Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Polish
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Esta es la historia del hombre MÁS RICO del mundo.
¿Quiere comprar otra empresa, Sr. Byers?
Hay una excelente oportunidad de adquirir un nuevo condominio.
La operación podría ser muy estimulante...
y completamente distinta de todo lo que Ud. haya hecho antes.
¿Entonces...?
¿...el condominio?
Ya tengo un condominio, Finkel.
Ya lo tengo todo.
Ya lo he hecho todo.
Sólo estoy aburrido.
Muy aburrido.
No tengo nada para conseguir.
No hay absolutamente nada que no haya hecho.
Bueno, aquí tengo algo que tal vez pueda interesarle, senor.
- Por lo menos no lo ha hecho antes. - ¿Qué es?
Es del ejército. Tiene que presentarse a la revisión médica.
- Parece que lo han llamado a filas. - ¿De veras?
No lo recuerdo, pero parece que esto no lo he hecho antes.
Vamos, Sr. Byers. No se lo tome a broma.
Me he tomado la libertad de pedir informes sobre recomendaciones.
Nuestros abogados pueden pedir una prórroga.
Alegando que «Armamentos Byers» es una empresa de interés nacional.
Un tal Dr. McWillard de Viena, firmará un certificado médico falso.
Mi cuñado es médico en Yalta, y ha descubierto unas inyecciones...
- que pueden provocar el asma. - ¡Pero qué asma ni qué narices!
- ¡Eso es una tontería! - ¡Vamos, senores...!
¡Cállense!
¡Cállense!
- ¿Ya se han callado? - Sí, Sr. Byers.
Estupendo, Finkel.
No habrá aplazamiento, caballeros.
Nada de trucos. Nada de subterfugios.
¡No quiero tonterías!
Considero esto ¡como una gran oportunidad!
Atrás, Finkel. Repito...
Considero esto como una gran oportunidad.
¡Y un privilegio!
De servir a mi país...
en esta última gran guerra que pondrá fin a todas las guerras.
Vivimos en una democracia, caballeros.
La tendencia es dar por sentado que esto es una democracia.
Eso ya lo sé. Pero, repito, vivimos en una democracia.
Y en una democracia,
todo hombre tiene derecho a morir luchando por su patria.
Y por eso soy tan afortunado, de poder hacer lo posible...
por la libertad... por la democracia y por la humanidad.
- ¡Cuatro efes! - Perdón, ¿qué quiere decir «Cuatro efes»?
Quiere decir que no nos llamarán hasta que Hitler entre en Conneticut.
Han sido examinados según las normas del servicio militar obligatorio.
Se ha visto que no son aptos para el servicio en el ejército de los EE. UU.
Mayor, seamos razonables. Presido trece consejos de admistración.
Controlo empresas que emplean a más de 23.000 personas.
No tengo la menor duda de que podría ser de alguna utilidad al ejército.
Ah, sí. Lo sé todo sobre usted, Sr. Byers.
¿...O debería decir Sr. Byers III?
Este es un lugar donde no puede comprar la entrada con dinero.
- Espere un momento... - No. Espere usted.
Quiero que entienda lo que voy a decirle.
¡El ejército necesita hombres!
Hombres que puedan soportar los rigores y las tensiones del combate.
Los hombres hacen las guerras.
Y los hombres ganan las guerras. Espero que nunca lo olviden.
Nunca lo olviden.
Bien. Que el ejército no los necesite, no debe avergonzarlos.
Muchos hombres no son aptos.
No hay nada humillante en ser rechazado.
¡Rechazado? ¿Ha dicho...? ¿Vergüenza? ¿Nunca...?
¡Rechazado! ¡Rechazado!
¡Rechazado! ¡Rechazado!
Es esa palabra, ¿saben? Rechazado. No puedo aceptarlo.
Este tipo es fantástico.
¿Usted cree que tiene problemas, amigo?
Usted no tiene ningún problema. Yo sí que tengo problemas.
¿Cree que quiero alistarme? Yo debo alistarme.
Para mí es un caso de vida o muerte.
¿Habla en serio?
¿Qué si hablo en serio?
Tal vez por primera vez en mi vida, hablo en serio.
Permitan que se lo explique. Soy cómico de profesión.
La semana pasada actuaba en el Salón Persa.
Eso está en el restaurante Harvey. En la carretera 55.
Las cosas me iban bien. Progresaba en mi carrera.
Bien, una noche al terminar mi actuación me dirigí a mi camerino.
Deja que te ayude con la chaqueta, Sid.
Hola, Rocky.
Trabajas demasiado, Sid.
Por eso Rocky te ayuda con la chaqueta.
No disfrutas lo suficiente de la vida. Deja que te invite a un trago.
Sid, estás tenso y nervioso. Por eso la gente se toma una copa.
Les ayuda a relajarse.
Muchachos, ¿cómo queréis que un hombre disfrute de una copa sin un cigarro?
Agárralo. Agárralo ¡Agárralo!
- ¿Eso es todo el mensaje? - ¡No! ¡No es!
Este mensaje vale unos mil dólares.
- Esto vale unos mil dólares, ¿no? - Algo así.
Pero ya que le debes al bueno de Lucky 15 mil...
y quiere cobrar el martes...
¿puedes imaginar si te dijera...
que habrán 14 visitas más como esta? No te gustará...
¿Cierto...? ¿¡Cierto, Sid!?
Mira, le prometí a Lucky que le empezaría a pagar esta semana.
Acabo de cobrar. Tengo el cheque en el bolsillo. Tómalo y dáselo a Lucky.
Eso le demostrará que quiero pagarle.
¡Léelo!
Páguese a Sidney Hackle 115 dólares.
¡115 dólares! ¡115 dólares!
Sid, no queremos quitarte las limosna...
- ¿Qué estás haciendo? - Nada... Pero...
Recuerda. Paga el martes o no vivirás para ver el miércoles.
Bien, amigos. Hoy es miércoles.
¿Y Ud. cree que tiene problemas?
Bueno, me resulta doloroso que me rechacen. No puedo aceptarlo.
No puedo decir «sí» a un «no». Tengo que decir «no» a un «no».
- Ya saben... es psicológico. - Mi caso es físico.
Si no consigo que el ejército me acepte puedo salir mal herido...
- o algo peor. - ¿Qué quiere decir?
Gracias. Úitimamente he soportado muchas tensiones.
Es por mi esposa.
Lo intenté. Dios sabe que lo intenté, ¡pero no conocen a Camile!
Ella no es... Ella no es una persona normal.
Me trata como un... como un... como un preso en una celda.
¡En mi propia casa!
No puedo dejarla porque no tengo dinero.
No tengo dinero para largarme a otra casa o a otro país.
La situación se hizo insoportable la semana pasada.
Fue una noche cualquiera...
de la semana pasada.
- ¡Las luces! - Las luces.
- El abrigo. - ¡El abrigo!
Todavía no estaba desabrochado.
Todavía no estaba desabrochado.
- Prepárame un bocadillo. - Prepárame un bocadillo.
- No. Tú prepárame un bocadillo. - No. Te prepararé un bocadillo.
Ahora mismo te coseré los botones, cielo mío.
¡El bocadillo!
Te haré el bocadillo y de paso te coseré los botones, cariño...
Una madre siempre está primero.
No, Johny, a tu madre no le gusta la mantequilla.
¡Una madre es tu sangre!
¡Esa!... es una desconocida.
¿Y Ud. .cree que tiene problemas?
No es el primer hombre que intenta alistarse para librase de su esposa.
Ustedes no saben lo que es tener problemas.
Ya me había resignado a dejar de se soltero para ser padre.
Imaginaba que pasaríamos la luna de miel en la maternidad.
Pero entonces, sonó el timbre.
¿Y Ud. cree que tiene problemas?
Sr. Byers, ahí está el mayor. ¿Por qué no lo intenta de nuevo?
Pero esta vez ofrézcale algo de dinero.
- Sí... - Esto tengo que verlo...
Mayor, no quiero molestarlo. Sé que es la hora del almuerzo, pero...
- mis amigos y yo... - Sus amigos y Ud. han sido rechazados.
¿No lo entiende?
Creo que usted no lo entiende. Tendré que pasar por encima de usted.
- ¿Quién dirige todo esto? - El presidente.
- ¿Tiene su número de teléfono? - La respuesta es no.
¿Conoce a alguien que sepa su número?
Escuche, Sr. Byers. Se lo dije antes.
En este lugar ni su dinero ni su influencia sirven de nada.
¿Por qué no vuelve a su lujosa casa de campo, eh?
Deje que luchen los hombres...
que no han sido rechazados.
! Tiene... razón!
¡He sido rechazado! ¡Estoy bien!
! Tranquilo! Bien... ¡estoy bien! Nunca me había pasado antes.
Estoy bien...
Así que el ejército no nos quiere, ¿eh?
¿Qué es lo que pasa?
No queremos al ejército.
- ¿No queremos? -¿No queremos? - ¿No queremos?
No. No queremos. Pero queremos alistarnos, ¿cierto?
- Cierto. -Cierto. - Cierto.
Pero el ejército no nos quiere.
- No nos quiere. - No nos quiere. - No nos quiere.
La respuesta es muy fácil.
Sólo hay una cosa que puedo hacer.
- ¿Qué? -¿Qué? - ¿Qué?
Formar mi propio ejército.
Aquí tienen, caballeros.
Ok, tiene espacio suficiente para un ejército. Pero necesita algo más.
- Necesita otras cosas. - ¿Otras cosas? ¿Cómo qué?
Doce uniformes. Seis de faena y seis de gala.
- Seis de cada uno. - ¡Seis de cada uno! Maravilloso.
Veamos. Sr. Hackle, Sr. Bland, Sr. Love.
- Más los suyos, ¿no es así? - Exactamente.
Mi chofer lo llevará de nuevo a New York. A Ud. y a su asistente...
Muchas gracias por su ayuda, Sr. Firestone.
- Muy bien. - Él les acompañará.
- Jefe, ¿puedo hacerle una pregunta? - Adelante.
Me preguntaba si necesitaría un chofer en su ejército privado, señor.
Sí, yo también te echaría de menos.
Sr. Firestone, en Nueva York tómele las medidas, ¿quiere?
- Como desee. - Gracias de nuevo.
Sr. Firestone, ¿le importaría esperar un momento, por favor?
¿No cree, señor, que yo debería mostrarles el camino a la ciudad?
Sí, claro. Puede hacerlo, si lo desea.
Asegúrese que los uniformes son de su agrado.
Buenos días, amigo. ¿Es usted Yamashita?
- Lo soy. - Bien. Léaselo, Finkel.
En 1938, el capitán Yamashita dirigió un grupo de comandos japoneses
en un ataque que casi arrasó la provincia de Lu Chao.
En el 39 fue nombrado instructor, ensenó técnicas de combate
cuerpo a cuerpo en la academia militar de Yokohama.
No. Hay muchos Yamashita. Sólo soy un jardinero japonés.
Bien, capitán Yamashita. Se lo explicaré.
Quiero que entrene a mis hombres en el combate cuerpo a cuerpo.
¡Pero si solo soy un pobre jardinero japonés!
Estoy dispuesto a pagarle 25.000 dólares en efectivo.
Bien, caballeros. Ya pueden hablar.
Sr. Colonico, tenemos entendido que Ud. ha sido...
un miembro activo de la famosa banda «La gardenia azul».
¿«La gardenia azul»? Yo soy un hombre de negocios.
Léaselo, Finkel.
Desde 1928 hasta 1935, el Sr. Colonico vivió en Boston.
Cometió doce asesinatos, se dedicó a la extorsión y era un maestro
en los asaltos a mano armada.
Luego, dejó el cuerpo de policía y vino a vivir a Nueva York.
Prosiga, Finkel.
En Nueva York, fundó la mencionada banda de «La gardenia azul»,
normalmente conocida como la banda de alquiler de Tony.
¿La banda de alquiler? ¿La banda de «La gardenia azul»?
Quiero que les enseñe a mis hombres todo lo que sabe...
sobre asaltos con armas letales.
No soy un matón. No soy un gángster. Soy una buena persona.
No creo en la violencia. Pueden ver en lo que creo.
No. Se lo he dicho antes y se lo repito...
Soy un hombre de negocios jubilado.
Y nada de lo que usted diga puede cambiar eso.
Estoy dispuesto a pagarle 25.000 dólares.
Voy a buscar la pistola.
- ¿Seguro que esto es todo? - Todo lo que ordenó, Sr. Byers.
Bien, a ver qué conseguimos.
Tenemos:
10 rifles, 2 a. m.etralladoras refrigeradas por aire...
muy difíciles de conseguir...
Un mortero de 181 milímetros.
Muy difícil de pronunciar.
300 granadas. Diez mil cajas de munición. Todas las divisas pedidas.
Los vinos y los alimentos.
Incluyendo el Camembert de dos años. Su queso favorito.
También consiguió eso...
- ¿Qué quiere que abramos primero? - La ventana.
Que el remo no haga ruido en el agua.
Recuerden, la muerte nos rodea.
La muerte nos rodea.
La muerte nos rodea. La muerte nos rodea.
La muerte...
¡Alto! ¡Alto!
Hay que esconderse...
Disculpe, ¿voy bien para la autopista nueve?
Giré a la izquierda. Retrocedí y...
Recuerden que al tirarse en paracaídas deben gritar «Gerónimo».
Ahora solo haremos un simulacro. Ud. va primero, Hackle.
¡Hackle, salte!
- Antes quiero preguntar algo. - ¡Hackle, salte!
¿Se encuentra bien, Hackle?
Ahora recuerdo lo que quería preguntarle.
- Sí, ¿qué? - ¿No haremos el viaje en barco?
Cierto, tiene razón. Finkel, desmonten el andamio.
- Vamos, chicos. - Lo había olvidado. Tiene razón.
Pueden bajar. Es la hora de comer.
- Distancia, 200 metros. - Distancia, 200 metros.
- Dirección, 4, 6, 9, 0. - Dirección, 4, 6, 9, 0. ¡Fuego!
¿Cómo estuvo, Finkel?
¡Finkel! ¿cómo estuvo?
Acabamos de volar una gasolinera.
- ¿Qué no van a ir? - No. No vamos ir.
Lo hemos discutido. Y concluímos que su fantástico plan...
de que tan poquita gente...
reemplace a todo el ejército de EEUU, la marina... la aviación...
no solo no es factible, improbable e imposible...
sino que por sobre todas las cosas, Sr. Byers,
¡demuesta que está loco!
¿Por qué dice eso, Hackle?
¿Qué por qué lo digo?
¿Se ha olvidado de la cafetería?
¿Ha olvidado aquella palabra que cada vez que la oye pierde la cabeza?
¿Eso no es estar loco?
No lo comprendo. No sé lo que pretenden.
Quiero decir que esto no tiene sentido.
Saben que no pueden volver a su casa.
¿Qué piensan hacer?
Verá, esperábamos reunir el dinero suficiente para irnos del país.
- Parece que han tomado una decisión. - Absolutamente.
- Definitivamente. - Más o menos.
Bueno, que así sea.
Es su decisión...
Aquí tengo tres sobres.
Van a necesitar dinero para marcharse del país.
En los sobres encontrarán un cheque por valor de 150.000 dólares.
¿Ciento...
- cincuenta... - mil...?
Dólares. Cada uno. También quiero desearles toda la suerte del mundo.
Sobre esos cheques...
Cuando hayamos regresado de nuestra misión...
se los firmaré.
Será mejor que ahora se acuesten. Manana saldremos temprano.
Buenas noches, caballeros.
BARCOS DE BRENDAN.
ALQUILER DE GRUAS BYERS.
TRANSPORTES BYERS
MARCOS ALEMANES
LIRAS ITALIANAS
¿Qué es lo que está mirando?
Soy un «voyeur». Espero ver una sirena desnudándose.
Vamos, las sirenas no existen.
Dígame, ¿qué es lo que está mirando en realidad?
Submarinos alemanes.
Casi me engaña. Es un comediante. Antes lo ha hecho con las sirenas.
¿No pretenderá decir que aquí hay submarinos alemanes?
¿Aquí? No. Pero el mar está infestado de submarinos.
- Tengo que mirar, tengo que mirar. - Está bien... ¡Un momento!
Me está ahogando. Si quiere mirar se los dejo. Tenga.
Necesito conservar la voz para el baile del capitán.
¿Y por qué necesito mi voz para el baile del capitán?
- ¡Hackle! - ¿Qué?
¿Qué es lo que podemos hacer si aparecen submarinos alemanes?
Los hundiremos.
¡Capitán Schmidt! Vea esto.
¿Ahora qué es lo que pasa? Iba a comerme un bocadillo.
Eso es un yate.
- ¡Sí! ¿Podemos hundirlo, capitán? - ¿Se ha vuelto loco?
¿Acaso cree que ese yate está solo en medio del océano?
- Ese yate es un señuelo. - ¿Un señuelo?
Mírelo usted mismo. Conozco a los norteamericanos.
Tras ese yate, puede haber dos acorazados, un portaviones,
y tres cruceros, tal vez cuatro.
Capitán, pero si solo tiene cien pies.
- No. No estaría tan seguro. - ¿Cree que es una trampa?
¿No ha oído nunca la frase: «Apareció por arte de magia»?
¿Quiere decir que no vamos a hundir ese barco?
¡No necesito más problemas! ¡Inmersión! ¡Abajo periscopio!
Muy bien, caballeros. Siéntense.
Cierre las cortinas, Finkel.
Ciérrelas bien.
Muy bien. El proyector.
Caballeros, esto es Italia.
Esta era la posición de los aliados hace cuatro meses.
Esta es la posición de los aliados ahora.
- ¡No se han movido! - Exacto. Están estancados.
Los alemanes dominan la situación.
Nuestros muchachos han estado inmovilizados durante meses.
Nuestros camiones y tanques han sido frenados por el barro y las montanas.
Durante cuatro meses los aliados han sufrido innumerables bajas.
Y siguen sin poder avanzar ni un solo paso.
Propongo que nosotros cambiemos la situación.
Si todo el Quinto Ejército no puede avanzar, ¿cómo lo haremos nosotros?
Buena pregunta, Hackle.
No creo que las montanas impidan el avance de los aliados.
No son los camiones, ni el barro. Todo se debe a este hombre.
El mariscal Erik Kesselring. Es el mejor estratega de Hitler.
Lo que Rommel es en el desierto, Kesselring es en las montañas.
Su estrategia es muy brillante. Nunca se equivoca.
Bien, presten atención.
Este es el cuartel general de Kesselring. El castillo de Monteveccio.
Creo que un pequeño grupo de hombres resueltos como nosotros,
podrían infiltrarse fácilmente en el castillo y secuestrar a Kesselring.
Pero, jefe, Hitler lo reemplazaría por otro general. Tal vez Rommel.
Sí, seguro que tiene razón. Es muy posible.
Pero Hitler solo lo reemplazaría si hubiese sido secuestrado de verdad.
Un nuevo mariscal Kesselring...
seguirá al mando de las tropas alemanas digamos durante...
tal vez 24 horas.
El tiempo suficiente para ordenar la retirada.
Nunca podrá llevar a cabo una locura como esa.
Admito que se parece al alemán ese.
Pero ordenar la retirada... De eso ni hablar.
Ni en un millón de años.
¿Y qué estará haciendo ese súpertonto ahora?
Está en su camarote. Creo que practicando alemán.
MÚSICA PARA «MEIN KAMPF» MONO. 78 R.P.M.
- Buenos días. - Hola.
Está a punto de aprender a hablar alemán.
Estupendo.
Yo diré ciertas palabras y frases, y usted las repetirá.
- De acuerdo. - ¿Está listo?
- Sí, lo estoy. - Muy bien. Empecemos.
Silla».Stuhl».
Silla».Stuhl».
- Pantalón».Hose». - Pantalón».Hose».
- Ojos».Augen». - Ojos».Augen».
- Ahora, aprenderá algunas frases. - Eso espero.
- Buenas tardes».Guten Abend». - Buenas tardes».Guten Abend».
- Cállese».Schweigen Sie». - Cállese».Schweigen Sie».
- Escúcheme».Hören Ihnen zu». - Escúcheme».Hören Ihn»..
- Mire aquí».Aussehen hier». - Mire aquí».Aussehen hier».
¡Venga conmigo! «Kommen mit mir».
¡Haga la cama!
¡Atención! «Achtung!».
- ¡Mire por la ventana! - ¿Adónde?
Ya la veo.
¡Tráigame la almohada!
Capitán Overman. Llegaremos mañana. Procure encontrar un lugar discreto...
y tranquilo en la costa. No queremos que nadie nos vea.
¿De veras? Ya lo encontraron. ¿Dónde es?
Anzio...
Capitán Overman, ¿qué sucede? Creí que había dicho que Anzio era tranquilo.
Es evidente que no podemos desembarcar en medio de una invasión.
Dígame otro puerto que esté en nuestras manos.
De acuerdo. Iremos a Nápoles. A toda máquina.
Amigos, ahora mismo voy a ocuparme de nuestras necesidades.
Finkel, muévase.
Sr. Byers. Necesitamos ayuda para desembarcar el material.
Eso ya lo sé. Es lo que estaba... Creo que pronto van a ayudarnos. Mire.
¿Con qué autoridad han atracado su barco en este muelle?
¿Ha dicho usted «con qué autoridad»? ¿Lo ha oído, Finkel?
¿Con qué autoridad?
¿Le importaría mostrarme sus órdenes?
¿Acaso se refiere usted a órdenes escritas?
Sí, señor.
A Monty le hará mucha gracia.
Verá, no consta en mi lista de desembarque.
Con que no, ¿eh? Déjeme ver eso.
Supongo que sabe que se trata de información de alto secreto.
- Sí, señor. - ¡Entonces por qué deja que la vea!
Verá, yo... yo...
¡No puede permitir que cualquiera lea un documento secreto!
- Yo nunca permito... - ¡Sargento! Venga inmediatamente.
¡Este hombre está mostrando a todo el mundo documentos secretos!
- ¡Quiero que lo arresten! - No, yo soy...
Llévense esto también. Lléveselo. ¡Sargento, lléveselo! ¡Lléveselo!
Es información confidencial. Asegúrese que llegue al alto mando.
¡Requise aquel jeep, cabo! ¡Paso redoblado!
- ¿Sí? - ¿Sí...?
¿No le han enseñado que debe ponerse en pie cuando entra un oficial?
Sí, señor.
Descanse.
Yo no dije: «Siéntese». Dije: «Descanse».
Bien... ¡Atención! Ahora, siéntese.
- ¿Es esa su familia? - Sí, señor.
¿Están en el ejército?
- No, señor. - ¿Y qué hacen sobre el escritorio?
Bien, verá... Sólo es una foto, señor.
Entiendo. Pero procure que no interfiera en su trabajo.
Bien. ¿Dónde está el despacho del comandante de zona?
¿El comandante? Al final del pasillo, señor.
Muy bien. Acompáñenos.
Bienvenido, comandante.
¿Así que usted es el hombre que está al mando del destacamento especial?
- Así es. - Que tiene la misión de...
Exacto.
- ¿O sea es la unidad que...? - Por supuesto.
El comandante en jefe me ha hablado de su misión, pero...
Lo olvidé por completo.
Bien. Olvídelo. Bórrelo de su cabeza.
- Olvídelo para siempre. - Desde luego. Por supuesto.
Es muy importante que lo olvide. No quiero que se divulgue por ahí.
- ¿Ha comprendido? - Desde luego. Desde luego.
- ¿Permite? - Sí, gracias.
No quiere salir.
Muchas gracias.
General, necesito una orden de máxima prioridad
para que descarguen mi barco y proporcionen transporte a mis hombres.
Verá, comandante... Me encuentro en una posición difícil.
Recibo mis órdenes del jefe del Estado Mayor.
Eso lo entiendo, general. Yo recibo mis órdenes de alguien más importante.
- ¿Puede decirme cuántos hombres son? - No.
- ¿Puede decirme su destino? - No.
- ¿Puede decirme su misión? - No.
Ahora que recibió la información completa, ¿podemos ponernos en marcha?
Sigamos.
Llegamos.
El castillo está aquí. Nosotros, aquí.
- Espere, ¿dónde está el castillo? - Aquí, señor.
Podemos ir por esta carretera, hasta aquí.
- ¿Qué es esto de aquí? - El control alemán.
Necesitamos documentos.
Los documentos, caballeros... ¿No es Finkel maravilloso?
- Oh, por favor, Sr. Byers... - Maravilloso. Tengo los documentos.
No se ponga incómodo... Ha hecho un excelente trabajo.
¡Halt! Documentación, señor.
General, ¿eh? Ya. Gracias.
- Bien, adelante... - ¡Espere!
Debo tener la contraseña.
Claro que debe tenerla, estupendo. Me alegro de que la tenga.
- Por favor, la contraseña. - ¡Acaba de decir que ya la tenía!
Sí, pero cómo sé yo que Ud. tiene la contraseña.
Usted no ha dicho que sabía que yo sabía la contraseña.
¡La contraseña! ¿Sabe Ud. la contraseña?
Sí, pero yo debo tener la contraseña.
Pues si la tiene, déjela. Quédesela. No la pierda.
- Guárdesela eternamente. - ¿Cuál es la contraseña?
¿Y yo cómo sé que usted sabe la contraseña?
- ¡Yo sé la contraseña! - ¿Por qué la pregunta, entonces?
¿Y yo cómo sé que usted la sabe?
Tomemos este papel. El papel. Usted escribe la contraseña, ¿está bien?
Luego me da el papel. También escribiré la contraseña.
Así tendremos contraseña y contraseña.
Y los dos serán la misma contraseña. ¿De acuerdo?
Tome. La contraseña.
Ahora lo desdoblo para no ver el otro lado
Y escribo la contraseña.
Ahora lo doblo... y cuando Ud. Lo abra, verá las dos.
Una contraseña y otra contraseña. Las dos idénticamente iguales.
- Bien, bien... muy bien. - Bien.
- En tal caso, proseguiremos... - ¡Espere!
- Debo llamar al cuartel general. - Verá, escuche...
- No se mueva. Será solo un momento. - Yo no me muevo...
- Él conduce... - ¡Pues no conduzca!
- No lo haré. Nos quedaremos. - No se muevan de aquí, por favor.
ÉI tiene la pluma. ¿Cómo vamos a escribir si la tiene él?
¡Pues no escriba!
Nos marcharemos, pero en tal caso no escribiremos.
Escribir es como pintar. Partir es como conducir.
Para escribir se necesita un libro. Para conducir se necesita un volante.
Para escribir, una pluma. ÉI tiene la pluma. El volante.
- Puede ir a ver. - Por favor, espere aquí.
Con el cuartel general...
- Vamos. - Estupendo. Estupendo.
Muy bien, Hackle. Estupendo. Vamos. Suba.
Ya me encargo yo. No se preocupen.
Vamos, amiguito.
Jefe. Está allí.
Es igual que en las fotos.
¡Alemania debe seguir avanzando sin parar!
¡Alemania debe gobernar el mundo!
Con hombres como el führer, nadie podrá impedir que lo conquistemos
Viajaremos más que Marco Polo. Marcos... eso es dinero.
Los marcos son dinero.
Por eso quieren que sea el maestro de ceremonias del festival judío de Viena.
¡Alemania necesita más alemanes!
¡Voy a proponer que todos los niños desde su nacimiento...
hablen alemán!
¡Así nunca nadie se preguntará de qué país son!
Voy a intentarlo.
¡Alemania!
¿Se ha vuelto loco?
¿Quiere que nos disparen los alemanes y los americanos?
Los bosques están llenos de gente que dispara a matar y usted se pone a gritar.
- Sólo quería ensayar. - Pues hágalo en voz baja.
De acuerdo.
- ¡Alemania...! - Cállese...
Bajito. Más bajito.
- Muy bajito. - Debe hablar más bajito.
- Sería lo más prudente, Sr. Byers. - De acuerdo...
Es que es muy díficil...
Es muy díficil... oír esa voz y...
Tengo una idea... Una idea para poder ensayar.
La madre patria.
Los alemanes dominaremos el mundo.
En la gran Alemania todos los alemanes saben que es la forma de ganar la guerra.
Hacedlo así, porque todos son...
¿Me parezco a él?
Todo está perfecto. Con un poco de maquillaje será idéntico a él.
Pero hay un detalle crucial. Y creo que todos estarán de acuerdo.
Su forma de andar. Jamás he visto a nadie andar igual que él.
Si no lo hace igual, estamos acabados. Fin del viaje.
Míreme. Lo he estudiado y puedo imitarlo a la perfección.
Hace muchas cosas. Se inclina, da un paso atrás...
y luego hace la mariposa. Al mismo tiempo levanta el brazo.
Es lo más importante. Se inclina, da un paso atrás y mariposa.
Se inclina, da un paso atrás y mariposa.
- Se inclina, paso... - Hackle, un momento.
No lo ha hecho nada bien. Se pone de puntillas.
Da unos pasos hacia adelante, levanta el brazo, da la vuelta
y vuelve a la posición inicial.
De puntillas, da unos pasos, levanta el brazo, y al principio.
- ¡No, no! - ¿De qué hablas? El alemán anda así.
¡Sostén mi gorra!
En el colegio yo ya era muy observador.
Y no he dejado de mirar ni un momento con los prismáticos.
Lo más importante es que mueve la cabeza como un palomo.
Se pone así. Luego da un paso. Echa la cabeza hacia atrás.
Da otro paso, la echa hacia delante, luego hacia atrás. Y repite otra vez.
- Da un paso... - No, no...
Déjenme ensenarles cómo lo hace.
Déme la oportunidad. Yo estaba mirando.
No es eso lo que yo vi. Lo que yo vi es esto:
- Primero chasquea los dedos así... - ¡Vamos, hombre!
¿Podemos ser serios, por favor! ¡Ud!
Sr. Lincoln, no es preciso ser vulgar.
Cuando el mariscal se mueve, lo hace con distinción. Algo así.
Tiene donaire, elegancia. Siglos de tradición.
También unas heridas muy graves. Luego anda un poco hacia atrás.
Un paso adelante. Así. Un paso adelante. Así.
Y luego anda un poco hacia atrás.
Finkel, ¿qué hace? ¿Qué hacen todos? Yo también lo vi. No vi nada así.
El hombre da un paso con suavidad. Un ligero taconazo y mueve el brazo.
Suavemente. Ligero taconazo y mueve el brazo así...
- Yo diría que es perfecto, señor Byers. - Estamos muy orgullosos de usted.
Estoy muy satisfecho. Un par de retoques posiblemente...
Siempre le saca defectos a todo, pero míreme objetivamente. Venga.
Míreme bien. Sea objetivo.
Sí, se parece mucho a él. Pero tiene que conocer su espíritu.
- Kesselring es prusiano. - Lo sé. Sé bien que es prusiano.
Me he informado. Lo sé todo sobre Kesselring. Es prusiano.
No lo entiende. Kesselring es un hombre muy arrogante.
¡Fumando!
¿Cómo demonios se atreve a fumar antes que yo?
No sabía que era su turno.
¡Déme ese encendedor!
¿Eso es arrogante?
- ¿Qué me dice? - Que era su encendedor.
Era mi encendedor.
Después de almorzar, hace lo que vimos ayer.
Pasea por el patio con su escolta de las SS.
Vemos la parte principal del castillo. Almenas, más almenas... La torre.
El camino que lleva a la puerta principal por la que entraremos.
Esto es el patio central. Por encima, hay una terraza.
Esta arcada es el mejor lugar para esconderse.
¿El mejor lugar para esconderse?
- Finkel, ¡quiero saber por dónde pasea! - Sí, Sr. Byers.
Siempre pasea por esta línea de puntos.
Pasa directamente sobre el enrejado que cae sobre el subsótano.
¿Y siempre hace el mismo recorrido?
Rojo, hacia delante. Negro, hacia atrás.
¿Y siempre pasa por encima del enrejado?
Sí, señor.
Caballeros, por ahí es por donde empezaremos.
Les daremos otros cinco minutos para que encuentren el subsótano.
¿Cuánto cree que tardarán en prepararlo todo?
He calculado sobre unos noventa minutos.
¿Por qué no les damos una hora y media para asegurarnos?
¿Quieren no hacer tanto ruido?
Esto parece mi camerino.
Muy bien, muchachos. Llegamos. Andando.
Con cuidado. Adelante. Vamos.
¿En serio que quiere suplantarlo a plena luz del día?
Claro. Es la única forma. Con suerte, todo irá como la seda.
¡Silencio!
Las patatas son buenas, pero no para los músculos.
Han de tener un exagerado cuidado para que su cuerpo...
Aquí viene.
Esté preparado para morir brutalmente...
- ¡Maldición! - Se han equivocado.
¡Demonios!
- ¡El tipo equivocado! - ¡Maldición!
¡Pero qué desgracia!
¡Cierra la boca o te haré tragar el trapo!
Querrán decir que sí. Y también es importante el...
Ahí va de nuevo.
¿Saben ustedes respirar? Respiren muy despacio.
¡Otro de las SS!
Tranquilo, chico. Tranquilo.
¡Y otro más! ¿Pero qué creen que hacemos aquí? ¿Coleccionarlos?
El sol alemán en una casa de la gran Alemania.
Y recuerden que al tomar la ducha hay que seguir respiran...
¡Ya lo tenemos! ¡Cuidado!
Brendan, ya le dije que no daría resultado. Usted y sus grandes ideas.
Este hombre es Kesselring.
La de la derecha, Sr. Byers.
- Es aquí, ¿eh? - Sí, Sr. Byers.
- ¿La reunión de las once? - Sí, señor.
Once en punto. Puntual.
Bien. Allá vamos.
- Herr comandante... - Ah, Schroeder.
Me he tomado la libertad de retrasar la reunión quince minutos, señor.
Para que disponga de tiempo para condecorar a los héroes de guerra.
Ah, es «gut» Schroeder. Dígame, ¿dónde están los héroes ahora?
En su antesala, comandante.
Muy bien», gut», en tal caso, abra camino.
¡Schroeder! ¡Nunca antes que yo!
Atrás, muévase. Al frente. Muy bien. Despeje el camino.
Abra camino... Schroeder. Abra... Schroeder.
«Gut», bien. «Gut» alemán.
Estupendo. «Wundervoll» para la madre patria.
Bien. Lea los cargos.
Soldado Eric Lindhoffer, por su probado valor
ÉI solo destruyó un nido de ametralladoras americano.
Es «Gut» Lindhoffer. Matar cerdos americanos es «gut».
Maravilloso. «Gut» soldado.
Hail. Voy a darle... medalla.
Tome. El siguiente.
Cabo Otto Krauss.
Por su valor al ametrallar seis paracaidistas norteamericanos
atrapados en un árbol.
Atrapados en un árbol...
Es realmente encomiable que hiciera algo así, soldado.
Un buen «gut» alemán.
No tuvieron ninguna oportunidad. Así es como se lucha.
Maravilloso.
Bien. El siguiente, Schroeder.
Teniente Hans Levrss. Voló un tanque norteamericano...
y mató a todos sus ocupantes cuando intentaban escapar.
Un buen alemán. «Das» muy «wundervoll».
Los cogió en caliente. Esta es su medalla por su valor.
Oh, ¡qué dedos!
Oh, eso estuvo cerca.
Esto ha sido una torpeza,
pero ha conseguido esta medalla, ¿ve?
Eres un héroe.
Dios santo, tienes un poco de pero...
lo limpiaremos. Levante la cabeza. Agarre esto. Arriba.
La cabeza así. Espere. Un momento. Sangrando. Bien.
Levante la cabeza. Siga ahí. Buena suerte. Hail. Felicidades.
Más «hail» felicidades. Más atrás para que la sangre...
Espere».Wunderwull». ¿Quién es lo que sigue, Schroeder?
- Le esperan en la reunión. - Muy bien.
Comandante. Lo siento, no es en el salón. Será en su despacho.
Porque aquí ha condecorado a todos estos hombres.
Muy bien. Muy bien, Schroeder.
Está bien. Ya es mucho «hail».
Muy bien. Hail.
Medio hail. Sentémonos.
Siéntense.
¡Muy bien! ¡Escuchen! ¡Esto es un mapa...!
¿No ha olvidado algo, señor?
Nunca empieza una reunión sin antes hacer un brindis.
«Gut», Schroeder.
Muy bueno. Muy buena suerte. Debemos brindar por la buena suerte.
Herr comandante...
Munich...
Berlín...
Neward...
- Está bien, ahora revisaremos... - Señor...
Ha olvidado brindar con cerveza.
Debemos brindar con cerveza.
Schoroeder, con tanta bebida, ¿me ha visto alguna vez borracho?
Mire esto.
¿Por qué no...?
- La Sra. Messina está aquí. - ¿La Sra. Messina?
- La mujer del alcalde. - ¡Ah! ¡Esa Sra. Messina!
Quiere verle inmediatamente. Dice que se trata de algo urgente.
Schroeder, estoy... ¡Estoy con los chicos...!
Estado Mayor. Dígame, ¿dónde está ella?
Le espera en sus habitaciones.
No sé porqué todos tiene que saber cuando estoy con una dama.
Eso es íntimo. No he venido para que todos sepan que estaré con una dama.
¿Está loco? Váyase. Es algo privado.
No debería ir por ahí diciendo que estoy con una dama. Loco.
Gatito».Liebling». Gatito perfecto.
Mariscal de campo de corazón de oro. Alemán mío.
¿Cómo está el alcalde?
¡ÉI es un cerdo! ¡Soy una mujer demasiado buena para él!
Es a ti a quien quiero, Eric. ¡A ti!
Pero no podemos seguir con los viernes por la noche.
¡No me alcanza! ¿Me entiendes? No me alcanza.
No pienso soportarlo más.
Bien. Tampoco es fácil para mí. ¡Schroeder...!
Amor mío.
No pienso soportarlo. Te lo repito. No pienso soportarlo.
Sólo nos queda una cosa para que hagamos los dos...
es suicidarnos.
«Das ist» muy drástico.
No. Es la única solución. Tú te matarás primero.
Antes tengo que pensarlo. ¡Schroeder...!
No hay nada que pensar. Dijiste que no querías vivir sin mí.
¿Qué te pasa? ¿No quieres hacerlo conmigo?
Pues lo haré yo sola.
Espera. Espera.
¿Qué te pasa? ¿Estás loca? Las armas son muy peligrosas.
Si esto se dispara, te vuela la cabeza y...
¡Deténte! No, no... ¡Estás loca!
Sabes, cuando tú...
Esto es una locura.
¡Es muy afilado! ¡Puedes cortarte!
¡Estás loca, mujer!
¡Que vengan todos!
No sé por qué pierdo el tiempo intentando salvarte la vida.
No merece la pena salvarte la vida.
Sólo por amor. Por saber que alguien te quiere.
Permite que contribuya con algo.
- ¡Heil Hitler! - Ahora aparece...
He oído que le va muy bien con las mujeres.
- Sí, yo lo he visto. - ¿Tu has visto qué cosa?
Así es como empiezan los rumores.
- Usted ha empezado este rumor. - Tonterías. No he empezado nada.
¡Un momento!
¿Qué es esto?
Por todos los...
¡Bien! ¡Hablemos de algo más importante!
¡El punto muerto!
No me gusta nada este punto muerto. Estoy harto de este punto muerto.
Por consiguiente, estas son mis nuevas órdenes.
Caballeros, les ordenarán a todas sus tropas que se retiren.
¡A todas! ¡Retirarse!
Pienso que deberíamos discutir sus órdenes de retirada.
¡Ja vol!
¿Usted piensa? ¿Con qué?
No puedo dar la orden de retirada sin una orden escrita por el propio führer.
Así es.
Schroeder, déme.
¡Quiero que me diga dónde nació el führer!
El führer nació en la ciudad de Braunau, en Austria.
¿Y en qué año llegó al poder el führer?
El 23 de enero de 1933.
¿Y quiénes fueron los tres primeros ayudantes del führer?
Hermann Goering, Joseph Goebbels y el capitán Ernst Röhm.
¡Centinelas!
Pongan bajo arresto al coronel. Es un impostor.
Esto es un ultraje. Soy el auténtico coronel.
- Herr comandante. - Puede hablar.
El coronel ha contestado a sus preguntas correctamente.
¿Cómo ha sabido que es un impostor?
Porque el verdadero coronel no lleva bigote.
¡Idiota!
¡Bien! ¡Las órdenes son las que son y siguen siendo las de antes!
Denles a sus tropas...
la orden... ¡nos retiramos!
Retirada, señor.
¿Retirada? Jamás. Aunque de ello dependiera la vida de mis hombres.
No me entiende, señor. Los alemanes han ordenado la retirada de sus tropas.
¿Sabe lo que eso significa? Hemos ganado. ¡Hemos ganado!
Un momento. ¿Cómo hemos ganado si no ha habido ninguna batalla?
Pero el tercer y el noveno cuerpo han abandonado sus posiciones
- y se dirigen al norte. - ¿Y por qué se retiran?
¿Por qué?
¿Por qué?
¡Kesselring! Ese viejo zorro.
Intenta tendernos una trampa. Pero no morderé el anzuelo.
Señor... Se lo llevan todo. La artillería, los aviones...
¿No lo ve? Kesselring quiere hacernos luchar en su propio terreno.
Pues yo lucharé aquí aunque tenga que esperar todo el invierno.
Todo el invierno. ¿Entendido?
¿Y no avanzan, señor?
Ni un centímetro. ¿Pero cómo es posible?
¿Por qué no avanzan, señor?
Alguien se habrá olvidado de dar la orden. ¿Cómo voy a saberlo?
¿Qué por qué no avanzan?
Sólo hay una explicación posible. Sí, eso es.
Es debido a la reputación de Kesselring.
El general Buck teme que sea una trampa.
¿Y qué podemos hacer?
¿Qué podemos hacer? Nada. Nada. Sólo sentarnos y esperar.
Es todo. Sentarnos y esperar hasta que el general Buck...
reciba órdenes de Washington de los Jefes Supremos.
La siguiente orden del día, caballeros, es...
¿dónde debemos sentarnos en el partido contra la armada?
¿Alguna sugerencia?
Almirante...
Las localidades que nos dieron el año pasado eran horribles.
¡Me perdí medio partido!
Un momento, Frank, debes admitir que no eran las mejores localidades...
Es por eso que prácticamente no se veía el campo. -¡Exactamente!
¡Caballeros, por favor! ¡Por favor!
¡Por favor!
Disculpe, Gral., sobre aquel otro asunto, ¿qué puede repetir la decisión?
¿Qué otro asunto? Ah, ¿se refiere a Italia? Avanzamos.
Se lo digo, Almirante. No pienso sentarme...
¡Herr comandante!
Schroeder, no nos moleste. Ahora nos íbamos al campo de batalla.
Sí, lo sé. Pero el mariscal de campo quiere verlo ahora mismo.
¿El mariscal de campo?
Sí, señor. Acaba de llegar con los otros.
Le están esperando todos en el gran salón.
- En el gran salón. - Por aquí, señor.
¿Kesselring? ¿Conoce a los demás? Von Pabst, Von Heineken, Von Burst,
- Von Schmidt. - Von... Von... Von
Kesselring, agarre un sillón.
- ¿Dónde quiere que lo ponga? - ¡Quise decir siéntese en la silla!
- Kesserling, estamos listos. - Estupendo. Yo también.
- Tenemos algo para usted. - No puedo aceptar este regalo.
No tengo ningún regalo para nadie.
¡El viejo Kesserling! Siempre con sus bromas.
¡Ese maletín contiene suficiente nitroglicerina para hacer el trabajo!
¡Nitroglicerina!
Debemos actuar con rapidez si queremos tener éxito en nuestro
- complot para asesinar al führer. - Asesinar al führer, ¡sí!
Lo sé. Ya. Dentro, fuera. Sin perder ni un momento.
Nada de tonterías. Siempre digo lo mismo...
No debe dejarse para mañana lo que pueda volarse ahora mismo.
El führer ha convocado una reunión urgente en el cuartel general de Italia.
Como siempre, usted también asistirá.
Ese maletín librará a nuestra madre patria del führer de una vez por todas.
¿Es... es... es una buena idea?
- ¡Pero si la idea fue suya! - ¡Me encanta! ¡Me encanta!
- Pero ¿es ese el mejor plan? - También es su plan.
- ¡Es perfecto! - En un segundo...
a la medianoche, Alemania se verá libre de ese tirano.
De ese villano, ¡de ese loco incurable!
Además de eso, no es una buena persona.
A mí nunca me gustó.
¿Qué es lo que lleva en el maletín?
¿En este maletín? Unas gasas para momificar.
Cera para el bigote. Patatas fritas. Seda dental y una bomba.
¿Seda dental?
«Gut, dankeschön». Seda dental. Qué gran sentido del humor.
¡Führer!
Mi estratega.
Fuera, fuera todos. Fuera ya.
Ahora quiero hablar con Kesselring.
«Mein führer».
Kesselring, tiene un aspecto magnífico.
Pero no tan magnífico como el suyo, führer.
Veo que se mantiene en muy buena forma.
Se ha olvidado de preguntarme por Eva.
Lo siento», mein führer». ¿Cómo está Eva?
¡No es asunto suyo!
Me irrita. Sigue irritándome. Llévame, acompáname, cómprame.
¿Por qué no puedo ir contigo al Bunker?
¡Dame España! ¡Dame Bélgica!
Dígame, ¿por qué no me ha dicho...
«por qué no le he preguntado por su esposa, Anna»?
Lo siento», mein führer», lo he olvidado.
¿Por qué no me ha preguntado por mi esposa, Anna?
¡Porque no me interesa!
¿Por qué iba a preguntarle?
A propósito, para cambiar de tema. ¿Cómo está Anna?
¿Anna? Está bien.
Sigue trabajando... Discúlpeme, führer
Sigue trabajando para la cruz svástica roja haciendo vendas.
Aunque también siga trabajando...
- Dígame dónde. - En Bremmen...
¡Mertens Garten!
¿Por qué no va a Mertens Garten? Usted nunca ha ido.
¿Un fin de semana? ¿Un festivo? ¿Qué?
¿Un fin de semana? Me encantaría.
¿Por qué no va? Y que le acompañe Anna.
- No le recibiré si va solo. - ¡No iré solo!
- No se atreva. -¡Nunca! - Dígame... -¿Sí?
¿Por qué no va un fin de semana y que le acompañe Anna?
Así lo haré «mein führer».
Escúcheme. Sopa de pan ácimo. La mejor sopa de pan ácimo.
Cuando ella hace una sopa de pan ácimo...
- ¡La mejor! - ¡La mejor!
- ¡Hace la mejor! - Y los mejores canapés.
¿Canapés? ¿De veras? ¿Qué canapés?
- ¿También hace canapés? - Lo mejores canapés.
- ¡Los mejores canapés! - Del mundo.
¡Del mundo! ¡Este es mi mundo! Hace canapés dignos de un dictador.
- ¿Sabe quién es este? - No», mein führer».
- ¿Y por qué no me lo pregunta? - «Mein führer», ¿quién es ese?
¡No pregunte! Pregunte solo cuando se lo ordene.
- ¿Sabe quién es este? - No», mein führer».
- Max. - ¿Max qué?
¿Y a usted qué «Max» le da?
Una buena broma.
Bien. Basta.
Ya basta de charla. Venga, venga. Venga.
Déjeme que le muestre nuestras defensas para la próxima invasión.
Tengo 200 divisiones en las playas del Atlántico.
Creo que es un excelente plan», mein führer».
- Pero si se trata de su plan. - Me encanta. Me encanta.
- ¿Y por qué le encanta? - Porque se trata de mi plan.
- ¡Le encanta! - Verá «mein führer»...
Kesselring quiere saber si nuestro plan es bueno.
Me encanta, me encanta. Pero ¿qué hacemos si invaden por los Balcanes?
Venga, se lo mostraré.
No. No. Esto es imposible.
Ah... Yo soy mariscal de campo. Usted no puede pasar antes que yo.
Mire aquí.
¿Y por qué no pueden aterrizar aquí mismo», mein führer»?
- ¡Esto es Suiza! - Podrían disfrazarse de turistas.
Yo sigo apostando por Noruega.
¿Por qué me interrumpe? Yo sigo diciendo aquí...
- Lo siento», mein führer». - Me ha gustado mucho.
Los planes para los Balcanes, por favor... Los planes.
Aquí están los planes para los Balcanes.
Aquí los tiene... Estos no son los planes para los Balcanes.
Aquí están... ¡No los encuentro! ¡No los encuentro!
- Nadie te ayuda hoy en día. - Es el problema de todos.
¡Ya basta! Los planes para los Balcanes.
«Mein führer», los planes para los Balcanes.
¿Cómo se atreve a fumar en mi presencia?
Perdóneme, Kesserling, por haber perdido los estribos.
Pero el tabaco puede perjudicar seriamente la salud.
Usted nunca puede dejar de pensar en los demás. Es una bellísima persona.
Oh, vaya...
¿Sabe qué el año pasado murió más gente por culpa del tabaco que por los bombardeos?
- ¿Y qué podríamos hacer, mi Führer? - ¡Incrementar los bombardeos!
¡Los planes para los Balcanes! ¡Los Balcanes!
Todo el mundo. Mi estado mayor. Que vengan con los planes.
¿Dónde están los planes para los Balcanes?
Atrás, atrás...
He tomado una decisión. Invadiremos Francia antes de que lo hagan ellos.
Vengan. Los planes de la invasión.
¡Problemas! ¡Problemas! Ayuden al führer.
Hay un espía. Le está rompiendo todos los mapas de los Balcanes.
Alguien se ha escondido en su bigote.
Asegúrense de que nadie le hace daño al führer.
Podría ser... El führer porque alguien podría... ¡Vamos!
¡Lo hemos conseguido! ¡Lo hemos conseguido!
- Los aliados ya pueden avanzar. - ¿Qué tiene que decir ahora, Hackle?
Estamos rodeados.
- ¿Las tienes? - Sí, por supuesto. ¿Y tú?
- Las tengo. - Vamos, dámelas.
Déjame verlas.
- Bonito color. - Dámelas.
No te pongas nervioso.
Cierra el bolsillo.
¿Pero qué estás haciendo?
Y así, mis muchachos y yo nos pusimos en camino.
Pero no a casa.
Creo que la armada norteamericana atacará en Kuahelin.
Es una buena idea.
Siempre es mejor consultar a un buen estratega que arriesgarse a lo loco.
Se lo dije a mis muchachos, ¿recuerdan?
No se arriesguen nunca. Bien. Debo decirles algo.
Si volamos esto, arruinaremos el mejor mercado
para nuestros transistores y radios...
Esto sería la ruina. Esto es lo que haremos.
Confundiremos a los norteamericanos. Este barco lo pondremos ahí,
este otro lo pondremos aquí. Usted coge un barco, yo otro.
Todo el mundo coge un barco...
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.