All language subtitles for NYPD.BLUE.S01E22.Rockin.Robin.1080p.DSNP.WEB-DL.DDP5.1.H.264-SiGLA_track8_[spa]

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

- Buenos días, Greg. - Hola.

Abogado James Sinclair, vengo a ver al inspector Kelly.

- Inspector. - Abogado, gracias por venir.

- No queda lejos del juzgado. - Sí. Aquí estamos.

Una amiga mía necesita un abogado.

Todos tienen derecho a un abogado, inspector Kelly.

Pero no a mí.

¿Su amiga está acusada de homicidio,

- dos cargos? - Sí.

Hablamos de Janice Licalsi, ¿verdad?

¿Las muertes de Angelo Marino y su chófer?

¿Sería un problema para usted que Marino esté involucrado?

Inspector...

en mi trabajo he visto antiguos clientes matando clientes actuales,

actuales matando clientes antiguos,

incluso actuales matando a otros clientes actuales.

La idea de defender a la señorita Licalsi irónicamente

no sería un dilema ético.

Así que, por el precio adecuado, lo haría.

No es una dificultad menor.

Cobro 400 dólares la hora durante la preparación y declaración,

y 4000 por cada día de juicio.

Sube a las seis cifras bastante rápido.

No me lo puedo permitir.

- ¿Qué podría permitirse? - Veinticinco mil.

¿Sacando de su plan de pensiones?

¿Pagando semanalmente la deuda hasta que caiga la república?

¿Ese es el tipo de trato que se imagina?

Sabe lo que ocurre, cómo fueron a por ella,

- la posición en que la dejaron. - Inspector...

nos iría mejor discutir mi participación en ingresos complementarios.

Apariciones en prensa, películas...

Esperaría recuperar mis honorarios con los primeros beneficios.

¿Y si ella acepta eso?

Tendríamos un acuerdo.

- ¿Está en Rikers? - Está en Rikers.

La llamaré.

- ¿Qué tal, Andy? - Hola, teniente.

Sylvia, ¿tienes un momento?

Sí.

Toma.

- ¿Qué es? - Ábrela.

Es un caballito de mar.

Son de la familia de los peces.

¿Por qué me das esto, Andy?

Para comenzar de cero.

Creo que ahora hago las cosas bien,

y quizá podríamos volver a vernos de nuevo.

¿Has ido a reuniones?

Sí, he ido a un par,

pero no me gusta lloriquear frente a extraños.

Es la única pega que le pongo.

Ya sabes, prefiero cargar con lo mío.

- Andy, necesitas herramientas para lidiar. - Las tengo. Yo...

tengo un martillo para reventar cualquier botella que entre en mi piso.

Debes lidiar con el motivo por el que entraron.

¿De dónde sacas eso? ¿Esas "herramientas" y "motivos"?

He ido a reuniones de AA.

¿Hablas de nosotros con extraños? ¿Les cuentas mis problemas?

¿Puedes hablarlo como un adulto?

¿Qué les cuentas?

¿Les cuentas que te avergoncé ante tu familia?

¿Que no hablé con mi hijo durante ocho años?

No es lo que hago, y la forma en que reaccionas

es el motivo por el que necesitas ayuda.

No quiero que hables de mis problemas con desconocidos.

No lo hagas más.

No me des regalos para fingir que todo va bien

cuando no es verdad.

Es John Goldman, encontró el cuerpo esta mañana, sobre las 7:00.

Hola, señor Goldman. Inspector Kelly. ¿Qué me puede contar?

Enseño en la universidad. Estaba paseando a mi perro.

Noté algo extraño entre los arbustos.

Me acerqué a ver y encontré a ese pobre hombre.

Hui. Llamé a la policía.

¿Había alguien más en el parque?

- Algunos corredores, supongo. - ¿Nadie con quien hablar?

- ¿Nadie en los alrededores? - No.

Parece que lo arrastraron de aquí hasta allí.

Sí, eso parece. ¿Ya tenemos su número y dirección?

- Se lo di a al policía. - Vale. Pues gracias por su ayuda.

- Gracias por su colaboración. - Sí.

Lo lamento mucho.

Ya. Gracias.

Un policía la encontró en aquella papelera.

Ni dinero ni tarjetas, pero tiene un carné de la iglesia.

Padre Thomas Sheridan. Era cura en St. Agnes.

¿Solo heridas de arma blanca?

Nada más en el examen inicial.

En cuanto llegue a la morgue, echaré un vistazo a los orificios

del buen padre por si hay semen.

Tomaré muestras y eso.

Vale, dame resultados en cuanto puedas, ¿vale?

Claro. Pitando.

Pitando, capullo.

- Le atenderán enseguida. - Gracias.

Hola. ¿Cómo está?

¿Me informas de lo del parque, John?

Homicidio con robo. La víctima era cura de la parroquia de St. Agnes.

Varias heridas de arma blanca. Tenía los pantalones por los tobillos,

así que el forense busca un motivo sexual.

Volveremos al parque para hablar con los prostitutos, a ver qué dicen.

Tenemos un montón de periodistas devorando a Licalsi.

- Esto les encantaría de aperitivo. - Sí.

Disculpa, John. El monseñor está aquí.

Me encargo de esa entrevista.

Hay una subasta de coches en el muelle.

Voy a ver a mi hijo allí.

- Pues me llevaré a Martinez al parque. - Sí, adelante.

Pide un 28 antes de irte.

Gracias, teniente.

Hablas con Bucci, ¿eh?

Sí. Lleva todo el día viendo coches.

Volveré en un par de horas.

- Saluda a Andy júnior de mi parte. - Sí.

- Monseñor, inspector John Kelly. - Hola.

Adelante. ¿Quiere beber algo?

Sin alcohol ni azúcar. Soy diabético.

- ¿Donna? - Claro.

¿Qué me puede contar del padre Sheridan?

No conocía al padre Sheridan tanto como debería.

Llevaba en la iglesia unos cinco meses,

y mi salud ha flaqueado durante ese tiempo.

Era muy popular, eso puedo decirlo.

Se esforzó mucho con los jóvenes. Gracias.

¿Sabe del estado en el que lo encontramos?

Inspector, déjeme decirle que nadie en la iglesia

tiene motivos para sospechar de la conducta del padre Sheridan.

Ninguno en absoluto.

¿Cree que fue un ataque sexual?

¿Y sus efectos personales? ¿Llevaba alguna joya?

El anillo de los Caballeros de Colón en su mano derecha,

un collar de san Cristóbal y su crucifijo, por supuesto.

- Bien. ¿Y tarjetas de crédito? - Eso creo.

Creo haber verificado una solicitud, sí.

Está bien, buscaremos todo eso.

Creo que eso es todo.

Le agradecería que me mantenga informado

de cualquier novedad o, ya sabe,

- giro de la investigación. - Eso haré.

- Gracias por su ayuda. - Gracias.

PUENTE A LA ISLA RIKERS

Soy James Sinclair, señorita Licalsi.

- ¿John Kelly le dijo que vendría? - Sí.

No sé si quiero que me represente, señor Sinclair.

Es una percepción básica, señorita Licalsi.

Una vez se cierran las puertas del juzgado,

la reputación queda en segundo plano ante la calidad del abogado.

Su amigo John Kelly lo entiende.

Sí, bueno, no pretendo evitar una condena.

Por algo confesé matar a dos hombres.

Quiero pagar por lo que hice.

- ¿Puedo tutearte, Janice? - Está bien.

¿Cuál dirías que es la condena adecuada por tu crimen?

No lo sé.

¿Habías decidido matar a Angelo Marino y su chófer

antes de entrar en el coche?

No. No sabía qué iba a hacer.

Entonces, la acusación es errónea.

No había intencionalidad.

Cuando entraste en el coche, ¿temías por tu vida,

por la de tu padre o la del inspector Kelly?

Sabía que, si no mataba a John, encontrarían otra forma,

y me pondría en un aprieto.

- Es decir, te matarían. - Sí.

- Ahí lo tienes. - Estaba asustada y confusa.

No sabía si me matarían allí mismo.

- Solo sabes lo que hiciste. - Y lo confesé.

Pues deja que 12 personas honestas te juzguen, Janice.

No lo hagas todo tú.

Te has entregado al sistema.

Deja que siga su curso.

- Y me guiarás por él. - Te guiaré si me dejas.

¿Estás en la cárcel ahora mismo por algún motivo especial?

Es donde voy a acabar. Pensé que sería mejor acostumbrarme.

Todos vamos a morir.

No significa que debamos acampar en cementerios.

Sé que sabes que John Kelly quiere ayudarte a salir.

Creo que deberías dejarle.

Janice, déjame guiarte.

DEPÓSITO DE LA GRÚA

Gracias, Jim.

¡Ey! Papá, ¿qué tal?

Bien. ¿Y tú?

Bien.

- Mamá te manda un saludo. - Dale otro de vuelta.

El señor Bucci al que vamos a ver es vendedor de coches.

Lo conocí por el trabajo.

Muy amable por su parte dedicarnos un rato.

Hace dos años y medio

mandó a su hija al banco a hacer un depósito.

Alguien la atrapó y me encargué del caso.

¿Así que encontraste a su hija y está agradecido?

No. Nunca la encontramos.

Qué mal.

Es una herida abierta para el señor Bucci.

Ya. No diré nada del tema.

- Señor Bucci. - Inspector.

¿Cómo está? Me alegro de verle.

- Este es mi hijo, Andy. - Encantado de conocerte.

¿Qué tal? Gracias por ayudarnos.

Es un placer. Pensaba que este sería una opción,

pero gasta más aceite que gasolina.

- Solo puedo gastar 1200. - Quizá un poco más.

Venid. Os mostraré el que me parece la guinda.

Es estupendo. Un Seville del 85.

El motor está bastante bien. La carrocería no tiene un rasguño.

Si alguna vez ha tenido un accidente, creedme, lo han cuidado bien.

Las ruedas están bien. Lo revisé dos veces.

- ¿Puedo entrar? - Claro.

Venga. Entra y punto. A ver qué sientes.

Dom, ¿por cuánto cree que saldrá?

Les pedí a los otros vendedores que pasasen. Un favor personal.

Si ningún civil sube el precio,

diez o 15 por ciento bajo su precio.

Unos 2300. ¿Qué tal? ¿En su presupuesto?

¿Veintitrés? Puede ser, sí.

Un momento. No he hablado con ese vendedor.

Voy a mencionarle el tema.

- ¿Qué te parece? - Es genial.

Hola, Steve.

Steve, soy Dom. Dom Bucci.

- Sí, me acuerdo. - ¿Qué tal? Cuánto tiempo.

Estaba viendo este coche. Nos vemos en la subasta.

- ¿Cuánto cree el señor Bucci que valdrá? - Ve con calma.

- ¿Papá? - ¿Sí?

¿Cuál cree el señor Bucci que será el precio?

Cree que podemos conseguirlo. Ya veremos.

Señor Bucci, me encanta el coche.

- Es estupendo, ¿eh? - Sí.

¿Qué os parece si damos una vuelta?

Os enseñaré otras opciones, por si acaso.

Hay un Baretta Sedan del 88 allí. Y un Audi del 87.

Me gustan los coches estadounidenses.

Dom, ¿quién es ese tipo al que saludó?

Es Steve White. Es un comprador. Solía trabajar para mí de vez en cuando.

Iba a subastas cuando yo no podía.

Tiene buen ojo. Siempre vendí lo que me consiguió.

¿Cuándo trabajó para usted por última vez?

Tras la desaparición de Jenny, dejé el negocio de lado, ¿sabe?

- Dejó de venir. - Nunca lo interrogamos.

Bueno, como dije, era autónomo.

Supongo que no andaba por allí cuando interrogaban.

¿Sigue en el negocio?

Sí. Tiene un pequeño espacio en Queens.

Solo vende furgonetas, así que no irá por el Cadillac,

si es lo que le preocupa.

¡Oye, Andy!

Allí hay una gastroneta. ¿Te apetece comer algo?

La subasta tardará en empezar.

Sí, sería genial.

Dom, os veo allí. Tengo que llamar a la oficina.

Pedidme un perrito y una cocacola.

- ¿Mostaza y pepinillo? - Sí. Mostaza y pepinillo.

¡Oye!

- ¿Tienes un momento? - No sé nada, tío.

Es por el incidente de anoche.

Sé de qué vas. Ya te lo dije.

¿Has oído algo del tema?

Solo que pasó y cómo encontraron el cuerpo.

¿Te sorprende cómo lo encontraron?

No me sorprendo con facilidad, ¿sabes?

Si oyes algo, hay recompensa.

- ¿Cómo te llamas? - Joey.

¿Sabes que mataron a alguien aquí anoche?

Eso he oído.

Este es el muerto.

Sí, el padre Sheridan.

- ¿Lo conoces? - Solo de hablar con él.

- Hablaba con muchos chavales. - ¿De qué hablabais?

Ya sabes, qué hacíamos aquí,

si lo habíamos pensado bien y eso.

- Sobre nuestra salud. - ¿Era majo?

No era mal tío.

¿Era un cliente?

No sé. Venía mucho por aquí.

- ¿Pero nunca contigo? - No, nunca.

Está bien.

Cualquier información que pueda ayudarme tiene recompensa.

- Lo sabes, ¿no? - Sí, vale.

- Oye, John. - ¿Qué tienes, James?

Los chavales dicen que lo vieron por ahí, pero nadie lo vio en el parque anoche.

¿Qué opinan de él?

Dicen que parecía buen tipo.

Nadie tiene claro lo que hacía por aquí.

Por cómo lo encontraron, da rabia pensar qué habrá pasado.

Sí. Mira eso.

Señor Goldman.

- ¿Y ese tipo? - Identificó el cadáver.

- ¿Algún avance, inspector? - Seguimos haciendo preguntas.

- ¿Se le ocurre algo? - No. ¿Qué quiere decir?

Oye, John.

- Disculpe. Un momento. - ¿Qué ocurre?

¿Qué tenéis?

Intentó comprar alcohol con las tarjetas que buscabais.

La tarjeta es rechazada. El chaval se escapa con el alcohol.

El dueño corre tras él. Lo atrapamos calle abajo.

Llevadlo a comisaría y hablaré con él luego.

- Buen trabajo. - No es nada.

¿A quién arrestaron?

- ¿Lo conoce? - No.

¿No da clase hoy, señor Goldman?

Tengo clase en una hora.

- Está bien. Tiene mi número, ¿no? - Sí.

Llámeme si tiene cualquier información, ¿vale?

- Claro. - Gracias.

- Vuestro hombre está en la sala uno. - Vale.

Sus antecedentes y la actividad de la tarjeta del cura.

- ¿Y el forense? - Nada de momento.

El teniente va con su esposa al médico.

- Dijo que lo mantengamos informado. - Gracias.

James, si el tipo me huele a asesino,

- quizá pinte al cura de malo. - Vale.

Como eres católico, no quiero ofenderte.

- No pasa nada. Sí. - ¿Está bien?

- ¿Quieres café? - No.

"William T. Martin.

"Decatur, Illinois".

- ¿Cómo te llaman? - Billy.

- ¿Cuándo te fuiste de Decatur? - Hace dos años y medio.

Tres cargos de prostitución antes del incidente de esta mañana.

¿Tienes un trabajo legal?

Instalo equipos de sonido en clubes.

Y te ganas la vida trabajando en el parque.

No sé a qué viene esto. Me encontré esas tarjetas.

- ¿Estuviste anoche en el parque? - Las encontré esta mañana.

- ¿Estuviste anoche en el parque? - No.

¿Conoces a Richard Sheridan?

- Eran sus tarjetas. - No.

Vale. Era cura.

Te pillaron dos veces en el parque en el que los chavales nos han dicho

que siempre estaba, pero tú no lo conoces.

Quizá lo he visto.

Lo mataron anoche en el parque.

Acabaste con sus tarjetas esta mañana.

Sí, eso es.

- Decatur, Illinois. - Sí.

Tenemos un fax con los recibos de su tarjeta.

Dice que con esa tarjeta se compró un billete de autobús

a Decatur hace cinco días.

¿Es una coincidencia?

No te voy a mentir. Esto pinta mal.

Trabajabas en el parque en el que murió.

Sus tarjetas acaban en tu bolsillo al día siguiente.

No pinta nada bien. Pero ¿cuál era la relación?

¿Erais amigos? ¿Te dejaba usar sus tarjetas?

¿Cuál era la relación?

- Amigos no. - ¿Pues qué era?

Mira, me criaron católico, ¿vale?

- Y a mí, Billy. - Vale.

Era cura. A ver, déjamelo claro.

- Solo pido eso. - Se me echó encima, ¿vale?

Me dio asco.

¿Quería sexo contigo?

Sí, y no dejaba de insistir, pero yo no quería.

- Con curas, no. - ¿Dónde? ¿En el parque?

¿Eh? ¿Anoche?

Vale.

Billy, si se te echaba encima, y teniendo en cuenta tu religión,

no querías hacerlo, lo entiendo.

Eso lo entiendo.

Pero sigo sin entender la relación. Trabajabas en el parque...

Se me echaba encima, le dije que me dejase.

Se lo advertí, pero no me quitaba las manos de encima.

- Anoche. - Así que lo rajé.

- Anoche. - Anoche.

En el parque.

No quiero hablar más, ¿vale?

Está bien.

Tomémonos un descanso, ¿vale, James?

- Vale. - Un descanso.

Venga.

- Hola. - ¡Hola!

- Muy ocupado, ¿eh? - Frenético.

- ¿Ya has pedido? - Sí, unos sándwiches.

Dijiste que no tenías mucho tiempo, así que...

Sí, yo... tengo un caso

y no sé si estoy a medias o al final.

¿Cómo va el caso de Janice Licalsi?

Bueno, tiene un abogado,

así que esperemos que ahora se defienda mejor.

El abogado de Jimmy me quiere internar.

- ¿Qué has hecho ahora? - Su sándwich.

Gracias. Yo...

- Y el suyo. - Gracias.

Hablé con él sobre convertir uno de los edificios de Jimmy

en vivienda social.

El señor Gould me escuchó, pero

al final le estaban dando espasmos en la cara,

ya sabes, en un lado solo.

Dijo que si me dejaba convertir el edificio,

el fantasma de Jimmy le lanzaría una tapa de alcantarilla a la cabeza.

- Bueno, Jimmy siempre tuvo buena mano. - Sí.

En fin, pensé...

en hacer un curso sobre propiedades inmobiliarias

e intentar organizar algo más viable.

La verdad es que...

me gustaría meterme en varios cursos diferentes.

Nunca fui a la universidad y es algo que me gustaría hacer.

Me gustaría estudiar antropología, diferentes formas en que vive la gente y...

¿Crees que podría hacerlo?

Sí, lo creo.

¿Sí? Yo también.

- ¿Seguro que no te importa llevarme? - En absoluto.

Gracias por tu apoyo sobre lo de estudiar, Johnny.

Bueno, me parece buena idea.

Hablar contigo me ayuda mucho.

- Esto no... - ¿Se ha atascado de nuevo?

Espera, dame un momento. Solo...

- ¿Y eso? - No sé.

- Me sorprende un poco, la verdad. - Y a mí.

¿Estás bien?

Sí.

Sí, ya me habían besado antes.

- ¿Quieres... llevarme? - Sí. Déjame enganchar esto.

Estaba registrada a su nombre, ¿no?

Vale. Dame la fecha de la transferencia.

- Lote 458. - Sí.

Un Buick de 1983.

Un precioso Buick gris. ¿Cuánto ofrecen?

- Mil. - Mil. Muy bien, señor.

Sí, no, espera. Un segundo, ¿quieres?

Oye, ¿cuántas veces vas a volver?

Acabaré cuando acabe, ¿vale?

- Acabaré cuando acabe, ¿me oyes? - Vale.

Sí, perdona. Un pesado por aquí.

Dale las gracias de mi parte a tu amigo de Tráfico.

Ahora quiero que revises el expediente de este tipo.

Dos mil quinientos a las dos. Vendido al señor Alfabia por 2500.

Es la segunda vez que roban este coche.

Bien, señoras y señores, continuemos.

Lote 459, un Cadillac Seville de 1985.

- ¿Quién comienza? - Mil.

Mil. Muchas gracias, señor.

- Espera. - ¿Alguien da 1500?

- Ahora. - Mil cien.

Mil cien para el caballero del fondo.

- Tengo 1100. - Mil quinientos.

Mil quinientos por aquí.

- Se acabó. - No, espera.

¿Alguien da 2000?

- ¿Alguien da 2000? - Se sale de mi presupuesto.

- No sé si mi padre lo puede cubrir. - Nos ocuparemos, no te preocupes.

¿Alguien da más de 1500 por este precioso Cadillac?

- Señoras y señores, ¿oigo 2000? - Venga, que lo perdemos.

- Dieciséis mil. - Dos mil.

- Tengo 2000. - Ese tipo no abandona.

Puedes subir a 2300. Sigue.

Ya hablé con tu padre. Nos pareció bien.

Tengo 2000.

¿Tengo 3000?

Dos mil a la una.

Dos mil a las dos.

- Venga. Dile. - Dos mil trescientos.

- Dos mil trescientos... - No hacía falta ir con todo.

...del joven del fondo. Muchas gracias.

Tengo 2300 por este Cadillac.

¿Oigo 3000, señoras y señores?

- El señor Bucci dijo que 2300 estaba bien. - Dos mil trescientos.

Dos mil trescientos a la una.

A las dos y vendido al caballero por 2300.

Eso es. Ve. Coge el recibo.

Seguro que disfrutará del coche.

- Gracias. - Bien, señoras y señores.

A continuación, lote 460, un Passat de 1988.

Puedo darte lo que tengo, los 1200.

- No sé cuándo podré pagar el resto. - Es cosa mía.

¿Dijo que aceptan mi cheque?

Eso es. Andy, coge eso. Coge mi tarjeta.

Dáselo al cajero. Así queda bajo mi fianza. ¿Vale?

Gracias. Muchas gracias.

- Debo hablar con el señor White. - ¿De qué?

Nunca lo interrogué sobre Jennifer.

- Quiero preguntarle por eso. - ¿Tiene algo en mente?

Quiero hablar con él, Dom. Señor White.

Inspector de Nueva York. Quiero hablar un momento.

¿De qué se trata?

Quizá podamos entrar en la caravana del guardia.

Mire, hoy tengo más planes.

Le aconsejo que me ayude voluntariamente. Aclare algunas preguntas

y nos iremos cada uno por su lado, ¿vale?

Venga. Vamos.

Inspector, ¿es cuestión de ser meticuloso?

Dom, déjeme hacer mi trabajo, ¿vale?

- ¿Has pagado el coche? - Sí.

Vale. Quizá tarde un rato.

- Papá, ¿qué ocurre? - Espera ahí.

- ¿Querías verme, Jerry? - Sí, ¿podemos hablar?

No, estoy trabajando.

Mira, John, usé mi criterio

para aconsejar a Janice sobre lo que creí que quería.

¿No hemos hablado esto ya?

Sí. Estoy aquí por el padre Sheridan.

- Estoy interrogando por eso. - ¿Tienes un sospechoso?

¿Qué ocurre?

Richie Sheridan y yo fuimos juntos al seminario

y seguíamos siendo amigos.

Me enteré de cómo encontraron su cuerpo

y no me creo que fuese homosexual o un pedófilo.

Algo está mal.

- Vale. - Se comprometía con su trabajo,

respetaba a los demás

y no vulneraría su confianza así.

Sé que no tienes motivos para creerme, John,

pero debo decirlo, era un buen cura.

- Nos vemos. - Sí.

Janice, ¿qué tal?

John me ayudó a pagar la fianza, así te ahorro viajes a prisión.

No eran molestia alguna.

Si quieres llamar luego, hablaré contigo encantado.

- Vale. - Adiós.

Nos vemos, Jerry.

¿Cómo estás?

Vine a vaciar mi taquilla. Tengo algunas fotos de mi padre.

- Te agradezco la ayuda, Johnny. - No es nada.

Sinclair es un tipo interesante.

No creo que vayamos a ser amigos.

No lo necesitamos para eso, ¿verdad?

Tengo un sospechoso dentro. Hablamos luego.

- ¿Cómo estás? - ¿El chaval ya ha declarado?

Lo acusaré de homicidio con su declaración.

¿Para él homicidio, para ella asesinato en segundo grado?

La víctima compró un billete para Billy Martin

con su tarjeta hace cinco días.

Si vamos a juicio y el abogado del crío tiene dos dedos de frente,

desestimará el robo como motivo determinante,

lo que nos deja con un adolescente rechazando los avances

de un cura depredador sexual.

Disculpe que no me emocione la idea.

El forense llamó por la autopsia del padre Sheridan.

No hay indicios de actividad sexual.

Lo que confirma la versión del chico de que rechazó sus avances.

O no hubo avances en absoluto. Déjese de juicios hasta que investigue.

Bien. Pero de momento es homicidio.

Vale. ¿Sabes algo de Andy?

Sí. Hemos hablado varias veces por teléfono las últimas dos horas.

Me ha pedido que investigue algunos coches.

Intenta comprar uno para Andy júnior.

No, es por el caso Bucci.

Dijo que quizá tenga algo sobre la chica desaparecida.

- ¿En serio? - Sí. ¿Qué tal, teniente?

El doctor dice que Lillian y el bebé están bien.

Eso es genial.

También dijo que es un niño.

- Felicidades. - Sí.

Sí, hicieron una ecografía. Dicen que pueden verlo.

¡Guau!

- Mi mujer y yo tendremos un niño. - Felicidades, teniente.

Parece un pequeño astronauta.

Ahí está su cosita.

No sé de qué va todo esto.

Lo lamento por el señor Bucci.

Le pasó algo terrible, pero no sé nada.

Conocía a su hija.

Iba por su tienda dos o tres veces por semana,

ella venía después del colegio.

La saludaba. Todo el mundo la conocía. Él estaba orgulloso de ella.

Hoy no quería hablar con el señor Bucci, ¿eh?

- No es así. - No me mienta. Le vi.

Le saludé. Me cae bien.

- ¿Le cae bien Dom Bucci? - Sí, eso es.

Debería, porque era su amigo.

Le dio trabajo. Le respetaba.

Le trató de forma justa.

Y sé que lo hizo porque él es así.

Cuando su hija desapareció,

cuatro personas diferentes vieron una furgoneta Chevy marrón y blanca.

Vendió una furgoneta Chevy de 1990 marrón y blanca

una semana después de su desaparición.

Habrá mil furgonetas como esa. Diez mil.

Ese día, a esa hora, vieron su furgoneta.

Escúcheme.

Los últimos dos años y medio han sido una agonía para el señor Bucci y su mujer.

Son gente religiosa.

La señora Bucci cree que el alma de su hija

puede estar vagando perdida sobre la faz de la Tierra

porque no fue enterrada como debe ser.

En sus manos está terminar su sufrimiento.

No los haga sufrir más. Dígame qué ha hecho con ella.

Mire, ha sido suficiente.

He intentado colaborar, pero no me gusta su tono.

¿Es un psicópata o qué?

Sé que está involucrado. Se le nota.

- Voy a juntar las piezas. - Está muy equivocado.

No saldrá de esta. No le dejaré escapar.

¿Dónde la enterró?

Mi hermana...

Su marido y su hija murieron en un accidente de coche hace tres años.

Iba a tener que internarla, inspector.

¡Mi única hermana! ¡Mi hermana pequeña!

¡No podía verla!

¡No limpiaba! ¡Había basura acumulada por toda la casa!

- No encendía las luces. - ¿Dónde está su cadáver?

Le dijimos que una banda de criminales había matado a sus padres.

Una banda de criminales.

Sí, pensamos que sería lo mejor.

Y que estaría a salvo con Polly, con una nueva identidad.

Eso le hicimos creer. Piensa que sus padres han muerto.

¿Dice que sigue viva?

La vi hace dos meses.

Discutí con Polly.

Volvía a comportarse de forma extraña.

No volví a hablar con ella.

¿Pero Jenny estaba bien cuando la vio?

Si ha pasado algo allí, inspector,

me sentiría fatal.

Pero no es culpa mía.

- Dígale a Dom que lo siento. - Sí, claro.

Será lo más importante que le diga, capullo.

- Dom, vamos a dar una vuelta. - ¿Sabía algo de Jenny?

Dentro hay un tipo esposado al radiador para llevar a la comisaría 15.

Acusado de secuestro.

Que no llame hasta que yo vuelva.

- ¿Entendido? - ¿Se llevó a Jenny?

No. Dominic, escuche. Puede que Jenny siga viva.

Venga conmigo. Le contaré todo en el coche.

Vamos. Venga conmigo. Vamos, Dom.

Profesor Goldman, gracias por venir.

- ¿Alguna novedad en el caso? - Sí. Siéntese.

Desde la última vez que hablamos,

he revisado algunos informes de chequeos. ¿Sabe lo que son?

No estoy seguro.

La policía los archiva

cuando interrogan a alguien sin arresto.

He encontrado su nombre en dos informes diferentes

por solicitar sexo en el parque.

- Encontré el cadáver esta mañana. - Lo sé.

Yo llamé.

Me preguntaba si vio el incidente anoche en el parque,

pero esperó a esta mañana para denunciarlo.

No, no lo hice.

Tengo a un fiscal arriba preparando la declaración

de este asesinato basada en la versión del sospechoso.

- ¿Han arrestado a alguien? - Sí.

¿El chico que vi en el coche?

Si fue testigo, entiendo su temor a hablar,

pero necesito saber lo que vio.

Si su relato coincide con el del chico,

no hará falta ni mencionar su nombre.

Pero si no...

y si tiene que usar mi nombre...

lo que haré será anunciar que soy marica...

y pondré en peligro mi carrera...

y mi reputación...

y mi vida.

Pero creo que nos quiere ayudar, por eso nos llamó.

¿Y sabe qué? Hizo lo correcto.

Alguien debe hablar por el muerto.

Profesor...

¿no está aquí por eso?

Vale.

Está bien.

He oído una versión diferente de lo que pasó anoche, Billy.

Dijiste que me darían la cena.

En esta versión, el cura no iba detrás de Billy.

Intentaba darle un billete de bus, pero Billy lo raja,

lo arrastra a los arbustos mientras se desangra,

le baja los pantalones y lo deja allí para morir.

En esta versión, Billy, un habitual del parque

que pensaba contratarte te ve haciendo todo eso.

El cura no quería ayudarme, tío.

No quería que volviera a casa.

De eso hablaba. Intentaba darte el billete de autobús.

Solo me estaba camelando con el billete

para hablar más conmigo. No podía pedir lo que quería.

- Intentaba ayudarte, Billy. - No.

Y mataste a tu mejor amigo.

¡No, porque nadie puede ayudarme!

Porque soy seropositivo.

Dios no me va a ayudar.

Y me avisará.

Le avisaré en cuanto sepa algo.

Entraremos en la casa.

En el momento adecuado, saldré a buscarle.

Me dirá si está bien.

Y si tengo suerte y está bien,

me acercaré despacio a ella, como me dijo.

- Paso a paso. - Sí, paso a paso. Buena suerte.

Quédate con él. ¡Ahora! ¡Por detrás!

- Ven conmigo. - ¡Lo tengo!

¡Vamos! ¡Adentro!

¡Jennifer!

¡Jennifer!

¿Dónde está?

¿Dónde está?

¿Dónde está mi hija?

Hola, Jenny.

Hola, papá.

¿Estás bien?

- Dijo que habíais muerto. - Oh, no.

No... No estamos muertos.

Te mintieron. Te secuestraron y te mintieron.

Mamá y yo te hemos buscado todo este tiempo.

¿Quieres venir conmigo a casa a ver a mamá?

- Quiero ver a mamá. - Sí, bueno...

podemos llamar a mamá ahora mismo y decirle que estás bien,

así vendrá a buscarnos, ¿eh?

¿Quieres cogerme de la mano?

Inspector.

- Hola, Jerry. - Recibí tu mensaje.

Sí, tenemos al chaval que lo mató.

Está declarando de nuevo

y no dejaremos que los periódicos abran con el tema sexual.

Estupendo.

¿Sabes, John? Me sentiré fatal si no volvemos a ser amigos.

No sé. Me cuesta aceptar que se entregó ella misma.

Hizo lo que quería hacer.

No puedes vivir las vidas de otros por ellos...

por eso me la mandaste,

para averiguar lo que quería y todo eso.

¿Te importa si discrepo?

- No pasa nada. - Bien.

Vale, el señor Bucci estaba aquí...

- Bien hecho, Andy. - Gracias.

- Me encantaría verle la cara. - ¿Qué dijo la madre?

No la vi.

- Bueno, sabes que estará contenta. - Sí.

Gracias, chicos.

Bien visto.

En fin, prefiero ser afortunado que bueno.

Puedes ser ambas cosas.

Buen trabajo.

- Gracias. - ¿Quieres un café o algo?

- Me tomaría un dónut. - Un dónut.

No es suficiente.

Está bien. Ya hablaremos de eso luego.

Bien, adiós.

Nos vemos luego, Greg.

- ¿Sylvia? - Hasta mañana.

Enhorabuena por lo de los Bucci.

- Sí. - Es... Es genial.

- Sí, ha estado bien. - Sí.

Oye, Sylvia, sobre... el broche del caballito de mar.

El sitio donde lo compré tiene una... política de devolución.

Debería tener tres copias de la factura, pero no tengo ninguna.

Si no lo aceptas, tendré que ponérmelo yo.

¿Quieres verme así?

Guárdalo.

Sí. Quizá... lo aceptes más tarde.

Creo que iré a algunas reuniones más.

No lo hagas por mí.

No lo hagas por nosotros.

Qué estricta eres.

Pero te apoyo.

Ahí está mi hijo. Hoy le compramos un coche.

- Buenas noches, Andy. - Sí.

Buenas noches.

- Hola, Andy. - Hola.

Bien hecho, papá.

Fue un golpe de suerte.

Podrías trabajar cinco vidas en esto a turno doble

y nunca te pasaría algo así.

¿Te condecorarán?

Me vendría mejor una subida de sueldo.

- ¿Qué tal el coche? - Bien. Es bueno.

¿Quieres un sándwich?

- Yo conduzco. - ¿Qué tal un filete?

- ¿No te gastaste todo en el Cadillac? - Perdón. Lo siento.

Me quedan unos dólares. Vamos, hijo.

- Buenas noches. - Buenas noches.

- ¿Johnny? - Hola.

- ¿Qué tal? - Bien.

Estuve pensando en lo que pasó en el coche.

- Y yo. - Solo quería decirte que...

- no me siento mal por ello. - Bueno, yo te besé, Robin.

Jimmy me dijo que... debes hacer cuanto puedas mientras vives y...

me dijo que nunca me engañe.

Así que, sin engañarme, me alegro de que me besases.

Y yo.

Vale, yo...

ya he dicho lo que quería decir.

Sí, vale.

¿Sabes qué? Me quedan unos minutos aquí.

¿Quieres hablarlo en algún sitio?

- Buenas noches, John. - Buenas noches, teniente.

- Buenas noches. - Buenas noches.

- ¿Qué te parece? - Me encantaría.

- Vale. - Vale.

¿Estás bien?

Estoy bien.

¿Y tú?

Estoy bien.

- Ya llega la primavera. - Sí.

La mejor época en esta ciudad.

Me alegro de estar contigo, Johnny.

Lo mismo digo.

Lo mismo digo.

Subtítulos: Alex R. Fortes

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.