Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
¿Qué dijo de mí?
Que hubo un distanciamiento con tu padre que no fue culpa tuya.
Anhela reconciliarse.
No le conoces.
Ha conocido a mi hermana.
- Así es. Fue un placer. - Es encantadora.
¿No fue a su lado cuando se estaba muriendo?
Las heridas son profundas.
¿Cómo está?
Parece un poco triste, si no le importa que se lo diga.
Una galería pública es una cosa,
pero esta es la residencia privada de un caballero.
No he oído nada sobre una mina de plata.
Pues debería haberlo hecho.
Siempre estoy abierto
a oportunidades de inversión aquí o en el extranjero.
Bien.
¿Dónde diablos aprendiste a tocar así?
Lo siento, no he venido a verte desde hace tiempo.
- Padres... - Esto no es vida para él.
Tal vez, no aceptes el amor de quienes te lo ofrecen
porque eliges no hacerlo.
Belgravia: the next chapter 1x05. Traducción y sincronización: Aloys.
¿Vas a salir?
Sí, una lectura de poesía.
Pensé que podría ser divertido.
Pero te veré en la cena, espero.
Sí. Así es.
Buenos días, señor.
¿Quién era?
Solo era el señor Snowden del otro lado de la calle.
Ha perdido a su perrito y esperaba
que lo hubiéramos visto.
- Qué lástima. - Dije que lo buscaríamos.
Lo haremos.
Le pido perdón, vicario.
Antes metieron esto por debajo de la puerta.
Lo puse en el delantal y me olvidé de dárselo.
Gracias.
¿Necesita algo?
No.
Gracias.
DIEZ LIBRAS ESTA NOCHE... CALLEJÓN... CASA DE BAÑOS...
Por desgracia se vendió esa baratija de oro
que me dio quien me arruinó.
Todas las noches de invierno en mi pecho, tan fría
- yacía, como su corazón. - Dios.
Debería venir a escuchar.
Cumplí tu orden.
No, gracias.
Nos haces crecer y multiplicarnos
y nuestros tiranos nos ordenan perecer.
El niño yacía rígido como la paja helada
en el pecho blanco y frío de la mujer.
Y el párroco, en sus rasgos muertos, vio
el suyo propio ante la verdad expresada.
Se apartó del seno
cuyo corazón se rompió
aquella vez que le arropó mientras dormía.
Se apartó de los labios que ya no hablaban,
de los ojos que ya no lloraban...
Gracias.
¿Cuándo se escribió?
Creo que alrededor de 1820.
El bueno de Shelley. Sigue siendo igual de relevante.
Valiente para atacar la hipocresía en la iglesia.
Siempre son las mujeres, ¿no? Las que soportan la mayor carga.
Porque tenemos a los bebés y los hombres pueden marcharse.
El propio Shelley se marchó, me temo,
dejando a su esposa y a su hijo.
- ¿Lo hizo? - Sí.
Fue antes de conocer a Mary.
Creo que su primera esposa se ahogó en el Serpentine.
No.
- Quiero decir, ¿eso es verdad? - Me temo que sí.
Todo vuelve a lo que decíamos antes, supongo.
Las palabras son importantes.
Pero lo que realmente cuenta es lo que hacemos.
¿Ha cambiado de idea?
Sobre posar para mí.
La verdad es que me encantaría.
Me temo que no es posible.
Podría mantener el parecido al mínimo.
Piénselo.
Gracias.
Ha sido fascinante, conmovedor en muchos sentidos.
Me alegro de que viniera.
Quizás convenza a mi marido para que venga conmigo la próxima vez.
Sí.
Desde luego.
¿Cuándo podremos verla de nuevo?
No lo sé.
Tendré que organizar otro evento lo antes posible.
¿Pido un carruaje, señora?
Sí. Bajaré contigo.
¿Vender sus participaciones en la fundición?
Una parte, no todo. Necesito reunir capital.
Pero es el peor momento posible para vender.
El negocio aún tiene que demostrar su valor.
Está funcionando mejor de lo que habríamos esperado.
Pero estamos a meses, años incluso, de obtener beneficios.
¿Esto es por la mina de plata que mencionó, señor?
Creo que la marquesa de Etagnac está detrás de ello.
- ¿Qué ha oído? - Rumores, eso es todo.
Pero se lo concedo, la gente dice que es una oportunidad excepcional.
¿De qué otra forma podría reunir capital rápidamente?
¿Sabe de cuánto hablamos?
Puede vender una de las líneas de importación,
pero han sido el pilar de su familia durante 50 años.
- ¿Vender algunas tierras? - No.
La solución más rápida sería pedir prestado, señor.
Tiene muchos avales.
Nunca he pedido prestado y no empezaré ahora.
¿Quiere que me acerque a la marquesa, señor?
No.
No, ella debe acercarse a nosotros.
No me verán mendigando una oportunidad.
Y se acercará a nosotros. ¿Por qué no iba a hacerlo?
La hemos impresionado siempre,
nos hemos ganado su confianza.
Estoy de acuerdo.
Búsqueme un inversor para la fundición.
- Buenas noches. - Buenas noches.
Es de la marquesa.
Va a dar un baile.
Espero que sea el evento más glamuroso del año.
Lo espero con impaciencia.
Sí.
¿Cómo te ha ido la tarde? El...
La poesía.
Ha sido agradable.
Extremadamente interesante.
¿Dónde era?
En Bloomsbury.
¿Y qué tal tu tarde?
Bien. Productiva.
Espero embarcarme en otra aventura con la marquesa.
¿En serio?
Tiene una mina de plata que se está expandiendo rápidamente
y está buscando inversores.
No hay nada decidido todavía, pero...
- ¿Una mina de plata? - En México. En las Américas.
Suena emocionante.
Eso creo.
Deberías conquistar el mundo.
Paso a paso.
¿Estás bien?
No mucho.
¿Qué se hace cuando crees que tu señora
o tu señor
se está metiendo en problemas?
- ¿Lo está? - Tal vez.
No han sido los mismos desde aquel asunto con su hermano.
El reverendo.
No nos corresponde a nosotros decir nada, ¿verdad?
De todos modos, solo conocemos la mitad de la historia.
De cualquiera de ellos.
Dios mío...
No me gustó nada
que no vinieras a casa de los Rochester.
Lo siento.
La idea de que estabas en cualquier otro sitio
viviendo tu vida sin mí...
¿Dónde estabas?
Estaba viendo unos cuadros.
Eso es todo.
¿De verdad te retuvieron?
No estaba segura de que me quisieras allí.
Clara, si alguna vez te he hecho sentir...
No me gusta que te sientas así.
Cuando no estás, solo puedo pensar en ti.
Deberíamos volver a ver a los Rochester pronto, ¿no crees?
Para que sepan que no hay problemas entre nosotros.
Si es lo que quieres.
¿Esa es tu principal preocupación,
que nadie sospeche que tenemos problemas?
No, claro que no.
Por supuesto que no. Tú eres mi principal preocupación.
Pero seguro de que estarás de acuerdo en que es importante.
Creo que si los volvemos a ver
solo confirmarán sus sospechas.
Por favor, para.
¿Crees que todo esto es obra mía?
Creo que deberíamos esforzarnos en trazar una línea y empezar de nuevo.
¿Crees que todo esto simplemente desaparecerá?
Necesito saber que esto es el final.
¿O qué?
¿O piensa ir a la pasma?
Las opciones son todas mías, ¿no?
¿Y si hablo con las damas de la parroquia?
- ¿O envío una carta al obispo? - Lo que hacemos puede ser pecado,
pero no tiene por qué abrir la puerta a la crueldad.
Hago lo que sea necesario.
Intente vivir mi vida, vicario, y luego júzgueme.
Pero su dinero valió la pena, ¿no?
Le encantó.
Prométame que esta será la última vez.
Esta es la última vez.
Vamos.
Despacio.
Esto es agradable, ¿verdad, Peter?
- ¡Peter! - ¡Peter! ¡Peter!
¡Es maravilloso verte!
- ¡Te hemos echado de menos! - ¡Ven! ¡Ven a jugar!
¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos, Peter! ¡Vamos!
¡Vamos!
¿Cuándo fue la última vez que jugaron todos juntos?
Hace años.
Parece pequeño.
Eso cambiará, excelencia.
Los seres humanos son como flores, ¿no?
Necesitan luz solar y aire para prosperar.
¿Cree que está lo bastante bien como para venir hoy con nosotros?
Ciertamente.
Su pulso es regular, aunque un poco rápido.
Pero eso es exactamente lo que esperaría de un chico
que está a punto de hacer algo emocionante y un poco aterrador.
Es valiente.
El duque y yo estamos muy agradecidos
de que se encargue del cuidado de Peter.
Espero que sepa que me siento honrado, excelencia.
Hemos suspendido las visitas del doctor Moorcroft,
por el momento.
El duque, debo advertirle,
todavía tiene algunas reservas con respecto a su enfoque.
Eso es completamente comprensible.
Estoy seguro de que muy pronto
verán una gran mejoría en la salud de Peter.
Por supuesto, no podemos esperar milagros.
Rezo por un milagro, doctor Ellerby,
cada noche.
¡Vamos, Peter, mira!
¡Hay un escarabajo enorme!
- Gracias. - Señora.
LOS POEMAS DE SHELLEY.
DOCTOR STEPHEN ELLERBY.
POR SI DESEA RECORDAR.
Tiene visita, señora.
La marquesa de Etagnac. ¿La recibirá?
Sí. La recibiré aquí.
La marquesa de Etagnac.
- ¡Señora! - Mi querida niña.
Espero que no te moleste. Me he invitado por mi cuenta.
En absoluto. Por favor.
Veo que tienes la invitación para mi baile. Bien.
Sí. Gracias.
Iba a responder hoy.
Estaremos encantados de asistir.
Pensé que las reformas estaban terminadas
y Belgravia necesita un poco de emoción, ¿no?
¿Por qué nuestros amigos no hacen más fiestas?
Sí.
¿Y dónde está el querido Frederick?
Está fuera. Suele estarlo a esta hora.
¿Sí?
Espero que no te esté descuidando.
- Debo hablar con él. - Por favor, no lo haga.
Lo siento.
Por favor, no lo haga.
No es por nada en particular.
Entonces no lo haré.
¿Qué pasa?
Lo sé, lo sé. A veces puedo ser traviesa.
Soy así.
Pero también sé callarme cuando es necesario.
Siento que...
Frederick y yo nos distanciamos.
A veces siento que él preferiría estar en cualquier otro sitio que conmigo.
Querida niña, eres tan dulce.
Esperaba que tuvieras más tiempo
antes de que se estableciera la realidad del matrimonio.
Los hombres se cansan de nosotras tan fácilmente, tan rápido.
Para ellos hay muchísimas tentaciones.
No, no he querido decir...
De repente están fuera todo el tiempo.
Negocios, el club,
poniendo excusas para no estar con nosotras.
- Qué suerte tienen. - Estoy segura
de que solo es el trabajo lo que le absorbe.
Está extremadamente ocupado. De hecho, me habló de
la nueva aventura que planean juntos,
la mina de plata.
¿Sí?
Está tremendamente emocionado por ello.
La importación y exportación permite cierto comercio
con el continente, por supuesto, pero... ¡las Américas!
Me alegra mucho oírlo.
Y tú, querida, ¿cómo ocupas tu tiempo
mientras Frederick está trabajando?
Espero que hayas encontrado tus propias distracciones.
Vive tu vida, bella Clara.
Aprovecha las oportunidades que se te ofrecen.
Es tu vida, ¿de acuerdo?
No la de Frederick. Ni la de nadie más.
Siento mucho que Stephen no esté aquí. Está viendo pacientes.
Está bien. Y no te apartaré
de tu trabajo mucho tiempo, pero...
No estoy del todo segura de cómo decir esto.
Me preguntaba si has encontrado a tu Perdita,
porque si no, entonces...
Da la casualidad de que sí. Justo ayer.
Llego tarde.
No, cielos, no voy a dejar pasar la oportunidad de pintarla.
Eres lo que llamamos una maravilla.
Es una palabra que usa la Hermandad, los prerrafaelitas,
para una mujer que es inspiradora.
Debemos pintarla de otra forma.
No me pueden reconocer.
Es más la experiencia, que...
Sí, por supuesto.
Puedo intentar capturar su esencia
sin que sea muy obvio que es usted.
Eso es excelente. Solo tiene que decirme cuándo.
Me temo que esto es bastante serio.
Tengo motivos para creer que Nell nos ha estado engañando.
¿De qué manera?
En primer lugar, en su pretensión de ser una chica de clase trabajadora.
Tengo motivos para sospechar
que, de hecho, tiene una buena educación
y muy probablemente es de alta cuna.
- No estoy seguro de que esté... - También creo que está casada
o que es una mujer caída en desgracia.
Creo que es posible que tenga un hijo que nos está ocultando.
Y dentro de su relicario hay algo que parece pelo de bebé.
- Señorita Dunn. - Es sorprendente, lo sé.
Por favor, escúcheme.
Si la propia Nell alguna vez necesitara mi guía,
estaré a su lado.
Si ha tenido dificultades en el pasado,
por lo que anhele consuelo o apoyo,
solo tiene que pedírmelo y se lo ofreceré.
Como espero que usted también haga.
Sí. Sí, lo haría.
Es lo caritativo, lo cristiano.
- Sí, ¿verdad? - Lo es.
- Yo... - Si me disculpa.
Han estado muy hinchados últimamente.
Quizás sea el calor.
No lo sé.
Quizás debería consultar a un médico, señora.
Sí.
Y en invierno
soy mártir de los sabañones.
- ¿Qué está pasando? - Ha sido muy amable.
Está ocupándose de mis pies, querida.
No, no, no, no, no. Levántate por favor, Nell.
Pero no ha terminado.
Pero levántate, ponte de pie, por favor.
- No me importa, señorita. - No, a mí sí.
De verdad, madre, estoy segura de que Nell tiene mejores cosas que hacer
que ocuparse de tus extremidades.
Pero...
Son como una orilla lejana, querida,
y bastante inalcanzable.
Gracias.
Y haz el favor de empezar con la cena.
Sí, señorita.
Gracias.
Debes tratarla con más respeto, madre.
- Creo que sí la trato... - No, no lo haces.
Eso tiene que cambiar.
- Supongo que tú no... - No, no lo haré.
Preferiría arrancarme los dientes.
Eso no es muy agradable.
¿Has tenido un día difícil?
Supongo que echas de menos a tu hermana, ¿no?
¿Qué hermana? ¿La que ha olvidado que existimos?
Estoy segura de que la verás pronto
y sabrá exactamente qué decir.
Esperaba verla antes de irme.
¿Quiere un poco de té, señor Ross?
Tengo que continuar, me temo.
Su señoría acaba de ladrarme al oído otra vez.
Nunca está satisfecho. Ese es su problema.
Pensé que el matrimonio le hacía feliz.
Por favor. ¿Su propio matrimonio le ha hecho feliz?
Cuanto menos se diga sobre eso, mejor.
Jabón. Lavanda. Su favorito.
Solo prometa que pensará en mí
la próxima vez que esté en la bañera.
Buenos días, señora Enright.
Pensé que te gustaría saber
- que hoy he visto a la marquesa. - ¿De verdad?
- Ojalá me hubieras dicho que vendría. - No lo sabía.
Solo se presentó.
- ¿Y cómo estaba? - Muy bien.
Me las arreglé para hablar con ella sobre la mina de plata.
¿No hice bien?
¿La mina de plata?
Le dije que estabas muy emocionado con ella.
Cómo siempre has querido encontrar más oportunidades en el extranjero.
No deberías haberlo hecho.
Pensé que te estaba ayudando.
No hace mucho me pedías ayuda,
pidiéndome que hablara en tu nombre.
Por favor. Te lo agradezco, pero...
Buenos días, Nell.
- Lo siento... - No se preocupe, señorita.
¿Necesita algo?
De hecho...
tengo una confesión que hacer.
Pero quiero que sepas que solo he actuado así preocupándome por ti,
por tu bienestar.
Miré dentro de tu relicario.
Ojalá no lo hubiera hecho.
Probablemente estuvo mal por mi parte.
Pero el mechón de pelo...
Es de la cabeza de un bebé, creo.
- ¿Nell? - ¿Quiere que me vaya?
No. Eso no es lo que quiero en absoluto.
Quiero serte de ayuda.
No puede serlo.
Cielo santo. Querida. Ven, ven.
Siento haberte angustiado.
Pero creo que tengo derecho a una explicación.
¿Tienes un hijo?
Pero lo tuve.
Lily.
Se llamaba Lily.
¿Qué pasó con Lily?
Se congeló...
Por la noche...
En mis brazos...
En un portal.
Fue culpa mía.
No.
No, no creo que hubiera sido...
Pequé.
Le di la vida...
y le fallé.
¿Puedo irme, por favor?
Sí, sí. Ve y acuéstate, ve y acuéstate.
Te llevaré un poco de té.
No quiero oír que nos vas a dejar.
No importa cuáles sean las circunstancias.
Estas cosas pasan...
Imagino.
Realmente lo siento por ti.
Tiene que quitarse el corsé.
Las diosas no se sometían a corsés.
¿No puede usar su imaginación?
Se trata del fluir de la tela,
las líneas del cuerpo.
Sí, entiendo.
- ¿Puedo pasar? - Por supuesto.
Tengo que salir. Pensé en despedirme.
¿Qué opinas?
¿Afrodita, supongo?
Sí.
Espero que disfrute la experiencia, lady Trenchard.
Gracias.
Doctor Ellerby.
Gracias por el libro de poemas.
Fue un placer.
Creo que necesitará que se quede quieta.
Lo siento.
¿Has hecho de modelo para otros artistas además de Richard?
Bastante. Es mi modo de vida.
Me gustar pagar mis gastos.
Y ahora trato de ahorrar cada centavo que puedo para ella.
Quiero que tenga oportunidades que yo no tuve...
Educación.
Opciones.
Su padre podrá ayudar con eso, ¿no?
Su padre es tabernero en Shoreditch
y se estará bebiendo sus propias existencias.
No se preocupe.
Su señoría ha dicho que tiene intención de cenar
en su club otra vez esta noche, señora,
y no volverá hasta tarde.
¿En serio? Qué atento.
Lo siento, señora.
Está bien, Mawd.
Pasa un momento.
Realmente no hemos hablado desde que vine, ¿verdad?
¿Cómo estás?
Bien, gracias, señora.
¿Disfrutas de tu trabajo?
Quiero decir, ¿te parece adecuado?
¿Te tratan amablemente?
- Sí, señora. - Eso es bueno.
¿Qué esperas de la vida, Mawd?
No lo sé, señora.
No siempre serás criada, ¿verdad?
¿Te gustaría ser
ama de llaves? ¿O la doncella de una dama?
Hay que ser más inteligente que yo para eso.
Estoy segura de que eres lo bastante inteligente.
No lo soy, señora.
¿Sabes leer y escribir?
¿Quieres que te enseñe a leer?
Bueno,
me gustaría enseñarte.
Tengo tiempo...
Y unos minutos cada día.
Podríamos intentar mantenerlo entre nosotras.
Y quizá la señorita Davison.
Piénsalo.
Me gustaría.
Me gustaría, señora.
Pues empecemos mañana.
¿Qué te hace tan feliz, Mawdikins?
- ¿Tienes un trébol de cuatro hojas? - Tal vez.
¿Va a volver, señora?
¿Al estudio?
Probablemente.
Me gusta estar allí.
Pero es un mundo diferente, ¿no?
Por favor, di lo que tengas que decir.
Lo siento, señora,
pero las convenciones existen por una razón.
Y nos arriesgamos al romperlas.
Quizás estén para romperlas.
Cuestionarlas, al menos.
De lo contrario, ¿cómo progresaríamos?
¿Se trata del doctor Ellerby?
En parte.
Sí.
Hoy casi no le he visto.
Pero él la vio a usted.
Por favor, para.
Me alegra que puedas expresarme tus pensamientos,
pero tus preocupaciones son totalmente infundadas.
Gracias por recibirme, señora,
pero no es de la fundición de lo que deseo hablarle.
Creo que lady Trenchard pudo haberle dicho algo
la última vez que se vieron respecto a uno de vuestros proyectos.
Una mina de plata, y quería que supiera
que entendió mal algo que le conté.
- No quiero que... - Amigo mío,
pongamos las cartas sobre la mesa.
La única razón por la que no me he acercado a ti sobre la mina
es porque no quería avergonzarte.
Sé, mejor que nadie tal vez,
que con la fundición estás al límite.
De ninguna manera estoy al límite de mis recursos.
Tiene mi palabra al respecto, señora.
Me gustaría mucho saber más sobre la mina.
Agradecería la oportunidad de trabajar con usted nuevamente.
Ya veo. Hablaré con Nicoli.
Puede que sea demasiado tarde, pero ya veremos.
Gracias.
Pero debes prometer hacer algo por mí.
Prométeme que no te enfadarás con la querida Clara
por lo que me dijo.
¿Qué le hace pensar que me voy a enfadar?
- Espero que no haya... - Creo que es difícil para ti
que una joven tan romántica
aterrice en mitad de tu vida como un explosivo.
Siento el mayor respeto y afecto por lady Trenchard.
Frederick, esa es tu forma muy británica de decir
que la amas apasionadamente.
Sí.
Pero su comportamiento a veces te confunde.
Bueno, ella...
Es un poco más impulsiva que yo.
A las mujeres jóvenes como Clara les encanta el drama.
Debes mantenerte firme, Frederick.
Muéstrale que no te arrastrará
a sus extravagancias emocionales
y que hay que vivir la vida según tus reglas.
- No... - Es joven.
Aprenderá que tenías razón.
Ese es mi consejo, aunque no lo hayas pedido.
Y con la cinta blanca.
Es adorable.
Me pregunto si no es un poco infantil.
¿Está pensando en algo más sofisticado?
Déjeme ver.
Sí.
¿Y en este diseño, tal vez?
Creo que el rosa es más bonito para un vestido de fiesta.
Es decisión de su señoría,
por supuesto.
Lord y lady Trenchard.
¡Cielos!
Es todo un evento, sin lugar a dudas.
Tenían una alfombra roja bajando por las escaleras.
Nunca vi tantos carruajes.
Estaba guapa, ¿no? Su señoría.
Estaba radiante, Mawdie.
Cualquiera puede estar radiante con diamantes alrededor del cuello.
Vaya indirecta, señora Enright.
Su majestad imperial Napoleón III,
emperador de los franceses,
y su majestad imperial, la emperatriz Eugenia.
- ¡Cielos! - En efecto.
Uno no está acostumbrado a sentirse como el pueblo llano.
Al parecer, se espera a Disraeli.
La marquesa es una mujer extraordinaria.
Se rumorea que el emperador es otro de nuestros inversores.
La mina de plata.
Asegura que la guerra y todos los disturbios
le han dejado sin un centavo, pero, de hecho,
tiene un tesoro secreto
y se lo está confiando a madame.
Excitante, ¿no?
Lady Trenchard.
Lord Netherbury.
- Lady Netherbury. - Qué espléndida está, querida.
- Gracias y... - Se ha superado.
- Se ha superado a usted misma. - Buenas noches.
Eso es lo que yo llamo un vestido, Edith, para futuras referencias.
Solicito al menos dos bailes.
Lo ha provocado usted.
- Parece estar muy bien, duquesa. - Gracias. Lo estoy.
De hecho, no me había sentido tan feliz desde hace años.
El duque y yo hemos llegado a un acuerdo
respecto al cuidado de Peter.
Me alegra mucho oírlo.
Empiezo a tener esperanzas
sobre la posibilidad de que se quede con nosotros.
¿Y tú cómo estás, querido Frederick?
Bien, gracias.
¿Y Clara? Está impresionante esta noche.
Sí, estoy seguro de que disfruta de la atención.
¿Y por qué no debería hacerlo?
Últimamente hemos estado experimentando algunas dificultades.
Lo imaginaba.
Es aterrador.
Desearía más que nada que pudiéramos volver a como éramos.
Felices.
La idoneidad de lo que compartimos era...
Y se está escapando.
Frederick,
sé muy bien lo difícil que puede ser el matrimonio.
A veces parece una ronda interminable de malentendidos.
Pero con cariño y buena voluntad por ambas partes,
lo superareis.
Lo prometo.
Gracias. Gracias.
No te tortures.
Son amigos desde hace muchos años, ¿no?
Sí. No estaba pensando...
Pero ¿pueden un hombre y una mujer ser simplemente amigos?
¡Bailemos!
Creo que el primero es mío.
Lo es.
Llega demasiado tarde, Trenchard.
Vamos a mostrarle cómo se hace.
Señor.
Con los saludos de la señora.
Gracias.
¿Qué es eso?
Negocios.
¿Has disfrutado de la velada?
Un poco.
Quizás no tanto como tú.
¿Qué quieres decir?
Quiero decir que hay que ser consciente
del grado de atención que uno solicita.
Los hombres como Netherbury se aprovechan rápidamente si...
¿Si qué?
Pero al menos uno de nosotros debe observar el decoro.
¿Sabes a qué me recuerda esto?
Aquel artista en Italia. El boceto que hizo de mí.
¿De qué estás hablando?
¿Realmente no hemos avanzado nada?
Si busco atención,
tal vez sea porque recibo muy poca de ti.
Aunque estás encantado de prestar atención a la duquesa.
Quizás ahora entiendas lo doloroso que es que te condenen tan rápido,
- tan fácilmente. - ¿Condenarte?
¿Por qué siempre debes saltar a tales extremos?
Sinceramente, creo que no te conozco en absoluto.
Yo estoy totalmente segura de que no te conozco.
Sabes más sobre mí que cualquier alma viviente.
Ni siquiera te conoces a ti mismo.
No tienes el coraje de mirar dentro de tu propio corazón.
Ni siquiera puedes hablar con tu propio hermano.
Tenemos que hablar de esto.
No podemos fingir que todo esto se arreglará solo.
Ya se ha hablado suficiente. Dios lo sabe.
No quiero vivir mi vida así y espero que tú tampoco.
¡Quiero vivir con confianza y amor!
Yo también.
¿Ya tienes un inversor para mí?
Estoy hablando con alguien, señor, pero estas cosas llevan tiempo.
No tenemos tiempo, como puedes ver.
Debemos pedir prestado.
¿Está segura de que no puedo ir con usted, señora?
Realmente creo que debería hacerlo.
Lady Trenchard, hola.
- Lamento que sea tan pronto. - Tranquila. Llevo horas despierto.
¿Sube? Estamos a punto de tomar un café.
No, no, no, no, no...
- ¿Qué ha pasado? - ¡Le estoy perdiendo!
Le estoy perdiendo.
¿Qué has hecho?
Sincronizado por naFraC. www.addic7ed.com.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.