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Tu padre se suicidó.
¿Sabes que Jon ha vuelto? Sí, Jon. El asesino de tu hija.
-¡Cállate, hostia!
Tenía que haber sido la noche más feliz de mi vida.
¡Anne!
Tu vuelta al pueblo va a remover el pasado,
y solo va a traer más dolor.
Aita nunca se rindió.
Voy a demostrar que no se equivocaba.
Sé que investigó acerca de la muerte de Anne.
(JULEN) Jon, sé que eres culpable.
Eres mi hijo y no puedo entregarte.
¡Dios!
Pero tampoco puedo vivir sabiendo que tú la mataste.
¿Dónde está Amaia?
Y así mes tras mes, año tras años.
¿No imaginas dónde va?
Estás despedida. No vuelvas por los astilleros.
Queremos saber quién cortó los frenos de tu coche.
Buscaremos un buen abogado. ¿De dónde sacarás el dinero?
Hace años pedí un crédito, con un intereses altísimos.
¿Para qué? Para Anne, siempre para Anne.
Tengo aquí los permisos para que le deje marchar.
¿Por qué me has ayudado?
Yo no te pedí ese dinero, pero te lo devolveré, no te preocupes.
Tú, a mí, no me manejas.
¡Anne!
Qué colgante tan bonito. A ver.
-Se le cayó a Jon y lo cogí.
-¿Por qué lo tenías tú?
Alguien se lo envió a mi padre.
La única persona que puede corroborarlo está muerta.
No recuerdo ver a Anne después de la fiesta.
Las imágenes no dicen lo mismo.
"Un vídeo enviado de forma anónima a nuestra redacción
ha aportado revelaciones sobre el caso.
Jon Arístigui mintió
cuando dijo que la había visto después de la fiesta."
Tendrás que acompañarme a comisaría
para ser interrogado por la desaparición de Anne Otxoa.
"La joven desaparecida hace años..."
-Aún habrá gente que lo defienda, ya lo verás.
¿Ertzaintza?
No, no he hablado con ellos antes.
-"...sintetizar unas proteínas de los fondos marinos..."
-¡Qué va!
-"La misma noche en la que el ministerio de Sanidad aprobó..."
-Sí, sí, le tienen detenido por lo menos.
-"aprobó dicho medicamento, Anne desapareció
y no hay vuelto a saberse de ella, hasta ahora.
Un vídeo enviado..."
-Por mí, que se pudra en la cárcel.
No me fío nada.
Dentro de un cuarto de hora está fuera, ya verás.
¿Qué haces, ama?
-Está es la foto que vamos a usar
para los carteles de búsqueda de tu hermana.
Voy yendo, están esperando.
¿Y tú, por qué no estás preparado?
¿Todo el pueblo va a estar buscándola menos tú?
-Creo que estáis sacando un poco las cosas de quicio.
Anne simplemente se ha ido.
-Hace dos días que no da señales de vida.
Y nadie la ha visto desde la fiesta de los laboratorios.
-Nunca da explicaciones a nadie.
Además, no es la primera vez que lo hace.
-¿Qué me estás ocultando, Eneko?
¿Sabes lo que le ha pasado a Anne?
-Anda, vamos.
¡Anne!
-¡Anne!
-¡Anne!
¡Anne!
¡Anne!
-¡Anne!
¡Anne!
¡Anne!
Hemos hablado con tu familia y con la de Anne
y nadie sabía nada del vídeo.
Pues alguien miente.
Sí, tú para empezar.
Hace seis años firmaste una declaración donde dijiste
que no habías visto a Anne después de la fiesta.
Susana, me dieron un golpe en la cabeza,
perdí el conocimiento. Apenas recuerdo nada.
No me lo pones muy fácil.
¿Por qué no buscáis a la persona que ha enviado el vídeo?
Lo haremos.
Mucho cuidado ha tenido al cortar el final.
¿Por qué?
¿Qué se ve al final?
¡Que yo no la maté!
Ya.
Para no recordar lo que pasó esa noche, pareces muy seguro.
Mírame.
¿No me crees?
Lo intento.
Ya.
Por eso me has detenido.
Te he detenido por tu propio bien.
Todo el mundo ha visto este vídeo, te han visto discutiendo con Anne.
Antes ya pensaban que eras culpable.
¿Qué crees que pensarán ahora? Me da igual lo que piensen.
La persona que envió esto no quiere justicia, quiere venganza.
Si no, nos habría mandado las imágenes a nosotros
y no a la televisión.
Quieren un linchamiento, Jon. ¿No te das cuenta?
Solo puedo retenerte durante 24 horas,
pero al menos es un día más para investigar
y para que sigas teniendo tu cabeza sobre los hombros.
¿Café?
-¿No trabajas??
-Hoy no.
-¿Y eso?
-No estoy para verles las caras.
-Pues pensaba que hoy justo serías la primera en llegar,
para verles y que te vean.
-Tú tampoco has salido a faenar, ¿no?
Pues eso.
-Te han echado.
-Les ha faltado tiempo.
-¡Joder, Amaia!
-¿Qué?
¡Ha estado la otra esperando a que faltara para ponerme en la calle!
-¿Faltar? ¿Y no podías hacerlo un fin de semana, un día de fiesta?
-A mí, nadie me dice cuándo tengo que ir y cuándo no.
-Tu sueldo nos mantenía a flote. ¿Qué vamos a hacer ahora?
-Tú, no sé. Yo, lo que he hecho siempre, pelear.
Alguien tiene que hacerlo en esa casa, ¿no?
(Teléfono)
Hola, Javi.
Ya has visto la que se ha liado, ¿no?
Ya, muy fuerte.
Creo que tu hermano sigue en comisaría.
No sé cómo va a salir de esta.
¿No has notado nada raro?
El que lo grabó se subió a un árbol.
No, no hizo falta.
Ya había cámaras grabando: las mías, las de la reserva.
Por eso Jon me preguntaba ayer por ellas.
Él tuvo que ver las imágenes antes que nadie.
Hay que saber quién las tenía y cómo.
Hola, ¿te puedo ayudar?
-No, yo solo...
Bueno, es Jon Arístegui.
-¿Le conoces?
-Un poco, de hace tiempo.
Está aquí, ¿verdad? -Sí.
-¿Está bien?
-¿Eres amiga suya o...?
-No, amigos no.
Es solo que...
Solo quería saber si estaba bien.
Lo siento.
¡Anne!
¿Qué haces aquí?
-Trabajar.
Aunque me hayan despedido, sigo siendo vuestro enlace sindical.
-Esa es mi Amaia. -¡No pensaríais que iba a dejaros!
No vamos a dejar que se salgan con la suya.
Para eso tenemos un sindicato.
Para decirles que si atacan a uno, nos atacan a todos.
-¡Bien dicho!
-No vamos a dejar que se les olvide.
-Gracias, Amaia.
Estamos contigo.
Iñaki,
tenemos un problema.
Y cuando todo esto acabe, que va a terminar bien,
lo vamos a celebrar.
-Amaia, necesitamos que abandones los astilleros inmediatamente.
Que vengamos a hablar contigo es un mero gesto de cortesía.
-Soy un miembro del comité de empresa.
No podéis despedir a un enlace sindical.
-Pues nada, denúncianos,
y cuando en unos cuantos años ganes el juicio, vuelves.
-Claro que os voy a denunciar.
-Perfecto, nos vemos en los juzgados.
Te puedes ir por las buenas o llamamos a la policía, tú decides.
Vamos, a trabajar.
En la Diputación siempre pasa lo mismo,
siempre de la misma manera.
-Coche, vamos.
Alcaldesa, ¿ha visto las imágenes de su hermano?
-Me temo que todos las hemos visto.
-¿Sabía que existía ese vídeo? -Por supuesto que no.
-¿Estaba al corriente de que su hermano había mentido
en su declaración hace 6 años?
-No voy a hacer declaraciones. Perdonadme.
-¡Familia de ladrones, eso es lo que sois!
-¿Cree que eso afectará a su alcaldía?
-Mi hermano Jon tomó la decisión, hace años,
de salir de nuestras vidas,
y en la familia respetamos esa decisión.
-¿Qué quiere decir? ¿Les parece bien que ha sido detenido?
-Jon Arístegui está ahora mismo en manos de la justicia
y será la justicia la que dicte un veredicto sobre él.
-Por favor.
¡Claro que es una prueba!
Porque no hace falta ver más. Con lo que se ve es suficiente.
Mueve Roma con Santiago, me da igual.
El caso tiene que estar reabierto antes de que acabe esta semana.
-¿El abogado?
-Dice que vídeo no es prueba suficiente para llevarle a juicio.
-Solo se les ve discutiendo.
-¿Ahora le vas a defender?
-Claro que no, pero a lo mejor es mala idea que andes removiendo esto.
-¿A santo de qué viene eso?
-Nada, déjalo.
-¿A santo de qué? -El tuit que escribiste, ama.
-Yo no lo he escrito.
-Aquí no hay nadie más que use mi ordenador.
Ni nadie que odie tanto a Jon como tú.
Aunque a la Ertzaintza no le dije nada, claro.
Sin embargo, a ti te da igual que me metieran en el calabozo.
-No te iban a procesar por eso.
-Escribir barbaridades en Internet no es peligroso.
Hacerlas realidad sí.
Pudiste haberlo matado.
-Yo no corté los frenos de ese coche.
-Ya.
-Si quisiera justicia por lo de tu hermana,
no lo haría a escondidas.
Créeme.
A ver si paramos ya con las fotitos.
Venga, que no te gusta salir en las fotos. ¡Anda!
Me gusta, pero no cada dos por tres.
¡Y tú no paras!
-Pues cuando abramos, te vas a hartar.
¿Cuando abráis el qué?
El bar. ¿No te ha dicho nada? ¿No le has dicho nada?
No.
¿De qué va todo esto?
Vamos a abrir un bar de copas, en Bilbao.
Tenemos el local apalabrado,
la empresa para la reforma, todo.
Bueno, todo menos la pasta.
La semana que viene hemos quedado con el del banco
para firmar el crédito.
¿Crédito?
¿Cuándo ibas a contarme todo esto?
Cuando estuviera ya todo firmado, supongo.
¿Lo saben los aitas?
Si les digo algo, me lo echan todo abajo.
Ya sabes cómo son.
¿Prefieres hipotecarte hasta las cejas sin que ellos lo sepan?
-Hasta las cejas tampoco, que lo tenemos todo bien pensado.
Voy a por otra.
¿Y el barco?
¿Y papá?
¿Qué quieres que te diga, Anne?
El barco, a mí me da igual.
Salgo a faenar por el aita, no por mí.
¿Tú crees que me ha preguntado qué quiero hacer yo con mi vida?
¿Y lo que quieres es montar un bar con tu colega?
Lo importante es salir de aquí.
Marcos no es ningún gilipollas, lo tiene todo bien atado.
Sí, se le ve.
No les digas nada, ¿vale?
¿Seis años dices? Y salía tu hermana.
¿Se puede recuperar o no?
Lo que graban nuestras cámaras se procesa y después se almacena.
-¿Aquí? -¿Qué coño aquí?
Se guardan en servidores que no están ni en el país.
Los nuestros están en Alemania.
Pero tampoco se conservan toda la vida.
Ya.
Y este que te decimos, ¿aún puede estar guardado?
Puede.
Habrá que verlo.
Okey.
Yo me tengo que ir, pero Javi se queda contigo,
para echarte una mano.
¿Necesitas algo más?
Me vale con la fecha y la hora en la que fueron grabadas.
-No hay problema.
Ni la alcaldesa ni nadie de su equipo
ha salido a dar explicaciones por el vídeo emitido ayer por la noche.
Mientras tanto, su hermano sigue detenido,
aunque la policía se niega a hacer declaraciones.
¡Joder! -¿Quién te pasó el vídeo?
-¿Qué vídeo?
-Bernardo, no me toques los cojones.
-Puede que a ellos sus fuentes les den igual,
pero yo no pienso revelar las mías.
Hay una cosa que se llama "ética periodística".
¿Te suena?
-Sí, sí que me suena.
También me suena: obstrucción a la justicia,
prisión preventiva, antecedentes penales... ¿Sigo?
-Puedes acosarme todo lo que quieras,
si revelo una fuente, la pierdo.
-Ya.
¿Qué es lo que quieres?
-Ser el primero en dar la noticia.
¿Hacemos negocios?
Dime, Javi. ¿Has llegado ya a casa?
Sí, estoy entrando. ¿Qué pasa?
Enciende el ordenador. Te acabo de enviar algo.
Si os he dejado hace solo 15 minutos.
Nos han sobrado 10, la hostia.
Espera un segundo.
A ver...
Vale, ya lo tengo.
Espera un poco.
La deja, Anne se queda sola.
Sé que no prueba nada,
ni que Jon sea culpable ni inocente.
Pero sí prueba que lo que vimos en televisión estaba amañado.
Van a tener que dejarle en libertad.
Se lo mando a la Ertzaintza, ¿no?
Sí, hazlo.
Vale.
Adiós.
¡Joder, ama! ¡Qué susto! ¡Hostia!
¿Qué estás haciendo?
¿De qué lado estás? Aquí no hay lados.
No, hay familias, que es peor. Y eso lo tira todo por tierra.
Es una prueba. No podemos hacer como si no existiera.
¿No quieres saber la verdad? La verdad es que Jon la mató.
Aquí parece que no.
Ese vídeo no le exculpa de nada.
Pudo matarla después.
Mintió cuando dijo que no había visto a Anne después de la fiesta.
Si mintió entonces, puedes estar mintiendo ahora.
Está en la cárcel de forma injusta,
te guste o no.
(Portazo)
No sé cómo ha hecho Javier para conseguirlas tan rápido.
Muy bien.
¿Me puedo marchar ya de aquí?
Jon, esto no cambia nada.
¿Cómo que no cambia nada?
Se ve que Anne y yo nos separamos.
Ya, pero eso a la gente le da igual.
¿De verdad crees que esto les va a hacer cambiar de opinión?
¿Dices que esto no vale para nada?
Digo que te andes con ojo, que la gente ya ha decidido
que eres culpable. Gracias por el aviso.
Jon, vigila en quién confías.
Tienes menos gente de tu lado de la que piensas.
¿De qué estás hablando?
Los periodistas se han pasado toda la mañana en la puerta.
Ha tenido que salir un guarda jurado para ayudarme a llegar al coche.
-El vídeo nuevo le ha venido de puta madre a Jon.
Y a ti fatal. Te ha faltado tiempo para darle la espalda.
-¿Qué querías que hiciera?
La oposición esperaba una oportunidad,
y Jon se lo ha puesto en bandeja.
-Javier no debería haber mandado el vídeo.
Lo hizo para proteger a su hermano.
-Sabía que la vuelta de Jon nos iba a pasar factura.
Nos pasará factura si cada uno hace lo que quiere.
Si nos mantenemos unidos, todo irá bien.
(Portazo)
¿Cómo se puede ser tan hijo de puta?
¡Jon!
¡Tú enviaste el vídeo a las televisiones!
¡Suéltale!
¡Ni siquiera hablaste conmigo! ¡Estás loco!
¡Vale! ¡Estate quieta!
Iñaki, ¿tú has hecho eso?
Ama, si lo hice, fue por el bien de la familia.
¿Familia?
¿Y qué cojones soy yo entonces? -Muy buena pregunta, Jon.
¿Quién eres tú? ¿Eh?
¿Quién coño eres?
Lo has visto, ¿no? -¿El qué?
-Lo de Jon.
Lo acaban de soltar.
-No, no lo sabía.
Pero me lo imaginaba.
-¡Qué poca vergüenza!
¡El doble rasero que tienen!
Este sí que puede ir por la calle riéndose de todos.
Te juro que si pudiera... -Si pudieras, ¿qué?
¿Le cortabas los frenos?
La Ertzaintza sabía que el tuit se había escrito
en el ordenador de Eneko.
Ese día te pasaste por aquí.
Estuvimos a solas hasta que me llamaron y salí a hablar al balcón.
Me acuerdo muy bien.
-Amaia, yo no... -No me mientas.
Siempre has puesto a parir a Jon.
Decías que se merece lo peor.
Pensé que estarías de acuerdo.
-No me voy a meter en lo del coche,
pero subir a una red social lo que vas a hacer es de ser idiota.
-Entré a mirar Internet un momento,
se me ocurrió la idea, y no sé, me pareció bien.
-Has podido meter a Eneko en un lío.
Ya he perdido un hijo.
No quiero perder más.
-Pues por él justo estoy orgullosa de lo que hice.
Joseba me enseñó que hay que perder el miedo.
Todo lo que hago lo hago por él.
-Por Joseba no podemos hacer nada, Laia.
¿Cuándo se te va a meter en la cabeza?
Le echo mucho de menos.
-Yo también.
Está esperando todo lo que puede,
pero los inversores empiezan a perder la paciencia.
¿Qué más te da que empiecen sin ti? El proyecto es de los dos.
Pero quedará registrado a nombre de la sociedad.
Y si no aparezco en ella, me quedaría fuera de todo.
De premios, patentes... De todo.
Jon nunca te dejaría fuera.
Pero puede que no le quedara otro remedio.
Y si los inversores le presionaran,
legalmente no podría hacer nada por incluirme.
¿Y con... 30.000?
¿Con 30.000?
Con 30.000 cubriría mi parte
y nadie podría quitarme de nada.
Pero claro,
a ver de dónde saco yo tanto dinero.
Yo te los dejo.
¿Qué?
¿Estás de broma?
¿De dónde vas a sacar tú tanto dinero?
Del crédito del bar.
No, no, no. Olvídalo.
De ninguna manera.
Eh, no es un regalo.
Es un préstamo.
En cuanto forméis la sociedad, me lo puedes devolver, ¿no?
En cuanto arranquemos en los laboratorios extranjeros,
inyectarían capital y recuperarías tu dinero.
Pero que no, que no puedo permitir
que mi hermano haga eso por mí. Olvídalo.
Eh, ya está. No hay más que hablar.
¿En serio?
Claro que sí.
Tendrás tu dinero de vuelta para que montes tu bar.
Te lo prometo.
Voy a llamar a Jon para contárselo.
¡Eh!
Shhh...
Una cerveza, por favor.
Hola.
Hola.
Gracias.
Tienes cara de necesitar esa cerveza.
Tú hoy no has visto la televisión, ¿verdad?
La mudanza está siendo un horror.
No he abierto ni la mitad de las cajas. ¿Por?
Nada.
Un día de mierda, sin más.
Yo no me acostumbro a pedir un zurito en lugar de una caña.
Y un zurito.
Gracias.
¿Puedo preguntarte qué te ha traído hasta aquí?
Trabajo.
Soy psicóloga infantil.
Había una plaza libre en la escuela del pueblo.
Gracias.
¿Tan mal están las cosas en Madrid
que has tenido que venir a buscar trabajo a 400 kilómetros?
No.
Allí tenía un buen puesto.
¿Qué te ha hecho cambiar de vida?
Bueno...
Este pueblo es muy agradable, también tendrá sus cosas buenas.
Pocas. Alguna habrá.
Sí...
Aquí, la gente es muy abierta y muy simpática.
Te lo digo en serio.
Vale.
El mar.
Sobre todo cuando hay tormenta y está enfurecido.
¿Qué más?
El silencio.
Cuesta acostumbrarse, pero el ruido del bosque es lo mejor para dormir.
Salir a correr por el bosque.
Pasear por la lonja del puerto. Aún no conozco el puerto.
Puedo enseñártelo cuando quieras.
Si te apetece, no te sientas obligada.
No, me encantaría.
No sé si te lo he dicho.
Soy Jon Arístegui.
Elena Miralles.
Los Arístegui piensan que no voy a plantar cara,
pero están muy equivocados.
No pienso rendirme.
Estás empeorando las cosas, ama.
Aitor, el tío de Jon, es una persona razonable.
A lo mejor, si te disculpas, consigues que te readmitan.
¿Disculparme yo?
Yo no he hecho nada malo. Ya.
No os entiendo, siempre defendiendo a esa dichosa familia.
Igual que Anne. ¡Eso no es verdad!
-¡Basta!
¡Siempre acabamos hablando de Anne!
¿No os dais cuenta?
¡Vivimos en el pasado!
-¿Qué haces? -Acabar con esta mierda.
-¡No las toques!
¿Y si viene Anne y no las ve?
-No va a volver, aita. Anne está muerta.
-¡No digas eso!
-Está muerta.
Y cuanto antes lo asumamos, mejor para todos.
Buenas noches a todos.
Muchas gracias por venir.
Hoy es una noche muy especial,
porque celebramos que el ministerio de Sanidad
ha dado luz verde...
(Aplausos)
¿Qué pasa, Eneko?
Pareces autista, tú aquí solo.
¿Y Nerea?
Tiene guardia en el hospital.
Haz un esfuerzo y ve a hablar con alguien.
No conozco a nadie, paso.
Mira. ¿Ese no es Marcos, tu amigo?
He oído que ha abierto un local en Bilbao que le va de puta madre.
Una realidad que demostrará
que nuestras aguas son nuestro recurso más valioso.
Y ese recurso lo debemos cuidar
y preservar.
-Voy al baño.
¡Qué vergüenza! ¡Mira el asesino!
-Hay que tener cojones para volver aquí.
-¡Cabrón!
-¡Asesino!
-¿Este no es Jon Arístegui?
-¿Qué pasa?
-¡Mentiroso!
-A la cabeza.
¿Estás bien?
Sí, sí, no es nada. No te preocupes. Gracias.
Desde que has vuelto, no has parado de hacer amigos, ¿eh?
¿Nos conocemos?
¿De verdad no me reconoces?
Soy Nerea.
Solo que ya no llevo el pelo teñido de azul y he ganado unos kilos.
Ay, Nerea. Es verdad.
Déjame ver. No es nada.
Vamos, te llevo al centro de salud.
Bueno, que no es nada.
No, pero es mejor.
Cuántos años, ¿no?
Unos puntos... y listo.
Muchas gracias.
No te preocupes, no tardaré nada.
No, no es eso.
Gracias por ponerte de mi lado.
No es casualidad, me has estado siguiendo.
¿Yo?
¡Qué va!
Es que vivo muy cerca y justo vi lo que pasó.
Como doctora muy bien, pero como espía...
Yo...
estaba preocupada por ti.
Por si algo de esto podía llegar a pasar.
¡Vaya!
Me alegra saber que no todo el mundo piensa mal de mí.
Yo nunca pensé que fueras culpable.
¿Por qué estabas tan segura?
Tú y yo apenas hemos hablado.
Simplemente, me lo pareció.
Oye, es tarde. Creo que debemos irnos a casa.
Tú eras la novia de Eneko, ¿verdad?
Sí, pero eso fue hace mucho tiempo.
¿Tú sabes algo que pueda ayudarme?
¿Algo que tenga que ver con Eneko?
No, claro que no.
Escúchame.
Tú no me seguías porque estuvieses preocupada.
Me seguías porque te sentías responsable.
Hasta tal punto, que fuiste a la comisaría a preguntar por mí.
Ese golpe en la cabeza te hace ver cosas donde no las hay.
Nerea, te lo pido por favor,
si hay que sepas que me puede ayudar, te ruego que me lo digas.
¿Sabes que alguien manipuló los frenos de mi coche?
No.
No sabía eso.
Por favor...
Está bien.
Yo...
la noche que desapareció Anne,
vi algo.
¿Qué viste?
Aquella noche, yo estaba de guardia en el hospital.
Y Eneko vino a verme allí,
con la camisa llena de sangre.
Y no solo eso,
estaba lleno de arañazos y de golpes por todo el pecho,
como si se hubiera peleado con alguien.
¿Crees que Eneko pudo hacerle algo a Anne?
No, no, Eneko es un buenazo.
Pero siempre fue muy introvertido.
En todo el tiempo que estuvimos juntos,
no sentí que llegara a conocerle de verdad.
Hola, Aitor.
¿Podemos hablar? -Tú dirás.
-Vengo a pedirte que readmitas a mi mujer,
y a disculparme en su nombre.
-Lo siento, pero Amaia ha faltado muchos días al trabajo
y sin justificación.
-Lo sé.
Pero no volverá a pasar.
-Julen, te agradezco que hayas venido,
pero me temo que esa decisión ya está tomada.
La tienes que readmitir.
Se lo debes a Anne.
-¿Cómo dices?
-Después de lo que Anne hizo por vosotros,
es lo menos que puedes hacer.
Ella lo arriesgó todo aquel día.
Lo que te pido es muy poco en comparación.
"¡Aitor! ¡Sal de ahí!"
Buenos días, Elena.
-Hola.
-¿Qué tal la primera semana? -Muy bien, muy contenta.
-Lo que pueda ayudarte, no dudes en decírmelo.
-Muchas gracias.
-Oye, quería comentarte una cosa.
-Claro, dime.
-Creo que ayer estabas tomando algo con Jon Arístegui.
Me temo que estamos en un pueblo pequeño
y las noticias corren rápido.
-Tendré que acostumbrarme.
-Llevas poco tiempo y quieres ser amable,
pero... te cuidado con Jon.
-¿Por qué?
-Tú solo... sé prudente.
(Tono de llamada)
Hola, Elena. Soy Jon.
No sé si te acuerdas que habíamos quedado en la lonja.
Bueno, estoy aquí, esperándote.
Adiós.
Y entonces, lo que me estabas contando...
Eh...
¿Me disculpas un momento?
Hola.
Perdona, me surgió algo y no pude avisarte.
Ya.
Te has enterado de lo de Anne.
No te preocupes.
Te estás integrando muy bien en el pueblo.
Ya hasta piensas como uno de ellos.
Amaia.
Te advertimos por las buenas que no volvieras.
No me queda más remedio que avisar a la policía.
Antes, te sugiero que te informes mejor de lo que pasa en tu empresa.
No tengo ganas de discutir.
Aitor me ha llamado y me ha readmitido.
Con incorporación inmediata.
Pero eso no puede ser.
Pregúntaselo.
¿Qué hace Amaia trabajando otra vez aquí?
La he readmitido.
¿Qué?
¿Estás loco?
Dirigir una empresa implica, a veces,
tomar decisiones que no nos gustan.
Ese despido, a la larga, nos iba a traer líos.
Ha sido enlace sindical durante años, es del comité de empresa,
y tiene a los compañeros comiendo de su mano.
Y también a ti, por lo que veo.
¡Después de todo lo que nos ha hecho!
¿Es que te han amenazado?
En eso son expertos. ¡Claro que no!
Entonces, no entiendo tu cambio de actitud.
No puedo soportar verla aquí.
Es superior a mis fuerzas.
No estoy haciendo nada que no hubiera hecho Salvador.
Él y yo opinábamos lo mismo.
Nunca te ha importado tanto la opinión de tu hermano.
¿Qué es lo que no me cuentas, Aitor?
Perdona, Jon.
No he visto el móvil hasta ahora. ¿Pasa algo?
Necesito que me lo digas tú.
¿Te acuerdas de Nerea, la exnovia de tu hermano?
Sí.
Maite, por favor, di algo.
A ver, Maite, entiendo que Eneko sea tu hermano,
pero intenta ser un poco objetiva.
Eneko sería incapaz de hacer daño a nadie,
y menos a Anne.
Muy bien. Entonces, ¿la camisa con sangre?
No lo sé.
Tu hermano siempre ha tenido problemas para relacionarse.
Eso no lo convierte en asesino.
¿Crees que Nerea se lo ha inventado?
No lo sé.
No.
No.
Y eso es lo que me da miedo.
(Ruido)
¡Qué susto me has dado!
¿Qué te pasa?
¿Qué haces aquí?
¿Me has estado siguiendo?
-¿Pensabas que no me iba a enterar?
¿Eh? Te han visto con él hablando.
-¿Con quién?
-¿Qué coño le has dicho a Jon? ¿Qué le has contado de mí?
¿Qué le has contado de mí?
Gracias.
Y el muy subnormal me dijo que me dejara de leches,
que mi único trabajo era
terminar con la delincuencia en este país.
-¿Qué le dijiste para que se cabreara tanto?
-Hombre, que si terminábamos con toda la delincuencia,
quién nos iba a gobernar.
-Madre mía...
Como tus informes sean tan malos como tus chistes,
normal que el jefe se cabree.
-Mis informes son buenos, ¿eh?
-Bueno, chicos, me voy.
-Para un día que sales, estírate un poco.
-No, me tengo que ir.
Mañana nos vemos. Agur.
-Agur.
¿Sabes algo de Unai?
Es que le estoy llamando...
No sé nada desde el jueves, y me dijo que me iba a llamar.
Pensaba que no ibas a salir nunca. -¿Qué dices? No aguantaba más ahí.
Si me hubierais preguntado a mí,
os habríais ahorrado muchas molestias.
¿Qué pasó aquella noche, Eneko?
¿Crees que yo soy el culpable?
¿Eso habéis estado contando? No, claro que no.
El hecho es que la noche que desapareció
te atendieron el hospital.
Tenías la camisa llena de sangre y no dijiste nada.
Anne hacía con nosotros lo que quería.
Aquella noche iba pidiendo a gritos que le pasara algo,
como si fuera tentando a la suerte.
Eneko, qué susto me has dado.
"¿Qué te pasa?"
¿Por qué no estás en la fiesta?
¿Qué se supone que tengo que estar celebrando?
¿Que como siempre, te la suda lo que me pase?
Aunque no te lo creas, está siendo una noche muy complicada.
¡Anne! Ya hablaremos.
¡Anne!
¡Anne!
¡Eneko!
Pero ¿qué haces aquí solo?
¿No te unes a la juerga?
-No me apetece.
-Aunque tú no tienes nada que celebrar.
Y eso te pasa porque te echaste atrás y me dejaste tirado.
-¿Qué es lo que quieres?
-¿Qué mierda de ginebra es esta?
Bueno, claro, la única que te puedes permitir.
-Será mejor que te largues.
-¿O qué?
Si no tuviste huevos ni para dejar el pueblo.
No tienes ni media hostia. -¡No me toques!
-Haré lo que me dé la gana.
Si no llego a encontrar un inversor, me quedo sin bar.
-Ya te conté lo que pasó.
-Sí, le dejaste el dinero a tu hermanita.
Y ya ves, ahora, ella también tiene sus laboratorios, ¿y tú?
Tú te has quedado atrás como lo que eres,
un puto pringado.
(TOSE)
Yo no...
No lo sabía.
Creí que... No, si ya.
-Todos sabemos que harías lo que fuera por tu familia.
¿Me perdonas?
-Si no es cuestión de perdonar o no perdonar, Maite.
Yo... también he estado dudando de mí todos estos años.
¿Qué quieres decir?
Aquella noche, no sé qué le hubiera hecho a Anne
si no me llego a encontrar con Marcos. Estaba muy cabreado.
No hubieras hecho nada.
Siempre has cuidado de nosotras.
Y yo, ahora mismo, me siento horrible.
Lo siento.
Jon.
¡Elena!
Quería disculparme.
Lo que hice estuvo mal, perdóname.
¿Qué te ha hecho cambiar de opinión?
Sé lo que se siente cuando nadie cree en ti.
Yo también he pasado por eso.
¿Por eso viniste al pueblo?
Me encantaría escuchar tu versión de los hechos.
¿Para qué?
¿Para luego decidir si me vas a hablar o no?
Por supuesto que no.
Estoy cansado de justificarme.
Déjame... Lo siento, ya es tarde.
Yo también quiero que vuelva.
-Parece mentira que haya pasado 6 años desde que la perdimos.
-No, aita.
Te equivocas.
La perdimos mucho antes.
Eso es mentira. Yo no me pegué con Eneko.
¿Por qué iba a hacer yo eso?
-Hombre, el pronto fácil lo tienes.
Te has metido en broncas muchas veces, Marcos.
Se la tenías guardada por retirarse de lo que ibais a montar juntos.
-El bar iba de puta madre. No tenía motivos para ir contra él.
Eso sí, desde entonces, los frikis y los raritos, a distancia.
¿Algo más?
¿Para eso me habéis hecho venir?
-Tenemos que comprobar algunas cosas.
Gracias por tu ayuda.
Y ahora, ¿eh?
Es su palabra contra la del otro.
Jon, este es un pieza. Está siempre con líos,
desde estafa hasta trapicheos con drogas, o sea que...
¿Por qué va a querer mentirnos?
Pues no sé, hay personas que nunca admiten nada.
Eneko tenía motivos para matar a Anne.
A ver, aunque nadie en el pueblo creyera sus palabras,
mientras no haya pruebas,
las acusaciones de este tipo no tienen ningún valor.
Entonces, le pasa lo mismo que a mí.
Por eso no puedo dejar de pensar si lo hizo o no.
Susana, tenemos un aviso de robo. -Voy.
Tengo que dejarte, lo siento. Tengo que dejarte, lo siento.
Luego hablamos.
Apa.
¿Qué esperabas?
Has echado el anzuelo al pez equivocado.
-¿Qué dices?
-Que llevas poco tiempo aquí.
Si no, sabrías que Susana está casada.
¿Qué haces?
-Lo que he hecho todos estos años.
-Pensaba que con todo lo que ha pasado,
después de readmitirte cambiaría la cosa.
-No cambia nada.
Y no pienso dejar de ir.
-Pero ten cuidado.
Con esa por ahí, hay que andar con pies de plomo.
-No me tenéis que cubrir ya.
Si pregunta, le decís la verdad.
Ya habéis hecho bastante.
DNI.
-Como si no me conocieras.
-Es el procedimiento, ya lo sabe.
Hola, ama.
-Joseba, maitia.
¿Cómo estás, hijo mío?
-Estoy bien, ama.
Muy bien.
¿Y tú? -Bien, bien también.
-¿Qué tal el viaje?
-Como siempre.
(Música lenta)
¡Anne!
(GRITA) ¡Que te calles!
¡Suéltame!
¿Dónde estabas?
¿Dónde estabas?
(Puerta)
Pasa. Sí.
Jon, ¿qué pasa?
¿Sigue en pie tu oferta?
Dijiste que estabas dispuesta a escucharme.
Sí, claro.
¿Qué ha pasado?
He estado teniendo sueños.
Pero ha ocurrido algo, y estoy seguro de que son recuerdos.
No te entiendo.
Que no sé lo que he hecho.
¿Qué quieres decir?
Volví a ver a Anne después de la fiesta.
Y ahora creo que sí que pude hacerle algo.
Puede que Anne haya desaparecido por mi culpa.
Podrás engañarlos a todos, pero yo sé quién eres.
Y Anne también lo sabía.
En mi sueño, Anne me arrancaba este gemelo.
Lo he buscado y estaba roto.
¿Crees que le hiciste algo? No no lo recuerdo.
Tendremos que echar el cierre.
La proteína es menos efectiva.
Los fondos marinos han cambiado, los ecosistemas evolucionan.
Quizá algo ha acelerado el proceso.
Quiero ver las últimas mediciones de control de agua.
Estamos jodidos. -¿Qué pasa?
-Es Jon.
Sois una familia. ¿Familia?
¡Sí, familia!
Nunca se supo quién la mató, ¿no?
-Ese es el hijo de puta que la mató.
Llevo todo el día leyendo artículos y entrevistas tuyas,
y en ninguno se me menciona.
¿A quién se le ocurrió estudiar
los fondos del estuario, a ti o a mí?
¿Crees que ella era feliz contigo?
Esas cosas no se preguntan, se saben.
No parece que lo tengas claro.
¿Qué es esto?
Estaba dentro del libro de Anne que me diste.
Susana, necesito que me digas el titular
de un número de teléfono.
He descubierto algo que puede cambiarlo todo.
Jon.
Jon.
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