All language subtitles for 33.- Spartacus - War of the Damned - Decimatio_Espanol

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian Download
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian Download
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese Download
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil) Download
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American) Download
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

�Intentaba coger la comida, puta loca!

Attius es de los nuestros.

Es un puto romano.

Crassus no quiere que me afeite.

�Por qu� motivo?

Asunto personal.

Bandidos de Silicia.

�Piratas?

El edil y yo ten�amos un acuerdo.

No rogar� por mi vida.

Hazlo...

y te liberar�.

El que hizo luchar tu hombre se ha ido.

�Ulpianus?

Dime d�nde est�n.

No s� de qui�n hablas.

Diles a tus hombres que avancen.

Tu padre dio orden estricta de no...

Mi padre desea un lobo en la batalla.

�Avanzad!

�Mantened la posici�n, mantened la puta posici�n!

�Retirada!

Eso deber�a bastar.

�Toma entonces, capullo!

Hay m�s cosas de las que preocuparse

que grano tra�do a puerto por mierdas silicios.

�Con qu� quieres que nos alimentemos?

�Con promesas de mejores d�as?

Quiero llenar los est�magos con muertes de romanos.

Crassus seguramente mandar� m�s soldados.

Y deber�amos prepararnos para darles la bienvenida.

Ya lo hacemos.

Asegur�ndonos de que los nuestros no van a la batalla

debilitados por el hambre.

Daos prisa, se nos va a hacer de noche.

Heracleo.

�Qu� tal el �ltimo viaje?

Si te gusta beber, los dioses te favorecen.

�No traes grano?

Requisamos unas pocas �nforas con grano de un barco romano.

Pero su capit�n ten�a m�s existencias de bebida que de semillas para el pan.

El vino no alimentar� a mi gente.

Los romanos han almacenado la mayor�a de su cosecha

en previsi�n del frio que se avecina.

Cada vez es m�s dif�cil hacerse con ese bot�n.

�Y m�s caro?

�S�!

�Atr�s!

�Detente y entra en raz�n!

Dales un pu�ado a cada uno, y �chalos de los muelles.

Spartacus.

M�s esclavos llegados a pie se aproximan al port�n.

�Les dar�s un pu�ado a ellos tambi�n?

�Sabes algo de mi hermana?

No la he visto desde que cay� la ciudad.

No deber�amos gastar la poca comida que tenemos

en los putos romanos.

Ya sabes mi opini�n al respecto.

Opino igual que Crixus.

Le he dado mi palabra a Laeta.

No la romper�.

�D�jame entrar, por favor!

�Si llev�is armas deb�is entregarlas antes de entrar en la ciudad!

�Joder!

�Alg�n arma?

Solo esto.

Gracias.

Parece que ha pasado toda una vida, desde que era como �l.

Ense�a el tatuaje, y veamos que...

�Ense�ad el tatuaje o la marca,

para demostrar que antes erais esclavos y no amigos de la Rep�blica!

�No tenemos a d�nde ir!

- Ens��ame tu tatuaje. - Ense�a el tatuaje.

Las armas m�s temibles mostradas hasta ahora.

No me ofender� si me inspeccionas m�s de cerca...

Siguiente.

Ens��ame tu tatuaje, ens��ame tu tatuaje.

�Necesitamos un sitio donde dormir!

�Abre la bolsa!

No te preocupes, hermano.

No necesitar�s esto aqu�.

A Spartacus no le gusta que su gente lleve dinero.

�Spartacus!

Esta sabe algo del ej�rcito de Crassus.

A medio d�a de marcha de nuestros muelles.

�Cu�ntos son?

M�s que toda una puta ciudad seg�n sus palabras.

Pero ha acampado y ha detenido su avance.

�Por qu� detener la mano cuando cuenta con tal n�mero?

Solo se aguanta la puta polla

si cree que nosotros...

- �Corred! - �Putos romanos!

�Los romanos!

�Cerrad el port�n!

�Dejad paso joder!

Los cabrones se nos echaron encima cuando esper�bamos para entrar.

Gracias por la ayuda.

No hay mayor gloria...

que la muerte de tu enemigo.

Quiero ver tu tatuaje, amigo.

Bueno, eso es un poco dif�cil.

M�s a�n si no tienes ninguno.

Mi dominus marc� a todos sus esclavos

cerca de las pollas y los co�os,

con los que se divert�a igualmente las noches de borrachera.

Con ese cuchillo me libr� de �l y de su puta marca...

C�brete y �nete a los dem�s.

Cortadles la cabeza y ponedlas en una pica sobre el muro,

como advertencia sobre futuros intentos.

Crixus, Gannicus, Agron...

Quiero hablar urgentemente con vosotros.

Me aflige el coraz�n, verte con tanto dolor.

La herida m�s profunda no est� a la vista.

�No ha venido a verte?

Recuerdo la adusta expresi�n de mi padre

cuando me trajiste al campamento.

No lo he visto desde entonces.

No te preocupes por su ausencia.

La mente del Imperator

est� ocupada con pensamientos

sobre la inminente batalla

contra Spartacus.

�Vamos a reconquistar la ciudad?

No he recibido orden de partir del campamento.

Aunque un gran n�mero de hombres han sido enviados al norte.

�Al norte?

�Con qu� prop�sito?

Tu padre no conf�a en m� sobre tales asuntos.

Entonces ya somos dos.

�Qu� hay de C�sar?

�Da vueltas en torno al moribundo,

ansioso por arrancar la carne y el t�tulo de palabra y voluntad de mi padre?

Ya no est� entre nosotros.

�C�sar ha muerto?

Solo sigue �rdenes.

D�janos.

�Le has dado una misi�n a C�sar?

Una que siempre se pretendi�.

Se esconde entre los rebeldes,

Para acelerar su ca�da.

La raz�n por la cual ordenaste que no se afeitara.

�Para imitar la apariencia de un esclavo?

Uno debe parecer un lobo para ser bien recibido por la manada.

Un plan bien estudiado.

Estar� a tu lado cuando d� el fruto mortal.

Ese d�a a�n no ha llegado.

Descansa, deja que la herida cure bien.

Soy tu palabra y tu voluntad, padre.

Una posici�n no comandada yaciendo de espaldas.

Ponte el uniforme.

Y hablemos sobre el castigo a tus hombres,

por el est�pido intento contra Spartacus.

El misterio de Crassus deteniendo su avance se ha resuelto.

Que le follen.

Creer que unos pocos hombres podr�an poner fin a la rebeli�n.

Crassus no se mueve como los otros que hemos enfrentado.

�l adopta nuestras estrategias,

intentando torcerlas contra nosotros.

Deber�amos ser precavidos,

y mantener las puertas cerradas.

No negar� la entrada

a aquellos que han arriesgado la vida para liberarse de sus amos.

Algo para lo que ya es demasiado tarde.

Muchos desconocidos para nosotros

ya han traspasado la puerta

para unirse a la causa, si su aspecto extranjero

no esconde intenciones m�s oscuras.

Si hay de esos entre nuestras filas,

debemos sacarlos a la luz.

Esos son muchos "si".

Quiero a�adir uno m�s.

Si eres abatido por uno de tus errantes reci�n llegados,

�qu� har�n sin un gu�a?

Crixus los guiar�a por buen camino.

Con ayuda del sabio consejo,

reunido en esta mesa.

Rezo a los dioses

para que nunca vea llegar ese d�a, hermano.

Pero si yo estuviera solo al mando,

me mover�a r�pido contra Crassus.

En esto estamos de acuerdo.

Somos hombres de sangre y pelea.

Y las calles cada vez est�n m�s inquietas sin hacer nada.

Debemos seguir el plan acordado.

Tenemos la ventaja de los muros de la ciudad;

Las legiones de Crassus sufrir�n en campo abierto.

Mientras nosotros entrenamos a cada vez m�s gente

para enviar al enemigo debilitado a la otra vida.

Ojal� Attius estuviera vivo,

para forjar m�s armas.

�Querr�as que viviera el traidor,

y ver a Naevia con los sesos esparcidos por la arena?

Deja que Attius sirva de ejemplo de lo que les pasar�

a todos los que quieran liberar a los esclavos romanos.

Concentr�monos en el presente,

eval�a la habilidad de los nuevos.

Romanos huidos que hay que encontrar,

Crassus a las puertas,

�y quieres que juegue a ser el puto doctore?

Quiero que observes con ojos vigilantes.

Cualquiera que destaque m�s de lo normal

puede que sea algo m�s de lo que parece.

�nete a �l hermano, y hacedlo.

Hace toda una vida las palabras "putos galos"

habr�an salido de mi boca.

Si recayera sobre Craxus el...

A�n est�s entre los vivos,

y quiero que siga siendo as�.

Hasta que conozcamos la amenaza,

ser� como tu puta sombra.

Entonces hazte invisible,

y vayamos a conocer mejor la mente de nuestro enemigo.

Si fuera romano,

mi espada tomar�a tu vida antes que tu culo.

�Otra vez!

Si ese hombre es un asesino,

entonces yo soy la puta polla de J�piter.

Sin habilidad.

Polla peque�a.

T�.

Un paso hacia adelante.

He visto tu habilidad con el cuchillo contra los desprevenidos.

Veamos c�mo te las apa�as con una espada

contra un ojo m�s entrenado.

Estamos perdiendo el tiempo.

Si hay un romano entre ellos,

�no fingir�an ignorar

c�mo luchan los hombres?

Un animal no puede esconder su verdadera naturaleza.

Cuando es arrinconado,

ense�ar� los dientes y chasquear� la mand�bula.

No te es desconocido el choque del acero.

Todos los pastores conocen el sonido.

Muchos intentan hacerse con los animales de otro amo

en las colinas y en los cerros.

�Y c�mo llamaba tu dominus a su defensor de cabras,

antes de que se le escapara de entre los dedos?

Lyciscus.

Un nombre impuesto.

Uno del que quiero librarme pronto.

Tendr� la revancha, llegado el d�a.

T�.

Un paso adelante, e intenta no caerte al suelo.

Se interesan por ti.

�Tambi�n se interesan por ti?

�Vi que despojabas de monedas a aquellos

que buscaban refugio dentro de vuestros muros?

Di tal cosa otra vez,

y te despojar� a ti de algo

m�s valioso.

Confundes mi intenci�n, hermano.

Solo lo menciono por mi propio inter�s.

Una ciudad como esta ofrece grandes oportunidades,

para aquellos con el valor suficiente para cogerlas.

�Rechaza la oferta de la villa

por la paja y el olor a mierda?

Por razones que me ha confiado y he entendido.

La mente de una mujer.

Algo extra�o.

Quiero hablar con ella a solas, y descifrarla.

No es una amenaza.

Estar� en la entrada.

Con la espada en la puta mano.

No pens� que el que mat� a la Sombra de la Muerte

necesitara un protector.

Una precauci�n desafortunada, a ra�z de los acontecimientos de la ma�ana.

He tenido noticias del ataque.

�Las has tenido tambi�n de Marcus Crassus,

el hombre que lo orden�?

Crassus...

Te complace el hombre

que Roma ha enviado a matarme.

Crassus es m�s decidido que ning�n otro.

No se detendr� hasta que te mate.

No es el primer romano

que se cree capaz de hacer tal cosa.

Aquellos que vinieron antes no ten�an fortunas

capaces de poner celoso a Juno Moneta.

El dinero no sirve de mucho sobre el campo de batalla.

�Y qu� hay de una mente tan astuta como para amasarlo?

En nuestro primer encuentro hablaste de tratos con Crassus.

Quiero saber cualquier cosa que hayas o�do.

Ese conocimiento no invertir� el camino del sol,

ni cambiar� el curso de un r�o.

Entonces no hay raz�n para negarse a mi petici�n.

Nuestros negocios con Crassus

se limitaban a grano y embarques, nada m�s.

Sin embargo mi marido imparti� historia,

compartido con el edil de Neapolis con vistas a futuros tratos.

El hombre estaba negociando duramente con Crassus

cuando intercept� un mensaje de un denostado competidor,

que ofrec�a t�rminos m�s favorables a Crassus.

Viendo que el beneficio

y un valioso cliente desaparecer�an pronto,

el edil quem� el mensaje errante,

y r�pidamente accedi� a las demandas de Crassus.

Solo para descubrir meses despu�s

que el propio Crassus hab�a enviado el mensaje,

pretendiendo que el edil se hiciera con �l,

y se moviera en la direcci�n deseada.

Yo tambi�n intercept� un mensaje de Crassus.

Y us� lo que cog�

para despejarle el camino hacia asumir el mando.

Has llevado el miedo al coraz�n mismo de la Rep�blica.

Imagina la gloria que espera...

al hombre que te derrote.

Heracleo entrega menos de lo esperado.

Las raciones deben reducirse otra mitad.

Nos las apa�aremos.

Hasta que Crassus reclame la ciudad.

�l no es el �nico capaz de hacer lo inesperado.

Busquemos a Heracleo,

y un futuro que ni siquiera el poderoso Crassus ver� venir.

Env�a a otros mil hombres para ayudar a Quinctius.

Debemos conseguir progresos pronto.

Imperator.

Mi palabra y mi voluntad.

�Entiendes su significado?

S�, padre.

�De verdad?

La primera batalla de mi campa�a grabada para siempre en la historia.

Como una victoria para Spartacus.

- Padre... - No deb�a ser atacado

hasta que yo llegase con las fuerzas apropiadas.

��Acaso no estaban claras las putas instrucciones?!

Lo estaban.

Aun as� se present� la oportunidad

cuando Spartacus abandon� los muros de la ciudad.

Pens� que ser�a una mayor ofensa no aprovechar la oportunidad.

Perd�n por desobedecer tus instrucciones, padre.

Algo que podr�a perdonar debido a tu juventud.

Aun as� tus hombres huyeron,

algo que no puedo quitar f�cilmente de mis pensamientos.

Les orden� que no huyesen.

Pese a ello huyeron.

Porque temen a sus enemigos m�s que a sus oficiales.

Una suposici�n err�nea que debemos corregir.

�Qu� castigo quieres que inflija?

Uno que sirva de advertencia.

Que morir a manos de Spartacus

no es nada en comparaci�n con la ira de la Casa de Crassus.

�Diezmos?

Desde los d�as de Marius

no se ha ordenado hacer esos rituales tan salvajes.

Quiere que sirva de ejemplo.

De lo que les ocurre a los hombres que huyen

de sus enemigos.

La culpa es m�a.

Si hubiese hecho caso a tu orden de no atacar...

Nuestros hombres rompieron filas y huyeron.

No ten�as elecci�n.

Al igual que mi padre me deja ahora sin ella.

Cincuenta hombres.

Cincuenta piedras.

Cinco manchadas con la promesa de la muerte.

Elige bien y vive.

Elige mal...

T� permaneciste a mi lado cuando los dem�s huyeron.

A�n sigo en este mundo gracias a ti.

Qu�tatelo de la cabeza.

Y reza por que escoja bien.

No mereces ponerte en riesgo entre los cobardes.

Hablar� con mi padre

y le rogar� que te excluya del diezmo.

Eso solo te rebajar�a ante sus ojos.

Lo cual nunca permitir�.

Eres el m�s honorable de entre sus legiones.

�Y esta es la puta recompensa!

Har� lo que se me ha ordenado.

Como deber�an todos los soldados.

Los establos ol�an mejor.

Castus.

�D�nde est� Heracleo?

Estaba borracho y con putas la �ltima vez que le vi.

B�scalo en la cubierta de su barco.

El hombre tiene una bien sabida preferencia

por el mar y los co�os, extendidos ambos ante �l.

Gracias.

Ven, compartamos la bebida, y le buscaremos juntos.

No nos revolcaremos en tan baja compa��a.

Tenemos asuntos apremiantes.

En otra ocasi�n.

Si quieres joder al t�o,

pres�ntate y mu�strale la polla.

Prefiero acariciar la mierda y llamarla amante.

No se puede confiar en los cilicios.

�Est�s familiarizado con los de su cala�a?

Tuve el disgusto de su compa��a,

a�os atr�s.

Elige las palabras con cuidado.

�ndate con ojo.

Spartacus los considera putos aliados.

�No compartes su opini�n?

Eso no tiene jodida importancia.

Tan solo soy un humilde sirviente

de la voluntad de nuestro glorioso l�der.

He o�do el rumor de que Spartacus es considerado un dios entre su gente.

He puesto en peligro la vida por su causa en muchas ocasiones.

En el Vesubio y en Calor

y en demasiadas batallas como para contarlas.

Incluso en la toma de esta puta ciudad.

Solo para ver lo que quedaba del enemigo

ser perdonado dentro de sus muros.

Y el dinero ganado honestamente

arrebatado de las manos para forjar un acuerdo

con los putos cilicios.

Entonces no me extra�a que te veas forzado a despojar

de lo que puedas a aquellos que entran por el port�n.

Una peque�a parte de lo que se me debe.

Esto es todo lo que llevo.

Consid�ralo tuyo, para continuar nuestra amistad.

Una suma demasiado peque�a, para comprar algo tan escaso.

Tal vez juntos podamos verla crecer.

Y ambos ver crecer nuestras fortunas.

Disculpas.

No quiero que hables de esto.

S�, domina.

Ya no lo soy.

Puedes llamarme Laeta.

A menudo so�aba con pertenecer a tu casa.

Pertenec�as a Laurus, �no?

Muchas noches rezaba

para liberarme de �l.

Si tan solo la ciudad no hubiera necesitado

caer para ser escuchada.

Abraza lo que tienes.

Todo puede cambiar en un momento.

�Toma, jodido cabr�n!

�Brictius!

Spartacus dej� claras las �rdenes.

Nadie pondr� sus manos sobre esta gente.

Esta mierda romana me puso las manos encima a m�,

agarr�ndome la toga cuando pas�.

Solo rogu� noticias de mi hermana...

�Que se joda tu hermana!

Saca la polla, y ver�s c�mo te la cortan.

Todas sus putas cabezas deber�an estar en una pica.

Gracias.

D�selas a Spartacus.

Yo opino igual sobre las picas.

�Espera!

Mi hermana...

Fabia...

De pelo rubio, como tu mujer.

Te lo ruego, tengo que saber si vive.

Hay muchos romanos muertos.

Quiz�s te unas a tu hermana, toca de nuevo a alguno de nosotros.

Por favor.

No la he visto.

�Por qu� Spartacus les permite vivir?

No lo entiendo,

pero cumpliremos su deseo.

Gannicus, tengo que hablar contigo.

No quiere hablar con una ni�a peque�a, que ni bebe ni folla.

Tiene raz�n.

Debes escuchar.

He visto algo preocupante.

Nos hemos entregado a los brazos el uno del otro muchas veces.

Pero nunca nos hemos elevado tan alto.

Estamos lejos de Roma.

Y de las ataduras que impiden tal vuelo.

Gracias.

Por permitirme permanecer a tu lado.

No quiero que nunca te alejes.

Tu presencia me proporciona un consuelo muy necesitado.

Debe ser mucha preocupaci�n.

Esta guerra con Spartacus.

Solo es un incordio, que pronto desaparecer� del recuerdo.

Mis pensamientos est�n en una relaci�n m�s cercana.

Dijiste que las heridas de Tiberius ya hab�an curado.

Ser� tu palabra y tu voluntad en los d�as venideros.

Me estoy planteando volver a ponerlas en un arbolillo tan joven.

Se hace m�s fuerte cada d�a

bajo el c�lido sol de la orientaci�n de su padre.

Tiberius lo ha dado todo para complacerme.

Para convertirse en un soldado con honor.

Aun as� cuando cruzamos la mirada,

solo veo a un ni�o ante m�.

Jugando a juegos de hombres.

Ha luchado y sangrado por la gloria de Roma.

Por su Imperator.

�Acaso no se merece ser tratado

como otro cualquiera bajo tu mando?

Sabes que entiendo tu dif�cil situaci�n.

Nuestros n�meros han crecido inesperadamente.

Mis hombres y yo solo podemos proveer

de lo que nosotros mismos apresamos.

No es suficiente.

Quiz�s lo ser�a,

si los recursos no fueran consumidos por bocas que no lo merecen...

Te desv�as del tema.

Como t� de la raz�n.

�Crees que ellos tratar�an a tu gente

con tanta amabilidad?

No somos romanos.

Ni me convertir� en ellos con actos de crueldad innecesaria.

�Este jodido hombre!

Te proveer� con lo que pueda para alimentar tan altos ideales.

Pero me temo, que no ser� suficiente.

Quiero ajustar el objetivo,

y centrar el golpe con un prop�sito m�s claro.

�Quieres cambiar los t�rminos de nuestro acuerdo?

Solo quiero a�adir,

y ver tus barcos llenos de una carga m�s prometedora.

�Nemetes!

Quiero hablar contigo.

Y yo quiero terminarme la puta bebida.

Putos galos.

Mierdas que rivalizan con los tracios...

�No soy un puto perro!

Galos.

Volved a la bebida y las putas o partid de este mundo.

Elegid.

No necesitas demostrar lo duro que eres.

Ambos debemos jugar nuestros papeles.

�Hablar�s ahora de lo que has descubierto?

El hombre no guarda amor alguno por Roma,

a juzgar por sus palabras.

�Crees que dice la verdad?

Creo que su lealtad es tan grande como la m�a.

Aun as� le pondr� una �ltima prueba,

y sopesar� los hechos con las palabras.

Si las palabras son falsas, entonces el hombre tambi�n.

Hazlo.

�Es algo com�n,

ser tratado tan rudamente por un hermano?

�l no es mi hermano.

Ni ning�n hombre que no se haya ganado mi confianza.

Me temo que los �nimos se han agriado.

Ven.

Endulc�moslos con vino.

Quiero hacerme con mejores botines.

Y al encontrarlos, sacar a la luz la verdadera naturaleza...

Esta preciosa joya

una vez fue la domina de muchos esclavos en la ciudad.

Atend�an todas sus necesidades.

Como ella ahora atiende las nuestras...

�Spartacus permite esto?

�Que se jodan los dioses, no!

Me quit� mi puto dinero.

Le devuelvo el favor...

con una de sus peque�as mascotas.

Demuestra que no eres amigo de esta gente.

Usa esta romana para placeres inconfesables.

Y cuando hayas terminado, deja una marca fresca sobre ella.

Como hemos hecho nosotros tan a menudo.

D�janos.

C�lmate, c�lmate.

Soy romano, como t�.

Mi nombre es Gaius Julius Caesar.

Vengo en nombre de Marcus Crassus.

Sus legiones se est�n reuniendo en el norte.

Tomaremos esta ciudad,

e infligiremos tu dolor a todos los que te han hecho esto.

Lib�rame...

Crassus llegar� pronto.

Tienes mi palabra.

Lib�rame...

�C�mo te llamas?

Fabia.

Fabia.

Has de saber que no ser� olvidado.

Tampoco los hombres que te han conducido a este destino.

�Qu� has hecho, maldito loco?

La he liberado.

Como har�a con todos los romanos a�n retenidos por Spartacus.

Realmente eres uno de los nuestros.

Ven, hermano.

Hag�moslo.

No hay lazo m�s fuerte entre los hombres,

que el que se forja en la guerra.

Ni mayor gloria

que caer en defensa de la madre Roma.

Cada uno de vosotros, hicisteis un juramento.

Obedecer la orden dada.

Abstenerse de robar o quebrantar la ley.

Proteger las normas del legionario.

Y nunca romper filas o huir del enemigo.

Aquellos que est�n enfrente de m� huyeron del campo de batalla.

Se retiraron del rebelde Spartacus

y de su ej�rcito de esclavos,

temi�ndolos m�s que a su propio comandante.

Un error que esta noche corregir�.

Y con la lecci�n, hacer respetar el nombre.

Marcus.

Licinius.

Crassus.

Aquellos que sobrevivan a la decimaci�n

ser�n expulsados al campamento de los seguidores.

Para que vivan entre esclavos y putas

hasta el d�a en que os considere dignos de compa��a apropiada.

Padre, quiero hablar contigo...

No soy tu padre en este asunto.

Soy tu puto Imperator.

Te he considerado un ni�o durante demasiado tiempo, Tiberius.

Me disculpo.

Ahora eres un soldado,

y mereces ser tratado como cualquier otro.

�nete a tus hombres.

Obedece.

Sacad las piedras.

Que esta noche sea recordada para siempre.

Y haga que nunca se repita.

Ense�ad vuestros destinos.

�No, no, joder!

�No puedes hacer eso!

Lo siento, hay muy poco.

La comida cada vez escasea m�s.

Arriesgas la vida por nosotros.

No podemos pedirte m�s.

Alegrad el coraz�n con bienvenidas noticias.

Las legiones de Crassus est�n solo a un d�a de marcha

de nuestra ciudad.

La reconquistar�,

y con ello pondr� fin a nuestro sufrimiento...

Me temo que solo acaba de comenzar.

Mis disculpas, Laeta.

Tuve que contarles lo que vi.

La culpa es m�a.

�Por depositar la confianza en una esclava rebelde!

�Espera!

Este hombre.

�Es al que ayud� a escapar Attius?

El herrero no ten�a ning�n conocimiento de ello.

Tu amigo muri�, por culpa de ella.

�talos y ll�vaselos a Spartacus.

Son asunto suyo.

�D�nde vas?

�A ver la memoria de Attius jodidamente bien honrada!

�No hay ninguno sospechoso?

Est�n sedientos de sangre romana.

Como cualquiera fiel a nuestra causa deber�a estar.

Fabia... �Fabia!

�Nemetes!

�Habla, y dinos qu� traes!

�Una de las romanas desaparecidas!

Sali� de las sombras y me atac�

medio muerta por el intento de fuga.

Si no hubiera sido por Lyciscus...

�Les salvas la vida, y as� es como te lo agradecen!

�Que jodan a los romanos!

�Putos romanos cabrones!

�Muerte a los putos romanos!

A la mierda esto.

Todos deber�an ser apartados de este mundo.

- �Que se jodan los romanos! - �Como apartaste a Attius de �l?

Dejamos el asunto estar, Gannicus.

Junto con la puta verdad.

Ayud� a los prisioneros a escapar.

E intent� matarme cuando descubr�...

�La mujer del edil los liber�!

�C�mo lo has sabido?

Laeta los escondi� bajo el suelo de los establos de su esposo.

Saxa la lleva a ella y a los otros ante Spartacus.

No importa.

Attius era un romano, que tuvo su merecido destino.

��l era mi amigo, maldita zorra!

Modera esa lengua, hermano...

�A por �l, Gannicus!

�M�talo! �Acaba con el cabr�n!

�Veamos de lo que est�s hecho, Gannicus!

�Vamos, golp�alo!

�Gannicus!

C�lmate...

�Que te jodan!

�Vamos!

�Levanta!

�Gannicus!

No me ha dejado otra alternativa.

�Protege a los Romanos!

�Como lo hace nuestro poderoso puto l�der!

�Es esto lo que hemos arriesgado todos para unirnos a la causa?

�Spartacus manda!

Y yo dar�a mi vida,

para sentir la sangre caliente del enemigo sobre las mejillas.

Le debemos a Spartacus nuestras vidas.

Sin embargo, se equivoca en esto.

Algo sabido por todos.

Por cada mano puesta sobre ti.

�Por cada cadena alrededor del cuello, y cada latigazo en la espalda!

Tomad la sangre Romana como pago...

�Y veamos esta ciudad hecha realmente nuestra!

No har� esto.

Debes hacerlo como se te ha ordenado.

Como deben todos los soldados.

�Hacedlo!

�Comenzad!

�No!

Tu lecci�n bien aprendida.

Imperator.

Cada d�a trae nuevas locuras.

Lo pr�ximo que pedir�s es que te ayude a arrancar la luna

de los putos cielos.

�l tiene en mente un prop�sito m�s terrenal.

�Cabe la posibilidad,

de hacer lo que busco?

Todos los sue�os son posibles...

es solo el esfuerzo y el coste lo que impide que se realicen.

Haz que se cumpla esto �ltimo que te pido,

y llenar� tu barco

con todas las riquezas que esta ciudad a�n atesora.

�Ve�moslo hecho entonces, hermano!

�Spartacus!

Crixus y el resto se han vuelto locos.

Est�n matando a los romanos.

Sigue vigilando a los cilicios.

Parece que te agrada su puta compa��a.

- �Vamos, r�pido! - �Vamos venga, r�pido!

Lo siento.

Tienes que seguir movi�ndote.

No conseguiremos llegar a la villa.

No, no llegar�is.

Estos son para Spartacus.

�Quitaos del puto camino!

No veo a Gannicus entre vosotros.

�No hay raz�n para hacer caso a su zorra!

Yo te dar� la raz�n.

Zorra.

�M�s Romanos!

�Dios m�o por favor, su�ltalo!

�La mujer del edil!

�Vas a recobrar el juicio!

�O a morir donde est�s!

Eres t� el que ha perdido el juicio.

Y la mujer del edil

la que te ha hecho perder la compostura.

�Ella es la que ayud� a esos mierdas romanos a escapar!

�Y te sonre�a a trav�s de putas mentiras!

Cierto.

Attius no tuvo nada que ver.

Ni merec�a el final que tuvo.

�Esto es lo que me das a cambio de mi misericordia?

�Misericordia?

Me arrebataste a mi marido.

Tu gente mat� a miles en mi ciudad.

�Y ahora estoy condenada

por intentar salvar a algunos de semejante crueldad?

Aprendido de la mano de nuestro amo romano.

Toma su vida, hermano.

Y con ello seamos uno de nuevo.

Algo merecido.

Pero no quiero vernos convertidos en eso contra lo que luchamos.

Hay muchos que cuestionan tu criterio.

Yo me cuestiono tambi�n...

depositar mi fe en ti como l�der.

Reunid a los romanos que a�n viven en mi villa.

Volved a atentar contra mi voluntad...

y seguir�is a aquellos a los que hab�is matado esta noche.

El hombre nos ha ayudado m�s que nadie.

Sin embargo, ahora dudo qu� camino sigue.

Entonces quiz�s ha llegado el momento, de forjar el nuestro.

www.SUBTITULOS.es -DIFUNDE LA PALABRA-

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.