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Original subtitles

En la d�cada de 1830, esta parte de la joven Rep�blica mexicana,

al norte del r�o Grande, un �rea de m�s de 300.000

millas cuadradas, era una provincia conocida como Texas.

Una tierra casi ilimitada. Poblada por tribus de nativos indios

y desperdigados ciudadanos mexicanos.

Desde el norte y el este hab�an llegado otros. Colonos que se apoderaron de las tierras

otorgadas por el gobierno mexicano, en un esfuerzo por acelerar

el desarrollo del nuevo territorio. Pero como a todos la nueva gente

en una nueva tierra virgen, surgieron problemas.

- Cu�dalo bien, est� cansado. - S�, se�or.

No se puede hacer de esa manera.

Es una tonter�a, os lo digo.

Y sois tontos si cre�is que pod�is tomar la ley en vuestras manos.

Si tienes miedo, dilo, pero no nos llames tontos.

�Escuchad!

Esperemos hasta que sepamos lo que estamos haciendo.

Tengamos una raz�n.

Tenemos nuestros derechos garantizados.

�Por qui�n? �Por ese traidor, el presidente mexicano Santa Ana?

Me pone muy enfermo saber

que mis vecinos desaparecen en mitad de la noche y descubrir que

est�n encerrados en alguna apestosa c�rcel mexicana.

Ser� mejor que bajemos la voz. Los mexicanos tienen esp�as a nuestro alrededor.

Han arrestado al Sr. Travis. Se lo llevaron a la casa del comandante militar.

Siete hombres de caballer�a.

Ves. Te lo he estado diciendo.

�Son unos tontos!

Te dije que no nos llamases tontos nunca m�s.

Te lo voy a recordar.

Me gustar�a que lo dejase en paz por un momento.

A m� me parece,

que un hombre tiene derecho a decir lo que piensa.

Me gustar�a o�r m�s.

�Qui�n es usted?

- Me gustar�a saber m�s qui�n es. - Soy Jim Bowie.

Gracias, se�or.

Si un hombre se gana la vida vendiendo mercanc�a perfectamente leg�tima,

piensan que es un traidor.

No escuchan al sentido com�n.

Soy un hombre de negocios, por lo tanto, sospechoso.

�De qu�?

Muy buenos d�as.

Gracias de nuevo.

As� que ya veremos.

Sr. Bowie, soy Jeb Lacey.

�C�mo est�s?

Me gustar�a decir que es un placer para conocerlo, se�or.

Lo es, �eh?

Tal vez pueda decirle algo que le gustar�a saber.

De acuerdo, dime.

�Qu� se�or?

Bueno, �qu� est� pasando? �Por qu� no hay nadie en la calle?

El lugar est� cerrado con llave, todos hablan de lo mismo.

Bueno, no entiendo del todo el asunto, se�or,

pero nuestra gente necesita un mejor trato de los mexicanos.

Nos han estado tratando como si no tuvi�ramos ning�n derecho.

El Sr. William Travis, es un abogado de Carolina del Sur.

Muy brillante, conoce bien la ley.

Bueno, el Sr. Travis ha sido como nuestro portavoz.

Supongo que hablaba demasiado alto porque el comandante militar lo arrest�.

Juan Bradburn, �l ha sido.

�Lo conoce?

M�s o menos.

Sin saber mucho m�s sobre ello, me inclino a favor del lado del abogado Travis.

Vigila esto.

Sigue caminando.

Pero se�or.

S� exactamente ad�nde vas.

Te gustar� saber que voy a acompa�arte.

�Qu� pasa?

Se�or Bowie.

Jim Bowie.

�Qu� est�s haciendo aqu�?

Vine a hacerte un favor, coronel.

Tambi�n te traje un regalito

No es muy guapo. no huele muy bien, pero...

es tuyo, todo tuyo.

�Qu� tengo que ver con �l un hombre que nunca he visto en mi vida.

Juan, te conozco desde hace mucho tiempo.

Mucho antes de que fueras un gran importante gobernador militar.

Y s� c�mo trabajas.

No trabajo con idiotas est�pidos.

Que son tan tontos, que se meten en problemas.

A m� me parece que est�s metido en un problema tambi�n.

�Yo?

�Qu� te parecer�a si Santa Ana se enterase de que no puedes manejar tus propios problemas?

Los tejanos se est�n enfureciendo porque

has sido demasiado duro con ellos.

Que plantaste esp�as a su alrededor.

Que cometiste un error propio de un ni�o.

Arrestar al abogado Travis, para enviarlo a la Ciudad de M�xico ma�ana.

Es un revolucionario, un traidor, un agitador que alienta al pueblo.

El Presidente Santa Ana estar�a encantado.

No si se lo cuento a mi manera.

�Qu� es lo que sugiere que haga?

- Te devolver� a tu agente, - No quiero a ese imb�cil holgaz�n.

Te devolver� a tu agente.

Si no te lo llevas, se lo entregar� a los tejanos.

Y eso no ser�a bueno para ti, coronel.

�A cambio que debo darte?

Travis.

Y es por eso que les doy las gracias por venir.

Adem�s de lo que decidamos esta noche, lo primero ser�

decidir como evitaremos que Juan Bradburn,

env�e a William Travis al...

Eso no ser� necesario.

He tra�do a mi salvador conmigo.

Se�or Travis, es un placer verle libre nuevamente.

Se�or Bowie.

No sab�a que estaba en An�huac.

Encantado de verle, se�or de Quesada.

�Qu� es eso que dice el Sr. Travis sobre su rescate?

Todav�a no s� qu� pas�.

Bradburn vino con Jim Bowie, y dijo que se hab�a cometido un error.

Oh, Juan Bradburn.

Es un hombre muy impetuoso.

Se lo dije yo mismo.

Hola, Jim.

Caballeros, un viejo amigo, James Bowie.

Uno de nuestros mayores terratenientes y un amigo de todos los tejanos.

- Se�or Radin. - Se�or.

Conozco a la mayor�a de estos hombres, no quiero molestar.

Me sentar� si me permite.

Caballeros, por favor.

A aquellos de ustedes que no me conocen bien,

y que se pregunten por qu� estoy de su lado, el de los colonos.

Me gustar�a decir que he recibido informes,

informes profundamente preocupantes de mi gente

de mis parientes en M�xico.

Pero el presidente General Santa Ana se mueve r�pidamente

...hacia el poder desp�tico...

y nosotros, mi pueblo, no deseamos volver a ninguna forma de despotismo.

Ya sea aqu� en Texas o en cualquier otra parte de M�xico.

Ahora, se�or Travis.

Caballeros.

Hace cuatro meses este grupo envi� a la Ciudad de M�xico, a nuestro buen amigo

el Sr. Stephen Austin, con una petici�n en la que se expon�an nuestras peticiones

para ciertas reformas gubernamentales.

El Sr. Austin fue arrojado poco despu�s a una prisi�n militar.

Por escribir una carta. Advirti�ndonos que solo con medidas de fuerza

podr�a asegurarse la justicia bajo Santa Ana.

Por mi parte, estoy totalmente de acuerdo con los sentimientos del Sr. Austin.

Que todav�a se est� pudriendo en un en una mazmorra en la Ciudad de M�xico.

Les digo ahora, que el �nico camino que se nos deja abierto es mostrarle

a las autoridades militares que no vamos a someternos pasivamente a la injusticia.

Les digo que es hora de que nos pongamos de pie.

Exigir nuestros derechos,

tomar las medidas que sean necesarias para conseguir nuestras demandas.

Crear una milicia si es necesario. Para luchar si hace falta.

Caballeros.

Se�or.

Tengo la sensaci�n de que no est�n de acuerdo conmigo.

Se�or Travis, tenemos id�nticos intereses.

Pero yo soy mexicano, de ascendencia espa�ola.

Y conozco el temperamento de mi gente.

Su orgullo.

Su profundo orgullo.

Y aunque me asustan las intenciones de Santa Ana,

Nunca podr�a aconsejar a la gente de Texas tomar cualquier acci�n que

causase una ruptura en la amistad del propio pueblo mexicano.

Hay miles de kil�metros que nos separan y no tenemos

pruebas reales de que la el presidente Santa Ana se haya convertido

en todo lo que sus oponentes dicen que es.

Si me piden mi opini�n, dir�a que procedamos

pero con cuidado.

Con precauci�n.

Estoy de acuerdo con Ud. se�or.

Me gustar�a escuchar al Sr. Bowie.

No tengo nada que decir. Solo vine a escuchar.

Parece que no tengo su confianza.

�No es el Sr. Bowie ciudadano mexicano?

Eso es correcto. Estoy casado con una encantadora una dama espa�ola,

Como el se�or le ha dicho, adquir� unos pocos acres de tierra.

Incluso luch� al lado de los mexicanos.

Mi esposa y yo tenemos una casa encantadora en M�xico. Voy para all� ahora mismo.

Lo siento, �interrumpo?

Creo, querida, que llegaste justo a tiempo.

Caballeros, tengo el honor de presentarles a mi sobrina. Se�orita de Quesada.

Se�orita.

Gracias.

Es un placer, se�orita.

Bill, en cuanto a m�, estoy de acuerdo contigo.

Creo que es necesario que todos aqu� definamos nuestras posiciones.

Perd�neme, Sr. Bowie, pero insisto.

No tengo ninguna decisi�n todav�a, Sr. Travis.

No s� lo suficiente sobre esto.

Estoy de camino a mi casa en Coahuila

M�xico, para ver a mi esposa e hijos.

Imagino que sabr� m�s del asunto con el paso del tiempo.

De su suegro, �el secretario del gobernador de Coahuila, M�xico?

Eso es cierto.

Me extra�a que los dos hombres con m�s que perder si hay problemas,

con m�s que ganar con la amistad de Santa Ana,

Los dos hombres con las posesiones m�s grandes en Texas y M�xico,

Estos son los dos hombres que piden calma. �Por qu�?

Me disculpo con Ud. Se�or de Quesada.

Personalmente.

Disculpo al joven abogado. Por lo que s� muchos abogados tienen

sensaci�n de que pueden decir lo que quieran. Ser� una costumbre adquirida en el tribunal, supongo.

El problema Ud., Travis, es que que no has vivido lo suficiente,

o no tiene suficiente experiencia para saber de lo que est� hablando.

Si hubiera sabido esto antes, no estoy seguro de que estuviese aqu� ahora.

Se�or.

Caballeros.

En inter�s de lo est�n tratando de conseguir, obviar�

las insinuaciones de j�venes abogados.

Buenas noches.

Se�or Bowie.

- Por favor, se�or, debo hablar con usted. - Ud. no deber�a estar aqu� sola.

No lo estoy, se�or. Mar�a est� aqu�.

Y aun as� no tiene miedo.

No.

Pero tengo que decirle, muchos hombres se quedaron hasta tarde.

Fui a mi habitaci�n pero no pod�a dormir.

La entrada a la casa est� al lado de mi habitaci�n.

Dos hombres se detuvieron para hablar. Ellos son sus enemigos, se�or.

Estaban hablando de que estar�a bien que no pudiese ir a Monclova.

No s� qui�nes eran. Se�or Bowie,

pero dijeron que vendr�an a la posada para detenerle.

Pero no Travis.

No.

Habr�a conocido su voz.

�Escuch� algo m�s?

No pude escucharlo todo.

S�lo lo suficiente para entender lo que le he dicho.

Gracias, se�orita.

Es hora de que se vaya.

�No se acuerda de m�?

No.

San Antonio.

No he estado en San Antonio desde hace casi un a�o.

Le he visto muchas veces all�.

Una vez que conoc� a su esposa, es muy hermosa.

Gracias. Lo es.

�Puedo preguntarle?

S�.

�Por qu� permiti� que a Ud. y a mi t�o les insultasen?

Pens� que nadie hablaba as� al Sr. Bowie.

�Deber�a haberlo matado?

S�.

�Cu�ntos a�os tiene?

Dieciocho.

Casi.

Diecisiete.

Cuando ten�a diecisiete a�os pensaba que lo sab�a todo.

No es tan simple ahora.

Por favor, no se r�a de m�.

Ning�n hombre va a re�r de ti nunca.

Sonreir�n un poco,

tal vez,

con asombro.

No se reir�n.

�C�mo te llamas?

Consuelo.

Consuelo.

Consuelo, recuerda esto.

Un insulto es algo que ocurre cuando los hombres se enardecen.

Y uno de ellos no puede parar, explota y las palabras se desbordan.

As� que lo matas.

Y sales a pasear, por un momento, quiz�s te sientas bien.

Y miras las estrellas del horizonte, con el amanecer acerc�ndose.

Y de repente te das cuenta de lo grande que es el mundo.

Y que nada ha cambiado.

Excepto que en alg�n lugar hay una mujer sin un hombre,

tal vez ni�os sin un padre,

todo por culpa de unas pocas palabras en caliente.

�Tiene sentido, Consuelo?

No lo s�.

Nunca pens� que

dir�a eso.

Yo tampoco pens� que lo har�a.

Ya casi amanece. Es hora de que regrese.

�Me buscaban?

Nuestro amigo Bowie.

Con prisa por salir.

Es correcto.

Sabes, algunos de los hombres estaban hablando sobre ello.

No parec�a gustarles la idea.

Estaban algo confundidos sobre su posici�n pol�tica.

Pensaron que no deber�a permit�rsele salir.

�Esos hombres le incluyen a Ud., Mike?

Mike Radin. Un nombre muy conocido.

�Usted cree?

Yo tambi�n he o�do hablar de Ud., Bowie.

Lo gran luchador que es.

He tenido suerte.

No.

No, eso no es lo que dicen.

Dicen que es terror�fico.

Sabe que he o�do tantas historias sobre Ud. �ltimamente,

Que han empezado a molestarme bastante.

�Entiende?

Contin�e.

He estado pensando toda la noche, sentado en la reuni�n.

Es mejor que lo saque de mi cabeza.

Tienes que aceptarlo, o rechazarlo. �Entiende?

Estoy empezando a hacerlo.

As� que ahora, en esta feliz reuni�n

apreciar�a mucho ver qui�n es el mejor.

Eres una leyenda, Mike. Conocido por todo el territorio de los pantanos.

Mike el Toro.

Mike el Toro.

Y Jim Bowie.

Ser� una pelea para recordar.

�Me har� el honor?

�Por qu�?

Puedo matarle, Bowie.

No me gustar�a que lo hiciera.

�Oh!, es una comadreja.

Dicen que es bueno con el cuchillo. Bueno, yo tambi�n lo soy.

S�lo Ud. y yo, �eh?

Bajen sus armas, de una en una.

Recordad, somos �l y yo.

Vamos, muchachos.

Muy bien, ll�venlo a un m�dico. Est� malherido.

Vuelvan a buscar sus armas m�s tarde.

Es un buen hombre, Bowie.

Gracias a Dios.

Lo siento, se�or.

Todo est� bien.

M�rchese.

Buenos d�as, se�or.

Ah, gracias.

�Qu� pasa?

Qu�, se�or.

Se�or Bowie, bienvenido a casa.

Es muy amable de su parte, teniente.

Tengo el honor de traerle

cumplidos de su Excelencia, el presidente.

General Antonio L�pez de Santa Ana.

Su excelencia est� en su residencia de verano en la ciudad.

Y decidi� que el Sr. Bowie lo visitase.

Inmediatamente despu�s de su llegada.

Me siento muy halagado.

Es un gran honor, se�or.

Tan pronto como regrese a mi casa y salude a mi esposa.

Pero tiene que venir ahora, se�or.

Lo siento, me voy a casa.

Adi�s.

Dispare al caballo.

�Arr�stelo!

Su respuesta.

Su Excelencia, por mucho que lamentamos

la necesidad. Encontramos que no es posible que no tengamos

en cuenta el derecho constitucional. El estado de Coahuila debe

conservar a su legislador.

Muy bien.

�Y est� preparado para asumir las consecuencias?

D�jenme a solas con el general Coz.

�Qu� vas a hacer?

Disfrutar� mucho cerrando personalmente

la asamblea legislativa, en su momento. Mientras tanto, que se preocupen.

Bueno, tomemos nuestro...

�Su Excelencia!

�Su Excelencia!

V�yanse, v�yanse todos.

Bueno, Jimmy, que... �Oh! �Ya conoces mi cu�ado, el General Coz?

�En otro momento!

Vete a tu despacho.

Jimmy

�Te olvidas de mi rango?

En eso estaba pensando.

Con mi nariz mordiendo el polvo. �Fuiste t�

qui�n orden� disparar a mi caballo y que me trajeran aqu� a la fuerza?

�Qui�n te hizo esto?

Ese idiota oficial tuyo.

Es cierto que me sirven tontos.

Mis disculpas. �Me perdonar�s?

�No?

Lo voy a pensar.

Bien. Y mientras piensas, beberemos.

Ven a sentarte.

S�lo lo mejor para mi amigo Bowie.

Cosecha de 1817.

�En cu�ntas campa�as has servido conmigo?

Has sido mi brazo.

�C�mo es que ahora me cuestionas?

Puedes oler el aliento de un hombre que ha bebido.

�Y he estado tomando un trago de qu�?

El poder, tal vez.

�Poder?

Huele as�.

Eres el �nico hombre en el mundo al que le permito hablarme as�.

Eso es lo que quiero decir.

�Qui�nes son estos tejanos, estos colonos que creen que pueden

mandar en el gobierno de M�xico y qui�n es este abogado,

este Travis que se impone a s� mismo sobre el gobernador militar?

Creo que Travis y sus amigos son todos traidores, deber�an ser...

puestos contra la pared del cuartel y fusilarlos.

Tu gobernador est� cometiendo muchos errores.

�Bradburn? Es un tonto.

Bueno, no todos pueden ser tontos.

�Qui�n es el tonto responsable de arrojar

a Stephen Austin en una c�rcel de M�xico Ciudad y mantenerlo all�?

Austin es un conspirador.

Vino a ti con una petici�n.

Parece sensato.

La gente de hoy en d�a no acepta las reglas de un solo hombre.

Al menos hay un mont�n de gente en Texas que no lo hace.

Ahora, no tengo costumbre de ofrecer consejo.

Tienes mi permiso.

Gracias. Porque tengo mucho respeto hacia ti.

Y simpat�a.

Gracias.

S�lo quiero decirte una cosa, muchos piensan lo mismo que yo.

Y nunca podr�as hacer que te siga por la fuerza.

No me hables como un hombre de frontera. Eres un hombre educado, di lo que quieres decir.

Gobierno constitucional, Retorno a la constituci�n de 1824,

La renuncia completa a cualquier desp�tico

apetito que pudieras haber adquirido, y liberar a Stephen Austin.

Los tejanos nunca tendr�n fe en ti mientras le retengas.

S�lo tengo amor por mi pa�s. Creo que lo he demostrado muchas veces.

Posiblemente no he sido comprendido.

Pero te agradezco Jimmy por ser franco. Tengo gran admiraci�n por ti.

Te he querido como a un hermano.

Debo estar seguro de que no est�s en mi contra de que no has cambiado.

Digo con toda honestidad que puedes ser un gran apoyo

para cualquier bando. que te tenga a su lado.

Y no deseo que la guerra civil vuelve a repetirse.

Hemos tenido demasiadas guerras. Necesitamos paz y prosperidad

ese es mi objetivo, mi objetivo final.

Suena bien.

Me has revelado muchas cosas. No deseo ser un dictador o tirano.

Quiero ser una p�gina amable en la historia.

Debo considerar lo que dijiste, debo reevaluarlo.

Te lo agradezco de nuevo.

Bebamos por ello. No tenemos que pelear, amigo m�o.

- Por nuestro pa�s y por nosotros. - En ese orden.

No te vayas todav�a, Jimmy.

Ahora debo lastimarte.

El oficial que trajo estaba obedeciendo mis �rdenes

para traerte aqu� bajo arresto si era necesario.

Pero no por la charla que acabamos de tener.

Pens� que ser�a menos doloroso si te enterabas

por un amigo, de la peor noticia que un hombre puede darle a otro.

�De qu� est�s hablando?

La iron�a mi amigo es que enviaste a tu familia aqu�

para evitar la plaga en Texas.

Desafortunadamente la plaga a veces viaja m�s r�pido.

Cuando llegu� aqu� pens� en visitar a tu esposa, Do�a �rsula.

Antes de llegar, me dieron la noticia.

Que tu...

esposa y tus hermosos hijos ya no est�n.

Lo arregl� todo como tu hubieras hecho, Jimmy.

Oh, Jimmy, Jimmy, yo...

No puedo decirte cu�n profundamente lo siento.

General.

Lo siento por �l.

Natural.

Verdaderamente ha sido mi amigo, pero �l es

muy sentimental.

Tal vez, pueda estar involucrado...

Ese hombre, Austin...

que lo liberen, tal vez ahora, es un hombre m�s sabio.

Seguramente.

y Texas,

cuando haya cerrado la asamblea la quiero bien vigilada.

Y todos los tejanos que tengan armas, entregarlas bajo pena de muerte.

Inteligente, Su Excelencia, ellos se est�n convirtiendo en...

En particular, San Antonio, es la clave de toda la regi�n central.

- S�. - Y t� personalmente la proteger�s.

- S�, Su... - �Mi sombrero!

�Por qu� nos detenemos aqu�?

Acamparemos aqu�, se�or.

- Y esperaremos a sus amigos de An�huac. - �Ah, s�, s�!

Jim Bowie.

Bienvenido a casa, se�or Austin. Es bueno verle, se�or.

Bueno, me alegro de verte, Jim.

Vamos, vamos, si�ntate.

Dime, �qu� est�s haciendo por este lugar?

Oh, he estado dando vueltas.

Jugando un juego tranquilo y solitario, intentando aclarar algunas cosas en mi cabeza.

Para saber qu� es lo que realmente quieres hacer, deber�as intentarlo en un calabozo.

No s� c�mo lo soport�.

Jim, �recuerdas lo inflexible que sol�a ser sobre cumplir la ley mexicana?

S�, siempre dijiste que los tejanos hab�an llegado a un acuerdo y deb�an cumplirla.

S�, siempre estuve en contra de todo ese movimiento por la independencia,

pens� que todos los l�deres eran un un pu�ado de fan�ticos y alborotadores.

�Y ahora?

Me han abierto los ojos, completamente.

Pens� que Santa Ana atender�a a razones.

�Qu� clase de presidente espera ser arroj�ndome a la c�rcel

solo porque defend� nuestra causa?

Quiz� sea un hombre asustado. Tal vez sent�a que si pod�a mantenerle callado,

dej�ndole pudrirse en la c�rcel, toda Texas podr�a tambi�n estar tranquila.

Juzg� mal mi car�cter.

�l no conoce la pasi�n de un hombre que quiere ser libre.

Mira Jim, �podr�a un hombre vivir bajo un tirano que hace que las leyes para que se llenen

con desigualdades, inhumanidades, e injusticias?

�No deber�a un hombre resistirse a la mano que lo est� asfixiando hasta la muerte?

�Qu� le vas a aconsejar a los Tejanos que hagan?

Bueno,

s�lo hay tres caminos abiertos para nosotros, Jim.

Una es rendirse,

dejar el pa�s, todo lo que poseemos y hemos hecho all�.

Los tejanos nunca har�an eso.

Luego est� la actitud pasiva,

coger lo que Santa Ana crea conveniente darnos.

Ellos tampoco har�n eso.

Muy bien.

El �ltimo camino lo conoces.

S�.

Supongo que encontr� lo que estaba buscando.

Me despido, se�or.

Mis amigos de An�huac vendr�n pronto a verme.

�Por qu� no te quedas, Jim?

Gracias. Me gustar�a, pero por un tiempo prefiero jugar solo.

�Aqu� vienen!

Es un placer verle, se�or.

Ven, necesita descansar.

Lo siento, me he quedado sin fuerzas por el momento.

D�gales su opini�n, Steve.

No, no, m�s tarde. D�jalo descansar.

No, no pasa nada.

Todav�a puedo hablar, no mucho m�s.

Bueno,

Me temo que tengo malas noticias.

Mi misi�n, por supuesto, era in�til.

S�.

He llegado a la conclusi�n de que solo hay un camino abierto para nosotros.

otras v�as son infructuosas,

y s�lo estar�an posponiendo lo inevitable.

Debemos cargar las armas y reclamar nuestros derechos.

Formamos un comit�. Queremos que lo dirija.

�Est� Sam Houston aqu�?

Al norte. Esperamos que baje en unos d�as.

Oh, vi a Jim Bowie.

�S�?

�Sigue disculpando a Santa Ana?

Gracias, Jeb.

Pronto te ir�s de la ciudad, �por qu� no visitas a Consuelo?

S�.

No tuve esa impresi�n de Jim en absoluto. De hecho, yo...

�D�nde est� la se�orita?

En su cuarto.

Gracias.

Pasa.

No se pueden hacer dos cosas a la vez, pero no hay tiempo.

�Te vas a ir?

Oh, Jeb. S�, me voy por la ma�ana. �Quieres sentarte, por favor?

No hay lugar para sentarse.

�Por qu�?

�Qu�?

�Por qu� te vas?

Mi t�o cree que deber�amos estar en San Antonio con nuestra gente.

Pero, se�orita.

Consuelo.

Consuelo.

No es seguro. El general Coz est� all�.

Cree que debe hacerlo.

�Ha venido el se�or Austin?

Un hombre casi podr�a perderse en tus ojos.

Oh, Jeb.

�Jeb? Eres muy amable.

Siempre he pensado...

�Qu�?

No, no te gustar�a que lo dijera.

�Qu� viniste a decirme?

El Sr. Austin dijo que hab�a visto a Jim Bowie.

�Lo hizo?

�Dijo algo m�s?

No mientras yo estaba all�.

�A qu� te refer�as? �Qu� es lo que no me gustar�a o�r?

- Te enfadar�s. - No lo har�.

Siempre he pensado que eras como un ni�o peque�o.

�C�mo un ni�o?

Por favor, espere.

Te he visto tan poco.

Entonces, de repente, me dices algo tan encantador

y puedo ver que he estado muy equivocada sobre ti.

Sabes, si yo entendiera lo que eso significa, creo que podr�a gustarme.

Consuelo, tenemos muy poco tiempo.

S�, Mar�a.

Bueno,

Adi�s Consuelo, se�orita.

Adi�s, Jeb.

Adi�s.

Tal vez nos veamos en San Antonio.

Eso espero.

Bueno, adi�s.

�Est�s pisando la ropa!

�Alto! �Desmonten!

Qu�date d�nde est�s.

Levanta las manos.

Ahora, b�jate del caballo.

Empieza a caminar.

�Jim!

Coge este caballo.

Hola jovencito.

Sr. Bowie, se�or. Me alegro de verle. Le he estado buscando durante semanas.

- �Durante semanas? - S�, se�or.

Ver�, no he encontrado mi lugar.

Pero con usted, Sr. Bowie, Creo que puedo encontrarlo.

Le pill� curioseando, �le conoces, eh?

- Jeb, �verdad? - S�, se�or.

Jeb Lacey.

Jeb, Ben Evans.

Hola.

Ed Slate.

Sent�monos aqu�.

�Qu� has estado haciendo, Jeb?

Sr. Bowie, sabe que en el otro lado de esa colina,

Los hemos estado siguiendo. Intentando averiguar hacia d�nde se dirig�an.

Ahora lo sabemos.

�San Antonio?

As� es.

Si se hubieran ido al sur, habr�an llegado hoy a atajo.

�Por qu�?

Acabo de dar una vuelta por San Antonio hoy.

Trat� de entrar en pelea con los tejanos, pero yo

no pude deshacerme de la patrulla mexicana,

Al grano.

�Contra qui�n est�n luchando?

La misma guarnici�n mexicana de San Antonio.

General Coz.

Escuch� que Ben Mylam muri� en la batalla.

�Ben Mylam?

Un gran hombre.

�C�mo empez� todo?

Bueno, los tejanos estaban en Concepci�n con la nueva milicia.

Ten�an ca�ones. El General Coz les exigi� que los entregaran.

No lo hicieron.

En vez de eso, ellos se movieron primero.

- �Atacaron a Coz? - S�, se�or.

Fueron superados en n�mero casi dos a uno pero ten�an a Coz acorralado en la ciudad.

Bueno, ya empez�, Jim.

�Qu� vas a hacer al respecto?

Algunos jinetes se metieron en el campamento mexicano, Jim.

Hay agitaci�n, las tropas se est� preparando para moverse.

S�.

Dejamos que llegaran a San Antonio, y atacar�n a nuestra gente por la retaguardia.

Ese ser� el final.

Tenemos 25 hombres aqu�, Jim.

S�lo hay un centenar de ellos.

�Crees que todos somos de la misma opini�n?

Me parece que s�.

�Qu� hay de m�?

Muy bien, Abe, lev�ntales.

�Todo el mundo en pie! �Vamos!

�Alto!

Ll�valos al cruce del r�o.

De acuerdo.

Lleva a tus hombres al otro lado del r�o. El resto de vosotros venid conmigo.

�Vamos, deprisa!

�All�!

Atkins, �eh?

S�, �cu�ntas bajas?

Perdimos nueve, cinco heridos, pero les dimos una buena paliza.

Unos pocos se escaparon, pero no volver�n.

�Has visto al chico?

No.

�Est� listo el carro?

Casi.

Muy bien, que se pongan en marcha.

De acuerdo.

Sr. Bowie.

Mire.

Lo encontr� all� atr�s.

�Qu� es esto?

No es gran cosa.

Ser� mejor que te sientes.

Tiene que disculparme, Sr. Bowie. Es la primera pelea en la que particip�.

Lo hiciste muy bien. Espera, te lo arreglar�.

�Mexicano?

No puedo decirlo.

Bueno, veamos.

Mike.

Mike Radin.

Jim Bowie.

�C�mo est� el brazo, Mike?

Oh, bastante tieso. Supongo que siempre lo estar�.

Qu� l�stima.

Como dije antes, t� eres un buen hombre, Bowie.

�Hacia d�nde te diriges?

Me dirijo a la oficina del general Houston, al norte.

�Escuchaste las noticias?

Hemos tomado San Antonio.

Tenemos al General Coz y a sus mexicanos atrapados.

Hablaban de rendirse as� que deber�a haberlo hecho ya.

Bueno, yo no me lo hubiera cre�do.

Hay algunos hombres muy duros, todos ellos por esta parte del pa�s.

Es un hecho.

Mike Radin, Bill Evans.

- Hola. - Hola.

Ben, no hay necesidad de apurarse. Dale un descanso a los hombres,

y luego los llevamos a San Antonio.

Di Mike. �Te importa si cabalgo contigo?

�Cabalgar conmigo?

Ser� un placer, Jim.

Vamos.

�Bravo!

Perdona nuestra intrusi�n, Consuelo. El se�or Travis desea presentar sus respetos.

Se�orita.

Es tan bueno verle de nuevo.

Y aqu� en San Antonio.

Gracias.

Y ahora, si me disculpan,

s� que deben tener mucho de qu� hablar.

Pero, se�or.

Mi t�o no me deja ir a la ciudad. Me muero por las noticias.

Bueno, tengo muchas noticias, se�orita, �cu�les le gustar�an?

He o�do que una partida vino a San Antonio,

y luch� contra las tropas mexicanas.

S�, eso dicen.

�Vino el Sr. Bowie con ellos?

No, se�orita.

�Ud.,

sabe d�nde est�?

No, me temo que no. He tenido informes contradictorios.

Algunos dicen que fue a unirse al Gral. Houston. Otros dicen que regres� a M�xico.

Pero no pudo haber regresado a M�xico ahora.

Claro que no, se�orita.

�No creer� eso?

Consuelo.

Estas preguntas no son necesarias.

�Todav�a no cree que el Sr. Bowie est� con nosotros?

�Verdad, se�or Travis?

Estoy de acuerdo con tu t�o.

Porque no entiende a un hombre como el Sr. Bowie.

No entiende que cuando la gente tiene problemas,

como muchos de nosotros,

no siempre es f�cil saber lo que es lo correcto.

El Sr. Bowie es un gran hombre.

Y muchos de nosotros deber�amos estar agradecidos de que un hombre as� tiene el valor

y la humanidad para tratar de encontrar lo que es bueno para todos nosotros.

Es un gran hombre, se�or.

Un hombre maravilloso.

Y Ud. no es justo.

Se�or, yo...

�Alto!

Jim, me alegro de verte.

Ben, recuerda a Mike.

Claro, �c�mo est�s, Mike?

Oiga, �no es ese el joven Sr. Travis?

Coronel Travis.

Se�or, Bowie.

Se�or.

Bienvenidos.

- �Mike! - Se�or.

- Doctor. - Jim.

- Abe. - Coronel Travis.

Sr. Bowie.

Teniente Dickinson. El ayudante del Coronel.

Encantado de conocerle, se�or.

Teniente, �le apetece una copa de vino?

S�.

Esa, fue una muy buena emboscada la que hizo.

Gracias.

Eso prueba lo que he mantenido todo el tiempo.

Una peque�a demostraci�n de fuerza.

�Fue as� de f�cil el general Coz?

De ninguna manera. Entiendo que los mexicanos son

excelentes luchadores, pero en mi la opini�n era

el elemento sorpresa lo que funcion�.

S�, a m� tambi�n me sorprendi�.

El quid de la cuesti�n es que el General Coz se fue con la condici�n

- de no levantarse en armas contra nosotros - Tal vez no lo haga.

Y ese es el final de su gobierno militar.

Coronel, he estado hablando por toda la ciudad.

La mayor�a de sus hombres parecen estar de acuerdo en una cosa.

�Qu� es eso?

Marcharse a casa. Las mujeres ya est�n hablando de ello.

Tiene una fuerza de 104 hombres, adem�s de mis 24 voluntarios

y no queda ninguna sorpresa en el barril.

Sr. Bowie. Cuando nos conocimos argument� en nuestra contra.

Luego march� por su cuenta. Hizo una gran pelea.

Pero ahora parece que canta la misma vieja canci�n. Precauci�n, precauci�n, precauci�n.

�Lo hago?

Tenemos muchos hombres disponibles.

El coronel Fannin est� en Goliad.

Davy Crockett est� llegando a Texas a la cabeza de 1.000 hombres.

El General Houston est� formando un ej�rcito por si fuese necesario.

Me temo que no va a ser as� de simple. Acabo de dejar al general Houston.

A�n no tiene ej�rcito.

Ambos pensamos que un ej�rcito que no existe

no puede enfrentarse a uno que s� existe.

Sr. Bowie, no puedo entender sus cambios de opini�n.

�Esa era la opini�n del General Houston o fue la suya?

�De cu�ntos lados est�?

�Se�or!

Se�or.

Te lo ruego.

Se�or Bowie.

�Cree que tiene mucho sentido?

Se�orita.

Por favor, �puedo hablar con usted?

Como usted quiera, Sr. Bowie.

Teniente. Vayamos Ud. y yo a hablar con sensatez.

Quiero disculparme.

Por favor, se�or Bowie. No lo haga.

Era algo que ten�a que sacar de mi cabeza.

- �Lo hizo? - S�, creo que s�.

Deja que te mire.

Has crecido.

Soy la misma.

- Pero no m�s grande o mayor. - S�, se�or, tengo 19.

Casi.

Me enter�, se�or,

no alcanz� a llegar antes de...

No.

No lleg� a tiempo.

Lo siento mucho.

Es mejor si ocurre todo de golpe.

Me la acabas de recordar.

Hablas casi igual que ella.

El mismo tono en tu voz. Lo misma dulzura.

Era como estar viviendo ahora una escena del pasado.

Recuerdo que est�bamos en una fiesta bailando.

Un hombre trat� de interrumpir. Me negu�. Le dije que sali�ramos.

Ella puso su mano sobre mi brazo y dijo,

Jim, �crees que eso tiene sentido?

Igual que t� lo hiciste.

Me recuerdas a ella.

Aunque sea un poco,

estoy muy contenta.

Bajar� por ese valle.

- �Qui�n? - Santa Ana.

- �Est� seguro de eso? - Estoy seguro.

�Qu� har� tu t�o?

Se quedar�.

�Y a d�nde te enviar�?

Yo tambi�n me quedar�. �Luchar� aqu� en San Antonio?

S�, tengo que hacerlo.

Es la �nica base que tendr� en un radio de 700 millas.

Si puede tomar San Antonio r�pidamente no habr� posibilidad de detenerlo.

�Te dispararon?

S� Se�or. Fue entonces cuando me di cuenta que mi sirviente fue asesinado.

�Dices que viste gran n�mero de soldados?

Al menos 1.000 hombres.

- Lo juro. - �Caballer�a?

Todo caballer�a, se�or.

�Carretas?

Nada de carros, se�or.

Mi hijo dice, que ellos se mueven muy r�pido.

2 grupos iguales. Era magn�fico.

La vanguardia.

Probablemente unos 600 hombres.

Exactamente como suele hacerlo.

�Considera usted v�lida est� informaci�n militar?

Tan aceptable como cualquier otra.

�Qu� planea hacer, coronel?

Sr. Bowie,

puede que antes,

me precipit� hace un momento.

Seguro.

Pero, �tengo que saber si va a cuestionar mi mando militar?

Estoy aqu� como representante personal del general Houston, coronel.

De hecho, yo tambi�n soy coronel.

Y yo estoy al mando por orden del consejo de gobierno.

Mientras usted y sus hombres se queden aqu�, se someter�n a esa circunstancia.

No podemos permitirnos una pelea coronel.

No, no podemos, coronel.

No hay necesidad de pelear.

M�s de la mitad de los hombres aqu�, son voluntarios.

No bajo el consejo.

Tienen derecho a elegir a su propio comandante.

�Por qu� no lo somete a votaci�n?

�Est� dispuesto, coronel?

�Una votaci�n?

Por supuesto que s�.

- Pedro - �Se�or?

- A los establos. - Vamos.

Qu� pena, coronel Travis.

Bueno, gracias, Tom.

Buenos d�as, caballeros.

Coronel Bowie. A su servicio, se�or.

Teniente Dickinson, coronel.

Present�ndome al servicio.

Por favor, si�ntense, caballeros.

He sido comisionado por general Houston para determinar

si San Antonio debe permanecer como puesto o volado.

Inform� al general Houston que San Antonio debe ser retenido a toda costa.

Fortificaremos la vieja misi�n y aguantaremos hasta que lleguen los refuerzos.

He declarado que el coronel Travis y el coronel Bowie asumir� el mando conjunto.

�Firmar�a eso conmigo, coronel?

Es muy generoso de su parte, coronel.

Tengo la idea de que vamos a necesitarnos el uno al otro.

�Es Crockett!

Hola Davy, bienvenido.

- �Es Jim Bowie? - S�, se�or.

Te pareces a �l. Siempre he o�do hablar de ti.

Me alegro mucho de verte.

Davy Crockett.

Este es el coronel Travis.

Coronel, �eh?

Lo est�bamos esperando, se�or. Es un gran placer.

- Gracias, se�or. - En nombre del Cnel. Bowie y en el m�o, bienvenido.

El coronel Bowie y el coronel Travis y coronel Crockett. Yo tambi�n soy coronel.

Parece que hay un mont�n de coroneles por aqu�.

�Qu� dec�s, chicos? tomemos una copa.

Coronel Crockett. �C�mo est�, se�or?

Vamos, Davy.

Davy, danos un discurso.

Bueno, me han convencido.

Mis amigos, y electores y dem�s gente.

Dej� Washington, el congreso de los Estados Unidos hace alg�n tiempo

a petici�n de un cierto caballero que tuvo el descaro de

hacerse llamar Andrew Jackson.

Pero su verdadero nombre, con todo el respeto para los indios,

Es el de tipo que siempre logra embrollarlo todo.

De todos modos, en Washington, me dijeron que me fuera al infierno o a Texas,

as� que, naturalmente, para que no me llamasen cobarde,

eleg� Texas.

Echando un vistazo a esta tierra mientras ven�a, quiero decir que s� que tienen algo.

No s� lo que es,

pero seguro que est� lleno de espacio.

Lo �nico es que hacen falta unas cuantas personas m�s.

Hombres como vosotros podr�an resolver el problema en un periquete.

Escuch� que hay otro hombre aqu� que est� en contra de que la gente est� aqu�.

Un general llamado Santa Ana.

Parece que quiere convertirlo en un coto de caza para coyotes.

Y por lo que he o�do, nosotros nos vamos a quedar,

si no me asusta.

�Quiere un trago, se�or?

Bueno, me ha convencido.

Camarero. No puedo decirle lo contentos que estamos verle a Ud. y a sus hombres, coronel.

Bueno, gracias hijo.

Este es Parson. Est� contra la bebida y esas cosas,

pero es un hombre inspirador.

Presenta tus respetos, Parson

Que Dios los bendiga.

�Est�n los dem�s hombres con Ud.?

Uh, naturalmente.

Bueno, tendremos que hacer los arreglos para alojarlos. �Qu� hay de las provisiones?

- Viajamos ligeros. - Podemos enviar alguna partida de aprovisionamiento.

Aceptaremos lo que nos den, no la tiraremos.

�D�nde est�n, coronel?

Por aqu�.

�Aqu�?

�Cu�ntos hombres tiene, coronel?

Ll�mame, Davy.

Si seguimos con este asunto del coronel nos vamos a confundir.

�Cu�ntos hombres, Davy?

Bueno, hasta ayer ten�a 30, pero uno de ellos

ha estado enfermo durante un buen tiempo. Comi� algo, y...

tengo 29, ahora.

�29?

El informe dijo que ten�a 1.000.

Toda la gente exagera, pero

si esperas pelear,

no puedes decir exactamente que s�lo son 29. Porque estos

son de Tennessee, y eso marca la diferencia.

�Esper�is pelea?

Hay una buena oportunidad. Ma�ana por la ma�ana nos dirigimos al �lamo.

�lamo, �qu� es eso?

Un viejo fuerte destruido. Sol�a ser una misi�n.

Una misi�n, �eh?

Creo que a Parson aqu� presente le encantar� ese �lamo. �Verdad, Parson?

Ay�danos, oh Dios, nuestro salvador.

Y por la gloria de tu nombre, Se�or.

L�branos, Am�n.

El coronel Travis se har� cargo enteramente de esa secci�n,

Este muro desde aqu� hasta la torre es nuestro punto m�s d�bil.

Pero ese muro podr�a mejorar si se reforzase.

S�.

Es todo tuyo, Davy.

Eso es muy considerado de tu parte, Jim. Muy agradecido.

�Eh, Parson! Diles que se den prisa.

�Puede ver algo?

No,

pero est�n por ah�, en alguna parte.

He estado pensando, Consuelo,

tengo una casa a dos o tres d�as al norte de aqu�.

�bamos a hacer de ella nuestro hogar, pero nunca llegamos a mudarnos.

La construimos justo de la forma que quer�amos

Me gustar�a mudarme all� alg�n d�a.

En lo alto de una colina.

Aire tan claro que se podr�a ver a cientos de millas.

Me gustar�a que lo vieras.

Lo ver� contigo.

M�s tarde, tal vez.

Lo supe cuando la construiste.

Rec� para que fueras feliz all�.

Me alegro de que no nos hayamos mudado.

Si lo hubi�ramos hecho, la habr�a quemado hasta los cimientos.

Quem� el lugar en M�xico.

Jim.

Todo est� bien ahora.

Como tiene que ser.

�Qu� hiciste todos estos meses?

Cabalgaba. Experimentaba cuanto pod�a beber un hombre.

Rec�.

No quer�a que te hicieran da�o.

Quiero que vayas all�, Consuelo.

A mi casa.

T� y tu t�o.

Cuando esto termine, ir� a ver y si te gusta.

Ella...

me dej� una carta.

Ella entend�a tantas cosas.

Dijo que no importaba lo que pasase, un hombre y una mujer tienen que estar juntos.

De lo contrario, el hombre est� incompleto

y la mujer no es nada en absoluto.

Quiero que recuerdes eso, Consuelo.

En caso de que algo ocurra aqu�.

Jim.

�Lo recordar�s?

4 � 5.000 hombres.

Lo puede ver hasta un tonto como yo.

Es como levantaran una tormenta de polvo por todo Texas.

�Alto!

�Descansen armas!

No s�lo nos superaron en n�mero, sino tambi�n en equipamiento.

Y eso es seguro.

�Firmes!

�Presenten armas!

Haga el reporte a la puerta.

�De frente y a la izquierda, marchen!

�Te arrepientes de algo?

No.

He hecho mi elecci�n por lo que creo que es lo correcto.

General Antonio L�pez de Santa Ana, comandante y

jefe de los ej�rcitos de la Rep�blica de M�xico,

les presenta sus respetos.

Y solicita el honor de una reuni�n con el Sr. James Bowie.

Abre la puerta.

Tal vez se vaya a convertir en un general mexicano.

�Teniente Dickinson!

Que env�en a ese hombre a mis aposentos.

Muy bien, se�or.

Jimmy, mi buen amigo.

General.

Ven.

Parece que son muy amigos.

Bueno, amigo,

�qu� ha pasado entre nosotros?

El asunto, Excelencia, es que esto ya no es sobre nosotros.

Con todo lo que hemos pasado juntos no deber�amos estar ahora en bandos opuestos.

Vete de aqu�, Jimmy.

Cierto. Es imposible para ti.

Entonces convence a tu gente para que se rindan y salgan.

Es extra�o c�mo llega,

peque�as piezas que encajan de una en una,

algo que nadie quiere.

�C�mo llegamos aqu�, Jimmy?

Pudo detenerse la �ltima vez

que hablamos. Los tejanos no quieren una guerra contigo.

Te dije que quer�an la paz.

Dispararon contra mis tropas.

�Puedo aceptar tal insulto?

Cabalgando hasta aqu� imagin� que ten�a algo que decirte.

�S�?

No lo tengo. Ya lo hemos dicho todo.

S�, Jimmy.

�Y crees que puedo retirarme?

Supongo que no.

Cuando cabalgo,

Cabalgar� a trav�s de todo Texas.

No, general.

Tienes menos de 200 hombres. No, no, Jimmy. No me mientas. Lo s�.

Tendremos refuerzos, Houston est� reclutando tropas.

No tendr�is refuerzos, no a tiempo, tambi�n lo s�.

Te han informado mal.

No vuelvas, Jimmy.

Te har� mi prisionero. Ser�s feliz, ser�s libre.

Vine aqu� bajo bandera de tregua,

Volver� por el mismo camino.

Muy bien.

Entonces dile a tu gente que deben rendirse sin condiciones

de lo contrario, mi querido hermano, me ver�a obligado a darle

a mi corneta la orden de tocar a deg�ello.

Sabes lo que eso significa.

Tenemos mujeres y ni�os. �Le dar�s un salvoconducto?

Naturalmente.

Adi�s compa�ero.

Adi�s.

�Y bien?

Rendirse sin condiciones o el deg�ello.

�Hacer qu�?

Ponen una bandera roja. Entonces tocan a deg�ello con la corneta.

Significa sin cuartel, sin piedad.

En otras palabras, no hay prisioneros.

Maldita sea mi estampa, este Santa Ana conseguir� sacarme de quicio.

�Qu� espera que hagamos, llegar aqu� y rendirnos?

�Mam�?

�Ser� hermosa cuando crezca?

Cantan muy bien, �verdad?

S�, pero nos tienen completamente rodeados, as� que mant�n los ojos abiertos.

Entiendo que puede proporcionarnos una escolta adecuada, Coronel, pero,

todos los hombres aqu� ser�n necesarios. Me gustar�a hacer lo que pide, pero...

Sra. Dickinson, no lo entiende. No es una petici�n, es una orden.

�Oh no!

No, Coronel, no me lo puede ordenar.

He buscado la protecci�n del fuerte y debo tenerla.

No creo que el general Santa Ana da�e a las mujeres y a los ni�os.

Mientras mi marido se quede, yo permanecer� con �l.

- Teniente. - Lo siento, coronel.

Mi esposa tiene derecho a tomar su propia decisi�n.

Y parece que ya lo ha hecho.

Se�or.

Al menos puedo contar Ud. para que se vaya la se�orita.

Lo siento mucho.

Preferir�a que se fuera.

Pero si la Sra. Dickinson se queda.

Es natural que Consuelo se quede.

Gracias, coronel.

Si me disculpan, tengo que irme a cuidar a mis hijos.

Armas de asedio. M�s grandes que todo lo que tenemos.

Tenemos que conseguir anularlas.

No podemos alcanzarlos con nuestro ca��n.

�Qu� tal si enviamos un destacamento?

�Crees que podemos permitirse el lujo de perderlos?

No.

- No, tienes raz�n, por supuesto que no podemos. - �Qu� opinas, Jim?

Esta noche tal vez, hacer una buena distracci�n y enviar un jinete a Fannin.

�Listo para partir?

Todo listo, Bill.

Que llegue a Fannin, Jim. Tienes que hacerlo.

Si alguien puede pasar, ese soy yo.

�Doctor!

Lev�ntenlo, teniente.

M�telo dentro.

�C�mo est�?

Mal. El lado derecho de su pecho est� destrozado.

El doctor cree que puede arreglarlo, pero,

es optimista.

Sabes, no quer�a dec�rselo al resto de los hombres.

Lo malo que fue,

lo necesitamos.

Necesitamos sus ideas.

�Est�s de acuerdo?

Por supuesto que estoy de acuerdo.

�l es el �nico hombre aqu� que no es reemplazable.

Otra vez con eso.

�Mike?

Dijiste que una vez pod�as vencerme.

Ahora puedes hacerlo.

No me gustar�a, Jim.

Sigues siendo un buen hombre.

�Est� bien, coronel?

S�.

�C�mo va todo?

�Qu� est�n esperando?

Un ataque de tres d�as, y y luego tres d�as de silencio,

y luego otra vez lo mismo.

Para agotarnos.

Si puedes quebrarnos, �l tendr� un ej�rcito intacto,

Avanzar� a trav�s de Texas.

Cada d�a le da a Houston m�s tiempo.

Santa Ana no esperar� mucho.

Podr�a estar pidiendo un ca��n m�s pesado.

Coronel,

Me encantar�a que asumiera el mando completo.

No, Jim.

Me gustar�a decir, deber�a haberlo dicho antes,

considero un honor servir bajo su mando.

Gracias.

�Te importa si digo esto?

ha sido interesante ver su crecimiento.

Ahora es un gran hombre, Will.

Ben.

�Cu�l es la respuesta?

Houston est� en el norte, Jim, reclutando.

Su ayudante dijo que no tienen refuerzos que enviar.

Muy bien, nos las apa�aremos.

Pero Fannin va a venir.

Tal vez.

Podr�a ser capaz de llegar hasta nosotros.

No si s�lo trata de entrar.

Ser� cortado en pedazos.

Si espera hasta que Santa Ana ataque,

tal vez. Volver� ahora mismo. Me echa una mano, �quiere?

Gracias.

- Puedo lograrlo. - No, Jim. D�jame ayudarte.

No hay necesidad de que lo vean.

Ver�s, despu�s de todo, Jeb.

No nos conocemos muy bien, �no es as�?

Lo s�, entiendo la costumbre,

normalmente ser�a diferente.

Pero ahora,

como van las cosas el tiempo se nos est� echando encima.

Yo...

pens� que podr�as dejar que hablase con tu t�o.

�Jeb?

He sido injusta.

Me gustas mucho, me gustar�a estar contigo. Podemos re�rnos juntos.

Creo que podr�amos.

Y yo lo s�,

pude verlo cuando miraste pero no pens� que durar�a.

Es mi culpa, Jeb.

No quer�a hacerte da�o.

No me atrever�a a hacerlo.

Y ahora, te he hecho da�o.

No podr�as hacerme da�o, Consuelo.

Yo s�lo,

me siento vac�o.

Oh, Jeb.

�Conseguiste pasar?

Me las arregl� bien, pero Fannin no vendr�.

Jim, �quieres levantarte?

Fannin no va a venir.

No, Jim.

�Por qu�?

Lo intent�, su partida se rompi�.

Su avanzadilla fue tomada por las patrullas mexicanas. No puede moverse.

�Qu� va a hacer Travis?

Est� reuniendo a todos los hombres. Se lo est� explicando.

Acomp��ame a la salida, �quieres?

No deber�a, Jim. Ahora ha empezado a llover.

�Qu� diferencia hay?

Tengo que decirles que no tenemos esperanza de recibir refuerzos.

El coronel Fannin, no nos alcanzar�.

Sin duda en este momento, Santa Ana est� montando un asalto por la fuerza.

El resultado de ese asalto podr�a adivinarse f�cilmente.

Nos superan en n�mero, 30 a 1.

Hay tres caminos abiertos para ustedes,

pueden tratar de luchar a su manera a trav�s de su caballer�a,

probablemente les cortar�n en pedazos antes de que te hayan avanzado una milla.

Su segunda opci�n es rendirse.

Cualquiera puede hacerlo, si as� lo desea.

Tienen mi permiso.

Pero recuerden, cuando se rindan, dejar�n un ej�rcito entero

de miles de hombres para hacer la guerra en el resto de Texas.

La tercera alternativa es quedarse aqu� y pelear.

Podemos matarlos cuando nos ataquen.

M�talos mientras escalan nuestras paredes.

M�talos mientras nos ataquen con la bayoneta.

Todos moriremos, no tengo ninguna duda.

A deg�ello sonar�,

pero lo que haremos aqu�, puede desorganizar a Santa Ana,

que no ser� capaz de marchar durante semanas hacia Sam Houston.

He trazado una l�nea en la tierra.

Cualquiera de ustedes que se quiera quedar con nosotros,

por favor, cruce esa l�nea.

Gracias, soldados.

�Parson?

�Tiene algo que decir?

Bien, Se�or, estamos aqu�. haciendo lo que creemos que es correcto,

danos un poco de �nimo por favor, Se�or.

Am�n.

Am�n.

No olvides que Consuelo es todav�a una ni�a cree que est� enamorada de m�.

Pero estoy seguro que se encari�� conmigo ya desde peque�a.

T� la amas, lo s�, y espero que alg�n d�a encontr�is juntos la felicidad.

Ten paciencia, Jeb, haz que el tiempo haga su trabajo, s� que eso significa la felicidad.

�Quieres que la mande, Jim? Creo que ser� la �ltima oportunidad.

Es personal.

He escrito a Sam Houston. Le habl� sobre la decisi�n de los hombres.

Creo que es algo que los dem�s tejanos querr�n saber.

Los exploradores informan que est�n construyendo escaleras.

Escaleras de asalto.

Toda la noche han estado reunidos en la tienda de Santa Ana.

Atacar�n por la ma�ana. Probablemente

�Te importar�a si...

enviamos a Jeb con eso?

Buena idea.

Dile que lo haga,

que me encuentre en la puerta oeste.

D�jame ayudarte.

No, no, ve con Jeb, Bill.

Jeb.

- S�, se�or. - Es para el general Houston.

El coronel Bowie quiere verte. en la puerta oeste de inmediato.

- Pero, se�or, yo... - Enseguida, Jeb.

S�, se�or.

- �Est� bien, Sr. Bowie? - S�, s�.

Tienes que salir, Jeb.

Llega lo m�s lejos que puedas mientras sea de noche.

No intentes forzar mucho.

Encuentra un lugar y esc�ndete.

- Por la ma�ana. - Pero, se�or.

Por la ma�ana, despu�s de la primera batalla, deber�a haber muchos caballos sin jinete.

Espera hasta que puedas conseguir uno.

No es justo. Cruc� la l�nea con el resto de los hombres.

Lo s�.

Jeb, este es el trabajo m�s dif�cil que tenemos.

Pensamos que puedes hacerlo.

Esto es para ti. L�elo despu�s.

S�, se�or.

- �Ben? - S�, se�or.

Me gustar�a salir ahora.

Espere. Se�or.

Todo est� bien ahora, se�or.

Muy bien, Jeb. Ponte en marcha.

- No s� c�mo decirlo, Sr. Bowie, - No lo intentes.

Buena suerte.

�Davy?

S�, Jim.

Haz que vaya con las mujeres a la capilla.

Vamos, chica.

Vayan con ellas.

Es tu trabajo.

Davy.

�Crees que me podr�as poner frente a la entrada?

Claro, Jim.

Toque a deg�ello.

�Deg�ello!

�Es eso?

S�, eso es.

Eso es a deg�ello.

Me da escalofr�os.

�Te encuentras bien?

S�.

Hasta luego, Jim.

Hasta luego, Davy.

Que sepan que es Crockett quien est� peleando.

Comer�n serpientes antes de que que lleguen aqu�, Jim.

La bandera roja.

Sigue rezando, Parson.

Mucho.

�Fuego!

H�blele bien de m�, Parson.

Llevadlo a la capilla.

�chame una mano con este ca��n.

Cargadlo.

�Parson, la antorcha!

�Las puertas, ci�rrenlas, vig�lenlas!

No.

�No!

Jim, Jim.

�D�jenme pasar!

�D�jenme pasar!

Soldados.

El general Houston.

Soldados.

Tengo noticias.

Tr�gicas noticias.

La terrible batalla se termin� en El �lamo.

Todos hemos perdido amigos. Valientes y queridos amigos.

Jim Bowie ha muerto.

Bill Travis.

Davy Crockett.

Doc. Summerfield.

El se�or de Quesada, y muchos, muchos m�s.

Todos los hombres murieron en su puesto.

Pero la de ellos no fue una derrota.

Deben entender y creer que

la fuerza de Santa Ana ha sido debilitada.

Aquellos que perdieron sus vidas nos dieron tiempo.

Es hora de conquistarlo.

Con un ej�rcito que vengar� lo que ha pasado en ese peque�o

pueblo a orillas del r�o San Antonio.

Su lucha ser� recordada durante mucho generaciones.

General Houston, se�or.

Tenemos el honor. Las damas de El �lamo.

Jeb.

Jeb.

Oh, Jeb.

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