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Érase una vez una niñita
a la que el emperador y su mujer adoraban,
porque no podían tener hijos.
La criaron como si fuera su propia hija.
En el palacio de la Ciudad Prohibida, la vida era perfecta.
Hasta que...
sucedió un milagro.
Ahora la niña tenía una hermanita
y mucho más tiempo para ella misma.
Pero un día, hizo una nueva amiga.
¿Hay alguien ahí?
Hola. Soy nueva aquí.
¿Quieres ser mi amiga?
Me encantaría.
¿Shi Long?
Emperatriz.
Tenemos que hablar sobre el funeral de Padre.
Sí. Fue una bendición
que los guerreros panda estuvieran ahí para frustrar el ataque.
¿Cómo pudieron entrar los asesinos en la ciudad?
Menos mal que estaba Fan Tong.
¿Crees que vería mi cara hinchada de llorar?
¿Qué?
Me dejé llevar por las emociones
y empezaron a desbordarse, en plan...
Alteza, bastante bien lo habéis hecho
dadas las circunstancias.
El pueblo os ama.
¿Sí? No me digas.
¿Puedo preguntarte algo?
¿Por qué no hablaste en el funeral?
Para mi padre, eras como su hija adoptiva.
Era literalmente su hija adoptiva.
Creí que solo los parientes de sangre debían hablar.
Deberíamos prepararnos para la reunión con Po y sus pupilos.
¡Tienes razón!
¿Me pongo la corona dorada, o la rosa?
Quiero que combine con mis ojos o con mi vestido.
Algo de hija real que diga:
"Yo soy la emperatriz y vosotros mis vasallos".
¡Es increíble!
¡La comida de Ping nos ha salvado de un demonio acuático!
¡Me siento tan vivo!
Tenemos que buscarte una novia, o algo.
Mientras Carrito y yo la conozcamos antes,
para asegurarnos de que no sea rara.
¿Podemos seguir por el túnel para descubrir que pasa?
Cuidado con lo que deseas, amigo mío.
Puede que no te guste lo que encuentres.
¿Quién anda ahí?
Dejádmelo a mí.
¿Quién anda ahí?
¿Quién anda ahí?
¡Deja de romper mis cuencos!
¡Has fallado!
¡Para ya!
¿Cómo has hecho eso?
Es un antiguo secreto chino.
¡Chao!
Muy bien, mono. Queremos respuestas.
Claro.
¿Cuál era la pregunta?
¡Sujétalo!
¡Cógelo por el rabo!
¡Qué cosquillas!
¡Quieto!
¿Qué te pasa?
¡Ping, no!
¡Carrito!
¡Te tengo, mono!
No lo he visto venir.
Porque me habéis atado... Da igual.
Desembucha, mono.
Nunca discuto con gente armada y peligrosa.
¿Qué quieres saber?
Sabemos que casi matan a la emperatriz.
Que unos asesinos se colaron en la Ciudad Prohibida.
Y que yo me interpuse y la salvé. ¡Mola!
¡No es verdad!
Egocéntrico mentiroso.
¿Por qué iban a querer matarme?
Tengo los pies diminutos y tiro monedas a los pobres.
No puedo creer que alguien me odie.
Eso viene en el mismo paquete que el territorio.
Como decía el antiguo sabio Lao Tzu: "A más dinero, más problemas".
Hasta que se resuelva esto,
no debéis salir del palacio, excelencia.
Y doblaremos la seguridad.
Empezaremos interrogando a todos los ciudadanos
de la ciudad.
Si son miles. Y son fieles a la emperatriz.
Eso no lo sabremos hasta que hablemos con ellos.
General Fang, ¿tiene un segundo?
Aprecio tu entusiasmo y proactividad
al tomar la iniciativa,
pero el papel de experto está ya cubierto.
Pero Maestro...
A veces ser líder implica ceder el mando a las autoridades.
¿Algún problema, general Fang?
¿Podemos hablar en privado?
El Maestro del Dragón y las Cuatro Constelaciones
son buenos amigos del imperio.
Pueden oír lo que tienes que decir.
Señora, otro de los cargamentos de comida y provisiones
enviados a las zonas de sequía ha sido... saqueado.
¿Alguien está robando comida?
Cuánta maldad hay en el mundo.
Shi Long, ¿por qué no había oído hablar de esos robos
a mi pueblo?
Tal vez, y puede negarse si le parece una osadía,
tal vez el Maestro Po y las Cuatro Constelaciones
pueden acompañar la próxima carga.
¡Desde luego! Descubriremos quién roba la manduca.
Y lo cortaremos de raíz.
Vuestra bondad no caerá en saco roto.
Y mi guardia imperial investigará el ataque del funeral
mientras no están.
¡Chachi piruli!
Manos a la obra.
Cuando estén en el barco, navegaremos hacia...
Es lo más guay que he visto jamás.
Gracias.
He construido yo misma el prototipo.
Un día tendré toda una flota para proteger el imperio.
¿Estás bien, colega?
No sabía qué era un dirigible cuando me apunté a esto.
Creía que era un carro.
¡Me dan miedo las alturas y los barcos!
No hay nada que temer.
- Eres el niño más valiente del mundo. - ¿Tú crees?
¡Si le da miedo su sombra!
Ya, pero no le da miedo admitir que le da miedo su sombra.
Y eso es muy valiente.
Las chicas son rarísimas.
Hablando de rarezas, ¿qué opinas de Shi Long?
¿No estaba demasiado tranquila durante el intento de asesinato?
¿Te refieres a eso que no habría pasado
si no hubiera salvado al asesino?
Gracias por recordármelo.
Hiciste lo correcto.
No es culpa tuya que fuera un idiota.
Venga, vamos.
¡Soltad amarras!
Espero que tengan un buen viaje.
Seguro que sí.
Sé que no siempre causo una buena impresión.
Pero si me desatáis, podemos empezar de nuevo.
No hasta que confieses qué haces aquí abajo, simio.
No creeréis que estoy tramando algo.
Yo no soy de esos.
Actúo sobre la marcha. Hala, ¿qué es eso?
Parece un largo pasadizo de piedra.
¿Lo es, mono?
¡Contesta a la pregunta!
¡Maldita sea! Hemos perdido al mono.
¿Y ahora qué hacemos?
Solo podemos seguir adelante.
El Maestro del Dragón ha picado.
Él y las Cuatro Constelaciones ya no son una amenaza.
Bien. Cada vez soy más fuerte,
gracias al chi del Manantial.
Pronto tendré la fuerza suficiente
para cruzar.
Y gobernaremos juntos estas tierras.
Madre mía, esto está muy alto.
Si escupes desde aquí arriba, puedes fastidiar bien a alguien.
¡Mola!
Podría acostumbrarme a esto.
¿Estás bien?
¿No es un poco raro
que la emperatriz envíe un prototipo experimental
y a unos guerreros con superpoderes para proteger unos sacos de grano?
Puede que un poco.
Pero la emperatriz considera
que es importante que los ciudadanos tengan comida.
Y esa tal Shy Long, ¿no te da repelús?
No en plan: "¡Dios mío, es una bruja!".
Pero, ¿no te da un poco de repelús?
Bueno, un poquito sí.
Pero dejemos eso para más tarde. Debemos pillar a los ladrones.
Y permanecer alerta.
¿Qué? Uno puede relajarse y a la vez estar alerta.
¿Buscamos un carrito de comida,
o es más rollo banquete?
Porque ambas me parecen bien.
En este barco pasa algo raro.
Echemos un vistazo.
Vale. Hasta puede que olvide que casi matan a la emperatriz.
Aunque no creo.
¿Se puede saber qué demonios es eso?
¿Estatuas?
Son iguales en todas partes.
Sé que son...
Sé que son estatuas. ¿Pero qué hacen aquí?
Ah, ya.
Olvidaba que vives en medio de la nada.
En los lugares civilizados,
entierran a los emperadores con guerreros para que los protejan.
¿Qué le ha pasado a esta pobre estatua?
Ecuaciones, ciencia.
Menudo rollo. ¿A quién le importa?
Me aburro.
Parece que alguien ha construido un laboratorio dentro de la montaña.
No es una montaña cualquiera. Es un volcán.
¡Mirad todo ese magma!
¿Qué le pasa a este?
¡Déjame ver!
Moved el culo.
Si os pillan, fingid que estáis seniles.
¿Es alguno de vosotros mi nieto?
Por favor, ayúdame a buscar la tumba de tu abuelito.
¿No cuela? ¿Qué opináis de los sobornos?
En la Ciudad Prohibida estoy atrapada
Colega, esto no mola nada
Estoy en una celda con dos ceporros
Y me tienen hasta el gorro
- ¿Qué era eso? - En una celda...
- Lo de metal. - Con dos ceporros.
- ¡Parecía enorme! - Colega, esto no mola nada.
¿Podríais dejar de hacer ruido?
Ya está. ¿Contento?
No me refería a la canción, boba,
sino a la charla. Ese tío tiene una voz triste y patética.
Es como si arañara una pizarra.
Ostras, tienes razón. Tiene razón.
¡Estás hablando del padre de mi hijo, gallina!
¡Te voy a dar un puñetazo!
¡Vas a ver lo que es bueno, memo!
¡Hablo contigo, voz de pito! Te estoy diciendo...
Pues es verdad que las aves se odian. Creía que era un estereotipo.
Como se te ocurra picarle...
Vale.
Señora, esto es un malentendido.
Nuestro hijo es el Maestro del Dragón.
Sí, ese Maestro del Dragón. Po.
¿El Maestro Popó?
Seguro que puede arreglar esto.
¿Qué hacíais en las catacumbas reales?
Ese mono idiota nos trajo hasta aquí y luego nos abandonó.
Tendrás que esmerarte más, abuela.
¿Eres mi nieto? Ayúdame, por favor.
Estos hombres me han secuestrado.
Tengo una renta fija.
Vale, pasemos a los sobornos.
Ya está bien de charla.
Al anochecer, átalos a unas piedras y tíralos a la bahía.
Disfruta de tu salda tumba, malcriado.
Y a ellos también.
¡Nunca he visto el mar!
Estoy deseando ver cuánto tiempo aguanto la respiración.
¡Déjeme hablar con Po, por favor!
Po ya no está aquí.
Pero volverás a verlo en el fondo de la bahía.
¿Qué?
No te entiendo.
Estoy aquí, dímelo y punto.
¡Tenemos que colarnos ahí!
¿Por qué no has empezado por ahí?
Vamos a buscar pruebas.
¡Qué sorpresa! ¡Cereales!
Eso es lo que pone. Ayudadme a abrir esto.
Pensaba en una palanca, pero eso también vale. Gracias.
Mira, Nu Hai. Solo es un puñado de...
- ¿Es arroz prohibido? - No es arroz.
Huele a fuegos artificiales.
Es pólvora.
¡Sabía que había algo raro en todo esto!
¿No te preocupa que haya pólvora en unas cajas
donde debería haber cereales?
Sí, claro. No pinta muy bien.
¿No?
Maestro Po, yo tenía razón y no tengo tiempo
para restregártelo.
Hay un montón de explosivos.
- ¿Qué? - ¿Te refieres a cosas que explotan?
¿Los explosivos están abajo, donde va ese tío con la dinamita?
¡Eh!
¡Por la borda!
¡Tíralo por la borda!
¿Quién nos ha tendido la trampa?
¡No pienso abrir la boca!
Era broma, odio este empleo.
Solo sé que debíamos reunirnos con un contacto
en una taberna de Gongmen para recibir instrucciones.
¿Qué pasa aquí?
¡Mamá!
Te lo explicaré por última vez.
Estamos buscando a nuestro hijito.
¿Y esos cohetes? Es un poco pronto para el Año Nuevo.
Deben de ser el Maestro del Dragón y unos niños bobos
que van a acabar como vosotros.
Saludadlos de nuestra parte.
¿El Maestro del Dragón?
¡Atrapadlo!
¡Cuidado!
No me he pasado, ¿verdad?
No puedo creer que Po...
Todos hemos perdido a alguien, pero no hay tiempo para llorar.
Tienes razón.
Siguiente parada: la Isla del Volcán.
Necesitamos algunas respuestas.
¡Y luego nos vengaremos!
Ha estado cerca.
No pienso volver a subirme al prototipo de un barco volador en la vida.
Tenéis suerte de que yo estuviera aquí para salvaros.
Tengo que darle esto a Nu Hai.
Gracias por estar alerta y avisarnos de lo que pasaba.
Siento no haberos creído antes.
No pasa nada, Maestro P. Choca.
Me habéis dado una lección.
Un buen líder sabe ignorar a la autoridad
y fiarse de su instinto.
Gracias.
Si la idea de los explosivos viene del Gobierno,
es que alguien importante quiere eliminarnos.
No estaremos a salvo hasta saber quién.
Genial, el Gobierno quiere matarnos. ¿Cuál es el plan?
Vamos a la Ciudad de Gongmen.
Encontraremos el contacto y resolveremos esto.
Toca remar, niños. Yo os dirijo.
Subtítulos: E. Carballeira
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