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Apuntes Sobre Ciudades Y Vestimentas
Vives donde sea que vivas, trabajas en lo que sea que trabajes,
hablas como sea que hables, comes lo que sea que comas,
te pones la ropa que sea que te pongas, miras las im�genes que sea que mires...
Est�s viviendo como puedes, eres quien sea que seas.
"Identidad"... de una persona, de una cosa, de un lugar.
"Identidad". La palabra misma me da escalofr�os.
Suena a calma, comodidad, satisfacci�n. �Qu� es la identidad?
�Saber a d�nde perteneces? �Conocer tu propio valor?
�Saber qui�n eres? �C�mo se reconoce la identidad?
Creamos una imagen de nosotros mismos, tratamos de parecernos a esa imagen...
�Es eso a lo que llamamos identidad?
�La concordancia entre la imagen que hemos creado de nosotros mismos
y nosotros mismos? �Qui�n es ese "nosotros mismos"?
Vivimos en las ciudades, las ciudades viven en nosotros... el tiempo pasa.
Nos mudamos de una ciudad a otra, de un pa�s a otro.
Cambiamos de idioma, cambiamos de costumbres, cambiamos de opiniones,
cambiamos de ropa, cambiamos todo. Todo cambia. Y r�pido.
La im�genes, por sobre todo, cambian cada vez m�s r�pido,
y se han ido multiplicando a una velocidad infernal
desde la explosi�n que desencadenaron las im�genes electr�nicas.
Las mismas im�genes que ahora est�n reemplazando a la fotograf�a.
Aprendimos a confiar en las im�genes fotogr�ficas.
�Podremos confiar en la imagen electr�nica?
Con la pintura la cosa era simple.
El original era �nico, y cada copia era una copia, una falsificaci�n.
Con la fotograf�a y despu�s el cine, empez� a complicarse.
El original era un negativo, sin una copia no exist�a.
Todo lo contrario: cada copia era el original.
Pero ahora, con la imagen electr�nica y pronto la digital,
no hay m�s negativo ni positivo.
La misma noci�n de "original" est� obsoleta.
Todo es copia. Todas las distinciones se han vuelto arbitrarias.
No es raro entonces que la idea de identidad se encuentre en tal estado de fragilidad.
La identidad est� "out". Pasada de moda... exactamente.
Entonces, �qu� es lo que est� en boga, sino la moda misma?
Por definici�n, la Moda siempre est� de moda.
La Identidad y la Moda, �son contradictorias?
Moda... no s� nada de eso...
al menos eso fue lo primero que pens� cuando el centro Georges Pompidou de Paris
me pidi� que hiciera un corto acerca del mundo de la Moda.
"El mundo de la Moda". A mi me interesa el mundo, no la Moda.
Pero, quiz�s me apresur� mucho al despreciar la moda.
�Por qu� no examinarla como cualquier otra industria? Como el cine, por ejemplo.
Quiz�s la moda y el cine tienen algo en com�n. Y adem�s�
esta pel�cula me dar�a la oportunidad de conocer a alguien
que ya hab�a despertado mi curiosidad; alguien que trabajaba en Tokio.
A veces hacer cine tendr�a que ser una forma de vida.
Como salir a caminar, leer el diario, comer, tomar apuntes, manejar un auto,
o filmar esta pel�cula, por ejemplo, d�a a d�a, guiado s�lo por la propia curiosidad.
Un cuaderno sobre ropa y ciudades.
�Qu� ciudades te gustan, Yohji?
�Qu� ciudades?... me gustan las ciudades grandes.
M�s que japon�s, me siento de Tokio, que es donde nac�.
Lo siento m�s de esa manera.
Mucha gente de mi generaci�n, nacida en Tokio o en cualquier otra gran ciudad,
no siente que es parte de una naci�n.
Me gusta esta sensaci�n...
de irresponsabilidad.
�Por qu� me gusta Par�s?
�C�mo lo digo?...
Porque es medio ca�tica. La gente no se hace l�o por las cosas.
Me gusta esa clase de ciudad.
Me gusta mucho el aire ac�.
Siempre est� fresco. Me da escozor en las mejillas.
Me gusta caminar en ese aire
Cuando me preguntan que ciudades me gustan, contesto Par�s y Tokio.
- �Apostamos? - �Rompes t�?
Rompo yo. �Apostamos?
- �Cu�nto? - Lo que quieras.
- Un partido... - Un partido... 50 francos
Mi primer encuentro con Y. Yamamoto, fue, en cierto modo, una experiencia de identidad
Me compr� un saco y una camisa.
Conocen la sensaci�n: te pones ropa nueva, te miras en el espejo,
est�s contento y entusiasmado con tu nueva piel.
Pero con esta camisa y este saco fue diferente.
Desde el primer momento eran nuevas y viejas al mismo tiempo.
En el espejo me vi a m�, por supuesto, pero mejorado.
M�s "yo" que antes. Y tuve la sensaci�n m�s extra�a:
Estaba vistiendo - si, no tengo manera mejor de decirlo -
estaba vistiendo la camisa en si misma y el saco en si mismo
y dentro de la ropa, estaba yo mismo.
Me sent�a protegido como un caballero en su armadura...
�por qu�? �por un saco y una camisa?
En la etiqueta dec�a: Yohji Yamamoto.
�Qui�n era �l? �Qu� secreto hab�a descubierto �ste tal Yamamoto?
�Una forma? �Un corte? �Una tela?
Nada de esto pod�a explicar lo que sent�a.
Ven�a de m�s lejos, de un lugar m�s profundo.
Este saco me record� mi infancia y a mi padre, como si la esencia de esta memoria
hubiera cosida en la prenda. No en los detalles, sino tejida en la tela misma.
El saco era una traducci�n directa de este sentimiento
y expresaba "Padre" mejor que las palabras.
�Qu� sab�a Yamamoto de m�... y de toda la gente?
Hacer ropa siempre implica pensar en la gente.
Siempre pienso en la gente con la que hablo, con la que me encuentro.
Entonces, �ste es mi inter�s b�sico.
�Qu� est�n pensando? �qu� est�s haciendo?
�C�mo est�s viviendo tu vida?
S�lo entonces puedo acercarme haciendo ropa para ti, para ellos
Entonces, por el momento, siento que la moda, la ropa, para m�, es...
Quiz�s he estado trabajando en la misma...
filosof�a por alrededor de quince a�os,
as� que creo que lo logr�.
Creo que siempre he cantado mi propia canci�n.
�Por qu� y c�mo me gusta la gente?
�ltimamente empec� a apreciar las debilidades y defectos de la gente
Me parece que es en ellos que se expresa la esencia de las personas.
Pero vivo y trabajo y trato de transmitir algo.
Quiero comunicarle cosas concretas a la gente.
No estoy seguro de si amo a la gente.
Probablemente porque no quiero sentirme responsable por ellos
Ciertamente, si tratas de expresar algo, lo haces porque quieres ser comprendido.
Pero a veces no me importa si nadie me comprende.
La oficina de Yohji en Tokio estaba llena de fotos e im�genes
pegadas en la pared y esparcidas sobre su mesa de trabajo
Y los estantes estaban llenos de libros de fotos,
entre los que descubr� uno que conoc�a y que atesoro tanto como �l.
"Hombres del siglo XX" de August Sander.
Siento especial curiosidad por sus caras,
por sus carreras, sus vidas, sus negocios.
Tienen las caras exactas para sus ocupaciones, me parece.
As� que admiro sus caras.
Y la ropa.
Por ejemplo,
cuando veo a la gente en las calles,
en la ciudad moderna, muchas veces no podemos darnos cuenta
qu� profesi�n tienen y todos se ven iguales para mi.
Pero, en esta �poca la gente se ve�a de acuerdo a su profesi�n
y a su formaci�n, as� que �stas eran como su tarjeta de presentaci�n.
Quiero decir, sus caras eran su tarjeta de presentaci�n.
Cuando miro estas caras...
�Tambi�n sus ropas?
S�. Su ropa claramente representa sus trabajos y sus vidas
As� que lo disfruto.
Primero miro sus caras y sus ropas y me imagino sus profesiones.
Despu�s lo leo...
y contrasto lo que me he imaginado.
A veces es correcto, a veces me equivoco
Pero igual es muy divertido pensar en eso.
Me encanta �sta.
Me encanta como se ordenan los pliegues de sus camisa y el material es muy hermoso.
Creo que esta "Foto de Joven Gitano" era la favorita de Yohji.
No s�lo por su vestimenta sino por la mirada felina en sus ojos
y la manera en que se pone la mano en el bolsillo.
Tokio est� muy lejos de Europa.
Hace s�lo un siglo que la ropa Europa fue aceptada aqu�.
Si en mi primer encuentro con Yohji me asombr� la historia
que encerraban una camisa y un saco y la protecci�n que me brindaron,
me sorprendi� a�n m�s ver el efecto de su trabajo en Solbeig.
Desde hac�a ya un tiempo que ella hab�a estado vistiendo dise�os de Yohji
y parec�an haberla transformado.
Como si desliz�ndose dentro de esos vestidos,
ella se hubiese deslizado dentro de un nuevo papel en una obra completamente nueva.
As� que cuando fui a Tokio a filmar a Yohji en su estudio,
cuando estaba haciendo las pruebas para su nueva colecci�n de verano,
sent�a mucha curiosidad por su rapport con las mujeres.
Cuando empiezo mi colecci�n,
primero pienso en la imagen de los europeos,
no en la imagen de los japoneses.
Porque...
respecto a las proporciones del ser humano,
necesito hacer peque�as diferencias al dise�ar ropa.
Antes, yo no era as�. Siempre pensaba en las proporciones de la mujer japonesa,
que son muy diferentes de las proporciones de la mujer europea
Pero ahora lo hago as�.
Pienso para las europeas primero.
Despu�s de esa colecci�n, puedo adaptar mi idea a las proporciones de las japonesas.
Quiero decir...
cambio las proporciones para los japoneses.
As� que hago exactamente lo contrario que hace diez a�os.
Pero supongo que no es solo el cuerpo lo que es diferente...
tambi�n habr� diferentes emociones...
Si, eso creo.
Una mujer viviendo en Par�s, probablemente...
pasa su d�a diferente que una japonesa.
No probablemente. Seguro que hace cosas diferentes, piensa diferente.
Cuando no entiendes el arte de otra persona,
en general, las primeras preguntas son muy simples.
�D�nde empieza tu trabajo? �Cu�les son tus primeros pasos?
Empiezo con la tela, el material, el tacto.
Despu�s paso a las formas.
Porque...
es como...
No s� cual sostiene a cual.
Quiz�s algunas formas requieren cierto material
o un cierto material requiera la forma adecuada para �l.
No se cual viene primero,
y cual viene despu�s, pero quiz�s para mi el tacto viene primero.
Despu�s de tener el material, empiezo a imaginar la forma...
Forma y material. El mismo viejo dilema, el mismo ritual que en cualquier otro arte.
Dar un paso atr�s, mirar, acercarse de nuevo, agarrar, tantear, dudar,
una repentina actividad y, luego, otra larga pausa.
Despu�s de un tiempo, empec� a ver una cierta paradoja en el trabajo de Yohji.
Lo que �l crea es necesariamente ef�mero,
v�ctima del consumo inmediato y voraz, que es la regla de su juego.
Despu�s de todo, la moda es sobre el aqu� y ahora.
S�lo lidia con el hoy, nunca con el ayer.
Pero, a la vez, Yohji estaba inspirado por las fotos de otro tiempo,
por la carga de trabajo de una era cuando la gente viv�a a otro ritmo,
y cuando el trabajo ten�a un sentido diferente de la dignidad.
As� que me parec�a que Yohji se expresaba simult�neamente en dos lenguajes.
Tocaba dos instrumentos a la vez:
lo fluido y lo s�lido, lo fugaz y lo permanente, lo fugitivo y lo estable.
Por momentos me siento...
muy extra�o, pero creo que tengo t�cnicas para eso.
Quiero decir, tengo t�cnicas para satisfacer estos dos elementos.
Saber qu� cosas tienen que ser nuevas,
qu� cosas tienen que ser...
cl�sicas, para siempre.
Creo que encontr� un m�todo para lograr eso en la moda.
Es muy raro, pero se siente como...
quiz�s tengo mucha experiencia en eso.
Como un monstruo que muerde de los dos.
Yo tambi�n me sent� como un monstruo haciendo esta pel�cula
Trabajando, como �l, en dos lenguajes diferentes,
usando dos sistemas esencialmente diferentes.
Detr�s de mi peque�a c�mara de cine de 35 mm,
sent�a como que estaba manipulando algo antiguo, o quiz� cl�sico.
S�, esa es la palabra.
Como mi c�mara s�lo acepta bobinas de 30 metros de pel�cula,
estaba obligado a recargar cada 60 segundos
Por eso me encontr� m�s a menudo detr�s de mi videoc�mara,
que estaba siempre lista y me permit�a capturar el trabajo de Yohji en tiempo real.
Su lenguaje no era cl�sico, sino eficiente y pr�ctico.
Las im�genes de video a veces incluso parec�an m�s exactas,
como si comprendieran mejor el fen�meno frente a la lente,
como si tuvieran una cierta afinidad con la Moda.
Creo que a veces...
si encuentras algo muy bonito en tu colecci�n,
no sientes que lo hayas hecho t�.
Te parece que alguien te lo dio.
Porque uno espera...
siempre estoy esperando que algo venga.
Mi peque�a y vieja IMO
Hay que enrollarla a mano y suena como una m�quina de coser.
Ella tambi�n sabe de esperas.
Cay� la noche. Yohji no par� de trabajar ni por un segundo.
Un vestido segu�a al otro.
M�s tarde, la mayor�a de ellos todos ser�an hechos de telas negras.
Le pregunt� que significaba el negro para �l.
Hablando del dise�o ropa, para mi el negro es bastante simple.
Porque siempre quiero hacer simplemente una silueta, una forma.
As� que no necesitas ning�n color
Para mi es s�lo una textura.
Por ejemplo, cuando las cosas son de colores...
me recuerdan...
muchos sentimientos, emociones,
que me molestan mucho.
As� que cuando quiero crear una nueva forma,
entonces siempre recurro al negro, porque...
cuando es blanco o cuando no est� te�ido, cuando est� al natural,
tambi�n tiene significado y no me gusta ese significado.
As� que a veces el negro es...
la conclusi�n del color,
porque mezclando y mezclando, todo se vuelve negro.
Estoy bastante interesado en eso, porque...
Para mi es como...
ya te cont�, como poner todo en un caldero... poner todo en negro
y olvidarlo.
Cuando usas el negro de esa manera, el resultado es como...
si agarraras algo fuertemente.
Es un sentimiento medio hist�rico.
Lentamente, casi a pesar m�o, empec� a apreciar el trabajo con una videoc�mara.
Con la IMO, siempre me sent�a un intruso. Causaba demasiada impresi�n.
La videoc�mara no impresionaba ni molestaba a nadie. Simplemente estaba ah�.
En el camino al patio del Louvre,
donde al d�a siguiente tendr�a lugar el desfile,
nos encontramos con una joven japonesa,
en el Pont-des-S�vres, vestida con ropa de Yohji.
En medio del caos de los ensayos, �l se manten�a imp�vido.
Si tienes un fuerte sentimiento respecto al material
puedes hacer un muy buen espect�culo, una buena colecci�n.
Pero si no lo tienes,
terminas "recolectando" un mont�n de ideas para hacer una "colecci�n".
y no est�s seguro de una direcci�n firme en la que ir.
La "direcci�n". Nadie parec�a conocerla excepto Yohji.
Por lo menos, esa es la impresi�n que tuve en la atm�sfera ca�tica
del estudio parisino la noche anterior al espect�culo.
En realidad, se parec�a mucho
a una sala de edici�n cuando se est� terminando el primer corte
De hecho, eso es exactamente lo que Yohji hizo esa noche.
Estableci� un montaje
y una serie adecuada de escenas e im�genes para el espect�culo de ma�ana.
Antes estaba pensado que...
no hay un sentimiento de nacionalidad en mis dise�os.
Estoy convencido que las fronteras no existen.
As� que esto...
no es para los japoneses, no es para los franceses o americanos.
Entonces...
Mi ropa no debiera tener naci�n,
pero cuando vengo a Paris me doy cuenta
- soy forzado a darme cuenta - que soy japon�s.
Porque siempre se me dice:
"Est�s representando a todo Jap�n".
Y yo siempre defiendo mi idea:
"No, no estoy representando a todo Jap�n."
No soy muy japon�s por haber nacido en Jap�n.
Simplemente no represento el humor japon�s.
Esta batalla mental fue muy grande
�C�mo lidias con toda la presi�n de tu negocio y toda la competencia?
Nuestro negocio es muy competitivo porque es como...
es como...
correr una carrera para hacer el mejor negocio y tienes que ganar.
- Porque... - No hay un segundo lugar.
No. "Somos los mejores, somos los mejores." Siempre hablamos as�.
Y adem�s tienes que ser muy respetable, en el buen sentido de la palabra.
Porque cuando se trata de negocios a secas,
puedes hacer un gran negocio sin ning�n respeto.
Por eso, hay que saber manejarse bien entre el Negocio y el Respeto. Ambos.
T� tambi�n.
Si tienes una gran idea...
para tu pr�ximo desfile, �tienes que cuidar mucho el secreto?
No.
Puedo mostrar mis croquis, puedo mostrarle a la gente que telas voy a usar.
Porque el secreto no est� en esas cosas.
- �D�nde est�? - En las terminaciones.
As� que incluso si se pudiera robar un croquis,
no lo puedes cortar de la misma forma.
Es una...
experiencia t�cnica muy ensayada propia de cada compa��a.
As� que no lo puedes copiar.
- Cada uno tiene su propio lenguaje. - Eso creo
O sea que no temes que alguien se robe tu lenguaje.
No. Nadie puede hacer eso
A menudo, siento que reacciono como un ni�o,
porque me doy cuenta que cuando ten�a cuatro o cinco a�os
estaba rodeado de mujeres.
Porque mi madre era costurera y yo viv�a entre la ropa.
Entonces cuando volv�a del colegio...
siempre estaba rodeado de ropas.
De verdad, lo odiaba.
- �Tu padre no estaba? - No. Mi padre hab�a muerto.
�Muri�? �En la guerra?
No era un soldado profesional. Lo obligaron a enlistarse
Tuvo que ir a la guerra en contra de su voluntad... y muri�.
Sus compa�eros fueron prisioneros a Siberia.
Cuando leo las cartas que ellos escribieron y cuando pienso en mi padre muerto,
me doy cuenta que la guerra sigue hirviendo dentro de mi.
No hay posguerra para m�
Lo que ellos quer�an conseguir,
lo estoy haciendo yo por ellos.
Es un rol que me siento obligado a cumplir.
Todo lo que he logrado hasta ahora lo hice por accidente
La casualidad me ha llevado a hacerlo.
Cuando pienso sobre mi vida,
lo primero que me viene a la mente es que no estoy dando esta batalla s�lo.
Siento que es la continuaci�n de otra cosa.
Cuando visit� a Yohji en Tokio por segunda vez,
estaba preparando la reapertura de uno de sus locales.
Result� que la parte m�s dificultosa de este proceso era la firma.
Cuando tu firma se ha transformado en una marca registrada,
tienes que reproducir en este gesto singular, cada vez,
todo lo que eres.
Siento que mi compa��a no es as�,
conmigo parado en la cima de la monta�a,
sino que estoy parado ac� abajo.
As� que todo lo que puedo hacer es dejarla caer
o hacerla m�s peque�a, m�s f�cil de sujetar.
En japon�s, "Yamamoto" significa "al pie de la monta�a".
El objeto perfectamente sim�trico, incluso si es el ser humano,
no es bello para m�.
Todo debiera ser asim�trico.
Quiz�s me faltan algunas palabras en ingl�s, pero...
muchos conceptos importantes,
algunos valiosos conceptos sobre el ser humano como agraciado,
decente, cort�s, o gentil.
Todos ellos vienen de un balance asim�trico, creo yo.
As� que cuando una prenda tiene una forma sim�trica perfecta,
eso es... para mi es...
feo.
Porque no se perciben las manos del ser humano...
que sudaron para hacer esto...
porque si eres un ser humano no puedes hacer cosas perfectas.
Las cosas nos salen as�.
Eso me pone muy emotivo. y hace que me gusten.
As� que cuando hago algo levemente sim�trico,
al final siempre quiero romperlo, destruirlo un poco.
De repente, en las turbulentas calles de Tokio,
me di cuenta que una imagen v�lida de esta ciudad muy bien pod�a ser electr�nica
y no s�lo mis sagradas im�genes de celuloide.
En su propio lenguaje, la videoc�mara capturaba esta ciudad de manera apropiada.
Estaba aturdido.
El lenguaje de la im�genes no era exclusivo del cine.
�No era necesario, entonces, reevaluar todo?
�Todas las nociones de identidad, lenguaje, imagen, autor�a?
Quiz�s los autores del futuro eran los directores de comerciales o videoclips,
o los dise�adores de videojuegos y programas de computadora.
�Mierda!
�Y el cine?
Esta invenci�n del siglo XIX, hija de la Era Mec�nica,
este hermoso lenguaje de luz y movimiento, de mito e invenci�n,
que puede hablar de amor y odio, de guerra y paz, de vida y muerte...
�Qu� ser� de �l?
Y todos los artesanos detr�s de las c�maras, de las luces en la mesa de edici�n
�Tendr�an que desaprender todo?
�Habr� alguna vez un arte electr�nico, un artesano digital?
�Y ser� este nuevo lenguaje electr�nico capaz de mostrar a los hombres del siglo XX
como la c�mara fija de August Sander o la c�mara de cine de John Cassavettes?
Si pararas una temporada, �qu� pasar�a?
�Seguir�as existiendo como dise�ador?
No. Una vez que paras, entonces...
todo el mundo dice: "Est� acabado."
As� que no puedes parar.
Tenemos que seguir.
De otra manera estoy acabado.
�A�n estoy vivo!
�Sigues vivo?
No, est�s cocinado.
Pienso que los varones siempre viven en su imaginaci�n,
en sus conceptos,
sus ideas, en su pensamiento.
En cambio, las mujeres viven m�s en la realidad.
�No te parece?
Todas las mujeres que usan tacos altos, medias de seda...
con costura en la parte trasera...
cuando las conozco, siempre pienso...
que son mayores que yo.
A�n cuando yo soy un hombre mayor, pero ella me parece mayor.
Me parece severa y terrible.
Son los recuerdos de mi infancia.
As� que pienso que no tengo nada que hacer por ella cuando veo los tacos altos.
Si por alguna raz�n te tuvieras que dedicarte a otra cosa...
�a qu� otro negocio te dedicar�as?
Amo de casa.
Yo simplemente esperar�a en casa y mi mujer tendr�a que ir trabajar.
Yo s�lo ver�a televisi�n, leer�a libros,
y esperar�a que mi mujer volviera.
Es un trabajo.
Tienes que ser muy agradable, muy atento con ella.
En japon�s decimos "kimo". Una cuerda.
Es una profesi�n especial.
Hablamos de artesan�a y de la moral del artesano
para construir una silla aut�ntica, para dise�ar una camisa aut�ntica.
Es decir, para descubrir la esencia de la cosa
durante el proceso de fabricarla.
Me gusta tu idea.
Tenemos que hacer la silla aut�ntica, el saco y la camisa aut�ntica,
y, tal vez, ense�ar a mis asistentes d�nde est� el corte del hombro real
o d�nde est� el corte de las mangas.
D�nde est� el punto del doblez en la camisa.
Este es un abordaje elemental a una camisa.
Y podr�amos pasar horas...
disfrutando esta b�squeda.
De otra manera, no te puedes dedicar a la Moda.
Eso pienso.
As� que creo que a veces grito para mis adentros:
"No soy un dise�ador de modas soy un costurero.
As� que no me preguntes sobre las mujeres."
En otro estudio, con otras colaboradoras,
Yohji estaba haciendo los ajustes a su pr�xima colecci�n japonesa.
El mercado dom�stico
La atm�sfera era diferente. Esta vez estaba ense�ando.
Realmente era el maestro rodeado por sus alumnos.
Luego que me gradu� de la escuela de alta costura.
inmediatamente fui a Paris, a ver, a echar una mirada.
En ese momento, el verdadero nuevo movimiento
del pret-a-port�r estaba reci�n empezando.
Kenzo, Sonia Rykiel,
nombres realmente famosos.
Entonces cuando volv� a Tokio, a Jap�n
y empec� a ayudar en el negocio de mi madre
que hac�a vestidos para el vecindario,
simplemente estaba interesado en hacer algo con mis manos
Es tan agradable concentrarse en algo
y olvidarse del paso del tiempo;
de la ma�ana a la noche, te olvidas de todo,
porque est�s tan concentrado en cortar y hacer esto y hacer lo otro
As� que no tuve ninguna duda sobre esto. Fue muy simple para mi...
tomar �rdenes de los clientes,
cortar patrones y convertirlos en una prenda a medida.
Lleva al menos dos o tres semanas hacer una prenda para el cliente.
Y eso era muy agradable porque ya hab�a estudiado el cuerpo de la mujer
y el problema de la textura y las telas.
Un d�a hablamos del estilo y de c�mo puede presentar enormes dificultades
El estilo se puede transformar en una prisi�n
Una sala de espejos en la que solo puedes reflejarte e imitarte a ti mismo.
Yohji conoc�a bien este problema. Por supuesto hab�a ca�do en esa trampa.
Hab�a escapado de ella, dec�a,
en el momento en que aprendi� a aceptar su propio estilo.
De repente, la prisi�n se hab�a abierto dando lugar a una gran libertad, me dijo.
Eso es para mi un autor
Alguien que primeramente tiene algo que decir,
quien luego sabe expresarse con su propia voz
y que finalmente encuentra en si la fuerza y la insolencia necesaria
para convertirse en el guardi�n de su propia prisi�n y ya no el prisionero.
Esa fotograf�a de Jean Paul Sartre que estaba en el piso
la hab�a sacado Cartier-Bresson.
Lo que le interesaba a Yohji era s�lo el color.
El color del abrigo de Sartre.
�ste debe ser un libro que te gusta mirar...
Si, lo compr� cuando estaba en la secundaria.
Es una enciclopedia mundial. De la gente del mundo.
Y encontr� esta foto.
Gente trabajando en una f�brica muy grande.
No s� que clase de f�brica es, pero...
Mujeres encantadoras vistiendo guardapolvos para trabajar.
Una combinaci�n muy rara, pero se ven tan encantadoras.
No s�lo la ropa puede estar de moda.
Tambi�n los edificios pueden estar de moda.
o los autos, una m�sica de rock, relojes suizos, libros, pel�culas
La moda puede hacer que las cosas se muevan.
Yohji estaba trabajando en varias colecciones simult�neamente,
incluyendo su pr�xima para hombres.
�Era distinto el abordaje que para las mujeres?
No hay que hacer mucho esfuerzo para hacer ropa de hombres.
Me resulta bastante natural.
Dise�ar ropa de hombres es como decir:
"�Eh, dale! �Vamos!" Es bastante f�cil.
Es como hablar. Como hablar con un amigo, o un hermano.
�Qu� buscaba Yohji en estas viejas fotograf�as?
�Por qu� se rodeaba de ellas a�n cuando no ten�an conexi�n directa con su trabajo?
En ellas encuentro hombres y mujeres reales, seres humanos.
Seres humanos vistiendo...
Vistiendo la Realidad, vistiendo no la ropa sino la realidad.
En ellos est� mi ropa preferida.
Porque la gente no consume la ropa
La gente puede vivir la vida con esa ropa.
Esto me hace decir: "Quiero hacer algo como eso."
Por ejemplo...
A principios del siglo XIX, si nac�as en un pa�s pobre,
el invierno era realmente "invernal" para ti. Muy fr�o. As� que necesitabas...
un abrigo grueso. As� es la vida y la ropa de verdad.
Eso no es para la moda.
El abrigo es hermoso porque sientes tanto fr�o y...
no puedes vivir tu vida sin ese abrigo, por ejemplo.
Es como tu amigo, como tu familia.
Y yo siento muchos celos de eso.
Si la gente pudiera vestir mi ropa de esa manera yo ser�a muy feliz, porque...
Por ejemplo, cuando la ropa, el vestido o el saco o el abrigo
est� tirado en el piso o colgado en el ropero,
puedes reconocer: "Este es John", "Este es Tommy". As�.
�ste eres t�.
As� que en esta naci�n moderna...
por ejemplo, en Jap�n, toda la gente se considera muy rica
as� que piensan que pueden consumir todo.
Incluso piensan que consumen sus vidas.
Consumen todo.
Y no se dan cuenta del significado de los objetos,
como una piedra o un �rbol... todas las cosas.
Creen que se puede comprar todo y eso es muy triste.
As� que me hace muy feliz volver a las fotos de esos tiempos
cuando la gente no pod�a comprar de todo.
Cuando la gente estaba obligada a vivir simplemente.
Cuando era joven, hace unos 20 a�os, sent�a como si pudiera dise�ar el tiempo,
porque me gusta la ropa de segunda mano, las cosas usadas o viejas.
Si de verdad quieres sentir bien un material tienes que esperar como 10 a�os,
porque el algod�n est� vivo.
Eso lleva tiempo. Est�s dise�ando el tiempo.
As� que pensaba que si pod�a dise�ar el tiempo ser�a muy bueno.
Hablando en general,
no me interesa el futuro.
No creo en �l. No conf�o en el futuro.
No puedo trabajar "por el bien del futuro".
Yo siempre cargo mi pasado detr�s de m�.
Eso es todo lo que s�.
Eso es todo lo que comprendo.
Para expresarlo mejor, la gente que vive en el presente,
est� en una ventana entre el pasado y el futuro, tratando de balancearlos.
Pero, en mi caso, te tendr�a a decir que quiero envejecer r�pido,
terminar con esto lo m�s r�pido posible.
Para m� lo �nico que nos aguarda es el fin.
No veo ning�n nuevo comienzo en mi futuro.
Mi experiencia ha sido la de haber sido...
un hijo �nico, s�lo con mi madre.
As� que mi vida est� dedicada por completo a esta gran mujer.
Para ella, la sociedad, el mundo, es cosa de hombres.
Y yo tengo que protegerla...
en todo momento.
As� que cuando le presento mi ropa a las mujeres,
lo hago como dici�ndoles: "�Puedo ayudarte?"
As� que la misi�n estaba cumplida.
El show en Paris sali� bien.
Inmediatamente despu�s, todo el equipo volvi� al estudio
para ver juntos el video del show
Esa noche iban a salir juntos a celebrar
y al d�a siguiente volver�an todos juntos a Tokio
para empezar a trabajar en la nueva colecci�n.
Fue s�lo entonces, mirando a esas caras cansadas pero satisfechas,
que comprend� como el suave y delicado idioma de Yohji
pod�a sobrevivir en cada una de sus creaciones.
Esta gente, sus asistentes, su compa��a,
que a veces me recordaban un monasterio, eran sus traductores
Con toda su atenci�n, su cuidado, su fervor,
se aseguraban que la integridad del trabajo de Yohji permaneciera intacta.
Vigilaban que la dignidad de cada vestido, cada camisa, cada saco, se preservara
Dentro de un proceso de producci�n industrial,
ellos eran los �ngeles guardianes de un Autor.
As� que los mir� como si fueran un equipo de filmaci�n,
y Yohji, entre ellos, era un director filmando una pel�cula sin fin.
Sus im�genes no eran para ser mostradas en una pantalla
Si te sentaras a ver su pel�cula,
te encontrar�as en cambio frente a esa pantalla privada
en la que puede transformarse cualquier espejo que refleja tu imagen.
Ser capaz de mirar tu propio reflejo de tal manera
que puedas reconocer y aceptar tu propio cuerpo, tu apariencia,
tu historia, en resumen: a ti mismo.
Ese, me parece, es el gui�n continuo de la amistosa pel�cula de Yohji Yamamoto.
Del cuaderno de im�genes que fui recolectando durante un cierto tiempo
mientras observaba a Yohji trabajando,
me guard� mi preferida para el final.
En un momento privilegiado un ojo electr�nico
sorprendi� a estos �ngeles guardianes haciendo su trabajo.
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