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¡Carrie!
¡Carrie!
¡Carrie!
Un segundo.
¡Lisette! ¡Hola!
Hola.
Qué casualidad verte aquí.
Pues sí. Ya pensaba que solo existías
en la entrada de nuestro edificio... ¿Qué haces aquí?
¡Qué corte! Estaba viendo cómo montan
los puestos para la exposición de mis joyas.
Eres una de los tres nuevos diseñadores seleccionados por Bulgari,
así que de corte, nada.
Además, Bryant Park fue la sede de la Fashion Week.
Territorio sagrado.
-¿Te acercarás el viernes por la noche? -¿Cócteles en una carpa?
No me lo pierdo.
Bien, porque eres la única que me importa.
Bueno, tú y esa compradora de Neiman's. Y la de Saks.
Pero yo te importo más.
-¿Te apetece un capuchino? - Gracias, pero tengo prisa.
Menuda vergüenza, pero me han pedido
que locute el audiolibro de mi nuevo libro, así que...
- Bueno, ¡nos vemos! - Vale.
Eres Carrie Bradshaw.
Así que de vergüenza, nada.
Adiós.
Rocco, he salido un poco antes.
-¿Puerta principal? - Sí.
- Estoy llegando. - Bien.
¡Párenlo! ¡Me ha robado el bolso! ¡Párenlo! ¡Que alguien me ayude!
¿Qué hacen ahí mirando?
-¡Me ha robado el bolso! - Vale, vamos.
¡Hola, tú!
La madre que lo parió... Menudo hijo de puta.
¿Puedes ser más específica?
¡Me acaban de robar mi Birkin!
No. ¿Dónde?
Me lo ha quitado en la puerta de mi puta casa, a plena luz del día.
¿Qué coño le pasa esta ciudad?
Estoy dando la vuelta a la manzana por si ha sacado la cartera
y ha tirado el bolso, a veces ocurre.
Qué va. Ahora todo el mundo entiende... ¿Estás bien?
No, la verdad. Adoraba ese bolso.
Me gasté una pasta regalándomelo tras mi primera gran venta.
Me lo compré hace tanto... Que no había ni lista de espera.
Y les puedo asegurar que el colegio dispondrá
de cuatro vigilantes más en cada esquina.
¿Es Miranda una mujer más de flores, o de cestas con comida?
Quiero tener un detalle por haberme puesto en contacto con Nya.
Va a intervenir en el documental.
¡Eso es genial!
Miranda es, definitivamente, más foodie,
pero sigue en Los Ángeles con Che. Te daré esa dirección.
-¡Sí! Te lo agradezco. - Vale.
...abordar un incidente que ha puesto a toda la comunidad de Arbor en peligro.
Uno de nuestros alumnos ha hecho una lista de MILFS.
Hay que conseguir esa lista.
Evidentemente.
¿Alguien tiene algo que decir?
¿No?
Porque están muy charlatanas.
Bien, me alegra que estemos de acuerdo.
"Era ese tipo de día que habría caído en el cajón del olvido
de haber derminado de otra forma".
No paro de trabarme. Lo siento, chicos.
- No pasa nada. Lo recupero de otra toma. - Vale.
¿Quieres hacer una pausa y estirarte antes de pasar al capítulo tres?
No, no, gracias. No hace falta, gracias.
Lo estás haciendo genial.
¿Estás segura de que no prefieres a una actriz?
Como Julianne Moore, Julianna Margulies. Será por Juliannes.
Las actrices hicieron bien tus otros libros,
pero unas memorias debe leerlas la autora.
Carrie, sigues golpeando un poco las pes.
Ahora entra Jimmy a volver a ajustarte el micro.
- Ay, no. El que huele. -¿En serio? No lo he notado.
- Verás cuando levante los brazos. - Ya se lo ajusto yo, ¿eh?
Es solo un momentín.
Gracias.
Ah, y Gary... quiere que remarques más las eles.
Suenan muy nasales...
-"Olvidado", no "odvidado". -¿Muy nasales?
Sí.
Gracias.
Paz y amor.
¡Dios mío! Esa mascarilla deberíamos llevarla nosotras.
Voy a ver cómo arreglo esto.
No, no, tranquila. De verdad, tranquila. Sobreviviré estos dos días.
Hemos reservado sala para cinco.
-¿Cinco días? - Sí.
Por Dios, cualquiera de las Juliannes se lo habría ventilado en dos.
Hablarás de la muerte de tu marido.
Queremos que tengas tiempo.
¿Vale? Será duro.
Bueno, estamos preparados para el capítulo tres.
Te traigo un poleo menta.
Amanda, gracias, pero... no quiero que estés pendiente de mí todo el rato.
Ojalá. Por desgracia para mí,
tengo que volver a la editorial, pero ahí está Gary
- para cualquier cosa que necesites, ¿vale? - Vale.
- Vale. Lista. - Grabando.
"Capítulo tres.
Regresé a casa de la escuela de música de Manhattan
con las notas de Beethoven aún sonando en mis oídos.
El sonido de la ducha abierta me recibió, y al llamar a John, preocuparme...".
Perdonad, lo siento. Me he comido... una palabra.
-¿Estás bien? - Sí.
Sí, es que llevo tiempo sin leer esto.
"Recuerdo preocuparme".
"Recuerdo preocuparme". Espera.
Estoy bloqueada.
Tranquila, volvemos arriba.
Vale.
"Capítulo tres.
Regresé a casa de la escuela de música de Manhattan
con las notas de Beethoven aún sonando en mis oídos.
El sonido de la ducha abierta me recibió, y al llamar...".
Esta frase es demasiado larga. Me gustaría cortarla
desde ahí hasta "porque teníamos dos horas de trayecto".
¿Os parece bien si lo hago?
La verdad es que no. Necesitan que leas lo que se ha publicado.
Pues qué pena, porque es farragoso.
¡A saber quién lo ha escrito!
- Otra vez. - Vale.
- Empieza el capítulo tres. - Vale.
"Capítulo tres.
Regresé a casa de la escuela de música de Manhattan
con las notas de Beethoven aún sonando en mis oídos.
El sonido de la ducha abierta me recibió, y, al llamar a John,
recuerdo preocuparme porque el tiempo se me había echado encima.
Teníamos dos horas de trayecto por delante
y la puntualidad era muy impordante para John".
Vale, perdón. Creo que me... Sí, me he trabado con la te de importante.
Sí, perdón, culpa mía.
Y, Carrie, ve un poquito más despacio.
Tómate tiempo. Hay cinco días por delante.
Sí, eso he oído.
"¿Cómo va todo, mi pequeño cannoli?
- Papá, no me llames así. -¿Qué pasa?
¿Es que ya no puedo llamarte 'mi pequeño cannoli'?
¿A quién estoy ofendiendo, a la masa o a la nata?
- Quiero hablar...". -"Quiero hablar...". No, esa es mía.
- Perdona. - Tranquila.
"Quiero hablar contigo.
- No es por el mote". - Ay, ay, espera, espera, perdona.
Se me ha cambiado el tamaño. Odio este móvil nuevo.
¿Es que no pueden imprimirte el guion?
No, porque es una escena nueva que ensayamos en una hora.
Vale, volvamos... a cuando el padre se sienta.
¿A cuando te echas a llorar?
A ver, no tengo por qué llorar. No es obligatorio.
Pues aquí pone: "Che se pone a llorar", y luego: "Che llora más fuerte".
Y luego el padre dice: "No llores". Así que tendrás que llorar.
¿Podemos repasar el texto?
Sí, claro. Vale.
"¿Y a mí qué me importa cómo te llames? ¿Quieres ser no binaria?
Sé no binaria. Lo que no quiero es perder a mi niña.
No me pierdes, soy le misme.
Venga, cannoli. No llores.
Sabes que no me gusta verte llorar".
-¿Quieres intentar llorar? - No.
- No, no quiero, Miranda. - Vale, vale.
Porque si lloro, mandaré el mensaje de que ser no binarie
es una tragedia y que no soy feliz. Y lo soy.
Corrijo: lo era hasta esta... escena falsa de mierda.
Pues diles que no quieres hacerla.
No. Ya les he dicho que no quiero teñirme de azul.
Ni llevar un zoot suit.
Ni hacer diez bromas con lo del "elle".
Se supone que es sobre mí y...
¡Joder!
Che, ¿qué puedo hacer?
- Estoy bien. - Vas a estar genial.
Y, además, aún quedan tres días para el rodaje.
Y yo estaré allí animándote. ¿Vale?
Vale.
Anda, venga. Te dejo en tu reunión de camino al estudio.
- Bien, gracias. ¡Ay, joder! -¿Qué?
No ha sonado la llamada y tengo activado el sonido.
Este Android hace lo que quiere.
No sé por qué me dejé convencer por el dependiente.
Y otra cosa, ¿por qué mi hijo me hace ghosting?
Llevo días sin saber de él.
Tranquila, está con su novia. Por Europa, disfrutando.
- Sí, pero... - Pero lo del móvil es un coñazo.
- Que te lo miren. - Sí, iré.
Ven para acá.
Y así me convertí en profesora de Derecho en Columbia.
Está genial, Nya.
-¿Sí? - Sí.
Ahora, me gustaría profundizar en lo que piensas de...
- Constance Baker Motley. - Bien, a ver...
¿Cómo pudo romper tantas barreras raciales y de género?
Si... Si era una...
Se me ha caído el micro.
- Brian, le... - Sí, ya voy.
Perdonad, no...
- Tranquila, es normal. - Yo te lo coloco.
- Permiso. Tengo que buscar al culpable. - Ah, sí. Claro, sí.
¿Sin invitarme a cenar antes?
¿Sabéis qué? Creo que ya tenemos bastante.
No hace falta repetir. Así que podemos dejarlo.
Perfecto. ¿Puedo?
Déjame que saque...
Ya está.
¿Iba en serio lo de invitarte?
-¿Qué? - Ah, no, era broma.
Qué pena.
-¿Te puedo hacer un comentario? -¿De Bryan?
Es majo, ¿no?
Yo diría que se ha pasado un poquitito, ¿no crees?
Lo cierto es que no le buscó el micro
al juez del tribunal de circuito que entrevisté ayer.
Bueno, yo me acabo de divorciar y aún no estoy receptiva.
Pero ¿has visto sus brazos con esa camisa?
Yo sí creo que estás receptiva. ¿Por qué no vas y le das tu número?
Pero date prisa, llegamos tarde a comer.
Hemos terminado, hasta el jueves.
¿Y el audiolibro cómo va?
Llevo dos días y al parecer sigo golpeando las pes y me suenan nasales las eles.
Resulta que hablar no es tan fácil.
Pero, aparte de lo de las pes y las eles, ¿cómo lo llevas?
Debe de ser difícil revivirlo todo.
Escucha, si necesitas que vaya a darte apoyo, aquí estoy.
Estoy bien, estoy bien.
Menos por eso de que leo como una bala, me apaño bastante bien.
Te apañas superrequetebién. Lo he comentado con Miranda.
Estamos muy orgullosas de cómo lo has superado.
Ya están aquí.
Creí que se les había... olvidado.
- Hola. -¡Hola!
- Perdón. Perdón por el retraso. - Tranquila.
- Hola. - Hola. Qué bien hueles.
Ha sido por culpa mía.
Sí, ha sido tan cautivadora que se nos ha ido el tiempo.
Bien, deprisa, mirad la carta, que hay que pedir.
¡Oye! ¡La tengo!
-¡Tengo la lista! - Esto puede esperar.
Vaya. No la puedo abrir.
- Pero ¿qué lista? - A ver, es una tontería.
Pero se ha montado una muy buena en el cole por una lista de MILFS
que ha hecho un crío.
- Un momento. ¿De MILFS? ¿En serio? - Sí.
El escándalo MILF-GATE.
Bien, vale, la tengo. Ya se está descargando.
-¿Cómo la has conseguido? - No voy a revelar mis fuentes.
Sois igualitas que Woodward y Bernstein.
Y que conste: considero un error que, en estos tiempos,
se siga juzgando a las mujeres tan solo por ser...
¡La tengo! ¡Somos la dos y la tres!
Yo cambiaría el orden, claro.
¡No! Te mereces ser la número dos.
- Pero, dime, ¿quién es la número uno? - Kayla Charles, la madrastra de Finn.
- Ah, sí. Es divina. - Sí.
Pero ¿no crees que técnicamente las madrastras deberían ir en otra lista?
Bueno, Nya, seguro
que lo tratas en tu clase sobre Derecho MILF en el siglo XXI.
Perdónanos.
Nuestras comidas no son siempre así de ordinarias, te lo aseguro.
Ah, ¿no? ¿Ahora tienes amigas refinadas?
No, a ver, esto es divertido,
pero ¿y si cambiamos de tema y hablamos del aborto,
o de cómo pende nuestra democracia de un hilo, o de que el planeta se muere?
Me ha escrito el técnico buenorro.
"John alzó la cabeza y me miró desde el suelo de la ducha.
El tiempo se paró.
No podía moverme.
Fue como si hubieran pasado horas".
-¿Está haciendo una pausa o...? - Yo qué sé.
"Pero fue solo un momento".
Otra pausa. Oye, Carrie, ahora vas muy lenta.
- Vale. -¿Probamos a hacerlo un poco más rápido?
Volvamos a la parte en la que esperabas, pero sin esperar tanto.
Grabando.
"John... alzó la cabeza...
y me miró desde el suelo de la ducha.
El tiempo se paró.
No podía moverme.
Parecía que hubieran pasado horas,
pero fue solo un momento.
Lo vi tan pequeño...
que olvidé lo grande que era".
No está bien que la autora se emocione tanto, ¿no? No sé.
No... suena... profesional.
Desde luego. ¿Y si nos saltamos el capítulo tres por ahora...
- Vale. - ...y volvemos en otro momento?
Vale, sí. Nos olvidamos del capítulo tres y ya lo terminaremos.
- Pero he clavado la ele de "Olvidamos". -¡Total!
- La has pronunciado genial. - Sí, es verdad. Es verdad.
- Muy bien. - Capítulo cuatro.
¡Carrie!
¡Carrie!
Bitsy... Hola.
- Ven. Anda, siéntate. -¿Sí?
¿Sigo teniendo el bigote rojo?
No. No, no, no. Casi nada.
¡Qué mona eres!
Después de haberme hecho un lifting de cien mil dólares,
aún tengo que depilarme el bigote por veinticinco.
Está claro que Dios es un tío.
Bueno, ¿de qué sitio maravilloso vienes, o a qué sitio maravilloso vas?
No, de maravilloso nada. Estoy grabando mi audiolibro.
¡Sí! "Amar y perder". Lo he comprado en preventa, cariño.
Estoy impaciente por ver qué luminosos consejos
tiene Carrie Bradshaw para mí
y para todas las mujeres que hemos perdido a nuestro marido.
No sé si hay algún consejo luminoso, pero...
me he desmoronado al leerlo.
Ha sido revivirlo todo otra vez.
Ha sido tremendo.
Creía que estaba más fuerte después de todo... un año.
Cariño, el segundo año es peor que el primero.
Ese es el pequeño detalle que nadie te cuenta.
Porque... el tiempo pasa
y todo lo que te ocurre, lo bueno, lo malo, lo raro,
se lo está perdiendo, y tú te sientes cada vez más lejos de él.
Es horroroso.
Tú siempre...
Tú siempre pareces tan animada.
Bueno, y lo estoy... algunos días.
Y los otros... solo lo finjo, cariño.
¿Cuál es la alternativa, autocompadecerme?
Te voy a decir un refrán que aprendí en mi clase de cábala.
Vale.
"El vacío nunca se llena, pero la nueva vida crece alrededor".
De modo que tú tarea es
hacer lo que haga falta para plantar las semillas.
Para mí, fue hacerme un lifting.
Para ti... será otra cosa.
Pero tienes que esforzarte por encontrar lo que sea
que consiga hacerte sentir mejor.
"Y mientras sujetaba su... cuerpo inerte entre mis brazos...".
No, no, ni de coña.
¡Hola! Has llamado al móvil de Gary Schneider.
Deja tu mensaje.
Hola, Gary, soy Carrie Bradshaw.
Acabo de dar positivo en covid.
Así que... una actriz tendrá que grabarlo.
Lo siento.
Gracias. Adiós.
Gracias.
No te muevas.
Va muy bien.
Es que tengo la necesidad de conservar este momento de mi vida, de retenerlo.
¿Entiendes?
Que me recuerde quién soy ahora,
para asegurarme de que nunca volveré a ser la persona que no quiero ser.
¿La mujer que pasó años en un bufete de abogados reprimiendo sus necesidades?
¡Exacto! Trabajando como un robot, 80 horas a la semana.
¿Y para qué, Ricky?
Pues tienes que ver esto.
Tengo... unos robots geniales.
Mira este.
La asistenta de los Supersónicos.
- Ah, sí. - El de Perdidos en el espacio.
Gusta mucho.
Pero deberías hacerte algo que realmente conecte contigo, Miranda.
Qué agradable es oírte.
Muchas gracias por todo.
Hola, California.
Gracias por cogérmelo.
He estado a punto de hacer algo realmente estúpido o totalmente liberador.
Como tenga que ver con la Iglesia de la Cienciología...
Un tatu.
Un tatu, vale. Sí, ya estabas tardando.
Y por poco lo hago. He estado a puntito. Porque... ¿por qué no?
¿Qué coño importa? Es solo un tatu.
Todo el mundo lleva uno, ¿verdad?
Sí. Y ahora todo el mundo se los está borrando.
Cierto. Y me da miedo el compromiso.
No sé ni qué fondo ponerme en el móvil...
Ricky piensa que se debe a mi miedo a perder el control.
- Miranda. -¿Sí?
Creo que es hora de que vuelvas a Nueva York.
¡No! Aquí estoy genial. Es la vida que soñé.
No quiero que acabe nunca.
¿Y tú qué tal? Charlotte dice que el audiolibro va genial.
Ya no va.
De hecho van a coger a una actriz.
No lo he podido acabar.
Oh, no. ¿Y eso por qué?
Resulta que...
tengo covid.
¿Y por qué no lo has dicho? ¡Covid!
Por fin has caído.
Sí, se acabó el sueño de que estudiaran mi sangre.
¿Y cómo te encuentras?
Cero síntomas. No sabría ni que lo tengo de no ser por, bueno, el test.
No, no te preocupes por mí.
Ya tienes bastante por lo que preocuparte con tu tatu.
¿Qué te parece un robot?
Bien, pero en un sitio donde no se vea.
¿Pensabas que iba a tatuarme el cuello?
No me ha dado tan fuerte aún.
Mejor. Bueno, adiós.
- Hola. - Miranda me ha dicho.
Lo siento un montón.
¿Qué te llevo? ¿Sopa? ¿Pollo al horno?
¿Quieres que te haga arroz basmati? Harry no va a querer comerlo más.
Madre mía, no. No, no, no, no. Estoy bien.
He tenido suerte. Por favor, no te preocupes por mí
- y, por favor, no me envíes nada. - Tarde.
Te he mandado una caja de bollitos de chocolate de Varsano's.
Llegarán en menos de una hora. Y algunos son de caramelo con sal.
Ay, Dios...
Hijo de puta.
No me jodas. ¿Veinticuatro dólares un gazpacho?
Dos dólares por la sopa
y veintidós dólares por sus santos cojones.
Otro atraco de esta ciudad.
¿Sabes qué es lo peor? Ese bolso tenía valor sentimental y lo he perdido.
Ya. Lo entiendo.
A mí me robaron la pinza para los billetes de oro de mi padre en mis narices.
-¿No lo impediste? - Estaba esposado a la cama.
Voy a escribir a Carrie.
No es normal que llegue tarde.
Mierda.
Lo olvidé.
Anda, Carrie no viene. Ha dado positivo en covid.
¿Ahora coge covid?
Qué desfasado para ella.
Me han dicho que la junta tiene al autor de la lista ahí dentro ahora.
No quieren identificarlo.
Qué fuerte, me han dicho que es Milo.
-¿Milo V doble? - No, Milo H.
¿El niño que llevó aquel aparato horroroso hasta para la orla?
- El niño que ceceaba. - Los frikis siempre son los peores.
A ver, chicas, esto no me parece bien.
Parece que os olvidáis de que estamos hablando de un niño.
Inocente.
-¿Ese es Milo H.? - H de "Hola, ¿qué tal?".
¿Por qué me siento Blanche DuBois?
El colegio Arbor quiere dejar claro
que tiene una política de tolerancia cero con cualquier tipo de misoginia.
Es por ello que esta falta y su castigo
constarán en el expediente del alumno cuando solicite universidad.
-¿En serio, Greg? ¿En su expediente? - Sí, Charlotte.
Quiero decir... ¿No es un poco exagerado?
A ver, teniendo en cuenta su edad e intenciones relativamente buenas,
¿crees que es necesaria una represalia tan grande?
Estoy de acuerdo con Charlotte en esto, Greg.
¿No es una oportunidad de demostrar nuestro compromiso
con la justicia compasiva?
Decís eso porque sois segunda y tercera en la lista.
- Exacto. -¿Ah, sí?
Venga ya, la hemos visto todas.
Greg...
Deberíais ser la uno y la dos.
Me acaban de pasar una nota indicándome que un grupo de madres del colegio Arbor
ha sido escuchado cosificando a un alumno en el pasillo.
-¿Cosificando? -¿Cosificando?
Sí.
Bienvenidos a Warner Brothers Studios y a esta grabación con público.
Por favor, mantengan el orden en la fila. Gracias.
¡Brady! ¡Por fin, hola! ¿Sigues en Ámsterdam?
Ma, ¿dónde te metes? Llevo llamándote desde ayer y no respondes.
Lo siento, he tenido que cambiar de móvil y casi nunca lo oigo sonar.
-¡Te he llamado diez veces! -¿Estás llorando?
Brady, ¿qué te pasa?
Luisa ha roto conmigo.
¿Qué? ¿Por qué?
No lo sé. Se ha ido a Florencia. Se acabó.
¡Joder!
-¿Qué ha sido eso? - Que casi me atropellan. Ojalá.
Oye, no digas eso.
Cariño, me estás asustando. ¿Se lo has dicho a tu padre?
Sí, pero te necesitaba a ti.
Ma, tengo que colgar. Te dejo.
¿Qué? No, no, no, no. No me cuelgues.
- Estoy llorando, la gente me mira. - Pues que miren.
Escúchame. Quiero que vuelvas al hostal tranquilamente y que me llames desde allí.
-¿Qué vas a hacer? - Llamarte desde el hostal.
Bien. Ahora hablamos.
Te quiero.
Apaguen los móviles y guárdenlos en estas fundas cerradas
hasta salir de la grabación.
Sin excepciones. Sin excepciones.
El móvil en esta funda.
-¿Eh? - El móvil en esta funda.
Es que ya no tengo móvil. Lo he perdido en la playa.
¿Y no usa el localizador ni se compra otro?
Ha sido reciente. Y, la verdad, no había estado tan tranquila en toda mi vida.
La entiendo. Vale, adelante.
Vale. Gracias. Qué emoción.
- Hola, Amanda. - Tengo muy buenas noticias.
-¿Tienes a alguna Julianne? - Mejor.
Tengo una semana más.
¿Hola?
Sí, estoy aquí.
Carrie, este libro...
se merece la autenticidad de tu voz.
Aunque sí, lo sé, no hay nada que te apetezca menos hacer.
Por el covid, digo.
Pues ya veremos cómo me encuentro la semana que viene.
Escucha, ¿recuerdas cuando tu primo Lenny salió del armario?
Sí, la misma noche del minigolf.
¡A mí me pareció bien! Bueno, me sorprendió.
Para ser gay, la metió en todos los hoyitos.
¿"Hoyitos", papá? Déjalo. No tienes ni ideíta.
No tendré ni ideíta, pero me está saliendo una ulcerita.
Venga, siéntate, habla conmigo, mi pequeño cannoli.
Papá,.. no me llames así.
¿Qué? ¿Ya no puedo llamarte "mi pequeño cannoli"?
¿A quién estoy ofendiendo?
¿A la masa o a la nata?
Necesito encontrarme, ¡pero me da miedo decepcionarte!
Tú no me vas a...
Cariño, ¿qué más da cómo quieras llamarte?
Si quieres ser no binaria, sé no binaria.
Y si quieres ir peinada como Tintín...
Es tu pelo, no el mío.
Pero no quiero perder a mi niña.
Papá, no me pierdes.
Soy le misme.
Y yo te voy a querer, seas quien seas.
-¿Qué está sonando? -¿Qué es eso?
Ay, por Dios. Ay, Dios, ay, Dios, ay, Dios. ¡Joder!
¿Esto es una puta broma?
- Lo-lo-lo siento mucho. Yo-yo-yo... -¿Ma? ¿Ma? ¿Por qué pones el FaceTime?
- No sé cómo... - Lo estás haciendo genial.
¡No quiero a nadie con teléfono!
Ahora mismo te llamo. Disculpe. Perdón. Disculpe. Lo siento.
- Perdone. Mi hijo está en crisis. -¡Y yo también!
- Lo siento. - Tranquilidad.
Todo el mundo tranquilo. Venga. Estas cosas pasan.
- Lo podemos repetir, ¿verdad? -¡La del teléfono!
Para que lo sepas, nos has jodido el momentazo.
Y no va a ser posible poder repetirlo porque Che no es actore.
¡Es humorista!
Yo creo que está haciendo un trabajo increíble.
¿Qué decís vosotros? Un aplauso para Che. Ah, no, Tony, Tony. Para.
Así que, volvamos a empezar, porque se me quema la Bechamel.
¡El hombre! ¡El mito! ¡La lasaña!
¡Eso es, muy bien! Volvamos para atrás.
Te había creído.
Recordemos la acción:
Che estaba en la mesa y le acababa de pedir a su padre
que la acepte tal y como es.
¡Que le acepte, querrás decir! ¡Le, le, le, le, le!
No, no ha dicho explícitamente que quisiera suicidarse,
pero sí que ojalá lo atropellaran. Estoy preocupada.
Lo primero: respira hondo.
Todo va a salir bien.
¿Has dicho que Brady coge un vuelo esta noche?
Sí. Llega mañana de madrugada, hora de Nueva York.
Y yo salgo de Los Ángeles a las ocho de la mañana.
¿Crees que soy una exagerada?
No, no. Me pareces muy prudente.
Pero lo habrá dicho en un momento de nervios.
Es que no es propio de él.
Y mientras, Che seguirá con el piloto y seguramente odiándome.
Madre mía, qué desastre.
Tú no te preocupes por Che ahora.
Estás haciendo lo correcto. No hay nada más importante.
- Gracias por decírmelo. - Brady se va a reponer.
- Te quiero. - Y yo a ti. Adiós.
Y, a la derecha, lo más representativo de nuestros estudios...
¿Quién...? ¿Quién es?
Soy Seema con la comida. Me he colado con el repartidor de UPS.
Qué bien.
Hola.
¿"Oy vey"?
No...
- No tengo covid. Lo he fingido. - Mejor.
Porque esa mascarilla es muy chic, pero no evita el contagio.
Y ahora me siento mal por mentirle a mi editora.
Y mucho peor por mentirles a mis dos amigas.
Es que se han volcado ya tanto en mí...
que lo último que quiero es preocuparlas más.
Supongo que hay un máximo de tiempo
de duelo que tienen que aguantar tus amigas.
No si son buenas amigas.
Yo no estuve en la primera ronda, pero ahora estoy.
Soy toda oídos.
- Odio autocompadecerme. - Carrie, algo espantoso te ha pasado.
Tienes todo el derecho a autocompadecerte.
Y si no quieres salir de casa, vale.
Vas, te metes en la cama, te acuestas, te tapas hasta la cabeza
y dejas que salga lo que tengas que sentir.
No, no.
No soy de esas que se acuestan.
Ay, amiga. Eres fuerte.
- Y yo, en posición fetal por un bolso. - No, no, no, no. No era un bolso.
Era un Birkin. Era tu Birkin y era importante para ti.
No quiero equiparar nuestras pérdidas, pero...
- Yo creo que sí. - Cierto.
Dios... Es Lisette.
Le he prometido que iría a su evento de Bulgari esta noche.
- Pues no vayas. - No, no, no, no. Tengo que ir.
Es... Es mi amiga.
Y no sabe que estoy fingiendo covid.
Vale, Che.
Espera en tu caravana. Iré a por ti cuando hagas falta en los pick-ups.
- Vale. - Hola.
He intentado volver a entrar y no me han dejado.
Vaya. Me pregunto por qué.
¿Podemos...?
Sí, sí. Beth, ¿nos dejas un minuto?
Sí, claro. ¿Te dejo esto? Hace mucho calor.
- No, gracias. - Vale.
Oye, lo siento mucho. Ha estado fatal.
Sí, la verdad.
Brady me ha llamado y parecía suicida. Llevaba días llamándome.
Luisa ha roto con él en Ámsterdam.
Nunca le había oído llorar así, me he asustado
y me daba miedo perderme otra llamada.
¡Me has jodido la escena familiar!
Bueno, yo tenía mi propia escena familiar. Y real.
- Vale. Joder. - Así que...
no podré ver el resto de la grabación.
Mi avión sale a las ocho y con suerte llegaré antes que él.
Espera. ¿Cómo? ¿Te vas de Los Ángeles?
- Sí. - Miranda. Venga...
Vamos a calmarnos, ¿vale? Es un chaval. Es una ruptura. Es parte de la vida.
Ya, pero es mi hijo.
Lo más importante que tengo.
Tú no puedes entenderlo.
Lo mismo te digo.
Hola. Lo siento.
Te reclaman de maqui-pelu para retocarte.
Sí, ya voy, ya voy.
Haz lo que quieras.
¡Che!
De verdad que lo siento.
¿Podemos no despedirnos de esta manera?
Sí, muy bien.
Claro. Espero que Brady esté bien y lo digo en serio.
Gracias, y yo.
- Vete, vete. Ya hablamos luego. - Ya vamos.
¡La serie va a ser un bombazo!
Y que todo esto lo haga justo debajo de mi...
Mira qué pasador. ¿No te parece divino? ¡Qué bonito!
Debe de ser la compradora de Neiman's. ¡Huele a compra!
Me alegro por Lisette.
Tiene piezas preciosas. Y este es el peor Bellini del mundo.
Vaya, lo siento.
¿Por qué está ese camarero recogiendo las joyas?
No sé, quizá... las traslada.
¿A su bolsillo?
La gargantilla. Y tú, el anillo.
-¿En serio? ¿Esto es de verdad? - Muy de verdad.
¿Este qué hace? ¿Qué coño hace este tío? ¡Este camarero me está robando!
¡Seguridad, ayuda! ¡Que alguien haga algo!
¡Tengo covid!
¡Seguridad, ayuda! ¡Este tío me está robando! ¡Ayuda, por favor!
¡Ayuda, que alguien me ayude!
Bueno, ya está bien. La gargantilla, ya.
No, por favor. Te lo ruego, no me la quites. Te lo suplico.
Es muy importante para mí.
Creo que no te la va a dar.
¡Joder!
¿Vas armada?
¡Seguridad, ayuda! ¡Que alguien me ayude!
¿Dónde cojones os habéis metido, idiotas?
¡Qué horror, se lo ha llevado todo!
-¿Dónde estabais? - Dios mío.
Ay, por Dios.
Me lo ha robado todo.
Señora, aquí no se puede fumar.
¿No? ¿Soy yo el problema?
- Cariño. - Ma.
Cariño...
Ay, cielo.
Estoy aquí.
Todo el mundo se separa.
Nosotros no.
Tranquilo.
Yo no me voy a ningún sitio.
Tranquilo. Ya estás en casa.
Estás en casa.
Tranquilo.
Vale, espera.
Allá voy.
¡Venga ya, vamos!
¿Por qué no avanzamos?
Camión de la basura. El tercero de hoy.
Voy a ir andando. El portal está ahí mismo.
Esta ciudad...
-¡Qué monada! ¿Lo puedo tocar? - Claro.
Hola, ¿quién es la más bonita? Tú. Sí, eres tú.
Eres tú.
¡No puede ser!
No.
¿Qué?
Lisette, soy Carrie.
¿Lisette?
Ya sé que la llave era solo para emergencias, pero esta parece una.
Bollitos de chocolate que me ha mandado una amiga.
No puedo comérmelos todos yo sola. Bueno, podría, pero...
¿Cómo estás?
Lo he perdido.
Con todo lo que me ha costado hacer esto...
Era perfecto.
Tendré que volver a empezar.
Sé lo que es eso.
¿Me haces sitio?
Habrá que volver a levantarse.
Pero ahora no.
"Y mientras abrazaba a John por última vez,
vi cómo el agua del suelo de la ducha tiñó el azul de mis zapatos de negro".
Muy bien. Capítulo tres hecho.
- Ya lo tenemos todo, ¿verdad? - Sí.
Hecho. Hecho.
Pues ya está.
Lo has hecho, Carrie.
Sí. Lo he hecho.
Un brindis por el elegante e ignorante atracador,
que me robó la cartera y tiró mi bolso.
Desde luego. Por nuestra querida Nueva York.
En lo bueno y en lo malo.
¿Lo de "malo" es por esta mesa comunitaria?
¡Chicas! A vuestra salud.
- Salud. -¿De dónde sois?
Neoyorkinas de pura cepa.
-¡Apuesto a que tú no! -¡Buen ojo!
Somos de Sídney, miembros de un equipo de rugby.
Nos está encantando Nueva York, ¿verdad, chicos?
- Cierto. - Oye, "pura cepa".
Solo nos quedan dos días aquí. ¿Qué tal si os invitamos a una ronda,
y nos contáis qué deberíamos ver antes de irnos?
Ya me gusta Nueva York otra vez.
Así mucho mejor, ¿no?
Aquí, con los koalas.
Y así, sin más, cogí el covid.
BASADA EN EL LIBRO SEXO EN NUEVA YORK DE CANDACE BUSHNELL
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