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Ese muchacho no.
Le quita la mirada. De encima.
Gabriela
se da cuenta
que hay mucho ahí.
Debido a ti.
Mejor dicho.
Otra cosa sucede al primero y con solo apretar,
como se le ocurre a Adriana, y por eso no tiene importancia.
Tanta miradita tiene nombre.
Propio, no está.
Lo que pasa es que le debo parecer conocida o algo así.
Así será.
Es más, también me parece haberla usado mal.
Casi lo más importante que tenemos que tener en cuenta
es que los envases siempre tienen que estar así, organizados.
Que ninguno se vaya a caer.
Y tenemos que tener en cuenta también que el motor.
Nunca se va a parar porque se acelera el recorrido.
A es señorita Xavier, Señores,
señoritas.
No le parece complicado, verdad?
Señorita Juan, por favor, no se vaya, porque si
no se me
sale. Qué?
Que si no le parece complicado lo que le estoy explicando?
No, no, para nada. Para nada.
Es que. No sé.
Siento que no me está prestando atención.
No? Cómo se le ocurre?
Sería el colmo.
Además, con semejante maestro.
Gracias.
Ya vengo.
Bueno, Pablo, lo otro que siempre
tenemos que tener en cuenta este domingo
vamos al cuponazo.
Pues eso me dijeron a mí.
Es que eso de ser breve parece complicado.
Mucho gusto,
padre Rodrigo.
Está bien la rueda?
Pasa algo?
No nos conocemos.
No, es sólo que sé que.
Que hace un rato me imaginé que iba a decir algo así.
Así de predecibles somos los hombres.
Eso parece.
Espere.
De verdad me parece conocerla.
Se bueno. Usted no es deportista
fácil.
Si la estoy confundiendo.
Disculpa.
Lo más importante son las fechas de vencimiento.
Solo que Adriana.
Tanto la
señora y la nueva
le hablan de la bodega con unas canastas.
Sí, sí. Pero es que hace rato no la veo.
Y como es nueva, sabe?
Lo ha perdido yendo al baño o algo. Yo qué sé.
Tan curioso, no?
Porque el nuevo anda en las mismas como así.
Si doña Carmen.
Eso es que salió hacia el lado de la bodega y tan pronto se fue,
la muchachita que estaba con Adriana se le fue detrás.
Será que se habrán perdido juntos?
Mire,
eso fue hace seis meses en Cartagena.
La carrera de esa etapa fue de las cosas más importantes de mi vida.
Con decirle que había patinadores de todo el país y todos.
Lástima que de todo eso solamente me quedan recuerdos.
Por qué lo dice?
Porque antes de la definitiva tuve un accidente
borracho y me atropelló
todo eso.
No he podido.
Recuperarme, aunque lo he intentado muchísimo.
Los médicos dicen que.
El patinaje como profesión murió definitivamente.
Para mí.
Y usted?
Yo qué?
Porque sabe que patinaba?
Porque yo la vi ayer a usted. Estaba en Cartagena.
No, yo la vi en el noticiero.
Esa noticia salió en todas partes y.
Y me acuerdo de su imagen ganando esa carrera.
Pero fíjese, hasta ahora me ha servido para poder decir que tengo una nueva amiga
que sale en la tele.
Bonito, así no?
Yo no sabía que aquí se les pagaba por hacer visitas.
No, señora, no, claro que no, aquí se les paga por trabajar,
pero si les provoca
les puedo mandar a traer un cafecito para que hagan la visita más agradable.
Doña Carmen, yo solamente estoy.
Un momento. Permítanme.
Gabriela, que pasa?
Pero este no puede tratarnos de esa forma, yo lo.
Estoy dando como a mi se me dé la gana.
O es que se le olvidó quién soy yo aquí?
Espere un momento, yo no he terminado.
Si nosotros estamos aquí, que queramos es porque nos mandaron.
No me diga.
No me venga con carreta, que usted no lo mandó nadie.
Primero, porque en este lugar soy yo la que da las órdenes y segundo,
porque el lugar que le asigne de trabajo no tiene nada que ver con esta bodega.
Mire, señorita, vamos a dejar las cosas claras.
Esto no es un reformatorio ni nada por el estilo.
De manera que si ustedes, siendo ya grandecito como están, no son capaces
de comportarse y de seguir la regla, yo creo que es mejor que
busque trabajo en otro lugar, porque aquí no es estamos.
Estamos aquí. Señora, Que sí estamos.
Sí, señora.
Yo Pues a trabajar, a trabajar!
Esa vieja es lo peor, Gerardo.
Es lo más malo que hago.
La tierra no hay derecho.
Bueno, eso sí, para qué?
Pero doña Teresa, Elsita tiene.
Su temperamento, como dice la doña Carmencita.
Si de la bruja esa de la Verónica.
Tampoco me le pega a ella echando chapas.
Regala nada.
Bochinche era pacífica.
Pero ahí sí la culpa la tiene la señorita nueva.
Y me perdona, pero es que quien la manda desaparecer, ese también y todo.
Ahí hay que.
Seguir todo, ahí hay que ni voy a pelear con usted.
Sabe de qué.
Hay que hacer su amiguita.
Ya quisiera yo que por lo menos fuera mi amiguita.
A trabajar, Gerardo, a trabajar, porque parece que en lugar de estar mirando
cómo le cocina la vida a los demás, porque eso es que se dedica hamburguesas.
Gabriela Vega De verdad, yo
no es que no tuviera que dejar eso ya en serio.
Mire, si lo que quería era saber si me conocía o.
No, no tan fácil como esperarse
en la hora del almuerzo, en lugar de ponerse a decir mentira.
A ver, a ver, a ver, a trabajar, a regañar.
Y con toda la razón.
Qué pasó?
No, nada.
Pablo, Yo traté de.
Ayudarlo.
Es que doña Carmen vino aquí a preguntarme por usted, pero como usted
no me dijo para dónde se iba, pues no pude cubrirle la espalda.
Mire, hagamos una cosa,
la próxima vez que usted se quiera ir, pues me avisa y yo le hago el 4.º.
Para eso somos los colegas,
Hablamos.
Ese doctor llaman a revisar las máquinas y la semana.
Introducción. Ah, bien, bien. Me parece muy bien.
Oiga, CARMENZA Y a propósito, ahora que hablamos, cómo va esta persona
que le recomendé?
Pues a decir verdad, no muy bien, doctor.
Mire doctor,
no se preocupe, que esto es una situación que yo puedo manejar perfectamente.
Tranquila.
CARMENZA Mire, hable con confianza
en quien confío, es solamente que le prometí a la familia
que le iba a ayudar, nada más, pero no hay ninguna obligación con él.
Pues siendo así doctor,
llego tarde doctor y mañana ya no hay trabajo,
no hay vida de referencias ni recomendaciones, nada.
Es mentiroso, no acabo en fuera, no creo que trabaje
como si fuera poco arrastrándole el ala a una de las empleadas.
Cómo le parece, doctor?
Ah, sí, sí, sí.
CARMENZA Perdone, es que me estaba entrando una llamada por nuestro teléfono,
pero mire, como les estoy diciendo, no se preocupe,
tómela, salga de ahí.
Vamos a tener empresa, algo que no sirve para nada.
Le agradezco mucho su confianza, doctor
Adriana Villanueva.
Tengo dos hijos muy.
Preciosos y bueno mi mamá me los cuida y pues con eso me ahorro una platica si.
Me entiendes que todo esto es muy duro no?
Pues claro, me imagino
hora de almuerzo.
Si usted trajo leche, no, yo sí traje hoy.
Sabe qué estoy haciendo aquí en la esquina?
Hay restaurante ahí me calientan.
Siento lo de la lonchera Tipo existe? No trajo lonchera.
Puede calentar ahí y puede comprar comida para cinco.
Si, Vamos.
Vamos.
Como le acabo de bien,
podríamos hablar.
Tengo algo que decir.
Soy pésima violinista, así que mejor la dejo sola.
No, no, Adriana, por favor.
Y ya sabe donde vamos esta tarde.
Ya me invitó eso. Amigos.
Yo necesito que me
disculpe y.
Oh. Pero claro, también.
Se serio.
Como lo estoy a almorzar.
Si va a venir con la. Mamacita.
Gabriela se llama.
Pero qué. Bien o qué? Porque sí vamos a tener que esperarla.
Si acaso llega allá.
A. Pero tengo que hacer una llamada primero
Hay pero es que es importante.
Tengo un pelao enfermo, voy a averiguar cómo se.
Llama la tienda y cómo le está yendo a la susodicha.
No sabe muy bien para qué, pero la pelada es trabajadora,
es súper chévere, mejor dicho, sin problema para nada.
No, no, no, no, ni tanto ni tanto, porque por ahí le iban pegando
su primer jalón de orejas.
Ahí sí, pero por culpa de qué?
De nuevo, que ese tipo sí es un intenso.
No, eso no!
Y por qué? Porque me miran a mí.
Ya quedó tratando de despertarse ese señor.
No saben el problema tan grande que se está metiendo.
Porque si el señor Simpatía la metió en esta empresa es por algo,
es porque de pronto por allá
tiene pinta de ya alta y por algún lado lo va a cobrar el tránsito.
Por algún lado buscando.
El chisme no ha venido él.
Va a ver, pero no le vamos.
Déjese de bobadas Pablo.
La gente tiene toda la razón al pasearnos como nos vació.
De verdad se le parece?
Pues a mí ya
me ha sido muy clara con lo de los horarios
y justo el primer día por andar como dando mi papá.
Ya con eso. No, mejor.
De hecho usted es de las que está de acuerdo con la secadoras.
Sino con las dictaduras.
Pero pues sí, con el trabajo y con los horarios.
Y sí, para eso me toca ser juiciosa.
Pues qué más le vamos a hacer.
Usted va a ir a almorzar con los demás.
Usted no puede cocinar.
Bueno, si se decide, yo voy a estar con los muchachos del restaurante, que.
Por qué no vamos a almorzar a otro lado?
Yo la invito.
De verdad me siento como en la luna con usted.
Ven, corre a mi.
Uy, eso.
Para dónde va tan arreglada?
Acaso le importa la otra esquina es de tan arisca?
Es que estoy preguntando. Oiga, quiero saber una cosa.
No ha visto a Gabriela por ahí? Que en la vieja nueva Si
que. Ay,
Ernest, por favor, no me diga que ya le viene a cobrar el favor. Sí.
Mire, señorita, apenas le hice una pregunta.
La ha visto? No la ha visto?
Pues déjeme.
Decirle que salió haciendo como. Tarde o así. Por qué?
Porque la muchachita le salió más avispada de lo que usted se imagina.
No está coqueteando con Pablito?
Pablito, Pablito, ven.
Espere.
La idea es almorzar algo rico, pero cerca de acá.
Tranquila, que no nos vamos a demorar más de la hora que tenemos de almuerzo.
Por favor. Vamos.
Gracias.
Se lo dije o no se lo dije?
No ha pasado ni mediodía y ya se la ha bajado.
Hay que pecar y.
Pues entonces
vamos a almorzar.
Lo siento, Ernesto, pero yo no soy plato
de segunda mesa y mucho menos de la suya.
Vea, mamá, sígale dando el remedio.
Yo trato de llegar lo más temprano posible.
Bueno, que Dios me los bendiga. Chao.
Don Carmelo y que gracias. No
haber.
Hola.
Llevo más de.
20 minutos dando vueltas.
Pues como le parece que a diferencia suya, a mí me toca cumplir horarios.
Tres.
Nos vamos jefe, No es peor.
Que lo.
Que era una camioneta lujosa uno.
Y usted debe estar equivocada.
Le pareció que es diferente?
No, Gerardo, yo sé muy bien lo que vi.
Y Verónica subió a esa camioneta.
No, no, no, esa camioneta puede ser de algún familiar.
Por qué no?
Usted cree que está bien?
No tengo un familiar con semejante camioneta.
A ver. No, no, no más No más. Adriana.
Y me perdona,
pero por el hecho que a usted le caiga mal,
usted no tiene por qué ponerse a inventar esa cantidad de ridiculeces
que está inventando. De ella.
Estamos hablando.
Respetes, Gerardo.
Yo sé muy bien lo que vibra sin miedo.
Póngase la mano en el corazón y con razón.
Una cosa usted cree que si Verónica estuviera saliendo con un tipo de plata
seguiría ahí de simple operaría como cualquiera de nosotros?
Sí, sí, es cierto.
Hay más cambio la pregunta Usted cree que un tipo de plata con la camioneta
que usted dice que el tipo tiene se fijaría en una mujer como ella?
A no ser que el tipo fuera mágico.
Sí, si es viejo, llenar tiene toda la razón.
Si sabe más o menos. Yo la vi.
Que bien. Bien.
Una cosa más.
Ustedes me pueden hacer un favor?
Me pueden por esa plata para pagar la cuenta de la máquina.
Pueda que la vayamos a ver en
el arco otra vez.
Pero ya me debe cinco.
Que pasa algo?
Claro, ese vestido es carísimo.
Gabriela no se preocupe.
Algo más?
Si, mire este sitio tan elegante la gente nosotros en esta pinta.
Pero ni por que viniéramos por caridad Gabriela no nos van a regalar nada,
somos tan clientes que nos sentamos aquí
si no.
Hola.
Qué pasó con Pablo?
Llegó, no a trabajar.
Sí, sí, claro. Llegó Jaime.
Bueno, menos mal.
Pero la dicha no alcanzó a durar una y media para que se metiera en problemas.
Lo encontraron coqueteando con una operaria en una bodega de la empresa.
Ese muchacho está convencido que estamos jugando.
Mientras no nos pongamos serios, no voy a entrar en cintura.
Y ahora qué piensas hacer?
Decirle que en la vida no solamente uno tiene que conseguirse un trabajo,
también tiene que aprender a mantenerlo.
Claro que mientras siga viviendo como
hasta ahora, a cuerpo y es muy difícil que ese muchacho comprenda las cosas.
Pues sí.
Has pensado en cancelarle las tarjetas de crédito?
Cuentas bancarias?
Claro, Mercedes, eso hay que hacerlo.
Toca hacerlo. Sí, yo sé.
Y ya me encargué de eso.
Está muy bien
que se abra la tierra y me trague
los cables.
Ella vio los precios
que nos están cobrando por la vaca entera, no por el pedacito de carne.
Y la pida lo que quiera. Tranquila. Es que.
Es que acaso usted es dueño del restaurante que le dije?
No se preocupe
señorita,
me traer la carta de vinos, por favor.
Buen vino María, nosotros tenemos que regresar a trabajar.
Pero es que quién está hablando de emborracharse?
Simplemente es una copa de vino para abrir el apetito nomás
tome mi Dios le pague.
Doña Olga.
Y de verdad no quiere ir a la casa?
Yo ya le tengo, Luchito.
Oh, no se preocupe, señor, yo con esto estoy bien.
Me da pena con don Abelardo y con su esposo.
No se pasan lo de menos.
No se preocupe, con esto estoy bien.
Y qué fue lo que pasó con Gabriela?
Siempre estaba caliente y culta.
Mar Ernesto.
Bobadas, Doña Olga, No se preocupe.
Dígame qué pasó.
Pues cuando fui a buscarlo a la planta para que saliéramos de almorzar,
ella había salido.
Y ella sabía que iban a salir juntos.
La verdad es que no le quería dar la sorpresa.
Me sorprendió.
Y yo Bueno, bueno, tampoco se me ponga así.
No sé, mi hijo.
Mire eso tiene una explicación.
Seguro de que voy a salir
con mis compañeros para conocerlos, para ser amigos, usted sabe. Sí.
Seguramente salió con uno nuevo.
Me quedé encantada
con el hombrecito.
O sea que me hace un favor, me cambie un poquito por una gaseosa.
Es que me da gris.
Claro que sí.
Ya me yo se lo pague.
De dónde soy?
De dónde parezco?
De acá?
No, no, no, yo soy de muy lejos, de donde nacen muchos
y se crían pocos, como dice la canción Yo aquí no tengo a nadie.
Vive sola en un humilde 4.º de hotel.
Igual de humilde este lugar, me imagino.
No? Ojalá el hotel escasamente llegue a una estrella.
Pero Gabriela, las cucarachas, las cucarachas son de lujo y usted.
Sabe que no le creo nada.
Por qué no?
Es porque a leguas se nota que usted está acostumbrada a darse la gran vida.
Lo dice por esto.
Y por qué más
entonces no?
Gabriela, se me ha descubierto.
Tengo que contarte un secreto.
Yo todo esto lo hice por usted.
Sí, porque no me parecía nada.
Es que esta anterior la cultivo de la esquina del principio
garbanzo y huevo sobre el arroz no me parecía
jajaja pero las dos vivas.
Bueno, eso sí, no lo puedo negar.
Bueno, todo es que han plenamente justificada
las 36 cuotas mensuales en las que voy a tener que repartir esta cuenta.
Los de
de mi historia hacia mí
siguen vivos.
Vamos a almorzar,
Aún me queda media hora.
No puedo, tengo una cita.
Aunque si quieres puedes.
Teniendo algo de habitación y comer mientras me cambio.
Mañana la voy a recoger más tarde
voy a hacer una reunión toda la mañana.
Qué bueno, porque yo también tengo muchas cosas que hacer.
Es como.
Qué cosas?
Usted no se meta en mi vida y yo no me meto en la suya.
Ese era el trato.
Que le pasa a Verónica hasta ahora.
No, no, no, Julio, Más que Brava.
Estoy cansada.
Estoy aburrida de que solo nos veamos. Para.
Para eso.
Para el vino y para para.
Qué más querríamos nosotros vernos?
Verónica No digo, las cosas estaban claras desde el primer momento.
No, ni tanto.
Julio Porque por más dueño y socio de la empresa
pensé que entre usted y yo podía haber algo más que sexo, Amor.
Pues tampoco sea tan patente.
Bueno, entonces dígame qué es lo que espera Verónica?
Sabe una cosa, Julio?
Ni se esfuerce.
Verónica.
Verónica, No es para tanto.
Si me dejara participar en un campeonato mundial.
Y cuánto le faltaba para eso?
Nada.
Ya clasificando en las eliminatorias estaba a un paso de lograrlo.
Usted no se imagina lo que significó para mí
ver que todo era toda una vida de trabajo.
Se iba todos y todo por culpa del desgraciado que me atropelló.
El tipo se limito a llevarme a la clínica y darme gotas.
Y sabe por qué lo hizo?
Porque si no le metían a la cárcel un descarado.
Venía manejando embriagado, claro, antes de tapar todas sus embarradas,
pues prefirió volarse dejándome a mí botada en la clínica,
soportando cualquier cantidad de operaciones
y luchando para no quedarme tendida en una cama toda la vida.
Mi familia trato de ubicarlo por todas partes
sobre el bendito de cielo y tierra, pero nada actores
con policías, con abogados, pero nadie había resuelto el tema.
Lo último que supimos es
del tipo que casi me mata
porque
creo que la plata
es claro, logró salir impune, limpio,
como si nada hubiera pasado, tapándole las manos a todo el mundo con.
Un pocotón de billetes.
Como es la vida, no?
Donde hubiera sido yo la que le hubiera hecho la más mínima de las embarradas?
Ay, sí, todo el peso de la ley hubiera caído sobre mí.
Pero claro, como él tenía a su disposición el señor Dinero,
pues entonces quedó como si nada.
Todo se soluciona.
Es más, me imagino que mientras yo me retuerzo de la ira contándole
todo esto, todos están a sus anchas, disfrutando de todo su poder,
contándole a sus amigotes el chasco que le pasó en Cartagena.
Cuánto tiempo ven usted en las quedaría?
Dos meses,
dos veces en los cuales me hicieron tres operaciones.
Y bueno, al llegar a Bogotá
todo tipo de tratamientos y todo gratis, por supuesto,
todos estos costeados por mi mamá,
la pobre le tocó hipotecar la casa.
Nosotros imagínate la cantidad de plata que hemos tenido que pagar por todo esto.
Qué pena con usted!
Que buena manera de terminar este almuerzo.
Está invitándome a pasar un buen rato y yo
contándole todas mis tragedias, no ya para invitarme a un café
luego a pensar dos veces no?
Qué pasa?
Pero cómo?
Así que tiene problemas con mi tarjeta de crédito?
Sí, señor.
El banco la rechazó.
Imposible. Quiere que intente de nuevo?
Me pasé esto.
Hace cuántas cuotas?
Una sola
acá, almorzando con un compañero de la planta.
No sé por. Porque no almorzó con Ernesto.
Pues porque no, Porque no, Porque yo no tengo nada con ese señor.
Pues debería.
Cómo así?
Pues a mí me parece que usted debía tener la atención con ese pobre muchacho.
No sé, invitarlo a almorzar o algo para agradecerle.
Qué le hizo?
No, mayor, ya le di las gracias. Y con eso es más que suficiente.
Si además es que yo no quiero que vaya a pensar cosas que no son.
Y se puede saber con qué compañeros que están mostrando?
Ya le dije mamá, con un compañero de la fábrica.
Ay, sí, cómo no!
No me vengas con cuentos que usted entró a trabajar hoy.
Qué amigos va a tener?
Mire mamá, de verdad este es el peor momento para pelearse hoy.
Acaso está muy ocupada la señorita Además de ocupada?
Simplemente es que estoy trabajando.
Y mira, ya me cogió la tarde porque no hablamos por la nochecita?
No, señorita, me hace el favor y me explica ya a lo Gabriela.
Gabriela
también me la rechazó por.
El por muy especial.
Claro que sí, señor.
Precisamente eso. No me diga, señor Córdova.
Sí, dígame, don Pablo.
Es que el señor Córdova me hace sentir como anciano.
De entenderse que comunicarse personalmente con su amigo don Pablo.
Que podría intentar otra vez, por favor?
No pasa algo?
Vamos a llegar tarde.
No, mamá, las tarjetas no funcionan.
Llamó el banco y no me dan razón.
Lo único que me dicen es que las cuentas están canceladas.
Dónde estás?
En el café de las letras.
En donde.
Hay un restaurante cerca de la fábrica.
Mamá.
Y tú que estás haciendo allá?
No se supone. Que tenías que estar trabajando?
Pues para tu información, nosotros los operarios también almorzamos.
Sí, me imagino la clase de restaurante para que estés pagando
con tarjeta de crédito.
Con quién estás?
Con una amiga de la planta.
Mira, un día en tu nuevo trabajo y ya estás por ahí en plan de conquista.
A ti eso te parece que está bien?
Necesito plata.
Y por qué me la pides a mí?
No, es que yo no fui la que me burlé.
Del trabajo para irme por ahí en plan de conquista.
Mira, lo siento mucho, Pablo, pero esta vez vas a.
Tener que resolver tus problemas.
Muy bien.
Me parece muy bien lo que hiciste.
Pero lo único que estoy segura es que
en este momento mi hijo me debe empezando a.
Así son los bancos.
No funcionan cuando uno los necesita.
No? Y para qué voy a usar las tarjetas?
Están muertas.
Entonces no, y ni hablar del efectivo, porque en la billetera no tengo ni un peso.
Vuelvo, me pregunto Pablo.
Y entonces?
No sé, Gabriela.
Les ofrecí el celular, pero me dicen que esto no es una compraventa. Yo
No será que usted de pronto.
Pablo, se cree que con lo que yo me gano en la fábrica me alcanza
para pagar una cuenta como ésta?
Yo le dije Pablo, yo le dije que no debíamos venirnos a un restaurante
tan caro.
Bueno, que se me ocurre algo, Gabriela, que
porque no nos volvamos a encontrar
del lado bueno, por lo menos no llegamos tarde al trabajo.
A lo que.
Hola, Primi.
Qué hay?
Dónde anda?
Ah, no, por aquí, llegando a la casa.
Por qué? URGENTÍSIMO.
Bueno, pues eso sí, mientras se pueda diga nada más.
Usted tiene plata que me preste?
Uy, no se deprima, Sociedad.
Dependiendo de cuánto necesite,
cuando sea.
Gabriela y sepa
que necesita toda esa plata para pagar una cuenta de un restaurante.
Ay, Dios mío.
Ya dijo una cuenta en un restaurante.
A ver, venimos y con eso comemos todo el mes en la casa.
Oiga, si de verdad ayunan y por favor, mire, usted sabe dónde queda el café
de las letras?
Sí, sí, sí, sí, sí.
Eso queda por allá. Caminos o empresas?
Yo no! Perfecto.
Antes con un taxi, véngase para acá. Nos vemos acá.
Vale, vale.
Gabriela Pero este sabe que se trata de un problema
pequeñito, porque es que dígame dónde.
Voy a sacar. Aló?
Aló? Gabriela.
Qué le dijo su prima?
Que ya viene para acá.
Ah, bueno, si quiere yo la espero.
Váyase a trabajar.
Gabriela Yo no quiero que la molesten por mi culpa.
No se cree que yo soy capaz de hacerlo acá solo.
Se corre hacia mí.
Ah, no tiene?
No? Pues es que ya también lo llamé al pronto tiene.
Bueno,
no, fresco, fresco.
Gracias.
Pues chao.
Ya llegaron todos? Sí, sí, señora.
Están en la cafetería echando tinta.
Bueno, hágame el favor. Baja.
Los llama, les dice que los espere en la planta, que quiere hablar con ellos.
Doña Carmen, dígame.
Los que sí no han llegado son los dos nuevos.
Esa muchachita es como terrible.
No, no, acaba de llegar y ya está buscando marido.
Peligro. No,
Con permiso.
En carnes.
Gabriela. Es ella.
Fue hasta que por fin llegó.
Porque no va hablando para que le piden un taxi, sino qué
bueno que la consiguió,
pero que ese sitio está reunido, súper elegante y sí, pero caro a más
no poder, lo cual me imagino gracias que se la prestó nadie
qué en Les Imagínese que es que mi tía
tenía eso por allá guardado para pagar el recibo del agua.
Le saca a escondidas?
No, pero como aseguran. Y entonces qué?
Que quería que hiciera? Que la dejara aquí tirada sin nada?
No, hijito.
Pues oiga.
Y además de.
Eso que la invitó.
Con la fiesta
como el chusco, no?
Pues ya le dije que así es.
Todos los cajones, revuelto y revuelto este maldito mueble como tres veces.
Y nada, que aparece esa plata, pero cómo no.
Si yo la dejé ahí en el buffet.
Y ya le dije que ahí no está.
Oiga, no sé que usted era algo que necesitaba y ahora uno se.
Acuerda y para qué le iba a coger ese recibo?
Hay que pagarlo y por eso lo dejé ahí, para que se me vaya.
A hacer la vuelta.
Oiga dije yo, no es por sembrar ni nada de esas cosas, pero qué tal que
la belleza de marido que usted se gasta haya cogido?
No, Guillermo. No pudo seguir sino corra.
Alguien, no fue.
Papá, Él está advertido y sabe muy bien que no.
Puedo volver a coger plata sin mi permiso, porque opino yo, mejor.
Dicho.
Y entonces pues busque bien, no?
Pues eso es lo que estoy haciendo.
Gabriela espere, yo le prometo que tan pronto salga de trabajar aquí
voy, voy al banco y arreglo el problema y después la busco.
Le pago hasta lo último pesos que le debo.
Si hablo primero ruegue para que nos dejen entrar a trabajar.
Si se entera que acabamos de llegar, nos va a echar.
Me voy a sacar a patadas de acá.
Vamos.
Buenas.
Hola, hija.
Y qué?
Qué ha pasado por aquí?
Aquí? Buscando la plata que se le perdió a su tía.
Una plata clave porque es para pagar un recibo que se vence hoy.
Precisamente.
Sí, sí, sí.
Aquí le voy a decir a la niña
que acaba de llegar que me ayude a buscar esta ayuda suya.
Insisto en que está bien, dice
ella. Es
que llega tan tarde.
Así que ha dicho la jefe?
Nada que yo sepa. Pues sí.
Tuvimos una reunión con doña Carmenza, pero pues ella no.
Nos dijo nada de ustedes.
Ah, bueno, menos mal.
Sí, menos malo.
Usted me puede hacer un favor si me cubre.
Mientras voy al baño?
Doña Carmenza.
Por fin llegaron los nuevos
Pablo, por favor vuelva a su puesto de trabajo, así
que por favor va a su puesto de trabajo?
No, pero no hay lío.
No se dio cuenta de que.
Doña Carmen ya ni se dio por enterada?
Además, ese encuentro que tuvimos los dos sirvió para mucho, no?
Yo me imagino
para que. Para que se diera
cuenta de que es importantísimo llevar plata entre la billetera.
Cuando hago la invitación, no?
Bueno, que ella es una persona, pero la otras
para que yo me diera cuenta lo bien que la pasamos.
Y eso Don Pablo,
su lugar de trabajo no es al lado de Verónica.
Sí doña Carmenza, lo que pasa es que vea lo que.
Pasa es que estoy en una curiosidad por saber cómo le fue en el almuerzo.
Rico, me imagino, porque sí, se tomaron casi toda la tarde.
Tuvo que ser maravilloso. Saben qué?
Yo creo que esta empresa no
es tan lista para albergar ese romance tan dulce que llevan ustedes dos.
Así que hágame un favor.
Sé qué overoles se pone.
Su ropa de civil y se me alargan.
Porque lo que es ustedes dos están despedidos
de mi historia hacia mí.
Siguen vivos.
Entonces? Sí. No es una injusticia que es un cariñito María.
Además de todo respondón estoy hecha yo con este operario que me levanté.
Pero es que ya le dije, se nos presentó un problema.
Que a mí qué me importa lo que les haya pasado.
Pero nosotros veníamos justo a tiempo, pero no sé qué pasó en el restaurante.
Me rechazaron la tarjeta de crédito y nos quedamos en gran pados.
No me diga.
Y ahora en los Corrientazo se paga con tarjeta.
Mire señor, le voy a dar un consejo y gratis.
Usted por qué no se busca un cargo que esté a su altura?
Un puesto gerencial ejecutivo, Uno de esos que le permite a uno
llegar al almuerzo a la hora que se le da la gana.
No le parece. Doña Carmen?
Ya, por favor, tenga un poco de consideración.
Sí, Mire niña, ya tuve consideración
permitiendo que ustedes entraran a la fábrica
a sacar sus pertenencias de lo que hagamos.
Una cosa buena, Carmen. Eso échenme a mí.
No, si no echa Gabriela ya no tiene la culpa.
No me diga.
La niña es una mansa paloma.
Y usted el defensor. Pero qué suerte la mía.
Yo lo único que le estoy pidiendo es que reconsidere su decisión.
Y como a cuenta de qué?
Tengo que reconsiderar mi decisión?
Como quién es usted para que yo cambie de opinión?
A ver si me hacen el favor y desocupe.
Pero ya estoy muy ocupada.
A ver, los vi. No?
Pero que tal esa vieja? Por qué no nos pasa esta? A ver.
Gabriela.
Yo Pablo no me digan a. Mi culpa.
Que no fue su culpa.
Usted me invito a almorzar, Yo acepté.
Qué mal lo vamos a hacer ahí.
Qué piensa hacer ahora?
Pues por lo pronto ir a contarle la buena nueva.
Mi mamá le va a dar un soponcio.
Quiere que la acompañe?
Para qué?
No, no sé, pero entonces yo le explico lo que pasó.
Mire, a mí me van a levantar a gritos y lo cogerían a escobazos.
De verdad.
Yo no creo que queramos sumarle un herido a este gran día.
O sí?
Además, tranquilo.
Mire, este no es el fin del mundo.
No es el único trabajo que puedo conseguir.
Después conseguiré otro.
Y si intenta con el patinaje de nuevo?
Pues no sé, a lo mejor es una segunda oportunidad que le da
el destino para que luche por sus sueños.
Ojalá fuera así,
pero desde que ese tipo me
atropelló, esa oportunidad se fue para el caño.
Desafortunadamente para mí,
yo tengo muy claro que el patinaje no es una opción de vida.
Vamos, usted de verdad cree que una persona
que llega tarde el primer día de trabajo es una persona de fiar?
O Carmencita?
Escuche, si Gabriela llegó tarde es porque seguramente se le presentó
un problema de verdad, porque ella no es así.
Ah, no es así? Pero se volvió peor aún.
Oh, no, no, esa muchacha es muy disciplinada con decirle una cosa.
Esa niña fue patinadora profesional.
Y eso que tiene que ver con lo que estamos hablando?
Que tiene que ver Carmencita, por favor.
Deportista, deportista, igual
rendimiento a entrega, a berraquera, esa es muy berraca.
Ay Ernesto, francamente usted con tal de tener la presa al lado
es capaz de hacer y decir lo que sea.
No? A ver, yo me comprometo con usted aquí personalmente
a que si me recibe la niña de nuevo ella no le vuelvo a fallar, pero nunca sabe.
Qué no me convence.
Carmencita, por favor, se lo ruego,
llame a la niña y me comprometo como sea, que no le voy a fallar.
Pero nunca
me voy a poner a rogarle.
No me ponga en ese plan tan alto.
A ver, dígame una cosa.
A qué hora le digo a la niña que venga mañana a trabajar?
Yo no le he dicho que la voy a recibir otra vez.
No lo va a hacer, estoy convencido.
Eso no es capaz de hacerle semejante desplante un colega.
O si?
Por eso es que yo la quiero, Carmencita.
Por eso es que la quiero.
Y le voy a decir una cosa mañana le traigo unas empanadas.
Excelente, soy yo.
Lástima que no le guste la morcilla.
Hay que tía, es que vea.
Imagínese que me llamaron del instituto para pedirme un montón de fotocopias,
pues como yo no tenía plata, tía, yo encontré esa y pues la cogí prestada.
Pero ya usted cree que yo soy book?
De cuándo acá unas pinches fotocopias valen más y voy a esta casa a ver
en Roma si están rodeadas de barro. Qué?
No, no señor.
Entonces comprando ropa
se gastó la plata comprando chiles por ahí.
Eran ustedes muy desconsiderada.
Usted sabe, los papás se parten el lomo trabajando para mandarle esa plata a usted
para que usted se las gasta.
La primera pendejada que ve, y es lo que más rabia me da, carajo,
que además de conchuda está cogiendo la plata de los gastos de la casa
y eso sí, no se lo voy a permitir, señorita.
Tía Lucrecia, ni que nada.
Mira, ayúdame yo, Se le escapa a don Muchacho.
Yo le he prestado plata cuando necesitado le ha ayudado a manejar sus finanzas.
Pero si usted va a empezar a portarse
como una delincuente, eso sí, no puede ser, mijita.
Ese es un tema para hablar con sus papás.
Yo creo que es mejor llamarlos y decirles que se la lleven pa allá.
Paso gamuza de una vez.
No, no. No, no, no tía, por favor!
Ah no? Y entonces que quiere, mijita?
Que la plata olvídese,
Eso debió pensarlo antes de meter la pata. O yo
usted conseguirme trabajo. A mí
la verdad no.
Pues algo me tengo que inventar,
no? Pablo le recuerdo que a usted también lo echaron.
Bueno, ese es un problema menor porque
pues igual yo no me voy a quedar ahí quieto sin hacer nada.
Después de todo lo que le metí ahí.
Usted tiene su propia vida, sus propios problemas.
Ya le dije, no me voy a hacer el de las gafas.
Al fin y al cabo yo la metí en todo este problema.
Ya le deje claro que no fue usted lo que pasó, pasó por culpa de los dos.
Bueno Gabriela, así insista, yo no puedo verlo así, igual yo esta noche
vengo, le traigo su plata, todo lo que le debo
y bueno, si las cosas salen bien, hasta noticias de su nuevo trabajo.
Y que este es muy iluso.
No iluso, no persistentes suena mucho mejor, muy persistente.
Yo me entro, ya sé
y estamos hablando seguro.
Chau,
chau.
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