido un par de kilos.
-¿Vigilas lo que comes? - Pescado y pollo.
Y paseo después de cenar.
He visto a Greg en ese aparato.
No pienso hacer el ridículo delante de 74 personas.
Salgo a caminar como las personas normales.
Larry, el inspector Sipowicz. Yo soy el inspector Simone.
¿Para qué quieren verme?
-¿De dónde eres? - De Helena, Arkansas.
¿De dónde es el fanfarrón de nuestro presidente?
No lo sé.
Estamos aquí por el atraco a una fábrica de cocinas.
Tuvo lugar hace cinco años.
-¿Se llevaron unas cuantas cocinas? - Dicen que tuviste que ver.
Eso es mentira, seguro que se lo ha dicho una mujer.
Tenemos un testigo, creo que sabes mucho de este caso.
No queremos perjudicarte.
Solo queremos saber si esa información es cierta.
Un inocente podría estar en la cárcel.
-¿Van a sumar esa condena a la mía? - No, esto no funciona así.
Tendrás inmunidad a cambio de información.
-¿Conoces a Darryl Boland? - No.
¿A Alvin Moore?
Además de la inmunidad, podríamos concederte algún privilegio.
¿Quizá visitas vis a vis?
-¿Dónde vive tu mujer? - No estoy casado.
Eso sería un impedimento.
Si me traen una puta, pueden decir que estamos casados.
En serio, Larry.
Me gustaría ir a una granja de trabajo.
Soy un chico de campo, no soporto la celda.
-¿Cuánto tiempo te queda? - Quinientos veintiocho días.
Te enviaríamos a una granja.
¿Tendría inmunidad por decir quién fue?
No tendrás que declarar hasta que te concedan el trato.
Está bien...
consíganme el trabajo en la granja y la inmunidad,
y les diré todo lo que quieren oír.
-¿Harás una rueda de reconocimiento? - Sí.
La puerta.
-¿Alvin Moore me ha delatado? - No, no ha sido así.
Si alguna vez coincidimos, más le vale que no se acerque a mí.
Eso no pasará, porque estarás en una estupenda granja.
Vale. Muy bien.
¿Reconoce a alguno de estos hombres?
Yo señalé al número dos.
El hermano del chico que trabajaba en la fábrica.
¿Puede decirle que lo siento?
¿Reconoce a alguien más?
El número cuatro, él cometió el atraco.
Gracias, Josh.
El traslado llevará varias semanas.
Boland saldrá cuando firme el juez.
Que no estén juntos cuando los trasladen.
Esto es un revés para todos.
No creo que Boland se queje.
- Ahí está el aguafiestas. - George.
-¿Qué quieres? - Que hablemos.
James, retén al número dos un par de minutos.
-¿Ha salido bien para él? - Sí.
El cuatro vuelve a los calabozos.
-¿El resto va al refugio de veteranos? - Sí.
Siéntate, George.
Ha sido muy considerado.
Darryl Boland no fue el segundo atracador.
¿En serio?
Tu primer detenido ha confesado...
- Alvin Moore. - Ya.
¿Qué le habéis dado a cambio?
- Blueford se ha declarado culpable. -¿Qué le habéis dado a ese?
- Me encanta este tío. - Esto pasa, George.
Sois unos cabrones, y yo pagaré las consecuencias.
- Los tres me dais asco. -¿Por qué hablas así?
¿La cagas tú y nos insultas a nosotros?
Preferís escuchar a esa escoria.
No solo a esa escoria.
Un testigo dice que, cuando miró a Boland,
- le hiciste un gesto. - Miente.
¿Él también?
Vi aquellas fotos de reconocimiento.
- Enanos, jorobados y Boland. - No oí ninguna queja.
Me quejé a la botella.
George, querías que te informara y esto es lo que hay.
Informe a la familia
de la mujer muerta de que Boland está en la calle.
Gracias al chófer del comisario.
Sigue hablando así, haré que merezcas la invalidez.
Hemos acabado, George.
Me avergüenzo de haber trabajado en esto.
El sentimiento es mutuo.
-¿Se lo comunico a Boland? - Sí.
Harper, Vince, quieren que hagas el pino por ellos
solo porque siguen respirando.
Y Vince es responsable de mi dolor de muelas.
¿No ha mejorado?
Es como si me hubieran dado un puñetazo.
Como acabó Patterson después del combate con Johansson.
Tienes memoria. Es difícil encontrar un blanco que sepa boxear.
Chicos, sois lo más. No puedo creerlo.
Nadie ha hecho algo así por mí antes.
Avísame cuando tenga que llevármelo.
Entenderás que llevará un par de días.
Claro que lo entiendo.
Gracias, tío. Gracias por lo que has hecho.
Sois los mejor del mundo.
Agradécenoslo no volviendo aquí esposado.
No pienso volver nunca.
Intenta olvidar esto, muchos se obsesionan
con demandas y demás.
No se preocupen porque haya estado metido en drogas.
Mi primer día libre madrugaré,
iré a la oficina de empleo, conseguiré un curro y trabajaré,
porque la libertad es lo más importante.
A estos dos tíos les debo todo.
Me han librado de algo que no hice.
- James. - Son muy buenos.
- Sí que lo son. -¿Listo, Darryl?
Gracias, tío. Muchas gracias.
Si tienes que ponerte de nuevo el chaleco de balas,
mala señal, es que estás con malas compañías.
Tiene razón, gracias por la advertencia.
Dentro de una semana, estará traficando.
Lo único que quiero es que no demande a Harper.
¿Y arruinar una honorable carrera?
Que redoblen los tambores. Primer control de peso.
-¿Sí? - Me muero de ganas por ver qué tal vamos.
No me pongas el pie en la báscula por detrás, nada de jugarretas.
¿Lo dices en serio? Nunca haría algo así.
Me siento mal, Bobby.
Yo también, cuando te fuiste del restaurante.
¿Podemos ser amigos al menos?
Sí.
¿Podemos ser agradables
- en lugar de hacernos daño? - Claro.
Necesito que seamos amigos.
Yo también.
- Buenas noches. - Buenas noches, jefe.
Buenas noches, teniente.
- Buenas noches. - Buenas noches.
Buenas noches.
Buenas noches.
Genial, has perdido kilo y medio.
Medio kilo menos genial que tú.
Hoy he desayunado muy ligero.
Y antes de pesarte la primera vez te cebaste.
Y no hice mis necesidades.
-¿Recuerdas? - Anota bien el peso.
Está hecho.
Los dos lo estamos haciendo fenomenal.
Hay que decir
que al entrenar con esa máquina tengo las piernas más ligeras.
- La rutina para principiantes. - Ya.
¿Sabes? Tengo un lema.
Un escalón más, un gramo menos. Y me siento mejor mentalmente.
Sí, estás que te sales.
Y mi humor también ha mejorado.
No me des palmaditas.
Me he dado cuenta de que para ser feliz
- no hay que tomarse las cosas en serio. - Ya.
Gary Norcross está abajo, quiere verle.
Dile que me espere. Hablaré con él abajo.
Que espere ahí.
- Buenas noches, Andy. - Buenas noches.
- Buenas noches, Greg. - He perdido dos kilos.
- Y Andy kilo y medio. - Muy bien, Greg.
Estamos entusiasmados.
- Te veo bien, Andy. - Gracias.
Aunque antes también estabas bien.
¿Sabes que estoy casado, Geri?
Lo sé.
Pues entonces bien.
Gracias por venir, señor Norcross.
Es una investigación de asesinato. No tenía elección.
Es más una charla informal.
¿A qué se refiere?
Soy el dueño del edificio donde mataron a Sara.
También soy inspector, pero pronto se pondrá en contacto con usted
quien lleva el caso oficialmente.
-¿Quién es? - El inspector Savino.
Sara y yo estuvimos hablando el día anterior a su muerte.
Me dijo que tenía a Buster tres semanas.
Lo compró 19 días antes de que la mataran.
¿Le interesa la hora y el día que compró el perro,
lo que me pareció como persona o qué?
Cuando compró el perro, ¿fue hasta Poughkeepsie?
Fue en tren.
La recogí en la estación y la llevé al criadero.
¿Me ha encontrado por el anuncio de labradores en la prensa?
¿Le comentó por qué compraba el perro?
La habían atracado, lo quería como protección.
Pero lo prefería de una raza dócil.
¿Le comentó algo sobre el aspecto del hombre que la atacó?
Solo que era blanco.
¿Le dijo si temía que esa persona volviera?
-¿O algo parecido? - No.
¿Por qué comentó que el atracador era blanco?
Yo se lo pregunté, ¿necesitaba su permiso para hacerlo?
- Por supuesto que no. - Este es un país libre.
¿Ahora me dirá que no puedo salir de Nueva York?
- Tranquilo, señor Norcross. - No me gusta esto.
Me pide que venga aquí,
y ahora me entero de que esta conversación no procede.
Y que tendré que repetirle todo esto al inspector Savino.
Puede que no le llame.
¿Qué procedimiento es este?
Si no lleva el caso, ¿por qué tengo que hablar con usted?
Ya se lo he explicado, soy el dueño de ese edificio
y ella era una buena chica.
No me molesten más,
cuando el inspector Savino me llame, le diré que hable con usted.
Gracias por venir.
El caso de Brooklyn.
-¿Algo importante? - Me ha tocado la lotería.
Me va a enviar a Savino.
¿Tienes su número de teléfono? Yo lo alejaré.
-¿A ese tío? - Sí.
Le agradeceré su colaboración.
-¿Tú? - Le diré que soy Savino.
¿Con una vida social mejor, no te tomarías esto con tranquilidad?
Me dejaron el edificio.
¿Te interesa ser el casero?
Cuando estoy agobiado, intento dar con una solución.
Si no lo logro, me frustro.
Se me acumula toda la energía.
Y acabo dando golpes a un coche o algo parecido.
¿Dices que es por Diane? Quiero avanzar en nuestra relación
- y debo esperar. - Te diré qué hago.
Mezclo peras con manzanas.
Si empiezo a hablar de comida, la conversación pasa a un segundo lugar.
- Hola, chicos. -¿Cómo va?
Ya estoy mayor para estos excesos. Te lo aseguro, Bobby.
Con unos días de descanso, arreglado.
Espero no haberme excedido, que Martinez se haya ofendido.
- Espero no haber dicho nada grave. - Tranquilo.
El tiempo pasa.
Y, si no lo aceptas, te pasa factura.
Podrías dar conferencias en bibliotecas.
Ni loco. No más remilgos,
estoy pensando en escribir mis memorias y experiencias en el trabajo.
- Buena idea. - Claro. Suéltalas.
Pero aún sigo en el turno de noche.
- Así se habla. - Aún no me han jubilado.
- Añade algunas recetas. -¿Qué?
En el libro, que añadas recetas.
Lo haré, no seré egoísta, los cannoli y todo lo demás.
Si saca el libro, arrasará.
Lo que le faltaba.
¿Qué tal?
Lo siento, ayer la cagué.
Conozco tu proceder. Tienes que faltar a una cita
para tomarte la siguiente en serio.
Voy a confiar en ti. Esto no se lo dije a Savino.
Pedí un préstamo a unos tipos.
Creyendo que tendría el edificio.
-¿Prestamistas? - Ajá.
¿Y no has podido pagarlo?
Llevo dos plazos y medio de retraso.
Pagué la mitad del último plazo de hace tres semanas.
- Y llevo dos semanas sin pagar. - Con quién tenemos que hablar.
Me avergüenzo. Por eso no lo dije.
La mataron por mi culpa.
Al Solestri y Steeney Leone.
- Sí. -¿Steeney?
¿Son profesionales
o cabrones de los que dan dinero por la calle?
Unos cabrones. Uno está loco, Steeney.
Pizzería Nápoles, ahí los encontrarás.
El propietario es Solestri.
Me avergüenzo.
Deberías estarlo. Era una buena chica que no se metía con nadie.
No quería admitir que estuviera relacionado.
Que alguien le haría eso a una desconocida.
Cállate.
- Me avergüenzo. -¡Cállate!
Subtítulos: Mercedes Del Alcázar
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.