All language subtitles for NYPD.BLUE.S01E18.Zeppo.Marks.Brothers.1080p.DSNP.WEB-DL.DDP5.1.H.264-SiGLA_track8_[spa]

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Original subtitles

Venga, no me empujes. Tengo la espalda destrozada.

- Me baja el dolor a la pierna. - Buenas, sargento.

Quizá no deberías haber saltado por

- la ventana del motel, Nick. - Firme aquí.

Debe ser malo para la ciática.

- ¡No me quites la bolsa! - Ey, vale.

Estamos en comisaría, Nick. Estás a salvo.

¿Estoy a salvo? Esa es buena.

Ya quisiera. Soy hombre muerto.

Es el testigo esencial huido. Necesitaré aspirinas.

- Tiene mal la espalda. - ¡Paracetamol!

Llamó la oficina del fiscal. Sus inspectores vienen a recogerlo.

Espero que les haya explicado bien a esos borregos cómo llegar.

Escaleras arriba, Nick. Vamos.

La zorra de Kimmy me delató, ¿no?

- Me vendió, ¿verdad? - No sé de qué hablas.

Sí, claro, Kelly. Cuéntame otra.

Ella me entregó y vosotros

me sentenciáis a muerte haciéndome testificar.

Nick, ¿no interpretaste al hombre elefante en el instituto?

Intenta decir esto con la nariz toda taponada.

- ¡Ay, Dios! - "No soy un animal. Soy un ser humano".

¿Por qué no me pegáis un tiro y punto?

Venga, adelante. En la cabeza, ahora mismo. ¿No?

¿Qué tal en la boca? Venga. Reviéntame la cabeza.

Al menos así lo veo venir. Si no, de la otra forma,

no saber cuándo viene acojona.

Eso es, Nicky. Sigue alterándote solito.

Igual te da un infarto.

Los Oliva están bajo custodia. No pueden hacerte nada.

¿Me tomas por imbécil, Kelly?

Después de todo esto, ¿me tomas por imbécil? "No pueden hacerte nada".

¿A quién intentas engañar?

Tú diste el chivatazo, Nick. Los viste cometer el crimen.

¡Estaba cabreado! No se mata a un tío frente a su hijo.

Esos animales lo hicieron justo delante de su crío.

Eso es, e hiciste lo correcto al denunciarlo.

Sí, de forma anónima. Anónima.

¿Os falta esa palabra en el vocabulario?

Oye, espabilado, si quieres anonimato, no uses tu propio teléfono.

Sabes que rastreamos las llamadas.

Estupendo. Así que hago algo bueno y tengo que morir por ello.

No vas a morir. Vas a testificar, eso es todo.

No me creo ni una palabra de tu boca, Kelly.

"Solo tienes que venir e identificar al tipo, Nicky.

"Solo una rueda de reconocimiento. No tendrás que ir ante el jurado".

Vengo. Lo identifico. Dos días después, ¡bum!

"Nicky, ya no tenemos más pruebas. Tienes que venir a testificar".

Y cuando me niego, me declaráis testigo esencial

y me metéis en la prisión civil.

Muy bonito por vuestra parte.

Un sitio genial, ¿sabéis?

Allí metido con los animales.

Por esto te llevamos al motel.

Se llama custodia protectora, Nick. Te metimos allí para protegerte.

Pero tú, espabilado como eres, vas y te escapas.

¡Pues claro que escapé!

¿Sabes? Tengo la idea de que quizá

mi vida todavía vale algo.

Todavía podría hacer algo con mi vida.

A ver, tíos...

venga.

Si me quedo en la ciudad y testifico...

soy hombre muerto.

Miradme a los ojos y decidme que no es la verdad.

Si dejas de actuar como un cagado, no será verdad.

Sí, seguro que sí.

Y un día de estos igual vuelan los cerdos.

Que os den.

Hola.

Tiene mal la espalda. Quizá les venga bien saberlo.

Oye, chicos, un consejillo.

Nosotros intentamos alternar quién se queda de guardia.

Procuramos que los dos policías en el motel no duerman al mismo tiempo.

Así el tipo no puede saltar por la ventana sobre nosotros.

- No fue lo que pasó, Sipowicz. - No empuje.

Vale, vale.

Tiene que testificar en 48 horas.

Estaría bien tenerlo bajo custodia hasta entonces.

Dile a Kimmy que espero que valiese la pena venderme.

- ¡Vamos! - Calma, Nicky. Estarás bien.

En serio, Nick. En el fondo, ¿no te sientes bien haciendo esto?

¡Lo que me pase será culpa vuestra, capullos!

- Venga, vamos. - ¡Ay! El cuello.

Aquí tiene su mensaje.

Probablemente ese chivatazo es lo único bueno que ha hecho

en toda su vida, y lo mete en un berenjenal.

Tampoco tenía mucha vida que arruinar.

Más os vale poner los uniformes a punto.

Pasado mañana tenéis servicio uniformado.

- Bromea. - Por petición del comandante de división.

- ¿Cuál es el servicio? - Un desfile.

Broadway en Broadway.

Gente de musicales de Broadway actuando en la calle.

Estaremos hasta el cuello de leotardos.

El comandante de división intenta tocarle las narices a Fancy.

Voy a desayunar con Roberts. No sonaba muy bien por el teléfono.

- ¿Y por qué te preocupa? - No sé.

- Te veo luego. - Tengo que llamar a la lavandería.

¿Tu uniforme necesita algún ajuste, Andy?

¿Qué quieres decir, Medavoy?

No, solo digo que, si fuese necesario,

en mi lavandería hacen ajustes...

Eso es todo.

Disculpa.

FIAMBRES, ENSALADAS, SÁNDWICHES

- Hola. - Hola.

Buenas, Mike.

- Me alegro de verte. - Lo mismo digo.

- Gracias por venir. - De nada.

- ¿Cómo estás? - He estado mejor, John.

- ¿Sí? ¿Qué ocurre? - Bueno, ya sabes.

Connie me tiene durmiendo en el sofá.

Quiere el divorcio, pero no nos lo podemos permitir.

No puede perdonarme, John. ¿Sabes?

Lo que pasó con Dee Dee... no lo puede superar.

Dale tiempo, Mike. Dale tiempo.

No va a pasar. A veces me mira,

cuando va a por un vaso de agua por la noche. Estoy en el sofá como un perro.

Me mira sin respeto alguno.

¿Y mis hijos? Solían preguntarme qué tal me había ido el día.

Ahora me preguntan si he visto la tele.

"¿Algo bueno en la tele?", preguntan.

Tenía condecoraciones, John.

Tenía dos distinciones al valor.

Gloria, recoge.

En fin, ya basta de lamentarme.

Tú tienes tus propios problemas.

Quería decirte que conseguí una licencia de detective privado.

- Oye, muy bien. - Sí.

Y si te soy sincero...

me enteré de que tienes un segundo trabajo como guardaespaldas de Jimmy Wexler.

Pensé que igual tenías algún turno que pudieses pasarme.

Bueno, últimamente está tan enfermo que no he trabajado para él.

¿En serio?

- Sí. - Siento que esté tan enfermo.

Pero pensaré en ti si tengo más trabajos como ese, ¿vale?

- Te lo agradezco. - Sí.

Te parecía buen poli, ¿no, John?

Sé que me pasé de la raya en una ocasión,

mi relación con Dee Dee,

pero, en general, ¿me respetabas como policía?

Sí. En general, Mike, te respetaba.

¿Sabes qué? Ahórrate unos dólares, anda.

Ni hablar. Guarda eso.

Intento ganarme la vida, John. No pedirle limosna a nadie.

Gracias por verme. Tenemos que apoyarnos, ¿no?

Eso es. Tenemos que apoyarnos.

Te llamaré si encuentro ese tipo de trabajo, no te quepa duda.

Gracias.

Nunca imaginé que echaría tanto de menos el trabajo.

¡Qué locura!

Creo que es un infarto.

¿Vas a responder?

Sí.

Adelante. Lo entiendo.

Está bien.

- Gracias por verme. - Desde luego.

- Y mantén la cabeza alta. - Vale.

Bien. Ya hablaremos.

- ¿Cómo ha podido ocurrir? - Nicky saltó del coche

mientras los policías del fiscal lo llevaban al motel.

Lo perdieron en los callejones,

se le pasaría el dolor de espalda, supongo.

¿Por qué no nos enteramos?

Los policías del fiscal no avisaron.

Decidieron buscarlo por su cuenta.

Llevaba una hora por ahí suelto.

Hace 20 minutos le dispararon saliendo de aquí.

Se les escapó a estos idiotas.

¿Qué tiene?

No hay testigos del tiroteo. Ese tipo vio pasar un Pontiac azul

y una chica huyendo del sitio donde le dispararon.

- ¿Descripción de la chica? - Blanca, rubia, cerca de los 30.

- Es Kimmy. - Dicen que escapó gritando.

Apártese. No puede estar aquí.

Necesito hablar con usted. Trabaja en el bar, ¿no?

- Así es. - ¿Conoce a este tipo?

Sí, venía a veces. Nicky Constantino, ¿verdad?

- ¿Conoce a su chica? - Sí, los vi juntos un par de veces.

¿Vino hoy con él?

No, lo encontró aquí. Él llevaba aquí media hora.

Estaba bebiendo bastante. Ella entró, llamó por teléfono.

Creo que tomaron una copa juntos. Salieron, entonces le pegaron un tiro.

¿Cómo recuerda que llamó por teléfono?

Le cambié un billete de 20. Ella no tenía suelto.

Vale, déjeme... John, ¿adónde van?

No sé. Dicen que no han visto nada.

- Vuelven a comisaría. - Oye, olvidemos que

sois pésimos en vuestro trabajo, que lo perdisteis dos veces en 24 horas.

Olvidemos que lo llevabais sin esposas.

- La espalda lo estaba matando. - Lo que quiero saber

es cómo no habéis tenido huevos

- de avisar. - ¡Déjenos en paz, Sipowicz!

- ¡Lo han matado por vuestra culpa! - ¡Yo creo que es culpa tuya!

¿Culpa mía? Capullo, ¿cómo es culpa mía?

Repetía que Kelly y tú lo engañasteis para hacerlo testificar.

- Que sabía que lo iban a matar. - Cierre el pico.

Que parece ser exactamente

- lo que ocurrió. - Calla y entra en el coche.

- ¿Me oyes? - No me gusta su tono conmigo.

La habéis cagado. Es vuestro lío.

Si sabes lo que te conviene, entra en el coche.

Y no os perdáis por el camino. Nosotros no matamos a nadie.

Nosotros no le dejamos escapar.

No tienen derecho a arrestarme.

Solo quiero hablar contigo.

Ya les dije lo que pasó.

Salimos de Kerner y dispararon a Nicky.

- No vi nada. - Vale, aquí. Vamos.

Venga.

En ese lado. Adelante.

Necesito beber algo. ¿Tienen refrescos sin azúcar?

En un rato.

¿De qué va esto? ¿Piensan darme una paliza?

Dispararon a Nicky en plena calle, Kimmy.

Tienes su sangre en la camisa, ¿no?

Necesitamos que colabores para pillar a esos tipos.

Ya se lo dije, no vi nada.

¿Sabes qué es la "teoría del caso", Kimmy?

¿Quieres oír una teoría?

Los Oliva pagaban para matarlo y tú lo vendiste,

lo que te vendría bien para dejar la ciudad.

¿Saben? Anoche les llamé.

Les dije dónde estaba Nicky para que lo pusiesen bajo custodia

- y estuviese a salvo. - Y nos cobraste 200 dólares.

Quizá hoy se te ocurrió buscar quién pagaba más.

¿Llamaste a los Oliva desde el bar?

¿Te contactaron, te dijeron cómo contactarles?

¡Hijos de puta!

Amaba a Nicky. Me preocupaba por él.

Solo llamé desde el bar para preguntar por buses a Miami.

¿Qué pasó en la calle?

- No vi nada. - No te creo, Kimmy.

- Déjeme en paz. - ¿Quieres irte de la ciudad?

¿Quieres irte a Miami?

- Podemos arreglarlo. - ¿Sí? ¿A cambio de qué?

De que identifiques al que disparó a Nicky. Lo arrestamos

y nos encargamos del resto.

¿Eso le dijeron a Nicky?

¿Así le mintieron? "Identifícalo. Nos encargamos del resto".

Dinos lo que viste, Kimmy, y te sacaremos de la ciudad.

Podemos hacerlo, pero tienes que escucharme.

Así que mírame. Mírame.

A veces, en la vida, las cosas no salen como esperábamos.

Cuando eso pasa, es un fastidio.

Pero debemos resistir y cambiar las cosas por nuestra cuenta.

Hacer un nuevo plan. ¿Lo entiendes?

Creo que si te lo planteases en serio,

podrías planear algo bueno para ti.

Quiero ir a Florida.

- Nadar con los delfines. - Podemos arreglarlo.

Debes entender algo, Kimmy. Como Nicky no puede testificar,

los tipos a los que iba a identificar saldrán de prisión en unos días.

No queremos eso. Ayúdanos a levantar un caso en su contra

y hablaremos de más de un par de cientos de dólares.

¿Cuánto crees que necesitas para ir a Florida?

¿Dos o tres mil?

Podemos conseguirlo. Es un caso importante.

Pero tienes que darnos al tipo que mató a Nicky.

Tengo miedo.

A Nicky le gustaría que te fueses de aquí, Kimmy.

Estoy seguro.

Sé que querría eso.

Lo sé.

Sí.

Vale.

Hace seis meses, los hermanos Oliva ordenaron matar a uno de sus camellos.

Un tipo llamado Nicky Constantino vio el asesinato

e iba a ser un testigo esencial en el juicio de los Oliva en tres días.

Hasta que lo perdieron en custodia y los Oliva lo mataron.

Eso no es lo que pasó.

Los inspectores del fiscal lo tenían en custodia.

Me da igual quién lo tuviese.

Era su testigo, eran responsables

- de él. - Su novia vio cómo lo mataron.

Ella puede identificar al asesino.

Le enseñaremos unas fotos,

pero no dirá una palabra

hasta que le paguemos para que se largue de la ciudad.

- ¿Cuánto? - Tres mil dólares.

¿Y le dijeron que solo debe identificar al tipo?

Eso es. O le pagamos y pillamos a este tipo

o los Oliva se van de rositas y quedamos todos mal.

Les conseguiré dos mil.

- ¿Eso es todo? - ¿Trabaja a comisión o qué?

Dos mil quinientos.

Pero si arrestan al tipo que ella identifique

y no suelta prenda sobre quién lo contrató,

me da igual lo que le prometiesen a esa chica,

que quede claro entre nosotros, va a testificar.

Está bien.

¿Quieres volver y agradecerle

- el servicio uniformado? - Sí.

Escuchad. ¿Estáis preparados?

La lavandería no encuentra mi uniforme.

Lo dejé allí. Ahora no lo encuentran.

- ¿Tienes el recibo? - ¡Lo perdí!

¡Han pasado tres años y medio!

Pero deberían tener su copia. Lo exige la ley.

Pues arréstalos, Medavoy.

Quizá tenga que comprar otro uniforme.

No quiero mentir a esta chica, Andy.

Sí, me gusta mantener una promesa a un testigo al menos una vez al año,

- solo para recordar qué se siente. - Empecemos con las fotos.

- ¿Te ocupas tú? - Sí, ¿qué pasa?

Quiero hablar con el camarero de nuevo.

Está bien. Nos vemos luego. ¡Hola!

- ¿Puedo hablar contigo? - Claro.

James, ¿le enseñas las fotos de Constantino a esa chica, por favor?

Claro, John. Sin problema.

¿Qué ocurre?

Al parecer, mi calendario del juicio tiene un hueco.

Sí, la acusación de los Oliva se viene abajo por la muerte de Constantino.

No sé, pero ¿de qué querías hablar?

Quizá estoy loca, pero creo que me siguen.

- Cuéntame más. - No hay nada específico.

Tres o cuatro veces esta semana.

Es solo una sensación, nada más.

Cuando salgo de algún sitio, siento que alguien me observa

o me sigue. Cuando me giro, solo es gente en la calle.

Probablemente solo estoy neurótica. Será algún tipo

de síndrome de estrés por lo de Giardella.

- No, quiero asegurarme. - ¿En serio?

- ¿Qué vas a hacer? - Llamaré a tu conserje

y mandaré un coche patrulla.

Vale. Sí, gracias.

- Oye, Laurie. - ¿Sí?

El tipo con el que sales, ¿también tiene esa sensación?

¿Qué tiene que ver con esto?

Sé que vais en serio, pasáis mucho tiempo juntos.

- ¿Sí? - ¿Tiene la misma sensación?

No, qué va. ¿Algo más?

No, mandaré una patrulla. ¿Estarás por allí?

¿Adónde quieres llegar? ¿Quieres saber dónde duermo?

No intento cotillear en tu vida privada,

pero si quiero comprobar esto, necesito saber dónde estás.

La mitad del tiempo duermo en su casa.

- ¿En Manhattan? - Sí.

- Vale. - Por fin pasé del puente.

Este es su nombre y número.

- ¿Algo más? - No, eso es todo.

- Vale. Gracias. - Sí.

- ¿Está bien? - Sí.

Vamos.

CÓCTELES

VINO

¿Qué tal?

- Se acuerda de mí, ¿no? - Sí.

Sigo investigando el tiroteo.

No sé qué más decirle.

Le haré algunas preguntas que le darán una pista

de lo que me interesa averiguar.

Claro.

Vale. La chica vino y se vio con Nicky.

Repasemos esa parte.

Vale. Llamó por teléfono, tomaron una copa y se fueron.

- ¿Pago él las copas? - Sí.

¿Y ella cambió un billete de 20 para llamar?

- Sí, eso es. - Y...

por eso recuerda que llamó,

porque le pidió cambio, ¿verdad?

Sí. Ya lo hablamos.

Nicky paga las bebidas...

tiene una cuenta abierta en el bar, pero ella saca de su propio bolsillo

un billete de 20 y pide cambio.

No tiene sentido. No creo que lo hiciese.

Mire, ¿qué problema tiene?

Ningún problema.

Pero tengo la sensación de que...

usted quiere que yo sepa que ella llamó por teléfono,

así que mintió sobre lo de pedir cambio.

- ¿Por qué lo haría? - ¿Ve? Por eso la gente odia a la policía.

Intentas colaborar y acabas en un interrogatorio.

Siéntese.

He dicho que se siente.

No llamaría usted también, ¿no? ¿Cómo se llama?

- Lenny. - Lenny,

¿usted también llamó?

Porque ella llamó para preguntar por buses.

Y me pregunto...

¿quién más llamó para chivarse de Nicky?

No necesito esto, no tengo más que decir.

Escuche. La chica está colaborando. Vio al asesino.

En cuanto lo tengamos, me encargaré personalmente

de averiguar si usted llamó.

Si no colaboras ahora mismo, pienso dedicar

un buen rato a que ese tipo le delate.

- ¡Venga, Lenny! Vamos. - ¡Está bien!

Pero no sabía que iban a matarlo.

- Zeppo dijo que Nick le debía dinero. - Sí, y yo soy una princesa india.

Vale. ¿Ese Zeppo tiene apellido?

Sí, ya sabes, cualquiera que parezca sospechoso.

Mantén un ojo abierto y habla con el conserje,

mira si han reventado alguna cerradura, si faltan llaves, cosas así.

Sí. ¿Sabes qué?

No hace falta que la molestes, ¿vale?

Bien. Sería genial. Sí.

Está preocupada, John. Vuelve a la misma fotografía,

pero le da miedo identificar al tipo.

- ¿Hablamos de Kimmy? - Sí.

¿El tipo al que mira tanto se llama Zeppo Marchansky?

¿Cómo lo sabes?

POLICÍA

¡La caldera ha reventado! ¡Tenemos que salir!

¡Contra la pared! ¡Mirad dentro!

- ¿Zeppo Marchansky? Queda arrestado. - Sí.

¡Se equivocan! Tengo una cara común.

La gente me confunde con otros todo el rato.

Claro, tengo el mismo problema.

El otro día me paró una mujer en la calle

y me dijo: "Bob, estuviste genial en El golpe".

Cojan algo de ropa para el capullo este.

Tengo miedo.

- Tengo mucho miedo. - Kimmy, te prometo

que no puede verte desde allí.

Escucha. Si lo soltamos, estarás en peligro.

Estarás bien.

Vale.

Es el número tres.

Bien. Está bien.

Todos salvo el tres pueden irse con el agente.

¡Zorra, estás muerta! ¡Eres un cadáver!

- ¿Puede verme? - No puede.

Es un farol. No te preocupes. Estás a salvo.

Me haréis testificar como a Nicky

- y haréis que me maten. - Nos diste lo que necesitamos.

Lo identificaste, ¿verdad?

No lo tengo claro. Necesito pensarlo más.

¿Podemos hablar fuera, por favor?

Tienes que convencerla de que no va

a testificar frente al jurado.

- ¿Y cómo lo hago? - Cualquier forma con la que estés cómoda,

pero tengo bastante claro que no tendrá que ir.

John, no lo haré. Si este tipo no testifica

y no te entrega a los Oliva, créeme,

mi jefe la hará testificar ante el jurado.

- Querrá sacar algo de esto. - No podemos arrestarlo

hasta que esté identificado, y no podemos hacerlo

si no convences a esta chica.

- No me siento cómoda haciéndolo. - Está bien.

No se presentó ante su agente de la condicional.

Escucha, entiéndeme y confía en mí.

Hablo con la autoridad de la oficina del fiscal del distrito.

Solo te pedimos que identifiques al criminal.

¿Y qué pasa con el juicio?

Haremos todo lo que

el departamento pueda para que tu testimonio no sea necesario.

Cubriremos todos los frentes. Entre la audiencia preliminar

y el juicio obtendremos pruebas corroborantes,

y solo te nombraremos de forma anónima como un informante de confianza.

¿Podemos hablar un momento sin ellos?

Por supuesto.

Tras lo de Nicky, no puedo fiarme de ellos.

No es cosa de la policía, es cosa mía.

Quiero que confíes en mí.

Está bien.

Es el número tres.

¿No crees que tenga que testificar?

Ya me has oído.

Ha identificado al sospechoso.

¿Cómo has podido hacerlo? ¿Mentirle así?

Le dije que el departamento hará cuanto pueda

para que no tenga que testificar. Y eso pienso hacer.

Sí, pero si las cosas se tuercen, la harás testificar.

Sí, entonces la haré testificar.

Así funciona el mundo, bonita.

- Por aquí. - Vale.

Comisaría15, inspector Saphiro.

Inspector, un tal doctor Schrager quiere verle.

- ¿A mí? - Sí.

Está bien. ¿Le pone un café?

- Y échele un ojo. - Sí, claro.

¿Quiere un café?

¿Doctor Schrager?

John Kelly.

No hacía falta que viniese. Solo dije que me llamase.

Espero que no le importe, inspector.

No. Adelante.

Solo quería venir a ver dónde pasa el tiempo Laurie.

Ya sabe, es muy... diferente al mundo en el que yo vivo.

No sé qué le habrá contado Laurie de mí, pero soy

cardiólogo pediátrico. Trabajo con niños.

Sí, entiendo la parte de "pediátrico".

Bueno, Laurie lo respeta mucho.

Supongo que no hace falta que se lo diga.

Lo mismo digo.

Creo que le mencionó

que siente que la están siguiendo.

- Sí, me lo ha dicho. - Sí.

¿Usted tiene la misma sensación?

Si le digo la verdad, John, no.

Pero debo decir que no soy paranoico en absoluto.

Vale.

- ¿Tiene enemigos? - ¿Yo? No.

¿Alguna demanda por negligencia o algo así?

No. En cuanto a eso, soy bastante afortunado.

Tengo compañeros que me han contado historias terribles.

¿Alguna exmujer que se la tenga jurada?

- Nunca me casé. - ¿Exnovia?

No.

Vale.

Dice que vive en 842 Central Park West.

Sí. A un buen trecho del hospital,

pero le diré algo,

no renunciaría a esa vista del parque por nada.

¿Algún problema en el vecindario?

Bueno...

La junta de vecinos está en pie de guerra porque una estrella del rock

quiere mudarse al edificio. Ya sabe.

Pero eso es todo.

Vale.

Bien, pues nada más.

Gracias por venir.

Sí. Bien.

Espero que, con el tiempo, seamos amigos.

Sí.

- Gracias por venir. - Claro.

¿Qué haces aquí?

John, ¿listo para hablar con Zeppo?

Diantres. ¡Zeppo! ¡Sí!

- ¿Quieres algo de beber o un pitillo? - No, estoy bien. No fumo.

Me alegro por ti, Zeppo.

No hay que ser un genio. Fumar mata.

La cárcel tampoco es sana, Zeppo. La gente se pierde allí.

Te han identificado como el asesino de Nicky Constantino.

Hablamos de una condena larga.

¿Porque una zorra me identificó?

La gente cambia de idea, ¿sabes?

- ¿Qué zorra sería? - La zorra.

La zorra, cree haberme visto, esa zorra.

Disparaste a ese tipo a plena vista en una calle llena de gente.

¿Crees que nos faltan testigos?

Levanta la vista, Zeppo. Arriba.

Si te molestases en mirar arriba,

verías que el sitio donde lo mataste

fue una decisión estúpida.

¿Cómo que mirar arriba? ¿Pasó una gaviota o qué?

No, hablo de una vecina. Tiene artritis.

Se pasa el día en la ventana.

Para ella, mirar por la ventana es como ir al cine.

Por no hablar del marido.

Lo llama a la ventana. Ambos lo vieron todo.

Colega, no te la juegues con esto. Tenemos varios testigos.

Vale, se acabó el recreo, Zeppo. Hora de las Mates, sígueme.

Condena de 25 años, tendrás 60 cuando veas a la comisión de libertad.

La primera vez te rechazarán, así que tendrás 63

antes de que puedas soñar con salir.

Piensa en eso, Zeppo. Sesenta y tres años,

con un pequeño mandil, limpiándole la casa a algún culturista.

¿Quién te pagó para matar a Nicky Constantino?

- ¿De qué trato hablamos? - Depende de qué tengas para nosotros.

- Si lo confesase todo. - ¿Fue cosa de los Oliva?

Ofrecedme un trato.

Marchansky ha decidido colaborar.

- Quieren mandarlo a la cárcel pinchado. - Sin escolta policial.

Lo mandamos sin escolta, alguien se entera

- y nos quedamos fuera. - Los Oliva se enterarán

y no hablarán más que del tiempo.

Mandarlo sin compañía es demasiado arriesgado.

Avisaremos a los guardias, vigilarán desde fuera.

Antes de que muevan un dedo ya estaría muerto.

Esos tipos saldrán en menos de 24 horas.

Es la única oportunidad.

Está bien.

¿Podríamos librarnos con esto del servicio uniformado?

Ya veremos cómo va.

CIUDAD DE NUEVA YORK DEPARTAMENTO CORRECCIONAL

Me llamo Zeppo Marchansky.

Firme aquí en la línea 27.

Bien. Por esa puerta.

Está dentro.

Cuando dijeron que teníamos visita esperaba un ser humano.

¿Qué te trae por aquí? ¿Vienes a mostrar respeto?

No, tengo un problema.

Tienes muchos problemas, tío.

¿Qué problema tienes? ¿Te sientes solo? ¿Nos echas de menos?

No. Necesito otros diez, Nando.

¿En serio? Y yo. También necesito otros diez.

¿Y tú, Jesus? ¿Quieres otros diez?

Siempre, tío. Siempre vienen bien.

Mira, Nando, tengo problemas de pasta.

Hice un trato, moví algo de producto.

El comprador me dejó colgado.

Necesito diez mil para ajustar cuentas.

¿Te has metido algo, chaval? No hablas claro.

Mira, me pedisteis que me cargase al tipo ese.

Lo hice. Os saqué del marrón.

Si nos sacaste del marrón,

¿por qué seguimos con la tipa del fiscal encima?

No, me dijisteis que si no podía cargarme al tipo,

si necesitabais un juicio nulo, me la cargase en vez de a Nicky.

La tenía fichada.

¿Sabes de quién hablan, Andy? Lo sabes, ¿no?

De Laura.

Me cargué a Nicky como pedisteis. Os solucioné el marrón.

Seguí vuestras órdenes. Ahora me debéis una.

¿Qué te debemos?

Os dije que necesito otros diez mil. Tengo deudas.

No, estás flipando, colega.

¿De dónde vamos a sacar esa pasta?

Estamos en la cárcel. Aquí no usamos efectivo.

Oye, no os costó mucho conseguir

los 25 mil para matar a Constantino.

Os digo que necesito diez mil más.

- ¿Me estás amenazando? - No.

Solo te explico mi situación.

Oye, Zeppo, ¡mírame!

Me la sopla tu situación, ¿vale?

¿Lo pillas?

Nos da igual a quién le debas o lo que te pase.

Nos cargamos a Nicky.

Tú también la puedes palmar, Zeppo.

Vale.

Os conseguí lo que queríais, ¿no?

Oye, con calma.

- Cabrones mentirosos. - Cierra el pico.

Venga. Escaleras abajo.

Zeppo y su abogado no están contentos

con el cargo extra por acechar a Laurie.

Si cree que puede quebrantar un acuerdo de culpabilidad

y añadir un cargo basado en información obtenida mientras mi cliente

estaba pinchado para ayudarles, está loco.

Su cliente prometió revelarlo todo,

pero no confesó que acechó a mi compañera.

También considero presentar cargos civiles y criminales

contra usted, inspector, por atacar a mi cliente a su salida de prisión.

- Su cliente se resbaló. - Cayó de morros en el hielo.

Supongo que todo está permitido, ¿no?

Mientras sepan que son los buenos.

¡Nos vemos!

- Dame un minuto, ¿quieres? - Sí. Por aquí.

¿Qué puedo hacer por usted?

Hola.

- ¿Estás bien? - Sí. Bueno, es preocupante

ser candidata para un asesinato.

Bueno, no te preocupes. Se acabó, ¿vale?

Tampoco me hace gracia que te entrometas

en mi relación con Danny.

¿Cómo hice eso?

Lo trajiste aquí para interrogarlo.

Vale. Ni lo traje ni lo interrogué.

Todas esas preguntas sobre matrimonios anteriores

o sobre su vecindario.

Le llamé al teléfono, vino a verme porque quiso.

¿Se te ocurrió que igual siente curiosidad por mí?

No le des la vuelta.

Ven aquí.

Laurie, estás enfadada. Vale.

Hace dos minutos descubriste que estabas en el punto de mira

y ahora me acusas de invadir tu privacidad. ¿Vale?

Tú viniste a mí, ¿recuerdas? Hice lo que pude por ti.

La próxima vez que tengas problemas, pídele ayuda a ese doctor

con el que sales.

- Te estás pasando. - ¿Por qué no te largas?

Lárgate y evita el tráfico del centro.

- John, Kimmy está aquí. ¿Tienes el cheque? - Sí.

Yo...

acabo de enterrar a Nicky.

Nicky era buen tío.

Usa ese dinero con cabeza, Kimmy.

Hazlo en serio, Kimmy. Cambia las cosas. Vete de la ciudad.

Sí, bueno, me lo estoy pensando. En serio.

¿Os puedo preguntar algo?

Sí.

Me ibais a hacer testificar, ¿no?

¿Por qué te preocupas de algo que ya no importa?

Nuestro trabajo es resolver el caso.

Si puedes ayudarnos, debemos conseguir que lo hagas.

Pero decirte la verdad es siempre nuestra primera opción.

Y si no podéis hacerlo...

- mentís. - Debemos resolver el caso.

Ve a nadar con los delfines, Kimmy.

Cuídate.

Sí.

Inspección de uniformes en media hora.

Greg, tómatelo con calma,

- ¿vale? - ¿Con calma? ¿Cómo me lo voy

a tomar con calma? He comprado tres pares de calcetines negros

y han desaparecido. Desvanecido. ¡Puf!

¿Cómo lo explico? ¡Increíble!

Esperaba que estuvieran a salvo en comisaría.

Medavoy, ¿te parezco un ladrón de calcetines?

¿Por eso me miras así?

No he dicho nada, Andy.

Es solo que, ya sabes, normalmente usas calcetines marrones.

Y me llamó la atención

que, de repente, usas calcetines negros.

Ven aquí, Medavoy. Déjame mostrarle algo.

Mira. ¿Te parecen nuevos?

Oye, Greg, ¿son tuyos? Los encontré bajo mi escritorio.

Los habrás descolocado.

- Andy, estoy abochornado. - Sí, claro.

Lo lamento muchísimo.

- Toma. - No, gracias.

- Venga. Tengo tres pares. - Que no los quiero, ¿vale?

¿Emperifollarnos para un desfile? ¿Qué será lo siguiente?

¿Escoltar al alcalde a tomar el té en el Ritz?

Hola, John.

- Hola, Mike. ¿Qué tal? - ¿Cómo estás?

- Bien. - Hola, inspector.

- ¿Cómo va? - Bien.

Andy, ¿toca ponerse de gala?

Sí, tenemos servicio uniformado para un desfile.

¿Qué tal la perra?

Está bien, Roberts. ¿Quieres venir a verla algún día?

No creo que sea buena idea ahora mismo.

- Venga, Mike. - Sí.

Creía que nos veríamos en el Greek a las ocho.

Tengo asuntos por aquí. Pensé en pasar a saludar.

John, no tengo nada de qué avergonzarme.

¿Qué? ¿Debería flagelarme y no venir por aquí?

- No lo haré. - Toma.

Siento que el trabajo no durase más,

- ¿sabes? - Ya.

Me alegro de que Laurie esté a salvo, pero el trabajo me venía bien.

Sí, lo sé.

Esos perros querían cargársela, ¿no?

Y conseguir un juicio nulo.

Si no se cargaban al testigo.

Si necesito algo más,

te llamaré de ahora en adelante.

Te lo agradezco. Tomé nota de sus idas y venidas.

También hice fotos. ¿Va en serio con ese tipo?

Sí, va en serio.

- Toma. - ¿Qué es esto?

- Mis notas y las fotos. - ¿Qué haces aquí, Roberts?

John y yo tenemos asuntos personales, teniente.

- ¿Habéis terminado? - Sí.

Vale, tengo que volver y prepararme para el desfile.

- Cuídate, ¿Vale? - Tú también.

Y llévate esto contigo.

Lleva en la solapa una placa de otro color.

No conseguí la placa nueva. No tuve tiempo,

entre buscar el uniforme y los calcetines.

Tenemos nuevas desde hace tres años y medio.

Pero es la primera vez que la he necesitado.

- ¿Y Sipowicz? - Aquí.

¿Qué?

Una vez en la calle, tenga cuidado adónde apunta con eso, inspector.

- ¿De qué habla? - Su uniforme.

Esos botones disparados podrían ser armas letales.

Está bien, gente. Adelante.

"¿Qué tal la perra, Andy?". ¿Lo has oído, John?

¿Oíste a Roberts preguntándome por la perra?

Tengo que reconocerlo, el tío le echa pelotas.

Abandona a su perra en el piso de su soplón y me pregunta cómo está.

- Intenta reorganizar su vida. - ¡Oye!

- Dale un respiro. - Qué va. Es un bocachancla metepatas.

Eso es lo que es.

¿Cuántas carrozas más

- crees que tendrán? - Ni idea.

Tengo que quitarme este uniforme.

¿Laurie sabe que tienes a Roberts vigilándola?

No, y se terminó, ¿vale? Ya está.

Viene, necesita ayuda, aparece por sorpresa, ¿no?

Cree que la siguen, así que lo investigo.

Ahora se me echa encima porque invadí su privacidad

con su doctor, ¿no? Dice que estoy fisgoneando.

- Él vino a verme. - Tiene sentido.

El otro día me explica lo que significa "pediatra", ¿vale?

- Doctor de niños. - Sí.

Llega un punto en el que tienes que dejarles

- vivir su vida. Si no, lo mejor... - Sin duda.

- ...que te dan es lo peor. - ¡Exacto!

- Y eso es todo. - Mira este. ¡Oiga!

Ey, ¿nos ve aquí plantados? ¡No!

¿No estamos aquí? ¿No hay una valla? ¿Qué clase de payaso es usted?

Tengo que pasar.

Pues esta calle... Por aquí no pasa, amigo.

¡Soy parte del desfile, debo pasar!

- ¿Qué parte del desfile? - ¿A usted qué le parece?

- Da igual, la calle está cortada. - Agente,

este ha sido el peor día de mi vida.

Le digo, y bastante en serio,

que si no me deja pasar, tendrá que resolver un suicidio.

- No querríamos eso. - No, claro que no.

Está bien. Adelante. Vamos.

Súbela. Súbela bien.

- Os quiero. - Nosotros también.

- ¿Nos quiere? - Eso parece.

Puede que se ponga algo tenso dentro, pero estaré bien.

¿Vale?

- ¿Sabéis quién soy? - Alguna clase de poli.

- Eso es. - ¡Calma!

También estuve casado con la mujer que queríais matar.

Eso es. La chica de la oficina del fiscal. Lo sabemos.

Esta semana os esperan un par de sorpresas, ¿vale?

Será mejor que no hayáis puesto precio a su cabeza,

porque como me entere de que la busca alguien más que Zeppo,

el resto de mi carrera iré a por vosotros. ¿Entendido?

Tío, no sabíamos que era familia, ¿vale?

Me da igual si tropieza con la acera y se tuerce un tobillo.

Me da igual si se rompe una uña.

Iré a por vosotros. ¿Entendido?

No le pasará nada, ¿vale?

Pero si le pasa, me da igual dónde estéis, dentro o fuera,

os encontraré y será una masacre.

¿Vale? Nos os podéis imaginar lo terrible que será.

- No hay problema, ¿vale? - ¡Puerta!

Subtítulos: Alex R. Fortes

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