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- Buenos días. - ¿Cómo va?
Andy Sipowicz.
Andy. Bobby Simone. Encantado.
Sí.
- Buenos días, Donna. - Buenos días, teniente.
Oiga, teniente.
- Buenos días, Andy. - No puede ser. No va a funcionar.
- ¿El qué? - Acabo de conocer al nuevo.
- ¿Simone? - Sí, no va a funcionar.
- ¿Qué ha pasado? - Ni me pregunte.
No me gusta nada su actitud.
Me saluda diciéndome: "¿Cómo va?".
- ¿Te ha preguntado cómo va? - Sí.
Diga. Fancy.
Sí. ¿Dónde?
Está bien.
Tenemos un homicidio.
Mira, Andy, eres el veterano.
Quiero que esté contigo al menos hasta que se maneje.
Necesito gafas y todo lo demás.
Sí, he venido a ver a Adrienne Lesniak.
¿Cómo se llama?
Hola.
Jimmy.
¿Qué? No me has dado alternativa.
Aquí no, por favor.
Entonces, ¿dónde? No podemos hablar fuera del trabajo
porque ya no sé ni dónde vives.
No puedo llamarte porque le has dicho a esa zorra que no te pase la llamada.
¿Dónde puedo hablar contigo?
No tenemos nada de qué hablar.
¿Qué miras?
Muchas gracias.
No sabes cuánto te quiero, Adie.
No sabes lo que haría por ti.
- Estás borracho. - ¡Siéntate!
¡Levántate y aléjate de ella!
No. Aparta.
Tengo una 38 apuntando directamente a sus tripas.
- Jimmy. - ¿Quieres mantenerlo en privado?
Venga. Lo mantendremos en privado. Vamos.
Tenemos una rehén.
¡Oye!
Es de la 27, teniente. Es policía.
- Está detenido. - Levanta.
Donna, ¡que venga un fiscal!
- Llévalo a la uno. - ¿Contenta?
- ¡Mira lo que me has hecho, Adie! - ¡Cállate!
- ¿Esto es lo que querías? - ¿Eres Simone?
- ¿Te gusta verme así? - ¿Qué tal, teniente?
Vale, yo me encargo. Id al asesinato en la 13 con la tercera.
- ¿Te has hecho daño? - Viviré.
Venga. Yo conduzco.
POLICÍA CIUDAD DE NUEVA YORK
¿Lesniak y Abruzzo salían juntos?
Sí, estaban en la 27.
Ella cortó, pidió el cambio y él se ha vuelto medio loco.
Parece que se volvió loco entero.
Sí. ¿Dónde estabas antes?
Inteligencia. Conductor del comisario.
¿Te han promocionado por méritos?
- Sí. - Genial.
- ¿Dónde estamos? - Allí.
- ¿Lo habéis identificado? - No. Os estábamos esperando.
¿Vamos buscando testigos?
Sí. Que uno de los agentes compruebe estas matrículas.
Hecho.
Tres disparos al pecho. ¿Ves algo más?
"Raymond Alphonse Martarano Junior". Vive en Bensonhurst.
- ¿Es el hijo del sabio? - O se ha cambiado el nombre.
Greg, mira a ver si ha contestado el forense.
Y dile a Fancy que es un fiambre de la mafia.
Aquí tenemos un casquillo.
- Lo tengo. - Vale.
Venga. Chicos, apartad a la gente de la escena del crimen.
Ya sabéis cómo va. Ponedme unos conos por aquí.
Ese tío es el conserje.
La víctima conocía a un inquilino.
- Señor Goldman. Inspector Sipowicz. - Sí, hola.
- ¿Conocía a este hombre? - Sí. El estirado Ray Martarano Junior.
Le contaba quién era hasta a las farolas.
- ¿A quién conocía? - El 2-C. La señorita Anderson.
¿Sabe dónde puedo encontrarla?
Es modelo. Puedo llamar a su agencia si hay una emergencia.
- Deme el número. - Es el 246...
¡Ayuda! ¡Han disparado a mi madre!
¿Dónde está su madre? Vale, cuidado.
Disculpen, abran paso, por favor.
Estaba comprando.
Pare. Apártese, señor.
Está muerta, ¿verdad?
Sí, me temo que sí.
Estaba en su casa.
- Estaba en su ventana. - ¿Por qué no se sienta?
Es mi madre.
Lo sé. Lo siento.
Vale, chicos. Ya está. Se acabó.
Creo que fue una bala perdida de la calle.
¿Qué tal estás?
Disgustada.
Asuntos Internos se lo ha llevado a Bellevue. Evaluación de 72 horas.
¿Lo han detenido?
Sí. He avisado al fiscal y al correccional.
Si entra en el sistema, nos avisarán.
¿Quieres pedir un 28, Adrienne, y volver mañana?
No, quiero intentarlo hoy.
Vale, pero vigila cómo te sientes.
Vale. Gracias.
He oído que hay otro muerto.
Sí, una mujer de 82 años que estaba sentada en su ventana.
Se va a montar una gorda, era el hijo de Martarano.
- Crimen Organizado, Inteligencia. - Saldrá todo de maravilla.
- ¿Alguna novedad? - No hay testigos.
Se tiraba a una modelo que vivía en el edificio.
Simone está averiguando dónde está.
¿Qué tal va?
Era conductor del comisario.
Sí, lo vi. Fue su último destino.
Tardé 22 años en llegar a segundo grado.
Este tío llega evitando baches.
Vale, un momento, ¿de acuerdo?
Andy, la agencia de modelos me ha dicho dónde trabaja.
- ¿Me das medio minuto? - Claro.
¿Sigues ahí?
- ¿Qué pasa? - Voy a ver Abruzzo.
¿Es el nuevo inspector?
Sí. Simone. Vaya nombrecito.
¿Nombre o apellido?
Si fuera el nombre, sería una chica.
Simone es apellido. Parece francés.
Escúchame.
Me ha costado mucho conseguir ese palomo rojo.
No, no voy a discutir.
Dile a Billy que no vuelva a mi casa
con ese palomo azul. En serio. Gracias.
Crío pájaros.
Palomas de carreras.
Dile que tú tienes peces.
Ayudante del fiscal Costas, este es el inspector Simone.
- ¿Qué tal? - ¿Cómo está?
¿Te han dado la dirección?
- Sí. Vive en la séptima avenida. - Vale.
Debe ser interesante criar palomas.
Sí, es muy divertido.
Es una excusa para salir.
Los hombres y vuestras aficiones.
Vale, vámonos.
Otra vez. Bien suave.
A la cámara no. Sin pose. Relajados. Bonito.
Esto no ayuda.
Disculpen. ¿Puedo ayudarlos?
Sí.
- ¿Está aquí Paula Anderson? - Sí.
¿Quiere que lo adivine?
¿Cuánto tiempo la entretendrá?
No lo sabremos hasta que no hablemos.
¿Y no puede esperar a que termine?
- No. - ...no funciona.
- Sí. - Voy a por ella.
- Muchas gracias. - ¿Esperamos allí, señora?
Gracias.
¿Qué tal va?
Paula, la policía quiere...
- Menudo país, ¿eh? - Sí.
Vamos a tomarnos un descanso.
Vamos a relajarnos un momento.
¿Me das un suéter?
- Sí, claro. - ¿Sí?
- ¿Es Paula Anderson? - Sí.
Soy el inspector Sipowicz. Este es el inspector Simone.
¿Qué sucede?
¿Conoce a Raymond Martarano Junior?
- Sí. - ¿Cuándo lo vio por última vez?
Salimos juntos anoche y yo hoy tenía trabajo.
¿Lo dejó en su piso?
¿Qué sucede?
Lo han asesinado esta mañana delante de su casa.
Su vecina de abajo murió por una bala perdida.
¿Qué vecina?
La señora Savino
No sé nada del tema.
¿Por qué no nos acompaña a comisaría?
Vamos a estudiar los antecedentes.
- Estoy trabajando. - Ahora ya no.
Ahora va a venir con nosotros a comisaría.
Vístase y ya está, Paula.
De acuerdo.
- ¿Señora Davis? - Sí.
Soy Adrienne Lesniak. ¿Quería hablar con un inspector?
Sí.
¿No hay un inspector hombre con el que pueda hablar?
Soy la inspectora que está disponible ahora, señora Davis.
¿Por qué no me dice a qué ha venido?
No puedo entretenerme. Trabajo.
¿Por qué quiere hablar con un inspector, señora Davis?
Bueno...
me preguntaba si alguien...
un policía o algo...
- podría hablar con mi marido. - ¿Sobre qué?
Bueno, nuestra hija tiene 14 años.
¿Y?
Desde muy pequeña,
Arthur la acompañaba cuando rezaba.
Y...
se pasaba 20 minutos o así en su cuarto.
Y...
hace unos tres años...
empezó a cerrar la puerta y...
a quedarse ahí.
¿Cuánto tiempo?
Ya no viene a nuestra cama.
Ya no duerme conmigo. Duerme con ella.
No sé qué pasa ahí dentro.
¿Se lo ha preguntado?
No puedo hacer eso. Parecería que lo acuso.
¿Y su hija? ¿Qué dice?
No lo he hablado con ella.
¿Por qué no?
Aún es una niña.
Señora Davis, ¿cree que su marido abusa de su hija?
No. Yo no he dicho eso. Yo...
No lo sé seguro.
No podemos investigar si ni usted ni su hija denuncian un delito.
¿No puede ir alguien a hablar con él?
Señora Davis...
creo que necesita venir con su hija.
Yo...
Salí de casa sobre las seis de la mañana.
No desperté a Raymond. Le gusta dormir hasta tarde.
¿Le dijo si había quedado con alguien esta mañana?
- No. - ¿Conoce a sus amigos?
Bueno, no sé si los llamaría amigos.
Conozco a algunos de sus socios, pero...
- No. ¿Amigos? Últimamente no. - ¿Y eso?
No lo sé.
Raymond no hablaba del tema. Solo sé que no se llevaban bien.
¿Quiénes eran sus socios?
Al único al que conocía era a Jerry Littman.
Era un intermediario.
Trajes de novia Heather's Heavenly.
Hice su desfile de otoño.
Así conocí a Raymond. Intentaba ligar con las modelos
¿Sí?
¿Se le ocurre alguien más con quién se llevara mal Raymond?
No lo sé.
No llevábamos mucho tiempo juntos.
Ni siquiera conozco a su familia.
A ver, ya saben quiénes son.
¿Quiénes?
Anda ya.
Su padre es un mafioso.
- ¿Cómo lo sabe? - Raymond presumía.
¿Y no le molestaba?
No. ¿Por qué iba a molestarme?
Ya sabe cómo son. Les gusta gastarse el dinero.
Cada vez que íbamos a un bar nos trataban como a reyes.
Antes de llegar a la mesa,
Raymond repartía 50 dólares sin darle importancia.
¿Le dijo si tenía miedo de alguien?
No.
Raymond jamás diría delante de mí que le tenía miedo a alguien.
No era su estilo.
Aparte de Raymond, ¿sale con alguien más, Paula?
Trabajo 12 horas al día. Llego a casa agotada.
Estoy muerta. ¿Puedo irme a casa?
No. Siéntese y relájese un ratito, ¿vale?
¿Podemos traerle algo? ¿Café, un refresco o algo así?
Sí. Una Coca-Cola light.
- Está bien. - ¿Me pueden traer algo de comer?
¿Yogur, ensalada?
Sí. Hay una tienda aquí al lado, ¿no?
Iré dando un paseo y le traigo un yogur.
¿Crees que tiene otro novio?
Quizá nos lo diga cuando haya comido.
¿Qué significa eso? ¿Voy demasiado lento?
No suelo darles de comer hasta que nos dan algo ellos.
Bueno, cada uno tenemos nuestro estilo.
El abogado de Raymond Martarano está aquí.
Hablad con él uno de los dos. Crimen Organizado está en mi despacho.
Mira, Andy. Trabajaste mucho tiempo con tu anterior compañero.
Tú y yo no tenemos por qué pensar lo mismo.
Sí, yo le habría metido más miedo con los italianos.
Es mejor que coopere con nosotros a que le peguen una paliza.
Como tú dices, cada uno tiene su estilo.
Me estaba dejando margen. Si tiene otro novio,
quizá no le guste que le peguen.
Es una forma de hacerlo.
- Espero que no seas muy sensible. - ¿Sensible? Normalmente no.
Encárgate del abogado y yo voy a por el yogur.
Soy el inspector Sipowicz.
Philip Fox, abogado de Raymond Martarano.
- ¿Podemos hablar en algún sitio? - Aquí mismo.
De acuerdo, inspector. No lo convirtamos en un enfrentamiento.
Solo le pido a la policía pruebas sólidas
para que el señor Martarano pueda comprender la tragedia.
Si es posible, me gustaría hablar con el señor Martarano
y aclarar algunas cosas.
Está de luto. No puede hablar con usted.
De acuerdo.
Dígale al señor Martarano
que a Raymond Junior le dispararon saliendo de un edificio.
Uno de las balas rebotó y mató a una señora de 82 años.
Dígale que estamos en fase preliminar
de la investigación. Le mantendremos informado.
Mire, inspector Sipowicz.
Tiene prejuicios contra Raymond Martarano,
pero es un padre que ha perdido a su hijo mayor.
Abogado Fox, ¿quiere que le dé nombres
para que su cliente pueda ir a por ellos y matar a otro inocente?
Dígale al señor Martarano que le acompaño en el sentimiento
y que colaboraremos con él tanto como él con nosotros.
- Informaré de esta conversación. - Y yo vuelvo al trabajo.
- ¿Señorita Savino? - Sí.
Inspector Simone.
Sí. Le he visto esta mañana.
He venido a ver si había noticias
y quizá a darle algo de información.
¿Por qué no nos sentamos? ¿Qué información?
Cuando se fue, recordé algunas cosas que podrían ayudar.
Recordé algo que me dijo mi madre el día anterior.
Había visto una camioneta negra que no solía aparcar por la zona
y que estuvo allí dos o más veces la semana pasada.
¿Me entiende?
Quizá mi madre viera algo relacionado con esa camioneta
o con la gente implicada.
Quizá fueron ellos.
Esta mañana, cuando salí, estaba ahí.
Una camioneta negra con las lunas tintadas
para que nadie vea qué hay dentro.
Una camioneta negra. Lunas tintadas. ¿Delante y detrás?
Solo detrás. Apunté la matrícula.
Sepa, señorita Savino,
que es poco probable que tenga relación,
pero lo comprobaremos.
¿Debería hacerle una foto?
Creo que tenemos lo que necesitamos.
Cuando más quieres a alguien, más difícil
es entender que ya no están.
Sé que quizá fuera un accidente.
Nada más que eso. Me lo digo a mí misma.
Pero luego pienso...
¿cuántas madres mueren por disparos accidentales?
- No tiene sentido. - Pues no.
- Siento haberle hecho perder el tiempo. - En absoluto. Tiene mi tarjeta.
¿Cómo? ¿Debería haberlo llamado?
No. Solo le recuerdo que la tiene.
Llámeme cuando quiera.
Claro. Gracias.
Inspector, con tanto jaleo, no nos hemos saludado.
- Bobby Simone. - Donna Abandando.
- Encantado. - Un placer.
Sí. Gracias.
Jerry Littman con doble T dice que Ray Junior era un pringado.
Lo engañó con un dinero con el que iban a hacer negocio,
pero Ray era tan encantador y se lo pasaron tan bien
con las chatis y las drogas que Jerry no podía guardarle rencor.
- ¿Y qué dijo de Paula? - Trabajaba de modelo para él.
Es de Elizabeth, Nueva Jersey.
Antes de Raymond, salía con un tipo que carga ladrillos.
Fue a la tienda de Littman
con cemento en los zapatos. Vámonos.
¿Te dijo cómo se llamaba?
Dice que Paula y él iban muy en serio.
Escucha...
me alegro de que estés considerando al novio.
- ¿Qué tal está, Paula? - De maravilla, gracias.
- Tengo el yogur. - ¿Cuándo podré irme?
Ya no tardará mucho, ¿no?
Mire, si tienen preguntas, adelante.
Me estoy volviendo loca aquí dentro.
¿Qué pasa?
Pasa, Paula, que no la creo.
Eso pasa.
Bueno, no entiendo qué dice.
¿Dice que no se cree que saliera con Raymond?
No, ya lo he oído.
Me ha contado lo de las discotecas
y que los trataban como a reyes.
Luego nos enteramos que es de Elizabeth, Nueva Jersey.
¿Y?
¿Qué se supone que significa?
Todos somos de algún sitio, ¿no?
- ¿Vuelve cada fin de semana? - Mi familia está allí.
¿Solo su familia?
No juegue conmigo, ¿vale?
Si vamos allí y preguntamos,
¿nos enteraremos de algo más?
No hay nada más.
Estuve años allí mirando el otro lado del río
y quise venir aquí. Y estar con Raymond.
No me diga que él no me importaba.
Ojalá siguiera vivo.
Está bien, Paula. Escúcheme.
Al que hizo esto no solo lo buscamos nosotros.
¿Me entiende?
¿La familia de Raymond?
El que lo hizo estaría más seguro con nosotros
que por las calles.
Si es alguien que le importa...
Es alguien que le importa, ¿verdad?
Verá, lo entiendo.
Si fuera yo, quizá haría lo mismo.
Quiero que piense una cosa.
Quiero que piense en la situación de esa persona.
Alguien lo va a encontrar.
Y...
¿Irá a la cárcel?
No. Eso no lo sabe nadie todavía.
No conocemos las circunstancias.
Si Raymond tenía un arma y lo amenazó,
lo cambiaría todo.
¿Quién es su novio, Paula?
A ver. Sé que lo quiere. Está intentando protegerlo.
Lo respeto.
Pero lo que está haciendo no lo ayuda.
Va a conseguir que lo maten.
No es culpa suya.
Es culpa mía.
Fue por lo que yo hago.
Se llama Paddy Perkins.
Puedo decirles dónde trabaja.
Bien.
- ¡Hola! - Hola.
Buscamos a Paddy Perkins.
Es engrasador. Está por allí.
- Necesitan casco para ir allí. - Sí, vale.
- ¿Es Paddy? - No.
¡Eh! ¿Está Paddy?
Sí, soy yo.
¿Tiene un momento?
Tiene que venir con nosotros, Paddy.
¿Qué sucede?
Su nombre ha aparecido en una investigación.
Venga a la comisaría con nosotros y lo aclaramos todo.
Vamos.
¿Todo bien, Paddy?
Son policías y quieren que vaya con ellos.
- ¿Qué quieres hacer? - ¿Estás escribiendo un libro?
No pasa nada. Iré con ellos.
Conozco la ley.
Si no tienen orden, no vayas.
Paddy está cooperando.
No se meta. Nadie le ha preguntado nada.
Sí, bueno, trabajo con él. Lo informo de sus derechos.
¿Sí? ¿Y sus derechos de que le den una patada en el culo,
le detengan y acabe en el juzgado de guardia? ¿Los quiere?
Vamos.
No pasa nada.
Ya me parecía.
Vamos.
Allison, tu madre nos dijo esta mañana
que pasan cosas en tu casa.
No sé por qué vino ni por qué me ha traído aquí.
Dice que tu padre duerme contigo en tu cuarto.
¿Tu padre tiene relaciones contigo, Allison?
¿No tengo derecho a un abogado o algo?
Nadie te acusa de nada.
Si alguien ha hecho algo malo, es tu padre.
Mi madre miente.
¿Por qué mentiría sobre algo así?
No lo sé, pero no es verdad.
¿Tu padre tiene relaciones contigo?
No.
¿Por qué no traemos a tu madre?
¿Allison?
¿Por qué no traemos a tu madre?
Vale.
¿Puede entrar un segundo, señora Davis?
Siéntese.
Allison dice que su padre no ha tenido relaciones con ella.
¿Cómo has podido hacer esto?
Tengo que hacerlo. No puede seguir así.
Sabes lo que harán. Se me llevarán.
Allison, eso no es verdad.
No puede seguir así, Allison.
No puedo vivir así.
No puedes obligarme a decir nada.
Métanme en la cárcel, pero no diré nada.
Cariño, por favor, solo quiero ayudarte.
No.
No tengo miedo. Iré a la cárcel.
Allison, no vas a ir a la cárcel.
Pero no puedes seguir ocultándolo.
Tenemos que hacer algo al respecto. ¿Quieres que pare?
Dime qué te hace.
Me toca.
- Y me enseñó a tocarlo. - Dios mío.
¿Qué podía hacer yo?
Es mi padre.
¿Cuándo empezó?
No lo sé exactamente. Antes de tener la regla.
Cuando empezó a dormir contigo, ¿qué hacía?
De todo.
Ya sabe. Todo.
Siéntese.
¿Estoy detenido?
No, no está detenido.
¿Cuándo volveré al trabajo?
¿De qué va esto? Estoy perdiendo dinero.
Paddy, ¿dónde estaba hoy entre las 6:30 y las 8:00 de la mañana?
Eso es fácil. Estaba sentado en un atasco.
¿Iba alguien con usted?
No. Pero puede preguntarle a Tommy Doyle.
Es engrasador en mi equipo. También llegó tarde.
Sí, de acuerdo. Hablaremos con él.
Paddy, hemos hablado con Paula.
- ¿Paula Anderson? - Sí.
¿Qué? ¿Tiene algún problema?
Mataron a un tal Raymond Martarano delante de su casa.
- ¿Ella está bien? - Sí, está bien.
¿Alguna vez le ha mencionado a Raymond Martarano?
No. No la veo muy a menudo desde que se fue de Elizabeth.
Nos dio la impresión de que ustedes dos eran muy amigos.
¿Sí? Lo fuimos, sí.
¿Sabía que llevaba tres meses saliendo con Raymond?
No lo sabía.
Supongo que ya no sé lo que hace
desde que se vino.
Martarano es de la mafia. Un auténtico deshecho.
Parece que lo pillaron.
Una mujer mayor vive en uno de los pisos
y estaba sentada en su ventana.
Le dio una bala perdida.
- ¿Se va a poner bien? - Está muerta.
Seguro que no querían matarla.
Hasta que sepamos por qué mataron al tipo,
tenemos que tratar ambas muertes como intencionales.
Pero sabemos que no fue así.
Yo no he disparado a nadie.
Paddy, tenemos que comprobar varias cosas.
¿Por qué no aprovecha
para pensar si puede ayudarnos con algo?
De acuerdo.
Alguien cambió las matrículas.
Nunca he tenido un accidente y nunca he estado en Albany.
Quizá sea un problema de papeleo. Por aquí.
No sé por qué no podíamos hacerlo por teléfono.
Necesitan una entrevista personal para el archivo.
Pase aquí.
La verdad, señor Davis,
no vamos a hablar de accidentes en Albany.
¿Qué dice?
Creo que sabe de qué vamos a hablar.
No tengo ni la más remota idea.
¿Me ha traído aquí con falsedades?
Siéntese.
Uno de nuestros inspectores tiene una denuncia contra usted
de su mujer e hija.
Es algo muy inquietante.
No doy crédito.
Mucha gente es muy sensible
con lo que su hija dice que ha hecho.
- Quiero hablar con Allison. - Suelen centrarse en el castigo.
En su caso, sería la cárcel.
- ¿Cárcel? - Eso es.
Bueno...
soy un hombre de familia.
Sé lo importante que es la familia.
Eso es cierto, sin duda.
Basado en lo que ha dicho su hija,
creo que su sinceridad
sería lo mejor para controlar la situación.
No lo sé.
Quizá debería hablar con un abogado.
Bueno, también puede hacer eso.
Si llega a manos del fiscal, ya no es cosa mía.
¿Cuál es la alternativa?
¿Terapia o algo así?
Bueno, necesitaría su ayuda con eso.
Tendría que hacer una declaración de corroboración.
Reconocer que hice algo.
Sí. Tendría que coincidir con lo que dijeron su mujer y su hija.
¿Qué dijeron?
Que pasaba las noches con su hija...
que la tocaba, la penetraba y demás.
De lo contrario, si hay contradicciones,
va a manos del fiscal.
Quiero a mi hija.
Nunca le haría daño.
¿Cree que podría optar a terapia?
En ese aspecto, lo mejor es que declare.
Mi familia...
lo es todo para mí.
Lo haré.
Está bien.
Vamos a tener que hacer el trámite.
Voy a leerle sus derechos y luego declarará.
- Tiene derecho a un abogado... - Conozco mis derechos.
No, déjeme terminar.
Tiene derecho a permanecer en silencio. Todo lo que diga...
Paddy, sé que es buen tío.
Creo que quiere hacer lo correcto
con los que perdieron a su madre.
Ya sabe por lo que están pasando.
¿Está listo para hacer lo correcto?
Paula y yo llevamos juntos desde los once años.
La quiero.
Los chavales se burlaban de mí porque la quiero tanto.
He estado ahorrando. Iba a comprar una casa en Rahway.
¿Cómo se enteró de lo de Raymond?
Un tío en Elizabeth.
Es electricista. Estaba en la séptima avenida.
Los vio y me lo contó.
No quería creérmelo.
Quería verlo por mí mismo.
Tengo dinero ahorrado. Iba a comprarnos una casa
con jardín en Rahway.
¿Esperó delante de su casa
- y lo vio salir? - Sí. Salió.
- Sí. - ¿Lo vio a usted?
- ¿Lo amenazó o algo así? - No.
Era la forma en que andaba el muy capullo.
Acababa de destrozarme la vida y estaba encantado.
Me vio. Le dije que quería hablar con él.
Me mandó a tomar por saco.
Le pedí que la dejara en paz. Seguramente ni siquiera la quiere.
Vio que tenía una pistola.
- ¿La llevaba en la mano? - No, en el cinturón.
Vino a por mí. Levantó la mano.
¿Forcejearon?
La verdad es que no.
Hacía ruiditos cada vez que le daban las balas.
Siento lo de la señora.
¿Un descanso?
Luego hablamos con el fiscal.
Claro.
En su declaración,
si recuerda que forcejearon por la pistola,
si le vuelve a la memoria, no olvide decirlo.
Una cosa.
¿Creen que podría ver a Paula?
Solo quiero decirle...
- Solo quiero verla. - Intentaremos arreglarlo.
- Voy a por el visto bueno del teniente. - Intenta ayudarlo.
Quiere hacer manitas con su novia.
- No lo pierdas de vista. - Teniente.
- Sí. - El chaval de la sala dos
ha confesado. Ha sido él.
¿Es satisfactorio?
Sí.
Con esto bastará.
Levántese.
Señor Davis,
queda usted detenido.
¿Esto es otro trámite?
Sí.
Es el trámite que lo mete en la cárcel.
¿Qué dice?
Me prometió que me libraría con terapia.
Alguien tomará esa decisión. Yo lo tengo que detener.
Me mintió.
Me prometió que, si declaraba, no iría a la cárcel.
Dije que era su mejor opción.
Es el fiscal el que decide.
Si quiere mi opinión,
espero que lo encierren, hijo de puta enfermo.
¿Tendrá que volver a declarar?
No. Se acabó por hoy. Tendrán noticias del fiscal.
¡Cabrón!
- Miriam. - Vamos, señora Davis. No le haga caso.
- Allison, recuerda lo que te dijo papá. - Ni le dirijas la palabra.
Va a prisión. Señora Davis, vamos dentro.
Recuerda lo que te dijo papá.
Hola, Paula.
Aquí estamos, ¿eh?
Sí.
Ha sido muy repentino.
Se acabó.
Lo siento mucho.
Siento haberte hecho daño.
No me odies, ¿vale? Intenta no odiarme.
¿Odiarte?
No podría odiarte jamás.
No puedo hacerlo. Tú...
Eso ya lo sabes.
¿No lo sabes?
Claro, tienes que saberlo.
Tienes que saberlo.
¿Nos vemos luego?
Sí, te veo en Georgetti's. Quiere invitarnos a cerveza.
Parece buen tío.
¿Quieres invitarlo a cenar?
Trabajo con él. No quiero adoptarlo.
- Nos vemos. - Sí.
- Andy está fuera ya. - Vamos.
- Buen trabajo. - Gracias, teniente.
Suerte que te di la formación.
¿Siempre está esto tan tranquilo?
- Buenas noches. - Sí.
- ¿Preparado? - Sí.
BAR - RESTAURANTE
Y un refresco.
- Gracias, Bobby. - Sí. Muchas gracias.
Gracias por esta bienvenida.
Bueno...
cría palomas.
- ¿En serio? - De carreras.
Llevo volándolas desde niño.
¿Qué límite hay?
O sea, ¿qué es lo más lejos que pueden ir sin perderse?
Las he hecho volver de 800 kilómetros.
¡Menudo entrenador!
No es entrenamiento. Lo llevan dentro.
Tenía diez pájaros y me los llevé a Maine.
Volví a casa. Una hora después,
estaba en la azotea viéndolos llegar.
Volvieron todos.
Yo crío peces.
¿En serio?
Sí. Es la gran afición de Andy.
Tropicales de agua salada.
No entiendo esa afición.
Tengo amigos que crían palomas, pero...
Tengo una pareja de peces payaso. Han puesto huevos.
Por las mañanas, mientras me tomo café, el macho
limpia los huevos con la boca. Sin romper ni uno.
Durante el día, mientras trabajo,
la hembra y él protegen el nido.
Hacen pasar el agua sobre los huevos.
Son peces implicados.
¿Se ve algo así con las palomas?
Son buenos padres.
- Tengo que irme. - Yo también.
- Gracias por la cerveza, Bobby. - Eso es.
¿Nos vemos mañana?
Nos vemos.
Sí, que vaya bien.
- Buenas noches, Dave. - Buenas noches, chicos.
Me siento bien de vuelta a la calle, Andy.
La echaba mucho de menos.
¿Por qué aceptaste el trabajo anterior?
¿Para medrar?
Necesitaba algo con horas más normales.
Tenía problemas en casa.
Mi mujer tenía cáncer de pecho.
Murió el año pasado.
Tuvo que ser duro.
Lo siento.
He quedado con una amiga para cenar.
¿Quieres venir?
Gracias, Andy. No. ¿Sabes qué?
Voy a volver a hacer los informes del caso.
No te diré yo que no.
- ¿Nos vemos mañana? - Sí.
He preferido hacer mi papeleo.
Claro.
Esto es
comida griega de un sitio griego.
- Esos rollitos de hoja de parra. - Dolma.
Los ha recogido Sylvia. La fiscal que te he presentado.
Gracias.
Sí. Fue idea suya.
Voy por la mitad de los interrogatorios.
Vamos a dividirnos lo que queda, ¿vale?
No veo nada sin gafas.
Es el papeleo.
Sí. Solo las uso para leer.
Subtítulos: Aida López Estudillo
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