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Original subtitles

Anteriormente...

Jackson Duper, ¿nunca das tu verdadero nombre?

Si apenas te conocía...

Bastó para acostarte conmigo.

-Una citatoria en la soleada California. -¿Disculpa?

-Hola. -Hola.

Dadas las circunstancias, quizá ya no deba trabajar en Cage & Fish.

No me molesta, Jackson. De verdad.

Vale.

No conozco el historial de tu caso,

pero me encantaría darle una intentona.

¿Eres un buen amante?

Digo, abogado.

¿Qué haréis en vuestra cita?

Iremos a cenar y luego tal vez al bar.

Hoy va a cantar.

-No me lo puedo creer. -¿Qué ha pasado?

Follamos en la primera cita.

¿Por qué te avergüenzas?

¿Los hombres no pueden? ¿Es de mujeres?

¿Te sentaría muy mal que te dé un beso de despedida?

Supongo que puedes.

-Jackson. -Larry.

¿Me permites? Estoy seco.

¿Estás seco?

¿Te importa?

Sí. Vale. Adelante.

¿Pasa algo, Larry?

No, solo me gusta hacer flexiones de torso de noche, Jackson.

-¿De verdad? -Sí.

-¿Te estás riendo de mí, Larry? -No.

Estoy intentando mejorar mi figura,

y admiro la tuya.

Ojalá pudiera aprender a caminar así.

¿Sabes?

¿Lo hago bien?

-¿Qué estás haciendo? -Nada.

-Solo... -Intenta parecerse a mí.

No, no es eso, Jackson.

¿No? Perdón. Lo siento, Larry.

¿Podéis dejaros...

de...

tonterías?

-Ally. -¿Sí?

-¿Ally? -Sí.

-Vamos. -Vale.

-Voy a... -¿Ally?

Primer punto, Moore contra McGrath. El juicio empieza hoy.

Lo he aceptado por mi gran sentido de la compasión,

por no hablar del enorme anticipo.

¿Ally? Te estaré en deuda. Gracias.

¡Oh, Richard! ¿El juicio empieza hoy?

No sé por qué, nos quiere a nosotros. Los alegatos llegan pronto.

Lo conocerás allí.

¿Cuál es el caso?

Douglas McGrath conoció

a una mujer por internet.

Se enamoraron por teléfono y se conocieron. No funcionó.

Ella lo demanda por fraude.

Léete la demanda de camino.

-Siguiente, Michael Pupnick. -Sí, ese es mío.

Lo demandan por angustia emocional,

por arruinar una boda.

Me vendría bien algo de ayuda.

-¿John? -No. No puedo, estoy confuso.

-¿Disculpa? -Estoy confuso.

-Ah. -Continúa, Richard.

¿Alguno que no esté confuso? ¿Mark?

Nelle y yo tenemos el juicio de los Roberts.

-Ya, vale. ¿Lingo? -¿Por qué no te ocupas tú?

¿Dónde pone que tú no trabajas?

¿John?

-Te busca Cassandra Lewis. -¿Qué?

-¿Quién es Cassandra Lewis? -El pescuezo de John de Los Ángeles.

-¿Qué hace aquí? -No lo sé.

-¿Cassandra? -Hola, John.

Pasaba por aquí y se me ocurrió venir a saludar. ¿Te importa?

No, no. Claro que no. Es un placer.

Pero ¿qué te trae por Boston?

-Solo vengo a verte. -Ah. Vale.

Eso es... genial.

-Eso es genial. -¿Debería irme?

¡No, no! Es que...

La vida es demasiado corta,

y 5000 kilómetros son solo 5000 kilómetros.

-Y has venido para... -Perseguirte.

Algo así. Al menos, pensaba que iríamos a comer.

Bueno, vale. Vamos a...

Vamos a comer.

Bueno.

Bien, vale.

-Ally. -Larry.

-Hola. ¿Qué haces aquí? -Hola.

Un juicio tonto. Citas por internet.

Mi cliente ha demandado por una cita que fue mal.

¿Qué?

-No me lo invento. -No, ya lo sé, es que...

yo represento al demandado.

-¿Perdona? -Genial.

¿Por qué no me contaste que...?

Acaban de dármelo. ¿Y tú, qué?

-Me lo dieron antes de ayer. -Bueno... Ah.

Cuando tu cliente cambió de abogado, el nuestro también lo hizo,

porque nos quiere a nosotros,

porque sabe que vamos contra ti y...

¿Por qué lo haría? Yo te gané.

Nunca me has ganado.

-¿Hola? Sí, te gané. -No.

Aunque así fuera, no vas a ganar este caso.

¿Seguro?

No. ¿Demandar por fraude por no revelar su aspecto?

-Tal vez... -¿Has leído la demanda?

-Apostemos. -Lo que quieras.

-Un masaje de pies de una hora. -Que sean dos.

-Hecho. -Ve comprando el aceite.

No puedes demandar a alguien porque no te atrae.

¡Allí! Oigo rugir a un cliente.

¿Ally McBeal?

Hola. ¿Es usted...?

¿Es usted Douglas McGrath?

Un placer.

Gracias por aceptar mi caso. Se lo agradezco mucho.

De nada.

Michael estaba allí como amigo. Como un amigo cercano.

Era importante para mí que estuviera en mi boda.

Por supuesto, estaba horrorizada...

Así es, horrorizada, cuando pasó.

-¡Horrorizada! -Disculpe. ¿Ha dicho "horrorizada"?

Ese comentario me incomoda.

-¿Y por qué estaba horrorizada? -Él se opuso.

Levantó la mano y dijo: "¡Alto!". ¡Estaba horrorizada!

Tengo entendido que el pastor preguntó a los presentes

si tenían un motivo para que ustedes

no debieran unirse en sagrado matrimonio.

-Es palabrería ceremonial. -"Palabrería ceremonial".

-Eso me incomoda. -No iba en serio.

-¿No iba en serio? -No.

Lo dicen en cada boda.

Nadie se opone nunca. ¡Salvo él!

-Y eso la horrorizó. -Me incomoda eso.

Señora, usted siguió con la ceremonia.

-Pero la arruinó. -¿"Arruinó"?

-Sí. -Ese comentario. Me incomoda.

Una boda ha de ser perfecta.

Contratamos gente para hacerla perfecta.

Gastamos miles de dólares en vestidos, flores e iglesias

para que sea inolvidable, maldita sea.

Pagamos a un fotógrafo para tenerlo en medio

sin parar de hacer fotos para captar esa perfección.

Así que, cuando un exnovio salta

en mitad de la ceremonia y grita: "¡Alto!",

todo deja de ser perfecto.

Nos dijimos los votos entre murmullos.

-¿"Murmullos"? -Sí.

-Me incomoda. -Murmullos y susurros.

Trescientos cincuenta invitados

murmurando encantados que ya no era perfecto.

¡Se vino abajo en un santiamén, y yo he sufrido daños! ¡Míreme!

¿Cuál es el problema?

Richard, ha cruzado el país para verme.

¿No ves ningún problema? Me está persiguiendo.

-Creí que te gustaba. -Me gusta.

-¿Y por qué estás tan alterado? -Porque sí.

Dios, ahora que lo dices...

John.

Lo siento. No debí haber venido.

-Cassandra... -Comeré contigo.

-Vete. -¿Por qué? Me contarás lo que pase igual.

-¡Fuera! -Vale. Tienes un poco de...

No pretendía...

Ha sido una locura, lo siento.

Cassandra, tú me atraes.

-No tienes que dar explicaciones. -Sí que tengo.

Acabo de cortar con una mujer, hace un mes.

Le había pedido matrimonio.

Incluso aunque fuera capaz

de volver a tener una relación,

no sería justo para ella.

Bueno, ¿planeas volver con ella?

No. O sea, no lo creo. Pero no se trata de eso.

Entonces, ¿de qué se trata?

Si una relación es buena, y esta lo era,

debería haber un período de luto.

Sospecho que no has cruzado el país solo para un revolcón.

¿O sí?

No.

¿Entiendes lo que digo?

Bueno, no estoy segura.

Si me dices que no estás preparado

para tener otra relación ahora,

lo entiendo completamente.

Si me dices que no te permites estar preparado,

te vuelvo a repetir el lema de mi viaje.

La vida es corta, John.

Ni te lo imaginas.

Espera.

Te dije que iríamos a comer.

Uno de mis motivos para buscar citas por internet

es que muchos solo se fijan en el físico,

y yo no quería eso.

¿El físico no le importaba?

No, por eso Douglas y yo no mandamos fotos.

Ni siquiera hablamos de nuestro aspecto. Era irrelevante.

-Vale. Entonces, ¿qué pasó? -Bueno...

No sabía que era una persona pequeña.

¿Eso sí que importa?

Sí. Ese atributo físico es muy relevante.

Debió habérmelo revelado.

-¿Cuánto tiempo se escribieron? -Seis meses.

¿Sin saber el aspecto del otro?

Fue una de las cosas que hizo que me enamorase.

Le daba igual.

Pero lo siento, sé que no es políticamente correcto,

pero no me veo saliendo con un enano.

Entonces, las cosas no funcionaron.

Pero ¿demandarlo?

Bueno, con el tiempo, me enfadé.

Me había enamorado de este hombre. Dejé mi trabajo y me fui de Illinois.

Él no me había revelado su aspecto.

Y, como resultado, sufrí tanto emocional como económicamente.

Me han dicho que lo olvide y que esté a la altura.

Pero no puedo.

Cometió fraude a sabiendas

y no debe eludir responsabilidades

solo por ser... pequeño.

Así que se enviaron correos durante seis meses.

Cada día.

Hablaron de libros y películas,

todo lo que tenían en común.

Sí.

¿Y alguna vez la engañó en algo de eso?

No.

-¿La hizo reír? -Sí.

¿Le pareció tierno, sensible?

Me gustaba todo en él, señorita McBeal.

Pero asumía que era de estatura normal.

-¿Alguna vez le preguntó cuánto medía? -No.

Y él nunca me lo dijo.

Pero usted dejó claro que no le importaba el físico.

-Bueno, sí. Pero si es discapacitado... -¿Cree que es discapacitado?

Técnicamente, sé que no lo es.

Pero mide menos de un metro, por el amor de Dios.

Debió haber anticipado que...

¿Sabe lo que más deseábamos hacer cuando nos conociéramos?

Ir de paseo por el parque.

Más que nada. Más que el sexo.

Me describió el Boston Common

y cómo pasearíamos por él en primavera,

de la mano, como dos personas anónimas enamoradas.

¿Y no pueden hacerlo?

Es que las cosas cambian cuando la gente te mira.

Después de conocerlo en persona, ¿salió alguna vez con él,

por si existía una posibilidad de superar este obstáculo?

No. No podría.

-Hola. -Hola.

Vale, acabo de terminar de hablar con su abogado.

Están dispuestos a retirar la demanda a cambio de 10 000 dólares,

que básicamente cubre su mudanza

y sus salarios perdidos al venir a Boston.

Y creo que deberíamos aceptar.

La sentencia podría ser mucho más.

No.

Señorita McBeal, me demandan por ser una persona pequeña.

No. Le demandan por haberla engañado.

Sí, bajo el supuesto de que nadie podría amarme de verdad.

Creo que debemos estudiar los fundamentos del caso

y no dejarnos cegar por los sentimientos heridos.

Mi padre se ganaba la vida como hombre bala.

¿Se lo he contado?

Siempre me decía que ninguna mujer de estatura normal me querría.

"Somos monstruos". Yo me negué a creerlo.

Pase lo que pase cuando acabe el caso,

saldré de ese tribunal con la cabeza bien alta.

No lo había planeado.

Fui a la iglesia contento por ella, por su boda.

Sí. Bueno, no me queda claro por qué saltó a oponerse

saboteando para siempre el recuerdo de la ceremonia,

causando una gran angustia a mi clienta.

Disculpe. Esto es una declaración. Aquí no hay jurado.

No se moleste con los comentarios incendiarios

pensados para un jurado.

Detecto burla en su comentario.

Voy a protestar, para que conste.

Estaremos aquí todo el día. ¿Por qué grito "alto"?

Como he dicho, no lo planeé.

Preguntaron si alguien conocía un motivo,

y yo conocía uno.

-¿Y cuál era? -Que yo la quería. Y ella a mí.

¿Y por qué cortaron?

Me incomoda que haga usted mis preguntas.

-Nos queremos, Sylvie. -Yo te quería antes, Michael.

Ahora quiero a Warren.

Por su coche y su dinero.

-¿Qué más te gusta de él? -Muchas cosas.

Me incomoda. Protesto.

¿La boda le pareció una buena ocasión para decirlo?

Es: "Que hable ahora o calle para siempre".

Pero era mi boda, y la has arruinado.

¿Debí haberme callado solo por cortesía?

¿Renunciar al amor de mi vida porque es lo más educado?

Dicen que, si una persona tiene suerte,

encontrará a una persona en el transcurso de su vida

a la que pueda amar y con la que pueda ser compatible.

Esa persona eres tú, Sylvie.

No iba a dejarte escapar

con la esperanza de que ya llegaría otro amor.

Las cosas no funcionan así.

-¿Por eso has venido? -Más o menos.

Pensaba en ti cada vez más.

Así que me dije: "Ve a visitarlo".

¿Y por qué no me llamaste antes?

Podrías habrías dicho que no.

No quería perder probabilidades de volver a verte.

Cuando te subiste al coche y te fuiste,

no dejé de pensar: "¿Y si...?".

Y es una pregunta que no podía dejar pendiente, John.

Sí. ¿Y de verdad intentaste responderla?

¿Y si intentáramos salir juntos?

Vives a 5000 kilómetros.

¿Te hiciste esa pregunta?

Solo puedo preguntártelo a ti,

porque para mí no es un obstáculo.

Bueno, no sé.

El amor es mucho más pragmático de lo que creemos.

¿Intentas convencerme a mí o a ti mismo?

Sabía que mi altura podía ser un problema.

¿Y eligió no contárselo?

Bueno, ella dijo que el físico no importaba.

-Pero, Douglas... -Ya lo sé.

Yo elegí seguir conociéndonos antes de que ella se enterase.

-Así que se escribían correos. -Y cartas.

Hablaban por teléfono.

Y cuando se acercaba el día de conocernos en persona,

planeé contárselo.

-¿Pero? -Temía que me dejase plantado.

Ya. ¿Así que eligió que viniera sin saberlo?

Esperaba que, después de pasar un tiempo conmigo,

se le pasaría el impacto inicial

y todas esas cosas que hicieron que nos enamorásemos...

prevalecerían.

Así que, sí, la dejé venir sin saberlo.

No solo la dejó venir, Douglas.

-¿Puedo llamarle Douglas? -No, es un tanto informal.

No merece menos respeto solo por su estatura.

-No debería. -Señor McGrath.

No solo la dejó venir. Dejó su trabajo.

Se mudó aquí desde 2000 kilómetros de distancia.

Sí.

Sabiendo, o al menos sospechando, según testifica,

que no vendría de haber sabido la verdad.

Protesto. Asume hechos no probados.

-Argumentativo. Capcioso. -Elija una.

Elijo las tres. La pregunta lo merece.

Denegado, denegado y denegado.

Siéntese, señorita McBeal.

No le reveló su estatura porque temía que no se mudase.

Sí.

Y al escribirse durante seis meses,

¿no mantuvieron conversaciones íntimas?

Muy íntimas.

Se contaron sus sueños, sus miedos y hasta su historial médico.

-¿No es así? -Sí.

Pero omitió que medía menos de un metro.

Sí.

Y, señor McGrath, ¿no fue uno de los motivos

de omitir este detallito

que temía que no se enamorase de haber conocido su estatura?

Sí.

-No debiste vapulearlo. -No lo he vapuleado.

Sí. Fuiste un matón.

¿Un matón? No.

Sí. Meterte con alguien más pequeño

es la definición de matón.

Vale, si te vas a enfadar...

-No estoy enfadada. -¿No lo estás?

-No estoy enfadada. -Ah.

Estás metiendo platos limpios al lavavajillas.

-Eso es porque estoy aburrida. -Aburrida.

Sí, aburrida. No me hagas repetirme,

porque eso es lo que me hará enfadar.

Y te diré lo que me molesta, si es que quieres saberlo.

No entiendo cómo te crees los fundamentos de las acciones de tu clienta.

¿Qué tipo de mujer basa el amor en el aspecto físico?

Vamos a pensarlo.

-Piénsalo. -Vale.

-Piensa que soy enana. -Persona pequeña.

-Ya, bueno, pequeña... -Da igual, continúa.

Si midiera menos de un metro, ¿seguirías queriéndome?

Vale, ¿me estás diciendo

que, si hubieras ido a terapia con Tracy hace meses

y yo hubiera medido menos de un metro, hoy estaríamos aquí los dos?

-Bueno... -Mentirosa.

-Retira eso. -No amarías a un enano.

-¿No era persona pequeña? -Es así.

¿Sabes qué, Larry? Me da igual el físico.

-Claro. Te da igual el físico. -Acabo de decirlo.

¿Todos los demás marcan en su agenda

que faltan 903 días para su primer estiramiento facial?

Te parecerá bonito. Te cuento una inseguridad personal y...

-Sí, sobre tu físico. -No cambies de tema.

-¿Qué tema? -Los enanos.

No tiene gracia. ¿Sabes qué?

No me querrías si lo fuera, ¿verdad?

No me había dado cuenta de lo superficial que eres.

Y yo...

no voy a dormir contigo hoy, Larry.

Espera.

Bueno...

Cuando sea vieja y tenga canas y arrugas,

¿vas a dejar de quererme?

No, yo...

Aún te querría, seguirás siendo alta.

Solo quedan los alegatos finales y habremos acabado.

-Salvo que quieras pactar. -No quiero.

Mira, Nelle. Un enano.

¿Qué?

Mi abuelo me dijo un día que la dignidad de una persona

se mide por la dignidad que ve en los demás.

No lo he entendido.

¿Era una adivinanza?

¿Sabes, Ling? Tengo una relación por internet.

-¿En serio? -Sí.

No tengo ni idea de cómo es.

¿Estás loca? El físico lo es todo.

-No hace falta que te lo diga. -Ya lo sé.

No me gusta el sexo, así que es perfecto.

-¿Vais a quedar algún día? -No lo sé.

¿Ling? El abogado viene otra vez.

-Voy a intentar pactar. -¿Está todo bien?

La verdad es que no.

Bueno, hay un enano en la oficina de Ally.

¿Puedes venir un segundo?

¿Qué?

No quiero decir nada inapropiado, pero...

¿Va a ser un pensamiento profundo? No respondo a eso.

Estoy enamorado de ti.

He roto mi compromiso por ti.

He venido a trabajar aquí, en parte, por ti.

Y he intentado respetar que tú no quisieras nada.

Pero tras oír hoy a nuestro cliente

y lo de cómo una persona...

y cómo podría no haber otra,

me he dado cuenta, y no puedo...

Eres tú. No puedo callármelo.

Estás con Renée.

-¿Ese es el obstáculo? Porque... -No. No.

¿Y por qué te acostaste conmigo?

Porque no parecías tú.

Fuiste apasionada, temeraria y...

Jackson, lo que sentí por ti aquella noche

ya no lo siento.

No te creo.

Sí, sí. No tengo tiempo para esto.

¿Y después de cenar?

La acompañé a su hotel.

Estoy confuso, Richard.

Últimamente soy irresistible para las mujeres, ¿qué pasa?

-Tienes dinero. -Eso es...

A ellas les gusta el poder.

Te vio en acción. Y encima eres sensible.

Eres rico, poderoso y sensible.

¿Cuántos hay así aparte de mí?

-¿Ya se ha ido? -No, se queda otro día.

Está la diferencia de edad, la distancia geográfica...

Está Melanie. No estoy seguro de haberla superado del todo.

Melanie era rara, John. Era maja, pero rara.

No por el Tourette. No creía en el matrimonio.

Habría sido un caos.

Y no olvides que mató a su novio.

Son defectos de la personalidad que hay que evitar.

En cuanto al problema geográfico entre Cassandra y tú...

¿Hola? Hay aviones.

Además, con esa distancia,

hay que usar el teléfono y, por tanto, hablar.

La comunicación a veces es mejor en las relaciones a distancia.

Por no hablar de que así es más fácil ser infiel. Fishismo.

Y un pequeño secreto: las mujeres maduras son más inteligentes, más sexis y mejores.

Ni te lo imaginas. ¿Y esta? Oh.

Es guapa, John. Pechos grandes.

Está bien dotada, es guapa y tiene buen pescuezo. Es una diosa.

La pregunta es... La única pregunta es,

si no la quieres, ¿puedo intentarlo yo?

¿Qué? ¡No!

-¿Por qué? -¿Qué...? ¡Porque no!

-Pero, John, si a ti no te interesa... -No, no es eso.

¿Y si le gusto? Vino hasta aquí.

Si no estás interesado...

Estoy interesado.

-Pues ve por ella. -No puedo, estoy confuso.

-Pues déjame a mí. Egoísta. -¡No! No soy egoísta.

No la quieres tú ni que la quieran los demás.

Ni siquiera eres su tipo.

Pues mejor. Se verá halagada.

-Richard... -Ha volado 5000 km.

¿No la vas a dejar sentirse bien?

No distorsiones las cosas.

Solo digo que si no está en tus planes...

-¿Lo está? -Yo no lo veo.

-Pero yo... -Excelente.

¿Cómo se sale de aquí?

-Richard... -Sí.

La invitaré a bailar.

Deja que decida ella.

¿Debió habérselo contado? Tal vez sí.

Pero ¿la defraudó?

-¡Sí! -Protesto.

No contesten a la abogada.

Era una pregunta retórica. Continúe.

Es él a quien han rechazado aquí.

Y por si fuera poco, también lo demandan,

bajo el supuesto de que no es razonable

que una mujer se enamore de él.

-¿Han considerado eso? -No.

No contesten las preguntas de los abogados.

Para las personas pequeñas como Douglas McGrath hay amor en el mundo.

Pero lo buscó en el sitio equivocado.

Imaginen a una mujer tan cruel que rechaza a un hombre por su estatura.

Imaginen que luego esa mujer busca a un abogado ruin

para sacarle el dinero a él.

Seis meses hablando cada noche.

Sus aficiones, sus opiniones políticas o religiosas.

Lo tienen todo en común, ya sean valores o sentido del humor.

Se vuelven íntimos.

Acuerdan pasar toda la vida juntos, felices para siempre.

Por fin, se conocen en persona.

Y entonces él dice: "Por cierto, ¿mencioné que soy enano?".

Él ha admitido...

El señor McGrath ha admitido que omitió esa información intencionalmente

porque temía que ella no se enamorase y no se mudase.

La engañó intencionalmente.

Y confiar en su engaño le supuso un perjuicio emocional y económico.

Sufrió daños.

La ley establece que debe ser compensada.

Ese es el caso. Punto.

No se puede defraudar a alguien solo por ser bajo.

Vale, hemos pactado por 11 000.

Las dos partes parecen contentas, aunque a su abogado "le incomoda".

Entonces, ¿ya está? Puedo irme de compras.

Sí. Escucha...

Me enorgullezco de ser un buen barómetro

en lo que respecta a los sentimientos de la gente.

Comprenderás que esté algo confundido.

Dejémoslo así. Estás confundido.

Vale. Ya me disculpé la última vez por imponer mis deseos.

Pero esta vez no lo haré.

Disculpa.

Hola.

Sigo percibiendo una química rara entre vosotros dos.

-¿Pasa algo? -No.

-¿Te gustaría que pasara? -No.

¿Qué pasó la noche en que te acostaste con él?

Perdí el control. Nada más.

Es atractivo y encantador. Yo...

perdí el control.

Bueno, si ahora está interesado, ¿por qué no?

Porque no.

Ling, hay muchos motivos para huir de un hombre.

El miedo a perder el control no es de los mejores.

Gracias, Abby, rubia, querida, cuyo hombre idea está en internet.

-¿Cómo que se está alejando? -Lo noto.

Bueno, la otra noche parecíais muy animados.

-Fue sexo deportivo. -¿Sexo deportivo?

Sexo deportivo. No hacía contacto visual.

-Vamos, Renée. -No, fue sexo deportivo.

-Sé cuándo me cogen manía, Ally. -¿Y dónde está ahora?

Buena pregunta.

-Hola, Cassandra. -Hola, Richard.

-¿Has visto a John? -Sí, justo ahora.

-Ahora baja. -Bien.

-¿Te gusta Boston? -Sí. Es muy agradable.

¿Por qué no dejas de hacer eso?

-¿Qué? -No paras de tocarme el cuello.

Ah, sí. Es una larga historia. ¿Te apetece bailar?

Creo que voy a esperar a John.

No, no. No te preocupes.

Me ha dado su bendición. Me ha dicho que adelante.

-¿Adelante con qué? -Ya sabes, adelante.

-Olvídalo. -¿Cómo que "adelante"?

-Nada. -¿Conmigo?

A ver. John no entiende bien el concepto de una escapada.

Yo lo entiendo. Por eso fuimos a Los Ángeles.

¿Ah, sí?

John quiere que te lo pases bien,

pero es que ahora no puede facilitártelo.

Me ha dicho que cuide de ti, ya sabes.

Ya veo.

El caso es que tú has viajado mucho, y a mí me gustan las maduritas.

-Todo cuadra, así que... -Sí.

¿Qué me he perdido?

Solo esto.

Guau.

Tío, ¿qué le has dicho?

-¿Te ha dejado? -Digamos que ha sido sincero.

Por favor. ¿Sincero cómo?

-Aún ama a Ling. -Ally, ¿estás lista?

Larry, ¿puedes apalear a Jackson?

-¿Lo harías por mí hoy? -Tengo que consultar mi agenda.

-¿Qué ha hecho ahora? -Ser sincero con Renée.

Mira, Ally, estoy bien.

Jackson es demasiado suave para mí.

No se trata de eso, ¿verdad, Larry?

Lo apalearé después de comer.

Por favor, no te rías de mí.

Ya estás en la cuerda floja por no quererme si fuese enana.

Ally, no te metas.

Renée, eso no se me da muy bien.

-No te metas, por favor. -Te ha utilizado, Renée.

¿Y si yo estaba utilizándolo a él?

¿Es así?

No.

Si hubiera visto cómo te he dejado, te habría contestado al teléfono.

Ya sé lo que te dijo Richard.

Nunca le di luz verde para ligar contigo.

Me dijo que, como yo no estaba por la labor,

no tenía derecho a prohibirle que te entrase.

Vale. Puedes irte.

Cassandra, claro que estoy interesado.

Lo sabes. Por eso te subiste a ese avión,

para responder a mi atracción y a la tuya.

Pero el amor me ha ido mal incluso sin salir de mi edificio.

¿Cómo va a salirme bien con 5000 kilómetros de por medio?

No he venido a convencerte de empezar una relación, John.

¿Por qué has venido?

Supongo que porque...

no podía convencerme de que no deberíamos estar juntos.

Si buscas que yo te dé esa respuesta,

tu viaje ha sido un fracaso, porque yo no tengo ni idea.

¿Y qué te hace pensar que esa respuesta no es justo la que venía buscando?

Ahora estoy totalmente confuso.

¿Me ayudas con el equipaje? El coche va a venir...

pronto

-Hola, Richard. -Lingo.

¿Richard?

¿Piensas en retomarlo donde lo dejamos?

-Sí, pero... -Pero ¿qué?

Pero no dejamos nada.

Eso heriría mis sentimientos, si tuviera.

Eso es bueno, Ling. Piénsalo.

Podemos volver en cualquier momento. Mañana, en un año, lo que sea.

Y será como si nada.

-¿Qué mayor seguridad que esa? -¿No me echas de menos?

-Sí. -¿Y Jackson no te preocupa?

Un poco, pero somos almas gemelas, Ling,

y seguro que volveremos juntos.

-¿Eso crees? -Sí. Somos como renacuajos.

Nos reencontraremos en el lado superficial de la charca.

Sí.

Miembros del jurado, ¿tienen un veredicto?

-Sí, su señoría. -¿Y cuál es?

En el caso de Moore contra McGrath,

fallamos a favor de la demandante

y solicitamos una indemnización por la suma de 70 000 dólares.

Gracias por su servicio. Se levanta la sesión.

-Lo siento. -Vaya.

Eso es todo un mensaje.

No, solo es un veredicto. Nada más.

-¿Estás bien? -Sí.

Creo que solo necesitaba oír al jurado decir

que la idea de que una mujer me quiera no es tan disparatada.

Bueno, pues lo diré yo.

Encontrarás a alguien.

¿Sabes? El amor es como una carrera de obstáculos.

Algunos dejan que los obstáculos ganen y otros no.

Sí.

Bueno, me prometí que saldría con la cabeza alta.

Y es exactamente lo que voy a hacer.

-Eres una buena persona. -Tú también.

-Adiós, Ally. -Adiós.

Me alegro de que vinieras.

Admito que estoy totalmente confuso.

Pero, por el motivo que sea, me alegro.

Bueno, si tú puedes admitir eso,

supongo que yo puedo admitir que me alegro de que estés confuso.

¿Es que soy tan irresistible?

Totalmente.

¿Lo ves? Yo...

-no estoy listo. -Vale.

Tal vez estés a punto de saber lo que se siente.

¿Lo que se siente?

Lo que sentí al quedarme en silencio viendo cómo te ibas.

La mayoría de los hombres olvidan cómo ser tiernos.

Adiós, John.

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