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Anteriormente…
¿Por qué todo es genial con los hombres hasta que huyen?
La relación la acabé yo hace dos meses.
Y fue muy doloroso para ella.
Y desde entonces, las canciones que canta en misa…
Creo que me las dedica.
Estoy muy cansada de estar sola
Muy cansada de la soledad
¿Me ayudas, por favor?
En cuanto puedas
No creo que la congregación lo pille.
-Él sí. -Bueno, debería.
-¿Cuál es el problema? -Esto es una iglesia.
Me da miedo despedirla o relegarla.
Tras nuestra relación, pensará que es una represalia.
Y aun así…
Aun así no puedo dejarla cantar esas canciones.
¿Puedo ayudarla?
Sí, estoy buscando a Richard Fish.
Sí. Ah.
Sydney, hola. Richard Fish.
Hola.
Hola. ¿Vamos a mi…?
-Despacho. -Sí. A mi… Sí.
Sí.
Ah. Es…
Hola.
-¿Quién es? -No lo sé.
Aquí…
No sé quién es, pero no me cae bien.
Vale. Vamos a sentarnos aquí.
Vale.
Tú… Vale.
Como sabe, dirijo una agencia de publicidad.
Sí, y la han demandado, y por eso…
Por favor, no te adelantes.
No.
No.
He elegido su bufete
por su amplia experiencia
en demandas de acoso sexual.
Suena muy sexual por la forma en que lo dice.
¿Se lo repito?
Sexual, sexual…
Demandas de acoso sexual.
¿Te ha gustado, Richie?
-Sí. -Sí.
¿Te gusta que te llame Richie?
Sí.
Apuesto a que tu madre te llamaba Richie.
-Pues sí, lo hacía -¿Y te gusta
-que las mujeres te hablen como tu mamá? -Pues…
-¿Te gusta cómo lo hago yo? -Sí.
Te has excitado, Richie, y solo estoy hablando.
Tú intenta controlarte hasta que acabe de hablar, ¿vale?
Yo… Yo…
Vale. No pasa nada.
-Vale. -Bien.
-Rich. -Sí.
Mira, yo contrato hombres en mi agencia. Solo hombres.
La infraestructura es como una colmena.
El trabajo es intenso. Es intrincado.
Es extremadamente autocrático, y yo, en fin…
Yo soy la reina.
Rich.
-¿Richie? -¿Sí?
Vale.
¿Alguna vez le has chupado el dedo del pie a una mujer, Richie?
No.
¿Te imaginas lo glorioso de ese dedo?
¿Cómo es posible?
Hace un rato ni nos conocíamos,
y ahora necesitas tener mi pie.
-Mira, soy abogado. -¿Sí?
-¿Has venido a contratar a mi bufete? -Sí.
Y voy a contarte mi caso,
pero tienes que dejar de pensar en mi dedo.
-¿Puedes hacerlo, Richie? -No.
Debes hacerlo, Richie.
¿Me lo dejas solo un minuto?
¿Prometes parar después de un minuto?
Lo prometo.
Madre mía.
Bájate a mi pie, Richie.
Sí.
Primer punto, Lisa Knowles y Mark Newman vuelven a tener problemas. Él vendrá hoy.
¿Quién era la mujer de anoche?
-¿Qué mujer? -Déjate de "qué mujer".
-Sabes qué mujer. -Ah, sí. Sydney Gale.
La han demandado por despido improcedente.
John, necesito tu ayuda. Es un caso complicado.
No quiero que este bufete la represente.
-¿Por qué no? -Todavía no sé por qué.
Solo sé que hay un motivo.
Ally, ¿te encargas de lo de Mark?
No, no puedo. Soy amiga de Lisa Knowles.
Nelle, Jackson, encargaos vosotros.
Mark Newman es tu cliente. ¿Por qué no te encargas tú?
¿Quién es Sydney Gale?
Llegó el reverendo Newman.
Nelle, Jackson, en marcha. John, ven a mi oficina. Ahora.
-¿Le chupaste el dedo del pie? -No me van esas cosas. Créeme.
-¡Richard! -En serio, tenía que ir
-a por él. -¿A los cinco minutos de conocerla?
Esta mujer tiene algo. Tiene
un enorme poder sexual o algo así.
Te habla con un tono melódico que te atrapa.
¿Nunca te ha seducido una mujer?
No con el dedo del pie.
Pues por eso necesito un segundo abogado.
Podría encargarme de este caso yo solo,
pero me siento un poco despojado de mis…
¿Cómo se dice?
-¿Facultades? -Sí.
Le has chupado el dedo del pie a mujer. Es peor que el cuello.
Ella tiene mucho poder.
Richard, eres socio mayoritario, por Dios.
¿Cuándo vas a superar este bache?
Richie, hola.
-¿Llego tarde? -No.
Para nada. Justo a tiempo.
Sydney, este es John Cage.
John. Hola.
¿Cómo estás?
Estoy bien.
Richie te ha hablado de… mi dedo del pie.
¿Verdad, John?
¿Quieres verlo?
El problema es que tengo una nueva novia.
Y Lisa no está contenta.
-¿Y está dando problemas? -Muchos problemas.
-Afecta a toda la congregación. -¿Qué hace exactamente?
Mi nueva novia también está en el coro, y Lisa…
-Lisa a veces le dedica canciones. -¿Cómo que le dedica canciones?
Lisa elige canciones hostiles, pero en lugar de dirigírmelas a mí,
su blanco ahora es Buttons.
-¿Buttons? -Sí. Es mi nueva novia.
¿Se llama Buttons?
Y cuando Lisa canta esas canciones hostiles,
si Buttons cree que son sobre ella, y siempre es el caso,
salta y empieza a cantarle a Lisa.
Se desata una batalla campal.
Vale. ¿Cuál es exactamente el problema legal?
Lisa quiere que despida a Buttons
porque no debe ser solista.
Buttons quiere que despida a Lisa por sus canciones hostiles.
Me gustaría despedir a Lisa, pero, como he salido con ella,
temo que me demande por acoso sexual.
Un caso es un caso. ¿Cómo de ofensivas son las canciones?
Vengan a verlo por ustedes mismos. Esta noche hay misa.
-Bueno… -Como mínimo,
será un buen espectáculo.
Empecé como redactor y ascendí hasta ejecutivo de contabilidad.
¿Trabajaba mucho con la señorita Gale?
Sí. Todos trabajábamos mucho con ella.
Señor Jacobs, quiero que describa su relación
y la de los demás hombres con la demandada.
Era una monarquía absolutista.
Ella era la jefa. Trabajamos para ella.
Y también… la deseamos.
¿"La deseamos"?
No sé cómo lo hace, pero todos estamos locos por ella.
La mayoría hemos tenido contacto sexual con ella.
-¿Cuántos hombres son? -Más de cien.
¿Y todos están locos por ella?
Por alguna razón,
darle placer de cualquier tipo es
-muy gratificante. -No obstante,
-llegó un punto en que usted quiso parar. -Debía. No es sano.
Voy a casarme. No puedo estar con otra mujer.
-Y cuando se lo dijo a la señorita Gale… -Me despidió.
Me dijo que ya sabía las reglas
y que, si ya no podía cumplirlas, no podía seguir trabajando.
¿Era un requisito acostarse con ella?
No.
Y usted no solo pidió que cesara el contacto sexual.
Pidió que no hubiera ningún tipo de contacto.
-¿Correcto? -Correcto.
¿Ningún tipo de contacto con su propia jefa?
Porque mantener contacto con ella es obsesionarse con ella.
¿Testifica que no puede hablar con esta mujer
sin obsesionarse sexualmente con ella?
Ella ejerce ese poder.
Nos habla de una forma que hace que solo queremos satisfacerla.
-No es sano. -¿Y por qué no se fue sin más?
No quería dejarla, ¿verdad, señor?
-Necesitaba mi trabajo. -Hay otros trabajos.
No quería dejarla, ¿verdad, señor?
-No. -Señor Jacobs, ¿tenían habitualmente
-relaciones sexuales? -No.
¿Nunca tuvo relaciones con mi clienta?
-No. -Vale. ¿De qué tipo
de contacto físico estamos hablando?
Le lamía el antebrazo.
-¿Le lamía el antebrazo? -Sí.
-¿Ella le pedía que lo hiciera? -No.
-No. Usted se lo pedía. ¿Es así? -Sí.
De hecho, le rogaba que le dejase lamerle el brazo,
¿no es así, señor?
Sí.
Debemos levantarnos contra la violencia en las aulas.
¡Levantarnos!
¡Unid vuestras manos, hermanos!
¡Unamos las manos!
El odio no se combate con más odio.
-¡No! -¡Solo se conquista con amor!
-¡Amor! -¡Amor!
-¡Amor! -¡Otra vez!
-¡Amor! -¡Una vez más!
-¡Amor! -¡Levantaos!
-¡Levantémonos! -¡Unid vuestras manos en el amor!
Preferiría que estuvieras muerta, pequeña
A verte con mi hombre
Será mejor que prestes atención, pequeña
O no sabrás dónde estoy
Corre por tu vida si puedes, pequeña
Esconde la cabeza en la arena, pequeña
Si te pillo con mi hombre
Se acabó, pequeña
Vaya, no estaba exagerando.
Esa debe de ser Buttons.
Nací con una mente celosa
Y puedo pasar mucho tiempo
Vigilando que no te pases de la raya
Corre por tu vida si puedes, pequeña
Esconde la cabeza en la arena, pequeña
Si te pillo con mi hombre, se acabó, pequeña
Que te sirva de lección
Lo digo todo en serio
Estoy decidida y preferiría verte muerta
Corre por tu vida si puedes, pequeña
Esconde la cabeza en la arena, pequeña
Si te pillo con mi hombre
Se acabó
Más te vale correr, chica
-Más te vale huir -Más te vale huir
Oh, sí
Es mi hombre
Que te sirva de lección, chica
Supéralo
-Es mi hombre -No puedes tenerlo
-No me voy a rendir -No puedes tenerlo
No intentes decirme qué hacer
Oh, sí
Más te vale correr, pequeña
-Ya puedes correr -Ya puedes huir
Más te vale correr
-Búscate una vida -Tengo una vida
-Pues escóndete -No me escondo
-Búscate una vida -Corre
-Escóndete -Más te vale que corras
Es mi hombre, no me voy a rendir
No, no
No, no
¡Sí! ¡Muy bien!
¿Cuál es la reina?
Esa de ahí. La grande.
-¿Están fornicando? -No.
Son abejas obreras. Trabajan para ella.
-¿Cómo consiguen hacer algo? -Hacen muchas cosas.
Así son las abejas.
Trabajan en grupo para hacer tareas complejas.
-¿Y la reina? -Le chupan el dedo del pie.
Venga, hay que ir al tribunal.
-¿No hay caso? Ya escuchasteis la canción. -Así es.
El problema es que no vimos una batalla campal.
-A todos les encantó. -Pero no puedo tener un coro
que cante: "Huye o estás muerta".
Mi consejo es que las dos se sienten juntas a hablar…
Ya las vio juntas anoche.
Reverendo, mi especialidad es suavizar las cosas.
Por favor.
Perdón.
Mire, Lisa es muy impulsiva, señor Duper. Y Buttons…
Hagamos que hablen, que entren en razón
y las cosas se suavizarán.
-No creo que lo entienda. -Reverendo,
esto se me da bien.
-¿Una colmena? -Así es.
¿Esa es la infraestructura de su empresa?
Sí, Richie.
Las abejas son pequeñas entidades que sirven a la reina.
Son la colonia más colaboradora que hay,
todas trabajan para una.
Y yo soy esa una.
-¿Y funciona? -Extremadamente bien.
¿El sexo es parte de ese éxito?
En cierto modo. Les motiva. Los zánganos tienen que desearlo.
-Tienen que desearlo. -Sí. Les motiva.
Así trabajan mejor. Para sacarles los mejores resultados,
ayuda que quieran copular.
Copular.
-En parte, le contraté por eso. -A mí…
Pido disculpas.
A ver…
¿Cuándo descubrió que tenía ese poder con los hombres?
Lo descubrí en el instituto.
Descubrí que emitía algún tipo de feromona
-que los hombres… -¿Una feromona?
Sí. Una sustancia química que causa estímulo sexual.
Sí. Bueno…
Es lo que hace la abeja reina.
¿La abeja reina emite una feromona?
Sí. Y algunas mujeres lo hacen también.
Yo soy una de ellas.
Entonces, ¿lo empezó a usar en beneficio propio?
Sí. Como he dicho, los zánganos se motivan al saber que pueden aspirar a ofrecer
sus espermatozoides a la reina.
¿Se aparea usted con todos sus empleados?
-Desde luego que no. -¿Con muchos?
-Tal vez. -¿Y no ve ningún problema en ello?
Lo primero que digo en una entrevista a los potenciales empleados es:
"Ni se plantee trabajar aquí
si no está dispuesto a desearme", porque…
lo harán.
A ver si lo entiendo.
¿Usted espera que todos sus empleados se acuesten con usted?
No, su señoría. Espero que lo deseen.
-Hola. -Hola.
Tengo que ir al baño.
Está por allí.
-Hola. -Hola.
-Sydney Gale. -Larry Paul.
Larry. ¿Cómo estás?
Pues… Me duele el brazo.
¿Qué es lo siguiente?
Llamamos a nuestro último testigo.
Si no llaman a nadie más, vamos a los alegatos.
¿Ganaremos?
No tengo ni idea.
Ella me atrae, Richard.
-Ponte a la cola. -Pero yo no soy así.
Sabes que no soy dado al retozo físico.
Si una mujer no me dice nada emocionalmente,
no me interesa.
Y no conecto emocionalmente con ella a ningún nivel.
Y sin embargo, lo único que quiero
es lanzarme a ella y…
"Retozar" se queda corto.
-Solo quiero… -Sexo.
Sexo, sexo. Quiero hacerle de todo.
Me da igual que no quiera hacérmelo.
Quiero hacerla pedazos. Eso es lo que quiero. Hacerla pedazos.
Me inquieta mucho pensar que soy capaz de tener
ese impulso, pero es así.
Me supera el impulso. Me tiene rendido.
-Solo quiero diez minutos con su pie. -No me dejes sucumbir.
Primero, sería poco profesional. Segundo, acabaría reducido.
Ella debilita la voluntad de los nombres y no quiero que lo haga conmigo.
-Yo no me sentí reducido. -Le chupaste el pie, Richard.
-No estarás orgulloso. -Pues…
No me dejes sucumbir, te lo ruego.
Soy la supervisora musical
y yo elijo las canciones que quiero cantar.
Lisa, ya hemos vivido esto antes.
Tras la ruptura, empezaste con las canciones hostiles.
Luego mejoró. Y ahora que sale con otra,
-has vuelto a… -¿Puedo interrumpir?
Porque esa es justo la infracción.
Salir con otra.
-¿Perdón? -¿De forma pública y notoria,
tener una aventura delante de las narices
de la empleada con la que antes tenía una relación?
Eso es acoso sexual.
-¿Qué? -¿De dónde saca eso?
Porque es algo con alta carga sexual
que contribuye a un ambiente de trabajo hostil.
-La ley dice… -No he acabado.
Le diré lo que dice la ley.
La ley de acoso sexual es algo en expansión.
Cambia y crece cada día.
Señora Parks, estoy segura
de que aboga por la expansión siempre que puede.
¿Qué? ¿Insinúa que estoy gorda?
-¿Está riéndose de mi sobrepeso? -No estoy…
Está bien, vamos a calmarnos.
Las emociones están a flor de piel.
Silencio, guaperas. A nadie le gusta un guaperas.
Nadie está intentando ser un guaperas.
¿A quién llama feo?
¿Ella se ríe de los gordos y usted de los feos?
-¿Te está llamando fea? -Se refería a ella.
Qué graciosa, barrilete.
Vale. Ya basta.
-Pero qué guaperas. -¿Es usted abogada?
¿Insinúa que soy tonta? Gorda, tonta y fea.
No insinúo nada. Es una pregunta. ¿Es usted abogada?
No, soy su representante emocional.
¿Su representante emocional? Es…
Mire, no puede prohibirle que cante sus canciones, guaperas.
Ella es la directora musical.
Si la despide después de una relación de naturaleza sexual, ella puede demandar.
Tiene quid, tiene pro y tiene quo.
Y le pondrá una demanda a su culo santurrón.
-Señora Parks… -¿Por qué no deja de interrumpir?
A ver, a ver.
-Vamos a calmarnos todos. -No trate de suavizarnos,
señor Guaperas. El trato es simple.
Que deje a Buttons, o de lo contrario
ella cantará lo que quiera.
¿Por qué? Porque no pueden hacer nada para impedírselo.
Vámonos, Lisa.
Bueno, parece que el plan de suavizar las cosas ha fallado.
Hola.
Nos gustaría entrevistar a algunos
de tus empleados satisfechos
y llamar a uno como testigo.
Vale. ¿Por qué?
-¿Estás preocupado? -No, no demasiado.
Es que este caso es muy…
difícil de juzgar. Es…
Quizá piensen que eres una depredadora.
-Por favor. -O que el demandante
lo consintió todo.
Es que es muy difícil de adivinar.
¿John?
¿Sientes que no puedes ser
tan imparcial como te gustaría?
-Bueno… -¿Estás
un poco celoso de Richard?
¿Eh? Porque…
Porque él sí que consiguió chupar algo.
A mí no me van esas excentricidades.
No. Eso ya lo sabía.
Lo tuyo…
Lo tuyo es un beso sencillo.
Eso es lo que más te pone, ¿verdad?
No los besos voraces. No.
Un beso dulce.
Ya sabes, cuando los labios
lentamente
y suavemente se acarician.
¿Verdad?
Yo no soy un zángano, Sydney.
Lo sé, pero también te noto
un poco distraído
por la duda
de cómo sería acariciar mis labios.
John, si pudiéramos despejar el misterio,
¿crees que podríamos acabar con la distracción?
Gracias por venir.
¿Esto es legal? ¿Hablar conmigo sin mi abogada?
Lisa, la señora Parks no es abogada. Es conductora de autobuses.
Aun así, es mi representante.
Mira.
No hace falta que te lo diga. No puedes seguir así.
Hay infinidad de mujeres en el mundo.
Él no tiene que salir con una de mi coro.
No, es verdad. Pero, Lisa…
-Es humillante. -Sé que es doloroso.
Pero lo humillante es lo que haces tú.
¿Cómo puedes desplegar tu tristeza en un escenario
ante toda la congregación?
Porque me ayuda a aguantar.
Y él también hace lo que hace ante toda la congregación.
Insisto, sé que su aventura es dolorosa.
Pero tú montas el espectáculo.
Yo no. Es Buttons.
Si se quedase en el coro, la congregación no…
¿Mientras tú le cantas "huye o estás muerta"?
Tengo que cantar mis penas.
De lo contrario, yo…
No puedo quedarme pasiva, señorita Porter.
No puedo aguantar así.
¿Qué te parece esto?
Canta tus penas, pero baja un poco el tono para no provocar.
-¿Es esto necesario? -Sí, creo que sí.
La mayoría de empleados están contentos. Hay que dejar hablar a esa facción.
John, Richie. ¿A qué hora volvemos al tribunal?
A las 11:30, no debemos perder tiempo.
Por aquí.
¿Y hacen bien su trabajo?
Hacen un increíble trabajo.
Y fijaos en esto.
-¿Le enseño el análisis? -Señorita Gale, aquí.
Oye.
Espera. ¿Va a seguir cantando?
-Bueno… -¿Canciones hostiles?
-No van a ser bonitas. -Buttons, lo crea o no,
podría ser un caso de acoso sexual..
-¿Qué? -Tener una aventura
con una empleada, romper
y luego salir abiertamente con otra…
No tiene más que probar que es un entorno de trabajo hostil.
Hay mujeres que han ido a juicio por mucho menos.
¿Que salga con otra mujer es acoso sexual?
No está claro. La ley está en expansión.
Tarde o temprano, alguien ganará con los mismos hechos.
Será una broma.
Muchas empresas vetan las relaciones entre empleados.
Es una zona pantanosa.
¿Disculpe?
Legalmente, es una zona pantanosa.
Sí.
Ella acepta bajar el tono de las canciones.
Y si usted no se mete,
creo que podrán coexistir, que es la mejor solución.
-Cuando dice que bajará el tono… -Sigue pudiendo cantar su pena,
en ocasiones,
pero no cantará su ira.
No habrá nada dedicado a usted, Buttons. ¿Cree que podrá…
contenerse?
Si ella no me canta a mí, yo no le cantaré a ella.
Excelente.
Podría funcionar.
La razón o una de las razones es
que no intentamos ganar a expensas de los demás.
En la mayoría de empresas capitalistas, los ascensos son a costa de otros.
Uno avanza y el otro se queda atrás.
¿Y eso no pasa en Publicidad Gale?
No. Todos realizamos tareas distintas, unas en conjunto y otras individualmente.
-Pero el objetivo es el mismo. -¿Y cuál es?
Satisfacer a Sydney.
Señor Kensington,
el señor Jacobs no cree que eso sea sano.
Pues que trabaje en otro sitio. A mí me parece sano.
-¿Por qué? -Rendirle servicio
a un ente corporativo… Me parece bastante vacío.
Pero rendir servicio a Sydney…
¿Cuando dice
"servicio", se refiere a…?
Me refiero a cuando me imagino la mirada de aprobación de Sydney
o cuando veo que la he satisfecho.
Vale. Volvamos al tema del sexto.
Digo, sexo.
Solo nos hemos acostado una vez.
Fue después de una campaña de éxito.
Ella…
Ella me felicitó por mi trabajo
y me preguntó si le ofrecía mis espermatozoides.
Hoy en día, nuestros hermanos y hermanas
no se conforman con la bondad.
No según el Todopoderoso.
-¿Cómo va? -Por ahora, bien,
pero ella no ha cantado aún.
Se rigen por lo que dice la ley.
Definen su comportamiento por los límites legales.
Hasta abusan de la ley si es preciso para lograr lo que quieren.
Tranquilo, reverendo.
Dejad que os diga, hermanos y hermanas, que la única ley a seguir es la suya.
-Su ley llama a la hermandad. -Sí.
Su ley llama al perdón.
Su ley llama a que celebremos el amor, el amor de quien sea.
Su ley no nace del odio, ¿verdad?
-¡No! -Su ley no es vengativa, ¿verdad?
-¡No! -Su ley no es rencorosa, ¿verdad?
¡No!
Ha llegado la hora de celebrar su ley.
Como hermanos y hermanas. Como una familia. Su ley.
No hay nada que pueda hacer
No hay nada que pueda decir
Oh, no. Ya empezamos.
No, es sobre su dolor. Nada más.
Me siento muy triste
Tengo que arreglar las cosas
Para todos los afectados
Esto está muy bien.
Tal vez.
El dolor causado
Nunca podríahacerte infeliz
No
Nunca sería capaz
Ojalá no te quisiera tanto
Ojalá no te quisiera tanto
Se me hace muy difícil dejarlo
Sabía que llegaría el momento
Tengo que pagar por mis errores
No puedo culparte
Por lo que me estás haciendo
Por mucho que me duela el corazón
Nunca podría hacerte infeliz
Nunca sería capaz
Ojalá
Ojalá
Nunca podría hacerte infeliz
Nunca sería capaz
Nunca podríahacerte infeliz
Nunca podría
Ha de ser mía, Richard. Lo necesito.
-Pues hazla tuya. Desahógate. -¡No!
¿Por qué nos puede la lujuria y no el amor?
-¿No te molesta? -Es una tortura.
Me excité cuando dijo que la había satisfecho. Soy un zángano.
-¿Los hombres somos zánganos? -Sí. Se llaman maridos.
No me dejes solo con ella, Richard.
-No me dejes solo con ella. -¿Por qué?
Porque estoy deseando saber lo que pasaría.
Vamos al tribunal.
Hola.
Habló con ella ex parto. No se puede hablar con alguien ex parto.
Se dice ex parte. Es latín. "Parto" es lo que se hace
cuando alguien da a luz.
Ahora insinúa que estoy gorda y soy tonta a la vez.
Señora Parks, he venido a hablar con Lisa.
Ya lo sé. Ex parto.
¿Qué quieres?
¿Estás bien?
Mira.
Tu canción me emocionó mucho.
Nos emocionó a todos. Pero…
-puede que necesites ayuda. -Estoy bien.
Vale. Aunque lo estés, es demasiado dolor como para…
No estoy segura de que la congregación lo disfrutase.
¿Habla como psiquiatra o como crítica ex parto?
Hablo como alguien que se preocupa.
Si quieres un consejo legal,
no pasa nada por tener el corazón roto.
No pasa nada por cantar sobre ello
ni llorar por ello, pero…
no puedes hacerlo en tu lugar de trabajo.
-Así no. -¿Por qué?
Porque en un lugar de trabajo hay normas.
Una jefa que lanza señales de deseo, de sexo,
incluso de lujuria,
va contra la ley cuando se vuelve opresivo
en un lugar de trabajo.
¿Dónde está la ley que me proteja en mi lugar de trabajo?
Está saliendo con una mujer de mi coro.
Quizá llegue el día en que eso sea ilegal. ¿Quién sabe?
¿De verdad quieres ese tipo de protección, Lisa?
-¿Por qué no? -Porque implica el supuesto
de que eres débil y necesitas protección.
Los débiles necesitan protección. Es un axioma básico.
La ley está diseñada para proteger a los más débiles de la sociedad.
La señorita Gale contrata a los débiles.
La ley de acoso sexual se fundamenta en un desequilibrio de poder.
No puede estar exenta de la ley
solo porque orquesta ese desequilibrio.
No le exigió sexo a nadie.
Sí, contrata a hombres que sabe que tendrán una reacción sexual.
Sí, y da a entender que podría reciprocarme sexualmente.
A ellos. Reciprocarlos sexualmente a ellos.
Y sí, su oficina tiene mucha tensión sexual.
Pero la pregunta es:
¿los ambientes de trabajo con tensión sexual son ilegales per se?
¿Incluso cuando los empleados entran en el juego a sabiendas,
con conocimiento de causa?
Si Sydney Gale fuese un hombre que cultivase un pequeño harén,
enseguida declararíamos ese lugar de trabajo
como opresivo y, por tanto, ilegal.
¿Debería haber leyes distintas para las mujeres?
Les hace un análisis psicológico
para asegurarse de su dependencia.
Se comporta como una depredadora sexual a diario.
Y cuando uno de sus empleados decide
que no quiere tener contacto con ella,
lo despide.
La pregunta aquí es: ¿es Sydney Gale ilegal per se?
¿Por usar su sexualidad en su beneficio?
¿Por cultivar un entorno en el que los hombres la desean?
¿Alguien en los Estados Unidos de América
tiene derecho a construir una empresa así?
Esa es la verdadera cuestión para este tribunal.
Para responder a esa pregunta, permítanme hacer otra:
¿vivimos en un país libre o no?
Y lo que intento decirle es que usted no es libre.
Es mi iglesia. Puedo poner las normas de mi propio…
No. Porque es un lugar de trabajo.
Y en lo que respecta a la conducta entre un hombre y una mujer en él,
es el gobierno quien se encarga. Ellos hacen la ley.
¿Los Estados Unidos de América me prohíben salir con Buttons?
Los Estados Unidos de América
le piden que tenga cuidado.
Si salir abiertamente con Buttons genera claramente
un entorno hostil para su exnovia…
-Una zona pantanosa. -Sí, Buttons.
Es una gran zona pantanosa. Y está a punto de caer en ella.
Ya ha visto su dolor, Mark.
Puede que Buttons y usted tengan una buena relación,
pero sean discretos en la iglesia.
Cada día eres mejor, John.
Me gustaría estar ahí cuando alcances la cima.
-¿Puedes dejar ya lo de la seducción? -No lo sé.
Hace mucho que no lo intento.
-¿No te cansa? -No. El poder nunca cansa, John.
Todos tenemos nuestras adicciones, ¿no?
Todo es cuestión de poder y control. ¿Es eso?
No siempre.
A veces encuentro un hombre
con el que soy yo la que se obsesiona un poco.
Ya estamos. Te diré algo, Sydney.
-Tal vez no puedas conmigo. -¿No?
No. Soy una máquina cuando me pongo a ello.
No te fíes de mi estatura. Puedo ser voraz.
Nunca lo he dudado.
De hecho, si quieres arrancarme la ropa ahora mismo,
seguro que el jurado todavía tardará un poco.
Quieres arrancarme la ropa, ¿verdad, John?
Ni te lo imaginas.
Pero no voy a hacerlo, Sydney.
Porque resistirme a mi lujuria es donde se encuentra mi poder.
El jurado ha vuelto.
-Justo a tiempo. -Desde luego.
Hola.
-Prometiste no dejarme solo. -Tenía que ir a mear.
Señor Foreman, ¿tienen un veredicto?
-Sí, su señoría. -¿Qué han determinado?
En el caso de Jacobs contra Publicidad Gale,
fallamos a favor de Sydney.
Gracias, señores y señoras del jurado.
Se levanta la sesión.
Pues hemos ganado.
-Gracias. -Hora de celebrar.
Algo de vino, algo de baile, algo de dedo.
John, ¿vamos a celebrarlo?
Vayamos al bar.
Gracias.
¿Por qué la miras así?
Perdón.
-Oye. -¿Qué?
No mires a esa mujer.
Nunca.
¿Así que Lisa va a dejar de cantar?
Dice que lo intentará.
Si no, podemos volver a tu plan de suavizar las cosas.
Qué graciosa.
Eres mejor que yo por resistirte así a ella.
-No creo que yo hubiese podido. -No ha sido fácil.
¿Es el poder lo que la hace sexi, o es ser sexi lo que le da poder?
-No lo entiendo. -No lo entenderíamos. Somos hombres.
Pero ¿y si más mujeres descubren lo de la abeja reina?
Todos estaremos en apuros.
Desde luego.
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