All language subtitles for Ally.McBeal.S05E16.2001.Disney+.WEB-DL.1080p.H264.AAC-HDCTV_track10_[spa]

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Original subtitles

Anteriormente, en Ally McBeal...

Me manda el banco. Una avería eléctrica. Quieren que lo ponga todo en regla.

-¿Eres Allison McBeal? -Sí.

-Soy tu hija. -¿Es mi hija biológica?

Parece que sí.

-Estamos avergonzados... -¿Avergonzados?

Soy madre.

-John se ha ido otra vez. -¡Por favor!

-¿Dónde está ahora? -México.

-Va a dejar el bufete. -¿Cómo?

No del todo, pero es Bizcochito a tiempo parcial.

¿Cómo se va a llamar el bufete?

¿Fish y...

y McBeal?

-Están hablando de morrear. -¡No! ¡No quiero que hablen de eso!

-Ally... -Hazme una demostración con él.

-Victor es mono. -Victor y yo no encajamos, Maddie.

-¿Por qué? -Venimos de mundos muy distintos.

Y hace falta mucho más para que dos personas sean pareja

que tener ganas de echar un buen...

¡Hola! Soy Claire Otoms.

Me dicen que fue despedida por...

Acoso sexual.

Es una depredadora, señoría. Un peligro sexual.

Estás acabando con este sitio.

-Bueno... -Hay que echar a alguien.

Uno al menos. O dos.

-Contratada. -¿Qué?

Digo que te estoy ofreciendo trabajo.

Te pones a despedir gente y ahora quieres contratar.

Un asociado con transferibles. Glenn se llevó clientes.

Necesitamos a alguien que traiga otros. Se lo he ofrecido a Raymond Millbury.

-¿Qué te pasa? -Despedido.

-¿Qué? -Coge la llave inglesa y vete.

Toma el cheque, pedazo de mierda.

Y pensar que venía a invitarte a salir...

-Como si me interesara. -¡Vete a la mierda!

-¿Ya está? -No. Te invito a salir igual.

-¿Por qué? -Porque me gustas, Victor.

Y puedes venir a buscarme en tu...

en tu camioneta.

Victor.

Ya no aguanto más, Ally. Ya basta.

Vamos a hacerlo.

Entonces, me desperté y había sido solo un sueño.

Los sueños no suelen confundirme,

pero este era... era tan...

El problema, Claire,

es que no tengo el control otra vez.

Normalmente, controlo mis fantasías, puedo manipular mi inconsciente,

pero, ahora, no dejan de aparecer cuando yo no quiero y...

Que vamos a salir por tercera vez.

La cita del sexo.

¿De qué tienes miedo?

-¿Ally? -Sí. Sí.

¿De qué tienes miedo?

Pues, creo que tengo...

miedo de que sea totalmente fantástico.

Y, aunque Victor me gusta...

que me gusta, me gusta, me gusta...

pues no...

no me quiero enamorar de él.

¿Y crees que, si le dejas entrar en tu pequeño templo,

buceará hasta lo más profundo de tu corazón?

Tienes...

una facilidad de palabra especial, Claire.

Ay, Ally...

No quiero ir de adivina. Ni siquiera de clarividente.

Pero, al mirarte, veo a una mujer tierna y también vulnerable.

Luego,

cuando te oigo hablar de tus miedos e inquietudes,

veo a una mocosa elitista

que no soporta la idea de salir con un fontanero.

Supéralo, Ally McBeal.

Ese hombre se gana la vida remendando cañerías.

¿Por qué no dejas que les eche un vistacito a las tuyas?

Siguiente: Richardson contra Comunicaciones Price.

-¿Qué es? -Es mío.

Holly Richardson, despedida por no ir a un curso de Tías Abusonas. Demandamos.

-¿Tías Abusonas? -Es real.

Un programa de feminización.

Cada vez más empresas obligan a sus ejecutivas a asistir.

-Tiene que ser una broma. -Ojalá.

Hay algo peor. Sé quién es la defensa.

Acaban de sustituir a Jack Mitchell por Liza Bump.

¿Bump? ¿Se apellida Bump?

La que llaman Lolita.

-Te vas a enfrentar a Lolita. -¿De qué me hablas?

-Yo he oído hablar de ella. -Y yo.

-¿Y quién es? -Tiene 21 años. Pequeñita.

Parece la cosa más inocente del mundo. Es implacable.

Se fundió el instituto en dos años. Y la universidad.

Ahora, funde a cualquiera que se enfrente a ella... como mantequilla.

Pues a mí no. En este caso, no.

Bien. Siguiente punto, Ally. Contrataciones.

Ah, sí. Tengo reuniones con candidatos entre hoy y mañana

y haré una oferta a finales de esta semana.

Perfecto. Mucha suerte esta noche.

-¡Richard! -Es importante, Ally. Es la cita del sexo.

Como socia principal, resuelvo, por la presente,

que nuestra vida personal no se comente en las reuniones.

Quien esté a favor, que diga "sí". Se aprueba la moción.

¿Puedo hablar contigo en privado, Richard? Sí.

-Lo siento. -No, olvídate de eso.

Dijiste que podíamos recuperar a John Cage si lo necesitábamos.

-Sí. -Lo necesitamos.

He oído historias sobre esa tal Lolita.

Va a destrozar a Nelle como un trozo de cartón mojado.

Hay que meter a John en un avión y aplazar el juicio hasta mañana.

-No está en México. -¿No?

Está trabajando en un restaurante mexicano en Boston.

-¿Cómo dices? -Es camarero, o algo así, en Las Posadas.

Me lo han dicho tres personas diferentes que comieron allí.

¿Se le ha ido la cabeza del todo?

Puede ser. Me da que no quiere que lo sepamos.

¿Tú crees que lo necesitamos?

Sí.

Perdón por interrumpir, pero tengo noticias.

-¿Estás embarazada? -No.

Pero vas bien encaminado.

Ally, después de nuestra charla de anoche,

me fui a casa con la libido vestida de gala,

y me puse a jugar a trenes y túneles con mi alguien especial...

para hacerlo más especial todavía.

No te sigo.

¡Me caso!

¿Podemos rebobinar? ¿Jugaste a trenes y túneles con alguien?

Con alguien, no. Con alguien especial.

Va a venir esta tarde, cuando estemos todos.

Gracias, Ally.

Me serviste de inspiración para...

para hacer cosas obscenas con él anoche.

Por cierto, ¿Victor y tú habéis...

probado ya algo... de fricción?

No.

No, pero... gracias por preguntar.

Perdona.

¿Eres...?

Todd Merrick. Tenemos... una cita.

-Mañana. -Ya. Sí, lo sé.

Pero, si voy a trabajar aquí,

quería ver el sitio sin los vicios de una entrevista formal.

-¿Eres Ally McBeal? -Sí.

-Interesante. ¿Socia principal? -Sí.

-Interesante. -Perdona, pero ¿qué haces aquí?

Te lo acabo de decir. Pero, aun así,

¿el pretendiente no debería fingir algo de emoción ante el pretendido?

Soy litigante. Por eso mi brújula está mejor calibrada hacia la conducta humana.

¿Tú llegas a ir a juicio, Ally?

Vale. La entrevista será mañana.

Yo seré la que haga las preguntas

y tú el que venga de traje y corbata, sin gorra.

¿Le parece bien, señor Merrick?

-¿"Ah", qué? -Nada. Estoy deseando que llegue mañana.

-Muy bien. -Muy bien.

-Vale. -Vale.

Estamos intentando contratarlo. ¿No deberías ser un poco amable?

¿Quién se cree que es?

Yo creo que sabe quién es.

-Puedo llevar este caso sola, Richard. -Por supuesto, pero, si es tan buena como

¡Puedo con ella!

Y es una buena oportunidad de recuperar a John.

-¿Qué tal? -Bien.

Pero necesitamos otro camarero. Uno bajito y tartamudo.

Le pita la nariz.

Sé que tenéis uno así. Tenemos prisa, así que vete ya.

Por lo que he oído de la tal Lolita, se le da mejor enfrentarse a hombres.

Nelle, eres buena letrada, pero John es el mejor abogado litigante que tenemos...

¡Ay, Dios!

A ver, Ally, ninguna norma dice que tenga que haber sexo entre vosotros dos.

Sí, eso lo sé, pero...

noto que es algo tan palpable para los dos

que empieza a ser muy evidente.

¿En qué sentido?

A ver, el otro día fuimos a un restaurante muy bueno.

Ay, estaba tan mono...

Se puso una corbatita y un abriguito y...

cuando nos estábamos despidiendo,

pensé: "Venga, aquí viene el primer gran beso".

Sentí cómo me empezó a latir el corazón. Me latían hasta los labios.

Y sé que él sentía lo mismo, porque...

porque parecía... ya sabes.

Bueno, que los dos nos moríamos de ganas de besarnos y...

pues...

al final...

Bueno... que al final no nos besamos,

porque la presión era demasiada.

Así que la idea de hacer el amor es...

Recuerdo mi primera vez con mi ex. Acabó con intoxicación alimentaria.

-Hola. -¡Jerome!

-Pasa. ¡Hola! -Hola.

Ally, este es Jerome, mi "alguien especial".

-Hola. -Hola, Ally.

Claire habla muy bien de ti.

Gracias.

-¿Qué tal en la cama con Victor? -¡Jerome, esos modales!

Todavía nada.

¿Y desde cuándo sois pareja?

Llevamos juntos tres meses.

¿Tres meses? Pues sí que es rápido para casarse, ¿no?

Ally, si fuese a tu ritmo, estaría...

muerta.

Sí que fui a México. Aguanté un día.

-¿Por qué? -Me atacó la disentería a las 12 horas.

Además, no estaba allí.

-¿El qué? -Mi México.

El que yo iba a buscar.

Nada de mariachis ni ropa de lentejuelas...

Nada de la sencillez y el soleado encanto que he encontrado aquí.

Te necesitamos, John.

-Por favor, Richard. -Lolita usa artimañas, truquillos.

Es despiadada en la sala, según Raymond.

-Nelle también es despiadada. -Gracias.

Dijiste que, si hubiese algún caso en el que te necesitásemos, volverías.

De verdad... Te necesitamos.

He oído historias de esa tal Lolita.

Fuego.

He visto fuego en tus ojos.

¿Eso significa que vuelves?

Si tengo que volver...

Gracias.

De nada.

-¿El sábado? ¿Este sábado? -¿Por qué esperar, si es lo correcto?

Bueno, ya, pero ¿no podéis esperar un poco?

Ally, te lo digo entre amigas:

ya no soy joven y mis reservas de néctar empiezan a escasear.

Y lo poco que me queda está... cortado.

-¿Qué pasa? -¡Richard!

Justo te necesitaba.

Hoy tengo una cita, como todos saben, y necesito que te hagas cargo.

-¿De qué? -No me fío de las intenciones de Jerome.

-¿Quién es Jerome? -¡El "alguien especial"! Necesito...

-que prepares un acuerdo prematrimonial. -¿Por qué yo?

Porque eres la dama de honor. Es lo mínimo.

Claire tiene dinero y Jerome no. No me fío. Que te ayude Corretta...

Hola, soy Liza Bump. Busco a Nelle Porter. ¿Me dices dónde está?

Está en el despacho de John Cage, al fondo...

Gracias.

-¿Es quien creo que es? -Lolita.

Perdón, llego tarde. Voy frenando por los peatones. Propósito de año nuevo.

¡Qué mono!

¡Pareces un peluchín! Qué ganas de hacerte esto.

Te lo hacen todo el rato, ¿no?

Vaya, eres guapísima. Soy Liza Bump.

Represento a Comunicaciones Price, y me encanta.

¡Pero qué mono!

Me van los hombres mayores, pero no tanto.

-¿Hablas? ¿O hay que tirar de una cuerda? -No estás empezando bien.

El despido es procedente. No vas a ganar.

Y, aunque ganes, ¿por cuánto? ¿No es más divertido llegar a un acuerdo?

Perdona. Pellizca y suelta.

Es de sentido común. Soy joven. Ya aprenderé.

225 000. Di que sí e invítame a cenar. Y hablamos de los productos que usas.

Un millón. Invitas tú.

No me hagas ir a juicio. No estoy preparada.

A mí me parece que estás muy preparada. Un millón o juicio.

Pito, pito, gorgorito...

Juicio.

¿Acuerdo prematrimonial?

Claire, tú tienes dinero y él no. Queremos que estés protegida.

-¿Has sacado el tema con él? -Sí que mencioné la protección una vez.

Se puso un condón.

No, no. Hablamos de protección financiera.

Ojalá no sea el caso, pero, si no sale bien,

no queremos verte obligada a pagar una pensión o una suma...

-Va a parpadear. -Estos acuerdos son algo muy común.

No, no. Digo que va a parpadear. Tiene un trastorno.

Cuando se pone nervioso, parpadea.

No me gusta cuando parpadea. Me hace parpadear a mí. Es horrible.

Claire, déjanos hablarlo con él. No tiene que parecer que ha salido de ti.

Vale.

¿Lo estás pasando mal?

No.

¿Por?

Se nota un poco de tensión.

Igual deberíamos traernos a Maddie.

O igual deberíais salir Maddie y tú.

O, mejor aún, puedes esperar sentado ocho años a que sea tu tipo.

Una adolescente de cuerpecito prieto, ¿no, Victor?

Perdona...

-Vale. ¿Qué te pasa? -Pues, es que...

A ver... Es nuestra tercera cita.

La cita importante, la del sexo.

-¿No estás nada nervioso? -No hay por qué estar nervioso.

Si nos acostamos algún día, será porque nos apetece.

¿"Algún día"?

Entonces, ¿podría ser algún día lejano?

No sé cuándo va a ser.

No es bueno para ninguno de los dos preocuparse.

Pues Maddie está preocupada.

¿Por cuándo nos vamos a acostar?

Por si... Es que ya nos ve como pareja.

Y, cuanto más avanzamos, más se implica ella.

Por eso me preocupo. No quiero ir demasiado rápido con la "felación".

Relación. No, la relación. ¡Relación!

Quería decir "con la relación".

Ally. Vale.

No nos vamos a acostar esta noche.

Pero no me voy a ningún sitio.

Gracias.

Soy ejecutiva y soy dura.

No lo niego. Puedo ser muy exigente.

-¿Es usted una abusona? -Desde luego que no.

Me quedé de piedra cuando me mandaron asistir al seminario de Tías Abusonas.

Señora Richardson, ¿su empleador le indicó una razón para su despido ilegal?

¡Protesto! ¿Hola? La está dirigiendo.

Pido a la letrada que se levante para protestar.

¿Chistes de bajitos? ¿Tú?

Mira quién fue a...

¿Señora Bump? Siéntese.

Señora Richardson, ¿por qué la despidieron?

Por lo visto, a algunos empleados les parecía arrogante.

Y el señor Horace pensó que podía aprender a ser más dulce, más femenina.

Creyó que me vendría bien una formación en antiafirmación.

Cuando me negué a someterme a aquello, me despidió.

-A mí no me parece arrogante. -Gracias.

Antiafirmación. ¿Es usted proclive a la confrontación?

Más que un hombre, no.

Solo por ser mujer, ¿ya no puedo defenderme?

Se enfrentó al señor Horace por eso, ¿no?

-Sí, así es. -Gracias.

¿Ese es su marido?

Sí.

Muy guapo.

¡Oye, tú! Espera un momento.

Hola. Nil, ¿no?

-Es Nelle. -¿Dónde está Peluchín?

Está con el cliente. ¿Qué me estoy perdiendo?

Obviamente, no crees que puedes ganar, ¿no?

Obviamente, tengo que ganar.

Pero soy joven. Puede que insensata. ¿Tú lo fuiste alguna vez?

-¿Insensata? -Joven. Te propongo algo. 50 más.

50 000. Tu cliente cobra más y Peluchín y tú evitáis la vergüenza

de perder lo que parece que consideras un caso fácil.

-Venga, "Nula", vamos a... -Me llamo Nelle.

Dile a Peluchín que le doy 50 más solo por ser tan mono.

¿Cuándo volverá a oír eso?

¿Tú has visto a Peluchín en un juicio?

No. Y he oído hablar mucho de él. De ti, ni pío, por cierto.

Por eso quiero seguir con esto. Todo el mundo dice que es muy bueno.

Es cierto. Hazme caso.

¡Uy! Si meto en la ecuación hacerte caso a ti...

Pim, pam, pum, fuera.

Juicio.

El salario es más bajo,

pero recibirás acciones antes que en otros bufetes grandes.

Necesito que me asignen dos secretarios y un asociado júnior.

¿Por qué?

Queréis contratarme por mi portfolio.

Saco adelante todo ese trabajo si tengo los recursos...

¿Por qué no me escuchas?

-¿Perdón? -Quieres convencerme, pero te aburres.

¿Tengo que darle más vidilla?

No, es que... Perdona, perdona.

No es por ti.

Estoy un poco distraída por...

-otra cosa. -¿La cita del sexo?

La gente habla mucho en el baño unisex. ¿Qué problema hay?

-Vamos a limitarnos a la entrevista. -Es lo que hago.

Voy a trabajar para ti. Y me preocupa trabajar para una mujer

si le cuesta relacionarse con hombres, aunque sea en lo personal.

-No me cuesta, gracias. -Hablas entrecortado. ¿Tienes prisa?

Mi vida privada no tiene ni nunca tendrá que ver con tu trabajo.

-Sí tiene que ver. -¿Por qué?

Eres socia principal siendo muy joven. Tienes casa y una hija.

Tienes toda una vida sin un compañero masculino.

Eso te convierte en una hembra alfa tipo A.

Suposición benévola: eres independiente.

Suposición maliciosa: odia a los hombres. Aléjate de ella.

¿No se te ha ocurrido que podría ser lesbiana?

No. Las lesbianas no mandan esas señales.

-¿Qué señales? -Las de: "Pero qué mono me parece".

-¿Estás...? -Me las mandaste nada más entrar.

-Que no. -Que sí.

-Que no. -Que sí.

¡Fuera de aquí!

-¿No estoy contratado? -¡Fuera!

Las entrevistas no son lo mío.

-¿Prematri qué? -Monial.

-¿Puedo preguntar por qué? -Es solo por precaución, Jerome.

No ha sido cosa de Claire. Ha sido idea nuestra.

¿Precaución ante qué?

Si, por alguna razón, el matrimonio fracasa...

Queremos evitarle a Claire

las dificultades económicas que podría provocar...

¿Estás bien?

Me ha dado donde duele.

-Creí que nuestro amor era único. -Y lo es.

Pues debo decir que estoy sumamente aturdido.

Estamos a punto de desposarnos con votos de "para siempre"

"hasta que la muerte nos separe", "lo que Dios ha unido"...

¿Y tú quieres meter una cláusula de "solo por si acaso"?

-Mirad cómo parpadea. -Jerome,

sin emitir ningún tipo de juicio sobre vuestra relación,

tenemos que ser realistas.

El 50 por ciento de los matrimonios acaban en divorcio.

A ver, os pareceremos una pareja como otra cualquiera.

-No exactamente. -No es que me interese su dinero,

pero la idea de preparar o incluso prever el fracaso

o incluso hacerse a la idea de que pueda pasar...

-A ver, ¿cómo debería reaccionar? -Os dije que iba a parpadear.

Redactad lo que queráis y lo firmo.

Esta noche no le va a dar sus sorbitos al bebedero de néctar.

Ahí tiene.

Lolita.

Me llamo Liza Bump.

No me gusta ese otro apodo.

-¿Dónde está John Cage? -¿Por qué?

Es personal.

¿El qué es personal?

He venido a disculparme.

Te pellizco la mejilla, te pongo morritos en el juicio...

¿Quién engaña a quién? Me atraes sexualmente.

Si no me lo sigo negando a mí misma,

tampoco te lo debería negar a ti.

Intentaré que no me afecte en el juicio. Espero que no te afecte a ti.

Una vez más, te pido perdón.

Pareces triste.

-Pues... -Cuéntamelo.

Igual puedo ayudarte.

Se me da bien ayudar a la gente.

Al.

Perdona. No debería haber dicho lo que dije.

Cuando tengo una opinión, suelo darla.

Y, desde luego, tenías una opinión sobre esto, ¿no?

Mira, tuve una historia con una madre soltera

y se fue al traste justo en el momento en que...

Al ver a una mujer que complica las cosas innecesariamente, me afecta. Perdona.

No...

No, a ver... Perdóname tú.

Es que no tenía ni idea.

Si lo supiera, te habría...

Desde luego que te habría llamado imbécil.

¿Complicando las cosas innecesariamente? ¡Yo no complico las cosas!

¡Las cosas ya son complicadas!

¿Vale? Mi hija se está enamorando de este tío.

La veo. Y yo me estoy enamorando de él con ella.

Y sus sentimientos hacia él afectan a los míos.

Y no sé si... Perdona.

No sé si busco mi propia felicidad

o si busco su felicidad, así que sí, es complicado.

Puede que a ti te pasase esto con la madre soltera,

pero que ni se te pasase por la cabeza me lleva de vuelta a...

¡imbécil! ¡Sin ofender!

A pesar de la posibilidad real de que tus sentimientos hacia ese hombre

estén inextricablemente unidos a su relación con tu hija...

¡Es la tercera cita! ¡No es complicado!

¡Decides si te acuestas con él o no y ya!

Claro, claro. Esto me lleva de nuevo a... ¡Lárgate!

-¡Lárgate tú! -¡Es mi despacho!

Después de la pelea, siempre se larga la chica.

Otra opinión que no debería haber dado.

Nos vemos.

No era un castigo. Era un intento de ayudarla a ser mejor ejecutiva.

Pero, señor Horace, ¿un seminario para hacerla más femenina?

Intentábamos que aflojase.

Estaba apartando a sus colegas varones. La productividad se resentía.

Estos seminarios enseñan a cultivar la lealtad

y los incentivos al rendimiento.

Holly es una mujer inteligente.

Pero que los hombres se negasen a trabajar con ella o para ella era un problema.

Un problema de Holly. Yo intentaba ayudarla a solucionarlo.

Mandó a otras tres mujeres al seminario de Tías Abusonas.

Con resultados excelentes. Todas me lo agradecieron.

¿Alguna vez mandó a algún hombre para que aflojase?

No. Nunca he tenido quejas sobre mis ejecutivos.

Un hombre puede ser un jefe duro, pero una mujer, no.

Cualquier jefe debe ser capaz de motivar, no causar rechazo.

-Eso no contesta mi pregunta. -¿Hay doble rasero?

Puede ser. Pero yo no puedo cambiar eso. Sí puedo aprender a manejarlo.

Y manejarlo significa hacer que las mujeres aflojen.

-Ayudar a las mujeres a gustar. -¿Aflojando?

Pues... sí.

Gracias.

Tengo que admitir, señor Horace,

que esto no parece justo.

Si somos demasiado femeninas, también se nos castiga, ¿o no?

-¿Qué quiere decir? -A ver...

Si me echo perfume,

parecería que soy calculadora.

Si me pongo a flirtear o me insinúo a un hombre, sería poco apropiado.

Hay chicas que pasan por encima de los hombres para llegar a algo.

Vale. Señoría, que conste en acta

que me ha rozado el miembro.

Perdón. Hay todo tipo de formas

de usar artimañas femeninas en el lugar de trabajo.

¿Dónde está la línea entre ser demasiado imperiosa y demasiado femenina?

¿Dónde diría que una mujer debería aflojar?

¿Dónde decide que necesita el seminario?

Desde mi punto de vista, si todos la odian profundamente,

-necesita el seminario. -Parece justo.

El número del bar está en la nevera.

Insisto, Maddie se va a la cama a las nueve.

Si, por lo que sea, necesitas...

-¿Se está enterando de algo? -No, pero yo sí.

Vale. Una cosa, ¿soy...

peor que Bonnie, con esto de salir todas las noches?

-Solo han sido dos noches. -Ya lo sé.

Pero me siento culpable. Creo que una madre...

Si la cosa va bien con Victor, vale la pena.

Cariño, puede que la cosa no vaya bien con Victor.

-Ya. -Estamos justo en...

El color azul te transporta al trópico, ¿verdad?

¿Acaba de...?

Vale.

-Buenas noches, mi amor. -Buenas noches.

-Hola. -Hola. Hola, Maddie.

Estás espectacular.

No, solo... ¿De verdad?

Pues acabo de... La verdad...

Ni he tenido tiempo de prepararme. Acabo de llegar de trabajar y...

-¿Lista? -Lista.

Te ha controlado completamente, John.

Pasándote los dedos entre el pelo.

¿Por qué no protestaste?

John, fuimos al restaurante mexicano a por ti

porque este es un caso para Bizcochito.

-¿Dónde está Bizcochito? -¿"Dónde está Bizcochito"?

Suena divertido. ¿Puedo jugar?

-¿Qué quieres? -¿Qué quiero?

Podría estar aquí para rendirme y ofreceros un cheque de un millón.

Que levante la mano quien lo crea.

O podría venir a entregar una citación y demanda.

¿Puedes aceptar la notificación en nombre de tu bufete?

-¿Qué es esto? -Represento a Jerome Trouper.

Demanda a Cage, Fish y McBeal por intromisión en relaciones maritales.

Obviamente, habéis abierto una brecha entre mi cliente y su prometida.

-No puedes demandar a nadie por eso. -Ya lo he hecho.

Lo hago porque hay fundamentos.

O puede que solo esté buscando maneras de estar en una sala contigo, John.

Ya estás conmigo en la sala, joven,

y vas a notar mi presencia en esa sala.

En el otro caso, puede haber acuerdo.

-Te escuchamos. -Ahora no.

Para en el gimnasio Jersey hoy al volver a casa.

Y llegaremos hasta el final.

¿A las nueve?

John, tenemos que acabar con esa zorrita.

No te preocupes, Nelle. Tiene un polvo.

¿Un polvo?

Que va a morder el polvo.

No te preocupes.

No sé por qué estás tan apagado, Jerome. He retirado la demanda.

Me recuerda a algo que ya hemos vivido, Claire.

No te crees que te quiero de verdad.

Creo que crees que nuestra relación es solo física.

No es solo eso, Jerome.

A mí me encanta cuando pasamos momentos tranquilos juntos.

Leer un libro a tu lado al lado del fuego,

masajearnos los pies.

Aunque disfruto jugando al perrito caliente en el pan,

lo que cuenta es el interior.

Hola.

Sí, en aerobic.

¡John! Has venido.

-Sabía que vendrías. -Mira, Liza.

Si quieres hablar en serio de un acuerdo...

Estoy chorreando. Déjame cambiarme.

O, aún mejor, ¿por qué no me esperas en el jacuzzi?

-Podemos hablarlo allí. -No, no...

Hay bañadores en recepción. Te va a encantar.

-¿Quieres que nos vayamos? -¿A dónde?

"Motel 6. Dejamos las luces encendidas".

¿Y si te llevo a mi casa?

-Está Maddie. -Pero he puesto un cerrojo en mi puerta.

-A ver, Ally... -Dime.

Te lo puse yo.

Es verdad.

¿Estás bien?

Sí, claro.

Yo no trabajo así, joven.

Métete, anda.

¡Caliente! ¡Está un poco caliente!

Tengo a tres ejecutivas más que creen en el programa Tías Abusonas, John.

Están dispuestas a declarar.

Que tu cliente se negase a probar siquiera...

Es discriminatorio. No tenía obligación de probar.

-Dame un pie. -¿Por qué?

Porque pareces muy tenso. Sé de reflexología.

¡Has intentado ahogarme!

Perdona. ¿Has tragado agua? Puedo aspirártela.

¡Déjalo! Habla llano o me voy.

-¿Habla "llano"? -Quería decir "claro". Sigue de una vez.

-¿Te pongo nervioso? -¡Habla de una vez!

Mira. ¡La calva ya no está!

-¿La llevo a casa? -No sé.

Vino sola, no sé...

Mary Ellen, ya estamos aquí.

Ya ves, pago 15 dólares la hora por esa atenta mirada.

Oye, Mary Ellen, ya hemos...

¿Mary Ellen?

Victor, tengo un mal presentimiento sobre Mary Ellen.

Aunque consiguieras el sueldo de tres años, son 532 000.

El valor actual es menor.

Además, si metemos parte en su demanda por daños emocionales,

no paga impuestos.

Sale ganando 350, John.

Se te olvidan los punitivos.

-¿Quién te lo ha dicho? -¿El qué?

Que me encanta...

esa palabra.

Algunos me llaman "pequeña", pero...

A mí me gusta referirme a mí misma como "puni".

Hay algo erótico en esa palabra, John.

¿Alguna vez te han llamado "puni"?

Que acabase bien, no.

Te estás aprovechando de mí, ¿no?

Ya sé lo que estás haciendo. Tu numerito de Lolita.

Intentas ponerme nervioso, como abogada defensora.

-¿No decías que no? -¿Que no qué?

-Te ponía nervioso. -No.

-¡El miembro! -Ha estado bien, ¿no?

La reunión ha acabado.

-Cuatrocientos. Oferta final. -Esto te queda grande.

Qué guasón.

¿Cómo apareció tan rápido el rigor mortis?

Creen que murió nada más salir nosotros de casa.

¿Un ataque al corazón?

Creo que la palmó con Fear Factor.

-Cuidado. -¿Estás bien?

Estoy bien.

Sé que esto es duro.

-¿Puedo tener un gatito? -No. No, no.

Sube a la cama y... No. No.

Subo ahora.

Gírala hacia el otro lado.

Victor, parece que no va a ser esta noche.

Eso parece.

-Ally, ¿estás bien? -No.

No, es esto de la tercera cita.

Solo quiero acabar ya con lo del sexo.

¿Qué?

¿Nunca habéis visto a una mujer que quiere acabar ya con el sexo?

Es que...

No... No nos puedes demandar.

No hay base para...

Los habéis separado.

Liza, somos abogados. Nuestro trabajo consiste en hacer que la gente se odie.

-No nos puedes considerar responsables... -Mira, Fishy.

-¿Puedo llamarte Fishy? -Bueno, pues...

Ya veo que en este bufetillo...

tenéis algo en contra del amor.

Ninguno tenéis pareja.

A una de tus socias principales se le va la pinza

porque no pasa del primer beso con un fontanero.

Y el resto no conseguís ni salir con nadie.

No tengo ningún problema con eso.

Tenéis derecho a vivir vidas solitarias.

Pero, cuando empezáis a liarla

entre dos personas inocentes que sí creen en el amor,

dos personas como Claire y Jerome...

Perdón. Es que...

Me pongo demasiado sentimental.

Bueno, es...

-Ya, pero... -Me pierde el romanticismo.

No hables con ella.

-Ni hables con él. -Ya...

Estate calladito...

y retiro la demanda.

-Tenemos que poder asesorarla. -Si habláis, perdéis.

¡Mal bicho!

Demandar a un bufete por redactar un acuerdo prematrimonial

es inconstitucional.

Y que la señora Bump no haya aparecido es indicativo.

No hay fundamentación. Ha interpuesto esta demanda

-porque no tiene nada más... -Perdón, llego tarde.

Estoy en un juicio en el tercer piso. He venido en un descanso.

Ni he leído las alegaciones.

¿Es una moción de sobreseimiento?

Sí, señora Bump. Es una moción de sobreseimiento.

¿Dónde le admiten demandar a un bufete por ofrecer servicios legales?

Ya. No tengo problema con que un abogado redacte un acuerdo,

si el cliente lo ha solicitado.

Pero, aquí, el cliente... Ahí está.

-Hola, Claire. -Hola.

No lo solicitó, señoría. Se lo pidieron ellos.

La convencieron. Plantaron la semilla de la desconfianza.

Sé que es lo que hacen los abogados, volver amargas situaciones felices.

Así es como calentamos nuestras piscinas.

Pero, de hacer eso,

¿no deberían permitir a la otra parte al menos tener un abogado presente?

Abordaron a mi cliente sin abogado y lo coaccionaron para firmar el contrato.

Eso no es moral.

Lo siento. Seré joven, pero sé distinguir lo que está bien y mal.

-¿Es cierto, señor Fish? -¿Qué?

¿No le recomendaron contratar un abogado?

Lo pasado, pasado. Res ipsa.

-¿Cómo dice? -¿Un aparte, señoría?

Rápido, porque estoy en un juicio.

Retiramos la demanda aquí mismo

si todos los miembros de Cage, Fish y McBeal cesan y desisten...

-significa "paran"... -No...

...de disuadir a la señora Otoms de casarse con mi cliente.

-Pero un acuerdo... -Es irrelevante. Ella no lo quiere.

Lo único que hace falta es impedir a los malhechores

que continúen con sus pugnaces artes disuasorias.

Parece justo.

-Un momento. -Concuerdo.

De acuerdo. El caso queda sobreseído.

Les queda prohibido intentar convencerla.

Gracias, señoría.

¿Ninguno de tus colegas valoran el traslado?

A este bufete, no. ¿Y Todd Merrick?

No fue bien.

Ally. Tres posibles niñeras, todas con buena salud.

Bien, bien.

Hola.

-Creí que no había ido bien. -No.

¿Podemos hablar?

¿Por qué estabas en el bar?

Mira, mi psiquiatra dice que mi yo interior es...

-¿Cómo lo digo? -¿Un capullo?

Pues sí. Esa fue la palabra exacta.

Una mitad de mí quiere enterrar esa parte de mí

y la otra quiere sacarla a la luz

como una forma de purgar mi...

¿capullismo?

¿Y qué parte de ti siente la necesidad de gustar?

No sé por qué estás aquí.

Por experiencia, solo hay un tipo de mujer que saca a relucir mi capullo interior.

Así que, antes de que vayas a más con ese tío,

con el que hasta ahora has estado paralizada...

vengo a invitarte a salir.

¿Qué has dicho?

-Me has oído. A invitarte a salir. -¿Por qué?

Porque me gusta discutir. Y la neurosis.

Y veo que podríamos vivir infelices para siempre.

Lo digo en el buen sentido. Me tocas las teclas.

No quiero ni acercarme a tus teclas.

-¿Y la señal? -¿Qué?

-La que me enviaste. -¡No!

Mentirosa. ¿Sabes en qué mientes más?

Esa idea de que el punto muerto con como se llame

lo provocan cuestiones prácticas sobre tu hija.

No eres una persona práctica. Nunca lo has sido ni lo serás.

No mencioné cuestiones prácticas.

-¡Que sí! -¡Que no!

-¡Que sí! -Hemos terminado.

-Mira, Ally... -No. No, no. No voy a mirar.

Adiós.

Claro que sí. Mírala, cómo corre. ¡Chica!

Vas a tener que aprender a ignorar lo último que diga.

Cuando me lo propusieron, me dio la risa.

-¿La risa? -Sí.

¿La idea de un campamento de Tías Abusonas para hacerme aflojar? Por favor.

¿Tenía problemas con sus empleados?

Sí, y lo achacaba a la discriminación.

Cuando un hombre es duro, le llaman líder.

¿Si es una mujer? Es una bruja.

-Aun así, asistió. -Sí.

Y, para mi sorpresa, me encantó.

-¿Por qué? -Pues me hizo darme cuenta

de que, en un mundo de hombres, intentaba ser como un hombre.

¿Por qué ser como un hombre?

¿Quién dice que una mujer no puede tener éxito siendo como una mujer?

-¿El programa la ayudó como ejecutiva? -Mucho.

Me ayudó a relacionarme con mis empleados,

el lugar de trabajo se volvió menos hostil y subió la productividad.

Aun así, la obligación de asistir a un seminario...

-¿No se opuso a eso? -¡Por favor!

A los ejecutivos nos mandan a muchos seminarios.

En cuanto a tiempo, no era nada punitivo.

Perdone, ¿ha dicho...

"punitivo"?

¿Estás bien? ¿Te ayudo?

¡No, maldita sea!

Protesto, señoría. Lo ha hecho a propósito.

Me ha hecho gritarle para poder quedarse ahí como si fuera Heidi

mirando disgustada cómo matan a Bambi o algo así.

Sigue con...

Mira, olvídalo.

Señora Bump, ¿está bien?

Si me lo permite, señoría,

cree que, si llora, no la considerarán dura

y los abogados tienen que ser duros... Es decir, los hombres.

Eres una mujer, querida. No pasa nada por mostrar tus sentimientos.

Esto es la bomba.

Descanso de diez minutos.

¿Por qué lo habéis traído?

Para arreglar las cosas, Claire.

-Traicionó mi confianza. -De eso nada.

-No, señora. Nada. -¡Demandaste a mis abogados!

-¡A mis espaldas! -Puede que no debamos estar juntos.

-¡Puede que no! -¡Ya basta! Esto lo provocamos nosotros.

Los abogados. Todo esto lo empezamos nosotros.

No es tan sencillo, Corretta.

Si algo tan pequeño como esto hace que exagere de esta forma...

¿Exagerar? Querías añadir una cláusula de fracaso a un contrato de boda.

-Mira cómo parpadea. -Parpadeo al pensar en casarme contigo.

¡Igual soy yo la que no quiere casarse contigo!

Bien. Me voy con la botella de champán a bautizar otro yate.

Jerome, un consejo, amigo. A ninguna mujer le gusta que la llamen "yate".

Hola.

Hola.

Solo pasaba a ver cómo estabas.

-¿Estás bien? -Sí.

-¿Y Maddie? -Sobreviviendo.

Sigue insistiéndome en que quiere un gatito.

A ver, Victor...

¿Crees que hay alguna razón para que no acabe de pasar?

Le das demasiadas vueltas.

Puede ser.

Mi madre siempre decía que, cuando va bien,

todo encaja sin más y...

con nosotros, nada acaba de encajar, Victor.

Mi madre me decía que, cuando va bien, confíes

y no dejes que te confundan el miedo ni los nervios...

ni las niñeras muertas.

Mi madre debería llamar a la tuya y arreglar esto.

¿Tú crees?

Solo venía a invitarte a comer.

¿Y después?

Se me ocurren unas cuantas cosas.

Pero me conformo con estar contigo y, si eso, darte la mano.

-¿Qué me dices? -Claro.

-¿Mediodía? -Vale.

Vale. Hasta luego.

Dice que el seminario la hizo mejor líder.

-Correcto. -Enseñándole a ser más femenina.

Enseñándome a usar la femineidad que Dios me ha dado.

-Dime, Liza. -¿Pero qué...?

Aunque creo mucho en Dios,

no deberíamos excluir a nadie basándonos en la fe.

Concuerdo. Reformulo.

El seminario me enseñó a usar mi femineidad innata.

¿Y usarla significa ser recatada?

-Sí. -¿Sumisa?

El sauce puede parecer sumiso, pero, en realidad, es muy fuerte.

¿El seminario le enseñó a llorar a veces?

Nos enseñó a usar nuestra emoción en vez de intentar disimularla.

-En lugar de exigir, ¿llorar? -A veces.

Señora Forrester, ¿cree que somos el sexo débil?

No. De hecho, creo que somos más fuertes

en compasión y habilidades empáticas.

Y usar esas habilidades...

Usar esas habilidades significa hacerse la débil, ¿no?

Veo que se está frustrando.

Vamos a estudiar nuestros objetivos y ver si no encontramos la forma de alcanzarlos.

Vale. Hay que asumirlo. La "mosqueperra" nos está usando para barrer el suelo.

Creí que erais buenos.

Somos buenos.

-¿Este es el gran "Magdalena"? -¡Voy a morder el polvo!

Ella va a morder el polvo. Yo soy Bizcochito. Y no nos ha ganado.

Soy Bizcochito.

-¿Cuál fue su última oferta? -400.

-Vamos a aceptarlo. -¡No!

Sí.

Quiero dejarlo.

¿Cómo que se ha cancelado la boda?

-Pues... -¿Qué ha pasado?

La tal Lolita nos demandó por el acuerdo prematrimonial.

-¿Cómo? -Es buena, Ally. Hizo...

¿Dónde está... Claire?

La han visto en el baño unisex.

¿Claire? ¿Claire?

No, de verdad que estoy bien.

-Vamos a acostarnos en el sofá. -No.

No me voy a acostar contigo. Ni siquiera te conozco.

-¿Está bien? -Un golpe en la cabeza.

¡Hola!

Hola, Victor. Este es Todd.

-Todd, este es Victor. -Hola.

-Hola. -Aquí, Todd...

me ha aplastado la cabeza con la puerta del baño y...

-¿Estás bien? -Sí. Sí, estoy bien. ¿Conoces a Todd?

-Sí. -Sí, acabamos de conocernos.

-Que no. -¡Que sí!

¿Sabes? Antes de tirarme al suelo, me tiró los tejos, por ser una neurótica.

-Túmbala en el sofá. -Ay, madre.

Estos hombres...

"Túmbala en el sofá". Todos quieren llevarme a la cama.

Soy buenísima en la cama.

-¿Lo sabías? -No.

-Fantástico. -Debería llevar un cartelito en el cuello.

"Ya me has visto bailar. Ahora mírame fornicar".

-Ally, no hables. -Una vez, le olfateé el culo a Victor.

Hay una médica en la segunda planta.

Sube ahora.

No es que no quiera llegar a un acuerdo.

-Es que... -¿Qué?

Vale.

Es una audiencia de conciliación. Lo que se diga aquí no sale de aquí.

Por supuesto.

Me está costando separar mi deseo de servir a mi cliente...

y mi deseo de servir a John... sexualmente.

Y el juicio está yendo tan a mi favor

que me preocupa cómo se vería ahora que aceptase un acuerdo.

¿No crees que pensarían que te doy trato de favor?

Mira, bruja,

pusiste una oferta de 400 000 dólares sobre esta mesa.

Y la rechazasteis. Y ya no está sobre la mesa.

-Os doy dos. -¿Doscientos?

No voy a perder más tiempo con vosotros.

Cuanto más dure este juicio, peor será para vosotros.

Si dejáis que continúe, vuestro cliente acabará pagándonos a nosotros.

Seguro que antes eras bueno.

¿Ahora? Llevas los casos como un mariachi.

Y tú...

Me encanta tu pelo.

Doscientos hasta el final de la tarde. Luego, bajamos a cien.

Me la voy a cargar.

Parad, parad.

Perdona, malhechora. Es un ensayo cerrado.

¿Para qué estás ensayando, Jerome? Sé que tenías planeada una gran fiesta.

-¿Sigue en pie? -Yo bailo el tango solo.

La boda está cancelada.

-¿Puedo hablar contigo? -El juez te lo ha prohibido.

Disuadirte. Pero, si tengo algo positivo que decir...

No, no. Los malhechores no dicen cosas buenas.

¿Un minuto, Jerome?

Un descanso, chicas.

-Jerome... -Me ha dejado ella.

-Pero porque... -Mira, no cree en nosotros.

O no se habría dejado influir tan fácilmente por los malhechores.

No plantasteis la semilla de la desconfianza.

Solo sacasteis a la luz las dudas que ya tenía.

Te prometo que no fue así.

Fue tal como dijo Liza Bump. La forzamos a pedir el acuerdo.

No se puede forzar a nadie a ir por donde no quiere, Corretta.

No estoy segura de estar de acuerdo. Pero, aunque fuese así,

ahora mismo, estoy forzándote a ir por donde quieres ir desesperadamente.

Gracias, doctora.

No sería mala idea que descanse un poco.

Ya me ocupo yo.

Estoy bien.

Un poco avergonzada, pero...

¿Y si te llevo a casa?

¿Y si salimos esta noche?

Buscamos una niñera joven y con buena salud

que esté viva cuando volvamos.

¿Seguro?

Hasta la noche.

Hasta la noche.

Entrevistas canceladas.

Ah, vaya... Entonces, supongo que...

Pero el mejor candidato sigue aquí.

-¿Quién? -Yo.

Ah, perdona, pero esta semana no contrato acosadores.

-¿Estás bien? -Estoy bien.

-No, estoy bien. -Bien.

Entonces, ¿me concedes un minuto?

Perdón otra vez por el golpe y por "tirarte los tejos".

Si este barco no ha zarpado...

Ahora que me retiro como candidato a novio,

me gustaría presentarme como abogado. Este es un buen sitio para trabajar.

Sí que lo es.

Voy a pasar, pero gracias por tu interés.

-Aunque suene poco modesto... -Eres el mejor que hay.

Aun así, paso.

-¿Puedo preguntar por qué? -Porque quiero.

Ally, si excluyes candidatos porque se sienten atraídos por ti...

No. No es por eso.

-Yo creo que sí. Un buen líder... -¿Vas a decirme cómo liderar?

-Te digo lo que ya sabes. -Eso tú no lo sabes.

Pero tú sí.

-Fin del minuto. -¿Por qué te sientes amenazada?

Yo no... ¡No eres ninguna amenaza!

-No te gusta que te desafíen. -Lárgate.

Ahí está el "lárgate". ¿También lo usas en tu vida personal?

¡Que te largues!

-Me voy. -Bien.

Y no vuelvas a pedir perdón.

No tengo que pedir perdón por nada. Ally...

Que tengas una vida feliz, sin oposición.

Señor Cage.

Señor Cage.

El acusado no buscaba hacer a mi cliente más amigable ni amable. No.

El objetivo aquí era hacerla más femenina.

Pues, señoras y señores, hay una palabra para eso.

"Sexgismo". No...

Sex... ismo.

Y esto ha sido un caso flagrante de sexismo.

Los hombres agresivos no iban a ningún campamento.

No. Solo las mujeres duras.

Porque las mujeres no deberían ser duras, ¿no?

¿Qué mensaje les manda esto a nuestras hijas?

Si quieres algo, tienes que ser débil,

llorar, ser recatada.

Fíjense en esta joven.

Está claro que es una abogada inteligente y ferozmente competitiva,

pero decidió mostrar las lágrimas en esta sala como su mayor fortaleza.

Porque eso es lo que debe hacer el sexo débil, ¿no?

Ser dulce, para gustarle a la sociedad.

Y ese es su mensaje, señoras y señores.

Yo creo que ellas pueden competir en un mundo de hombres.

Pueden ser tan duras como los hombres en el trabajo

y tienen derecho a ser igual de implacables.

Y, si la sociedad tiene algún problema con eso,

ustedes, los doce, tienen que mandar un mensaje a la sociedad.

Pero, si no es por la sociedad,

que sea por nuestras hijas.

Díganles a los jóvenes, como Liza Bump,

que tienen derecho a ser fuertes.

Que no tienen que pasar por la vida siendo débiles, siendo menos que otros.

Esto no va de enseñar a las mujeres a actuar en un mundo de hombres.

Va de enseñarles que el mundo no tiene por qué ser de los hombres.

Hoy en día, muchas mujeres son agresivas, beligerantes, implacables,

porque nuestra cultura identifica estos rasgos masculinos con el liderazgo.

¿Por qué los rasgos femeninos como la emoción, la empatía, la conexión

no pueden ser símbolos de un buen liderazgo?

Mientras sigamos dándole tanto valor a la dominación y la agresividad,

nos veremos abocados a un mundo de hombres y eso sí es sex... ista.

Vamos a dar más valor a la inteligencia emocional,

a la habilidad de mediar en lugar de discutir,

a sentir, además de pensar.

No solo conseguiríamos un mundo más de mujeres,

sino que seríamos mejores empresas.

Eso es lo que se le proponía a la demandante.

Pero no quiso ni intentarlo.

Se preparó, puso la demanda y dijo: "Vamos a pelear".

Muy varonil.

Por lo que me dice Corretta,

creo que tienes que ser tú quien arregle las cosas, Claire.

-No sé. -¿Qué quieres decir?

Ally, hay algo de mí que no sabe nadie.

-¿El qué? -Pues...

Paso un poco de los 50.

Y Jerome y yo...

discutimos mucho.

Soy muy mayor para discutir. No puedo seguir así.

Perdona. El reflujo otra vez.

A ver...

Claire, el... A ver...

Claire, no soy ninguna experta,

pero creo firmemente que, donde hay discusiones,

suele haber pasión.

Y las parejas que no discuten, que no se fastidian el uno al otro,

que no se pican el uno al otro,

esas son las parejas que se distancian. Y yo...

no creo que pudiera estar en una relación que no fuese un poco combativa.

-¿Victor y tú discutís? -No.

No. No, nunca.

-Pero lo nuestro es nuevo. -¿Y el otro?

¿El otro? No hay ningún otro.

Me refiero a Larry,

el que te machacó el corazón hasta hacerlo papilla.

Pues sí. Larry y yo discutíamos mucho.

Y lo querías.

Larry está superado.

No, lo que quiero decir, Claire, es que...

creo que tienes que buscar a Jerome.

Creo que todavía queréis casaros y que tienes que ir a buscarlo.

Puede ser.

Ya me gustaría ver el amor tan claro como tú.

Señora presidenta, ¿el jurado tiene un veredicto?

-Sí, señoría. -¿Cuál es?

En el caso de Richardson contra Comunicaciones Price,

fallamos a favor de la demandante

y ordenamos al acusado pagar 610 000 dólares en daños y perjuicios.

-Señoras y señores del jurado... -Pues hemos ganado.

-...se levanta la sesión. -Pues sí.

Has demostrado que tenías razón, Holly. Enhorabuena.

Gracias. Gracias, John.

Un placer.

¿John? Ha sido un buen combate.

Desde luego.

Quiero que sepas, por si sirve de algo,

que siempre hay un punto de verdad en mis numeritos.

Ah, ¿sí? ¿Y cuál era en todo este despropósito?

Que estás muy bueno.

¿Te atrae Todd Merrick?

No he dicho que me atraiga.

Solo me pregunto si tendría razón.

-En que os iría bien. -No.

En que me opongo a la gente que me desafía.

Porque no...

No quiero ser así.

Es aburrido, ¿no crees?

-¿Te preocupa que Victor sea aburrido? -Esto no va sobre Victor.

-¿Y sobre qué va? -Sobre si Todd Merrick tiene razón.

-En que os iría bien. -No.

A ver. Mira, Ally, esto es lo que yo sé.

Victor es increíble. Es sexy, es inteligente.

Todo lo contrario a mí.

-Y Todd Merrick es igualito que tú. -No he dicho eso.

Ni siquiera te has acostado con Victor.

No tienes lo que se dice una relación seria.

Todavía.

¿No puedes quedar con otros?

Pues no lo hemos hablado.

¿Estás segura de que él no queda con otras?

Pues no lo sé seguro...

¿Por qué no sales solo una vez con Todd?

-¿Sería tan horrible? -No quiero estropear la "felación".

Relación. Relación.

No quiero estropear mi relación con Victor.

¿Y qué relación tienes exactamente con Victor?

Es que... Maddie lo pasaría fatal.

¿El problema es ese?

Ally, no tengo nada en contra de los fontaneros,

pero, si siempre has salido con abogados, será por algo.

Seguro que tienes más en común con Todd.

Y, sea por lo que sea, no paras de pensar en él.

Claire, voy a arriesgarme y deducir que todavía quieres casarte.

Puede que sí.

O puede que solo esté enseñándote lo que te vas a perder.

Si fuese para eso, tendrías puesto el picardías.

Aunque tú estuvieses preparado para eso,

hay que pensar en el resto del mundo.

Jerome, ¿por qué estás en el bar

ensayando canciones para la fiesta, si la boda se ha cancelado?

Me gusta cantar. Me ayuda a manejar mis emociones.

Jerome, dime de qué va esto de verdad.

No va de mis dudas, porque no tengo.

Tiene que ser por tus dudas. ¿De qué tienes miedo?

De que no dure, supongo.

¿Ese miedo no lo tienen todas las parejas?

¿No deberían tenerlo?

Pero supongo que empezar ya con dudas me ha confundido.

Jerome, te quiero con todo mi corazón.

-Y yo te quiero a ti. -Entonces...

vamos a casarnos.

¿Qué te parece si nos prometemos?

Vamos a celebrar un compromiso.

Podemos planear una gran boda. Casarnos en junio.

En junio, todos mis brotes florecen.

-¿Crees de verdad que nos va a ir bien? -Claro que sí.

Pero no lo sabremos hasta que demos el paso.

En junio, entonces.

Entonces, la boda se canceló, pero sigue en pie.

Aplazada a junio.

La fiesta de compromiso es hoy en el bar. Podemos parar al volver a casa.

Vale.

-O no. -Como quieras.

¿Qué?

Tú te dejas llevar, ¿no, Victor?

-Lo intento. ¿Por? -Pues...

¿De verdad crees que nos parecemos tanto?

-¿Qué pasa? -No pasa nada.

Ally, ya estás nerviosa otra vez. Creí que estaba superado.

Solo quiero conocerte mejor, nada más. No sabemos tanto el uno del otro.

Aquí me tienes. Pregunta.

Vale, bien. ¿Estás saliendo con alguien más?

¿Saliendo con alguien más?

Cuando alguien repite la pregunta, intenta ganar tiempo para pensar la respuesta.

Pues la respuesta es no. No estoy saliendo con nadie más.

Estupendo.

Tampoco me sentaría mal.

No tengo derecho, porque tampoco tenemos nada exclusivo.

Cuando sales con alguien, es porque sales.

¿Tú sales con alguien más?

No. No, no, no, no.

No. No. ¡No! ¡No! ¡No!

Pero, si lo hiciese, ¿qué te parecería?

¿Quieres salir con alguien, Ally?

A ver, no. No.

Es fácil. ¿Quieres salir con otro? Hazlo. ¿Qué quieres que diga?

Podrías discutir un poco.

-Yo no discuto. ¿Para qué...? -Ya lo sé. Tú no discutes, Victor.

Yo soy de relaciones combativas.

Creo que no podría estar con alguien que va para donde sople el viento,

aunque sea mi viento.

Creo que una pareja se comunica mejor cuando discute.

Discutir saca a la luz la verdad, el dolor y muchos sentimientos.

Y tú no discutes.

Contigo, Victor, todo está bien, bien, bien, bien, bien.

Por fin nos vamos a casa a hacer el amor

y no lo hacemos por la dichosa niñera muerta, pero todo bien.

Para ti, es todo "qué será, qué será".

Pero yo no soy una mujer "qué será".

¿Qué?

¿Sabes qué, Ally?

-Igual tienes razón. -¿Ves? ¿Ves?

Digo que no valemos el uno para el otro y dices que igual tengo razón.

-¿Pero qué respuesta es esa? -¿Qué quieres que haga?

¿Que tire la mesa, lance la servilleta y me vaya? ¿Te sentirías mejor?

Sería algo.

Te voy a dar una parte.

Adiós.

¡Taxi!

-¿Cómo te atreves a irte así? -Estás colgada, Ally.

¿Porque creo que un poco de conflicto es sano para una relación?

-Si discutes por discutir, sí. -¡Yo no he hecho eso!

¿Qué te pasa?

No estás cómoda si estás cómoda. Solo eres feliz si lo pasas mal.

-Ya veo. ¡Eres un intolerante! -¿Intolerante?

-Contra los locos... -¡Ya!

Si quieres salir con otro, sal con otro, pero no me uses como pretexto.

No me lo tienes que justificar. Hazlo.

Otra vez poniéndolo todo fácil.

Y tú otra vez negándote a dejar que sea fácil. ¡Taxi!

No, no, no. Tú no te vas.

Tú no te vas.

Sube. Discutimos de camino a casa.

1412 Dalton Lane. Lo más rápido que pueda.

-¡Taxi! -¡Pare, pare, pare, pare! ¡Pare!

¡Oye! ¡Vuelve, gallina!

¡Cobarde! ¡Vuelve! ¡Oye!

¡Taxi!

-¿Está loca? -¡Sí! ¡Sí, estoy loca!

Hola.

-¿No contesta? -No va a contestar. Es un crío.

Ally, no me atrevería a empezar otra discusión, pero...

me parece que lo has saboteado tú.

No. Yo no.

Solo he oído tu versión y, aun así, estoy de su lado.

-¿Qué? -Te encanta discutir, ¿no?

-Soy abogado. -Ya.

Eso es lo bueno de Victor. Se deja llevar, sin más.

-Qué cabrón. -Qué cabrón.

¿Qué has dicho?

"Qué cabrón". Era una broma.

-¿Qué? -No, es que...

A veces, me recuerdas a mi exnovio.

Ya. Me encanta cuando hago eso.

-Así que es eso. -¿El qué?

Me has traído un montón de recuerdos de Larry

y Victor, sea lo que sea,

no es Larry.

-¿Un gran amor, el tal Larry? -Sí.

Así que es posible que Victor fuese algo pasajero para llegar...

a mí.

Buenas noches, Todd.

¿Nada de sexo para mí tampoco?

No.

No, no... La niñera.

La niñera.

Hola.

No me digas que vuelves al grupo.

Me he comprometido, joven.

Eso significa algo.

Puede que lo entiendas cuando llegues al metro y medio.

Más chistes de bajitos.

¿Qué haces aquí?

Pues... eres una leyenda y solo quería decir

que ha sido un honor poder enfrentarme por fin a tu miembro.

Nunca lo dejas, ¿no?

¿Por qué vuelves al restaurante?

Vi tu mirada al terminar el juicio.

Te encanta.

Liza,

hay todo un mundo fuera de esa sala.

Te animo a probarlo.

Este despacho es muy grande como para dejarlo.

Ya volveré.

De hecho,

quería alquilarlo.

¿Cómo?

Mi despacho. ¿Has pensado en trabajar en un bufete?

¿Yo? No me gusta la gente.

Eso es mentira, ¿no?

Eres buena, Liza.

No es propio de mí invitar a otro abogado a cubrir mi hueco.

Si me diese por valorar la posibilidad de trabajar aquí,

sería para aprender de ti, pero, si no vas a estar...

He dicho que volveré, ¿no?

¿Qué haces aquí?

Tienes mala suerte con las niñeras.

Esta tiene apendicitis.

Maddie no te localizaba y me llamó a mí.

¿Y está durmiendo?

Sí.

Ya te pasaré la factura.

Victor, Maddie no me localizaba porque estaba intentando llamarte.

Sé que no te he hablado mucho de Larry, pero...

-Bueno, aparte de... -Le querías.

Sí.

Sí. La cosa es que él...

era un neurótico, como yo.

Igual no tanto, pero sí que era...

Y nos entendíamos muy bien.

Nuestros miedos coincidían y nuestros sueños...

Debe de ser un gran tipo.

Sí que lo es.

Y este tío que conocí... Tú también lo conociste.

Todd Merrick.

Ya, el que te tiró los tejos.

Sí. Pues me recordaba un poco a Larry

y eso despertó cosas que...

Hay cosas en ti que no son así.

Y salí con Todd y tomamos una cerveza

y vi las cosas claras.

Tú no eres Larry y nunca lo serás.

¿Lo has entendido ahora?

No. Eso ya lo sabía.

Lo que he entendido por fin es que...

no quiero a Larry.

No quiero un hombre que sea como yo.

Quiero a alguien que me dé algo que no pueda conseguir yo sola.

Quiero compartir diferencias con alguien.

Te quiero a ti.

Y eso es lo que he entendido.

Y no sé. No sé si lo nuestro durará o si...

La verdad, no sé nada de nada.

Solo sé que, ahora y aquí mismo, lo que quiero es...

a ti.

Me tienta darte la razón, pero me da miedo cabrearte.

Dame un poco de tiempo y la oportunidad y puedo cargarme cualquier cosa.

No quiero cargarme esto.

Al final, gana el amor, ¿no?

Se me mojan las bragas.

John le ha ofrecido un puesto a Lolita.

-¿Qué? -Eso dicen.

-¡Dios! -¿Es tan buena como dicen?

Mejor.

No he dicho eso.

Cómo me alegro de que haya pasado.

Yo también.

Ahora ya podemos volver a ser normales.

Por fin.

Dime la verdad.

¿Estabas tan nervioso como yo?

¿La verdad?

No.

Eres un idiota.

¿Y ahora qué hacemos? ¿Dormir y ya?

¿Y Maddie? ¿Y si me ve aquí por la mañana?

Por cierto, mejor...

que recoja la ropa, por si se levanta.

Ally, espera.

Ha estado muy bien.

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