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Anteriormente en Ally McBeal.
Demos la bienvenida a Liza. Empieza hoy.
¿Qué?
John le ofreció un empleo y ella aceptó.
-Encantados de tenerte. -Gracias.
-La quiero. -Me gusta estar sudada.
Es un pequeño regalito sexual.
-Vamos a algún sitio a hacerlo. -Quiero desenvolverlo.
Creo que, en parte, sabes que no soy para ti.
Y, en parte, sé que no eres para mí.
¿Te imaginas...
cómo sería hacerme el amor?
-Sí. -Bien.
Ya te puedes ir.
No. No. No, no. ¿Qué? Espera. ¿Qué?
Estaría mal acostarnos juntos de verdad.
Te veo en la oficina.
No estás contando.
Sí. Vale. Vuelve a empezar.
Richard, creo que estás imaginando otra vez cómo sería estar conmigo.
Pensaba que ya habíamos superado eso.
Y lo hemos superado. Pero es que estás tan sudada.
Y yo... Es la sal. Necesito sal.
¿Si te dejo lamerme un poquito una vez
-prometes comportarte? -Sí.
Vale. Donde más sudo es aquí.
Hola, Richard.
Estás aquí. Hola, ácaro.
¿Te gustaría que sudase para ti?
No hace falta.
Richard, hay un hombre en tu oficina. Dice que es importante.
-¿Ahora? -Creo que ha dicho que era...
tu padre.
Mi...
Mierda. Se ha caído.
-¿Papá? -Hijo.
Hola.
Vale.
-Hola, papá. -Hola, hijo.
-¿Cómo está mamá? -Está bien.
Oye. Estoy... metido en un pequeño lío.
Me han... bueno, me han demandado.
-¿A ti? -Nada.
Se ocupaba mi abogado.
Pero ha resultado ser un inútil. El juicio empieza mañana.
Dice que haga un trato.
Pactar por mucho más de lo que me puedo permitir.
Es la especialidad de tu bufete.
Así que aquí estoy.
¿Y por qué te han demandado?
Acoso sexual. Me enamoré de mi secretaria.
Así que la despedí y ahora me demanda.
¿Me puedes ayudar, hijo? Esto parece muy inconstitucional.
Persecución de la alegría. Res ipsa.
Registro e incautación. Está todo ahí.
Vale. Adiós.
Tiene casi 39 ºC de fiebre.
Creo que voy a tener que
quedarme en casa con ella.
-¿Cómo estás? -Bien. Estoy bien
Quiero decir, ya sabes, por lo de Victor.
Bueno, era lo mejor, pero muchas gracias por cotillear.
No es solo cotilleo, Ally. Me importas.
-Lo sé. -Vale.
¿Necesitas algo más?
No. No, gracias. Tengo todo lo que necesito.
Vale.
¿Necesitas algo tú, Elaine?
Bueno, pues...
Esto sonará muy estúpido,
pero reestrenan A Chorus Line aquí en Boston
y luego va de gira.
Hay audiciones abiertas y he pensado...
Nunca lo lograría, claro,
pero he pensado, si no te importa, me gustaría mucho ir a la audición.
Significaría faltar esta tarde y otros días, si me llaman,
que no pasará, claro, pero... ¿puedo?
Se nota que es importante para ti.
-Lo es. -Vale. Adelante.
Gracias.
A ver, no va a pasar nunca, pero...
Gracias.
¿Le dijo que era porque la quería?
Sí. Tienes algo ahí.
-Veintinueve. Es rápida. -Papá.
Es pequeña pero fogosa.
Papá. Volvamos
-a tu secretaria. ¿Alguna vez...? -No.
Me porté correctamente con ella.
Le toqué el cuello, pero nada más.
Tenía miedo de perderme porque es tan...
La despedí. No quería hacer nada que luego lamentase.
Señor Fish, no creo que pueda despedirla
porque la quiere.
¿Y qué hago? Quiere 300 000 dólares.
Y me demanda personalmente, así que mi seguro no lo cubre.
Y tu madre. Si se llegase a enterar...
-Ya la conoces, Richard. -Sí.
Vale. Mire, ¿nos deja a Fishy y a mí un momento a solas?
Vale. "Fishy".
Déjalo. Es...
No esperaré mucho.
¿Esa cosa está pegada a tu cabeza?
¿Tú no tienes nada artificial en la cabeza?
Sí. Llama a Jacobs.
Dile que he muerto. Quiero hablar con Mathers.
¿Qué haces?
No es asunto tuyo.
Esto es un bufete.
Si empieza a parecer una discoteca sí es asunto mío.
Me presento a A Chorus Line.
¿Qué coro?
El musical. A Chorus Line.
Lo reestrenan. Hacen audiciones abiertas.
¿Qué?
Deja ya esas chorradas.
Mira, Nelle. No te he pedido opinión.
Ya lo he hablado con Ally que, como recordarás, es socia.
Y te recuerdo que tú no.
Baja la música.
Es imposible, Liza. No tiene defensa.
-Un jurado le haría pagar más. -No te estás concentrando, Richard.
-¿En qué? -Los jurados son humanos.
Al final, no siempre siguen la ley.
-Siguen esto. -Tus pechos.
Sus corazones.
Mírame, Fishy.
Mírame a los ojos.
¿Sabes por qué Dios me dio ojos grandes?
-Yo... -Fishy.
Para verme mejor. Mis ojos son como ventanas.
El jurado verá mi corazón.
Mi alma "pura como la nieve recién caída".
-Vale. -Y me harán caso.
Tu padre tiene una oportunidad.
-¿Tengo una oportunidad? -Mira por mis ventanas.
Sí.
¿La ves? ¿Tú y yo?
No.
Pero si me coges el pomo, lo podrás notar.
Qué vulgar.
Cuando vaya al tribunal a defender a tu padre, no quieres que sea vulgar.
-¿Verdad? No. -No.
Pareces un niño pequeño.
Qué adorable.
Y qué difícil decirte que no.
Trae.
Chúpate el pulgar,
niño pequeño.
Vale. Os daremos un número cuando entreguéis vuestra partitura.
Cuando digan el número, id al escenario.
La música empezará tras cinco segundos.
Hay mucha gente hoy, no perdamos el tiempo.
Si el director dice "Gracias" o "Vale" habéis terminado.
Salid por la izquierda. Ya os llamaremos
y pondremos la lista fuera.
Muchas gracias por venir y buena suerte a todos.
¿Claire? ¿Qué haces aquí?
-Elaine, hola. -¿Qué haces aquí, Claire?
Vengo a alcanzar el estrellato.
Verás, pensé que antes de morirme
estaría bien salir de mi caparazón.
La verdad es que me has ayudado. Me has inspirado.
Veintisiete. Partitura.
Gracias. Veintiocho.
-Gracias. -Bueno, si no soy yo, espero que seas tú.
Secretaria ejecutiva es una profesión
y yo me la tomo muy en serio.
¿Qué empezó a ir mal?
Bueno,
al principio solo me olía, hacía comentarios...
sobre mi perfume.
Luego empezó a tocarme, el cuello sobre todo.
Y me seguía.
Al final, me enfrenté a él y dijo que se había enamorado de mí.
Y me despidió.
¿Dijo que esa era la razón del despido?
Sí.
Lo curioso es que, a partir de los 15 años,
aprendemos qué atrae a los hombres.
Usted habrá atraído a unos cuantos, señorita Stewart.
-Es muy guapa. -Gracias,
pero no es razón para perder mi empleo.
-¿Está casada? -No. Espero estarlo algún día.
-¿Cuántas veces? -Pues una.
Eso es difícil.
La mayoría de matrimonios fracasan.
Seguro que ya lo sabe.
Fracasan porque son frágiles
y casi nadie los trata como si lo fueran.
Matrimonios, relaciones... Hay que cuidarlos, ¿no cree?
¿Tiene alguna pregunta relevante para mi clienta?
¿Cuando se case,
cree que le parecería bien
que su marido trabaje cada día con otra mujer
de la que se ha enamorado?
Una mujer hermosa, además.
No creo que esa mujer deba ser castigada por...
No, no, no. Esa no era la pregunta. Mi pregunta era:
¿querría a su marido trabajando con una mujer hermosa
de la que se estuviera enamorando?
-No, claro que no. -¿Y si él
tratase su matrimonio con respeto, lo cuidase,
sería buena idea hacer que esta mujer trabajase en otro sitio?
Pero si ella no hubiera hecho nada malo, no creo que...
Si las opciones son complacer a su secretaria o a su esposa,
¿qué debería hacer un buen marido?
He terminado.
Hay una mujer muy enfadada al fondo. ¿La conocemos?
Excelente. Es mi madre.
No.
Mira. Cariño, no pasó nada.
Te enamoraste de tu secretaria. Eso es algo, Charlie.
Pero por eso la despedí. El amor sin sexo es una experiencia vacía.
Fishismo de padre.
¿Por qué no me contaste lo de la demanda?
Sabía que te enfadarías.
¿Y si les damos privacidad?
No es buena idea.
Estoy en un tribunal por fidelidad a ti, Ellen.
Estás aquí porque te enamoraste de tu secretaria.
Papá. Tenemos que volver.
Voy a por él.
Bueno... ¿Cómo te va?
¿"Cómo te va"?
Mamá, no pasó nada entre ellos.
Sabiendo su historial, ¿a qué viene esto?
Te diré a qué viene esto.
Viene a que fue muy duro
seguir con él durante sus aventuras.
Perdí mi dignidad al quedarme con él
y lo hice por ti y por tus hermanas.
Y porque podía aferrarme a que me quería,
sin importar...
Me quería a mí.
Eso me decía a mí misma.
¿Qué me queda ahora, Richard?
No quería propasarme.
Y no quería serle infiel a mi esposa.
Así que, cuando vi que desarrollaba sentimientos,
tomé medidas preventivas.
Parafraseando su testimonio,
despedir a la señorita Stewart fue un acto de amor,
un increíble gesto de amor y compromiso con su esposa.
Esa interpretación ha sido un poco libre.
Pido disculpas.
Señor Fish, seamos justos.
Era problema suyo, no de Molly Stewart.
Usted era el que tenía sentimientos.
¿Por qué no cambiar usted de trabajo?
¿Por qué no irse usted a otro sitio?
¿Hay una razón para que tuviera que irse Molly Stewart?
Bueno, es que... es mi empresa.
Ah, claro, tiene todo el sentido del mundo. Repitan conmigo.
-Claro. -Protesto.
Señoría, me gustaría hacer algo que no es muy ortodoxo.
Quiero llamar a mi compañero como testigo.
¿Disculpe?
Bueno, es el hijo del acusado
y creo que la genética puede ser un factor aquí.
¿La genética? ¿Cómo?
Por eso quiero llamar a su hijo, para demostrarlo.
Solo será un segundo.
-Lo siento. -Hola.
¿Nos conocemos?
Estaba en la audición.
Sí. "Baile: 10; Aspecto: 3". Sí.
-Lo has hecho muy bien. -Gracias.
-Adiós. -Disculpa.
Has estado muy bien.
Lo siento. ¿Tu nombre era?
Elaine. Elaine Vassal.
Elaine. Sí. No tenías currículum ni experiencia.
Por eso no has pasado.
Así que se necesita experiencia para conseguir experiencia.
Hay poco tiempo para ensayar...
Es una audición abierta. ¿Cuántos tenían currículum?
Has visto cómo lo hago. ¿No va de eso?
Si no, la gente enviaría su prueba por fax.
-¿Es abogada? -No. Pero trabajo para una.
Ahora no tengo tiempo para esto.
-Vale. -Pero si quieres ir a cenar...
Esto va a ser un poco difícil, Richard,
porque tendrás que revelar algunos pensamientos íntimos.
Has oído a tu padre
hablar de sus problemas con la lujuria.
¿Alguna vez te ha pasado a ti?
-Bueno, a veces. -De hecho,
me dijiste que una exnovia tuya decía que te dominaba tu... ¿Qué era?
Mi palito de carne.
En concreto, la forma en la que tu padre
se obsesionó con una compañera
hasta el punto de tener que hacer algo
porque estar tan cerca y no enamorarse
era imposible.
¿Te ha ocurrido?
Sí.
¿Recientemente?
Sí.
Sé que no estás casado.
Pero si lo estuvieras, por feliz que fueras,
¿te verías
capaz de trabajar conmigo,
a veces hasta la madrugada,
y seguir siéndole fiel a tu esposa?
No.
¿Yo tendría que irme, verdad?
Sí.
Veo que lo estás pasando mal ahora.
¿Te gustaría hacer una pausa
para que puedas ir a algún sitio a tocarte el pomo?
Sí.
Eso ha sido humillante, Liza.
Intentaba demostrar predisposición genética...
¿A qué? ¿A obsesionarnos?
Tenemos que presentar a tu padre como una víctima.
-Si no... -¿Por qué has hablado de mi pomo?
Richard. Oye.
-Intentamos ganar un caso. -Papá.
Pensaba que te ibas a casa.
¿Qué pasa?
Me ha pedido el divorcio.
¿Qué?
Tu madre.
Me va a dejar.
-¿Me culpas a mí? -Sí, te culpo a ti.
A ese juego de seducción. Mi madre estaba ahí.
Seguro que imaginó que... Sí, te culpo a ti.
Richard, estamos intentando ganar un juicio.
-No puedo preocuparme de... -Pues a mí me preocupa.
Son mis padres. Yo...
Lo siento.
Tienen 60 años. ¿Qué van a hacer? ¿Morir solos?
No.
No, no. Mira. ¿Por qué no vas a hablar con tu madre?
Está claro que actúa así porque está dolida.
¿Hablas con tus padres, Richard?
Porque, si quieres, puedo hacerlo yo.
No. Hablaré yo con ella.
¿Nunca bailaste profesionalmente?
-No. -¿Ni estudiaste danza?
Alguna clase en el instituto, pero sobre todo es porque me gusta bailar.
Cada día después de clase, en mi habitación,
ponía la música y bailaba.
-Y a los 30... ¿Treinta y algo? -Treinta está bien.
A los 30 decides audicionar para una gira profesional
de uno de los musicales más importantes.
Sí.
-Y con altas expectativas. -No lo entiendes.
No tendré experiencia real, pero...
Bailo cada día,
es un sueño que tenía puesto en espera.
¿Y por qué no ir a Nueva York?
Lo he estado pensando, la verdad.
¿Pensando? Elaine, tienes 30.
Y algo.
Si vas a intentarlo, que sea pronto.
Era hoy, Miles.
Hoy lo he intentado.
Y creo que merezco una segunda audición.
He aguantado mucho en estos años, Richard.
Ya lo sabes.
Tu padre tiene una capacidad ilimitada para comportarse horriblemente.
Es un mujeriego, es...
Cuando has hablado de tu palito de carne...
Es la misma parte anatómica que ha dominado siempre a tu padre.
-Tu nombre viene de ahí. -Qué bien. Me alegra saberlo.
Como decía, siempre aguanté
porque creía que no podía amar a otra mujer.
Pero, mamá, todos tenemos tentaciones.
Lo importante es si cedes o no. ¿Qué vas a hacer? ¿Vivir sola?
¿Qué vida es esa?
¿Por qué no me lo dices tú?
No te has casado ni has vivido con nadie.
Nunca has tenido una pareja de verdad.
Dímelo tú. ¿Qué clase de vida es esa?
No te la recomiendo, mamá.
¿Sabes?
Eres igual que él y lo sabes.
Esa... Liza. Estás enamorado de ella, ¿por qué?
Es un bicho.
Es divertida.
Es inteligente y compasiva.
Me gustan generosas.
Habla tu necesidad sexual.
Cuando te miro, se me rompe el corazón,
porque siempre estarás solo.
Eres incapaz de amar de verdad y...
Ese es mi fracaso.
Amaré a alguien.
¿A quién? ¿Ling? ¿Liza? ¿Whipper?
Mira el patrón, Richard. De tal palo tal astilla.
-¡Oye! -¿Qué?
¿No me has visto?
¿Qué pasa? ¿Soy la única con ojos?
Eres tú la que me ha placado.
Déjame en paz. ¿Puedes hacer eso?
¿Por qué eres tan zorra?
¿Pero qué te pasa?
¿Qué le has dicho?
Yo no... ¿Por qué siempre es culpa mía?
Porque lo es.
-¿Te estás muriendo? -No. No es eso.
¿Qué te pasa?
Anoche salí con el director.
-¿El director...? -Del musical.
Fui a su hotel. Lo hicimos y me dijo
que me fuera porque quería madrugar.
¿Fue para que te diera el papel?
No. Me gustaba de verdad.
Así que te sientes tonta.
Me siento como una perdedora.
¿Y sabes otra cosa?
En mi audición no me entregué a fondo.
Escogí una canción sobre tetas y culos.
-Y no bailé como sé hacerlo. -¿Por qué?
No lo sé. Para tener una excusa si no lo lograba supongo.
¿Cómo se llama ese director?
¿Por qué?
Me gustaría saberlo.
¿Ha contratado a una abogada?
No. Ni siquiera sabe que he venido.
-¿Por qué estás aquí? -¿Vas a volver a llamarla?
No lo sé. ¿Por qué?
Sé lo que pensáis de las que tienen sexo
en la primera cita.
-Disculpa. -No me conoces de nada,
no creas saber lo que pienso.
Te diré que Elaine y yo lo pasamos muy bien anoche.
-Ya sabrás cómo acabó. -No vengo a discutir.
Lo siento. Me estoy repitiendo, pero... ¿Qué haces aquí?
Es una mujer extraordinaria,
con grandes esperanzas personales y profesionales.
Si no vas a volver a llamarla
o aunque sí la llames, ¿podrías al menos...?
¿Darle una segunda...?
Por lo que sé, todavía no la has visto bailar.
-No ha demostrado lo que sabe. -No quiero darle
otra oportunidad por una relación personal.
Lo entiendo. Pero si pudieras creer lo que te digo...
y dejarla repetir.
Tiene mucho talento, de verdad.
Y...
-cinco, seis, siete, ocho. -¿Por favor?
¿Qué ha dicho?
No tiene buena pinta.
¿Estás preparando el alegato final?
Sí.
Sí. Al menos intentemos ayudarle con la demanda.
Eso es lo que intento.
Sí. Es tu caso. Así que...
Richard.
¿Tus padres se quieren?
Sí, claro que sí. Se quieren mucho.
Si no, ¿por qué...?
¿Por qué lo preguntas?
Solo es curiosidad.
¿Puedes pedirle a tu madre que venga al juicio?
Es importante que el jurado se crea que lo apoya.
Vale. Sí.
¿Te veré allí?
Vale, pues...
¿Podemos hablar un momento?
¿Por qué?
-¿Qué hiciste? -No hice nada.
Me acaba de llamar Miles, dice que puedo hacer otra audición.
Luego me ha dicho que eres una buena amiga. ¿Qué has hecho?
Solo fui y le pedí que te volviera a llamar porque...
Déjalo.
Elaine.
No necesito tu caridad. Y no quiero su pena.
Solo le sugerí
que no había visto todo tu potencial...
y que tal vez debería darte otra oportunidad.
Eso no es caridad y mucho menos pena.
Mira, Elaine.
A mí me da igual.
¿Y por qué fuiste?
Porque a ti te importa.
Las oportunidades, digan lo que digan los padres,
no son ilimitadas.
Elaine.
Me das envidia.
Tú tienes la danza,
algo en lo que creer.
Yo no tengo ninguna pasión.
No hablo de un hombre. Hablo de...
Dices que no esperabas conseguirlo,
pero necesitabas saber que lo habías intentado.
Así que hazlo, Elaine. Vuelve al teatro e inténtalo.
Y esta vez,
baila de verdad.
Aquí no hay debate ninguno.
El acusado admitió en su testimonio
que el despido se debió a sus sentimientos por la demandante.
Eso es despido improcedente, damas y caballeros.
Y además de ilegal, es injusto.
Esta mujer hacía bien su trabajo.
Su comportamiento fue impecable
y la despidieron porque su jefe se sentía atraído por ella.
Olvídense de la ley.
Vayan a deliberar y hagan lo correcto.
Por una vez,
hagan lo moralmente correcto.
Estamos aquí, en parte,
porque el señor Fish se sentía atraído por la demandante.
Pero principalmente estamos aquí porque este hombre
ama profundamente a su esposa.
Estamos aquí porque mi cliente no quería poner en peligro ese amor.
Yo nunca he estado casada.
Y quizás el señor Fishy senior haya sido un esposo más que imperfecto.
¿Quién sabe?
Pero lo que sí sé es que cuando me case,
y espero hacerlo,
quiero una pareja para quien ese matrimonio sea lo primero.
¿Fue legal ese despido?
Eso es decisión suya.
¿Justo? Seguro que desde el punto de vista de la demandante no.
¿Pero fue moral? Cuando amas tanto a alguien,
ser leal a ese amor es lo más ético que puedes hacer.
Charles Fish no podía dejar la empresa.
Le pertenece.
No había otro puesto al que trasladar a la demandante.
Es muy pequeña.
Sus únicas opciones
eran seguir trabajando con una mujer
por la que empezaba a sentir algo
o priorizar su matrimonio.
Si supieran el poder del amor que siente por su esposa,
sabrían que, en realidad, no tenía opción.
Cuarenta años de matrimonio
y ella todavía lo es todo para él.
Tal vez lo que hizo esté mal ante la ley.
Pero ahí tenemos...
a un hombre de elevada moral.
Señor Foreman, ¿tiene el jurado un veredicto?
-Lo tenemos, Señoría. -¿Y cuál es?
En el caso Stewart contra Fish e Industrias Fish, fallamos
a favor de la demandante
y ordenamos al demandado pagar una indemnización de 68 000 dólares.
Miembros del jurado...
Un año de salario.
-Pueden irse. -No está mal.
Con lo que podría haber sido... Estoy encantado. Gracias, Liza.
Te has librado de esta.
A partir de ahora, como norma, contrata secretarias feas. Fishismo.
Vale. ¿Y mi divorcio?
¿Necesitaré un abogado?
Me ha conmovido su discurso.
No lo que has dicho tú.
¿Por qué he tenido que oírselo a ella?
Ellen,
todo lo que sé de expresar sentimientos
lo aprendí de Richard.
Déjalo.
Pero si eso es lo que quieres,
¿por qué no nos casamos?
-¿Cómo? -Renovemos los votos.
-¿Serías mi padrino, hijo? -Aún no ha aceptado.
Y bien... ¿Cariño?
¿Quieres casarte conmigo otra vez?
¿Por qué te perdono siempre?
¿Porque me quieres?
Tanto como yo te quiero a ti.
No me lo han dado.
Ya habían asignado ese papel.
Pero lo hice muy bien.
Y lo diste todo. Siempre te quedará eso.
-Estaba allí. -¿De verdad?
-Estuviste genial. -Gracias.
Aunque no lo hayas conseguido esta vez, llegará el día.
No me lo puedo creer.
Te debo una.
¿Me debes una? ¿Por qué?
Ese alegato era para volver a unirlos
y ganar el caso.
Bueno, doble victoria.
Triple, en realidad.
¿Cuál es la tercera?
Cuando la diga querrás pedir un taxi.
No lo entiendo.
Mi madre me acusó de algo que...
Bueno...
Esta pequeña obsesión contigo, Liza...
no es solo sexual.
Seguramente no querrás oírlo, pero...
Me estoy enamorando de ti.
He empezado a mirar a través de esas ventanas tuyas...
¡Taxi!
Sube.
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