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¿Ally? ¡Ally!
¿Qué?
¿Te molesto?
No. No. Adelante.
Gracias. Sí. Continuemos.
Butters contra Gaylor.
-¿Billy? -El juicio comienza hoy.
Demandan a nuestro cliente por acoso sexual.
-¿Qué hizo? ¿Respirar? -Es mujer. Alice Gaylor.
Las mujeres en su empresa la están demandando
por ser demasiado sexi.
-¿Qué? -Por vestirse provocativamente, etc.
Las demás mujeres consideran que promueve un ambiente de fuerte carga sexual.
-La demandan a ella y a la compañía. -Qué ridículo.
-Me gustaría conocerla. -Ningún juez aprobará ese caso.
Ally, hablamos de leyes contra el acoso sexual.
No busques coherencia.
Hay que asumir que si cualquier mujer, en cualquier momento,
siente la mínima sensación extraña
y puede decir que es sexual, de seguro podrá demandar.
La corte la protegerá. Eso es bueno porque,
según la ley, las mujeres necesitan protección.
Son "débiles". Es la ley.
Como abogados, deberíamos respetarla.
¿Estás molesto, Billy?
No. Ally me preguntó algo.
Solo le respondí.
Respondí una pregunta.
Bueno, haré otra.
¿No sería un conflicto
representarla a ella y a su empleador?
Ya nos encargamos de eso. René nos ayudará.
Ella atenderá a la señorita Gaylor y yo a la empresa.
Bien. Se termina la reunión. Pueden irse.
¿Qué sucede, Ling?
¿Alguna vez besaste a una mujer?
Olvídalo. No me engañas.
No quiero engañarte.
¿Lo has hecho?
No. No lo he hecho.
No de verdad.
¿Qué ocurre, Ling?
Bueno, sé que haces terapia y eres la soñadora de la oficina…
Tú y ese hombrecito extraño.
Si una mujer sueña
que besa a otra mujer,
¿qué crees que significa?
No lo sé.
Quizás no signifique nada.
Hasta creo que es normal.
Un poco.
¿Tuviste un sueño así?
Mira, Ling, ¿te molestaría
si quisiera terminar con esta conversación?
¿Es porque no somos amigas?
Bueno, sí.
Me agradan partes de ti, Ling.
Creo que eres agradable,
pero no diría que somos amigas, ¿y tú?
No, creo que no.
Quizás deberíamos intentarlo.
-Bueno. Está bien. -¿Quieres salir a cenar?
-¿Juntas? -Claro.
Genial. Haré una reserva.
Sé lo que digo, René.
Sé cuando alguien filtrea conmigo. Las lesbianas me adoran, no sé por qué.
-¿Las lesbianas te adoran? -Les atraigo.
Es cierto.
-Pero Ling no es gay. -Quizás sea bisexual.
¿Quién sabe?
Creo que me invitó a salir en una cita.
Y tú aceptaste.
Bueno, no sabía si era una cita.
Dijo que quería que fuéramos amigas.
Pero eso es lo que hacen las lesbianas. Te confunden con sus señales.
Los hombres serán malos, pero al menos son obvios.
Ally.
Si llegara a ser el caso, solo di que no.
¿Por qué estás tan alterada?
¿Qué?
Generalmente…
-¿Dónde está Whipper? -Está descansando.
¿Generalmente qué?
Generalmente,
me asquea la idea de besar a otra mujer.
Pero, a veces, la idea de besar a ciertas mujeres,
no me asquea.
No es que me atraen…
Pero la idea de besarlas no es…
No lo sé… Repulsiva para mí.
Y Ling…
Quizás sea por esa cara perfecta que tiene, no sé,
pero la idea de besarla,
no me da asco para nada.
-¿Y eso te molesta? -Es obvio que sí.
Ally, relájate. Eres una lesbiana común y corriente.
-René. -Es una broma.
No digo que me sienta atraída.
-Lo entiendo. -Bueno, si lo entiendes, explícame.
¿Por qué estoy tan nerviosa? ¿Por qué no sé qué ponerme?
Te preocupa lo que sucederá
si la oportunidad se encuentra con la curiosidad.
Pero, ¿por qué? No pienso besarla.
Bueno, quizás lo desees un poquito.
Veo que esto te altera.
Debo ir a la corte. ¿Cómo me veo?
Como si fueras a un bar a cantar karaoke.
Genial. Vamos.
Los hombres de la oficina le dicen: "La deliciosa".
-¿Sabe por qué? -Claro que lo sé.
Es por cómo se viste. Alardea con el sexo.
Les habla sensualmente.
¿Puede darnos un ejemplo?
Comenta sobre algunos de los hombres.
No dice mucho. Son indirectas.
Coquetea con ellos y el lugar de trabajo se carga de energía sexual.
-¿Le dijo esto a su jefe? -Sí.
Me dijo que ella era así. Eso me dijo.
"Ella es así".
Indirectas. ¿Habló explícitamente de cosas sexuales?
-No, pero… -Gracias.
Las indirectas, ¿iban dirigidas a las demás mujeres?
No exactamente, pero sí les pregunta a las solteras
si quieren que les presente a hombres divertidos.
Lo hace todo el tiempo.
¿Alguna de las mujeres aceptó la oferta de la señorita Gaylor?
Algunas, sí.
¿Qué tiene de malo su manera de vestir?
Siempre usa ropa que acentúe sus atributos sexuales.
No soy una puritana. Que use algo escotado.
Solo digo que envía señales sexuales.
¿Qué hay de mí? ¿Estoy enviando señales sexuales?
Un poco, sí.
Entonces, si trabajara con usted,
y me vistiera así, me demandarían por acoso sexual.
Si se vistiera así todos los días,
si constantemente hablara sobre su impulso sexual
y sobre cuánto le gusta el sexo,
eso llenaría de carga sexual la oficina.
¿Y si le dijera algo como:
"Amiga,
"hace mucho que no tengo sexo.
"Ya no recuerdo ni cómo se hace"?
Bueno, eso sería difícil de creer.
Ling, mi pequeño antiácido, ¿qué sucede?
-Nada. -Excelente.
Richard, ¿alguna vez pensaste en besar a un hombre?
Eso no es gracioso, Ling.
-¿Te da asco? -Claro que me da asco.
No me malinterpretes. No hay nada de malo en ser homosexual.
Pero me daría asco besar a uno.
Genial. Ya se me fueron las ganas.
-Creo que tengo un problema. -¿Cuál?
Soñé que dos mujeres se besaban.
¿Mujeres? ¿Besándose? Sueño con eso todo el tiempo.
¿No es asqueroso si son dos mujeres?
-¿Hablas en serio? -Sí.
Hablando antropológicamente,
la humanidad busca la propagación de la especie.
Si no procreamos, no existe humanidad.
Para ayudarnos con eso, los hombres deben ser estimulados.
Ver a dos mujeres besarse estimula a la especie masculina,
esto nos motiva a procrear
y así, asegurar la supervivencia de la raza humana.
En cambio, dos piratas besándose
hará que no funcionemos por una semana.
Pone a la especie en peligro.
Me considero una persona bastante homofóbica,
pero lo que acabas de decir es repugnante.
Claro. Cúlpame por la antropología.
Richard, tuve un sueño erótico lésbico.
Estoy asustada. No quiero estar con una mujer.
Bueno, si lo haces, sabes que tienes mi apoyo.
Puede verte, tocarme.
Hablo en serio. No quiero volverme gay.
La gente no se vuelve gay. O lo eres, o no lo eres.
-Algunos lo descubren a los 40. -Están confundidos.
Gente confundida sexualmente. Hemos hecho el amor.
Tú no estás confundida para nada.
A veces eres ambidiestra, pero…
¡Hablo en serio! Si me vuelvo lesbiana, te arrepentirás.
Me arrepentiré.
-Ling. -Creo que me estoy volviendo gay.
-¿Perdón? -Soñé que besaba a una mujer.
¿Y?
-¿Cómo que "Y"? -Vamos, Ling.
¿Y? ¿Eres la primera mujer heterosexual
en fantasear con besar a otra mujer?
He tenido fantasías más extrañas. Créeme.
¿Como cuáles?
Eso no te incumbe.
Puedes contarme.
Acabo de contarte un secreto.
Los amigos comparten, Nelle.
Es cierto, Ling. A ti te encarta compartir.
¡Ya dímelo! ¿Cuál es tu fantasía más obscena?
-¿En serio quieres saber? -¡Sí!
Entre nosotras.
Bien.
A veces…
Imagino que me dan nalgadas.
-¿Qué? -No lo haría nunca.
Y tampoco me interesa que un hombre me domine o fingir ser la víctima.
¿Nalgadas?
Leí un libro que se llamaba: "Nalgadas a la empleada".
Y, bueno, no sé por qué,
pero me intrigó.
Siento como si fuera algo que se solía hacer.
Pero eso no te representa, Nelle.
Es tan sumiso…
En realidad, el que recibe las nalgadas manda.
-Tú decides dónde y cuándo. -¿Esto es un club?
No te preocupes. No me interesa el sadomasoquismo.
Y nunca consideraría satisfacer esa curiosidad.
Pero no lo negaré.
Esa es mi fantasía.
¡Que me den unas nalgadas!
Que golpeen mi pequeño trasero hasta que quede rojo.
Admitió que hablan sobre ella.
Es una mujer sexi, señor Thomas.
Los hombres hablan sobre eso.
Pero las demás mujeres creen que ustedes solo piensan en sexo
cuando aparece ella.
¿Y cómo evito eso? ¿Los obligo a que no piensen en sexo?
Podría decirle a ella que no se vistiera así.
Entonces, ella me demandaría.
Si despido a una mujer por ser demasiado sexi,
me demanda.
Si la dejo caminar en paz con su sexualidad,
me demandan los demás.
El sexo está en el aire. Esa es la realidad.
Todos se miran entre ellos cuando ella pasa y a ella le gusta.
-Le encanta. -¿Cómo lo sabe?
Se sienta en sus escritorios y les muestra su escote.
Es muy "cariñosa".
Le gusta la atención que recibe
y los hombres parecen estar en una universidad.
¿Cómo sería eso? No me lo imagino.
Solo puedo decir que el sexo está en el aire.
Si vas a un bar de solteros, sabes de lo que hablo.
La gente está esperando esa energía sexual.
Bueno, así se siente en la oficina.
Es una energía hedonista y ella la genera.
A propósito, debo agregar.
Cuando se viste por la mañana, ¿intenta verse lo mejor posible?
-Sí. -¿Y ella no puede?
Entiendo la idea. ¿Dónde está el límite?
¿En el perfume? ¿En la ropa justada? ¿Dónde está el límite?
No sé, pero ella lo cruzó.
Si decimos que los hombres no deberían generar esa energía,
las mujeres tampoco deberían hacerlo.
Bien. Alice, mañana testificarás.
Es importante no parecer una depredadora sexual.
-Entiendo. -¿Qué tal nos fue?
Creo que bien. Tu testimonio es importante.
René, ¿podemos hablar un momento?
Bien. Nos vemos mañana a las 9:30.
Deberías decirle que se vista más conservadoramente.
Y tú también deberías hacerlo.
-¿Perdón? -Esto es un juzgado.
Lo sé.
¿No crees que si se viste diferente,
sería como admitir que la manera
en que se viste es inapropiada?
Lo es. El problema es si eso constituye acoso sexual.
Y, a fin de cuentas, todo se resume a si el jurado simpatiza con ella.
Y si se viste así, no lo harán.
-¿Eso crees? -Y eso incluye a los abogados.
No me malinterpretes. Eres hermosa.
Esto se vería bien en televisión, ¿pero en un juzgado?
-¿Puedes considerarlo? -No dejaré de considerarlo.
-Créeme. -Gracias.
-Ally. -Hola, Ling.
Hola.
Hice una reserva en Jaspers, a las 8:00.
Genial. Excelente.
-¿Aún quieres ir? -No lo besaría.
No me lo perdería.
-Ling, cariño. -No puedo hablar ahora.
-¿Qué sucede? -¿Y yo por qué lo sabría? Ni idea.
Yo…
Tenemos que hablar, Richard. Es una emergencia.
¿Nalgadas?
-Sí. -¿Te lo dijo?
No. Se lo dijo a Ling y yo escuché.
-¿A Ling le gustan las nalgadas? -No creo. Estaba asombrada.
Bueno, como sabes, no soy muy aventurero sexualmente.
Obtener placer con dolor…
Me pone incómodo.
-¿Qué? ¿Nunca te lo hizo a ti? -¡No!
Bueno, no te alteres.
Vamos por partes.
Creo que deberías ir con Nelle y darle unas nalgadas.
-¡Richard! -Ponla en tu regazo y…
¡Basta! No es gracioso. Es violento y yo no soy un explorador sexual.
-Solo… -John, espera.
¿No crees que estás siendo un poco egoísta?
Deberías estar preocupado por Nelle.
¿Necesita ayuda? ¿Necesita terapia?
Quizás se lo contó a Ling porque sabe que necesita ayuda.
-Todo es muy confuso. -Sí.
Piensa en que ella es la víctima aquí.
Dale unas nalgadas. A las víctimas les encanta.
-Olvídalo. -John, espera.
No eres el único con problemas.
Ling tiene sueños eróticos lésbicos.
-¿Disculpa? -Sí.
-¿Qué crees que signifiquen? -No lo sé.
Pero sí sé esto:
Tú y yo, no estamos complaciendo
a nuestras mujeres en la cama.
La cena estuvo deliciosa.
Muy rica. Excelente.
¿Qué tal tu carne?
-Estaba genial. -Excelente.
Me encanta cuando salgo a cenar y la comida es excelente.
-¿No te pasa lo mismo? -¡Sí!
Mira.
Seguro que ya lo sabes, pero el sueño que tuve con otra mujer
se trataba de ti.
Estoy igual de asustada que tú.
Temo que ese sueño signifique algo
y suelo confrontar mis sueños.
Por eso quería que cenáramos.
Quería verte aquí sentada,
dejar correr mi imaginación
y pensar qué sucedería si nosotras…
Y, bueno, he llegado a la conclusión de que lo que busco…
en una relación…
-Es un pene. -Yo igual.
¿Podemos cerrar este capítulo extraño
y volver a odiarnos?
-Eso sería genial. -Qué aliviada estoy.
Yo también. Cielos.
Deportistas a mi derecha.
Parecen estar intentando acercarse.
Odio cuando los hombres coquetean frente a sus amigos.
Ally.
-¿Quieres divertirte con ellos? -¿Harás algo malo?
Lo haré.
¿Qué frustra y emociona a los hombres a la vez?
-¿Qué? -Dos hermosas mujeres… juntas.
¿Bailamos?
Sí.
Pensé que la anfitriona nos iba a echar.
Yo pensé que bailaría con nosotras.
-¿Vives aquí? -Sí.
La pasé muy bien.
Nunca creí que me divertiría contigo.
Sí.
-Lamento haberte puesto nerviosa. -No hay problema.
¿Quieres subir a tomar un café?
Podemos hacer bromas por teléfono.
No, gracias. Es tarde.
Richard debe estar extrañando mi rodilla.
Bien.
-Nos vemos mañana entonces. -Sí.
Sí, mañana.
Cielos, John, no es la única.
Hasta el 30% de las mujeres adultas fantasean con nalgadas.
Pero es violento.
Y Freudiano. Él decía que el dolor era excitante.
Todo excitaba a Freud. Era un pervertido.
Pero ¿el 30%?
Escucha esto.
"Muchas mujeres se cepillan el cabello en la cama y luego lo dejan
en la mesita de luz, esperando que su pareja lo agarre".
¿Qué? A veces, Nelle se cepilla el cabello en la cama.
Cielos, Richard. Debo hablar con ella.
Yo no lo haría si fuera tú. No si quieres excitarla.
-¿Qué? -Si es una sorpresa, es más excitante.
Acabo de recuperar mi autoestima. Esto es increíble.
-Qué asco. -Qué asco.
No los invito a salir. No salgo con nadie del trabajo.
Hasta tengo una regla en contra de eso.
Pero se viste para atraer a los muchachos.
No lo niego. Me agrada sentirme atractiva.
Y para ser honestos, su regla de no salir con gente del trabajo
hace que se aproveche de ellos.
Los hace pensar que podrían tener una chance de no ser por esa regla.
-Sí. Es cierto. -¿Y por qué lo hace?
Por poder. Para mí, el sexo es poder.
-¿Cómo? -Tengo algo que los hombres desean.
Incluso si no lo obtienen, les encanta coquetear.
Les encanta estar cerca mío. Funciona como estabilizador.
-¿"Estabilizador"? -No soy de las más inteligentes.
Muchos de los hombres de la oficina me ayudan.
No tienen problemas en cubrirme o ayudarme si estoy retrasada en algo.
Las mujeres atractivas obtienen un poco más que el resto.
-Es un hecho. -Y usted lo explota.
Sí.
Pero nunca lo hice para victimizar a nadie.
Defiende tu caso, Billy. Puedo sola.
El problema es que estás afectando mi caso, René.
Nuestros clientes están unidos y lo que haces
está reduciendo las chances de mi cliente.
¿Qué estoy haciendo?
Usas con orgullo la excusa del poder sexual de las zorras.
Deberías sentirte avergonzada.
Tu estrategia es tan legítima como un baile erótico.
¿Qué?
¿Crees que esto ayuda a que respeten a las mujeres?
Respeto el derecho de la mujer a ser única.
-Por favor. -¿Sabes cuál es tu problema?
No te gusta que las mujeres sean sexis.
Amenaza tu masculinidad.
¿Amenaza mi…? A ver, enséñame.
No me hables de respetar a las mujeres. No te gustan las mujeres fuertes.
-Por eso dejaste a Ally. -¿Qué?
Sabías que no podrías decirle qué hacer y cómo vestir.
Eso es…
Así que fuiste y te casaste con una Barbie.
¡Oye! ¡No ataques a mi esposa!
La defendería con gusto. ¿Qué te parece esto?
Ella es demasiado para ti, ¡asqueroso cerdo machista!
-¿Yo soy un cerdo machista? -El peor de todos.
Finges estar de nuestro lado. Pero no lo estás.
El año pasado, te molestó que Georgia se vistiera sexi. Lo recuerdo.
Dejaste a Ally porque sabías que no sería una ama de casa.
Por ahora, mi problema es con la abogada que entra a la corte
caminando con los senos al aire
como si fueran dos departamentos en alquiler.
¡Vete, cerdo machista!
Hola, cariño. No te vi en todo el día.
Bueno, estuve aquí, solo no me viste.
Qué lindo.
Te extrañé.
¿Quieres venir a casa esta noche? Cocinaré para ti.
Está bien.
Quizás cocine algo un poco exótico.
¿Te sientes aventurero?
-Claro. -Iré por mi abrigo.
Hola, John.
¿Qué sucede?
Elaine, ¿recuerdas lo que hiciste por mí la semana pasada?
-¿Podrías…? -Claro.
Eres un Bizcocho caliente.
Podría freír un huevo en ti.
Huevos…
con esa caliente… salchicha.
Eres un Bizcocho caliente.
Te veo y pienso en el desayuno.
Eres un Bizcocho caliente.
Soy su aduladora.
-¡Ally! -¡Ling!
Hola, ¿cómo estás?
-Otra vez estás nerviosa. -No.
No. Solo estoy pasando el rato.
Ya sabes, relajándome.
-¿Estás bien? -Estoy bien.
Estoy bien.
¿Por qué estás tan nerviosa?
Está bien.
Me divertí mucho anoche.
Pero…
-Cuando nos despedimos… -Te hubiera gustado besarme.
Bueno… sí.
Pero no. Me refiero a que no es por…
-Eres lesbiana. -Eso. No soy lesbiana.
No me avergüenza decir que no quiero ser gay.
-Pero… -Te da curiosidad.
Bueno, no fue solo eso, Ling.
Por cualquiera que sea la razón…
anoche me urgía mucho…
besarte.
¿Y ahora?
¿Quieres salir del escritorio?
Sí, tenía que ir para allá de cualquier manera.
Yo también estuve pensando en eso.
¿En serio?
Todo el día.
Quizás sea porque nos divertimos mucho y…
Nelle cree que la euforia de una nueva amistad le dice al cerebro…
¿Hablaste de esto con Nelle?
-Sí. -¿Y qué te dijo?
Tiene una teoría sobre…
Dice que la curiosidad y lo diferente genera excitación y no sé qué.
No recuerdo qué más dijo.
Dijo que si te beso, se me pasará.
Quizás deberíamos hacerlo.
Para ver qué se siente.
¿Cómo crees que será?
Suave.
Suave.
Eso no apestó.
Para nada.
-¿Uno más? -Uno pequeño.
-¡No puedo creerlo! -Yo tampoco.
-Besé a una mujer. -¿Y?
Ella besa muy bien. Ling.
Todo lo que hace, lo hace bien.
¿En qué quedaron?
En nada.
Nos besamos por segunda vez y se fue de mi oficina.
¿Eso es todo? ¿No lo hablaron?
No creo que ninguna haya tenido nada qué decir.
-¿Quién te lo dijo? -¿Perdón?
¿Qué haces aquí?
Vine a ver a René. Debemos hablar sobre nuestros argumentos finales.
¿Qué hay que hablar? Tú juzgas a las leyes de acoso sexual.
Por eso tengo dos departamentos en venta.
René.
Yo sé lo que diré mañana.
Tú ocúpate de tu cierre.
Vaya. ¿De qué me perdí?
¿Te fuiste después de cenar?
Sí, no pude.
Comenzó a peinarse el cabello. Su cepillo parecía una raqueta.
No.
-¿Y tú? -Ella se durmió.
Lo que hago con la rodilla no funciona.
Se le hizo un callo.
¿Qué nos sucedió, John? Solíamos ser máquinas sexuales.
Bueno, te diré qué.
No me sentaré a quejarme.
Si no puedo ser el antiguo John Cage, seré el nuevo.
-¿Qué significa eso? -Cambié una vez. Lo puedo hacer de nuevo.
Dejaré que los vientos del norte me lleven hacia adelante.
Fue un buen comienzo.
Soy un hombre nuevo. De nuevo.
¿Por qué nosotras deberíamos trabajar en ese ambiente?
Hombres riendo como estudiantes.
¿Por qué deberíamos ir a trabajar
y verla contonearse como una muñeca de cera,
en la cima de un pastel?
¿Es mucho pedir que esta mujer
se vista más modestamente?
¿Es eso realmente un ataque a su individualidad?
Eso no es acoso.
Ella es una mujer increíblemente hermosa. Los hombres la buscan.
Seguramente la miran, sonríen,
le hacen señas. Quizás hasta fantasean con ella.
¿Castigarán a su empleador por esto?
¿Alguien hizo algo en realidad?
Vamos.
Si juntas a un hombre y a una mujer,
siempre habrá química sexual en el aire,
especialmente si esa mujer se ve como ella.
Una vez, fui a un musical cuando era niña.
Habían muchas chicas saltando.
Me pareció un poco tonto.
Pero luego…
llegó una hermosa mujer…
y le comenzó a cantar a un hombre poderoso.
Y ella controló a este hombre en el escenario.
No me dio la impresión que fuera una víctima.
No me pareció una tonta.
No se veía como una antifeminista. No.
Lo que yo vi, fue a una mujer…
que usaba su atractivo sexual.
Era un atractivo sexual…
carismático.
Casi hasta contagioso…
Y no se sentía avergonzada.
Pero estas mujeres aquí…
quieren que crean que Alice Gaylor debería sentirse avergonzada
al igual que mucha gente me dice a mí que debería sentirme avergonzada.
Toda la vida me dijeron lo mismo.
"Si usas tu sexualidad,
retrasas el movimiento feminista".
Qué ridiculez.
¿Entonces?
Entonces.
Debemos hablar.
Bueno, ¿qué quieres decir?
¿Yo? Bueno, está bien.
Mi hizo soñar de nuevo.
Estaba con Richard.
Le decía que no podía seguir con él después de haberte besado.
Pero solo fue un sueño.
La verdad es que, aunque besas muy bien,
casi tan bien como yo,
-y admito que lo disfruté… -No fue…
-lo mismo. -Sí.
Solo me faltó una cosa para hacerme estremecer.
-Y ambas sabemos qué es. -Un pene.
-Me gustan los hombres. -A mí también.
Pero me alegra haber hecho esto.
A mí también.
Prométeme que no se lo dirás a nadie.
Ya le conté a René.
Pero te prometeré esto, Ling.
Nunca besaré a otra mujer.
Trato hecho.
Caballero, ¿el jurado ha llegado a un veredicto?
-Sí, su Señoría. -¿Cuál es?
En el caso de Butters versus Tecnologías Corbin,
por el cargo de acoso sexual,
nos encontramos a favor del acusado.
En el caso de Butters contra Alice Gaylor,
por el cargo de acoso sexual,
nos encontramos a favor de la acusada.
Muchas gracias por sus servicios, miembros del jurado.
Me alegra estar en casa temprano.
Me alegra tanto.
Estuve de pie todo el día.
Fui a la imprenta…
-¿Qué sucede? -Nada.
A veces flexiono las pupilas para fortalecer mis ojos.
¡John!
No puedes mejorar la visión flexionando las pupilas.
¿Te lo dijo tu terapeuta de sonrisa?
Eso fue agradable.
-Tengo una sorpresa para ti. -¿En serio? ¿Qué es?
Es un regalo.
Está en el piso, bajo la cama.
No, de mi lado.
¿Puedes pasármelo?
No.
Debes verlo en el piso.
¿Qué planeas?
Mira abajo, cariño.
¿Estás demente?
¡Me lastimaste! ¿En qué estabas pensando?
¡Debería llamar a la policía! ¡Deberías ir preso!
¡Vete de aquí! ¡Quiero que te vayas!
¡Estás enfermo!
¿Dónde estás?
Bueno, ya se le pasará, John. Estoy seguro.
¿Podemos hablar luego? No puedo escuchar mucho.
Sí. Te llamo luego. Sí.
-¿Qué ocurre? -El Bizcocho nalgueó a Nelle.
-Y ella lo echó. -¿La nalgueó?
-¿Por qué? -Es una larga historia.
¿Podemos bailar?
Hace días que te extraño, ¿sabes?
¡Mira, Ally! Se quedó con tu chica.
Qué graciosa.
¿Viste a Billy?
No. Creo que está arriba.
Siéntate con nosotras.
No hay problema. Me sentaré con las otras Barbies.
Cielos.
-Es difícil ser abogado. -Ya se amigarán.
¡Oye, René! Ganaste tu primer juicio.
Brindemos por este hito.
-Y por el tuyo. -Qué graciosa de nuevo.
¿Te sientes heterosexual hoy?
Sí, bastante.
Bien. Estuve viendo en Internet y tengo un par de trucos.
Estoy ansiosa.
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