Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Ahora que tenemos las huellas de Gustavo,
la cuartada de Paula no vale nada. Estoy
deseando ver su cara cuando se entere de
que haareciido la pistola. Notate prisa.
Hay que esperar. Una condena por falso
testimonio no va a librarnos de esa mujer.
Alguien tiene que sacar la basura y en
este caso tú eres el más indicado. Son
muchos años rodeado de ella. Pronto nos
habremos deshecho de Paula y no tendrás
que hua gustado nunca más. Me acabo de
enterar de que se van a llevar el mosto
para fermentarlo a las bodegas Reverte y
yo estoy en las viñas. No me da tiempo.
Mierda. Solo tienes que bajar el
termostato de los depósitos. Dos 3. Va a
hacerlo. Siempre admirado tu capacidad
para sobrevivir, para deshacerse de la
pistola. ¿Si estuvieras trabajando para
Vicente, no te perdonaría que le hicieras
ensuciarse las manos, verdad? ¿Tienes la
relación? Estaba a punto de coger la Paula
entró en el despacho el Vida. La
secretaria tiene una relación con las
claves. Busúscate sus cosas. Treme esa
maldita grabación. ¿Qué es lo que quieres,
Paula? Que me folles. Si cree que voy a
firmar la cesión de mis acciones así como
así, es que está llevando la vejez peor de
lo que pensaba. Si el resto de los
accionistas descubrieran has boicoteado la
fermentación del vino, no solo podrían
expulsarte de la junta, sino también
emprender acciones legales contra ti.
Gustavo, pon eso. Gira la pantalla. Puede
quedarse con la grabación y tú con el
dinero. Ahora que ya no tienes aliados,
te va a hacer más falta que nunca.
Rosalía sabía desde el principioón estaba
Raúl y ha consentido que tú fueras a la
cárcel. Parece que su abogado se está
ganando el sueldo. Puedo citar a Rosalía
Cortázar para que dé explicaciones. Haga
lo que tenga que hacer, pero, por favor,
no le diga nada de esto a Rosalía. Tengo
la prueba de que Raúl y su madre han
estado en contacto. Ortega cree que ese
dinero se pagó un cómplice. Pero si en la
orden de un juez no puede demostrar nada,
podemos tenderle una trampa. Raúl. Sí que
vas a traicionar a mi hijo. Cuénta. ¿Te
han pagado los Reverte para que declares
contra él? Ese reloj no ha estado todo
este tiempo bajo tierra. Hay una etiqueta
en la base de la caja. Por lo visto,
pertenece a un guardamuebles de aro.
¿Buscas esto? ¿Has hablado con ella del
accidente? Quiere volver a verme en la
vida. Ya es demasiado tarde. Tienes que
estar preparado para denunciarte. ¿Que
quiere contarme? Sobre el accidente de su
hermana. Daniel Reverte conducía ese coche
y la dejó tirada. Usted me dijo que Daniel
Reverte conducía el coche en el que murió
Lorena. ¿Cómo iba decidido eso? Carlos,
eres un tipo despreciable. Tienes todo
algo que ver con más. No, esto tiene que
ver con sala. Te has aprovechado de su
situación para manipularla. Eres un
miserable sol. Y ahora te metes en el
depósito a limpiarlo. Es el único que
puedes aspirar en esta empresa. No voy a
dejar que me humilles. Tú no eres mi jefe.
Pero yo sé usted quiere Miguel fuera de
las bodegas tanto como yo. Será mejor que
te vayas de esta casa. No me gusta en lo
que te estás convirtiendo. No sé qué crees
que ha pasado entre tú y yo, pero yo soy
un hombre casado y en este momento lo
único que me preocupa es que Sana se
recupere. Voy a presentar mi emisión. Me
vuelvo con mis padres. Si realmente la
quieres, no hagas nada. Lo que te puedes
arrepentir. Su tren sale en media hora.
Mar, no te vayas, por favor. No la quiero.
Miguel, devuélvemea llave, por favor. No
hasta que no me digas qué hay detrás de
todo esto. Es que si caen manos
equivocadas, puede ser el fin de esta
familia. ¿El fin de esta familia o el
tuyo? Mamá, si no me dices
qué está pasando, iré a la policía. Esa
llave tiene que ver con algo que pasó hace
muchos años. Algo de lo que ni tú ni tus
hermanos sois culpables, pero que os
afecta directamente. Por eso lo escondí,
para protegeros. Justo lo contrario de
lo que está haciendo tu padre. Es él el
que está detrás de toda esta historia.
¿No te das cuenta? Si papá
está detrás de todo esto porque la llave
estaba entre tus muebles.
Señora. Ahora no, Amelia. Es la agente
Ortega, quiere hablar con usted.
He visto el coche de la policía por la
ventana. ¿Está Ortega aquí? Sí, está
hablando con mamá. ¿Con mamá?
Mamá sabe dónde está Raúl. ¿Qué?
Ha estado ayudándole todo este tiempo. Lo
saben. El Reverte. Bueno, han sido ellos
los que han avisado a Ortega.
¿Y cuál va a ser el siguiente paso?
Ortega iba a interrogar ahora Rosalía y
esperemos que lo pue hacer también con
Muria Sensi. ¿Crees que conseguirá que
testifique en contra de Raúl?
Mira, está haciendo lo que puede y por
difícil que sea, tenemos que confiar. Es
nuestra última esperanza. Todo a ir bien,
hija, ya verás.
¿Adolfo, no es ese tu móvilcitos?
Cacharros. Nunca me acostumbraré a ellos.
Disculpadme un momento.
Sí, sí, sí, sí, un momento.
Sí. No, no, es para hor ahora para llamar.
Dime. Sí, ya sé que
te pedí que me dieera mis cosas, pero
necesito más dinero. Se lo di a
ellos, pero el otro
día mi sobrino estuvo a punto de cazarme.
No van a tardar en darse cuenta. La hace.
Necesito dinero para marcharme cuanto
antes. Gracias.
Es cierto que estoy en contacto con mi
hijo Raúl desde que se fue,
pero aunque no me crea, no sé dónde está.
¿Porque es eso lo que quieres saber,
verdad? Pues sí. Sería bueno poder
contrastar la versión de su hijo con la de
Lucía Reverte. Más que nada por aquello de
que una inocente no vaya a la cárcel.
Pues lo siento mucho, gente, pero no puedo
ayudarla. ¿Está segura?
Porque a lo mejor su hijo no le ha dicho
dónde está, pero sí que ha visto usted el
teléfono desde el que le llama. Ya sabe,
esos numeritos que aparecen en la
pantalla. Llama siempre desde
un número oculto. ¿Y me va usted a negar
que su hijo Raúl le ha estado enviando
dinero a Nuria Sensi a través de usted
durante todo este tiempo?
Por supuesto que voy a negárselo.
¿Y me va a negar también que se ha reunido
usted con Nuria Sensi?
¿Rosalía, sabe usted que si me miente la
puedo acusar de un delito por obstrucción
a la justicia? Para eso, mi hijo tendría
que haber cometido algún delito. ¿Y que yo
sepa, la única responsable de la
contabilidad de las bodegas Revertes la
propiaus cireerte, no es así? Por ahora.
Pues entonces no puede usted acusarnos ni
a mi hijo ni a mí de nada. No,
pero quería que supiera lo que se
arriesga. Espero que esté segura de lo que
hace, porque Nuria Sensi no va a proteger
a su hijo como usted la está protegiendo a
ella. Buenos días.
Lo ha sabido siempre. Nos ha engañado
siempre. Imagino que ahora volverá a
avisarle. No, Miguel,
ya he caído en una trampa de los Reverte.
No voy a poner en peligro otra vez a Raúl.
No me mires. Sí, Pablo,
solo protejo a mi hijo.
Lo haría por cualquiera de vosotros. Raúl
ha estafado esa familia y tú has sido
incapaz de decirnos dónde estaba nuestro
hermano. Eso tendrá que decirle un juez.
¿Pero tú te has parado a pensar en Sofía?
Su hija puede ir a la cárcel.
Cuando salí por esa puerta hace 30 años,
os perdí y creí que era para siempre.
Hace dos meses he vuelto a quedarme sin
Raúl y ahora he
echado a Carlos de casa. Si alguien
sabe lo que es perder un hijo, esa soy yo.
Y tú también, Miguel, me digas
que no harías lo mismo.
##m más. Yo ya no sé qué pensar.
Lo siento.
Parece que poco a poco vais descubriendo
la auténtica Rosalía. Comprendo lo difícil
que debe ser tu posición, cada uno
hablándote continuamente mal del otro.
¿A lo mejor esta llave ayuda a equilibrar
la balanza, no crees?
¿De dónde la has sacado? ¿Sabes lo que
abre? Pregúntale a tu madre.
¿Ninguno de los dos vais a dar vuestro
brazo toé, verdad? Si lo supierate,
seguro que te lo diría. Pero creo que
alguien puede ayudarte. Un viejo amigo de
tu madre. Eusebio Burgosa ya
no quiso contestar a las preguntas de
Octega. Porque iba a contestar a las mías.
Pregúntalte, Otelga. No fueron las
adecuadas. Pregúntale por lo que pasó seis
años después del robo. Pregúntale por
nuest encuentro y dile que será mejor que
hable, si no, yo se lo diré a la policía.
La balanza empieza a inclinarse a mi
favorjo.
¿Para eso me ha hecho venir hasta aquí?
Hablé con esa policía. Le dije que no tuve
nada que ver con el robo de su casa. Sé lo
que le contó a Ortega y también sé que es
mentira. Le pude creer lo que quiera,
pero la policía me dejó libre y dijo bien
claro que la persona que entró en su casa
fue Adolfo Reverte. Adolfo Reverte solo
pagó por la soberbia de mi familia. Usted
lo sabe igual que yo. Euseio, le estoy
dando la oportunidad de arreglar esto por
las buenas. ¿Me está amenazando?
¿Qué pasó seis años después del robo con
mi padre?
Cuéntaelo y le aseguro que no volverá a
verme nunca más.
Yo robé en esa casa. Es cierto.
No era más que un crío ignorante.
Estaba tan convencido de que nadie podría
descubrirme que años después me encontré
de casualidad con su padre y él vino a
saludarme. Supongo que quería saber si las
bodegas que acababa de montar podrían
suponer algún peligro para los Cortázara.
Me estrechó la mano y vio el
reloj en mi muñeca. Así es como
descubrió que había entrado a robar en su
casa. Entonces no
fue él quien le pidió que entrase en la
casa. No fue Vicente,
fue su madre. Ella me pagó
para que entrara mientras que la familia
estaba en en la entierro de su abuelo. Su
madre quería que yo abriese aquella caja
fuerte, que me llevara unos papeles. El
robo fue solo una excusa para que nadie
sospechara de ella.
Y ahora, si no le importa ya le he contado
demasiado.
Euseio, no le diga a mi madre que hemos
tenido esta conversación. Preferiría que
no lo supiese.
Sí, usted me dijo que sabría
cómo frenarle, pero es que su hijo lo sabe
todo.
Uy. Perdón. Ya vuelvo luego. ¿Sí?
Mi hijo ha perdido una llave con un
número. ¿No la habrá visto? No,
señora.
Es muy importante. ¿Si me encuentra de m
mira, de acuerdo? Sí, señora.
Creo que Miguel ha encontrado una llave.
Te dije que se sabría todo lo que has
estado ocultando estos años y que no
podrías hacer nada por evitarlo.
No sé qué pretendes que mis hijos
conozcan a la Rosalía que solo yo conozco.
Aunque eso suponga tu ruina y la de tus
hijos. Merece la pena. Con tal de verte
sola y en la calle.
No voy a permitirtelo. Y qué vas a hacer
para evitarlo. Matarme parece que tener
valor. Y agalla, si tú no tienes ni una
cosa ni la otra. La próxima vez que la
gente Ortega venga a esta casa será para
detenerte.
Bueno, bueno, bueno.
Nuria sensi. Hacía mucho tiempo que no la
veía. He pasado una temporada fuera de la
siesta, pero ya estoy de vuelta.
Me alegro. Yo también.
Pero supongo que no me habrá hecho llamar
por eso. Digo, porque tuviese ganas de
verme. No, no, no, no, desde luego que no.
Pero supongo que a pesar de haber estado
usted alejada de la siesta, se habrá
enterado de lo sucedido en las bodegas
Reverte y de la desaparición de Raúl
Cortázar. Algo he oído, aunque no
conozco los detalles. No se preocupe, yo
le hago un resumen.
Os te he hablado con Nuria y no quiere
declarar. ¿Cómo?
Apoyarte supondría aceptar su culpabilidad
y se niega. Pero sabemos que ayudó a Raúl
en el consejo regulador. ¿Podremos
demostrarlo de alguna manera? Lo dudo.
Todo el dinero que aceptó fue en mano. Y
las transferencias que hizo Raúl desde
Argentina eran a la cuenta de Rosalía y no
ponían ningún tipo de concepto. No hay
pruebas de esos pagos. Si Nur Miria no
testifica en el juicio, no podremos
demostrar que el dinero era para ella.
¿Ya vo yo ac
qué has venido, Miguel? Quería hablar con
tu tío.
¿Conmigo?
¿Sabes lo que más echado de menos durante
todos estos años? El olor
del vino y la madera.
El olor de la tierra en la que has nacido.
Debe ser duro dejar una vida atrás,
sobre todo cuando a una le acusan de algo
que no ha hecho. Adolfo,
he estado hablando con Eusebio Burgos.
Fue él quien robó nuestra casa. Sí, lo
admitido todo. Sé que ahora
ya es tarde y que no puede recuperar el
tiempo que pasó lejos de su casa, de su
familia, pero creí que le gustaría
saberlo.
Jamás pensé que después de tantos años un
cortázar meno a hacer tan feliz.
Gracias.
Lu. Hola. ¿Podemos hablar?
Tenemos prisa, Dani. Será solo un momento.
No te preocupes. Te espera en el coche.
Gracias, Mar.
No sé qué se traen entre manos, pero he
visto al tío con Miguel en las bodegas.
Ah, ya. Miguel quería hablar con él. ¿Y no
te sorprende? No sé, si tuviera
algo que ocultar, no hubiera venido a
buscarle casa. No, escucha, oye al tío
hablar por teléfono. No sé con quién,
pero le pedía dinero. Y yo y tú todos
necesitamos dinero. Dani, por favor.
¿Pero serás capaz de confiar en mí por una
vez en tu vida? Le dijo al tipo que estuve
a punto de cazarle. ¿De cazarle en qué?
¿No lo sé, vale? Pero entre eso y
lo de que iba a llevar el pedido de mamá y
ni siquiera se pasó por la tienda. Lu, no
me fío no me fío.
Cuando eras pequeña tenías un problema.
Siempre me esperabas ahí donde estás
ahora.
Y tú me dabas los mejores consejos del
mundo. Hay cosas que nunca cambiando.
Estoy tan cansada, papá. No puedo más.
Cuando he visto el coche Ortega en la
puerta, pes pensé que venían a por mí otra
vez.
Necesito volver a dormir tranquila.
Y eso se lo va a pasar cuando vea a
Gustavo en la cárcel.
Tita, no te comas eso. Entendería que
quisieras acabar conmigo, pero no sé qué
te han hecho esos peces. Te he estado
llamando. Comprenderás que después de la
encerro en que me has hecho con Vicente,
no me apetezca hablar contigo. Ya sé que
han pasado muchas cosas últimamente entre
nosotros. Demasiadas. Y todas francamente
olvidables.
¿Qué es esto? Una carta donde solicito tu
cese del consejo de administración. Con el
apoyo de todos los socios, conseguiré que
te ecen de las bodegas. No te va a hacer
falta. Me voy de la siesta. No puedo
seguir aquí. Los Cortázar te tienen entre
la espada y la par. Estoy jodido, Paula.
Estoy incluso dispuesto a cederte mis
acciones. ¿Qué quieres a cambio? ¿Más
dinero? Debes estar muy desesperado
para hacerme esta oferta. Me hagas perder
el tiempo, Paula. No lo tengo. Vaya, no
puedo decir que lo sienta. Después de lo
que me has hecho. Me importa muy poco lo
que te pase. ¿Vicente me obligó a
traicionarte, no te das cuenta? ¿A cambio
de qué? ¿De qué,
Gustavo? No puedo decírtelo. Y yo no puedo
ayudarte. Sí, sí que puedes.
Sí que puedes. Porque si no, mis acciones
van a pasar a manos de Vicente. ¿Y eso es
algo que ninguno de los dos queremos,
verdad? En 1 h en el puente
del ciego.
Gustavo.
Pensé que no vendría. Ya llevas
más años de los que debías en la siesta.
Unos minutos más no van a hacerte daño.
Firma.
¿Has traído el dinero?
¿Dónde vas a ir? Más lejos que pueda.
La policía acabará encontrándote.
Policía es lo que menos importaí.
Con tus acciones, 1 poco de suerte, los
portaár dejarán de ser un problema para
todos.
Espero que tengas suficiente. Llevo toda
la vida luchando por eso. Te aseguro que
vale mucho más. Tus días estaban
contados aquí. Tómalo como una segunda
oportunidad. Ojalá yo pudiera olvidarme de
todo y empezar de cero. Es fácil.
Ven conmigo. Todavía tengo mucho que
hacer. Y cuando acabe, no sé qué quedará
de mí. Quéde lo que quede,
llamarme Gustavo. Lo que pasó entre
nosotros no va a repetirse más.
Damme. Un favor, Paula.
Cuidado. Mis peces.
¿Visto? Gustavo ha salido. ¿Dijo cuando
volvería? ¿No quiere dejarle al? No, no
hace falta. Gracias.
¿Gustavo es como un niño grande, verdad?
Toda la vida deseando que se vaya de casa
y cuando lo hacen, le echas de menos.
Mira, Paula, no estoy de humor. Pues vas a
tener que aguantarme durante mucho tiempo.
A no ser que tu padre encuentre una manera
más sofisticada de echarme.
Algún día se te va a acabar la suerte. He
perdido a una hija, Miguel me encerró en
una clínica y no hace mucho enterré a mi
marido. Si tú a eso lo llamas suerte,
deberías tener cuidado con lo que deseas.
¿Qué está pasando con Gustavo? Paula acaba
de venderme tus acciones. ¿Por qué iba a
hacer eso? Supongo que necesitaba el
dinero para marcharse. Y lo ha hecho.
No sé qué tenéis tú y tu padre para usar
en su contra, pero si no lo habéis hecho
ya, llegáis tarde.
El finiquito. Espero que lo invierta bien.
Sí. No sé si comprarme un yate o una casa.
Mar.
¿Qué haces aquí? Pensaba que te habías
ido. Yo pensaba que te habías sido tú.
¿Qué ha pasado con tu carta de renuncia?
Me lo pensé mejor. Ya. ¿Y supongo
que Pablo no tenido nada que ver con esto,
no? No me gusta lo que estás insinuando.
No sé si te das cuenta de que Pablo está
casado con una paralítica. Te creía más
lista. Si de verdad piensas que Pablo va a
dejar a su mujer, es que no lo conoces lo
más mínimo.
Hola. Hola, Mar.
Hola. Tu papá me ha hablado mucho de
ti y ella no para de hablar de él. Ha
salido del cole y solo quería ver a su
papá. ¿A que sí?
¿Nos molestamos, verdad? No, claro que no.
Por supuesto.
María, no toques esto, que es veneno. Te
podrías poner muy malita si lo tomas. De
acuerdo. ¿Mar,
por qué no la llevas a dar una vuelta a
los depósitos? Sara, Mar está trabajando.
No, Pablo, no pasa nada. Y yo también.
¿Por qué nos vais a casa y hablamos
después? Claro. No queríamos
molestar. Cariño, dale un beso. Papá,
el María besito.
Ve con mamá, corre.
¿No vas a hacerlo, verdad? No vas
a dejarla. Sí,
voy a dejarla, pero necesito
un poco de tiempo. La situación
de Sale no es fácil.
¿En qué piensas?
He tardado mucho tiempo en encontrarte y
si tengo que esperar para estar contigo,
esperaré.
Déjame. ¿Y ya puedo ir? ¿No quiere que la
ayude? No. Si lo desea, puedo traer he
dicho que no. Sal de aquí. Sí, señor.
¿Pasa algo? Ahora no. Carlos te
espera.
Tenía razón. Pablo y Mar están juntos.
Ya ves, al final es más listo de lo que
pensábamos. No tanto.
Ha visto besándose en la bodega.
Y Sara, si si
más no hubiera aparecido en la vida de
Pablo, jamás se habría atrevido a dejarte.
No me va a dejar.
Despídete de Pablo con va en su vida. ¿No
tienes nada que hacer? Adiós.
Con esto podrás ir tirando unos meses. Yo
no sé cómo tú no necesito el dinero de las
cortázas. Carlos, no quiero que pienses
mal de mí. Si te he pedido que te vayases
es por tu bien. ¿Por mí bien o por el
tuyo? Has decidido sacrificar al hijo
pobre para quedarte en este mundo de
ricos. Hijo, si te quedaras,
Vicente, acabaría convirtiéndote en
alguien que ni eres ni quieres ser.
Mamá, yo sé muy bien quién soy y
de dónde vengo. La que no lo tiene tan
claro eres tú. Mamá.
Hace poco fuiste tú que me abó esta puerta
y ahora voy a ser yo
que te la cierre. No se preocup
Vicente me pueda registrar. Me voy con lo
mismo con lo que vine. ¿Estáeguro?
Yo creo que has perdido algo. Una madre.
La próxima vez que quieras desafiar un
Cortezar, empiénsateo dos veces.
Miguel vino para hablar conmigo y decirme
que Eusebio, el primer
sospechoso del robo, por fin ha confesado
que fue él quien entró en casa de los
Cortázars.
¿Entonces, soy inocente?
Sofía era inocente.
Por eso abandonaste todo.
Lo único que me importó dejar atrás fuiste
tú.
Mamá. Hijo, acaban de llamar
de la tienda de delicatessen. ¿Sí? Han
vendido todo el pedido. ¿Tú pedido de
rope? ¿Qué dices? Pero ya.
Por lo visto ha sido un éxito. Han pedido
el doble de botes. ¿Para cuándo? Para
allá, mamá, para allá. Voy a llamar a tu
hermano ahora mismo, porque si no me
ayuda, no llegó a tiempo. Cor.
Oye, por cierto, hay que pagar a la tienda
que no suministran a los botes y yo voy a
estar todo el día en las bodegas. ¿Te
importaría hacerte cargo? Yo no sé.
Ya viste cómo acabé el otro día cuando fui
a llevar la ropa. No me gustaría te
dé otro problema con el coche. Ya, tiene
razón. Da igual, déjalo. Además, es mucho
dinero. No creo que les preocupe el
recibir el pedido un día más tarde. Dani,
deja, ya voy yo.
No te preocupes, no hace falta. Sé lo
importante que es para tu madre que este
negocio salga bien. No se perdonaría que
el pedido no llegara tiempo.
Bueno, pues muchas
gracias, la verdad. Ten cuidado.
¿Sabes lo que me estás pidiendo?
Sí. Créeme que no hubiera venido si
tuviera otra alternativa.
Es la única forma que tengo de demostrar
mi inocencia. Nuria Sensi se niega a
declarar y tiene que haber algo que pruebe
los chanchullos que tenían entre manos tu
hermano y ella. Miguel,
tú eres el presidente del consejo
regulador. Necesito que me ayudes.
Si me dejaras ver los libros o Lucía, eso
no puede ser. Tiene que haber otra forma
de hacer que declar Miguel, yo no quiero
implicarte a ti que tu familia te lo
reproche. No se trata de mí, se trata del
consejo. Se vería muy afectado. Todos nos
veríamos afectados.
¿Y qué otra alternativa tengo? Siempre hay
otra alternativa. Conozco a la gente como
Nuria Sensi y ya traté con ella una vez.
Emma, necesito que me hagas un favor.
¿Me das? ¿A lo mejor es un poco doloroso
para ti, pero tienes la
grabación de Nuria Sensi? ¿La que habla
con Gustavo sobre los tanchullos del
consejo regulador? No te lo pediría si no
fuese importante de verdad. No sé.
Creo que sigue en la caja fuerte de casa.
¿Por? Necesito que me la des para ayudar a
Lucía. Eso va a implicar a
Raúl. Emma, Raúl ya está implicado.
Solito se lo busco.
No puedo abandonar a Lucía. Su suerte,
nuestra familia, en parte es responsable
de su situación. Se lo debemos.
Quiero algo. Hago lo que sea por
conseguirlo. No siempre se puede
conseguir.
¿Qué haces con esa grabadora? Papá, Lucía
es inocente. Alguien tiene que ayudarle a
salir de todo esto. 1000. Cree que si le
enseñamos esta grabación a Nurriia Sens
sí, puede que testifique. ¿Y vais a
chantejer a esa chica? Pues mira,
no salgo de lo que me sienta muy
orgullosa, pero esto debería avergonzarnos
a todos.
¿Qué hace aquí esto?
Gustavo se ha ido. ¿Qué? Se ha ido para
siempre. Me lo ha dicho Paula. Y eso no es
todo. Papá le ha vendido las acciones.
El secretino no se va a salir con la suya.
No, claro que no. Por eso quiero llevarle
la pistola. Ortega. Tranquilízate, Emma.
Con Paula teniendo todas esas acciones,
necesitamos esta pistola más que nunca.
No, papá. Ya la intentaste y no te salió
bien. Ahora quiero que hagamos las cosas a
mi manera. Querías librarte de Gustavo.
Lo has conseguido. Nos hemos librado de él
para siempre. Mientras tengamos esta
pistola, nunca jamás volverá a la siesta
porque nos tendrá miedo. Mientras Gustavo
no esté en la cárcel, la que le va a temer
soy yo a él. Te lo pido, por favor,
déjame que se la lleve. Confía en mí. Sé
lo que necesita esta familia. ¿No se la
vas a entregar nunca, verdad? Puede que
algún día. Pero ahora es mucho más valiosa
nuestras manos que las de Ortega.
Vamos, hija. Vamos. Vamos.
¿Y esa cara? ¿Qué pasa ahora?
Cosas mías.
¿Es por Gustavo? Soy tu madre. A mí no
puedes engañarme. Yo a ti puede que no,
pero tú a mí sí. A mí y a todos los de
esta casa. Nunca pensé que pudieras hacer
una cosa así. Dime lo que quieras,
no me importa. Lo que me duele es ver que
estás sufriendo y no poder hacer nada.
Nadie puede ayudarme.
Si confiaras en mí pero tu padre te
ha puesto en mi contra. Te he alejado de
mí. Eso me desgarra por dentro.
Esto no tiene nada que ver con papá. Él lo
único que ha hecho ha sido intentar
ayudarme. Por lo menos hasta ahora. Yo
estoy aquí. Llevo años soñando
con estar a vuestro lado y por un momento
creí que lo había conseguido.
Soy tu madre. No importa lo que hayas
hecho. Lo que está pasando con Raúl
debería enseñarte algo. Confía en mí.
Es que es muy difícil de explicar, mamá,
yo disparé a mano. Fue un accidente, te lo
juro. Pero el culpable que está buscando
Ortega soy yo, mi hija y Gustavo
lleva chantajeándome todo este tiempo.
Eso explica muchas cosas.
Pero escucha, ahora puedo arreglar todos
mis problemas de una vez. Tengo la pistola
con las huellas de Gustavo. Si se la doy a
Ortega, me libraré de las sospechas y de
él. ¿Y qué te impide hacerlo? Papá no
quiere que lo haga. Si yo hubiera hecho
caso a tu padre, sería la mujer más
infeliz del mundo.
¿Qué puedo hacer? Entrega esa pistola y
asegúrate de que Gustavo esté todavía
cerca para que la policía pueda meterlo en
la cárcel de una vez por todas.
Paula, espera. No hay nada como ganar
poder en esta empresa para que los
Cortázar empiecen a correr detrás de ti.
Aunque no te lo creas, vengo a darte las
gracias. Si no llega a ser por tu dinero,
Gustavo nunca se habría ido de la siesta.
No sé qué habéis hecho, pero desde luego
ha funcionado. Un despacho en esta bodega
era lo que más deseaba. Y ha renunciado a
ello por cuatro duros. ¿Me imagino que
ahora que se ha ido puedo ser sincera
contigo? Gustavo creía que íbamos a llevar
a la policía algo que le hubiera hecho
mucho daño, pero mi padre ha decidido no
hacerlo. ¿Entonces se ha ido por nada?
Eso me da exactamente igual. Tengo tantas
ganas de celebrarlo como de olvidarlo.
Dime. Espero que algún día sepas
agradecerme lo que estoy haciendo por ti.
Se me ocurren muchas formas de devolverte
favores. Lo que tú llamas favores yo llamo
pequeños suplicios. Pero céntrate. Acabo
de hablar con Emma. ¿Si te digo que ella y
su padre tienen algo que pueden utilizar
en tu contra, pero que no lo van a llevar
a la policía, te dice algo? Me dice que,
de ser así, podría volver ahora mismo.
Pues lo siento, pero he estado casada más
de 10 años con un Cortázar y sé
perfectamente cuando mienten. No te
entiendo. ¿Qué quieres que haga? Yo que
tú, daría media vuelta e intentaría
recuperar eso antes de que lo entreguen a
la policía.
Cualquiera diría que estás deseando volver
a verme, pero eres tú el que te vas a
pasar el resto de tus días huyendo.
¿Sería una pena que esa grabación acabase
en manos de la fiscalía, no crees?
¿Cuándo vais a dejarme en paz? ¿No te
busteis bastante con echar a mi padre del
consejo? Mi familia no tiene nada que ver
con esto. Es un asunto personal. Me
importa una mierda tus asuntos personales.
¿Qué quieres a cambio de esa grabación?
Quiero que llames al abogado de Lucía
Reverte y le digas que has cambiado de
opinión. Aceptarás el trato que te
propusieron. A cambio,
cuentas en el juicio todos los chansullos
de Raúl al frente de las bodegas Reverte.
¿Estás loco? ¿Y arriesgarme a ir a la
cárcel? Cualquier juez me condenaría.
Puedo conseguirte un buen abogado.
Creo que tu padre no te habla desde
entonces. Puede que después de
esto te perdone. Tú declara que
la grabación será tuya y podrás hacer con
ella lo que quieras. ¿Por qué tendría que
fiarme de la palabra de un cortázar?
¿Quién me asegura que no cambiarasás de
pineión y te quedarás con la grabación?
Nadie.
¿Pero cómo que Nuria Sensi va a testificar
a mi favor? ¿Está seguro? Lo conseguimos.
Porí vas a poder demostrar tu inocencia.
¿Pero cómo has sido? ¿Cómo lo has
conseguido? No lo sé. Lo único que me dijo
cuando me llamó fue que no quería que el
consejo regulador se viebiese involucrado
en nada.
¿Qué pasa? Ha sido Miguel.
Yo le pedí ayuda. Lucía,
Miguel es el presidente del consejo
regulador. Él tiene acceso a todos los
libros de cuentas. Si Nuria dejó rastro de
alguno de los chanchullos que tenía con
Raúl, tienen que estar ahí registrados y
coltaándo. Solo les has dado la
oportunidad para que destruya las pruebas,
ser nuestra única baza para el juicio. No
las va a destruir, por lo que se ha hecho
cosas peores. Lo que pasa es que ahora se
te ha olvidado.
Gracias, Miguel. No tienes que darme las
gracias. Ya te dije que te ayudaría. Mark
va a necesitar todo lo que tengas en su
contra. La única prueba
que tenía en su contra era su propio
pasado.
¿Qué has hecho, Miguel? Ayudarte.
La has chanajeado, Lucía. Nuria Sensi
ayuda a Raúl a arruinar a tu familia. Lo
único que he hecho es darle la oportunidad
de que lo confiese ella misma.
Lo más importante es que tu hijo no nazca
en la cárcel.
Se merece un futuro mejor.
Dime, Dani.
No he pagado ni un solo bote.
Cl claro que estoy seguro, Lu. Me lo
acabao de decir en la tienda. Oye, mira,
aún no sé por qué, pero está claro que
Adolfo se quedado con el dinero.
Sí, sí. Oye, tengo que colgar.
Gracias.
Ana. Ana, espera. Espera. Ana, por favor.
¿No me toques,
vale? Oye, lo siento.
Lo siento. Ya te dije que lo siento. ¿Lo
sientes? ¿Por eso convenciste a Vicente
Cortázar para que no dijera la verdad?
¿La policía An cómo lo hiciste?
E Dime.
Vas a pagar por lo que has hecho, Dani.
Me da igual el tiempo que tarde o lo que
tenga que hacer para conseguirlo. No
tienes que hacer nada. Ya lo estoy
pagando. Mira, sé que lo nuestro no tiene
arreglo, pero necesito que me perdones.
No sabía a quién tienes que pedir perdón.
No sabí Dani,
nunca te gustaron mucho las flores y
ahora fíjate, no paran de ponértelas.
Y todo por mi culpa.
Lo siento.
Si pudiera dar marcha atrás no puedo.
Tenía que haber sido yo, Lorena y Noto.
No teníamos que haber sido ninguno, Dani.
Yo te quería.
Si me subí al coche fue por ti.
Todo lo que hice, lo bueno y lo malo, fue
por ayudarte.
Tienes que dejar de martirizarte, Dani.
Aquello fue un error.
A mí me costó la vida.
No dejes que te cueste a ti también la
tuya.
Daniel, hijo. ¿Todo bien?
Sí. De hecho, creo que no me sentía
mejor desde hace mucho tiempo.
¿Qué ha pasado? Nada especial,
solo lo que pasa cuando dejas de
esconderte y haces frente a los problemas.
Así somos los Reverte.
Ya. ¿Oye, por cierto,
pagaste al proveedor, verdad?
Claro, claro. Sí, esta mañana.
¿A qué hora fuiste?
No me acuerdo, hijo. Uno tiene la cabeza
claro. Es que resulta que en la tienda
dicen que nadie ha ido a pagarles primero.
¿Qué has hecho con el dinero?
¿Qué? ¿Qué? ¿Qué quieres decir?
No lo sé, dímelo tú. ¿Dónde estabas el
otro día cuando se suponía que tenías que
entregar el pedido y no lo hiciste?
¿Daniel, hay cosas que para qué has
vuelto, Adolfo? ¿Y nos a robarnos tú
también?
Contesta.
No es lo que crees. Claro. ¿Sabes? Te oí
hablar por teléfono esta mañana, decir que
necesitabas dinero. Es mentira.
Eso también es mentira. Si no es lo que
creo que es, Adolfo, dímelo. ¿Para qué has
vuelto después de tantos años? Y ahora la
verdad.
Devuelve el dinero de mi madre.
Luego coge tus cosas y lárgate antes de
que ella vuelva.
Lo siento.
¿Qué ha pasado? ¿No has convencido a Nuria
sensi para que declare el juicio? ¿No?
No. En cuanto le he mencionado la
grabación, le ha faltado tiempo para
aceptar el trato. ¿Y entonces esa cara?
Ah, tonterías. ¿Perdona? ¿Y esas tonterías
tienen que ver con Lucía?
Elvira me ha dicho que ha estado por aquí.
Elvira habla demasiado.
¿Has traído la cinta? Sí.
No está, miel. ¿Estás segura?
¿No te lo habrás dejado en casa? No está,
mirel. No, lo metí aquí, en el bolsillo
del abrigo y lo dejé en el hall antes de
venir aquí. ¿Dejaste el abrigo en el hall?
Pues alguien ha tenido que cogerla.
Como Nuria Sensi se enterero de esto,
Lucía está perdida. Pero no entiendo a
quién le puede importar esa cinta. A
alguien que quiera proteger a Raúl.
Uy, por Dios, qué susto me has dado.
Tengo una idea para ayudarte. ¿Por qué
lo has hecho, mamá? ¿Por? ¿Has cogido la
grabadora? ¿Qué grabadora?
¿De qué hablas? ¿De qué? Me has
traicionado. ¿Por eso querías que
confiaran en ti, verdad? No sé por
qué es tan importante esa agravdora. ¿Ni
por qué me estás acusando? Pero yo no he
cogido nada. Que no me mientas más. Que no
entiendo que tienes en contra de Lucía
Reverte.
¿Qué más da? Que la declara inocente.
¿Qué daño puede hacerle eso a Raúl? A ver,
si está fuera del país, no puede ir a la
cárcel. Te juro
por vosotros. ¿Qué es lo lo que más
quiero? Que yo no he cogido ninguna
grabadora. Tienes que creerme.
Y has intentado que no testifique
Nuriasensi. No sé por qué tiene que ser
distinto ahora. Tienes que creer, mi hija.
No puedo. No puedo.
Mamá.
Hola.
Todavía no sé qué hago aquí. Por su culpa
mi padre tuvo que irse del consejo
regulador. Creo que ese mérito es solo
tuyo. Quizá esto te haga sentirte mejor.
Aquí está la grabación con la que mi hijo
Miguel te ha estado chantajeando. Ya no
tendrás que testificar contra Raúl.
¿Por qué lo hace? Creía que no se llevaba
bien con él. Por decirlo de alguna manera.
Los asuntos de familia hay que resolverlos
en familia. Mientras yo viva, ningún
Cortázar pisará la cárcel. Vaya su
vificiente. Cortázar tiene corazón. Hay
mucha gente que se sorpre.
Supongo que sabes que esto no te va a
salir gratis. Ya me imaginaba.
Dígame qué quiere a cambio de mi libertad.
Lo siento, le dije que estaba ocupado,
pero está bien, Elvira, no te preocupes.
Gracias.
¿Y bien? ¿Algún problema?
¿Yo? Ninguno. Aunque no creo
que tu amiga Lucía Revere piense lo mismo.
Va a tener que buscarse otro testigo
porque yo no pienso testificar. ¿Estás
segura? No me gustaría tener que usar la
grabación. A tu padre tampoco.
¿Te refieres a esta? Cuando quier algo,
conseguirlo.
¿Quién te la ha dado? No te lo imaginas.
Hay madres que serían capaces de hacer
cualquier cosa con tal de librar a un hijo
de la cárcel.
Dale de nuevo las gracias a Rosalia cuando
la veas.
No traigo buenas noticias. Nuriaensi se
niega a declarar. ¿Y por qué?
No lo sé y no lo entiendo. Ha cambiado
de opinión.
No podemos hacer nada. Esperar que
abarecta Raúl y que cuente todo la verdad.
Eso no va a pasar nunca. Mar, estoy
perdida.
Tranquila, vamos a salir de esta.
Eres un miserable. Voy a acabar contigo
como con una cucaracha, Vicente Cortázar.
Y esta vez no tendré piedad. Te lo juro
por mi vida. Ten cuidado por lo que juras.
No voya a ser que lo pierdas. Mis hijos
soy capaz de todo. Hijos.
Cuando Miguel te descubra, perderás la
empresa, no tendrás una casa en la que
vivir, no tendrás nada.
Ninguno de tus hijos va a apoyarte.
No tienes ni idea de lo que es capaz una
madre.
Amelia. Sí, señor. ¿Esas toallas son para
mí? No, pero si quiere le dejo alguna en
su habitación. Por favor,
esa está la llave que estaba buscando su
hijo Miguel. ¿Dónde? La he encontrado en
el cajón de su armario.
¿Amiga, me puede hacer un favor?
Amelia. ¿Señor?
¿Qué haces aquí? Su madre me ha pedido que
recoja las cartas de este apartado, pero
no entra la llave. ¿Y estás segura de que
es el apartado correcto, el 417? Sí,
pero es como si no fuese la llave.
Deja, ya me ocupo yo. Sí, señor.
Puedes ir a casa. Gracias.
Dime, hio. Ahora entiendo por qué no
querías que esos papeles saliesen a la
luz. No sé de qué me hables.
Sí que lo sabes. Estoy saliendo de la
oficina de correos. Vas a tener que dar
muchas explicaciones, Miguel. Todo lo que
hice, lo hice por vuestro bien. Eso mismo
dijo papá cuando supimos que seguía
arriba. Lo siento. No lo sientas.
Sois iguales. Escucha,
Miguel, ven a casa. Te lo puedo
explicar todo. Eso espero.
Después no quiero volver a verte en la
vida.
Hola, hijo. Hola, mamá. Ay,
ya han llegado los botes. Quitas $1 de
encima, la verdad. ¿Has visto al cl
Adolfo? ¿No, por qué? No lo
sé, porque he quedado aquí con él y no
aparece. ¿Bueno, ya sabes que últimamente
el tío está un poco perdido,
no? ¿Es el móvil de tu tío?
Sí. No, no está. ¿De parte de quién?
Sí, claro. Sí, no se preocupe, yo se
lo digo. Gracias.
¿Qué pasa? Nada, mamá.
Quédate aquí. ¿De dónde vas? Tengo que
encontrarlo, tío. ¿Qué pasa, Dani?
Adolfo. Adolfo, espera.
Dile a tu madre que lo siento. No le voy
a decir nada porque no te vas a ir.
¿Daniel, por qué no me lo contaste?
¿Qué? No sé de qué me hablas.
Te han llamado al hospital, sé que estás
enfermo.
No. Pues irte ahora. No así.
Daniel, antes no he podía contestarte como
quería. Lo sé. Lo siento.
¿Sabes por qué volví?
Ahora solo tengo pequeñas lagunas,
despiste, me desoriento.
El otro día, cuando fui a llevar en la
Rope, estuve dando vueltas durante horas
por las viñas. Cuando volvía a casa, ni
siquiera recordaba por qué había salido.
Y esto va a más.
Por eso me plante aquí después de tantos
años.
Quería hablar con tus padres por última
vez antes
de que sus caras se me borren de la
memoria.
¿Y yo no he hecho más que desconfiar de t
no? Bueno, yo de men no te dije las cosas
claras, pero te pido un favor,
no le digas nada a tu madre.
No volví aquí, pero que que tuvierais
lástima.
Daniel, tengo que irme.
No voy a dejar que te vayas.
No vas a pasar por esto tú solo. Somos tu
familia. No le diría nada a mi madre si no
quieras, pero no. ¿Pues irte así no
se lo merade,
puedo hablar contigo un momento?
T dirás he
cometido el error de contarle a mamá lo
dem mano. ¿Cómo dices?
Ya ya sé que no se lo tenía que haber
dicho. Y más ahora que sé que robó la
grabadora para proteger a Raúl. No sé
cómo he podido hacerle caso. ¿En qué?
¿Hija?
He hablado con Paula y le he dicho que no
iba a entregar la pistola para que se lo
contara a Gustavo. Ch es que vuelvo otra
vez a la siesta y nos haga la vida
imposible. No, lo que quiero es que venga
para que le detengan, así que necesito
la pistola. Papá.
Toma. Y entra cuanto antes.
Lo siento,
hija.
No vuelvas a confiar nunca en tu madre.
¿Vas a seguir, hija? No tengo nada que
hablar contigo, mamá. Sé que has creído a
tu padre y no te culpo, pero yo nunca
haría nada que pudiera perjudicarte.
¿Amelia, has visto mi chaqueta? Sí, se la
dejado en su habitación. Gracias,
hija. Ahora no, mamá.
Gracias. Amelia. Quiero darle una sorpresa
a mi marido. Sí, señora.
Hola. ¿Buscas a Pablo?
No, en realidad quería hablar contigo.
Sé lo que te traes con mi marido. Os vi.
Os vi besaros. No te preocupes,
no voy a montarte ningún numerito. Solo
quiero que sepas que entiendo lo que ha
pasado. No puedo culparte por estar
enamorada de Pablo. Yo también lo estoy,
pero es obvio que no podemos seguir
juntos. Jamás pensé que te lo tomarías
así. Ni yo, pero no me queda otra.
Tenemos una hija, Mar, y quiero hacer las
cosas bien. Lo entiendo.
¿Por qué no vienes a casa luego y
hablamos? A tu casa,
pero no le digas nada. Pablo, me gustaría
hablar antes con él. Sara, no creo que
deba. Mar, no puedes decirme
que no, pero esto es una cosa entre
vosotros dos. Vas a formar parte de la
vida de mi hija. Es importante para mí.
Está bien.
Gracias.
Tráete un buen vino. Empieza una nueva
vida para todos. Deberíamos brindar por
eso.
Hola. Hola.
Venía a ver a Sara. ¿Me acompaña, por
favor?
Hola. Gracias por venir. Hola.
¿Me permite el vio? Amelia, ya me encargo
yo. Acompáñala al sala. Sí, señora.
Por aquí, por favor.
¿Es más, mamá, qué hago yo? ¿Qué haces tú?
No estás lista para ir a casa de Elena.
¿Vais a hacer más? No, cariño, el vino no
es para cenar, es para brindar. ¿Es un
cumple? ¿No? Mucho mejor.
Celebramos que papá y mamá van a estar
juntos para siempre.
Maria. No, esta soy yo cuando era pequeña.
¿Nos parecemos mucho, verdad? Pues sí.
Qué mona. Qué linda.
Mira,
aquí es un poquito más mayoría. Sí.
A mí no me sirvas, Aelia. ¿Ah, no? Beces,
estoy tonta. Me acabo de tomar la
medicación.
Mar. ¿Pablo,
qué haces aquí? La he invitado yo.
¿Está bien tener visitas de vez en cuando,
no? Mar es
un encanto. Solo quiero que seamos amigas.
Desde que vine a vivir aquí, no he tenido
muchas. ¿Sara, por qué haces
esto?
Pablo, no no pasa nada.
Sara solo quiere ser amable.
¿Y ahora por qué no nos deja solas? ¿No
tenías que llevar a María a casa de Elena?
Está bien. Vuelvo enseguida.
Ay, perdona. Soy una torpe.
No te preocupes, no te
preocupes. Yo voy a avisar a Amelia y a
traer un poco más de vino. Gracias.
¿Sí? ¿Podemos hablar,
Pablo? Tengo que ir a buscar a María.
Es importante. Dime.
Díralo tú mismo.
De dónde ha sacado esto Mamá
lo ha escondido durante 40 años. Miguel,
si esto sale a la luz,
estamos perdidos.
¿Amelia, quién ha bebido des este vino?
No sé, señora.
¿Te has vuelto loco? Eres tú la que se ha
vuelto loca por entregarte a la policía.
Es lo que te mereces desde hace mucho
tiempo, Gustavo. Tú mataste a mano. Tú los
metiste en este lío. Eres tú la que
debería estar pudriéndose la cárcel. 10
años a tu lado ya ha sido suficiente
castigo para mí. Le voy a entregar la
pistola a Ortega. Dame la pistola, Emma.
No te acerques. El. ¿Gustavo, qué haces?
¿Qué vas a hacer? ¿Matarme? No te
acerques. No te acerques. Dmela. Dame
pistola. ¿Dónde está?
Que si cho la pistola, Emma.
##àà Donn Pistol
sabás el resto de tu vida en la cárcel.
Esta pistola tiene las huellas de ahora me
necesitas. Fue en defensa propia.
Pero después me engañó para poner mis
huellas en esa pistola. Se le cayó al
estanque cerca de uno de los jarrones.
Gustavo, sé dónde está la pistola. No
está, papá. ¿Cómo que no está? Se cayó
ahí. Ese viejo no la vuelto a jugar. Ya
has hecho con la pistola. Me la ha llevado
yo. Nadaalelería más daño a Miguel que
verte conmigo. ¿Por qué no le has dicho a
Pablo que sabes lo nuestro? Lugo, te pido
un poquito de tiempo. No puedo tener
secretos con Pablo. Y yo necesito el
momento adecuado. Ha sufrido una
intoxicación por ácido sulfúrico. No me
nieo a pensar que alguien de esta casa
haya intentado asesinar a mamá. Y hay un
asesino entre nosotros. ¿Tú no notaste
nada extraña, verdad? Nada extraño. Dile a
Bell ya que te traiga otro. Yo creo que
está picado. No lo parece. ¿Has leído del
testamento? ¿Siempre supiste lo que me a
escondida, verdadá? ¿Nunca te has
preguntado por qué no lo destruyó? Lo
único que le importó fue el dinero. ¿Por
qué lo hiciste, abuela? No me dejó tras
salir. Nadie se ríe de un Cortázar.
¿Merece la pena perder el cariño y el
respeto de todos tus hijos? Te diré cómo
encontrar a Raúl. ¿Estarías dispuesta a
traicionar a Raúl? Vosotros sois lo único
que me queda. Estos documentos demuestran
que Raúl Cortázar está a punta de
abandonar. Averiguaré dónde va a aterrizar
ese avión. ¿Qué tal está doña Rosalía? La
traen para que muera aquí.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.