All language subtitles for Ally.McBeal.S01E17.1997.Disney+.WEB-DL.1080p.H264.AAC-HDCTV_track10_[spa]

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Original subtitles

¡Nos da energía! ¿Estáis todas listas?

¡Cinco! ¡Seis! ¡Siete! ¡Ocho!

-¡Tres, seis y nueve! ¡El ganso vino bebe! -¡Tres, seis y nueve! ¡El ganso vino bebe!

-¡El mono espera el bus mascando rapé! -¡El mono espera el bus mascando rapé!

-¡La fila se rompió y el mono se ahogó!. -¡La fila se rompió y el mono se ahogó!

-¡Y un bote de remos al cielo los llevó! -¡Y un bote de remos al cielo los llevó!

¡Al otro lado! ¡Saltad! ¡Estirad!

Pensé que esto servía para aliviar el estrés.

¡Tú lanza puñetazos!

¡Y aquí vamos! ¡Patada! ¡Patada!

¡Patada! ¡Patada!

Me va… Me va a dar un infarto.

-No te me mueras encima. -¡Tres!

¡Trompada! ¡Piña! ¡Piña! ¡Piña!

¡Trompada! ¡Piña! ¡Piña! ¡Piña!

-Me duele todo. -Yo me siento bien.

-Sí, claro -¿Disculpa?

-Ally... -¿Qué? ¡Maldita sea!

-Eso me dolió. -Lo siento, John.

Estoy muy asustada con el juicio que se me viene.

Renee dijo que el kick boxing me ayudaría.

Pues llevo tres semanas practicándolo. No me ayuda.

Me hace sentir que le doy patadas a todo el mundo,

lo cual no me conviene hacer en un juicio,

y en lugar de patadas, doy pataletas.

¿Qué os parece?

Ally...

Mi terapeuta. Ve a verla.

¿Esta es la mujer con la que haces terapia de sonrisas?

Sí. No toleraré que te burles.

-No me burlé. -Te echaste atrás. Lo noté.

Creo que seguiré intentando con el kick boxing ya que esta mujer...

Es poco convencional, pero logra resultados.

Disculpa. ¿Qué es esta declaración de Eva Curry?

-Le pedí a Richard que la reasignara. -Para que me la encajara a mí.

No fue así, Georgia. Richard dijo...

-¡Pues ya la tengo! -¿Qué pasa?

El caso Curry. No lo quiero. Ally lo trajo. Que se haga cargo.

-Tengo un juicio. -Reúnete con ella.

No, no tomaré ningún caso más.

-Soy socio principal... -¡Ya avancé demasiado!

Ally... ¡Santo Dios!

¿Estás bien? ¿Te sientes bien?

Sí. Sí.

Me pediste que viniera primero. ¿Recuerdas, para estudiar mi declaración?

Sí, es que...

solo quiero analizar...

Dios, creo que me hice un hematoma.

Déjame ver.

Probablemente sea solo un calambre.

Colócale hielo y frótalo.

La parte actora declara hoy

y deseo que sepas que no planeo ser dura con ella.

No quiero aprovecharme de una señora mayor.

Muy bien.

Hola, John. Estamos analizando mi estrategia.

Sí.

Tengo un compañero de facultad

que dice que da buena suerte frotar el trasero del cliente antes del juicio.

Me lastimé, John. No es una cuestión de suerte.

Richard... ¡Richard!

Richard, tengo un problema filosófico

con el modo en que llevamos la firma.

Bien, te agradezco que me lo dijeras. Aprecio tu honestidad.

Mi intención era decirte cuál es el problema.

-Muy bien. -Estamos tomando casos sin sustento legal.

Vi el expediente de Eva Curry. No tiene fundamentos para accionar.

Por supuesto que sí. Res ipsa anticipo.

Esta mujer no ha recibido más que atenciones de su jefe.

¿Le iniciaremos acciones por acoso sexual?

No es nuestra función hacer de jueces ni de jurados.

No decidimos sobre los fundamentos. Somos abogados.

Combatimos donde el cliente nos dice. No decidimos qué está bien y qué está mal.

No decidimos quién gana ni quién pierde y te diré que me ofende la idea

de que las fronteras de la ley...

Permíteme.

Nos limiten.

Me ofende la idea de que ignoremos nuestro deber de abrir caminos en la ley.

¿Dónde estarían los derechos civiles hoy si los abogados no llevaran la ley...

-No, por supuesto. Yo no... -a nuevos terrenos para dar derechos...

-Lo hice. Muy bien. -...donde reinaba la opresión.

No, el cheque va por correo.

Un abogado justo no ve la ley y la acepta, sino que ve...

la injusticia y no la acepta.

¿Billy?

Te sientes abrumada. Tienes que ir a un juicio.

He estado en otros juicios. Nunca sentí que buceaba en Altamar.

Dijiste que el kick boxing me ayudaría.

-Tal vez deberías empestillarte. -¿Qué?

No, no. Es que...

Este es un caso real, Renee, con un cliente real.

Estoy representando a un médico y creo que tengo miedo

de aparecer como un fraude, como si no fuera una abogada de verdad.

Y creo que estoy perdiendo la cabeza.

No puedo perder la cabeza ahora.

Estoy de acuerdo. Sería como buscar una aguja en un pajar.

-¿Qué? -Nada.

No, me has insultado dos veces en veinte segundos.

-¿Estamos listos? -Bueno, luego os alcanzo. Suerte.

-Harold Lane representa a la parte actora. -Sí, sí. ¿Por qué?

Fue fiscal de distrito, uno muy bueno. ¿Puedo hacerte una sugerencia?

-¿Qué? -No muevas tanto las manos.

Eso distrae y creo que connota debilidad.

No es una crítica, es un consejo antes del juicio.

-Bien. ¿Qué hago con las manos? -Las agitas.

¿Las agito?

Cuando esgrimes tus argumentos tiendes a moverlas hacia atrás y hacia adelante,

muchas veces al unísono, pero a veces las alternas.

Eso distrae, e incluso existe evidencia anecdótica

de que en algunos observadores podría generar convulsiones,

aunque no haya nada científico que la sustancie.

John, ¿no crees que lo que hago con las manos es algo inconsciente?

Sí.

O sea que yo estoy en medio de un juicio, para el que podría no estar capacitada,

y tú me dices que controle mis manos.

¿Cuán eficaz crees que pueda ser en mi interrogatorio

si debo concentrarme en controlar los movimientos de mis manos?

¿Cómo podré enfocarme estando preocupada de no causarle convulsiones a nadie?

¡Si me mira así un segundo más le partiré la rótula!

¡Soy luchadora de kick boxing!

¡No!

Fue una emergencia, Sra. Goldstein.

Eso no importa. No se le puede hacer eso a una persona.

Me metieron una parte de un cerdo enorme.

Seamos justos, su hígado funcionaba mal. Sin un trasplante...

Sí, pero no se puede abrir a alguien

y meterle parte del hígado de un cerdo enorme dentro.

¿Cómo se siente hoy, Sra. Goldstein?

Bueno, a decir verdad, aún estoy algo traumatizada.

No puedo dejar de imaginarlos cortando ese cerdo enorme,

sacándole el hígado a ese cerdo enorme

y metiéndomelo a mí.

Y dos días después le trasplantaron un hígado humano

para reemplazar el hígado del cerdo enorme, ¿cierto?

Sí.

Sra. Goldstein, ¿considera la posibilidad de que el Dr. Butters hiciera

lo que debía hacer bajo una presión extrema,

en circunstancias tan exigentes,

para evitar que usted muriera?

¿Es eso posible?

Pudo haberme mantenido viva conectándome a una máquina.

Pudo haberme preguntado cuando recobrar el conocimiento.

Los médicos de hoy la...

la tratan a una como si fuera un trozo de carne.

¡Yo no soy carne de nadie!

Cerdo enorme...

No diría que fue perfecto, pero fue bastante bien.

Es difícil sortear la falta de autorización por parte del hospital.

Lo lograremos, siempre que demostremos que le salvaste la vida.

Ningún jurado regresará a la...

Ally.

¿Qué ocurre?

¿Qué? Nada. Nada. ¿Qué decías?

Yo no decía nada. Tú estabas hablando.

Cierto.

El hecho de que le salvaras la vida primará sobre cualquier otra cosa

Ally, ¿qué ocurre?

Nada... Nada... Yo...

Solo pensaba en mi bebé... ¡Mi cruz!

Mi cruce con la testigo en el interrogatorio.

Bien.

Bueno, aquí está mi coche.

-Bien. -¿Seguro no deseas que te acerque a casa?

Vivo a tres calles de aquí.

He disfrutado la caminata.

-¿Te acompaño caminando, entonces? -No hace falta.

Bueno... Nos vemos en la corte.

Sí, mañana.

¿Estás bien?

Sí, sí. Necesito aprender a andar mejor.

Buenas noches.

¿Por qué siempre tengo que caerme?

Les dije: "Olvida la reunión. Cenaré con Janet Reno. Ya veréis.

Te mandará a Kenneth Starr por obstruir sus citas."

¿Qué estabas pensando?

Para cuando este tío acabe, habrá citado a todo el mundo.

-¡Te vi! -¡No es asunto tuyo!

Me conoces lo suficiente para saber que todo es asunto mío,

en especial en lo que respecta a relaciones.

-¡Haz tus propias relaciones! -Lo haría si...

Son los zapatos.

¡Los idiotas de la moda nos hacen usar estas cosas horribles!

Dios mío... ¡Dios mío, John! John, ¿estás bien?

Estás... ¿Estás bien?

¡Está bien!

-¡Richard! -¡Adiós!

-¡Richard! -¿Qué te pasa?

Son los zapatos. Es...

¿Podemos... hablar...

los tres en privado?

-Estás segura. -Sí, salieron de un taxi.

Richard y Janet Reno. Intercambiaban risas de amor.

-¿Qué son las risas de amor? -Las risas de amor.

Ya sabes. Luego entraron a un piso.

¿Debería decírselo a Martirio?

-¿Qué? -¿Decírselo?

Se ha hecho amiga nuestra. ¿No se lo debemos?

-¿No crees que...? -Si no se lo decimos...

Ella lleva tu juicio y ante la posibilidad de que mate al mensajero no le digas nada.

Dale la posibilidad a Richard.

-Ally... -¿Qué?

Se nos hace tarde para el juicio. ¡Y deja de contestarme mal!

Los trasplantes de hígado de cerdo son ciertamente experimentales.

¿Correspondía que el Dr. Butters llevará este procedimiento?

Bueno, a decir verdad no estaba autorizado.

Pero de haber esperado a la comisión, la Sra. Goldstein podría haber muerto.

Eso es muy posible.

Y como presidente del Centro de Salud Brigham,

celebra que haya realizado esa operación.

Así es.

Y una de las razones por las que señala que el hospital no la había autorizado,

es que se lo exima de responsabilidad alguna.

Por supuesto.

Bien. sigo yo.

Solo di la verdad. Sé tú mismo.

-Eres una abogada increíble, Ally. -Gracias.

-¿Podemos comer juntos o algo así? -No. No.

De hecho hago ejercicio a la hora de la comida.

Quizá cuando esto termine aceptes comer conmigo o que te lleve a casa.

Por lo pronto, debemos enfocarnos en el juicio.

-Mi mamá me dijo que si era buena chica... -Mi mamá me dijo que si era buena chica...

-...me compraría una muñequita. -...me compraría una muñequita.

-¡Tres, seis y nueve! ¡El ganso vino bebe! -¡Tres, seis y nueve! ¡El ganso vino bebe!

-¡El mono espera el bus mascando rapé! -¡El mono espera el bus mascando rapé!

-¡La fila se rompió y el mono se ahogó!. -¡La fila se rompió y el mono se ahogó!

-¡Y un bote de remos al cielo los llevó! -¡Y un bote de remos al cielo los llevó!

¡Excelente trabajo, chicas!

¡No olvidéis la indumentaria de mañana! ¡Buena clase!

-Estuvimos bien. -¡Claro que sí!

Sí, hasta yo.

El solo saber que estoy por recuperar la salud mental

me relaja.

Si vas a ir a un terapeuta, ¿por qué no vas a uno de verdad?

John me dijo que ella me ayudaría.

Confío en él.

-¿Estáis listas para un combate? -¿Un combate?

Sí, mañana tenemos combates a una vuelta de dos minutos con los chicas intermedias.

Renee, tú eres intermedia avanzada, así que estás fichada.

Ally, Georgia, podéis pelear entre vosotras, si queréis.

Bueno...

Supongo. ¿Ally?

Claro. Genial.

-Si pidiéramos un veredicto dirigido... -No podemos hablar del caso. ¿Qué te pasa?

Solo trato de planificar mi semana ya que si el juicio terminara rápido

y no tuviéramos que interponer una defensa real,

pensé que tú y yo podíamos salir temprano el viernes.

-¡Richard! -Solo pienso en voz alta. Comamos.

¿Qué? Yo no fui, sea lo que sea. ¿Qué?

¿Qué...?

-Dame la mano. -¿Qué? ¿Qué?

Dame la mano. La otra.

-Martirio, ¿qué...? -Dame...

¿Qué? ¿Qué pasa?

Tengo olfato para dos cosas: para la verdad y para los perfumes.

Tu dedo huele a Janet Reno.

-¿Qué? ¡Vamos! -Recuerdo su perfume, Richard.

Sé que está en la ciudad. ¡Este dedo ha estado en su papada!

¡Estuviste metiendo tus dedos en la papada de la Procuradora General de nuevo!

¡La vi...! ¡La vi en la calle!

¡Fui a saludarla! ¡Tal vez la rocé!

-Sal. -Martirio...

Sal, Richard.

Ocurre cada vez más seguido. Se me aparece.

-¿De dónde? -De cualquier parte.

Por lo general lo oigo primero...

-Ooga-chaka. -Sí. Ooga-chaka, ooga-chaka.

La semana pasada me arrojó una lanza y ahora juega al hockey.

Parece que estás chiflada.

No imaginé que una terapeuta llamará a sus pacientes... chiflados.

Hablamos de un bebé trasparente en pañales que te arroja lanzas al son de ooga-chaka.

Actúas como Lloyd Bridges en tu oficina. Estás chalada.

Pero por eso estás aquí y te curaré. De pie, por favor.

Quiero que levantes tu rodilla derecha lo más lato que puedas.

La rodilla derecha, vamos. ¡Lo más alto que puedas! Bien.

Ahora quiero que te toques la nariz

con tu dedo índice izquierdo.

Bien. Silba, si puedes.

Más alto.

-¿Qué tipo de terapia es esta? -Esto no es terapia.

Solo necesito saber si confías en mí. Si haces eso, debe ser así.

Bien, puedes sentarte.

hora, háblame más de este Billy.

-Es tu culpa. -Claro que sí.

-Gracias. -¿Y si se entera Kenneth Starr?

-Calla... -Elaine....

-Entonces, te volvió a dejar. -Sí, muevo un dedo y me echan al desagüe.

Georgia e Elaine, como mujeres, decidme, ¿qué mentira sirve en este caso?

Mentir parece haberte traído hasta aquí. Quizá deberías probar con la verdad.

-Elaine, ¿tú que piensas? -Te diría qué serviría conmigo pero soy...

-Una zorra. -Exacto.

Creo que deseas salir de esa relación. Deseas que Martirio te descubra y te deje.

No es así. Martirio es la mujer que deseo.

Bueno, algunos hombres huyen de la mujer a la que aman.

Tienen miedo, temen perder el control.

Lo leí en alguna parte.

-Entró en un coma hepático. -¿Fue tan grave?

Fue muy grave. Su hígado funcionaba muy mal.

El conteo de enzimas daba tan alto que creí que la perdíamos.

¿Entonces, qué hizo?

Pues sabía que necesitábamos un hígado, el cual no teníamos,

y no creí que le quedara mucho, así que pedí que me trajeran un cerdo.

¿El hígado de un cerdo es compatible con la Sra. Goldstein?

-Bastante. -¡Objeción!

Sra. Goldstein...

¡Me comparó con un cerdo gigante!

Habla de una compatibilidad hepática. Por favor, siéntese.

Dr. Butters, ¿qué hay de este hígado bioartificial?

No creo que un hígado mecánico sirviera. Debíamos tomar medidas desesperadas.

De lo contrario, habría muerto.

Muchos otros médicos pensaban

que el hígado mecánico podía funcionar por un tiempo, ¿verdad?

-Siempre hay múltiples opiniones. -Sí, así es.

Y su opinión era la de que trajeran el cerdo.

Sí.

De hecho, usted lleva tiempo deseando realizar un trasplante de hígado de cerdo.

¿Verdad, Dr. Butters?

Realicé el trasplante porque lo exigía el estado de salud de la paciente.

Sí, le concedo eso, pero por sí o por no:

Usted recibió una asignación federal para estudiar este tipo de trasplante.

Cierto.

Y si usted no realizaba un trasplante de hígado de cerdo

para fines del año 1997 perdería esa asignación federal.

-Me ofenden sus insinuaciones. -Bien.

Ahora, usted perdería su asignación federal

si no realizaba un trasplante de hígado de cerdo para fines del año 1997.

¿Sí o no?

-Sí, pero... -Gracias, Dr. Butters. Gracias.

¿No crees que debiste objetar esas preguntas?

No quise que pareciera que intentaba protegerte.

¡Me hizo quedar como el Dr. Frankenstein!

Permíteme decirte que debiste haberme informado

acerca del detalle de la asignación federal.

Ella necesitaba un trasplante. La subvención no tuvo nada que ver.

Aún así, importa cómo se ven las cosas. Eso no se vio bien.

-¿De qué me acusas, Ally? -Estoy considerando tu caso.

No me gustó lo que oí ahí dentro.

No te culpo. El cerdo le cayó perfecto. Eso es sospechoso.

Es que no puedo creer que un médico

realice una operación innecesaria para progresar en su carrera.

¡Oye!

Cuando un paciente dice algo tan cándido, a veces

creo que con mi propia risa no basta.

¿Qué clase de terapeuta se ríe de sus pacientes?

No me río de todos. Ahora, esto es lo que yo veo.

Tienes problemas serios, pero antes de ir al hueso,

deseo trabajar sobre la superficie, ¿sí?

-¿Eso qué significa? -Billy, uno: Olvídalo.

Tal vez creas que es el tío indicado, que no habrá otro igual.

-Pero no es así. -Tal vez sí, pero no puedes tenerlo.

Segundo: Georgia. Sé que sois amigas.

Es tan saludable que me da náuseas.

Pero parte de ti le desea el mal.

Esto del kick boxing es perfecto.

La golpeas, la derribas, a mano.

-Por favor... -No digo que la lastimes realmente.

Pero te sentirás mucho mejor si la golpeas un poco.

¿Hablamos de una conducta adulta? Claro que no. ¿Y qué?

Es una mujer hermosa e inteligente casada con el hombre al que amas.

¡Golpéala! Aquí no renegamos de la naturaleza humana.

-¿Algo más'? -Necesitas una cortina musical.

¿Que necesito qué?

Una cortina musical, algo que resuene

en tu cabeza y te haga sentir mejor.

¿Estoy en uno de esos programas en los que usan cámaras ocultas?

Las cortinas musicales son fundamentales.

-¿Tú tienes una? -Desde los diez años, y aún funciona.

-¿Cuaal es? -"Tracy," como mi nombre.

-¿"Tracy"? -De las Cuff Links.

Cada vez que me deprimo, la oigo dentro de mi cabeza.

Estoy en medio de un juicio,

y se me está agotando la paciencia,

así que me iré a dormir un poco.

No bromeo, Ally. Si quieres que te ayude, debes escucharme.

Te quiero aquí de vuelta mañana con una cortina musical, ¿ya?

-¿Pelearás contra ella de verdad? -Es una pelea de kick boxing. No es real.

¿Puedes saltarle en la cabeza?

No hay tanto contacto real. Somos alumnas intermedias.

Georgia, es una tontería. Sois abogadas.

La mayoría son profesionales. Organizan peleas toso el tiempo.

-¿Quién quieres que gane? -¿Tú nunca trabajas, Elaine?

Sí, pero esto es lo que mejor hago.

-Me lo prestó John. -¿Estás lista para la gran pelea?

Oh...

Oh...

No hay tanto contacto en estas peleas. ¿Verdad, Georgia?

-Es para quemar grasas. -Eso.

-Es más que nada por diversión. -Sí.

¡Hola! Hola, Greg. Escúchame.

Llamó la contraparte. Retirarían los cargos por 125.000.

¿Arreglar?

Bueno, lo cubrirá tu póliza. Creo que deberíamos considerarlo.

¿Arreglar? ¿Darle dinero?

Puede que el jurado piense que lo hiciste pensando en tu beneficio.

¡No lo hice! No voy a arreglar. Yo le salvé al vida a esa mujer.

Bueno...

Mira, John Cage presentará los alegatos de cierre.

Él se hará cargo y yo... ¿Ahora qué?

Tú no me crees. No deseas comprometerte. ¿Es eso?

-No, no es eso. -¿Entonces qué es, Ally?

Tengo una importante pelea de kick boxing

y debo escoger una cortina musical.

¿Qué?

Es que no soy la persona más centrada del mundo en este momento.

No preguntes, solo confía en mí. John Cage es la persona indicada.

Por eso creo que hacerse cargo de los alegatos de cierre.

Ally, lo que hice en ese quirófano...

no lo hice para promover mi carrera.

Te creo.

Por eso quiero que John nos saque de esta.

Aquí, allí y allí.

Pero esta sala en particular está llena de historia.

¡Jueza Cone! ¡Hola!

Me acompaña la Procuradora General. Ella es...

Ya nos conocemos. ¿Puedo hablar con usted segundo?

Claro.

Usted ha estado viéndose con Richard Fish.

-Sí, un hombre encantador. -Él es un encanto.

O al menos, lo era.

No me agrada demasiado la política de acercamiento de esta administración.

-¿Disculpe? -Soy una mujer grande, Janet.

No se haga la ingenua.

Toda mujer que permita que un extraño meta sus dedos en su papada

en público tiene un problema.

Un segundo, si Richard Fish viniera a mí,

cosa que, por cierto, no hizo,

tal vez sea porque busca una mujer de más carácter,

una mujer con la cortesía elemental de analizar los hechos

antes de arribar a conclusiones.

-¿Usted cree? -Sí.

O tal vez busque una mujer cuyo cabello

sea algo más natural que el NutraSweet.

-¿Qué dijo? -Abriremos una investigación.

Y... Y creo que me sentí defraudada,

no como una abogada que se siente defraudada por su cliente

sino como una mujer que se siente defraudada por un hombre

porque tiene determinadas expectativas que quizás...

Y... Y el punto es que le creo.

Creo que el sintió que hacía lo que debía hacer para salvarle la vida.

Y el punto es que él ya no cree que yo le crea, lo cual es malo.

Bien, suficiente. ¿La cortina musical?

Te estaba hablando de un caso y de mi vida personal.

Lo sé. No estamos listas para eso. ¿Cuál es tu canción?

Vamos, oigámosla.

En realidad no es una cortina musical,

es algo que me canto a mí misma...

Sí, sí. Oigámosla. Tic-tac, tic-tac. Tic-tac, tic-tac.

Está bien. No juzgue mi voz.

No.

Jum...

¡Alto! ¡Alto! Esa canción no sirve. Apesta.

-Bueno, no apesta. -Prefiero bailar en escalas.

Mira, la idea de una cortina musical es

que te levante cuando andas por la calle.

Tiene que ser algo que te llene de vida. ¿Entiendes? Algo estimulante.

¡No! ¡No! ¡Esa canción de nuevo, no!

Yo...

Bien. ¿Qué más tienes?

¿Qué otra canción te viene a la mente?

Está esta canción, "Dile."

Sí, pero yo la oigo más lenta.

Lenta no sirve. Tiene que ser rápida. Empieza a oírla a un ritmo más rápido.

¡Esa es una gran cortina musical!

Empezarás a sentirte mejor. Te lo prometo, o te regreso tu dinero.

-¿De veras? -Sí, sí...

¡Sigue oyendo esa canción! Vamos progresando.

Tenemos esperanzas.

Creí que nadie saldría lastimado.

Conmigo, siempre sale alguien lastimado.

Recordad: la expresión artística del movimiento es muy importante.

Bloqueo, meneo y esquivo, Como en clase. ¿Estáis listas?

-Lista. -Bien. ¡Pelead!

Es como un sueño.

Muy bien...

¡Oh!

Estoy bien. Estoy bien. Estoy bien.

Ally, cuando yerra así es tu oportunidad. Entra y contraataca.

Bien.

Estuviste practicando.

Péguense de una vez.

-Dios mío...¿Estás bien? -Sí.

Sí, estoy bien. Lanzaste una patada giratoria.

Sí, nunca lo había hecho.

Ambas lo estáis haciendo muy bien.

Vaya. ¿Estás bien?

Solo me tomaste por sorpresa.

-¡Esto no me gusta! -Es terrible...

¡Dios! Dios... ¿Estás bien?

¡Muy bien!

Bueno, creo que es todo por hoy. Muy bien, realmente.

-Uno, dos... -¡Basta! ¡La pelea terminó!

-Lo siento. -No es nada.

Me dejé llevar. No te he hecho daño, ¿verdad?

Fue una mala idea...

"Nadie sale lastimado, es solo ejercicio."

Pues a mí las costillas me duelen, déjame decirte.

-Os dejasteis llevar. -Mira quién habla. Noqueaste a tu rival.

Sí, pero de un solo puñetazo.

Bien.

¿Tenía razón la Dra. Tracy? ¿Te gustó golpear a Georgia?

Un poco.

¿Eso es algo malo?

Terrible.

Debo ir a la corte.

¡Para ella nunca fue algo sexual!

Cree que el hollín se le pega al cuello, que en Boston hay mucho hollín.

Fue algo sexual para ti, Richard. Eso es lo que importa.

Entiendo, pero... Igual...

No pondré excusas.

Estuve mal, pero...

Igual..

Mira, alcanzaré determinados logros en mi vida, pero la grandeza...

Enfrentémoslo, soy ordinario superior,

pero no extraordinario, ni lo seré.

Sentarme frente a Janet Reno a hablar de derecho, del gobierno...

Solo quise avanzar con mi dedo

y tocar esa grandeza que...

-¿Hablas en serio? -Eso me hace débil.

Eso me hace inseguro. Lo sé.

Pero cuando sea viejo, podré decirles a mis nietos

que toqué la grandeza,

a la Procuradora General de Estados Unidos.

Toqué su papada.

No es que seas un enfermo, Richard. Es que eres... un enfermo.

Y para cuando te cures, podría estar muerta.

No, Martirio. Martirio, mira. Déjame... Solo escúchame.

Escucha...

Ve por ella.

Sí.

Sí... Sí. Sí.

-¿Qué? ¿Qué? -¿Lo disfrutaste?

-Sí. sí. -Recuérdalo.

Fue la última vez.

¿Disculpa?

Adiós, Richard.

Adiós

Martirio...

Espero que al jurado no le sorprenda que yo no haga el alegato de cierre.

No negamos esa posibilidad, la posibilidad de que el Dr. Butters

salvara la vida de Hannah Goldstein,

pero existe profusa evidencia de que pudo haber sido salvada

por otros medios, distintos al órgano de un cerdo.

Además, no era difícil para el Dr. Butters ponerse en contacto

con los familiares que deseara,

incluido su marido, quienes están autorizados

a prestar su consentimiento para este trasplante porcino.

No lo hizo, y no lo hizo porque...

Disculpad.

Estaba pensando si me convenía usar el llamado del cerdo durante mi alegato.

Estaba viendo si funcionaba. La idea era hacerlo en silencio.

Soplé por error. Me disculpo.

La razón por la cual el Dr. Butters no llamó a los familiares:

Temía que le dijeran que no, y él necesitaba desesperadamente

realizar este trasplante de hígado de cerdo, ¿verdad?

Cientos de miles de dólares de investigación,

por no mencionar cierto renombre como médico, dependían de que se extrajera

el hígado de ese chancho descomunal

y se lo pusieran a Hannah Goldstein.

No le importó su dignidad ni si ella quería que se lo hicieran.

¿Qué papel juega la dignidad en la medicina?

Supongo que pudieron emplearse métodos mecánicos,

y no un enorme animal de granja.

Pero quien estaba en esa sala de emergencias era el Dr. Butters,

pero no podía darse el lujo de pensar en retrospectiva.

Tenía que actuar. Tenía que decidir rápido.

La vida de ella estaba en riesgo y él la salvó, ¿verdad?

Y cuando despertó no dijo gracias.

No dijo: "Qué bueno que estoy viva"

Llamó a su abogado. Esto me desconcierta.

Pienso en el Dr. Butters y en la injusticia

de que se lo someta a este...

este litigio tan ruin.

Pero también pienso en Michael.

Ese cerdo tenía un nombre. Se llamaba Michael.

Ella nunca se molestó en averiguar el nombre de esta criatura

que sacrificó su vida por la de ella, llamada Michael.

Ella lo llama "cerdo enorme", "chancho descomunal"...

¡Él dio su vida!

Él le dio a la Sra. Goldstein... vida.

"Cerdo enorme."

Dejemos de lado la redomada ingratitud que ella expresó

hacia el Dr. Butters.

Pensad en quien murió para que ella viviera.

Digamos todos su nombre, por favor.

-¡Michael! -¡Michael!

Sí.

Este jurado me complace.

Es el fin, ¿sabes? Esta vez puedo sentirlo.

-Richard, no haré leña del árbol caído. -Sí.

Pero no puedes actuar así en una relación. ¡No puedes!

Lo sé. Tal vez debería usar mitones.

Hablaremos luego, ¿si?

Claro.

Richard, tú y yo hemos tenido nuestras diferencias,

pero a pesar de ello, si necesitas buscar consuelo en una amiga,

espero que sepas que puedes disponer de mí, físicamente.

No es momento de tomar decisiones apresuradas,

algo que los hombres suelen hacer ante el dolor de una frustración sexual.

Aquí estoy yo, para que pienses con claridad,

en caso de que me necesites.

Oye, Ally...

¡Georgia! ¡Hola!

-Peleaste bien anoche. -¡Tú también!

Gracias. ¡Oh!

¿Tú no tienes dolores?

Sí, pero trato de que no se note.

Mira, sin resentimientos.

Estoy bien. ¿Tú estás bien?

Lo estoy.

Ally, regresó el jurado. Peleaste muy bien anoche, Georgia.

Gracias.

Bueno...

Debo bajar a la secretaría. ¿Bebemos una cerveza luego?

-Claro. Me parece muy bien. -Bien.

Bien. Suerte.

Gracias.

¡Oh!

Gracias.

¿Miembros del jurado, habéis alcanzado una papada?

Un veredicto. Un veredicto.

-Así es, Señoría. -¿Cuál es?

En la causa Goldstein contra Butters,

sobre sometimiento negligente

a estrés emocional,

decidimos en favor del demandado.

Jurados, gracias por vuestro servicio. Podéis retiraros.

Gracias. Gracias.

-Era el veredicto que correspondía. -Así es.

Lo siento, si pensaste que dudé de ti, Greg.

No, no lo pensé así.

-Bueno... -Bueno...

-¿Cenamos algún día? -Claro.

-Muy bien. Te llamaré. -Bien.

Jum...

Gracias.

¡Mal bicho!

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