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-Anteriormente... -En realidad, soy un hombre.
Sé que no debería coquetear contigo, pero eres tan guapa...
¿Qué le hago? Soy un hombre.
Dije que no lo contaría y haré honor a ello.
Pero Mark es mi amigo. No quiero ver cómo le hacen daño.
¿Por qué iba a hacerle daño?
Me gustan las chicas que guardan secretos.
Te voy a encantar.
Su sonrisa fue el inicio de todo.
Dicen que, si rastreamos el origen de los problemas,
la mayoría de las veces nos topamos con una sonrisa.
Bueno, tienes que firmar aquí y aquí.
Habíamos llegado a un acuerdo.
El caso estaba cerrado y él parecía muy contento.
¿Me permites?
Eso era poco común en un abogado,
o casi ilegal.
-¿Puedo preguntarte algo? -Claro.
Tienes una sonrisa que invita a vivir la vida.
O no te has casado nunca o has superado un cáncer.
Pues sí que me casé, pero mi mujer murió.
De cáncer.
Lo siento mucho.
No pasa nada.
Pero acepto el cumplido sobre mi sonrisa.
En serio, ¿cómo lo haces?
-¿Cómo hago qué? -Esa sonrisa.
Es tan auténtica... Como si todo fuese a ir bien.
Verás, cierro los ojos
y me digo con fuerza, pero muy bajo,
que todo va a ir bien.
No sé por qué,
pero me encantaba lo que veía en su interior.
Y entonces pasó.
-¿Te gustaría que cenásemos? -Por supuesto.
Acepté mi primera cita con un hombre mayor.
Dicen que, tras una ruptura, una mujer acaba saliendo con cualquiera.
También dicen que los hombres lo notan.
Disculpa.
No pasa nada. ¿Quieres ir a ver una peli?
Tengo más de 30 años. No pasa nada porque salga con un tipo de más de 50.
Lo desconcertante
era tener la intuición
de que pudiera convertirse en algo serio.
Esa voz interior que te dice a gritos:
cómprate un vestido nuevo.
¿Cómo provocó la ruptura?
Seguí el consejo que me dio.
Hice todo lo que me dijo
y al final mi marido me dejó sin más.
Nelle, esta es Wanda Spickett. Quiere demandar a su doctora.
Doctora... Sí, claro. Dudo mucho que lo sea de verdad.
No debería dar consejos sobre cómo salvar matrimonios.
-Te lo digo. -Un momento.
-Fuiste al seminario de esa mujer. -Más bien fue un cursillo.
"Cómo complacer a tu marido". Lo da todos los meses.
Mañana empieza uno nuevo.
Me dan ganas de ir y contarles a todos que es una farsante.
Vale, pero según la doctora...
Hice lo que me dijo. Mi marido huyó de mí como de la basura.
¿Qué te aconsejó?
En pocas palabras, lo que dijo fue que las mujeres debíamos sacrificarnos.
Ya sabe, que fuésemos sumisas, igual que los bautistas,
y que, al llegar del trabajo, tuviésemos listas sus zapatillas
y la comida, y le hiciésemos una felación. ¡Una felación!
¿Y qué me dijo mi marido?
Dijo que el sexo oral era como andar por un alambre suspendido.
No se le ocurriría mirar hacia abajo.
¡Es mi doctora! Creo que...
¿Seguro que no la dejó por ser poco atractiva?
Esa gurú me dio el mismo consejo de mierda.
Quiero demandarla.
-¿Cuánto hace que me conoces? ¿Siete años? -Más o menos.
Y en ese tiempo, ¿alguna vez he tenido un conflicto moral?
Nunca.
Necesito tanto tu ayuda...
¿Qué te pasa ahora, Richard?
Es Mark. Mark me cae bien y supongo que a ti también.
Quiero que sea feliz.
Está saliendo con una mujer
que tiene muchas cualidades,
entre ellas, un pene.
¿Ally? ¿Me escuchas?
¿Acabas de decir que tiene pene?
Sí, pero eso no es cosa mía. Él sabrá.
La cuestión es si se lo digo o no.
Verás, era parte de nuestro privilegio de comunicación
y aunque se aplique a todos los abogados
del bufete, ella me prohibió decírselo. Y ahora, él se está enamorando.
Me he dado cuenta. ¿No debería hacer algo? ¿Se lo escribo?
¿Le aviso o qué?
¿Mark está saliendo con una mujer que tiene pene?
Sí. Y no me parece bien.
Diríamos que Mark Albert se lleva la palma
en lo de meterse en líos,
pero aún tiene que descubrirlo.
Y no son tiempos normales.
Tiene que ser un error.
Pues esta es su mesa, señor.
Siempre pasa igual.
En cuanto conoces a un hombre, aparecen los demás.
Mira qué chico. Es perfecto.
¿Tiene otra mesa?
Como tengo una cita no puedo irme con él.
Tenemos una mesa al fondo. Por aquí.
-Siento haberla molestado. -No pasa nada.
Es lo que tiene salir con alguien más mayor.
No dejas de toparte con hermosos y jóvenes ejemplares.
Ally, discúlpame por llegar tarde.
No pasa nada.
Estaba en el juzgado con el juez Swackheim
y dijo que nos acusaría por desacato
si no terminábamos con los alegatos previos.
Es un caso pro bono de medio ambiente y me está matando.
¿Tu cliente es el medio ambiente?
Tiene gracia. Es una organización sin fines de lucro y soy un blandengue.
Llevo tanto queriendo conocer a un tipo al que no le importe solo el dinero...
¿Nos pone una botella de Cristal, por favor?
-Enseguida, señor. -Pero que esté forrado.
La verdad es que, durante un rato, la conversación no fue muy bien.
A los dos nos gustaban las películas, pero no las mismas.
A los dos nos gustaba el deporte, pero no el mismo.
A los dos nos aterraba George Bush, pero no el mismo.
Hasta el final de la cena,
no encontramos nada en común,
nada que nos apasionara realmente
ni que pudiera cambiarnos la vida.
No hables de amor, por favor
La música disco.
Para un soltero de los 70, la música disco era el modo de conocer mujeres.
Para una chica preadolescente,
los trajes eran fantásticos para Halloween.
Con todos los problemas que hemos tenido
Por favor, no lo hagas
Peor de lo que es
¿Puedes venir, Elaine? Es importante.
Vale.
Quiero marcha. Quiero vivir
Tengo marcha de sobra
Quiero contagiarla, quiero recibirla
Me encanta la vida nocturna y mover el esqueleto
Cuando ponen la música disco
Vamos a demandar a una gurú por destrozar parejas.
-Parece un caso difícil. -Lo es.
Da la casualidad de que mañana empieza uno de sus cursillos.
-Quiero que te inscribas. -¿Qué?
Tenemos que echarle un vistazo
a ese seminario y ver lo que enseña.
-¿Por qué no lo haces tú? -Si me presento diciendo
que me cuesta retener a los hombres, ¿no crees que sospecharía algo?
O, dicho de otra forma, soy la abogada.
No puedo hacer de testigo a la vez.
Lo único que tienes que hacer es ir, escuchar y anotar.
¿Por favor?
De acuerdo.
Quiero contagiarla, quiero recibirla
Gracias.
Me encanta la vida nocturna y mover el esqueleto
¿Y el viejo que está con Ally?
Cuando ponen la música disco
Todo empezó con la música disco. A medida que pasaba la noche,
hablábamos de todo.
Empecé a pensar
que una mujer de 30 años comparte más
con un hombre de 50 que con un treintañero.
Seguía viendo cuerpos fabulosos por todas partes,
pero, seguramente, sería cosa de mi imaginación.
No empecé a salir con nadie hasta hace un año.
¿Después de nueve años solo?
Mis hijos se fueron hace cinco años.
Además, ¿sabes lo espantosas que son las citas?
Pues no. Cuéntame.
También son penosas. Cuando uno es joven,
uno tiene mucha energía.
Cuando te haces mayor, te cansas...
En mi opinión, ser mayor tiene sus ventajas.
Los jóvenes...
solo quieren una cosa.
Aunque ahora sea mayor,
también fui joven, y me ofende lo que dices.
¿Sabes? No dejo de pensar en tu sonrisa.
No sé por qué me fascina tanto una sonrisa.
Será porque no recuerdo cómo se hace.
Verás. La mayoría de los abogados detestan lo que hacen, Ally.
La gente cree que hace lo que debe
y lo que ocurre es que acaban odiándose a sí mismos.
Yo, desde que me levanto por la mañana, controlo lo que como
y me cuido.
Fue una de otoño casi perfecta.
Debí haberme imaginado que me esperaba una sorpresa.
Ese chico
Hablando del rey de Roma.
No es bueno para ti
-Mark. -Dime.
Y ese chico
No será feliz
Soy...
Hasta que te haya visto llorar
Eres un chico estupendo. Solo quería que lo supieras.
-Pareces asustada. -No, puede que algo recelosa.
Tuve relaciones que terminaron de forma abrupta.
Yo no me iré a ninguna parte.
-¿Lo prometes? -Lo prometo.
Y...
Y ese chico
Sería feliz
Con solo quererte
-Richard. -No me parece bien.
Mantendrás la boca cerrada.
Ese chico
No será feliz
Hasta que te haya visto
Llorar
¿Te asusta provocarle un infarto?
Está en forma, Renee.
-Cincuenta años no es tanto. -¿A quién quieres engañar? Es un fósil.
Me gustan los hombres mayores.
Hasta que no se les cansa eso, no puedes conversar.
¿No será gordo?
Una vez estaba con un tío en la cama y le dio un infarto. Fue horrible.
Yo pensando que era una leona y él, muriéndose.
¿Os imagináis morir de esa forma?
Desnudo, con eso fuera y sucio... ¡Qué asco!
Está bien de salud.
Y, además, ni siquiera lo he besado.
Creo que ya no necesito más fiestas de pijama.
-No hay que hacerlas semanalmente. -Y yo tengo que irme.
Mis clases para complacer a un hombre empiezan hoy.
Los inscritos pueden llevar a alguien a la primera sesión, por si os apetece.
-¿Qué es todo eso? -Es para un caso.
Una supuesta doctora da clases de cómo hacer feliz a los hombres.
¿Por qué no enseña cómo conservarlos y punto?
Habla por ti.
Eso mismo. Tú tienes a Richard.
A ver, Ling. ¿Tienes algún secreto?
Tengo alguno que otro.
-Venga ya... -¡Claro que los tengo!
Venga y cuéntanoslo, Ling.
¡Por favor! Díselo a estas pobre chicas.
Cuéntanos.
No hay ninguna regla en particular.
Por eso no entiendo lo del seminario de esa doctora.
Cada hombre tiene sus cosas. Por ejemplo, Richard...
No os diré nada.
-¡Venga ya! -Cuéntanos, Ling.
Vale, pero queda entre nosotras y no saldrá de estas cuatro paredes.
-De acuerdo. -Cojo cinta adhesiva.
Me pego billetes de cien en mis partes
y voy así todo el día.
Cuando me voy a la cama por la noche, me ve desnuda, hermosa
y con aroma a dinero.
Lo vuelve loco.
Oye, Mark.
-¿Qué tal? -Bien.
Genial. Entonces, Cindy y tú...
¿Todo va bien con ella?
Richard, ¿por qué te interesa tanto mi relación con Cindy?
Verás, Mark. Si te soy sincero,
no me siento bien con...
Cindy...
¿La quieres para ti?
¿Estás bien, Richard?
Sí, sí. Estoy bien.
Lo estaba pensando... y se me fue algo por el sitio equivocado.
Verás, es que creo que conociste a Cindy por mi culpa.
Y bueno, como Cupido, fue mi flecha la que...
Mark. Cindy tiene una flecha.
¿De qué estás hablando?
Ally, espera. Disculpa.
¿Has pensado en mi problemilla?
No se lo digas.
¿Qué? Ally, se está enamorando de ella.
Quizá no tenga prejuicios.
Los tíos son más tolerantes de lo que crees
con respecto a las mujeres.
¿Conoces a alguno que tolere otro pene?
Richard.
John, ven aquí. Necesito saber tu opinión.
-¡Richard! -¡No!
Solo lo había hablado con mujeres. Ahora le toca a un hombre.
John, tienes que ser como una tumba. No puedes revelarlo.
Pero necesito tu consejo, porque...
casi no he pegado ojo en toda la noche.
-Richard. -No. Es Cindy. La conoces, ¿verdad?
-Es muy atractiva. -Bueno...
Cindy esconde algo que yo sé, pero Mark, no.
¿Crees que debería decírselo?
-¿Es algo importante? -Muchísimo. Tiene pene.
Los hombres son unos homófobos.
Muchos creen que los gais son enfermos, pero los más inteligentes no piensan así.
Todo porque creen que se contagiarían.
Disculpa.
No, no pasa nada. Fue culpa mía. Iba...
Eres la que anoche estaba en mi mesa.
¡Ah! ¿Esa era tu mesa?
Entonces, ¿por qué no te sentaste?
No, bueno, es que hubo una confusión. ¿Vas a comer allí otra vez?
No, qué va. Voy...
Voy arriba a una oficina.
Bueno, me alegro de verte.
Yo también.
Disculpa.
Lo siento, pero soy de los que creen en el destino.
Y mezclando lo del destino
con el hecho de que no llevas ningún anillo...
¿Te gustaría ir a cenar?
Nunca hago malabares.
Es lo que más desprecio de las citas.
-Me encantaría. -Soy Jonathan.
Ally McBeal.
Trabajo en Cage y Fish, así que puedes llamarme allí.
¿Eres abogada? Vaya...
¿No te gustan los abogados?
Para nada. Yo también lo soy.
En ese caso, cenaremos
para ver si arreglamos las malas impresiones.
Claro.
Me pasé todo el almuerzo fingiendo escuchar a Michael,
pero, en realidad, pensaba en Jonathan.
Tengo una costumbre muy extraña.
Cuando pienso en el sexo, utilizo mucho la servilleta.
Será porque es sucio.
Michael no me atraía menos,
la verdad. Me gustaban los dos.
Espero que esté hablando
de algo gracioso.
A los tíos les gusta resultar graciosos en las primeras citas,
por eso, le suelto una sonrisa cada dos por tres.
Todavía siento el olor de Jonathan.
Así que se despidió de la familia y...
murió.
Qué tierno.
Lo que les pasa a los hombres
es que comienzan a vivir mamando de sus madres.
Los consienten desde que son pequeños.
Y una vez adultos, siguen anhelando esos mimos.
¿Apuntamos eso?
Hablamos del progreso...
Está anotado.
Puede que sea cierto en el entorno laboral.
Pero en casa, nunca habíamos fracasado de esa forma.
Hoy en día las mujeres quieren hacer carrera.
Incluso las mujeres que no trabajan quieren su independencia.
Los hombres quieren que los apoyen en casa.
Los machacan sus jefes,
sus rivales, sus compañeros...
Se sienten heridos por dentro y por fuera.
Cuando abre la puerta
Y dice que ya está en casa
Fíjate en su mirada
Porque así sabrás el humor que trae
Y cómo ha pasado el día
Por el amor que le tienes
Conviértelo en tu razón de vivir
Entrégale todo tu amor
Dale
Todo el amor que puedas
Se le olvidarán cosas sin importancia
Pero ¿le has dicho hoy que lo quieres?
Está ahí cuando te necesite
Y demuéstrale que te importa
¡Todo el mundo!
Por el amor que le tienes
Conviértelo en tu razón de vivir
Entrégale todo tu amor
Dale todo el amor que puedas
Gracias.
Entonces, estás saliendo con dos tíos a la vez.
¿Y por qué crees que ellos no lo hacen también?
Lo que pasa es que le dije a Michael que no estaba saliendo con nadie.
¿Y qué? Salir con alguien no implica sinceridad.
-Ah, ¿no? -Claro que no.
Te maquillas más para que no vea cómo eres de verdad.
Te ríes con las bromas
aunque no te hagan gracia.
Salir con alguien consiste en presentarle
a la persona que quiere ver.
Ninguna mujer le muestra a un tío quién es en realidad. ¿O me equivoco?
Supongo que no.
Dile la verdad a un tío en la primera cita si no quieres volver a verle.
A veces les digo a los tíos
que soy virgen
y se lo creen porque es lo que quieren pensar.
Otras, les digo
que no sé lo que es un churro.
-¿Lo has hecho alguna vez? -Qué graciosa.
Así que todo el mundo lo sabe.
¿Qué le pasa?
Disculpa.
¿Qué es lo que he dicho?
¡Cindy! ¿Puedo...? Perdona.
-¿Podemos hablar un momento? -No, gracias. No tengo...
No lo sabe nadie.
Mi amiga Renee no sabía lo que decía.
Pero tú sí que lo sabes.
Sí, bueno. Eso es porque...
Todo el mundo viene a contarme sus problemas porque tengo conciencia.
¿Podemos hablar en privado?
-Richard me lo dijo porque... -No me creo nada. Es un inmoral.
Exacto. Por eso no sabe lidiar con los asuntos morales.
Richard Fish cree que la fibra moral procede de los cereales.
No está nada preparado para manejarlo
y por eso acudió a mí.
¿Y qué le dijiste?
Que no se lo dijera a Mark.
Pero tú deberías hacerlo.
No te he preguntado lo que piensas, señorita McBeal.
Discúlpame, pero nunca me ha importado demasiado la opinión pública.
Está enamorado de ti.
¿Te lo ha dicho?
No hace falta. Nos hemos dado cuenta todos.
No es buena señal que vaya a llevarte al mismo restaurante.
Está en su edificio. Quiere exhibirme un poco y eso es bueno.
¿Y qué pasa con Jonathan?
Tomaremos algo el miércoles por la noche.
-Podríamos acabar tarde. -Ally, hoy es miércoles.
-¿Qué? -Lo es desde esta mañana.
Hoy es... ¡Dios mío!
Tienes dos citas. Me encanta.
No puedo cancelar una primera cita.
Tampoco puedes dejar plantado a un tío justo antes de la cena. Estás acabada.
-Me encanta. -Un momento.
¿Por qué no iba a cumplir con los dos? Terminaría de cenar a las 20:00
y vería a Jonathan a las 21:00. Es viable.
¿Y tú también? ¿Dos en la misma noche?
Elaine, solo es una cena y algunas copas.
Siento no alegrarte un poco la vida.
-Lo siento, Ally. -Mark.
-¿Estás bien, Mark? -Sí, claro.
-Espera, Mark. ¿Qué ocurre? -Nada.
-Mark. -Creo que va a dejarme.
¿Por qué?
Cindy me ha dicho que tenemos que hablar.
No tengo un buen presagio. Estoy frito.
Bueno, no saques conclusiones precipitadas.
Escucha lo que tenga que decirte.
Me imagino lo que me va a decir. Estaba muy distante.
Puede que tenga circuncisiones que no sepas...
Circunstancias.
A ver qué te depara la noche.
Nada de esto tiene sentido.
Me encargaré yo, Shirley.
Si creyera que podrías encargarte tú, Walter,
no habría venido.
Estamos en la sala de reuniones.
Esto es ridículo.
¿La gente mayor suele cenar a las 18:00?
Tengo una reunión a las 20:00
y me moría por hacerte un hueco.
Me encantaría que me hicieran algo en ese hueco.
No puede ser. Estoy pensando en tener sexo con él.
¿Es la segunda o la tercera cita?
¿Cuentan los almuerzos?
-¿Por qué? -No sé. Solo era una pregunta.
¿Me has mentido?
No me puedo creer que le haya soltado eso.
¿Cómo dices?
La gente suele mentir en las primeras citas.
Eso me han dicho.
¿Tú lo has hecho?
La verdad es que sí.
-Tu mujer no está muerta. -Sí.
Sí que lo está.
No me puedo creer que le esté diciendo todo esto.
Lo siento muchísimo. Eso...
Eso está fuera de lugar.
Es que, como dijiste que me habías mentido,
me quedé desconcertada y...
¿En qué has mentido?
Vale.
La verdad es...
que odio la música disco.
Casi vomito la primera vez que la escuché y anoche me entraron náuseas.
Bueno, no pasa nada.
¿Qué música te gusta? ¿Perry Como?
Perry solo fue una etapa de mi vida.
¿Tu grupo favorito?
-No importa. -¿Por qué?
-Te vas a reír. -No lo haré.
-No importa. -No me reiré. Dímelo.
Vale.
Neil Diamond.
Vaya. Es...
Neil. Es... Es agradable.
A la gente se le olvida lo fantásticas que eran sus canciones.
Cuando estudiaba, tenía un grupo y, cada vez que hacía de Neil Diamond,
tenía a todo el público comiendo de mi mano.
¿Tenías un grupo?
Yo tenía el teclado.
-Anda, pues aquí tienen un piano. -¿Cómo?
Tócame algo de Neil Diamond.
Yo no desprecio a las mujeres trabajadoras.
¿Les parezco una mujer machista?
Estoy a favor de las mujeres con poder,
de las mujeres fuertes y con fundamentos.
Lo que dije fue que los hombres no las quieren y es así.
Como doctora que es, ¿les aconsejó a estas mujeres que fuesen sumisas?
Como doctora que es, ¿no les aconsejó que nunca se enfadaran
ni que les complicaran el día a sus maridos?
Les aconsejo que preparen la cena,
que perfumen la alfombra con aroma a limón
y que, en vez de perder la cabeza, se pierdan en la entrepierna del marido.
¿Es sacrificado? Sí.
De eso va el curso, de sacrificarse.
¿Por qué? Porque es lo que quieren los hombres.
Y si queréis demandar a alguien, demandad a la sociedad.
En cuanto me volví pusilánime
como nos dijiste, me dejó.
Querida, no te conozco personalmente.
Pero solo viéndote, percibo un montón de cosas que no me gustan.
Lo que tienes que hacer es salir y buscarte a un gordo sin dientes.
El hombre con menos posibilidades que haya. Ese es tu público.
Seguiremos adelante con la demanda, Señorita Grouper.
Vaya, el Pokémon sigue amenazándome.
Si vamos a juicio, toda su vida cobrará importancia,
incluyendo el motivo de abandono.
Apuesto a que fue porque recuperó la vista.
Demandadme.
Me encantaría que fuésemos a juicio. ¿Sabéis por qué?
Soy adorable.
Hola.
Hola, Cindy.
-¿Cómo estás? -Bien, ¿y tú?
Estoy un poco asustado.
-Por teléfono dijiste... -Sí.
¿Qué ocurre?
Dímelo.
En realidad...
Salgamos esta noche a divertirnos.
Cindy.
No. Quiero que vayamos a cenar y a bailar.
Hablaremos después.
Por favor.
De acuerdo.
Dulce Caroline
Los tiempos nunca parecieron ser tan buenos
Antes me inclinaba
A creer que nunca lo serían
Oh, dulce Caroline
Tuve que admitir que había algo en él.
Me di cuenta de que disfrutaba de la vida
y disfrutaba del amor.
Mientras le escuchaba allí sentada, el mundo se redujo a esa sala.
Lo único que me impedía
acercarme al piano y pedirle matrimonio allí mismo
era mi otra cita.
Don Importante
¿Quién te crees que eres, don Importante?
Este chico también era estupendo.
Miro a Jonathan y pienso
que sería precioso permanecer
juntos toda la vida.
Pero si miro a Michael, es genial.
Él ya ha hecho el trabajo duro y conoce las respuestas.
¿Crees que puedo permitirme darte mi amor?
Hola.
Es mi compañera de piso. Vive para torturarme.
-¿Conoces a esta mujer? -Como si fuera mi hermana.
¿Podrías decirle que se fuera?
¿Quién te crees que eres, don Importante?
Nunca tendrás mi amor
Conozco a todas las chicas con las que has estado
Pedí una actuación privada.
Ya lo veo. Está muy bien.
Iré a por todas.
Don Importante, ¿quién te crees que eres?
-¿Qué pasa? -Nada.
Cindy, sea lo que sea, dímelo ya.
No son ni el lugar ni el momento adecuados.
Me estoy volviendo loco.
¿Me das una pista?
Le entregaría mi amor a un chico
Abrázame fuerte.
Que lo quiera de verdad
Y no a alguien como tú que pueda herirme y engañarme
Más fuerte.
Porque cuando entrego mi amor, a cambio, quiero que me amen
Sé que esto es una lección, don Importante
No has aprendido nada, don Importante
Dime quién te crees que eres
Sorpresa.
Nunca tendrás mi amor
Don Importante
Nunca me romperás el corazón
Don Importante
Nunca me harás llorar, don Importante
Dime quién te crees que eres
Don Importante
¿Así que lo sabías?
Me lo dijo confidencialmente y no me permitió contártelo.
Intenté darte una pista.
Era tan perfecto o perfecta
en todo...
Esas cosas pasan, Mark.
¿A qué te refieres con que esas cosas pasan?
Mi novia tiene pene. ¡Esas cosas no pasan!
¿Puedo decirte algo?
Mark, no es fácil encontrar a alguien a quien amar en este mundo.
Termines con quien termines, esa persona tampoco será perfecta.
Cindy es preciosa.
Cuando la gente te ve con ella,
se sorprende aún más.
Lo que intento decirte es que no la dejes.
Úsala como cebo para atraer a mujeres hermosas,
mujeres que no tengan un pito de carne.
A nadie le gustan los consejos.
Sigo sin entender por qué hay que hablar con él.
Por muy espantosa que sea esa mujer, tiene bastante razón.
-Y si quieres seguir adelante... -Claro que quiero.
Entonces tenemos que averiguar los motivos por los que te dejó tu marido.
-Ha venido Jonathan. -¿Qué?
Acaba de ir al baño. Te trajo estas flores.
-¡Vaya! -Eso mismo... ¡Vaya!
Seguro que aquí solo hay tres hombres decentes.
Tú tienes dos y Mark tiene el otro.
Qué graciosa eres, Elaine.
Se lo ha tomado muy mal.
Ally.
Michael. Qué sorpresa.
Es que pasaba por el vecindario y...
En realidad, no. Eso es otra mentira.
Vine a verte.
Bonitas flores.
Ah, eso... Sí, gracias.
¿Me disculpas un momento?
-Que Jonathan no salga. -¿Y cómo lo hago?
Usa tu imaginación.
Mantenlo en el baño hasta que Michael se vaya.
Bueno...
Eso... Vaya susto, digo, sorpresa.
¿Volverías a cenar conmigo hoy?
¿Solo has venido para preguntarme eso?
Hola.
-Soy Elaine. -Ya, hemos hablado hace un momento.
Ah, sí.
Antes de que te vayas... Estamos llevando a cabo una encuesta
para conocer la opinión de la gente sobre el baño
y pensé que podría hacerte algunas preguntas.
Quizá en otro momento.
-¿Tu familia? -Mis hijos.
Solo son dos. No es para tanto.
Tengo muchas ganas de que los conozcas.
-Eso parece importante, Michael... -Lo sé.
¡Suéltame!
Bueno, vale. Genial. Estaría muy bien.
¿Por qué no me llamas después para confirmarme la hora?
¡Quítate!
Te veo esta noche.
Ya está. Te veo...
Te veo después, esta noche. Adiós.
-¡Suéltame! -¡Basta, Elaine! ¡Qué mala!
¡A mi oficina! ¡Ya!
-Es una secretaria guardiana. -Está loca.
Ya lo sé, pero soy incapaz de despedirla.
No quería entretenerte.
Solo vine porque no dejo de pensar en ti.
Eres uno de los dos en los que más he pensado.
-¿Disculpa? -Solo es una broma. No importa.
Dios... eres guapísima.
-¿Lo sabías? -No.
Bueno, gracias.
¿Quedamos esta noche?
Esta noche es complicado. ¿Mañana?
Sí, genial. Te llamaré.
Vale, adiós.
Te vas a meter en un lío.
Pásame uno a mí.
Y dice que cuando ella se volvió sumisa, usted la dejó.
-No fue del todo así. -¿Nos cuenta cómo fue?
-No me siento muy cómodo. -Sé que es difícil, señor Spickett.
Para que su mujer pueda ganar esta demanda,
debemos demostrar que su separación está relacionada con el cursillo que hizo.
Señorita Porter, soy muy débil.
Lo cierto es que dejé de querer a Wanda hace mucho tiempo,
pero temía dejarla
porque la temía un poco.
Lo crean o no, seguí con ella seis años
porque no tuve agallas para dejarla
ni para enfrentarme a una situación desagradable.
Cuando se volvió... digamos que más débil a causa de lo que le aconsejó la doctora,
me armé de valor para decirle lo que pensaba,
que no quería vivir con ella.
¿Ha seguido con esta mujer seis años sin quererla
porque no quería enfrentarse a una situación desagradable?
Creo que en realidad no era consciente de lo que hacía.
Pero así es.
Bueno, puede irse.
No le dije que nunca la quise.
Quisiera que no se lo contaran.
Supongo que fue causa y efecto.
Si no hubiese escuchado a esa doctora, seguirían juntos.
Sí, claro, Ling. No vamos a ir ante el jurado para decirle
que él nunca la quiso y que culpe a la doctora.
Bueno, ¿qué les ha contado?
Wanda, podría haber caso, pero será muy difícil probarlo.
Deberías abandonar.
¿Después de todo lo que ella me ha hecho? ¿Cómo va a ser?
Lo que ocurre es que toca muy de cerca las leyes de divorcio.
Y los divorcios sin culpa, se aceptan.
Nuestra recomendación legal es que te olvides de todo esto.
Si vamos a juicio, sufrirás más.
Déjalo estar, Wanda.
Lamento haber huido.
Lo hago siempre que una chica se alegra de verme.
Mira, lo siento.
Podría haber reaccionado mejor.
Mark, tu reacción fue normal, créeme.
Si has venido a disculparte, acepto tu disculpa.
Vine a eso, pero...
¿Tienes planes esta noche?
¿A qué te refieres?
Me refiero a que...
Lo he estado pensando todo el día...
y, por mucho que lo intente,
solo te veo...
como la mujer que eres.
La mujer con la que quiero estar.
No sé por qué, pero tengo ganas de llorar.
Animamos a papá para que saliera. Me alegro de que haya conocido a alguien.
Por Dios. Hasta su hija es mayor que yo.
Bueno, yo también me alegro de haberlo conocido.
Si todo va bien, acabaré llamándote mamá.
Lo harás solo una vez, si no, te mato.
Bueno, Andrea, no nos precipitemos.
Papá, si nos la presentas, será porque vais en serio.
Ah, aquí está tu hermano.
Ally, este es mi hijo Jonathan.
Hola.
Nunca me dijo su apellido.
Hola.
Ya nos conocemos.
Sí, creo que sí.
CONTINUARÁ...
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