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¿Qué va a ordenar? Algo para desayunar.
Buenos días, señor. ¿Cómo está?
¿Una moneda? Lo que sea, necesito un café.
Por Dios, no me mires.
Sí, le hablo a usted.
Monstruo corporativo sin alma.
-¿Qué dijo? -Pasa como si no existiera.
Yo existo, señorita.
No tiene que darme nada. Si pido una moneda, diga que no.
Usted elige, pero yo existo, merezco una respuesta.
Está bien, la respuesta es no. Que tenga buen día.
Maldita perra millonaria, abogada sola y sin corazón.
¿Creció en Weston? ¿Estudió en Harvard?
Puede que sea la conversación más larga que ha tenido con alguien
que no tenga ropa de Prada o Calvin Klein.
-Ally, ¿qué estás haciendo? -Estoy yendo al trabajo.
Bien, iré contigo. Hace un frío de morirse, ¿no? Muchacho.
Dios lo bendiga.
Siga, señorita. No llegue tarde a su mundo de fantasía.
Sí.
La conozco. Puedo distinguir a los soñadores.
Le tengo una noticia. Sus sueños no se hará realidad.
Ally. ¿Todo bien?
-Mi vida es un fraude. -¿Y?
Hoy a la mañana me topé con un indigente.
Me pudo leer con solo un vistazo.
Pudo leer toda mi patética existencia.
-¿Es tan obvio? -Sí.
Tengo que ir a buscar a ese indigente.
-¿Qué? -Necesito hablarle.
Ally, esas personas tienen gérmenes, no seas…
Volveré en una hora, mueve mi agenda.
-7290… -¿En qué puedo ayudarlos?
-¿Hay una Ling Woo aquí? -Yo soy Ling Woo.
-Señora, tenemos una orden de arresto. -¿Disculpe?
-¿Qué? -Las manos detrás de la espalda.
-No lo haré. -Esperen, ¿qué sucede?
-Los inútiles quieren esposarme. -¿Por qué?
Dirige un servicio de acompañantes para chicos menores.
Señora, tiene derecho a permanecer en silencio.
Tengo derecho a no hacerlo.
-Ruibarbo. -Ling.
No pueden ir a mi oficina y arrestarme.
El inodoro es un asco, no lo usaré.
Me dará una infección en la vejiga por aguantar.
-Tiene restos. -Sí, olvídalo.
Ling, estas acusaciones son graves.
Son falsos.
Hay 21 adolescentes dispuestos a declarar que pagaron por citas con tu servicio.
Citas, sí, no les vendí sexo.
-¿Qué les vendías exactamente? -Chicas bonitas. Acompañantes hermosas.
¿Sabes cuántos no tienen citas decentes?
Hay un mercado. ¿Los chicos son los que se quejan?
Algunos padres.
Una madre descubrió a su hijo haciéndolo con una de tus empleadas.
-Eso no es parte del servicio. -Aun así, Richard tiene razón.
Son acusaciones muy graves.
¿Cuánto dinero ganaste con este pequeño emprendimiento?
Entre 80 000 a 90 000 al año.
Es un pasatiempo.
Dios, lo sabía. También eres narcisista.
Alguien analiza tu vida y vuelves por más.
Está bien…
Amas a tu padre, siempre has sido distante con tu madre.
Estudiaste derecho para ser como tu papá, pero te pareces más a tu madre fría.
Al menos me merezco 50 centavos, ¿no?
Señorita, no me vea como un erudito.
Usted no es tan complicada.
¿Y si en lugar de darte dinero para café, le invito una taza?
Su señoría, renunciamos a la lectura de estas acusasiones ridículas.
-En mis años como abogado… -Es una burla.
-Un disparate. -Un abuso del gobierno…
Estamos hartos de la constante opresión hacia las mujeres.
Mujeres exitosas, hermosas, que las castigan
por cometer simples errores cuando se aventuran a trabajar.
Deberían poder hacerlo sin ataques de un estado policial
que solo les permite terminar…
Señor Fish.
No quiero verle mover los labios.
Su señoría, el Estado no tiene interés
en privarle el derecho a trabajar a la señorita Woo.
Ella ha estado dirigiendo una red de prostitución, un burdel,
para clientes menores de edad.
Su señoría, solicitamos una audiencia preliminar inmediata.
A las 2:00. La acusada queda en libertad bajo palabra.
Se levanta la sesión.
¿Es tu resolución de Año Nuevo? ¿Llevar a un indigente a almorzar?
Me atacaste verbalmente.
Me retaste a reconocer su existencia. ¿Esto es demasiado reconocimiento para ti?
Te intimidé.
Esto haces con los que te asustan. Intentas morder primero.
Solo muerdo a quienes se bañan.
Me da miedo que me dé algo solo por tomar un café contigo.
-¿El café es para sentirte caritativa? -¿Ahora tienes un problema con la caridad?
¿Y luego pides monedas en una esquina? Tú eres el fraude, Louis.
Te sientas allí y extiendes la mano,
pero eres muy orgulloso para aceptar una limosna. Qué fracasado.
Está bien.
Entonces los dos nos conocemos.
Soy fracasado y orgulloso. Tú, una abogada sola y desesperada.
¿Por qué crees eso?
Porque volviste, no para comprarme café.
Te metí el dedo en la llaga.
-¿Qué me delató? -No lo sé.
La mayoría de los profesionales, cuando pasan,
tienen una mirada fría y dura.
Es como si hubieran nacido para ser abogados, corredores, lo que sea.
Tú tenías esa mirada adormecida.
Una mirada que dice "Mi vida iba a ser distinta, ¿cómo llegué aquí?
"¿Cómo me dejé mezclarme con el resto del mundo?
¿Cómo pasó que lo que me prometí no resultó?".
Ese tipo de mirada.
-¿Declarar? -No suelo recomendarlo, pero…
¿Desde cuándo un acusado declara en una audiencia preliminar?
Ustedes me llamaron. ¿Quieren mi consejo o no?
No. Te llamamos porque eras fiscal del distrito.
Esperábamos que pudieras acercarte al fiscal en alguna fiesta
y obtener información privilegiada.
-Adiós. -Renee.
-¿Qué dije? -¿Por qué debería declarar?
Si el objetivo es evitar ir a juicio, esta es la única manera.
No habrá ningún hallazgo del que preocuparse.
Pues, declara. Debemos ponerle fin rápido.
No podemos dejar que una asociada esté dirigiendo un burdel.
Todo el bufete se verá comprometido.
Por favor.
Él solía tener sexo con prostitutas de lujo.
¿Cómo?
-Eso sí que quedó en el olvido. -¿Estuviste con una prostituta?
-Fue antes de conocer mi personalidad. -John.
-Nelle… -Disculpen…
Muchas gracias, Renee.
Claramente, eres inteligente.
¿Elegiste ser indigente?
Sí, elegí estar a la intemperie con temperaturas bajo cero…
Leí que algunos indigentes lo eligen, ¿sí?
Que quieren vivir por fuera de la sociedad
y los tontos lo hacen con clima frío.
Yo no lo elegí.
Tras malas decisiones financieras, terminé en quiebra.
Y sí, soy demasiado orgulloso para ir a un refugio.
Y quizás sea demasiado tonto como para ir al sur.
En serio, Louis, no pareces un lunático.
Te equivocarías.
He tenido problemas maniacodepresivos,
me es imposible mantener un trabajo.
Ya imaginarás, una vez sentí que me perseguían los Pips.
¿Cómo?
Ya sabes, Gladys Knight & The Pips.
Me daba vuelta y veía a los Pips bailar, y me decían siguiera adelante.
Supongo que se referían a que siguiera adelante con mi vida, pero…
Al Green.
¿Cómo?
Una vez me persiguió Al Green.
Casi tomo antidepresivos para superarlo,
pero lo logré sin medicamentos.
¿Te perseguía Al Green?
Me gusta pensarlo como mi psiquis interior que me recuerda
que hay música en mi vida.
Y puede que tu psiquis interior haya querido recordarte que hay baile.
Y lo sepas o no…
tú lo sabes.
¿Saber qué?
Que, a veces, estás mejor así
que todos los robots corporativos que ves pasar todos los días.
Ellos no tienen capacidad de oír a Al Green o de ver a un Pip.
No tienen música en sus vidas.
En la tuya sí hay.
Y en la mía también.
Y el motivo por el que estás muy triste
es porque no tiene tiempo para dejarla vivir.
¿Cuántas chicas tienes?
Unas 40 o 50. Todas son independientes, no son empleadas.
-¿Me darías seis? -¿Qué?
Seis. Tengo una reunión con un cliente potencial.
-Un gran cliente. Vendrá aquí. -¿Y quieres darle mujeres?
No, es solo por apariencia. Hay clientes que se convencen con un Mercedes.
A este tipo, por lo que me dijeron, lo convenceré con seis mujeres.
¿Estabas siendo honesto?
De cierta forma, sí.
Me encantaría saber cómo…
Entonces me podrías dejar hablar.
Genial, habla.
Cualquier hombre, cuando entra a un bar,
cuando conoce a una mujer,
en el fondo, está buscando sexo.
Sexo, sexo y sexo.
Estoy ocupado, no tengo tiempo para salir a buscar pareja.
Se me hizo más fácil mover el mouse y cliquear en "servicios de acompañante".
Y fue consensuado. Ese era mi razonamiento.
No obstante, me arrepiento. Nunca lo haría de nuevo porque cambié.
Pero eso pensé en ese momento.
Te dejo a ti admitir que te equivocaste,
pero, no obstante, te negaste a responsabilizarte.
-No me… -Lo defendiste, John.
Dijiste "estuvo mal" al final de esa acérrima defensa.
-Tuviste sexo con una prostituta. -Fue en el pasado.
-Nunca lo haría de nuevo. -¿Y qué?
El pasado define a las personas.
¡Vete al demonio!
-¿Qué? -Tengo que ir al tribunal.
-Ling también quiere que vaya. -Bueno.
-Solo no te sientes a mi lado. -No será un problema.
"Cabebeza" hueca.
Con permiso.
Louis.
Ally.
¿Qué…?
-¿Qué haces aquí? -Trabajo en este edificio.
¿Qué haces tú aquí con esa ropa?
-¿Investigas para un libro? -Lo siento.
-Conque no eres indigente. -Vivo en North End.
Soy agente de seguros. Por eso estoy en el edificio.
-Tengo un cliente en el sexto piso. -¿Y este libro que escribes…?
Es un libro de no ficción.
Una tesis de la indigencia en zonas urbanas de EE. UU.
Se me ocurrió que debía vivirlo en carne propia.
Pero nunca quise engañar a nadie.
Tú me invitaste a tomar café.
Lo siento mucho.
¿Por cuánto planeabas seguir esta farsa?
Ally, no planeábamos volver a vernos.
Vaya, claro.
La verdad es que desviaste toda mi premisa…
Que un peatón me invitara a un café.
Espero que seas una en un millón.
Si no, mi evidencia anecdótica no vale nada.
Entonces, todo lo que me dijiste,
¿todo fue parte de un guion?
No. De verdad vi todo eso.
Me inspiré.
Entonces, ¿los Pips nunca te persiguieron?
Ojalá.
¿A ti en serio…?
¿Al Green?
Sí.
Estoy celoso. Al menos tienes esperanza.
Louis.
¿Otra taza de café?
Sí.
No lograba que nadie saliera conmigo.
Hasta las chicas gordas y feas con vello decían no querían.
Sí. Gracias. ¿Cómo encontró el servicio de la acusada?
Unos amigos lo usaron.
Creo que lo encontraron en internet.
Me conecté, vi las fotos.
Y elegí. Funciona como un servicio de pagar por ver.
-¿Cuánto pagaste? -Unos 175 dólares.
Y por esta suma, ¿la empresa de la acusada le organizó una cita?
Sí.
¿Y su cita está en el juzgado?
Sí. Allí.
Se llama Leslie.
¿Cómo se conocieron Leslie y usted en persona?
Me pasó a buscar y me llevó a una fiesta.
-Una fiesta de secundaria. -Sí.
Y volví a pedirla el fin de semana siguiente.
Para otra fiesta.
Sí. Y luego, el otro fin de semana.
Para la fiesta de bienvenida.
Fue después de esa fiesta que…
¿Que qué?
Que hicimos el amor.
-¿Dónde sucedió? -En mi casa.
En mi habitación.
Así es como mi madre se enteró.
Marcus, ¿pagaste por tener sexo con Leslie?
No estoy seguro.
-¿Cómo que no estás seguro? -Bueno, solo pagué los 175 dólares.
Pero fue la tercera vez,
y creí que estaba en una nueva categoría, como con las millas de pasajero frecuente.
Bien. En total, ¿cuánto gastaste en Leslie?
Unos 700 más gastos imprevistos. Yo pagué la protección.
Espero que hagas trizas a este maldito.
Está en la sala de conferencias.
Señor Hallen, soy Billy Thomas. Gracias por venir, será breve.
La mayoría de los abogados que ahora lo representan ya están muertos.
Es el director de una agencia de publicidad moderna.
Necesita un bufete joven y moderno.
Un momento, ¿quiénes son ellas?
Mis asistentas.
¿Sus asistentas? ¿Y qué hacen exactamente?
Está viendo lo que hacen. Cada uno tiene sus maneras.
Trabajo mejor con un mayor sentido de la agudeza.
Y funciono mejor con energía sexual.
Las mujeres hermosas me hacen un mejor abogado. Es la verdad.
Me gusta cómo se ven, cómo huelen.
La testosterona que generan me hace más cretino,
y descubrí que cuanto más cretino soy, mejor abogado soy.
Modestia aparte, no encontrará a un mayor cretino que yo.
Ella nunca cotizó un precio por tener sexo, ¿no?
No.
De hecho, dijo que quería hacerlo porque le gustabas, ¿no es así?
Sí, pero no estaba seguro de si era algo que debía decir.
-¿Quiénes? -Las prostitutas.
¿Creíste que Leslie era prostituta?
Dime por qué creías que era prostituta, Marcus.
Porque se acostó conmigo.
¿Y a ninguna chica le gustaría?
No.
-¿Por qué? -Porque soy raro.
Marcus, ¿por qué contrataste a una mujer para que saliera contigo?
Si vas a fiestas con una chica hermosa, eso te hace popular,
con los chicos y también con las chicas.
Comienzan a pensar que tienes algo muy interesante que ofrecer.
Y te consigue citas de verdad.
-¿Le dijiste eso a Leslie? -Sí, claro.
-¿Y cómo respondió? -Le pareció tierno.
De hecho, ¿no te dijo que tú eras tierno?
Sí.
¿Dijo que le parecías atractivo?
-Sí. -¿Le creíste?
Quería hacerlo.
Marcus, cuando hicieron el amor,
¿no creíste que quizás ella en serio quería hacerlo?
-Sí. -Gracias, Marcus.
¿Cómo supiste que era abogada?
Es solo que puedo leer a la gente.
Es todo lo que puedo decir.
Bueno, ¿qué más puedes decir sobre mí?
Te gusta que la gente hable de ti.
Está bien.
En serio.
Tienes muchos amigos.
A la gente de tu oficina le fascina saber con quién andas.
De hecho, puede que les fascinaría tan solo verte sentada conmigo.
De hecho, eso es bastante acertado.
¿Cómo lo supiste?
Qué gracioso.
¿Podemos ir a algún lugar que no parezca una pecera?
Vamos.
Lo siento.
Parece que finalmente Ally conoció a alguien.
-Es bonito. -Maldita.
Supuestamente, eso dijo para conquistarla.
¿Un agente de seguros?
Uno frustrado. Hay una diferencia, Renee.
No se pasa el día en la oficina amortizando piernas fracturadas.
Es interesante, Renee.
Y esto de los indigentes
comenzó cuando le pidieron que evaluara el costo
del plan de salud de los demócratas y el costo que tendría aplicarlo.
Y se obsesionó con el sufrimiento de los indigentes.
Es compasivo, Renee.
-Escúchate hablar. -Sí, escúchame.
Puede que haya encontrado a un chico decente que encima es lindo.
Estoy segura de que es un prófugo o que antes era mujer.
O peor, que terminará demostrando que es un típico agente de seguros.
Pero fue una noche, una sola noche.
Pude ver a un chico y decir: "Tal vez".
¿Sabes hace cuánto que no conozco a un "tal vez" de verdad?
¿Cuándo volverás a verlo?
Ahora. Se está duchando.
-¿Qué? -Es un chiste.
Y la respuesta a tu pregunta es el almuerzo.
Lo veré para almorzar.
Nunca discutimos sexo por dinero.
Y, sin duda, nunca le coticé nada. Me gustaba.
-Te sentiste atraída. -Sí, me pareció adorable.
¿Tan adorable como para tener sexo gratis?
Sí, me sentí…
Pero luego volviste a cobrarle.
¿Esa es la declaración? ¿Cita paga y sexo gratis?
Es política de la empresa. Tenía que cobrarle por las citas.
Y si su madre no hubiera llegado, le habrías cobrado el sexo.
-No, me gustaba. -Por 175 dólares.
-Protesto. -Ha lugar.
¿Alguna vez saliste con muchachos de 16 años por dinero?
Sí. Pero 16 es el mínimo.
Su mínimo.
Estuviste terrible.
-Ling. -Bombón.
¿Por qué no dijiste que era política de la empresa no ver cliente socialmente?
Dejaré eso para tu declaración.
-Debiste decirlo antes. -Todo lo que hago está mal.
-¿Cómo? -No necesito esos aportes negativos.
-Soy constructiva. -Tortolitos.
Infieres negatividad porque no apoyé tus hábitos de prostitución.
¡Basta! Concentrémonos en el caso de Ling. ¿Sí?
Al menos yo era adulto. Ella vende prostitutas a adolescentes.
-¡John! -Eso sí es constructivo.
-¿Por qué no sostienes eso? -Tú irás al estrado ahora.
Es importante que te muestres agradable, a diferencia de tu compañía.
También odiaba tu maldita rana.
-¿Qué pasó con el almuerzo? -No fue.
-¿Qué? -Me plantaron.
Nunca debí admitir que me gustaba.
-Esto pasa cuando… -Seguro hubo un buen motivo.
-Quizás se murió. -¿Te parece?
-¿Billy? -Es mi nueva imagen. ¿Te gusta?
No. Y, según oí,
como ya convenciste al cliente que sí le gusta, ¿para qué sigues?
Me queda bien.
Tengo suerte de que me plantaron.
Mira cómo terminó el último chico del que me enamoré.
Ally.
Lo siento. No me vas a creer, pero casi me muero.
-¿Viste? -¿Casi te mueres?
Estaba cruzando la calle y un conductor cruzó con luz verde.
Parecía que me estaba apuntando.
Quizás era otra mujer que dejaste plantada.
Elaine.
¿Cómo? Llamé al restaurante. Quise avisarte.
Estaba la policía, me hicieron llenar mil papeles, ¿te quedó algo de tiempo?
Bueno…
Tengo una idea. Iré a comprar sándwiches.
Pueden comer aquí.
Denme cinco minutos.
Genial.
Está bien.
Las chicas son muy estúpidas.
Sobre todo, las de secundaria. Quieren todo lo que otras chicas tienen,
sea ropa, zapatos…
No eligen según su propio gusto,
sino lo que a sus amigos le gusta.
Y esa es la idea detrás de tu servicio.
Sí. Una chica ve a un chico con una mujer hermosa, entonces lo desean.
Pero el sexo…
No. Tengo reglas estrictas que lo prohíben y es solo un servicio de citas.
¿Dice que esto es solamente alquilar una cita?
Sí.
¿No hay ofertas implícitas de sexo?
Sr. Tisbury, las ofertas implícitas de sexo están en todas las citas.
Así se consigue una cena. Dije que las chicas son estúpidas.
Pero los hombres son más estúpidos.
¿Estos chicos le pagan 175 dólares a cambio de nada?
Reciben compañía, conversación.
Es típico que un hombre considere que no es nada.
Para usted, solo importa del fruto del árbol erógeno.
Su señoría, él podrá pensar con la cabeza de abajo,
pero que no la use para procesarme.
-Señorita Woo, responda las preguntas. -Los hombres no entienden.
Si va a una fiesta con una cita,
las mujeres la verán a ella antes que a usted.
No es que sean lesbianas.
Las mujeres son animales vanidosos regidos por la envidia.
Y si llega una mujer más linda, queremos ser ella.
Queremos lo que ella tiene, incluida su cita.
Hasta si es raro como Marcus.
Ese es el servicio, punto.
No ofrecemos sexo. No es nuestro servicio.
Pero sí vende citas a chicos, algunos menores de edad.
¿Esta es la parte en la que retrocedemos y repetimos todo?
Tráigame un fiscal de verdad, estoy aburrida.
Entonces, ¿lo escuchas en la cabeza como si fueran voces?
Sí, solo que es música.
-¿Quieres probarlo o no? -Está bien.
Bueno, aquí vamos.
¿En serio oyes música?
¿Tú no?
-Soy nuevo en esto. -Bueno, Louis, concéntrate.
Tienes imaginación y tienes oído interno.
No es tan difícil.
Está bien, hagámoslo.
¡Elaine!
Llegó el almuerzo y, debo decir…
-No. -Qué descortés.
Al menos pudiste haber intentado ser comprensiva.
-Estaba bajo juramento. -Ajito…
Si se reduce a si le caigo bien o no al juez,
entonces perderé.
Me odia.
¿Qué hace el hombrecito raro?
Tengo que preparar mi alegato final, proxeneta desagradecida.
¿No defenderás mi honor?
Está bien. Obviamente, tanta hostilidad es por mí.
¿Yo te juzgo por tu pasado?
Bueno, yo no tengo antecedentes penales.
Yo tampoco.
Porque no te acusaron, pero cometiste un delito.
-Un delito sin víctima. -¿Quién dice?
¿Sabes cómo algunas mujeres llegan a ese trabajo?
No quiero hablar de eso.
¿Cuánto te cobró para que la nalguearas?
La nalgueaste, ¿no?
No las nalgueé. No la nalgueé. Solo fue una.
La única mujer que nalgueé me llamó "cabebeza hueca".
-Sigues dando vuelta las cosas. ¿Por qué…? -No sé qué está pasando.
Sé que eres lista como para entender que tenemos un pasado.
También sé que estás a favor de la legalización de la prostitución.
Ya lo discutimos y yo estaba en contra.
Entonces, ¿qué está pasando? ¿Por qué estás enojada?
No estoy tan enojada como estoy…
dolida.
¿Por qué?
Por más mente abierta que sea sobre que todos hagan lo que quieran,
el hombre con el que me case,
el padre de mis hijos…
Me hace mal pensar que haya estado con una prostituta.
No quiero adelantarme, John.
El matrimonio está muy lejos.
Sea conmigo o no, un día te casarás y tendrás hijos.
¿No crees que estarían devastados al enterarse que su papá una vez…?
Sí. Siento que tienes un deber con ellos aunque aún no existan.
Y en lo que respecta a tu deber con tu futura esposa…
No lo sé.
¿Y qué pasó después de la cena?
Me acompañó a casa y me despidió con un beso como todo un caballero.
Debe tener una esposa y un hijo en otro estado o algo así.
No puedo tener tanta suerte.
Qué ridiculez, ¿cuánto más planea seguir con eso?
La vida pasa por la imagen.
Eres lo que creen de ti.
Tener una esposa hermosa a tu lado atrae a otras mujeres.
Estimula el coqueteo. Eso es todo lo que hace el servicio de Ling Woo.
Sí, algunas terminaron teniendo sexo,
pero no fue la intención de mi cliente ni lo autorizó.
Señor Cage, es un servicio de acompañantes.
-Y no tiene nada ilegal. -Su señoría, si me lo permite.
-Dios mío. -Casi todas las mujeres se compran.
Es bueno que estos niños ya lo sepan.
Señor Fish.
Dígame que a ellas no les interesa el tamaño de su billetera.
Todo el tiempo vemos a mujeres hermosas mantenidas por hombres de 80 años.
A la gente de este país le seduce el éxito.
Un auto lujoso, una casa grande y una mujer hermosa.
Es el estilo estadounidense.
Y me es cada vez más difícil sentarme
y ver esta nación arruinada por un fiscal que probablemente se casó con una fea.
Si se hubiera dedicado al sector privado, tendría algo mejor…
-¡Señor Fish! -Señoría, no hubo servicio sexual.
Fin de la historia. Quizás no nos guste que los adolescentes compren citas.
-Pero no es contra la ley. -Espera.
Es un servicio de acompañantes,
cuando sabemos que tres chicas hermosas tuvieron sexo
con tres chicos no muy apuestos.
Se está intercambiando dinero. Se está teniendo sexo.
Esta chica dice que le hizo el amor porque le gustaba,
pero le cobra la siguiente cita.
El tribunal debe ver esto con sentido común.
Se cometió un delito.
No, no es un delito.
¿La señorita Woo y estos chicos deberían avergonzarse? Quizás sí.
¿Será algo de lo que se arrepentirán algún día?
Puede ser. Los marcará por siempre.
Hasta puede que hiera a sus seres queridos.
Y estoy seguro de que, sin duda, se arrepentirán.
Pero eso es para otro tribunal.
Aquí, en un tribunal de justicia,
no se ha cometido ningún delito.
-¿Puedo ayudarla? -Sí, soy Ally McBeal
y vengo a ver a Louis Walters.
Lo siento. Ya no trabaja aquí.
-¿Desde cuándo? -¿Y usted quién es?
Ally McBeal, soy una amiga cercana.
Un segundo.
Tengo a alguien que busca a Louis Walters.
Dice que es una amiga cercana.
Ya vendrán por usted en un segundo.
-¿Qué sucede? -Alguien vendrá por usted.
Gracias, pero ¿puede decirme por qué todo es tan secreto?
Lo siento. ¿Quién es usted?
Ally McBeal. Soy amiga de Louis.
Me dijo que trabajaba aquí.
Solía trabajar aquí. ¿Qué tan bien lo conoce, señorita McBeal?
Hemos estado saliendo.
Louis tiene un trastorno paranoide de la personalidad.
Trabajó hasta hace seis meses.
Lo último que oímos es que vivía en la calle.
Sorpresa.
Tienes un trastorno paranoide de la personalidad, Louis.
Acabo de venir de la oficina de seguros donde solías trabajar.
También llamé a la policía.
Hiciste 73 denuncias,
denuncias sobre alguien que quería matarte.
Vives en la calle.
¿Te robaste esa ropa?
Sí.
¿Por qué nadie te ayudó?
Bueno, tomé los medicamentos.
Solo que no me sentía como yo.
Me hacían sentir más lento y confundido. Nublaban mis sentidos.
Pero después de conocerte, comencé a tomarlos de nuevo.
Quiero estar saludable.
Puedo estar saludable, sé que sí.
No iba a hacerlo por un maldito trabajo en la oficina de reclamos,
pero sí para estar contigo.
Te seguí hasta aquí.
Me reinsertaría en la sociedad por ti. Me haces querer volver.
Puedo estar bien de nuevo. Sé que sí.
Mira, ¿podemos…?
¿Podemos seguir viéndonos?
No creo que vaya a funcionar, Louis.
Puedo controlarlo.
De la misma manera que tú a veces oyes voces, Ally. Al Green.
Nos entendemos, lo sé.
Louis, ¿podrías…?
¿Por qué no me dejas que te ayude a recibir el tratamiento?
-Conozco a muchos… -No hablo de tratamientos.
Y me encantaría recibirlos. Estoy hablando de nosotros.
No creo que vaya a funcionar, Louis.
¿Cuántas personas
pueden ver tu interior como yo?
Está bien.
La idea de que chicos de secundaria alquilen citas me parece desagradable.
Señor Cage, voy a darle el beneficio de la duda
y asumir que cuando oyó esto por primera vez, lo pensó un momento.
Habiendo dicho eso, no hay evidencia
de que se hayan brindado servicios sexuales por dinero.
Srta. Woo, se retiran sus cargos.
Puede irse con la condena moral del tribunal.
Se levanta la sesión.
-Condena moral. Eso dará más negocios. -Gracias, Richard, John.
Quisiera hacer una denuncia por procesamiento malicioso.
Mejor esperemos.
¿Vas a venir?
Nunca quise herir a mis hijos,
y, sin duda, no quise herirte a ti.
Puede que haya sido un poco irracional.
No, no es así.
Lo siento.
Hiciste lo correcto.
¿Sí? ¿Al no darle la oportunidad porque es indigente?
Ally, era imposible.
Está enfermo.
Hiciste lo correcto.
Sí.
Gracias.
¿Te invito un trago?
No, creo que me iré a casa.
Gracias.
No había otra alternativa.
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