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Original subtitles

LAS RELACIONES PELIGROSAS

ALGUNOS DE LOS PERSONAJES QUE EL AUTOR

PONE EN ESCENA, TIENEN TAN MALAS COSTUMBRES

QUE ES IMPOSIBLE SUPONER QUE HAYAN VIVIDO EN NUESTRO SIGLO

EN EL QUE, COMO SABEMOS, TODOS LOS HOMBRES SON HONESTOS

Y TODAS LAS MUJERES MODESTAS Y DISCRETAS.

CHORDELOS DE LACLOS 1782 (FRAGMENTO DEL PREFACIO DE

LAS RELACIONES PELIGROSAS)

- El negro le sienta bien. - �De d�nde ha salido?

De la nobleza de Touraine.

Un d�a lleg� de su pueblo

vest�a ropa muy sencilla.

All� siempre llevaba botas

y la fusta en la mano.

Todos nos enamoramos de ella

y a ella le gustamos todos.

Al cabo de un a�o todos aseguraban haberla amado.

Pero como nadie consigui� probarlo, dejaron de presumir

por miedo al rid�culo.

As� que era tan respetable como ahora.

Qui�n puede saberlo.

Quiz� s�lo ella.

- �D�nde la conoci�? - En la facultad.

Se casaron cuando �l aprob� las oposiciones.

- Trabaja en un ministerio, �verdad? - S�, en Asuntos Exteriores.

Llegar� a ser uno de los hombres m�s ricos del pa�s

y heredar� una gran fortuna.

No comprendo, querido amigo, por qu� nos han invitado a esta casa

tan bonita y acogedora.

Ella quiere conseguir un buen cargo para su marido.

En la OMS.

Cre�a que ese joven prefer�a dedicarse a conquistar mujeres

que a trabajar en una comisi�n de la ONU.

Ella es ambiciosa por los dos.

�Por qu� se ha casado con �l? �Por el dinero de pap�?

No lo creo, yo dir�a que es una mujer intuitiva.

- �De qui�n habl�is? - De los anfitriones.

De Valmont y de su mujer Juliette.

Juliette, me tiene abandonado.

- Le aprecio mucho, Prevan. - Ese aprecio me rompe el coraz�n.

�Tiene coraz�n?

S�, desde que Valmont nos present�.

Deber�a agradec�rselo, hoy d�a es dif�cil tener coraz�n.

S�, se lo agradezco.

Rob�ndole a su mujer.

Muy divertido.

Esqui� el a�o pasado con su marido el conde.

- Y no tuve el placer de conocerla. - No pierde el tiempo.

Mi prima ya le ha advertido que no debe confiar en la amabilidad...

- ... que demuestre hacia usted. - El contraataque.

Me gustar�a saber qu� le ha dicho de m�.

Al menos tienes una gran cualidad.

No es posible.

Tu mujer, Juliette. No se parece en nada a ti.

- Es fiel, sincera... - Pueden seguir con la familia.

Tengo que anunciarte algo, mi hija Cecile...

Elisabeth, s�lveme, por favor. Ll�veme con usted.

�Nunca ha tenido ganas de vengarse?

�Por qu�? Mire a su alrededor.

Las mujeres se aburren tanto con sus maridos como con sus amantes.

Con Valmont yo no me aburro nunca.

Qu� mala suerte. En Par�s s�lo queda una mujer fiel

y me he enamorado de ella.

Un consejo, Prevan, ded�quese a Lul� de Chemain.

- Si es ella, dile que... - Lo s�.

�Diga?

No, Lul�, no puedo molestar a Valmont ahora.

Eso es, ahora no puedo.

Muy bien, le dar� tu recado.

Juliette Valmont no reconoce a Juliette de Merteuil.

S�, pero me da miedo no gustarme.

- �Cu�l es el problema? - Me aburro.

Pens� que... Prevan...

Es colega tuyo, tengo principios.

�Y tu americano, Jerry Court?

No me divierte.

Entonces, amor m�o...

... pobrecita.

No tienes a nadie.

Cre� haber encontrado a Tarz�n.

- �Se lo has dicho? - A�n no.

Busco la manera.

El estilo de la ruptura es el encanto de las amistades.

Ya conoces mi estilo, es muy sencillo.

Te deseaba, te he tenido. Adi�s.

Quiero hacer algo m�s.

Cons�guele una esposa.

Casanova buscaba un marido para las amantes de las que se hartaba.

Ser�a interesante.

�Qu� te parece Cecile?

Hab�a pensado en ella

incluso he preparado el terreno.

Le presentar� a la aut�ntica jovencita francesa.

L�stima que Cecile sea demasiado tonta

incluso para Court.

Recuerda, si insisto...

- Lo conseguir�s. - Naturalmente.

Pues ya est� hecho.

�Qu�?

La Volanges acaba de darme la noticia.

Una locura.

Declaraci�n, consentimiento y compromiso.

Cecile y Court se casar�n la pr�xima primavera.

Qu� tonter�a.

Acabo de enterarme de la buena noticia.

Disc�lpeme.

Querida, eres t� la culpable de este noviazgo.

Jam�s cre� que tu hija llegara tan lejos.

Es un buen partido, �sabes?

Un americano de la nueva generaci�n.

Muy sensible a la delicadeza de nuestras jovencitas.

Est� enamorado de Francia.

Sus ideas son un tanto peculiares.

Cree que las esposas americanas son las m�s castas del mundo

pero demasiado ligeras durante la �poca de estudiantes.

Y que en Francia es al contrario.

Es decir, que las mujeres son f�ciles.

Por favor, no te ofendas.

Nos juzgar�a de otra forma si todas fueran como t�.

- �T� le conoces bien? - A flor de piel.

Es una expresi�n de Valmont.

Court es muy apasionado. No deja de alabarla.

Una verdadera mujercita, inocente, c�ndida, pura.

Eso est� en su vocabulario.

�Y Cecile? �Por qu� no ha venido esta noche?

Quer�a ir a casa de unos amigos, a una fiesta sorpresa.

�De veras? La casta Cecile en una fiesta sorpresa.

Es en casa de los Lambert.

Dan una peque�a fiesta para celebrar el cumplea�os de Chantal.

Eres adorable.

�Qu� haces aqu� a media noche?

Eres adorable, adorable.

Cecile, �qu� pensar�an tus padres

si te vieran de noche en mi casa?

�Entonces lo que me dec�as no es verdad?

Claro que s�.

No te das cuenta, eres muy inocente.

No ves el mal.

Las cartas que me has escrito son preciosas.

Al leerlas he comprendido que nos hemos querido siempre.

Bueno, desde el verano en La Voulte.

Me lo pod�as haber dicho antes.

Te ve�a como una ni�a.

Cuando supe que te ibas a casar, cre� enloquecer.

No quiero casarme con Court.

�Entonces por qu� te has prometido?

Quiero irme de casa.

Mis padres son buenos pero no me comprenden.

�Me quieres de verdad?

Te quiero.

�Y no vas a besarme?

- �Qu� te pasa? - Has progresado desde La Voulte.

Es muy acogedor, pero no hay armarios.

No, pero es suficiente.

No s� d�nde pondr� mi ropa.

�Tu ropa?

Claro, mis cosas.

�Tus cosas?

Si vamos a vivir juntos...

�Te vas a instalar aqu�?

Nos queremos, deseo vivir contigo. Es natural.

No, esc�chame, Cecile. Es cierto que te quiero

y siempre he pensado que ser�s mi mujer...

... pero debo acabar mis estudios y hacer el servicio militar.

�Cu�nto deber� esperar?

- M�s de cuatro a�os. - Est�s loco.

- �Crees que esperar� cuatro a�os? - Si realmente me quieres, s�.

�Me quieres de verdad?

Cuatro a�os, no s� si podr�.

Y aunque yo aceptara

tus padres no te permitir�an vivir conmigo sin estar casada.

Pues cas�monos.

Es imposible, no gano suficiente dinero para poder mantenerte.

�Por qu� es tan complicado?

�Qu� est�s haciendo?

�No lo comprendes?

Si me convierto en tu amante

mi padre, para evitar el esc�ndalo

nos dar� dinero para casarnos.

Jam�s aceptar� que seas mi amante para convertirte en mi mujer.

�Qu� tengo que hacer para grabar?

Pulsa el segundo bot�n.

Cari�o...

... prometo esperarte todo el tiempo que quieras...

... aunque conf�o en que no sea demasiado.

�Dale fuerte!

Vamos.

Dos, tres, cuatro, cinco...

... seis, siete, ocho...

�Diga?

S�, cari�o. �Triste?

�Por qu� triste?

Qu� idiota.

S�.

Me ha sorprendido que no vinieras esta noche.

Tiene algo importante que decirme y no quiere hacerlo por tel�fono.

Bien, te ver� ma�ana.

No, no estoy sola.

Estoy con mi marido.

Me est� besando.

Claro que estoy sola.

Bromeaba.

Buenas noches, mi amor.

S�, sobre la cama.

Estaba a punto de desnudarme cuando has llamado.

No, no se ha cortado.

Me quitaba el vestido.

No comprendo de qu� te lamentas.

�Qu� problema?

Eres muy misterioso.

Pronto lo sabr�s.

Buenas noches, cielo.

Jerry Court me pone nerviosa.

�S�?

Los hombres os sent�s siempre tan seguros.

Os elegimos, os amamos...

... y cre�is habernos conquistado.

No dejo de repetirme que quien algo quiere algo le cuesta.

Pero en cuanto a Court, lo que me pone nerviosa...

Es que por primera vez el fin de la historia...

... se escapa a tu control.

Nadie me conoce como t�.

- �Me desde�as? - Soy fiel a mis principios.

Nunca enga�o a un amante, ni siquiera contigo.

De todos modos, est�s libre esta noche.

Debe sentirse muy orgulloso de s� mismo.

Lleg�, vio y venci�.

Comenz� con la mujer de un funcionario que le hizo

- el amor a la francesa... - No esperaba menos.

... y acaba con una casta jovencita millonaria.

En fin, su dinero la convierte en esposa ideal.

- La esposa perfecta. - S�.

Eso es, �l quiere casarse con la virtud

pero va a casarse con el vicio.

Tal vez ella no est� tan predispuesta como t�.

Una jovencita se puede educar.

T� lo hiciste conmigo.

�Qui�n de los dos ha educado a qui�n?

Plan de ataque.

Las Volanges pasan las navidades en Megeve...

... t� tambi�n.

- Quer�a ir a Suiza. - Todas las pistas son iguales.

Es lo m�nimo que puedes hacer por m�.

Con tu encanto Cecile caer�.

- Es mi prima. - Y yo tu mujer.

Te hago un bonito regalo. Apenas diecisiete a�os.

Un poco torpe, pero con unos ojos que prometen.

�Debo darte las gracias?

Lo que se aprende a esa edad nunca se olvida.

�l la presentar� a sus amigos como una joven modelo de Par�s.

Y ellos descubrir�n en la cama a una alumna de Valmont.

Puede ser muy divertido.

�Ir�s a Megeve?

- Nunca he podido negarte nada. - Yo tampoco.

Eres abominable.

Es formidable.

Le he visto esta ma�ana bajando por la pista aut�ntica de slalom.

Es mi primo.

�Valmont!

�Valmont!

- �No me reconoces? - Acostumbro a besar primero.

Cecile.

�Recuerdas c�mo se esqu�a?

Te ense�� en los Alpes, �recuerdas lo que te dije?

Presta atenci�n a tus brazos, pareces un molino de viento.

- �Me das un poco? - No es nuestra mesa.

No tengo sentido de la propiedad.

Bien.

No te muevas. �Adivinas qui�n viene?

�Tu mujer?

Alguien a quien no le gusta verte hablando conmigo.

- �Que no le gusta? - Tu madre.

- �Por qu� no le gusta? - Eso me pregunto yo.

Valmont, �t� por aqu�? Cre�a que estabas en Suiza.

Soy vuestro vecino desde ayer.

Hotel Mont Blanc, habitaci�n 19, misma planta.

- �Juliette ha preferido Megeve? - No, se ha quedado en Par�s.

- Aprovecha las fiestas para dormir. - �No pasar�is juntos la navidad?

Vendr� a la fiesta de fin de a�o.

�Se puede saber qui�n es la dama a la que sigues por estos parajes?

Es un secreto.

Te cre�a indiscreto por principios.

Me atribuyes demasiadas cualidades.

Te dir� el nombre de la v�ctima cuando haya sucumbido.

Apuesto a que lo adivino antes.

Valmont, te conozco.

Esta vez no creo que me descubras.

Con tu permiso.

La nieve est� estupenda.

Voy a aprovechar.

Nos lo pod�as haber presentado.

�No crees?

Deme la correspondencia de nuestro casillero.

Buenos d�as.

Tenga, se�orita.

�Has recibido una carta?

No, yo...

Y eso que tienes en la mano, �qu� es?

- �Esto? Una carta. - � S�?

Estaba en nuestro casillero por error.

Ten, es para ti.

S�, es para m�.

Gracias. Urgente, por favor.

- Muy bien, se�or. - Hasta luego.

Me est�n llamando, me voy.

- Nos veremos en la terraza. - Ten mucho cuidado, cari�o.

Si me caigo, ya me recoger�n.

Vamos, es para hoy.

- Vamos muy apretados. - Vamos, ap�rtate.

Y a usted, se�orita, �le gustan los esquiadores?

- Es una estrecha. - No, es una inglesa.

Te lo agradezco mucho.

Si tu madre la hubiera visto, �qu� habr�a pasado?

- Un drama. - �Tan grave es?

Es una carta de mi novio.

Entonces tu madre no puede decir nada.

Pero �l no es mi verdadero novio.

- Entonces tienes dos. - S�.

Uno verdadero y otro falso.

S�, pero en realidad el falso es el verdadero.

- Y el falso verdadero, �qui�n es? - Danceny.

�El joven Danceny?

Estoy enamorada de �l.

�Qu� es lo que te ha dicho Valmont?

Es un secreto.

- �Un secreto? - Un secreto de amor.

Bajemos por aqu�, tengo ganas de romperme algo.

Nos veremos en el hospital.

Pobre.

- Qu� golpe. - S�.

�Se ha hecho usted da�o?

No ha sido nada.

Si desde hace diez d�as no has tenido noticias

sobre la misi�n que me has encomendado

es porque se ha producido un acontecimiento extraordinario.

Encontr�, al d�a siguiente de mi llegada

un rival digno de m�.

He encontrado la fidelidad, la modestia

la pureza, en una palabra, la virtud.

Se llama Marianne.

Est� casada con un magistrado que ahora est� en Holanda

donde asiste a un congreso.

Ella es de origen dan�s.

Y su voz, sus errores

sus maneras provincianas me cautivan.

Practicando deportes de invierno se tropieza f�cilmente.

Tambi�n he conocido al resto de la familia.

La t�a abuela de su marido. Una dama encantadora.

Y Caroline, la hija de Marianne.

�Hasta d�nde puede arrastrarnos la intensidad de un sentimiento?

Creo que por primera vez en mi vida

he mirado a un peque��n con los ojos de un padre.

He sentido envidia de Henry Tourvel.

Sus medios econ�micos son modestos.

Viven en un peque�o chalet

en la carretera que va a Mont Arbois.

Enseguida he iniciado el ataque.

- �Se�ora Tourvel? - S�.

- Son para usted. - Gracias.

De parte de Valmont.

- Son para ti. - Qu� bonitas.

�stas para m� y para Caroline.

Hac�a tanto tiempo que no recib�a flores.

Toma, mi vida.

La primera rosa que recibes de un hombre.

Ese joven me parece triste.

- A m� en absoluto. - No le has mirado bien.

- �Te ha hablado de �l? - No.

Mucho mejor. Los hombres suelen hacerlo demasiado a menudo.

Ven.

Un mensaje.

Una mujer viuda o divorciada.

- Una calumnia. - Dios m�o.

�Qu� pueden decir de m� a mi edad?

Yo no lo s�, son las cartas las que hablan.

Levante otra carta.

Marianne quiere a su marido.

Le es fiel y es feliz.

Hasta ahora s�lo he conquistado a mujeres f�ciles.

Frente a la felicidad y a la inocencia mis armas habituales

se vuelven contra m�.

Pero no existen fortalezas infranqueables.

S�lo fortalezas mal atacadas.

Triunfar�.

Ser� una buena t�ctica dejarme acaparar por madame Rosemonde.

Es importante tener un aliado en la plaza que intentas asediar.

Esto no me gusta.

Veo problemas, un proceso.

- �Un proceso? - S�.

�Puede decirme algo m�s? Se lo agradecer�a.

Soy propietaria de un inmueble en el Boulevard Beaumarchais.

Claro, levante dos cartas.

Es tan complicado, he debido cometer alg�n error.

Mi administrador me advirti� que tendr�a problemas.

Siempre hay problemas en una casa.

Marianne, �qu� le ense�� ayer?

Una casa...

- Una posada. - S�.

- Un sendero. - S�.

�Y... 'un' capilla?

�Una capilla!

He evitado gestos y palabras que pudieran ponerla en guardia.

Sobre todo la palabra amor.

S�lo hablamos de comprensi�n...

... y de amistad.

La amistad...

... es el estado m�s peligroso para un seductor.

Ten�a que crear una situaci�n nueva.

Contra la virtud...

... la verdad es el arma m�s eficaz.

He decidido quitarme la m�scara...

... y le he contado algunas de mis aventuras.

�Por qu� me ha contado todo eso?

No lo s�.

Prefiero al amable compa�ero de antes.

De acuerdo, he perdido.

Pens� que si me conoc�a realmente

si me daba su confianza

tal vez pudiera ayudarme.

Usted est� casado, s�lo su mujer puede ayudarle.

Le he hablado de ti y de m�.

Nuestro pacto de dec�rnoslo todo, de permit�rnoslo todo

de arriesgarnos a todo.

Que la �nica regla es no caer en la trampa del amor.

Y ser l�cidos

no he ocultado ni un solo detalle

para ver hasta d�nde pod�a escuchar.

No ve�a su rostro.

Qu� bella deb�a de estar...

... dolorida, martirizada.

En el amor s�lo buscamos el placer.

Todos los placeres.

Hasta el punto en que el placer se convierte en tristeza.

Se cree que todo ha terminado.

Pero no, a�n se puede ir m�s lejos.

Mucho m�s lejos.

Se llega a una especie de...

... delirio.

Y se puede sentir placer...

... incluso ante el dolor.

Se siente una gran angustia.

Tengo miedo.

Por eso necesito hablarle.

Es usted tan sincera.

Tan recta.

Marianne.

Creo, Juliette, que nunca hab�a deseado tanto a una mujer.

�Est� asustada?

S�.

Es tan sencillo ser feliz.

Marianne...

... m�reme.

Aunque sea por �ltima vez.

Ahora s� que aceptar� verme otra vez.

Sin duda, tendr� remordimientos.

No quiero que se desprenda de ellos.

Que crea en su virtud, pero que me la ofrezca.

Adi�s, mi dulce amiga.

Siento un profundo agradecimiento hacia las mujeres f�ciles

que me arrastran naturalmente a tus pies.

Valmont.

�Mucha nieve en Megeve?

Conquistando a mujeres decentes, Valmont puede hacerse da�o.

- �Ha chocado contra un abeto? - Contra un t�mpano de hielo.

- �Herido? - Un rasgu�o.

Dime, �con qui�n tengo que hablar en Nueva York?

Deseas mucho que Valmont consiga ese cargo.

Deseo cuanto pueda complacerle.

Creo que los ingleses no quieren que sea un franc�s.

De cara a la ONU habr� que buscar el apoyo escandinavo.

Busquemos el apoyo escandinavo.

Cuando quieres algo...

Juliette, a m� tambi�n me gustar�a que estuvieras...

- ... un poco herida. - Prevan...

... debes saber que para m� ninguna relaci�n es peligrosa.

Invit� a todos sus amigos y a los de Cecile.

He reservado tres mesas para la fiesta de ma�ana.

Ser� una gran fiesta.

No creas, son mesas peque�as.

Entre las maletas.

- Juliette, qu� grata sorpresa. - Hola.

- Hola. - �C�mo est�, madame?

Buenos d�as.

Ocelote, mi piel preferida.

- �Vendr�s ma�ana por la noche? - Ser� un placer.

- �Con Valmont? - Si no est� ocupado.

La veinticuatro, por favor.

- Tenga, se�ora. - Gracias. Hasta luego, querida.

Soy la se�ora Valmont. Tengo una habitaci�n reservada.

S�, ahora le subir�n las maletas.

Gracias.

Te debo una explicaci�n.

No es necesario, ella es adorable.

Te felicito.

Quiero decir...

... que los franceses dec�s que nada es definitivo.

Has progresado en el conocimiento de nuestras costumbres.

�Te sientes herida?

En absoluto, incluso ya tengo vuestro regalo de boda.

Eres una mujer muy inteligente, �lo sabes?

Valmont.

Tengo un problema por culpa de mi novio.

- �De cu�l? - Del verdadero, Danceny.

�Tambi�n est� aqu�?

- Me ha envidado un regalo. - Un chico muy amable.

- S�, pero es complicado. - �Por qu�?

Ha grabado su voz y me ha enviado la cinta.

As� ser� como si empez�ramos el a�o juntos.

Qu� delicado es.

El problema es que no tengo magnet�fono.

Te encontrar� uno.

Gracias, pero eso no lo soluciona.

Siempre tengo a mam� y a mi novio junto a m�.

Esta noche no cierres la puerta con llave, te llevar� el aparato.

�Esta noche?

S�lo entonces podr�s escucharla tranquilamente.

- Esto no me gusta. - �Por qu�?

Preferir�a comenzar el a�o contigo.

La Volanges nos ha invitado a la mesa de Cecile y de Court.

Lleva a Marianne Tourvel.

�Despu�s de todo lo que le he contado de nosotros?

Precisamente.

Has escogido como arma la verdad.

Sigue utiliz�ndola.

Me has descrito, ahora mu�strame.

Llega hasta el final.

�Realmente crees posible que nos reunamos todos?

Court entre Cecile y yo...

... t� entre Cecile y Marianne Tourvel.

Todos bajo la mirada de mi prima la Volanges.

Un retrato de familia.

No quiero que te olvides de Cecile.

Me lo has prometido.

Cecile es mucho m�s f�cil.

- �A qu� esperas? - A que anochezca...

... le llevar� un magnet�fono a su habitaci�n.

A las diez y media volver� con su madre y su novio.

Como espera mi visita dejar� la puerta abierta.

A su edad el sue�o acude enseguida.

Calculo que a las doce, cansada...

... ya se habr� acostado...

... y estar� durmiendo.

Buenas noches.

- �Est�s cansada? - No, estoy bien.

- Buenas noches, que descanses. - Igualmente.

Cecile.

Cecile.

Cecile.

�Qu� haces aqu�?

Te he tra�do el magnet�fono.

Ya no te esperaba, me hab�a acostado.

No, ahora no, es demasiado tarde.

- Calla. - Vete.

No quiero que seas caprichosa.

He pasado toda la tarde buscando este aparato.

No admitir� que me trates como a un ni�o y que me eches ahora.

- �D�nde est� la cinta? - Ah�.

- Bien. - Perdona.

Est�s perdonada.

Pones este carrete aqu�, lo unes con el otro...

... lo haces girar y ya est�.

Toma. Pulsa el bot�n.

Querida Cecile, mi amada...

La voz grabada se oye mucho de noche.

Dame, tengo una idea.

Ahogaremos el sonido.

Pulsa el bot�n.

Mi Cecile...

... es tu est�pido estudiante quien te habla.

Hay tantas cosas que nunca me he atrevido a decir.

Desde que te vi con tu brillante sonrisa, tan dulce.

Es maravilloso y terrible que seas tan femenina.

No dejo de gru�ir, de moralizar...

... perdona, Cecile.

La verdad, desde que te conozco me pregunto:

�c�mo es posible que me quiera?

Es incre�ble. Es maravilloso.

- Qu� bonito. - Mi Cecile...

- S�. - ...mi mujer...

... no puedes imaginar qu� piensa un hombre enamorado.

�Cu�ntas veces te habr� desnudado en sue�os?

�Est�s loco? Vete de aqu�.

Vete.

No merezco esta humillaci�n.

- Voy a pedir ayuda. - Buena idea.

Te preguntar�n por qu� has dejado la puerta abierta.

Y c�mo es que en este aparato

est� grabada la voz de Danceny.

Si armas un esc�ndalo

si intentas huir

se acab� Danceny.

- Y tu marido. - Vete.

No.

- Entonces me voy yo. - �A d�nde?

- �A dec�rselo a tu madre? - Te odio.

- �De veras me odias? - S�.

Del odio al amor s�lo hay un paso.

Yo no te quiero, voy a llorar.

�De veras llorar�s?

S�. Eres muy testarudo, pero yo tambi�n.

Qu�date si quieres, yo dormir� aqu�.

Todo el mundo te trata como a una ni�a.

Tu novio, tu madre...

... e incluso Danceny.

�Te molesta que te trate como a una mujer?

Me gustar�a si te quisiera, pero no te quiero.

A�n no puedes saberlo.

A tu edad...

... se cree que el amor llega de pronto.

Como una enfermedad.

El amor es todo lo contrario.

Es el arte de ayudar a la naturaleza.

Gracias, no necesito ayuda.

�Por qu� no eres bueno?

D�jame, Valmont.

Si me das un beso.

No.

�No?

S�.

Ahora cumple tu palabra.

Eso no ha sido un beso.

Radio Luxemburgo.

Y ahora adivinen la cosa.

Presentado por Jacques Benetin

esta emisi�n de Jacques Antoine est� patrocinada por:

'El Champ� de Oro'.

Esquiar es agotador

recuerdo la primera vez que me revolqu� en la nieve.

Disculpa, son los nervios.

Voy a descansar, quiero estar en forma esta noche.

- Te favorecen las ojeras. - D�jame tranquila.

Qu� tormenta.

El taxi se ha quedado atravesado en la carretera dos veces.

Ha sido usted muy valiente al venir.

No pens� que fuera tan dif�cil.

�C�mo volver� a su casa?

El taxista ha dicho que esta noche es imposible.

Es absolutamente necesario que encuentre una habitaci�n.

No queda ni un cuarto de ba�o libre en toda la ciudad.

- Me ocupar� de eso. - Gracias, muy amable.

Voy a arreglarme el pelo.

Le encontrar� una habitaci�n.

- Mis zapatos, por favor. - �Hotel Mont Blanc?

Soy el se�or Valmont.

Un momento, por favor.

Saque mis cosas de la habitaci�n 19 y ll�velas a la de mi mujer.

S�, esta noche ceder� mi habitaci�n a una amiga que acaba de llegar.

La se�ora Tourvel.

Eso es. Muy bien.

Gracias.

Ya he telefoneado. Ha tenido suerte.

Esperaban a alguien que no se ha presentado.

Todo est� arreglado.

- Su habitaci�n es la 19. - Gracias.

No sab�a que estaba en la mesa de los Volanges.

Yo tampoco.

Mi mujer ha llegado de improviso.

�Le molesta?

�Por qu� hab�a de molestarme?

- �Bailas? - Antes qu�tate eso.

Se�ora Tourvel, mi mujer.

Encantada de conocerla.

�Ha tenido buen viaje?

Me horrorizan los trenes, he venido en coche.

Le promet� a mi marido que pasar�amos esta noche juntos.

No gracias, nunca bebo.

Despu�s de su odisea lo necesita.

- Beba. - �Ha encontrado alojamiento?

S�, en el hotel Mont Blanc.

Valmont es �nico, consigue lo que quiere.

Incluso lo imposible.

�En qu� piso est�?

No lo s�, habitaci�n 19.

�Baila?

No, no estoy de humor esta noche.

Pues raz�n de m�s para bailar.

Le prometo ser divertido.

Valmont se interesa mucho por esa mujer.

Me he dado cuenta.

No deber�as darle tanta libertad.

La franqueza y la confianza en Valmont es todo lo que tengo.

�Qui�n quiere probar un esquimal helado?

- �Nadie? - �Quiere usted probarlo, se�or?

Esquimal helado. Esquimal helado.

- Se�or, �esquimal helado? - �Quiere un esquimal helado?

Esquimal helado.

- �Esquimal helado? - �Un esquimal helado, se�or?

�Esto es un esquimal?

- �Cu�nto le debo? - 800 francos.

- Tenga, qu�dese el cambio. - Gracias.

Esquimal helado, pru�benlo.

No, volvamos a la mesa.

�Qu� le ha contado de m� a su mujer?

Las mujeres honradas no le interesan.

Las doce.

Son las doce, Marianne.

Feliz a�o nuevo.

Feliz a�o.

Feliz a�o, Marianne.

- Feliz a�o. - Feliz a�o.

- Feliz a�o. - Feliz a�o.

Vamos.

Su mujer parece quererle mucho.

Pero el primer beso del a�o ha sido para usted.

Gracias por haber venido.

Comediante.

Contigo jam�s hago comedia.

Tan s�lo contigo soy sincera.

Nuestro und�cimo a�o.

�Recuerdas a todos los que se casaron cuando �ramos estudiantes?

Casi todos se han divorciado.

Nosotros sabemos amar.

S�lo hay una cosa que le divierte, depravar a los dem�s.

Lo s�, me lo ha contado todo.

Es m�s descarado de lo que cre�a.

�l sabe que nunca obtendr� de m� lo que busca en las dem�s mujeres.

Vamos, querida, le toma el pelo.

S�lo est� pensando en eso...

- ... y usted lo sabe. - No.

No quedaba ni una habitaci�n...

- ... en el hotel. - La 19.

La 19 es su habitaci�n, habr� hecho sacar su equipaje.

Por simple amistad, desde luego.

Rey de picas.

- �Est�s cansada, Cecile? - En absoluto.

Qued�monos un poco m�s.

- �Se divierte, Court? - Es fant�stico.

Estoy muy cansada, no acostumbro a acostarme tarde.

- �Les dir� que me disculpen? - Por supuesto.

La conozco poco, pero la aprecio mucho, Marianne.

Se lo suplico, d�jeme.

�Por qu� ha huido?

No s� de qu� est� hablando.

Salga.

Antes d�game qu� es lo que pasa.

Est� usted en su habitaci�n, pero de todos modos le pido que salga.

�Es eso? Deb� imagin�rmelo.

No quedaban habitaciones, le he dejado la m�a. No es un crimen.

Me ha mentido. V�yase.

- �La ver� ma�ana? - No.

- Entonces, �cu�ndo? - Nunca m�s, Valmont.

La amo.

Usted me ha obligado a dec�rselo, yo no quer�a que lo supiera.

Ten�a miedo de romper nuestra amistad

la �nica cosa honesta que he conocido en mi vida.

Es usted quien me ha cambiado.

Por favor, no me eche as�.

S�lo le pido...

... poder verla de vez en cuando.

No quiero verle nunca m�s.

Si no significara nada para usted...

... ni siquiera habr�a escuchado a madame Volanges.

�D�jeme, d�jeme!

Salga, �me ha o�do? �Salga!

�Salga!

�Salga!

Bravo.

No tan deprisa.

�C�mo se comporta en la cama? �Te ha defraudado?

A�n no lo s�.

A las cuatro de la ma�ana, medio borracha y enamorada de ti...

... y no has sabido aprovecharte.

Estaba muy nerviosa.

Pero no he querido.

No he querido tomarla.

- Quiero que ella se d�. - El resultado es el mismo.

No, me gusta ver c�mo se defiende...

... y poco a poco pierde el control.

Pronto ser� una mujer como todas las dem�s.

T� deseas que ella no sucumba.

�Est�s celosa?

S�lo l�cida.

Recuerda que tenemos nuestras normas.

No ceder nunca a esas mentiras que degradan a los dem�s.

No te he mentido.

Quieres a esa mujer.

La quieres como un ni�o, como un hombre, como un loco.

S� que es algo pasajero, pero al menos s� sincero contigo mismo.

�La quieres?

Sinceramente...

... s�lo amo y respeto a un ser en el mundo.

A mi confidente.

A mi c�mplice.

A ti.

Demu�stralo.

Pon las condiciones.

Poseer�s a esa mujer sin perder m�s tiempo.

Romper�s con ella con tu estilo habitual.

Sin rodeos.

�Cu�nto tiempo me das?

Cuando vuelva de Nueva York quiero el resumen de tu aventura...

... acabado.

Prometido. Te amo.

Cecile.

Cecile, soy yo, Valmont.

D�jame en paz.

�Qu� les pasa a todas esta noche?

�Tienes una pesadilla?

�D�nde estoy?

Mi cabeza.

- Bueno, all� voy. - �A d�nde?

A despertar a Marianne.

Soy un hombre de bien.

Acaba de marcharse.

Querr�s decir huir.

Esto me gustar�.

Pudiste consolarte con Cecile.

- Cerr� la puerta con llave. - �Y no la despertaste?

- No quiso abrirme. - La zorrita.

Se ha vuelto honesta.

El pudor se tiene antes, no despu�s.

- La juventud ya no tiene moral. - Le dar� una lecci�n.

- �Qui�n es? - Soy Juliette.

Entra.

�Por qu� rehusaste ayer a Valmont?

- �Qu� te ha hecho? - Nada.

�Lo que pas� la otra noche no fue nada?

�Lo sabes?

Todo.

Yo no quer�a, no fue culpa m�a.

�l me oblig�.

Si no quer�as, �por qu� no te defendiste?

�Qu� hubieras hecho t�?

No es f�cil defenderse, hay que saber hacerlo.

Todos los hombres no son como Valmont.

�Est�s enfadada?

�Parezco estarlo?

No.

Dime, sinceramente...

... �no te gust�?

No le quiero a �l sino a Danceny.

Pero lleg� un momento en que

era como si quisieras a Valmont.

Me da mucha verg�enza.

La verg�enza del amor es como su dolor

s�lo se siente una vez.

Es por el pobre Danceny.

Por desgracia lo que alegra a las dem�s a ti te entristece.

Vamos, llora.

Creo que tambi�n empiezo a quererte a ti.

�Es posible amar a todo el mundo?

Todas somos as�, te acostumbrar�s.

El problema es que los hombres desprecian a las mujeres f�ciles.

Si hubieras hecho con Court...

... lo que hiciste la otra noche con Valmont...

- ... ya no querr�a casarse contigo. - Mucho mejor.

Y Danceny tampoco.

Con Danceny no me hubiera importado.

Pero me respeta.

Qu� complicado es el amor.

Ojal� no existieran los hombres.

S�, pero nosotras siempre acabamos por necesitarles.

Afronta la situaci�n con valent�a.

Ama a Danceny con el coraz�n...

... y a Valmont como la otra noche.

As� Danceny te seguir� respetando.

Complacer�s a todo el mundo y a ti tambi�n.

La verdad es que dicho de ese modo parece muy f�cil.

- Pero has cometido una imprudencia. - �Cu�l?

Si te entregas a un hombre, no le dejes al d�a siguiente

es de mala educaci�n. Y peligroso.

Si se enfada puede contarlo todo.

�T� crees?

El hombre da el primer paso, Cecile.

La mujer debe dar el segundo.

Piensa en tu reputaci�n.

S�.

Divi�rtete, esqu�a y ten cuidado.

Ll�mame ma�ana a Par�s.

No te preocupes, lo conseguir�s.

He hablado con Cecile.

Ser� tan d�cil como se debe ser a su edad.

Eres perfecta.

Divi�rtete en Nueva York y vuelve pronto.

S�lo estar� all� diez d�as.

Esto no lo hab�as previsto.

�No vas a coger otro tren?

Si huye es porque ama.

En Par�s se calmar�.

No, est�s equivocada.

La separaci�n exalta los sentimientos.

Ya lo veremos.

Bien, ya que est�s solo y desocupado...

... �te apetece jugar al bridge?

Conozco otras formas de pasar el tiempo.

No comprendo por qu� no me deja hablar con ella.

No, Valmont, yo no he dicho eso.

Lo lamento, Marianne ha salido.

Es la sexta vez que telefoneo.

Estoy seguro de que no me dice la verdad.

�Qu� es lo que le ocurre?

No, realmente no merezco esta falta de confianza.

De acuerdo, le ser� franca.

Le considero suficientemente inteligente para comprender.

Marianne est� casada

su marido a�n no ha vuelto del viaje

y sus salidas comenzaban a comprometerla.

Ha tomado la decisi�n de no volver a verle.

Lo har� y yo apruebo su postura.

Por lo que le ruego que no insista.

No intente escribir porque sus cartas le ser�n devueltas.

Ay�dame con estos problemas.

Ya tengo los m�os.

Pero no son de geometr�a descriptiva.

No entiendo nada.

- �Qu� te pasa? - No consigo hallar la hipotenusa.

Dame. Es muy f�cil hallar la hipotenusa.

Ha de ser perpendicular a la horizontal del plano. La pluma.

�Cu�l es el camino m�s corto entre dos puntos?

La l�nea recta.

Debo de ser imb�cil.

El camino m�s corto es la l�nea recta.

Tengo que ir a su casa.

Por fin la he conseguido.

Esa mujer que parec�a inaccesible...

... es m�a.

Enteramente m�a.

Y sin nada que reprocharme.

Voy a contarte c�mo super� el �ltimo obst�culo.

Sab�a que aquel d�a la encontrar�a sola en casa.

Llam� a la puerta, ella me abri�.

No tenga miedo, vengo a decirle adi�s.

Estar� fuera de Par�s durante cinco a�os.

He pedido un puesto a

11.350 kil�metros de aqu�.

En Reuni�n.

- Y me lo han dado. - Usted est� loco.

Est� loco.

Pensar que vivimos en la misma ciudad.

Que nos despertamos cada d�a a unos metros el uno del otro.

El saber que usted est� aqu�...

... tan cerca.

No poder volver a verla...

... me resulta insoportable.

Tengo que hacer algo.

No importa qu�.

No puede abandonar su carrera, a su mujer.

Todo eso ya no me importa.

Debe olvidarme, cambiar� de opini�n.

No. Me voy a final de mes.

Deseaba, Marianne, disculparme ante usted.

Me ir� de Francia.

Comprendo que no me perdone por el da�o que le he hecho.

No perd� ni un segundo de todo aquel tiempo tan valioso.

A la vez que hablaba examinaba con atenci�n el terreno

donde iba a librar mi �ltimo asalto.

Me decid� por un sof� rojo.

Hab�a otro m�s confortable

pero estaba situado frente a un retrato de su marido.

No quer�a correr ese riesgo.

No quiero que arruine su vida.

�Qu� vida?

Un gran vac�o.

Y mucho dolor.

Usted me ha hecho comprenderlo, Marianne.

Debe reaccionar, comenzar de nuevo.

No puedo.

S�lo usted me hubiera dado el coraje para hacerlo.

Marianne...

... soy terriblemente desgraciado.

Reconozco que al llegar a este punto

contaba con la ayuda de las l�grimas.

Pero, quiz� por una mala disposici�n

o porque prestaba demasiada atenci�n a lo que dec�a

me fue imposible llorar.

Por suerte, Juliette, siempre recuerdo tus confidencias.

Tus lecciones.

Los hombres, me sueles repetir

raramente est�n a la altura de los sentimientos que inspiran.

Nosotras las mujeres...

... nos sentimos sublimes cuando estamos a punto de ceder.

Ellos temen hacer el rid�culo.

No se atreven a forzar la situaci�n.

Entonces decid� mostrarme pat�tico.

Para impulsar a la virtud hacia el mal...

... y estimular a la propia naturaleza.

Me siento como un ni�o, Marianne. No puedo seguir viviendo.

Me es imposible vivir sin usted.

No hable as�.

Es in�til, es cruel.

Abord� sin escr�pulos el tema.

Poseerla o morir.

A una mujer le gusta imaginar que los amantes que rechaza

est�n dispuestos a morir por ella.

Por otra parte, la gente que habla de suicidio

generalmente nunca lo hace

dej� que adivinara mi intenci�n sin desvelarla abiertamente.

Comprendi� que pod�a cometer un crimen mucho peor

dej�ndome marchar que cediendo a nuestro amor.

Sab�a perfectamente lo que iba a sacrificar.

La confianza y la estima de su marido...

... de su familia, de sus amigos.

Una existencia honesta y feliz.

Su fe en Dios y probablemente a su hija.

He hablado demasiado.

Quiero que sea feliz, Marianne.

Muy feliz.

Es lo �nico que me importa.

Entonces decid� arriesgarme.

Tiernamente le dije adi�s.

Y aprovechando sus deseos le bes� las manos.

Adi�s, Marianne.

Valmont.

Valmont.

Debo dejarle marchar...

... pero no puedo.

No puedo.

V�yase.

No quiero que sea desgraciado.

No podr�a soportarlo.

Se lo suplico...

... d�jeme.

Prom�tame que me olvidar�.

No llore, por favor.

Marianne, soy tan feliz.

Si mi vida puede servir para hacerle feliz...

... se la doy.

La embriaguez fue completa y rec�proca.

Por primera vez la m�a sobrevivi� al placer.

Sal� de entre sus brazos para caer a sus pies.

Y le jur� amor eterno.

Tengo que reconocerlo, pensaba lo que dec�a.

Decidimos escondernos unos d�as

en un hotel de la costa normanda.

Juliette, �por qu� no est�s en Par�s?

Ans�o tu retorno.

Hasta pronto, mi vida.

Te env�o muchos besos.

�Qui�n es?

La se�orita Volanges, se�ora. Est� en el hall.

�La se�orita Volanges?

- Oc�pese de mi equipaje. - S�, se�ora.

D�game, �cu�ndo se march� el se�or?

Hace una semana, se�ora.

- �No ha telefoneado? - No, se�ora.

Cecile...

... buenos d�as.

Sab�a que llegabas hoy. Necesito hablar contigo.

Ay�dame.

�Qu� te pasa?

Tengo que casarme.

Tienes novio.

Debo casarme cuanto antes.

- �S�? - S�, estoy segura.

No s� por qu� te preocupas. En Abril te casas con Court.

Estar� muy contento de ser padre. Perd�n.

Quiero casarme con Danceny.

He de hac�rselo comprender.

�Que est�s embarazada de Valmont?

Quiero que entienda que debo casarme cuanto antes.

Le suplico, le amenazo y se enfada.

Es tan severo.

Es su modo de quererme.

Quiz� no se lo has dicho del modo adecuado.

T� sabr�as c�mo argumentarlo.

Tal vez.

S� buena.

�se es.

Gracias.

Soy la prima de Cecile.

- Juliette Valmont. - Encantado, se�ora.

Cecile me ha hablado mucho de usted.

Quiere que hablemos de los dos.

Me ha dicho que estudia en la polit�cnica.

S�, me examinar� en junio.

Debe ser apasionante.

�Vive en un apartamento?

En una peque�a habitaci�n de hotel.

Me imagino que abuhardillado

con una peque�a pizarra llena de cifras y letras.

Es evidente que adora las matem�ticas.

Con pasi�n.

�Ha conseguido que Cecile se interese por ellas?

Ya la conoce, Cecile y las matem�ticas...

Es triste sentirse solo compartiendo el mismo techo.

Yo no quiero casarme todav�a, pero Cecile no quiere esperar.

H�bleme de sus proyectos de futuro...

... �la empresa privada?

Me gustar�a dedicarme a la investigaci�n.

As� nunca conseguir� hacer fortuna.

�Qu� m�s da?

Fant�stico, un joven que no piensa en ganar dinero.

Las mujeres no suelen ser tan comprensivas.

�Las mujeres?

�Tantas conoce?

Quiero decir Cecile.

Intentar� explicarle que no tiene derecho a oponerse a su vocaci�n.

No quiero hacerle da�o.

Si realmente le quiere, esperar�.

De momento no intente verla

sus discusiones podr�an estropearlo todo.

D�jeme arreglarlo.

Buena suerte con sus ecuaciones.

�Me tendr� informado?

Pase por mi casa ma�ana a las siete.

- Babet de Jouy, 80. - Lo har�.

- �Le gusta el whisky? - En realidad no soy bebedor.

Es el licor m�s sano.

Ven, vas a coger una pulmon�a.

�Sabes qu� hacen los m�dicos con los �ngeles constipados?

Los env�an al cielo.

No.

Exactamente lo contrario.

No les dejan hacer el amor.

Eso no es verdad.

�Me quieres?

S�.

Mi cuerpo ya no es el mismo.

Me siento distinta.

�S�?

Se�or Valmont, le llaman al tel�fono.

Ya voy.

�No me das un beso?

�Me quieres?

S�, claro, estar� all�.

Puedes contar conmigo. Adi�s.

Era del ministerio, he conseguido el cargo.

�En Reuni�n?

No, eso era antes de que me amaras.

Es un cargo que solicit� hace tiempo.

Delegado franc�s en la OMS.

Es muy importante para m�.

Entonces me alegro.

�Qu� es la OMS?

Todo el mundo lo sabe

Organizaci�n Mundial de ayuda a los pa�ses subdesarrollados.

- �D�nde est�? - Por todas partes.

�D�nde est� mi agenda?

All�, sobre la mesa.

- �Qu� vamos a hacer? - No ha cambiado nada.

�Y lo que hab�amos planeado?

La casa en Marly, los rosales...

... el perro guardi�n.

Bueno, si nos queremos no importa.

Tengo miedo.

Me gusta que tengas miedo.

�En qu� piensas?

El Ministro quiere verme.

Ir� a Par�s ma�ana por la ma�ana, volver� por la noche.

A�n podemos quedarnos aqu� unos d�as.

Y despu�s iremos a donde nos env�en.

Mira, aqu� tengo el itinerario.

En Abril a Tokio,

los cerezos estar�n en flor.

T� llevar�s un vestido estampado.

En junio a Nairobi, la caza del le�n.

S�, nos contentaremos con filmarla, no haremos da�o a esos animalitos.

En septiembre a Calcuta, los monzones.

Fiebre, paludismo, malaria.

No te preocupes, no es tan grave como parece.

Por el �xito de tu misi�n.

En abril ir� a Tokio, ser� un trabajo dif�cil.

T� me acompa�ar�s, Prevan.

En junio a Nairobi.

Una simple etapa.

Ir�s conmigo, cazaremos leones.

En septiembre a Calcuta.

Necesitar� un experto en econom�a.

Y todo gracias a ti.

Tengo que pasar por la oficina a las ocho.

El correo est� sobre el escritorio, en la carpeta verde.

No te acompa�o, conoces el camino.

Por supuesto.

�C�mo ha reaccionado la se�ora Tourvel a la operaci�n ruptura?

Me espera en Deauville.

No has cumplido tu promesa.

No s� c�mo dec�rselo.

Detesto las l�grimas.

Telefonea.

Las l�grimas pueden o�rse.

Env�a un telegrama.

�Qu� se puede explicar en un telegrama?

Lo que normalmente te atrevas a decir.

�Me permites que dicte yo el telegrama?

Oiga...

... un telegrama a Calvados.

Babilon, 3282.

Se�or Valmont.

Se�ora Tourvel...

... Albergue del Rey, Deauville.

Mi vida, todo acaba por aburrirnos.

Es una ley de la naturaleza.

Stop.

Fue maravilloso amarte,

pero te abandono sin lamentarlo.

Stop.

Adi�s.

Stop.

As� es la vida.

No es culpa m�a. Valmont.

Repito.

Mi vida, todo acaba por aburrirnos.

Es una ley de la naturaleza. Stop.

Fue maravilloso amarte, pero te abandono sin lamentarlo. Stop.

Adi�s. Stop.

As� es la vida, no es culpa m�a. Stop.

- Valmont. - S�, eso es, se�orita.

Pareces muy contenta de ti misma.

- �Cu�ndo llegar� a Deauville? - En dos horas.

�Y urgente?

- Una hora. - �Una hora?

Env�elo urgente.

No, Henry, es imposible.

S�, lo s�. Has sido un marido generoso.

S�lo te pido una �ltima cosa,

d�jame a Caroline.

S�.

Se�ora, un telegrama para usted.

Ya est� hecho.

�Sufres?

Eso no te importa.

�Y tu dignidad?

Est�s loco por ella.

Te admiro, has sido capaz de sacrificarte.

Con valent�a, como un soldado en las barricadas.

�Diga?

�En casa de Miguel?

Me retrasar� un poco, hoy ha regresado a casa mi marido.

Seguramente.

�Una hora?

Hasta luego, Danceny.

�Danceny?

S�, Danceny.

Sincero, encantador, bueno.

La clase de hombre que nunca herir�a a una mujer por amor propio.

Si Danceny ha conocido a Miguel, seguro que ya es un sinverg�enza.

Eso espero.

Te proh�bo que sigas adelante con este asunto.

El d�a que llegu� de Nueva York,

Cecile vino a verme desesperada.

La iniciaste en el mundo del placer...

... pero olvidaste las precauciones.

Pobre.

Qu� gran coraz�n.

Me gusta que la descendencia de Court

mejore con la sangre de los Valmont.

Pero Cecile quiere casarse con Danceny.

Me pidi� que le convenciera.

As� lo hice, pero de lo contrario.

No se casar� con ella antes de acabar sus estudios.

Cecile est� furiosa

pero Danceny me adora.

�Qu� puedo ponerme esta noche?

�Un cl�sico traje sastre o un vestido escotado?

�Qu� me aconsejas?

Esta noche no ver�s a Danceny.

�Has comprendido?

El Valmont al que amaba era encantador,

la Tourvel me ha devuelto a mi marido.

Un marido que tiene sus derechos.

Te quedar�s aqu� esta tarde, esta noche,

toda la vida si quiero.

�Te importa salir de mi habitaci�n? Voy a cambiarme.

- Mis amigos me esperan. - Como quieras.

Pero te lo advierto, si esta noche te re�nes con Danceny...

... ser� la guerra.

Muy bien, ser� la guerra.

Hola, Miguel.

- Buenas noches. - Hay mucha gente, �verdad?

- Algunos amigos. - �Y t� c�mo est�s?

Espero que Danceny lo comprenda.

Danceny te quiere, lo s�.

Y t� le quieres a �l, no hay problema.

Despu�s de lo que me has dicho de Juliette tengo miedo.

Haz lo que te he dicho.

�No me reconoce? Valmont.

- Le debo una disculpa. - Y yo una explicaci�n.

Ser� mejor que me escuche, es una cuesti�n de honor.

Muy bien, se�or.

Amo a una mujer que no es mi esposa.

Juliette nos sigui� hasta Megeve y all� nos sorprendi�.

Mi madre y yo nos hospedamos en el mismo hotel.

Despu�s Juliette no pudo encontrarme en Par�s

me fui con la mujer que amo.

El 12 de enero Cecile fue a ver a su prima Juliette. �Por qu�?

Para que te convenciera de que te quiero mucho

- y de que debemos casarnos. - �Y ella qu� le dijo?

Que un joven investigador no debe casarse.

Creo que deben hablar.

Pero, �por qu� lo hizo?

Idiota, quer�a recuperar a Valmont coqueteando contigo.

As� de sencillo.

�Sufres?

�Y tu dignidad?

Debes ser valiente como un soldado en las barricadas.

Yo no me burlo, querido, me vengo.

�Oiga? Con el 171 de Deauville.

S�, espero.

�Oiga, Albergue del Rey?

Quiero hablar con...

�Con qui�n quiere hablar?

�Oiga? �Oiga?

�Oiga?

Vamos, te llevar� a casa.

Vamos a divertirnos.

Si quieres que nos casemos, no debemos disgustar a tus padres.

No esperaba verla aqu�.

Valmont ten�a raz�n, es muy obstinada.

No tengo ganas de discutir.

Quiero que lea esta carta.

L�ala.

Me la envi� Valmont a Nueva York a principios de enero.

Cuenta con todo detalle sus noches en Megeve con Cecile.

T�cnicamente es interesante.

Y el estilo es bueno.

Tiene talento, �no cree?

- Usted es peor que �l. - �Danceny!

�Danceny!

�Danceny!

�Esto se va a acabar!

�D�nde habr� dejado el abrigo?

�Escribi� usted esta carta?

S�, fui yo.

No encuentro el abrigo.

Cerdo.

- Pero si soy muy atento. - Voy a partirle la cara.

Lo soy con mi mujer, hago lo que ella quiere.

Y con usted, he saciado las necesidades de Cecile

usted no quiso hacerlo.

Y con Cecile, le he conseguido un padre

para el hijo que yo le he hecho.

Marianne.

ANTE LA MIRADA DE SU PROMETIDA UN ESTUDIANTE CELOSO

HIERE MORTALMENTE A UN DIPLOM�TICO

Mi amor, quer�a ser la primera.

Valmont.

Pero ya lo sabes.

�Qu� est�s haciendo, Marianne?

Su maleta.

Quiero darle una sorpresa.

Debo acabar antes de que venga a buscarme.

Pero est� muerto.

Ha alquilado una peque�a casa.

Con muchas flores, rosas.

Rosas, rosas.

Y un perro guardi�n.

Partiremos en un barco.

A una isla.

Tiene un nombre precioso.

Reuni�n.

La se�ora le recibir� enseguida, inspector.

�Socorro!

�Socorro!

�Socorro!

D�jenla, s�lo es una ni�a.

M�renla,

en su rostro se refleja su alma.

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