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-Anteriormente en Ally McBeal. -Me voy.
¿Es por algo que dije? ¡Dime así lo anoto!
Cállate, Ling.
Me dejó sola en el Día de Acción de Gracias.
Hay un nuevo hombre en la ciudad
-¿Te gusta? -¿Qué está pasando?
Me senté a escuchar a todos los hombres disculparse
por lo que son, y me di cuenta
de que lo estuve haciendo en toda mi vida adulta.
¿Y qué eres?
Un tipo blando controlado por una mujer.
Hay un nuevo hombre en la ciudad, Georgia.
Hay un nuevo hombre en la ciudad
Y no viene a bromear
Hay un nuevo hombre en la ciudad
Y no viene a bromear
Las cámaras me ponen nervioso. Y los periodistas también.
No tenemos que hablar con nadie.
-¿Por qué genera tanto interés? -Porque eres hermosa.
Porque levantaría la vara otra vez en las leyes de acoso sexual.
No me gustan las cámaras.
Podemos llegar a un acuerdo.
Respeto que quieras llegar al final del asunto, Robin, pero te harán juicio.
Quiero llegar al final.
-Señora Jones, ¿qué opina…? -Perdón, sin comentarios.
-Muchas feministas no la apoyan… -Sin comentarios, gracias.
Señor Cage, su bufete litigó varios casos de acoso.
¿Este caso parece mayor?
¿Es una referencia al puerco Porky? ¿O sugiere machismo por parte del acusado?
Vamos, John.
¿Qué desea decirles a los espectadores sobre su clienta?
¿Quién es Robin Jones en todo esto?
La dama de la libertad.
¿Pueden creerlo?
Soy Richard Fish de Cage & Fish. Seguro conocen a mi socio.
Está bien, Richard.
¿Te parece bien reírte de un tartamudo?
-¡Basta! -Está bien.
-¡Richard! -Cierto. Warner Bros. puede demandarnos.
John.
¿No estabas en el tribunal?
Pausamos luego de la declaración inicial. Justo iba a volver.
¿Te viste? Saliste genial.
Espero que estés contento, Richard.
No quise decir nada.
Sabe que no quieres decir nada. Nada bueno.
Gracias, Ling.
Hacen falta más hombres.
Estoy buscando, por cierto.
Gracias de nuevo, Ling. Todos te ayudaremos.
No tiene que ser apuesto, claramente.
Que sea tranquilo, rico, y que pueda satisfacerme sin tomar nada.
Ling, si tienes la necesidad de humillarme,
deja que me vean en público contigo.
¡Maduren! ¡Los dos!
-Lo dices porque te gustan los maduros. -¡Oigan!
-¿Cómo? -¡Oigan!
Tengo unas ideas para la fiesta de Navidad.
-¡No! -¡Vete!
¡Elaine!
Era gerenta editorial.
Ascendí a jefa de redacción cuando Michael Pearlman falleció.
-¿Eso fue en marzo? -Sí.
¿Qué pasó entonces, señora Jones?
Casi de inmediato, comenzó una versión de la gripe azul.
Los editores daban parte de enfermo.
Jefes de ventas, gerentes de publicidad, directores de arte…
Todos comenzaron a dar parte de enfermo. No pudimos publicar nada en mayo.
Y poco después, me echaron.
Señora Jones, estas personas eran sus empleados.
¿Siendo la jefa afirma que sus empleados la acosaron sexualmente?
Porque eso es lo que pasó. Me llamaban "la ninfa".
Circulaban memos que decían que no querían a la sirena sexual.
Eso es acoso sexual, señor Bender, sea jefa o no.
Dice que la ascendieron a jefa de redacción
cuando Michael Pearlman, su antecesor, falleció.
-Sí. -¿De qué falleció?
-Un infarto. -¿Usted dónde estaba cuando pasó?
-Estaba con él. -Estaban haciendo el amor.
Protesto. Es irrelevante.
El señor Bender busca provocar al jurado con comentarios sexuales.
Tenían una relación. No hace falta divulgar
los detalles gráficos, ya lo fornicamos en el registro.
Digo… ya lo hemos asentado en el registro.
Concedido.
Murió en pleno…
Sí, señor Bender. Le dio un infarto cuando estábamos haciendo el amor.
¿Qué edad tenía el señor Pearlman?
Creo que tenía 86.
Cuando comenzó su relación con el señor Pearlman,
¿usted era gerenta?
No.
¿Cuál era su posición? ¿Su puesto?
Era asistenta editorial.
-De un editor colaborador. -Sí.
¿Usted pasó directo de asistenta de un editor colaborador
a ser gerenta editorial de una revista?
-Sí. -¿Nunca fue editora colaboradora?
¿Ni redactora o editora sénior?
No.
Vaya. Qué salto.
-¿Y qué? Te dejé sola. -En el Día de Acción de Gracias.
-Viste a Whipper, estaba dolida. -Entiendo. No compito con su pellejo.
Tiene arrugas y pliegues que no tendrá en la vida.
También le importo, Ling. ¿Yo te importo?
Claro que sí. ¿No se nota?
Ling, ¿de qué estamos hablando?
Nos divertimos, pasamos el rato, nos reímos.
Pero ¿de qué estamos hablando?
Tu casa está diseñada para que no discutamos.
Está bien, seamos francos.
No quieres nada serio. Yo no quiero nada serio.
Seremos más inteligentes que todos los tontos que buscan amor…
o quizás no lo seamos.
Quizás debamos averiguarlo.
Quizás.
Es solo que…
Si hay algo por descubrir,
dudo que lo hagamos juntos.
Entonces, ¿nos separamos oficialmente?
Sí.
Me siento aliviada. ¿Y tú?
Sí.
-Bueno… -Tengo que…
Tengo que ir al baño.
-Claro. -Bueno.
Si ellos eran culpables de acoso sexual, ¿por qué no los echó?
Usted tenía ese poder.
Si hubiera echado al personal editorial, no habría podido dirigir una revista.
-Y ellos lo sabían. -Señora Jones…
-Usted está divorciada, ¿no? -Sí.
Vayamos al punto. El personal editorial de Beantown
siente que no está calificada para ser jefa de redacción.
De hecho, sienten que consiguió el puesto porque se estuvo revolcando.
-¿No es una valoración justa? -Es justo lo que ellos creen.
-No es una conclusión justa. -Cuando ascendió a jefa de redacción,
decidió hacer una publicación suya con lencería atrevida.
-¿No es cierto? -Sí.
¿Con qué propósito?
Promover mi imagen que luego usaría para promover la revista.
Estuvo con el jefe de redacción.
La eligieron a dedo para ser la sucesora.
Poco después, él muere a su lado.
Después, usted publica una sesión suya cuasidesnuda.
Protesto. Argumentativo. Esto es acoso. Le pido al tribunal…
Lo siento, su señoría. Son zapatos nuevos.
-Aún los estoy ablandando. -Protesto.
Es famoso por hacer estos trucos. Que lo sancionen.
¡Y yo protesto ante su ataque!
-¡Fue ridículo! -No me levantes la voz.
¿Zapatos que explotan? Es bajo hasta para ti.
Te pedí que no me levantaras la voz.
Lo siento.
-No tenía idea de que fuera a hacer eso. -Está bien.
Me parece que fue efectivo. Acabó con su ímpetu.
Robin, debo ser honesto.
Admiro que te defiendas,
pero si ganas este caso, que lo veo poco probable,
las posibilidades de revocarlo en la apelación…
-¿Cuánto están ofreciendo? -Setenta y cinco.
No.
De nuevo, para ser franco,
es difícil creer que estabas enamorada de un hombre de 86 años.
Entonces, lo siento por ti.
Lo sentirás por los miembros del jurado.
Dijiste que aceptarías mi caso y así fue.
¿Me dices que quieres renunciar?
Te digo que llegues a un acuerdo.
No soy de las que ceden.
Qué curioso, no creí que fueras así. Con permiso.
Y justo después, le explotaron los pies.
-Mira. Estoy en todos los canales. -Apágalo.
Se ríen de mí en todos los canales.
Bueno, John, los fuegos artificiales…
Eso no les permite reírse de mi tartamudeo.
-Es un caso importante. -Pero no les da derecho…
El derecho a… El derecho…
-¡Maldición! ¡Estoy trabado! -Tranquilízate.
Respira profundo. Con calma.
Respira profundo.
No tenía otra opción más que echarla.
-El personal se había rebelado. -¿El despido no se debió a su desempeño?
Bueno, parte de su desempeño en ese nivel es el liderazgo.
Y como editor, debo reconocer
que no inspiraba respeto ni lealtad en sus subordinados.
-¿Le dieron la oportunidad? -Puede que no.
Solo fue jefa de redacción en un solo número.
Sí.
Por cierto, ¿la circulación subió o bajó con ese número?
Subió, la verdad.
Subió por su sesión de fotos.
Puede que sí.
¿No le sorprendió
que el señor Pearlman la eligiera como sucesora?
Ya nada me sorprende, señor Bender.
¿Le sorprendió que los dos tuvieran una relación?
¡Protesto! El testigo ya respondió que nada le sorprendía.
Preguntado y respondido. Preguntado y respondido.
Nada sorprende al testigo.
¿Insistirá hasta obtener su respuesta?
-Si pudiera… -¡Preguntado y respondido!
-Señor Cage. -¿Qué? ¿No puedo hacer ni un ruido?
Con mis zapatos no puedo. ¿Puedo sonarme la nariz?
¿Eso estaría bien? Porque hace ruido.
-¡Estás acabando con el caso! -El hombre seguía preguntando lo mismo.
-Le respondían y preguntaba de nuevo. -Vete a casa.
-¿Cómo? -Estás desvinculado del caso.
-No puedes desvincularme… -¡No puedes hacerlo!
Eres un abogado asociado, y yo soy so…
Soy soc… ¡Maldición!
-No sé qué te pasa. -Que quede así entonces.
Tú no sabes lo que está pasando.
-Está despedido. -¿Qué?
Ya no lo quiero en el caso, señor Cage. Está despedido.
Conque tú y el padre de Ally…
¿Ya se separaron?
No estábamos saliendo. No sabíamos ni nuestros apellidos.
-Pero lo besaste. -Mira, no quiero hablar.
¿Tenemos que hablar de esto?
Estoy atravesando una crisis emocional, ¿sí?
Richard y yo nos separamos. Solo busco algo de compañía.
Discúlpame por acudir a ti.
¿Richard y tú se separaron?
Sí.
Lo siento. ¿Puedo hacer algo?
Bueno… el padre de Ally era muy bonito.
Si ya se acabó todo…
Te lo prometo, Ally.
Me aseguraré de que haya terminado con tu madre.
No ha terminado con mi madre.
Mis padres están buscando una solución.
Excelente.
¿Cómo estás?
-Bien. -Bien.
-Bien. -Bien.
Bien.
-Ally, hola. -Richard.
Lamento mucho lo de tú y…
-Ling. -Ling.
Bueno, es lo mejor.
Seguiremos siendo amigos, eso es lo importante.
De hecho, creo que me hará bien estar solo por un tiempo.
La independencia me dará la posibilidad de…
Richard. Me olvidé. Renuncio.
-¿Cómo? -Renuncio.
-Pero… Pero… -Decidí ir a trabajar para Renee.
Perdón y gracias por todo lo que hiciste por mí.
¿Georgia? ¿Podemos hablarlo?
Creo que me lo debes.
Me gustaría que lo pienses…
-Ya me decidí. -Por lealtad hacia mí.
Una noche. Piénsalo.
Podemos hablarlo en la mañana.
Por favor.
Está bien, te debo eso.
Elaine, cámbiale la cerradura. No quiero que se lleve nuestros archivos.
-¿Cuándo puedo contarlo? -Cuando te diga.
Cambia la cerradura de su oficina.
-Eres tan sensible. -Bueno…
Respira profundo.
¿Puedes parar? Respiro sin pensarlo.
No necesito que me lo recuerden. ¿Así enfrentas los problemas?
¿Solo les dices a las personas que respiren? No lo necesito.
John, puedes seguir quejándote, o puedes decirme por qué te comportas así.
Me desvincularon del caso.
Sí, ya me lo dijiste.
Y no culpo a Billy o al cliente. Actúas muy raro. ¿Qué te pasa?
Me humillaron, Nelle, ¿sí?
Me filmaron. Mi tartamudeo salió en las noticias.
-Ay, John… -No me digas "Ay, John".
Me harté de que crean que soy un hombrecito raro.
Nadie cree eso.
¿Me avisas cuando termines con el hombrecito raro? Necesito hablar.
Yo te llamo.
Vete.
Es Ling.
Me ridiculizaron toda la vida. Ya estoy acostumbrado.
Pero no en esa sala.
-¿Qué sala? -El juzgado. Esa es mi sala.
Allí soy un triunfador. Y quien se burla de mí allí se arrepiente.
Y otros abogados me tienen miedo. Y me gusta que sea sí.
Ha sido mi refugio de la ridiculez. Hasta hoy.
Salí tartamudeando en todos los noticieros y se rieron de mí en mi único refugio.
Tartamudear no te convierte en un tonto.
No, pero sí hace que se rían de ti.
Se revolcó para llegar a la cima. Es lo que creo y no lo ocultaré.
¿Y usted coorganizó la gripe azul, señor Fordham?
No sé si la organicé, pero, sin duda, participe.
Nos esforzamos muchos años como editores asistentes, como editores.
Y fue un proceso extenso, y mal pago, por cierto.
Para luego ser subordinado de una persona sin capacitación
que sale con el jefe… Fue un insulto.
-Al tomar el cargo… -¿Va a dar un discurso?
Será un placer.
Señor Bender, hágale preguntas a su testigo.
¿Qué más le molestó además de que la ascendieran?
Esta es una revista digna.
Nos enorgullece su integridad.
¿Qué cree que le hizo a esa integridad cuando hizo una sesión de fotos de ella?
-¿La llamó "prostituta"? -Puede que lo haya insinuado.
¿Convocó a editores y jefes de área
para saber qué les parecía la ninfa?
-Sí. ¿Le gustaría saber qué dijeron? -Y todos decidieron dar parte de enfermo.
Todos los periodistas de la revista se dedicaban a su reputación.
-Ella acabó… -Todos decidieron dar parte de enfermo.
Decidimos proteger el historial…
¡Decidieron dar parte de enfermo!
Sí, a sabiendas de que tendría derecho a despedirnos.
Bien, lo subí a 100.
No.
Robin, el último punto que hizo en el estrado fue bueno.
-Pudiste haberlos echado. -¿A todos?
Escucha. La ley de acoso sexual se basa en la disparidad de poder.
-No me hables como si fuera una niña. -Te lo digo porque eras la jefa…
Eso no les sirvió en la sentencia sumaria.
-Pero ahora hay un jurado y… -Me llamaron prostituta. Está registrado.
También está registrado que te acostaste con tu jefe de 86 años.
-¿Qué rayos dice eso de ti? -¿Qué dice de mí?
¿Por qué no me das tu opinión de todo esto, Billy?
Está bien.
Pienso que eres una cazafortunas que busca aprovecharse
de una estúpida ley para mujeres indefensas.
Si un jurado encontrara el caso indicado para rechazar esta ley,
esta sería la oportunidad ideal.
¿Por qué tomaste este caso…?
Porque también es una ley que hace que las aseguradoras
entren en pánico y terminen pagando.
Pero aquí no es tan fácil. Por eso hay que llegar a un acuerdo.
-Eres un cerdo machista. -No lo oculto y estoy orgulloso.
-¿Odias a las mujeres? -No.
Odio nuestras escasas posibilidades. Como tu abogado, te aconsejo…
Parte de ser mi abogado es estar al lado mío…
¿En lugar de estar encima de ti?
No merecí lo que ellos me hicieron. No merezco lo que tú me haces.
La verdad es que amaba a Michael Pearlman.
No te debo una explicación, pero lo amaba.
Y como es rico… Las mujeres también se enamoran de viejos pobre, ¿no?
No me importa si me crees o no.
Pero necesito saber si eres capaz de continuar con este juicio.
Está bien.
El jurado solamente verá mi compromiso absoluto.
Bien. Al menos uno de los dos está dispuesto a fingir por dinero.
Cerdo.
-¿Está mejor? -Un poco.
Debería tomar ibuprofeno.
Sí, o puedes relajarte un poco.
¿Interrumpo la sesión de masajes?
Qué graciosa. Por cierto, llegas tarde.
Suelo contar hasta diez antes de verte,
pero hoy llegué a 100.
-Qué graciosa estás. -¿Listo para el alegato?
-Estoy bien. -¿"Bien"?
Bien. Vamos.
John. Hola.
Anoche soñé que entrabas a una oficina de correo
-y abrías fuego con tu zapato. -Vete, Richard.
Mira, entiendo
que quizás te herí con la grabación del noticiero.
-Lo siento. -Está bien.
¿Quieres algo?
Tuve una mala semana. Ling y yo terminamos, Georgia renunció,
y mi socio sénior, que también es mi mejor amigo,
se está derrumbando.
¿Es así?
John.
Mis historias favoritas de niño eran sobre el chico al que hostigaban,
el que todos creían que era raro,
pero que luego asistía al reencuentro
de su secundaria o de su universidad como un hombre nuevo.
De pronto, todos querían ser como él.
Así es como iba a ser mi vida, Richard.
Iba a ser un abogado exitoso, rico,
con una mujer hermosa a mi lado.
Ese era el plan.
Y sucedió. Eres de los mejores litigantes de que hay en la ciudad.
Y tienes a Nelle, tu hermosa mujer.
-Tienes dinero, tienes una chica. -Y no cambió nada.
Podría ir al reencuentro de secundaria con Nelle del brazo
y todos dirían: "Vaya, ¿ese bicho raro está con ella? Seguro le paga".
John…
No vamos a cambiar, Richard. Somos lo que somos.
-¿No te parece devastador? -Dios, gracias por el cumplido.
¿Estabas enamorado de Ling?
-¿Si estaba enamorado de ella? -No.
Era divertida, era hermosa,
el sexo era bueno, y eso es suficiente para ti.
Estaría bien si fuera una fase.
Pero no es una fase, es lo que eres.
Y yo no estoy pasando por una fase de ser raro, es lo que soy.
Y verme tartamudear en televisión fue fuerte.
Tengo 35 y soy lo que soy.
John, si no te gusta lo que eres y no estás contento con tu vida,
solo significa que quieres tener hijos.
¿No sientes que tu vida está algo vacía?
Todos dicen que un hombre un día se despertará,
se verá al espejo y dirá: "¿Cómo llegué a esto?".
-Pero no tiene que ser así. -¿No?
No hay ninguna regla que diga que tenemos que despertarnos.
Recuerda eso.
Los correos que circulaban por la oficina decían que era como una prostituta.
Se juntaban en el dispensador de agua a criticar la ropa que tenía.
Chistes de que se ponía sales aromáticas para despertar al viejo.
Y luego, el parte de enfermo organizado. La protesta.
"No queremos trabajar para una ninfa". Y lograron que la echaran, ¿o no?
Lograron que echaran a la ninfa.
¿Puede ser un caso más obvio de acoso sexual?
No importa que técnicamente fuera la jefa.
Como grupo, los empleados tenían más poder y lo sabían, lo demostraron.
Y vienen aquí aferrados a la idea
de que ustedes 12 pensarán lo mismo.
No nos gusta cuando las mujeres hermosas llegan a la cima.
Tiene que haber una trampa. Solo mírenla.
No podría tener una buena idea, ¿o no?
Y, por cierto,
que las ventas hayan subido con su sesión de fotos,
es porque estaba medio desnuda, no porque sea inteligente.
La idea de que la fama de un editor pueda ayudar a vender revista
es una tontería, ¿no?
La fama de JFK júnior no ayudó a la revista George.
El perfil de Tina Brown no ayudó a la revista Talk.
La fama. Esa solo una idea tonta que tuvo Robin Jones.
Y si quieren pruebas de lo tonta que es, solo véanla. Es linda.
Y se enamoró de un hombre mayor.
De nuevo, prueba de que es una ninfa que no está calificada para ser editora.
¿Para qué darle una oportunidad si la evidencia es convincente?
¡Gracias a Dios los estadounidenses que trabajan en oficinas
identifican zorras para asegurarse de que las despidan!
¿Y qué si es acoso sexual?
Se lo merece, es linda.
Qué interesante.
Quizás tenga talento para dirigir una revista.
Pero no tiene mérito y mis clientes la resienten por ello.
¿Eso los hace culpables de acoso sexual?
¿No opinar sobre una mujer linda
sin entrar en conflicto con las leyes de acoso sexual?
¿Hemos llegado a este punto? ¿A quién le importa cómo llegó? Es mujer.
Es sexi. Si quieren hablar de ella,
se asegurará de demandarlos según las leyes vigente, aunque sea jefa.
Parémonos todos y vomitemos.
Estas leyes se diseñaron para proteger a la secteraria que manosean
o con la que se propasan en la oficina.
Ahora, a ellos los explota una empleadora jefa de redacción.
¡Todo tiene un límite!
¿Me cambiaste la cerradura?
No es nada personal, Georgia. Solo que no puedo confiar en ti.
-¿Eso no es personal? -Georgia, yo te contraté
para que robaras archivos de tu bufete anterior.
Es un cumplido en términos de ética empresarial.
-Abre la puerta. -¿En serio renuncias?
-¿Vas a trabajar con Renee? -Sí.
No creí que fueras a hacerlo.
Es…
Es solo… Oye, ¿puedo tener su oficina?
¡No sé por qué terminaron los dos!
¡Son el uno para el otro!
¡Espera un segundo! No puedes irte sin que termine de hablar.
Si las cosas no funcionan en el bufete de Renee
y crees que podrás regresar arrastrándote para recuperar tu empleo,
tienes razón.
Sí.
Te recontrataremos al instante.
Muy bien, Richard. La hiciste llorar.
-Georgia, ¿qué pasa? -Me gusta trabajar aquí.
-Entonces no renuncies. -Debo hacerlo.
-¿Por qué? -No puedo trabajar con ese maldito cerdo.
¿Billy?
Si no puedo tener mi espacio durante el día, lo buscaré por la noche.
¡Fuera! ¡Esto es privado!
-Tengo que… -¡Aguántate!
Mira, Georgia, no soy consejera matrimonial,
pero no creo que renunciar a tu trabajo
sea una respuesta.
Tienes razón. Debería dejarlo a él y listo.
¡No, no, no!
No dije eso. Digo que es… un bache.
No puedes simplemente… A todos los matrimonios les pasa.
¿Puedo preguntarte algo? Y quiero que seas honesta.
Prométeme que serás completamente honesta.
Está bien.
¿Qué habrías pensado
si hubiera seguido con tu papá?
Mi papá está felizmente casado con mi madre.
-Pero es tan bueno. -¡No es bueno!
¡Es un maldito viejo del que debes alejarte!
-¡Está felizmente casado! -¿Y por qué me besó?
Eras anónima. Fue algo anónimo.
Seguro no te habría besado si te hubiera conocido.
No quise decir eso.
Mira, sé paciente con Billy.
Ya cambió y volverá a cambiar. La gente cambia todo el tiempo.
-¿No es así, John? -¡No! ¡Somos lo que somos!
¡No cambiamos! ¡Es una conspiración de los diseñadores para vender ropa!
¡No puedes cambiar de persona!
¡Solo de ropa!
¡Dejaron restos en mi inodoro!
Señor presidente del jurado, ¿llegaron a un veredicto?
-Sí. -¿Cuál es?
"Jones contra Fordham et al.
por cargos de acoso sexual
y por provocación de malestar emocional,
y por cargos de provocación negligente de malestar emocional,
expedientes N.º 32612 y 32613…".
Dígalo de una vez.
Fallamos a favor de los acusados.
Damas y caballeros del jurado, les agradecemos su servicio.
Termina su servicio. Se levanta la sesión.
Lo siento.
Supongo que debí escuchar y haber acordado.
No, hiciste lo correcto.
No te hubieras perdonado de haber acordado.
Te admiro por mantenerlas firmes.
Mantenerte firme.
-No puedo creer que haya dicho eso. -Típico de un cerdo.
Bueno, gracias por dar batalla.
Tu alegato final tuvo tanta emoción, que por un segundo
pensé que realmente creías en lo que decías.
Lo dije de verdad.
Lamento haberte subestimado, Robin.
Creo que los dos lo hicimos un poco.
En fin, gracias.
Adiós.
La paga es bastante mala, pero tienes comisiones.
Gracias.
¿Sabes qué tan grande planean ser como bufete?
Por ahora, solo Whipper, tú y yo.
Sigue siendo riesgoso, aún no tenemos muchos clientes.
-¿Segura que quieres hacerlo? -Sí.
¿Debería renunciar también?
-¿Por qué? -Si va a ser incómodo…
Espera, ¿por qué sería incómodo?
-¿Planeas dejar de ser hostil? -De hecho, sí. Pensaba ser buena.
Me aburrió mi carácter.
¿Por qué todos están cambiando?
Billy se tiñe el cabello.
Creo que Georgia se da inyecciones de testosterona.
¿Y ahora quieres ser buena? Ling.
Un sabio me dijo una vez, ayer de hecho, que las personas no cambian.
¿Qué sabio lo dijo?
¿Es una referencia a Porky?
Es muy sabio, Ling. Y aquí vino de nuevo.
Genial.
Richard, en serio.
¿Podemos trabajar juntos?
Claro.
¿No te hace mal?
La verdad es que me hace muy mal.
Pero ¿qué voy a hacer?
¿Crees que quizás…
no sé, debamos intentarlo otra vez?
Bueno… siempre pido lo mismo.
Supongamos que volvemos a donde estábamos.
¿En dónde estábamos, Ling?
En serio.
No muy lejos.
¿No te gustaría estar enamorada en serio?
Leí que es cierto.
Quizás podamos seguir saliendo.
Hasta que aparezcan los indicados.
¿Whipper no es la indicada?
No lo sé, puede que sí, pero…
No lo sé.
Creo que deberías averiguarlo, Richard.
Quizás.
Oye, me gustaría…
Aún no te despediste de mi rodilla.
Ni tú de mi dedo.
Quizás luego podamos…
Solo por los viejos tiempos.
Me gustaría.
-¿John? ¿Qué…? -Estoy descomprimiendo.
No te preocupes.
-¿Creíste que podías usar guantes grandes? -Para proteger la puerta y las manos.
¡John!
-¡John! -¡A un lado, Ally!
-¡No! ¡A mi oficina! -¡No!
Con permiso. Disculpen. ¡Cuidado!
¿Qué demonios pasa?
¿Qué te da el derecho de tomarme de la oreja y…?
John, ¿qué te pasa? Vamos.
Ayer dijiste no podemos cambiar.
¡Habla de una vez!
Cometí un grave error.
Cuéntame.
Ally, antes de que vinieras a este bufete,
nunca iba al bar después del trabajo.
Nunca hablaba con nadie excepto Richard.
Ser este abogado prodigio me era suficiente.
Porque me daba seguridad.
Me daba seguridad.
Y tú me la quitaste.
Y te agradezco, no me malinterpretes,
pero también me hiciste creer que era importante.
Y me lo creí. Es como Richard dice.
"Tienes una novia hermosa y…".
Pero…
Es decir…
También me fascinan las ranas.
Hago el alegato final descalzo.
Los restos en los inodoros me traumatizan.
Solo puedo hacerle el amor a una mujer si finjo ser Barry White.
Y en serio, cuando creo que soy normal,
me silba la nariz para recordarme que no lo soy.
John, si buscaras "normal" en el tesauro,
encontrarías la palabra "ordinario".
Puede que seas la persona más extraordinaria que conocí.
Si dices que te quité la seguridad, no fue porque te convencí de que fueras normal,
sino porque logré que abrazaras lo increíbles que son tus excentricidades.
Siempre te consideré una especie de… alma gemela.
Porque los dos somos colegas raros.
Creo que cuando me vi en los noticieros…
vi a un rarito y…
¿Preferirías ser un abogado típico y estándar?
Disculpe, soy Richard Fish. ¿Puedo ayudarla?
-No, está bien. -Tiene… migas o…
Sí. Está bien, lo tengo.
-Gracias. -Sí, está bien.
Robin, hola.
-Te traje un regalo. -¿Un regalo?
Es la primera vez que un cliente me trae un regalo tras haber perdido.
Bueno…
Es un cerdito machista.
Sin duda, pensaré en ti cuando lo vea.
-Gracias. -Gracias a ti.
¿Estás bien?
No…
De pronto, me siento de 17.
Tenía toda esta conversación en mente,
que la diseñé para descubrir si estabas felizmente casado.
Y me la olvidé.
Así que supongo que lo preguntaré.
¿Estás felizmente casado?
Eh… bastante.
"Bastante".
Bien. Entonces es un adiós de verdad.
Oye, si alguna vez quieres demandar a alguien otra vez…
Sí.
Lo siento.
No, está bien.
¿Es un "está bien, olvidémoslo"? ¿O es un "está bien" de verdad?
Está… bien.
La señora Jones y yo
Tenemos algo
Entre los dos
Sabemos que está mal
Pero no lo podemos controlar
Ni tampoco podemos parar
Nos vemos todos los días
En el mismo café
A las seis y media
Y nadie sabe que ella estará allí
De la mano
Haciendo todo tipo de planes
Mientras escuchamos
No creo que…
Mi música favorita
Sí.
Estoy con…
la señora Jones
Georgia.
Hola.
Ella es la señora Jones.
Señora Jones, ella es mi esposa Georgia.
Solo estábamos besándonos.
Creí que habías renunciado.
Renuncié a mi trabajo.
Y ahora renuncio a ti.
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