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Es demasiado cerca. Vivo al lado.
Es el cuarto incendio en la manzana, pero nunca tan cerca.
Es de broma
Cuando me desperté, creí que me asfixiaba.
- Disculpe. -¿Has entrado ya?
Acabo de llegar.
- Hay un quemado en el sótano. -¿Quién vive ahí?
Se supone que nadie.
Al menos, eso dice el vecino.
Es ese de ahí.
- Se llama Paul Dunbar. -¿Este?
- Sí. - Señor Dunbar,
¿podemos hablar un momento?
¿Qué ha pasado?
Me despertó el humo y salí.
Salía de este sótano.
Por una ventana
- salía el humo. -¿Y la dueña?
Se mudó hace año y medio con su hijo a Queens. Ahora está vacío.
Si hay un cuerpo, no sé de quién es.
¿Vio movimiento, a alguien entrar o salir?
Nada. El hijo de la señora Krause viene cada dos meses.
-¿Nos da su dirección? - Voy a por ella.
Vamos dentro. Toma la dirección.
-¿Vale? - Sí.
Apesta a gasolina.
Señores.
-¿Qué tal, Vince? - Aguantando.
La han achicharrado.
-¿Es cinta americana? - Sí, en ojos y boca.
- No está atada. - Ya no, al menos.
No lleva joyas. Que la Científica
le cubra las manos.
No tiene la espalda quemada.
Mira esto.
-¿Qué? - Un tatuaje.
-¿Dónde? - Aquí. Un unicornio azul.
Eso significa algo.
-¿Qué? - Yo qué sé.
Significa que podemos identificarla.
Un pirómano se ofendería con esto.
Echa la gasolina, la prende y huye,
y el fuego se extiende.
Hay principiantes en todo.
Hola, Greg.
Narcóticos ha pinchado un teléfono
y quieren matar a Floyd Gates. Buen Rollo Gates.
- El de los números. - Sí.
Ha sido un traficante llamado Woodrow.
-¿Saben por qué? - Qué va.
Ya sabes cómo va. Hay que avisar a Gates y ofrecerle protección.
-¿Le han asignado a alguien? - Puedes doblar turno.
Yo doblo turno, pero la litera de la residencia
- no es el Waldorf. -¿No ha mejorado?
Vuelvo unos días, pero los intervalos tolerables son menores.
Lo lamento.
Aquí vive Gates.
Iré inmediatamente.
- Gracias por las extra. - Sí.
Vale, muchas gracias.
-¿Cómo vas con el cuerpo? - He hablado con la dueña.
Le robaron hace unos meses.
Por eso no han forzado la entrada.
El ladrón pudo encontrar una llave.
Sí. También hablé con su hijo.
Va al trabajo, pero nos llamará.
Disculpa.
Desaparecidos me ha derivado a McNeil de la 19.
Hace tres días desapareció una chica de 20 años.
Su padre se acababa de ir cuando llamé.
Va de camino al piso.
Reparte panfletos con su foto impresa por el barrio.
-¿Tienes la dirección? - Sí, le veremos allí.
Señores, he hablado con mi mujer.
"Es una criatura mitológica
"con partes de diferentes animales,
"cola de león y demás. Y un cuerno en la cabeza".
- Gracias, Vince. - No hay de qué, Bobby.
Cuidaos.
¿Hablamos con el padre o comprobamos el ángulo mitológico?
- Hola. Greg Medavoy, brigada 15. - Soy Elkins, brigada 25.
Descansan tras jugar toda la noche.
Inspector Grimes, empezó conmigo.
Va a doblar turno.
- Sí, vale. - Este es el inspector Greg Medavoy.
Me va a sustituir. Te presento a Floyd Gates.
- Buenas. - Hola.
¿Algún dispositivo de seguridad con el que familiarizarme?
Una alarma normal. Está apagada. Si quieres, llámame Buen Rollo.
Vale, Buen Rollo.
-¿Encendemos la alarma? - No hace falta.
Te tenemos a ti.
¿Quién es?
-¡Louis! -¡Y Delmar!
Déjales pasar.
¡Ah! Un tío blanco. Está bien.
-¡Hermano! -¡Sigues entero!
- Vivito y coleando. - Bien.
Este es Greg, mi protección policial.
-¿Qué hay? - Hola.
- Yo me voy. - Hola.
- Todo tuyo. - Vale.
Gracias, Will. Pásate a verme.
- Sí. - Cuídate.
Vamos a jugar antes de que te agujereen el culo.
¡Venga, tío, arriba!
¡Vamos, despierta! Levanta.
Dale algo de beber.
Verdis, ¿quieres algo?
- Sí, dame un chupito. - Vale.
Vamos, Greg, únete al juego.
Prefiero centrarme en el trabajo.
¿Qué te parece que vayan contra Buen Rollo?
Sí, vaya cosas.
-¿Sabes a qué viene? - No lo sé.
Buen Rollo, ¿y tú?
Ese camello tonto, Woodrow,
me la tiene jurada.
La poli me va a proteger, ¿verdad?
-¿Te dijeron quién era? - Para saber de quién protegerme.
Vamos, Greg, juega una mano.
Bueno...
Repártele.
DESAPARECIDA
¿Me coge uno? Gracias.
Señora, ¿cogería uno? Muchas gracias.
-¿Conoce a esta chica? - No.
¿Se lo llevaría? Tome, cójalo.
-¿Señor Garabedian? -¿Sí?
Inspector Sipowicz. Brigada 15.
Este es Simone.
¿De dónde son? He estado hablando con McNeil.
Sí, nos dio su nombre. Queremos hacerle unas preguntas.
Mi hija ha desaparecido.
¿Tiene alguna marca reconocible?
Una cicatriz en el gemelo derecho.
- Le mordió un perro a los ocho años. -¿Y un tatuaje?
- O algo por el estilo. - No tenía tatuajes.
¿Ha aparecido una chica?
- Sí -¿Cómo estaba?
Su cuerpo apareció en un incendio. Tenía veintipocos.
- Con un tatuaje... - Tome.
...de un unicornio en el hombro.
No, no puede ser Angie.
¿Quién es ese?
- Gracias. - Me ayuda.
Su mujer y él se quedan con mi hija.
-¿Estudian o trabajan? - Su mujer, Lisa, trabaja.
Johnny se queda en casa con el bebé. Crecieron juntas.
Están de obras en su piso
y Angie los acogió.
Disculpe.
-¿Puedo verlo? - Sí, lo tengo a color.
Si su hija estuviera tatuada, ¿lo sabría?
Por supuesto, sí.
-¿Te llamas Johnny? - Sí, Johnny Arcotti.
Yo soy Simone. ¿Estás ayudando
- al padre? - Sí.
Lleva tres días desaparecida.
Nos estamos preocupando. Mi mujer creció con ella.
¿Sabes si Angie tenía
alguna marca?
Su padre dice que no,
pero los padres no lo saben todo.
¿Un tatuaje o algo así?
Sí, exacto.
Sí, tenía un tatuaje de un unicornio.
¿Sí? Andy.
¿Conoce Legend de Tom Cruise?
- No. ¿Dónde lo tenía? - El hombro.
Vale. Vuelvo con él,
pero luego hablamos.
Es su hija. Ha descrito el tatuaje.
Me cago en todo.
Muchas gracias.
Señor Garabedian,
puede que su hija esté involucrada con el caso.
¿Por qué lo dice?
¿Podríamos acceder
- a su ficha dental? -¿Por qué?
Para comprobar si hay discrepancias
con nuestro caso. Para estar seguros.
No lo entiendo.
¿Para qué, si no tenía tatuajes?
Johnny cree que sí tenía uno.
No, teníamos buena relación.
No, señor Garabedian, estaba tatuada.
Era un unicornio en el hombro.
Madre mía.
Vale, vamos paso por paso. Miraremos la ficha dental.
- Nuestro abogado es Gerald Fleishmann. -¿Y su dentista?
Claro. Está en Columbus Avenue. Tendrá su ficha.
- Aún podría no ser. - Por supuesto.
Vamos paso por paso.
Está bien.
¿Teniente?
¿Sí?
Es la desaparecida de la comisaría 19.
-¿Está confirmado? - Tenemos su ficha dental.
Andy la lleva a la morgue.
-¿El padre tiene teorías? - No podía
hablar. Llevaba dos días en pie. Se puso histérico de pensar en eso.
- Lo mandamos a casa. -¿Quién es ese?
Amigo de la familia. Su familia se queda con la chica.
¿Por qué?
Están de obras.
Vale.
-¿James? - Sí.
¿Mirarías los antecedentes de Johnny?
- Claro. - Gracias.
Yo que tú tendría cuidado.
Da igual, mientras tenga cafeína me vale.
Después de un par de horas de turno se pasa un poco.
Le estoy dando vueltas, no sé
- quién podría hacerle esto. -¿Crees
- que es Angie? - Sí,
por lo que dijiste del tatuaje.
Seguramente tengas razón.
Fue a Virginia hace un par de semanas con un tipo ruso.
La estaba molestando. Recuerdo
que llamó a Lisa y le dijo que estaba muy pesado.
-¿Por qué? - Creo que sexo.
Por no acostarse con él.
¿Sabes si le puso las manos encima?
No... A ver, no lo sé.
Sé que volvieron un día antes.
Y luego, hace una semana...
¡Dimitri! Vino y estaba muy borracho.
Se asustó porque el tipo se quitó la camiseta y había ido
a tatuarse su nombre y un unicornio.
¿Qué pasó después?
Nos tomamos unas cervezas
y le pidió que se fuera.
-¿Alguien consumía drogas? - No.
Venga, trabajo en un homicidio.
Me da igual cómo se divierta cada uno.
Solo quiero hacerme una idea del tal Dimitri.
Ya, lo entiendo, es que...
No me extrañaría que fumara maría, pero no delante de mí.
¿Crees que este tipo podría haberle hecho daño a Angie?
Sí. Seguro. El tipo ese
era un tío muy extraño.
-¿Sabes dónde encontrarle? - Mirad la agenda de Angie.
Dimitri.
Dimitri...
¿Te sabes su apellido?
Golf o algo así. Algo parecido.
Creo que era G, O, L, O...
F, F.
Dos efes. Gracias.
Estaba esperando a hablar con el señor Garabedian
hasta saber que era ella, pero gracias.
¿Y encontrasteis algo
- útil en la escena? - No puedo decirlo.
Ya.
Pero entre tú y yo, como nos has ayudado tanto,
sacamos unas huellas de la escena del crimen.
-¿Eso es bueno? - Sí.
- Bien. - Es secreto.
Ya, lo entiendo.
- Vale. Gracias. -¿Tú te has metido en problemas?
- No. - Ya me parecía.
Cuando pueda, podemos hablar con tu mujer? ¿Lisa?
Sí. Está trabajando.
¿Quién cuida del bebé?
Ella. Yo estaba con los panfletos.
- Vale. Cuídate. - Vale.
Fue detenido por hurto mayor
de coches y ser chulo de una menor de 15 años.
-¿Cómo ha ido? ¿Coincide? - Era ella. Cabronazo.
Tenía carbón en los pulmones. Tengo que llamar al padre.
Estaba viva cuando ardió.
Tenemos que buscar a Dimitri Goloff.
¿Señor Garabedian? Soy el inspector Sipowicz.
Repártele a tu hermano.
Vamos, Gregory. Dame cartas.
Déjate de tonterías.
- Somos jugadores. - Vale.
- Oye, Greg. - A ver.
¿Cuánto crees que me protegerá la poli?
Lo que haga falta, supongo.
Podría ser una partida muy larga.
En nada nos faltarán las mujeres.
- Tráete una para Greg. - Sí.
¿Cómo te gustan?
¿Te gusta que tengan carne para agarrar?
¿Qué os parece...
Wandell?
¿Qué me dices, Greg? ¿La llamo?
No, dejémoslo estar.
-¿No quieres mujeres? - Estoy trabajando.
Sí, ¿qué te pasa, Louis?
Está trabajando. Me protege. No tiene tiempo para mujeres.
¿A que sí, Greg?
Sí.
¿O sí que quieres?
¡Estoy trabajando!
- Pues bebe con nosotros. - Tampoco puedo.
Pero me divierto.
Siéntate, Dimitri.
-¿Teniente? -¿Sí?
Es el ruso.
Estaba en el bar frente a su casa.
El padre viene de camino. ¿Y dijiste que había huellas?
Si está pringado le dará qué pensar.
Su mujer viene a las 5:30.
¿Y el teléfono de ella?
Sí, Russell se encarga.
- Está bien. Gracias. - Vale.
¿Quieres sentarte?
-¿Cuánto has bebido, Dimitri? - Dos vodkas.
Eso es casi sobrio.
Sí.
¿Recuerdas cuándo viste a Angie Garabedian por última vez?
¿Qué pasa?
¿Me has oído? ¿Cuándo la viste?
¿Estoy aquí por ella? ¿Se ha quejado?
Esto no va así, Dimitri. Preguntamos, preguntas...
¿Cuándo la viste?
Hace tres o cuatro noches. En el club Snakes.
-¿Hablaste con ella? - Hola. No quería hablar.
-¿Con quién iba? - Una amiga.
¿Dónde fuiste después?
A casa a dormir.
Nos han hablado del viaje a Virginia.
-¿Os acostabais? -¿Qué queréis?
¿Quién se queja?
- Otra vez preguntando. -¿Os acostasteis?
Un par de veces.
Dicen que ella no quería.
¿Quién se queja de mí?
- Quítate la camiseta. -¿Qué?
Quítate la camiseta.
Porque creo que ibas muy en serio.
Me emborraché.
Angie está en la morgue. La encontramos esta mañana.
- La asesinaron. -¿Dices la verdad?
Si la mataste, te sentirás mejor si lo sueltas.
¿Qué?
No...
No le haría daño.
Puede que ella hiriera tus sentimientos.
Y pasó algo que no pretendías.
-¡No! -¿No te enfadaste
por no poder tenerla?
No. No era lo suficientemente bueno.
No tengo clase.
- Bobby, ¿puedes? - Sí.
-¿Qué pasa? - Han disparado Alex Sandoval.
Está conectado con John Arcotti.
Cuando le detuvieron, Sandoval cayó con él.
Ponte la camiseta.
Disculpe.
-¿Hay testigos? - Allí.
¿Lo vio?
Estaba con él.
Despejen la zona para vehículos de emergencia.
- Tiro por atrás. - Sí.
O es una gran casualidad
o Johnny y Alex han vuelto.
Johnny se preocupa por las huellas
- y se carga a Alex. - Hablemos con ella.
-¿El bebé está bien? - Sí.
Es la sangre del padre.
¿Cómo te llamas?
- Donna Mendoza. -¿Viste quién disparó?
No. Alex llevaba el bebé. Se cayó encima del bebé
- y tuve que sacarlo. -¿No pudo
- verle? - No lo sé.
Lo siento, Donna.
Tengo algunas preguntas.
-¿Está bien? - Sí.
-¿Conoces a John Arcotti? - No.
¿Algún amigo de Alex?
No, no traía a sus amigos.
Si no ha sido un accidente,
¿sabes por qué lo querrían hacer?
Vino por detrás y le disparó en la cabeza.
Tuve que sacar al bebé de debajo.
Vale, no mires eso. Vamos dentro.
El bebé tiene frío.
-¿Qué fue? ¿Romance? - Igual se la tiraba.
Además de a estos. Mira la lista de teléfonos.
Angie se arrepiente o discuten Johnny y ella
y se va a chivar a la mujer de Johnny.
Johnny decide matarla.
Alex lleva el queroseno por los viejos tiempos.
O por veinte pavos.
Y Johnny se lo carga porque podría ser un testigo.
-¿Qué tal? - Hola, John.
Lisa me trajo al bebé antes de venir
- y decidí acompañarla. - Claro.
- Andy, ¿hablas con la señora Arcotti? - Sí.
- Pasa, hablaremos aquí. - Vale.
John, ¿te quedas conmigo? Te pondré al día.
Está bien, cariño.
¿Quieres beber algo?
Sí.
-¿Tenéis cocacola? - De las dos.
-¿Cómo se llama? - Oliver.
Como su abuelo.
¿Sí?
-¿Cómo va el caso? - Nos esforzamos.
¿Así estáis? ¿No hay grandes avances?
Ahora que estás aquí,
hay una discrepancia que te quería preguntar.
Tienes antecedentes.
Lo pensé luego. No estaba seguro de a qué te referías.
Te detuvieron por robar coches y prostitución de menores.
Fue un malentendido por el tipo de crimen que investigas.
- Secuestro y asesinato. - Sí.
Lo del coche fue un fallo de matriculación.
Y no prostituía a la chica.
Aparentaba veinte.
Tenía tetas y todo.
- Te sorprendería. - Creía que era mi novia.
Se tiraba a todos y yo el último en enterarse.
Un poli de Antivicio va y dice
que le ofrecí sexo. ¡No le conocía!
Vaya.
-¿Y Dimitri? - Hablamos con él.
- No creo que lleve a ninguna parte. -¿No?
Yo me olvidaría. No fue él.
Hay tres llamadas
de tu teléfono al busca de Johnny esa noche.
Según tú, ¿Johnny estaba contigo
pero le llamaste al busca?
Estuvo toda la noche conmigo. Será un error.
¿Y qué hay de estos errores? Mira.
Hay decenas de llamadas a Carla Leon y Helen Slauson
desde el piso de Angie mientras vosotras trabajabais.
¿Conoces a estas mujeres?
¿Son amigas vuestras?
Carla estaba liada con Johnny
cuando empezamos, pero la dejó.
La llamaría para recordárselo.
-¿Y Helen Slauson quién es? - No la conozco.
La verdad es que Johnny va de cama en cama
mientras tú ganas el dinero, Lisa.
Estuvo en casa toda la noche.
-¿Conoces sus antecedentes? - No.
Fue chulo y ladrón de coches.
De hecho, uno de sus compinches ha sido asesinado hoy.
¿Conoces a Alex Sandoval?
No conozco a ningún Alex.
Y Johnny no salió anoche.
¿Entonces es casualidad que fuerais invitados
de Angie cuando la secuestraron y asesinaron?
Tengo que volver con mi bebé.
¿Quién es?
- Soy Bob. - Bob.
Que pase.
- Boxeo. -¿Boxeo?
Te vas a arruinar con el boxeo.
No esta vez. Es la pelea del siglo.
Y se me ha ocurrido a mí.
Ya, claro.
¿Quiénes pelean?
- Vamos a medias. - Sí, somos socios.
Vale. Mike Tyson y O.J. Simpson.
¡Venga ya!
¿De qué te ríes? Que el juez Ito haga de árbitro.
- Si le consigues, yo pago. - Vale.
¿Qué tal fuera, Bob? ¿Alguien te dice algo?
- No. -¿Todo está tranquilo?
Ahora sí.
- Vale. ¿Quién apuesta? - Vas tú. Venga.
Ojalá fueras tú.
Cállate.
Espera. Lo veo y subo.
No pienso escuchar esto. Mi hija no es una golfa.
Nadie la ha llamado eso.
Díganos su impresión sobre la relación entre su hija y John.
Lisa era su mejor amiga. No se acostaría
- con su marido. - Señor Garabedian,
con sus antecedentes y la oportunidad,
es un sospechoso.
¿Su hija mencionó que la hiciera sentir incómoda o se le insinuara?
No. Le caía bien. Yo me alegré.
Me preocupaba que viviera sola.
Cuando me dijo lo de Lisa y John, fue un alivio.
Esperaba que luego
- quisiera compañía. -¿Le pidió permiso
- para hospedarlos? - Pago el alquiler.
¡No dejaré que les llaméis asesinos!
¡Yo les dejé entrar!
Bobby.
Muchas gracias, señor Garabedian.
John dijo que teníais un sospechoso ruso.
Aún estamos atando cabos.
Muchas gracias por su cooperación.
Inspector.
Sé que no sabía lo del tatuaje.
Pero mi hija era una buena chica.
Nunca le haría eso a Lisa.
Vale, señor Garabedian.
Hola. Esa es Carla Leon. Le han pegado.
¿Cómo os ha ido con Helen Slauson?
- Nos queda un sitio más. - Vale.
¿Quién te pegó?
¿No lo sabes?
-¿Qué hago aquí? -¿Conoces a John Arcotti?
Vamos, Carla. Siéntate.
John te llamó un montón de veces
desde el piso de una chica que apareció atada
y quemada en una casa vacía.
No sé nada.
¿No sabes si te llamó?
Sí que estás metida. Esa mentira te hace cómplice,
así que habrás hecho algo peor.
Eso es.
¿Estabas presente? Eso me sorprende.
¡No sé nada!
¿Deciros eso me convierte en culpable?
Johnny te tiene muy asustada.
Se podría decir.
Empecemos por si le viste.
- Salimos juntos. -¿Sale con alguien más?
- Sé que tiene otra novia. -¿Cómo se llama?
- Lisa. - Ya, Carla, pues es su mujer.
¿Te suena una chica llamada Angie?
Sí. Se mudaron con ella mientras hacían obras.
A veces decía que iba a ganar mucho.
Tenía que ver con ella. El padre era rico.
Supuse que le iba a dar trabajo o algo así.
¿El padre de Angie?
¿También a Alex Sandoval?
Porque también le conoces, ¿no?
Solía venir y hablaban.
-¿Quedaban en tu piso? - No prestaba atención
a lo que decían. No entendía nada.
Usaban como un código o algo.
Solo me gustaba Johnny.
Y hoy me llama Don Brunelli, otro que venía.
Dice que Alex ha muerto.
Le han disparado, le han volado la cabeza en la calle.
Ya había visto en la tele lo de Angie.
Johnny aparece medio loco y cuando le pregunto, dice:
"Cállate, zorra. Cierra la puta boca".
Y me pega.
Me golpea en la cara.
Me encerré en el baño y abrió de una patada.
Le pregunto por qué se enfada conmigo
y me dice que espera poder confiar en mí.
¿Confiar en ti el qué?
Le oí decir que el teléfono no funcionó.
- La llamada no funcionó. -¿A quién?
A su padre. Por el dinero.
-¿La secuestraron por un rescate? - Supongo.
Dijo que, cuando llamaron, no debió funcionar.
No sé qué hizo pero me da miedo.
-¿Sabes dónde vive Don? - No.
Aparece en la agenda de Angie.
- No vuelvas a casa. ¿Tienes dónde ir? - Mis padres viven en Jersey.
-¿Lo sabe Johnny? - No.
Pues vete con ellos.
Danos el número.
Tengo mucho miedo.
Entiendo su impaciencia pero...
Hola. Esperadme ahí.
Deme un momento, señor Garabedian.
Hoy es un caos.
Hay una llamada para un inspector y tengo que repasar algo con su compañero.
Deme dos minutos y vuelvo enseguida.
¿Vale? Siéntense.
Él es el teniente.
Hola, Andy. Te acaban de llamar.
Llámale tú. Tengo que repasar tus 61.
¿Me pasas las 61?
Falta el número.
- Disimula. -¿Qué pasa, teniente?
Ha vuelto con un abogado para mirar por los intereses de su hija.
Mientras, arriba os espera Arcotti.
-¿Ahora? - Sí. Está nervioso.
No quiero que suba el padre.
Como le deje el abogado, es el fin.
Exacto.
-¿Suerte con el otro? -¿Brunelli?
Ha volado. El piso está vacío.
Sí, Sylvia, soy yo. No digas nada.
- Igual hablo o no. - Pero escucha,
su casero nos ha dicho que Brunelli mide 1,90.
Por la descripción del testigo del asesino de Sandoval,
tuvo que ser Arcotti y no Brunelli.
- Sí, espera. Sigo aquí. - Y Brunelli hace las maletas.
Hay un recibo de 17 dólares de una gasolinera.
Cinco dólares en gasolina y doce por la lata.
¿Él le prendió fuego?
Vale, me despido. Te llamo cuando lo entienda.
El trabajador ha identificado a los tres
en el vídeo de seguridad: Johnny, Sandoval y Brunelli.
- Los tres compraron la gasolina. -¿Qué querían?
La secuestran por un rescate, pero nunca llaman.
Sí, comprar la gasolina no nos basta.
No los sitúa en la casa.
Yo me encargo de John.
Y yo del padre.
-¿Cómo está? - Inspector.
El inspector Sipowicz le pondrá al día
en el caso de su hija, en los hallazgos recientes.
- Andy Sipowicz. - John Sawye, le represento.
No me gusta hacia dónde se dirige esto.
-¿Hacia dónde? -¿Qué pasó con el ruso
- que era sospechoso? -¿Dimitri?
Ponéis a John Arcotti como asesino,
y creo que necesita
que protejan sus derechos.
Le voy a explicar
lo que hemos encontrado y luego podrá juzgarlo.
¿Vale? ¿Por qué no se sienta? Siéntese, por favor.
¿Qué hago aquí?
El teniente sentiría que estabas alterado
y te puso aquí para que no te distrajeran. ¿Qué tal?
¿Por qué intentáis romper mi matrimonio y culparme?
¡Yo intenté justo lo contrario!
Intentamos averiguar qué le pasó a Angie Garabedian.
A ver si lo entiendes.
No te imaginas la presión que tengo. Y le decís a Lisa que soy un criminal.
- Vamos a aclararlo. - Sí, eso.
Vamos a aclararlo. Le preguntasteis
a Lisa por Alex Sandoval. Vale, Alex Sandoval
vino a verme al barrio hace siete o diez días.
Cometí un error
hace tres años y medio con él,
aquello del coche por lo que preguntaste.
- El problema de matriculación. - Él estaba metido.
Aparece y quiere trabajar juntos.
Como en los viejos tiempos.
Le dije: "No, estoy casado.
"Soy padre y nos quedamos con una persona genial mientras hacemos obras.
"Tiene un gran padre, acomodado". Le di largas.
Y entonces, cuando pasó todo...
Casi vomito al darme cuenta.
- Yo le di la información. - Le hablaste de Angie.
Le preguntaste a Lisa mi conexión con él.
Se reduce a las llamadas.
Así fue cómo conseguí dar con Alex,
llamándole.
- Buscabas a Angie. - La buscaba.
Intentaba salvarle la vida.
La intención de Alex era pedir rescate, ¿no es eso?
Pidió el rescate.
Presta atención.
Grabó las instrucciones sobre dónde dejar el dinero.
-¿Cuánto pedía? - Creo que dijo 75 000.
Le iba a poner la grabación cuando el padre respondiera.
Salvo que cuando lo coge escucha: "Soy George Garabedian".
- Era el contestador. -¿No se da cuenta?
No. Le pone el mensaje de la grabadora
y cuelga. Lo peor de todo es que colgaría antes del pitido,
porque no se guarda.
- La fastidió. - Alex la fastidió.
¿Cuánto había pasado?
¿Hasta que lo encontré? Varios días.
Y admitió estar metido
y dijo que no había pagado.
Y le dije: "Me consta, Alex, que no recibió ninguna llamada".
Porque me pasaba el día con él.
Y no dejo de pensar
que debería haberos llamado.
- Pues sí. - Pero solo pensaba
en traerla sana y salvo.
Porque, como le conozco,
tengo más posibilidades.
Le pregunto: "¿Dónde tienes a la chica?
"¿Dónde está Angie escondida?".
De eso iban las llamadas.
Y supongo
que lo que haría...
sería volver para intentar quemar las pruebas.
Alex está muerto.
Lo sé, se lo contasteis a Lisa. Le preguntasteis por mi conexión.
¿Conoces a Don Brunelli?
Conozco a un Don Brunelli.
Creo que Don Brunelli puede estar involucrado con Alex
en el secuestro de Angie, y que Don podría...
Podría haber matado a Alex. ¿Qué os ha dicho?
No nos ha dicho nada. Ha huido.
Pero una dependienta os vio a los tres
y os vendió cinco dólares de gasolina.
Y todos salís en el vídeo de seguridad.
-¿Te digo cómo fue? - Claro.
A ver...
Así es como te metes hasta el fondo.
Yo solo quería ayudar.
Pero... vale...
Al final recordé que Alex
mencionó una casa vacía cerca de la de su madre
en la que robó hace meses y tenía llave.
Pensé que podía estar ahí.
¿Eso fue dos días después?
Sí. Encontré el sitio y entré y allí estaba.
En el sótano.
-¿Angie? - Estaba en el sótano.
Estaba atada y cuando la fui a soltar, me di cuenta...
Estaba muerta.
En ese momento regresaron Don y Alex.
-¿Dónde estaban? -¿Yo qué sé?
No lo sé. fueron a buscarle una sábana
porque se había congelado del frío.
Se ahogó o algo.
Siéntate, John.
-¿Por qué? - Siéntate.
-¿Seguro que estaba muerta? -¡Claro!
Ella...
- no se movía nada. - Y no estaba inconsciente.
¿Estaba muerta?
No, la patearon y nada.
Temí por mi vida.
Creía que me iban a matar porque ella ya estaba muerta.
Para salvarme, se me ocurrió
decir: "Vamos a por gasolina y la quemamos".
Así verían que no los iba a delatar.
-¿Eso dijiste? - Tengo mujer e hijo.
Ya estaba muerta.
Angie tenía carbón en los pulmones.
Estaba viva cuando la quemasteis. Respiró las llamas.
- No puede ser. -¿No?
- No puede ser. - Después de todo...
lo que me has contado, ¿no tienes más?
¿"No puede ser", John?
¡Ellos me obligaron! ¡Me atacaron!
¡Intentaba salvarme!
¡Estoy donde ellos querían!
Tenemos una descripción general
del asesino de Alex Sandoval.
Altura normal. Don Brunelli mide 1,90, como ya sabes.
Tú mides 1,75.
Uno de los dos mató a Alex y yo apuesto por ti.
Es porque estaba furioso de la pena. Hice...
lo que juré que les haría mientras veía el fuego.
- Me vengué por el señor Garabedian. - La venganza lo convierte en premeditado.
Premeditado.
Te irá mejor con la enajenación temporal.
A ver...
Estaba enajenado... cansado...
La pena me volvió loco porque la quemaron viva.
Con eso te irá mejor.
Son tres días...
No he podido dormir.
Sí, tío. Vamos, te toca, Greg.
-¿Qué tienes? - Tres treses.
¿Qué? ¡Venga ya!
¿Cómo has conseguido esa mano?
Seguro que juegas mucho en comisaría.
Para ser sincero, no juego mucho.
Pues con esa suerte, deberías.
Eres de lo que no hay.
¿Sí?
- Puede que sí. - Espera.
Ah, gracias.
¿Diga?
Sí, soy yo.
¿Sí?
¿De verdad?
¿Qué pasó?
Dios.
Vale, vamos recogiendo por aquí.
Sí. Adiós.
Era el ayuntamiento.
Se acabó la amenaza contra ti.
¿Se acabó? ¿El cabrón que me quería matar ha cambiado de idea?
- No, se lo han cargado. -¿Se lo han cargado?
¿Os habéis enterado?
- Se han cargado a Woodrow. - Tendría muchos enemigos.
- Seguro. -¿Tú qué piensas, Bob?
Alguien ha ido y ha anulado su encargo.
-¿Qué te parece? -¿Como que qué me parece?
Eso, ¿qué te parece?
No me parece nada.
¡Vamos a salir a comer!
- Sí, por favor. - Vamos a salir.
Suena bien. Con eso puedo.
Recoged el dinero de Greg.
- Vale. - Muchas gracias.
Una pregunta, Bob. ¿Dónde estuviste antes de venir?
- Jugando al billar. - Se le da de miedo.
-¿Dónde estuviste? ¿En Jane Street? - Sí.
Supongo que no lo harías solo.
Nunca lo hago solo.
Mi abrigo, Grimes. ¡Grimes, despierta!
- Nos vamos, Grimes. -¿Qué pasa?
Se acabó la partida.
- Hola, Bobby. - Hola, Greg.
Entiendo estas cosas.
Al parecer tenéis un detenido.
Sí, estoy con el informe.
- Han cerrado mi operación. -¿Sí?
Estaba vigilando a Buen Rollo Gates.
Un tal Woodrow puso precio a su cabeza.
- Y ha acabado él muerto. -¿Cosa de Gates?
Se me ha pasado por la cabeza.
Ha sido en la 27. Les he dicho que busquen a uno de sus hombres.
Un tipo enorme y bizco llamado Bob.
El caso es que estoy jugando al póquer
con jugadores profesionales
- y gano 312 pavos. -¡No me digas!
No juego al póquer desde que era niño.
Iba de farol todo el rato.
¡Son 312 pavos!
Greg...
¿seguro que no intentaban tenerte feliz?
No. Eh...
No lo creo.
Ni siquiera son de nuestra comisaría.
En fin.
Me voy arriba. Dale buenas noches a Andy.
Sí. Adiós, Greg.
Ponerse así
no ayuda a nadie, señor Garabedian.
Me quedan 45 minutos aquí. Y tiene mi teléfono de casa.
Vale.
Sí. Cuídese.
¿Tan mal está?
Más les vale preparar detectores de metales
en el juicio, porque es capaz de ir a por él.
No se arrepiente. Dentro de veinte años,
en la trena, pensará un nuevo cambio
- para apelar. - Un maestro del crimen.
Y mientras tanto planeará su fuga, cavando un túnel con un tenedor.
Acabará en un pozo séptico
Hola, chicos.
-¿Qué tal, Vince? - Ya tenéis un detenido.
¿Un interrogado
- tenía el mismo tatuaje que la muerta? - Sí.
-¿Un unicornio? - El ruso.
Sabía que era importante, pero no dónde encajaba.
Escogió este trabajo en vez de ser neurocirujano.
Subtítulos: Ángeles Garrido Oliva
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