Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
- Buenas. - Buenos días, Donna.
Lápices de más.
En realidad me voy a quedar aquí un tiempo. Marie y yo...
Iba a decir que discutimos,
pero fue una pelea en toda regla.
Siento que tengas problemas en casa.
Ya te he dicho que no me siento cómoda.
Lo entiendo, claro.
Llevo una maleta y explicaba por qué.
- Buenos días. - Buenos días.
Hola, Bobby.
Perdona que no te mandara el informe.
Lo empecé anoche antes de que estallara la guerra.
- Fancy lo quiere. - Ahora mismo lo termino.
Marie y yo acabamos fatal.
Me voy a acoplar en una litera.
A lo mejor me vengo con él.
¿Y eso?
- A Sylvia le van a sacar líquido. -¿Una amniocentesis?
Supongo que hoy es normal.
Sí, común y corriente.
Sí. Pues me ha preguntado hoy si quería ir.
Soy tonto y le he dicho que no.
Homicidio en Chinatown. Greg.
- Necesito el informe. - Ahora mismo.
Vale.
¿Dijiste que no?
Y me ha mirado como si fuera un caracol
que deja un rastro.
Así que la sigo por el piso.
"Déjame ver cómo te meten una aguja
por la barriga hasta casi desmayarme".
Y me dice: "Si te lo tengo que pedir, no".
- Ve con ella. - Ahora no me deja.
- No lo dice en serio. - Es como hablar con una pared.
Le diré a Medavoy que me pido la de arriba.
Gracias.
Hola. Qué rápido has llegado.
Estaba en un infarto a dos manzanas.
Un turista con la cara en la sopa.
Y ahora tengo un suicida.
No sé cómo voy a llegar al squash en Manhattan.
Con tanto estrés no me extraña que os queméis.
-¿Qué tenemos? - Chica asiática de 19 años.
Dos puñaladas en el pecho,
una en el corazón. Murió después de medianoche.
Vale, gracias.
Nos vemos.
-¿Qué sabes? - Se llama Katie Chow.
Vive aquí con los padres. Trabaja en su tienda.
Camisetas, gorras, cosas de turistas.
-¿Algún arma? - No la hemos encontrado.
Emergencias hará el registro.
-¿Forzaron la entrada? - Qué va.
Andy.
¿Qué te parecen?
Arañazos de gato.
¿Y sus padres?
Están con el sobrino, que habla inglés.
Vale, gracias.
Hola, gatito.
¿Eres el sobrino?
Sí. Soy Lyle Chow.
Somos Sipowicz y Simone. ¿No hablan inglés?
No mucho. Puedo traducirles.
Señor y señora Chow, siento su pérdida.
¿Cuándo vieron a su hija con vida?
"Me acosté a las 11 y Katie estaba en el salón
"hablando con Eddie Wong". Es su novio.
-¿Qué ha dicho? - Nunca le cayó bien.
¿Creen que Eddie tiene algo que ver?
No lo saben, pero no es bueno.
Es llamativo.
¿Y saben dónde vive el tal Eddie
o cómo podemos hablar con él?
¿Podemos echar un vistazo?
Que hagan una lista de amigos de Katie,
compañeros y tal, nos ayudaría mucho.
- Mira. -¿Qué pasa?
-¿Es Eddie? - Sí.
Está en chino. Nos podría ayudar.
Nos lo llevamos. Gracias.
¿Por qué todos quieren parecerse a Seagal?
Sí, que pasen.
- Oye, James. - Hola.
Esta es la denuncia de esa pareja.
¿Llevas el caso con Adrianne?
Sí, vale.
El teniente quiere que me ayudes con este robo.
Claro.
- Gracias. - Vale.
- Soy el inspector Martínez. - Hola.
- Inspector Lesniak. - Hola.
- Las próximas veces podemos vernos abajo. - Vale.
¿Estaban en casa cuando les robaron?
- Estaba en el club de ajedrez. - Yo estaba leyendo
y escuché llamar a la puerta.
No esperaba a nadie y me preocupé.
Miré por la mirilla
que instaló George para ver desde la silla
y vi a un hombre con una placa.
Pregunté quién era y dijo:
"Policía, tengo que hacerle unas preguntas" o algo así.
En cuando quité la cadena, entró un hombre negro.
"Dime dónde está el dinero y no te haré daño". No podía ni hablar del miedo.
Y entonces me golpeó.
Tómese su tiempo. No hay prisa.
Si no quieres hacerlo, tampoco pasa nada.
- Lo podemos recuperar todo. - Estoy bien.
Eso dices, pero estás alterada
y te desmoronas.
No sé si necesitamos más complicaciones.
Puedo hacerlo.
Vale, está bien.
¿Cómo describiría al hombre en cuanto a altura, complexión y ropa?
Hola, Andy.
Hola, Harold. ¿Cómo estás? ¿Conoces a Bobby Simone?
- Hola, Bobby. ¿Pediste traslado? - Sí, sí.
¿Cómo te trata la vida de casado?
- Nada mal. Espero un bebé. - Enhorabuena. Ojalá se parezca a la madre.
- Yo también. -¿Qué tenemos?
Una chica apuñalada en Chinatown.
Sin antecedentes, La vieron con su novio, que no gustaba a los padres.
- Eddie Wong. -¿Qué hago en Brooklyn?
Aquí viven sus dos amigas.
Encontramos esto.
- Parece chino. - Sí.
Echaré un vistazo.
Andy, creo que es ella.
Si habla inglés, quiero hacerlo yo
- y vosotros vais con la otra. - Es en Sunset Park.
Yo conduzco. Es un demente.
Nos vemos en comisaría.
¿Eres Stacy Foo?
- Sí. -¿Cómo estás?
- Soy el inspector Simone. - El padre de Katie me avisó.
¿Sabes si alguien quería hacerle daño a Katie?
No, ni hablar.
-¿Conoces a Eddie Wong? - Sí, era su novio.
-¿Era? - La dejó el día antes.
-¿Y afectó a Katie? - Ostras, estaba destrozada.
Creía que se iban a casar. Eddie lo dijo para acostarse con ella o ella lo supuso.
- Pero lo creía. -¿Qué pensabas de Eddie?
Era mono.
¿Crees que tuvo algo que ver con su muerte?
No. Está en una banda y tal,
pero era amable conmigo.
-¿En una banda? ¿Sabes cuál? - Los Dragones Voladores.
¿Cómo puedo contactar con Eddie?
¿Sabes dónde vive?
Pero sé que conduce un Lexus negro, el caro.
Vale, gracias, Stacey.
Llámame si recuerdas algo más.
En cuanto tengamos algunas fotos
- según su descripción se las llevaremos. - Gracias.
¿Puede ayudarla a bajar?
Sin problemas.
- Bajo enseguida. - Vale.
¿Podemos hablar solos un momento?
Claro.
¿De qué quería hablar?
No estaba jugando al ajedrez.
- Ajá. - Quiero a mi mujer como siempre.
Pero ya no tenemos relaciones.
- Tras el accidente dejó de disfrutar. -¿Dónde estaba?
Con una mujer en un hotel.
¿Por qué me lo cuenta?
Podría estar involucrada.
-¿Por qué lo cree? - Por nada en concreto.
Es una impresión.
-¿Cómo es? - Una prostituta.
No es la persona más respetable.
¿Sabe algo de su casa?
Le he contado cosas.
-¿Y la discapacidad de su mujer? - Jamás le haría daño.
¿Cómo se llama?
Ellen Lewis. No sé si es real.
-¿Cómo la encontramos? - No se lo cuenten.
Tranquilo, no se lo diré a su mujer.
Tengo su teléfono, se lo daré.
Nos encargaremos.
No cree que fuera Eddie.
-¿Dijo que estaba en una banda? - Sí.
Pero da igual, porque era monísimo.
Esa banda es la del tiroteo de la bolera.
¿Con 30 testigos que no vieron nada?
- Estaría bien que Eddie hablara. - Tú sueña.
A su lado, los goombah son bebés.
Su dirección está en el diario.
Vamos.
- Terminé el informe. - Vente, vamos a una redada.
Hay una salida por detrás.
- Vamos atrás. - Nosotros adelante.
Sí.
-¿Quiere pescado? - No.
- Harold. - Sí.
¡Policía!
¡Al suelo! ¡Al suelo! ¡Vamos, Harold!
A ambos lados. Todos al suelo.
- Aléjate de la ventana. - Al suelo.
¡Dile que es mío!
¿Estás bien?
- Sí. - Este habla inglés. Salida vigilada.
¡Levanta la cabeza!
Diles que levanten la cabeza.
- No está. -¡Masajistas! No amigas.
- Señorita. - No...
Cállese, señorita. ¿Todo bien, Andy?
¡Despejado!
Tengo una TEC-9, una Glock y una automática de nueve milímetros.
Medio kilo de heroína y una 38.
Greg, avisa a los coches por radio.
Llevamos a seis detenidos.
Brigada 15 a Central K. Llevamos a seis detenidos.
- Necesitamos transporte. - Señorita, vístase.
¿Harold?
-¿Sí? - Quiero que les digas
que se acabó disparar a polis.
Si tuvieran dos dedos de frente, cooperarían.
Tienen hasta llegar a comisaría para tomar la decisión.
Reto a cualquier mujer...
¿Puedo decir algo? Quiero retar a alguien del público
- con mis habilidades. - A cualquier mujer.
¿Le masajeo los pies?
-¿La clave es "bingo"? - Sí.
-¿Quién es? - Ellen.
- Hola. - Hola. Tú debes ser Ray.
Sí. Pasa.
- Bonito cuarto. - Sí.
Soy nuevo en esto, Ellen.
Deberíamos dejar claro qué vamos a hacer
y acabar con los negocios.
Mejor quítate la ropa para saber que no eres poli.
Estarás más cómodo y ya lo hablaremos.
Yo también me pongo cómoda.
Por ahora, todo bien.
Debería saber por qué pago.
Mira, cariño, ¿por qué no te quitas la ropa para saber que no eres poli?
Luego montaremos la fiesta.
¿Poli? George dijo que eras una chica con talento.
Una amiga.
Si vamos a complicarlo...
Vale, está bien.
-¿Media y media por 200? -¿Sí?
Bingo.
Tápate, te pillamos.
- Sabía que eras poli. - Y no has podido resistirte.
Con tal cantidad de heroína
te llevaremos a un tribunal federal.
La sentencia mínima es de diez años.
- No es mi piso. - Ya, estabas de visita.
En cuanto viste las pistolas, putas y drogas, te fuiste por la ventana.
Puedes elegir, Jimmy.
Cumples los diez años o nos ayudas con el homicidio.
No sé nada de la bolera o la chica.
- No conozco a Eddie. - Si nos dices dónde está,
como mínimo te juzgarán en el estado.
Te caerán diez meses o saldrás libre.
No estás testificando, te estamos interrogando.
- No se enterará nadie. - Diez años o diez meses.
Conozco a un Eddie que puede ser él.
Solía pasarse.
Dirige juegos en Mott Street.
¿Apuestas?
Mahjong, craps.
Empieza a las nueve.
¿Qué conduce?
Un Lexus 400 coupé.
Busco a Medavoy. Soy su mujer.
Ha salido, volverá enseguida.
Tengo que darle esto. Le esperaré.
Señorita Donna Abandando.
No necesito una placa para saber quién es.
La que se enrolló con Greg... ¡Zorra!
Señora Medavoy, no es el lugar apropiado.
¿Le ha convencido para volver a irse?
¿Le apetece un café?
De usted no.
Venga conmigo.
Señora Medavoy,
sean cuales sean sus problemas,
yo no tengo que ver.
Gregory y yo no tenemos ninguna relación.
¿Y me lo tengo que creer? Ya me lo robó una vez.
No puedo creer a alguien que no respeta la santidad de la familia.
¿De eso hablaba con el reponedor del supermercado?
¿De la familia?
¡Era subgerente!
Y era completamente distinto.
No quiero discutir. Siento que Gregory se fuera.
Pero yo no tengo nada que ver.
¿Se ha planteado que no es cosa de nadie de fuera?
¿Que su matrimonio vaya mal?
¿Ah, sí?
Debería escribir una columna. "Consejos de una zorra".
Hola, Donna.
¿Marie?
Te equivocaste de maleta. Te llevaste la de Janie.
- Lo siento. - Medavoy.
Luego hablamos.
Zorra.
Tenemos la dirección de la sala de apuestas.
- Iremos esta noche. - Es un Dragón Volador.
- Sabrá algo de la bolera. - No queda otra.
-¿Tienes una orden? - Tengo que hablar con Sylvia.
Está declarando.
¿No os convencen las amigas?
¿Que dicen que no la mató?
Hay que investigar.
- Apenas le conocían. -¿Y los detenidos?
Uno está acusado de intento de asesinato y los otros de posesión. Ellas de nada.
He terminado el diario. Estaba tristísima
por Eddie Wong.
Por su ruptura. "No sé si puedo seguir.
"No merece la pena vivir".
¿Un posible suicidio?
No lo sé.
- Parecía deprimida. - Vale.
Consigue la orden.
¿Te vienes, Greg?
Sí.
Sylvia.
Necesitamos una orden para un sospechoso del homicidio.
Eddie Wong, 608 de Mott Street.
Claro.
¿A las cuatro?
-¿Cómo? - La cita del médico.
Ah, sí.
Déjame ir contigo.
No, Andy, por las malas no.
Lo que digo es que es un procedimiento profesional.
- Eso espero. - Lo último que necesita el médico
cuando te clave la aguja es que yo esté mirando.
Y tus partes estarán a la vista.
Nos entendemos perfectamente.
Bonita corbata.
Caray.
-¿Cómo quieres hacerlo? - Te sigo.
Vale. Voy a intentar meterle caña,
dejarla por los suelos.
Ya te han pillado antes.
Una vez.
Puede que dos.
Si nos ayudas, no irá a tu expediente.
¿Ayudaros? ¿Cómo?
¿Conoces a George Donaldson?
-¿Quién? - Sabemos que es un habitual.
Le veo de vez en cuando, pero no le conozco.
-¿Has ido a su piso? - No.
¿Sabes que le robaron a su mujer
- mientras estaba contigo? - No.
Pues sí. Además la violaron.
- Y le dieron una paliza. - Igual no sobrevive.
- Lo siento. -¿Lo sientes?
¿Sabes qué hemos hecho mientras esperabas?
Llamamos a la compañía de tu busca. Sabemos quién lo paga.
Spenser McVeigh.
¿Es tu chulo?
No tengo chulo.
A menudo vemos prostitutas que pasan información a sus chulos.
-¿Tú lo haces? - No.
Solo lo diré una vez.
Si descubrimos que ha sido Spenser y tú le has ayudado
o le has dicho dónde ir, es como si hubieras estado allí.
No sabéis si fue él.
El que violó y pegó a la señora Donaldson sabía lo de la silla.
¿Cómo lo sabía?
Si muere, el robo se convierte en asesinato.
Posible pena de muerte.
No he hecho nada. No veo a George desde la semana pasada.
¿Spenser sabe algo?
Estamos registrando su casa.
Si nos llaman
porque han encontrado algo robado, podría caerte la pena capital.
Piénsatelo.
Cuéntanoslo ahora y será mejor para ti. Podemos acordar algo.
¿Spenser te protegerá
o mirará por sí mismo y dirá que fue idea tuya?
No fue idea mía.
A las unidades de atrás. Vamos a entrar.
-¡Policía! -¡Quietos!
Manos en las mesas.
¡Contra la pared!
¡Las manos donde pueda verlas! Olvidaos del dinero.
Contra la pared. De pie contra la pared.
- Andy, ¿le ves? - Aún no.
Estamos buscando a Eddie Wong.
¡Eddie Wong!
-¿Conoces a Eddie? - No.
¿Eddie Wong?
¡Le tengo!
-¿Por qué me molestáis? - Cállate.
Ya está.
¿Todos fuera? Por aquí.
Déjala frente a la ventana.
Va a mirar por un cristal espejo.
No se preocupe, nadie la puede ver.
Me sorprende que ya tengan sospechoso.
Fue un chivatazo.
-¿Preparados? - Sí.
¿De acuerdo?
-¿La tienes? - Sí.
¿Reconoce a alguien de la habitación?
Número tres.
¿De qué le reconoce?
Fue el que me robó.
Retenga al número tres.
Discúlpeme un momento.
-¿Ellen está metida? - Es su chulo.
Ella le dio la dirección y le habló del dinero y de la silla de su mujer.
Y le acaba de identificar.
- Ojalá confesara. - También me gustaría.
Si hay juicio, saldrá información dolorosa.
- No quiero herirla. - Depende de su abogado.
No me importa reducir su condena.
Hace muchos tratos para no ser
al que le apuntaron en la cara.
Lo hago por ella.
Ya.
Menos mal que le tiene a usted.
- Soy inocente. - Voy a tener que drogarme
para poder dormir.
Tu novia ha muerto.
- La han apuñalado. - Yo no he tenido nada que ver.
¡Siéntate!
"No he tenido nada que ver". Hemos estado con sus padres
- y no están de acuerdo. - Creen que fuiste tú.
Me odian porque creen que soy un gánster.
¿Por qué pensarán eso?
¿Qué le pasó, Eddie?
- No lo sé. - Fuiste el último en verla.
Discutisteis. Estás en una banda.
- Tienes antecedentes. - No le haría daño.
Pues está muerta.
¿Por qué no buscas a su asesino?
-¿Quién es tu héroe? ¿O.J.? -¿Queréis saber mi opinión?
Creo que se suicidó.
¿Por qué lo haría?
Le molestó que la dejara.
Corté con ella.
- Estás muy subido. - Mira,
yo tampoco le veía sentido.
Trabajaba doce horas, se iba a casa, cena, tele y ya.
Para mí cada noche es sábado.
Le dije que no iba a funcionar. Dijo que no podía vivir sin mí.
Como hacen siempre. Juro que no pensé que fuera en serio.
¿Se suicidó y el cuchillo escapó?
Si registramos tu casa, ¿encontraremos cuchillos?
Eso no significa que la matara.
No tuve nada que ver. Dejadme ir.
No, no cuela, Eddie.
Tenemos para acusarte de asesinato.
Vais a hacer que me maten.
¿Quiénes?
Nunca lo resolveréis.
-¿Por qué? - No maté a la chica
ni a nadie. Pero me van a matar.
¿Por qué?
Están registrando mi casa.
-¿Quién? - Para quienes trabajo.
¿Qué digo?
Ya estoy muerto.
- Mi mano derecha se llevó las cuentas. -¿Has robado? ¿Y se van a enterar?
¿Puedes darnos algo más?
Porque te colgaremos por lo de Katie.
No la toqué. ¡Y no puedo delatarles!
¿Por qué? ¿No es honorable?
Piensa en el honor que tiene
estar en Rikers
y que varios convictos
te honren convirtiéndote el culo en chop suey.
Entiéndenos. Podemos acusarte. Sus padres te culpan.
Si nos das algo bueno, puedes ir a protección de testigos.
Eres atractivo, Eddie.
Caes bien.
Gustas mucho a las chicas, está claro. Cada noche es sábado.
Siempre puedes empezar de cero
en otra parte.
El año pasado hubo unos asesinatos y los Dragones estaban metidos.
No puedo testificar contra ellos o me matarán.
Ya habrás desaparecido, siempre que tu versión
de Katie sea buena.
No tengo nada que ver.
Si es verdad y nos ayudas a cerrar unos casos,
el año que viene
podrías estar en un sótano por ahí
robándoles a tus vecinos.
El de la bolera se mudó a Jersey.
Se llama David Chin.
Escríbelo.
¿Crees que será temporal, Greg?
No lo sé, James. No sé qué prefiero.
¿No estabais mejorando?
Sí, y durante un tiempo después de volver, todo fue bien.
Pero al final volvimos a discutir.
Volvemos a lo mismo,
como el salmón para mojar.
Pero nosotros no mojamos.
A veces creo que los monjes acertaron.
Ya.
¿Adrianne y tú
estáis con el robo?
- Sí. -¿Cómo os lleváis?
Bien. Aún tengo que echarle en cara lo de ser o no lesbiana.
- Qué es. Nunca encuentro el momento. - Pregúntale de hombre a hombre.
Las cosas con Anita iban bien.
- Tu amiga la dietista. - Pensé: "¿Para qué estropearlo?"
Pero seguía sintiendo que podía desarrollar algo fuerte con Adrianne.
¿Te imaginas sentir eso
por alguien?
Sí.
Greg, espero no pasarme de la raya
- pero... -¿Por qué?
Me preguntaba ¿cómo era estar con Donna?
Piensa en tu mejor experiencia.
¿Sí?
Dóblalo.
Au.
¿Cómo ha ido?
Bien.
¿Muchas molestias?
¿Cuándo esperan saber algo?
En unos diez días. Dicen que parecía bien.
El niño no tiene nada preocupante.
Andy, es un niño.
¿Estás segura?
Con la prueba, también te hacen una eco.
¿Ves? Es su cabeza.
Y su brazo.
Este es su pene.
Está borroso.
¿Cómo tomaron la foto?
Te ponen una crema en la barriga y pasan una especie de transmisor por encima.
¿Cómo creías que era?
Ese método es mejor.
Cuesta seguirle el ritmo a la ciencia.
La Fiscalía dice que si Eddie es exculpado,
le trasladarán por su testimonio sobre la bolera.
La dirección que nos dio está en East Orange. Nos coordinaremos
- con ellos. -¿Le identificará?
¿Chicos?
Son los padres.
Queremos hablar del suicidio.
- Los llevaré a la sala. - Sí.
El forense dijo
que los arañazos del muslo
podían ser de un gato.
Pueden ser marcas de dudas.
- Para reunir el valor para hacerlo. - Lo pensó en un partido de squash.
¿Y dónde está el cuchillo?
- Hola. - James.
Tres artículos más que faltaban.
El seguro necesita la denuncia para pagarnos.
No hay problemas, lo añadiremos.
¿Cómo está?
Alterada.
Se sentirá así a menudo.
- Es normal. - Mi esposa quiere mudarse.
No me siento segura.
He pensado que le podrían explicar que no hace falta.
No me siento segura.
Los inspectores te pueden decir que no hay necesidad.
Se ha declarado culpable
y está en la cárcel.
Está en la cárcel.
Pero su miedo sigue siendo real.
Es una forma de verlo. Piense que hubiera habido un asesinato.
Por supuesto, pero no hubo ningún asesinato.
El culpable está detenido y los pisos de renta antigua no caen de los árboles.
No sé cuántos ajustes más puedo asimilar
ni cuantos sacrificios.
Si tengo que vivir así, preferiría haber muerto.
¿Puedes rellenar el papeleo con ella?
- Claro. - Señor Donaldson, venga.
Su mujer se sentiría más segura
si supiera que el robo fue por el chulo de su prostituta.
- No es posible. - No es
su elección. No voy a juzgarle...
- Me está juzgando. - No. Le informo.
No nos use.
Si no quiere perder el piso para darle tranquilidad
porque le ha decepcionado por ser una lisiada, es cosa suya.
No lo haga aquí y no nos use a nosotros.
-¿Entendido? - Sí.
En la calle, lo que quiera, pero aquí compórtese como un hombre.
Vuelva con su esposa.
Parece una foto de su graduación.
Alumna del mes del instituto Sun Yat-Sen.
- Oye, Harold. - Sí.
Queremos que les preguntes
sobre la ruptura de su hija con Eddie Wong.
¿Le afectó mucho?
No contaba nada. Sabía que no les gustaba.
¿Eso es un sí?
Harold, quiero que le digas al señor Chow
que si no fue un asesinato,
estamos gastando tiempo y esfuerzo en vez de coger otros criminales.
Dile que ninguno de los dos
tendrá problemas
por no hablar antes.
Dejen de buscar a Eddie Wong.
- Intentan ser buenos padres. - Claro que sí.
Es el cuchillo con el que se suicidó.
Que la policía deje de buscar a Eddie Wong.
- Hola. - Hola.
Hola, James. Es tu caso.
Tienes que firmar el informe.
- Gracias por rellenarlo. -¿Se lo das al jefe?
- Sí. Gracias, Adrianne. - Vaya capullo.
- El marido de esa pobre mujer. - Sí.
Entiendo que también tiene que ser duro para él.
Pero no era sincero.
No decía lo que pensaba.
Cariño esto y aquello... y mientras le hacía daño.
Ya.
Me ha gustado trabajar contigo.
Ese es otro ejemplo. Es exactamente lo mismo.
No te entiendo.
¿Por qué dices eso
- si piensas que soy un tonto? - No pienso eso.
Justo lo contrario.
Me dices que eres gay y me entero de que no.
- Deberías ser más sincera. - James.
No digo que seas hetero. Sé lo que quieras.
No sé qué soy. Lo dije para desanimarte.
- Porque no creo que deberíamos salir. -¿Hoy eres gay o no?
Una vez lo dije,
pensé que era una mentira cierta.
Nunca me ha ido bien con un hombre.
Pero fui a una reunión.
-¿Del Club de Policías Gais? - De la Liga de Acción.
No me sentí cómoda.
Y, desde esa reunión, me quedo despierta por las noches
porque creo que igual soy hetero.
Pero siempre me hacen daño.
Es mi problema, James.
No sé cómo ser feliz.
Ahora que lo tienes claro, ¿has jurado no aprender?
Greg.
¿Marie?
-¿Quién está con los niños? - Connie.
No podemos dejar que nos pase esto.
Ya ha pasado. Al mudarme aquí
he aceptado un hecho.
¡No! No.
- Cuando hablas mal, me siento mal. - Marie.
Vamos, Greg. Cuando hablas mal, me siento mal.
Que le den a la terapia y a al juego ese.
Cuando hablas mal, me siento mal.
No paras, Marie, y no lo soporto.
En cuanto llego del trabajo no paras de machacarme.
Cuando me machacas...
siento que me quiero ir.
-¡Bien! - Como cuando te quejas constantemente
- y dices que somos pobres. - Bien.
Estás en mi cabeza recordándome mis defectos.
- Sí. - Me dices qué hacer en la cama
y me cabrea.
¿Greg?
Haz lo que quieras.
Es una zona pública, Marie.
Cualquiera podría entrar.
No te diré nada. Tómame, Greg.
¿Te preocupa el coche?
Estará bien.
Me preocupas tú.
¿Te preocupo yo?
No quiero hacerte daño si no sale bien.
Te preocupas demasiado por los demás
y muy poco por ti.
Y crees que solo interesas a capullos, a los que te levantarían la mano.
Yo no soy así y me gustas mucho.
Te diré algo más.
Me da igual lo que diga Andy de mi ropa.
Tengo buen gusto.
Me gusta tu sonrisa.
Me gusta mucho.
Voy a hacerte sonreír
todo el rato.
Pasa, James.
Tomemos un café.
Por fin me lo pides.
Subtítulos: Ángeles Garrido Oliva
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.