Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Jeremy, grupo de cinco.
Disculpen.
¿Recuerdan cuando teníamos que mantener dos metros de distancia?
Sí, extraño eso.
Disculpen. Perdón.
- ¿Carrie? Carrie. - ¿Es Bitsy Von Muffling?
- Discúlpenme. - Sí, es Bitsy.
No lo puedo creer. No lo creo.
¡Pasó una eternidad!
¿Nos abrazamos o chocamos los codos?
¿Nos hacemos señas o señales de humo?
Ya no sabemos ni cómo saludar. ¿Y dónde está la cuarta mosquetera?
¿Dónde está Samantha?
Ya no está con nosotras.
- No, no se murió. - Oh, no.
Perdón, quise decir que no vino con nosotras.
- Está en Londres. - Gracias a Dios.
Luego de la película de terror que hemos vivido, supongo
que los que hace mucho no veo murieron o se mudaron a Palm Beach.
No, se mudó al Reino Unido por trabajo.
Qué bien, las vampiresas sexis de 60 aún tienen posibilidades allá.
Bueno, que la pasen bien.
Bitsy, ¿vienes?
Adiós.
¿Recuerdan cuando no dábamos besos en el aire para saludar?
- Sí, lo extraño. - Carrie, grupo de tres.
Sí, somos nosotras.
Esta mañana, pisé un condón usado en el cuarto de Brady.
Espera.
Y justo estaba descalza. Ahora sigue.
¿Alguna quiere compartir un croque madame?
Yo sí.
- ¿Escuchaste lo que dije? - ¿Comeremos papas fritas con eso?
Pisé el semen de mi hijo antes del desayuno.
Claro que comeremos papas fritas con eso.
Esto es todo culpa de Steven y mía.
Dejamos que Louisa se quede a dormir porque nos agrada,
y, ahora, el piso del cuarto de Brady es un campo minado.
Bueno, qué bien que use protección.
Eso es ver el condón medio lleno.
¿Cuándo empiezas la universidad?
¿Qué? Cambié de tema, la vida es muy corta.
Empiezo el semestre de primavera la semana que viene.
¿En serio? ¿La semana que viene?
- ¿Vas a...? Ya sabes. - ¿Volverme loca?
Es demasiado tarde. Eso ya pasó.
No, teñirte el pelo.
¿Dónde está el mesero con la cuenta?
- Todavía no pedimos nada. - Lo sé, pero ya me quiero ir.
- Creo que las canas te envejecen. - No, crees que te envejecen a ti.
Aunque seamos amigas, y yo tenga esta edad,
no puedes tener la edad que finges tener.
No finjo tener ninguna edad.
- Tengo 55. - ¿Y qué? ¿Quieres una medalla?
Sí. Claro que sí. ¿Pueden darme una medalla?
Claro, y cuando yo cumpla 55 en diez años,
también quiero una medalla.
- Gracias. - Gracias.
¿Por qué me acosan así? Carrie también se tiñe el pelo.
Sí, pero el de ella es obvio. Tú intentas aparentar más joven.
Sí, obvio, pero de buen modo, ¿no?
Porque este tipo de obvio no es nada barato.
Las canas te quedan bien.
Pero extraño el pelirrojo, y pensé que sería lindo
para comenzar tus estudios.
Sí, para tus citas de juegos y esas cosas.
Haré una maestría en derechos humanos para acompañar mi título de abogada,
y espero poder ayudar a las mujeres que lo necesiten.
No tengo que ser una pelirroja sexi para hacer eso.
No podemos seguir siendo las mismas, ¿no?
- Absolutamente. - Y hay cosas más importantes
en el mundo que tratar de vernos jóvenes.
- Ruth Bader Ginsburg se tiñó el pelo. - Fin del comunicado.
Tengo que fotografiarlo.
¿Vieron su sombrero? Necesito una foto
para mi Instagram.
¿Y cómo va todo eso?
Ya sabes, cuando empecé a hacerlo, solo era para mí,
para divertirme, publicaba desconocidos con estilos interesantes.
Pero ahora que hago un pódcast, se está transformando en algo más grande.
Instagram, pódcast, supongo que tú también aparentas ser más joven.
Todavía no lo escuchaste, ¿no?
Carrie, te quiero hasta la muerte, pero mi límite son los pódcasts.
Me encontré con LTW en el baño.
Genial.
- No sé qué significa. - Lisa Todd Wexley.
Todos en la escuela la llaman LTW.
¿LTW es una persona o una sororidad a la que quieres afiliarte?
Ya sé, sueno como una tonta, pero ella es genial.
Es documentalista y humanitaria, y su esposo, Herbert,
es un banquero de inversiones y posible candidato a alcalde.
Y está en la lista de las mejores vestidas de Vogue internacional.
Creo que necesito una siesta.
Formamos parte de la junta de padres.
Así que este año nos conocimos mejor
porque inscribió a su hijo Henry para que tome clases
con la profesora de piano de Lily.
- Eso me recuerda... - ¿Que respires?
Todavía no las invité al recital de piano de Lily.
Es cierto, pero lo siento, cariño.
No puedo ir. Big y yo viajaremos el miércoles.
¿No pueden viajar el viernes?
Porque Lily ha practicado día tras día por años para esta noche.
Cariño, lo sé, pero Big ya se reservó el tiempo para eso.
Pero podrías ir a Los Hamptons con Big en cualquier momento.
Y este concierto es en la Escuela de Música de Manhattan.
Es un evento muy grande.
La Escuela de Música de Manhattan, Carrie. La Escuela de Música de Manhattan.
Disculpa, ¿me repites dónde es el concierto?
Bueno, hablaré con él. Lo haré.
- ¡Hola! - No quiero interrumpirlas.
- No nos interrumpes. - Hola.
Ellas son mis mejores amigas, Miranda y Carrie.
- Hola. - Hola, soy Lisa.
Charlotte me habló mucho sobre ustedes.
Y nosotras acabamos de hacer el curso acelerado sobre ti.
- Oh, no. - Esa pulsera es genial.
Es interesante, ¿no?
Las hace una chica de 20 años, de Jackson, Mississippi,
- que encontré en Internet. - Es genial.
Ay, Dios mío, ¿quién pidió las papas fritas?
Tengo que conocerte mucho más antes de confesar eso.
¿Puedo comer una?
- ¿Segura? Están frías. - Pero siguen grasosas, ¿no?
- ¡Tan malas y tan ricas! - Cielos, voy a llegar tarde.
Tengo que hacer un pódcast. Ahora, se tornó como ser jurado.
- Sí. - Yo también debo irme.
Fue muy lindo conocerte.
Y cualquier amiga de las papas fritas es mi amiga.
- Espero verte otra vez. - Sí.
- Igualmente. - Adiós. Toma asiento.
- ¿Qué compraste en Oscar? Muéstrame. - Es para las niñas.
Qué belleza.
Quería que tengan algo muy especial para la gran noche de Lily.
- A Henry no le irá bien. - No, no digas eso.
Es mi culpa, lo inscribí demasiado tarde. Tengo que obligarlo a practicar.
Tengo que despegarle los dedos de la PlayStation
y ponerlos sobre las teclas.
Bueno, ¿sabes qué? Está empezando. La gente lo entenderá.
La gente sí, pero mi suegra no.
Es una talentosa pianista de renombre,
y aún más talentosa para ser como un grano en el trasero.
Mis amigas me esperan. Te llamo luego.
- Adiós, hablamos pronto. - Adiós. Sí.
No te estreses si no puedes ir al recital.
La profesora de piano renta el lugar.
Es como en Park Avenue, todos reciben premios de todos modos.
Aun así debería ir.
Charlotte es una amiga maravillosamente leal.
Ella escucha el pódcast.
¿Sabes? Es como estuviera muerta. Samantha.
- Ni siquiera hablamos de ella. - Bueno, ¿pero qué hay para decir?
Le dije eso porque ya sabes lo que es el negocio de los libros ahora.
No tenía sentido decir que es publicista.
Dijo que estaba bien y, luego, dejó de ser mi amiga.
No dejó de ser tu amiga.
Bueno, dejó de responderme las llamadas.
Ya conoces a Samantha, quedó con el orgullo herido.
Y por eso continué dejándole mensajes
pidiéndole que me responda, así hablábamos y lo solucionábamos.
Mira, entiendo que estuviera enojada,
pero pensé que yo era algo más que un cajero automático.
Es que lo eres.
Se sintió avergonzada.
¿Tan avergonzada que se fue a trabajar a Londres?
- ¿Tú has hablado con ella? - No, y Charlotte tampoco.
Le escribimos y la llamamos, pero nunca nos respondió.
- ¿Crees que si tú quizá...? - Lo hice. Muchos mensajes. Y nada.
Bueno, entonces, creo que eso es todo lo que podemos hacer.
- Es muy extraño. - Lo sé.
Pensaba que las cuatro seríamos amigas para siempre.
- En fin, voy a subir. - Bueno.
- Bueno, gracias por acompañarme. - De nada.
Oye, Carrie. ¿Mi pelo?
- Fabuloso. - Gracias.
Hola, todos.
¿Eso es todo?
¿Ese es todo el saludo que obtengo después de haberte rescatado?
¿Hablas de mí o de Burton? Porque me rescataste a mí también.
Lily, decir eso es una cosa muy fea.
- Lo sé. Por eso lo dije. - Bueno, no lo digas nunca más.
Y, para que conste, tú me rescataste a mí.
Por favor, ámame.
- Mamá, no mendigues amor. - No mendigo amor.
Él está conteniéndolo.
¿Quieres ver tu vestido?
¿Quieres ver el vestido, Richard Burton?
¿Quieres ver el vestido?
Qué lindo.
- Me encanta. - ¿Y qué hay en la otra bolsa?
Un vestido para Rose, por supuesto.
- ¡Llegamos! - Vamos, niña. Hazlo con ganas.
Así se hace.
Bueno, tu turno, papá.
¡Harry, será mejor que no toques las paredes de nuevo!
¡No lo hago!
Mucho.
Solo una o dos veces. Estoy mejorando mucho, cariño.
Eres ridículo.
- Pero te mantiene intrigada. - Sí.
Rose, cariño, te mostraré el vestido que te compré para el concierto de Lily.
- Ya me está saliendo. - Sí.
¿No es hermoso?
Bueno. Define "lindo".
Papá.
¿Qué?
¿Un casco de bicicleta no luce bien en un judío de 58 años?
Cariño, llegué.
Hola, nena. Empecemos con el vino.
¿Eso es para que olvide que llegas media hora tarde?
- ¿Lo logré? - Oh, sí.
Entonces, mi trabajo está hecho.
- ¿Cómo te fue hoy? - Perfecto.
- El Dow y el Met subieron. - Qué bien.
Oye, ese sombrío vendedor de pescado quiso darme salmón barato de nuevo.
Y le dije que a eso precios, claro que no.
No.
Ese no es salmón rojo del río Copper.
- ¿Qué? - Me pregunto quién serás,
porque recuerdo que guardabas los suéteres en la estufa.
Yo recuerdo cuando tu pelo era negro.
Eso sí que no es necesario.
Totalmente innecesario.
¿Quieres ir por ese camino?
Porque yo puedo.
Por qué no dejas de ir por ese camino y mejor vas a cambiar el álbum para hoy.
Está bien, señor Big.
- ¿Por qué letra vamos? - La R. Anoche fue Ronstadt.
Exacto. Sí, Ronstadt. Aquí vamos.
Esta noche, nos toca Todd Rundgren.
Ese es mi maldito álbum favorito.
¿Sabes qué? Dices eso de casi todos los álbumes
desde que empezamos este ritual de cena el tercer día de la cuarentena.
¿Qué quieres decir?
Que tienes muchos favoritos.
Sí, así es.
Pero este tipo... Este tipo y esta canción.
Esta canción.
Soy tuya y tengo hambre.
- Bueno, ¿con qué te ayudo? - Sala el pescado, por favor.
Bueno.
¿Podemos posponer el viaje a Los Hamptons para el viernes?
Charlotte en verdad quiere que vaya al recital de Lily el jueves.
Gracias.
¿Quieres venir conmigo?
Me lo imaginé.
¿Y qué harás esa noche?
No te preocupes por mí, pasaré la noche en casa
con Allegra.
- ¿Con ella de nuevo? - Sí, ¿estás celosa?
- Ya es suficiente sal. - Sí, estoy celosa.
Estoy celosa de tu instructora de Pelotón.
Bueno, deberías.
¿Sabes? Es de Barcelona.
Ella me motiva.
Y me dará un saludo especial por mi vuelta número 100.
Te encantan los saludos.
Piensa en mí.
Sabes que estaría contigo si pudiera,
vendré a verte de vez en cuando
o si necesitas una razón para sonreír.
Y pasar la noche si crees que deba hacerlo...
Pimienta.
BAR - PARRILLA
Hola.
Una copa de chablis, por favor.
No abrimos hasta las 11:00.
Son las 11:00 en algún lado.
Lo siento, señora.
Está bien, esperaré.
Oye, ahí se sienta la profesora.
Perdón.
Gracias.
Gracias.
Oye.
Oye, ahí se sienta la profesora.
Disculpa, él me lo acaba de decir.
- Qué rápido asigna pronombres. - Está bien.
Yo soy la profesora.
¿Tú eres la profesora?
- Sí. - ¿Eres Nya Wallace?
¿Por qué tanta sorpresa?
Bueno, por tus trencitas.
¿Una profesora de derecho no puede tener pelo así?
- ¿Y por qué? - Oh, no. No es por eso.
No lo dije por las trenzas, fue por...
Me sorprendió porque las trencitas son tan diferentes
a tu pelo en la foto del sitio web de Columbia.
Mi comentario no tiene nada que ver con que sea un peinado de personas negras.
Sabía que eras negra cuando me inscribí en esta clase.
Eso fue importante para mí.
¿Te inscribiste en esta clase porque soy negra?
Bueno, no porque seas negra.
Elegí esta clase porque eres una fuerza en el ámbito académico,
además de todo lo que haces como activista de la comunidad.
Dios, sueno como una aduladora.
Es decir, por favor, olvida que dije algo sobre tu pelo.
El pelo no tiene nada que ver
con las habilidades o la inteligencia o con la seriedad.
Obviamente. Es decir, ¿luzco como alguien que le da importancia al pelo?
Dejé el mío con canas y no me importa que me haga ver más vieja.
No es que discrimine por edad. ¿Sueno así?
¿En serio quieres que responda a esa pregunta?
Lamento hacerlos perder el tiempo. Yo no soy así.
Solo me quedaré callada.
Bueno. Hola.
Hola a todos.
Bienvenidos a Políticas y principios del derecho humanitario.
Soy la profesora Nya Wallace.
Y, antes de que profundicemos en este complicado
e importante trabajo, quiero dejar en claro
que en el sitio web de Columbia, me parezco a Halle Berry.
Esto es X, Y y yo. El pódcast
que habla de roles de género, roles sexuales y roles de sushi.
Todos los roles que me apasionan.
La representante de las mujeres cisgénero es Carrie Bradshaw.
- Hola. - Hola, señora.
Y el representante de los cisgénero heterosexuales es el mismísimo Jackie Nee.
¿Cómo estás, hermana?
¿Hermano?
Exacto, porque soy ambos y ninguno.
Yo soy Che Diaz, su anfitriona queer
y diva méxico- irlandesa no binaria, representante
de todos los demás géneros fuera de estos dos aburridos.
- Momento de alerta. - Sí, sé que una sola persona
no puede representar a todos los géneros y orientaciones sexuales
o a una raza entera, y reconozco plenamente que somos
seres complicados y distintos aquí en este maravilloso planeta,
luchando por ser nuestra mejor versión.
Y muchos solo buscamos sexo.
O, al menos, de eso hablamos en mi show.
Así que analicemos algunas cosas.
- ¿Quién empieza? - Yo lo haré.
- Oh, bueno. - Hola, Carrie.
- Hola. - Te preguntaré sobre las mujeres.
¿Qué cosa, Jackie?
¿Por qué no se ven mujeres masturbándose en el metro?
Espero que sea una pregunta de respuestas múltiples.
Sí, buena pregunta, Jackie.
Temía que preguntaras algo de novato.
Como: "¿Qué puedo hacer como varón cisheterosexual para erradicar
el sistema patriarcal del género binario y la heterosexualidad obligatoria?".
No, pero, en serio, veo tipos masturbándose por todos lados.
Hoy vi a un tipo masturbándose en la línea M del tren.
- La M debe ser de "masturbación". - Y la línea A es de anal.
- Por eso no viajo en esas. - Momento de alerta.
La expresión sexual de cualquier tipo siempre debe discutirse
y estar consensuada por todos los involucrados.
A menos que sea con juguetes sexuales, en ese caso, continúa y sorpréndete.
Bueno, movámonos del prototipo a lo personal. Jackie.
- Sí. - ¿Alguna vez te masturbaste...?
¿Sabes qué? Hagámoslo más corto.
¿Hay algún lugar público donde no te hayas masturbado?
- No. - Me gusta el estadio de los Yankees.
Bueno, en mi versión masturbatoria, uso una gorra de los Yankees,
y solo me siento a beber cerveza.
Y, en verdad, me excita ver a los tipos intentando descifrar qué soy.
Y no solo los tipos, también las mujeres.
Doy oportunidades iguales de confusión. ¿Y tú, Carrie?
Oh, yo. ¿Qué? ¿Qué hay de mí?
¿Me estás preguntando sobre la masturbación?
Sí, te estoy preguntando sobre la masturbación. ¿Tú te masturbas?
Me gustaría comprar una vocal, por favor.
Perdón, no. No sé qué significa eso.
Bueno, sí. Perdón.
Veamos. Oh, sí. Bueno. Sí, vamos. Aquí estoy.
- Sí. - ¿Te masturbaste en un lugar púbico?
Bueno, no desde que Barney's cerró.
- ¿Qué es Barney's? - Bueno, eso es ofensivo.
¿Cuál crees que fue la duración de nuestra último tratamiento de FIV?
No lo sé, Andre.
Mi cuerpo todavía resiente el último tratamiento.
¿Por qué hablamos de esto mientras subo al transporte público?
Samuel me está presionando para ver si iré o no a la próxima gira.
- ¿Y ahora tú me presionas a mí? - ¿Lo hago?
Perdón, no quise hacerlo. Me equivoqué.
No quería dejarlo esperando.
- Han sido muy buenos conmigo. - No, lo entiendo.
Lo que quiero decir es que me siento...
- No puedo hablar en este momento. - No, adelante, hazlo.
- ¿Qué sientes? - No puedo hablar ahora, Andre.
Tengo una alumna mirándome fijo.
Viene para acá. Bueno, tengo que cortar.
- Llegaré a casa pronto. - Yo prepararé la cena.
Nada más que amor.
Bueno, adiós.
Quería presentarme sin parecer una loca maniática.
Soy Miranda Hobbs y ese... No sé ni cómo llamarlo,
ese planteo que hice sobre tu pelo...
Está bien. No hay que hacerlo de nuevo.
Te entiendo.
Solo quería que sepas que en verdad soy una persona seria
y que estar en tu clase significa mucho.
Dejé...
Hace poco dejé el derecho corporativo después de casi 30 años
porque ya no podía ser parte del problema.
Estaba en casa viendo CNN cuando empezó la prohibición de inmigración musulmana,
y vi todos esos abogados en el aeropuerto brindando ayuda,
y sin darme cuenta, estaba en un taxi yendo al aeropuerto
a hacer algo, lo que sea, porque...
Con solo tener puesto el gorrito del proyecto Pussyhat no alcanzaba.
- Lo siento, no entendí mucho de eso. - Creo que me pasó lo mismo.
- Oye, Carrie, ¿tienes un minuto? - Claro. El show estuvo divertido hoy.
- Me gustan los guantes. - Gracias.
Sí, son para los botones del ascensor y para barandillas.
Es algo que inicié durante la pandemia.
Parece que se sigue manteniendo.
Sobre el show de hoy, debes dialogar más con nosotros.
No, continúa, yo bajaré contigo.
Bueno.
Solo unas pitadas. Quedo exaltada luego del show.
- ¿Quieres una pitada? - No, estoy bien. Gracias.
Sí, bueno, no puedes sentarte solo a reír, ¿entiendes lo que digo?
Espera, bueno...
Tengo más solidez cuando me preguntan sobre relaciones.
Hoy estuvo un poco obsceno.
Bueno, a veces deriva en eso, y tú debe seguir la corriente,
o los troles te tildarán como la estirada
señora cisgénero casada.
- Tú no eres así. - ¿No?
Sé que tienes más.
Vamos. Solo digo es que escribías de sexualidad en un periódico importante
en los malditos años 90.
Eres la jefa de la banda, la ruda.
Bueno, eso era escribir en un escritorio.
No hago comedia en vivo como ustedes.
No me siento cómoda con contenido tan gráfico.
Ya sabes, no es mi estilo.
Quizá quieras exceder esos límites y sorprenderte a ti misma.
Es solo una sugerencia.
Bueno, en mi defensa, hice esa broma anal
- sobre no viajar en el tren A. - Eso estuvo bien.
¿Ves? No te reprimas.
Fuiste muy divertida en la entrevista de trabajo.
Sí, pero eso fue como nuestra primera cita.
Ya sabes, te di todo lo mejor que tenía.
Oye, en serio quiero que esto funcione.
Así que digo esto con amor.
Será mejor que te pongas las pilas.
Está bien.
Bueno, ¿entonces qué harás?
¿Voy a ponerme las pilas?
¿Eso fue una pregunta?
No, voy a ponerme las pilas.
Sí.
Masturbarse de tarde es una matiné.
¿Compras la entrada o eres abonado?
¿Te masturbas?
Siento que es una pregunta capciosa.
¿Lo haces?
Senador, esperaré a mi abogado antes de responder eso.
- ¿Es para tu libro nuevo? - Para el pódcast.
Tengo que ponerme las pilas.
Bueno, no sé de qué hablamos,
pero me gusta como suena.
¿Y? ¿Lo haces?
¿Y tú?
- Sí. - Bueno, la próxima avísame,
me gustaría asistir al evento.
Tienes mi dirección de LinkedIn, ¿no?
Mastúrbate para mí.
Quiero mirarte.
- Bueno, ¿qué estás haciendo? - Me sorprendo a mí misma.
Me estás sorprendiendo mucho a mí también.
¿Lo harás conmigo?
- Solo quiero ver. - ¿Con o sin los anteojos?
¿Qué haces?
Buscaré lubricante, no tengo 30.
Pensé que buscabas tu píldora de nitroglicerina de emergencia.
¿Quieres que me masturbe o no?
Ven aquí.
Solo haz lo que haces habitualmente.
Imagina que no estoy aquí.
Carrie.
Oh, mi Carrie, te deseo.
Eso es bien de telenovela.
Mírate.
Hola, mis amores.
¿El cigarro semanal y Allegra la misma noche?
Voy por todo, nena.
¿Notas algo especial?
No. Veo los zapatos de la boda.
¿Cómo no hacerlo?
Esos zapatos azules son de otra liga.
Oye, estaba pensando que si llego temprano,
quizá podemos salir de viaje esta noche.
¿Estás de acuerdo?
Depende de cuánto me canse después de Allegra.
Bueno. Entonces, escríbeme y avísame,
y no iré beber nada cuando termine.
Bueno.
Nos vemos luego.
¿Qué?
Solo te miro.
Bueno, dile a la perra de Allegra que le mando saludos.
Por favor, póntelo, quiero que todas vayamos florales.
Quiero ponerme lo que yo quiera.
¿Cuál es el problema? Ni siquiera es voluminoso.
Rose, llegaremos tarde.
- Y es la gran noche de Lily. - No me metas en esto.
¿Por qué tardan? ¿Qué pasa?
Lo que pasa es que Rose no se pone el vestido.
Me quiero poner otra cosa.
¿No puede ponerse lo que quiera?
No, Harry. No.
Compré este Oscar de la Renta especialmente para esta noche.
Bueno. Está bien.
¿Y si me lo pongo yo?
Rose, cariño, ¿puedes ponerte el vestido?
Por favor.
Por favor. Por mí.
- Quédate con eso. - Hola.
Oye, me gusta tu atuendo.
¡Hola! Perdón por llegar tarde.
¿Qué demonios pasa con ese atuendo? Parece una pequeña Edie Beale.
Anthony, ahora no.
No frente a la Escuela de Música de Manhattan, ¿está bien?
Oigan, tengo las entradas de todos.
Qué bueno verte, estoy por aquí.
Hola, Stevo. ¡Tanto tiempo!
- ¿Qué tal? - Uso audífonos, ahora soy viejo.
No, no es así. Solo tienes 60 % de audición en un oído
y 40 % en el otro.
Sí, porque soy viejo.
Cariño, debemos llevar a Lily detrás del escenario.
- Sí, de acuerdo. - ¡Lily! Ten, las entradas.
- Brady, tus entradas. - Gracias, mamá.
Buena suerte.
- ¿Estás nerviosa? - La verdad que no.
Toqué esto como un millón de veces.
- Dios mío, quiero ser tú. Ve. - Los veo a todos adentro.
- Que disfrutes del show. - Anthony,
le di la entrada de Stanford a Carrie.
- Bueno. - Aquí la tengo.
- ¿Y dónde está tu media naranja? - Demorado.
- No sabía qué ponerse. - Claro.
Ahí llegó. Hola, guapo.
- ¿Cómo estás? - ¿Te fuiste?
- ¿Te fuiste y ya? - Ni estamos en sintonía.
- Te dije que no esperaría. - ¿Qué tipo de persona hace eso?
- Steve, ¿dejarías a Miranda? - ¿Qué?
- ¿Qué dijo? - Estuviste eligiendo el traje
durante una hora y media.
Bígaro o tostado. No tenía importancia alguna.
Entraré.
- Carrie tiene tu entrada. - Así es.
¿Te saludé con un beso?
¿Qué fue todo eso?
- Nosotros en una buena noche. - Oh, cielos.
Todos me miraban como si fuese la señora blanca
que no podía de pronunciar la palabra "negro".
De milagro nadie me filmó,
si no, ya sería un meme.
¿Y qué crees que te estaba pasando?
Creo que estaba tan preocupada por decir cosas incorrectas
en medio de toda esta atmósfera, que dije todas las cosas incorrectas.
Estoy segura de que no dijiste cosas incorrectas.
Tienes razón, quizá se me escapen nuevas mañana.
Cielos, ¿esto se está moviendo? Me estoy haciendo encima.
Bueno, no hay fila en el baño de hombres.
- Como siempre. - Al demonio, tengo 55 y debo orinar.
Damas y caballeros, el show está por comenzar.
Por favor, ubiquen sus lugares...
Es gracioso, tú no podías parar de hablar,
y mi jefa me dijo que si quiero conservar mi trabajo en el pódcast,
lo cual quiero, debo empezar a hablar
y a ser más gráfica al hablar de sexo.
Tú no eres así.
Bueno, no podemos seguir siendo las mismas, ¿no?
Sí. No, vino al lugar correcto, solo le hago guardia a mi amiga.
En cualquier momento termina. ¿Ve?
Está...
Hola.
Hola de nuevo.
Oh, sí.
Disculpe, señora.
- Oye, ¿dónde está Stanny? - En el balcón.
Te encontrará en el vestíbulo para tomar un trago luego.
Espero que tomes el cosmo con una pizca de drama.
Charlotte le dio su asiento a Rose.
¿Qué está haciendo en el balcón?
Dramatizando y acusándome de buscar chicos lindos
en un maldito recital de piano.
¿Y qué estás haciendo?
Buscando chicos lindos para mi negocio de masa madre.
Hot Fellas Bread solo no va a encontrar sus repartidores de pan.
Es cierto.
- ¿Y qué hay de él? - No disponible.
- Ese es lindo. - No disponible.
No es lindo.
Ese parece que va a matarte.
- Lindo. - ¿Quién quiere vino?
- ¿Carrie? - Claro. Me encanta el vino de bolso.
- Hola, Charlotte. - Hola.
- Miranda. - ¿Qué?
Tuve un día duro en la universidad,
y me esperan dos horas de Mozart preadolescentes.
Olvídalo.
Charlotte.
- Hola. - Hola.
Quiero que conozcas a mi suegra, Eunice Wexley.
Es un placer conocerla.
Hola. Lisa, ¿dónde me siento?
Aquí, con Herber Jr. y Gabrielle, en esta fila,
justo frente a Herbert y yo.
¿Tan atrás?
Sí.
- Dios, Miranda trajo vino. - Tuvo un día duro en la universidad.
Mi heroína.
Ten.
Dale eso a la Charlotte negra.
¿Seguro que estás bien?
- Puedo hacerlo. - Sí, puedes hacerlo.
- No, no puede. - No.
Creo que mi alma acaba de dejar mi cuerpo.
- ¿Me convidas? - ¿No quieres saber qué es?
¿Es una bebida alcohólica?
Entonces, convídame.
Gracias.
Bienvenidos a Pelotón, yo soy Allegra Blanche.
Gracias por acompañarme estos 45 minutos de pedaleo intensivo.
¡Vamos!
Dile a tu hijo que deje de hacer eso.
¿Qué?
Están besuqueándose.
Es tu turno, no puedo ser siempre la mala.
- Mamá, no nos avergonzamos. - Dile a Louisa que entendí el mensaje.
¡Arriba!
Ahora haremos un esprint. Tres, dos, uno, vamos.
Celebra tus pedales.
Subiremos tres minutos de pendiente. Tres, dos, uno...
Ahora, el esprint. Tres, dos, uno, vamos.
VIAJEMOS ESTA NOCHE.
Demonios.
Gracias.
Necesito quedarme esta noche en tu apartamento.
No volveré con ese egoísta, malvado y amargado Mussolini.
No puedo quedarme por un trago,
Big y yo viajaremos a la playa esta noche.
- Demonios. - Perdóname.
Aquí tienes la llave.
Llévala, hice una copia en nuestra última discusión.
- Bueno, buenas noches. - Buenas noches.
¡Llegué!
¿John?
¡John!
¡Dios!
¡Dios mío, John!
John, mírame.
¡John!
Cariño.
Cariño.
John.
John.
John.
John.
John.
¡Ay, Dios mío!
John.
John.
Y así fue
como Big murió.
Subtítulos: Mariana G. Benítez
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.