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Anteriormente en Ally McBeal.
Demos la bienvenida a Liza.
-Empieza hoy. -Hola. Importante.
-¿Puedo jugar? -¡Mi pequeñín!
Me he tomado la libertad de contratar a otro asociado.
Wilson, hola.
¿Se ha envuelto el pene con una loncha de queso
y le ha puesto kétchup?
Nuestro psicólogo nos aconsejó probar algo poco convencional
para animar el sexo.
No tengo claro mi papel aquí, Wilson.
Poli bueno, poli malo.
-Entras, recoges los pedazos... -Vamos a hablar.
...después de que yo lo destroce.
-Eres escoria. -Quizá, pero eso no es relevante.
Donde hay peleas...
Tú solo te dejas llevar, ¿no?
...normalmente, hay pasión.
Contigo, todo está bien, bien, bien.
-¿Victor y tú peleáis? -No soy una mujer de "Que será".
-No, nunca. -¡Eh!
Bueno, es que somos nuevos.
Bueno.
-Hogar, dulce hogar. -Sí.
Seguro que también dirás eso cuando vuelvas a tu casa.
Sí.
Imagino que estarás ansioso por volver.
-¿Verdad? -¿Dónde está Maddie?
Maddie no viene hasta mañana, ¿te acuerdas?
-Hemos vuelto un día antes. -Ah, sí.
Supongo que parece que hemos estado más tiempo.
Supongo.
-Las Bermudas están sobrevaloradas. -Sí.
El Triángulo seguramente habría sido más divertido.
¿Y si dices que ha sido terrible?
No. Yo lo he pasado genial.
¿Genial?
Sí, genial. Lo siento si no lo ha sido para ti.
-Espera, no me eches la culpa. -¿Echarte qué?
Solo digo cómo lo has pasado tú.
Eso es todo. Solo tú sabes si lo has pasado genial o no.
Vete a la peluquería.
Perdona, ¿qué has dicho?
Nada.
¿Crees que invierto mucho en mi pelo?
¿Más de lo que, digamos, tú, inviertes en el tuyo?
¿Yo? Si ni siquiera me peino.
¿A quién crees que engañas?
Seguro que cada mechón tiene su propio estilista.
-¿Ya no te gusta mi pelo? -No, me encanta.
Solo demuestra que sirve echarle tiempo.
Creo que me marcho.
-Déjame abrirte la puerta. -Perdonen.
Estoy buscando a Victor Morrison.
-Me han dicho que estaría aquí. -Soy yo.
-Victor, hola. Esto es para usted. -¿Qué es?
Es una citación. Le han demandado.
Atendiendo con una sonrisa.
-¿Por qué la demanda? -No lo sé.
Le eché. Le dije que ya hablaríamos.
Si llama, dile que tengo juicio.
Buenos días a todos. Vamos a empezar.
¿Qué tal tu viaje?
-Bien. -¿Salisteis del hotel?
¿Qué hemos dicho de los comentarios sexistas?
Pareces tensa.
-¿Estás tensa? -No, Liza. Estoy bien.
Conozco algunas técnicas relajantes.
De hecho, son secretas.
Gracias, Liza, pero...
Esto es una reunión de equipo.
No es un foro para hablar de nuestra vida o nuestros problemas.
Solo estamos hablando de los tuyos.
Wilson, todavía no nos conocemos mucho, ¿verdad?
Yo no tengo vida privada.
-Pobre Richard. -Bueno...
¿Quieres ver cómo me ducho?
-Yo... -¡Basta! Eso es...
Ally, Victor está en tu despacho.
¿No le has dicho que estaba en un juicio?
No. Se me ha olvidado.
¿Debería decirle eso ahora?
Para una instrucción que te doy.
-¿Vacaciones mejorables? -Da igual.
-¿Cómo de malas? -Déjalo.
¿Te gusta mi pelo?
-Pues... -¡Hasta una sonrisa!
¿Qué te has hecho exactamente?
Cielo, lo de las Bermudas ha sido terrible.
Quiero admitirlo y seguir adelante.
Vale.
Fue una mierda.
-Fue lo peor. -¿Por qué?
A algunas parejas se les da mal.
Pero quizá sea solo porque
ha sido nuestra primera vez fuera, ya sabes, sin Maddie.
¿Y eso no te preocupa como pareja?
No.
¿Necesito otro abogado?
No. Yo me encargo.
¿De qué va esto siquiera?
Sheila Hunt es la dueña de una galería de arte
que vendía mis cuadros.
Y dice que le debo más obras de las que hice.
-Lo cual no es cierto. -¿Eres artista?
Sí. Bueno, es un hobby.
¿Hay algo más que deba saber?
La dueña de la galería es mi exnovia.
Exnovia.
¿Richard?
Richard, no quiero meterme donde no me llaman, pero ¿estás bien?
Claro, ¿por qué no?
Es solo que últimamente...
has estado... bueno, trabajando.
No es propio de ti.
¿Estás manteniéndote ocupado?
A lo mejor un poquito.
Voy a contarte algo sobre mí
que no mucha gente sabe.
Cuando nací, al contrario que otras mujeres,
el todopoderoso me dio un pequeño...
un sintonizador.
¿Un sintonizador?
-Un sintonizador sexual. -Vaya.
Es como un barómetro interno.
Y... vibra durante la excitación.
Eso es...
¿Tienes un sintonizador que vibra?
Ocasionalmente, a veces...
Siento que, ahora mismo, tu sintonizador vibra por mí.
Bueno...
-¿Entre nosotros? -Por supuesto.
Liza... la deseo.
¿Liza? Ella...
¡Es horrible!
Lo siento. Es horrible.
No puedo evitar pensar que bajo esa fachada dura
es... sucia.
Es incluso más pícara, más atractiva,
más deliciosa que Ling.
Y Ling era increíble.
¿Estás romantizando a la atractiva Ling, Richard?
Es lo que hacemos.
Pero tengo razón sobre Liza. Es un pequeño regalo sexual
y yo solo quiero abrirlo.
Barry, no pensaba que le vería tan pronto.
Mire, creo que es una víbora, ¿vale?
Necesito una víbora.
-¿Cuál es el problema? -Mi novia.
Mi exnovia.
Nos grabé una noche. Pensé que sería divertido verlo.
¿Queso? ¿Pepinillos?
No. Dejé fuera los accesorios, no es eso.
El problema es que ella tiene una copia de la cinta
y amenaza con enseñársela a mis compañeros
si no le pago 25 000 dólares.
Y la cinta muestra...
Solo hacemos el amor y esas cosas.
Hago algunos sonidos raros de los que no era consciente entonces.
Soy vicepresidente. Esto podría hacerme mucho daño.
¿Podría ayudarme?
Esto son pinturas de mujeres desnudas.
Son desnudos abstractos.
Entonces ¿pintas mujeres desnudas?
Sí.
Y estas mujeres
¿simplemente vienen aquí y se quitan la ropa para ti?
Bueno, Ally, son modelos.
¿Y cómo es que nunca me has dicho que eras pintor?
No lo sé. Supongo que nunca ha salido el tema.
¿Cómo? ¿Que nunca ha salido?
Hemos pasado cinco días solos.
Y muchas veces hemos tenido que inventarnos de qué hablar.
Me cuesta creer que no dijeras "eh, por cierto, pinto".
¿Es que creías que me molestaría
que mirases a mujeres desnudas, perfectas
que se te insinúan?
-Porque no me molesta. -No es por eso.
-¿Lo hacen? -¿El qué?
Las chicas desnudas y perfectas,
-¿se te insinúan? -Ally, venga.
Creo que es raro que nunca me hayas dicho esto.
Y no creo que sea raro pensarlo.
Pregunta a cualquiera.
Pregúntale a las chicas desnudas perfectas.
¿Saben siquiera que existo?
Hay una razón por la que nunca te he dicho que pinto.
Por tu cumpleaños, he estado pintando un cuadro abstracto de ti.
Ah, pues...
¿Puedo verlo?
-¿Antes de tu cumpleaños? -Sí.
Vale.
¿Ese es?
-Adelante. -Vale.
Victor, es...
-Precioso. -¿Te gusta?
¿Que si me gusta? Me encanta.
Es... Dios mío.
Madre mía. Ese es mi ojo.
Y...
Ese es mi brazo.
-Ese es mi pie. -Sí.
¿Qué es esto?
Un cachete. El otro está aquí.
¿Y qué es esto que tiene?
Estas líneas.
Es...
Es celulitis. Me has puesto celulitis.
No, es solo textura.
¿Textura? No, no. La celulitis no es textura.
-Mira, es... -No, no, no. No tengo piel de naranja.
-¿Ally? -Has ensuciado mi imagen.
No, pero pienso que la celulitis da carácter.
Mi culo tiene un montón de carácter.
Lo que no tiene es esto.
Llegas un poco pronto.
Para lo demás, en el momento perfecto.
Maddie ha llamado. Te ve en casa.
¿Algo más?
Tres mensajes de Victor: que adora tu culo.
-Ay, no. -Yo también.
-¿Sabemos si es hetero? -No, pero es mona.
Sí, sí que lo es.
La declaración con la dueña de la galería es a las 3:00.
-Espera. ¿Hoy? -Dijiste que cuanto antes.
Apenas he leído la demanda. ¿Y esto qué es?
De Victor, también en apreciación de tu culo.
¿Debe estar para la declaración?
Son preciosas.
Sí, Elaine. Debe estar aquí.
De hecho, querría que viniese a... ¿disculpa?
Cuando un hombre da flores a una mujer
pasa como con el chocolate.
Dulces para la más dulce.
He olfateado un poco. Hueles muy bien.
-¿Y si le pides salir? -No es tan fácil.
Primero, soy un socio sénior.
Pueden demandarme por ligar con asociadas.
Sí. Parece indefensa, ¿verdad, Richard?
Y, segundo, pueden pasar dos cosas.
Si dice que no, me destrozaría.
Si dice que sí, francamente, con Liza, no sé si podría con el sí.
-¿Por qué? -Soy adicto a chicas como esa.
-Estaría pillado. -Ya lo estás.
-No, no lo estoy. -¿Richard?
Corretta.
Lo siento. ¿Eras Thor?
-Raymond. -Eso.
-Voy a entrenar. -¿En un baño?
¿Nunca lo has hecho en un baño, Thor?
Es solo que... Está un poco apretado, ¿no?
John me cedió su agujero.
Richard, quizá quieras secarte la baba.
¿Qué es lo más sexy en una mujer?
-¿Yo? -No. Tú no. Yo no.
Tampoco ropa.
-Sudor. -¿Sudor?
Está ahí, Raymond. A punto de entrenar.
Estará sudando.
-¿Por qué no te unes, Richard? -No podría soportarlo.
-Es chantaje. -No es chantaje.
Es una grabación muy emocionante.
Y mi clienta tiene ganas de compartirla con sus compañeros.
A cambio de renunciar a esta emoción, acepta 25 000 dólares.
Podemos ir a la policía, Sr. Spaner.
Vamos, Srta. Porter, podríamos venderlo en eBay.
Estamos ofreciéndole a su cliente una oferta especial.
-¿Duermes por las noches? -Tú nos grabaste, Barry.
-Para celebrar nuestro amor. -Ya.
Dos semanas antes de que me dejaras por otra.
Miren, mi clienta ha hecho una oferta muy justa.
Son 25 000 por 13 minutos de grabación
por los que creo que las teles de pago pagarían el doble.
Tienen hasta mañana al final de la jornada para decidirse.
Vamos, Sandra.
No tienes honor.
Por favor, no quiero verlo.
¿Alguna idea, Nelle?
Nos tienen pillados.
¿No puedes hacer nada?
No a menos que seamos peores que ellos.
Ella intentaba hacerme famoso y yo no quería.
-Yo solo quería pintar. -Continúa.
Parecía importarle más a ella que a mí porque...
¿Porque erais novios?
Los novios suelen preocuparse el uno por el otro, ¿sabes?
Continúa, por favor.
Los ojos en blanco. ¿He dicho algo malo?
Obviamente, sigues enfadada.
No, agua pasada. Ahora estamos con el caso. Sigue.
Ally, no te lo tomes así.
Victor, déjame darte un consejito, ¿vale?
La textura es algo personal.
Imaginemos, si quieres,
que alguien viese un defecto en tu pelo, digamos.
Deja el pelo, ¿vale?
Pinté el cuadro antes de verte el culo.
Exacto. ¿Por qué celulitis?
¿Porque tengo una pequita en la cara
cuando me canso?
-¿Una pequita? -¿Haces ejercicio para el pelo?
Ally, he visto tu culo. Es de primera categoría, ¿vale?
Pues claro.
También es de primera categoría en vaqueros, Victor.
No tienes que verme desnuda para...
-Vale, dejémoslo. -Buena idea.
¿Entregaste los cuadros o no?
Entregué todos los que prometí según el contrato, sí.
Pero creo que está más enfadada porque me perdió como...
-Novio. -Sí.
¿La pintaste alguna vez?
Igual no es buena idea que seas mi abogada.
No, no. Estoy bien. No tienes que preocuparte por mí.
-Vale. -Vale.
-Richard. -¿Qué?
-Claire, no me asustes así. -No puedo evitarlo.
Siempre ha sido un problema poder camuflarme con el fondo.
-Nadie me ve llegar. -¿Puedo ayudarte?
No soy muy fan de esa fresca maliciosa.
Pero soy defensora del amor.
¿Tu corazón te habla, Richard, cuando ves a Liza?
Sí. Mi corazón y mi sintonizador gritan.
-Entonces ve hacia ella. -Claire.
Sé cuándo alguien es demasiado para mí.
¿Has leído alguna vez Cyrano de Bergerac?
No, pero he visto Roxanne. ¿Por?
Yo puedo ser tu Cyrano.
Sé cómo presionar los botoncitos.
La tendré comiendo de tu manita.
Asumiendo que puedas mantener las manos alejadas de tu destino.
¿Sabes, Claire...?
Richard, hola. ¿Es que no tenemos duchas en la oficina?
Porque estoy sudada.
Parece que venga de una cita o algo.
Un poco.
Me gusta estar sudada.
Es una sensación como de humedad tropical.
Sí. Sí.
Sí.
Creo que has llevado eso muy bien.
Vale, necesito ayuda.
Pequeña cosa sudorosa.
La realidad es que el contrato pedía
que entregase ocho cuadros durante 2001.
Entregó tres.
El contrato dice que tenía que entregar hasta ocho cuadros.
No había un mínimo.
Los tres años anteriores pintó entre 12 y 15.
No actuó de buena fe y él lo sabe.
¿Buena fe? ¿Hablamos de buena fe profesionalmente?
Esto no tiene nada que ver con nuestra relación amorosa.
Señorita Hunt,
le recuerdo que está bajo juramento.
Mire, en todo caso, nuestra relación fue una traba.
No habría tenido tiempo de pintar nada
de haber hecho el amor cuando quería.
Protesto.
Quiero cambiar eso. Poco receptiva.
¿Eso le dijo? ¿Que era poco receptiva?
-Sheila. -Victor.
Su cliente tiene un problema, abogada.
Pregúntele sobre su pequeño fetiche.
-Sheila. -¡Victor!
¿Qué fetiche?
Digamos que su cliente es un hombre de culos.
-Sheila. -¡Victor!
-Es irrelevante. -Yo soy la que hace las preguntas.
¿Hombre de culos?
Los pinta, los estudia,
y, durante el sexo, le gusta mordisquearlos.
-Sheila. -Victor.
-Ally. -¿Mordisquearlos?
Sí. Y una de las razones por las que cortó conmigo
es porque mis nalgas eran demasiado convencionales.
Le gusta que los culos de sus novias sean ligeramente asimétricos.
-¿Asimétricos? -Ya vale.
-Cierra el caso y ya está. -¿Qué?
No voy a hablar de fetiches.
-Dile cuánto te gusta la celulitis. -Sheila.
-Dice que le da carácter al culo. -Me largo.
No, siéntate. Siéntate.
Vale, vamos a seguir.
Vale, el culo... el contrato no pedía un mínimo.
Pero sí buena fe.
Y simplemente dejó de pintar.
Me dio tres obras y luego se fue.
No llamó. No me devolvió las llamadas.
Simplemente se fue. Eso es mala fe.
Aceptó por el sexo.
Y cuando recorté en sexo, se fue.
Fue porque te estabas enamorando.
-¿Por eso dejaste de pintar? -Sí.
Ahí lo tiene. Acaba de admitir que dejó de pintar.
Rompió el contrato.
¿Cuántas veces necesitas verlo, Wilson?
¿Representabas a unos de efectos especiales?
-Sí, ¿por qué? -Tengo una idea.
Intuyo que es malvada.
¿No son las mejores?
-¿Qué hago? -Ponme en contacto con tu cliente.
Luego metamos aquí al Sr. Spaner y a la adorable Sandy para otra reunión.
¿Escoria?
De la buena.
No sé si esto va a funcionar.
El bar es el sitio perfecto para que esto funcione, Richard.
Hay tanto ruido allí, que ella no me escuchará.
Sí, y con cómo te camuflas con el fondo...
¡Probando!
¿Demasiado alto?
¡Dios! Tienes que hablar bajito, Claire.
Sí, claro. Vamos a ser un equipo, Richard.
Yo seré la que hable bajito
y tú el que lleve el palo gordo.
¡Prep...!
Vamos, venga.
Va a ser agradable.
¡Probando!
Te copio. Te copio.
¿Cómo que "puaj"?
-Unos 16 centímetros. -¿Qué?
Y la izquierda está más musculada.
Bueno, eso es porque golpeaba con el pie izquierdo.
-Mide el derecho otra vez. -Ally, ¡se ven iguales!
Maddie, ¿puedes...?
-Hola. -¿Qué hacéis?
Nada, es que me voy a comprar ropa
y quería medir. Puedes llamar.
Lo siento. ¿Podemos hablar un momento?
¿Abajo?
Y tu lado izquierdo está un poco más alto.
¡Déjalo!
-Pasa. -No. No, no. Olvídate.
No vas a volver a caminar detrás de mí en la vida, Victor.
-Bien. -¿Bien? De bien nada.
Tu caso no va bien.
¿Qué?
Has admitido que dejaste de pintar.
No había un mínimo.
Pero sí buena fe para producir.
Y paraste porque estaba enamorada de ti.
-¿Tú estabas enamorado de ella? -No. Ese era el problema.
¿Qué, demasiado simétrica?
Ya empezamos.
¿No tenía un culo asimétrico y celulítico como el mío?
-Ally. -Los hombres miran esto.
Ya lo creo.
Está firme, maduro, y liso como un cristal.
-Deja que lo agarre. -No, ¿sabes qué?
No te rías. No es buen momento para que te rías.
No llevo bien las risas cuando estoy enfadada.
¿Y eso de tener sexo con ella todo el rato?
Te costó tres meses besarme.
Y no puedes coger un pincel porque no puedes pensar en tu...
-¡Ally! -Incluso en las Bermudas,
no fuiste lo que yo llamaría voraz.
Mordisqueo, ¿vale?
Venga. Lo siento.
El sexo fue respetuoso.
Fue totalmente respetuoso.
¿Cuántas parejas van al Caribe a ser respetuosas?
¿Y por qué?
No es que estuviésemos genial hablando.
-No dijiste ni papa. -Ni pío.
Nos bañamos.
Y lo mejor de la charla fue pedir comida.
Y luego volvimos al hotel y tuvimos un sexo respetuoso y cortés.
Y ni siquiera me mordiste.
Y te estás riendo de mí por dentro otra vez.
No. Esta vez me rio de ti por fuera.
Ally, cielo, lo siento si el sexo fue demasiado respetuoso.
Lo siento si apenas dije ni papa.
Pero te prometo
que la próxima vez te morderé.
Te odio mucho.
No estoy contento. Pensaba que esto sería para una oferta.
Es una oferta.
Ofrezco a la simpática Sandy la opción de dejar esto y decir que lo siente.
Vamos.
Esperen. Parece que ha salido a la luz otra cinta.
¿Qué otra cinta?
Sandy, ha sido una chica ocupada, ¿verdad?
¿De qué habla?
Podría decírselo, pero una imagen vale más que... ¿cuántas palabras?
Solían ser mil, pero esto podría aumentar algunas.
-¿Quieren verlo? -Yo sí.
Ahí la tienen, sobre Barry, pero...
Pero eso ya lo habíamos visto.
¿Qué?
-Esa no soy yo. -Claro que lo es.
Esa es usted.
-Qué bien que esté encima. -Esto es un truco.
Han hecho algo. Esto es fotografía trucada.
Por Dios, no tenemos por qué ver eso.
La oferta es que si su oficina les ve a Barry y a usted,
la oficina le ve a usted y a los otros, incluso Clementine.
¡Esto es un fraude absoluto!
Barry está loco por compartirla.
A cambio de renunciar a su emoción,
debe dejar la extorsión.
Mi cinta es real. Esa es falsa.
Da igual lo que sea, va a ser lo más en eBay.
-Hola, Richard. -¡Hola!
-¿Echando horas extra? -Bueno...
Estaba escribiendo mi libro.
-Trabajaba en mi libro. -¿Estás escribiendo un libro?
-Sí. El arte perdido de la conversación. -¿En serio?
¿La gente habla menos o con menos arte?
Solo esa contestación
ya me dice que tú no has perdido el arte.
Incluso una conversadora como tú...
probablemente recurre al lenguaje corporal bastante a menudo
con una caricia, una sonrisa, una risa coqueta.
En eso se centra mi libro,
en la tendencia de hombres y mujeres a recurrir a lo físico.
-Déjame preguntarte... -...y sé sincera.
¿Cuando hablas con un hombre a solas por primera vez...
-te preguntas... -..."¿lo haría?".
-¿No es lo natural? -Lo es.
Pero supón que la repuesta es que sí.
¿Permea eso en la conversación?
¿Cómo podría no permear?
-Por ejemplo, cuando te miro... -...no puedo evitar...
-...querer... -...avivar tus llamas...
-con mi pequeño atizador. -¿De verdad?
Sí, pero como jamás diría eso,
busco de manera innata cómo comunicarlo de forma física.
Te dejaré leer el libro algún día.
No tengo problema con decirlo.
Si quisiera acostarme contigo, simplemente diría "Oye, Richard,
vamos a algún sitio a hacerlo".
-¡Por Dios! Menuda... -...furcia.
¿Qué me has llamado?
Perdona, Richard.
Me ha puesto nerviosa esa zorrilla.
Te propongo un trato, Richard.
Cada hombre para el que he trabajado se pregunta cómo sería.
Y eso se entromete en lo profesional.
Es muy molesto.
Quizá deberíamos hacerlo una vez,
satisfacer tu curiosidad,
acabar con ello y seguir adelante.
Yo...
Pusimos mucha presión en esas vacaciones
porque queríamos que fuesen mágicas.
Quizá lo queríamos demasiado.
Respecto al cuadro, lo siento.
Creo que eres una mujer increíblemente guapa.
Ojalá la obra hubiera capturado mi amor por ti.
Respecto a Sheila, era solo algo físico.
Siempre me fascina...
cómo los hombres pueden tener...
relaciones puramente físicas.
Ella me importaba.
Quizá por eso la dejé como lo hice.
¿Perdona?
Podía ver que estaba enamorándose.
Y me importaba, pero no estaba enamorado.
Me di cuenta de que irme la destrozaría,
así que me fui.
Sin explicación. Simplemente me fui.
¿Por qué?
Creo que quería que me odiase.
La ira es mejor que un corazón roto.
Es más fácil de superar.
Y si cree que soy un imbécil, amortigua la pérdida.
-Eso es lo que hizo. -¿Perdón?
Por eso lo hizo. Quería que le odiase.
-¿Quién? -Larry.
Nunca supe por qué...
Pero es eso.
Él quería que me enfadase.
Genial. Hablemos de Larry.
-¿Adónde ha ido? -No lo sé.
Se ha ido justo después de decir la palabra con "L".
-¿Larry? -Sí.
Cuando empieces a salir con gente,
y pases tiempo con tu novio,
intenta minimizar el tiempo que te obsesionas con el novio antiguo.
Intentaré acordarme.
-¿Va a volver? -¿Larry?
Victor.
No lo sé.
No suelen volver conmigo.
Pasa, Richard.
Tienes un piso muy bonito, Liza.
-Gracias. -El arte es muy...
¿Pop?
Lo sé, me gusta el pop.
La música pop, Popeye.
Mary Poppins.
"Cuando haces 'pop'"...
¿Era eso, señor Fish?
Olvídalo.
-Estás rígido de miedo. -Liza, yo...
Suelo ser el que maneja los hilos. No suelo...
-Te vuelvo loco, ¿verdad? -Sí.
-Y solo puedes pensar en... -Sí.
Richard, soy muy seria con mi carrera.
-Si acabo con tu curiosidad... -Sí.
¿...crees que podrás verme como abogada?
Lo intentaré. Lo prometo.
Vamos.
¿Y ya está? ¿Los retiró?
-Los retiró. -Creo que se acobardó.
-¿Y no tengo que pagarle? -Ni un céntimo.
-Pero tiene que pagarnos a nosotros. -Con gusto.
Quiero que sepan, porque no suelo hacer cumplidos...
que son la mayor escoria
y lo más repugnante que he visto nunca.
Gracias.
Ponen el listón muy bajo, pero ustedes llegan y reptan por debajo.
-Eso intentamos. -Gracias. Muchas gracias.
Somos buenos.
Sí que lo somos.
Bueno, aquí estamos.
¿Qué es esto?
A veces, cuando vuelvo del trabajo, me gusta zambullirme en la cama.
Y salto de verdad, solía competir.
Así que tienes un trampolín en tu...
¿Qué quieres hacer primero?
Prácticamente me prometiste que podía verte ducharte.
Richard.
-Has vuelto. -Sí.
Te he traído una cosa.
¿Qué es esto?
Un billete para Detroit. Para uno.
¿Disculpa?
Creo que debes ir a ver a ese tío, Larry.
Lo que haya... no lo sé.
Pero tenéis que arreglar las cosas y seguir.
-¿Crees que tengo que ir arreglar algo? -Sí.
Las cosas están arregladas, Victor.
-Se acabó. -No lo creo. No para ti.
¿Porque pienso en él a veces?
-Ally, piensas en él constantemente. -Vale.
¿Entonces has ido al aeropuerto y me has comprado un billete?
Sí, creo que deberías ir. Yo me quedaré aquí con Maddie.
¿Sabes? Todavía me gustan los hombres
incluso aunque algunos me hayan hecho cosas malas.
Pero esto se lleva la palma. Esto es lo más arrogante y ofensivo...
Tu vuelo es a las 9:00.
¿Qué te da derecho a...?
-No lo has superado. -Aunque así fuera,
no te da derecho a mandarme a Detroit.
Si pasa algo entre Larry y yo,
sigue siendo entre Larry y yo.
¿No crees que tengo algo que ver?
-No. -¿No?
No. No tanto como yo.
No hasta el punto de darte derecho
a comprarme un vuelo.
Estoy intentando ser paciente.
¡Me da igual!
¡Me estás perdiendo! ¿Vale?
Es hora de que arregles tu desorden y sigas con tu vida.
Por favor. Piénsalo.
Vale. Vale, Victor. No quiero estar con Larry.
No le quiero a él, y elijo no estar con él.
Y en cuanto a si voy a perderte o no,
creo que has tentado a la suerte seriamente.
-Esto no es un juego. -No.
Mi desastre es mi vida. Elijo vivirla así.
No quiero ir en ningún avión.
Quédate el billete. Buenas noches.
¿Segura de que quieres esto?
Sí.
Por una vez, estoy muy segura.
Apareces en la puerta como un conserje.
Y luego vas y te haces director.
Y si algo sé sobre mí,
es que no llevo bien que me controlen.
Tu pasado te controla.
-¿Eso es lo que piensas? -Sí.
Bueno, ¿sabes qué? Ya no importa lo que pienses, Victor.
Puedes venir y despedirte de Maddie mañana.
-¿Te ha gustado? -Ha sido increíble.
No, Richard. Eso ha sido creíble.
Si quieres algo increíble, túmbate en esa cama.
-¿Qué? -Tú haz lo que te digo.
-Túmbate, venga. -Bueno...
Voy a enseñarte qué es increíble.
¿Qué haces?
Tú túmbate. Es importante que no te muevas.
Eso parece peligroso.
¿No es eso lo que te gusta de mí, que soy un poco peligrosa?
Sí, pero la idea de ser hospitalizado...
Tú quédate quieto. Te prometo que no te haré daño.
-Solo... -Quieto, Richard.
Muy, muy quieto.
Estaré como... sí.
Eso sería un diez perfecto, incluso del juez francés.
Creo que un seis es perfecto, pero...
Ahora, Richard, sé sincero, muy sincero.
¿Puedes imaginarte cómo sería hacerme el amor?
Sí.
¿Puedes sentirlo?
-¿Lo sabes si quiera? -Sí.
Bien.
Curiosidad satisfecha. Ahora puedes irte.
No, no, no. Espera, ¿qué?
Estaría mal que nos acostásemos de verdad.
No soy una fresca.
-Yo... -Te veo en la oficina.
Yo...
¿Adónde me mandas ahora?
Lo siento. Estaba dolida.
Lo sé. Yo también.
Siento mucho haberte llamado controlador.
-No lo pienso, pero... -¿Pero?
Victor, hay una razón...
por la que costó dos meses estar juntos, bajo el mismo techo.
Y hay una razón para las vacaciones horribles.
Y hay una razón por la que no ardemos sexualmente.
Y hay una razón por la que yo ni sabía que eras pintor.
Y hay una razón por la que probablemente nos estoy saboteando.
Yo...
Creo que tú sabes que yo no soy la persona adecuada.
Y yo sé que tú no eres la persona adecuada para mí.
Podemos salir y divertirnos...
y decir: "¡qué narices!",
pero no creo que ninguno de los dos seamos muy buenos en eso.
¿Sabes? Me veía casándome contigo.
Y yo me veía casándome contigo.
Pero puedes...
¿Nos imaginas casados de verdad?
Creo...
Creo que seguramente lo mejor sea que nos demos un tiempo solo para...
para ver si...
Sí. Darnos un tiempo será lo mejor.
Solo para...
-Solo para ver... -Sí.
Pero podemos hablar mientras tanto, ¿no?
Porque voy a llamarte.
Vale.
Adiós.
Adiós.
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